Los grupos gnostizantes de apoyo espiritual

El Coloquio internacional sobre los orígenes del gnosticismo o Coloquio de Mesina, “una reunión de eruditos y expertos académicos en Gnosticismo que tuvo lugar del 13 al 18 de abril de 1966, en la Universidad de la ciudad de Mesina, Italia; tuvo el propósito de examinar la cuestión de los orígenes del gnosticismo desde el punto de vista de la historia de las religiones. En el marco del coloquio se definieron palabras, como Gnosis, Gnóstico, Gnosticismo, Pregnóstico, Protognóstico y Gnostizante. Según lo acordado por los académicos, este se encuentra bastante próximo por su significación a “pre-gnóstico”, ya que el vocablo hace referencia a rasgos que poseen analogía con el gnosticismo, pero integrados en un sistema no gnóstico. Preferimos usar el adjetivo “pre-gnóstico” para aquellos casos que se presentan como anteriores a los grandes sistemas del siglo II y siguientes, y “gnostizante” para los contemporáneos y posteriores.

El Kalki Avatar en el capítulo titulado Antropología Gnóstica de su obra: “Doctrina secreta de Anahuac”, reconoce dichas definiciones y afirma que el término gnostizante, incuestionablemente se encuentra muy cerca de pregnóstico[1] por su significación, ya que el vocablo, en realidad, stricto sensu, se relaciona con aspectos intrínsecos que poseen cierta similitud con el Gnosticismo universal, pero integrados en una corriente no definida como Gnosis. En cierta medida, tal como lo afirman algunas escuelas gnósticas, el término puede referirse a una labor de enseñanza tendente a promover la Gnosis. Sin embargo, en nuestra comprensión del término, en este caso, esa labor no se realiza explícitamente como gnóstica, sino más bien en un contexto más abierto y libre asociado a espiritualidad, holismo, transdisciplinariedad, mística, despertar espiritual, meditación, búsqueda de la verdad, liberación espiritual, diálogo interreligioso, ecumenismo, religión comparada, rescate de cosmovisiones antiguas; entre otros.

El concepto ha sido utilizado por diferentes autores, como Xavier Alegre en su disertación sobre “El concepto de salvación en las Odas de Salomón: contribución al estudio de una soteriología gnostizante y sus posibles relaciones con el cuarto evangelio”, por Domingo Muñoz León, en su obra: “Palabra y gloria Excursus en la Biblia y en la literatura intertestamentaria”, Sofía Torallas Tovar en su obra: “Gramática de copto sahídico” y por Henri Charles Puech, en su obra: “En torno a la Gnosis”, para citar algunos estudiosos que han usado el término.

Es gnostizante a la vez todo planteamiento, práctica o enseñanza espiritual que sin reconocerse como Gnosis, propone la vía del auto conocimiento o conocimiento de sí y la necesidad de la experiencia mística directa para el logro de transformaciones íntimas. Asimismo se refiere a las corrientes espirituales que sin definirse o sin ser clasificadas como gnósticas, abordan el asunto de la salvación, santidad, iluminación o iniciación espiritual y en última instancia, la Auto realización íntima del Ser; desde la perspectiva de la necesaria interiorización y desarrollo de valores espirituales o partes del Ser que yacen dentro del mismo ser humano. En este sentido, serán gnostizantes diferentes corrientes docetistas[2] y soteriológicas[3] no asociadas directamente con el Gnosticismo universal y que planteen que la salvación no proviene de aceptar o creer en el Jesucristo histórico, o en un dios revelado, un iluminado o gurú; sino en la auto perfección o en el desarrollo y elevación del nivel del Ser. Son gnostizantes también las corrientes que, sin definirse o clasificarse como gnósticas, reconocen y valoran el conocimiento de los misterios divinos mediante la revelación y la intuición.

