Primavera y dioses de los cereales

Introducción

Nos permitimos abordar un apartado un tanto marginal en los estudios gnósticos y que se relaciona con el Drama cósmico, en Semana Santa, especialmente con la conmemoración de la cena del Señor, la institución de la unción gnóstica, en Jueves Santo. Nos referimos al ciclo de los cereales y los dioses solares, que se observa con propiedad, tanto en el mito de Dionisos y Deméter, como en Isis, Osiris y Horus. Más tarde aparece, pero ya velado en Jesús, la virgen María y en María Magdalena.

Dionisos, Osiris y Jesús, representan el trigo, el pan y todo su proceso desde la siembra, hasta su sacrificio en la cosecha y el nuevo ciclo, en la resurrección. Esto ocurre, en mucho, en forma similar con los dioses del maíz, en Mesoamérica.

La Anunciación

De esta manera, la fiesta de la Anunciación, que se celebra en el Santoral cristiano, el 25 de marzo, tiene una relación astronómica, como todas las fiestas solares del Santoral. Curiosamente, ocurre cuatro días después del equinoccio de primavera. Es claro que se entiende que, la inmaculada concepción ha ocurrido la noche del 24, es decir, tres días después del equinoccio de primavera, en el hemisferio norte. Usualmente, concebimos el equinoccio de primavera en conexión con el Drama cósmico, con la pasión, crucifixión, muerte y resurrección del héroe solar, del Cristo cósmico. Sin embargo, al mismo tiempo que el Sol resucita, es concebido nuevamente. Es de comprender que, nueve meses después de la Anunciación, es decir, de la inmaculada concepción, ocurrirá Navidad, el nacimiento del Sol, tres días después del solsticio de invierno, también en el hemisferio norte, el nacimiento del niño de oro de la Alquimia. Lo que rara vez se estudia, es que estos mitos, también conectan la resurrección con el incesante renacer de la semilla sagrada en el ciclo agrario.

En el Evangelio de Lucas 1:26-38, se lee: “Anuncio del nacimiento de Jesús. Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; porque nada hay imposible para Dios. Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia”.

Las divinidades solares de las antiguas cosmovisiones, eran a la vez, las divinidades de la agricultura, en especial, de los cereales y más específicamente, del trigo y de la cebada. Son divinidades duales: masculina y femenina. En todos los mitos asociados a la divinización del grano, hay un héroe solar que nace incesantemente en invierno, muere y resucita en primavera. No puede dejarse de lado que, junto al dios solar invicto, está siempre presente el eterno femenino, la Diosa en sus diversas manifestaciones.

Las tres Marías y el eterno femenino

Ella es la madre, pero también es la esposa y la hermana. No menos importante es el papel de abuela y de hija, es decir, cinco aspectos de la madre divina en el ser humano. En la tradición cristiana, aparece sutilmente este profundo simbolismo, en particular, en el mito de “las tres Marías”.

Así, se lee en Mateo 27:55-56, en la Biblia del oso: “Estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo”. En el Evangelio de Marcos, 15:40-41, de la misma versión bíblica: “También había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé, quienes, cuando él estaba en Galilea, le seguían y le servían; y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén”. En Marcos 16:1-2, se lee también: “Cuando pasó el día de reposo, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirle. Y muy de mañana, el primer día de la semana, vinieron al sepulcro, ya salido el sol”. En Lucas 24:10, se lee al respecto de las tres mujeres que visitan el sepulcro del Señor: “Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles”.

Sin embargo, es en Juan 19:25 se encuentra con más propiedad el misterio de las Tres Marías: “Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena”. En forma similar, en el Evangelio de Felipe, se lee: “Tres (mujeres) caminaban siempre con el Señor: María, su madre; la hermana de ésta; y Magdalena, que es denominada «compañera».  ǀ Así, pues, María es su hermana, y su madre, y es su compañera” (Antonio Piñero y otros. (2007). Textos gnósticos. Madrid. Trotta, Párr. 10, p.31)

Uno de los aspectos de la Diosa, es el que se relaciona con la madre Naturaleza, con Gaia, Gea, Pachamama; la madre Tierra. En las culturas agrícolas del Mediterráneo el grano del trigo, es depositado o sepultado en tierra, para que pasado un tiempo germine y se desarrolle. Al ser cosechado, es mutilado, torturado, sacrificado para obtener el grano que permitirá la elaboración del pan. Dioses como Horus-Osiris y Dionisos representan al grano bendito, Isis o Deméter-Perséfone, representan a la madre Tierra en cuyo seno toma vida y se desarrolla la nueva planta del sagrado cereal. En las culturas agrícolas de Mesoamérica, el grano bendito es el maíz y su dios, resulta ser Quetzalcóatl, Kukulcán o Junajpú, que vive el mismo drama que sus homólogos del Mediterráneo. Así se entenderá que, en el cristianismo esotérico, Jesús viene a ser el “pan de vida”.

La Diosa y el matriarcado

Muchos estudiosos, entre ellos Sara Molpeceres Arnái, de la Universidad de Valladolid, quien en su análisis titulado: “Aspectos femeninos de la divinidad en la literatura mística de las tres culturas”; explican que en las muy antiguas sociedades matriarcales “la visión femenina de la divinidad se mantuvo durante gran parte del Paleolítico y todo el Neolítico, sumando, en total, un dominio de más de 25.000 años. La autora coincide con otros autores en los que se apoya para exponer que «la cultura de la divinidad femenina implica la percepción del “universo como todo orgánico, sagrado y vivo” (Baring y Cashford, 2005, p. 11), una cosmovisión en la que la humanidad y la vida vegetal y animal forman un todo con la misma divinidad: todo “está entrelazado en una red cósmica que vincula entre sí todos los órdenes de la vida manifiesta y no manifiesta, porque todos ellos participan de la santidad de la fuente original”» (ibid., p. 11).

Según expone Molpeceres: “Los primeros restos que conservamos que pueden relacionarse con la cultura de la diosa madre pertenecen al Paleolítico, datan aproximadamente del 22.000 a. C., y se han hallado a lo largo de un amplio territorio que se extiende desde los Pirineos hasta Siberia. Se trataría de una serie de figuras a las que tradicionalmente se ha llamado, “con poca propiedad” (Eliade, 1978, p. 36), ‘Venus’, como las Venus de Willendorf o Laussel, pero que en realidad serían representaciones de la divinidad femenina. Así lo defienden Anne Baring y Jules Cashford en su obra El mito de la diosa, que precisamente narra la evolución de la diosa madre desde el Paleolítico hasta nuestro tiempo. Como apuntan estas dos autoras, estas ‘Venus’ van más allá de la idea de la pura reproducción para representar la dimensión femenina de lo divino, que, en realidad, simbolizaría algo mucho más grande: la idea del universo como un todo viviente y sagrado (Baring y Cashford, 2005, p. 28). Es decir, la diosa madre no es una diosa excluyente, sino que, en cuanto fuente y receptáculo de vida, integraría todo lo viviente en sí, incluido el principio masculino”.

La divinidad dual

Dada la importancia del aporte de Molpeceres, no podemos más que citarla ampliamente, a continuación: “El surgimiento del Neolítico dota a la cultura de la diosa, que se mantiene sin grandes cambios, de una nueva dimensión, de una nueva valencia significativa: el ciclo de vida-muerte-resurrección de la diosa madre se equipara con la vida de la cosecha y con los ciclos estacionales (ibid., p. 71). A la diosa se le añade un nuevo ropaje, el de diosa de la vegetación, protectora de la siembra y la cosecha (ibid., p. 72). Durante el Neolítico surge también otro elemento relacionado con el mundo vegetal que marca un nuevo episodio en la evolución de la idea de lo divino. Se deduce a partir de los restos arqueológicos conservados que la divinidad empieza a representarse no únicamente como una figura femenina individual, sino como una figura de tipo dual: la de la diosa y su hija, y la diosa y el dios”.

“Son diversas las figuras de la diosa con dos cabezas, o de dos diosas con edades diferentes (ibid., p. 80). Simbolizan el origen de la vida (la madre) y su materialización en la vida concreta (la hija), o, recurriendo a una formulación que se hará más evidente en la Edad del Bronce, se trata de la oposición entre zoé y bíos, siendo zoé la vida inmutable, eterna e inmortal de la que todo surge, y bíos, la vida concreta, temporal, que se regenera continuamente (como la cosecha), pues cuando muere vuelve a la madre, a zoé, vuelve a surgir, reformulada de nuevo, como bíos (ibid., p. 80 y ss.)”.

“El mismo significado posee la dualidad formada por la diosa y el dios. Pero aquí es importante señalar que nos encontramos con las primeras figuras que muestran la materialización del principio masculino como algo externo a la diosa, que en el Neolítico es andrógina, simbolizando en sí la unión de lo masculino y femenino. En cualquier caso, en este momento la relación del dios con la diosa se establece dentro de una dualidad que también se hará mucho más evidente en la Edad del Bronce: la relación entre la diosa y su hijo-amante (nunca hombre adulto), la dualidad zoébíos, en la que el dios es hijo-consorte de la diosa, en cuanto que es vida concreta y mutable que nace de la vida inmutable (ibid., p. 116)”.

“Precisamente será la Edad del Bronce (3500-1250 a. C.) el punto culminante en la historia del culto a la diosa, ya que en este momento van a confluir cinco civilizaciones cuya religión se basa en el mito de la gran madre: Creta, Egipto, Anatolia, Canaán y Súmer/Babilonia (ibid., p. 175-181). Resulta de especial relevancia la cultura minoica, que tiene lugar en Creta entre los años 3000 y 1150 a. C. La divinidad femenina minoica es heredera de la diosa neolítica en cuanto a caracterización y simbología: es diosa de los animales, del cielo, la tierra y el inframundo. Pero hay un llamativo y nuevo elemento en la iconografía de esta diosa madre minoica: son muchas las representaciones de la diosa con un hacha de doble filo que sería el instrumento de sacrificio del toro, que simboliza al dios y la vida concreta (ibid., p. 141). Sólo las sacerdotisas podían llevar el hacha, en recuerdo del poder de la diosa y su capacidad para dar vida y quitarla (Eliade, 1978, p. 149). De nuevo, la muerte del dios-toro simboliza el renacer: el dios, que es bíos, muere cuando llega a término su existencia, idea común a muchas mitologías que se materializa en mitos como el de la muerte rey pescador, el rey anciano o moribundo (Frazer, 1944). Cuando el dios ‘viejo’ muere, vuelve a la diosa y renace como dios joven y nuevo, es decir, el dios muere como cereal viejo y renace como semilla, con toda la potencialidad de la vida (Baring y Cashford, 2005, p. 161 y ss. y 196). No es de extrañar, por tanto, que los rituales cretenses giraran alrededor del toro”.

Otro de los autores que coincide con tal afirmación, es Alan Butler. Citaremos a continuación párrafos de la obra de este autor: “La Diosa, el Grial y la Logia –Rastreando los orígenes de la religión”, para refutar de manera contundente, el error histórico que significa negar la divinidad femenina, representada en particular en la virgen María y en general, en todas las deidades femeninas, que en primera instancia, recuerdan el papel protagónico de la mujer, como abuela, madre, esposa, hermana, hija y a escala mayor, a la madre Naturaleza, a la madre Tierra, Gaia, Pachamama y a la madre universal, la Prakriti, el Barbelo de los gnósticos.

El ciclo de los cereales

“En la actualidad se acepta en general que las creencias religiosas minoicas se centraban en una única Gran Diosa que tenía muchas manifestaciones, como, por ejemplo, Diosa de la agricultura, Diosa del Parto, Diosa de los muertos, etc., aunque en última instancia estas no eran más que manifestaciones alternativas de la deidad principal. El mito de la creación de la Creta minoica es cíclico y perpetuo. En éste, la Diosa que es eterna, da a luz a un hijo, que es conocido como el joven Dios. El Joven Dios crece hasta que llega a la madurez y se convierte en consorte de la Diosa, momento en el cual se convierte en el Viejo Dios. Éste se une carnalmente a la Diosa, la cual da a luz a un nuevo hijo, el Joven Dios. En esta ocasión el Viejo Dios debe morir, y el ciclo comienza de nuevo”.

Entre otros muchos aportes interesantes al tema que abordamos, Alan Butler en su obra: “La Diosa, el Grial y la Logia –Rastreando los orígenes de la religión”, hace la siguiente analogía: “Es posible ver en esta historia un tema recurrente que está presente en casi todas las civilizaciones. Existe una canción popular inglesa, llamada «John Barleycorn» (que podría traducirse como “Juan Cebada”). Que en esencia narra un relato similar. La canción habla de las pruebas y de las tribulaciones por las que tuvo que pasar John Barleycom. En los versos iniciales de la canción a John se le derriba, se le golpea violentamente y se le asesina. Se supone que el que escucha la canción no se da cuenta, hasta el último verso, de que la letra habla del cereal de la cebada. La última línea deja claro que, después de ser derribado, golpeado y muerto, John Barleycom siempre vuelve a levantarse”. [Alan Butler, La diosa, el grial y la logia –Rastreando los orígenes de la religión: (Barcelona. Obelisco. 2004), 41]

En dicha obra se lee también que: “La Gran Diosa «es» la Tierra, que, en su fertilidad, da a luz cada año a una nueva descendencia. Simbólicamente, esa descendencia guarda relación con los cereales, como el trigo y la cebada. El Joven Dios «es» ese grano, y alcanza la madurez antes de ser segado para hacer pan y cerveza. Pero, evidentemente, es «su» simiente, ahora como Viejo Dios, la que vuelve a la tierra para generar la cosecha del año próximo. El Joven Dios no puede nacer si el Viejo Dios no muere. Se pueden encontrar tales «mitos vegetales» en la historia griega de Deméter y Dioniso, en las fábulas egipcias relativas a Isis y Osiris, y en docenas de ejemplos más”. (Obra citada, 22,23]

Para Timothy Freki y Peter Gandy: “El mito cristiano del «retorno» es una poderosa alegoría diseñada para guiamos a través de las fases de iniciación que conducen a la Gnosis. Fue creado a partir de la síntesis del mito judío del Éxodo y mitos paganos de la muerte y la resurrección del Dios-hombre Osiris-Dionisos. En su origen era un mito sencillo y abstracto, pero durante los siglos I y II d.C. fue revisado y embellecido para convertirse en el mito más influyente jamás creado: la historia de Jesús”. [Timothy Freke y Peter Gandy. Jesús y la diosa perdida. Ed Integral, 24]

“Los personajes más importantes de esos mitos de iniciación alegóricos eran las diosas perdidas y redimidas y el Dios-hombre que muere y renace. En todo el mundo antiguo se encuentran variaciones regionales sobre estas dos poderosas figuras. En Egipto eran conocidas como Isis y Osiris; en Grecia, como Perséfone y Dionisos; en Siria, como Afrodita y Adonis; en Asia Menor, como Cibeles y Atis; en Mesopotamia, como Ishtar y Marduk; en Persia, como la Magna Mater y Mitra; en la zona de alrededor de Judea, como Asherah y Baal. Los gnósticos paganos eran conscientes de que todos estos dioses hombre y diosas eran básicamente dos arquetipos míticos universales. A veces utilizaban el nombre general «Gran Madre» para referirse a la Diosa y «Osiris-Dionisos» para referirse al Dios-hombre. Los mitos del Dios-hombre pagano describen a un «Hijo de Dios», nacido de una virgen el 25 de diciembre, que muere en Pascua mediante crucifixión, pero resucita al tercer día. Es un profeta que ofrece a sus seguidores la oportunidad de volver a nacer a través del rito del bautismo; un obrador de milagros que resucita a los muertos y convierte milagrosamente el agua en vino en una ceremonia matrimonial; un salvador que ofrece a sus seguidores la redención si participan en una comida de pan y vino, que simbolizan su cuerpo y su sangre. Los cristianos originales incorporaron a su mito de Jesús estos y muchos otros elementos míticos, como analizamos en detalle en Los Misterios de Jesús. [Timothy Freke y Peter Gandy. Jesús y la diosa perdida. Ed Integral, 30]

Molpeceres, cita un antiguo poema gnóstico, encontrado en la biblioteca de Nag Hammadi, para apoyarse en conclusiones por demás interesantes en torno del principio gnóstico-holístico que nos enseña que la “diversidad es la unidad”, es decir, la unidad del todo: “En una formulación que nos recuerda al poema gnóstico Trueno: intelecto perfecto, se nos hace referencia a la indeterminación orgánica dentro de lo divino, a la existencia totalizadora en la que todos los seres son iguales con base en su compartida esencia divina. Solo así puede el patriarca pasar a ser niño, la madre dar a luz al abuelo, la hija ser hermana del padre… todos ellos unidos en un tiempo sin tiempo en lo Divino. Más evidente es todavía la última parte del poema, en la que del cuerpo sacrificado y despedazado nace nueva vida, como era sacrificada y despedazada la vida concreta (el dios masculino, bíos) para volver a la vida total y perenne (la divinidad femenina, zoé). Aquí esos pedazos no son solo de carne, sino también están constituidos por los otros elementos de la creación (aire, agua, fuego), parte también de la unidad de lo Divino, y todo ello, sembrado, devuelve la vida a la Tierra yerma. Como en el ciclo de renovación de la vida por el que el cereal viejo muere para nacer como semilla, de los restos del creyente surge una nueva forma de vida divina, esta vez vegetal, dando cuenta de la circularidad de la vida y de la integración de la vida individual, sea humana, animal o vegetal, en el Todo. Se trata, por tanto, no del concepto tradicional de la muerte de la vida física para la resurrección espiritual -“Se siembra cuerpo animal y se levanta cuerpo espiritual” (1Cor. 15, 44)-, sino de la resurrección dentro de la Divinidad como Divinidad y tal cosa puede vivirla el místico en vida. De ahí, por ejemplo, este dicho del maestro jasídico el Baal Shem Tov (Israel Ben Eliezer, s. XVIII): “Si yo amo a Dios, ¿qué necesidad tengo de un mundo venidero?” (Buber, 1996, p. 109).

La Diosa Isis

José Luis Rodríguez Plasencia, en su artículo: “De ritos y mitos agrarios”, explica que “Según Diodoro Sículo —historiador del siglo I a. C.—, Isis era la diosa egipcia de los cereales y a ella atribuían los griegos el descubrimiento del trigo y la cebada. A la vez, Osiris era tenido por el espíritu de la cosecha, de la tierra y de los árboles. Por eso, al llegar la época de siembra, el faraón y su esposa, junto con los sacerdotes, llevaban el toro sagrado a los campos y, tras realizar una serie de ritos destinados a lograr su fertilidad, lo araban mientras unas jóvenes núbiles esparcían el grano por los surcos recién abiertos. Por su parte, los sacerdotes hacían efigies del dios con paja, grano y tierra y las enterraban en los campos. Después de la cosecha, se desenterraban y si encontraban el grano germinado, decían que había crecido del cuerpo de Osiris”.

Pero leamos que nos dice Butles, al respecto de la diosa: “Una vez aparecida la escritura, nos encontramos con aspectos de la Gran Diosa en todas las culturas alfabetizadas, aspectos nacidos de innumerables generaciones de tradición oral. En la antigua Grecia, la Diosa tuvo muchos nombres y rostros. Esto se debe en parte al hecho de que cada una de las regiones que comprendían la confederación que formaba la antigua Grecia contribuyó de algún modo a su panteón religioso definitivo. Egipto tuvo también multitud de diosas, pero ninguna personificó tan adecuadamente a la original diosa neolítica de la Tierra como la más importante de las deidades femeninas egipcias, Isis”.

“Isis conocida también como Ast, era una de las más antiguas deidades, entre los muchos dioses y diosas a los que los egipcios llegarían a dar culto. Se la representa invariablemente como una mujer que lleva un centro de papiro. Porta una corona con dos cuernos, entre los cuales se aprecia un disco. A veces, se ve a Isis con unas alas radiantes, alas que mueve para devolverle la vida al cuerpo de su marido y hermano asesinado, Osiris”.

“Su historia es una historia de dolor, pero con final feliz. Este hecho, en sí mismo, podría ser en parte responsable de la popularidad de su culto. Con el tiempo, se difundiría más allá de las fronteras de Egipto a todo el mundo conocido. Los expertos suelen decir de Isis que «evolucionó a partir de una forma muy primitiva del espíritu de los cereales. El principal reclamo de su fama en la historia de Egipto es la lealtad y el amor que mostró por Osiris, con quien su propia historia está íntimamente entrelazada”.

“Isis tenía muchos nombres y regía muchas ocupaciones humanas. Se la acepta en todo Egipto y más allá de sus fronteras como diosa de las cosechas y de los alimentos en general. Su estación era la primavera. Esta es la época en que las semillas que duermen en la tierra comienzan a germinar. Es el comienzo del proceso que lleva a la abundancia final del otoño”. [Alan Butler, La diosa, el grial y la logia –Rastreando los orígenes de la religión: (Barcelona. Obelisco. 2004), 39,40]

Isis y Osiris

“Isis estaba casada con Osiris, una deidad igualmente antigua. El culto de Osiris era ciertamente anterior a cualquier registro escrito en Egipto: y, dado que la escritura se instaló muy pronto en esta civilización, es casi seguro que los primeros habitantes del fértil valle del Nilo trajeron con ellos algo de Isis y de Osiris. El punto esencial del mito de Osiris es que moría y renacía de forma cíclica, mostrando un claro paralelismo con el joven dios y el viejo dios minoico. La historia de Osiris es, a este respecto, al menos, casi idéntica a la de los griegos Adonis y Atis. En cada caso, la muerte del dios es llorada por una diosa que se esfuerza por devolverle la vida a su consorte. Los egipcios creían que Osiris le había enseñado a la humanidad a sembrar y a cosechar los cereales por lo que comparte con Isis su asociación con la vida vegetal. Y esto quizá se deba a la importancia que daba la naciente humanidad a estos asuntos. La posición de Osiris como dios de los cereales que es sacrificado refleja un tema que nos veremos obligados a examinar una y otra vez incluso dentro del contexto cristiano”.

“Osiris era el hijo de Nut, una gran diosa del cielo, y de Ra, deidad principal de los egipcios. Osiris fue un dios justo y poderoso que gobernó con sabiduría las tierras de Egipto. Él civilizó a las gentes de los dos reinos, y les enseñó los rudimentos necesarios para que pudieran crearse un maravilloso hogar en el vallo del Nilo”.

“Aunque todo el mundo amaba a Osiris, éste tenía un enemigo: el dios Set. Set decidió dar muerte a Osiris y, para ello, recurrió a la astucia. Set hizo que le construyeran un hermoso sarcófago con las dimensiones exactas para albergar el cuerpo de Osiris. Después de invitar a muchas deidades a un fabuloso festín, Set hizo sacar el ataúd y persuadió a todos los invitados para que, por turnos se metieran en él y lo probaran. Cuando le llegó el turno a Osiris y éste se metió en el sarcófago, Set y sus esbirros cerraron rápidamente la tapa, sellaron las juntas con plomo fundido y lo tiraron después en las orillas del Nilo, quedando varado mucho tiempo después en las orillas de Biblos, enredado entre las ramas de un arbusto de tamarisco. Con el tiempo, el tamarisco se convirtió en un árbol, y el ataúd de Osiris se quedó encerrado en su tronco. Tan hermoso era el árbol que Melcanthus, rey de Biblos, hizo que lo talaran con el fin de hacer con él un pilar para su palacio, sin saber que el cuerpo de Osiris estaba en su interior”.

“Mientras tanto, Isis que había tenido noticias ya del asesinato a traición de su marido, salió precipitadamente hacia Biblos. Disfrazada de criada tomó a su cargo a un infante real, consiguiendo así ser admitida en el palacio, aunque con el tiempo se identificaría como la diosa que era. Abrieron el tronco del árbol y apareció el sarcófago e Isis se lo llevó de vuelta a Egipto por mar, para luego ponerse en camino con el fin de buscar a su hijo Horus. Pero, mientras ella estaba lejos, Set llegó al lugar en donde se encontraba Osiris y descuartizó su cuerpo en catorce pedazos, que posteriormente esparció por todo el país”.

“Al enterarse de lo que había ocurrido, Isis volvió precipitadamente y se puso a buscar los pedazos. Los encontró todos salvo el falo, que según dicen algunas historias, sustituyó por un falo hecho con cera de abejas. Osiris recobró la vida gracias a su fiel hermana y esposa Isis. El hijo de ambos, Horus, se tomaría cumplida venganza de Set una vez alcanzada la madurez”.

“Otras versiones de la historia dicen que Osiris nunca recuperó la vida, sino que se convirtió en rey de los muertos. La batalla entre Horus y Set proseguiría eternamente y sólo cuando Horus venza podrá Osiris recuperar su legítima posición como rey de Egipto. Mientras tanto, todos los faraones del antiguo Egipto asumieron aspectos de su personalidad y se convertirían «mágicamente» en Osiris durante el tiempo de sus reinados. Ellos eran el Osiris renacido, legatarios del ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento”.

“La historia de Isis y Osiris es una historia anual. En su forma original, el desmembramiento del cuerpo de Osiris era sinónimo de la siega, la trilla y la molienda del grano. En este contexto, Isis es la misma Madre Tierra. Sólo ella tiene el poder para tornar el grano y hacer que surja una nueva cosecha, para que Osiris, el grano dorado, pueda vivir de nuevo”. [Alan Butler, La diosa, el grial y la logia –Rastreando los orígenes de la religión: (Barcelona. Obelisco. 2004), 40-42]

Deméter, Perséfone y Dionisos

“Existen grandes similitudes entre esta historia y el relato del griego Dioniso. Dioniso es una deidad compuesta, pero también tiene un fuerte vinculado con la vegetación. Originalmente, asimismo le debía su existencia al culto de los cereales. Los relatos que existen en torno a él son muchos y variados, pero hay un tema subyacente similar al de los mitos de Osiris”.

“A Dioniso se le hacía pasar en ocasiones como hijo de Perséfone que de por sí podría equipararse a su madre Deméter. Estas dos deidades son las homólogas griegas de la egipcia Isis. En otras versiones del relato, Dioniso aparece casado con Perséfone o incluso con Deméter. Pero en todas las historias Dioniso caía en manos de sus enemigos y era asesinado de una forma horripilante. Era desmembrado y su cuerpo era cocido, asado y comido. Su esposa/madre/hermana se las ingeniaba de algún modo para reunir de nuevo todas las partes, y él dios terminaba siendo reconstruido. La única parte de su anatomía que escapaba a la indignidad del resto de partes de su cuerpo era su pene”.

“La alusión fálica de la historia llevó a una ceremonia anual en la cual las mujeres griegas desfilaban con cestas en la cabeza. En esas cestas se ponía una representación del pene de Dioniso, tallado en madera de higuera. Hay aquí un juego de alusiones sexual, pues el fruto de la higuera tiene un gran parecido con la vagina femenina”.

“Una sugerente similitud entre las historias de Osiris y de Dioniso se halla en el hecho de que en ambas se hace mención específica del pene. En algunas versiones de los relatos egipcios, Isis encuentra primero el desmembrado falo de Osiris. En la versión de Dioniso, su falo sobrevive al intento de los villanos de destruir por completo el cuerpo del dios”.

“Hay incluso versiones de la historia de Isis en las cuales la diosa utiliza el desmembrado pene de Osiris para inseminarse a sí misma. En otros relatos, lo hace con la ayuda de un miembro que se ha hecho ella sola. El objetivo de estas dos historias es esencialmente el mismo que se propone en la canción de John Barleycorn. Al dar su vida, el héroe proporciona los medios para su continuación. Todas estas historias son, básicamente, una explicación de los reiterados e inalterables ciclos de la naturaleza. El héroe muere, pero la única influencia perdurable y sustentadora es la de la Diosa. Ella representa la fertilidad de la Tierra que es directamente responsable de la continuidad de la vida”. [Alan Butler, La diosa, el grial y la logia –Rastreando los orígenes de la religión: (Barcelona. Obelisco. 2004), 42]

El pan, el vino y el hieros gamous

Otros autores, entre ellos, Timothy Freke Y Peter Gandy, asocian también el sacrificio del vino de la Eucaristía, a la tradición que venimos estudiando. “Según los gnósticos cristianos, existen muchas alusiones al matrimonio místico en la historia de Jesús. La más importante es el ritual de la Eucaristía, basado en los antiguos ritos del matrimonio místico de los misterios paganos. En los misterios de Eleusis, la diosa Deméter estaba representada por el pan y el Dios-hombre Dionisos por el vino. Del mismo modo, los primeros cristianos asociaban el pan con María y el vino con Jesús, a quien se llama «la verdadera vid» en el evangelio según san Juan. El literalista Epifanio, que se percata con horror de que los iniciados de la escuela coliridia del cristianismo celebraban la eucaristía en nombre de «María, Reina de los Cielos», escribió”: «Adornan una silla o trono cuadrado, la cubren de un mantel de lino y, en cierto momento solemne, colocan pan allí, lo ofrecen en nombre de María, y comparten todos ese pan».

“En el acto de comer ceremonialmente el pan y beber el vino, el Dios hombre y la diosa, que representan la conciencia y la psique, comulgan en un matrimonio místico. Es muy significativo que, mientras Jesús oficia la celebración eucarística de la Última Cena, la «amada discípula», María Magdalena, se recline en su regazo”.

“En un episodio anterior, en las bodas de Canaán, Jesús convierte milagrosamente el agua en vino, lo cual, según los gnósticos, representa el matrimonio místico. El agua que se transforma en vino es un símbolo arcaico que representa la intoxicación extática de la transformación espiritual. Los creadores de la historia de Jesús tornaron prestado este motivo de la mitología pagana, donde el Dios-hombre Dionisos convierte el agua en vino durante la boda de Ariadna. En la versión cristiana de este relato, Jesús no se presenta como el novio. Sin embargo, en el Nuevo Testamento, Jesús se refiere a sí mismo, y otros se refieren también a él en repetidas ocasiones, como «el novio». Justo al principio del evangelio según san Juan, por ejemplo, Juan Bautista saluda a Jesús como «el novio». [Timothy Freke y Peter Gandy. Jesús y la diosa perdida. Ed Integral, 142, 143]

Resulta por demás interesante entrelazar el simbolismo oculto tras el sacrificio del trigo en las religiones solares del Mediterráneo, con el sacrificio del pan y el vino de la cena del Señor.

El pan, la primavera y la fertilidad

En una monografía de la Universidad de Córdoba, titulada: “Cultura del pan”, se encuentra un amplio e interesante estudio dedicado a la simbología del pan. Allí, entre otros párrafos con valiosos aportes para la comprensión de la Gnosis eterna y universal, se encuentran los siguientes, de los cuales hemos respetado la ortografía: “La agricultura de los cereales, debido a su importancia en el bienestar de los pueblos sedentarios, alcanzó carácter sagrado desde la antigüedad. Una gran cantidad de dioses ejercían sus influencias beneficiosas ó perniciosas sobre la evolución climática de las estaciones”.

“Los Egipcios dieron a Nerpri rango de Dios del trigo, los Fenicios rendían culto a Mot, espíritu del grano. En la mitología griega Deméter desempeñaba el papel de protectora de la Tierra cultivada, papel encarnado por Ceres en Roma”.

“En el antiguo Egipto, el pan fruto de los cereales, amparaba creencias muy complejas. A su alrededor oscilaban nociones de procreación y fecundidad. El acto sexual y el instinto de reproducción encontraban un trasunto simbólico en la misteriosa fermentación del pan. La levadura era germen a la vez que semilla, el semen vital. Bajo su acción, la masa, cándida e inerte, se convulsionaba en todo su ser para dar lugar al pan levantado. De hecho en el viejo latín, el término levamen no significa fermento, sino consuelo, alivio, descanso. Los panes ázimos ó sin levadura eran considerados un símbolo de pureza, y sólo con pan ázimo puede conmemorarse el tiempo de Pascua. Numerosos pasajes de la Biblia condenan con intransigencia manifiesta el consumo de pan leulado en la fiesta de los Azimos”.

“La imagen del pan penetraría en los rincones más profundos del inconsciente colectivo de los pueblos mediterráneos vinculada a la idea de la procreación. Aun hoy, un abanico de etimologías, proverbios y expresiones cotidianas, plenas de uso y vigor, corroboran la existencia de connotaciones remotas en la esencia del pan”.

“El papel del pan para crear mitos universales se basa en la similitud existente entre la masa introducida en el horno y el feto en el seno materno, asimismo existe un paralelismo entre los movimientos del acto sexual y la acción del panadero al introducir las hogazas en el horno, valiéndose de las palas de madera. De hecho el sustantivo horno y el verbo fornicar tienen la misma raíz etimológica”.

“Cuando Jesús celebró la Pascua con sus discípulos, lo que hizo fue prolongar la liturgia doméstica judía de la bendición del pan y el vino. A partir de aquí la fracción del pan cobra un nuevo significado, convirtiéndose en el acto de culto más importante de su confesionalidad. Belén significa en hebreo «casa del pan». Era frecuente que Jesús se identificase a sí mismo con el pan «Yo soy el pan de la vida», «Yo soy el pan viviente». Curiosamente el pan ázimo y el concepto de pureza que lo acompañaba no se incorporarían a la liturgia cristiana hasta muchos siglos después. Los cánticos eclesiásticos bautizaron las hostias blancas e inmaculadas de pan ázimo como «pan de los ángeles11. Así hasta no hace muchos años, en numerosos rincones de España, el pan se hallaba investido de un halo de religiosidad”.

El grano y la energía creadora

Samael Aun Weor en su conferencia “Dios Pacal”, aborda el simbolismo tántrico del grano del trigo, del arroz y del maíz y lo relaciona también con el ens seminis, la energía creadora. Explica que: “Entre los mayas, así como entre los nahuas, zapotecas, toltecas, etc.; el maíz es sagrado. Alegoriza o simboliza a la simiente humana. Por ejemplo, en China, La India, Japón, etc.; la simiente está alegorizada o simbolizada por el arroz y en los pueblos cristianos de Europa y del Medio oriente la simiente fue alegorizada o simbolizada por el trigo”. Al referirse a la cruz de la que se sostiene Pacal, en la lápida de Palenque, da la siguiente explicación: “La cruz hecha de caña de maíz, obviamente resulta tremendamente significativa, pues bien sabemos nosotros que la cruz es un instrumento de liberación, no únicamente de martirio. Realmente, la inserción del phalus vertical dentro del ectais formal, hacen cruz. Bien, y si tal cruz es hecha de cañas de maíz, nos está indicando algo extraordinario. Es obvio que en el ens-seminis, dentro del cual está contenido el ens-virtutis del fuego, existen poderes extraordinarios. El ens-seminis o entidad del semen, o esperma sagrado del ser humano, contiene poderes místicos trascendentales, formidables, que los mayas analizaron cuidadosamente en sus estudios, no solamente en Palenque, sino en Cancún, en Chichen Itzá, etc.

El culto de Adonis

Otras analogías interesantes entre el ciclo de los cereales y los misterios solares asociados a Semana Santa, nos las da James George Frazer, cuando afirma que: “ la historia en la que Adonis gastaba la mitad del tiempo, y según otros un tercio del año en el mundo de abajo y el resto del tiempo en el mundo superior, se explica muy simple y naturalmente suponiendo que él representaba a la vegetación, especialmente al cereal, que queda enterrado medio año y reaparece sobre el suelo el otro medio. Ciertamente, del fenómeno natural anual, nada hay que sugiera con tanta fuerza la idea de muerte y resurrección como la desaparición y reaparición de la vegetación en otoño y primavera” (Frazer, J. (1994). La rama dorada. FCE. México, 391, 392)

Frazer, ahonda más en su explicación del culto de Adonis, como divinidad del cereal, en el siguiente fragmento: “El abate Lagrangc ha sugerido que el duelo por Adonis fue esencialmente un rito de siega destinado a propiciar al dios-grano, que ya estaba pereciendo bajo el filo de la hoz de los segadores o pateado en la era hasta morir bajo las pezuñas de los bueyes. Mientras los hombres le mataban, las mujeres lloraban lágrimas de cocodrilo en casa para apaciguar su natural indignación con muestras de dolor por su muerte. La teoría se ajusta bien con las fechas de los festivales que recaen en primavera

o verano; primavera y verano son las temporadas de cosechar la cebada y el trigo en los países que reverenciaron a Adonis, y no en otoño. Además, está confirmada la hipótesis por la costumbre de los segadores egipcios que, condolidos, llamaban a Isis cuando cortaban las primeras espigas, y también está acreditada por las costumbres análogas de muchas tribus cazadoras que testimonian gran respeto a los animales que cazan para comer. Así interpretada la muerte de Adonis, vemos que no es el desfallecimiento natural de la vegetación en general a los embates del calor estival o del frío hiemal; es la destrucción violenta del cereal por el hombre, que lo derriba cortándolo en el campo, lo aplasta hasta despedazarle en la era y lo muele hasta hacerlo harina en el molino. Que esto fuese el aspecto principal en que se presentó Adonis mismo en épocas posteriores a los pueblos agrícolas de Levante…” (Op cit 393)

En otro apartado, Frazer establece una relación más directa entre el pan, Adonis, Belén y Jesucristo; como una confirmación de lo que hemos venido exponiendo: “no deja de ser significativa una afirmación harto conocida de San Jerónimo. Nos dice que Belén, tradicional lugar del nacimiento del Señor, estaba sombreada por un bosque del todavía más antiguo señor sirio, Adonis, y que donde el niño Jesús lloró, había sido llorado el amante de Venus. Aunque él -no lo dice así expresamente, suponemos que Jerónimo pensaba que el bosque de Adonis fue plantado por los paganos después del nacimiento de Cristo con la idea de profanar el lugar sagrado. En esto pudo haberse equivocado. Si Adonis fue ciertamente, como hemos tratado de demostrar, el espíritu del cereal, difícilmente puede encontrarse para su morada un nombre más apropiado que Bethlehem, «La casa del Pan», y es posible que fuera adorado allí, en su casa del pan, largo tiempo antes que el nacimiento del que dijo: «Yo soy el pan de la vida». Aun en la hipótesis de que Adonis hubiera seguido, mejor que precedido, a Cristo en Bethlehem, la elección de su triste figura para desviar la fidelidad cristiana de su Señor no puede menos que parecernos eminentemente apropiada cuando recordamos el parecido de los ritos que conmemoran la muerte y resurrección de los dos”. (ibid., 401)

Domingo de ramos y las fiestas de primavera

Rodríguez Plasencia, ya citado, comenta que: “esto de cortar ramos —sin lucha, por supuesto— ya se hizo en Israel durante la fiesta de los tabernáculos o de la cosecha, pues el pueblo elegido se regocijaba delante de Dios portando ramos con frutos de árboles espesos, con ramas de palmeras o sauces de los arroyos, para reverenciarlo con gozo y alegría”.

“Igualmente, esta costumbre de portar ramos tenía lugar en algunos al terminar en primavera el laboreo de las viñas, celebrando la llamada «fiesta del ramo». «El último día de brega —escribe Bonifacio Gil refiriéndose a Baños de Montemayor, entre otras localidades cacereñas (pp. 73-74)—, al caer la tarde, los hombres cortaban un gran ramo florido de cualquier árbol, que uno de ellos portaba a modo de estandarte, siguiéndole los demás con la azada al hombro y entonando canciones», como esta: Se han cavado las viñas sin echar mantas porque el amo y el ama no las aguantan”.

“Y dentro de esta costumbre de portar ramos deben incluirse aquellas festividades durante las cuales los devotos portan ramos adornados con cintas y otros aderezos, como roscas u otros dulces, en honor a sus santos patronos o a sus Vírgenes, como —por ejemplo— acontece en Casar de Cáceres, donde el primer domingo de septiembre tiene lugar la ceremonia del «ramo de ánimas», en la que se mezcla la tradición religiosa de ánimas —detectamos aquí el culto a los muertos ya mencionado— con la secular costumbre de celebrar con alegría la recogida de las cosechas”.

“Tampoco debe olvidarse la bendición de ramos y palmas que la Iglesia católica realiza en ciertas ocasiones: el Domingo de Ramos, por ejemplo. Ramos que, una vez bendecidos, los fieles colocan en sus casas como remedio profiláctico para ahuyentar las enfermedades o las tormentas”.

Rodríguez anota también que: “En Polonia —escribe la profesora Katarzyna—, el último haz era transportado a los hogares o a las casas señoriales en forma de corona, ramo o haz, según fuese costumbre en cada región. Y añade que «representaba el momento culminante del ritual de la cosecha». En Francia, con la última gavilla hacían una efigie, que vestían de azul y blanco, a la que ponían una ramita en la pechera. La llamaban Ceres —de la raíz protoindoeuropea ker: ‘crecer, crear’—, por la diosa romana de la agricultura, de las cosechas y de la fecundidad. En Gran Bretaña, la madre cereal o la Corn-Dolly —efigie del trigo— estaba hecha con partes de la última gavilla cortada, pues según decían su espíritu se encarnaba en ella hasta la cosecha siguiente”.

