Poesía: Mi yo

Mi yo

he comprendido que eres mi dueño,

que he sometido plenamente mi voluntad a ti

y te he convertido en mi dios, mi rey, mi todo…

Eres lo más importante y grande a cada hora,

y no hay día o noche sin consagrarla a ti.

Mi yo

Contrato en blanco, he firmado contigo,

acepté conforme y lleno de placer tu tiranía.

Reconozco mi esclavitud completa hacia ti,

estoy dispuesto a complacerte plenamente

y a satisfacer con creces todos tus deseos.

Mi yo

por mi propia decisión eres mi carcelero eterno,

encadenado en mazmorra de placer y de congoja estoy.

Sin intención sincera de escapar, de liberarme.

En cofre secreto guardo la llave de la independencia;

Pero es nula mi intención de abandonarte.

Mi yo

eres un tirano al que cedí todo su poder,

tu fuerza hipnótica me embriaga y me cobija.

Con tus hechiceros encantos me engañas día a día.

Y aunque me dieran tesoro y cielo, no rompo tus cadenas

que me atan a ti desde la más lejana antigüedad

Mi yo

Sabes que soy tu esclavo fiel,

que por ti he levantado templos y altares…

En tu honor he organizado fiestas y caras ofrendas,

he compuesto canto, poesía y culto para alabarte.

Mis mejores tiempos, fuerzas y talentos te he ofrendado.

Mi yo

No han podido palabras, ni escritos, ni actos en tu contra.

No ha surgido verbo o gesto con poder de abandonarte.

No he encontrado sabio convincente

que guíe mi entendimiento para no adorarte,

para buscar la luz que disipe tu  plena oscuridad

Mi yo

a quien convertí en mi todopoderoso,

a quien busqué en todo complacerte.

Por quien me identifico con la vida y con la nada.

A quien defiendo, me aferro y esclavizo,

a quien quiero más que mi sagrada vida.

Mi yo

mi acompañante diario indispensable.

Por quien rompo los más caros compromisos.

Quien anima e inspira todos mis deseos…

Por ti, justifico el error, la locura y desvarío

y te guardo, oculto y escondo en mi interior.

Mi yo

te defiendo de todos y de todo.

Y también por ti, me condeno y me flagelo,

para salvar tus faltas, delitos y crueldades

y enaltecer tu cinismo y desvergüenza;

en la perdida existencia que me has dado

Mi yo

cruel, insensato e insaciable.

Has crecido como gigante mitológico

y te has multiplicado a mis expensas,

llevándome a cumplir infinitas exigencias.

Por ti: todo, por ti: nada.

Mi yo

la causa real de mi fracaso existencial.

Dueño de poder ficticio,

soberano de mis ínfimas pasiones,

obstáculo principal a mis íntimos anhelos,

guía oscuro del camino tenebroso.

Mi yo

falsa luz en mi entendimiento,

embaucador ante nobles y propósitos sublimes,

arrullo incansable de mi sueño eterno,

estafador de espirituales inversiones,

desvío principal de iniciáticos senderos.

Mi yo

tu tiempo tiene fin,

tu falsa promesa se descubre,

los encantos de tu magia son ilusos

y tu ficticia sombra al comprenderte se disipa,

pues tu destino es polvo con la lanza de mi diosa.

JG

Trofología y dieta disociada

Contenido

Introducción

Qué es la Trofología y qué es la dieta disociada

Volver a la Naturaleza

El pan blanco y las féculas refinadas

Principios básicos de la Trofología

Otros consejos universales

Apuntes finales

 

Introducción

En la vida diaria es usual encontrar personas que se quejan de enfermedades, dolencias y problemas de salud en general. Algunos males serán de relativo cuidado, otros mucho más severos, como diversos tipos de cáncer y diabetes. Quienes los padecen, usualmente siguen de una o de otra manera indicaciones médicas. Pero muchos de ellos por ningún motivo están dispuestos a cambiar sus hábitos alimenticios, a dejar de lado tradiciones, y costumbres  hondamente arraigadas a pesar que sus conductas los enfermen más y más. Pocos, realmente pocos  se deciden a vencer a su gula que en la mayoría de los casos es la responsable de su maltrecho estado de salud. Sumado a lo anterior, no se puede negar el ingrediente nefasto que aportan las condiciones anormales de vida existentes actualmente en el planeta.

En los estudios gnósticos, un tema de gran importancia es el denominado: “Los tres tipos de alimentos”, que nos enseña que el primer alimento esencial es el de la comida. El tipo de alimento que ingerimos por la boca y que después de un proceso de transformación digestiva se convierte en energía y sustancias útiles para el crecimiento, desarrollo y funcionamiento del cuerpo físico. En la Gnosis eterna y universal, los procesos evolutivos relacionados con la digestión del alimento físico constituyen un capítulo de especial interés debido a que el producto final de estas transformaciones deviene en la formación del Ens seminis y la energía creadora. En este contexto,  la ciencia gnóstica enseña que hay otros dos tipos de alimentos esenciales para el funcionamiento del cuerpo y para la transformación íntima del ser humano. Estos otros dos tipos de alimento son el aire y las impresiones. Ambos tipos de alimento requieren un estudio aparte. En esta entrada el estudio se centra en el primer alimento esencial de la máquina humana.

Las grandes y antiguas religiones del mundo, así como los diversos sistemas de enseñanza esotérica enseñan que el cuerpo físico es un vehículo indispensable para el crecimiento interior. Que el cuerpo tridimensional es el templo donde mora el Ser íntimo, el Espíritu divino, el dios interno. Por lo que es importante cuidarlo, así como trabajar con devoción para mantenerlo sano y limpio a fin de lograr la más auténtica, constante y cada vez más completa expresión del Ser.

Es así como, entre otras enseñanzas del venerable Maestro Samael Aun Weor, es importante aprender a seleccionar lo que se come, lo que se respira y lo que se piensa. En tal sentido resulta interesante y necesario visitar con frecuencia lugares donde se respire aire puro y ejercitarse para cambiar la forma de pensar que vaya acorde con las más elevadas aspiraciones del Espíritu.

En el caso de la alimentación diaria esta recomendación incluye observar hábitos alimenticios y aprender a cambiar los que resulten indeseables por otros que favorezcan la salud física y el bienestar. Esto significa, no limitarse a abandonar solo algún tipo específico de comida, por ejemplo dejar de comer carne de cerdo. El cambio aquí propuesto conlleva aprender a no consumir la llamada comida chatarra, comida de fábrica o las comidas y bebidas artificiales. Estos cambios constituirían el primer escalón hacia lo que podría significar el aprender a seleccionar adecuadamente los alimentos.

Quien esto escribe, hasta hace unos dos o tres años, era víctima de diversos errores y desórdenes alimenticios. Los indicadores de mala salud aumentaban alarmantemente: la presión arterial subía más y más; constantemente padecía de resfríos, gripe y demás; tenía reflujo, pésima digestión y debilidad crónica. Aparte de ello: el peso corporal se incrementaba ya de manera constante y lo más preocupante era que, supuestamente, “comía bien”.

Causas: durante muchos años, con el estrés de la vida moderna, un empleo del tipo de aquellos destinados para “gente acostumbrada a trabajar bajo presión”, la comida chatarra y pésimos hábitos alimenticios, condujeron a serios padecimientos del colon y otros órganos del cuerpo.

Cambio notable: después de mucho batallar con recomendaciones de médicos y naturistas y sin grandes resultados alentadores apareció en el camino lo que se conoce como: Dieta disociada. A los tres o cinco días de haber iniciado cambios básicos en la alimentación, las mejoras eran sorprendentes. Hoy la presión arterial es prácticamente normal, desapareció el reflujo, volvió la vitalidad, el colon al igual que demás órganos, han sanado u obtenido una mejoría asombrosa y la digestión es prácticamente normal. Además durante el primer año del nuevo régimen alimenticio, el peso corporal se redujo significativamente, bajando entre 15 y 20 kilos. Esto debido a que el cuerpo se desintoxicó de manera natural.

Qué es la Trofología y qué es la dieta disociada

En el presente artículo se explicarán algunos principios básicos de la Trofología: la ciencia de la alimentación sana. La propuesta que se da a continuación es un sistema de alimentación que va acorde con el postulado gnóstico ya anotado: “hay que aprender a seleccionar lo que comemos”. Además es una excelente oportunidad para el estudio de sí, para el conocimiento interior, para luchar contra la gula, sin pasar hambre, a desarrollar la voluntad consciente, la disciplina consciente y la continuidad de propósitos. ¿Qué se requiere? estar dispuesto a cambiar malos hábitos alimenticios, por otros de mejor calidad.

La dieta disociada es resultado de la observación consciente y continuada de la función instintiva y de los efectos beneficiosos o perjudiciales de los alimentos, así como de la forma de consumirlos. Se explica con la comprensión y cambio de conducta y hábitos derivados de la observación de sí, de aprender a preferir los alimentos “que caen bien” y dejan sensación de bienestar dejando de lado las comidas que provocan reacciones molestas y hasta indeseables después de consumirlas. No es el tipo de dieta que se le “ocurrió” a un famoso para reducir peso corporal. Tampoco es la invención de alguien que se saltó a la fama con la publicación de un libro que cuenta sus puntos de vista de su propuesta alimenticia. No requiere de ningún tipo de conteo de calorías, ni de pesar las raciones a comer. Sigue simplemente los principios de la Naturaleza. Va más allá de la formulación de una “olla alimentaria” y de una pirámide alimenticia. Consiste en la adecuada selección y combinación de alimentos en cada ocasión de comer.

Forma parte de los saberes ancestrales de la humanidad, conservados, estudiados y sistematizados en grandes escuelas de regeneración. Se enseña y practica en el Budismo tibetano y en el Taoísmo, entre otras escuelas. En los libros sagrados de la humanidad hay reminiscencias de que fue parte del conocimiento de los grandes guías espirituales. Ejemplos de ellos se encuentran en el Pentateuco en los capítulos y versículos en los que Moisés formula determinadas leyes y disposiciones hacia los alimentos. En tiempos relativamente recientes, la cultura popular y la percepción instintiva de la realidad permitían que las personas de diferentes pueblos del mundo siguieran muchos de sus principios. Desafortunadamente, en los tiempos actuales, la penetración del estilo de vida norteamericano y la adopción de su dieta, así como la invasión de los amos del capital en la industria de la comida ha provocado que la humanidad actual le haya volteado la espalda a la Naturaleza y se haya olvidado de la sana forma de comer de sus antepasados. Aún en la actualidad, los adultos mayores conservan hábitos alimenticos altamente saludables y que resultan extraños a las nuevas generaciones por la adopción del nuevo estilo o moda de comer.

Volver a la Naturaleza

En el mundo actual, en especial, en las sociedades urbanas, las personas son cada vez más influenciadas por la “comida de fábrica” y otras formas anormales de producción de alimentos surgida principalmente en Norte América. Con estas prácticas, son conducidas a una vida cada vez más  alejada de la Naturaleza. Las condiciones anormales de vida presentes en nuestro planeta son terribles. Sin embargo, el poder hipnótico que ejerce el enemigo secreto de la humanidad es tan poderoso que muy pocas personas perciben el gran daño que ocasiona adoptar o adaptarse a una vida artificial en la que prevalece el desarrollo de la personalidad, se menosprecia el crecimiento de la Esencia y la sana práctica de vivir en armonía con la Naturaleza.

Ya en la primera mitad del siglo XX, George Ivanovich Gurdjieff en su obra: “Del todo y de todo”, explicó ampliamente que la causa primordial por la cual gran parte de la humanidad ha dañado severamente su sistema digestivo, se encuentra en que se han habituado a no comer alimentos frescos, como también alimentos de otras regiones, en particular de ultramar. Muchas personas basan su dieta alimenticia en comidas refrigeradas, conservas enlatadas y en esencias y otros productos artificiales. Además han adquirido la tendencia a exagerar la cocción o sobre cocinar los alimentos creyendo equivocadamente que así comerán alimentos libres de gérmenes nocivos.

Sabido es que las fuentes primarias de los alimentos naturales tienden a descomponerse inmediatamente y que pierden la vida. Esto es muy evidente con las frutas. Por ejemplo, una manzana fresca, una vez partida en dos o más partes, empieza a oxidarse, a cambiar de color y a perder su sabor. La causa de esa pérdida de cualidades se encuentra en que los valores vitales, el shakty sustancial, se evaporan vertiginosamente. Es claro que las comidas, entre más tiempo permanezcan en refrigeración, mayor pérdida de valores vitales tendrán, hasta que de ellos no quede absolutamente nada. Situación similar ocurre con las conservas enlatadas y otros procedimientos de industrialización de alimentos. En el caso de las esencias, es claro que ya se han convertido en alimentos artificiales o muertos, con ausencia total de valores vitales.

En palabras de Gurdjieff, la mayoría de seres humanos “casi nunca consumen para su alimento eseral (esencial) primario un producto comestible que conserve todos los elementos activos colocados en todo ser por la gran Naturaleza como requisito indispensable para asimilar poder para la existencia normal; ellos «conservan», «congelan», y «extractan» de antemano todos esos productos y sólo los utilizan cuando la mayoría de los elementos activos necesarios para la existencia normal se han volatilizado ya”.

Explica además el maestro G que: “En el caso al que me refiero, si tan sólo unos pocos de esos infortunados poseyeran ese instinto característico de los seres tricerebrados, podrían —gracias, aunque más no sea, a las habituales asociaciones eserales (del Ser), y a confrontaciones accidentales— primero, volverse conscientes y, luego, informar a todos los demás de que, en cuanto se interrumpe la conexión con la Naturaleza común de cualquier producto útil en general como alimento eseral primario, aunque este producto sea conservado completamente aislado, es decir, «herméticamente cerrado», «congelado» o «extractado», debe, como todo lo que existe en el Universo, cambiar su forma y descomponerse de acuerdo con el mismo principio y en el mismo orden en que se formó”.

La época actual es aún más complicada con la invasión de los llamados “hornos de microondas” en los hogares contemporáneos. Mucho se ha cuestionado por parte de clarividentes y personas altamente sensibles, el uso de estos aparatos ya que destruyen los valores vitales contenidos en los alimentos. En conclusión, lo que consumen las personas es basura. En forma similar surge el cuestionamiento a los productos transgénicos que constituyen la moda más reciente en la alimentación humana.

Otra de las prácticas contrarias a la Naturaleza y que ha sido denunciada de múltiples formas, en especial en la web, es la relacionada con el maltrato, llevado hasta el martirio al que son víctimas los animales destinados para el consumo humano en las gigantescas fábricas de comida de las grandes multinacionales alimenticias. Tal es el caso de las granjas avícolas y criaderos de reses y cerdos.

El pan blanco y las féculas refinadas

Otro ejemplo ilustrativo de las condiciones anormales de la alimentación actual, lo constituye el proceso para la obtención de la harina blanca del trigo, materia prima fundamental para producir el pan blanco. El Kalki Avatar, en su obra: “Transformación social de la humanidad”, explica lo siguiente: “Los sabihondos no respetaron siquiera este grano divino, base de toda alimentación sana. Los científicos norteamericanos inventaron gran variedad de máquinas por medio de las cuales raspan, peinan, suavizan y pulen el trigo, hasta destruir miserablemente todos los elementos activos concentrados maravillosamente en la superficie de los granos, precisamente debajo de lo que se denomina vaina”.

“Ahora aun cuando los señores panaderos tengan muy buenas intenciones con el pueblo, la realidad es que la harina del trigo con la que ellos amasan el pan no sirve para nada porque no contiene ya los principios vitales del trigo. Esta harina de trigo lo único que produce ahora, es gases y gusanos nocivos para la salud. Empero la Naturaleza recibe un beneficio de todo esto aún cuando el hombre no lo recibe. Es claro que los gusanos esos sirven a la Naturaleza en el funcionalismo aquel del proceso trogo auto egocrático cósmico común (el proceso de alimentación recíproca). Los gusanos son también seres por medio de los cuales se transforman las sustancias cósmicas. El pan de ahora es muy bello, muy lindo, pero sin elementos útiles para el organismo. No hay duda de que esa clase de pan contribuye a arruinar los estómagos”.

Explica además el Avatar de la Era de Acuario que: “los elementos activos se hallan siempre debajo de la vaina  del grano, esa clase de elementos activos o son quemados, o son arrojados a los cerdos, así es como proceden los sabihondos de estos tiempos”. Como complemento a lo dicho anteriormente, obsérvese que el pan blanco, prácticamente no se descompone nunca, lo único que le ocurre es que se endurece. Un principio trofológico enseña que se deben comer aquellas sustancias susceptibles de descomponerse, pero que no están aún descompuestas, es decir, consumir alimentos frescos y naturales.

Daniel Reid, en el primer tomo de su obra “El Tao de la salud, el sexo y la larga vida” explica: “A causa de la degeneración dietética provocada por la civilización, la dieta humana actual -sobre todo en el mundo occidental- se compone principalmente de alimentos refinados, desnaturalizados y excesivamente cocidos, indiscriminadamente combinados entre sí. Algunas de las consecuencias que ha de padecer la gente por haber eliminado los alimentos fibrosos de su dieta y dedicarse en cambio a las proteínas animales concentradas y a las féculas refinadas las describe a continuación el Dr. Robert Jackson:

“La eliminación de esta sustancia de desecho (la fibra) elimina también de nuestros alimentos el estímulo natural para la actividad muscular de la pared intestinal… Esto conlleva una disminución en la velocidad del flujo intestinal. La menor velocidad del flujo intestinal conlleva a su vez la descomposición de las proteínas y una fermentación muy superior a la que correspondería normalmente para los hidratos de carbono; la primera tiene como consecuencia la producción de toxinas muy activas, y la segunda, de sustancias irritantes para la pared intestinal… Así se crea un círculo vicioso, que conduce a un estado de intoxicación crónica del cuerpo desde el aparato digestivo, pues la menor velocidad con que circulan los alimentos en el organismo no sólo provoca fermentación y descomposición, sino que también deja más tiempo para que la sangre absorba las toxinas así producidas”.

Explica además Reids: “que la típica dieta norteamericana, rica en calorías procesadas y pobre en fibra natural, avanza por el canal digestivo con tanta lentitud que gran parte de la comida se descompone y fermenta en vez de ser digerida, y los resultantes desechos tóxicos se retienen durante días e incluso semanas, conduciendo a un estado de toxemia crónica (una forma de autointoxicación de la sangre causada por la constante presencia de toxinas en el estómago, colon, hígado y otros órganos). Tal estado es el responsable de numerosas enfermedades que rara vez se dan en las sociedades primitivas, tales como artritis, estreñimiento, gastritis, fatiga, infertilidad, impotencia y falta de defensas contra las enfermedades infecciosas…”

“En muchos casos, los alimentos permanecen en el interior del cuerpo durante meses e incluso años. Estos alimentos se pudren y descomponen, y se incrustan en los pliegues y rendijas del colon… En la mayoría de la gente, el colon, en lugar de ser un sistema de alcantarillado rápido y eficaz, se ha convertido en un pozo negro estancado”.

Afortunadamente, en la actualidad se ha puesto de moda la comida orgánica, los huertos en casa o los huertos hidropónicos que no requieren gran  espacio físico. En tal sentido es aconsejable dejar el microondas y consumir cada vez menos las comidas refrigeradas, cambiar gradualmente el pan blanco por el pan integral y excluir totalmente de la dieta el azúcar refinado. Además, es aconsejable: no combinar bebidas o comidas muy calientes, con bebidas o comidas exageradamente frías. Mejor si se come y bebe alimentos a temperatura ambiente o que no estén demasiado calientes. Es altamente beneficioso para la salud y para la economía familiar abandonar el hábito de consumir bebidas y comidas artificiales como los refrescos de soda o bebidas carbonatadas o gaseosas y “alimentos” cargados de tóxicos, conservantes, saborizantes y edulcolorantes industriales como es el caso de la margarina y muchos bocadillos o snack de fábrica (boquitas en Guatemala o botanas en México, chucherías en Centroamérica).