Conforme a lo anterior, es posible encontrar elementos gnostizantes en las diferentes religiones antiguas, como el Judaísmo, Hinduismo, Budismo, Taoísmo y el Islam, si expresamente en ellas, se da importancia al conocimiento de sí o de la divinidad y a la búsqueda de la salvación por la vía del conocimiento. Como ejemplo de lo anterior y tal como lo apunta Henri Charles Puech, fuera de ambientes definidos como gnósticos, la Cábala hebraica, será una corriente gnostizante. De esta cuenta, es fácil encontrar elementos gnostizantes en diferentes propuestas del Esoterismo y del Hermetismo, así como en el Platonismo y Neoplatonismo, en obras de Alquimia, Teosofía y Antroposofía, así como en las obras de Jorge Adoum, Sivananda, Castaneda, Eckart Tolle, Gurdjieff y Ouspensky; entre otros. Según algunos autores, como el teólogo Ghislain Lafont y Peter Sloterdijk ideas gnostizantes se encuentran en filósofos como Heidegger y Schelling. Todas ellas, dejan de ser gnósticas, cuando se alejan del propósito esencial y la Teología de la Gnosis

Una organización o grupo será gnostizante cuando sin definirse como gnóstico consolida una gran diversidad de corrientes espirituales presentes, por ejemplo, en el Cristianismo contemporáneo, particularmente en el Catolicismo y el Protestantismo, donde pueden encontrarse personas con cierto nivel de satisfacción de la práctica de su creencia, pero con algunas inquietudes no resueltas y que a la vez tienen mente abierta para escudriñar otras posibilidades, sin alejarse de su creencia o práctica espiritual ya elegida. También en practicantes del Budismo, la Yoga, el Taoísmo, la medicina tradicional china, el Chi Kung o el Tai chi, así como en interesados, a diferentes niveles, en las diferentes corrientes New Hage, en el Ho’ponopono, Curso de Milagros, Reiki, Constelaciones familiares, Canalizaciones, Regresiones a vidas pasadas, interpretación de sueños, métodos de predicción, como el tarot, el I Ching, el Tzité, las runas y otros, la magia, la Astrología, Método Silva de control mental, Mindfulness, escuelas de meditación, tantra sin fornicación, chamanismo, feminismo de la Diosa; entre otros.

Conforme a la propia definición, un grupo de esta naturaleza, no se cataloga como una escuela gnóstica, dado que, en palabras del Avatar de la Era de Acuario, “el Gnosticismo es un proceso religioso muy íntimo, natural y profundo. Esoterismo auténtico de fondo, desenvolviéndose de instante en instante con vivencias místicas muy particulares, con doctrina y ritos propios. Doctrina extraordinaria que fundamentalmente adopta la forma mítica y, a veces, mitológica; liturgia mágica inefable con viva ilustración para la conciencia superlativa del Ser.”. Es característica de los sistemas gnósticos definidos: la caída, la Esencia embotellada entre el Ego, los tres factores de la Revolución de la Conciencia, la no fornicación y valoración del Ens seminis o energía creadora, la Auto gnosis sintetizada en el postulado griego “Gnosce te ipsum” (conócete y conocerás al Universo y a los dioses) y en la salvación entendida como la Auto realización íntima del Ser a base de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios. Es de entender que los sistemas gnósticos definidos, no necesariamente están asociados al Gnosticismo contemporáneo, en particular a la Gnosis Samaeliana. Hay sistemas gnósticos definidos en el Hinduismo, en el Advaita, el Gnana Yoga, el Sufismo, el Catarismo, así como en otros sistemas neo gnósticos; entre otros.

En dicha organización o agrupación pueden participar personas que durante algún tiempo han estado en la búsqueda de respuestas a inquietudes existenciales agudas, como las siguientes:

Sentirse “bichos raros” o incomprendidos por cierto desencanto, extranjería o rechazo a las condiciones anormales de vida, el snobismo, las modas o los diferentes productos de hipnosis colectiva.

  • Tener o haber tenido experiencias místicas, en principio, inexplicables; encuentros con lo milagroso o paranormal, tales como experiencias de desdoblamiento astral o “despertar” en el mundo astral, visualización del aura o contacto con seres elementales de la Naturaleza.
  • Percibir corazonadas, presentimientos, sueños dramáticos o recurrentes y revelaciones.
  • Tener hijas o hijos índigo, así como vivir o estar en contacto con “niños de ahora”.
  • Haber tenido, tener contactos o conocer personas contactadas por hermanos mayores provenientes de otros planetas.
  • Sentir llamados espirituales inspiradores.