Conclusión

Es así como el Mito solar, la concepción, nacimiento, vida, pasión, muerte y resurrección del héroe solar de las grandes civilizaciones serpentinas, está íntimamente relacionado con el culto a los cereales. Los dioses solares, son a la vez, los dioses del grano. El Sol y los cereales, dan vida y la dan en abundancia. Sin embargo, más allá del significado astronómico y agrícola del sacrificio y redención de los dioses santos, es preciso comprender que las antiguas tradiciones, cultos, mitos y leyendas hacen referencia a encontrar la explicación de esos misterios, en cada uno de nosotros.  De nada serviría estudiar el ciclo anual de los dioses solares y de los cereales; sino lo realizamos en nosotros mismos, si no lo hacemos carne y sangre en nuestra vida personal. Fraternalmente

 

La rosa como símbolo

En los estudios gnósticos, se enseña que la rosa es la reina de las flores.  La rosa está influenciada por Venus, la estrella del amor, el lucero de la mañana, En la elemento terapia, se aprende la magia de las rosas, para curar las enfermedades del alma, la pena moral. El simbolismo de la rosa es profundo y extraordinario. Arnoldo Krumm Heller, el maestro Huiracocha, se refiere a su simbología de la siguiente manera:

Los teósofos se han asido, como rosa simbólica, a la flor de loto y le dedican una verdadera veneración. Sus pétalos y sus hojas simétricas, es algo poético, como su forma de crecer y desarrollarse, pues extendidas sus raíces por el fango, va lanzando el tallo hacia arriba a través del agua para luego ofrecer su flor cara al Sol. Es esto verdaderamente simbólico y delicado para los espíritus religiosos, pero no único. Abrase una Botánica y encontramos centenares de flores iguales en nuestra zona sin necesidad de basarnos exclusivamente en la de la India. Todavía a la flor de loto, le falta algo muy esencial para prestarse del todo a un símbolo que es el aroma. Carece de él en absoluto y si en ciertas regiones conserva alguno, es un olor detestable.

Cuán diferentes son nuestras rosas. Plantadas en el fango, van poco a poco removiéndolo y quemando químicamente esas escorias hasta transformarlas en tallo, en hojas, en flor, en aroma riquísimo… En eso estriba su gran valor y enseñanza ética. Nosotros, como las rosas o como plantas que las producen, vivimos constantemente en la miseria, en el fango de nuestro vivir hediondo y crapuloso y hemos de transformarnos, quemando nuestras propias escorias, para que en nosotros surja un día el hombre virtuoso y esencial. Es decir, hay que verificar o realizar el milagro por consunción de convertir nuestra naturaleza animal en espiritual, el ángel malo en bueno, nuestras sombras en luz radiante…

La rosa es un símbolo de belleza. Pero ese símbolo no nace ni de su forma, ni de su color. La tonalidad de sus matices podrá ser un verdadero iris con variedades divinamente combinadas. Su forma, será la más adecuada y simbólica. Todo en ella se prestará para dar la sensación más estricta de la belleza, pero su verdadero valor intrínseco, está en su conjunto, en su totalidad. Ya Homero, en su lírica, la compara con el alba de la mañana y canta extáticamente ante su conjunto, como un sol expresivo.

La rosa es el símbolo del amor. Los pueblos antiguos así lo entendieron y la ofrendaban a los dioses del amor de ambos sexos. Teócrito cuenta, que los enamorados se pasaban mutuamente sobre los dedos, hojas de rosas y si soñaban, forzados por este dulce sortilegio, eran para ellos una gran prueba de amor y de fidelidad. En Tannhausser dice Wagner: “A quien el corazón se le inflame de amor lleva una corona de rosas”. Y otro vate de épocas pasadas, exclama: Que tan pronto veía a una mujer todo se le transformaba color de rosa… Por un cuento germano medieval, se sabe de una mujer muy hermosa que se encuentra encerrada en una torre inaccesible para su pretendiente. No sabe éste qué hacer para estar cerca de la bien amada y entonces intenta ponerse un vestido color de rosa, cubriendo con frescas y fragantes rosas todo su cuerpo y haciéndose introducir dentro de un cesto adecuado para ser transportado a la torre. Los portadores del cesto, al notar un peso excesivo, suponen que sea el rocío el que ofrece aquel peso y no se atreven a tocar, porque sólo la dama deberá posar sus manos sobre las gotas de rocío. Como en todos los cuentos, los dos amantes se unen por haber sido él traído con rosas.

La rosa es el símbolo de la felicidad. Ya Cicerón expresa, que los felices tienen lecho de Rosa… Cuando el valiente mexicano Cuauhtémoc fue amarrado a un banquillo por orden de Cortés mientras sus pies se abrasaban en una hoguera para arrancarle el secreto del lugar donde había sido depositado el tesoro imperial, uno de sus ministros llenos de dolor le gritaba: ¡Emperador! Decid dónde tenéis escondido el oro. Ved cómo sufro… Y Cuauhtémoc, con toda calma, se volvió hacia él respondiendo: ¿Crees tú que yo estoy sobre un lecho de rosas?…

La Rosa es el símbolo del sigilo, del silencio. En los antiguos misterios, no faltaba jamás la Rosa, tanto dentro del santuario como en el pórtico donde el guía le llamaba la atención al neófito sobre tal emblema expresándole que tan sólo era elocuente por su presencia y por el misterio que en ella se encerraba, pero que nunca hablaba. Con esto quería decirle – y así se lo recomendaba – que había que ser mudo y callado como lo era la rosa. Entre los antiguos germanos y, sobre todo, entre los Caballeros de la mesa redonda que buscaban el Santo Grial, se usaba una corona de encina colgada o puesta sobre la mesa y en el centro se destacaba una rosa como símbolo del silencio. En muchas casas municipales o alcaldías de Alemania, cuyos edificios aún se conservan intactos desde la Edad Media, encontramos en la sala de sesiones una rosa tras los asientos. En los mismos protocolos encerrados en los Archivos, se puede leer claramente que tal o cual miembro del Consejo fue destituido, por haber lesionado la rosa de su asiento siendo indiscreto y habiendo divulgado los acuerdos que se había comprometido silenciar en reuniones secretas. Dicen algunos oradores de aquellos tiempos que así como las hojas de la flor de la Rosa están unidas sin dejar penetrar lo más mínimo, de igual manera debe ser el secreto, intransitable.

La rosa es el símbolo de la inestabilidad que preside a todo lo que nace y muere… Hoy vemos la rosa, fresca, erguida y lozana. Mañana, amarilla, lacia y mustia… Así en los Misterios antiguos, la rosa blanca era el símbolo de la muerte y el emblema de la destrucción. La rosa, es un constante memento mori que a cada paso debe hacernos recordar que somos de polvo y en polvo hemos de convertirnos. Es un anuncio permanente de que la muerte nos ronda a cada instante.

Verdaderamente que es curioso, que en ninguna ocasión, falten las rosas. Ella la ofrecemos a la mujer amada y aun después la vemos colocada sobre el ataúd de la pobre novia muerta…

Finalmente, es el símbolo de la virginidad. Todo lo que sea puro, inmaculado, limpio y pudoroso, está encarnado en la rosa que nunca pierde su perfume aunque manos impuras la toquen. La misma flor de azahar, en algunos países, es puesta en manos de la desposada como símbolo de su virginidad. Al nacer el Sol, se habrá rasgado el velo de himeneo como se habrán marchitado las flores de azahar…

Tomado de Rosa Esotérica de Arnoldo Krumm Heller (V.M. Huiracocha)

 

San Jorge y el dragón

En la leyenda de san Jorge y el dragón se narra que una ciudad en oriente, estaba asediada por un terrible dragón que se ocultaba en un gran lago. El monstruo despedía un terrible hedor que infestaba todos los alrededores. Había que alimentarlo para que no fuese a reclamar su comida a la ciudad.

Al principio, los habitantes le entregaban cada día dos corderos al dragón para satisfacer su hambre, a fin de que no atacase la villa. Pero cuando los animales empezaron a escasear, se decidió enviar cada día a una doncella y un cordero. Poco a poco se fueron entregando las doncellas del reino a su terrible encuentro con el dragón hasta que un día fue la princesa la escogida para acompañar al cordero. De camino hasta la cueva del dragón, la princesa se encontró al caballero Jorge y este, mató al dragón, clavándole su lanza y así rescató a la princesa de una muerte segura. En algunas versiones de la leyenda, San Jorge, primero domina al dragón y al tenerlo vencido le pidió a la doncella que atara con su cinturón a la bestia.  De la sangre que brotó del cuerpo sin vida del monstruo nació una rosa roja que el caballero le entregó a la princesa.

Perseo, Andrómeda y el monstruo marino

Es claro que en todas las cosmogonías se representa la misma lucha, relacionadas con el trabajo interior que cada uno de nosotros debe realizar. Así, la lucha de san Jorge con el dragón, es similar a la que se describe en la leyenda de San Miguel arcángel y el dragón. En la leyenda griega, es Perseo, quien vence a un monstruo marino y libera a la princesa Andrómeda.

Podemos decir que los mitos, en cierta medida, tienen un esqueleto, una serie de motivos que se suelen repetir, formando una especie de cadena de eventos. A veces el orden de estos se cambia o se altera el momento, produciéndose variaciones sobre el tema. Esto no ocurre solo con cuentos de una misma cultura o tiempo, sino de culturas diferentes. Así, uno de estos ejemplos es la semejanza entre el mito grecolatino de Perseo y el japonés de Susanoo.

Perseo es un héroe del linaje de Zeus, hijo de Dánae y abuelo de Heracles, cuyo mayor logro es la decapitación de la Gorgona Medusa. Libera a Andrómeda, que es hija del rey Cefeo y de Casiopea; ésta había sido atada a un peñasco como castigo por la hybris de su madre, la cual osó comparar su belleza con la de las Nereidas, o, en otras versiones, con la de la propia Hera. Las Nereidas, hijas de Posidón, enfurecidas, piden venganza a su soberano padre. Así pues, el colérico dios envió un monstruo marino a las tierras de Cefeo, a Etiopía, y empezó a asolar sus tierras por medio de terribles inundaciones. Consternados ante tal catástrofe y tras consultar el oráculo de Amón, ofrecen a la hija de Casiopea como sacrificio, atándola a una roca junto al mar. Perseo, después de matar a Medusa y ataviado con las sandalias aladas de Mercurio, sobrevolaba Etiopía y pudo ver a Andrómeda. Enamorado a primera vista, pregunta al padre por su mano y éste le cuenta al griego la situación. Perseo se ofrece a liberarla a cambio de casarse con ella. Sin aparente dificultad, mata al monstruo gracias a las armas con las que se había enfrentado a la Gorgona, y consigue la mano de Andrómeda.

Santa Margarita y el dragón

Otras leyendas similares a la de san Jorge y el dragón, son las de María Magdalena o de Marta, su hermana, venciendo al dragón “Tarasca” en Provenza, Francia. En dicha leyenda, se cuenta que Magdalena ata con el cinturón de su vestido al monstruo y lo lleva a la ciudad vencido. En otros giros de la leyenda, es su hermana Marta quien vence al dragón. La intervención del cinturón en las leyendas, nos lleva al noveno trabajo de Hércules relacionado con el cinto de Hipólita y que explica ampliamente el Avatar de Acuario en Las Tres Montañas.

No podemos dejar de mencionar la leyenda de santa Marina o Margarita de Antioquía, quien fuera devorada por un dragón debido a que no quiso sucumbir al acoso del gobernador Olibrio. Sin embargo, con el crucifijo en la mano, la santa logra rasgar el vientre de la bestia, liberarse y vencerla. Es obvio que detrás de la leyenda, se esconde la victoria sobre la tentación sexual. Las distintas fuentes con particulares variantes retratan los terribles martirios a que San Jorge es sometido hasta que finalmente es decapitado. Aquí nuevamente hay paralelismos: Margarita de Antioquía, también fue decapitada y recordemos también la decapitación de Juan Bautista y el famoso decapitado de Chichén Itzá y los códices mayas.

La captura del vellocino de oro y el dragón íntimo en la leyenda

La Gnosis eterna y universal, con la poderosa herramienta de la religión comparada, la simbología universal y la revelación por intuición, nos ayuda a develar todo el simbolismo escondido detrás de la victoria de san Jorge y otros héroes, como Sigfrido y el dragón en las leyendas alemanas o de Jasón (Iason -IAO) y sus argonautas, míticos héroes griegos entre quienes estaba Teseo, Orfeo y el mismísimo Hércules, quienes viajaron en el navío Argos para la conquista del vellocino de oro custodiado por el dragón de la isla Cólquida (IAO) y heroínas o mujeres heroicas, como Magdalena, Marta o Margarita; sobre el dragón. Las aguas hediondas, el lago infestado, el cordero, la lanza y la rosa, de la cual mucho nos explica el maestro Huiracocha en su obra Rosa esotérica y de Samael Aun Weor en su obra Tratado de Medicina Oculta.

En el mito de Jasón y los argonautas, Jasón preguntó al rey Aetes si le daba permiso para llevarse el Vellocino de Oro. La única condición que éste le impuso fue que debía poner bajo un yugo, para que arasen, a dos bueyes que echaban fuego por la boca. Después debería hacer un surco en la tierra para sembrar dientes de dragón y poner a sus pies a los hombres que naciesen de esas semillas infernales. Aetes pensó que se trataba de una tarea imposible, sin tener en cuenta que su hija Medea, una adivinadora de gran talento, se enamoraría perdidamente del héroe y le daría un ungüento mágico que le inmunizaba frente a las llamaradas que emanaban de la boca de los bueyes, además de aconsejarle lanzar una piedra a los guerreros que brotasen de la tierra antes de empezar a luchar contra ellos. Todo salió según los planes de Medea y Jasón pudo llevarse el Vellocino de Oro del bosque sagrado. Derrotar al dragón que vigilaba el bosque no fue un problema, gracias a que Medea le había dado a Jasón unas hierbas mágicas que hicieron que el monstruo quedase dormido casi de inmediato.

El cine y la televisión han nutrido sus propuestas con diversas películas de inspiración mitológica. Así en producciones como Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos, Juego de tronos, Draco, El Hobbit, la zaga de Harry Potter, La historia interminable o sin fin y muchos más. En relación con el dragón en sí mismo en todas las leyendas los héroes y heroínas que luchan contra él, tienen que vencerlo, domarlo o eliminarlo. Nos hablan de las bestias íntimas que llevamos ocultas en el inconsciente, en nuestro subconsciente, en la sombra de nuestra psiquis; nuestros defectos de carácter, debilidades humanas, miedos, sufrimientos, ansiedades, emociones negativas; entre otros.

Las fiestas solares en el Tahuantinsuyo, el imperio del Inca

Los mitos, son narraciones alegóricas tradicionales y maravillosas ubicadas en tiempos remotos. Son protagonizados por fuerzas sobrenaturales o seres divinos. Por su medio se explican fenómenos o acontecimientos extraordinarios, como el origen del cosmos y grandes acontecimientos de la humanidad. Uno de los mitos más universales y profundos es el que se relaciona con el Sol y el nacimiento, drama, pasión, muerte y resurrección de Cristo: el Mito Solar.

Es indiscutible que la Navidad es un acontecimiento cósmico que se relaciona con una de las posiciones principales del Sol en su movimiento aparente en relación con el planeta Tierra: el Solsticio de Invierno en el hemisferio norte. En forma similar, Domingo de Pascua, en Semana Santa, se establece, en el Santoral, en la primera luna llena después del equinoccio de primavera. De tal manera que, resulta innegable que las fiestas principales del cristianismo, son fiestas solares. En síntesis, son ocho, las ocho principales posiciones del Sol. Cada una se relaciona con las siguientes celebraciones cristianas.

  • Nacimiento: Navidad
  • Candelaria y carnaval
  • Muerte y resurrección: Semana Santa
  • Día de la Cruz,
  • Verano: Día de San Juan
  • Otoño: San Mateo apóstol
  • Santiago apóstol, santa Ana y san Joaquín, Marta de Betania
  • Hallowen, Todos los santos y Día de difuntos

El equinoccio de Libra

En su movimiento aparente por la eclíptica, hay cuatro posiciones del Sol sumamente importantes: los dos equinoccios y los dos solsticios. La eclíptica es la línea curva que, en su movimiento aparente, el Sol recorre sobre la Tierra. Es la ruta del Sol, los planetas y las constelaciones zodiacales. Ya se ha estudiado con anticipación estos momentos tan importantes en la ruta del Sol, pero resulta necesario profundizar en su estudio. Las grandes fiestas sagradas de todas las religiones solares están relacionadas directamente con las principales posiciones del astro rey. Es claro que es perfectamente posible trazar una gran cruz cósmica para identificar las cuatro posiciones esotéricas.

El brazo horizontal de dicha cruz cósmica lo podemos representar por los dos solsticios. A la izquierda, el solsticio de invierno y a la derecha, el solsticio de verano. El solsticio de invierno, en el hemisferio norte, corresponde a la noche más larga, que ocurre el 21 de diciembre. Hoy no se puede negar que ese momento se corresponde esotéricamente con la época de Navidad y de ninguna manera es producto de la casualidad.

La cruz cósmica, santa y bendita, en el Cosmos, hace corresponder su palo vertical con los dos equinoccios. El lado superior lo relacionamos con el equinoccio de primavera, en el hemisferio norte y equinoccio de otoño, en el sur; que ocurre aproximadamente el 21 de marzo. Al otro lado de esta cruz cósmica imaginaria encontramos el equinoccio de otoño que ocurre el 22 de septiembre.

De manera general, astronómica y astrológicamente, al equinoccio de marzo, se le denomina punto de Aries, que marca el inicio del mes zodiacal de la constelación de Aries, por lo que bien, podemos denominarlo, como equinoccio de Aries. En forma similar, al equinoccio de septiembre, se le denomina punto de Libra, es decir, es el equinoccio que marca el inicio del mes zodiacal de la constelación de Libra. En su movimiento aparente, el Sol pasa por la línea ecuatorial en el punto de Aries, de sur a norte. Inversamente, en el punto de Libra, el Sol pasa sobre la línea ecuatorial, de norte a sur.

Por los días del equinoccio de Libra, en el santoral cristiano, se celebra el día de San Mateo evangelista, nuestra Señora de la Merced y a Cleofas, uno de los primeros discípulos del Señor.

En el hemisferio sur, las estaciones se registran en forma opuesta a como ocurren en el hemisferio norte. Así, si en el hemisferio norte, a finales de diciembre ocurre el solsticio de invierno; en el hemisferio sur, ocurre el solsticio de verano. En forma similar, por la época del 21 de junio en el hemisferio norte se inicia el verano, mientras en el hemisferio sur marca el solsticio de invierno. De esta manera, en Sudamérica, por ejemplo, por esa época se celebra el nacimiento del Sol, el nacimiento del dios Inti, en la cultura del Tahuantinsuyo, el imperio del Inca y se celebraba la fiesta más importante del Imperio, el Inti Raymi.

Es así como, mientras en el hemisferio norte, el 20 o 21 de marzo, ocurre el equinoccio de primavera, al mismo tiempo, en el hemisferio sur, está ocurriendo el equinoccio de otoño. Es la época de Semana Santa y la crucifixión, en el hemisferio norte. En forma inversa, por la época del 21 o 22 de septiembre, en el hemisferio norte ocurre el equinoccio de otoño; mientras que en el hemisferio sur, sucede al mismo tiempo, el equinoccio de primavera, la fiesta de Koya raymi. (Coya, encierra en sí misma el IAO sagrado: IACO). El Koya, Kolla o Killa Raymi, es la fiesta de la Jora o fiesta de la fecundidad y la belleza femenina. Es, asimismo, la fiesta dedicada a la Luna, es decir, a la Koya o Killa en kichwa. En la cosmovisión andina, el Tarpuy Raymi, es la fiesta de la siembra, es el fin de la preparación de suelos y se inicia el nuevo ciclo de los cultivos.

En esta fiesta se realiza el ritual de la Luna y de la Tierra como elementos de la fecundidad. Se celebra el 21 de septiembre en homenaje al género femenino, básicamente a Pachamama o madre Tierra, quien se prepara para recibir la semilla del maíz. Se celebra en el noveno mes del calendario Inca. Era la gran fiesta de la Luna que representaba a la Coya, esposa del Inca o señora del Sol. Durante este mes mandaron los incas a expulsar a las enfermedades de los pueblos y las pestes de todo el Tahuantinsuyo, para ello, se vestían como para ir a la guerra a pelear, tiraban con hondas de fuego y en voz alta echaban a las enfermedades y realizaban ceremonias en las cuales rociaban las casas y calles.

Los pueblos originarios, tan amigos de  observar  las estrellas, se dieron cuenta que en determinada época del año el Sol se mueve  desde una posición perpendicular sobre el Trópico de Capricornio, hasta una posición perpendicular sobre el trópico de Cáncer. A estos días extremos en la posición del Sol se les llamó solsticios de invierno y verano, los cuales ocurren los días en torno del 21 de diciembre y 21 de junio en el hemisferio norte y solsticios de verano e invierno en el sur. Como en los mitos de las culturas antiguas, los griegos a los solsticios le llamaban “puertas” y, en parte, no les faltaba razón. La “puerta de los hombres”, según estas creencias helénicas, correspondía al solsticio de verano (del 21 al 22 de junio) a diferencia de “la puerta de los dioses” del solsticio de invierno (del 21 al 22 de diciembre).

Este simbolismo era compartido por pueblos distantes, separados por el océano Atlántico. Es el caso de los incas en Perú. Los dos festivales primordiales del mundo incaico eran el Capac-Raymi (o Año Nuevo) que tenía lugar en diciembre y el que se celebraba cada 24 de junio, el Inti-Raymi (o la fiesta del Sol) en la impresionante explanada de Sacsayhuamán.

Muchas culturas celebran el equinoccio de primavera como el inicio de la temporada de crecimiento y plenitud. La celebración de Pascua en los Estados Unidos es un ejemplo de la incorporación de las tradiciones originarias del equinoccio de la primavera. Los huevos, son símbolos de fertilidad y primavera, más específicamente de la diosa Ostara (de donde viene el nombre Easter), y originalmente correspondían a la celebración del equinoccio vernal. En Irán y Afganistán el equinoccio vernal marca el inicio del año nuevo, y muchos países de Europa tienen festivales tradicionales de primavera.

Fueron cuatro las festividades principales o eventos culturales integrales que se conmemoraban en el Tahuantinsuyo, como lo indica el Inca Garcilaso de la Vega: “Los Incas celebraban en su corte cuatro fiestas solemnes cada año. La principal y majestuosa era la fiesta del Sol,… La segunda y no menos principal era la que hacían cuando armaban caballeros a los noveles de la sangre real”. Esta segunda festividad era el Qhapaq Raymi. Aparte de las cuatro festividades principales había otras “ordinarias que se hacen cada luna, y otras particulares” (Comentarios Reales).

Estas festividades o conmemoraciones de tipo cultural-espiritual, que fueron llamados Raymi, tenían fundamento astronómico. Estaban basados en los solsticios y equinoccios (inicio de las cuatro estaciones), guardando plena armonía con la Naturaleza y el fluir del cosmos.

En los Comentarios Reales (Libro segundo, Cap. XXII), se lee que “Alcanzaron también los solsticios de verano y del invierno, los cuales dejaron escritos con señales grandes y notorios, que fueron ocho torres que labraron al oriente, y otras ocho al poniente de la ciudad del Cuzco, puestas de cuatro en cuatro…”  En cuanto a los equinoccios de primavera y otoño los Incas “También alcanzaron los equinoccios, y los solemnizaron mucho… Para verificar el equinoccio tenían columnas de piedra riquísimamente labradas, puestas en los patios y plazas que había ante los templos del sol”.

Samael Aun Weor, hablando de las celebraciones incas y el equinoccio de septiembre, explica que: “Los conocimientos astronómicos de los “adoradores del Sol”, allá por el año de 1250, antes de la conquista de los Incas, eran casi tan altos como los de los aztecas de la época, o de los egipcios de la antigüedad. Ellos sabían del movimiento del Sol, que en su lenguaje se llamaba Inti y de la Luna, Mama Quilla. Conocían los puntos cardinales y su orientación: Chincha, Norte; Colla, Sur; Anti, Oriente; y Cunti, Occidente. Para determinar los equinoccios en forma exacta, tenían un sistema muy simple y por lo mismo admirable para su tiempo. Sencillamente usaban un cilindro sin techo, hecho de piedra, de más o menos 18 metros de circunferencia y ocho metros de altura, con una puerta de entrada. Este cilindro constituía un observatorio astronómico y un lugar exclusivamente para la adoración al Sol.”

“Cuando el Sol se encontraba próximo al cenit, los sacerdotes encargados de la «observación ritual», entraban por una puerta al cilindro; otros, quedaban en el exterior; y en el momento en que el Sol alumbraba totalmente el fondo del cilindro y no proyectaba ninguna sombra afuera ni adentro, era la hora «cero», o sea el paso del Sol del hemisferio norte, el 21 de marzo; y viceversa, el 23 de septiembre. Los hijos del Sol a la línea ecuatorial la denominaban Inti-Ñan, que quiere decir el «camino del Sol», significado muy real, por cuanto las 24 horas del 21 de marzo y del 23 de septiembre, el Sol recorre la línea ecuatorial, alrededor de la Tierra. He aquí su significación: Inti: Sol; Ñan: camino. Los días de las fiestas equinocciales que por tradición se observan, coinciden perfectamente con las fechas astronómicas del 21 de marzo y del 23 de septiembre, lo que prueba que los «devotos del Sol» estaban en la verdad, señalando este lugar astronómico llamado Inti-ñan (el camino del Sol), como centro del mundo y templo de su dios Sol.”

En el antiguo imperio del Inca, “Las fiestas del 23 de septiembre eran severas, suplicantes y rogativas, a fin de obtener las bendiciones de su dios Sol, para iniciar sus labores físicas y espirituales. Era una serie de manifestaciones expresivas de súplica en que ponían en juego los efectos del amuleto y de la magia o teúrgia. Enterraban cuyes y sus corazones ofrecían en fuentes de precioso metal a su dios Sol; guardaban en cofres de barro, los trapos usados por el labrador y pequeñas porciones de tierra tomadas del terreno a sembrar, hasta la cosecha. Comenzaba la lucha entre el bien y el mal; el bien, representado por un atlético guerrero, armado con una lanza de madera y con la insignia del Sol en el rostro; el mal, el diablo, al que denominaban «mandingo» o iguanchi, como lo llamaban los jíbaros; se presentaba revestido con una máscara fantasmagórica -diablo-humano cabeza de diablo evocando sentencias agoreras. Al final de esta lucha, triunfa el bien sobre el mal; después de ultimado el mal con las lanzas, con gritos de desprecio, el Sacerdote ordenaba a los soldados y al pueblo que lo arrojaran en la quebrada del mandingo y terminaban con una danza triunfal brincada.”

 

Los eones y el Pleroma

En el Diccionario de la Real Academia Española, el DRAE, se encuentran varias acepciones para el concepto de los eones. Transcribiremos la que nos ocupa en este tema: En los estudios gnósticos, cada una de las inteligencias eternas o entidades divinas de uno u otro sexo, emanadas de la divinidad suprema. El término aeón, no está registrado en el diccionario de la Real Academia Española, por lo que nos abstenemos de utilizarlo en nuestra exposición, más que para remitirlo al término usual en habla hispana. Así leemos que: Aeon es una palabra griega αἰών ( aión ) y eso significa lo que es para siempre , o incluso un largo período de tiempo e incluso para designar eternidad . De la lengua griega se puede traducir al portugués como “fuerza vital”, “tiempo de vida”, “eterno” o incluso “generación”. Aeon también se conoce como “éon”, “eão” y “eon”.

En varios diccionarios y otras fuentes, se hallarán referencias a los eones, como la siguiente: Cada uno de los seres eternos, emanados de la unidad divina, que colman el intervalo entre la materia y el espíritu, poniéndolos en relación. En Wikipedia, la definición amplía la del DRAE. Allí se lee que un eón es cada una de las inteligencias eternas o entes divinos, de un sexo u otro, que en conjunto integran la plenitud de la divinidad suprema, de la cual emanan.

La Gnosis eterna y universal enseña que los eones, están dispuestos en una jerarquía descendente que llega hasta la materia. Los eones son emanaciones de lo Divinal incognoscible e inmanifestado. Así, en el tomo V de la Enciclopedia práctica Jackson, se lee: “Dios produce por emanación una serie de seres intermedios, llamados eones. Entre Dios y la materia sitúan los gnósticos el mundo. La emanación de los eones en serie descendente se recorre nuevamente en línea ascendente hasta llevar a la salvación.

Los eones son entidades notables dentro de la Cosmovisión gnóstica. Los eones son entidades divinas, que normalmente están en pares, o tamaños, y que existen en el Pleroma, considerado “un espacio y una luz”. Los nombres de los dioses, deidades o seres divinales están relacionados con características espirituales, como Pistis (fe), Sophia o Protenoia (predicción), con conceptos importantes para el Gnosticismo universal, como anthopos (hombre) o espíritu. Desarrollado por el teólogo Valentín, el concepto eón, señala varios poderes espirituales que evolucionaron de la emanación progresiva del Ser Eterno. El término: eones, se refiere por un lado a los seres celestiales, los cosmocratores o elohim creadores; pero también a regiones celestiales, así como a las partes superiores del Ser. De esta manera, los eones, bien pueden ser siete, los siete cosmocratores, elohim de la Torá y el Tanaj hebreos o cabires, según la tradición semítica. Es decir, los siete genios o logos planetarios estudiados en la Gnosis contemporánea. Los Siete ángeles del Apocalipsis, que en nuestro caso, preferimos denominarlos como elohim, ya que están por encima de la jerarquía celestial de nueve gradaciones, subdivididas en tres triadas, según el Eneagrama: ángeles arcángeles y principados; potestades virtudes y dominaciones; tronos, querubines y serafines. Por aparte, los eones, también pueden ser trece, las doce regiones celestiales y Aelohim, la Divinidad inmanifestada; pero también pueden ser 30, 72 o 360.

José Montserrat Torrents, en su versión de “El Evangelio de Judas”, explica que: “Para designar de modo genérico a las entidades o personificaciones del Mundo Superior Espiritual, los gnósticos de todas las ramas adoptaron el término griego «eón» (aion). En este significado, y en los más usuales de «periodo de tiempo» y de «eternidad», los gnósticos no difieren de los escritos filosófico-religiosos de su tiempo. Entre los gnósticos, «eón» se contrapone al mundo inferior”. Explica además que este uso conceptual tiene su origen en un texto de Platón (Montserrat, 107)

Rafael Vargas, en su obra: El maestro gnóstico Valentín y los valentinianos”, cita al maestro gnóstico Basílides, quien afirmó que: «Y, una vez que el Padre hubo dado toda la potestad, con el consentimiento del Pleroma, es enviado el ángel del Consejo (Jesús) y pasa a ser cabeza (Cristo) de todos los eones después del Padre.

En forma similar, en la versión de Fernando Kein, para “Los Evangelios Gnósticos” y publicada por Almuzara (España, 2008); encontramos en el apartado 17 del Evangelio de la Verdad, lo siguiente: “De esta manera el Logos del Padre surge en la Totalidad como el fruto de su corazón y la forma del rostro de su voluntad. Él (Yeshua) sostiene a la Totalidad, les expía y además asume la forma del rostro de cada uno, purificándolos, trayéndolos de vuelta hacia el Padre y la Madre. Yeshua de bondad infinita. El Padre descubre su seno, que es la Espíritu Santo, revelando su secreto. Su secreto es su Hijo, para que por la misericordia del Padre, los eones dejen de inquietarse buscándolo al Padre y se ubiquen dentro de Él, sabiendo que esto es el reposo”.

También en el numeral 22, se lee: “Entonces cuando la Gnosis se acercó aniquiló al Engaño con todas sus emanaciones El Engaño es vano, porque no tiene nada dentro. La Verdad apareció y todas sus emanaciones la conocieron. Abrazaron al Padre y se unieron con Él en un poder perfecto. Porque cada uno que ama a la Verdad, se pega a la boca del Padre por su lengua, recibiendo la Espíritu Santa. La Verdad es la boca del Padre, su lengua es la Espíritu Santa. Esta es la revelación del Padre y su automanifestación a sus eones. Él ha revelado su secreto, explicándolo todo”.

En la versión de National Geographic para el Evangelio de Judas, se encuentra el análisis de Bart D. Ehrman, titulado “La cristiandad alerta: la visión alternativa del Evangelio de Judas. En dicho texto, se encuentra el siguiente fragmento relativo a los eones: “Algunos pensadores gnósticos explicaron este perverso mundo material desarrollando complicados mitos de la creación. Según esos mitos, la deidad suprema queda enteramente fuera del mundo, pues es espíritu absoluto sin cualidades ni aspectos materiales. Ese ser divino engendró una numerosa prole: los eones, que, como él eran entidades espirituales. Originalmente, ese reino divino habitado por Dios y sus eones era todo cuanto había. Pero sucedió una catástrofe cósmica, en la cual uno de aquellos eones de alguna manera cayó fuera del reino divino, y eso dio lugar a la creación de otras entidades divinas que, por lo tanto cobraron existencia fuera de la esfera divina. Esas divinidades menores crearon nuestro mundo material, hicieron el mundo como lugar donde retener las chispas de divinidad que habían capturado, a las que colocaron en cuerpos humanos. Algunos humanos, en otras palabras, tienen un elemento de la divinidad en su interior, en su núcleo esencial. Esas personas no tienen almas mortales, sino inmortales, encerradas temporalmente en este miserable y caprichoso reino material. Y esas almas necesitan escapar, volver al reino divino de donde vinieron”.

Barbelo

Entre los eones, se encuentra la morada de Barbelo, es decir, la eterna Madre Espacio o Mulaprakriti; tal como se lee en la nota 22 de la versión de National Geographic, para el Evangelio de Judas: “Admitir que Jesús viene del reino (o eón) inmortal de Barbelo es admitir, en términos séticos, que Jesús pertenece al divino reino celestial y es hijo de Dios”.

En la versión de Montserrat Torrents para dicho Evangelio, se lee: “Al día siguiente de estos sucesos, Jesús se [manifestó] a sus discípulos. Y ellos le dijeron: «Maestro ¿adónde fuiste y qué hiciste cuando nos dejaste?». Jesús les respondió: «Me encaminé a una grande y santa generación». Sus discípulos le dijeron: «Señor, ¿Cuál es la gran generación que nos sobrepasa y que es santa y que no está ahora en estos eones?». En las nota 31 de la versión de National Geographic, “Estos reinos o eones son los que aquí abajo son meras copias de los reinos o eones de arriba”. A continuación, en la versión de National Geographic, se lee: “En verdad [yo] os digo que nadie nacido [de] este eón verá esa [estirpe]…”. Más adelante se lee: “’[Sea] creado un eón luminoso’, y fue creado. Creó la segunda luminaria [para] reinar sobre ella, junto con cantidades innumerables de ángeles para que prestaran sus servicios. Así es como él creó el resto de los eones iluminados”. En el análisis de Marvin Meyer, titulado: “Judas y la conexión gnóstica”, contenido en la versión de National Geographic, ya citada, se lee que «La frase “el reino [o eón] inmortal de Barbelo” es frecuente en los textos séticos. Se refiere al reino superior de la divinidad más allá de este mundo, y está asociada con la figura de Barbelo, un personaje destacado de los textos séticos, donde asume el papel de nuestra Madre en los cielos».

En la Introducción a The Gnostic Bible, Marvin Meyer y Willis Barnstone, explican que: “En la literatura clásica de la sabiduría gnóstica, este mundo exaltado es a menudo llamado el pleroma o plenitud de Dios, y los habitantes de este mundo son llamados eones o reinos eternos. El primero de los eones suele ser la divina madre. Para Simon el Mago, ella es Helena, o ennoia, el pensamiento de Dios. En el Libro secreto de Juan ella es Barbelo, o pronoia, el primer pensamiento o previsión de Dios”. Afirman también que: “A menudo, los eones se identifican como atributos espirituales de lo divino, reciben nombres y se unen como parejas, amantes espirituales en la plenitud de lo divino… En el El reino de luz maniqueo, el padre de la grandeza, está rodeado de 12 eones y 144 eones de eones”.   (Traducción libre).

Sophia

Otro de los eones, muy importante es la cosmovisión gnóstica, es Sofía , Sophia o Pistis Sophia, que aparece recurrentemente en los textos gnósticos. Así, en la Introducción a The Gnostic Bible, Marvin Meyer y Willis Barnstone, explican que: “Entre los eones y manifestaciones de lo divino a menudo hay una figura que representa lo divino en este mundo, caído de la luz de arriba pero presente como La luz de Dios con nosotros y en nosotros. En muchos textos gnósticos esta es la figura llamada Sophia o sabiduría, como se mencionó anteriormente”. (Traducción libre)

En el análisis de Marvin Meyer, titulado: “Judas y la conexión gnóstica”, contenido en la versión de National Geographic, ya citado, se lee: “Según los textos séticos, la caída del estado de gracia al comienzo del tiempo fue un suceso divino de dimensiones cósmicas. En la Biblia, el Génesis narra la historia de Adán y Eva, que ceden a la voluntad de la serpiente y comen del árbol de la ciencia del bien y del mal contra la voluntad de Dios. Los textos séticos hablan de Sabiduría divina, personificada en Sofía, que comparte rasgos con Eva y cae en un error que podría tener graves consecuencias,. La parte que se ha salvado del Evangelio de Judas no incluye la historia de Sofía y de su caída. Hay sólo una referencia a Sofía en una parte fragmentada del texto donde, con pocas explicaciones, la llaman “corruptible Sofía”. Después de una laguna hay una referencia a “la mano que ha creado a la gente mortal”, que puede relacionar a Sofía con el dios que creo este mundo. En el libro secreto de Juan el relato de la caída de la Sabiduría es expuesto con más detalle:

Entonces Sofía, que es la Sabiduría del Discernimiento y que constituye un eón, concibió de una idea de sí misma, y con la idea del Espíritu invisible y de la Providencia. Quiso engendrar algo semejante a ella misma, sin el consentimiento del Espíritu, que no había dado su aprobación, sin su compañero y sin la consideración de éste. El compañero no dio su aquiescencia,. Ella no encontró a su compañero, y considero esta cuestión sin la aprobación del Espíritu y sin que su compañero lo supiera. A pesar de todo dio a luz. Y a causa del poder invencible que hay en ella, su pensamiento no fue huero. De su seno nació algo imperfecto y diferente de ella en su apariencia, porque lo había concebido sin su compañero. No se parecía a su madre, y era deforme. (II:9-10).

En la Carta de Pedro a Felipe, el que hace la revelación en el texto da otro detalle crucial de la caída de la Madre Sofía. En la versión de la carta del Códice Tchacos el que hace la revelación dice:

Para comenzar con [relativo a] la imperfección de los eones, su imperfección es la desobediencia. La Madre, dando muestra de escaso juicio, se manifestó sin el mandato del Gran Uno. Fue él quien quiso, desde el comienzo, crear eones. Pero cuando ella [habló], apareció el Soberbio Uno. Una parte del cuerpo de ella fue abandonada, y el Soberbio Uno la tomó, y fue así la imperfección. Esa, pues, es la imperfección de los eones (3-4).

A este respecto, Samael Aun Weor, en su obra “Pistis Sophia develada”, explica lo siguiente: “Pistis Sophia es una palabra compuesta. Pistis Sophia significa: Poder-Sabiduría. Pistis significa Poder. Sophia quiere decir Sabiduría. Incuestionablemente, el Poder está en el Fohat, es decir, en el Fuego. La auténtica Sabiduría se convierte en Fuego. Existe el Fuego del Fuego, la Llama de la Llama, la Signatura Astral del Fuego. Obviamente, Cristo-Sabiduría, es la signatura astral del Fuego. En el Decimotercero Aeón están los terribles Misterios de la Pistis Sophia. Obviamente, la Pistis Sophia surge de entre el seno del Eterno Padre Cósmico Común. Ostensiblemente, la Pistis Sophia surge de entre el Absoluto Inmanifestado y queda depositada en el Aeón Trece. Necesitamos pasar por la Aniquilación budhista si es que queremos desposarnos con la Pistis Sophia. Los adoradores del querido Ego nunca hallarían a la Pistis Sophia”. (Sólo con la muerte adviene lo nuevo, si el germen no muere, la planta no nace. La Pistis Sophia se halla latente dentro de cada uno de nosotros, en nuestro Universo interior. Sólo la muerte del Ego nos permitirá desposarnos con Pistis Sophia para ascender al Aeón Trece. Incuestionablemente, uno de los tres triples poderes, Eros desviado, o Cupido desencaminado, ocasiona a la Pistis Sophia el peor daño.

