El principio de vibración –Cómo aumentar la vibración personal

Contenido

Introducción

Qué es la vibración

El principio de vibración

La sabiduría antigua y las leyes de la dialéctica

Gurdjieff y la noción de vibración

Cómo subir las vibraciones

Consejos prácticos

Referencias

Introducción

El presente documento, es una compilación de información fragmentada obtenida de varias fuentes que se encuentran en la web. Incluye además, información bibliográfica que se ha considerado esencial para la mejor comprensión del tema. Se ha realizado el trabajo de incluir las referencias al final del artículo.

Independientemente que, mucha de la información compilada en este post, no proviene de fuentes directamente gnósticas, nos ha parecido que es totalmente válida y pertinente. Los consejos aquí propuestos, están en total armonía con la práctica de la Cosmovisión Gnóstica y son de valiosa ayuda para quien busca la liberación y despertar espiritual.

En la Era de Acuario, la vibración energética personal, se vuelve más importante que nunca. En un futuro próximo, poco a poco se irá marcando la división de personas en dos grupos: los que se dedican a su interior, a trabajar sobre sí mismos y a realizar un servicio a los demás y aquellos que solo miran y escuchan lo que viene del exterior y no les interesa las transformaciones íntimas. También habrá una división entre las personas, según su tipo de vibración. Los que son de vibración de energía positiva y los que no lo son; los que viven entre las vibraciones inferiores y los que se mantienen entre las vibraciones superiores.

¿Te has estado sintiendo agotado? ¿Irritada? ¿Deprimida? ¿Pesimista? Quizá tu nivel de energía está bajo! Para sentirte mejor física, mental, emocional y espiritualmente; es conveniente que aprendas a elevar tu vibración energética. Elevar tus vibraciones también será una herramienta útil en tu avance, crecimiento y despertar espiritual. Así, si te sientes en paz, atraerás a tu vida situaciones, personas y experiencias que refuercen esa paz. Porque las personas, solo pueden atraer lo que ya son. Los estudios gnósticos y las escuelas de cuarto camino enseñan que “el nivel de ser atrae las influencias”. Esto es como la famosa frase que dice que “todo lo malo viene de golpe”. Lo que en sí sucede porque la persona está en un estado emocional tan bajo, que atrae a su vida aquello que vibra a la misma frecuencia. “Todo lo que vives, es un reflejo de tu realidad interior”.

 

De tal forma que si la mayor parte del tiempo vibras con emociones de amor, paz, alegría o voluntad sobre ti mismo, por decir algunas, tu vibración será alta, pero si la mayor parte del tiempo te mantienes con ira o enojada, con miedo, victimización, quejas o desesperanza; entonces tu vibración será baja. La vibración no es algo estático, la buena noticia es que a través de tu intención deliberada podrás cambiarla a voluntad.

 

Qué es la vibración

Estamos muy habituados a escuchar esta palabra y ya casi forma parte de nuestro vocabulario cotidiano: “fulanito me da buena vibra”, “ese sitio tiene mala vibración”; pero, ¿a qué nos referimos con la palabra vibración? De alguna forma intuimos su significado, pero tenemos dificultades para hacer una definición precisa de la misma. Vibración es la frecuencia que emitimos desde nuestro ser hacia el exterior, en forma de emociones y sentimientos. Todo en este planeta tiene una frecuencia vibratoria. Cada ser humano tiene una vibración y lo que manifiesta en su exterior es un reflejo de la realidad que hay en su interior, sea o no consciente de ella. Esta realidad interior es la que condicionará todo lo que manifestamos en nuestro exterior. Así, todo lo que vives es un reflejo de tu realidad interior.

En una de sus conferencias, El Kalki Avatar, explica que el Ego, el yo pluralizado, provoca vibraciones inferiores en nosotros, vibraciones muy bajas: “Las radiaciones que carga toda persona que tiene el yo son muy semejantes a las del conde Drácula: ¡Siniestras! Cuando yo estoy solo, en meditación, por ejemplo y viene alguien por ahí que tenga el Yo, desde lejos siento sus vibraciones, que son siniestras, son las mismas del conde Drácula: desagradables, siniestras, izquierdas. El Yo nos hace a nosotros verdaderamente inmundos, en el sentido más completo de la palabra”. (Samael Aun Weor, La Gran Obra T I. 297 (2011). México. Editorial Marte

La vibración, es el movimiento interno que tiene cada ser o cuerpo. Ocurre por el movimiento del electrón alrededor del átomo. Todos los cuerpos vibran, desde el corpúsculo y la célula, hasta los astros, galaxias y el mismo Universo. Todo está en vibración constante. La vibración de todo cuerpo puede ser captada y en especial, la vibración humana, la de las plantas y animales a través del aura. El aura, es un campo electromagnético que rodea a cada ser. Está compuesto por numerosas líneas de fuerza. Crece y decrece, emite y recibe ondas como todo lo que existe. Su sustancia es de la naturaleza de la luz, es decir, a la vez es corpuscular y ondulatoria.

¿Por qué la vibración energética es más importante ahora que nunca antes? Este ha sido el gran secreto a lo largo de los siglos: El miedo no sólo drena la energía positiva de las personas, sino que permite que sean controlados por aquellos que lo imponen. Ten en mente que hay solo un puñado de vampiros de energía en la parte superior de la pirámide que mantienen esta ilusión.

Para entender mejor que es la vibración, hay que partir de ejemplos sencillos, tomados de la vida real y luego relacionarla con la noción de onda y del movimiento ondulatorio. Quizá has sentido la potencia de una sierra o el vibrar de un cepillo de dientes eléctrico o has observado la oscilación de un péndulo de reloj. El fenómeno de vibración se relaciona estrechamente con el movimiento ondulatorio. Las ondas sonoras, las ondas de terremotos, las ondas en cuerdas alargadas y las ondas en el agua; son producidas por alguna fuente de vibración. La frecuencia vibratoria también se explica en las diferentes estaciones de radio, cada una con su respectiva y particular frecuencia. La vibración de moléculas y objetos propaga energía y produce un tipo de perturbaciones llamadas ondas. El movimiento ondulatorio, es el movimiento de la Naturaleza. Formas usuales de evidenciar el movimiento ondulatorio, son las olas del mar y las ondas que se producen al lanzar un objeto al agua en reposo a una poza, laguna o lago. Es el movimiento que se produce al tocar las cuerdas de una guitarra. El sonido, la luz y diferentes ondas electromagnéticas; se propagan en forma de ondas.

“A medida que una onda sonora viaja por algún medio, como el aire, las moléculas del medio vibran hacia adelante y hacia atrás; cuando una onda en el agua se desplaza por un estanque, las moléculas de agua vibran hacia arriba y hacia abajo y hacia adelante y hacia atrás. Cuando las ondas viajan a través de un medio, las partículas del medio se mueven en ciclos repetitivos. Por consiguiente, el movimiento de las partículas guarda una gran semejanza con el movimiento periódico de un péndulo o de una masa unida a un resorte en vibración. Hay muchos fenómenos en la naturaleza cuya explicación requiere que comprendamos los conceptos de vibración y ondas. Por ejemplo, aunque muchas grandes estructuras, como rascacielos y puentes, parecen ser rígidas, en realidad vibran, hecho que los arquitectos e ingenieros deben tomar en cuenta en su diseño y construcción”.

La mayor parte de las ondas son periódicas, es decir, se repiten constantemente a la misma velocidad. Esa repetición de vibraciones u oscilaciones, se denomina frecuencia vibratoria. Es posible medir la frecuencia de las ondas, es decir, determinar el número de ciclos, oscilaciones o formas de onda completas que ocurren por segundo. Hay vibraciones bajas y vibraciones altas.

Se nos ha dicho que en la actualidad el ser humano está en un estado de vibración de 35 000 ciclos por segundo que depende de su frecuencia de vibración que sería la velocidad de rotación y amplitud del electrón alrededor del átomo. O sea, a mayor velocidad y amplitud del electrón alrededor del átomo, mayor frecuencia vibratoria y a menor velocidad y amplitud del electrón alrededor del átomo, menor frecuencia vibratoria. Su volumen es variable, así como también lo es su color. La menor frecuencia vibratoria puede representarse con el color negro y la mayor frecuencia vibratoria por el color blanco, que representa la máxima pureza, el estado del espíritu puro. En el espectro visible o luz blanca, las tonalidades que van hacia el rojo son más bajas y las que van hacia el violeta son más altas. Más abajo del espectro visible, se hallan las frecuencias del infra rojo, más arriba de la luz blanca, se encuentra la franja del ultravioleta.

El principio de vibración

El término tan famoso hoy en día “vibración”, ya era conocido por las culturas antiguas y famosas como lo es la egipcia y la griega, de dónde se dio a conocer por medio del gran sabio y maestro “Hermes Trismegisto, el “Tres veces grande Dios Ibis de Thot”. Sus enseñanzas han llegado hasta nuestros días a través del libro: El Kybalión. En dicha obra anónima, se explican ampliamente  los siete principios de verdad del Universo o siete Principios herméticos. El tercer principio, es motivo de especial atención en este artículo. Es el principio de vibración. Este principio hermético, explica que “nada está en reposo, que todo se mueve, vibra y gira. Este principio fue reconocido por algunos de los primitivos filósofos griegos que lo incorporaban en sus sistemas. Pero fue perdido de vista durante siglos por los pensadores fuera de las filas herméticas. Mas en el siglo XIX la ciencia física redescubrió la verdad y los descubrimientos científicos del siglo XX han añadido pruebas adicionales en la corrección y verdad de esta doctrina hermética vieja por siglos” (El Kybalión, Editorial Marte, 83). “Este principio explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, de la fuerza, de la mente y aun del mismo espíritu, las que no son sino el resultado de los varios estados vibratorios. Desde el Todo, que es puro espíritu, hasta la más grosera forma de materia, todo está en vibración” (El Kybalión, Editorial Orión, 18). También nos dice que toda manifestación, emoción, razón, voluntad o deseo, cualquier estado o condición mental, está compuesto por vibraciones. Una porción de las cuales son arrojadas y tienden a afectar a las mentes de otras personas por “inducción”. Todo pensamiento, emoción o estado mental tiene su grado y modo de vibración correspondiente.