Principios básicos de la Trofología

En la literatura gnóstica contemporánea se cuenta la historia de la lamasería de “la fuente de la  juventud” y la historia del coronel Bradford que buscó y encontró en monasterio tibetano en busca de la “fuente de la juventud” a través de la práctica de una serie de ejercicios que al combinarse con oración, meditación, imaginación, voluntad y tenacidad logran resultados sorprendentes para la salud, la vitalidad y la recuperación de la juventud. La historia es narrada en el libro: “Secretos tibetanos de la eterna juventud”, escrito por Peter Kelder y en el libro gnóstico: “Transformación radical” . Entre los relatos del coronel Bradford se incluye su experiencia al adoptar el estilo de la alimentación de los lamas  con quienes él convivió.

Bradford explica que: “ningún lama es exigente respecto a lo que come. No puede serlo, ya que hay muy poco de donde escoger. La dieta de ellos consta de alimentos sanos y buenos, pero como regla ingieren un solo tipo en una comida. De por sí este es un importante secreto para mantener la salud. Cuando se come un solo tipo de alimento no se registran choques en el estómago entre alimentos distintos, y chocan porque la fécula no se mezcla bien con las proteínas. Por ejemplo: si el pan, que es una fécula, se come con proteínas como carne, huevo o queso, se produce una reacción química en el estómago. Esto no solo puede causar gases y un malestar físico inmediato, sino que con el tiempo, contribuye a acortar la vida y que esta tenga menor calidad”.

Bradford comenta además que a su regreso a la vida en las ciudades: “la diversidad de alimentos en una comida era otra cosa que me aterraba. Habiendo adquirido el hábito de ingerir uno o dos tipos de alimentos en una comida, me estremecí una noche al contar veintitrés variedades de alimentos en la mesa de mi anfitrión. No en balde los occidentales tienen una salud tan miserable. Al parecer saben muy poco o nada sobre la relación de la dieta con la salud y la fortaleza”.

Platos fuertes y guarniciones. Un principio trofológico importante que podemos obtener del relato anterior es que los más recomendable es que en un mismo tiempo de comida se combine la menor cantidad de alimentos posibles. Además que no es conveniente combinar féculas con proteínas debido a que ambos tipos de alimentos dentro del sistema digestivo se anulan entre sí, cada uno impide la digestión del otro. En consecuencia, los alimentos se empantanan en el sistema digestivo, se putrefactan y desencadenan toxemia. En conclusión, las proteínas (carnes, pescado y mariscos, pollo, huevo) no se combinan con los carbohidratos: arroz, papa (patata), yuca (mandioca, guacamota o casabe), pan, pastas, entre otros. Es recomendable combinar siempre abundantes vegetales con proteínas o féculas (carbohidratos concentrados). Complementario a lo anterior, es recomendable tender a consumir comida cruda o evitar la exagerada cocción o  el sobrecalentamiento de los alimentos. Puede optarse por un tiempo de comida a base de carbohidratos, otro a base de proteínas y otro a base de frutas.

Para ampliar lo anterior, Reids explica que: “está científicamente comprobado por la medicina occidental que para iniciar la buena digestión de cualquier proteína animal concentrada, el estómago debe secretar pepsina. Pero también está demostrado que la pepsina sólo puede actuar en un medio sumamente ácido, que debe mantenerse durante varias horas hasta la completa digestión de las proteínas. Otro hecho igualmente comprobado por la ciencia es que, cuando masticamos un pedazo de pan, de patata o de cualquier otro hidrato de carbono/fécula, las glándulas salivales segregan de inmediato ptialina y otros jugos alcalinos. Después de tragada, la fécula alcalinizada necesita hallar en el estómago un medio alcalino para acabar de ser digerida por completo”.

“Todo el mundo puede comprender lo que ocurre, pues, cuando se ingieren simultáneamente féculas y proteínas. El estómago, en respuesta a la presencia de las proteínas y las féculas, segrega al mismo tiempo jugos ácidos y alcalinos que se neutralizan entre sí y dejan una solución acuosa incapaz de digerir correctamente ni una cosa ni otra. Lo que sucede a continuación es que las proteínas se pudren y las féculas fermentan, debido a la constante presencia de bacterias en el canal digestivo”.

La leche. Es conveniente subrayar lo que muchos afirman en la actualidad: los adultos no debemos consumir lácteos, entre otras razones, porque ya no producimos la enzima especialmente diseñada para digerir la leche. Muchos sabios han recomendado la observación hacia la Naturaleza: ningún otro mamífero vuelve a beber leche después del destete. Claro está: solo las mascotas a las que se les ha forzado al indiscriminado y anormal estilo de comer occidental característico de las ciudades actualmente.

Daniel Reids explica al respecto que: “aunque la leche es un alimento proteínico completo cuando se consume al natural, también contiene grasa, lo cual quiere decir que combina mal con cualquier otro alimento salvo ella misma. Sin embargo, muchos adultos tienen la costumbre de acompañar sus comidas con leche fría. La leche se cuaja nada más llegar al estómago, de modo que, si hay otro alimento presente, los grumos se coagulan en torno a las partículas de comida y las aíslan de la acción de los jugos gástricos, retrasando su digestión el tiempo suficiente para que comience la putrefacción. Por consiguiente, la primera y más importante norma a tener en cuenta sobre el consumo de leche es: «Bébala sola o no la beba».

“Hoy en día, la leche se vuelve todavía más indigerible a causa de la práctica generalizada de la pasteurización, que destruye todas las enzimas naturales y altera sus delicadas proteínas. La leche al natural contiene las enzimas activas lactasa y lipasa, que hacen posible que se digiera por sí misma. La leche pasteurizada, desprovista de lactasa y demás enzimas activas, no puede ser correctamente digerida por los estómagos adultos, e incluso resulta difícil para los niños, como lo demuestran los cólicos, erupciones, problemas respiratorios, gases y demás afecciones tan frecuentes en los bebés alimentados con biberón. Además, la ausencia de enzimas y la alteración de las proteínas vitales hace que el calcio y los restantes minerales contenidos en la leche no sean bien asimilados…”

“Para la industria lechera resulta mucho más rentable pasteurizar la leche a fin de alargar su tiempo de vida en el comercio, aunque esta leche desnaturalizada no haga ningún bien en absoluto a la salud humana. Además, la pasteurización hace que la leche de las vacas enfermas en vaquerías poco sanitarias resulte relativamente «inofensiva» para el hombre, ya que mata algunos de los gérmenes peligrosos -aunque no todos-, y esto también contribuye a abaratar los costes de producción de la industria…”

“La homogeneización consiste en fragmentar y pulverizar las moléculas grasas hasta el punto de que no puedan separarse del resto de la leche. Pero los minúsculos fragmentos de grasa así obtenidos se filtran con facilidad a través de las paredes del intestino delgado y aumentan considerablemente la cantidad de colesterol y grasas desnaturalizadas absorbidas por el cuerpo. En realidad, se absorbe más grasa láctea bebiendo leche homogeneizada que consumiendo nata pura. Las mujeres preocupadas por la osteoporosis deberían tomar buena nota de todos estos datos sobre los productos lácteos pasteurizados: esta leche desnaturalizada no aporta el calcio suficiente para combatir la citada enfermedad, como queda plenamente demostrado por el hecho de que las mujeres

norteamericanas, que consumen grandes cantidades de diversos productos lácteos pasteurizados, presentan una mayor incidencia de osteoporosis que las de cualquier otro país del mundo. La col cruda, por ejemplo, proporciona muchísimo más calcio asimilable que cualquier cantidad de leche pasteurizada o sus derivados, como yogures, quesos y todos los demás productos lácteos desnaturalizados”.

Frutas. Se comen con el estómago vacío, es decir, cuando aparece la sensación de hambre. Nunca con otras comidas o inmediatamente después de estas. No es conveniente comerlas como postre.

Las frutas ácidas no se consumen al mismo tiempo que las dulces. Por ejemplo: naranja o piña con banano o plátano. Los melones [melón, papaya (fruta bomba) y sandía (melón de agua)]  se consumen sin combinarse con ninguna otra fruta. Se comen por aparte, incluso sin mezclarse entre ellos. Mejor si se destina un tiempo de comida solo a las frutas o al menos, dejar un tiempo suficiente para que sean digeridas: 20-30 minutos antes de ingerir otras comidas. Es claro que lo más conveniente es consumir frutas frescas, crudas, de temporada y de la propia región en la que se viva.

Otros consejos universales

Comer despacio y masticar los alimentos. La observación diaria evidencia que en el mundo contemporáneo, prácticamente: ¡solo los adultos mayores mastican! Es lamentable que ese maravilloso hábito lo haya perdido la civilización actual. Es inconcebible que prácticamente todos, a través de la “educación mecanicista y cansona”, como la define el Buda Maitreya, “aprenden” en la escuela primaria o básica la importancia del bolo alimenticio y la función de la saliva. Pero ese “aprendizaje” fue únicamente para el cerebro, de tipo intelectual, no fue un “aprendizaje significativo” como lo recomienda el gran pedagogo norteamericano Ausubel. Fue un aprendizaje “muerto”, ya que casi nadie lo lleva a la práctica. En la actualidad es común observar a las personas que literalmente engullen o tragan sus alimentos sin masticarlos.

En el clásico de la medicina natural: “Cúrese usted mismo” de Carlos Kozel, se afirma que: “el que mastica mal también digiere mal”. Kozel denomina a la boca “el primer estómago”  y explica que: “Cada órgano en el cuerpo tiene bien determinado su trabajo, el cual sólo podrá ser cumplido si el hombre, que sabe portarse a veces tan imprudentemente, no le estorba en su tarea. Una falta que se comete con respecto a la forma de alimentación es el no masticar lo suficiente. Pues el estómago no está provisto como para hacer el trabajo que pertenece a la boca y a la saliva; él no puede realizar la transformación de los carbohidratos (almidones) en sustancias azucaradas. El estómago no tiene a disposición ninguna clase de humores que puedan transformar el almidón en maltosa, ya que este es el trabajo de la saliva mediante la acción de la ptialina”. Reids transcribe una cita de Gandhi: «Bebe tu comida y mastica tus bebidas», lo cual quiere decir que los alimentos sólidos deben masticarse hasta que adquieran una consistencia líquida antes de ser tragados, mientras que los líquidos deben ser ingeridos tan lentamente como los alimentos sólidos”.

 Otro aspecto importante relacionado con los desordenes alimenticios de la vida contemporánea,, lo constituye el sobrepeso y que principalmente es producto del exceso de toxinas que se acumulan en el cuerpo. Estas son resultado de la mala alimentación, de lo que el organismo no puede digerir y no puede expulsar. ¿Qué opción le queda a la máquina humana? Almacenarlo en bodegas de basura en todo el cuerpo, empezando por el abdomen. El sobrepeso desaparece con estos consejos de vida dados por la Trofología. Pero además es aconsejable consumir cada vez más alimentos crudos ya que estos contienen un alto contenido de enzimas, que entre otras funciones, barren con toda la basura del organismo y la llevan al torrente sanguíneo para su eliminación. Además es impostergable la limpieza periódica del colon, entre otras maneras naturales, mediante el ayuno.

La ciencia del ayuno. Otro consejo crucial. Todas las antiguas religiones y, prácticamente, en todos los libros sagrados de la humanidad se recomienda el ayuno. La dieta disociada explica que este no tiene únicamente razones espirituales. Es determinante para eliminar las toxinas del cuerpo. Quien esté habituado a un ayuno semanal de 24 horas o a uno de 2-3 días cada mes o cada 3 meses sabe por experiencia que prácticamente no enferma nunca.

Es aconsejable iniciar el proceso de desintoxicación a base de semi ayunos consistentes en consumir únicamente frutas o legumbres, como el que se narra en la Biblia, en el libro de Daniel. Realizar un semi ayuno periódico de un día cada mes, luego cada semana e ir incrementando el período de duración a 2-3 días. Más adelante iniciar ayunos completos de un día al mes, hasta habituarse a un día a la semana. Es claro que se recomienda un razonable consumo de agua. Además puede acompañarse de la ingesta de psillium. Una cucharada cada tres horas mientras dure el ayuno. No está demás recomendar que al salir del ayuno, hay que seleccionar adecuadamente los primeros alimentos. Es preferible consumir alimentos fáciles de digerir y con alto contenido de enzimas. Nunca reiniciar el proceso del comer con carnes o féculas concentradas. Quien nunca ha realizado ayunos y empieza a realizarlos, pronto   comprobará plenamente la mejoría notable en su estado de salud, recuperación de la vitalidad y bienestar en general.

Apuntes finales

 Los médicos, un día aprendieron “mecánicamente” el gran consejo de Hipócrates, pero ya no lo recomiendan a sus pacientes porque están hipnotizados por los milagros de “El Anticristo” y las grandes farmacéuticas. Respecto de lo anterior, el V.M. Huiracocha, en su obra: “Plantas sagradas” afirma. “La alimentación es, asimismo, un factor de incalculable importancia para la curación de cualquier enfermedad, aunque los galenos se concreten tan sólo a aconsejar la dieta. Generalmente se denomina dieta, a no comer carne y a alimentarse exclusivamente de leche; pero muy pocos son los médicos que se toman el trabajo de estudiar un plan dietético para cada caso, como lo hacemos los médicos rosa cruces gnósticos. Sostenemos el lema de Hipócrates: “Que vuestro alimento sean vuestras medicinas y que vuestras medicinas sean vuestros alimentos”.

Es claro que habrá ocasiones especiales que tocará salirse del régimen debido, entre otros, a los casos derivados de invitaciones a comer por parte de personas que no comparten estas ideas o que no se les tienen suficiente confianza para pedir “gustos especiales”. Pero ahí también resulta una oportunidad valiosa para la observación íntima, para estudiar conductas indeseables, reacciones del Ego, así como para estudiar el organismo y comprobar de mejor manera los resultados de la dieta aquí propuesta.

Fraternalmente

 

La atención

Contenido

Introducción

El Dhammapada y la atención

Los tipos de atención

La división de la atención

La atención y el recuerdo de sí

El desarrollo de la atención

La atención consciente

Saber escuchar

La clave de SOL y el despertar de la conciencia

El despertar y las dimensiones superiores del espacio

 

Introducción

En los estudios gnósticos, en congruencia con las diferentes escuelas esotéricas y espirituales del mundo oriental, el desarrollo de la atención tiene un especial interés. Todas las antiguas religiones hacen referencia a que el ser humano en el estado en el que se sitúa actualmente, se encuentra dormido y hacen el llamado al despertar de la conciencia. Pero un requisito fundamental para lograr ese despertar se centra en desarrollar la fuerza de atención.

La atención, es decir, la acción de atender, en el diccionario se define a partir del término latino attentio del que surge el origen etimológico del término. Un vocablo que se compone de tres partes: el prefijo ad– que es sinónimo de “hacia”, el verbo tendere que puede traducirse como “estirar” y finalmente el sufijo –ción que es equivalente a “acción y efecto”.

En este sentido, el escritor norteamericano William Walker Atkinson, más conocido como Yogui Ramacharaka en “Serie de lecciones sobre Raja Yoga dice: “Podemos definir toscamente la atención diciendo que es la activa dirección de la mente a cualquier objeto”. La palabra “atención” deriva de las latinas ad tendere, que significan “extender hacia”.

En la Psicología Gnóstica se habla de las cinco funciones psicofisiológicas: intelecto, emoción, movimiento, instinto y sexo. Cada una de ellas tiene su centro de gravedad, es decir, en conjunto son los cinco  centros de la máquina humana. Con la práctica, el estudiante evidencia que cada centro a su vez está dividido en tres partes: una mécanica, una emocional y una intelectual.

Pedro Demianovich Ouspensky, en su obra: “Fragmentos de una enseñanza desconocida” refiriéndose al centro pensante define la atención, como: “la dirección de la actividad del centro intelectual”, es decir, podemos afirmar que la atención es la dirección de la actividad, de la actividad de los centros y que: “el estudio de la atención hace posible distinguir el trabajo de las diferentes partes de los centros”.

Quien esto escribe, cuando empezó a estudiar con seriedad la Psicología Gnóstica, recibió de su instructor de Cuarto camino la recomendación de que se dedicara a desarrollar la fuerza de atención. La instrucción práctica consistió en “darse cuenta de lo que entra y de lo que sale” por su aparato psíquico. Es claro que para realizar esta práctica se requiere vivir el presente, llevar a la práctica la filosofía de la momentaneidad. Para tal efecto, es preciso sujetar a la mente al cuerpo físico. Al inicio del ejercicio, el estudiante descubre que la mente viaja constantemente fuera del cuerpo. La mente oscila entre el pasado y el futuro, rara vez se encuentra en el cuerpo en “tiempo real”. Otra consecuencia o síntoma de la falta de atención en las personas es la falta de memoria o la nula o poca capacidad para escuchar.

Lo contrario de la atención, es decir, la ausencia de la atención se denomina: distracción. Muchas personas aman la distracción, anhelan la distracción ignorando que con esta tendencia desperdician inútilmente la energía psíquica, así como la energía creadora, el Ens seminis. De esta manera pierden miserablemente reales posibilidades de crecimiento interior, de lograr un día lo que en la divina Gnosis se define como: la Auto realización íntima del Ser. Prestar atención conlleva aprender a dedicarse a una sola actividad a la vez, efectuar una y solo una acción, una tarea en cada momento. Aprender a estar aquí y ahora en cada instante. La distracción es el resultado inútil de pretender hacer varias actividades a la vez.

Samael Aun Weor, en su obra: “Mensaje de Navidad 1964-65” afirma lo siguiente: “la Gnosis vive en los hechos, se marchita en las abstracciones y es difícil de hallar, aún en los pensamientos más nobles”. El Maestro propone que en medio de las actividades diarias: “trabajemos y descansemos felices abandonándonos al curso de la vida. Agotemos el agua turbia y podrida del pensamiento habitual y en el vacío fluirá la Gnosis y con ella la alegría de vivir”. Explica además que: “esta tensión continua de la mente, esta disciplina, nos lleva al despertar de la conciencia” y aclara que: “Si estamos comiendo y pensando en negocios es claro que estamos soñando. Si estamos manejando un automóvil y estamos pensando en la novia, es lógico que no estamos despiertos, estamos soñando; si estamos trabajando y estamos recordando al compadre o a la comadre, o al amigo, o al hermano, etc., es claro que estamos soñando”. Es claro que la distracción, la ausencia de atención, permitir que la mente viaje errante fuera del cuerpo físico y del “tiempo real”, estar sumergido en abstracciones mientras se realiza una actividad distinta, realizar varias actividades a la vez, todo ello en conjunto, conduce al sueño de la conciencia.

El Venerable Maestro Samael, en el libro citado, narra la siguiente anécdota: “-Le preguntaron al maestro Bokujo: “¿Tenemos que vestir y comer todos los días? ¿Cómo podríamos escapar de éste?” -El Maestro respondió:

-“Comemos, nos vestimos”.

—”No comprendo” –dijo el discípulo.

“Entonces vístete y come” – dijo el Maestro.