En el capítulo XXX, de Pistis Sophia develada, se lee: “Cuando Jesús dijo esto a sus discípulos, sucedió que María se adelantó hacia él y le dijo: «Mi Señor, te he oído decir hace poco: «Pistis Sophia es en sí misma una de las cuatro y veinte emanaciones». ¿Cómo es entonces que no está en su región? Pues has dicho: «La encontré debajo del decimotercero Aeón»».

El Kalki Avatar, explica que Sophia o Pistis Sophia, es la la sabiduría divina, la misma diosa de la Sabiduría, Atenea o Minerva, así como la razón objetiva del Ser y la conciencia despierta. Explica que: “Pistis Sophia puede subir o bajar, ascender hasta el Aeón Trece o descender hasta el Tartarus. Pistis Sophia está dentro de nosotros mismos, aquí y ahora. Los Regidores de los doce Aeones, que están dentro de nosotros mismos y que son partes auto-independientes de nuestro propio Ser, sufren y anhelan cuando Sophia se eleva hacia el Aeón Trece, la parte más elevada del Ser. En modo alguno se lograría la perfección de todas las partes autónomas y auto-conscientes de nuestro propio Ser sin los esplendores de Pistis Sophia. Explica además, el Avatar de la Era de Acuario, que: “Los poderes tenebrosos, que moran en los bajos fondos animales del hombre, quieren despojar a la Pistis Sophia de sus poderes, no le perdonan jamás el que ilumine los misterios que están en los niveles superiores del Ser”.

Los eones como regiones cósmicas

El concepto de eones como regiones cósmicas o cielos se refiere a los doce eones y en especial, al eón trece, que corresponde a la región más profunda del Espacio Abstracto Absoluto, el Ain. En el Nuevo Testamento, en la Biblia, constantemente se hace referencia al “reino de los cielos” (en plural, indicando que son varios). Pablo en la segunda de Corintios habla del tercer cielo, cuando dice: “Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo”. (2 Co 12:2). Dante Alighieri describe detalladamente nueve cielos y los mayas hablan de trece cielos. Los trece cielos de la cosmovisión maya, son los 13 eones o regiones celestiales.

Según Henri Charles Puech, en su obra: En torno a la Gnosis, el conjunto de emanaciones divinas forma el Pleroma. El Pleroma es el mundo divino, la morada de la luz.

El mundo divinal, el ámbito glorioso del Pleroma, surgió directamente de la Luz negativa, de la existencia negativa. Finalmente, el Nous, Espíritu o Neuma, contiene en sí mismo infinitas posibilidades susceptibles de desarrollo durante la manifestación. Entre los límites extraordinarios del Ser y del no Ser de la filosofía se ha producido la multiplicidad o caída. El mito gnóstico de la caída de Sophia (la divina sabiduría) alegoriza solemnemente a este terrible trastorno en el seno del Pleroma.

Los primeros nueve cielos se corresponden con cada uno de los planetas, según el orden del antiguo sistema de clasificación astronómica: Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Cada uno de esos cielos es la morada de una categoría especial de seres divinos, según la clasificación angélica. El orden es el siguiente: ángeles, arcángeles y principados; constituyen la primera triada. Potestades, virtudes y dominaciones; corresponden a la segunda triada. Tronos, querubines y serafines a la última y más alta triada. El ascenso a cada uno de los doce cielos, se corresponde con los doce trabajos de Hércules. Los tres cielos que se encuentran en lo más alto, corresponden a las tres regiones del Ain Soph.

Los treinta eones pleromáticos

Samael Aun Weor, explica en el capítulo titulado: “Antropología Gnóstica de su obra: “La Doctrina secreta de Anáhuac, que: “El mito gnóstico de Valentín, que en forma específica nos muestra a los treinta eones pleromáticos surgiendo misteriosos de entre el Espacio abstracto absoluto por emanaciones sucesivas y ordenadas en parejas perfectas, puede y debe servir como arquetipo modelo de un mito monista que en forma más o menos manifiesta se encuentra presente en todo sistema gnóstico definido”. En Pistis Sophia develada, explica además el maestro que los eones emanan resplandecientes del Pro-Padre. El Avatar de Acuario, también explica que los treinta eones surgen en la aurora de la creación y son los cosmocratores o elohim creadores.

En The Gnostic Bible, Marvin Meyer y Willis Barnstone, hacen un análisis de la literatura Valentiniana y explican que: “De la profundidad emana el pleroma de la divinidad, organizado como (al menos) quince pares de seres, o parejas, para un total de (al menos) treinta reinos eternos (eones) Todos están suspendidos, todos se mantienen en la plenitud de lo divino”.

Zeferino González, en su Historia de la Filosofía, refiriéndose al Gnosticismo panteísta, afirma que “El representante principal del gnosticismo panteísta es, a no dudarlo, Valentín o Valentino, que vivía y dogmatizaba en Alejandría por los años 140 de nuestra era; que pasó después a Roma, y que falleció en la isla de Chipre en el año de 160. Reuniendo, desarrollando y sistematizando las corrientes panteístas parciales que hasta entonces se habían manifestado en el seno del gnosticismo durante la primera época de su fermentación, formuló este gnóstico alejandrino un sistema más acabado y completo … He aquí sus rasgos principales:

1º Desde la eternidad y antes que todas las demás cosas, y como principio de todas ellas, existía el Abismo, al cual acompañaba el Silencio. Al cabo de infinidad de siglos, el Abismo concibió la idea de manifestarse, y habiendo depositado esta idea en su compañero el Silencio, nacieron de ella simultáneamente la Inteligencia y la Verdad, las cuales, en unión con los dos primeros, constituyen los cuatro Eones primitivos, las cuatro manifestaciones primordiales de la Divinidad o del Ser. Esta tetrada primitiva pasó después a ser ogdoada, porque la inteligencia y la verdad producen la Palabra y la Vida, y éstas a su vez producen al Hombre y la Iglesia. Esta ogdoada primordial da origen a otros veintidós Eones, diez de los cuales emanan de la Palabra y la Vida, y los doce restantes del Hombre y la [458] Iglesia. La emanación de unos y otros se verifica por Syzigias o parejas, y todos reciben denominaciones más o menos extrañas y obscuras. Los doce pares de Eones que emanan del Hombre y la Iglesia son Parakletos (el paracleto o consolador), y Pistis (la fe); Patriklos (la paternidad, lo que pertenece al padre), y Elpis (la esperanza); Metriklos (lo que dice relación a la madre, la maternidad), y Agape (la caridad); Aeinous (lo que siempre entiende o es inteligente), y Synesis (la prudencia); Eclesiastikios (el eclesiástico), y Makariotes (la dicha); Thélétos (el volente o voluntad), y Sophia (la sabiduría).

Fácil es reconocer que esta colección de Eones, siendo como es politeísta, o, mejor dicho, mitológica en cuanto a su forma, es esencialmente panteísta en su fondo y en su contenido real, en atención a que todos esos Eones son fases y emanaciones descendentes del Ser, el cual, inactivo y silencioso antes, sale de su reposo y silencio para manifestarse y desarrollarse en Inteligencia y Verdad, en Palabra y Vida, en Humanidad e Iglesia o Cristianismo. Lo mismo puede aplicarse a los demás Eones inferiores, emanaciones mediatas del Ser, e inmediatas de la ogdoada. A través de la diversidad de nombres y del proceso por parejas, lo cual puede considerarse como una reminiscencia y reproducción de los dioses masculinos y femeninos del politeísmo, descúbrese con toda claridad el pensamiento panteísta, pensamiento que aparece más indudable y evidente cuando se tiene en cuenta que, según el gnóstico alejandrino, estos treinta Eones constituyen el Pleroma, como si dijéramos, la totalidad, la plenitud del Ser primitivo y absoluto. [459]

Estos 30 eones se ven como una escalera de 30 peldaños que se extiende desde la tierra hasta los cielos. El peldaño superior de esta escalera cósmica es el Primer Eón, la fuente de todo, Dios, mientras que el peldaño inferior es el Trigésimo Eón, el mundo material. En cada peldaño había un guardián angelical cuyo nombre y naturaleza tenían que ser conocidos para poder avanzar al siguiente peldaño de la escalera eónica. El segundo modelo eónico era una serie de 30 círculos concéntricos, donde cada círculo era un peldaño de la escalera cósmica. En última instancia, esta división gnóstica de 30 categorías se convirtió en la base del sistema mágico enoquiano del mago isabelino John Dee.

2º El Eon femenino Sophia, último de los treinta cuyo conjunto forma y representa el mundo inteligible o superior, habiendo concebido un deseo violento de comprender al Padre (al Ser primitivo o divino), produjo en el Pleroma una perturbación y desequilibrio, perturbación y desequilibrio que cesaron cuando el Hijo único del Padre (la inteligencia, el segundo Eón del Pleroma) produjo una nueva pareja de Eones, a saber, el Cristo y el Espíritu Santo, destinados a restablecer el equilibrio y la paz entre los Eones del mundo superior.

Sin embargo, a causa de su desordenado deseo de unirse con el Abismo y de comprender su ser, la Sophia fue desterrada del Pleroma y precipitada en el caos, transformándose en Sophia Achamoth, o sabiduría de orden inferior, y dando origen con sus pasiones, crisis y agitaciones, al mundo material y visible, el cual es, por consiguiente, una degeneración del inteligible o superior, y debe su origen inmediato a la pasión, al movimiento desordenado y malo de uno de los Eones que constituyen el Pleroma. La materia y el Demiurgo son las producciones primeras de la Sophia inferior, la cual, por medio del Demiurgo, que es como el alma universal y el principio activo del mundo, produce todos los seres mundanos, y entre ellos el hombre, el cual recibe su cuerpo de la materia, su alma del Demiurgo y la parte espiritual de la Sophia inferior, la cual recibió este poder del Espíritu Santo enviado por Cristo.

Respecto de los treinta eones pleromáticos, Rafael Vargas, en su obra: El maestro gnóstico Valentín y los valentinianos”, explica que: “Así como es importante la visión que tenían los gnóstico valentinianos al respecto del Misterio de la Santísima Trinidad, no es menos su interés el de los treinta Aeones pleromáticos y las causas de su caída en la materialidad”. Vargas se apoya en Samael Aun Weor y continúa aclarando que: “En el capítulo X: ANTROPOLOGÍA GNÓSTICA, de La Doctrina Secreta de Anawak del V.M. Samael Aun Weor, que nos servirá de marco y guía en el presente capítulo, leemos: «El racionalismo especulativo, en vez de enriquecer al lenguaje gnóstico, lo empobrece lamentablemente ya que los relatos gnósticos, escritos o alegorizados en cualquier forma artística, se orientan siempre hacia el Ser». No se podra evitar, por lo tanto, que cada uno, cada cual, de su propia interpretación a cuestiones que son misterios indecibles, inefables y supracelestes”. Luego cita a Valentín:

El Dios trascendente

«Al principio, el que es paternidad subsistente contenía en sí todas las cosas, que se hallaban en él en ignorancia. Algunos le llaman “Eón inmarcesible”, siempre joven, andrógino, que todo lo contiene y no es contenido. Al Pensamiento que estaba en él unos los llaman Pensamiento, otros Gracia, propiamente, porque suministra los tesoros de la Grandeza a los que provienen de Ella; pero los que hablan verdad la llaman Silencio, porque la Grandeza lo ha acabado todo a través de la reflexión sin palabra».

Al respecto, Vargas explica que: “Al Pensamiento que está en ese Eón inmarcesible le llaman Pensamiento, Gracia o Silencio, reflexión sin palabras, es decir «Gnosis», y el Gnosticismo universal nos lo ha enseñado con diversidad de nombres. «La palabra Gnosis, no es sino la castellanización de la palabra latina «Jina», su verdadera escritura deriva del Parsi y del Arabe, originalmente no era Jina, sino DJIN o DJINN, y así la vemos empleada por muchos autores: JAN, CHHAN, o KAN, DAN, DZAN, D’JAN, JAIN, JIAN, IOAN, CHOAN, todas equivalentes de JANA, YANA, GNANA, GNOSIS, conocimiento».

 Y vuelve a apoyarse en Samael Aun Weor, en la obra “La doctrina secreta de Anáhuac”: “«Ostensiblemente, tanto en esencia como en accidente, Gnosis y Gracia son identificables fenomenológicamente. Sin la Gracia divina, sin el auxilio extraordinario del Hálito sagrado, la Auto-Gnósis, la autorealización íntima del Ser, resultaría algo mas que imposible. Autosalvarse es lo indicado y esto exige plena identificación del que salva y de lo que es salvado. Lo Divino, que habita en el fondo del alma, la auténtica y legítima facultad cognoscente, aniquila al Ego y absorbe en su paropsia a la Esencia y, en total iluminación, la salva. Este es el tema del Salvator Salvandus.»

A continuación, Vargas cita nuevamente a Valentín, en el desglose de la emanación pleromática de los treinta eones:

La primera Tétrada

«Al principio, pues, el Pensamiento incorruptible, queriendo romper las eternas cadenas, ablandó la Grandeza introduciéndola al deseo de su reposo. Y se unió con él y produjo al padre de la verdad, al que los perfectos han llamado Hombre con toda propiedad, porque era el antitipo del ingénito preexistente».

 Y continúa con su explicación y apoyándose en el Avatara de Acuario: “El deseo de grandeza, anhelar ser algo, origino el descalabro, la primera manifestación, de aquello que no tiene manifestación, y produjo “al Hombre Ingénito” preexistente (Padre) o átomo Ain Soph, una primera diferenciación no manifestada fuera del Absoluto, Aelohim, Adibuda, Agnosthos Theos, Aquello de donde surge más tarde nuestro Ser particular, es decir Elohim, Buda o el Dios gnóstico. Entonces, del Eón Inmarcesible (Abismo) y su Deseo de su Grandeza, nace el Padre del Padre, y surge una Díada”.

«El mito gnóstico de la caída de Sophia (la divina Sabiduría) alegoriza solemnemente a este terrible trastorno en el seno del Pleroma. El deseo, la fornicación, el querer resaltar como Ego, origina el descalabro y el desorden, produce una obra adulterada que incuestionablemente queda fuera del ámbito divinal aunque en ella queda atrapada la Esencia, el Budhatta, el material psíquico de la humana criatura. El impulso hacia la unidad de la vida libre en su movimiento puede desviarse hacia el Yo, y en la separación, fraguar todo un mundo de amarguras. La caída del hombre degenerado es el fundamento de la Teología de todas las naciones antiguas. Según Filolao, el pitagórico (sigloV antes de J.C.), los filósofos antiguos decían que el material psíquico, la Esencia, estaba enterrada entre el Yo como en una tumba, como castigo por algún pecado. Platón testimonia también así, que tal era la doctrina de los órficos y que el mismo la profesaba. El deseo desmedido, el trastocamiento del régimen de la emanación, conduce al fracaso. El querer distinguirse como Ego origina siempre el desorden y la caída de cualquier rebelión angélica». (SAW. La doctrina secreta de Anáhuac).

«Se necesita perfección absoluta, para no desprenderse jamás del seno de la Infinitud que todo lo sustenta». «Cualquier anhelo -por insignificante que sea- de vida separada, de ser alguien, es suficiente como para desprenderse de Aelohim y caer en el Reino del Demiurgo Creador…».(SAW. Pistis Sophía develada).

«La desviación del Demiurgo Creador, la antítesis, lo fatal, es la inclinación hacia el egoísmo, el origen real de tantas amarguras. Indubitablemente, la Conciencia egoica se identifica con Yahvé, el cual, según Saturnino de Antioquía, es un Ángel caído, el genio del mal. La Esencia, la Conciencia embotellada entre el Ego, se procesa dolorosamente en el tiempo en virtud de su propio condicionamiento. La situación, por cierto no muy agradable, repetida incesanmente en los relatos gnósticos del Pneuma, sometido cruelmente a las potencias de la Ley, al mundo y al abismo, resulta demasiado manifiesta como para insistir aquí sobre ella». (La doctrina secreta de Anáhuac).

«Si esas “Mónadas Primordiales” no anhelaran ser algo, o alguien, el desequilibrio de las tres Gunas (Sattwa, Rayas y Tamas) no sería factible. Para que las tres Gunas se desequilibren, tiene que existir una causa ingénita, un principio motos ignoto, profundo. Yo encuentro, tal causa causorum, entre los átomos o “Chispas Virginales” que reposan entre el seno del Eterno Padre Cósmico Común. Tiene que haber alguna forma de imperfección (incomprensible para el análisis meramente intelectivo), que viene, naturalmente, a convertirse en esa ingénita causa, que a su vez hace que las “mónadas”, sumergidas entre el seno del Eterno Padre Cósmico Común, anhelan ser algo, o alguien. Si esas Mónadas gozaran de absoluta perfección, no desearían ser algo, o alguien, entonces el desequilibrio de las tres Gunas tampoco sería factible». (SAW. El Universo y los tres Gunas).

A continuación otra cita del texto de Valentín

Abismo, Silencio, Padre, Y Verdad.

«Despúes de ésto, Silencio indujo una unidad natural de luz, y junto con el Hombre (Padre) 

—su conyugio (pareja) consistía en el querer— produjo la Verdad. Los perfectos la llaman con toda razón Verdad, porque era verdaderamente semejante a su madre Silencio, la cual quería que las luces quedaran divididas por igual entre el varón y la hembra, para que, a través de ellos, también la*** que poseían se manisfetara a los que procedían de ellos y estaban divididos en luces sensibles».

 Los setenta y dos y trescientos sesenta eones

En la versión de National Geographic de “El Evangelio de Judas”, se lee: “Los doce eones de las doce luminarias constituyen su padre, con seis cielos por cada eón, de manera que hay setenta y dos cielos para las setenta y dos luminarias, y por cada [50] [de ellos cinco] firmamentos, [para un total de] trescientos sesenta [firmamentos …]. Se les dio autoridad y una [gran] hueste de [innumerables] ángeles, para gloria y adoración, [y tras eso también] espíritus vírgenes, para gloria y [adoración] de todos los eones y los cielos y sus firmamentos”. En la nota 106 de dicha versión del Evangelio de Judas, se lee: “Estos eones y luminarias, los poderes espirituales del universo, representan aspectos del mundo, especialmente el tiempo y las unidades de tiempo. Cabe comparar los doce eones con los meses del año y los signos del zodíaco”.

En el análisis citado: “Judas y la conexión gnóstica” Meyer, establece paralelismos con otro texto gnóstico: “Eugnostos el bienaventurado” y cita lo siguiente: “El autor de Eugnostos el Bienaventurado describe la creación de eones y otras potencias en dos importantes pasajes: Las doce potencias de las que he hablado se emparejaron entre sí y engendraron <seis> machos y <seis> hembras, y fueron en total 72 potencias. Cada una de las 72 dio existencia a cinco potencias espirituales, y el número de potencias llegó a 360. Y están unidas en el deseo. De esta manera la Humanidad inmortal llegó a simbolizar nuestro reino. El primero en concebir, el hijo de la Humanidad inmortal, hadce de símbolo del tiempo. El [salvador] simboliza [el año]. Las doce potencias son símbolos de los doce meses. Las 360 potencias nacidas del salvador representan los 360 días del año. Y los ángeles nacidos de ellas y que son innumerables representan las horas y minutos. (Códice III:83-84, Nag Hammadi)”.

La borrachera, embriaguez o ebriedad en la Gnosis antigua

Introducción

En las tradiciones de las diferentes épocas y distintas civilizaciones, hay elementos comunes irrefutables. En algunas ocasiones, a primera vista, parecieran muy distintos. Sin embargo, al ser analizados con detalle, se observa que siguen un denominador común, un hilo dorado invisible y que, si se tiene el mapa correcto se puede seguir la pista hacia un sendero común. A la luz de divina Gnosis eterna y universal, es posible descorrer el velo del misterio y esclarecer mitos, cuentos y leyendas que encierran verdades cósmicas extraordinarias. Muchas de las tradiciones de las diferentes cosmovisiones dan cuenta del triste estado en el que se encuentra el ser humano en la actualidad. Una característica común en la humanidad, no importa su etnia, clase social o nivel de escolaridad; es el lamentable estado de la conciencia, que se encuentra dormida.

El sueño de la conciencia está presente en todos los libros sagrados de la humanidad. Una de las tareas de todos los mensajeros de lo Alto, ha consistido siempre, en llevar el mensaje del despertar de la conciencia o iluminación espiritual. Sin embargo, no ha sido comprendido por la mayoría de seres humanos. A muchos no les interesa y a otros, les genera un tibio interés, sin decidirse realmente a trabajar en su despertar, El estudio del estado de inconsciencia, que mantiene dormida a la humanidad es motivo de estudio de la Psicología gnóstica o Psicología del despertar. Enseñar a los buscadores de la luz, que es posible despertar, forma parte también de un sistema de educación especial. La educación para el desarrollo del Ser o educación para la auto liberación interior, para la transformación íntima. Desde la perspectiva de la Antropología gnóstica, un elemento recurrente en diferentes pueblos antiguos, para ilustrar que la humanidad vive con la conciencia dormida, es el de presentar a los seres humanos en estado permanente de un tipo de “borrachera”, “embriaguez” o “ebriedad”. A continuación, una compilación al respecto.

Análisis de expertos en Gnosis antigua

Elaine Pagels, en las páginas 178 y 179 de su obra: Los evangelios gnósticos afirma lo siguiente: “Tales gnósticos reconocían que la persecución de la gnosis coloca a la persona en un proceso solitario, difícil, ya que uno lucha contra la resistencia interna. Esta resistencia a la gnosis la caracterizaban como el deseo de dormir o estar borracho, es decir, de permanecer inconsciente”.

Similar explicación la encontramos en la introducción de la obra de Willis Barnstone & Marvin Meyer: “The Gnostic bible”, en la que se lee: “Humans in this world are imprisoned, asleep, drunken, fallen, ignorant. They need to find themselves—to be freed, awakened, made sober, raised, and enlightened. In other words, they need to return to gnosis”; que según el traductor automático de Google, podría traducirse, como: “Los seres humanos en este mundo están encarcelados, dormidos, borrachos, caídos, ignorantes. Necesitan encontrarse a sí mismos, ser liberados, despertados, hechos sobrios, elevados e iluminados. En otras palabras, necesitan regresar a la gnosis”. (Willis Barnstone & Marvin Meyer. The Gnostic Bible. Shamballa Boulder. USA. 2009, 3)

De manera parecida, lo explican Timothy Freke y Peter Gandy en su obra: “Jesús y la diosa perdida”. Según los autores: “Los gnósticos paganos imaginaban que a los que tomaban el camino de la izquierda se les daba de beber un «brebaje para olvidar», tras lo cual se encontraban reencarnados en un cuerpo físico. Los gnósticos cristianos también comparaban nuestro estado presente con el olvido, el sueño, la borrachera y la muerte, estados de los que debemos despertar a través de la Gnosis”. (Timothy Freke y Peter Gandy. Tr. Librada Piñero. Jesús y la diosa perdida – ¿Por qué las enseñanzas originales de los primeros cristianos fueron suprimidas por la Iglesia de Roma? RBA libros – integral. Barcelona. 2006, 158)

La borrachera en el Evangelio de Tomás

En el logion 13 del Evangelio de Tomás, se lee: «Respondió Jesús: «Yo ya no soy tu maestro, puesto que has bebido y te has emborrachado (embriagado) del manantial que yo mismo he medido». Luego le tomó consigo, se retiró y le dijo tres palabras.

Y en el 28, se lee: «Dijo Jesús: «Yo estuve en medio del mundo y me manifesté a ellos en carne. Los hallé a todos ebrios (y) no encontré entre ellos uno siquiera con sed» (ninguno sediento).

Allí mismo en ese logion, se lee: «Buscan de nuevo salir del mundo vacíos; pero ahora están ebrios».

La ebriedad en el Evangelio de la verdad

En el Evangelio de la verdad, en la sección denominada: «Respuesta a la llamada y contenido del libro», se lee: «El que llegue a poseer el conocimiento de este modo sabe de dónde viene y a dónde va. Sabe cómo una persona que habiendo estado embriagada ha salido de su embriaguez, ha vuelto a sí misma y ha corregido lo que le es propio».

También, en la versión de Barnstone & Meyer, en el Evangelio de la verdad, encontramos el siguiente texto, en el fragmento titulado:

THE FATHER CALLING THOSE WHO HAVE KNOWLEDGE (El Padre llama a quien tiene conocimiento)

That person desires to please him, finds rest,20 and receives a certain name. Those who thus are going to have knowledge know whence they came and whither they are going. They know it as someone who, having become intoxicated, has turned from his drunkenness and, having come to himself, has restored what is his own.

Mediante el traductor de Google, leemos:

Esa persona desea complacerle, encuentra descanso, y recibe cierto nombre. Aquellos que así van a tener conocimiento, saben de dónde vinieron y adónde van. Ellos se han reconocido como alguien que, embriagado, se ha apartado de su embriaguez y, habiendo vuelto en sí, ha restaurado lo que es suyo.

La embriaguez de la conciencia en El libro secreto de Juan

En El libro secreto de Juan, también conocido como el Evangelio apócrifo de Juan, se lee:

“12: 6 La embriaguez de las tinieblas le dejó. Reconoció a este ser que era como él y dijo: “¡Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne”! 7 Por esta razón el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su esposa, y los dos se convertirán en una sola carne”.

En dicho libro, las referencias al sueño de la conciencia y la necesidad del despertar son muy claras y precisas:

12: 12 Hice esto para enseñar a los seres humanos y para despertarles del sueño.

12: 14 El Pensamiento Posterior también se les apareció como luz y despertó sus mentes.

16:11 «Dije: “Que quien oiga se alce de su sueño profundo”. 12 «Un durmiente lloró y derramó lágrimas amargas. Secándoselas, el durmiente dijo: “¿Quién pronuncia mi nombre? ¿Cuál es la fuente de esta esperanza que ha venido a mí, morando en la atadura de la prisión?”.

16:15 Protégete contra los ángeles de la miseria, los demonios del caos, y todos los que te atrapan, y ten cuidado con el sueño profundo, y la trampa en el centro del infierno”.

Continuando con El libro secreto de Juan, en la parte titulada: Jesús se dirige a Pedro y a Juan, en The Gnostic Bible, encontramos:

When he called the two of them, he took them aside and commanded the

rest to keep doing what they were doing.

The savior said, «You have been treated kindly, . . . have not understood.10

Do you not want to be filled?

Your hearts are drunk.

Do you not want to be sober?

You ought to be ashamed.

Con apoyo del traductor de Google, leemos:

Cuando los llamó a los dos, los hizo a un lado y ordenó al

descansar para seguir haciendo lo que estaban haciendo.

El salvador dijo: «Has sido tratado con bondad … no has entendido».

¿No quieres que te llenen?

Vuestros corazones están borrachos.

¿No quieres estar sobrio?

Deberías estar avergonzado.

En la creación de Eva

Barnstone y Meyer, citan el siguiente texto: “Adam saw the woman beside him. At once enlightened afterthought appeared and removed the veil that covered his mind. He sobered up from the drunkenness of darkness. He recognized his counterpart and said, This is now bone from my bones and flesh from my flesh”, que puede traducirse, como: “Adán vio a la mujer a su lado. De inmediato apareció una idea tardía iluminada y quitó el velo que cubría su mente. Se puso sobrio de la embriaguez de la oscuridad. Reconoció a su contraparte y dijo: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne”.

En el Poimandres

En la parte III de la obra de Willis Barnstone & Marvin Meyer: “The Gnostic bible”, dedicada a la literatura hermética, precísamente en el Poimandres, el “Conocimiento de Ra”, es decir, el primer tratado del “Corpus hermeticum”,  sección: “Para predicar”, página 510 (en la versión en pdf), 530, en la versión impresa:

“GOING FORTH TO PREACH

I thanked and blessed the father of all, and was sent forth, empowered and instructed concerning the nature of all and with a supreme vision. And I began to preach to the people of beauty, of piety and gnosis: «O people born of the earth, given over to drunkenness and sleep and ignorance of god, end your drunkenness and unreasoning sleep.»

Mediante el traductor de Google, leemos:

Agradecí y bendije al padre de todos, y fui enviado, empoderado e instruido concerniente a la naturaleza de todos y con una visión suprema. Y comencé predicar a la gente de la belleza, de la piedad y de la gnosis: «Oh gente nacida de la tierra, entregada a la borrachera y al sueño y a la ignorancia de Dios, termina tu embriaguez y sueño irracional «.

En otra versión, en español, del Poimandres; del texto citado se lee: «Habiendo hablado así, Poimandrés, se unió a las Potencias ante mis ojos. Y yo, cuando hube dirigido al Padre de todas las cosas acciones de gracias y plegarias, fui despedido por Poimandrés, después de haber sido investido de potencia e instruido sobre la naturaleza del Todo y sobre la visión suprema. Y comencé a predicar a los hombres la belleza del temor de Dios y del conocimiento. «Oh pueblos, hombres nacidos de la tierra, vosotros que os habéis abandonado a la embriaguez, al sueño y a la ignorancia de Dios, sed abstemios, cesad de revolcaros en la crápula (borracheera, embriaguez), hechizados como estáis por un sueño de bruto».

En el tomo III de «La gnosis eterna», Antología de textos gnósticos griegos, latinos y coptos; compilada, editada y traducida por Francisco García Bazán; hay otra referencia a la embriaguez del estado del sueño. Se encuentra en el «Corpus hermeticum», las enseñanzas de Hermes Trismegisto a Poimandres; en la sección titulada: «El mal mayor entre los hombres es la ignorancia de Dios».

«VII ¿Adónde vais, oh, hombres, en estado de ebriedad, después de haber bebido el vino sin mezcla de la instrucción de la ignorancia, que ni lo podéis asimilar, sino que estáis por vomitar? ¡Manteneos firmes en estado de sobriedad! ¡Mirad hacia lo alto con los ojos del corazón! Y si todos no podéis, al menos los que puedan, porque la maldad de la ignorancia inunda toda la tierra y corrompe al alma aprisionada en el cuerpo sin permitirle anclarse en los puertos de salvación».

«No permitáis que la corriente poderosa os lleve a la deriva, sino que aprovechando la corriente de regreso los que podáis llegar al puerto de salvación, anclados en él, buscad un guía que os conduzca hasta las puertas del conocimiento, en donde está la luz resplandeciente, la inmaculada de oscuridad, en donde ninguno está ebrio, sino todos sobrios y dirigiendo el corazón hacia el que quiere ser visto; porque no es audible, ni descriptible, ni visible para los ojos, sino para el intelecto y el corazón». (texto citado, páginas 46 y 47. Trotta, Madrid, 2017)

Resulta de lo más sorprendente, que, en un texto similar, pero en este caso, de Henri Durvill, en «Los misterios iniciáticos»; se lee una frase muy similar, que es la siguiente: “Buscad un piloto que os encamine hacia las puertas de la Gnosis, donde refulge la deslumbradora luz, limpia de tinieblas, donde nadie se embriaga, donde todos son sobrios y vuelven sus miradas hacia el que quiere ser contemplado, el inaudito, el inefable, invisible para los ojos de la carne, visible para la inteligencia y el corazón”.

Henri Durvill, cita nuevamente la embriaguez y la sobriedad; en esta vez, apoyado en el Poimandres o Pimandro.

“En Pimandro, Hermes todavía incluido en la categoría del discipulado, recibe las enseñanzas de Pimandro o sea la consciencia superior directora del hombre cuando se somete a las órdenes de la inteligencia soberana o divina. Según esas orientaciones, primeramente, el discípulo ha de saber mirar el espectáculo del mundo creado, en el cual cada ser es la imagen de una realidad superior. Debe admitir la ciencia para poseer mayores medios de acercarse a la inteligencia infinita, y perfeccionarse en el conocimiento. Debe estimar este saber, tan necesario, por encima de todas las alegrías materiales, y por esto ha de ser sobrio, ha de despreciar los placeres físicos, que sólo conceden una satisfacción vana y fugaz, que se paga bien caramente con el entorpecimiento de la inteligencia. La sabiduría, al contrario, nos proporciona dichas inefables, y nos conduce a alturas llenas de luz, que no pueden escalar la generalidad de las gentes. Cuando las pasiones quedan dominadas, y sólo le queda al hombre la sensibilidad precisa para saber sentir los males que otro hombre sufre, el adepto debe abrir su corazón, buscar en lo alto un guía, un maestro de su inteligencia, y así ayudado, saber caminar por los caminos de perfeccionamiento que a Dios conducen”.

«Lo primero que hay que hacer -dice Pimandro a su discípulo- es desgarrar esas vestiduras que te cubren, esos ropajes de ignorancia, principio y fundamento de la perversidad, cadena de la corrupción, cubierta tenebrosa, muerte viviente, cadáver sensible, sepulcro que contigo llevas, ladrón doméstico, enemigo en el amor, celoso en el odio. Tal es la vestidura adversaria que llevas sobre ti. y te atrae hacia abajo, temiendo que la percepción de la verdad y del bien, le haga odiar la maldad de tu enemigo, y descubrir los traidores lazos que te tiende, obscureciendo a tu vista lo que nos resulta a los demás claro, ahogándote en la materia, haciendo que te embriagues con infames voluptuosidades, todo, en suma, para que nunca oigas lo que a tus oídos les conviene oír, y para que jamás veas lo que a tus ojos les conviene ver».

La ebriedad de la conciencia en la cultura clásica

En demonología, el demonio de la borrachera, es denominado Algol, representado en la mitología griega por Medusa a quien Perseo decapitó con su espada. Por ese motivo, en Astronomía, Algol, es el ojo de la Gorgona Medusa, un trío de estrellas variables de la constelación del Perseo. Algol, significa: “estrella endemoniada” o “la cabeza del demonio”.

Entre los mitos griegos alusivos a la embriaguez, se halla el de la boda de Pirítoo, hijo de Ixión y Día con Hipodamía, hija de Butes, fueron invitados los centauros, ya que los cónyuges tenían parentesco con ellos. Los centauros ya borrachos intentaron violar a Hipodamia y raptar a las invitadas. Los invitados varones se unieron para combatir con los centauros y expulsarlos de Tesalia; en una reminiscencia de la guerra entre la raza solar (hombres y mujeres despiertos), contra la raza lunar, los centauros, seres humanos mitad bestia, símbolo del Ego animal.

En los Diálogos de Platón

En “El Fedón”, se encuentra también la analogía de la embriaguez de la ilusión con la que nos vemos deslumbrados ante lo material. Sócrates, afirma lo siguiente: “¿No decíamos que, cuando el alma se sirve del cuerpo para considerar algún objeto, ya por la vista, ya por el oído, ya por cualquier otro sentido (porque la única función del cuerpo es atender a los objetos mediante los sentidos), se ve entonces atraída por el cuerpo hacia cosas que no son nunca las mismas; se extravía, se turba, vacila y tiene vértigos, como si estuviera ebria; todo por haberse ligado a cosas de esta naturaleza?” A lo que Cebes, le responde: “Sí”, para que luego, Sócrates continúe su exposición: “Mientras que cuando ella examina las cosas por sí misma, sin recurrir al cuerpo, se dirige a lo que es puro, eterno, inmortal, inmutable, y como es de la misma naturaleza, se une y estrecha con ello cuanto puede y da de sí su propia naturaleza. Entonces cesan sus extravíos, se mantiene siempre la misma, porque está unida a lo que no cambia jamás y participa de su naturaleza, y este estado del alma es lo que se llama sabiduría” (Platón. Diálogos. Porrúa. México. 1976, 403, 404)

La borrachera en Mesoamérica

Respecto de las referencias a la borrachera, embriaguez o ebriedad asociada al sueño de la conciencia; ya hemos visto que han varias muy interesantes en Platón y los textos de la Gnosis antigua. Más asombroso aún, resulta encontrar en otras culturas y cosmovisiones idénticas analogías.

Samael Aun Weor, en su obra “La doctrina secreta de Anahuac”, comenta lo siguiente: “Dice la leyenda de los siglos que el Señor Quetzalcoatl en vísperas de su caída, decía: «Mis casas de ricas plumas, mis casas de caracoles, dicen que yo he de dejar.»

 «Lleno entonces de alegría, mandó a traer a la reina, a la estera preciosa.»

 «-Id y traed con vosotros a la reina Quetzalpetatl (la Eva de la Mitología hebraica), la que es deleite de mi vida, para que juntos bebamos, bebamos hasta embriagarnos.»

 «Fueron los pajes hasta el Palacio de Tlamachuayan y de allí a la reina trajeron.»

«-Señora reina, hija mía, nos manda el rey Quetzalcoatl que te llevemos a él, quiere que con él goces.»

 «Ella les responde: -Iré.»

 «Cuando Quetzalpetatl llega, va a sentarse junto al rey; le dieron de beber cuatro veces y la quinta en honor de su grandeza.»

 «Y cuando estuvo embriagada comenzaron a cantar los magos y se levantó titubeante el mismo rey Quetzalcoatl y le dijo a la princesa en medio de cantos: -Esposa, gocemos bebiendo de este licor.» (Se refiere al licor de la lujuria.)

 «Como estaban embriagados nada hablaban ya en razón.» (El lujurioso no entiende razones.)

 «Ya no hizo el rey penitencia, ya no fue al baño ritual, tampoco fue a orar al templo. Al fin el sueño les rinde. Y al despertar otro día, los dos se pusieron tristes, se les oprimió el corazón.»

 (En la Mitología hebraica se dice que Adam y Eva también se pusieron muy tristes después de haber comido del fruto prohibido y fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos, entonces cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.)

«Dijo entonces Quetzalcoatl: -Me he embriagado, he delinquido. Nada podrá ya quitar la mancha que he echado en mí. Entonces con sus guardianes se puso a cantar un canto. A la multitud que esperaba afuera, se le hizo esperar más.»

 «Mortificado, lloroso, lleno de pena y angustia, al ver que sus malos hechos eran conocidos ya y sin que nadie lo consolara, ante su Dios se puso a llorar.»

Fernando Navarro en su obra: “Dioses y deidades prehispánicas”, explica que, entre los mexicas, los macehuales, es decir, la gente común son víctimas del caracol de la existencia, es decir, la sucesión de nacimientos y de muertes conforme a las leyes de ritmo, retorno y recurrencia. Navarro, explica que los macehuales: son dominados por los tochtli («conejos») por estar asociados al pulque, la embriaguez”. El autor explica que, el pulque, es decir, el producto del maguey indicaba en la cultura nahua “la condición de «borracho», equiparable a «inconsciencia personal». Para Navarro, en la cosmovisión del México antiguo, el conejo hace referencia “a la condición de debilidad («embriaguez») por medio de la cual Tezcatlipoca ejerce su dominio sobre el mundo y asocia a los conejos con los defectos de carácter. De manera que, en la antigua tradición mexicana, el pulque y los conejos» era la manera como los antiguos “se referían a los defectos psicológicos y el estado de ausencia de conciencia plena que nos producen”. Para Navarro, “los cuatrocientos surianos” o muchachos, de las tradiciones prehispánicas, están relacionados “directamente con los Centzon totochtin “los cuatrocientos conejos” en su sentido de las diversas condiciones anímicas derivadas de la embriaguez”.

Dejamos a continuación una amplia explicación del autor, al respecto del siniestro papel que juegan los “conejos” en nuestra vida y cómo eliminarlos: “Si tomamos a los innumerables conejos como «defectos del carácter», como causantes de la «inconsciencia» y falta de responsabilidad de las personas, podemos inferir que los innumerables enemigos son «defectos personales que se nos oponen» , es decir que entran en combate, pero que solo asumen tal condición cuando la persona se propone eliminarlos de su naturaleza interior. Es entonces que se revelan, confabulan y se resisten a desaparecer como verdaderos «combatientes» que se nos enfrentan.

Esto también significa que mientras la persona no tome conciencia de su presencia como algo que debe de enfrentar, que están en su interior y que son parte de la persona, pero como «espinas que tiene clavadas», (parientes, al fin y al cabo) no pasa nada relevante con ellos, solo son parte de la identidad del ser humano común. (ver el mito de «el nacimiento de Huitzilopochtli» en el libro «Mitos prehispánicos develados»).

Podríamos decir que el poder de Tezcatlipoca sobre el mundo reside en que el ser humano vive «aconejado», es decir carga a innumerables defectos en su alma, por eso una de sus «armas» de identidad es la red con la que atrapa. La eliminación de esos «enemigos internos» -(en expresión idomática moderna diríamos «defectos de tipo psicológico»)- nos confiere una nueva identidad y nuevas cualidades antes ocultas por su presencia.

Al comenzar a intentar esa labor de purificación interior (eliminar a los conejos) es indispensable la ayuda y asistencia de Tlazolteotl esa es la razón de la estrecha relación de Tlazolteotl con la luna y los conejos en la religión de Quetzalcoatl.