Para dar una adecuada respuesta a las inquietudes, necesidades y búsqueda surgidas de personas, en apariencia, con intereses diversos, se emplea el principio holístico que enseña que “la diversidad es la unidad” proponiendo conexiones y puentes para dar atención esos diversos intereses, necesidades y problemas y procurando la más adecuada mediación. En este sentido, se hace uso de diferentes herramientas pedagógicas y espirituales, entre las cuales están:

  • El diálogo interreligioso,
  • la adecuada explicación e interpretación hermenéutica,
  • el apoyo de adecuado material documental, presentaciones, testimonios, videos, películas
  • el ecumenismo,
  • la tolerancia,
  • el uso correcto del método de religión comparada
  • la comprensión de la unidad de la experiencia mística
  • los principios religiosos,
  • el respeto a otras creencias y prácticas espirituales,
  • el Ahimsa y la solución de conflictos mediante el consenso y la no identificación o desapego,
  • la investigación, la reflexión, la experimentación y comprobación;

Clave será el diálogo horizontal, la mayéutica y la Dialéctica de la conciencia, que se permita la libre emisión del pensamiento, que se defina que no hay un “jefe” o “gurú”, sino que existe la posibilidad permanente de que “todos pueden aprender de todos”. Es así como, si hay necesidad de abordar un tema del ars-ciencia de predicción, ya sea el tarot u otro; se buscará en el grupo a la persona o personas idóneas. Lo mismo con interpretación de sueños, regresiones, meditación en movimiento, Ho’ponopono, grupos de lectura de libros sagrados o de nuevo pensamiento, procesos de perdón, grupos de oración consciente, constelaciones familiares, medicina holística, sanaciones milagrosas, trofología o ciencia de la alimentación sana, permacultura, propuestas de vida digna o vida en plenitud u otro tema de interés del grupo. Esencial será que la reunión o propuesta resulte teórico-práctica y que permita la experimentación y comprobación.

Otra característica de los grupos de apoyo gnostizantes es la familiaridad y horizontalidad. Desde un principio, quien participa del mismo tiene derecho de aportar y de recibir ayuda. Puede formular las preguntas que le inquieten, plantear sus interrogantes sin restricción, sin esperar a que se tenga que programar  el contenido correspondiente. Es decir, no hay un programa de estudios definido. Los aprendizajes se van dando conforme a las inquietudes, intereses, necesidades y problemas planteados. De esta manera se propicia un aprendizaje significativo. Se programa o aborda lo que las y los integrantes quieren, claro está dentro del contexto del propósito, enfoque, principios y temáticas generales del grupo; no desde la perspectiva de quien lidera o de un consejo directivo, que no existe formalmente, como es usual en los grupos de apoyo, grupos de 12 pasos y grupos de trabajo egorector, en general.

De esta manera, los integrantes del grupo gnostizante van llegando al descubrimiento o reconocimiento de que existen elementos comunes en las revelaciones, corazonadas, experiencias o inquietudes que han tenido, tanto ellas o ellos, como otras personas. Esto les permite evidenciar la unidad en la experiencia mística, lo que los lleva a auto descubrirse como parte de una gran familia de seres humanos buscadores de la verdad divina.

En tal sentido, la Gnosis de manera tácita o implícita actúa como catalizador para hacer síntesis de esas expresiones espirituales. En dicha amalgama, admite elementos protognósticos y pregnósticos porque no tiene una finalidad exclusiva de llevar a los participantes del grupo hacia una escuela gnóstica definida, aunque no desestime la posibilidad de la conversión o adhesión de alguno de los integrantes a una escuela gnóstica, ya que por principio sí lo pretende, pero respetando la madurez y comprensión espiritual de cada participante. En este sentido, se admiten en los grupos, personas ya familiarizadas o afines con la Gnosis o estudiantes gnósticos; quienes pueden, eventualmente abordar temáticas gnósticas comprensibles para el resto de integrantes, que sean fáciles de digerir y no conduzcan a contradicciones con principios espirituales generalmente aceptados o que generen polémica. Eso sí: respetando la libre participación y la generación de propuestas o contenidos afines a la Gnosis. De esta manera, en determinados contextos, puede citarse frases de Samael Aun Weor u otros maestros gnósticos, pero enmarcado en un contexto de citación de diferentes mensajeros de lo alto, como Jesús, Buda, Krishna, Lao Tse, Mahoma y diversos autores espirituales o esoteristas que permita consolidar una propuesta altamente ecuménica.