“Esta es precisamente la acción libre de los opuestos: ¿Comemos, nos vestimos? ¿Por qué hacer un problema de eso?, ¿por qué estar en otras cosas mientras estamos comiendo y vistiendo? Si estas comiendo, come; y si estas vistiéndote, vístete, y si andas por la calle, anda, anda, anda, pero no pienses en otra cosa, haced únicamente lo que estáis haciendo, no huyas de los hechos, no los llenes de tantos significados, símbolos, sermones y advertencias. Vívelos sin alegorías, con mente receptiva de instante en instante”.

Para mantener la atención de manera continua, Ramacharaka propone: “interceptar gradualmente todo pensamiento o impresión del mundo externo, ‘del cuerpo, y aún de los mismos pensamientos, para concentrarse y meditar sobre el “Yo soy” pero sin decir “Soy esto” o “Soy aquello” o “Hago esto” o “Pienso aquello”, sino simplemente: “yo soy “. Este ejercicio enfocará la atención en el centro mismo de la existencia interna y reunirá todas las energías mentales, en vez de dejar que se dispersen sobre las cosas externas. Un sentimiento de paz, fuerza y poder será el resultado, porque la afirmación con el pensamiento en ella subyacente, es en el alto grado poderosa e intensa, porque es una afirmación de positiva y real existencia y una introspección del pensamiento hacia esta verdad”.

Ramacharaka advierte que: “a primera vista parece muy fácil, pero la práctica mostrará lo difícil que es sostener firmemente la atención. La mente propende a vagar y trasladarse de un objeto o asunto a otro, y será necesario mucha práctica para mantenerla en el punto conveniente”.

Explica también Ramacharaka que: “el gran obstáculo para el eficaz uso de la voluntad en la mayoría de las personas, es la falta de habilidad para enfocar la atención. Los yoguis comprenden claramente este punto y muchos ejercicios de Toga Raja están destinados a vencer esta dificultad. La atención es la prueba externa de la voluntad”. Más adelante cita a varios autores que afirman que: “el esfuerzo de la atención es el fenómeno esencial de la voluntad”.”El primer paso hacia el desenvolvimiento de la voluntad consiste en el ejercicio de la atención”.

En forma similar en “La práctica del Zen”, Chang Chen-Chi, anota que las dos primeras sugerencias de la práctica Zen son: “atender interiormente al estado de ánimo antes de que surja un pensamiento. Cuando surge un pensamiento, interrumpirlo instantáneamente y volver a la actitud de atención interior”.

 El Dhammapada y la atención

El Dhammapada forma parte de la literatura canónica budista y, según el autor de esta versión, “fue aceptado en el Concilio de Asoka en el año 240 a. C.” y forma parte del Canon de los textos escritos en la lengua indoeuropea, el Pali que se ha conservado hasta la actualidad en Ceilán (Sri Lanka). En Wikipedia encontramos que: «En general “dhamma” hace referencia a la “doctrina” de Budda o a una “verdad eterna” o “virtud”, y “pada” significa literalmente “pie” y en este contexto puede traducirse por “camino” o “verso”».

Resulta muy oportuno transcribir el capítulo II de este hermoso compendio budista de versos y que se titula precisamente: La atención. No están registrados créditos del traductor o de la editorial.

21. La atención es el camino hacia la inmortalidad; la inatención es el sendero hacia la muerte. Los que están atentos no mueren; los inatentos son como si ya hubieran muerto.

22. Distinguiendo esto claramente, los sabios se establecen en la atención y se deleitan con la atención, disfrutando del terreno de los nobles.

23. Aquel que medita constantemente y persevera, se libera de las ataduras y obtiene el supremo Nibbana.

24. Gloria para aquel que se esfuerza, permanece vigilante, es puro en conducta, considerado, auto controlado, recto en su forma de vida y capaz de permanecer en creciente atención.

25. A través del esfuerzo, la diligencia, la disciplina y el autocontrol, que el hombre sabio haga de sí mismo una isla que ninguna inundación pueda anegar.

26. El ignorante es indulgente con la inatención; el hombre sabio custodia la atención como el mayor tesoro.

27. No os recreéis en la negligencia. No intiméis con los placeres sensoriales. El hombre que medita con diligencia, verdaderamente alcanza mucha felicidad.

28. Cuando un sabio supera la inatención cultivando la atención, libre de tribulaciones, asciende al palacio de la sabiduría y observa a la gente sufriente como el sabio montañero contempla a los ignorantes que están abajo.

29. Atento entre los inatentos, plenamente despierto entre los dormidos, el sabio avanza como un corcel de carreras se adelanta sobre un jamelgo decrépito.

30. Por permanecer alerta, Indra se impuso a los dioses. Así, la atención es elogiada y la negligencia subestimada.

31. El monje que se deleita en la atención y observa con temor la inatención, avanza como el fuego, superando todo escollo grande o pequeño.

32. El monje que se deleita en la atención y observa con temor la inatención, no es tendente a la caída. Está en presencia del Nibbana.

 Los tipos de atención

Líneas arriba se habló de la división de los centros de la máquina humana (intelectual, emocional, motor, instintivo y sexual) y que cada uno de ellos se divide a su vez en tres partes: mecánica (instintiva-motriz), emocional e intelectual.

Ouspensky en sus “Conferencias psicológicas” explica que: “La división de un centro en tres partes es muy simple. Una parte mecánica trabaja casi automáticamente; no requiere ninguna atención. El trabajo de la parte emocional requiere atención plena, pero en esta parte del centro la atención no requiere ningún esfuerzo. Es atraída y mantenida por el mismo asunto, muy a menudo a través de la identificación, que generalmente es llamada “interés”, o “entusiasmo”, o “pasión” o “devoción”. La parte intelectual del centro intelectual incluye en sí misma una capacidad de creación, construcción, invención y descubrimiento. No puede trabajar sin atención, pero la atención en esta parte del centro debe ser controlada y mantenida allí por la voluntad y el esfuerzo”.

La atención mecánica, se define en el trabajo psicológico gnóstico, como: atención cero. Es una atención errante, es la actitud o la acción de no prestar atención o vivir determinado momento sin atención. En los centros educativos de la educación mecanicista y cansona (la escuela, el colegio y la universidad), los docentes quieren que los alumnos presten atención. Los docentes más competentes y dedicados se apoyan en la motivación. Esta es una forma de explicar la atención “plena” o emocional. De esta manera se explica que las personas prestan atención y por consiguiente: aprenden, solo aquellos conocimientos que les gustan, que les atraen, que les motivan. En el camino del despertar de la conciencia, por encima de la atención emocional, es necesario construir la atención dirigida. Es claro que al realizar esfuerzos por desarrollar la atención dirigida, esta no debe desperdiciarse en asuntos inútiles o triviales. La atención superior, es el tipo de atención que interesa desarrollar en la Psicología Gnóstica.

Profundizando un poco más en los tres tipos de atención estudiados, José Jesús Leal,en su obra: “Psicología del Despertar” explica que: “las tres atenciones devienen a la existencia de acuerdo con el grado de conciencia; en la atención cero, por ejemplo,, se originan conocimientos mecánicos, constituyéndose como una serie de datos acumulados en la memoria, estos últimos devienen finalmente, como intelectualismo. El estado de atención plena es indispensable si se quiere llegar a comprender el concepto gnoseológico encerrado en cualquier trabajo científico, filosófico, artístico o místico; mas es indispensable hacer la disección analítica, el análisis superlaivo, la autocrítica profunda y esto solamente es posible cuando se trabaja con las partes más conscientes de nosotros mismos. La atención dirigida por medio del esfuerzo y la voluntad induce al trabajo de las partes más conscientes de los centros, lográndose el trabajo armónico de la estructura interna del hombre”.

 La división de la atención

Jean Vaysse, en su obra: “Hacia el despertar  a sí mismo” y publicado en español por Ganesha, explica que: “esta atención de la que tenemos necesidad aquí es sin duda lo que más falta nos hace. Ella es de una índole particular que no tenemos habitualmente y que hasta ahora no conocíamos. La atención que tenemos de ordinario es una atención en un solo sentido,, dirigida hacia lo que observamos. Con una atención de esta clase y la actitud que ella trae consigo, la observación, aplicada a uno mismo, permite un análisis elemental (el de la psicología corriente) pero no las constataciones integradas al conjunto que somos, tal como las buscamos. La atención que necesitamos es de otro nivel: aquella que, mientras la observación prosigue, toma en cuenta todo lo que somos: es una atención de doble sentido, una atención desdoblada: y ella trae consigo una actitud diferente de nuestra actitud habitual. No tenemos naturalmente una atención de este tipo, salvo por accidente en ciertos momentos de sorpresa o de peligro donde ella acompaña un vislumbre de conciencia; pero es posible tenerla “artificialmente” por un esfuerzo especial y puede ser desarrollada en nosotros mediante ejercicios apropiados”.

 La atención y el recuerdo de sí

Ouspensky explica además que estos “ejercicios apropiados” se orientan a alcanzar lo que en los estudios gnósticos se denomina: “Recuerdo de sí”. Para esto se requiere no solo estar atento hacia el mundo exterior, sino además: dividir la atención. Ouspensky lo explica de la siguiente manera:

“Los primeros ensayos de “recuerdo de sí” me hicieron recordar mis tentativas anteriores. En efecto, ambas experiencias eran casi idénticas, con la única diferencia de que al detener los pensamientos la atención está totalmente orientada hacia el esfuerzo de no admitir pensamientos, mientras que en el acto del “recuerdo de sí” la atención se divide: una parte se dirige hacia el mismo esfuerzo, otra hacia la sensación de sí”.

“Esta última experiencia me capacitó para llegar a una cierta definición, posiblemente muy incompleta, del “recuerdo de si”, que sin embargo probó ser muy útil en la práctica. Yo hablo del recuerdo de sí, en lo que se refiere a la división de la atención: siendo ésta su rasgo característico. Me la representé de la siguiente manera:

“Cuando observo algo, mi atención está dirigida hacia lo que observo.

Yo ———————————————> el fenómeno observado.

Cuando, al mismo tiempo, trato de recordarme a mí mismo, mi atención está dirigida a la vez

hacia el objeto observado y hacia mí mismo.

Yo <———————————————> el fenómeno observado.

“Habiendo definido esto, vi que el problema consistía en dirigir la atención sobre uno mismo sin permitir que se debilite o se eclipse la atención dirigida sobre el fenómeno observado. Más aún, este “fenómeno” podía estar tanto dentro de mí como fuera de mí”.

 El desarrollo de la atención

Ouspensky explica además que algo sumamente importante del desarrollo de la atención es que debe volcarse hacia el recuerdo de sí. Pero qué mejor que ilustrar lo anterior con una anécdota del mismo Ouspensky:

“En cierta oportunidad estaba caminando a lo largo de la Liteiny hacia la avenida Nevsky y a pesar de todos mis esfuerzos no era capaz de mantener mi atención en el “recuerdo de mí mismo“. La bulla, el movimiento, todo me distraía. A cada instante perdía el hilo de mi atención, lo encontraba de nuevo y luego lo volvía a perder. Finalmente sentí una especie de ridícula irritación conmigo mismo y doblé hacia la calle de la izquierda, firmemente decidido, esta vez, a recordarme a mí mismo al menos por algún tiempo, y en todo caso hasta que hubiera llegado a la calle siguiente”.

“Llegué a la Nadesjdinskaya sin perder el hilo de mi atención salvo, quizás, por breves momentos. Entonces, dándome cuenta de que me era más fácil no perder la línea de mi pensamiento en las calles tranquilas y deseando probarme en las calles más ruidosas, decidí retomar la Nevsky, mientras continuaba recordándome a mí mismo. Llegué a la Nevsky sin haber cesado de recordarme a mí mismo y comenzaba ya a experimentar el extraño estado emocional de paz interior y de confianza que sigue a grandes esfuerzos de esta clase. Justamente a la vuelta de la esquina, en la Nevsky, había una cigarrería donde compraba mis cigarrillos. Todavía recordándome a mí mismo pensé pasar por ahí y encargar algunas cajas”

Dos horas más tarde, desperté en la Tavrisheskaya, es decir, muy lejos. Estaba yendo en un trineo hacia la imprenta. La sensación de despertar fue extraordinariamente vivida. Casi puedo decir que volvía en mí. De golpe recordé todo. Cómo había estado caminando a lo largo de la Nadejdinskaya, cómo había estado recordándome a mí mismo, cómo había pensado en los cigarrillos y cómo, en este pensamiento, había caído como anonadado en un profundo sueño. Sin embargo, mientras estaba sumido en este sueño, había continuado ejecutando acciones coherentes y oportunas”.

“Había salido de la cigarrería, telefoneado a mi departamento en la Liteyni y luego al impresor. Había escrito dos cartas. Luego había regresado a la casa nuevamente y retomado la Nevsky por la acera izquierda hasta la puerta Gostinoy con intención de llegar a la Offitzerskaya. Luego había cambiado de opinión porque se estaba haciendo tarde. Había tomado un trineo para ir a la imprenta en la Kavalergardskaya. Y por el camino, mientras me dirigía por la Tavricheskaya comencé a sentir una extraña inquietud, como si hubiese olvidado algo. Y de pronto me acordé de que había olvidado recordarme a mí mismo”

.“Hablé acerca de mis observaciones y deducciones a las personas de nuestro grupo así como a varios amigos literatos y otros. Les dije que éste era el centro de gravedad de toda la enseñanza y de todo trabajo sobre uno mismo; que ahora, el trabajo sobre sí ya no era una palabra, sino un hecho real, pleno de significación, gracias al cual la psicología se convertía en una ciencia exacta y al mismo tiempo práctica”.

“Dije que la Psicología occidental había pasado por alto un hecho de una importancia prodigiosa, es decir, que no nos recordamos a nosotros mismos; que vivimos, actuamos y razonamos en un sueño profundo, en un sueño que no tiene nada de metafórico sino que es absolutamente real, y sin embargo, que podemos recordarnos a nosotros mismos si hacemos los esfuerzos suficientes: que podemos despertarnos”.

 La atención consciente

La atención dirigida combinada con el recuerdo de sí, conduce a lo que en Psicología Gnóstica se denomina: El Tercer estado de conciencia. La atención consciente, es el estado de alerta. Los estudiantes gnósticos bien saben que: “el estado de alerta es indispensable”.

A quien se inicia en este tipo de trabajo, es natural que se le dificulte entender y vivenciar el profundo significado de la atención consciente. Algo que puede resultar ilustrativo es invitarlo a que se fije en la mirada de la mayoría de personas, en especial, cuando estas no se encuentren “haciendo nada”. Generalmente, encontrará que la mirada de las personas “está vacía” debido a que su atención es oscilante, es decir, es del tipo de atención mecánica. A continuación compare estos resultados con la mirada que tienen los niños menores de dos años de edad, con la mirada de la mayoría de animales, en especial la de los felinos o de un animal cuando está al acecho o cazando una presa. En estos casos, la mirada es distinta. Evidenciará que existe otro tipo de atención.

Samael Aun Weor, en su obra: “Educación Fundamental”, explica lo siguiente: “En las escuelas, colegios, y universidades se les enseña a los estudiantes a poner atención en las clases y los alumnos y alumnas ponen atención para evitarse el regaño, el jalón de orejas, el golpe con la férula o con la regla, etc., etc., etc. Mas desgraciadamente no se les enseña a comprender realmente lo que es la atención consciente. Por disciplina el estudiante pone atención y gasta energía creadora muchas veces en forma inútil”.

Continúa explicando el Kalki Avatar que: “Si sabemos poner atención consciente podemos ahorrar energía creadora. Desafortunadamente los maestros y maestras no le enseñan a sus discípulos lo que es la atención consciente. Doquiera dirijamos la atención gastamos energía creadora. Podemos ahorrar esa energía si dividimos la atención, si no nos identificamos con las cosas, con las personas, con las ideas. Cuando nosotros nos identificamos con las personas, con las cosas, con las ideas, nos olvidamos de sí mismos y entonces perdemos la energía creadora en la forma más lastimosa”. Identificarse implica, atarse, aferrarse, apegarse a las personas, partes del cuerpo, sentimientos, ideas, y objetos.

Saber escuchar

Ya se explicó líneas arriba que el ser humano, en el estado ordinario actual en el que se encuentra, no tiene desarrollado el sentido de la atención. En consecuencia, no sabe escuchar y su memoria es débil e infiel. En sentido inverso, aprender a escuchar, saber escuchar constituye una cualidad extraordinaria. Muy ilustrativa resulta la historia de Momo, escrita por Michael Ende. Momo es una niña que no sabe hacer nada, solo sabe escuchar. Gracias a esa maravillosa capacidad: todos quieren ser amigos de ella. También, Momo sabe  propiciar que los niños jueguen con entusiasmo y desarrollen su imaginación creadora. Momo siempre está despierta y en su presencia los demás niños viven el presente.

Para adquirir la capacidad de saber escuchar, el Avatar de la Era de Acuario, en su obra: “La Revolución de la Diálectica”, explica  lo siguiente: “Hay que aprender a escuchar. Para aprender a escuchar hay que despertar la conciencia. Para saber escuchar hay que saber estar presente. El que escucha, siempre se escapa por el país y la ciudad psicológicos. La personalidad humana no sabe escuchar, como tampoco el cuerpo físico, porque es su vehículo. La gente está llena de sí misma, de sus orgullos, de sus facultades, de sus teorías”.

“No hay un rinconcito o lugar vacío para el conocimiento, para la palabra. Nosotros debemos tener la escudilla hacia arriba, como el Buda, para recibir la palabra crística. Escuchar psicológicamente es muy difícil. Hay que aprender a estar atento para saber escuchar. Hay que volverse más receptivo para la palabra”.

Explica además el maestro Samael que: “Por olvido del Ser, la gente comete muchos errores. Grandes cosas le suceden a uno, cuando nos recordamos a nosotros mismos. Consultar es necesario, pero lo importante es saber escuchar. Para saber escuchar hay que tener los centros emocional, motor e intelectual en suprema atención. La falsa educación le impide a uno escuchar. La falsa educación daña los cinco centros de la máquina humana -intelectual, motor, emocional, instintivo y sexual-. Hay que escuchar con la mente espontánea, libre de supuestos mentales, teorías y preconceptos. Hay que abrirse a lo nuevo con la mente integral, con la mente no dividida por el batallar de las antítesis”.

La clave de SOL y el despertar de la conciencia

La clave de SOL es un ejercicio maravilloso. Sin embargo, algunas personas lo han confundido totalmente. Hay quienes piensan que se trata únicamente de preguntarse ¿Quién soy” y responder su propio nombre. Al referirse al objeto, lo confunden con objetivo o propósito y se olvidan de establecer una diferencia entre ellos mismos y su mundo exterior.

En este sentido, el Presidente fundador de las instituciones gnósticas, explica en el “Mensaje de Navidad 1966-67”, lo siguiente: “Quien quiera despertar conciencia debe empezar por dividir la atención en tres partes: sujeto, objeto, lugar. Sujeto, íntima recordación de si mismo de momento en momento. No olvidarse de sí mismo ante ninguna representación, ante ningún acontecimiento. Objeto, no identificarse con cosa alguna, con circunstancia alguna, observar sin identificación, sin olvidarse de si mismo. Lugar, preguntarse a si mismo: ¿Qué lugar es éste? observar el lugar detalladamente, preguntarse a sí mismo: ¿Por qué estoy en este lugar? La división de la atención en tres partes conducirá a los aspirantes hasta el despertar de la conciencia”.