Es interesante pensar que solo a los combatientes de la guerra sagrada se les presentan los Totochtin como verdaderos enemigos armados y confabulados entre sí, es en esa etapa del desarrollo espiritual que asumen ese papel y por lo que son conocidos con la condición de «enemigos». Finalmente cabe destacar que en el mito en que aparecen fue descrita su derrota por haber sido realizada por Huitizilopochtli «como cuando se cazan conejos». Para cualquier persona sus defectos, traumas, vicios, etc., son «los conejos»: inofensivos, ocultos en las madrigueras del subconsciente y muy prolíficos. Para el sacerdote inmerso en la Guerra Florida son sus innumerables enemigos a vencer”.

Explica, además, Navarro ciertas características de los “conejos”, como derivados del pulque. Veamos: los “derivados del pulque eran llamados tochtli (“conejo”) adicionándole nombres particulares que indican los actos de llorar, pelear, gritar, saltar, cantar, tener miedo, dormir, engañar, etc., Cada uno de ellos era una forma distinta de representar los efectos que el alcohol produce en las personas cuando se embriagan”; es decir, el sueño de la conciencia.

En su extenso análisis, Navarro explica que antiguamente, “cada persona tenía su propio «tipo de conejo», por los efectos mas visibles que mostraba identificado como comportamiento alocado debido a ello. Si utilizáramos los términos modernos para expresar esto sería equivalente a decir que «el tipo de conejo que más lo representa» es el rasgo psicológico particular característico. Así, los conejos estaban relacionados con el sueño y el despertar, por lo que eran también formas de expresión de los opuestos, es decir servían para mostrar el origen de la inconsciencia y por oposición cuando desaparecen a la lucidez. Cada uno encarnaba una de las múltiples formas en que los diferentes aspectos del carácter se manifestaban en las personas, pues había quienes cantaban, alardeaban, mentían, saltaban, dormían, reñían o lloraban, haciendo evidente esa forma tan propia que esa cultura milenaria tenia para referirse a lo que causa las transgresiones a los designios divinos y por supuesto que al deshacerse de ellos o evitarlos se recuperaban las cualidades que ellos opacaban”.

Resulta de lo más interesante el análisis de Fernando Navarro, ya que en el Popol Wuj, los “cuatrocientos muchachos fueron muertos por Zipacná, uno de los enemigos que hubieron de vencer en sus heroicos trabajos, Junajpú e Xbalamqué. Con la explicación de Navarro, se entiende por qué, al morir, los “cuatrocientos muchachos” se convierten en las estrellas que para Recinos, son las Pléyades. Los cuatrocientos muchachos arrastraban un árbol con cuyo tronco, pretendían convertirlo en “viga madre” de su casa y con él intentaron “sepultar” a Zipacná, pidiéndole que excavará un hoyo profundo en la tierra donde colocarían el tronco. Cuando creyeron que habían vencido a Zipacná. En la versión de Recinos del Popol Vuh, se lee que: “¡Qué bien nos ha salido lo que le hicimos! Ya murió, dijeron los jóvenes. Si desgraciadamente hubiera continuado lo que había comenzado a hacer estaríamos perdidos, porque ya se había metido entre nosotros, los cuatrocientos muchachos. Y llenos de alegría dijeron: —Ahora vamos a fabricar nuestra chica durante estos tres días. Pasados estos tres días beberemos por la construcción de nuestra casa, nosotros los cuatrocientos muchachos”. La chicha es la bebida de los pueblos originarios de Guatemala, hecha de maíz fermentado. Recinos anota que para Brasseur de Bourbourg, “los cuatrocientos muchachos que perecieron en una orgía, son los mismos que adoraban en México bajo el nombre de Centzon-Totochtin, los cuatrocientos conejos invocados como dioses protectores del pulque y los borrachos”.

Finalmente, para Navarro, “es evidente que los “conejos” se refieren a una condición general de los seres humanos en la que estos dominan a las personas, pero sin reacción de rechazo sino más bien de complacencia o aceptación con sus defectos. Ellos representan todos aquellos aspectos psicológicos que se mantienen en las madrigueras subterráneas del subconsciente, reproduciéndose prolíficamente y definiendo o dominando la vida de las personas.

Mientras que los Centzon Huitznahuac o “surianos” son ya «enemigos armados dispuestos a la guerra», esto es así por tratarse de una condición especial que adquiere el ser humano cuando ya inició la Xochiyaoyotl «guerra florida», es decir cuando está en una etapa de su desarrollo espiritual que le exige enfrentase a sus propias debilidades personales, sus vicios, incluyendo sus defectos ocultos. En tales condiciones sus defectos son verdaderos obstáculos -enemigos internos-, por lo que superarlos se convierte en una lucha constante y exigente. Por eso son presentados como enemigos internos y a la vez como «parientes cercanos» del guerrero. En ese orden de ideas es la descripción que se hace en los mitos afirmando que Huitzilopochtli venció a los Centzon huiznahuac «persiguiéndolos como conejos». La simbología es elocuente: Son muchos, viven en las cuevas del subconsciente, si solo los persigues no es fácil atraparlos, se reproducen rápidamente, una vez atrapados son fáciles de sacrificar…son los vicios y defectos de las personas.

La leyenda de los cuatrocientos surianos está asociada al dios azteca Huitzilopochtli, el dios colibrí. En Wikipedia, se encuentra la bella leyenda del nacimiento del dios sol de los mexicas: “Según la leyenda, Huitzilopochtli nació de Coatlicue, la Madre Tierra, quien quedó preñada con una bola de plumas o algodón azulino que cayó del cielo mientras barría los templos de la sierra de Tollan. Sus 400 hermanos al notar el embarazo de su madre y a instancias de su hermana Coyolxauhqui, decidieron ejecutar al hijo al nacer para ocultar la supuesta deshonra, pero Huitzilopochtli nació y mató a la mayoría. Tomo a la serpiente de fuego xiuhcoatl entre sus manos y le dio forma de hacha y venció y mató a Coyolxauhqui con una enorme facilidad, quien quedó desmembrada al caer por las laderas de los cerros. Huitzilopochtli tomó la cabeza de su hermana y la arrojó al cielo, con lo que se convirtió en la Luna, siendo Huitzilopochtli el Sol”.

Estuardo Guzmán, en su obra el Tchod, explica a la luz de la Cosmovisión Gnóstica, el profundo significado solar que se encierra detrás del mito del nacimiento de Huitzilopochtli, quien, con su arco y sus rayos solares, vence a los cuatrocientos surianos, equivalentes también de los cuatrocientos muchachos del Popol Vuh, así como a la Coyolxauhqui, de quien se encuentra su monumento en el museo del Templo Mayor de Tenochtitlan, en México, D.F. En dicho monolito, aparece la Coyolxauhqui, partida en cuatro pedazos, en clara alusión a las cuatro fases de la Luna. En otras interpretaciones a la fragmentación de la Coyolxauhqui, se explica que, es preciso, cantear con el hacha de doble filo, al Ego o yo psicológico, separarlos en sus partes constitutivas, para facilitar su estudio, comprensión y eliminación. Solo con la muerte adviene lo nuevo. Si la crisálida no muere, será imposible que nazca la bella mariposa. Si la semilla no muere, no germinará y se desarrollará la planta. Es, mediante la muerte mística, como el ser humano puede liberarse de la embriaguez o ebriedad que produce el sueño de la conciencia, liberar su Esencia maravillosa y volver a sus orígenes, a la tierra prometida.

 

El día de San Juan, el solsticio de verano y las fiestas solares

El día más largo del año y el solsticio de verano

 

Un solsticio es el momento en el cual, el Sol, en su movimiento aparente en la eclíptica, se detiene en su ruta hacia el norte (en el solsticio de verano, en el hemisferio de junio). Es el instante en que el Sol, “se queda quieto” y da marcha atrás, hacia el hemisferio sur. En el hemisferio norte, es el día del solsticio de verano, cuando ocurre el día más largo y la noche más corta En sentido inverso, en el hemisferio sur, ocurre en solsticio de invierno y con él, la noche más largo y el día más corto. El 21 de diciembre (en el hemisferio norte), ocurre el solsticio de invierno. Es el momento de máximo traslado hacia el sur en la ruta aparente del Sol; mientras en el hemisferio sur, ocurre el solsticio de verano.

El Sol, la estrella de nuestro Sistema Solar o Sistema solar de Ors, en su movimiento aparente por la eclíptica, presenta cuatro posiciones sumamente importantes: los dos equinoccios y los dos solsticios. La eclíptica es la línea curva que el Sol recorre sobre la Tierra en su movimiento aparente. Es la ruta del Sol, los planetas y las constelaciones zodiacales. Las grandes fiestas sagradas de todas las religiones solares están relacionadas directamente con las principales posiciones del astro rey. Es claro que es perfectamente posible trazar una gran cruz cósmica para identificar las cuatro posiciones esotéricas.

El brazo horizontal de dicha cruz cósmica lo podemos representar por los dos solsticios. A la izquierda, el solsticio de invierno y a la derecha, el solsticio de verano. El solsticio de invierno, en el hemisferio norte, corresponde a la noche más larga, que ocurre el 21 de diciembre. Hoy no se puede negar que ese momento se corresponde esotéricamente con la época de Navidad y de ninguna manera es producto de la casualidad.

Es innegable que el solsticio de verano también se corresponde con una festividad importante en el cristianismo y en todas las antiguas religiones. Así, el 24 de junio se celebra el día de San Juan Bautista. Por esta época, los antiguos celtas y sus sacerdotes, los druidas celebraban el Alban Heruin o Litha. En esta fiesta se encendían múltiples hogueras con trozos de madera de abeto y de roble.

El día de san Juan se celebra el 24 de junio, tres días después del solsticio de verano y seis meses después del nacimiento del niño Sol. El 21 de junio, es también el solsticio de Cáncer, ya que los habitantes ubicados en el Trópico de Cáncer, situado 23.5 grados al norte del Ecuador, verán al Sol justo a 90 grados por encima de sus cabezas.

El solsticio de verano, en el hemisferio norte, se asocia a la noche mágica, la noche de san Juan y al día de San Juan Bautista, el 24 de junio. En sentido, inverso, en el hemisferio sur, corresponde al solsticio de invierno, la fiesta de Inti Raymi, la fiesta del Sol o la fiesta del niño sol, fecha en la que en la tradición incaica y andina, se celebra el nacimiento del dios Sol o Inti. En la Cosmovisión Inca y en todo el antiguo Tahuantinsuyo (el imperio Inca), conforme al ciclo de las estaciones en el hemisferio sur, Navidad se celebraba,  el 24 de junio. Tres días después del solsticio de invierno del hemisferio austral. Extraordinario paralelismo con el nacimiento de Cristo, en el hemisferio norte, tres días después del solsticio de invierno boreal (el 21 de diciembre). Este es el Inti Raymi, el nacimiento de Apu Inti Wiraqocha, el nacimiento del dios Sol, el más grande acontecimiento en el calendario sagrado Inca.

El Inti Raymi, es la Navidad del  Cristo Wiracocha en el hemisferio sur, el nacimiento del Apu Inti y los mismos eventos cósmicos que ocurren en el hemisferio norte, el 24 de diciembre, acontecen en esta fecha para el hemisferio sur y los Runas (pobladores de los Andes) se regocijan con este gran acontecimiento. Entonces el Inca inicia su camino del Inti Ñan para gloria del Tawantinsuyo. Ciertamente existen tres auxiliares en este proceso : El Sol (Inti), la sal (cachi) y el camino (Capac Ñan). El Sol es el Logos Solar, el Cristo que ilumina nuestros días y nos saca de la oscuridad. La Sal es el Hombre, la sustancia de las cosas, las aguas transmutadas, la castidad y el amor. El Camino es la senda del filo de la navaja, el trabajo sobre sí mismo y los tres factores de la revolución de la conciencia. Adoremos al Sol, transustancialicemos la Sal y sigamos el Camino. «Apu Inti Taytallay amado Dios Sol, Dios de los Incas, Dios nuestro, ven hacia nosotros, limpiamos, purificanos, transformamos, sacanos de nuestra oscuridad, ilumina nuestra conciencia y nace en nuestro corazón, en nuestro Ser.Illa Ticsi Wiraqocha».

Si volvemos a la cruz cósmica, santa y bendita, podemos hacer corresponder su palo vertical con los dos equinoccios. El lado superior lo relacionamos con el equinoccio de primavera que ocurre aproximadamente el 21 de marzo. En los tiempos actuales se acepta que otra de las fiestas sagradas más importante del Cristianismo: la Semana Santa. Con más propiedad: el domingo de Resurrección coincide con la primera luna llena después del equinoccio de primavera.

Al otro lado de esta cruz cósmica imaginaria encontramos el equinoccio de otoño que ocurre el 22 de septiembre. Por estos días en el santoral, se celebra el día de San Mateo evangelista, nuestra Señora de la Merced y a Cleofas, uno de los primeros discípulos del Señor.

 

La ley de Octava

 

Según cuenta George Ivanovich Gurdjieff (1) en el volumen III de su obra: “Del todo y de todo, esta sagrada ley fundamental fue descubierta en la Atlántida por un sabio llamado Teofani. Narra el maestro G que: “este mismo Teofani se encontraba cierta vez vertiendo una mezcla sobre una plancha de mármol para que se secara, mezcla que consistía en el extracto de una planta llamada entonces «Patetuk», resina de pino, y en crema de la leche de las entonces famosas «cabras jenionianas», con el fin de obtener un mastique, que servía para mascar después de comer; cuando notó, por vez primera, que siempre, cualquiera que fuera la forma de preparación y la cantidad de la mezcla que vertía sobre la plancha de mármol, aquélla asumía invariablemente, después del enfriamiento final, una forma compuesta por siete superficies planas definidas”.

“Este hecho, inesperadamente comprobado por Teofani, lo asombró enormemente y

provocó en su presencia común el intenso deseo de elucidar ante su Razón las causas radicales de esta conformidad con la ley aún desconocida para él y por consiguiente, desde ese momento, comenzó a repetir la misma cosa, pero ahora con una finalidad consciente”.

“Poco después, todavía al principio de esta investigación iniciada por Teofani, sus amigos, también seres instruidos de aquella época con quienes él compartió el comienzo de sus diversos experimentos dilucidaron  sobre sus comprobaciones, se interesaron a su vez y

participaron también en sus investigaciones posteriores”.

“Bien, pues, después de prolongados y cuidadosos experimentos, este grupo de seres terrestres instruidos se volvió consciente y se convenció de forma categórica de que casi todos los resultados cósmicos que observaban a su alrededor y que se materializaban en el curso de sus manifestaciones en estados externos transitorios que son percibidos por los órganos de los seres de una u otra forma definida, presentan siempre siete aspectos independientes”.

Esta ley fundamental sagrada explica porqué los antiguos hablaban de siete planetas, siete maravillas del mundo, las siete artes, las siete tragedias y desde hace mucho tiempo, cada semana tiene siete días. En forma similar en la tradición hebrea y cristiana, se habla en Génesis de los siete días de la Creación. Ya hemos hecho referencia a que el Cristianismo conmemora cada año la Semana Santa que inicia en domingo de Ramos y culmina en domingo de Resurrección. De acuerdo con la ley de Octava, domingo de Ramos corresponde al Do de la primera escala y domingo de Resurrección al Do de la siguiente.

No es casualidad que existan siete sonidos fundamentales o notas musicales, que el átomo tenga siete niveles de energía, la tabla periódica tenga siete capas o niveles y que existan siete unidades fundamentales de medida según los físicos.

La cruz doble y las ocho posiciones sagradas del Sol

De acuerdo con la fundamental Ley de octava o ley del cósmica Heptaparaparshinokh, hay ocho posiciones sagradas del Sol en su ruta por la eclíptica. Esas ocho posiciones solares se corresponden con la cruz doble que no es más de la superposición de una cruz latina y una cruz de san Andrés. En los cultos asociados a la cultura celta se habla de la rueda del año,  un ciclo de ocho festividades. De cuatro de estas ya hablamos. Son las que corresponde con las fiestas de los equinoccios y los solsticios. Las otras cuatro festividades ocurren aproximadamente a medio camino entre las primeras cuatro.

Es así como entre las fiestas del solsticio de invierno dedicadas al niño Sol y las de Semana Santa dedicadas a la crucifixión y resurrección del Señor, hay fiestas importantes, entre ellas, entre los celtas, el Imbolc y entre los cristianos el Dos de Candelaria, la fiesta de las luces o de las candelas, que entre otras razones, celebra la presentación del niño Dios en el templo y días después viene la fiesta del Carnaval.

Otras fiestas solares no menos importantes ocurren a finales de abril y principios de mayo. Corresponde al día de la Cruz y al paso del Sol por el cenit en la región maya. A finales de julio y principios de agosto se celebra a Marta de Betania, así como a nuestra Señora de los Ángeles. Finalmente, unos 40 días después de iniciado el otoño, en el hemisferio norte se celebra la fiesta de las últimas cosechas, el Samhaim de la cultura celta y la fiesta romana a la diosa Pomona, la diosa de los árboles frutales. Es el tiempo para dedicarlo a la memoria de los ancestros. En tiempos antiguos se creía que era tiempo propicio para que se abrieran las puertas de la cuarta y quinta dimensión (el mundo astral, el mundo de los vivos y de los muertos o mundo de los sueños) permitiendo a los “valores” de los antepasados hacer contacto con los vivos. Esta creencia está presente en la cultura celta y romana. También en la cosmovisión maya.

Es claro que hay otras fiestas también importantes, como las fiestas de los equinoccios y las de los solsticios, la fiesta de San Juan Apóstol y la de Santiago el Mayor, entre otras fiestas menores. No puede olvidarse entre ellas, las dedicadas a la divinidad femenina, como las fiestas de Mayo dedicadas a la santa Madre, a la Madre Divina particular e individual de cada quien y la festividad en honor a María Magdalena patrona de los gnósticos cátaros y por qué no decirlo, de todas las escuelas gnósticas cristianas.

En el calendario celta, había cuatro grandes celebraciones. La primera, se festejaba el 2 de febrero, la segunda, a finales de abril o principios de mayo, la tercera en agosto y la última a finales de octubre y principios de noviembre. Eran cuatro festividades relacionadas con las cuatro principales posiciones del Sol, en su aparente movimiento en la eclíptica: los dos solsticios y los dos equinoccios. Lo curioso es que las celebraciones ocurrían alrededor de 40 días después de cada posición principal. Es decir más o menos en medio del solsticio de invierno, el 21 de diciembre; el equinoccio de primavera, el 20 o 21 de marzo; el solsticio de verano, el 21 o 22 de junio y el equinoccio de otoño, el 22 de septiembre. Entre cada solsticio y equinoccio, hay un día interestacional o día intercuartil o día de cruce de cuartos. Un día interestacional o intercuartil se ubica más o menos a medio camino entre un equinoccio y un solsticio. Los equinoccios corresponden a los únicos días del año en que el Sol nace justo en oriente y en el que los días y las noches tienen la misma duración. El 21 de diciembre, en el hemisferio norte se registra la noche más larga. En sentido inverso, en el hemisferio sur, ocurre el día más largo. En el hemisferio norte el día más largo se observa en el solsticio de verano, que en el hemisferio sur, en sentido inverso, corresponde al solsticio de invierno, la noche más larga. En consecuencia, hay dos solsticios, dos equinoccios y cuatro días de cruce de cuartos para completar ocho subdivisiones en un año. Son ocho puntos matemáticos en el calendario que constituyen las ocho principales posiciones del Sol durante el año.

Conforme al Mito Solar, en el calendario cristiano, el nacimiento del niño Dios de Belén, ocurre tres días después del solsticio de invierno y el Drama Cósmico del viacrucis, muerte y resurrección del Señor, ocurre invariablemente en Aries, en el primer plenilunio después del equinoccio de primavera. Seis meses después y tres días después del solsticio de verano, en el hemisferio norte, ocurre, como hemos visto, la celebración del día de San Juan y en el hemisferio sur, el nacimiento de Inti, el niño Sol entre los incas. Los cuatro días interestacionales o intercuartiles se corresponden con celebraciones importantes en el antiguo calendario celta, como también en el santoral cristiano.

Las grandes fiestas sagradas de todas las religiones solares están relacionadas directamente con las principales posiciones del astro rey. Conforme a la ley de octava, son ocho las principales posiciones del Sol que se corresponden con una octava completa en la escala musical (de un do menor a un do mayor en la escala). La ley de octava explica los diferentes fenómenos naturales, ya sea acústicos, ópticos o de las diferentes ramas de la ciencia. No es casualidad que sean siete días de la semana, que según la Biblia, hayan sido siete los días de la Creación, que en la antigüedad, existieran siete maravillas, que sean siete los niveles de energía en el átomo y siete las unidades fundamentales de la Física.

Esas ocho principales posiciones del Sol a lo largo del año, son las siguientes: A finales de enero y principios de febrero, los celtas celebraban la fiesta de Imbolc, dedicada a Brigid o Brigit, diosa del fuego y patrona de la orfebrería, la poesía y la sanación. Era el “festival de la luz, de la luz de la sabiduría y el conocimiento, de la luz de la curación y de la luz del fuego”. Esta fiesta coincide en el cristianismo con el 2 de Candelaria, que marca, en las tradiciones de Navidad, el final de la época de los belenes o nacimientos en honor del niño sol.

El festival de mayo, denominado por los celtas: Beltaine o Beltane, coincidía con el tiempo de la siembra y corresponde con el calendario cristiano con el día de la Cruz, el día de los constructores y la ascensión del Señor.

El tercero, en agosto, era el festival de las cosechas.  “Lammas es el nombre cristiano que se utilizó en el medioevo y significa «mucho pan», debido a que este día se horneaban hogazas de pan con los primeros granos cosechados y se dejaban en los altares de los templos como ofrenda en honor del dios del sol Lughnasad, Lugh, el nombre irlandés del dios solar celta conocido como Lleu en Gales y como Lugos en Francia”. En el calendario cristiano, a finales de julio hay celebraciones importantes, como la de Santiago, Joaquín y Ana y a principios de agosto la transfiguración del Señor. Las iglesias orientales y occidentales de Europa, celebran por esta época la bendición de las nuevas frutas.

En la tradición celta, durante la época del Samhain, los fantasmas, los desencarnados, los seres del más allá o mundo astral podían presentarse ante los vivos y por ello, usaban trajes y máscaras a fin de ahuyentar a las entidades malignas. Se encendían hogueras y se consideraba momento propicio para la adivinación. Era momento para rendir culto a Samagin, el “señor de la muerte” e invocarlo consultándole por el futuro y otros asuntos.

En síntesis, las ocho principales posiciones del Sol, se relacionan con las siguientes celebraciones cristianas.

  • Nacimiento: Navidad
  • Candelaria y carnaval
  • Muerte y resurrección: Semana Santa
  • Día de la Cruz,
  • Verano: Día de San Juan
  • Otoño: San Mateo apóstol
  • Santiago apóstol, santa Ana y san Joaquín, Marta de Betania
  • Hallowen, Todos los santos y Día de difuntos

San Juan Bautista

Juan el Bautista, es el mismo profeta Elías reencarnado; por eso es que se lee en Evangelio de Mateo: “He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir”. (Mt 11:10 – 14)

“Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas. Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista”. (Mt 17: 10-13)

El Avatar de la Era de Acuario, en su obra “Las Tres Montañas”, explica que: “»Los nazarenos eran conocidos como bautistas, sabeanos y cristianos de san Juan. Su creencia era que el Mesías no era el hijo de Dios, sino sencillamente un profeta que quiso seguir a Juan». «Orígenes, (Vol. II, página 150) observa que «existen algunos que dicen de Juan que él era el ungido. (Christus)». «Cuando las concepciones metafísicas de los gnósticos, que veían en Jesús al Logos y al ungido, empezaron a ganar terreno, los primitivos cristianos se separaron de los nazarenos, los cuales acusaban a Jesús de pervertir las doctrinas de Juan y de cambiar por otro el bautismo en el Jordán». (Codex Nazaraeus, II, Pág. 109)». No está demás aseverar con gran énfasis el hecho trascendental de que Juan el Bautista era también un Christus”.

En la obra citada, el Buda Maitreya explica el papel que representa el Bautista en el Drama Cósmico, que “Quiero referirme con gran solemnidad al Bautista, vivísima reencarnación de Elías, aquel coloso que vivió en las asperezas del Monte Carmelo, teniendo por toda compañía la vecindad de las bestias feroces, y de donde salía como el rayo para hundir y levantar reyes; criaturas sobrehumanas, unas veces visible, otras invisible, a quien respetaba hasta la misma muerte. Ostensiblemente el esotérico Bautismo Divinal del Cristus, Juan, tiene muy profundas raíces arcaicas. No está demás, en este párrafo, recordar el bautismo de Rama, el Cristo-Yogui del Indostán:  «Cuando estuvieron a media yodjana de la rivera meridional del Sarayu: Rama -dijo dulcemente Visvamitra- es conveniente que arrojes agua sobre ti mismo, conforme a nuestros ritos. Voy a enseñarte nuestros saludos para no perder tiempo. Primero recibe estas dos ciencias maravillosas: la potencia y la ultra potencia. Ellas impedirán que la fatiga, la vejez u otro mal, invada nunca tus miembros. Pronunciando este discurso Visvamitra, el hombre de las mortificaciones, inició en las dos ciencias a Rama, ya purificado en las aguas del río, de pie, la cabeza inclinada y manos juntas».

(Esto es textual del Ramayana e invita a los buenos cristianos a meditar). El fundamento diamantino bautismal, incuestionablemente se encuentra en el sahaja maithuna. (magia sexual). Plena información sobre sexo-yoga era urgente al candidato antes de recibir las aguas bautismales.

Rama hubo de ser previamente informado por Visvamitra, antes de ser bautizado; así conoció la ciencia de la potencia y de la ultra potencia. En la transmutación científica de las aguas espermáticas del primer instante, se encuentra la clave del bautismo. El sacramento bautismal en sí mismo está lleno de una honda significación; es de hecho un compromiso sexual. Bautizarse equivale de hecho a firmar un pacto de magia sexual. Rama supo cumplir con este terrible compromiso; practicó el sahaja maithuna con su esposa sacerdotisa. Rama transmutó las aguas seminales en el vino de luz del alquimista y al fin encontró la «palabra perdida» y el Kundalini floreció en sus labios fecundos hecho verbo. Entonces pudo exclamar con todas las fuerzas de su Alma: ¡El Rey ha muerto, viva el Rey!”. Es claro que, el bautismo, no es exclusivo del Cristianismo y se encuentra también en América y fue practicado por los mayas, como lo narra Diego de Landa en su obra: “Relación de las cosas de Yucatán”.

Juan es el Precursor, quien prepara el camino a nuestro Cristo Íntimo. Por eso en las letanías de San Juan Bautista, se lee:

San Juan Bautista,
Profeta del Altísimo,
Precursor de Cristo,
Hijo de Zacarías e Isabel,
Juan, santificado en el seno materno,
Juan, de nacimiento admirable,
Juan, de vida intachable,
Juan, de muerte martirial,
Juan, de gloria inefable,
Juan, el más grande de los nacidos de mujer,
Nuevo Elías,
Voz que clama en el desierto,
Invitación a la penitencia y a la conversión,
Ejemplo de obediencia,
Modelo de vida contemplativa Pregonero de la Verdad,
Heraldo del Mesías,
Primicia de la Buena Nueva,
Amigo del Esposo,
Lámpara encendida,
Mensajero de esperanza,
Camino hacia el Cordero,
Palmera florida,
Grande como los cedros del Líbano,
Fuerte como el roble,
Duro como el mármol, .
Noble como el oro de Ofir,
Puro como la miel silvestre,
Esplendor del Jordán,
Anticipo del nuevo Bautismo,
Ánfora de agua pura,
Justicia de los oprimidos,
Protector de los débiles,
Riqueza de los pobres,
Guía de los catecúmenos,
Fortaleza de los bautizados
Testigo de la Luz
Antorcha de la Santa Iglesia

El Kalki Avatar, explica en su obra “Las Tres Montañas” que “Cuando Juan el Bautista fue degollado, el Gran Kabir Jesús se retira en un barco «a un lugar desierto y apartado», es decir, a las tierras de «jinas», a la cuarta coordenada de nuestro planeta Tierra y es allí donde opera con la multitud el milagro de los cinco panes y dos peces, de los que comieron nada menos que cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños, sobrando además doce cestos llenos de pedazos. Es ostensible que el gran sacerdote gnóstico Jesús, hubo de meter también a las multitudes dentro de la Cuarta Dimensión, con el evidente propósito de realizar el milagro”. Indudablemente, la decapitación de Juan el Bautista, significa que El Ego animal, el sí mismo, el mí mismo, debe ser degollado.

 

Juan, es la Palabra, el Ejército de la Voz, la Hueste colectiva de los Elohim creadores. En la palabra ELOJIM (Elohim) encontramos una clave trascendental que nos invita a la reflexión. Ciertamente, elojim, con J, se traduce como Dios en las diversas versiones autorizadas y revisadas de la Biblia. Es un hecho incontrovertible, no solamente desde el punto de vista esotérico sino también lingüístico, que el término elojim es un nombre femenino con una terminación plural masculina.La traducción correcta, «stricto sensu», del nombre elohim, o mejor dijéramos elojim, pues en hebreo la H suena como J, es diosas y dioses.

«Y el Espíritu de los principios masculino y femenino se cernía sobre la superficie de lo informe y la creación tuvo lugar.» Incuestionablemente, una religión sin diosas está a mitad del completo ateísmo.

HPB en el tomo 1 de su Doctrina Secreta explica que: “—las huestes angélicas del cristianismo, los elohim y «mensajeros» de los judíos—, los cuales son, el vehículo para la manifestación del pensamiento y de la voluntad divina o universal. Son las fuerzas inteligentes que dan y establecen en la Naturaleza las «leyes», al paso que ellos mismos obran conforme a leyes que les han sido impuestas de modo análogo por poderes todavía más elevados; mas no son «personificaciones» de los poderes de la Naturaleza, como erróneamente se ha creído”.

Eliphas Levi, en su obra: “El Gran arcano del ocultimos revelado”, explica lo siguiente:

“Según los hierofantes antiguos, la materia no es más que el substratum de los espíritus creados: Dios no la creó inmediatamente. De Dios emanan las potencias, los elohim, (1) que constituyen el cielo y la tierra y, según su doctrina, era así como debía de pronunciarse la primera frase del Génesis: Bereschit, (2) la cabeza o el primer principio; Bara, creó elohim, las potencias, aet-haschamain v’aet-ha-aretz, que son los que hacen (subentendido) el cielo y la tierra. Confesamos que esta traducción nos parece más lógica que la que daría un verbo Bara empleado en el singular al nominativo plural elohim. Estos elohim o potencias serían las grandes almas de los mundos, siendo sus formas la sustancia específica en sus virtudes elementales”

 

Entre las notas del traductor, se lee:

 

  • Elohim. Literalmente elohim significa El, los Dioses, el Ser de los seres, aquel que creó el cielo y la tierra, o mejor dicho la colectividad de las Divinas Potencias, la esencia del cielo y de la tierra. elohim es también dioses secundarios, irradiando del Dios Central, o pensamientos creadores, ordenadores y conservadores de los mundos. Los elohim irradian de la Trinidad o Tríada, del mismo modo que los colores irradian del prisma triangular que descompone el espectro solar. Los elohim son las primeras emanaciones de la conciencia suprema. Palabra hebrea.

 

(2) Bereschit. “En el principio”, la primera palabra que Moisés escribió en elGénesis. En Cábala, se escribe BRAShITh y dividiéndola en dos, se obtiene: BRA, creó, y ShITh, seis, esto es, las seis fuerzas fundamentales que presiden la obra misteriosa de los seis días del Génesis. Las seis letras de que se compone corresponden al signo del Macrocosmo, que es el hexagrama o doble triángulo (estrella de Salomón). La formación del Macrocosmo (universo) se divide en seis fases a las que se da el nombre simbólico de “días”. El número 6 es relativo a la creación porque se forma por la adición de los números que componen la Trinidad: 1 + 2 + 3 = 6. La primera Trinidad, simbolizada por el triángulo con la punta hacia arriba, es eterna y existe por sí misma; la segunda, es el reflejo de la primera, por lo que se simboliza por el triángulo invertido.

 

Es evidente que en tiempos muy lejanos, el mismo Judaismo tenía en su cosmovisión la concepción de que en la emanación primaria, el amanecer del Día Cósmico o la Creación, Dios se desdobla en dioses. Así se entrevé en la misma Toráh, la versión hebrea del Pentateuco o primeros cinco libros del Antiguo Testamento o Tanaj. En Bereshit (Génesis) de la Toráh (hebrea), es recurrente la referencia a elohim. Sabido es que en el hebreo arcaico, elohim es una palabra plural.

 

Así, en el primer versículo de Bereshit (Génesis) se lee: “En el comienzo creó Elohim los cielos y la tierra”. Entre los comentarios de versículos del libro de Génesis (Bereshit) y Haftarot, en versión castellana con traducción, supervisión, selección exegética, notas y comentarios del rabino Marcos Edery, publicado por Editorial Sinai de Tel Aviv, se lee que: “Por otra parte nos recuerda Abardanel que en la Toráh en particular y en el Tanaj en general el nombre Elohim es usado también para aquellos seres celestiales, emisarios de D’s que son llamados también Elohim por estar al servicio de Elohim; así como a las cortes que imparten justicia de acuerdo a la Toráh de Elohim”.

 

Solo de esta manera se explican versículos de la Toráh (hebrea) y de la Biblia (cristiana), que se refieren a Dios en plural. El siguiente versículo es por demás ilustrativo: “Dijo Elohim: Hagamos al Ser Humano a Nuestra Imagen, como a Nuestra Apariencia y que dominen —ellos— los peces del mar y las aves de los cielos y los animales y toda la tierra y todos los reptiles que reptan sobre la tierra”. (Bereshit 1:26). En la Biblia de Jerusalén, no hay mucha diferencia en relación con la denominación en plural de la divinidad: “Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra»”. La parte conducente de este versículo en la versión de Reina – Valera dice: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…”

 

El ejército de la Voz, se desenvuelve y desarrolla en nueve círculos que se corresponden con las nueve esferas del mundo sensible. Empezando por el círculo inferior, el adepto debe convertirse en Ángel, más tarde en Arcángel y por último debe ingresar en el reino de los Principados. Continuando con el segundo círculo, el adepto debe transformarse primero en Potestad, después en Dominación y más tarde en Virtud. Concluyendo con el tercer circulo, el adepto debe convertirse primero en Trono, más tarde en Querubín y por último en Serafín.

 

La palabra produce figuras geométricas objetivas. Tales figuras se llenan de materia cósmica, y cristalizan materialmente. ¡En el principio era el, Verbo y el Verbo estaba con Dios. Y el Verbo era Dios: por él todas las cosas fueron hechas!… Las figuras geométricas de las palabras están demostradas concretamente en las cintas magnetofónicas. Basta hacer pasar la aguja para que resuenen con intensidad todas las palabras que el parlante haya pronunciado.

 

La combinación fonética hecha con sabiduría produce los mantras. Así, pues, un mantra es una sabia combinación de las letras cuyos sonidos determinan efectos espirituales, anímicos y también físicos. Antes de que se revelaran todos los idiomas de la torre de Babel, solo existía una lengua única, un lenguaje de oro… un idioma universal. Ese idioma tiene su gramática cósmica perfecta. Las letras de esa lengua de oro, están escritas en toda la Naturaleza. Quien haya estudiado las ruinas nórdicas, y los caracteres hebreos, chinos y tibetanos, podrán intuir ese «lenguaje cósmico» con sus letras enigmáticas. ¡El Verbo crea! ¡El Universo fue Creado por el Ejército de la Voz, por la Gran Palabra!

 

La noche de san Juan Bautista

 

La noche del 23 de junio, es la víspera de San Juan y corre paralela con la bienvenida del solsticio de verano en el hemisferio norte y solsticio de invierno en el hemisferio sur. Corresponde también a la fiesta de Litha entre los celtas. San Juan, señala el verano y el momento de máxima luz solar. Es la época del sol de la medianoche en el septentrión, en el extremo norte del mundo. El magisterio solar, se asocia al Sol con las fuerzas divinas por la mediación del verbo de San Juan se traza el puente entre lo humano y lo divino.

 

Las luminarias de san Juan
Es tradicional, que en muchos países, en la víspera de San Juan o noche de san Juan se enciendan hogueras en los hogares y en las plazas públicas. Son las luminarias de san Juan. La noche de san Juan es la noche mágica, la fiesta de los helechos, los lirios, las maderas aromáticas, el culto al fuego sagrado y el baño purificador. Por la intervención solar, en la noche de san Juan, el fuego expresa su poder. Los elementales del fuego, las salamandras del fuego conceden sus favores a quienes se los piden, ya sea a través de las luminarias, hogueras o velas. Se abren portales de la cuarta dimensión y por ello, desde tiempos antiguos, se conjuran los campos con el fuego de las luminarias, quemando lo viejo, como ocurre también en la noche del Siete de diciembre, la quema del Diablo, en Guatemala, se limpia lo viejo con el auxilio del fuego nuevo de la energía de san Juan.

 

Con las hogueras, la tierra se carga de poder benéfico. Hay hogueras que se encienden frente a la casa y hasta cuatro fuegos orientados hacia los cuatro puntos cardinales. Para obtener buena fortuna, como protección, medicinal, fertilizante. En las hogueras colectivas, se danza en torno de las danzas y la euritmia comunal. La vibración del grupo aumenta con el ritmo, la danza. Se aprovecha a practicar métodos de predicción, la lectura del porvenir mediante las flamas cambiantes del fuego. Los danzantes saltan siete, nueve o trece veces sobre el fuego activando los poderes ígneos preservando al ejecutante de todo mal. Los males se curan, los solitarios encuentran la pareja amada. En acción coordinada actúan las fuerzas telúricas con las solares.

 

Desde la antigüedad, los romanos celebraron esta fiesta bajo los designios de Jano, el dios de doble cabeza.

 

Otras tradiciones asociadas a la noche de san Juan, consisten en sumergirse entre el agua mientras la Luna brille en el cielo. Así se elimina lo negativo que uno tenga en su vida. Un baño ritual que limpia y purifica a la vez que asegura salud el resto del año. Algunos saltan sobre las olas del mar como símbolo de fertilidad. Es tradicional el ramillete de hierbas de san Juan que se sumerge en agua para que al día siguiente, se laven la cara con esa agua. Entre las plantas incluidas en el ramillete, están el mirto, la ruda, el romero, la malva, la menta, lavanda, flor de San Juan. Otra tradición consiste en dormir, la noche de san Juan con una rama de verbena bajo la almohada para atraer la prosperidad económica. Otra tradición consiste en procurar un deseo determinado. Para ello habrá que colocar bajo la almohada una rama de hiedra junto con un papel en blanco que contiene el deseo escrito y dormir con una vela encendida en la habitación. Al despertarse, lo primero que habrá que hacer es quemar el papel en lo que quede de la vela y enterrar la cera junto a la hiedra.
El helecho macho
La noche de san Juan es propicia para ceremonias de magia blanca. Una de esas ceremonias está dedicada al helecho macho.
Una planta ideal para tener en el hogar por sus grandes propiedades de protección contra las fuerzas negativas. Se dice que: “esta bella plana es el símbolo de la armonía y el amor y que es ideal para plantar o consagrar en la Noche de San Juan o el solsticio de verano, pídele un deseo esa noche y si ya tienes una ya la vez florecer en la noche de San Juan será muy afortunado ese año”.

La ceremonia del helecho macho es muy antigua. Se dice que los celtas buscaban esa noche “la flor del paporot”, que en realidad, es la búsqueda de las semillas del paporot o helecho macho.

En los estudios gnósticos, se advierte que para ser merecedor de conseguir las semillas, previamente hay que tener una preparación adecuada, en la que los asistentes deben asistir como si fuesen a una boda o a una fiesta, así como guardar castidad y limpiarse de larvas astrales.

 

El solsticio de verano y la constelación de Cáncer

 

El solsticio de verano, se corresponde con el signo zodiacal de Cáncer, que rige del 21 de Junio al 22 de julio. Cáncer, es casa de la Luna. La Luna influye sobre la glándula timo, que regula el crecimiento del ser humano. La Luna influye sobre todos los jugos lechosos de todas las especies vivientes. La Luna ajusta la procreación de todo lo viviente. La Luna gobierna la savia de los vegetales y el flujo y reflujo de los mares. La Luna tiene poder sobre la sal, y la sal es la base de todo lo viviente. Dentro de nuestro organismo existen doce sales, que son las doce sales de los doce signos zodiacales. Los cancerinos son pacíficos, pero a veces demasiado coléricos. Tienen disposición para las artes manuales, las artes prácticas, son muy sensibles y su carácter cambia con las fases lunares. Les va bien en viajes largos. Tienen viva imaginación. Son románticos, amorosos y muy tenaces. Tienen naturaleza suave, retraída y encogida, virtudes caseras. En Cáncer, algunos individuos son demasiado pasivos, flojos, perezosos. Son muy aficionados a las noveles y películas.