La sabiduría antigua y las leyes de la dialéctica

La Gnosis eterna y universal enseña que hay un hilo conductor, un común denominador en todas las antiguas cosmovisiones. Los principios herméticos estudiados en el Kybalión, se encuentran descritos con diferentes nombres o formas en la filosofía clásica, en la cultura hindú, china o en la cosmovisión de los pueblos originarios de América El estudio paralelo de las diversas cosmovisiones, permite dilucidar que existen principios holísticos universales, conocidos plenamente por los sabios de la antigüedad. Todo está interconectado, todo se encuentra en íntima relación, nada está aislado, “la diversidad es la unidad”. La ciencia actual, ha venido a redescubrir múltiples ejemplos de la interacción existente entre los fenómenos. Algunos de esos ejemplos, se observan en la Ecología y la importancia de respetar las relaciones simbióticas entre los seres vivos de determinado ecosistema. También, en la teoría del caos, el efecto mariposa y la Geometría sagrada o Geometría de la Naturaleza.

Entre los principios herméticos destaca el Principio de Correspondencia. El aforismo “Tal como es arriba es abajo” sintetiza dicho principio hermético. Otro principio hermético, es el de Polaridad. Este Principio, establece que todo es dual, todo tiene dos polos, todo tiene su par de opuestos. “Los extremos se tocan”. “Todo palo tiene dos puntas o extremos”. El principio de ritmo establece que todo fenómeno ocurre de acuerdo con la ley del Péndulo o movimiento pendular. Todo se desenvuelve en un movimiento de ida y vuelta de flujo y reflujo, como las olas del mar. El principio de causa y efecto afirma que nada ocurre casualmente y que todos los fenómenos ocurren conforme  a leyes (El Kybalión, Orión).

Principios similares fueron formulados por los filósofos presocráticos en la antigua Grecia. Es así como a Anaximandro se le atribuye admitir “el eterno movimiento de las cosas”. De Anaximandro es el siguiente fragmento: “de allí de donde les viene el nacimiento a los seres, allí encuentran también su destrucción, según la necesidad. Es como si se pagaran mutuas retribuciones y penas por su injusticia, según el orden del tiempo”.

De la filosofía de Heráclito se tienen noticias que esta incluía el principio de la armonía de los contrarios. A este filósofo se le atribuyen frases como: “Uno y lo mismo es lo viviente y lo que muere, lo despierto que lo dormido, lo joven que lo viejo”(Lledo, 11). También herencia del pensamiento de Heráclito es la idea de que todo está en constante cambio y de que no podemos bañarnos dos veces en las mismas aguas de un río. Platón en el Crátilo pone en labios de Sócrates la explicación del “principio que pone las cosas en movimiento, el principio de impulsión”. En dicho diálogo se encuentra la siguiente afirmación: “Heráclito dice que todo pasa, que nada permanece, y comparando las cosas con el curso de un río, dice que no puede entrarse dos veces en un mismo río” (Platón, 263).

Los filósofos alemanes formularon principios similares. Así, Hegel redescubrió los principios de la dialéctica. Algunas leyes de la dialéctica son: la ley de la interacción universal que establece que “nada existe aisladamente. Aislar un hecho, un fenómeno, y mantenerlo luego en ese aislamiento mediante el entendimiento, es privarlo de sentido, de explicación, de contenido” (Lefebvre, 275). Otras leyes de la dialéctica son la ley del movimiento universal y la ley de la unidad de los contradictorios. “Al dejar de aislar los hecho y los fenómenos, el método dialéctico los reintegra en su movimiento: movimiento interno, que proviene de ellos mismos; movimiento externo, que los arrastra en el devenir universal, pues los dos movimientos son inseparables (Lefebvre, 276).

De lo anterior, se puede establecer una conexión entre el Principio de Vibración y la ley dialéctica del Movimiento universal, entre el Principio de Polaridad y la ley dialéctica de Unidad de los contrarios, entre la ley del Péndulo o Principio de Ritmo y la ley dialéctica de los Saltos, de la transformación de cantidad en calidad; entre otras relaciones.

Gurdjieff y la noción de vibración

En “Fragmentos de una enseñanza desconocida”, Gurdjieff, explica a Ouspensky y un grupo de discípulos que todos los cambios en la Naturaleza, se pueden considerar como resultado de vibraciones o de movimientos ondulatorios que parten del centro, es decir, del Absoluto, y van en todas direcciones, entrecruzándose, chocando, fusionándose unos con otros, hasta llegar a todos los confines del Universo. “El mundo está hecho de movimientos ondulatorios o vibraciones y de materia, o de materia en un estado de vibración, de materia vibratoria. La velocidad de las vibraciones está en razón inversa a la densidad de la materia. “En el Absoluto las vibraciones son más rápidas y la materia menos densa. En el mundo inmediatamente consecutivo, las vibraciones son más lentas y la materia más densa; de allí en adelante, la materia es aún más densa, y las vibraciones más lentas”.

Continúa explicando Gurdjieff que “el Universo consiste de vibraciones. Estas vibraciones se efectúan en todas las clases de materia, sea cual fuere su aspecto y su densidad, desde la más sutil hasta la más grosera; provienen de varias fuentes y prosiguen en varias direcciones, cruzándose entre sí, chocando, fortaleciéndose, debilitándose, deteniéndose unas a otras, y así sucesivamente. Según las ideas corrientes en el occidente, las vibraciones son continuas”.

“Esto significa que las vibraciones se toman usualmente como prosiguiendo ininterrumpidamente, ascendiendo o descendiendo, mientras continúa actuando la fuerza del impulso original y mientras vence la resistencia del medio en el cual ellas se desarrollan. Cuando la fuerza del impulso se agota y la resistencia del medio se impone, las vibraciones, naturalmente, decaen y se detienen. Pero hasta que llegue este momento, esto es, hasta el comienzo de su declinación natural, las vibraciones se desarrollan uniforme y gradualmente, y en la ausencia de toda resistencia, pueden aun prolongarse sin término”.

“De modo que una de las proposiciones fundamentales de la física contemporánea es la continuidad de vibraciones — aunque esto nunca ha sido formulado de una manera precisa, porque nunca ha sido objetado. Es verdad, sin embargo, que las teorías más recientes comienzan a discutirla. No obstante, la física contemporánea está aún muy lejos de una noción correcta sobre la naturaleza de las vibraciones o de lo que corresponde a nuestra concepción de vibraciones en el mundo real”.

“A este respecto, el punto de vista del conocimiento antiguo es opuesto al de la ciencia contemporánea, porque en la base de su comprensión de las vibraciones este conocimiento ubica el principio de la discontinuidad”.

 “El principio de la discontinuidad de vibraciones significa que la característica necesaria y bien definida de todas las vibraciones en la Naturaleza, ya sean ascendentes o descendentes, es la de desarrollarse no uniformemente sino con aceleraciones y retardaciones periódicas. Este principio puede ser formulado aún más precisamente si decimos que la fuerza del impulso original en las vibraciones no actúa uniformemente sino, por así decirlo, se torna alternativamente más fuerte y más débil”.

“Las leyes que determinan la retardación de vibraciones o su desviación de la primera dirección eran bien conocidas por la ciencia antigua”.

“Estas leyes estaban debidamente incorporadas en una fórmula o un diagrama que se ha conservado hasta nuestros días. En esta fórmula, el período a cuyo comienzo se doblan las vibraciones, estaba dividido en ocho escalones desiguales, correspondientes al grado de progresión de vibraciones. El octavo escalón es la repetición del primero, con el doble de vibraciones. Este período, es decir la línea de desarrollo de vibraciones, medido a partir de un número dado de vibraciones hasta el momento en que ese número se duplica, se llama octava, es decir, compuesto de ocho partes”.

“El principio de dividir en ocho intervalos desiguales el proceso, durante el cual las vibraciones se doblan, está basado en el estudio de la progresión no uniforme de las vibraciones en toda la octava. Los diversos escalones de la octava muestran la aceleración y la retardación de su desarrollo en diferentes momentos. “Bajo el velo de esta fórmula, la idea de octava se ha transmitido de maestro a discípulo, de una escuela a otra. En tiempos muy remotos una de estas escuelas descubrió la posibilidad de aplicar esta fórmula a la música. Fue así cómo se obtuvo la escala musical de siete tonos que fue conocida desde la más remota antigüedad, después olvidada y reencontrada o «descubierta» de nuevo”.

“La escala de siete tonos es una fórmula de ley cósmica que fue elaborada por antiguas escuelas y aplicada a la música. Sin embargo, si estudiamos las manifestaciones de la ley de octava en otras clases de vibraciones, veremos que las leyes son en todas partes las mismas”.

“La luz, el calor, Lis vibraciones químicas, magnéticas y otras, están sometidas a las mismas leyes que las vibraciones sonoras; por ejemplo: La gama luminosa conocida en la física; en química el sistema periódico de los elementos, que sin duda alguna está estrechamente ligado al principio de octava, aunque esta correspondencia todavía no haya sido plenamente elucidada por la ciencia. “El estudio de la estructura de la escala musical ofrece una base excelente para la comprensión de la ley cósmica de octava”.

La ley de siete o ley de siete principios, explica por qué los antiguos dividieron la semana en siete días, hablaban de siete planetas, siete maravillas o siete sabios. En diferentes pueblos de la antigüedad, el número siete es reconocido como un número sagrado. Ejemplos de la ley de octava, se encuentran en la tabla periódica de los elementos, en la ley periódica, en las siete capas de energía atómica, en las siete unidades fundamentales de la Física, en el espectro de la luz y en muchos fenómenos más.

Cómo subir las vibraciones

Para subir tu actual frecuencia vibratoria a una mayor, puedes seguir diferentes pasos que te sugeriremos más adelante. Es aconsejable que desarrolles o practiques constantemente los aspectos que vamos a proponerte. De esta manera irás subiendo progresivamente tu vibración y, a la par, la vibración de toda la humanidad. Pero solo subirás la propia vibración practicando estos pasos con juicio y con constancia. No se pueden esperar cambios de hoy para mañana. También, como en todo lo que emprendas, habrás de realizarlo con cuidado de no caer en excesos ni fanatismos, practicarlos muy suavemente al principio, de manera progresiva y cuando sientas cambios, investigarlos, y si son positivos ampliarlos.

