El Quetzal

EL QUETZAL MARAVILLOSO (El ave de Minerva)

Entre Chiapas, en México. y el oeste de Panamá. en alturas que oscilan entre los mil y tres mil metros, tiene su hábitat el rojo y verde quetzal (pharomachrus Mocinno), que es muy difícil de observar. No obstante, según sea el momento en que se pueda captar, su doble cola y en general su plumaje, parece crisparse, oscilar, destellar entre el azul fosforescente y el verde agua, ya bajo un sol crepuscular o con los primeros destellos de la aurora, entre la «neblina de la selva fría.

Codiciado durante las primeras décadas del siglo veinte, (por el valor de sus plumas, cazado y sin piedad. El Quetzal estuvo a punto de extinguirse. Pero como no soporta bien la cautividad, los zoólogos defendieron muy pronto su derecho a vivir libre y distante en sus cumbres.

Se ignora toda la grandeza de su pasado ligado a dioses mayas y aztecas, pero hoy se le venera como ave símbolo de Guatemala, la moneda del país, lleva su nombre y en su Himno nacional se canta: “…bajo el ala de grana y de oro te adormeces del bello Quetzal. Ave indiana que vive en tu escudo, paladión que protege tu suelo…” También ocupa un lugar en más de algún libro de aves exóticas.

Partícipe del drama CRISTICO DE QUETZALCOATL, (Dios benéfico de los aztecas, quien les enseñó la agricultura. la industria. la escritura. el arte. los misterios de la muerte y la resurrección). El Quetzal. asociado a esta divinidad y debido a que la pluma del Quetzal es para mexicano y guatecomaltecos «COSA PRECIOSA », se convierte en símbolo de lo más preciado: la Fuerza Crística en el corazón del Hombre.

También. el Quetzal. junto con otras aves, es una de las 13 tonas o aves protectoras. que desde el nacimiento se le asignaban al recién nacido, conjuntamente con su dios tutelar, en este caso Quetzalcóatl, en su representación de lucero del alba.

Debido a que algunos expertos lo sitúan entre los trogoniformes, y sostienen que
se alimenta de frutas, batracios pequeños y reptiles, se quiere a través de esto, solamente, acercarlo a Cóatl: la Serpiente. Pero tanto entre los aztecas como en los mayas, dentro de los dramas de Quetzalcóatl y Kukulkán (la misma deidad Nahua entre los del Mayab), la simbiosis de estos dos sacros animales. es la representación de lo humano o terrenal que debe ascender hacia lo trascendente o superior, y lo celeste que debe descender hacia lo material, es decir lo humano se diviniza y lo divino se humaniza. «El Verbo se hace carne y habita entre los hombres».

Es asociado de igual manera con el planeta Venus y con el Sol. El primero (Venus), llamado por los aztecas, Tlahuizcalpantecuhtli. que quiere decir el «Lucero o Estrella del alba o de la mañana », (Jesús en el Apocalipsis dice: «Yo soy la Estrella del alba», en el que se convierte Quetzalcóatl después de incinerarse a la orilla del Agua Celeste o de ricos joyeles), y con el Sol, porque es la representación del VERBO, del Logos, del Cristo, del Fuego.

En la zona arqueológica de Palenque, aparece sobre la Cruz potenzada maya, como símbolo de RESURRECCIÓN. En su libro «Logos Mantram Teurgia», el V M. Samael Aun Weor, nos dice lo siguiente: «EL Quetzal: El Ave de Minerva es el símbolo de la SABIDURÍA. No poco se ha hablado del Quetzal; pocos son, sin embargo. capaces de entender todo el misterio de este pájaro sagrado: el Ave de Minerva,

el Quetzal milagroso, resulta de las incesantes transmutaciones del Fuego. ¡El poder secreto de esta ave permite al hombre transformarse en un Dios! Concede metamorfosearse en lo que cada quien quiera. El poder secreto de esa ave está capacitado para abrir los chakras, discos o ruedas magnéticas del Cuerpo Astral.

Cuando el Fuego Sagrado de Pentecostés asciende por el Canal Central de la Médula Espinal tiene el poder milagroso de transformarse en un Ave de Fuego. ¡Y esa Ave es el símbolo del Quetzal! Y es el Ave de Minerva. Y es la clave del poder sacerdotal »:

Si se vocaliza el mantram del Ave Maravillosa del Fuego: JAO RI durante el trance supremo del A.Z.F. y se ordena al Ave de Minerva desarrolle tal o cual chakra, ella lo desarrollara positivamente. «lo importante es no cansarse. porque esas facultades no se desarrollan inmediatamente», termina diciendo el sabio maestro. Si el ser humano quiere volver a establecer esa necesaria e importante alianza entre la Naturaleza, los reinos y elementos que la forman, con él mismo, y ponerse en contacto con las entidades anímicas que poseen los animales. plantas y minerales y servirse de sus cualidades y poderes, es necesario, a parte de muchas otras cosas, que en principio, comprenda que existen otros mundos y otras realidades y se proponga a experimentarlas.

Para finalizar digamos con el poeta: «Ha llegado el momento. “Oh amigos nuestros; con collares os ciño, con plumajes de quetzal os adorno y aderezo, sobre la balsa de nueve cañas. de nueve serpientes. Ha llegado el momento de incineramos a orillas del Agua Celeste, para que con el pardear del alba se eleven nuestras cenizas convirtiéndose en la Estrella de la Mañana y nos sumerjamos en el seno de «aquel por quien vivimos» para vivir como el Quetzal: SIEMPRE EN LIBERTAD.»
Por: César Owen / España Bibl: Conferencias y Obras de Samael Aun Weor

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