 

El maestro Huiracocha en la lección de cáncer en su Curso Zodiacal, explica que: “El Sol llega a cáncer el 21 de Junio; es el astro rey en el máximo de ascensión, y entonces celebramos el solsticio de verano. En la fiesta de la Rosa, de San Juan, celebramos también al Sol en su máximo de actividad sobre nuestro corazón o Sol corporal. Los Misterios nos presentan dos grandes luminarias; el Sol y la Luna. La Luna es el planeta de Cáncer, Cáncer es el signo de los artistas, de los pensadores; pues, anima la imaginación, y sabemos por nuestros estudios ocultos, que necesitamos preparar primero la imaginación para lograr la inspiración.
También, en Plantas Sagradas, Huiracocha nos enseña que: “En casi todas partes, se llama al algarrobo, “pan de san Juan”, ya que dice la leyenda que el Bautista no tomaba otro alimento que el fruto de este árbol. Al preguntársele el porqué, respondió que ese árbol, siendo lunar, marchaba en su evolución a convertirse en solar, de lo cual era símbolo el Bautismo y la Redención. Cuando san Juan murió mártir, se perdió su cabeza después de la horrible exposición, y al encontrarla los cristianos se había convertido en Ortiga. La Ortiga es mercuriana, pero con influencias de Marte, y por eso el hierro que contiene es doblemente medicinal. Analizada la Ortiga, vemos que tiene las mismas sales que la sangre humana. Su extracto, por consecuencia, es de grandiosos resultados para mantener prolongadamente una vida sana”. El algarrobo (Ceratonia siliqua), es un árbol originario del Mediterráneo, resistente a la sequía. La variedad americana, es conocida también como “árbol de la vida”, árbol de Campeche o prosopis juliflora. De este árbol, se obtiene una harina de alto valor nutritivo. La ortiga, una planta que se caracteriza por sus propiedades urticantes, que producen escozor, comezón o picazón, irritación e inflamación en la piel. Una variedad común en Guatemala, de la ortiga es el Chichicaste (Chichicaste grandis) y la Chaya o Chay (Cnidoscolus chayamansa o Cnidoscolus aconitifolius), también conocida como árbol espinaca,  cuyas hojas, al ser cocinadas, por lo menos diez minutos y en recipientes que no sean de aluminio; en combinación con el maíz y las hojas o semillas (pepitas) de calabaza (ayote o güicoy, en Guatemala), tiene grandes propiedades nutritivas.

 

La magia rúnica nos enseña que correspondiente a la edad de bronce, se encuentran cincelados en las rocas, muchas cabezas con coronas de espinas. Existió un culto al dios de las espinas, las cuales bien consideradas y examinadas juiciosamente nos presentan con claridad la figura simbólica de la runa thorn, también llamada torn o dorn; cuya significación es espina en el alemán moderno. Tiene el significado de voluntad en el lenguaje nórdico. Donar, por consecuencia, era el dios de la voluntad, el dios de la espina.

 

En los sagrados misterios del culto a la espina se daban prácticas especiales para desarrollar la voluntad consciente. Dorn, espina, significa voluntad. Recordad hermanos gnósticos que nuestro lema divisa es thelema. El divino rostro coronado de espinas significa thelema, es decir voluntad consciente. Si Fa ha sido el Padre, ur, es la madre y Thorn, es el Hijo. Las tres runas, representan, en consecuencia a la Trinidad. Thorn es el emblema del Cristo cósmico, de la voluntad cósmica.

Dorn es también el phalus, el principio volitivo de la magia sexual (maithuna). Hay que acumular inteligentemente mediante el phalus esa energía seminal que al ser refrenada y transmutada se convierte en thelema, voluntad. De esta manera entenderemos por qué los rosacruces eligieran el símbolo de la rosa, que no solo tiene hojas y pétalos, sino también espinas.

 

Ármate con voluntad de acero, recuerda buen lector que sin la espina que punce, que hiera, no salta la chispa, no brota la luz. Solo con thelema (voluntad Cristo) podremos regresar desde el tártaro hasta la luz del Sol. En verdad os digo, que la voluntad Cristo sabe obedecer al Padre así en los cielos como en la Tierra. Cuidaos de la mala voluntad, esta última en sí misma es la fuerza de satán, deseo concentrado La gran enseñanza esotérica de esta runa, nos dice: “ármate con voluntad de hierro y tuyo será el triunfo. Es también el símbolo de la reencarnación».

 

 

Fuentes

http://www.soy502.com/articulo/mezquite-arbol-vida-combate-desnutricion

https://www.botanical-online.com/medicinalsgarrofercastella.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/Urtica

https://es.wikipedia.org/wiki/Chichicaste_grandis

https://es.wikipedia.org/wiki/Cnidoscolus_aconitifolius

http://yucatantoday.com/la-chaya-y-sus-propiedades-nutricionales/

http://www.cienciaydesarrollo.mx/?p=articulo&id=69

https://wikiguate.com.gt/chaya-planta/

https://www.youtube.com/watch?v=hLtShSY_PjQ

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2017/06/23/nueve-ritos-espantar-meigallo-san-xoan/00031498218126182542424.htm

http://www.abc.es/20100623/local-comunidad-valenciana/noche-juan-201006231009.html

https://elpais.com/elpais/2018/06/20/ciencia/1529494288_452925.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Inti_Raymi

https://circulosolar.wordpress.com/2012/06/22/celebrando-el-solsticio-el-inti-raymi/

 

El Cristo social en la redención humana

Resumen

Formulada en las obras sociales de Samael Aun Weor, otros autores y en cosmovisiones antiguas. Es una vía gnostizante que promueve la transformación social de la humanidad, a partir de profundas revaluaciones del Ser, mediante una reeducación o educación fundamental, un trabajo psicológico serio para el despertar de la conciencia y la muerte mística. Impulsa una religión social o socialismo espiritual, edificante y dignificante. Propone la liberación social mediante el A-himsa, la cultura de paz, la comprensión, cooperación, tolerancia, la equidad, el ejemplo, la vía intermedia y el sendero óctuple. Sostiene que es posible alcanzar la vida digna o vida en plenitud y un mundo mejor mediante el cultivo y práctica de elevados valores de convivencia humana en el ejercicio democrático, el diálogo, el consenso, la concertación y hasta el disenso respetuoso de otras maneras de pensar. En el saber vivir y dejar vivir; cimentado en la libertad de conciencia y los derechos humanos; en ausencia del autoritarismo, la censura, el miedo y el abuso.

La implementación del cristianismo social, no requiere de la creación de un partido político electoral porque no pretende curules, elevados cargos públicos o la presidencia de un país; sino un trabajo anónimo, de servicio al prójimo sin intereses egoístas en beneficio de los más necesitados y desamparados; para el logro de la justicia social. Sus vías de acción surgen de una forma de vivir siguiendo la voz del corazón sencillo y los principios crísticos dinamizados en el sendero del hogar doméstico, la comunidad, el aula, el centro de estudios, la universidad, la empresa y la sociedad civil. Es aplicable en el trabajo fecundo y creador, en las relaciones de trabajo dignas, honestas y leales; el emprendimiento social, sin fines egoístas; en el retorno a la Naturaleza, reconociéndonos hijos de Gea, Gaia, Pachamama, la madre Tierra, respetando los ciclos naturales, practicando una alimentación natural, el cultivo cooperativo de alimentos orgánicos y la medicina holística.

Nuestra visión de la Gnosis

Nos permitimos contextualizar brevemente acerca de nuestra visión de la Gnosis, en los tiempos actuales. Vamos por la vía intermedia, por la no dualidad, por la síntesis, el Tao. Tenemos dos formas o niveles de operar, de trabajar en la Obra. En un primer nivel, tenemos una propuesta gnostizante, interespiritual y altamente ecuménica. Aquí, no hablamos abiertamente de Gnosis, ni de Samael Aun Weor; salvo en un contexto dado y abrimos opciones a los buscadores, para que, según su nivel de búsqueda, lleguen a una meta o encuentren su camino. Que encuentren las respuestas a su búsqueda, ya sea en otra religión convencional, el reiki, constelaciones familiares, nuevo pensamiento, cuarzos, mineraloterapia, péndulos, radiestesia, los diversos oráculos y métodos de predicción, como el tarot, los goralot, las piedras de Urim y Tummin, las runas, el tzité, la quiromancia u otras; como también en las diversas corrientes espirituales, entre ellas, el budismo, hinduismo, la yoga o el taoísmo o el islam. Claro está, vamos observando quién, realmente está maduro para la Gnosis o quien percibe o presiente que hay una vía profunda, directa y definitiva de liberación. Tenemos claro que no todos los buscadores, van a llegar a la Gnosis. Al menos en esta vida, pero les ayudamos a que se encuentren a sí mismos, que comprendan su llamado, su vocación espiritual, sus necesidades de cambio de frecuencia vibratoria o nivel de Ser.

Incluso respetamos que, dentro de la misma vía gnóstica, elijan o prefieran el estudio de ciertas ciencias gnósticas y no les interesen otras, ya sea el tantra, la Alquimila, el tarot, la Cábala, la magia o la Psicología del despertar. Tenemos la vía gnóstica, propiamente dicha. Sin embargo, esta también tiene sus peculiaridades. Es claro que, no nos interesa ser ni tener la mejor propuesta, ni la peor. Sino simplemente: una propuesta diferente. No seguimos a ningún «maestro» gnóstico, pero tampoco tenemos nada en contra con alguno de ellos. A menos que se manifiesten, abiertamente antignósticos, antisamaelianos o que no se mantengan fieles al Cristo y a las enseñanzas del Avatara.

No vamos detrás de ningún «maestro», detrás de nadie. Con gusto apoyamos iniciativas que nos parece que contribuyen a la Gran causa y en lo que podamos, aunque, también hacemos ver que tenemos la visión de una Gnosis eterna y universal; más allá de Samael. Nos reconocemos discípulos de Samael y lo vemos como nuestro gurú. Sin embargo, entendemos que hay otras formas de Gnosis que son respetables y a las que les debemos dar el abrazo algún día; aunque no sean samaelianas. Este es el caso, por ejemplo de la Gnosis cátara o la Gnosis sufí.

Para nosotros: es más importante el mensaje que el mensajero. Respetamos que, para otros, sea más importante el mensajero que el mensaje. Cumplen su función y atraerán el tipo de buscadores o estudiantes que vibren con esa frecuencia. En nuestro caso trabajamos por otro tipo de buscadores, por gente que busca las más elevadas revaluaciones del Ser. Así que, como no seguimos a nadie, no buscamos que nos siga alguien. Respetamos la libertad de elección, el libre albedrío de cada quien, la libertad de religión y de conciencia.

En nuestra comprensión, la Gnosis vive en los hechos y en el presente, en la expresión de fraternidad, tolerancia y respeto. ¡Y está viva! Para nosotros, el mensaje del Samael en el que cimentamos nuestra práctica, no vive en el pasado, en 40 y tantos años atrás. Haciendo un poco de analogía: Más que buscar al Samael histórico, buscamos al Samael íntimo, como lo hiciera Pablo de Tarso, quien, en sus Epístolas, se refería al Cristo íntimo y no al Cristo histórico. Lo mismo hicieron los padres de la Iglesia, como san Agustín, el gran patriarca gnóstico; como también, quienes escribieron los sagrados Evangelios, Epístolas, Apocalipsis y otros libros gnósticos.

Ellos no se quedaron con el Jesucristo histórico. Siempre hicieron referencia al Cristo vivo, al Cristo íntimo. Lo mismo hicieron los grandes tratadistas del budismo y del taoísmo. Ninguno se quedó en el pasado, en la vida y enseñanzas de su fundador. Más bien, la interiorizaron y la hicieron propia.

A nuestro criterio, debemos ir más allá de una Gnosis cristiana; y con más precisión: ir más allá de una Gnosis para católicos que buscan cambiar su forma religiosa. Sin embargo, podemos llevarle el vino nuevo de la Gnosis a los otros cristianos, Y más aún: nos parece urgente reconocer que hay una Gnosis para budistas, una Gnosis para taoístas y otra para hinduistas o judíos o musulmanes. Incluso, aunque parezca absurdo y sacrílego: una Gnosis para ateos. Y desde el enfoque de esta ponencia, llevar los principios gnósticos, particularmente, entre los que quieren el cambio social.

En nuestra labor de pescadores de buscadores, hemos encontrado, incluso que, en los grupos de apoyo, de los de los 12 pasos, como es el caso de Coda, el programa para codependientes anónimos, hay muchos buscadores a quienes les resulta la Gnosis como la vía complementaria a su programa, la que les orienta e impulsa de mejor manera a mantenerse en su trabajo ego reductor. Eso sí: a ellos lo que les interesa es aprender a vivir, a trabajar en el Ego, en su despertar; no les interesa, ni la magia, ni la religión, ni los poderes superiores. Les interesan los poderes que todos creen que poseen, pero que las máquinas humanas, no poseemos, como individualidad, voluntad, auto conciencia y capacidad de hacer. En todos estos casos, el quid de la cuestión, es saber cómo y cuándo llevar adecuadamente la propuesta gnóstica a quiénes pueden motivarse con nuestros estudios.

En nuestra comprensión de la Gnosis, valoramos las enseñanzas de otros mensajeros de lo Alto, ya sean estos, anteriores a Samael o posteriores; siempre y cuando sus enseñanzas, contribuyan a la comprensión de la Gnosis como una filosofía perenne y universal. De esa cuenta, incluimos en la gran biblioteca gnóstica: toda la literatura sagrada de la humanidad, por ejemplo, el Bhagavad Guita o el Dammapada. Pero también, admitimos las enseñanzas de otros “mensajeros de lo Alto”, congruentes con los principios gnósticos, para citar, verbigracia, las enseñanzas de HPB, Krishnamurti, Gurdjieff o Adoum; entre otros. Incluso: “profetas de nuestro tiempo”, como Anthony de Mello, Eckart Tolle u otros.

De allí que parezcamos eclécticos. Recordemos que el Gnosticismo universal, es “la doctrina de la síntesis”. Hacemos contextualización para ir explicando porqué abordaremos temas como “la vida digna” y el “Ubuntu, así como el noble sendero óctuple budista; entre otros.

En nuestro enfoque evitamos el autoritarismo, la tiranía, la imposición ciega de normas y retener discípulos con base al temor o intimidación. No somos «metemiedos». Somos altamente flexibles en muchas cosas. Privilegiamos el diálogo, la mayéutica y el consenso. Tenemos claro que hay muchas formas de presentar la enseñanza; pero que lo esencial es la Gnosis como vía, es decir, explicando amplia y profundamente que lo primordial, es el auto conocimiento, las revaluaciones del Ser, las transformaciones íntimas, lograr el “Gnosce te ipsum”, el “religare”, el retorno a la “tierra prometida”.

Y la vía que hemos elegido es la del camino angosto, la de la puerta estrecha, la puerta de servicio, la vía anónima donde no están las grandes aglomeraciones, la prensa, la publicidad, el hacerse sentir, el llegar hasta el tope de la escalera. Proponemos una Gnosis esperanzadora, como el bálsamo maravilloso que sana corazones. Que nuestros estudiantes aprendan expresar felicidad, emociones positivas, el entusiasmo, la práctica de las enseñanzas; pero con método, con didáctica, despacito, paso a paso, que partan de lo básico, de sus intereses, inquietudes, necesidades y búsqueda, que reciban un aprendizaje significativo y se medie adecuadamente su formación.

Que sepan que en este sendero caminan acompañados por nosotros, quienes no somos más que ellos, ni gurús, ni maestros. Que aprendan a trazarse metas realistas, que tengan claro que, sin esfuerzo, los resultados son imposibles; pero que igualmente, sin ayuda, no pueden llegar a ninguna parte. Exhortamos a que practiquen el bien, «que den hasta que duela». Que comprendan que la Gnosis vive en los hechos y que los mejores lugares para demostrar los cambios radicales que provoca el vino nuevo de la Gnosis, se encuentran en el hogar, la comunidad y el lugar de trabajo.

En nuestra comprensión de la Gnosis, somos independientes y no alineados; pero compartimos los ideales de igualdad, fraternidad, libertad, coordinación, apoyo mutuo. Por nuestro proceder, somos vistos como herejes por muchos y hasta traidores a Samael. Sin embargo: poco a poco, vemos que estamos entendiendo la manera de dar la Gnosis a gente de la nueva era. Cada vez más, comprendemos que somos gentes nacidas en piscis, queriendo enseñar Gnosis a gente nacida en Acuario. Y cada vez más, nos salimos del molde pisciano.

Motivamos la adopción del modelo poli ético del Socialismo cristiano; pero no como una propuesta de creación de un partido político partidista; sino como una filosofía de vida: proponemos que nos acordemos del “hermano pobre”. Lo hacemos como una vía gnostizante. Evitamos mezclar los asuntos de Cristo social, con los de la escuela o iglesia. Proponemos la vía del Cristo social a través del ejemplo. Que se lleve el mensaje al mismo seno del hogar, a la comunidad, la escuela, el colegio, la universidad, el lugar de trabajo, la empresa. Proponemos la vuelta a la Naturaleza, los huertos urbanos, la permacultura, la medicina holística, la educación verdadera o fundamental, basada en el desarrollo del Ser. Tenemos toda una agenda de Cristo social para la redención humana, eje de nuestra ponencia. Sin embargo, para hacernos entender partimos de ciertas definiciones básicas, como que concebimos la Gnosis eterna y universal, como una cosmovisión y que es posible llevar el mensaje de luz por una vía gnostizante.

La cosmovisión gnóstica

Somos gnósticos samaelianos; pero más pareciera que venimos de una corriente extraña, aún en los círculos gnósticos contemporáneos. Nuestra concepción de la Gnosis va por una Gnosis eterna y universal, que nos ha llevado a comprender que existe una “cosmovisión gnóstica”, que se nutre a partir del alimento principal, de las enseñanzas del Kalki Avatar; pero además, de la Biblia Gnóstica, es decir, en primer lugar del libro cumbre de la Gnosis, del Pistis Sophia; pero nos parece que una Biblia, es un conjunto de libros; por lo que vemos pertinente incluir los Evangelios Gnósticos, las Epístolas, Apocalipsis y demás libros gnósticos de la época del Cristianismo primitivo. Sin embargo, vamos más lejos. Concebimos que también deben incluirse las obras de la sabiduría ancestral, de las grandes cosmovisiones antiguas, las del Judaísmo, del Budismo, del Taoísmo, de las cosmovisiones americanas, como la azteca, maya y la del Tahuantinsuyo. De manera que, para nosotros, entran en la Biblia gnóstica, libros sagrados de la humanidad, como la Odisea, la Iliada, el Mahabharata, los Vedas, el Bhagavad Guita, el Ramayana, el libro Tibetano de los muertos, el libro egipcio de los muertos, el Edda, los Diálogos de Platón, la Eneida, la Divina comedia, el Popol Wuj y el Memorial de Sololá de los mayas de Guatemala; entre otros.

La palabra cosmos, se asocia a un mundo, un universo, al espacio exterior a la Tierra y al conjunto de todo lo que existe en un sistema ordenado y armonioso. Es la antítesis del caos. En consecuencia, una cosmovisión es la manera de ver e interpretar el mundo, las causas y leyes que lo rigen. Cada persona, cada grupo cultural, sociedad, pueblo o nación tiene su propia cosmovisión, su propia visión o concepción del mundo. Las cosmovisiones cambian de lugar en lugar y en el transcurrir del tiempo.

De acuerdo con la propia cosmovisión, las personas y sociedades imaginan, perciben, conciben o modelan la realidad, los acontecimientos de la vida y la Naturaleza, la existencia humana y la de los demás seres. Cada cosmovisión se construye a partir de particulares creencias, opiniones, informaciones y vivencias

Cada cosmovisión, explica, guía, delinea norma, define y orienta determinadas nociones en los diferentes aspectos de la vida, en lo político, económico, cultural, espiritual, moral. Los diferentes productos culturales: la ciencia, el arte, la filosofía, la religión y la espiritualidad; son expresiones de determinada cosmovisión. Los principios integradores de cada cosmovisión dan origen a las propias creencias o teorías o modelos de explicación de la realidad o del cosmos.

Muchas cosmovisiones se fundamentan en principios integrales y holísticos. Otras cosmovisiones, son de carácter monocultural y dan origen al sectarismo y al fundamentalismo al sustentar que sus principios son los únicos auténticos y valederos. Hay muchas cosmovisiones. Algunas de ellas, son la cosmovisión Judeocristiana, la cosmovisión grecolatina, la cosmovisión china, la egipcia o las de los pueblos originarios de América, ya sea la cosmovisión maya, azteca o la de los pueblos de lo que otrora fuera el gran Tahuantinsuyo. Es claro que habrá otro tipo de cosmovisiones derivadas del ateísmo, como la cosmovisión materialista dialéctica y la cosmovisión materialista positivista y capitalista.

Y existe nuestra cosmovisión: la cosmovisión gnóstica. Esta es también, una concepción del mundo y del Universo. Es la explicación de la realidad a la luz de la Gnosis y de las causas de la realidad social psicológica y espiritual del ser humano actual. Nos da una visión espiritual del cosmos que permite comprender la existencia humana en el mundo material, como una escuela de transformación interior. En la cosmovisión gnóstica es esencial comprender las causas de la esclavitud humana sintetizadas entre otras causas, en la ignorancia, la herejía de la separatividad, el Ego y las condiciones anormales de vida estimuladas por un sistema perverso de dominación que utiliza el poder hipnótico para arrullar, dormir e ilusionar a la humanidad; pero también para someterla y esclavizarla. Este sistema suplanta el verdadero conocimiento, por la ignorancia, por la apariencia, por informaciones vagas, fragmentadas, eminentemente teóricas centradas en la ilusión, en la búsqueda de la verdad y la felicidad en el mundo exterior, en vivir en el pasado o la ensoñación del futuro; de manera que se restrinja la posibilidad de que el ser humano se estudie a sí mismo, se explore, viva en el aquí y ahora, en el presente, se observe y conozca a sí mismo para lograr su transformación interior. De tal manera que aquellas personas que descubren la importancia del auto conocimiento como vía para la liberación final y son ayudados o asistidos por quienes ya trabajan en su revolución interior o ya se han liberado mediante el despertar de la conciencia, la eliminación del Ego o yo psicológico y grandes revaluaciones del Ser; son quienes tienen posibilidades de vivir la Gnosis.

Nuestra experiencia en la práctica de la doctrina del Cristo social

La presente ponencia, no es solamente teórica. Tiene fundamentos teóricos, pero también, está cimentada en la experiencia, en la vivencia de los principios de la doctrina del Cristo social, a lo largo de la vida. Enumeramos algunos aspectos en donde hemos incursionado y por donde hemos comprobado que es posible llevar a la práctica y vivir la doctrina del Cristo social. Tenemos experiencias exitosas, mínimas quizá, pero que nos muestran que es posible esta vía y que es perfectamente práctica y realista. Hemos podido implementar la doctrina del Cristo social, en la dirección de puestos importantes en la industria; pero también como colaboradores de base y asimismo en la asesoría a pequeños empresarios, interactuando con sus colaboradores, en la búsqueda de la cooperación y la vida digna para todos.

Creemos en el principio de vida en dignidad o vida plena que se sustenta en la frase: “Estoy bien, en la medida que los que están a mi alrededor, están bien y la madre Tierra, también. Nos movemos en el mundo de la educación. Hemos mediado nuestros saberes, tanto en las aulas de secundaria, como en las universitarias y en la formación de formadores. Tenemos amplia experiencia en la elaboración de materiales educativos para escolares y docentes; tanto de sector privado, como público. Hemos tenido oportunidad de hacer propuestas llevadas a altas esferas de la educación superior, como del Ministerio de Educación de nuestro país. Asimismo, llevamos los principios del Cristo social, a la comunidad donde vivimos, a través de comités de vecinos, que en Guatemala, por ley, se denominan, comités comunitarios de desarrollo. Intervenimos en asociaciones de desarrollo social y de la sociedad civil, incidiendo, gestionando, cabildeando, desarrollando e implementando proyectos de desarrollo urbano y social.

Pero esencialmente, concebimos que ese trabajo debe iniciar en el sendero del hogar doméstico, dando ejemplo de transformaciones íntimas sobre la base del diálogo, la tolerancia, la equidad, la cooperación consciente. Hemos aprendido que es esencial, la vuelta a la Naturaleza, la práctica de una alimentación consciente, saludable y cada vez más natural, el ayuno terapéutico, la implementación y cuidado de jardines, huertos y vergeles urbanos en la elaboración de compostas utilizando los desechos orgánicos, en propiciar espacios de reproducción de la mariposa monarca y otras especies de seres vivos.

La doctrina del Cristo social

La doctrina del Cristo social, se encuentra contenida en tres obras básicas de Samael Aun Weor y que se titulan: El Cristo social, Transformación social de la humanidad y Plataforma del Socialismo cristiano latinoamericano. En forma complementaria se encuentra también en otras cuatro obras, que son Educación fundamental, Psicología revolucionaria, La gran rebelión y La revolución de la Dialéctica; así también, en pequeñas obras de nuestro gurú, como “La caridad universal”, el “Manual político del discípulo gnóstico” y en algunos “Manifiestos”; pero también se encuentra en el pensamiento social de todos los mensajeros de lo alto. Por ejemplo, se encuentra en la obra de Jiddu Krishnamurti, titulada: “Revolución fundamental” o en el libro de Alice Bailley: “Los problemas de la humanidad”; así como en el pensamiento y ejemplo heroico de personajes célebres, como el Mahatma Gandhi.

Recomienda la urgente necesidad de encender la antorcha del Cristo centrismo y promover una transformación social de la humanidad, pero a partir de cambios radicales en el individuo; tanto en su educación, la educación fundamental o educación del Ser, como en promover una profunda revolución interior, eliminando los defectos de carácter y despertando conciencia.

Plantea que los sistemas económico-sociales y políticos del mundo y, en consecuencia, los sistemas de salud, educación, alimentación, vías de comunicación, partidos políticos, entre otros; están bajo las órdenes o directrices del Ego, en forma individual y de lo que se ha denominado como el enemigo secreto de la humanidad, la corporación del mal o los grandes amos del capital, los detentadores de poder el Anticristo y la magia negra. Propone que la liberación de individuos, familias, comunidades y pueblos, no debe darse por la vía electoral, las guerras, las revoluciones de sangre y aguardiente; sino a base de comprensión, A-himsa o no violencia, cooperación o ayuda mutua con solidaridad con una concepción del desarrollo desde la perspectiva de los pueblos originarios, es decir, la vida digna o vida en plenitud o sumak kawsay, sumaqamaña, kaslemal o obuntu.

En el capítulo titulado: “Contumacia” de su obra, “La revolución de la Dialéctica”, Samael Aun Weor, afirma que: “Todos nosotros hemos creado este caos social en el que vivimos y entre todos debemos trabajar para disolverlo y hacer un mundo mejor, mediante las enseñanzas que entrego en esta obra. Desgraciadamente, la gente sólo piensa en su yo egoísta y dice: ¡Primero yo, segundo yo y tercero yo! Ya lo hemos dicho y lo volvemos a repetir: El ego sabotea los órdenes que establece la Psicología Revolucionaria. Si queremos de verdad y muy sinceramente la revolución de la Dialéctica, necesitamos primero la transformación radical del individuo». Asimismo, en el apartado: «La auto crítica» del libro citado: «Solo es posible actuar colectivamente cuando cada individuo es capaz de actuar individualmente con plena y absoluta conciencia de lo que se hace. Los sistemas de la revolución de la Dialéctica parecerán muy largos a las gentes impacientes. Empero no existe otro camino. “Los que quieren cambios rápidos e inmediatos, en el orden psicológico y social, crean normas rígidas, dictaduras de la mente, no aspiran a que se sepa cómo pensar, sino que dictan lo que hay que pensar. Todo cambio brusco defrauda su propio objetivo y el hombre vuelve a ser víctima de aquello contra lo cual luchó. Dentro de nosotros mismos están todas las causas del fracaso de cualquier organización».

Finalmente, el texto del citado libro habla claramente del Poscla. Conste: uno de los últimos libros de nuestro maestro: «El Avatara. Los Avataras no se pueden olvidar de la cuestión social, por eso es que Quetzalcoatl se manifestó en dos aspectos: social y psicológico. En mi caso personal me he preocupado de estos dos aspectos: los problemas humanos, orientados a solucionarse por medio de la revolución de la conciencia de una manera dialéctica; y los problemas del capital y el trabajo, encaminados a solucionarse mediante el POSCLA».

Desgraciadamente, los hermanitos gnósticos no han estudiado, no han vivido mi enseñanza que durante tantos años he entregado para darles la liberación psicológica y ellos mismos han querido sabotear la Gran obra de la Blanca hermandad… Al entregar las claves de la Psicología revolucionaria y del P.O.S.C.L.A., no queremos escalar posiciones ni vivir del presupuesto nacional, lo único que queremos es ser útiles a la humanidad, servir dando pautas psicológicas que yo mismo he experimentado para que el animal intelectual logre la revolución integral… La misión de un Avatara no es solamente cuestión religiosa sino que abarca la cuestión política y psicológica de las naciones”.

En nuestra concepción, las instituciones son del tiempo. Nacen con el tiempo, cumplen su función y desaparecen con el tiempo. Son solo vías, pero como cada vía, son parte de muchas. Desde esa concepción, hemos diseñado una plataforma para el Poscla en Guatemala, que más que una institución, lo concebimos como una práctica de vida, personal, individual. Concebimos el Poscla a partir lo definido en el “Manual político del discípulo gnóstico”: “Política socialista cristiana latinoamericana. Nos parece urgente que dejemos de hablar de Partido socialista cristiano latinoamericano y nos centremos en la esencia del trabajo realista en la concreción de la doctrina del Cristo social, desde el individuo y para el individuo. Es decir, para nosotros es un estilo de vida cimentado en el socialismo espiritual, que no tiene fines electorales. Para nosotros, el Cristo social se basa en obra social, en la cooperación, en el punto medio, la síntesis; para no caer en el error del extremismo, de las doctrinas de derecha o de izquierda. El materialismo y el capitalismo salvaje. Vamos por la vía vertical entre los extremos de la vía horizontal de la vida.

Hemos comprendido, como lo planteó Jiddu Krishnamurti, que la revolución individual es la revolución del mundo. Solo las grandes transformaciones íntimas conducirán a la transformación social. Nos inspiramos en el ejemplo de Moisés y de Quetzalcoatl, guiando a sus pueblos. En el Manual político del discípulo gnóstico, leemos que el Socialismo cristiano latinoamericano marchará paralelo a la Gnosis hasta que se fusionen sus doctrinas en una “religión social”, creando tal como lo soñara Compte “una sociedad divinizada” con el amor como principio, el orden como base y el progreso como fin”.

La implementación de la doctrina del Cristo social, como lo expone maravillosamente el Avatara de Acuario, es urgente en estos tiempos de crisis de la humanidad. Sus palabras, expresadas en ese hermoso mar de tinta de toda su obra social, se convirtieron proféticas. Fue de los primeros en hablar de “Los protocolos de los sabios de Sion”, del enemigo secreto de la humanidad, de los amos del capital, de la corporación del mal, de la camarilla secreta que gobierna la Tierra. En la actualidad, muchos hombres y mujeres de buena voluntad advierten al mundo del “gobierno mundial”, de la crisis que provocan la falsa democracia contemporánea, la agricultura perversa y despiadada que ultraja a la Madre Tierra, de la farmafia con la medicina que no cura, de los bancos que empobrecen, de la industria armamentista, de la industria alimentaria contemporánea, un engendro del Anticristo que engaña a muchos con su falsa ciencia, con sus falsos milagros y que provocaron la crisis económica mundial entre 2008 – 2010, entre otros males sociales, económicos, políticos de la humanidad y por qué no decirlo, que manipulan o se aprovechan de la crisis de la humanidad en 2020 por causa de la pandemia o incidiendo o agravándola.

La doctrina posclista promueve una revaloración de la política humana. Es poliética, cimentada en los auténticos principios espirituales de todas las grandes cosmovisiones, en el gobierno del individuo, a base de auténticas transformaciones íntimas, que el ser humano aprenda a ser ejemplar: buen padre, buen esposo, buen hermano, buen hijo, buen ciudadano, solidario, que trabaje por el bien común, en su vecindario, en su lugar de estudio o de trabajo. Promueve la revolución individual, sin sangre, ni estupefacientes, ni aguardiente y no la falsa esperanza de la participación electorera.

La doctrina del Cristo social enfatiza en el cambio individual. En tanto el individuo esté dormido, en tanto no haya despertado conciencia, en tanto no sea verdaderamente libre de los factores oscuros que lleva en su interior, de sus defectos de carácter o elementos indeseables de conducta; las posibilidades de cambio de una sociedad, de un gobierno de un Estado, serán mínimas. Hay poderes oscuros sumamente poderosos. Los amos del capital, los dueños del mundo, tienen muchos recursos a su favor que despliegan con toda naturalidad. A los gobernantes les ofrecen riquezas, sexo, licores, drogas; todo tipo de placer que los hacer dormir plácidamente en sus garras. O bien los amenazan o los desprestigian con su propaganda. Surge el boicot, el desprestigio, la presión internacional, el aislamiento político y económico. Ni los presidentes de Estados Unidos escaparían, si intentaran un cambio real.

Además, que: el presidente de cualquier país puede que tenga buenas intenciones, incluso que esté despierto o que esté trabajando sobre sí; que resulte incorruptible, que sea honesto, íntegro; pero ¿cuántas personas honestas, despiertas y capaces se necesita llevar al gobierno de un país para que dirijan la cosa pública. Al final, tienen que conformarse con lo menos o adaptarse o apaciguar sus impulsos, sus anhelos. Es la cruda realidad de nuestro mundo.

Por eso no podemos cifrar grandes esperanzas en el cambio exterior, en el cambio social; si no comprendemos que debemos iniciar el cambio desde adentro e ir propiciando ese cambio en grupos pequeños, afines a estas ideas. Los amos del capital no cesan de bombardear con mensajes negativos y sustancias dañinas a la raza humana, animales y a la madre Tierra. Es la corporación del mal. Ellos nos dominan de múltiples maneras. Con gobiernos títeres, con los cultivos transgénicos y comida que no alimenta, nos engañan con los tratamientos de salud con medicina que no cura y con educación que no educa. Además, que son dueños de todo el aparato publicitario. Los grandes medios de comunicación social internacional, las redes sociales, los periódicos, las radiodifusoras y canales de tv y digitales. Nos bombardean incesantemente con su propaganda. De tanto mentir y engañar, que la humanidad dormida les cree y se convence que dicen la verdad.

De ahí la importancia de trabajar por el despertar de la conciencia. El despertar no es cómo piensan algunos: para flotar y olvidarse de los problemas del mundo; sino para comprender la triste realidad en la que vivimos y poder escapar inteligentemente. A no ser víctimas. No ser víctimas implica no hacerle el juego al sistema.

Claro que nos toca vivir en este mundo y de alguna manera, navegar en el sistema, pero que sus olas no nos dañen o nos dañen lo menos posible. No ser consumista, practicar el minimalismo, vivir con menos, cultivar nuestro propio alimento, comprar en el mercado cantonal o informal, en el tianguis, en la tienda de barrio, practicar el trueque, el esfuerzo propio, la ayuda mutua.

Es algo en lo que debemos ir trabajando, ir aprendiendo, ir tomando conciencia de todos los múltiples mecanismos de esclavitud que ejerce la corporación del mal. Entre ellos, precisamente los productos que nos ofrecen y que son innecesarios. El endeudamiento como individuos y como pueblos. Los alimentos de fábrica (industrializados o procesados). Tantas opciones que nos deslumbran y a la larga nos esclavizan.

Observemos cuánta gente vive solo para trabajar y pagar la hipoteca de su casa y las tarjetas de crédito, pagando intereses muy altos. Nos mantienen dormidos con el «compra, compra compra» y así nos tienen esclavizados.

La doctrina del Cristo social, exhorta al individuo a realizar cambios profundos en su estilo de vida, en su manera de pensar, de sentir y de actuar que lo lleven a realizar decididas modificaciones en su alimentación, cambios en la obtención de esos alimentos, en el tipo de alimentos, en la forma de comer esos alimentos; como en la forma de obtenerlos, llevando a la práctica sistemas de cultivo amigables y sustentables con el medio ambiente, cultivos orgánicos, cuidado del suelo y del subsuelo, respeto y veneración a la madre Tierra, prácticas agrícolas basadas en la Elementoterapia, desde los huertos urbanos, la hidroponía, las casas-granjas, hasta el establecimiento de comunidades que trabajen en cooperativa, por el sistema de ayuda mutua y esfuerzo propio, donde se practique el trueque y la producción sobre la base de la amistad y los valores del Espíritu. Resulta urgente la revaloración y transvaloración de la alimentación saludable y trofológica, que provea de la materia prima adecuada para el despertar, la producción del H-Si-12 o ens seminis de la mejor calidad y para el mantenimiento de un cuerpo físico sano que lleve a la creación de hombres y mujeres auténticos.

La doctrina del Cristo social, propone la regeneración del individuo, mediante una educación auténtica que fomente la libre iniciativa, la comprensión de lo estudiado, el despertar de la conciencia, el estudio del Ego y su eliminación, el desarrollo del Ser.

Promueve la creación de centros de sanación holística, centros de recuperación de enfermos víctimas de adicciones, el rescate de niños de la calle, de la niñez y adulto mayor desamparados; entre otros. Propone la creación de una plataforma política para la nueva era, que no busque la participación electoral, ni la toma del poder social de un municipio o país o gobierno; sino la toma del poder del individuo dentro de sí. Que cada individuo implemente la práctica de la poli ética. Sobre la base de la ética, la paz, la comprensión, el diálogo, la mayéutica y el trabajo fecundo y creador sobre la base de los auténticos valores del Ser, implementar relaciones en el hogar, la comunidad, el trabajo y la sociedad; distintas a las actuales basadas en la desigualdad, la exclusión, la pobreza y la injusticia para muchos y el enriquecimiento ilícito e inmoral de pocos.

En “La transformación social de la humanidad, leemos que: “Ha llegado la hora de ser comprensivos. Se hace necesario estudiar nuestro propio yo si es que realmente amamos a nuestros semejantes. Es necesario comprender que solo acabando con los factores del egoísmo y la crueldad que cada uno de nosotros lleva dentro, podemos hacer un mundo mejor, un mundo sin hambre y sin temor”.

Como se lee en el “Manual político del discípulo gnóstico”, la Política social cristiana latinoamericana, tiene como finalidad,

  • La lucha contra la injusticia social de los pueblos del tercer mundo.

  • Condena cualquier tipo de imposición que se respalde en la fuerza brutal y envilecedora.

  • Busca crear conciencia colectiva entre los “débiles” de los dos lados dominados por los imperialismos.

  • Aspira edificar un nuevo sistema económico, síntesis, conciliación de los dos existentes.

  • Establece una cruzada contra el armamentismo de las grandes potencias.

  • Mira con responsabilidad el porvenir.

  • Inicia un ataque ideológico a los dos imperialismos.

  • Prepara la vía hacia una “humanización” realista alejada de dogmas, de mitos, de partidos o de sistemas absolutistas.

  • Pretende cambiar los moldes educacionales y culturales.

  • Luchará por resolver los problemas de salubridad, educación y vivienda de los pueblos subdesarrollados.

Finalmente, en la circular internacional 001 del Poscla, se lee que: “El Cristianismo de tipo social, es una forma de expresión humana y solar, tanto de la Iglesia Gnóstica, como del Movimiento Gnóstico en general, y por ende jamás deberá confundirse con los partidos subjetivos e inconscientes de derecha e izquierda. Vivir socialmente de acuerdo con los preceptos del Cristo nunca es un delito. En alguna forma y de algún modo que vivir entre los seres humanos, social cristianismo es ciertamente el sistema indicado más perfecto de la humana convivencia. La vida social saturada de cristianismo puro y gnóstico nos conduce claramente a una forma de acción edificante y esencialmente dignificante”.

El Cristo social un planteamiento gnostizante

El Coloquio internacional sobre los orígenes del gnosticismo o Coloquio de Mesina, “una reunión de eruditos y expertos académicos en Gnosticismo que tuvo lugar del 13 al 18 de abril de 1966, en la Universidad de la ciudad de Mesina, Italia; tuvo el propósito de examinar la cuestión de los orígenes del gnosticismo desde el punto de vista de la historia de las religiones. En el marco del coloquio se definieron palabras, como Gnosis, Gnóstico, Gnosticismo, Pregnóstico, Protognóstico y Gnostizante. Según lo acordado por los académicos, este último término, se encuentra bastante próximo por su significación a “pre-gnóstico”, ya que el vocablo hace referencia a rasgos que poseen analogía con el gnosticismo, pero integrados en un sistema no gnóstico. Preferimos usar el adjetivo “pre-gnóstico” para aquellos casos que se presentan como anteriores a los grandes sistemas del siglo II y siguientes, y “gnostizante” para los contemporáneos y posteriores.