En todos los pasos que te daremos, será conveniente que vayas adquiriendo el conocimiento adecuado de las leyes de la Naturaleza; en especial, dos leyes fundamentales reconocidas universalmente en las grandes escuelas espirituales. De una de ellas, ya se hizo mención en párrafos precedentes: la ley de Siete principios o ley de octava. La otra es la ley de Tres, asociada al misterio de la santísima Trinidad, entre los cristianos y a las diversas trimurtis adoradas en distintas cosmovisiones. En el antiguo Egipto eran Osiris, Isis y Horus; en la India milenaria la constituyen Brahma, Shiva y Visnú; entre los mayas adquiere diversas formas, como la Itzamná, Ixchel y Kukulcán. En el Popol Wuj, aparecen diferentes manifestaciones de la ley de Tres, como la de las tres deidades que llevan consigo los hombres de maíz en su éxodo mítico en el amanecer del Día Cósmico, desde oriente, desde Tulán, Aztlán o Avalon. Estos dioses son: Tojil, Awilix y Jaqawitz. (Sam Colop, Popol Wuj, 135)

Otra forma de expresión de la ley de Tres, se encuentra en las tres gunas de la Prakriti, que se puede estudiar en el Bhagavad Gita hindú.  Este es el conocimiento de las leyes que rigen la vida y, desde luego, es el conocimiento de uno mismo –pues uno mismo es vida y forma parte de la vida. Respetar las leyes de la Naturaleza significa siempre trabajar por producir y mantener una higiene escrupulosa en todos los niveles del ser, a nivel físico, mental y espiritual. Nunca está de más que, además de investigar, recopilar y estudiar la información, consultes a personas que puedan saber más que tú sobre los temas que te ocupan.

Antes de ver algunos consejos sobre cómo elevar tu vibración energética, es importante que tengas en cuenta que tu vibración va cambiando al igual que lo hace la temperatura o la presión del cuerpo. Lo importante es que seas consciente, cada vez más frecuentemente de cuál es tu vibración, porque el primer paso para elevar tu frecuencia vibratoria es que seas consciente de ella.

Para elevar el nivel de vibración tendrás que ser, en la vida cotidiana, consciente. Tendrás que aprender a actuar adecuadamente. Podrás empezar por entender la importancia de aprender a vivir en el eterno presente, aquí y ahora, a desarrollar la fuerza de atención, sin juzgar; vivir en un estado de conciencia de ti, profunda y plena, practicar la oración consciente o vocalización de mantras, realizar ejercicios de meditación y actuar apropiadamente. Esto significa que pienses y sientas apropiadamente sobre los hechos y situaciones que vives diariamente. Actuar con ecuanimidad, sin dejarte llevar por la fantasía o por las emociones negativas. Hay muchas maneras libres y sencillas para que eleves tus propias vibraciones energéticas. Aquí te damos