Dentro de su participación voluntaria, los miembros del grupo, tienen la libertad de continuar o abandonar el mismo grupo, así como de continuar con sus creencias, prácticas y búsqueda espiritual, como también ubicarse en corrientes espirituales afines a las escuelas gnósticas. El grupo tiene la finalidad de apoyar en su búsqueda y crecimiento interior a los integrantes, conforme a su grado de desarrollo interior, siempre y cuando respeten las normas del grupo y a los restantes integrantes.

Una de las razones del funcionamiento de grupos gnostizantes obedece a que la Gnosis, como escuela de desarrollo interior, autoconocimiento y salvación se encuentra en un nivel terciario o universitario de conocimientos teórico prácticos y de formación espirituales. Idealmente, sus estudiantes, deben haber avanzado previamente en otras escuelas esotéricas y espirituales que les haya proporcionado formación de nivel medio o secundario y hasta primario. Resulta que muchos aspirantes o estudiantes de primer ingreso en la Gnosis o incluso estudiantes de Segunda cámara han saltado del nivel elemental a la Gnosis. Al desconocer enseñanzas del Rosacrucismo, la Masonería, la Yoga, la Teosofía, el Hermetismo, entre otros, llevan muchos vacíos en su formación, lo que les dificulta la comprensión de la verdad gnóstica, su cuerpo de doctrina, fines y objetivos.

El grupo gnostizante, funciona entonces como vía de sanación emocional y espiritual, empoderamiento místico y generador de auto estima en sus integrantes al saberse comprendidos y parte de una gran familia espiritual. Funciona a la vez como puerta de entrada a formas más elevadas de espiritualidad, como vía para conocer otras escuelas o corrientes espirituales, más afines a las necesidades y madurez espiritual de los integrantes y, finalmente, como vía para el ingreso a los estudios gnósticos, con la esperada preparación previa. Su administración es abierta, en forma similar a la de los grupos de los 12 pasos, pero contextualizada al mundo del siglo 21, en el que pueden haber reuniones presenciales o no, pueden organizarse reuniones virtuales, por ejemplo, vía Skype o bien aprovechar las redes sociales que proporcionan las nuevas tecnologías. Un ejemplo de principios que pueden sustentar un grupo gnostizante, son los siguientes:

  • Es un grupo de apoyo para el crecimiento interior de sus miembros.
  • Es un grupo de orientación espiritual, con principios holísticos, transdisciplinares y sin sectarismos.
  • Sus miembros se esfuerzan por hacer que su luz brille y por sentir la presencia divina en su interior.
  • Promueve el desarrollo de valores positivos, el conocimiento interior, el despertar espiritual y el desarrollo de las facultades usualmente adormecidas en el ser humano.
    Fomenta la explicación de fenómenos metafísicos, misterios y principios eternos.
  • Impulsa el retorno a la Naturaleza y el cultivo de la vida sana de manera multidimensional.
    Motiva la libre participación de los miembros y en consecuencia, es respetuoso de la libertad de expresión con seriedad, madurez y responsabilidad.
  • En el grupo son válidas las discusiones para intercambio de criterios y enriquecimiento de los integrantes.
  • Cada integrante del mismo se responsabiliza de respetar a los demás integrantes, evitar expresiones ofensivas, mensajes negativos o irrelevantes, así como promover o participar en polémicas desgastantes.