El Kalki Avatar en el capítulo titulado Antropología Gnóstica de su obra: “La Doctrina secreta de Anahuac”, reconoce dichas definiciones y afirma que el término gnostizante, incuestionablemente se encuentra muy cerca de pregnóstico1 por su significación, ya que el vocablo, en realidad, stricto sensu, se relaciona con aspectos intrínsecos que poseen cierta similitud con el Gnosticismo universal, pero integrados en una corriente no definida como Gnosis. En cierta medida, tal como lo afirman algunas escuelas gnósticas, el término puede referirse a una labor de enseñanza tendente a promover la Gnosis. Sin embargo, en nuestra comprensión del término, en este caso, esa labor no se realiza explícitamente como gnóstica, sino más bien en un contexto más abierto y libre asociado a espiritualidad, holismo, transdisciplinariedad, mística, despertar espiritual, meditación, búsqueda de la verdad, liberación espiritual, diálogo interreligioso, ecumenismo, religión comparada, rescate de cosmovisiones antiguas y en el asunto que nos ocupa, en la doctrina del Cristo social; entre otros.

Es por ese motivo que, Samael Aun Weor, en el “Manual Político del discípulo”, afirma que “No exageramos al decir en forma enfática que las organizaciones gnósticas, gnostizantes o simplemente protognósticas son posclistas en un ciento por ciento. Es así como debemos entender que la difusión de la doctrina del Cristo social, es más bien gnostizante, no directamente gnóstica. Eso significa que debemos enseñarles a los seres humanos que nos encontramos dormidos y que debemos esforzarnos por despertar conciencia. Debemos difundir esta doctrina con nuestro buen ejemplo. Es mediante la práctica del estado de alerta, la no violencia, la nobleza del Espíritu, el desarrollo de la mente interior, vivir y dejar vivir y la práctica de los tres factores de la revolución de la conciencia que podemos salir de la esclavitud psicológica.

En dicho Manual, el maestro explica que “Es conveniente que el pueblo no sepa por ahora que el Socialismo Cristiano Latinoamericano es hijo legítimo del Gnosticismo revolucionario. Los gnósticos nombrarán los líderes socialistas cristianos que sean necesarios, pero estos no podrán ser instruidos por aquellos en Gnosis sino con cierta diplomacia y después de que sean dignos de confianza.

En apoyo a lo anterior, en un “Manifiesto Gnóstico de 1972”, el maestro Samael puntualiza al respecto: “Incuestionablemente la Gnosis y el poscla son las dos columnas torales del templo de la nueva era Acuaria, empero, las dos columnas deben conservar su distancia. En pláticas gnósticas no se debe mencionar la política y en conferencias posclistas no se debe citar la Gnosis. Es ostensible que la prudencia resulta vital para el triunfo de la gran causa. Nosotros todos necesitamos por cierto una buena dosis de aquella. Se hace necesario trabajar intensivamente en la gran obra del Padre y esto solo es posible con infinito amor y clara inteligencia. El posclismo y el gnosticismo deben mantenerse activos pero separados; mezclarlos equivale a destruirlos. Trabajar por ambos es vital pero con suma paciencia y sabiduría; así es como podemos todos colaborar. En estos instantes de crisis mundial se necesitan trabajadores de buena voluntad, gentes capaces de iniciar la nueva era Acuaria entre el augusto tronar del pensamiento. Quien da recibe y mientras más dé más recibirá; empero al que nada da, hasta lo que tiene le será quitado. Sacrificarnos por la humanidad, estar dispuestos a subir al ara del supremo sacrificio, por amor a todos los seres humanos, es indispensable cuando de verdad anhelamos con todas las fuerzas del alma, la liberación final. Saber trabajar es indispensable, debemos laborar con gran actividad e infinita precaución.

Cualquier acto torpe de nuestra parte ocasionaría grandes catástrofes. Abrir lumisiales nuevos es urgente e inaplazable, empero debemos también multiplicar por doquiera los centros posclistas. La iniciación de la nueva era Acuaria es multifacética, incluye múltiples actividades. Esto es precisamente lo que no entienden las gentes reaccionarias, fanáticas y retardatarias”.

En su obra “El Cristo social”, Samael Aun Weor, explica que el socialismo cristiano, puede ser también un socialismo budista o llevar otro nombre. Lo importante es que este socialismo sea de tipo espiritual. “Es urgente comprender la necesidad de crear una auténtica y legítima democracia sobre las bases firmes del Socialismo Cristiano. No importa el nombre que le demos a este último. Bien podríamos llamarlo socialismo budista, mahometano, etc. Lo importante es que no sea socialismo soviético de tipo ateo y anti- religioso”.

Es por eso que debemos cuidar muy bien la doctrina del Cristo social, de doctrinas extrañas, de ideas que no son gnósticas y ni siquiera gnostizantes o protognósticas; sino más bien antignósticas. Todo planteamiento que sostenga que la liberación viene de afuera, que la salvación se dará sin ningún tipo de trabajo interior, que niegue la Auto-Gnosis, que se oponga o desdeñe el conocimiento de sí mismo, el trabajo interior en el despertar, en la eliminación del Ego, la no fornicación para lograr la transformación íntima y social, que no proponga auténticas revaluaciones del Ser, es un planteamiento ANTIGNÓSTICO y, por ende, sabotea el orden revolucionario.

Todo planteamiento que sostenga que basta con creer, con aceptar, con ver, con un simple cambio de dieta alimenticia ya somos merecedores de la salvación, del Éxodo; constituye parte de los sofismas de distracción que impiden la liberación interior. Todo planteamiento que afirme que basta con “amar” para ser salvo, es engañoso; porque el Ego no sabe amar. Y en tanto tengamos al Ego, no podemos expresar el verdadero amor, que viene del Ser.

1 Pregnóstico es aquel que en forma concreta, evidente y específica, presenta algún carácter en cierta manera detectable en los sistemas gnósticos, pero integrado ese aspecto en una concepción in toto ajena al Gnosticismo revolucionario. Pensamiento que ciertamente no es y sin embargo es gnóstico.

Aclaración a advertencias de no establecer el Poscla

Nos parece oportuno aclarar que nuestro gurú, nunca prohibió el Poscla y mucho menos recomendó quemar su libro “El Cristo social” o cambiarle nombre. El Presidente fundador del Poscla, a pocos meses de su desencarnación, en 1977 nombro al hermano José Vicente Marquez, como Director del Poscla. Existen las Constituciones gnósticas emitidas en junio de 1977, donde se consigna con propiedad la validez y permanencia del Poscla y donde se ratifica el nombramiento al hermano José Vicente, quien, por cierto, mantiene activa la dirección del mismo. De manera que fue voluntad expresa del Avatar de la Era de Acuario en su prácticamente, testamento institucional, definir con propiedad, las que serían las directrices del Poscla desde entonces (1977). En las constituciones gnósticas, se lee acerca del Poscla que:

Resulta patente que el poderoso Movimiento Gnóstico Internacional necesita expresión social y esto no es un delito. Sin embargo y aunque parezca increíble, son los mismísimos hermanos gnósticos quienes destruyeron las labores de un Socialismo Cristiano puro y noble. El POSCLA no se está creando con propósitos egoístas ni inconfesables intenciones, sino para servir a la humanidad en esta hora de crisis mundial y de bancarrota de todos los principios morales. Desgraciadamente, el egoísmo de nuestros mismísimos hermanos gnósticos está sirviendo de obstáculo para las actividades de tipo humano, social y cristiano. No se quiere entender que el amor debe manifestarse con hechos concretos, claros y definitivos”.

Muchos son los que afirman el lema de amor a la humanidad, pero cuando se trata de organizar actividades de tipo humano y social, truenan y relampaguean, lanzando rayos y centellas contra aquellos que en una u otra forma quieren servir a nuestro hermano el hombre. Hemos hablado muchas veces sobre el tercer factor de la revolución de la conciencia, tan indispensable para el estado boddhisattvico; desgraciadamente, no se quiere entender realmente lo que es el sacrificio por nuestros semejantes. El término bodhisattvas, en rigurosa academia esotérica, solo puede ser aplicado a aquellos adeptos que se sacrifican por la humanidad doliente”.

Los Budas Pratyecas, al estilo de ciertos “ascetas gnósticos”, con un marcado y refinado egoísmo, absortos en sus divinales contemplaciones místicas, se olvidan totalmente de estos pobres humanos que por aquí abajo luchamos por conseguir pan, abrigo y refugio. No quieren entender los “ascetas gnósticos” que solo los auténticos bodhisattvas pueden encarnar en sí mismos al Cristo Íntimo. Los Buddhas Pratyecas nunca son bodhisattvas, pues jamás hacen nada por la humanidad doliente”.

El POSCLA jamás ha sido un hijo bastardo del Movimiento Gnóstico; fue creado por el Patriarca, cumpliendo órdenes del Círculo Consciente de la Humanidad solar. Que opera sobre los centros superiores del Ser. El Cuerpo de Doctrina posclista se haya condensado en cuatro volúmenes, a saber: El Cristo social, Transformación Social de la Humanidad, La Plataforma del Socialismo cristiano Latinoamericano y Educación Fundamental”.

Son más que elocuentes las palabras de nuestro máximo dirigente; por lo que exhorto a no dejarse confundir. Las labores de la escuela, de la Iglesia, del ICU y del Poscla, son independientes, pero interdependientes, interconectadas, como los vasos comunicantes de la Alquimia, responden a leyes holísticas universales: La diversidad es la unidad. Cada organización gnóstica tiene su propia personalidad y sus propios objetivos y metas. La labor del POSCLA consiste en difundir la doctrina del Cristo social, que se traduce en, aliviar el dolor y miseria que existe en el mundo. Ejemplos maravillosos de la doctrina del Cristo social, se encuentra, precisamente en esos abnegados misioneros de la “Agrocultura” que trabajan bajo las órdenes del Lumen de Lumeni. Ese ejemplo maravilloso debemos llevarlo a todos los países, a todas la siglas y escuelas gnósticas. El trabajo del POSCLA, en la actualidad no se realiza con fines político partidistas. Se erige, como lo expone maravillosamente el Avatara de Acuario, en estos tiempos de crisis de la humanidad.

La vida digna o vida en plenitud, el pleroma de los gnósticos

Conforme al principio de “vida digna”, “buen vivir” o “vida plena”; la doctrina del Cristo social nos invita a trabajar intensamente por el derecho a vivir a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Garantizar la sostenibilidad y la vida digna de todos los habitantes, la armonía y el equilibrio entre la Naturaleza y todos los seres vivos, con toda forma de existencia. Realizar esfuerzos por vivir en armonía con los ciclos de la madre Tierra, del Cosmos, de la vida y de la historia. Vivir en armonía y complementariedad integral de los diversos mundos de la comunidad eco-biótica natural. En este contexto, se comprende que la Tierra “no es un planeta solamente, mucho menos materia inerte: es nuestra Madre Tierra (Pachamama, Gaia, Gea), uno de los benditos aspectos del Eterno femenino, de la madre Divina. Así se abre una puerta para dejar de hablar de “explotación de recursos” y emerger en el respeto a todo lo que nos da vida y permite el equilibrio natural de todas las formas de existencia para vivir bien”.

El concepto de vida digna, es una concepción del mundo, propia de los pueblos originarios de América y del mundo. Implica una manera diferente de pensar, un distinto modo de organizar el conocimiento acerca del mundo, una manera colectiva de vivir en el mundo y va en plena sintonía con la doctrina del Cristo social; como también con el sendero óctuple budista. En Sudáfrica, por ejemplo, esta noción de la vida digna, se denomina Ubuntu, que enfatiza en la lealtad de las personas. En Wikpedia, hay algunos conceptos asociados al Ubuntu:

  • «Humanidad hacia otras personas»
  • «Si todos ganan, tú ganas»
  • «Soy porque nosotros somos»
  • «Una persona se hace humana a través de las otras personas»
  • «Una persona es persona en razón de las otras personas»
  • «Todo lo que es mío, es para todas las personas»
  • «Yo soy lo que soy en función de lo que todas las personas somos»
  • «La creencia es un enlace universal de compartir que conecta a toda la humanidad.»
  • Humildad
  • Empatía
  • Yo soy porque nosotros somos, y dado que somos, entonces yo soy;
  • Nosotros somos por tanto soy, y dado que soy, entonces somos.

Esta última es una definición más extensa y adecuada: Una persona con ubuntu es abierta y disponible para los demás, respalda a los demás, no se siente amenazado cuando otros son capaces y son buenos en algo, porque está seguro de sí mismo ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos. Principios de vida digna, se encuentran fuertemente arraigados en otros pueblos, como es el caso de los japoneses. En el Japón, se valora en gran medida la honestidad, el respeto, solidaridad, humildad, paciencia, lealtad, austeridad, gratitud, armonía; entre otros principios de vida digna. Así podemos explorar en los orígenes de la civilización principios similares.

Principios como estos, se encuentran plasmados desde tiempos inmemoriales en los textos sagrados de la humanidad, se encuentran en la carta del jefe Seattle al Presidente de los Estados Unidos. Son congruentes con nuestra cosmovisión y conllevan un estilo de vida desprovisto de egoísmo, apego y materialismo. El paradigma de desarrollo occidental, es contrario a estos principios y se encuentra tanto en los partidos políticos de derecha, como de izquierda, en el Capitalismo salvaje, como en el materialismo y que se sintetiza en el ideal olímpico, mediante el cual, el individuo debe llegar más alto, más rápido y más lejos que los demás; no importa cómo.

Para la cosmovisión de los pueblos indígenas originarios, primero está la vida en relaciones de armonía y equilibrio”1. Esta Cosmovisión es holística. Conlleva una “cultura de la vida” en la que todo está conectado e interrelacionado; nada está fuera, todo es parte de. Se basa en la búsqueda de la vida en armonía y el equilibrio con el entorno. De allí que los gnósticos debemos aprender conforme a nuestra propia cosmovisión gnóstica.

La noción o manera de vivir denominada vida digna; no tiene nada que ver con el concepto occidental de “bien estar” o good living y es opuesto a la concepción judeocristiana o aristotélica, antropocéntrica; en la que el ser humano es el centro y superior a los otros seres vivos, amo y señor dominador de la Naturaleza. La vida digna no es lo mismo que vivir mejor, el vivir mejor es a costa del otro. Vivir mejor es egoísta, desinterés por los demás, individualismo, solo pensar en el lucro, porque para vivir mejor, frente al prójimo, se hace necesario explotar, se produce una profunda competencia, se concentra la riqueza en pocas manos.

En forma similar, el sendero óctuple budista nos enseña la necesidad de practicar una comprensión recta, un pensamiento o determinación recta, conducta recta, hablar correcto, recto actuar, recto esfuerzo, estar presente, consciente en el momento correcto y concentración perfecta. El sendero óctuple, corre paralelo al llamado para desarrollar las “Ocho virtudes del Kundalini” que nos enseña la Gnosis Samaeliana y que nos llama a practicar el recto pensar, recto sentir, recto actuar en todos nuestros actos.

El Cristo social y la cultura de paz

El ideal individualista de la sociedad occidental, coarta el pensamiento de la nueva Era, la vida digna, el trabajo cooperativo y en equipo. La Doctrina del Cristo social nos enseña a seguir el ejemplo de grandes hombres como el Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Nelson Mandela y el Dalai Lama para ejercitarnos en la cultura de paz desde el Ser, no solamente desde el intelecto. La cultura de paz social cristiana, propone la liberación social mediante el A-himsa, la comprensión, cooperación, tolerancia, la equidad, el ejemplo, la vía intermedia y el sendero óctuple. Sostiene que es posible alcanzar la vida digna o vida plena y un mundo mejor mediante el cultivo y práctica de elevados valores de convivencia humana en el ejercicio democrático, el diálogo, el consenso, la concertación y hasta el disenso respetuoso de otras maneras de pensar, en el saber vivir y dejar vivir; cimentado en la libertad de conciencia y los derechos humanos; en ausencia del autoritarismo, la censura, el abuso, los mete miedos.

El ser es lo auténtico, lo real en nosotros y urge aprender a desarrollarlo. Para saber ser, hay que conocerse. En la medida que alguien se conoce, puede transformarse y realizarse. En ese proceso de conocerse, transformarse y realizarse, el ser humano, descubre lo que es auténtico o real en su vida y a distinguirlo de lo ilusorio, la falsedad y lo irreal. Es preciso encontrar la forma de desarrollar valores y actitudes, entre ellas: solidaridad, creatividad, responsabilidad cívica, sentido crítico, asertividad, capacidad de resolver problemas y transformar positivamente conflictos por métodos no violentos; pero todo desarrollado desde la perspectiva del saber ser. En forma similar facilitar aprendizajes para que los seres humanos aprendamos a ser felices a expresar felicidad, bondad, compasión, paz y amor; porque como dijo Freire: “Nadie es, si impide que otros sean”.

Para el desarrollo del Ser, se requiere de una educación cimentada en los más elevados valores del espíritu, en el respeto a las diversas inteligencias y formas de aprendizaje; en el ejercicio de la paz. Una verdadera educación, es la educación del Ser, la que posibilite el desarrollo de las potencialidades humanas, la igualdad de oportunidades para todos y la formación de todos los ciudadanos en los principios de la vida digna para la construcción de una sociedad con plena vigencia de los principios democráticos, equitativa, inclusiva, pacífica, una sociedad donde nadie es más que nadie, donde nadie se aprovecha de nadie, donde nadie corrompe, ni es corrupto, donde no hay impunidad, donde no hay violencia ni familiar, ni social; una educación promotora de la interculturalidad, tolerante con la diversidad y respetuosa de la Naturaleza. Se trata de aprender a llevar una vida comunitaria, plena y en democracia. Vivir en comunidad, en hermandad, solidaridad y en complementariedad, llevar una vida comunitaria, armónica y autosuficiente, compartir sin competir. Cooperar es el sentido de la nueva era. Reconocer que hay diversas formas de expresión cultural y aprender que en la forma de vida comunitaria hay una profunda relación de vida, entender la complementariedad desde una perspectiva holística y multidimensional que permite el equilibrio y la armonía entre el individuo y la sociedad. Si partimos de un paradigma holístico, comprenderemos que, de acuerdo con los principios de las cosmovisiones antiguas, el conflicto, una crisis es natural e inevitable y que es inherente a la dinámica del desarrollo de cualquier fenómeno. Si no hay crisis y si no hay transformación positiva de un conflicto, no hay posibilidades para el desarrollo, natural, humano, social y espiritual.

Desde esta perspectiva, podemos entender que, si concebimos a la sociedad, como extensión del individuo. Si cada uno de nosotros descubre los factores íntimos de la violencia, la agresividad, la tendencia a imponer a la fuerza nuestras ideas, a que otros obedezcan y acepten ciegamente o sin elección nuestras opiniones o decisiones; podemos iniciar un cambio de una cultura de la violencia a una cultura de paz. De esta manera podremos transformar factores como el miedo, el apego, el amor propio, los celos, la ira, el odio, la venganza, el resentimiento, el rencor, la envidia, los egoísmos en amor, altruismo, perdón, compasión, solidaridad, indudablemente cambia interiormente y se convertirá en un agente de la paz, si comprendemos que todas las personas tienen los mismos derechos que yo, aprenderemos a respetar a los demás y a cambiar la sociedad. De esta manera, al surgir un conflicto, este lo transformaremos por la vía de la no violencia, el diálogo, la vida en dignidad, la inteligencia y la comprensión. En síntesis, viviendo la doctrina del Cristo social.

La educación para una ética revolucionaria

Hemos de reconocer que la educación actual en el mundo es una falsa educación. Debemos esforzarnos por re educarnos, volver a la educación fundamental, desaprender los erróneos aprendizajes, para adquirir una auténtica educación, verdaderamente transformadora y liberadora. Estudiar y llevar a la práctica los principios postulados y modelos educativos de grandes educadores como Rousseau, María Montessori, Gabriela Mistral, Simón Rodríguez, Paolo Freire, Ken Robinson, entre otros.

Especialmente se halla en la larga tradición esotérica que orienta cómo debe ser una auténtica educación. Estos principios se hallan en la educación Waldorf, formulada por Rudolf Steiner, en la enorme obra pedagógica de Jiddu Krishnamurti; así como en la Educación Fundamental de Samael Aun Weor; entre otros. Recordemos que la educación actual, no educa, solo instruye mecánicamente y lo que es peor, no propicia el aprendizaje. Además, que solo influye en las dimensiones del saber y del hacer mecánico; no así en la dimensión del Ser. Un postulado de la ontología gnóstica establece que solo el ser puede hacer.

Asimismo, y tal como lo ha demostrado John Taylor Gatto, en su “Historia secreta de la educación”, la educación actual está diseñada para modelar ciudadanos obedientes, dependientes, apolíticos, no deliberantes; es decir, soldados al servicio del Estado y la industria contemporánea, autómatas, maquinitas de producción y consumo. Es por ello, que, en la visión del socialismo cristiano latinoamericano, es preciso educar al individuo en el ejercicio de una ética revolucionaria. El individuo que quiera una nueva sociedad, debe partir del desarrollo de los propios valores del Ser y del Saber. Debe cambiar su forma de pensar, de estudiar y de adquirir conocimientos. Debe comprometerse seriamente por adquirir una nueva educación, reeducarse en el Ser y adquirir una educación diferente que lo lleve hacia las más altas, profundas y auténticas revaluaciones del Ser.

En tal sentido, si no hay reflexión, crítica, diálogo, práctica, investigación, toma de conciencia de contenidos que se aprenden, no tiene sentido la educación. La educación fundamental debe formar, modelar, orientar, acompañar, provocar o crear condiciones favorables que propicien la realización plena de seres humanos.

Solo así hablaremos de una auténtica educación, que forme individuos éticos, una educación en la cual aprendamos a ser, que sepamos ser y en la cual se exprese nuestro verdadero Ser. En el individuo formado en la educación fundamental o auténtica educación del ser, no caben las prácticas poco o nada éticas, las trampas, el chantaje, los artificios, la falsedad, la mentira, la hipocresía, el doble discurso, la deshonestidad, la traición, el cambio de partido político o de bancada, la corrupción, ni el cinismo. Para llevar a la práctica la doctrina del socialismo cristiano latinoamericano, debemos actuar con ética revolucionaria debemos conocer y respetar las cosmovisiones de los pueblos originarios y vivir plenamente la cosmovisión gnóstica, ´esforzarnos por realizar dentro de nosotros mismos los fines y objetivos de la Gnosis, pensar de manera holística, estudiar e investigar todo fenómenos natural, social o político en forma transdisciplinar y multidimensional, usar el método de la dialéctica de la conciencia y en consecuencia, comprender las leyes universales o leyes de la dialéctica, más conocidas entre nosotros, como los principios herméticos. Por ejemplo, estudiar los cambios políticos de las extremas derecha e izquierda en los diferentes países, a la luz de la ley del Péndulo. Comprender plenamente, que toda transformación dialéctica de la sociedad, está directamente relacionada con las transformaciones del individuo. Por ejemplo, comprender que, si el gobierno es corrupto, es porque la sociedad es corrupta y porque el individuo es corrupto. Que, si quiere luchar contra la corrupción, lograr auténticas transformaciones sociales y realizar grandes cambios en su psiquis. Como lo explica el Avatar de la Era de Acuario, se debe tener claro que: “Lo político y lo espiritual deben equilibrarse mutuamente en los dos platillos de la balanza cósmica”.

Quien quiera encarnar la doctrina social cristiana latinoamericana, debe comprender las causas de las condiciones anormales de vida en el planeta Tierra, en especial, el ciclo económico de la “corporación del mal” que incluye las formas anormales de cultivo, la perversa industria de ganado vacuno, los lácteos indeseables y el adulterado “trigo de hoy”, que forma parte de los siniestros transgénicos, la comida de fuentes agropecuarias, saturada de agroquímicos tóxicos, la comida industrializada o procesada desprovista del shakty sustancial, de valores vitales, que no alimenta, que no constituye materia prima adecuada para fabricar HSI-12 de calidad.

Comida que ocasiona múltiples enfermedades que lleva a la humanidad a condenarse al consumo adictivo de los medicamentos que no curan, solo mantienen en supervivencia al pacieente, como las medicinas para la hipertensión y la diabetes producidas y estimuladas por la farmafia y la mafia médica.

Para llevar a la práctica el socialismo cristiano latinoamericano, debemos dimensionar con propiedad, el poderío del enemigo secreto de la humanidad con su gobierno mundial, el poder hipnótico que ejerce a través de los medios de comunicación, las nuevas tecnologías y nuevas redes sociales; las modas, los bienes de consumo, la cultura del hormigón, el plástico, los desechables, lo efímero que lleva a la obsolescencia ya sea programada o percibida que conduce a la humanidad a lanzarse vorazmente a la carrera de la rata, como la definió Kiyosaki, que impulsa a las personas a comprar cosas inútiles.

Pero principalmente, debe trabajar en su despertar, en la eliminación de los elementos indeseables de conducta, en la castidad en la valoración y transmutación de sus energías creadoras y en la compasión por la humanidad doliente y los hermanos menores, es decir, por toda forma de vida. Llevar este mensaje de esperanza desde su propio Ser, no desde su personalidad o su Ego; de tal manera que se haya ejercitado en el diálogo franco y abierto, en la concertación, la mayéutica, en el saber escuchar, en la ausencia de personalismos, mitomanía, egolatría o paranoia; pero también en la alta magia, en el arsciencia de la predicción a través de cualquiera de sus métodos: el tarot, la interpretación de sueños proféticos, el iching, el tzité para citar ejemplos; pero además, en la teúrgia que le permitirá combatir contra las fuerzas del mal que quieran perjudicarlo.

Como bien lo dice el Kalki Avatar en “Transformación social de la humanidad”: “Gobernar significa rectificar”, que nos recuerda al VITRIOLO de Venus. Visita el interior de la Tierra que rectificando hallarás la piedra oculta”. La clave en todo el trabajo esotérico del individuo y en todo aquel que quiera sacrificarse por la humanidad por la vía social; está en aprender a rectificar. Podemos cometer errores, equivocarnos, pero a base del hacha, el cincel y el martillo, de la atención, el discernimiento, la auto observación psicológica, el recuerdo de sí y la comprensión plena podemos rectificar, encontrar la verdad y reencauzar nuestro camino y el de la sociedad por la plena libertad que, tal como lo establecen los grandes objetivos de la Gnosis, que libere a la humanidad de las cadenas de esclavitud psicológica y de dolor innecesario que la oprime y crear una nueva civilización y una nueva cultura.

Líneas de acción del trabajo en el Cristo social

1. El Cristo social, en la empresa y el trabajo fecundo y creador. Invitamos a empresarios gnósticos a que implementen los principios del Cristocentrismo en sus empresas, a directores o gerentes; asesores de industrias o comercios a que implementen y orienten a empresarios y colaboradores para la construcción de relaciones laborales basadas en la vida digna, la paz interior, comprensión y cooperación consciente entre trabajadores y patronos. Exhortamos a los profesionistas a que den tiempo ad honorem a favor del pueblo, líderes de trabajadores y emprendedores que se lancen al desarrollo empresarial acordándose del bien común y la vida en plenitud.

2. El Cristo social en la vuelta a la Naturaleza. Ya en algunas siglas o instituciones gnósticas, hay ejemplos hermosos que nos muestran que es posible un trabajo fecundo en parcelamientos y comunidades agropecuarias dedicadas a la permacultura, fruticultura y cultivos orgánicos, no adulterados, ni transgénicos; la elementoterapia agrícola, el trueque, la cooperación agropecuaria, el cooperativismo, los cuchubales, los egidos, las tierras comunitarias, el esfuerzo propio y ayuda mutua, el bien común, la vida digna.

Es tiempo que entreguemos con amor «La medicina del Cristo social», que se abran más centros gnósticos de sanación, o fundaciones de asistencia a enfermos terminales u otra, hermanos médicos naturistas gnósticos que nos enseñen sus saberes en herbolaria y elementoterapia curativa. Asimismo, es de destacar la importancia del cuidado de la salud del cuerpo físico, de la alimentación consciente y trofológica, del riesgo de las vacunas, del trigo de hoy, la nefasta industria ganadera, del plástico, la palma africana; entre otras.

3. El Cristo social en la educación. Exhortamos a los educadores a que implementen en las aulas la educación fundamental, que establezcan centros educativos (escuelas o colegios) donde aplicar principios de la educación fundamental similares a los colegios Waldorf o la propuesta la modalidad “Homeschooling” o educación en casa que constituye una sabia opción para los padres de familia gnósticos para salirse de la “matrix”, de la ideologización y adoctrinamiento del sistema del educativo del Anticristo. Tampoco podemos olvidar la práctica del Cristo social en el sendero del hogar doméstico, ser ejemplo en el hogar, cultivar el respeto a la pareja, liberarnos de la esclavitud psicológica y la codependencia. Orientar a la humanidad para lograr la no sumisión, la igualdad, la cooperación consciente, el trabajo tántrico respetando los ciclos naturales y el enfoque gnóstico de la castidad científica, como efectivo sistema de control de la concepción. Estar dispuestos a aprender de la pareja y tomarla como la gran educadora para la transformación íntima. La implementación tecnotrónica al servicio de la humanidad, las revaluaciones del Ser y el cambio de nivel socioeconómico.

4. El Cristocentrismo en la sociedad y los desamparados. Finalmente, nos parece crucial, que reconozcamos y sigamos el ejemplo de instituciones venerables que ya hacen obra social, como la Santa Alianza en Brasil y el ICU en Brasil, Funteotl, en El Salvador o Vicalamá, en Guatemala. El Cristocentrismo en la comunidad, lo podemos implementar como líderes comunitarios o asesores sociales, en fundaciones o asociaciones de la sociedad civil para el desarrollo, llevando proyectos de desarrollo, impulsando centros comunitarios, escuelas de preparación técnica, en artes y oficios en barrios, colonias, ciudades. Los institutos de formación en poli ética, centrados en el ejemplo de los avataras y la cuestión social; donde se pueda explicar el papel que jugaron avataras como Moisés y Quetzalcoatl conduciendo a sus pueblos a su liberación, normando la vida personal, familiar, comunitaria y nacional.

Necesitamos influenciar con nuestro ejemplo y nuestra mente libre de prejuicios y del ego a los demás. Combatimos con la no violencia. En nuestra doctrina hallamos tácticas para lanzar estímulos dosificados que produzcan el condicionamiento necesario de los instintos agresivos de la sociedad.

La Anti Navidad

La Navidad, es indudablemente la fiesta más grande y hermosa de todo el año alrededor del mundo. Es muy reconocido que la época de Navidad, es la más linda del año. Muchas personas logran expresar sentimientos de fraternidad, compasión, concordia, armonía, solidaridad. Surge el impulso de compartir o reencontrarse con los seres queridos y con aquellas personas que han dejado huella en las vidas de cada ser humano. En algunos lugares, los últimos días de noviembre anuncian que ha llegado la época de Navidad.

Celebraciones, como la noche de Acción de Gracias, en Estados Unidos, concurren para la preparación de la celebración de la Pascua. Diciembre se caracteriza en algunos países por los los días de adviento, los villancicos y la celebración de convivios, convivencias o fiestas de Navidad entre familiares, amigos o compañeros de trabajo. No faltan los bellos mensajes de reflexión para celebrar esta hermosa fiesta, los adornos y las luces de colores iluminando de manera singular calles y hogares. Sin embargo, es claro que algunas personas no celebran la Navidad o expresan un sentimiento, contrario al esperado en época de Navidad. Sentimientos como el del famoso Scrooge en el cuento de Charles Dickens o como el del Grinch, en el cuento de Seuss. En estos dos casos, se hace evidente la “Antinavidad” que impulsan los que se encuentran fascinados por el ateísmo y el materialismo, los enemigos del Eterno y los amos del capital. Un ejemplo de esto es el marketing anticipado, con las campañas publicitarias, que impulsan al consumismo. Muchas personas se lanzan a los comercios a comprar, comprar, comprar; como ocurre a partir del famoso “Viernes negro”, en los Estados Unidos y otros países.

Esa “Antinavidad”, es impulsada también por las empresas de licor y cerveza, que promueven la borrachera, el olvido, el escándalo, la intoxicación alcohólica y muchos pretextos para el consumo de productos etílicos, entre ellos, la llamada maratón de “Guadalupe-Reyes”, acompañadas de orgías y otros excesos sexuales, el ocio, los juegos de azar para que las gentes olviden el verdadero propósito, significado y espíritu de la Navidad y se extravíen por el camino del error. Lo mismo ocurre con las tendencias que propician la gula, el derroche en el comer, hasta “reventar”. De acuerdo con la ley del Péndulo, del otro lado del péndulo de esas tendencias por promover el olvido del profundo simbolismo de la Navidad y de la importancia de su celebración anual, están quienes “huyen” de Navidad y no la celebrar, entre otras razones porque le ven un origen pagano y hasta satánico a la fiesta sagrada.

Es abundante la información manipulada que se encuentra en la web exhortando a no celebrarla. Con verdades a medias o desinformación, se entresacan ejemplos aislados para desvirtuarla, degradarla, desprestigiarla. Uno de los argumentos más esgrimidos es el que la relaciona con la celebración del nacimiento del Sol invictus.

Los romanos tenían, desde el 22 al 25 de diciembre, el Festival del nacimiento del Sol Inconquistado (en latín: Dies Natalis Solis Invicti), que se celebraba cuando la luz del día aumentaba después del solsticio de invierno, en alusión al “renacimiento” del Sol. Sin embargo, la Antropología cultural, la religión comparada, los fundamentos astronómicos de todas las antiguas cosmovisiones demuestran fehacientemente que la celebración del nacimiento de la deidad principal de todos los cultos antiguos, se celebraba, en el hemisferio norte, precisamente tres días después de la noche más larga.

En la actualidad, los mismos cristianos de la Iglesia de Roma, reconocen que el cristianismo adaptó con mucha facilidad la fiesta del Sol, porque en la Biblia Jesús es comparado con ese astro. Pero no se trataba de introducir una celebración pagana en el cristianismo, sino lo contrario: mostrar que en realidad Cristo es el Sol espiritual y por ende, la verdadera luz que ilumina a los seres humanos.

En el Nuevo Testamento, se lee que Jesús se denominó a sí mismo como la “luz del mundo” (Juan 8,12). Ya antes, Zacarías, el padre de Juan el Bautista, se había referido al nacimiento de Cristo comparándolo con el Sol, mediante un himno: “Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el Sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz” (Lucas 1, 77-79).

El acontecimiento de la Navidad, es una realidad suprema inherente a la religión universal y no es patrimonio de nadie; sino más bien, viene siendo un patrimonio intangible de la humanidad solar. No se trata de negar el origen pagano de esta sagrada celebración; pero tampoco de verla como una fiesta satánica. El Gnosticismo universal, propone la vía intermedia.

En la actualidad no se puede divorciar la Navidad de los cultos paganos, porque en el mundo del Señor “todos somos uno” y por ende, hemos de reconocer y valorar la uidad de todo. Esa es la razón de los ritos de todas las antiguas cosmovisiones con dioses, héroes y sus historias de nacimiento, muerte y resurrección, La errónea tesis de divorciar al Judeocristianismo de la religión universal, común a todas las cosmovisiones, hizo que los cristianos más ortodoxos rechacen estas celebraciones. Así, fue que los puritanos ingleses que colonizaron la ciudad de Boston a principios del siglo XVII, llegaron a declarar ilegal la Navidad. Cuando los Padres Peregrinos y puritanos llegaron en el Mayflower huyendo de Europa en 1620 trajeron con ellos su estricto y muy frugal estilo de vida, sus creencias religiosas y su desprecio por la Navidad, a pesar de que esta ya se celebraba ampliamente en Europa como fiesta cristiana que marcaba el nacimiento de Jesucristo.

En el mismo sentido, el parlamento inglés prohibió por decreto las navidades en 1644 por su carácter de “regodeo». En Massachusetts, por las mismas razones que en Inglaterra, no hubo Navidad entre 1659 y 1681”. Los árboles se guardaron o quemaron, los adornos acumulaban polvo año tras año en sus cajas y las luces sólo duraban unos minutos encendidas, antes de que el Ejército las destruyera. Otorgó poderes a los soldados para confiscar todas las comidas preparadas para las fiestas, además de imponer un férreo silencio en torno a los «Christmas carols».

«No sólo se cancelaron las celebraciones debidas al nacimiento de Cristo el 25 de diciembre, sino que, para consternación general, se ordenó tratarlo como cualquier otro día laborable. El propio Parlamento celebró sesión en el mismo día de Navidad entre 1644 y 1656», afirma el escritor e investigador inglés Desmond Morris, en su libro Tradiciones de Navidad. Esta prohibición duró hasta 1660.

Más recientemente, en el siglo XX, en la extinta Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas –URSS-, en los años 1927-1935 estaba estrictamente prohibido celebrar la Navidad y el Año Nuevo. Fueron prohibidos los adornos navideños cristianos, como las estrellas de Belén, los angelitos o las campanillas. En Cuba, la Navidad fue prohibida durante tres décadas, tiempo durante el cual fueron prohibidos los árboles de Navidad, Papa Noel, fue declarado “non grato” y cualquier celebración navideña era considerada una celebración burguesa y una desviación ideológica. Desde 1968 y durante décadas la Navidad había sido abolida, el 25 de diciembre era considerado un día más, los niños iban a la escuela y sus padres al trabajo, no había cenas especiales ni regalos, ni árbol. Esta prohibición duró más de treinta años, hasta que en 1997, poco antes de la visita del Papa Juan Pablo II a La Habana, el gobierno cubano decretó, o retomó como día feriado el 25 de diciembre.

Obsérvese con estos ejemplos, como los dos extremos del péndulo de la filosofía, se tocan. Por un lado, los puritanos con su celo y fanatismo religiosos, niegan a la humanidad esta celebración santa y por otro lado, los materialistas ateos, hacen lo mismo.

 

El nacimiento de Jesús

 

Es mundialmente reconocido que nadie sabe con certeza el nacimiento de Jesús. Esto nos advierte que, más importante que la vida privada del Señor, lo es su mensaje y el profundo simbolismo oculto tras su nacimiento, vida, pasión, muerte y resurrección. Conforme al principio de Correspondencia, que reza: “Tal como es arriba, es abajo”; conforme al Mito solar, el nacimiento del Cristo es una fiesta que ocurre anualmente en el Macrocosmos y se debe realizar en el microcosmos del ser humano. En tal sentido es muy significativo que de los Evangelios canónicos, dos nos hablen, aunque sea brevemente de su nacimiento y los otros dos, se centran en el Jesús adulto. Y es que, tal como lo enseñan los estudios gnósticos, el Cristo no puede nacer en un bebé, en un niño que está viniendo a la vida. Su poderosa energía solar, resulta imposible de resistir para máquinas humanas o animales intelectuales. El segundo Logos solo puede nacer y manifestarse en mujeres y hombres auténticos, ya adultos; pero que se prepararon esotéricamente para su advenimiento en su interior.

El esoterismo gnóstico explica que solo se conoce la vida pública de Jesús y que apenas se han ido descorriendo algunos velos para develar el misterio de la vida privada del Señor de perfección, que como hemos dicho: resulta menos importante que su ejemplo a sejir. Sin embargo, se sabe que el nacimiento de Jesús fue durante el reinado de Herodes, pero las teorías sobre el momento concreto varían tanto como los expertos y sus explicaciones. Los hay que sitúan este hecho en abril o mayo, otros en septiembre y otros en pleno agosto según se analicen desde los textos bíblicos o los datos bíblicos relativos a las condiciones del cielo y la situación de los astros en aquella época o las actividades campestres con las ovejas que también mencionan los textos sagrados.

Se han hecho mucho análisis acerca del año en que nació el bodhisattva Jesús o mejor dicho: Jeshua Ben Pandhira. Si seguimos el calendario cristiano, Jesús nació “antes de Cristo”. El error es el resultado de los cálculos hechos en el siglo VI por el monje Dionisio el Exiguo. Al hacer el cómputo del año primero de nuestra era, no tuvo en cuenta el número cero. Recordemos que en esa época, solo mayas e hindúes conocían el número cero. De manera que Dionisio hizo coincidir el nacimiento de Cristo con el año de la fundación de Roma en el 754. El historiador Flavio Josefo nos dice que Herodes murió después de un eclipse en la noche del 12 al 13 de marzo, un mes antes de la Pascua Judía. En el año 750 hubo un eclipse que coincide punto por punto con el relato de Josefo, por lo que, de momento, ya hay cuatro años de diferencia. De los cuatro Evangelios canónicos, solo los de Mateo y Lucas nos hablan muy someramente del nacimiento del Mesías. Los otros dos Evangelios, los de Marcos y Juan, nos presentan a un Jesús ya adulto. Mateo sitúa el nacimiento de Jesús en los días del rey Herodes el Grande quien ya había muerto cuando se dice que nació Cristo en el calendario occidental.