El Buda Maitreya, amplía esta explicación en su obra: “Educación Fundamental”: “cuando aprendemos a no olvidarnos de sí mismos, cuando aprendemos a dividir la atención entre sujeto, objeto y lugar, ahorramos energía creadora para despertar conciencia. La atención consciente excluye eso que se llama identificación. Cuando nos identificamos con las personas, con las cosas, con las ideas, vienen la fascinación y esta última produce sueño en la conciencia. Hay que saber poner atención sin identificación. Cuando ponemos atención en algo o en alguien y nos olvidamos de sí mismos, el resultado es la fascinación y el sueño de la conciencia”.

El despertar y las dimensiones superiores del espacio

Al final de la entrada anterior titulada: “El poema del carpintero”, sugerimos un ejercicio para ir incrementando gradualmente la frecuencia depráctica de la clave de SOL. La dedicación, constancia y tenacidad redundará en resultados maravillosos relacionados con la experiencia mística directa.

En consonancia con lo anterior, el Venerable Maestro Samael, en su obra: “Tratado de Astrología Hermética”, explica que: “Dentro de este factor lugar, debemos incluir la cuestión dimensional, pues podría darse el caso de encontrarnos realmente en la cuarta o en la quinta dimensión de la Naturaleza durante el momento de observación; recordemos que la Naturaleza tiene siete dimensiones. Dentro del mundo tridimensional reina la Ley de la gravedad. Dentro de las dimensiones superiores de la Naturaleza, existe la Ley de la levitación”.

“Al observar un lugar, no debemos olvidar jamás la cuestión de las siete dimensiones de la Naturaleza; conviene entonces preguntarnos a sí mismos: ¿En qué dimensión estoy?, y luego es necesario, a modo de verificación, dar un saltito lo más largo posible con la intención de flotar en el ambiente circundante. Es lógico que si flotamos es porque nos encontramos fuera del cuerpo físico. No debemos olvidar jamás que cuando el cuerpo físico duerme, el Ego con los cuerpos lunares y la Esencia adentro, ambula inconsciente como un sonámbulo en el mundo molecular. La división de la atención entre sujeto, objeto y lugar, conduce al despertar de la conciencia”

“Muchos estudiantes gnósticos después de acostumbrarse a este ejercicio, a esta división de la atención en tres partes, a estas preguntas, a este saltito, etc., durante el estado de vigilia, de momento en momento, resultaron practicando el mismo ejercicio durante el sueño del cuerpo físico, cuando realmente estaban en los mundos superiores y al dar el famoso saltito experimental, flotaron deliciosamente en el ambiente circundante; entonces despertaron conciencia, entonces recordaron que el cuerpo físico había quedado dormido entre la cama y llenos de gozo pudieron dedicarse al estudio de los misterios de la vida y de la muerte, en las dimensiones superiores”.

“Es apenas lógico decir que un ejercicio que se practica de momento en momento diariamente, que se convierte en un hábito, en una costumbre, se grava tanto en las distintas zonas de la mente, que después se repite automáticamente durante el sueño, cuando realmente estamos fuera del cuerpo físico y el resultado es el despertar de la conciencia”.

 

La conciencia

Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo. (Ef 5:14).

“En unidad, pues, estuvieron Balam ki’tze’, Balam Aq’ab, Majuk’taj, e Ik’ibalam. No dormían, ni tenían descanso”. (Popol Wuj).

“No os durmáis y venceréis ¡hijas mías! ¡hijos míos!” (Memorial de Sololá)

“Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos” (Ro 13:11).

Contenido:
Qué es la conciencia
Conciencia y conocimiento
La conciencia falsa
Los estados de conciencia
Sueño
Vigilia o conciencia relativa
Relación entre el sueño y la vigilia
El apego o identificación
El tercer estado de conciencia: la conciencia de sí
Conciencia objetiva
El despertar
Atención
Recuerdo de sí
Subconsciente e infraconsciente
El inconsciente

Qué es la conciencia

El Diccionario de la Real Academia (DRAE), da las siguientes acepciones de conciencia:
1. f. Propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta.
2. f. Conocimiento interior del bien y del mal.
3. f. Conocimiento reflexivo de las cosas.
4. f. Actividad mental a la que solo puede tener acceso el propio sujeto.
5. f. Acto psíquico por el que un sujeto se percibe a sí mismo en el mundo.

En Wikipedia encontramos que se define como el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y de su entorno. La palabra viene del latín: conscientia que significa literalmente: con conocimiento. En términos filosóficos, la conciencia es la facultad de decidir y hacerse sujeto, es decir, actor de sus actos y responsable de las consecuencias, que de ellos se siguen, según la percepción del bien y del mal.

A partir de las diferentes definiciones que hemos transcrito encontramos elementos comunes para irnos acercando a una definición gnóstica de la conciencia. Ante todo la conciencia implica un reconocimiento o conocimiento interior y una percepción del exterior, una diferenciación activa entre uno mismo (el sujeto) y lo que le rodea (el objeto) y la capacidad de actuar responsablemente. Además: “Muchos procesos psicológicos se realizan dentro de sí mismos, sin que por ello intervenga para nada la conciencia”.

Pero la percepción del mundo va más allá de la relación del sujeto con el espacio tridimensional. Incluye experiencias vividas en lo que se denominan las “dimensiones superiores del espacio” o los “universos paralelos” al nuestro. Experiencias que muchas personas de la antigüedad tenían en forma cotidiana y que pueden tenerse con un desarrollo superior del sentido espacial, como también mediante experiencias paranormales o metafísicas. Tal sería el caso del desdoblamiento astral y la meditación, entre otros.

En este sentido, Stanislav Grof en las páginas 43 y 44 de su obra: “La Revolución de la conciencia” compartida por otros dos pensadores: Erwin laslo y Peter Russel y publicada en español por Kairós comenta lo siguiente: “Los miembros de las culturas antiguas y tradicionales solían experimentar un trastorno atípico de la conciencia durante la celebración de diversos rituales reconocidos socialmente. Se identificaban y establecían profundas conexiones con personas. Animales, la naturaleza y la totalidad del cosmos. Vivían intensos encuentros con seres arquetípicos y visitaban numerosos reinos mitológicos”.

“Es perfectamente lógico suponer que debieron integrar estas experiencias y observaciones en su concepción del mundo, que, en el caso de las culturas tradicionales, era una síntesis de lo que la gente percibía en la vida cotidiana a través de los sentidos junto con lo que descubría en los estados visionarios. Es lo mismo que le sucede a grandes rasgos a los individuos que tienen la oportunidad de experimentar estados no habituales de la conciencia en nuestra propia cultura. Todavía no he conocido a una sola persona de nuestro entorno cultural sea cual sea su educación, coeficiente de inteligencia y formación específica, que tras vivir una experiencia transpersonal siga adscrita al monismo materialista de la ciencia occidental”.

Conciencia y conocimiento

En los estudios gnósticos se da una enorme importancia a la conciencia. En la Psicología gnóstica la conciencia, en determinado momento, puede estar presente o estar ausente en un ser humano. Está asociada con la experiencia y la capacidad de darnos cuenta de la las cosas, de lo que nos rodea, de nosotros mismos. La experiencia nos permite tornarnos conscientes de algo. Aparte de la razón y el análisis, la experiencia nos permite enterarnos de hechos, averiguar o vivir acontecimientos, observar fenómenos, comprobar verdades y obtener cierto tipo de conocimiento que pueda ser negado o aceptado por las creencias, suposiciones o teorías establecidas. Esas experiencias ocurren en la conciencia. De ahí que en la Gnosis se afirme que la conciencia es la experiencia del ciclo, la experiencia vivida por el alma humana.

La conciencia y el conocimiento de sí son indispensables para lograr la Gnosis. En el Gnosticismo Universal, los conceptos de conciencia y conocimiento, se encuentran íntimamente relacionados.

Gnosis, no es cualquier tipo de conocimiento, solo el conocimiento consciente es el tipo de conocimiento que lleva a la Gnosis. Para acceder al conocimiento que ofrece la Gnosis, se requiere de cierta actitud, que consiste en la convicción de que el conocimiento personal, directo y absoluto de las auténticas verdades de la existencia es accesible a los seres humanos. La adquisición de este conocimiento debe constituir la realización suprema de la naturaleza humana.

La verdadera definición del término Gnosis es: “la experiencia mística directa de lo Divino en el Ser“. Es la realización de nuestra verdadera naturaleza, y no se puede discernir mediante un dogma o una doctrina intelectual, sino sólo a través de la experiencia.

De acuerdo con la Gnosis, es posible alcanzar un conocimiento de la verdad, de la divinidad, de Dios, mediante un despertar o revelación inmediata, que amplía las capacidades de comprensión hasta límites insospechados.

El conocimiento que da la Gnosis, es una experiencia interior por la cual, durante un proceso de iluminación, el ser humano se reapropia de su verdad, se rememora y recupera la conciencia de sí, es decir, la conciencia de su auténtica naturaleza y origen. A través de esa recuperación, se conoce o se reconoce en dios, conoce a Dios y aparece ante sí mismo, como venido de Dios, emanado de Dios.

Elaine Pagels, en la página 18 de su obra: “Los evangelios gnósticos” y publicada en español por Crítica, cita a Teodoro, un antiguo maestro gnóstico de Asia menor y transcribe lo siguiente: “el gnóstico es aquel que ha llegado a entender quiénes éramos y en qué nos hemos convertido; dónde estábamos, hacia dónde nos apresuramos, de qué nos estamos librando, qué es el nacimiento y qué es el renacimiento”.

En la página 19 de la obra citada, Pagels, cita además a Monoimo, otro maestro gnóstico del siglo II, de quien traslada lo siguiente: “abandonad la búsqueda de Dios y la creación y otros asuntos de parecida índole. Buscadle tomándoos a vosotros mismos como punto de partida. Averiguad quién hay dentro de vosotros que se adueña de todo y dice: mi Dios, mi mente, mi pensamiento, mi alma, mi cuerpo. Averiguad las fuentes del pesar, del gozo, del amor, del odio… Si investigáis cuidadosamente estas cuestiones, las encontraréis en vosotros mismos”.

Los antiguos griegos esculpieron en el templo de Apolo en Delfos: Gnosce te ipsum. Conócete y conocerás al Universo y a los dioses. San Agustín narra en el capítulo I de sus Soliloquios, lo siguiente: “Durante largo tiempo anduve considerando en mi interior muchos y diferentes asuntos, y tratando con empeño durante días de conocerme a mí mismo, qué debo hacer y qué he de evitar…” Y es que: conocerse a sí mismo es haber logrado la unión con el propio Ser divinal. Es por ello que Samael Aun Weor afirma que “los métodos empleados por la Gnosis implican una serie coherente, clara, precisa de elementos fundamentales verificables mediante la experiencia mística directa”. De ahí que el trabajo esotérico gnóstico se centra en el despertar de la conciencia.

Es por ello que el Kalki Avatar en el último capítulo de su obra: “Educación Fundamental” afirma que: “Las gentes confunden a la conciencia con la inteligencia o con el intelecto y a la persona muy inteligente o muy intelectual, le dan el calificativo de consciente. Nosotros afirmamos que la conciencia en el hombre es fuera de toda duda y sin temor a engañarnos, una especie muy particular de aprehensión de conocimiento interior totalmente independiente de toda actividad mental. La facultad de la conciencia nos permite el conocimiento de sí mismos. La conciencia nos da conocimiento íntegro de lo que es, de donde está, de lo que realmente se sabe, de lo que ciertamente se ignora”.

La conciencia falsa

Anthony de Mello en su obra: “Auto liberación interior” afirma que: “la conciencia social no existe. El no dejar ver las cosas a los pobres y querer mirarlas nosotros por ellos, es ser adoctrinados, es manipularlos y no respetar su derecho a la liberación por sí mismos. Cuidado de no quitarles su espontaneidad, su alegría y su cultura primitiva, con la idea programada de liberarlos. El trabajo social que no brote de la sensibilidad y el respeto es peligroso. Con el nombre de salvación también existen la utilización, la persecución, la explotación y la crueldad”.

En relación con esta explicación, José Jesús Leal en el capítulo III de su “Psicología del Despertar” enumera los elementos que constituyen la conciencia falsa: “Conceptos del bien y del mal, costumbres mecánicas, códigos de moral, prejuicios, tradiciones, escepticismos, dogmas, procedimientos intelectuales, creencias, opiniones, preceptos, normas fijas, sofismas, disciplinas, racionalismos subjetivos, etc.”

Leal, afirma además que: “la teoría del consensus social, dicho de otro modo, la falsa conciencia, es un condicionamiento derivado de la teoría de los valores, forma muy sutil de condicionar al hombre para impedir la manifestación real y efectiva de la verdadera conciencia”. Leal recomienda a la vez que: “se hace necesario destruir cada uno de los elementos constitutivos de la conciencia falsa si es que realmente queremos llegar a un conocimiento real y definitivo de nosotros mismos”.

Los estados de conciencia

En Psicología se sabe que existen dos estados normales de conciencia: El sueño y la vigilia. Sin embargo, para la Psicología Gnóstica, además de estos dos estados normales de conciencia, hay otros dos estados superiores: la conciencia de sí y la conciencia objetiva. Estudiemos los cuatro estados de conciencia

Sueño

Es el estado de conciencia en el que normalmente un ser humano pasa un tercio del día, es el estado en el que el cuerpo físico duerme, en busca del descanso reparador. Es importante que se tenga claro que durante el sueño, no se puede distinguir entre el yo y el no yo. En este estado de conciencia el ser humano se encuentra en un estado pasivo. Es un estado de ausencia plena de conciencia.

Pedro Ouspenski en su obra: “La consciencia una búsqueda de la verdad”, explica que: “el primer estado, o más bajo, es el de dormido… El hombre esta rodeado por sueños… Imágenes puramente subjetivas (bien reflexiones de experiencias anteriores, bien reflexiones de vagas experiencias del momento, tales como sonidos dentro del alcance del durmiente, sensaciones provenientes del cuerpo, ligeras molestias, sensaciones de tensión) revoloteando por la mente, dejando sólo una ligerísima traza en la memoria e inclusive no dejándola”. Y en sus “Conferencias psicológicas“, Ouspensky afirma que: “Este es un estado pasivo y puramente subjetivo. El hombre está rodeado de sueños. Todas sus funciones psíquicas trabajan sin ninguna dirección. No hay lógica, no hay secuencia, ni causa, ni resultado en los sueños”.

Vigilia o conciencia relativa

Es el estado en el que normalmente un ser humano pasa dos tercios del día. Es el estado en el que se trabaja, se estudia, se juega, se realizan las actividades diarias. Durante el mal llamado estado de vigilia, es posible distinguir entre el yo y el no yo. En este estado de conciencia el ser humano se encuentra en un estado activo. Es un estado de conciencia relativa.

Ouspensky, en su libro: “Fragmentos de una enseñanza desconocida”, traslada la explicación que da Gurdjieff acerca del segundo estado de conciencia. G. explica que es: “el estado en que los hombres pasan la otra mitad de su vida es en el cual caminan por las calles, escriben libros, conversan de asuntos sublimes, participan en la política, se matan los unos a los otros; es un estado que ellos consideran como activo y que llaman de «conciencia lúcida» o «estado de vigilia». Las expresiones «conciencia lúcida» o «estado de vigilia» parecen haber sido escogidas en broma, sobre todo si uno se da cuenta de lo que debe ser una «conciencia lúcida» y de lo que es en realidad el estado en que el hombre vive y actúa”.

Relación entre el sueño y la vigilia

No hay diferencias enormes entre el sueño y la vigilia. En ambos estados, la conciencia se encuentra ausente, en ambos estados la conciencia se encuentra dormida. En el estado de vigilia, los sueños no desaparecen. Los sueños continúan presentes durante todo el día y esto ocurre así porque la conciencia se encuentra dormida en el ser humano. El estado de sueño de la conciencia sigue presente durante la vigilia.

La mayoría de personas, difícilmente perciben que se encuentran dormidas mientras realizan sus actividades diarias. Sin embargo pueden entender de qué hablamos al recordar que es común que cuando se encuentran en la soledad, sin hacer nada, les asalta una procesión de pensamientos, sentimientos, añoranzas, recuerdos y su fantasía o imaginación mecánica da rienda suelta a múltiples castillos en el aire. Con el tiempo, el estudiante puede comprender que en la mayoría de actividades diarias, la conciencia está ausente. Es decir, que durante la vigilia y el estado en el que nuestro cuerpo físico duerme, permanece el sueño de la conciencia

El Buda Maitreya en su obra: “Tratado de Astrología Hermética“, explica que: “Imaginad por un momento, querido lector, una casa con cuatro pisos. El pobre animal intelectual equivocadamente llamado hombre vive normalmente en los dos pisos de abajo, pero jamás en la vida usa los dos pisos superiores. El animal intelectual divide su vida dolorosa y miserable entre el sueño común y corriente y el mal llamado estado de vigilia, que es por desgracia otra forma del sueño”.

“Mientras el cuerpo físico duerme en la cama, el Ego envuelto en sus cuerpos lunares anda con la conciencia dormida como un sonámbulo moviéndose libremente por la región molecular. El Ego en la región molecular proyecta sueños y vive en ellos, no existe lógica alguna en sus sueños, continuidad, causas, efectos todas las funciones psíquicas trabajan sin dirección alguna y aparecen y desaparecen imágenes subjetivas, escenas incoherentes, vagas, imprecisas, etc.”

“Cuando el Ego envuelto en sus cuerpos lunares regresa al cuerpo físico, viene entonces el segundo estado de conciencia llamado estado de vigilia, que en el fondo no es otra cosa sino otra forma de del sueño. Al regresar el Ego a su cuerpo físico, los sueños continúan en el interior, el llamado estado de vigilia es realmente el soñar despierto. Al salir el Sol, las estrellas se ocultan, pero no dejan de existir; así son los sueños en el estado de vigilia ellos continúan secretamente, no dejan de existir. Esto significa que el animal intelectual equivocadamente llamado hombre, sólo vive en el mundo de los sueños; con justa razón dijo el Poeta que la vida es sueño. El animal racional maneja carros soñando, trabaja en la fábrica, en la oficina, en el campo, etc., soñando, se enamora en sueños, se casa en sueños; rara, muy rara vez en la vida, está despierto, vive en un mundo de sueños y cree firmemente que está despierto”.

A partir de las anteriores explicaciones, podemos entender que el sueño es la no presencia de la conciencia de sí, la falta de la conciencia de uno mismo, la ausencia o pérdida del recuerdo de uno mismo, la carencia de la fuerza de atención, la inactividad del sentido de auto observación.

El sueño de la conciencia ha sido motivo de inspiración para diversos escritores de la literatura universal. Así por ejemplo, en el cuento de “La bella durmiente del bosque” escrito por Charles Perrault encontramos una elocuente representación de esta peculiaridad de nuestro psiquismo.

Pedro Calderón de la Barca al final de la Jornada segunda de su obra: “La vida es sueño”, pone en labios de Segismundo la siguiente reflexión: “Segismundo: Es verdad; pues reprimamos esta fiera condición, esta furia, esta ambición por si alguna vez soñamos. Y sí haremos, pues estamos en mundo tan singular, que el vivir sólo es soñar; y la experiencia me enseña que el hombre que vive sueña lo que es hasta despertar. Sueña el rey que es rey, y vive con este engaño mandando, disponiendo y gobernando; y este aplauso que recibe prestado, en el viento escribe, y en cenizas le convierte la muerte (¡desdicha fuerte!); ¡que hay quien intente reinar, viendo que ha de despertar en el sueño de la muerte! Sueña el rico en su riqueza que más cuidados le ofrece; sueña el pobre que padece su miseria y su pobreza; sueña el que a medrar empieza, sueña el que afana y pretende, sueña el que agravia y ofende; y en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende. Yo sueño que estoy aquí destas prisiones cargado, y soñé que en otro estado más lisonjero me vi. ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son”.