Consejos prácticos

  • Aprende a volver a la Naturaleza. En principio sal a la Naturaleza, haz paseos a la montaña, a los ríos, arroyos, al mar o bien camina por entornos naturales cercanos a tu hogar o cuida un jardín o macetas con flores. Poco a poco aprende a conectarte con la Naturaleza y a sentirte uno con tu entorno natural y a pasar más tiempos en ambientes naturales.
  • Purifica tu entorno. Si quieres subir la energía y elevar las vibraciones, elige muy bien con quién interactúas y qué lugares frecuentas. Si no puedes evitar estar alrededor de personas o lugares con energías nocivas, entonces asegúrate de protegerte física y psíquicamente con técnicas de visualización, oración y conjuración. Puedes optar también por baños o limpiezas con plantas aromáticas, ambientar tu hogar con perfumes o aprender a realizar limpieza de las larvas del mundo astral que puedas atraer al visitar lugares de vibraciones muy bajas. Paracelso, Charles Waldemar y Franz Harttmann, entre otros, han realizado estudios profundos acerca de las diferentes larvas del cuerpo astral asociadas al sexo inferior con fornicación. Íncubos y súcubos son algunos ejemplos de ese tipo de entes perjudiciales.
  • En tu hogar, oficina y automóvil. Puedes hacer oraciones, ceremonias o rituales de protección regularmente. Puedes usar cristales de sanación y purificación para mantener el flujo de energía limpio y vivo, como cuarzos u otros cristales. Haz algo que te dé un retorno positivo de energía.
  • Aléjate de la negatividad. Descontamina tu vida de fuentes de energía negativa. Para elevar tus vibraciones, Despídete del chisme, la crítica, la violencia, las quejas y el pesimismo.
  • Haz lo que de verdad te gusta. Puedes llevar la mejor alimentación del mundo y practicar todas los ejercicios espirituales, pero cuando no te guste lo que haces, difícilmente te podrás sentir bien contigo mismo y elevar tu vibración. Si por el motivo que sea, no es el momento de cambiar las cosas, libérate de toda resistencia y acéptalo. Y, por pequeños que sean los pasos, empieza a construirte la vida que de verdad quieres.
  • Observa los juegos de los niños. Trata de recordar la fascinación de experimentar las cosas por primera vez o la inocencia de la infancia.
  • Coherencia. Coherencia emocional es dirigir tus pensamientos, palabras, emociones y acciones en una misma dirección. Si sientes una cosa y haces otra bien distinta estás creando desconexión con tu ser interior o principal fuerte de energía. Si quieres tener más energía y vibrar más alto no puedes olvidar la ley de la coherencia interna. A veces esto puede ser complicado porque muchas veces nos hacemos pequeñas traiciones por el que dirán, por agradar a los demás, por pena, por culpa, por lastima y otro tipo de emociones castrantes.
  • Busca la compañía de personas que te hagan sentir de buen humor y reír. La risa es una energía vibratoria muy elevada, incluso si nos estamos riendo de nosotros mismos.
  • Habitúate a expresar felicidad. Haz algo que te haga realmente feliz. La felicidad y la alegría te harán vibrar a una frecuencia mucho más alta que cualquier otra emoción. Cuando estás en un estado de felicidad, no puedes estar en un estado de depresión, ira o frustración. Si caes en depresión, practica el recuerdo de sí y a no identificarte con las emociones negativas, así como aprende a no expresarlas. Encuentra algo que te haga feliz, aunque solo sea por unos minutos al día, y haz eso. Juega con un niño, toma un baño, baila tu canción favorita, besa a tu pareja como lo hiciste la primera vez que empezaste a salir, etc. “Cultivad siempre la dulzura, la paciencia y el amor. Educad a vuestros hijos con sabiduría y amor. Cultivad en vuestras casas la alegría, la dulzura y el amor. Sabed que la neurastenia daña las flores de loto del alma. Enseñad a vuestros hijos con el ejemplo. Sed siempre alegres y felices”.(Samael Aun Weor, El libro Amarillo, 31)
  • Juega con tus mascotas. Las mascotas dan la lección de amor incondicional que siempre levanta nuestras vibraciones.
  • Siéntete agradecida y escríbelo. Expresa gratitud. De lo que aquí se trata es de que sientas el agradecimiento en tu interior. Sentirse agradecido es una de las mejores maneras de elevar nuestra vibración de manera inmediata. Refresca tu espíritu y eleva tus vibraciones practicando el hábito de la gratitud. Expresa gratitud – se agradecido por la belleza que te rodea, incluso si se trata de un pequeño árbol en el medio de una gran ciudad. Se agradecida por la comida que vas a comer y todo lo demás que ha tenido la suerte de entrar en tu vida, incluyendo algunas de las cosas negativas que terminaron siendo maravillosas lecciones de vida que expandieron tu crecimiento espiritual.
  • Recupera o fortalece la capacidad de asombro. Observa a los niños, su espontaneidad, su disfrute por aprender, por encontrarse con lo nuevo. La Esencia maravillosa, ha quedado relegada en los adultos a causa del Ego y la personalidad. El desarrollo de la Esencia se logra asombrándote, abriéndote a lo nuevo, siendo espontanea  y en contacto con lo natural, con la Naturaleza.
  • MuéveteEl movimiento físico es esencial para aumentar tus niveles de energía. La energía es vibración al igual que el movimiento. El ejercicio y la danza, por ejemplo, ayudan a mantener el flujo de energía que nutre tus chacras y centros energéticos. Aunque suene ilógico moverse más cuando estamos agotados, los resultados son asombrosos. Haz el esfuerzo de moverte lo más que puedes, sobre todo si tu trabajo involucra un estilo de vida sedentario (como sentarte en un escritorio todo el día). Entre más te muevas durante el día, más energía tendrás y de mejor ánimo te sentirás.
  • Disfruta del arte. Ya sea danza, teatro, pintura o cualquier otra expresión artística propia o ajena, el arte tiene un efecto sanador en tu Esencia y en tu mente.
  • Toma un momento para bailar o cantar, por ejemplo, y obsérvate. Nota cómo con la práctica del arte se elevan tus vibraciones. Escucha música que te inspire. Observa el tipo de música que prefieres y busca un tipo de música superior. No es lo mismo la música metálica, que la música de Mozart o de Bach. Toma en cuenta que hasta los enfermos de Alzheimer reaccionan a la música y recuerdan cosas olvidadas gracias a ella. La música es vibración pura y la podemos usar a nuestro favor para elevar nuestra vibración. Si estás mal y te pones música triste, te sentirás peor y bajarás todavía más tu vibración. En cambio, si escuchas música que te eleve, verás que tu malestar pasa más rápido. Escuchar música que nos inspire es una de las mejores maneras de elevar la vibración.
  • Selecciona la música que escuchas. Los estudios sobre la cimática, evidencian cómo el sonido (que es vibración) afecta la vibración. La cimática, es el estudio de la forma visible del sonido y la vibración. Ya en el siglo dieciocho, Ernst Chladni, el padre de la ciencia de la Acústica, demostró que el sonido afecta la materia. El científico japonés, Masaru Emoto, mostró los potentes efectos del sonido, fotografiando cristales de agua. En sus notables experimentos, él tocó música clásica y canciones folclóricas de Japón y de otros países a través de portavoces puestos al lado de las muestras de agua. Él luego congeló el agua para hacer cristales y comparó la cristalina estructura de diferentes muestras. Con cada pieza musical, la muestra de agua formó diferentes cristales, hermosamente geométricos. Cuando tocó música metálica pesada, la estructura hexagonal básica del cristal de agua se quebró en pedazos. En otro experimento, Emoto y trescientos otros se congregaron en las orillas de un lago fuertemente contaminado en Japón, y habló en voz alta una afirmación de paz y gratitud. Los cristales del agua cambiaron de una nublada y torcida imagen antes de la oración, a lindos cristales geométricos, después de la oración.
  • Si estás habituada a la música que provoca vibraciones inferiores, será difícil que de la noche a la mañana aceptes música de los grandes compositores, como Beethoven o Vivaldi. La Naturaleza no da saltos. Si una persona que gusta del perreo o el reggaeton, “soporte” música de Brahms o Mozart. En este caso, habrá de subir gradualmente a merengue, salsa, baladas, jazz u otro género de música instrumental.
  • Reduce el estrés y vive más despacio. Vivir deprisa solo lleva a sentirnos mal y, por ende, baja nuestra vibración. En muchas ocasiones, no es tanto lo que sucede, sino los pensamientos que tenemos sobre lo que sucede.
  • La filosofía slow life defiende vivir más despacio para vivir mejor. Desde un baño con sales marinas, a detenernos a tomar un té y saborearlo, tomando conciencia de nuestros pensamientos, es suficiente para empezar. Anthony de Mello decía: “si bebes una taza de café en un minuto, aprende a beberla en dos”. Disfruta más del tiempo para hacer tus actividades favoritas y prolóngalas un poco más. Ejercítate con las comidas o al tomar la ducha. Vivir despacio da mejor calidad de vida y eleva nuestras vibraciones. Vive más despacio para vivir mejor. Michael Ende, en su obra: “Momo”, da una maravillosa muestra de los peligros adormecedores de la conciencia ocultos tras la cultura rápída.
  •  Cambia tus hábitos al ver televisión y reduce el tiempo que dedicas al televisor y selecciona los programas de tv. No es lo mismo ver una película de terror, que un documental dedicado a la belleza del mundo natural. Poco a poco abandona el hábito de ver televisión. Empieza por observar el tipo de programas de televisión que prefieres y poco a poco aprende a moverte a programas de mejor calidad y contenido. Por ejemplo, ¿te gustan las películas de terror, de violencia o pornográficas? ¿Te gustan las comedias donde prevalece el insulto, la burla y la humillación? Intenta con el drama,  las películas de aventuras, de exploración, descubrimiento y de vidas de personas ejemplares o de aquellas que encontraron el propósito de su vida.
  • Ahora, más que nunca, hay que tender a evitar ver la televisión, ya que es uno de los mayores controladores de la mente. Los televisores, son máquinas de propagación de energía negativa en este planeta. La publicidad televisiva está completamente basada en la insostenibilidad de la necesidad de tener el último dispositivo mientras promueve la obsolescencia controlada (de cómo las cosas se descompondrán más rápido que nunca antes, creando la necesidad de comprar la “nueva” versión de la misma cosa). Recuerda que la “programación” de la televisión persigue la programación de nuestras mentes. Los programas de ‘Reality TV’ están tan lejos de la realidad que la gente cree que es más real que la ficción, cuando en realidad, la mayor parte se realizó para obtener el factor de choque tuyo, que es una vibración negativa de energía. Cada noticiero está diseñado para drenar tu energía. ¿Alguna vez te sentiste bien después de ver las noticias en la televisión? ¿Has notado cómo los locutores hablan en un tono de urgencia, como si cada palabra fuese crucial para su existencia? Esto no es una coincidencia, ya que son entrenados para hablar de esta manera.
  • Desenchúfate de las malas noticias. Donde está tu atención, está su energía. Donde están tus ojos, están tus ojos que miran. Si prestas atención a noticias de crisis, terremotos, suicidios o malestar en general, estarás vibrando con esas emociones sin apenas ser consciente de ello. Tú decides lo que quieres observar. Eso no significa que estés negando la realidad de muchos sino que en tus manos está la decisión de elegir el foco de la realidad en el que deliberadamente te quieres centrar, tu vibración depende de ello.
  • Cuida tu palabra y expresa palabras optimistas. Hoy, se sabe que las células de un ser vivo, incluido el ser humano, responden al sonido. Un grupo de personas animando y expresando palabras de amor hacia alguien, fortalecen su cuerpo y su Esencia. En forma similar, mediante palabras agresivas y de odio, expresadas por una multitud, se puede doblar la voluntad de cualquier persona. Esta es una de las razones por las cuales los monjes cantan mantras o están en constante oración.
  • Pronuncia y practica con persuasión y emoción positiva la vocalización de mantras, oraciones de repetición y palabras de afirmación. Antiguos sistemas que se han redescubierto en la actualidad enseñan la práctica constante de las palabras de afirmación, (palabras clave, palabras de poder, palabras mágicas, koanes o mantras) como el Ho’ponopono. La práctica de palabras simples que se les enseñan a los niños desde pequeños, palabras como: lo siento, perdóname, te amo, gracias; son poderosas. En la Psicología Gnóstica se enseñan despertadores de la conciencia como el siguiente: “Él es Él, yo soy Él, Él está en mí”; repetidos muchas veces en un mismo día, suben a quien los practica del estado de conciencia relativa al tercer estado de conciencia o conciencia de sí. Samael Aun Weor, recomienda adquirir el hábito de no hablar de sí mismo, de no estarse nombrando a sí mismo. A cambio, recomienda aprender a decir “nosotros”. Explica también que dicho término tiene más fuerza cósmica. Propone además, la siguiente frase de afirmación: “Todas las mañanas, antes de levantarse, diga con fuerza y energía: «”Nosotros somos fuertes. Nosotros somos ricos. Nosotros estamos llenos de suerte y armonía. OM, OM, OM”. Rece esta sencilla plegaria y verá que tendrá éxito en todo. Ponga gran devoción en esta plegaria. Ponga fe» (Introducción a la Gnosis, 19).
  • Respiración. Respirar es un paso previo para hacer una meditación profunda. Sin embargo, en situaciones más extremas en la que no tenemos tiempo para sentarnos a meditar, una simple respiración con conciencia puede hacer que actuemos con más calma y lucidez ante una situación conflictiva. En medio de una pelea, en una crisis o cuando lo vemos todo negro, respirar puede ser la única herramienta que esté a nuestro alcance. Su potencia reside en que hace de puente entre cuerpo y espíritu. De ella depende la conexión y equilibrio entre nuestro mundo tangible e intangible. Respirando nuestras emociones y pensamientos se aquietan, se calman y se centran. Con el tiempo puedes aprender ejercicios respiratorios o pranayamas que te ayuden en la práctica de la meditación. También para el sabio uso de tu energía creadora.
  • Practica una alimentación sana y equilibrada. Estudia la Trofología o ciencia de la alimentación sana. Esfuérzate en masticar adecuadamente los alimentos; en especial, las féculas refinadas. Da preferencia a los alimentos orgánicos y expresa gratitud antes de comer. La comida orgánica tiene más nutrientes que los transgénicos, por lo que no solo va a aumentar tu energía física, sino que también aumentará tus vibraciones espirituales, sobre todo si la bendices o expresas gratitud antes de comer tus alimentos. Una de las maneras más efectivas y rápidas de subir tu energía es cambiando tu dieta. Elimina toda comida procesada o lo más que puedas. En especial, abandona cuanto antes el consumo de azúcares y carbohidratos refinados, en especial, el trigo de hoy y las harinas. Disminuye el consumo de carnes y aumenta el consumo de comidas frescas, como vegetales y frutas. Siempre que puedas prefiere comer vegetales crudos, ya sea en jugos, licuados o ensaladas. Acostúmbrate a consumir frutos de estación y de la región o país donde vives. Si no puedes o por el momento no quieres cambiar tu dieta radicalmente, simplemente consume menos alimentos procesados y más alimentos frescos. Puedes también hacer un proceso de desintoxicación, comiendo solo comidas naturales crudas por unos cuantos días. No es necesario que comas menos, solo que cambies el tipo de alimentos: por ejemplo de comida procesada o empacada a comida natural. Notarás rápidamente el cambio en tu cuerpo y en tu estado mental y emocional. Bastarán unos cuantos días de comer mejor para que tu cuerpo te lo agradezca con una agradable sensación de bienestar.
  • Practica la ciencia del ayuno. El ayuno es un acto de la pérdida de la necesidad de comida que se realiza voluntariamente y la abstención de probar alimentos por un determinado lapso de tiempo, especialmente de alimentos sólidos. Permite que el organismo descanse de la función de digestión y actúe en las funciones de eliminación y desintoxicación activando las capacidades de regeneración y renovación de todo el organismo. Es el método de purificación más natural y efectivo que se conoce. Los animales lo realizan cuando se sienten enfermos. Se abstienen de comer hasta que se mejoren y la fuerza vital de la Naturaleza les devuelve la salud. Al ayunar le permitirás a la Naturaleza actuar en tu cuerpo físico y en los cuerpos espirituales. La Naturaleza se encargará de restablecer la armonía y el equilibrio orgánico de tu cuerpo. Si de manera sincera buscas el despertar de la conciencia, te sugerimos que asocies ayuno y espiritualidad.
  • El poder de la oración. Orar es hacer una petición a una fuerza superior desde el corazón. Esta fuerza superior varía según las creencias de cada uno. A quien pidamos no importa, lo que sí importa es pedir milagros de bien para ti, como para los demás. Pedir con fe y amor a los demás y al mundo, sin apegarte a los resultados. Cuando te comunicas con una fuerza superior también te estas comunicando contigo mismo. Orar es una forma de escucharte, ordenarte y comprometerte con una vibración de esperanza, sabiendo que lo mejor para ti o los demás llegará. Pide a Dios, a tu dios Padre-Madre, a tus guías espirituales y ángeles de la guarda, pide ayuda y dirección – tus guías espirituales y ángeles de la guarda están esperando ansiosamente la llamada de ayuda, así que pide orientación, asistencia, protección y dirección cada día.
  • Busca y encuentra a la diosa que hay dentro de ti. Redescubre el culto a Dios madre, el eterno femenino y aprende a invocar y a orarle a tu madre bendita. Ella es María, Maya, Isis. La diosa madre es Kundalini, quien mora en los electrones y se encuentra dormida en la base de la columna vertebral, esperando al flautista que con amor y castidad la despierte y la levante. Ella es nuestro refugio y sostén. Ella es la luz de los cielos, es fuente de vida y alegría, es la serpiente energética que al subir por el canal medular, da la sabiduría al iniciado. En el macrocosmos, Devi Kundalini es la madre Naturaleza. En el microcosmos, la divina madre es esposa, es madre y es abuela. En el Cristianismo, ella es María Magdalena, María la Virgen y santa Ana. En el Popol Wuj, ella es Ixbalanqué, Ixquic e Ixmucané.
  • Detecta tus creencias limitantes. Si por más que intentas manifestar algo no hay manera, entonces necesitas mirar en tu interior. ¿Qué creencias limitantes hay en ti? Un buen sitio donde empezar a mirar es en las dinámicas de tu familia respecto aquello que quiere manifestar. Si es el dinero, ¿qué se decía de la gente rica en casa? ¿qué frases repetían a menudo tus padres? ¿qué sientes respecto al dinero?
  • Enfréntate a tus miedos y míralos como una oportunidad para crecer espiritualmente – el temor a cualquier cosa siempre provoca una emoción negativa. Hay razones por las que estos temores siguen llegando a nuestras vidas. Explora en tu interior hasta encontrar los diferentes miedos de tu vida. Encuentra si tienes miedo a la soledad, a lo nuevo y desconocido, a la escasez y la pobreza, a la enfermedad, a la vejez, a la muerte. Una vez que te enfrentes a tus miedos, estos se irán debilitando y a medida que los comprendas, con el auxilio de lo divinal, desaparecerán. El miedo es la gran barrera espiritual que hay que superar en el trabajo interior.
  • Libera del fondo de tu ser tus valores positivos e innatos. Practícalos y desarróllalos. Que se conviertan en tu estandarte, tu distinción, tu característica. Valores como la solidaridad, la generosidad, la compasión, la paz, la voluntad. Nútrete con los cinco surtidores vivientes: luz, amor, vida, libertad y triunfo.
  • Perdónate a ti mismo y a otros – ninguno de nosotros es perfecto y hay aquellos que, o bien nos han herido, o los hemos herido nosotros. Perdónalos, pero también recuerda perdonarte a ti misma. Aprende a ser generoso y a tener compasión. El perdón te liberará y ayudará a concentrarte en crear, en vez de destruir, lo cual te permitirá subir la energía y las vibraciones inmediatamente. Compartir con otros también es sanador y te permite pagar karma, lo que a su vez también aumentará tu energía. Desarrolla la compasión hacia ti y hacia los demás. Esta actitud te mantendrá emocionalmente conectada con el todo y te ayudará a avanzar espiritualmente.
  • Conócete. Es importante aprender a reconocer las reacciones que nuestra mente y cuerpo tienen a nuestro entorno. Hay que estudiar las cinco funciones psicofisiológicas: el intelecto o pensamiento, la emoción, los sentimientos y deseos; la motricidad y las propias acciones, el instinto y la sexualidad. Estudia las manifestaciones de tu propio Ego, de tu Esencia y de tu personalidad.
  • Aprende a cumplir el deber cósmico. Hazte consciente de tus pensamientos, sentimientos y actos. Muchas veces lo que pensamos y hacemos o los lugares que frecuentamos, bajan nuestros niveles de energía. Nota cómo cuando tienes ciertos patrones de pensamientos (como cuando te encuentras pesimista), o cuando comes ciertos alimentos, tu estado de ánimo empeora, la fatiga aumenta y los problemas aparecen.
  • Practica el mindfulness o atención plena. El mindfulness es una de las técnicas que más ayuda te puede brindar en tu camino. Es tomar conciencia del momento presente, de valorar y sentir la divina presencia. Puede parecer muy simple, pero a la hora de la verdad no lo es, estamos acostumbrados a tener pensamientos que van y vienen todo el día del pasado al futuro y rara vez estamos en el presente. El mindfulness es el camino a la paz interior.La atención plena se sitúa en el corazón de la meditación budista, pero su esencia es universal y tiene un profundo beneficio práctico para todo el mundo. Con frecuencia, nuestra mente no es consciente de las múltiples posibilidades que encierra el momento presente y de su belleza única, ya que nuestra naturaleza alberga una tendencia al automatismo que nos aleja del contacto con el único tiempo que tenemos para vivir, crecer, sentir, amar, aprender y darle forma a las cosas.
  •  Purifica tu mente. No le des cabida a la preocupación ni al pesimismo. Mantente alerta sobre tus pensamientos y compensa y corrige patrones negativos con técnicas como la programación neurolingüística o la meditación transcendental. Igualmente, practica meditación y visualización regularmente para mantenerte enfocada y positiva. Utiliza afirmaciones para modificar patrones de pensamiento negativos. La meditación sube rápido tu vibra porque al reducir tu actividad mental se crea un espacio donde poder escucharte, vaciarte y sintonizarte. La meditación hace que conectes rápidamente con una vibración de expansión, tranquilidad, paz y te devuelve al equilibrio.
  • Medita. Las técnicas de meditación, yoga, reiki, runas; elevan tu vibración porque facilitan el proceso para que puedas conectarte con tu interior. Muchas de las personas que dicen que no tienen tiempo para meditar si hacen tiempo para ver la televisión o para estar hurgando en smartphone. Desde meditaciones guiadas, ya sea de meditación en movimiento, como el tai chi o las recomendadas por Osho, a meditaciones con el cuerpo inmóvil en posturas como las de la yoga o el Budismo, pasando por el reiki. Todas ellas te hacen conectar con quien eres y liberarte de viejas creencias que ya no te ayudan a crecer. Prueba con diferentes técnicas, ya sea en soledad o en grupo y descubre lo que mejor funciona para ti. Si te conectas con tu interior, encontrarás la luz. Cuando meditas, dejas de pensar, incluyendo la limitación y pensamientos negativos. Esto permite que tu vibración vaya en aumento. Mientras que tu vibración no se restablece de forma permanente dando lugar a la nueva vibración más alta alcanzada en los estados de meditación. Tampoco puede volver completamente a donde estaba cuando comenzaste. Inicia con cinco a diez minutos y poco a poco incrementa tus tiempos de meditación. Pronto verás que tan solo con veinte minutos al día poco a poco va a cambiar tu punto de vibración a una frecuencia más y más alta. No digamos con ejercicios de una hora o más. 
  • Lleva a la práctica una escrupulosa higiene del propio cuerpo físico. Este punto incluye a todas las prácticas que tienen como objetivo la limpieza del cuerpo físico, tanto en su interior como en su exterior.
  • Maneja apropiadamente la energía sexual, valora, revalora y transvalora el poder espiritual de tu ens seminis o energía creadora. Aprende a no fornicar. Realiza ejercicios respiratorios o pranayamas, combinado con la imaginación y mantras sagrados para absorber tu energía creadora y practica la sexualidad sagrada (tantra alquimia sexual magia sexual o arcano AZF) sin fornicación. Desarrolla la ternura y el amor.