Lucas nos habla del edicto de César Augusto para que se empadronasen todos los judíos en su ciudad natal y de que Cirino era gobernador de Siria. Los censos tributarios realizados por Augusto fueron tres, uno en el año 28 a. C., otro en el 8 a. C. y el último en el 14 d. C. Por otra parte se sabe que Cirino fue gobernador no antes del 6 d. C., aunque desempeñó cargos desde los años 6 y 5 a. C. y quizá sea a estos cargos a los que se refiere Lucas. En definitiva, vemos que Mateo nos da una fecha para la natividad entre el 7 a. C. y el 5 a. C. Lucas da un margen más grande, del 8 a. C. al 14 d. C. El investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias, Mark Kidger, cree posible la fecha del 5 a. C., como año del nacimiento de Jesús. Otros sitúan el margen entre el año 8 y 6 de nuestra era. En lo que sí coinciden muchos investigadores es que esto ocurrió en la primavera o el verano, y no en una fría noche de diciembre cuando los pastores no realizaban sus labores en el campo y, según el Talmud, era el periodo del parto de las ovejas y los corrales estaban cerrados.

En la web, se encuentra abundante información respecto de la discusión que suscita la fecha de nacimiento de Jesús. Es así como, eexistieron 136 fechas distintas asignadas al nacimiento de Jesús. Los gnósticos iniciados resolvieron con suma sabiduría fijar la fecha de nacimiento de Jesús para el 24 de diciembre a las doce de la noche, es decir, para los primeros minutos del 25 del mismo mes. Así, en el calendario litúrgico conocido como Cronógrafo del 354 y compilado por Firius Dionisius Philocalus donde aparece por vez primera el 25 de diciembre como fecha del Natalis Invicti. Al principio se celebraban la Navidad y la Epifanía juntas, ya que se consideraba que Jesús nació y fue bautizado el 6 de enero, tradición que aún se conserva en algunas culturas.

Las razones por las que se propuso la fecha del amanecer del 25 de diciembre para el nacimiento del Señor, son más simbólicas y tienen una profundidad esotérica, que rebasa las raíces paganas que se le quieren atribuir.

Samael Aun Weor, en su obra: “Mensaje de Navidad 1966-67 (El Collar del Buda), explica que: “El Cristo, Señor nuestro, nacerá siempre dentro del humilde establo individual de todo iniciado preparado. La madre del Señor ha sido, es y será siempre la divina madre Kundalini, la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes. Los reyes de la inteligencia, los tres reyes magos, los verdaderos genios, reconocerán siempre al Señor y vendrán a adorarle. El niño se verá siempre en grandes peligros; Herodes, el mundo, los tenebrosos, querrán siempre degollarlo. El bautismo en el Jordán de la existencia será indispensable, las aguas de la vida limpian, transforman, bautizan. La transfiguración interpreta con suma inteligencia la ley de Moisés, enseñando a las gentes y desplegando en su trabajo todo el celo maravilloso de un Elías”.

“El Señor vendrá a nosotros caminando sobre las olas embravecidas del mar de la vida. El Señor íntimo siempre establecerá el orden en nuestra mente y devolverá a nuestros ojos la luz perdida. El Señor interior multiplicará siempre el pan de la Eucaristía para alimento y fortaleza de nuestras almas. El Adorable, encarnado en el iniciado, predicará en las calzadas de esta gran Jerusalén del mundo, entregando a la humanidad el mensaje de la nueva era, y su rostro coronado de espinas, una y otra vez, quedará grabado para siempre en el paño de la Verónica. En la conciencia del iniciado habrá siempre eventos cósmicos formidables y, entre rayos y grandes terremotos del alma, el Señor siempre entregará su espíritu al Padre, exclamando: «Padre mío, en tus manos encomiendo mi espíritu», y después el cuerpo al sepulcro se repetirá la resurrección a los tres días y medio”.

“El mito solar tiene dos aspectos: el primero representa la actividad cósmica del segundo Logos, en el amanecer de todo nuevo mundo que nace de entre el vientre de la gran Madre. El segundo aspecto viene a resumir la vida de todo individuo sagrado que se convierte en una encarnación del segundo Logos, el Cristo Cósmico. El héroe del mito solar ha sido siempre presentado en todos los tiempos como un hombre-Dios, y su vida se desarrolla y desenvuelve conforme a la carrera del Sol, que es el vehículo cósmico del Logos solar”.

“En el pasado, en los antiguos tiempos, el nacimiento de Mitra se celebró siempre con grandes regocijos en el solsticio de invierno. Horus, espíritu divino, hijo de Isis y Osiris, en el viejo Egipto de los faraones, nacía también en el solsticio de invierno”. Explica además el Buda Maitreya que: “En otro mito solar, el divino Salvador, el Cristo íntimo de todo individuo sagrado, nace siempre de entre el vientre de la Virgen inmaculada, la divina madre Kundalini; esto nos recuerda al niño Sol del 24 ó 25 de diciembre, avanzando, naciendo, caminando hacia el norte en instantes en que la constelación de virgo, la Virgen Inmaculada, brilla resplandeciente en el cenit”.

“Siempre el Sol, siempre el Cristo cósmico, en el cosmos o en el hombre, nace de entre las entrañas de la virgen madre Cósmica. Buda nace de una virgen llamada Mayadevi, de acuerdo con el drama cósmico sabiamente comprendido por los chinos iniciados. La muerte y resurrección del Señor, en el equinoccio de primavera, está tan ampliamente difundida como su nacimiento en el solsticio de invierno. En tal época moría Osiris en manos de Tifón, y se le representaba con los brazos extendidos como si estuviera crucificado. Por esa época llorábase cada año la muerte de Tammuz en Babilonia, y en Siria, por esa época del equinoccio de primavera, había también muchos lamentos sagrados, entonces se lloraba por Adonis, no solamente en Siría sino en Grecia también.

En Persia se celebraba la muerte de Mitra por la misma época del equinoccio de primavera. En todas las escuelas de misterios se representaba en forma dramática toda la carrera solar, desde su nacimiento hasta su muerte y resurrección. El iniciado constituía su vida con el drama solar y se convertía de hecho en un individuo solar”.

Es así como en el siglo II, los cristianos solo celebraban la Pascua de Resurrección, desconocían la fecha del nacimiento de Cristo y les parecía irrelevante. El fundamento de esta conducta es muy explícito: no interesa la vida privada del Señor. Durante el papado (del 236 al 250) de san Fabián, fue sacrílego intentar siquiera determinar dicha fecha.

Otros analistas apuntan a que los primeros cristianos asociaron la fiesta hebrea de Janucá, que coincide con el solsticio de invierno; con el nacimiento de Cristo. Este argumento se basa en que fue hasta el año 274 d.C. a instancias del emperador Aureliano que la fiesta del Sol pasó a ser parte del Imperio, consagrando la autoridad del sol-invictus como culto oficial estatal dedicándole el campo de Marzio. Sin embargo, desde mucho antes los cristianos ya celebraban el nacimiento de Jesús en la fecha que conocemos hoy.

Janucá, era también llamada la fiesta de la Dedicación del templo, que el mismo Jesús conmemoró según el evangelio de San Juan 10:22-23: “Se celebró en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno. Jesús se paseaba por el templo, en el pórtico de Salomón”.

Hay que resaltar que los primeros cristianos conmemoraban la fiesta Judía del Janucá (Hanukkah) o de las luces, como el Maestro había enseñado, por esas circunstancias fue que Teófilo de Antioquia, propuso entre los años 171 y 183 d.C. celebrar la natividad el 25 de kislev del calendario judío, que coincide con la fiesta luminaria, sabiendo que Jesús es la luz del mundo, y esa iniciativa fue acompañada por San Hipólito de Roma tomando como fecha la propuesta anterior, ello ocurrió aproximadamente en el año 204 de nuestra era.

 

El árbol de navidad

 

En todas las cosmovisiones, hay referencias a los árboles sagrados. Los árboles están profundamente arraigados a lo profundo de la Tierra y elevándose de la Tierra a los Cielos constituyen un símbolo espiritual en todas las culturas. En el Génesis hebraico se habla del Árbol de la ciencia del bien y del mal y del Árbol de la vida. “Había Jehová Dios hecho nacer de la tierra todo árbol delicioso á la vista, y bueno para comer: también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia del bien y del mal”. (Gn 2:9. Reina Valera 2009). El Árbol de la vida, aparece en todas las antiguas cosmovisiones. El concepto de un árbol de la vida es un mitema o arquetipo generalizado en las mitologías del mundo, relacionado con el concepto más general de árbol sagrado y, por lo tanto, en la tradición religiosa y filosófica de todo el mundo.

En la mitología nórdica, se venera el árbol Yggdrasil (o Yggdrasill), un fresno perenne: el árbol de la vida, o fresno del Universo. Sus raíces y ramas mantienen unidos los diferentes mundos. Para los mayas, el Árbol del mundo, es la Ceiba, la Ceiba Pentandra, árbol nacional de la república de Guatemala. En el Sintoísmo la Naturaleza es sagrada. Estar en contacto con la Naturaleza es estar cerca de los divinidad, y los objetos naturales son adorados como espíritus sagrados.Especialmente sagrado es el sakaki (Cleyera japonica), un árbol siempre verde que se encuentra en la mitología japonesa, la literatura y los rituales sagrados. En el Shinto la Naturaleza es sagrada. Estar en contacto con la Naturaleza es estar cerca de los divinidad, y los objetos naturales son adorados como espíritus sagrados. En Japón existen cientos de bosques sagrados repartidos por toda la gran isla cuidados y protegidos por monjes sintoístas herederos de una antigua tradición milenaria. En estos santuarios vivientes existen árboles longevos, especialmente sagrados, a los cuales se les considera y venera como Kami. Es raro encontrar un santuario Shinto que no tenga un árbol sagrado, los orígenes de los santuarios comenzaron con los árboles y su naturaleza simbólica puede permear la conciencia humana. El término Kami no designa a las divinidades como a seres absolutos creadores del mundo y de la vida ya que no marca una diferencia entre el Ser creador y lo creado. Las dos cosas son Creador y Creación a la vez. Como si se tratara de deidades personificadas al estilo de los dioses menores de la Grecia y Roma antiguas. Así pues, se denomina Kami a cualquier cosa que tenga un poder sobrehumano que pueda influenciar un gran conjunto de cosas. Los monjes que habitan estos bosques milenarios permanecen en un continuo contacto con sus Kami o árboles sagrados; son pues artífices de prácticas y cultos que perduran vigentes en la actualidad y poseedores de un vasto conocimiento vivo sobre el mundo espiritual de los árboles o llamado también el reino de los seres arbóreos. Finalmente, citaremos la acacia, que en el antiguo Egipto, fue el árbol sagrado de Hathor, diosa del amor y la belleza, y más tarde de Isis, diosa madre. En el Antiguo Testamento se dice que el Arca de la Alianza y el Tabernáculo de los hebreos estaban hechos de madera de acacia, árbol que para los hebreos representaba la inmortalidad del alma. Los masones lo consideran símbolo de pureza y entereza del alma, y plantaron una en el lugar donde fue asesinado Hiram, arquitecto del templo de Salomón.

Para entender el porqué de la veneración al árbol sagrado; es conveniente entender que todas las mitologías podemos explicarlas a la luz de la Gnosis, pero encontrándoles explicaciones dentro de nosotros mismos. Es innegable que el Árbol de la vida, que se encuentra al centro del paraíso, se halla dentro de nosotros mismos y se corresponde con nuestra columna vertebral.

En Europa existió desde muy antiguo un culto al árbol y al bosque en general. La dendrología tiene diversos orígenes, uno de ellos de clara influencia celta, pero su culto no era solo religioso, también tenía un significado en la vida social, política y legal. El roble era el árbol sagrado entre los celtas, el “árbol del solsticio” por excelencia que era adornado con manzanas y otras ofrendas. Y sus troncos eran quemados en diciembre para que cuidara los hogares con su fuego sagrado y guiara a los espíritus de los familiares fallecidos en su vuelta a casa. Este rito se conserva hoy día en los Pirineos aragoneses con la tradición de La Tronca, El Tió catalán o El Cepo de Nadal gallego, por citar solo unos cuantos. Sus cenizas servían para fertilizar los campos, curar heridas del ganado y como talismán benéfico contra toda clase de sortilegios. En el Antiguo Testamento también se habla de los árboles sagrados que eran utilizados para celebrar juicios y reuniones bajo sus copas. Los romanos colgaban máscaras del dios Baco en los pinos en sus ritos de fertilidad.

Curiosamente, son muchos los que creen que la tradición de adornar los árboles en Navidad es una costumbre moderna y separada de nuestras tradiciones populares, lejos de ello. Los ritos y tradiciones botánicas navideñas se pierden en la noche de los tiempos de la vieja Europa y son más antiguos que la propia tradición del pesebre.

Lo que ocurre es que, aunque los ritos son ancestrales, la documentación sobre el árbol de Navidad es mucho más reciente que la que se refiere al pesebre. En Alemania y Suecia son los protestantes los que potencian el árbol en contra del Belén o “nacimientos”, incluso se llegaron a inventar leyendas sobre el árbol con el propio Martín Lutero como protagonista. Aunque en la propia Alemania coexistieron el árbol de Navidad y el Belén durante mucho tiempo.

En obras literarias como las que conforman el círculo artúrico y en romances bretones muy antiguos se describen árboles adornados con luminarias, estrellas y coronados con un niño Jesús simbolizando el Sol. Charles Dickens en su primera novela Las Aventuras de Pickwick de 1837 no habla del árbol en su descripción de una Navidad campesina, pero en 1869 en sus Nuevas Historias de Navidad hace un prólogo con un ensayo sobre esta tradición. Goethe en Werther habla de un árbol adornado con golosinas y las figuras del pesebre colgando que el protagonista vio en 1765 en la ciudad alemana de Leipzig.

 

La falsa historia de Nemrod y Semiramis

 

A continuación, analizaremos uno de los argumentos falaces para promover el rechazo a la Navidad para que no sea celebrada. Se argumenta, por ejemplo, que el origen de la Navidad se remonta a uno de los descendientes del Noé bíblico. Se quiere asociar a Nimrod o Nemrod, “gigante cazador”, bisnieto de Noé y descendiente de Cam (Cham o Ham, según las versiones bíblicas), el hijo por el que Noé maldijo a Canaan, su nieto e hijo de Cam. Entre los atributos que se han inventado para Nimrod, está el de haber sido el “primer” ser humano que se convirtió en el Sol. Se entremezclan relatos similares a los de Edipo y su tragedia. Se pretende hacer ver, erróneamente, que Cam, también padre de Nimrod, se desposó con la emperatriz Semíramis.

Según las especulaciones que algunos partidarios de la anti Navidad sostienen, de la unión entre Cam y Semiramis, nació Nimrod o Nemrod. Decimos erróneamente, porque Nemrod, según la cronología bíblica, fue nieto de Cam (Cham), es decir, hijo de uno de los hijos de Cam: Cus (Chus) y no hijo de Cam. Vease al respecto, el capítulo 10 del libro de Génesis:

“Éstas son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Châm y Japhet, á los cuales nacieron hijos después del diluvio. Los hijos de Japhet: Gomer, y Magog, y Madai, y Javán, y Tubal, y Mesech, y Tiras. Y los hijos de Gomer: Ashkenaz, y Riphat, y Togorma. Y los hijos de Javán: Elisa, y Tarsis, Kittim, y Dodanim. Por éstos fueron repartidas las islas de las gentes en sus tierras, cada cual según su lengua, conforme á sus familias en sus naciones. Los hijos de Châm: Cush, y Mizraim, y Phut, y Canaán. Y los hijos de Cush: Seba, Havila, y Sabta, y Raama, y Sabtechâ. Y los hijos de Raama: Sheba y Dedán. Y Cush engendró á Nimrod, éste comenzó á ser poderoso en la tierra. Éste fué

vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová. Y fué la cabecera de su reino Babel, y Erech, y Accad, y Calneh, en la tierra de Shinar. De aquesta tierra salió Assur, y edificó á Nínive, y á Rehoboth, y á Calah, Y á Ressen entre Nínive y Calah; la cual es ciudad grande”. (Gn 10: 1-12, Reina Valera 1909)

En esa ficción arreglada por los promotores de la anti Navidad, se afirma que Nemrod, mató a Cam y luego se desposó con su madre, Semiramis. Estos datos manipulados, no aparecen en el relato bíblico y no tienen bases históricas. Son producto de la especulación, de acomodar a conveniencia datos históricos, de adulterar historias y mezclarlas antojadizamente con leyendas e incluso mitos de honda fundamentación cosmogónica. Cam, el abuelo de Nemrod, fue el hijo por el cual Noé maldijo a su descendiente Canaan, tal como se narra en Génesis:

“Y comenzó Noé á labrar la tierra, y plantó una viña: Y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda. Y Châm, padre de Canaán, vió la desnudez de su padre, y díjolo á sus dos hermanos á la parte de afuera. Entonces Sem y Japhet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre. Y despertó Noé de su vino, y supo lo que había hecho con él su hijo el más joven; Y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será á sus hermanos”. (Gn 9: 20-26, Reina Valera 1909) Una de las interpretaciones a este hecho y del por qué fue maldecido Canaán, hijo de Cham (Cam), fue porque Cam sodomizó a su padre, Noé.

En Wikipedia, se lee que: algunos eruditos han sugerido que Cam pudo haber tenido cópula con la esposa de su padre. Bajo esta interpretación, Canaán es maldecido como el «producto de la unión ilícita de Cam». Es así como en los Haftarot del libro de Génesis (Bereshit) con traducción, supervisión y selección exegética del rabino Marcos Edery, publicado por Editorial Sinai de Tel Aviv, se explica que: «En cuanto a las palabras que dice la Escritura “… lo que le hizo su hijo, el pequeño” los midrashim y algunos comentaristas creen que esto hace referencia no a la burla o a la risa que habría provocado la desnudez de Noah a su hijo sino a algún otro acto sexual abominable que la Toráh encubre y no explicita”.

El esquema cronológico del Libro de los Jubileos estima que Cam nació en el año 1209 A.C- dos años después de Sem, tres antes de Jafet y 99 antes del diluvio. Da el nombre de su esposa: Na’eltama’uk quien también sobrevivió al diluvio. De nuevo se evidencia el manipuleo y la tergiversación en el análisis anti Navidad. Cam, según la Historia, no estuvo casado con Semíramis y no fue padre de Nemrod.

Si bien es cierto, hay leyendas que asocian a Nemrod, con Osiris, las leyendas más aceptadas sostienen que fue el constructor de la torre de Babel, fue promotor de la idolatría, el arquetipo del monarca rebelde a los mandatos divinos y modelo de despotismo. Asimismo que murió víctima de un animal salvaje. Recordemos que, según la Biblia, fue un poderoso cazador. Por otro lado: una leyenda hebrea indica que fue enemigo de Abraham, a pesar que, los tiempos que vivieron en Mesopotamia se sucedieron con diferencia de unas siete generaciones.

La Biblia no menciona ningún encuentro entre Nemrod y Abraham. Tal cosa es poco probable, pues hay una diferencia de siete generaciones entre ellos. Abraham nació alrededor del año 2000 a. C., mientras que Peleg, de quien menciona la Biblia nació poco después de que Dios confundiera las lenguas en la Torre de Babel (Génesis 10: 25); por lo que Nemrod, según la cronología de analistas contemporáneos, nacería unos 200 años antes que Abraham. Nemrod era bisnieto de Noé, en tanto que Abraham está separado de Noé por diez generaciones (Génesis 10,11). Sin embargo, tradiciones judías tardías los ponen enfrentándose.

Estas tradiciones aparecen por primera vez en los escritos del Pseudo-Philo (Van Der Toorn y Van Der Horst 1990, p. 19), continúa en el Talmud y va a través de escritos rabínicos de la Edad Media. En general, estas versiones presentan a Nemrod como un hombre opuesto a Dios. Algunas señalan que se autoproclamó un dios y que fue adorado por sus súbditos. Se dice también que fue el primer monarca y conquistador de la antigüedad. A Nemrod también se le atribuye la construcción de las primeras metrópolis que existieron en el mundo después del Diluvio, iniciando la tendencia por la que los seres humanos abandonan el campo y se alejan del contacto con la Naturaleza y prefieran vivir apiñados en ciudades. En algunas ocasiones la leyenda de Nemrod, se entremezcla con la de Nino, el mítico fundador de Nínive.

Según la leyenda, una señal en los astros anunció a Nemrod y a sus astrólogos el nacimiento de Abraham, quien pondría fin a la idolatría. Así que Nemrod ordenó matar a todos los niños recién nacidos. Sin embargo, la madre de Abraham escapó y dio a luz secretamente. Algunas versiones la sitúan dando a luz en el campo, donde pasta el ganado, otras, en un establo. Estas leyendas relacionan de manera inequívoca el drama del nacimiento de Abraham, el patriarca fundador del linaje de Israel, con la natividad del Señor.

Al crecer Abraham se enfrentó a Nemrod y le instó a que desistiera de su idolatría, por lo que Nemrod mandó que fuera quemado. Algunas versiones dicen que se reunió madera durante cuatro años para quemar a Abraham en la hoguera más grande que jamás se hubiera visto. En todas, Abraham es echado al fuego y sale caminando.

En algunas versiones, Nemrod declara la guerra a Abraham. Nemrod se presenta mandando un enorme ejército, pero Abraham trae una multitud de insectos que destruye el de Nemrod. Algunas versiones dicen que un mosquito entró hasta el cerebro de Nemrod volviéndole loco. Una leyenda similar a una de las plagas de Egipto previas al Éxodo.

Otra leyenda plantea que Abraham se negó a adorar la estatua de Nemrod, por lo que fue echado en un horno de fuego. Esta leyenda, es similar al relato bíblico narrado en el libro de Daniel, cuando cuatro israelitas se negaron a adorar la estatua de oro de Nabucodonosor y fueron echados a un horno de fuego ardiendo: “Hablando y diciendo al rey Nabucodonosor: Rey, para siempre vive. Tú, oh rey, pusiste ley que todo hombre en oyendo el son de la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento músico, se postrase y adorase la estatua de oro: Y el que no se postrase y adorase, fuese echado dentro de un horno de fuego ardiendo. Hay unos varones Judíos, los cuales pusiste tú sobre los negocios de la provincia de Babilonia; Sadrach, Mesach, y Abed-nego:”

“Estos varones, oh rey, no han hecho cuenta de ti; no adoran tus dioses, no adoran la estatua de oro que tú levantaste. Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen á Sadrach, Mesach, y Abed-nego. Al punto fueron traídos estos varones delante

del rey. Habló Nabucodonosor, y díjoles: ¿Es verdad Sadrach, Mesach, y Abed-nego, que vosotros no honráis á mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Ahora pues, ¿estáis prestos para que en oyendo el son de la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento músico, os postréis, y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo: ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos? Sadrach, Mesach, y Abed-nego respondieron y dijeron al rey Nabucodonosor: no cuidamos de responderte sobre este negocio. He aquí nuestro Dios á quien honramos, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará”.

“Y si no, sepas, oh rey, que tu dios no adoraremos, ni tampoco honraremos la estatua que has levantado. Entonces Nabucodonosor fué lleno de ira, y demudóse la figura de su rostro sobre Sadrach, Mesach, y Abed-nego: así habló, y ordenó que el horno se encendiese siete veces tanto de lo que cada vez solía. Y mandó á hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen á Sadrach, Mesach, y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo. Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, y sus calzas, y sus turbantes, y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo. Y porque la palabra del rey daba priesa, y había procurado que se encendiese mucho, la llama del fuego mató á aquellos que habían alzado á Sadrach, Mesach, y Abed-nego. Y estos tres varones, Sadrach, Mesach, y Abednego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo. Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y levantóse apriesa, y habló, y dijo á los de su consejo:

¿No echaron tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron y dijeron al rey: Es verdad, oh rey. Respondió él y dijo: He aquí que yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego, y ningún daño hay en ellos: y el parecer del cuarto es semejante á hijo de los dioses. Entonces Nabucodonosor se acercó á la puerta del horno de fuego ardiendo, y habló y dijo: Sadrach, Mesach, y Abed-nego, siervos del alto Dios, salid y venid. Entonces Sadrach, Mesach, y Abed-nego, salieron de en medio del fuego. Y juntáronse los grandes, los gobernadores, los capitanes, y los del consejo del rey, para mirar estos varones, como el fuego no se enseñoreó de sus cuerpos, ni cabello de sus cabezas fué quemado, ni sus ropas se mudaron, ni olor de fuego había pasado por ellos”. (Dn 3:10-27. Reina Valera 1909).

Vestigios de la leyenda de Abraham en el horno ardiendo aparecen en Nehemías 9,7, donde el traductor de la Vulgata traduce el original “Ur de los caldeos” (de donde el Señor llamó a Abraham) por “fuego de los caldeos”. Estas leyendas de Abraham, son de por sí, suficientes para desvirtuar la relación de Nemrod con Osiris. Más bien se asocia a Herodes, Seth, Kansa, Wukub kakix y a todos los enemigos de los dioses solares.

El nombre de Nemrod no se ha visto todavía entre los hallados en las inscripciones cuneiformes, y los intentos hechos por los asiriólogos para identificarlo con personajes históricos o legendarios conocidos para nosotros a través de esas fuentes descansan sobre conjeturas. Este es el caso de Nino, un antiguo rey de Asiria. Algunas leyendas vinculan a Nemrod, con Nino o Ninus y de quien se dice que durante el asedio a la ciudad de Bactriana, conoció a la esposa de su oficial Menón, Semíramis, de quien se enamoró y desposó tras forzar el suicidio de su marido. Algunas leyendas narran también que tiempo después, Semiramis se deshizo de Nino. Sin embargo, según historiadores, no coinciden las fechas en las que vivieron Nemrod y Nino, cónyuge de Semíramis.

Semíramis

Semíramis, es identificada por algunos como la reina asiria Sammuramat, no aparece en los relatos bíblicos. Sin embargo, entre las referencias a ella, es nombrada en La Divina Comedia como emperatriz de mucha gente y desenfrenada en el vicio de la lujuria. Según Dante, promulgó el placer como lícito entre sus leyes para librarse de la infamia en la que había caído. De ella, en algunas leyendas se dice que dio de mamar a Nino y llegó a ser esposa suya. Según la tradición, Nino, fue hijo del demonio Baal.

Según una leyenda, Semíramis fue hija de una diosa siria llamada Derceto, de rostro de mujer y cuerpo de pez, que la abandonó en el desierto para que pereciese. Unas palomas se cuidaron de alimentarla y un pastor llamado Simas la recogió.

Según la Historia, Semiramis, años después, fue la fundadora del reino babilónico. Cuando tuvo la edad suficiente se casó con Oannes, oficial de Nino y gobernador de Siria, a quien siguió en la campaña emprendida por aquel monarca. Determinó por su valor la toma de Bactres y poco tiempo después se casó con el mismo Nino, de quien se desembarazó más tarde haciéndole asesinar. Dueña absoluta del imperio asirio, fundó o reedificó en los pantanos del Éufrates la más bella y célebre ciudad de Oriente y del mundo, Babilonia, a la que rodeó de muros y de fortificaciones inmensas y adornó con palacios suntuosos y jardines pensiles que se han colocado entre las maravillas del mundo.

Enseguida, dieron comienzo sus famosas conquistas y las expediciones que parecían una marcha triunfal a través de Asia. Media, Persia, Armenia y Arabia, países ya subyugados por Nino pero que habían recobrado su independencia, fueron sometidos de nuevo. Poco tiempo después incorporó a su reino Egipto, Libia y toda el Asia hasta el Indo, y después de un reinado glorioso de cuarenta y dos años renunció a la corona en favor de su hijo Ninias.

Otra leyenda dice que Semíramis desapareció del mundo, siendo transportada al cielo en forma de paloma. Por otro lado: no hay evidencia histórica de que el hijo de Semiramis haya sido Tammuz, como tampoco que se pueda asociar a esta con Inanna o Ishtar; salvo en los estudios de los defensores de la Anti navidad. Así que, nuevamente, el manipuleo de la leyenda es evidente para intentar desviar la atención de las personas y confundirlas, para que no celebren Navidad. Samael Aun Weor, la menciona brevemente, pero en varias obras. Así, en el capítulo titulado: “El cáliz y la lanza” de su Mensaje de Navidad 1970, titulado: El Parsifal develado, explica que: “Se nos ha dicho que el gran cáliz estuvo en poder de Abraham; se nos informa que Melquisedec, el Genio de la Tierra o Changam -como también se le llama-, lo llevó del país de Semíramis a la tierra fecunda de Canaán”.

Similar explicación da en el capítulo titulado: La resurrección de su “Mensaje de Navidad 1972”, titulado: Las tres montañas: “El gran cáliz fue poseído por el patriarca Abraham; Melchisedek, el Genio planetario de nuestro mundo, lo transportó con infinito amor del país de Semiramis a la tierra de Chanaam, cuando inició algunas fundaciones en el lugar que más tarde estuvo Jerusalén, la ciudad querida de los profetas; lo utilizó sabiamente cuando celebró el sacrificio en que ofreció el pan y el vino de la transubstanciación en presencia de Abraham, y se lo dejó a este maestro. También estuvo este vaso santo en el arca de Noé…” Y, confirmando lo afirmado por el Dante, en el capítulo titulado La Luna, del “Mensaje supremo de Navidad 1967”, “Los cuerpos solares”, explica que: “La infrasexualidad es el fundamento de la perversa magia lunar. La infrasexualidad reina soberana en las regiones sub-lunares del reino mineral sumergido. En las regiones sub-lunares encontró Dante a la lujuriosa Semíramis, aquella emperatriz que permitió en sus leyes todo lo que excitaba el placer, y de quien se lee que sucedió a Nino y fue su esposa y reinó en la tierra de un antiguo sultán”.

Asimismo afirma en el capítulo titulado Mortalidad e inmortalidad de su “Mensaje de Navidad 1969”, Mi regreso al Tíbet: “Vienen en pos las cortesanas lujuriosas del Lacio, los vates bohemios y degenerados, las doctas greyes hipócritas y perversas, los cerdos materialistas enemigos del eterno. Y en el fulgor de la segur que esgrime contra el mísero mortal la Parca inexorable, nuncio no ven de tránsito sublime, ni entienden voz que de espiritualidad les hable. ¡Ved allí a la famosa emperatriz Semíramis tratando de saciar la sed de su lujuria!”

En forma similar afirma en el capítulo VI de su “Mensaje de Navidad 1973”, titulado: Sí hay infierno, sí hay diablo, sí hay karma, al referirse al segundo círculo dantesco: “Allí encontramos a la emperatriz Semíramis, terrible fornicaria que estableció en su país leyes que favorecieron las pasiones animales”. De manera que, sus atributos en nada se asemejan a los de la virgen María, Isis, Devaki, Ixquic u otra doncella asociada al culto solar.

Es de advertir, sin embargo, que entre los relatos parcialmente leyenda y parcialmente mitológicos, se esconden verdades cósmicas que trascienden a humanas personalidades. No es posible leer los libros sagrados de la humanidad en forma literalista, a la letra muerta. Este es el caso de los libros del Antiguo Testamento hebreo, en particular, el Génesis u otro relato bíblico. Es preciso, leer entre líneas y comprender que más allá de historias de personas, hay hechos de clanes, tribus, naciones y hasta eras o razas. Reconocido es que Noé fue uno de los grandes patriarcas bíblicos. De él nacieron muchas naciones. Así, de Cam, su hijo, se dice que fue el padre de cuatro hijos de quienes surgieron diversos pueblos. Sus descendientes son interpretados por Moisés, Flavio Josefo y otros como habitantes de África y partes adyacentes de Asia. La Biblia se refiere a Egipto como «la tierra de Cam», muy cercano al antiguo nombre egipcio para estas tierras, “las tierras de Kem”, que los egiptólogos europeos la tradujeron como «la tierra negra», el «fértil barro del Nilo que prolonga la vida», por oposición al color ocre, rojo del desierto, “la tierra del color rojo”. La tierra de Kem, correspondía a aquella zona en la que las tierras eran fértiles por efecto de los limos negros depositados tras las crecidas anuales del río Nilo, arteria vital de la civilización del Antiguo Egipto. Algunos afirman que de allí viene el nombre de alquimia o alkeme, que nos recuerda al primero de los cuatro colores de la gran Obra alqumista. Algunos de estos lugares, son: Canaán, Mizraim (Egipto) y otros pueblos africanos como Cus (Etiopía) y Fut; Flavio Josefo creía que Fut era Libia. Ya que abordamos el asunto de los cuatro colores de la gran Obra, algunos analistas asocian a los cuatro hijos de Noé, con las cuatro grandes razas o etnias humanas: la europea, asiática, africana y americana; cada una representativa de uno de los colores de la Alquimia: negro, blanco, amarillo y rojo, que singularmente se relacionan con los cuatro reyes magos y con los cuatro ríos de Xibalbá en el Popol Wuj.

Otro de los aspectos del falso relato de la muerte de Cam a manos de Nemrod, su nieto y no su hijo, como ya lo advertimos se asemeja a la tragedia griega de Edipo, de quien el oráculo anunció a sus padres que siendo adulto mataría al padre y se casaría con la esposa.

El Talmud deduce dos posibles explicaciones para la maldición de Cam. Una atribuida al Rabí Samuel y de la cual, ya la consideramos, relativa a que Cam sodomizó a Noé. La otra, atribuida a Rab, quien afirma que para justificar la maldición. Cam castró a Noé con base a que, como Noé maldijo a Cam por su cuarto hijo Canaán, Cam debe haber lesionado a Noé con respecto a un cuarto hijo. Emasculando así privó a Noé de la posibilidad de un cuarto hijo.

En Wikipedia, se lee: “Se ha aducido que ver desnudo el padre es un eufemismo para un acto de sodomía, gravemente castigado en la época, como se puede comprobar en el relato de Sodoma y Gomorra.

Por tanto Cam habría mantenido relaciones sexuales prohibidas con su padre —añadiendo el incesto— a la transgresión aprovechando que él no se podía defender por estar inconsciente, lo habría llevado, pues, a pecar contra su voluntad. Determinadas traducciones del pasaje, de hecho, sustituyen el verbo «ver» por otras palabras relacionadas con el sexo. Una variante aduce que le habría castrado, en analogía a los relatos de varias mitologías donde el hijo castra el padre, como el caso del griego Crono. El hecho de no poder engendrar nuevos hijos hace que Noé maldiga el hijo de Cam y su descendencia”.

Esta leyenda, a escala cosmológica, recuerda la guerra entre dioses y titanes en la Arcadia y las luchas, primero entre Cronos (Saturno) y su padre, Urano y más tarde, entre Zeus y su padre Cronos. En el caso del mito de Urano, se dice que su hijo Cronos, lo destronó castrándolo con una hoz o guadaña. Según la Teogonía de Hesíodo, Urano, luego de haber engendrado a sus hijos, los retenía en el vientre de Gea, su esposa y madre de Cronos y los Titanes, impidiéndoles que vieran la luz. Gea urdió un plan para liberar a sus hijos. Fabricó una hoz de pedernal y Cronos la usó para castrar a su padre. Así pudieron salir del vientre de Gea, De la sangre o semen de Urano, surgieron los míticos gigantes y otros seres. Cronos, era para los clásicos, también dios de la cosecha.

Tiempo después, Cronos, se casó con Rea y supo por parte de su madre Gea (la Tierra), que sería derrocado por uno de sus hijos. De modo que cada vez que nacía uno de sus hijos, se los tragaba tan pronto como nacían.

Ese fue el caso de Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón. Cuando iba a nacer Zeus, Gea y Rea urdieron un plan para salvarlo. Rea dio a luz en secreto a Zeus en la isla de Creta y entregó a Crono una piedra envuelta en pañales, también conocida como Ónfalos, que este tragó enseguida sin desconfiar creyendo que era su hijo. Rea mantuvo oculto a Zeus en una cueva del monte Ida en Creta.

Según algunas versiones del mito, Zeus fue criado por una cabra llamada Amaltea, mientras una compañía de Curetes o Coribantes, bailarines armados, gritaban y daban palmadas para hacer ruido y que así Crono no oyese los llantos del niño. Zeus fue criado por su abuela Gea; por una ninfa llamada Cinosura, a quien en agradecimiento Zeus subió entre las estrellas tras su muerte; o por Melisa (la ninfa que descubrió la miel de las abejas), hija de Meliseo, rey de Creta que junto a sus hermanas Ida y Amaltea escondieron al pequeño Zeus en una caverna del monte Ida, en la Isla de Creta y lo alimentaron con miel y la leche de Amaltea. Cuando Zeus creció, según algunas leyendas, dio a beber un vomitivo a Cronos, que propició que vomitara a sus demás hijos. Tiempo después, estos, combatieron contra Cronos y los titanes y los vencieron.

De estos mitos hay reminiscencias en los relatos bíblicos con las leyendas de los Nephilim, los gigantes bíblicos, descritos también en el libro de Enoc y que nos hablan de los grandes períodos por los que pasó la humanidad y los cambios de eras, grandes períodos de tiempo o aeones. Muy alusivo resulta el apodo o alias de Nemrod, como “gigante”. En la Biblia hebrea, hay relatos de relaciones maritales que leídas a la letra muerta dan evidencia de “incestos”, como el caso de Abraham y Sara, quienes fueron hermanos y esposos, en forma similar a otras parejas de hermanos esposos, como Isis y Osiris en Egipto, Deméter y Dionisos en Grecia y Junajpú e Ixbalanqué, en el Popol Wuj y en el mismo Génesis bíblico, se repite en Rebeca e Isaac. Pero más difícil resulta la historia de las hijas de Lot que después de la destrucción de Sodoma y Gomorra, deciden embriagar a su padre para cohabitar con él. Relato casi imposible de entender a la letra muerte. Sin embargo, si explicable a escala individual. En el Gnosticismo universal, los mitos, el mito solar y los relatos bíblicos, pueden interpretarse a escala cosmogónica o microcósmica. En el microcosmos hombre, se relaciona con el Padre interno, el Íntimo y sus dos hijas, el alma humana y el alma divina.

Ambas deben fusionarse o casarse con su dios interno, después de un largo proceso de purificación alquimista. La historia del rey David y su relación “ilícita”, con Bethsabé, resulta igualmente incomprensible. De esa unión habría de nacer el rey Salomón. De esto da cuenta el capítulo 11 del segundo libro de Samuel. No puede obviarse también el lado benévolo de Semiramis en la leyenda, que al final, la equipara a una paloma, la paloma sagrada del Espíritu Santo. En este sentido, no hay que olvidar los aspectos positivo y negativo de la Madre Divina.

 

El culto a la Diosa

 

Citaremos a continuación párrafos de la obra de Alan Butler: “La Diosa, el Grial y la Logia –Rasteando los orígenes de la religión”, para refutar de manera contundente, el error histórico que significa negar la divinidad femenina, representada en particular en la virgen María y en general, en todas las deidades femeninas, que en primera instancia, recuerdan el papel protagónico de la mujer, como abuela, madre, esposa, hermana, hija y a escala mayor, a la madre Naturaleza, a la madre Tierra, Gaia, Pachamama y a la madre universal, la Prakriti, el Barbelo de los gnósticos.

“El Judaísmo del cual deriva el cristianismo se basa en un modelo patriarcal de creencias; es decir, al menos en lo relativo a Dios, está orientado hacia lo masculino. De esta cualidad participa también la más reciente de las grandes religiones del mundo, el islam, con el que comparte raíces. Otra de las más importantes religiones del planeta, el hinduismo, si bien tiene diosas, es también  básicamente patriarcal por naturaleza. Si tenemos en cuenta esto, además de los millones y millones de fieles que siguen estas religiones, podríamos terminar aceptando que el ser humano muestra una clara tendencia a creer en una Divinidad masculina.

Sin embargo, por natural y por aceptada que pueda parecer en la actualidad una religión centrada en un «Dios», hay gran cantidad de evidencias arqueológicas y culturales que demuestran que las cosas no siempre fueron así, al menos en lo que se refiere a Europa… Las evidencias históricas demuestran de modo concluyente que durante decenas de miles de años, antes de la llegada de los pueblos de lengua indoeuropea, durante la fase final de la Edad de Piedra y durante toda la Edad del Bronce, no fue un Dios, sino una Gran Diosa, la que reinó suprema en la religión europea”..