Contrario a lo que muchos entienden por Gnosis, el concepto Gnosis, estrictamente no se refiere a todo tipo de conocimiento, sino únicamente al conocimiento de sí que lleva a Dios. Para tal efecto, nos apoyamos en la definición que da Henri Charles Puech en el capítulo titulado “Fenomenología de la Gnosis” de su obra: “En torno a la Gnosis”: “«Gnosis» (gr. Gnôsis) significa «Conocimiento», tomada la palabra en un sentido absoluto. De manera más especial, en los sistemas religiosos de los que constituye el fondo, la gnosis aparece como un conocimiento que trae consigo y procura por sí mismo la salvación, una ciencia liberadora o salvadora, un saber que es en sí y por sí mismo salvación. Se llama o puede llamarse «gnosticismo» —y también «gnosis»—a toda doctrina o actitud religiosa fundada sobre la teoría o la experiencia de la obtención de la salvación mediante el Conocimiento”[4] y que como bien aclara el autor, la Gnosis es un estilo de vida comportamiento concreto y existencial, donde hay que prestar atención a la “antropología y a la soteriología de la Gnosis, así como a su lenguaje: a su vocabulario técnico, a sus palabras-clave, a sus términos y a sus símbolos… y, en particular, a sus expresiones líricas [5];  es decir, es toda una cosmovisión propia, la cosmovisión gnóstica.

Siguiendo con lo apuntado por Puech, “los análisis han permitido llegar a la conclusión de que la gnosis es una experiencia o se refiere a una eventual experiencia interior, llamada a convertirse en un estado inadmisible, en virtud de la cual, en el curso de una iluminación que es regeneración y divinización, el hombre se reinstala en su verdad, rememora y alcanza nuevamente conciencia de sí, es decir, simultáneamente de su naturaleza y origen auténticos; así es como se conoce o se reconoce en Dios, conoce a Dios y se aparece a sí mismo como emanado de Dios y extraño al mundo, adquiriendo de esta forma, con la posesión de su «yo»[6] y condición verdaderos, la explicación de su destino y la certidumbre definitiva de su salvación, al descubrirse como ser  —de derecho y desde toda la eternidad— salvado”[7]

Henri Charles Puech, es un eminente investigador del Gnosticismo. Profesor durante más de cuarenta años, de estudios gnósticos y maniqueos, historiador de la Iglesia antigua, en el Collège de France.

En línea con lo discutido en torno de lo que es o se asocia a la Gnosis aunque en un análisis profundo resultare gnostizante, protognóstico o pregnóstico; José Motserrat Torrents, una autoridad de reconocido prestigio internacional en el estudio y conocimiento del copto y en textos del antiguo cristianismo. Doctor en Teología y doctor en Filosofía, profesor de lengua copta de la universidad de Barcelona, explica que “Durante los últimos decenios, los historiadores de las corrientes marginales del pensamiento y de la religión han sido proclives a utilizar el término «gnosis» para calificar toda clase de grupos elitistas, marginales o simplemente marginados. Así, han sido denominados gnósticos Filón de Alejandría, el Evangelio de Juan, los hermetistas, los inspirados judíos de la Merkava, los maniqueos, Orígenes, los priscilianistas, los alquimistas, los cabalistas, los sufíes, los cátaros, los alumbrados, los masones… Esta explosión historiográfica del término «gnosis» no es criticable, por lo menos hasta que no se haya procedido a definir con la claridad requerida el concepto mismo de lo gnóstico”[8]. Torrents define en sentido estricto a la Gnosis, como “Conocimiento religioso reservado a una élite”[9] y en sentido amplísimo se refiere a “un conjunto social en general, en el seno del cual se constituye un pliegue formado por individuos que se otorgan a sí mismos la posesión de un bien superior, situándose por encima del común. Este grupo recibe la designación de élite o grupo selecto”[10].

Torrents puntualiza aún más el concepto gnosis, cuando afirma que “El conocimiento religioso capaz de generar un pliegue gnóstico, es históricamente hablando, el conocimiento de una revelación contenida en libros sagrados. No hay gnosis en sentido estricto si no hay libro sagrado”[11]. El autor, distingue entre “los «ignorantes» de los «conocedores». Estos últimos se dividen a su vez en dos grupos: los que poseen un conocimiento ordinario o superficial del libro sagrorrents puntualiza aún más el concepto gnosis, cuando afirma que “El conocimiento religioso capaz de generar un pliegue gnóstico, es históricamente hablando, el conocimiento de una revelación contenida en libros sagrados. No hay gnosis en sentido estricto si no hay libro sagrado”[11]. El autor, distingue entre “los «ignorantes» de los «conocedores». Estos últimos se dividen a su vez en dosado, y que por tanto practican únicamente la exégesis literal, y los que tienen un conocimiento profundo del libro, practicando por ende la exégesis alegórica”[12].