El apego o identificación

La identificación es una característica del sueño de la conciencia. Es una actitud que ata, amarra o esclaviza al ser humano. El apego o más bien dicho: la identificación, le impide a las personas ser libres de verdad y puede conducir a alguien hasta la muerte.

P. D. Ouspensky, en su obra: “El Cuarto camino” explica que: “nuestras funciones están acompañadas de cierta actitud; nos absorbemos demasiado en las cosas, nos perdemos demasiado en las cosas, particularmente cuando aparece el más leve elemento emocional. Esto se llama identificación. Nos identificamos con las cosas. No es una palabra muy buena, pero en nuestro idioma no hay otra mejor. La idea de la identificación existe en los escritos indios, y los budistas hablan de apego y desapego. Estas palabras me parecen incluso menos satisfactorias porque, antes de encontrar este sistema, leí estas palabras y no las entendí, o más bien las entendí pero tomé la idea intelectualmente”.

En el Bhágavad Guitá, Parte II, titulada: “Enseñanza esotérica” de la traducción del ocultista norteamericano: William Walker Atkinson, mejor conocido como Ramacharaka y publicada por Kier, se lee lo siguiente: “Del apego surge el deseo, del deseo la pasión, de la pasión la insensatez, de la insensatez la apetencia sin freno. De la desenfrenada apetencia resulta el olvido, del olvido la falta de discernimiento y de esta la pérdida de todo lo demás”. Más adelante se lee en este monumental canto: “actúa sin apegos y realiza el trabajo que debas hacer, pues el hombre cuyo trabajo es puro obtiene sin duda lo Supremo”.

Antohony de Mello, en su obra: “Liberación interior” da una interesante explicación del papel que juega la identificación en la humanidad mecánica: “Nos atamos voluntariamente, llenándonos de pesadas cadenas, y luego nos quejamos de no ser libres. ¿Quién te tiene que liberar si ni tú mismo eres consciente de tus cadenas? Las mujeres se atan a sus maridos, a sus hijos. Los maridos a sus mujeres, a sus negocios. Todos nos atamos a los deseos y nuestro argumento y justificación es el amor. ¿Qué amor? La realidad es que nos amamos a nosotros mismos, pero con un amor adulterado y raquítico que sólo abarca el yo, el ego. Ni siquiera somos capaces de amarnos a nosotros mismos en libertad. Entonces, ¿cómo vamos a saber amar a los demás, aunque sean nuestros esposos o nuestros hijos? Nos hemos acostumbrado a la cárcel de lo viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo”.

El tercer estado de conciencia: la conciencia de sí

De acuerdo con la Psicología Gnóstica, el tercer estado de conciencia es el estado de conciencia de sí, que se alcanza en ausencia del sueño, al practicar la no identificación y al adquirir el hábito del recuerdo de sí. La conciencia de uno mismo se logra desarrollando la fuerza de atención y con el ejercicio constante, de instante en instante de la auto observación. El tercer estado de conciencia implica ante todo que el ser humano se torne consciente de sí mismo.

Alcanzar el tercer estado de conciencia, es el resultado de lograr el auténtico despertar y esto se logra con base en enormes trabajos conscientes y padecimientos voluntarios, mediante gran dedicación intencional y el recto esfuerzo. Conquistar la conciencia despierta nos permite experimentar en forma directa la realidad. “Real es aquello que uno mismo puede experimentar en su interior”.

Chang Chen-Chi en la página 37 de su obra: “La práctica del Zen” y publicada por Editorial Marte, explica que: “cuando uno descubre esta conciencia de sí mismo, todo su ser cambia. Cuando se realiza cualquier actividad, se siente que se trasciende esta actividad; se camina y se habla, pero se siente que este andar y charlar ya no es como antes, ahora se marcha con la mente abierta. Realmente sabe que es él quien camina; el director –él mismo- está sentado en el centro de su mente, controlando todas sus acciones con espontaneidad. Camina con una clara conciencia y con el espíritu iluminado. En otras palabras: el hombre que realiza la conciencia de sí mismo siente que ya no es el siervo obediente de un impulso ciego, sino que es su propio amo. Siente entonces que la gente común, ciega ante su conciencia innata y clara, recorre las calles como cadáveres vivientes”.

El Avatar de la Era de Acuario en su obra: “Educación fundamental“, explica lo siguiente: “Quienes admiten la existencia de la conciencia pero niegan de plano los distintos grados concientivos, acusan falta de experiencia consciente, sueño de la conciencia. Toda persona que alguna vez haya despertado momentáneamente, sabe muy bien por experiencia propia que existen distintos grados de conciencia observables en uno mismo. Primero. Tiempo. ¿Cuánto tiempo permanecimos conscientes? Segundo. Frecuencia. ¿Cuántas veces hemos despertado conciencia? Tercero. Amplitud y penetración. ¿De qué se era consciente?”.

Conciencia objetiva

Es el estado en el que el ser humano se torna consciente de todo lo que le rodea. Algunos autores la denominan como conciencia del mundo o conciencia cósmica. Es un tipo de conciencia iluminada que conduce al éxtasis, al samadhí. Es un estado superior de conciencia. Chang Chen-Chi en la obra citada explica que: “si esta conciencia de sí mismo puede ser retenida y cultivada, se llegará a experimentar el aspecto iluminado de la mente, llamado por muchos místicos “conciencia pura”.

“Cuando esta conciencia iluminada es cultivada en toda su extensión se ve claramente que abarca todo el universo. Muchos místicos y budistas, equivocadamente han considerado esto el estado más alto, el estado de nirvana, o estadio final de la unificación con lo universal o «conciencia cósmica»”. Líneas después, explica el citado maestro Zen que la iluminación budista, el vacío iluminador, está más allá de la conciencia de sí mismo y de la conciencia iluminada o conciencia objetiva.

El despertar

El trabajo esotérico gnóstico se centra en el despertar de la conciencia. Las religiones insisten en la necesidad de despertar, pero no dan la clave para lograr ese despertar. Así podemos leer: “Velen, pues, porque no saben a qué hora ha de venir su Señor. Pero sepan esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también ustedes estén preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no piensen. (Mt 24:42-44).

En el Evangelio de Marcos destaca el pasaje de los “ojos cargados de sueño” que poseen los dormidos. Ojos que denotan que las gentes parecen sonámbulos, zombis o autómatas: “Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quédense aquí y velen. Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú. Vino luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una hora? Velen y oren, para que no entren en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras. Al volver, otra vez los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño; y no sabían qué responderle”. (Mr 14:34-40).

Para comprender esta terrible afirmación de “los ojos cargados de sueño“, compara la mirada de un adulto con la de un gato o perro presto a cazar, con la de un niño de pocos meses de edad y verás que, por ejemplo, la conciencia infantil de los niños los hace mantenerse en estado de alerta.

Para despertar, el estudiante debe desarrollar ciertas habilidades o competencias personales, como las siguientes: Atención, recuerdo de sí, vivir el presente, auto observarse, no identificarse, practicar la detención interior, la no consideración interior, la no expresión de emociones negativas, Transformar impresiones, mantenerse en actitud de extranjería, tener continuidad de propósitos y un centro permanente de gravedad. Dedicaremos líneas aparte a la atención y el recuerdo de sí.

Atención

El escritor y ocultista estadounidense: William Walker Atkinson, más conocido en los círculos esotéricos como: Ramacharaka escribió en su obra: “Serie de lecciones sobre Raja yoga” que: “la atención es la prueba externa de la voluntad”. Ramacharaka, añade además al respecto: “La concedo o la retiro, según me agrada. La dirijo sucesivamente a varios puntos. La concentro sobre cada punto tanto tiempo como mi voluntad puede sostener el esfuerzo”. Añade el profesor Guillermo James: La esencial función de la voluntad, cuando es muy activa, es atender a un asunto dificultoso y mantenerlo sujeto ante la mente. El esfuerzo de la atención es el fenómeno esencial de la voluntad.

“Y dice el profesor Halleck: El primer paso hacia el desenvolvimiento de la voluntad consiste en el ejercicio de la atención. Las ideas son más distintas y adquieren mayor intensidad a medida que les prestamos atención. Si tomamos dos ideas de la misma intensidad y concentramos la atención en una, notaremos lo mucho que ésta aumenta en intensidad. Del profesor Sully: Podemos definir toscamente la atención diciendo que es la activa dirección de la mente a cualquier objeto. La palabra “atención” deriva de las latinas ad tendere, que significan “extender hacia”…”

Por su parte: Ouspensky define la atención como “la dirección de la actividad de los centros”. Entiéndase por “centro” al centro de gravedad de una de las funciones psicofisiológicas: intelecto, emoción, movimiento, instinto y sexo. La actividad de cada centro puede generar uno de tres tipos de atención: mecánica, por motivación o dirigida por el esfuerzo y la voluntad. Partiendo de estas definiciones, entendemos que la distracción es lo opuesto a la atención. Una persona se distrae cuando intenta hacer varias cosas a la vez. Con justa razón en el budismo Zen se insiste en la necesidad de hacer una y solo una cosa a la vez.

Es por ese motivo que el Maestro Samael explica en su obra: “El Mensaje de Navidad 1964-1965” lo siguiente: “La Gnosis vive en los hechos, se marchita en las abstracciones y es difícil de hallar, aún en los pensamientos más nobles”. En dicha obra narra una anécdota Zen: “-Le preguntaron al maestro Bokujo: “¿Tenemos que vestir y comer todos los días? ¿Cómo podríamos escapar de éste?” -El Maestro respondió:
-“Comemos, nos vestimos”. —”No comprendo” –dijo el discípulo. “Entonces vístete y come” – dijo el Maestro”.

El recuerdo de sí

Algunas personas tienen la errónea creencia de que esto de lograr el “recuerdo de sí”, es el resultado de algún tipo de “acto de magia” de esos que se realizan en los circos, producto de una especie de ilusionismo. En realidad, el recuerdo de sí es producto del esfuerzo y de la práctica constante. Es un trabajo que cada quien debe realizar por sí mismo, pero debe aprenderlo, debe entenderlo con un significado práctico, comprensible, accesible.

Maurice Nicoll en el primer tomo de sus “Comentarios psicológicos a las enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky“, explica lo siguiente: “El recuerdo de si es la cosa más importante. Es preciso que practiquen el recuerdo de si por lo menos una vez por día, y hacerlo de buen grado, por si mismos. Cualquier otro trabajo sobre sí depende por ultimo del recuerdo de sí. Solo basta medio minuto, y aun cuando solo consista en detener los pensamientos y en tratar de lograr un completo relajamiento, es mejor que nada. No piense acerca del recuerdo de si, hágalo”.

Ouspensky en “Fragmentos de una enseñanza desconocida” traslada la siguiente afirmación de G: “Se ha explicado anteriormente que en las condiciones de la vida ordinaria no nos recordamos a nosotros mismos. No nos recordamos, es decir, no tenemos la sensación de nosotros mismos; no estamos conscientes de nosotros mismos en el momento de la percepción de una emoción, de un pensamiento o de una acción”.

La afirmación: “no nos recordamos, es decir, no tenemos la sensación de nosotros mismos”, que relaciona directamente el recuerdo de sí con la sensación de nuestra propia masa, con la sensación de nuestro propio cuerpo, coincide con la que da el Presidente fundador de las instituciones gnósticas en el capítulo XVI de su “Mensaje de Navidad 1966-1967“, al explicar que: “aun cuando parezca increíble, cuando el estudiante se observa a sí mismo no se recuerda a sí mismo. Los aspirantes, fuera de toda duda, realmente no se sienten a sí mismos no son conscientes de sí mismos. Parece algo inverosímil que cuando el aspirante gnóstico auto-observa su forma de reír, hablar, caminar, etc., se olvida de sí mismo, esto es increíble, pero cierto. Sin embargo es indispensable tratar de recordarse a sí mismo, mientras se auto-observa, esto es fundamental para lograr el despertar de la conciencia”.

Citamos aquí nuevamente a Elaine Pagels, quien en las páginas 178 y 179 de su obra: “Los evangelios gnósticos” afirma lo siguiente: “Tales gnósticos reconocían que la persecución de la gnosis coloca a la ersona en un proceso solitario, difícil, ya que uno lucha contra la resistencia interna. Esta resistencia a la gnosis la caracterizaban como el deseo de dormir o estar borracho, es decir, de permanecer inconsciente”. Más adelante cita al maestro Silvano “cuyas Enseñanzas fueron descubiertas en Nag Hamadi, (quien) alienta a sus seguidores a resistirse a la inconsciencia: poned fin al sueño que pesa con fuerza sobre vosotros. Partid del olvido que os llena de tinieblas…”.

Subconsciente e infraconsciente

El esoterismo gnóstico enseña que el subconsciente tiene cuarenta y nueve regiones ocultas para la conciencia humana. El subconsciente es el sepulcro del pasado y en sus regiones se ocultan las diferentes guaridas del Ego. En el sepulcro del subconsciente se depositan los recuerdos incoherentes, los desechos de la memoria y las impresiones no transformadas o mal transformadas, producto de la falta de atención dirigida y del recuerdo de sí.

El V.M. Samael explica en su obra: “Revolución de la dialéctica” que: “El Yo pluralizado es el subconsciente. Cuando disolvemos el Yo, el subconsciente se convierte en consciente”. “En la relación con nuestros semejantes, los defectos escondidos en el fondo subconsciente, afloran espontáneamente, saltan fuera, porque el subconsciente nos traiciona y si estamos en estado de alerta percepción, entonces, los vemos tal cual son en sí mismos”.

El Venerable Maestro explica en su obra: “Nociones fundamentales de endocrinología y criminología” que los factores subconscientes se pueden reducir a tres: “Genotipo, Fenotipo, Paratipo: (Herencia, Educación y circunstancias). Del perfecto equilibrio entre estos tres factores, deviene entonces la conducta social del individuo. Cuando existe desequilibrio en estos tres factores, entonces el resultado es el delito. Estos tres factores pueden ser positivos, o negativos. Son positivos cuando se traducen en recto pensar, recto sentir, recto obrar”.

La Psicología Gnóstica enseña que la infraconsciencia se procesa en el estado de sueño y más precisamente en determinados tipos de sueño profundo, como la embriaguez del sueño. Este es un tipo de sueño que muchas veces se asocia a fanatismo, superstición, sugestión, ignorancia, calumnias, alevosía, bajos instintos. Puede desencadenar actos violentos delictivos y hasta criminales mientras la persona se encuentre sumergida en el sueño y no haya vuelto a la vigilia plenamente en distintas variantes de sonambulismo. Como resultado de la infraconsciencia se puede confundir la realidad con el sueño, dando origen a falsas apreciaciones que pueden inducir a errores o hasta actos delictivos.

El Avatar de Acuario explica en el citado libro que “En la infraconsciencia de la Naturaleza están depositados los recuerdos tenebrosos de toda la historia de la Tierra y de sus razas. En la infraconsciencia de la Naturaleza viven los monstruos antediluvianos. Esos son los espectros del pasado, los fantasmas de las pesadillas (…) En la infraconsciencia de la Naturaleza solo existe la fatalidad”.

Más adelante afirma el Maestro que: “El infraconsciente es un remanente tenebroso de un remoto pasado. El sabio masoquista es el pervertido sexual que puede asesinar a la mujer por puro placer sexual. La perversión sexual es infraconsciente. Los valores infraconscientes del yo psicológico constituyen los más bajos fondos animales del ser humano”.

El inconsciente

El inconsciente es diferente y amerita un estudio más profundo. Este es un término muy ambiguo, dudoso, confuso y discutible. En los estudios gnósticos lo abordamos desde diferentes puntos de vista. En primer lugar, lo inconsciente corre muy de la mano con lo subconsciente y se procesa en los estados de vigilia y de sueño. En el inconsciente de las personas se procesa la imaginación mecánica, la fantasía. Con esta facultad negativa se elabora cierto tipo de imágenes que durante el estado de sueño la personalidad y el Ego les “dan vida” a partir de determinadas impresiones mal transformadas. Estas son imágenes parecidas o similares a las que la humanidad mecánica percibe diariamente, en el estado de vigilia. Al ser “mal transformadas” no se digieren y en el estado de sueño, toman forma “casi real” en el plano mental de la Naturaleza.

En la Psicología Gnóstica, este tipo de imágenes son denominadas: “efigies mentales”. Son imágenes mentales fabricadas por el mismo soñador. Ejemplos de este tipo de imágenes recreadas por los soñadores, son las imágenes eróticas reproducidas por la mente durante el sueño a partir de una película pornográfica. En este caso explica el Maestro Samael que: “Cuando llega a la mente una representación pornográfica, el inconsciente atrapa esa representación y con ella elabora sus conceptos de contenido”. Otro ejemplo son las supuestas escenas de adulterio de la esposa fabricadas por un marido celoso.

Otro tipo de “imágenes” producidas en el inconsciente, son las que se originan con la combinación de una imaginación desnaturalizada o ardiente fantasía, enorme lujuria o lascivia, exuberante impudicia, la fornicación en soledad y el onanismo . Todo en combinación con la facultad ideoplástica. Estos son los subcubos, incubos, basiliscos y demás larvas fluídicas o “elementales” creadas por la fantasía sexual ampliamente estudiadas por Samael Aun Weor en su obra: “El Misterio del Aureo Florecer”, así como por Franz de Harttmann en “Los Elementales”, Charles Waldemar en “La magia del sexo” y Paracelso en “De origine morborum invisibilium Lit. III”, entre otros.

En el inconsciente actúa el poder hipnótico que ejerce el aspecto negativo de Kundalini y las condiciones anormales de vida sobre la humanidad mecánica. Aquí se incluye la propaganda de los “amos del capital”, los medios de comunicación y la moda, entre otros agentes que esclavizan la conciencia humana.

Por otro lado, el término inconsciente se aplica a la realidad inefable de Sat, el Dios inmanifestado, el Absoluto increado. En el capítulo XXVIII del “Mensaje de Navidad 1969-1970”, el Cristo rojo de Acuario explica que: “podemos usar tal término en forma convencional para indicar o señalar un misterio creador, algo que está mucho más allá de la conciencia. Resulta incuestionable que Parabrahmán, el Espíritu Universal de Vida trasciende a todo eso que se llama conciencia y es obvio que podemos denominarle “Inconsciente“. Pero este término tan escurridizo, en el microcosmos es lo que está más allá del despertar y de la conciencia objetiva. En este sentido, explica el Maestro que: “El vacío iluminador es el “inconsciente” (Usado este último término en el sentido de algo que está mucho más allá de la conciencia.)

En este sentido acudimos nuevamente a Elaine Pagels,quien en la página 185 de su obra: “Los evangelios gnósticos” anota: “Por tal razón, este tipo de gnosticismo comparte con la psicoterapia la fascinación por el significado no literal del lenguaje, ya que ambos tratan de comprender la cualidad interna de la experiencia. El psicoanalista C.G. Jung ha interpretado el mito de la creación según Valentín como una descripción de los procesos psicológicos. Valentín cuenta cómo todas las cosas tienen su origen en la «profundidad», el «abismo», o, dicho en términos psicoanalíticos, en el inconsciente. De esta «profundidad» surgen la Mente y la Verdad y de ellas, a su vez, la Palabra (Logos) y la Vida. Y fue la palabra la que dio el ser a la humanidad. Jung lo interpretó como una crónica mítica del origen de la conciencia humana”.