 

Referencias

Henri Lefebvre. Lógica formal Lógica dialéctica. (1977). México. Siglo XXI editores.

Lledó, Emilio y otros. Historia de la Filosofía 2. España. Santillana.

Luis Enrique Sam Colo. Popol Wuj. (2012). Guatemala. F&G editores

Ouspensky, Pedro Demianovich. Tr. Dorothea Dooling y colaboradores. Fragmentos de una enseñanza desconocida. (1975). Buenos Aires. Hachette.

Platón. Diálogos. (1976). México. Ed. Porrua.

Samael Aun Weor, El libro amarillo. (2009). México. Editorial RenaSer

Samael Aun Weor. Introducción a la Gnosis. (2015). México. Editorial RenaSer.

Samael Aun Weor. La Gran Obra T I. (211). México. Editorial Marte

Serway, Raymondo A. Tr Gabriel Nagore Cázares. Física (T I). (1997). México. McGraw-Hill.

Wilson, Jerry D. Tr. María del Consuelo Hidalgo y Oscar Alfredo Palmas. (1994). Física. México. Prentice Hall Hispanoamerica, S.A.

Tres iniciados. El Kybalión. (1973). México. Editorial Orión.

Tres iniciados. El Kybalión. (2002). México. Editorial Marte.

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http://nuevaera.about.com/od/rituales/a/Como-Subir-La-Energia.htm

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http://www.psicologiayconsciencia.com/siete-pasos-para-subir-tu-vibracion/

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http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_cymatics08.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Hegel

 

Las tres gunas de la Prakriti

Contenido

Introducción

La Prakriti y las tres gunas

Qué son las gunas

Las gunas en el ser humano y la búsqueda del equilibrio

Tres clases de fe

Tres clases de sabiduría

La sabiduría del Atman Vidya y el sacrificio

Las tres clases de placer

Los alimentos y las tres gunas

La acción y el desapego

Introducción

El Bhagavad Gita (Guita o Gitá en algunas versiones, el canto de Bhagavan  o simplemente canto del Señor),es uno de los libros sagrados más reconocidos en el campo espiritual. Es considerado como un clásico de la religión universal. Forma parte de la gran epopeya hindú: El Mahabarata. El Gita, como también se le denomina, relata un largo diálogo entre Krisna y su discípulo Arjuna (Áryuna o Arjona en algunas versiones). Krisna es la encarnación de Visnú, el dios Hijo, el segundo Logos en la cosmovisión hindú.

Arjuna es un príncipe pandava que al iniciar el diálogo con Krisna tiene dudas si se lanza a la batalla contra otro clan tribal, los kurus, al que pertenecen muchos familiares y amigos suyos. Es claro que la lectura completa de este bello diálogo, implica la comprensión del simbolismo oculto tras el llamado al combate contra “los seres queridos” que no están fuera de cada quién, sino dentro de uno mismo. La Antropología Gnóstica, enseña que esos seres queridos, son equivalentes a “los infieles” del Islam, a los “diablos rojos de Seth” en la tradición egipcia, como también al Goliat bíblico y su ejército de filisteos, al que vence David el, aún, pastor de ovejas con una piedra tal como se narra en el primer libro de Samuel. Son equivalentes también a los nobles príncipes de Ítaca que sitiaron el palacio de Ulises pretendiendo a Penelope en, el clásico de la literatura épica, La Odisea. El clan de los kurus, lo mismo que todos los “infieles”, se encuentran en el interior de la psiquis humana. Constituyen la viva personificación del Ego, del yo de la Psicología Gnóstica, del mí mismo, de los defectos de carácter de cada criatura humana, los elementos indeseables de conducta.