El Gnosticismo se ubica generalmente, en el contexto del Cristianismo primitivo, aunque sus raíces y sus movimientos trasciendan el tiempo y el espacio. “La Gnosis es una filosofía perenne y universal”. Respecto de los gnósticos cristianos y su diferenciación con los no gnósticos, simplemente “creyentes” o agnósticos, Elaine Pagels, otra autoridad en Gnosticismo universal, profesora de religión en la Universidad de Princetos, explica lo siguiente: “Actualmente a estos cristianos se les llama «gnósticos», del griego gnosis, palabra que suele traducirse por «conocimiento». Porque del mismo modo que a aquellos que dicen no conocer nada sobre la realidad última se les denomina «agnósticos» (literalmente: «que no conocen»), a la persona que sí afirma conocer tales cosas se la llama «gnóstica» («conocedora»). Pero gnosis no significa principalmente conocimiento racional. La lengua griega establece una distinción entre el conocimiento científico o reflexivo («él conoce o sabe matemáticas»)  el conocimiento a través de la observación o la experiencia («él me conoce»), que es la gnosis. Tal como la utilizan los gnósticos, podríamos traducirla por «intuición», porque gnosis entraña un proceso intuitivo de conocerse a uno mismo. Y conocerse a uno mismo, decían ellos, es conocer la naturaleza y el destino humanos. Según el maestro gnóstico Teodoro, que escribía en Asia Menor hacia 140-160, el gnóstico es aquel que ha llegado a entender «quiénes éramos y en qué nos hemos convertido; dónde estábamos … hacia dónde nos apresuramos; de qué se nos está librando; qué es el nacimiento y qué es el renacimiento. Sin embargo, conocerse a uno mismo, en el nivel más profundo, es al mismo tiempo conocer a Dios; este es el secreto de la gnosis[13].

En relación con esta distinción entre gnósticos y literalistas, Timothy Freke y Peter Gandy, en su obra: “Jesús y la diosa perdida” explican lo siguiente: “A partir de nuestros estudios de la espiritualidad en el mundo, hemos observado que los movimientos religiosos tienden a abrazar dos polos opuestos, que llamamos gnosticismo y literalismo, y que en el espectro existente entre esos dos extremos habitan individuos particulares. La clasificación es importante porque los gnósticos de diferentes tradiciones religiosas tienen mucho más en común entre ellos que con los literalistas de su propia tradición. Mientras que los literalistas de diferentes religiones sostienen creencias conflictivas, los gnósticos de todas las tradiciones utilizan diferentes vocabularios conceptuales para articular un entendimiento común, en ocasiones denominado «filosofía eterna»[14]. No es que todos los gnósticos estén de acuerdo. Las diferentes escuelas discuten entre ellas con vehemencia, pero se trata de diferencias menores en comparación con la perspectiva esencial que comparten”.

“Para comprender exactamente el desarrollo de las ideas espirituales hemos de ver el gnosticismo como una tradición espiritual identificable que trasciende las divisiones aceptadas en las religiones regionales. Quienes adoptan el gnosticismo y han nacido en una cultura judía tienden a mantener su tradición nacional y se convierten en judíos gnósticos, mientras que quienes han nacido en cualquier otro lugar tienden a convertirse en musulmanes gnósticos, etcétera. Pero todos los gnósticos han de entenderse como partes esenciales de una tradición en desarrollo, independientemente de la raza o cultura a la que pertenezcan[15]. “.

“El objetivo de la espiritualidad gnóstica es la gnosis o conocimiento de la verdad. Hemos decidido usar la palabra «gnósticos» con el significado de «sabedores», ya que en varias de las lenguas utilizadas por diferentes religiones los individuos que comprendían la «gnosis» o alcanzaban la «iluminación» a menudo eran denominados «conocedores»: gnostikoi (pagana/cristiana), arifs (musulmana), gnanis (hindú), budas (budista).)”.