Las diferentes acepciones que damos a lo inconsciente se explican en la siguiente frase del Maestro: “La inconsciencia es tinieblas y éstas últimas existen en nuestro interior”. Tenemos que ir de las tinieblas a la luz, esta luz es la conciencia. Pero en el vacío iluminador y en el Inmanifestado entramos a otro tipo de oscuridad.

Cerramos esta entrada transcribiendo las siguientes palabras del maestro Samael y que se encuentran en su obra: “La Gran Rebelión“: “Incuestionablemente, mientras la conciencia continúe embotellada, embutida entre el “mí mismo“, entre el “yo mismo“, de ninguna manera podrá conocer la legítima felicidad. Nadie podría en realidad experimentar la Libertad en tanto su conciencia continúe embotellada en el sí mismo, en el mí mismo. En tanto la conciencia, la esencia, lo más digno y decente que tenemos en nuestro interior, continúe embotellada en el sí mismo, en el mí mismo, en el yo mismo, en mis apetencias y temores, en mis deseos y pasiones, en mis preocupaciones y violencias, en mis defectos psicológicos; se estará en formal prisión”.

“Mientras el “yo mismo” exista la conciencia estará en prisión; evadirse de la cárcel sólo es posible mediante la aniquilación budista, disolviendo el yo, reduciéndolo a cenizas, a polvareda cósmica. Cuando el mi mismo queda reducido a polvareda cósmica, la conciencia se libera para despertar definitivamente y experimentar en forma directa la verdad”.

El Carnaval y su significado oculto

Contenido:

Introducción
Etimología
Antecedentes históricos
La Saturnalia
Las fiestas medievales y el Carnaval
El buey Apis
El Carnaval, la onda dionisíaca y los misterios
Significado oculto del Carnaval
El falismo sagrado

Introducción

Después del dos de Candelaria y próximo a Semana Santa, en muchas ciudades, se celebra el Carnaval, una fiesta pública que debe ocurrir antes del inicio de la Cuaresma Católica.Lumina El Carnaval, se reconoce mundialmente como una fiesta altamente erótica, de gran libertad o incluso libertinaje y “un período de permisividad y cierto descontrol” que puede llegar hasta el desenfreno, la exageración, las bromas, el desafío y hasta los insultos.

Son famosas las fiestas de Carnaval en Río de Janeiro, Barranquilla, Venecia, Santa Cruz de Tenerife, Veracruz, Montevideo, entre otras.bailarinas de carnaval En muchos lugares su celebración ocurre durante los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza. Sin embargo, en otros países, dura siete días e inicia en lo que se denomina: el Jueves Lardero o Jovelardero. En ciudades como Montevideo, la fiesta del Carnaval, es más prolongada.

La celebración del Carnaval o las carnestolendas, en muchos casos, tiene un carácter lúdico y en ella, se involucran con entusiasmo niños y adolescentes. Así, es común que en algunos lugares, se combine con fiestas callejeras, desfiles de carrozas y comparsas, baile de disfraces, el uso de máscaras que oculten la identidad del portador y elección del rey del Carnaval.Carnaval En muchos carnavales, los participantes practican diversos juegos con harina, cascarones de huevo rellenos de retazos de papel (pica pica), serpentinas y agua. En Guatemala, por ejemplo, los cascarones son pintados con variedad de colores, lo que de alguna manera, rememora la celebración de los huevos de Pascua en Estados Unidos.

Muchos estudiosos de la Antropología y la Etnología, en sus investigaciones de los orígenes del Carnaval, “consideran que para la sociedad rural, fuertemente estructurada por el cristianismo, el tiempo de «carnestolendas» ofrecía mascaradas rituales de raíz pagana y un lapso de permisividad que se oponía a la represión de la sexualidad y a la severa formalidad litúrgica de la Cuaresma cristiana”.

Cascarones de Carnaval
Cascarones de Carnaval

A la luz de la Antropología Gnóstica, debemos entender que las arcaicas fiestas que inspiraron el Carnaval, tenían principios anímicos y espirituales muy distintos que con el tiempo se vulgarizaron y degeneraron.

De acuerdo con los estudios gnósticos, el “Carnaval es sinónimo de agua, reinas, disfraces, desenfreno y cero espiritualidad. Toda festividad tiene dos polos, positivo y negativo. Existen las fiestas del alma y existen también las fiestas de la carne. Toda tradición tiene su origen en el culto a la divinidad, pero todo cambia y regularmente degenera. Las Saturnales eran la festividades romanas en honor a Saturno donde el amo servía al esclavo y había plena libertad, esa costumbre degeneró mas tarde en orgías”.

Huevos de pascua
Huevos de pascua

Etimología

Ya desde la Edad Media, la iglesia Católica dio al Carnaval, el significado de “abandonar o quitar la carne”, tomándolo del latín vulgar: carne-levare, en alusión a los ayunos y abstinencias que se recomiendan los viernes de Cuaresma. También, la palabra Carnaval, se asocia al vocablo italiano: carnevale, que designa el tiempo en “el que se puede comer”.Carroza de Carnaval

Por otro lado, se asocia un significado pagano a la fiesta. Entre los celtas, se rindió culto a Carna, la diosa de las habas y el tocino. En el Mahabhárata, se menciona al dios Karna, hermano mayor de los Pándavas e hijo del Sol y de la reina Kunti. Otros relacionan la celebración con el demonio Baal (carna-baal), la fiesta en la que “todo vale”. Los que buscan etimologías más antiguas, sostienen que viene de Carrus navalis, el carro naval, que en el antiguo Egipto, hacía referencia al aparecimiento de Ra, el Sol, en el firmamento, en clara alusión al período que marca la cercanía de la primavera, después del dos de Candelaria. Por esta época se incrementa el período de luz solar durante el día. Las noches, son cada vez más cortas a medida que se acerca el equinoccio de primavera, el 21 de marzo y la época de la conmemoración del Drama Cósmico.

Diosa Brigid
Diosa Brigid

Antecedentes históricos

Los vestigios del Carnaval, se pierden en la noche de los siglos. Así, en la antigua Roma, se celebró la fiesta de invierno (Saturnalia) y las fiestas en honor a Baco, el dios del vino (las Bacanales) y las lupercales. En la Grecia clásica fueron famosas las celebraciones de las Dionisíacas. En el antiguo Egipto, existieron también las celebraciones en honor al buey Apis. Es indudable, que los orígenes de estas celebraciones, son antiquísimos y que en muchos casos, se asocien al tiempo comprendido entre la fiesta de Navidad y la llegada de la Primavera.

Saturnalia
Saturnalia

Los historiadores han encontrado reminiscencias de la fiesta del Carnaval, en la antigua Sumeria, Babilonia y Asia Menor. Así se habla de la fiesta de “Las Purullivas”, una antiquísima celebración de la primavera por parte de los hititas o hebeos, un pueblo antiguo de la región de Anatolia, en la actual Turquía. Dicha celebración, ocurría hasta la época de las flores y el amor.

En la ciudad de Menphis, en el antiguo Egipto, se hacía una fiesta en honor del buey Apis, poco tiempo antes de la llegada de la primavera. Durante la fiesta, se adornaba al buey Apis, con guirnaldas de flores y se le ofrendaba trigo y frutos. Esta y otras fiestas, se celebraban en la luna nueva o llena. Esta celebración se realizaba cuando nacía un nuevo buey Apis. Primero, los sacerdotes salían en su búsqueda, luego al encontrarlo, lo conducían a Heliópolis. Ahí permanecía cuarenta días y finalmente, lo trasladaban en una balsa dorada a Menphis. En algunas ocasiones especiales, se le paseaba en las calles para que el pueblo le rindiera culto. Cuando moría, era un día de luto y una fiesta fúnebre en todo Egipto.

Buey Apis
Buey Apis

A inicios de febrero, los antiguos celtas en Irlanda, Escocia y Escandinavia, celebraron el Imbolc, festividad que indicaba que, por esa fecha, el Sol se encontraba a mitad del camino entre el Solsticio de invierno y el Equinoccio de primavera. Para entonces, los días son cada vez más largos y se anuncia la proximidad de la primavera y con ella se anuncia que está por venir
el buen tiempo.

En la Grecia clásica, hubo celebraciones en honor al dios del vino: Dionisos. Fueron las Dionisíacas. En la antigua Roma, las Dionisíacas, se denominaron: Bacanales, ya que para los romanos, el dios del vino recibía el nombre de Baco. Con el correr del tiempo, las Bacanales, degeneraron y los asistentes bebían vino hasta perder la conciencia. Se organizaban orgías y las “Bacantes” se entregaban a toda clase de excesos. También existieron las Lupercales en honor a fauno Luperco, quien convertido en loba, amamantó a Rómulo y Remo. Estas fiestas se celebraban a mediados de febrero. La festividad iniciaba con el sacrificio de una cabra, que nos recuerda al Macho Cabrío de la ciudad de Mendes en el antiguo Egipto. Al degenerarse esta fiesta, abundó la euforia, el frenesí y el desenfreno.

Dionisíaca
Dionisíaca

La Saturnalia

Entre las diferentes fiestas romanas de carácter público y religioso, se organizaban procesiones multitudinarias en las que los participantes portaban máscaras. Las Saturnales (del latín: Saturnalia), también recordadas como las “fiestas de los esclavos”; contenían elementos, que hoy corresponden en algunos casos a las tradiciones de Navidad y en otros al Carnaval. Las Saturnales, se festejaban a comienzos de año y como en su etimología se infiere, en honor al dios Saturno. También se realizaban en celebración de grandes triunfos militares.

Danza saturnalia
Danza saturnalia

En sus orígenes, se celebraban en honor a Saturno (Cronos para los griegos), durante siete días, del 17 al 23 de diciembre, a la luz de velas y antorchas. Conforme al Mito solar, esa fiesta coincidía con la época del Solsticio de invierno y la noche más larga. Culminaba con el nacimiento del Sol Invictus, el 25 de diciembre. Coincidía también con el final de la época de siembra en invierno.

Durante estas fiestas, se permitía un intercambio de obligaciones y los esclavos, eran temporalmente liberados. Los amos pasaban a ser esclavos y estos a fungir como amos. Algunos afirman que este intercambio de papeles, rememora la Edad de Oro, la época de Saturno, los tiempos en que los ríos manaban leche y miel y no había distinciones entre los seres humanos.

Saturnales
Saturnales

Con el tiempo y según cuentan los historiadores, por la época de las guerras púnicas, la sociedad romana entró en decadencia y las Saturnales comenzaron a degenerar. Durante ese tiempo, había muchas diversiones, bullicio, abundante comida y hasta intercambio de regalos entre familiares y amigos. Iniciaba la fiesta en el templo de Saturno, continuaba con un banquete público. Los romanos se relajaban y se liberaban de las leyes y reglas que regían el resto del año. Las familias elegían un “Rey de la Saturnalia, o Señor del Desgobierno, que podía ser un niño. Ese “rey de mentira” presidía las fiestas, y se le tenía que hacer caso, por muy extravagantes y absurdas que fuesen sus órdenes”.

Ya en la época de la corrupción romana, durante estas fiestas, se permitía todo tipo de excesos con la bebida y la comida. “Era la fiesta de la libertad y la desinhibición”. Era un período en el que “toda Roma se volvía loca” y en que “la multitud se dejaba llevar por los placeres”.

Un historiador cita lo siguiente: “En las Saturnales se jugaba al mundo al revés y se caricaturizaban leyes y cargos públicos. La dignidad de rey de las Saturnales, que presidía aquel enloquecido ajetreo provisto de la autoridad suprema, se echaba a suertes”. “Y una vez que los dados te dan la suerte de ser rey, sólo en virtud de esa dignidad tienes el derecho a que no se te impongan órdenes ridículas, mientras que tú puedes ordenar a uno que declare algo vergonzoso de sí mismo, a otro que baile desnudo, a un tercero que cargue con la flautista y la lleve a hombros tres veces por toda la casa; todo ello es, sin duda, una prueba de que puedo repartir dones importantes.”

Fiesta de los esclavos
Fiesta de los esclavos

Francisco Bertolini, en su voluminosa obra: “Historia de Roma“, dedica un capítulo aparte a la corrupción de la sociedad romana y otro a las degeneradas Bacanales y al completo cambio de rumbo que tuvieron los misterios. Es así como leemos: Entre los cultos griegos importados en Italia, el de Baco fue el que tuvo mayor difusión, aunque también degeneró luego más fácilmente; lo hallamos en Sicilia, en Apulia, en la Campania, en Etruria, y pronto en Roma, interesante y popular. Inofensivo al principio, llegó a ser más tarde, por la perfidia de hombres astutos y aun de alguna mujer, (….) escuela de misterios en que se disfrazaban con el aspecto de la religión la más abyecta obscenidad y los más inicuos delitos (…) las fiestas que antes se celebraban sólo tres veces al año, se multiplicaron hasta celebrarse cinco cada mes; en vez del día, se fijó la noche para celebrarlas.

Bacanales
Bacanales

Las fiestas medievales y el Carnaval

Ya en el Medievo, el Carnaval, constituye una expresión popular viva contraria a la rigurosidad y seriedad de la Iglesia, así como de las leyes, normas y la vida cotidiana propia de esa época. En el Carnaval medieval, es común la parodia, las reglas son rotas y desaparece el principio de orden. Aflora la transgresión, el exceso sin remordimientos y la dispensa para romper con lo establecido y las prohibiciones. Por esa época, se celebran además, otras fiestas, como la Fiesta de los locos o de los tontos y la Fiesta del asno.

Fiesta medieval
Fiesta medieval

Fulcanelli, en su monumental obra: “El misterio de las catedrales“, entre diversas fiestas medievales, hace alusión al Carnaval, en el siguiente párrafo: “Una de ellas era la Fiesta de los locos -o de los sabios-, kermesse hermética procesional, que salía de la iglesia con su papa, sus signatarios, sus devotos y su pueblo -el pueblo de la Edad Media, ruidoso, travieso, bufón, desbordante de vitalidad, de entusiasmo y de ardor-, y recorría la ciudad… Sátira hilarante de un clero ignorante, sometido a la autoridad de la Ciencia disfrazada, aplastado bajo el peso de una indiscutible superioridad. ¡Ah, la Fiesta de los locos, con su carro del Triunfo de Baco, tirado por un centauro macho y un centauro hembra, desnudos como el propio dios, acompañado del gran Pan; carnaval obsceno que tomaba posesión de las naves ojivales! ¡Ninfas y náyades saliendo del baño; divinidades del Olimpo, sin nubes y sin enaguas: Juno, Diana, Venus y Latona, dándose cita en la catedral para oír misa! ¡Y qué misa! Compuesta por el iniciado Pierre de Corbeil, arzobispo de Sens, según un ritual pagano, y en que las ovejas de 1220 lanzaban el grito de gozo de las bacanales: ¡Evohé! ¡Evohé!, y los hombres del coro respondían, delirantes:

Haec est clara dies clararum clara dierum!
Haec est festas dies festarum festa dierum!” (2)

Líneas más adelante, el citado maestro de la Alquimia comenta otra fiesta medieval asociada al Carnaval: “Había, en fin, ciertas costumbres chocantes que traslucen un sentido hermético a menudo muy duro, que se repetían todos los años y que tenían por escenario la iglesia gótica, como la Flagelación del Aleluya, en que los monaguillos arrojaban, a fuertes latigazos, sus sabots (4) zumbadores fuera de las naves de la catedral de Langres; el Entierro del Carnaval; la Diablería de Chaumont; las procesiones y banquetes”.

El buey Apis

Veamos a continuación que nos enseña el esoterismo en relación con el buey Apis. Henri Durvill, en su obra: “Los Misterios Iniciáticos“, explica que algunos animales “merecieron una especialísima veneración, tal como (…) el fénix de Heliópolis; el buey de Mnevis, el «alma de Ra»; y el buey Apis, de Memphis. La muerte de este último se lloraba durante 70 días; si bien no se dejaba que el animal viviese más de 25 años. Sus restos se embalsamaban según el procedimiento empleado para las momias de más elevada condición. Suponíase que el buey Apis había nacido de una vaca primeriza, fecundada por un rayo del sol, y que al morir, su doble pasaba al cuerpo de otro toro. De esta forma quedaba reconocida su inmortalidad, puesto que siempre era el mismo”.

Culto al buey Apis
Culto al buey Apis

El abate francés Alphonse Louis Constant, más conocido como Eliphas Levi, en su obra: “Historia de la Magia“, explica que: “Apolonio encontró a una mujer blanca de los pies hasta los pechos, y negra en la parte superior. Sus discípulos se alarmaron ante el prodigio, pero el maestro le extendió su mano, pues la conocía. Les dijo que se trataba de la Venus de la India, cuyos colores eran los del toro Apis, adorado por los egipcios. Este arlequín femenino es la ciencia mágica, cuyos blancos miembros —o formas creadas— revelan la cabeza negra, o la causa suprema desconocida por el hombre en general”.

El esoterista español, Mario Roso de Luna, en su obra: “El libro que mata la muerte o libro de los jinas”, hace una extensa recomendación para estudiar la Historia de las religiones y aprender a aplicar el método de la Religión comparada, para comprender símbolos esotéricos en las tradiciones de diferentes pueblos, entre ellos, el culto a la Vaca sagrada. En dicha obra, afirma lo siguiente: “Quien ignore esto, ignora de hecho la historia entera religiosa. Si no, que aquilate y apure estas sintéticas referencias: 1ª-, el dios Jano-Saturno, greco-romano, baja a la tierra desterrado por su hijo Io-Pithar, o Júpiter, y con la domesticación del toro y de la vaca, que unce a su arado Triptolemo, enseña a los hombres la agricultura; 2ª-, estos misterios de Jano-Saturno son los mismos misterios parsis del Toro de Mithra, de nuestros Taurobolios emeritenses y antes de aquella especie de “corrida de toros” con la que, según el Timeo de Platón, terminaban sus asambleas religioso-políticas los diez reyes de la Atlántida; 3ª.-, los mismos Misterios eran igualmente los del sagrado buey Apis, egipcio, tanto que el “bisonte” altamirano no es sino un sucesor, o, si se quiere, un precursor del buey Apis mismo; 4ª.-, el divino Siddharta Sakya-Muni, cuando se retiró al desierto antes de lanzarse a la predicación, vivió alejado del mundo durante dos años, según la leyenda sustentado “de la leche de la vaca“; es decir, que se inició en los Misterios de ella…”

La venerable maestra Helena Petronila Blavatsky, en el tomo I de su “Doctrina Secreta“, al final de la Estancia V, explica que: “en la interpretación exotérica de los ritos egipcios, el alma del difunto — descendiendo desde el Hierofante hasta el buey sagrado Apis— se convertía en un Osiris, o era osirificado” y en el tomo II de esa monumental obra, explica que el buey Apis “pronunció oráculos que se referían al nacimiento del Salvador”. Explica además, la insigne fundadora del Movimiento teosófico que el toro tenía “un sentido por completo fálico y fisiológico”.

Ya en el tomo III de la obra citada, madame Blavatsky, amplía la explicación del simbolismo del buey Apis, indicándonos que “el prolífico dios del amor, Cupido”, era al mismo tiempo, el Logos, “cuyo símbolo, entre los egipcios y los indios, fue el Toro, como lo atestiguan el buey Apis y los toros indos de los templos más antiguos”. Afirma, además la venerable Maestra, que: En la Filosofía Esotérica, la Vaca es el símbolo de la Naturaleza Creadora, y el toro (su ternero) el Espíritu que la vivifica o el “Espíritu Santo”, como lo indica el Dr. Kenealy. De aquí el símbolo de los cuernos. Estos eran también sagrados entre los judíos, quienes colocaban en el altar cuernos de madera de Setin, y los criminales que los cogían aseguraban su salvación.