El Kalki Avatar, en la lección de virgo de su obra: Tratado esotérico de Astrología Hermética hace un estudio de las tres gunas de la Prakriti y explica lo siguiente: “Todo Cosmos nace de la Prakriti y se disuelve en la Prakriti. Todo mundo es una bola de fuego que se enciende y se apaga entre el seno de la Prakriti. Todo nace de la Prakriti, todo vuelve a la Prakriti. Ella es la gran Madre”.

En la cosmovisión gnóstica, la Prakriti es la Madre Naturaleza, es dios madre manifestada en la Naturaleza. Así lo explica Julio Pardilla, en su versión del Bhagavad Gita. La Prakriti es la Naturaleza. Pardilla explica también que: “Si bien Prakriti es simple, su manifestación se lleva a cabo mediante tres poderes, cualidades o elementos, llamados gunas. En prakriti esos aspectos o cualidades se hallan en perfecto equilibrio, formando una misma cosa. Si uno de los gunas predomina más que los otros dos (que es lo normal), da lugar al mundo diverso de las inclinaciones naturales de las diferentes criaturas, tal y como es percibida por nuestros sentidos”.

Pardilla, además, explica que: “Los gunas o elementos constitutivos de la materia, son tres: Sattva, (estado ideal, perfección, claridad, quietud), Rajas (actividad creativa), y Tamas (oscuridad, inercia abúlica, ceguera espiritual). Sattva es la armonía, Rajas es la actividad, la pasión, la fuerza que nos ayuda en la lucha por la vida, y Tamas es el caos, lo inerte, lo obtuso”.

El estudio de las tres gunas facilita también la comprensión de un antiguo sistema de clasificación derivado de las cualidades de cada guna. De esta manera, se reconocen tres tipos de personas, tres tipos de sacrificio, tres tipos de comida, entre otros.

La Prakriti y las tres gunas

Samael Aun Weor, en la lección de virgo de la obra ya mencionada, cita los siguientes versos del Bhagavad Gita[1]: “La gran Prakriti es Mi matriz, allí coloco el germen y de ella, ¡oh Bharata!, nacen todos los seres”. ¡Oh Kountreya!, la Prakriti es la verdadera matriz de cualquier cosa que nace de distintas matrices, y Yo soy el germinador paterno”.

“Sattva, rayas y tamas, estos tres gunas (aspectos o cualidades), nacidos de la Prakriti, ¡Oh tú de poderosos brazos!, atan fuertemente el cuerpo al ser encarnado. De ellos, el sattva que es puro, luminoso (ayuda al conocimiento) y bueno, ata al ser encarnado, ¡oh impecable!, mediante el apego a la felicidad y al conocimiento. “¡Oh Kountreya!, sabe que rayas es de naturaleza pasional y es la fuente del deseo y del apego; esta guna ata fuertemente al ser encarnado a la acción. ¡Oh Bharata!, sabe que tamas nace de la ignorancia y alucina a todos los seres; él ata al ser encarnado mediante la inadvertencia, la pereza y el sueño”. (conciencia dormida, sueño de la conciencia).

Krisna, en el Gita, continúa con su explicación de las cualidades de las gunas: “¡Oh Bharata, sattva lo ata a uno a la felicidad; rayas a la acción; mientras que tamas, cubriendo el conocimiento, lo ata a la falta de comprensión. ¡Oh, Bharata!, sattva predomina, a veces, sobre rayas y tamas; otras veces rayas predomina sobre tamas y sattva; y también, tamas se destaca cuando domina a sattva y rayas. Cuando el conocimiento brilla a través de los sentidos, se debe considerar que predomina sattva. Cuando prevalecen la codicia, la actividad, el concepto de nuevas empresas, la intranquilidad y el deseo, entonces, ¡Oh Bharata!, predomina rayas. Y cuando predomina el tamas, ¡oh Kountreya!, prevalece la oscuridad mental, la inercia, la inadvertencia y la alucinación”.

Qué son las gunas

Además de Julio Pardilla, otros autores explican qué son y qué características tienen las o los gunas. Annie Besant, en su versión del Bhagavad Gita, explica que las gunas son tres cualidades que componen el Universo. También las denomina: “cualidades dimanantes de la Naturaleza”. Explica que se hallan presentes en todas las criaturas en diversas proporciones, incluso hacen referencia a tres naturalezas distintas de las personas. Ellas son: sattwa (armonía), rajas (actividad) y tamas (inercia). Según Besant, las gunas afines establecen relaciones entre sí. De esta manera las gunas de los sentidos, se ponen en contacto con las gunas de los objetos.

Para Sathia Sai Baba, en su correspondiente versión del Gita, las gunas son atributos, ya sea de la materia o de los seres humanos. También, las identifica, como las tres cualidades, condiciones o comportamiento de la Naturaleza o cualidades o atributos de la materia. También, como características humanas, tipos de conducta, cualidades y atributos.

Para Baba, las tres gunas se caracterizan así: rajas: actividad, dinamismo, inquietud; satva: pureza, equilibrio, bondad, nobleza, sabiduría, apacibilidad; tamas: ignorancia, inercia, torpeza, oscuridad. De las cualidades (gunas), la de la virtud (satvaguna) es pura y refulgente; la de la ignorancia (tamoguna) es oscura; por eso se distinguen con los colores opuestos de blanco y negro. El cuerpo físico, constituye el vehículo de las gunas en el ser humano. Así, por ejemplo, el cuerpo está asociado con los gunas o atributos tamas, rajas y satva; así, el individuo, en contacto con aquel, se identifica con el cuerpo e imagina que está experimentando pesar y alegría, que son las consecuencias de los gunas.

En la versión del Gita, transcrita por Baba se lee además: “Si los tres gunas, satva, rajas y tamas, están parejamente equilibrados, entonces no habrá cambio en él. Mas esto nunca sucede; siempre están fuera de equilibrio. Cuando uno es el dominante y los otros quedan latentes, entonces la Naturaleza obliga al individuo a asumir muchos aspectos. Los gunas representan los tres aspectos de la naturaleza humana. El rajas es el apego que genera deseos y crea el anhelo de disfrutar el mundo de los objetos materiales que es `visto’; fomenta el deseo por el placer físico y el celestial. El tamas no puede captar la realidad, de ahí que fácilmente malinterprete y tome lo falso por verdadero. Conduce a las personas a la negligencia y al error; ata en vez de liberar. El satva controla la causa del pesar y la tristeza; estimula a la gente a seguir el sendero de la alegría y la felicidad verdaderas. Por tanto, concentrarse y no sentirse afectado por ninguno de estos tres atributos constituye la base de la pureza y de la constancia”.

Las gunas en el ser humano y la búsqueda del equilibrio

A la luz de la Gnosis, las tres gunas, están relacionadas con las tres fuerzas primarias de la Naturaleza: Santo afirmar, Santo negar y Santo conciliar; las fuerzas positiva, negativa y neutra de toda creación. Según los estudios gnósticos, en el ser humano, se relacionan con tres estados del alma o tres niveles de Ser, el Ser de la humanidad mecánica, el Ser del hombre consciente, el Ser del maestro de misterios mayores. Se pueden relacionar con las tres categorías de constructores, según la clasificación de los gremios y logias, como la Masonería: aprendices, compañeros y maestros. El Avatar de la Era de Acuario, explica que las tres gunas corresponden a los siguientes tipos de seres humanos: los decididamente perversos, las gentes comunes y corrientes y por último los más puros y nobles habituados a realizar buenas acciones.

En el terreno psicológico, se relacionan con la naturaleza tricéntrica de la máquina humana, cada guna se asocia a un centro de la máquina: Sattva, con el centro pensante, rayas con el centro sensible y tamas con los centros físicos (motor, instintivo y sexual); pero más profundamente, dentro de cada centro se relacionan con tres partes en las que se subdivide cada uno. La Psicología del Despertar de la conciencia enseña que conforme a la ley de Octava o ley de Siete y de acuerdo con el principio de Correspondencia, a la manera de los fractales, cada centro replica en sí mismo a los restantes. De tal manera que en cada centro se encuentra una parte intelectual o superior, una parte intermedia o emocional y una parte inferior, mecánica o instintiva-motor-sexual.

De acuerdo con la Psicología Gnóstica, las tres partes de los centros están determinadas por el tipo de atención que se presta a determinado asunto. La parte mecánica trabaja con atención cero y en consecuencia trabaja solo con asociaciones mecánicas, la parte emocional de cada centro trabaja con atención plena. Los conocimientos derivados de este tipo de atención, son de carácter semi consciente. Finalmente, existe la atención dirigida por el esfuerzo, el amor y la voluntad. Es la que resulta del acto de recuerdo de sí. Este tipo de atención es la que trabajan las partes superiores de cada centro. La práctica constante para desarrollar la capacidad de la sensación de sí o sensación de la propia masa, del propio cuerpo físico, es clave para lograr el recuerdo de sí. La íntima recordación de uno mismo y el desarrollo de la atención, son indispensables para el auto conocimiento y el despertar de la conciencia.

En el glosario de términos sánscritos de la versión del Gita escrita por Antonov y Teplyy se explica que guna, es el término que designa, primero que nada, cierta combinación de cualidades humanas. Y cada persona debe ascender los tres niveles de las gunas. “Para esto es necesario adquirir primero las cualidades propias de la guna rajas y luego de la guna sattva”. Es así como el gnóstico sincero debe aprender a cambiar su frecuencia vibratoria, aprendiendo a trabajar con las partes superiores de sus centros, para elevar su nivel de Ser.

En todo ese trabajo, el sabio, el iniciado, tarde o temprano debe aprender a liberarse de las tres gunas de la Prakriti. Debe aprender a liberarse de los pares de opuestos, de la dualidad y descansar en la tercera fuerza, en la no dualidad, como lo enseña la filosofía Advaita. Debe aprender a trabajar resueltamente en los tres factores de la Revolución de la conciencia.