Los gnósticos interpretan las historias y enseñanzas de su tradición espiritual como indicadores que apuntan más allá de las palabras, hacia la experiencia mística del Misterio inefable. En cambio, los literalistas creen que sus escrituras son las palabras de Dios. Consideran que sus enseñanzas, historias y mitos de iniciación son historias reales. Se centran en las palabras como expresión literal de la verdad. Así pues, hemos decidido llamarles «literalistas».”

Finalmente, es de entender que aún, entre los círculos gnósticos, abundan los literalistas. Muchos de ellos, no pasaron por la necesaria formación primaria y secundaria que dan las diferentes escuelas y movimientos espiritualistas y esoteristas; entre ellos, la yoga, el rosacrucismo y la masonería. Al no tener esa preparación previa, simplemente intentan calcar “la religión de sus padres”, en su forma literalista a la Gnosis. No son capaces de beber el vino nuevo de la Gnosis y quieren introducir, como dice la parábola bíblica, “vino nuevo en odres viejos”. El paso previo a la Gnosis por grupos de apoyo gnostizante puede ser una opción al contradictorio literalismo en las filas de la Gnosis, ya que permite madurar al estudiantado hasta que esté preparado para recibir la luz de la Gnosis, tal como se lee en la obra de Henry Durvill, “Los misterios iniciáticos”: «Buscad un piloto que os encamine hacia las puertas de la Gnosis, donde refulge la deslumbradora luz, limpia de tinieblas, donde nadie se embriaga, donde todos son sobrios y vuelven sus miradas hacia EL QUE QUIERE SER CONTEMPLADO, el INAUDITO, EL INEFABLE, invisible para los ojos de la carne, visible para la inteligencia y el corazón. –HERMES TRISMEGISTO.

[1] Pregnóstico es aquel que en forma concreta, evidente y específica, presenta algún carácter en cierta manera detectable en los sistemas gnósticos, pero integrado ese aspecto en una concepción in toto ajena al Gnosticismo revolucionario. Pensamiento que ciertamente no es y sin embargo es gnóstico.

[2] Docetismo. Corriente gnóstica o gnostizante que sostiene que Jeshuá Ven Pandhira, el gran iniciado Jesús, representa el papel del Salvador o Cristo íntimo que debe nacer, morir y resucitar en el iniciado.

[3] Rama de la Teología que aborda el asunto de la Salvación.

[4] Puech, Henrii Charles. 1982. En torno a la Gnosis. Madrid. Taurus, 235

[5] Op. Cit. 239, 240

[6] En este caso particular, preferimos el término de la Gnosis Samaeliana: Ser.

[7] Ibid, 240, 241

[8] Torrents, José Montserrat. 2006. El Evangelio de Judas. Madrid. Edaf, 25

[9] Torrents, 26

[10] Ibid, 26, 27

[11] Op Cit, 28

[12] Torrents, 29

[13] Pagels, Elaine. 2005. Los evangelios gnósticos. Barcelona. Crística, 18

[14] Vease especialmente Huxley, A. (La Filosofía Perenne, Edhasa, 2004) Huxley afirma que la expresión fue acuñada por Leibniz; sin embargo Agostino Stueco la utilizó en 1536 y otros investigadores han seguido su pista hasta los neoplatonistas. Por aparte de lo anotado por el autor, recomendamos leer en Wikipedia, lo relativo a la Filosofía Perenne: https://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa_perenne

[15] El término griego gnostikos era utilizado por Platón como término filosófico extraño que significaba «que conduce al conocimiento» o «capaz de conocimiento». Plutarco lo utilizaba en este sentido: «Las almas humanas poseen la facultad de gnostikos de las cosas visibles»… Sólo uniendo el gnosticismo judío y el cristiano con su predecesor pagano se puede dar sentido a la elaborada mitología gnóstica de la biblioteca Nag Hammadi. Mediante el proceso inverso, también se puede recoger mucha información nueva sobre lo que ocurrió en los misterios paganos.

 

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