En el tomo III de Isis sin Velo, la Maestra HPB, explica la íntima relación entre Saturno, Siva Jehová, el evangelista Lucas y el buey Apis: “La identidad de Saturno y Siva está corroborada por el emblema del damara o reloj de arena que simboliza el curso del tiempo personificado en la potencia destructora del dios. El buey Nardi, vehículo (vâhan) de Siva y su más sagrado emblema, se reproduce en el Apis egipcio y en el toro que crea Ormazd y mata Ahriman. El pueblo de Eritene profesaba la religión zoroastriana derivada de la doctrina secreta, pues era la religión de los persas cuando conquistaron la Asiria. Desde entonces pasa de sistema en sistema religioso el emblema de Vida figurado en el toro. Los magos lo aceptaron al advenimiento de la dinastía persa y de Daniel se dice que fue adivino principal de los magos y astrólogos de Babilonia. Así vemos en los querubes de los judíos talmudistas una leve modificación de los becerros y otros atributos de Siva, como también el buey Apis en las esfinges o querubes del Arca de la Alianza, para encontrarlo algunos miles de años más tarde en compañía del evangelista San Lucas”.

Cerramos esta serie de citas de eminentes estudiosos del esoterismo, relativas al buey Apis, con la que aparece en el Glosario teosófico, en la que se lee lo siguiente: “Apis o Hapi-ankh (egipcio).- “El muerto viviente”, o sea Osiris encarnado en el sagrado Toro blanco. Apis era el dios-toro, a quien dieron muerte con mucha ceremonia al llegar a la edad de veintiocho años, edad en que Osiris fue muerto por Tifón. No se adoraba al Toro, sino al símbolo de Osiris; exactamente lo mismo que los cristianos en sus templos doblan ahora la rodilla ante el Cordero, símbolo de Jesucristo”.

Desde la perspectiva profundamente gnóstica, el Avatara de la Era de Acuario, Samael Aun Weor, explica el culto y los misterios del buey Apis, en su obra: “Tratado de Astrología Hermética” en la que se lee lo siguiente: “El sagrado toro Apis entre los antiguos egipcios, debía ser joven, sano y fuerte para simbolizar la Piedra filosofal. (el sexo)”.

“Los griegos instruidos por los hierofantes egipcios representaban así también la Piedra filosofal, con uno o varios toros, como se ve también en la fábula del Minotauro cretense. Igual significación alquímica tuvieron los toros que Hércules robó a Gerión el mismo simbolismo lo encontramos en la leyenda de los sagrados bueyes del Sol que pacían tranquilos en la isla de Sicilia y que fueron robados por Mercurio“.

“No todos los toros sagrados eran negros o blancos; algunos eran rojos como los de Gerión y como los sacrificados por el sacerdote israelita, porque la Piedra filosofal, en cierto momento alquímico es roja y esto lo sabe todo alquimista. El famoso buey APIS, tan adorado en los misterios egipcios, era el creador y el fiscal de las almas. El buey Apis simbólico fue consagrado a Isis, porque de hecho se halla relacionado con la Vaca sagrada, la Madre Divina, Isis, a quien ningún mortal ha levantado el velo“.

“Para que un buey tuviese el alto honor de ser ascendido a tal categoría, era preciso que fuese negro y tuviese en la frente o en una de las paletas, una mancha blanca en forma de creciente lunar. Es también cierto y del todo verdad, que dicho buey sagrado debía haber sido concebido bajo la impresión del rayo y tener bajo la lengua la marca del escarabajo sagrado“.

“Apis era el símbolo de la Luna, tanto a causa de sus cuernos en forma de creciente lunar, cuanto porque durante, salvo el plenilunio, este astro tiene siempre una parte tenebrosa indicada por el negro de la piel y otra resplandeciente, simbolizada por la mancha blanca”.

“Apis es la Materia filosofal, el Ens seminis (semen), esa sustancia semisólida, semilíquida, ese Vitriolo de los alquimistas. Dentro del Ens seminis se encuentra todo el Ens virtutis del fuego. Es necesario transformar la Luna en Sol, es decir, fabricar los cuerpos solares“.

“Estos son los misterios de Isis, los misterios del buey Apis. Cuando en el viejo Egipto de los faraones se estudiaba la runa Is, se analizaban sus dos aspectos masculino-femenino, porque la sagrada palabra Isis se descompone en dos sílabas Is-Is; la primera sílaba es masculina y la segunda es femenina. El buey Apis es el buey de Isis, la Piedra filosofal. El hombre y la mujer deben trabajar en su laboratorium oratorium con esa Materia filosofal, transformar a la Luna en Sol”.

El Carnaval, la onda dionisíaca y los misterios

El esoterismo gnóstico nos enseña que detrás de las Saturnales, Dionisíacas y el culto al buey Apis, se escondían los auténticos misterios, todavía no profanados. A este respecto, P.D. Ouspensky, en su obra: “Un Nuevo modelo del Universo“, explica lo siguiente: “es necesario tener en cuenta que en muchos países antiguos, Egipto y Grecia por ejemplo, existían dos religiones una junto a otra: una dogmática y ceremonial, la otra mística y esotérica. Una consistía en los cultos populares, que representaban las formas parcialmente olvidadas de antiguos mitos místicos y esotéricos, en tanto que la otra era la religión de los Misterios. Esta última religión iba más allá de los cultos populares, explicando el significado alegórico y simbólico de los mitos, y uniendo a aquellos que estaban conectados con el círculo esotérico, o que se esforzaban por llegar a él”.

Los misterios de Eleusis
Los misterios de Eleusis

“Se sabe relativamente poco acerca de los Misterios. Su lugar en la vida de las comunidades antiguas, el papel que jugaron en la creación de las culturas antiguas, es completamente desconocido para nosotros. Por más que son precisamente los Misterios los que explican muchos enigmas históricos y, entre otros, quizá el más grande enigma histórico y, la repentina aparición de la cultura griega en el siglo VII, sucediendo a los completamente oscuros siglos IX y VIII”.

“En la Grecia histórica los Misterios eran atributo de sociedades secretas de una clase especial. Estas sociedades secretas de sacerdotes e iniciados, establecían cada año, o cada determinado intervalo de tiempo, fiestas especiales, en las que también se daban funciones teatrales alegóricas. Estas funciones teatrales, a las que en particular se les dio el nombre de Misterios, se llevaban a cabo en diferentes lugares, —los más famosos eran los de Delfos y Eleusis en Grecia, y en la isla de Phile en Egipto. El carácter de las funciones teatrales y los dramas alegóricos que se representaban era más o menos constante. Tanto en Grecia como en Egipto, la idea era siempre la misma, a saber, la muerte del dios y su resurrección. El sentido de esta idea estaba presente en todos los Misterios”

Gracias a las explicaciones que brinda la divina Gnosis, entendemos que: “en los primeros tiempos de los bacanales. Estos se celebraron en la antigua Roma, en honor a Baco, dios del vino y la vegetación, similar al Dioniso griego que representaba la resurrección de los muertos. Los bacantes representaban a Minerva recogiendo los pedazos de Baco, destrozado en la lucha, y llevándolo ante Zeus, el padre, que los juntaba y lo resucitaba luego de pasar tres días en el averno. Dioniso moría en invierno y resucitaba en primavera y durante cinco días se celebraban las dionisiacas que fueron festines, donde el vino era el motivo principal para adorar a Dioniso en Grecia, y a Baco en Roma que luego se unificaron como un solo dios. Estos festines fueron creciendo en efervescencia y degeneración y fueron los bacanales prohibidos por el senado romano, sin embargo las dionisiacas continuaron celebrándose en secreto“.

Dioniso
Dioniso

Era la época en la que la onda dionisíaca vibraba intensamente. Esta onda con sus dos polos, negativo y positivo ha influido a la humanidad en distintas épocas. El polo negativo de la onda dionisiaca atrae festines, drogas, orgías, y desbordada infrasexualidad. El polo positivo de esa onda es el vino de la meditación, éxtasis espiritual, escuelas de regeneración espiritual, que han incentivado apartar los dogmas religiosos y proponerse a estudiar los defectos psicológicos (el Ego) y eliminarlos para lanzarse a la conquista del Ser. En un polo de la onda dionisíaca, están los excesos y la permisividad del Carnaval y en el otro la preparación del iniciado en la Cuaresma y su Auto realización en Semana Santa.

Significado oculto del Carnaval

El carnaval es la fiesta de la carne antes de iniciar la Cuaresma Católica, es decir comer carne antes del ayuno y abstinencia, que se inicia el Miércoles de ceniza, y es una preparación para la Pascua de Resurrección. Esta festividad de origen religioso, ha perdido el vinculo con la Semana Santa y está simbolizada actualmente con agua, reinas, mascaras, comparsas papelillos, playas bikinis y desenfreno; relacionándose con los degenerados bacanales y saturnales.

En la onda del desenfreno se adoptó el mojar con agua, que está relacionado con las aguas de vida, las aguas espermáticas, que encierran la fuerza del varón y de la hembra, que se ha cuidado en las escuelas de misterios mayores como el fuego sagrado de Pentecostés, que derramarlo significa la pérdida de los poderes que divinizan, pero en la temporada del desenfreno del carnaval, el supuesto hombre busca a cualquier mujer y viceversa para vaciar sus aguas, tirar a la basura el Ens seminis y pecar contra el Espíritu Santo.

Fiesta de agua del Carnava
Fiesta de agua del Carnava

Las máscaras ayudan a dormir la conciencia de quienes las usan, y representan la falsa personalidad. Las máscaras, la peleas, las corazas, los aires de don Juan o de reina, van formando los antifaces de la falsa personalidad, escondiendo o impidiendo la manifestación de la Esencia. La variedad disfraces se corresponde con la multiplicidad del Ego o yo psicológico. Los cascarones de lo que un día fuera un huevo, también tienen un significado oculto: el cascarón perdió su esencia, es puro ego, muy atractivo, bonito e ilusorio; útil para bromas, para manchar e irritar. La harina regada, simboliza a nuestra propia semilla, nuestra simiente, hecha polvo, desperdiciada miserablemente. En algunas ciudades, en el desfile del Carnaval, aparece un gigante relleno de paja o de heno que al final arde entre el fuego, en clara alusión de la necesidad de la muerte del Ego mediante el fuego sagrado.

Harina en Carnaval
Harina en Carnaval

El martes de Carnaval, es el último día que se permite comer carne, pero también invita a la fornicación, al “otro consumo de carne”. Luego vendrá el Miércoles de Ceniza, el momento de reducir a cenizas al yo pluralizado e iniciar un proceso de purificación antes de vivir los siete días sagrados de Semana Santa. Recordemos que la ceniza se ha recolectado un año antes. Es producto de las palmas usadas en la conmemoración de la entrada triunfal en Jerusalén, en Domingo de Ramos.ceniza

El falismo sagrado

Es indudable la inspiración sexual del Carnaval. Lo lamentable de la fiesta es el culto a la fornicación y la justificación de los bajos placeres. Los estudiosos del Gnosticismo Universal, no nos pronunciamos contra el sexo, sino contra el mal uso o contra el abuso de las fuerzas sexuales.

En este sentido, el Kalki Avatar, Samael Aun Weor, en el capítulo titulado “Falismo Sagrado” de su obra: “El Matrimonio Perfecto“, explica que: “toda religión tiene origen sexual. En África y Asia es corriente la adoración al Lingam Yoni y Pudenda. (…) Existen muchas divinidades fálicas. Siva, Agni, Sacti en la India, son divinidades fálicas. Legba en Africa; Venus, Baco, Priapo y Dioniso en Grecia y Roma, fueron divinidades fálicas”.

Falismo sagrado
Falismo sagrado

“Los judíos tenían dioses fálicos y bosques sagrados consagrados al culto sexual. A veces los sacerdotes de los cultos fálicos se dejaron caer miserablemente y cayeron en el desenfreno de las orgías bacanales. Herodoto refiere: todas las mujeres de Babilonia tenían que prostituirse con los sacerdotes en los templos de Milita. Mientras que en Grecia y Roma, en los templos de Vesta, Venus Afrodita, Isis, etc., las sacerdotisas ejercían su santo sacerdocio sexual, en Capadocia, Antioquía, Pamplos, Chipre y Bylos, las sacerdotisas celebraban grandes procesiones portando, con infinita veneración y mística exaltación, un gran falo, cual dios o cuerpo generatriz de la vida y de la simiente”.

“La Biblia tiene también muchas alusiones al culto fálico. El juramento, desde la época del patriarca Abraham, lo hacían los judíos apoyando la mano bajo el muslo, o sea sobre el miembro sagrado. La Fiesta de los Tabernáculos era una orgía semejante a las famosas Saturnales de los romanos. El rito de la circuncisión es fálico totalmente”.

La historia de todas las religiones está llena de símbolos y amuletos fálicos, tales como el Mizpah hebreo, el Poste de Mayo cristiano, etc. En tiempos antiguos se veneró profundamente piedras sagradas de formas fálicas, a veces semejantes al miembro viril, otras veces semejantes a la vulva, piedras de pedernal y de sílice, que se tenían por sagradas, por cuanto con ellas producían el fuego, ocultamente desarrollado en la médula espinal de los sacerdotes paganos, como divino privilegio.

“En el cristianismo encontramos mucho falismo. La circuncisión de Jesús, la fiesta de los Reyes Magos, el Corpus Christi, etcétera, son fiestas fálicas heredadas de las santas religiones paganas.

La paloma, símbolo del Espíritu Santo y de la voluptuosa Venus Afrodita, se la representa siempre como instrumento fálico que utilizó el Espíritu Santo para fecundar a la Virgen María. La misma palabra sacrosanto proviene de sacro, y por lo tanto es de origen fálico”.

El sapo y la rana

La muerte y la resurrección

Cerámica maya
Cerámica maya

Ya sea por confusión o por oposición parte de la simbología del sapo proviene de la que se adjudicara la rana. Como ella prefiere ambientes húmedos y oscuros se le identificó en Oriente con la lluvia y la Luna y por lo tanto con el principio Ying de la fertilidad; gracias a ello en casi todo el oriente asiático se le consideró propiciador de la lluvia enmienda suponía que le anunciaba y empleaba la expresión «sapo escarlata» como sinónimo de riqueza.

También en Mesoamérica se señaló que estos

Ranas de Tenochtitlan
Ranas de Tenochtitlan
animales provocaban la lluvia y lo asociaban a los dioses Chaac y Tlaloc, dioses de las aguas, entre los mayas y aztecas respectivamente. Entre los mayas, por ejemplo, hacen todavía una ceremonia especial llamada «Chachaac», para pedirle sus favores al dios Chaac, regidor de las lluvias, y así la milpa pueda desarrollarse y crecer. Es un rito ancestral que tiene como objetivo invocar o provocar la lluvia en los períodos de sequía de los meses de marzo a mayo (o cuando sea menester).

La ceremonia debe ser oficiada por un H´men o X’men (Chamán o sacerdote maya). Se realiza bajo un frondoso árbol en el campo o la milpa. Se traza un cuadrado alrededor del árbol y se colocan 4 X’men, uno hacia cada punto cardinal en los vértices del cuadrado y 5 niños por lado.

Se coloca también un caanché (altar) orientado al Este (lugar de las aguas) y sobre el que se colocan ofrendas consistentes en trece jícaras o recipientes conteniendo la bebida ritual llamada «balché» (una especie de licor sagrado), y trece panes.

Recipientes mayas en forma de sapos
Recipientes mayas en forma de sapos

Los altares pueden ser tres, que representan la Santísima Trinidad, o uno según la costumbre del lugar. Al lado del altar se colocan tres jícaras de zacá, otra bebida ritual hecha de maíz y endulzada con miel. Mientras el X’men principal invoca en lengua maya al dios Chaac para solicitarle el favor del líquido elemento.

Los que están en los vértices hacen saludos a los cuatro puntos del Universo, y los niños de los lados entonan al unísono el «croac» de la rana que van subiendo de intensidad y volumen.

Sapo en fresco de Cacaxtla
Sapo en fresco de Cacaxtla

Las mujeres mayas preparan el pib (comida sagrada) en un horno bajo tierra, donde se cocinan; Estos alimentos son ofrendados principalmente a Chaac, deidad de la lluvia de los mayas y luego son repartidos entre los asistentes. Después de lo cual esperan pacientemente que las lluvias vengan a regar la seca tierra.

En el Egipto faraónico el sapo, al igual que la rana, se asociaron a nociones de regeneración y resurrección. En Occidente se le otorgó un sentido más negativo derivado quizás de su aspecto poco agraciado y casi torpe. En la brujería medieval lo emplearon de la misma forma que habían hecho con la rana: como personificación de esos poderes, Como desaparecen y reaparecen periódicamente y por su metamorfosis de renacuajo a rana o sapo, fueron vistos como símbolo de la fertilidad y la vida.

Silbato de Yaxchilán
Silbato de Yaxchilán

Con respecto a la simbología de este batracio, recogemos de una conversación informal con el Maestro y unos discípulos lo siguiente: Por ahí como que habían descubierto un murciélago de oro, un sapo de oro o no sé qué, que lo tenían sobre el ara, sobre el altar…

D. ¿Qué simboliza la Rana, Maestro? M. LA MUERTE y LA RESURRECCIÓN. La Rana “muere” en la época del Invierno… Sí creo que es en Invierno… En tiempo de sequía, cuando no hay agua. Y cuando vuelve el agua resucita…

D2. Es lo que le contaba yo a ciertos hermanos: Un Dr., el Dr. Ignacio Romero Vargas, que se educó en la Sorbona en París (lo conocimos), y afirmaba que había aprendido más en un año de vivir entre los yaquis que los diez años que había estado en la Sorbona.

Zoomorfo de Takalik Abaj
Zoomorfo de Takalik Abaj

D. ¿En la qué?… D2. Que él convivió con los yaquis de Sonora. Y dice que se ganó la confianza de todo el pueblo y del jefe de la tribu. Y que en una ocasión, veía que toda la gente iba con determinado rumbo; Y entonces, él quiso ir donde iba la gente. Pero que llegando a donde estaba una columna rematada con la esfinge de un sapo, ya no lo dejaron pasar, hasta ahí llegó. Entonces él fue a hablar con el jefe y él expuso el problema: que él quería ir a donde iban
todos. Bueno, se había ganado tanto la confianza del jefe, que este le dijo: – ¿Bueno, me prometes no reírte de lo que veas? – Bueno, lo prometo solemnemente. Entonces, lo dejaron pasar. La gente había ido toda al templo y todas estaban “croando”…

M. ¡Para hacer llover!… D2. Para hacer llover… Además, dicen que el “croac”, es también para hacer subir…

M. Ayuda en el proceso de sublimación de las aguas, de la libido genética, en los solteros. D. Sí, esa práctica la dio el maestro en el “Libro Amarillo”

M. Sí, yo la di por ahí… Bien, pero con ese “croac” se reúnen en grupo y hacen llover… D2. Precisamente para eso, para hacer llover. Entonces, lo fantástico fue eso, que lo vimos en su libro de usted, y lo hemos visto en otra literatura, también, para hacer llover.