Continuando con la explicación que da Samael Aun Weor, en la lección de Virgo de su obra: Tratado esotérico de Astrología Hermética, se lee lo siguiente: “Quien quiera nacer de nuevo, quien quiera lograr la liberación final, debe eliminar de su naturaleza las tres gunas de la Prakriti. Quien no elimina la guna sattva, se pierde entre el laberinto de las teorías y abandona el trabajo esotérico. Quien no elimina a rayas, fortifica el ego lunar mediante la ira, la codicia, la lujuria. No debemos olvidar que rayas es la raíz misma del deseo animal y de las pasiones más violentas. Rayas es la raíz de toda concupiscencia. Esta última, en sí misma, es el origen de todo deseo. Quien quiera eliminar el deseo, debe primero eliminar la guna rayas. Quien no elimine a tamas, tendrá siempre la conciencia dormida, será perezoso, abandonará el trabajo esotérico, por causa de la flojera, inercia, pereza, falta de voluntad, tibieza, falta de entusiasmo espiritual, será víctima de las tontas ilusiones de este mundo y sucumbirá en la ignorancia”.

Tres clases de fe

En la versión de Julio Pardilla, se lee lo siguiente: “Entre los hombres mortales hay tres clases de fe, de acuerdo con su propia naturaleza, que son: de luz, de fuego y de oscuridad. La fe que tiene cada persona va siempre de acuerdo a su propia naturaleza; esta fe es lo que configura a cada hombre: según su fe, así es el hombre”.

Vijoyananda, en el capítulo XVII de su versión del Gita, explica que shraddha es la actitud mental compuesta de sinceridad, reverencia, humildad y fe. Uno de los párrafos que a continuación transcribimos, es citado por el Avatar de la Era de Acuario, cuando al referirse a los cuatro caminos de la espiritualidad, advierte que al recorrer la vía del faquir, no se debe caer en la tortura del cuerpo físico.

“La sharadda que, según su naturaleza, traen los seres encarnados, es tripe: sáttvica, rayásica y tamásica. Oye lo que te diré sobre esto. ¡Oh Bharata!, la shraddha de cada persona es según su constitución; el hombre es un producto de su sharaddha; él refleja su sharaddha. Los hombres sátvicos adoran a los devas (seres celestiales), los rayásicos a los yakshas y rakshasas (seres con poderes sobrenaturales), y los tamásicos a los espíritus y los elementos”.

“Los hombres que practican severas austeridades no recomendadas por las escrituras, solo por ostentación y egoísmo; esos apegados y concupiscentes, desprovistos de sensatez, torturan a todos los órganos del cuerpo, y a Mí también, que moro dentro del cuerpo Conócelos; son de propósitos demoníacos”.

Tres clases de sabiduría

En la versión de William Walker Atkinson, más conocido como yogui Ramacharaka, se encuentra una maravillosa explicación de las clases de sabiduría: “Escucha ahora, oh Arjuna, pues voy a hablarte de las tres clases de sabiduría y las tres clases de concentración, según el estado de preponderancia de cada uno de los tres gunas.

Hay un tipo de sabiduría que sabe lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer, sabe a qué hora partir y a qué hora regresar, que discierne con claridad distinguiendo qué es el miedo y qué es la audacia, qué es la esclavitud y qué es la liberación: a esto se le llama sabiduría pura y corresponde a la naturaleza sáttvica. La segunda clase de sabiduría es la impura; esta no distingue entre lo que es correcto y lo que no lo es, lo que es justo y lo que es injusto, lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer. Esta segunda clase corresponde a la naturaleza rajásica. La tercera es la sabiduría que ha sido oscurecida por las tinieblas del olvido y la pérdida de conocimiento; de tal modo que se llega a considerar lo incorrecto como correcto, y con el pensamiento crear cosas que no existen, considerándolas como reales.

Cuando se medita en el Yoga del Eterno Conocimiento, el movimiento de la mente y del aliento vital están en armonía, trayendo como consecuencia paz interior y concentración: esa concentración es pura. Mas esa concentración que se produce cuando seguimos un deseo egoísta en busca de recompensas, nos apega a las riquezas, los placeres, e incluso a las ceremonias religiosas, si en ellas buscamos la realización de deseos egoístas: esta es la concentración impura que produce la pasión. Y esta misma concentración es la que mantiene al insensato en la inercia de su pereza recalcitrante, en su miedo, su autocompasión, su depresión y sus vicios inveterados. A decir verdad, esta concentración es de naturaleza tenebrosa y demoníaca.

La sabiduría del Atman Vidya y el sacrificio

En la lección de Acuario de su obra: Tratado de Astrología Hermética, el Buda Maitreya explica que para alcanzar el Atman Vidya o real sabiduría del Ser, de Atman, del Pneuma, se requiere de los tres factores de la Revolución de la conciencia. También explica que “es imposible llegar al Atman Vidya sin antes habernos conocido a sí mismos”.

Respecto del tercer factor de la Revolución de la conciencia, el Presidente fundador de las instituciones gnósticas, explica que conforme a las tres gunas de la Prakriti, hay tres clases de sacrificio, es decir, sacrificio sátvico, rayásico y tamásico. “El sacrificio sáttvico se hace según los mandamientos divinos, concentrándose en el culto, solo por el culto, por hombres que no desean el resultado. El sacrificio rayásico se hace por tentación y deseando los frutos. El sacrifico tamásico se hace siempre contra los mandamientos, sin fe, sin los mantras, sin caridad para con nadie, sin amor a la humanidad, sin ofrecer el óbolo sagrado a los sacerdotes o gurús, etc., etc., etc. El tercer factor de la Revolución de la conciencia es el sacrificio, pero el sacrificio sáttvico, sin desear el fruto de la acción, sin desear recompensa; sacrificio desinteresado, puro, sincero, dando su vida para que otros vivan y sin pedir nada en recompensa”.

En relación con las formas de sacrificio, de los diferentes tipos de actos de caridad y la acción, en la versión del Gita escrita por Pardilla, se lee lo siguiente: “Se puede decir que un sacrificio es puro cuando se hace como una ofrenda de adoración y de acuerdo siempre con la Ley Eterna. Sin apego a sus frutos, cobijando en el corazón el sentimiento de “es mi deber”. Esto es propio de los hombres de naturaleza sáttvica. Mas aquellos sacrificios que se ofrecen solamente para ganar bendiciones materiales, o con expectativas de cualquier tipo de recompensa, como puede ser la egolatría o la ostentación, son sacrificios impuros. Esto es propio de los hombres de naturaleza rayásica. Aquellos sacrificios que van en contra de la Ley Eterna, ofrecidos sin fe ni respeto por las enseñanzas sagradas, en los que no se ofrecen alimentos ni se recitan los cantos debidamente: este es un sacrificio propio de los hombres de naturaleza tamásica”.

“Una limosna es pura cuando se da por amor y de todo corazón a la persona adecuada en el momento correcto y en el lugar apropiado, al tiempo que, desapegado de toda posible recompensa por esa acción: esta es la caridad sáttvica. Mas cuando se da una limosna esperando algo a cambio, en forma de recompensa inmediata o bien futura, o simplemente, cuando se da sin sentirlo en el corazón, sino por mera prodigalidad: esta caridad es impura y es propia de la naturaleza rayásica. Cuando se da una limosna para que otros lo vean o como arrogante auto halago, o en un lugar inadecuado, en un momento inapropiado y a una persona que no lo va a usar debidamente: esta caridad es deleznable y propia de la naturaleza tamásica”.

“El servicio desinteresado, los donativos, y la autodisciplina, jamás se deben abandonar. Por el contrario, han de practicarse, pues son medios de purificación. Pero incluso estas acciones, oh Arjuna, han de realizarse con la misma disposición que si fueran una ofrenda directa al Señor, y sin esperar recompensa alguna. Esta es mi firme determinación al respecto. No está bien dejar inacabada o abandonar la tarea que, como tu deber, tienes encomendada, pues es tu servicio por Mí. Tal renuncia a la acción sería un engaño de tu ignorancia. Y aquel que abandona su servicio por miedo al padecimiento físico, pensando para sí: “esto es desagradable”, tal renuncia a la acción es un acto impuro propio de la naturaleza rayásica y, en verdad, tal actitud no se ve recompensada”.

“Mas, oh Arjuna, aquel que pensando para sí: “este es mi servicio”, me adora realizando aquellas acciones que son su deber, renunciando a todas las expectativas de goces y recompensas, sus acciones son puras y la paz mora en su corazón. Este hombre está claro y no duda en entregarse, pues de este modo se purifica y la paz está con él. Ya no ve diferencias entre tareas agradables y desagradables, pues para él el servicio es siempre una fuente de dicha. Para los hombres que viven en este mundo físico, es completamente imposible la total renuncia a la acción, mas aquel que es capaz de renunciar al fruto de su acción, en verdad, ese hombre hace vida de renuncia. El hombre que realiza sus acciones con egoísmo buscando su recompensa, a su debido tiempo obtendrá los frutos en forma de placer, o dolor, o ambos al tiempo quizá. Mas aquel que actúa con desapego renunciando a la recompensa, acumula riquezas para la Eternidad”.

Las tres clases de placer

En la versión de Ramacharaka para el Gita, se explica que hay tres clases de placer: “Abre tus oídos, oh Arjuna, pues te voy a hablar de las tres clases de placer. El placer que se obtiene siguiendo el camino de la Verdad es el que definitivamente acaba con todos nuestros sufrimientos y amarguras. Lo que en un principio nos parece como un cáliz de sufrimiento termina convirtiéndose en el vino de la inmortalidad. Y a esto se le llama placer puro: es la dicha que resurge cuando se obtiene la visión clara del Espíritu”.

“Mientras que el placer que produce el apetito de las pasiones es impuro, porque, aunque al principio su sabor sea como el de un licor dulce, el sabor final es el de un brebaje venenoso. Así de ilusorio es el placer que se obtiene de la relación entre los sentidos y los objetos que despiertan nuestro apetito sensual”.

“Y la tercera clase de placer es aquel que, siendo falso desde el principio hasta el final, no solo nos priva de satisfacción sino que aumenta nuestros deseos, siendo un engaño para el alma. El deseo por este tipo de placer solo surge de la abulia y la idiotez, la pereza y la depresión: este placer es propio de la naturaleza tenebrosa de tamas. Entre el Cielo y la Tierra no existe nada que esté libre de las influencias de estos tres poderes de la Naturaleza: los gunas”.

La psicología del placer, forma parte importante del estudio sobre sí mismo. Quien quiere trabajar sobre sí, en la búsqueda de la transformación interior, ha de trabajar sobre la identificación o apego al placer. Además debe estudiar su propia sexualidad, valorar su energía creadora, el ens seminis y huir de la fornicación.

Los alimentos y las tres gunas

En la versión del Bahagavad Gita, según Pardilla, se lee: “Los santos que comen de los alimentos que son ofrecidos al Señor, quedan libre de pecado. Mas la gente mundana que hacen fiestas para gozar de la comida, de este modo pecan. El alimento da vida a los seres, y este proviene de la lluvia caída del cielo. El sacrificio atrae la lluvia del cielo; es una acción sagrada. Ahora te voy a hablar de los tres tipos de alimentos…”

“Los alimentos puros dan salud, equilibrio mental, vitalidad y vigor para vivir una larga vida; son sabrosos, nutritivos, y dan armonía al cuerpo. El hombre puro solo come alimentos puros, encontrando su paladar deleite en ellos, y alegría su corazón. Los hombres de naturaleza rayásica prefieren los alimentos rayásicos: agrios, picantes, salados y ardientes. Mas esto les produce pesadez, molestias y enfermedades. Los hombres de naturaleza tamásica, que viven aturdidos por la ignorancia, sienten predilección por los alimentos rancios, desabridos, guardados y viejos, sobras de comida de días anteriores y, en general, alimentos impuros no dignos de ser ofrecidos al Señor”.

En la versión de Vijoyananda para el Gita, se lee: A los sáttvicos les gustan los alimentos que aumentan la vitalidad, energía, fuerza, salud, felicidad y apetito, y que son sabrosos; que son oleaginosos, sustanciosos y agradables. Los alimentos preferidos por los rayásicos, son los amargos, ácidos, salados, muy calientes, picantes, secos y ardientes; y son los que producen pesar, sufrimiento y enfermedad. Los alimentos preferidos por los tamásicos son los desabridos, casi descompuestos, malolientes, restos del día anterior, comida fría, y alimentos impuros”.

El maestro Samael, en la lección de Virgo de su obra: Tratado de Astrología Hermética, explica que: Existen tres clases de alimentos: sáttvicos, rayásicos y tamásicos. Los alimentos sáttvicos están constituidos por flores, granos, frutas y eso que se llama amor. Los alimentos rayásicos son fuertes, pasionales, picantes en exceso, demasiado salados, exageradamente dulces, etc. Los alimentos tamásicos en realidad están constituidos por sangre y carne roja, no tienen amor, se compran y se venden o se ofrecen con vanidad, soberbia y orgullo. Comed lo necesario para vivir, ni demasiado poco, ni en exceso, bebed agua pura, bendecid los alimentos”.

En la versión de Satya Sai Baba para el Gita, encontramos una amplia explicación acerca de las tres clases de alimentos, veamos: “El alimento hace al hombre fuerte de cuerpo; el cuerpo está íntimamente conectado con la mente. La fuerza de la mente depende también de la fuerza del cuerpo. La conducta moral, los buenos hábitos y el esfuerzo espiritual dependen de la calidad del alimento; la enfermedad, la debilidad mental y la pereza espiritual son el resultado de una alimentación defectuosa. ¡Krishna!, expresó Arjuna, “te ruego me digas los constituyentes del alimento sáttvico, del rajásico y del tamásico“.

“¡Arjuna! El alimento, para ser sátvico, debe ser capaz de fortalecer a la mente tanto como al cuerpo. No debe ser demasiado salado, demasiado picante, demasiado amargo, demasiado dulce ni demasiado agrio. No deberá tomarse mientras esté hirviendo. El alimento que aviva las llamas de la sed también debe ser evitado. El principio general es que debe haber un límite, una restricción. El alimento cocinado en agua no deberá usarse al día siguiente; se vuelve dañino. Aun las cosas fritas deberán consumirse antes que adquieran olores desagradables. El alimento rajásico es lo opuesto del sátvico. Es demasiado salado, demasiado dulce, demasiado picante… demasiado agrio, demasiado oloroso. Un alimento tal excita e intoxica.”

Líneas adelante explica también acerca de las tres purezas relacionadas con los alimentos: “Hay tres `purezas’ que deben observarse: pureza de los alimentos; pureza de los utensilios con los que se prepara el alimento; y pureza de las personas que sirven los alimentos preparados. No es suficiente que las provisiones sean puras y de buena calidad. Deben haber sido obtenidas por medios honestos; ninguna ganancia deshonesta, injusta, falsa, debería usarse para la manutención propia. Estas provisiones están contaminadas desde su origen”.

“Tanto el origen como el curso y la meta final deben ser igualmente puros. El utensilio debe estar limpio, libre de impurezas. La persona que sirve debe ser no solamente limpia en el vestir sino limpia de hábitos, de carácter y de conducta. Debe estar libre de odio, de ira, de preocupación e indiferencia mientras sirve los platillos; debe estar contenta y tranquila. Y debe ser humilde y llena de amor. Mientras atienda a los comensales, no debe permitir que en su mente moren ideas malas o viciosas. La limpieza o el encanto meramente físicos no son ninguna compensación para los pensamientos y los hábitos malos”.

“El aspirante que quiere tener concentración ha de ser cuidadoso respecto de estas restricciones. De otra manera, durante la meditación, las sutiles influencias de los malos pensamientos del cocinero y de los sirvientes rondarán a su alrededor. Debe tenerse cuidado de que haya solamente individuos virtuosos cerca suyo. El encanto exterior, la excelencia profesional, los salarios reducidos no deberían constituir factores para que se prejuzgara en favor de cocineros y ayudantes peligrosos. Examina cuidadosamente sus hábitos y su carácter. El alimento que comes es un constituyente muy importante del material físico y mental con que tienes que luchar en el campo espiritual. La pureza de la mente puede y tiene que ser completada por la pureza del cuerpo así como por la pureza en esa importante función suya, el habla”.

El cambio de hábitos alimenticios es crucial en los tiempos actuales. Gran parte de los problemas de salud pública en el mundo de hoy, tienen su origen en los mal llamados “alimentos” que consume el ser humano, así como en sus hábitos alimenticios. En sentido inverso, gran parte de las afecciones y enfermedades de la humanidad actual, se resuelven con cambios precisos en la alimentación. El cuerpo se cura. Basta cambiar hábitos alimenticios, tal como lo afirmaba Hipócrates. “Que tu alimento sea tu medicina, que tu medicina sea tu alimento” y sin necesidad de medicamentos de la “falsa ciencia”. Esenciales, serán además la adopción de por vida de regímenes que propicien el bienestar completo del cuerpo físico, como el que se adquiere al estudiar la ciencia de la Trofología,  y la correcta combinación de alimentos. El buscador de la verdad, el esoterista, el gnóstico sincero debe aprender a seleccionar lo que piensa, lo que siente, lo que respira y lo que come. Además es recomendable que se habitúe a practicar la ciencia del ayuno.

Comida tamásica que por estos tiempos difunde el Anticristo (la ciencia materialista); es por ejemplo, el trigo de hoy y demás cereales transgénicos, embutidos, comida procesada y enlatados, bebidas obtenidas de esencias artificiales, comidas congeladas y frutas y verduras saturadas de tóxicos; ya sea fertilizantes artificiales o herbicidas. Otro aspecto, no menos importante de recomendar el abandono de la comida tamásica, se relaciona con el trabajo psicológico asociado a la eliminación de la gula. La gula es uno de los elementos indeseables de conducta, más difíciles de trabajar debido a que se escuda en tradiciones familiares, en la equivocada noción de bienestar mediante la cual se “programa” a las personas para que crean que comer bien, significa comer mucho y toda clase de porquerías. En un antiguo ritual, se lee: “Él no come nada inmundo”. Los medios de comunicación, la etiqueta, las recepciones, las fiestas, los banquetes, los bufett; estimulan la gula, la glorifican, le rinden culto. El abandono de alimentos tamásicos y producidos por la falsa ciencia, puede y debe ir paralelo al estudio de la función instintiva y al trabajo con la eliminación de la gula.

La acción y el desapego

Finalmente citamos a continuación, algunos párrafos, no menos interesantes que aparecen en la versión de Ramacharaka: “El mundo de los Vedas está sometido a las influencias de los tres gunas. ¡Oh, Arjuna! Elévate y líbrate de ellos; permanece en la Verdad que está más allá de todos los pares de opuestos. Ve más allá de las posesiones y las ganancias. ¡Recupera tu propia alma! El desapego en la acción no es alcanzable mediante la pasiva inactividad. Ni la suprema perfección es alcanzable por la mera renuncia. Pues el hombre no puede estar inactivo ni por un momento. Todo es impulsado a la acción irremediablemente por las tres fuerzas de la naturaleza: los tres gunas”.

“Aquel que se abstiene de la acción, mas no aparta su mente de los placeres de los sentidos, vive en la ilusión y es un falso seguidor del Camino. En este mundo temporal todas las acciones suceden por intervención de los tres gunas, fuerzas de la Naturaleza. Mas el hombre, engañado por la ilusión del “Yo”, piensa: “Yo soy el hacedor.” Pero el conocedor de la relación entre las fuerzas de la naturaleza y las acciones manifiestas, sabe que algunas fuerzas de la Naturaleza trabajan sobre otras. Libre entonces de su esclavitud, ya no pretende ser el hacedor”.

“Aquellos que viven sometidos a la ilusión de los tres gunas, se ven afectados por sus influencias. Mas no perturbe el sabio, que conoce el Todo, al ignorante que aún no puede verlo. Ofréceme todas tus acciones, y no hagas caso a tu mente, depositándola en lo Supremo. Libre de pensamientos egoístas y esperanzas banales, lucha, sintiendo la paz en tu interior. Todos aquellos que sigan mi doctrina y tengan fe en Mí, realizando su trabajo con pureza y buena voluntad, definitivamente encuentran libertad”.

“Has de saber que de Mí proceden los tres gunas, los tres estados del alma: Sattva, Rajas y Tamas. Pero no es que Yo esté en ellos, sino que ellos están en Mí. El mundo entero, confundido por los diferentes estados que producen estas tres cualidades, ignora que Yo estoy por encima de ellos, y que soy y seré siempre imperecedero e inmutable. En verdad difícil es no verse afectado por este divino poder mío de ilusión, creado por estas tres cualidades. Únicamente aquellos que buscan refugio en Mí consiguen librarse de ese poder y superar el engañoso atractivo de la ilusión.

[1] Anónimo. Tr Swami Vijoyananda. (1960). Srimad Bhagavad – Guita. Buenos Aires. Kier, 99, 100