D2. Bueno, entonces, él le preguntó al jefe de la tribu, que por qué tenían esa estatua erigida a un sapo; entonces, le dijeron que como símbolo de inmortalidad. Y para demostrárselo, cogieron un sapo momificado, seco, y le dijeron: “¿Lo ves cómo está?”. Lo introdujeron en un cántaro de agua, y taparon el cántaro, y al día siguiente estaba croando el sapo…

M. Mueren y resucitan; por eso es que es sagrado el sapo. En los misterios egipcios el sapo era sagrado: un sapo con una flor de loto encima, tiene una representación enorme: la muerte y resurrección del hombre, como la muerte y resurrección del Universo. El Universo muere y en la aurora del Maha-Manvantara vuelve a resucitar, surge una nueva creación…

La princesa y el sapo
La princesa y el sapo

Finalmente, no olvidemos que en el relato infantil el sapo recupera su condición real al ser besado por la doncella.

Por: César Owen / España
Bibl: Conferencias y Obras de Samael Aun Weor
Dicionario de Simbolos, Alfonso Serrano, Edit. Libsa

Conversatorio sobre la obra de Carl G. Jung y la espiritualidad

Hemos recibido del Círculo literario Aqoya una interesante invitación que compartimos hoy. Se trata de la realización de su próximo evento cultural.

El Círculo literario Aqoya se organizó con la finalidad central de promover el arte objetivo y, en particular, el arte literario en sus diferentes géneros y expresiones, como un medio concreto para ayudar a alcanzar el desarrollo humano integral.

En esta ocasión, compartimos la próxima actividad denominada: “Desarrollo del Primer conversatorio sobre la obra de Carl G. Jung y la espiritualidad. Invitado especial: Arturo Archila (psicoanalista).

La actividad tendrá lugar el día sábado 14 de mayo a las 14 horas, en el Paraninfo Universitario, 2do. nivel, ala sur, salón de exposiciones (2a. av. 12-40 zona 1), ciudad de Guatemala. Entrada y parqueo gratuito.

En actividades anteriores se dio a conocer un ensayo del sociólogo guatemalteco. Sergio Barrios Escalante: “Sexualidad y Misticismo. Las técnicas eróticas de la iluminación“. La obra, es un profundo estudio de la sexualidad sagrada, el tantrismo y las raíces ancestrales del erotismo místico.

Otra obra dada a conocer por el Círculo literario, se titula: “Las aves del Paraíso“, creación de Luis Eduardo Escobedo. Esta, es una pieza de teatro diferente. Como bien lo anota Luis Eduardo, difiere del teatro clásico o latino y se nutre de la tradición maya, mesoamericana y amerindia.

Para formarse una idea de porqué del estilo de la obra, los personajes, el entorno en el que se realiza y la redacción de sus párrafos, hay que acudir a monumentales obras, como El Popol Vuj, el Chilam Balam y el Rabinal Achí, entre otras grandes creaciones del pensamiento de antiguos habitantes de nuestro Continente. Aunque en este contexto, no podemos dejar de mencionar los bailes drama y danzas de América, la tradición oral, particularmente la queqchi‘, el estilo particular de la narrativa aborigen y la influencia de consagrados escritores guatemaltecos, como Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel de Literatura 1967.

Según cuenta el autor: “la pieza poética Las Aves del Paraíso está basada en una historia de la tradición oral del pueblo maya queqchi’”, relatada por el maestro Rigoberto Bac Caal y que la obra, también podría haberse denominado: “Aves del señor cerro valle”.

La obra gira en torno de un varón “dotado de las artes mágicas y guerreras de su pueblo” que se viste de coraza sencilla para realizar grandes trabajos internos y externos, combatiendo a enemigos perversos de su pueblo. Estos enemigos, asumían la forma de oscuros y gigantescos pájaros.

El drama gira en torno de la lucha sin cuartel que libra el varón queqchi’ con los pájaros oscuros. Al final de la cruenta batalla, el varón sale victorioso, pero a gran precio. Al morir, de su cuerpo glorioso surgen las hermosas aves del Paraíso.

Siete tipos de cristianos

Introducción

Al conversar con diferentes personas creyentes de una o de otra forma religiosa del Cristianismo, el observador imparcial, descubre que sus concepciones religiosas son distintas, incluso entre miembros de una misma religión. Estas formas diferentes de concebir la propia religión, resultan difíciles de explicar por los medios usuales.

La Psicología Gnóstica explica que hay una tipología esotérica para clasificar, de acuerdo a su desarrollo espiritual, conforme al desarrollo del Ser a todos los seres humanos. Según esta tipología, toda la humanidad puede clasificarse en siete categorías. Los primeros tres tipos de seres humanos, integran a lo que en los estudios gnósticos, se denomina como: la humanidad mecánica. Son personas en las que predomina el trabajo de una de los tres cerebros: intelectual, emocional o instintivo motor.

El cuarto tipo de persona corresponde al ser humano equilibrado, aquel en el que ya no prevalece el trabajo de una de las funciones psicofisiológicas. Es el hombre despierto y en el que los diferentes centros de la máquina humana, funcionan en forma armoniosa.

Los tipos superiores de persona, son seres humanos con alto desarrollo espiritual. No nacen, se hacen. Surgen de profundas revoluciones íntimas, de enormes super esfuerzos intencionales y padecimientos voluntarios.

Profundizando aún más lo que estamos explicando en relación con las diferentes formas de concebir la religión, algunas personas tienen una percepción muy elemental o primitiva de la religiosidad, mientras otras tienen concepciones más desarrolladas. Y estas diferencias, se explican en la tipología esotérica ya descrita.

En este sentido, Piotr Demiánovich Ouspenski, explica en su obra: “El cuatro camino”, lo siguiente: “de inmediato verán que si hay siete categorías del hombre, debe haber, correspondientemente, siete categorías de todo lo que pertenece al hombre. No sabemos acerca del hombre No. 5, No. 6 y No. 7, pero sabemos la diferencia entre el hombre No. 1, No. 2 y No. 3, y de ese modo podemos entender fácilmente que la religión del hombre No. 1, como quiera se llame, será una religión primitiva, simplificada en todo sentido. La religión del hombre No. 2 será sentimental, emocional, llena de ilusiones e imaginación. Y la religión del hombre No. 3 estará compuesta de teorías, palabras y definiciones para todo. Estas son las únicas clases de religiones que conocemos, aunque si existen hombres de niveles superiores, deberá haber también una religión del hombre No. 5, una religión del hombre No. 6 y una religión del hombre No. 7.

En forma similar, el Kalki Avatar de la Era de Acuario, Samael Aun weor, en el Supremo Gran Manifiesto Universal del Movimiento Gnóstico, 1964, explica también las características de los siete tipos de cristianos. Afirma el V.M. que el hombre instintivo y brutal se contenta con ver las ceremonias religiosas pero sin entenderlas en lo más mínimo. El emotivo y sentimental tan pronto está llorando ante los santos de su devoción, como tan pronto levanta hogueras inquisitoriales para los que ellos califican de herejes.

El intelectual quiere interpretar las sagradas escrituras solo desde el punto de vista intelectual, sin intelección iluminada, ni mucho menos intuición. En cambio, el inquieto buscador, es el que comienza a buscar más a fondo la verdad.

Más allá de este tipo de cristianos, están los auténticos cristianos, con muy graves errores pero cristiano. Los cristianos perfectos y los cristianos absolutamente perfectos.

Un serio estudio del tema, fue desarrollado por Franklin Ugas (FUGAS), de Venezuela y que consideramos oportuno transcribirlo a continuación a nuestros lectores, ya que es difícil encontrarlo en la red.

Los siete tipos de cristianos

Según la historia han transcurrido 2011 años desde el acontecimiento de las calles de Jerusalén y el Gólgota, y aún no hemos comprendido qué significa ser un verdadero cristiano.

Ante todo es necesario entender que cristiano no es un hombre que se dice “cristiano”, o que otros llaman “cristiano”. Cristiano es un individuo que vive de acuerdo a los preceptos del Cristo Cósmico. Tal como internamente somos, dominados como estamos por el “Yo” de la Psicología Experimental, resulta algo más que imposible hacer carne, sangre y vida la doctrina científico-religiosa que fuera divulgada por Jeshuá Ben Pandirá en las calzadas de Jerusalén o por nuestro señor Quetzalcoatl entre los nahuas del México antiguo, o por el bendito señor Krishna, el Cristo hindú.

Podemos decir, sin temor a caer en exageraciones, que tenemos un 97% de anti-cristianos y
apenas un 3%, o menos de cristianos
. Esto significa que el Anticristo vive en el fondo de cada uno de nosotros y que se expresa en forma múltiple. Muchos sin embargo suponen que el Anticristo es un personaje extraño, nacido en tal o cual lugar de la Tierra o venido de este o aquel país. Quienes así piensan están completamente equivocados, porque el Anticristo no es un sujeto definido sino todos los sujetos o personas. Secuencialmente, el Anticristo (el “inicuo” del que nos hablara Pablo de Tarso) es un crudo realismo de los tiempos azarosos en que vivimos.

Por ejemplo, Jesús dijo: “Amad a vuestros enemigos”, pero ¿cómo amar a nuestros enemigos si ni siquiera sabemos amar a nuestros amigos? La auto-suficiencia del Anticristo que en nuestro interior cargamos, así como su orgullo, su soberbia y su amor propio, impiden la manifestación de eso que se llama “amor”, base fundamental del auténtico y legítimo Cristianismo.

Realmente ser cristiano es algo muy difícil. Ser cristiano significa tener el ser de un cristiano, es decir, tener alma y espíritu, poseer el Real Ser Interior Profundo. Sólo quien tiene al Real Ser encarnado, puede realmente vivir conforme los preceptos del Cristo Cósmico.

El Anticristo no puede vivir jamás de acuerdo con tales preceptos, el yo es el yo y eso es todo.

Dado que en el esoterismo se estudian siete clases de hombres, sobre esa base septenaria de la humanidad podemos clasificar siete escalas del Cristianismo:

1ª escala: La del hombre instintivo y brutal (superficial, externo). Este se contenta con ver las ceremonias religiosas pero sin entenderlas en lo más mínimo.

2ª. La del emotivo y sentimental. Estos tan pronto están llorando ante los santos de su devoción, como tan pronto levantan hogueras inquisitoriales para los que ellos califican de herejes; las guerras religiosas son siempre provocadas por esta clase de hombres.

3ª. La del intelectual. Estos como religiosos quieren interpretar las Sagradas Escrituras sólo desde el punto de vista intelectual, sin intelección iluminada, ni mucho menos intuición. Abundan mucho entre protestantes, adventistas, anglicanos, testigos de Jehová, católicos, etc.

4ª. La del inquieto buscador. Esta clase la encontramos entre las escuelas teosofistas, rosacrucistas, yoguismo, etc. Son los que comienzan a buscar más a fondo la verdad.

5ª. La del que ya fabricó alma y espíritu, este ya es un cristiano, con muy graves errores pero cristiano.

6ª: Los cristianos perfectos. Hombres auto-realizados que sufren mucho para eliminar los residuos del Ego o yo pluralizado.
7ª: Cristianos absolutamente perfectos. Cristianos sin residuos del yo. Grandes maestros totalmente auto-realizados.

Afortunadamente, aunque el programa que nos ha introducido en nuestra mente el Anticristo se resista con estas declaraciones gnósticas, la vida universal no es como él la plantea. Existe otra ciencia, otra sabiduría que desde tiempos inmemoriales está plasmada en los símbolos, en los textos sagrados, en las tradiciones más antiguas, etc., etc., y que ahora el Gnosticismo contemporáneo y su Avatara Samael Aun Weor, ponen al alcance de todos aquéllos que quieran convertirse en verdaderos Cristianos.

(Franklin Ugas –FUGAS- /Venezuela)

Rostros del México antiguo

Uno de los principales legados de los antiguos mexicanos era la de mostrar, a través de las mascaras, parte de sus conocimientos. Estos rostros se muestran a lo largo de toda la
cultura sagrada de Anáhuac. Existe mucha enseñanza en cada rostro , que se plasmó a través de las diferentes técnicas manuales.

Podemos encontrar rostros que nos muestran una gran enseñanza. En esta máscara, procedente de Teotihuacán, podemos apreciar un personaje con grandes orejeras, que nos recuerdan la capacidad de escuchar, el saber atender a los demás paciente y serenamente. Bien sabemos que es muy fácil hablar, pero más difícil es aprender a escuchar la palabra del semejante sin juzgar. Sobre su cabeza sale el fuego sagrado del Tercer Logos, resplandece como un sol en la Pineal, su mirada está dirigida hacia el infinito.

En esta muestra, de una forma bastante clara, los conocimientos sobre el Ego y la Personalidad humana. El rostro que encontramos al final, y completo, es la cara real, es lo que realmente somos. Los dos primeros corresponden al Ego y a la Personalidad, que al ser eliminados queda lo que es nuestra causa existencial, el Ser.

Debemos comprender que los antiguos maestros de Anáhuac enseñaron una Psicología revolucionaria (Psicología Gnóstica), basada en el conocimiento de sí mismo, en el auto-descubrimiento, para lograr la libertad interior. Mucho es lo que debemos trabajar sobre sí mismos para lograr la belleza interior. El descubrimiento del verdadero rostro, no se da por simple casualidad, es necesario hacer grandes esfuerzos y super esfuerzos para lograrlo.

Se puede apreciar también todo un proceso en este trabajo artístico. En el primer rostro se observa como los ojos están cubiertos, están cerrados, es decir, estamos totalmente dormidos mientras no trabajemos sobre sí mismos. El segundo rostro nos muestra ya un despertar aunque aún tiene heridas y el tercero es la perfección.

Otro de los rostros más significativos se encuentran en la cultura Totonaca, se le conoce como las “caritas sonrientes”. Es un tipo de máscara excepcional en todo Mesoamérica, ya que por lo común se muestran rostros hieráticos en las demás culturas. Estas caritas nos muestran todo una sabiduría sagrada. La Alegría debe ser parte de la libre expresión del alma. Un rostro sonriente expresa sinceridad y tranquilidad. Mucho debemos aprender cada uno de nosotros a las culturas solares; en los tiempos que vivimos se nos ha olvidado sonreír, ahora solo vemos por las calles rostros de preocupación, de soledad, de impaciencia, etc.

Reflexionemos en estos rostros sagrados y en las grandes enseñanzas que van directo a la conciencia y, por favor, no olvidemos sonreír….

Leonel Cruz / Agia Valencia España

La Ciencia de las predicciones (Tercera Parte)

Continuamos con el estudio de la Ciencia de las predicciones, preparado por César Owen. En esta ocasión, relacionamos distintos temas de los estudios gnósticos, con diferentes números. Relaciones que pueden ser explicados con ayuda de la Cábala, que nos da el significado esotérico de los números.

Los diferentes niveles o modos de Ser

En nuestra vida interna somos tres, siete y legión: los “Tres Traidores” (demonios de la mente, del deseo, de la mala voluntad), los “Siete Pecados Capitales” y sus múltiples facetas.

De manera antitética: Las Tres Fuerzas Primarias de la Naturaleza y del Cosmos (Padre, Hijo y Espíritu Santo), generando emociones superiores, pensamientos inteligentes y la voluntad consciente). Los siete fuegos serpentinos desarrollando cuerpos, virtudes, poderes, fuerzas, etc. Y también, las múltiples partes del Ser autónomas y auto-conscientes.

Todo esto ya sea en lo positivo o negativo y que pertenece (en la santa Cruz) a la línea vertical o del Ser, expresando sobre la otra línea o línea de la vida, nos da un modo o nivel de Ser y un rasgo psicológico característico particular, que nos es otra cosa que el punto matemático donde las dos líneas hacen cruz.

Los cuatro pilares de la sabiduría

Hemos hablado del equilibrio del Ser y el Saber, y justamente de allí va surgiendo en nosotros la sabiduría. Podemos decir que la sabiduría es inmanente al hombre, es universal, pero también decir que no es transmisible por medio de conceptos, ideas o palabras, sino que cada uno tiene que vivenciarla, evocarla, realizarla dentro de sí mismo.

Cuando a dos grandes hombres (Buda y Jesús) se les preguntó qué es la verdad, uno se quedó callado y el otro dio la espalda y se fue. Por ejemplo, si yo no he probado una fruta, nadie me podrá transmitir su sabor diciéndome que es dulce, amarga o ácida, para saberlo realmente tengo que probarla, comerla, gustarla.

La sabiduría se expresa a través de cuatro pilares: Ciencia, Arte, Filosofía y Religión. En todo conocimiento, en toda ciencia, en toda filosofía, en todo arte y en toda religión se utilizan símbolos y leyes que se hace necesario conocer para poder ejercerlas. Son los elementos de abstracción que hablan directamente a la conciencia.

La Ley de Tres o Santo Triamazikamno

Toda ciencia se fundamenta en tres principios: Esta Ley es creadora en un ciento por ciento. Si existiese sólo el Uno, habría inmovilidad, infecundidad, muerte, estática, quietismo; si existiese sólo el Dos, habría conflicto, antagonismo, muerte. El Tres es reconciliación, creación, producción, multiplicación.

Veamos algunos ejemplos de la Ley de Tres expresándose en la Naturaleza:
Padre, Hijoy Espíritu Santo; Brahma, Visnú y Shiva; Osiris, Horus e Isis. Raxa Huracán, Caculhá Huracán y Chipi Huracán; Soplo, Sangre y Agua; Ying, Yang y Tao; Positivo, Negativo y Neutro; Masculino, Femenino y Amor; Neutrón, Electrón y Protón; Azufre, Mercurio y Sal; Supra-mundo, Mundo e Infra-mundo; Absoluto, Eternidad y Tiempo; Sol, Luna y Mercurio; Ain, Ain Soph y Ain Soph Aur; Zohar, Talmud y Biblia; Mundo celular, Mundo molecular y Mundo electrónico; Leyes de Medida, Peso y Número:

Asimismo la encontramos en los tres posibles destinos del desencarnado: retorno, vacaciones en los mundos superiores o descenso a las infradimensiones. También en la imaginación, inspiración e intuición; en las tres divisiones del sistema nervioso: simpático, parasimpático y sistema nervioso central o cerebro espinal; en la anatomía: hemisferio derecho, hemisferio izquierdo y cerebelo; cabeza, tronco y extremidades; brazo, antebrazo y mano; carpo, metacarpo y dedos; falange, falangina y falangeta.

Así como en la tradición esotérica, en los regalos de los reyes Magos: incienso, mirra y oro; en los cordones ganglionares: idá, pingalá y sushumná; en las Tres Montañas: iniciación, resurrección y ascensión; en los tres factores de la revolución de la conciencia: nacer, morir y sacrificio por la humanidad; en el círculo esotérico, mesotérico y exotérico; en la evolución, involución y revolución; en la esencia, ego y personalidad, en la mente sensual, mente intermedia y mente interior.

Los Tres Traidores de Cristo

En la leyenda de Hiram Abif: Sebal, Orteluk y Stokín. En el libro de Job: Eliphas, Bildad y Sophar; en la vida de Quetzalcoatl: Ihuimicatl, Toltecatl, Tezcatlipoca; del padre de Quetzalcoatl: Zolton, Cuilton y Apanecatl; de Osiris: Apopi, Hai y Nebt; de Jesús: Judas, Pilatos y Caifás; de Thor: Juvelon, Juvelz y Luveloz; de Moisés: Coré, Dathán y Abiram.

Asimismo, en el esoterismo gnóstico: los tres clavos de la cruz, las tres purificaciones, las tres negaciones de Pedro, los tres días en que fue descrita la Ley, los tres días en el sepulcro y los tres días de Jonás en el vientre de la Ballena; los tres pasos hacia arriba y hacia abajo que da el Logos, las tres caídas del Viacrucis, los tres testigos, los tres traidores, los tres guardianes del Umbral y los tres Logos.

Por: César Owen/España