La Diosa serpiente minoica

“En la actualidad se acepta en general que las creencias religiosas minoicas se centraban en una única Gran Diosa que tenía muchas manifestaciones, como por ejemplo, Diosa de la agricultura, Diosa del Parto, Diosa de los muertos, etc., aunque en última instancia estas no eran más que manifestaciones alternativas de la deidad principal. El mito de la creación de la Creta minoica es cíclico y perpetuo. En éste, la Diosa que es eterna, da a luz a un hijo, que es conocido como el joven Dios. El Joven Dios crece hasta que llega a la madurez y se convierte en consorte de la Diosa, momento en el cual se convierte en el Viejo Dios. Éste se une carnalmente a la Diosa, la cual da a luz a nuevo hijo, el Joven Dios. En esta ocasión el Viejo Dios debe morir, y el ciclo comienza de nuevo”.

“La religión minoica apunta con claridad a un origen ciertamente «primitivo» que también se puede ver en la primitiva religión egipcia y en la sumerio-babilónica. De hecho, en todas partes se pueden encontrar sombras de ello, como en nuestras antiguas creencias religiosas. La Gran Diosa «es» la Tierra, que, en su fertilidad, da a luz cada año a una nueva descendencia. Simbólicamente, esa descendencia guarda relación con los cereales, como el trigo y la cebada. El Joven Dios «es» ese grano, y alcanza la madurez antes de ser segado para hacer pan y cerveza.

Pero, evidentemente, es «su» simiente, ahora como Viejo Dios, la que vuelve a la tierra para generar la cosecha del año próximo. El Joven Dios no puede nacer si el Viejo Dios no muere. Se pueden encontrar tales «mitos vegetales» en la historia griega de Deméter y Dionisoi, en las fábulas egipcias relativas a Isis y Osiris, y en docenas de ejemplos más”. [Alan Butler, La diosa, el grial y la logia –Rastreando los orígenes de la religión: (Barcelona. Obelisco. 2004), 22,23]

La Diosa Isis

“Una vez aparecida la escritura, nos encontramos con aspectos de la Gran Diosa en todas las culturas alfabetizadas, aspectos nacidos de innumerables generaciones de tradición oral. En la antigua Grecia, la Diosa tuvo muchos nombres y rostros. Esto se debe en parte al hecho de que cada una de las regiones que comprendían la confederación que formaba la antigua Grecia contribuyó de algún modo a su panteón religioso definitivo. Egipto tuvo también multitud de diosas, pero ninguna personificó tan adecuadamente a la original diosa neolítica de la Tierra como la más importante de las deidades femeninas egipcias, Isis”.

“Isis conocida también como Ast, era una de las más antiguas deidades, entre los muchos dioses y diosas a los que los egipcios llegarían a dar culto. Se la representa invariablemente como una mujer que lleva un centro de papiro. Porta una corona con dos cuernos, entre los cuales se aprecia un disco. A veces, se ve a Isis con unas alas radiantes, alas que mueve para devolverle la vida al cuerpo de su marido y hermano asesinado, Osiris”.

“Su historia es una historia de dolor, pero con final feliz. Este hecho, en sí mismo, podría ser en parte responsable de la popularidad de su culto. Con el tiempo, se difundiría más allá de las fro0nteras de Egipto a todo el mundo conocido. Los expertos suelen decir de Isis que «evolucionó a partir de una forma muy primitiva del espíritu de los cereales. El principal reclamo de su fama en la historia de Egipto es la lealtad y el amor que mostró por Osiris, con quien su propia historia está íntimamente entrelazada”.

“Isis tenía muchos nombres y regía muchas ocupaciones humanas. Se la acepta en todo Egipto y más allá de sus fronteras como diosa de las cosechas y de los alimentos en general. Su estación era la primavera. Esta es la época en que las semillas que duermen en la tierra comienzan a germinar. Es el comienzo del proceso que lleva a la abundancia final del otoño”. [Alan Butler, La diosa, el grial y la logia –Rastreando los orígenes de la religión: (Barcelona. Obelisco. 2004), 39,40]

Isis y Osiris

“Isis estaba casada con Osiris, una deidad igualmente antigua. El culto de Osiris era ciertamente anterior a cualquier registro escrito en Egipto: y, dado que la escritura se instaló muy pronto en esta civilización, es casi seguro que los primeros habitantes del fértil valle del Nilo trajeron con ellos algo de Isis y de Osiris. El punto esencial del mito de Osiris es que moría y renacía de forma cíclica, mostrando un claro paralelismo con el joven dios y el viejo dios minoico. La historia de Osiris es, a este respecto, al menos, casi idéntica a la de los griegos Adonis y Atis. En cada caso, la muerte del dios es llorada por una diosa que se esfuerza por devolverle la vida a su consorte. Los egipcios creían que Osiris le había enseñado a la humanidad a sembrar y a cosechar los cereales por lo que comparte con Isis su asociación con la vida vegetal. Y esto quizá se deba a la importancia que daba la naciente humanidad a estos asuntos. La posición de Osiris como dios de los cereales que es sacrificado refleja un tema que nos veremos obligados a examinar una y otra vez incluso dentro del contexto cristiano”.

“Osiris era el hijo de Nut, una gran diosa del cielo, y de Ra, deidad principal de los egipcios. Osiris fue un dios justo y poderoso que gobernó con sabiduría las tierras de Egipto. Él civilizó a las gentes de los dos reinos, y les enseñó los rudimentos necesarios para que pudieran crearse un maravilloso hogar en el vallo del Nilo”.

“Aunque todo el mundo amaba a Osiris, éste tenía un enemigo: el dios Set. Set decidió dar muerte a Osiris y, para ello, recurrió a la astucia. Set hizo que le construyeran un hermoso sarcófago con las dimensiones exactas para albergar el cuerpo de Osiris. Después de invitar a muchas deidades a un fabuloso festín, Set hizo sacar el ataúd y persuadió a todos los invitados para que, por turnos se metieran en él y lo probaran. Cuando le llegó el turno a Osiris y éste se metió en el sarcófago, Set y sus esbirros cerraron rápidamente la tapa, sellaron las juntas con plomo fundido y lo espués en las orillas dando varado mucho tiempo después en las orillas de Biblos, enredado entre las ramas de un arbusto de tamarisco. Con el tiempo, el tamarisco se convirtió en un árbol, y el ataúd de Osiris se quedó encerrado en su tronco. Tan hermoso era el árbol que Melcanthus, rey de Biblos, hizo que lo talaran con el fin de hacer con él un pilar para su palacio, sin saber que el cuerpo de Osiris estaba en su interior”.

“Mientras tanto, Isis que había tenido noticias ya del asesinato a traición de su marido, salió precipitadamente hacia Biblos. Disfrazada de criada tomó a su cargo a un infante real, consiguiendo así ser admitida en el palacio, aunque con el tiempo se identificaría como la diosa que era. Abrieron el tronco del árbol y apareció el sarcófago e Isis se lo llevó de vuelta a Egipto por mar, para luego ponerse en camino con el fin de buscar a su hijo Horus. Pero, mientras ella estaba lejos, Set llegó al lugar en donde se encontraba Osiris y descuartizó su cuerpo en catorce pedazos, que posteriormente esparció por todos el país”.

“Al enterarse de lo que había ocurrido, Isis volvió precipitadamente y se puso a bontró todos salvo el falo, que segundo. Los encontró todos salvo el falo, que según dicen algunas historias, sustituyó por un falo hecho con cera de abejas. Osiris recobró la vida gracias a su fiel hermana y esposa Isis. El hijo de ambos, Horus, se tomaría cumplida venganza de Set una vez alcanzada la madurez”.

“Otras versiones de la historia dicen que Osiris nunca recuperó la vida, sino que se convirtió en rey de los muertos. La batalla entre Horus y Set proseguiría eternamente y sólo cuando Horus venza Osiris podrá Osiris recuperar su legítima posición como rey de Egipto. Mientras tanto, todos los faraones del antiguo Egipto asumieron aspectos de su personalidad y se convertirían «mágicamente» en Osiris durante el tiempo de sus reinados. Ellos eran el Osiris renacido, legatarios del ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento”.

“Es posible ver en esta historia un tema recurrente que está presente en casi todas las civilizaciones. Existe una canción popular inglesa, llamada «John Barleycorn» (que podría traducirse como “Juan Cebada”). Que en esencia narra un relato similar. La canción habla de las pruebas y de las tribulaciones por las que tuvo que pasar John Barleycom. En los versos iniciales de la canción a John se le derriba, se le golpea violentamente y se le asesina. Se supone que el que escucha la canción no se da cuenta, hasta el último verso, de que la letra habla del cereal de la cebada. La última línea deja claro que, después de ser derribado, golpeado y muerto, John Barleycom siempre vuelve a levantarse”.

“La historia de Isis y Osiris es una historia anual. En su forma original, el desmembramiento del cuerpo de Osiris era sinónimo de la siega, la trilla y la molienda del grano. En este contexto, Isis es la misma Madre Tierra. Sólo ella tiene el poder para tornar el grano y hacer que surja una nueva cosecha, para que Osiris, el grano dorado, pueda vivir de nuevo”. [Alan Butler, La diosa, el grial y la logia –Rastreando los orígenes de la religión: (Barcelona. Obelisco. 2004), 40-42]

Deméter, Perséfone y Dionisos

“Existen grandes similitudes entre esta historia y el relato del griego Dioniso. Dioniso es una deidad compuesta, pero también tiene un fuerte vinculado con la vegetación. Originalmente, asimismo le debía su existencia al culto de los cereales. Los relatos que existen en torno a él son muchos y variados, pero hay un tema subyacente similar al de los mitos de Osiris”.

“A Dioniso se le hacía pasar en ocasiones como hijo de Perséfone que de por sí podría equipararse a su madre Deméter. Estas dos deidades son las homólogas griegas de la egipcia Isis. En otras versiones del relato, Dioniso aparece casado con Perséfone o incluso con Deméter. Pero en todas las historias Dioniso caía en manos de sus enemigos y era asesinado de una forma horripilante. Era desmembrado y su cuerpo era cocido, asado y comido. Su esposa/madre/hermana se las ingeniaba de algún modo para reunir de nuevo todas las partes, y él dios terminaba siendo reconstruido. La única parte de su anatomía que escapaba a la indignidad del resto de partes de su cuerpo era su pene”.

“La alusión fálica de la historia llevó a una ceremonia anual en la cual las mujeres griegas desfilaban con cestas en la cabeza. En esas cestas se ponía una representación del pene de Dioniso, tallado en madera de higuera. Hay aquí un juego de alusiones sexual, pues el fruto de la higuera tiene un gran parecido con la vagina femenina”.

“Una sugerente similitud entre las historias de Osiris y de Dioniso se halla en el hecho de que en ambas se hace mención específica del pene. En algunas versiones de los relatos egipcios, Isis encuentra primero el desmembrado falo de Osiris. En la versión de Dioniso, su falo sobrevive al intento de los villanos de destruir por completo el cuerpo del dios”.

“Hay incluso versiones de la historia de Isis en las cuales la diosa utiliza el desmembrado pene de Osiris para inseminarse a sí misma. En otros relatos, lo hace con la ayuda de un miembro que se ha hecho ella sola. El objetivo de estas dos historias es esencialmente el mismo que se propone en la canción de John Barleycorn. Al dar su vida, el héroe proporciona los medios para su continuación. Todas estas historias son, básicamente, una explicación de los reiterados e inalterables ciclos de la naturaleza. El héroe muere, pero la única influencia perdurable y sustentadora es la de la Diosa. Ella representa la fertilidad de la Tierra que es directamente responsable de la continuidad de la vida”. [Alan Butler, La diosa, el grial y la logia –Rastreando los orígenes de la religión: (Barcelona. Obelisco. 2004), 42]

“El mito cristiano del «retorno» es una poderosa alegoría diseñada para guiamos a través de las fases de iniciación que conducen a la Gnosis. Fue creado a partir de la síntesis del mito judío del Éxodo y mitos paganos de la muerte y la resurrección del Dios-hombre Osiris-Dionisos. En su origen era un mito sencillo y abstracto, pero durante los siglos I y II d.C. fue revisado y embellecido para convertirse en el mito más influyente jamás creado: la historia de Jesús”. [Timothy Freke y Peter Gandy. Jesús y la diosa perdida. Ed Integral, 24] “Los personajes más importantes de esos mitos de iniciación alegóricos eran las diosas perdidas y redimidas y el Dios-hombre que muere y renace. En todo el mundo antiguo se encuentran variaciones regionales sobre estas dos poderosas figuras. En Egipto eran conocidas como Isis y Osiris; en Grecia, como Perséfone y Dionisos; en Siria, como Afrodita y Adonis; en Asia Menor, como Cibeles y Atis; en Mesopotamia, como Ishtar y Marduk; en Persia, como la Magna Mater y Mitra; en la zona de alrededor de Judea, como Asherah y Baal. Los gnósticos paganos eran conscientes de que todos estos dioses hombre y diosas eran básicamente dos arquetipos míticos universales.

A veces utilizaban el nombre general «Gran Madre» para referirse a la Diosa y «Osiris-Dionisos» para referirse al Dios-hombre. Los mitos del Dios-hombre pagano describen a un «Hijo de Dios», nacido de una virgen el 25 de diciembre, que muere en Pascua mediante crucifixión pero resucita al tercer día. Es un profeta que ofrece a sus seguidores la oportunidad de volver a nacer a través del rito del bautismo; un obrador de milagros que resucita a los muertos y convierte milagrosamente el agua en vino en una ceremonia matrimonial; un salvador que ofrece a sus seguidores la redención si participan en una comida de pan y vino, que simbolizan su cuerpo y su sangre. Los cristianos originales incorporaron a su mito de Jesús estos y muchos otros elementos míticos, como analizamos en detalle en Los Misterios de Jesús. [Timothy Freke y Peter Gandy. Jesús y la diosa perdida. Ed Integral, 30]

“Según los gnósticos cristianos, existen muchas alusiones al matrimonio místico en la historia de Jesús. La más importante es el ritual de la Eucaristía, basado en los antiguos ritos del matrimonio místico de los misterios paganos. En los misterios de Eleusis, la diosa Deméter estaba representada por el pan y el Dios-hombre Dionisos por el vino. Del mismo modo, los primeros cristianos asociaban el pan con María y el vino con Jesús, a quien se llama «la verdadera vid» en el evangelio según san Juan”. [Timothy Freke y Peter Gandy. Jesús y la diosa perdida. Ed Integral, 88, 89]

“En las bodas de Canaán, Jesús convierte milagrosamente el agua en vino, lo cual, según los gnósticos, representa el matrimonio místico. El agua que se transforma en vino es un símbolo arcaico que representa la intoxicación extática de la transformación espiritual. Los creadores de la historia de Jesús tornaron prestado este motivo de la mitología pagana, donde el Dios-hombre Dionisos convierte el agua en vino durante la boda de Ariadna. En la versión cristiana de este relato, Jesús no se presenta como el novio.

Sin embargo, en el Nuevo Testamento, Jesús se refiere a sí mismo, y otros se refieren también a él en repetidas ocasiones, como «el novio». Justo al principio del evangelio según san Juan, por ejemplo Juan Bautista saluda a Jesús como «el novio». [Timothy Freke y Peter Gandy. Jesús y la diosa perdida. Ed Integral, 89]

El laberinto de creta, Ariadna, Teseo y el minotauro

La historia de Dioniso con Ariadna, es profundamente simbólica. Ariadna, princesa de Creta. Para algunos, su nombre significa “la más pura”. Para otros: “luz del Padre”; de quien se dice en algunas tradiciones que era hermana del Minotauro (mitad hombre, mitad toro), simbolizando al Ego animal y a hanassmussen, es decir, los iniciados que no eliminan al Yo pluralizado. El minotauro, se encontraba encerrado en el laberinto, símbolo de las teorías de los intelectuales y pseudoesoteristas, que se niegan a experimentar y a eliminar al Ego animal, del camino esotérico lleno de extravíos. Es el camino interior, confuso, profundo, con peligros por fuera, por dentro, a los lados. Quienes se pierden en el laberinto, son devorados por el minotauro.

Los laberintos, son construcciones que aparentemente solo sirven para adornar, pero que en cambio asombran por su belleza y sus misterios, como por ejemplo: El Laberinto Egipcio del Lago Moeris, El Laberinto de Cnosos en Creta, El Laberinto de la Isla de Lemnos, El Laberinto de la tumba de Pórsena, El Laberinto de la Isla del So, el laberinto de Chicomostoc, en la zona arqueológica de La Quemada situada en el municipio de Villa Nueva, a unos 52 Km. de la ciudad de Zacatecas, México.

En la mitología, Ariadna se enamora de Teseo, hijo de Egeo, rey de Atenas, quien se ofrece matar a la bestia y le da un cordel, una madeja de hilo que el héroe va soltando a medida que entra al laberinto. Pero la tarea sería imposible para el héroe sin la ayuda de Ariadna.

El hilo conductor que le permite la salida. Es la madre divina asistiéndole en su lucha en contra de sí mismo. El hilo conductor, la estrella polar, Stella Maris, la lámpara dentro del laberinto. Teseo encuentra a la bestia y logra darle muerte con el hacha de doble filo, un símbolo que aparece colocado sobre el triangular masónico. El arquetipo del laberinto en la historia de la humanidad, se relaciona con la muerte. El ser humano rescata su alma de la bestia mitad hombre mitad toro (el mí mismo, el yo) entre pasadizos siempre cambiantes, siempre amenazantes. La muerte es el pasadizo mismo. Solo con la muerte del yo se logra la libertad del ciclo del eterno retorno, del eterno renacer y morir en el valle de lágrimas del Samsara.

Se dice de este laberinto que era la mayor proeza de los egipcios en vez de las pirámides. Es obra del Farón Amenenhat III de la XI Dinastía. El historiador griego Herodoto que lo vió en el siglo V A. de C. dice de él: Si se reunieran bajo un solo aspecto todas las fortificaciones y construcciones de Grecia, tal conjunto parecería haber costado menos trabajo y gasto que el laberinto”. De esta palabra egipcia deriva la palabra griega “labyrinthos” y más tarde el término latino “Labyrinthus”.

La segunda etimología proviene de la lengua Minoica donde Labrys significa “doble hoja” y esta presenta en muchos santuarios de Creta y está asociado al par de cuernos del Toro. El Labrys se asocia en el palacio de Cnosos al hacha doble que aparecía en muchas partes de ese Palacio cuya planta y estructura era laberíntica. El hacha doble es el símbolo de la potencia masculina y femenina y representa la unión de los contrarios o la síntesis de los opuestos. El tercer origen etimológico alude a Isidoro de Sevilla que, en la Edad Media donde aparecieron laberintos en las catedrales, lo deriva de “Labor” (trabajo) e “Intus” (interior o lugar cerrado).

Entonces si el laberinto era una prisión representaba el “trabajo para salir” y si había que entrar representaba la “protección para un tesoro”.

Fulcanelli nos dice acerca del laberinto:

La imagen del laberinto se nos presenta como un símbolo del trabajo en la Gran Obra, con sus dos mayores dificultades: 

  1. La del camino que hay que seguir para llegar al centro donde se libra el duro combate entre las dos naturalezas.
  2. La del camino de salida con el hilo de Ariadna para no extraviarse en los Meandros de la Obra y verse incapaz de salir.

 Alegóricamente, el minotauro (símbolo de la naturaleza animal del ser humano), debe ser derrotado por Teseo, (el héroe solar, el principio crístico o espiritual) en el laberinto de Creta. La salida de Teseo del laberinto después de vencer al minotauro sirviéndose del hilo de Ariadna, simboliza su renacimiento, su evasión de la muerte e inmortalidad. Por este motivo el laberinto tiene una asociación con la muerte y este es el motivo por el cual ha sido encontrado en tumbas.

Existen danzas rituales de coreografía laberíntica en Suecia e Inglaterra donde se hacían danzas en laberintos hechos en el pasto y relacionados con el renacimiento. En la época medieval aparecen nuevos laberintos en las catedrales con una diferencia con respecto a los laberintos clásicos y es que en los góticos hay un solo camino desde la entrada hasta la salida. Este laberinto se asocia con el duro camino hasta Dios desde el nacimiento (La salida) hasta llegar a Él (El centro) y está asociado a la idea de salvación.

Samael Aun Weor, en su conferencia “El despertar de la conciencia”, aborda el tema de la siguiente manera: “Son innumerables las escuelas; por todas partes abundan escuelas y autores que se combaten mutuamente. En la catedral de Notre Dame de París, dibujado en el suelo aparece un laberinto.

Recordemos al laberinto de la isla de Creta; en el centro de aquel laberinto estaba el minotauro cretense. Se dice que Teseo logró, pues, orientarse en medio de ese laberinto, hasta llegar a donde existía el minotauro, y enfrentándose en lucha cuerpo a cuerpo, le venció. La salida de ese laberinto fue posible mediante el hilo de Ariadna, que pudo llevarle hasta la liberación final. Resulta interesante que, precisamente, en el piso de la catedral de Notre Dame de París, fue dibujado ese laberinto maravilloso. Indudablemente, todo esto es algo que nos invita a la reflexión”.

“Orientarnos no es cosa fácil. El laberinto de las teorías es más amargo que la muerte. Mientras algunos autores le dicen a uno que los ejercicios respiratorios son magníficos, otros le dicen que son dañinos; mientras unos afirman una cosa, otros afirman otra. Cada escuela presume que tiene la verdad y el laberinto es, pues, muy difícil. Cuando uno consigue llegar al laberinto tiene que habérselas en lucha cuerpo a cuerpo con el minotauro cretense, es decir, con su propio Ego, con el Yo, con el mí mismo, con el sí mismo; y solo logra uno salir del centro del laberinto mediante el hilo de Ariadna, que debe conducirnos hasta la luz. Pero la mayor parte de las gentes se pierden entre el laberinto de tantas teorías, de tantas escuelas y de tantas confusiones”.

“¿Cómo hacer para orientarnos? ¿De qué manera? Obviamente, nos debe interesar el despertar de la conciencia. Solo así podemos, verdaderamente, caminar con éxito dentro de aquel misterioso laberinto; pero, mientras no hayamos despertado, estaremos confundidos. Algunos hasta se entusiasman por estos estudios momentáneamente y luego los abandonan. Hay quienes –con la cabeza rellena de teorías–, creen haber descubierto ya el camino secreto, aunque anden bien dormidos”.

Ariadna y Dioniso

Volviendo al relato mitológico de Ariadna, al salir Teseo victorioso, huyen de Creta hacia Atenas. En su camino de regreso, hacen una escala en la isla de Naxos donde Ariadna se duerme (el sueño de la conciencia), Teseo la deja abandonada y sigue su viaje. Tiempo después la encuentra Dioniso, quien inmediatamente se enamora de ella como nunca antes y contraen matrimonio. Múltiples elementos simbólicos se observan tras el relato. Ariadna y Teseo, ora representan a la pareja de héroes solares que trabajan en los tres factores de la Revolución de la conciencia, ora representan a la pareja divina, el alma humana (masculina) y el alma divina (femenina). Las mitológicas escalas de isla en isla en el mar de la vida; son comunes en la mitología clásica. Se corresponden con los incesantes retornos de vida en vida por los que pasan los héroes al quedarse dormidos. Solo despertando o manteniéndose despiertos, sin dejarse fascinar por las ilusiones del mundo pueden llegar de vuelta a la tierra amada. Ariadna se corresponde con Sofía, Pistis Sofía, el alma que se duerme hasta que es despertada por el dios, por Dioniso, como la princesa dormida de los cuentos de hadas, que ora representa a la conciencia dormida que debemos despertar; pero que también representa a la serpiente Kundalini que solo despertaremos con los misterios del Amor, gracias a los poderes superiores de Dioniso.

Los principios religiosos

Samael Aun Weor, explica que todas las religiones tienen los mismos principios anímicos y espirituales. Las religiones conservan los valores eternos, no existen reli­giones falsas. Todas las religiones son necesarias, todas las religiones cumplen su misión en la vida. Es absurdo decir que la religión del vecino no sirve y que sólo la mía es verdadera. Si la religión del vecino no sirve, entonces la mía tampoco sirve porque los valores son siempre los mismos. Es estúpido decir que la religión de las tribus indígenas de América es idolatría, entonces ellos también tienen derecho a de­cir que nuestra religión es idolatría.

Y si nosotros nos reímos de ellos, ellos también pueden reírse de nosotros. Y si nosotros deci­mos que ellos adoran o adoraban ídolos, ellos también pueden decir que nosotros adoramos ídolos. No podemos desacreditar la religión de otros sin desacredi­tar la nuestra también, porque los principios son siempre los mis­mos. Todas las religiones tienen los mismos principios.

De acuerdo con las leyes eternas de Evolución e Involución, Bajo el sol, toda religión nace, crece, se desarrolla, se multi­plica en muchas sectas y muere. Así ha sido siempre y así será siempre. Los principios religiosos nunca mueren. Pueden morir las for­mas religiosas, pero los principios religiosos, es decir, los valores eternos, no mueren jamás. Ellos continúan, ellos se revisten con nuevas formas. Hay hombres profundamente religiosos que no pertenecen a ninguna forma religiosa. La gente sin religión es conservadora y reaccionaria por na­turaleza. Sólo las mujeres y hombres religiosos logran las profundas transformaciones íntimas, la revolución de la conciencia. Dia­léctica. No hay motivo que justifique las guerras religiosas como las de Irlanda. Es absurdo calificar a otros de infieles, herejes o paganos, por el simple hecho de no pertenecer a nuestra religión. El ajq’ij, chamán o curandero, que en el corazón de las selvas africanas, ejerce su sacerdocio ante la tribu de caníbales, y el aristócrata arzobispo cristiano que oficia en la Catedral metropolitana de Londres, Pa­rís o Roma, se apoyan en los mismos principios, sólo varían las formas religiosas.

Todas las religiones hablan del alma, del cielo, del infierno, etc. Los principios son siempre los mismos. Entre los romanos, el infierno era el Averno; entre los griegos era el Tártarus y entre los indostaníes el Avitchi, etc. El cielo, entre los romanos y griegos, era el Olimpo. Cada re­ligión tiene su cielo.

Cuando terminó la religión de los romanos, cuando se degene­ró, los sacerdotes se convirtieron en adivinos, titiriteros, etc., pero los principios eternos no murieron, ellos se revistieron con la nueva forma religiosa del cristianismo.

Los sacerdotes paganos, denominados augur, druida, fla­men, hierofante, dionisios y sacrificador, fueron rebautizados en el cristianismo con los sagrados títulos de clérigos, pastores, prela­dos, pope, úngido, abate, teólogo, etc. Las sibilas, vestales, druidesas, papisas, diaconisas, ména­des, pitonisas, etc., en el Cristianismo fueron denominadas novi­cias, abadesas, canonesas, prelados superiores, reverendas, her­manas, monjas. Los dioses, semi‑dioses, titanes, diosas, sílfides, cíclopes, mensajeros de los dioses de las antiguas religiones, fueron rebauti­zados con los nombres de ángeles, Arcángeles, serafines, potesta­des, virtudes, tronos, etc. Si antiguamente se adoraron a los dioses, ahora también se les adora, sólo que con otros nombres. Las formas religiosas cambian según las épocas históricas y las razas. Cada raza necesita su forma religiosa especial. Los pueblos necesitan la religión. Un pueblo sin religión es de hecho un pueblo totalmente bárbaro, cruel y despiadado.

Realmente solo existe de hecho una sola religión única y cósmica. Esta religión asume diferentes formas religiosas según los tiempos y las necesidades de la humanidad. Así pues, resultan absurdas las luchas religiosas porque en el fondo todas son únicamente modificaciones de la religión cósmica universal. Desde este punto de vista afirmamos que (… ) no está contra ninguna religión, escuela o sistema de pensamiento. Lo único que hacemos ( … ) es entregarle a la humanidad una clave, un secreto sexual, una llave con la cual todo ser viviente puede asimilarse el principio Cristo, contenido en el fondo de todas las grandes religiones del mundo.

Reconocemos a Jesús-Iesus-Zeuz-Júpiter, como el nuevo súper-hombre que asimiló totalmente el principio Cristo, y de hecho se convirtió en un dios-hombre. Consideramos que nosotros debemos imitarlo. Él fue un hombre completo, un verdadero hombre en el sentido más completo de la palabra, pero mediante la magia sexual logró asimilarse absolutamente el principio Cristo Universal y Cósmico. Aquellos pocos bien comprensivos deben estudiar el Evangelio de Juan, capítulo tres en los versículos que van desde el uno hasta el veintiuno; allí encontrará el devoto de El Matrimonio Perfecto, pura y legítima magia sexual enseñada por Jesús. Es claro que la enseñanza está en clave, pero el entendido entenderá intuitivamente. La moderna humanidad ha cometido el error de separar al gran maestro Jesús de todos sus antecesores que como él también se cristificaron; esto ha perjudicado a la humanidad actual. Necesitamos comprender cada vez mejor que todas las religiones son únicamente una sola Religión”.

El adorable Dios Khristus (Cristo) deviene de arcaicos cultos al dios-fuego. Las letras P (pira) y la X (cruz), del nombre latino de Cristo: Xpistus, significan el jeroglífico de producir el fuego sagrado. Cristo fue adorado en los Misterios de Mitra, Apolo, Afrodita, Júpiter, Jano, Vesta, Baco, Astarté, Demeter, Ketzalkoatl, etc. Jamás ha faltado en religión alguna, el principio Cristo. Todas las religiones son una sola. La religión es inherente a la vida como la humedad al agua. La gran Religión Cósmica Universal se modifica en millares de formas religiosas. Los sacerdotes están plenamente identificados unos con otros en todas las formas religiosas por los principios fundamentales de la Gran Religión Cósmica Universal.

No existe diferencia básica entre el sacerdote mahometano y el sacerdote judío o entre el sacerdote pagano y el cristiano legítimo. La religión es una. Única y absolutamente universal. Las ceremonias del sacerdote sintoísta del Japón o de los lamas mogoles es similar a las ceremonias de los brujos y hechiceros del África y Oceanía.

Cuando una forma religiosa se degenera, desaparece y en su lugar la Vida Universal crea nuevas formas religiosas. No desdeñamos ni subestimamos ninguna religión. Todas las religiones son perlas preciosísimas engarzadas en el hilo de oro de la divinidad. Únicamente afirmamos que la Gnosis es la llama de donde salen todas las religiones del Universo. Eso es todo.

Epílogo

Es claro que la Natividad del Señor, va más allá del maravilloso acontecimiento del advenimiento del niño Dios de Belén, en Tierra Santa porque constituye un arquetipo. Un mito solar inherente a la religión universal. Ante todo hay que aceptar y reconocer que el Cristo, es el Segundo Logos, el Hijo de Dios, el segundo aspecto de la Santísima Trinidad; pero que la divinidad y el principio Cristo ha sido reconocido y adorado por todos los pueblos, por todas las religiones y cosmovisiones antiguas. Lo que cambian son los nombres y algunos detalles.

De esta manera, el niño Jesús, tiene los mismos atributos de Mitra, entre los persas; Horus entre los egipcios; Dionisos, entre los griegos, Huitzilopochtli, entre los aztecas o Kukulcán o Ah Kinich, entre los mayas. Por ese motivo se celebra la Navidad, el nacimiento del niño Dios en Belén, en la época del solsticio de invierno, en clara alusión al nacimiento del Sol, celebrado por esta época en todas las antiguas religiones solares.

En consecuencia, es preciso recordar que constituye un grave delito quitarle los valores espirituales a la humanidad. Negar las maravillosas razones que inspiran la Navidad y exhortar a no celebrarla, junto con negar los atributos sublimes de la Divina madre son de grave responsabilidad. Recordemos que una religión sin diosas está a mitad del ateísmo materialista.

No es posible, en los tiempos actuales, pretender desacreditar una religión por sus orígenes paganos. Debemos recordar que, en tiempos antiguos, el paganismo fue la religión de los aldeanos y habitantes del campo; basada en una vida en armonía con la Naturaleza, en el respeto, la veneración y el sabio aprovechamiento de las fuerzas naturales. Este aspecto cobra especial importancia en los tiempos actuales en el que las nuevas generaciones perciben en forma instintiva la necesidad de volver a la Naturaleza. Por esta época vemos cada vez más, jóvenes, adolescentes y niños amantes de la Naturaleza y protectores de los animales y de todas las formas de vida silvestre.

Otro aspecto digno de reflexión es que no podemos negar la unidad de todas las religiones. Pretender un Cristianismo puro, ajeno a todas las antiguas cosmovisiones, es absurdo. Es parte de la “herejía de la separatividad”. En los tiempos actuales, mediante las poderosas herramientas de la ciencia de la Historia y la religión comparada, resulta incuestionable las fuentes del Judaísmo en Mesopotamia y Egipto. Hemos de recordar que Abraham, Rebeca, esposa de Isaac y Raquel, esposa de Jacob; eran originarios de Caldea.

El pueblo Judío vivió muchos siglos en Egipto y Moisés se educó en los misterios egipcios. Ester, fue esposa de Jerjes, el emperador Persa, en ese entonces, el imperio más poderoso del viejo mundo.

 

La reina Ester

Introducción

El libro de Ester, para los judíos, es uno de los cinco Meguilot[1] contenidos en el Ketuvim. Son cinco libros o rollos del Antiguo testamento, que constituyen los últimos cinco libros del Tanaj[2] y los más importantes para los judíos, después de la Torá[3], ya que se leen en fiestas judías importantes. Ketuvim es la tercera de las tres partes en la que se divide el Tanaj (el –Antiguo Testamento), según los Judíos. Ketuvim, es decir, los Escritos, incluye los tres libros poéticos:  Salmos, Proverbios, Job; así como los libros históricos: Daniel, Esdras, Nehemías, Crónicas y los cinco rollos o Meguilot que se leen, cada uno, en una festividad judía. Los cinco Meguilot, de acuerdo al orden de su lectura durante el año, son los siguientes: Cantar de los Cantares, que se lee por la época de la Pascua judía; Ruth, en la fiesta de las Semanas, por la época de Pentecostés; Lamentaciones, en el aniversario de la destrucción de Jerusalén, Eclesiastés, durante la fiesta de los Tabernáculos y Ester, con ocasión de la fiesta de los Purim. Para algunos estudiosos, los Meguilot, constituyen una especie de Pentateuco femenino, que ilustran que en sus orígenes o en su aspecto más esotérico la religión Judía, da un lugar especial al Eterno femenino, ya que dichos libros enfatizan en el papel de la mujer y, sutilmente, dedican espacio aparte al culto a una forma distinta de concebir la sexualidad, una concepción superior, desprovista de morbo y lujuria: la sexualidad sagrada, conocida por muchos nombres, como: tantra, tantrismo, yoga sexual, Tao sexual o Alquimia sexual. De allí que, a la luz de la divina Gnosis, es posible y necesario vincular la historia de Ester, al culto a la Diosa, al eterno femenino, a la mujer símbolo y por ende a otras mujeres de la historia bíblica, como Sara, Rebeca, Raquel, Débora, Judit y María Magdalena; entre otras.

La palabra Meguilot, significa “descubrir”, “hallar y sacar a la luz”; lo que confirma lo ya expuesto en el sentido de que detrás de los relatos bíblicos, como es el caso del libro de Ester, es necesario descubrir y sacar a luz lo que está oculto.

Tal como se advierte y es regla de uso común por parte de los entendidos en el Tanaj (la versión Judía del Antiguo Testamento) y demás libros sagrados de la humanidad, es oportuna la recomendación realizar la lectura de los libros sagrados en general y el de Ester, en particular, desde diferentes perspectivas, es decir, a diferentes niveles de comprensión lectora. Bien sabido es que la Biblia, puede estudiarse mediante un entendimiento literal del texto; pero también y más importante, es posible llegar a niveles más elevados y profundos de comprensión lectora, mediante diferentes métodos de interpretación y que no contradicen la literalidad del texto; sino que complementan el entendimiento del mismo y permiten hacer luz en las mentes de quien escudriña las sagradas escrituras[4]. Los sabios rabinos decían, por ejemplo, “Setenta facetas tiene la Torá” (el Pentateuco, es decir, los primeros cinco libros de la Biblia) “Y todas ellas son verdaderas y provienen de la misma fuente: El Creador del Universo”. Los antiguos sistemas hebreos de interpretación dan cuatro reglas básicas de interpretación, el “Pardés” (huerto) o caminos interpretativos y de entendimiento de los libros sagrados. El peshat nos da la literalidad, la rémez, la insinuación, la derash, la interpretación no literal y la sod (secreto), el camino del entendimiento esotérico y místico, que encierra los grandes secretos de Dios y de la creación del mundo.

Los cabalistas nos hablan también que la Torá, en particular y el Tanaj, en general, nos proporcionan el cuerpo de la doctrina, pero el Talmud, nos provee del alma de la doctrina y el Zohar, constituye el espíritu de la doctrina. Necesitamos de un estudio holístico, multidisciplinario, integral y multidimensional para entender de mejor manera versículos, pasajes, historias y libros completos de la Biblia u otro libro sagrado. Los sabios rabinos enseñan que hay trece reglas o mejor digamos, trece niveles de interpretación de las sagradas escrituras y que se corresponden con cada nivel de Ser o con los diferentes niveles de crecimiento interior o desarrollo espiritual. Para hacer un paralelismo entre la comprensión según el nivel de Ser y el nivel académico; no será lo mismo la comprensión lectora de un niño o una persona que apenas ha cursado la educación primaria, que la de aquellas personas que tienen estudios universitarios o doctorados.

Necesitamos además, muchas veces, de otras fuentes de interpretación, como la Alquimia y la Dialéctica, para hacer una mejor hermenéutica y por sobre todo, seguir la voz del corazón, la voz del Padre que está en secreto[5], a través de la intuición, el conocimiento o Gnosis del corazón, la Gnosis Kardias.

Herramienta importante de interpretación esotérica de las historias bíblicas, lo constituye la religión comparada y los principios religiosos. Además, es importante el estudio de los otros compendios de la literatura rabínica, el Talmud y el Zohar, que, como ha dicho la gran cabalista Dione Fortune, en su obra la Cábala mística:

«Esta antigua tradición mística de Los hebreos poseía tres escrituras: los Libros de la Ley y Los Profetas, que se conocen como el Antiguo Testamento; el Talmud, o colección de comentarios eruditos sobre aquél y la Cábala, o interpretación mística del mismo. De estos tres libros, Los antiguos rabís decían que el primero era el cuerpo de la tradición, el segundo su alma racional y el tercero su espíritu inmortal. Las personas ignorantes pueden leer con provecho el primero y Los eruditos pueden estudiar el segundo, pero Los sabios son Los que meditan sobre el tercero. Es realmente muy extraño que el Cristianismo no haya buscado Las claves del Antiguo Testamento en la Cábala».

Samael Aun Weor, va más lejos. Y en su conferencia titulada “El simbolismo de la Navidad”, explica que: “¡La Biblia, el cuerpo de la doctrina, está en clave! Si queremos nosotros estudiar Biblia compaginando versículos, ¡procedemos en formal ignorante, empírica y absurda! Prueba de eso es que todas las sectas muertas que se han nutrido hasta la fecha actual, con la Biblia interpretada en forma empírica, no han podido ponerse de acuerdo. Si existen miles de sectas, basadas en la Biblia, quiere decir que ninguno la ha comprendido”. Explica además, el Kalki Avatar en el capítulo 22 de su obra: Manual de Magia Práctica que: “todas las ciencias del Universo se reducen a la Cábala y a la Alquimia”.

En la actualidad, no se puede negar el paralelismo existente en todas las antiguas cosmovisiones. Todas las religiones antiguas, tienen los mismos principios anímicos y espirituales. No podemos obviar tampoco, que el Pueblo de Israel y su cosmovisión, hunde sus raíces en los pueblos de la antigua Mesopotamia y en el antiguo Egipto. Es innegable, la relación que tuvieron Abraham, los patriarcas, Moisés y el mismo Jesucristo con Egipto, al haber transcurrido parte de sus vidas, según el relato bíblico, en el país asoleado de Kem.

Hemos de advertir además, que las historias bíblicas tienen dos tipos de interpretación básica, que se corresponden con un punto de vista exotérico, que está relacionado a contextos histórico-geográficos no necesariamente fieles al conocimiento de cada ciencia, y que está asociado a hechos de una tribu o pueblo; pero existe un nivel más profundo y esotérico, que está relacionado con la conciencia de la persona que sigue su lectura. Este es el punto de vista que usaremos esencialmente para la interpretación que damos al texto. Interpretación que permite estudiar los hechos desde una perspectiva personal, íntima y que tiene actualidad palpitante en la conciencia del lector, ya que nos traza rutas, propone opciones y plantea ejemplos y modelos a seguir para lograr una transformación íntima que se traduzca en la liberación espiritual.

Si bien, para nuestro estudio, no es importante o esencial confirmar la veracidad de la historia de Ester, sí nos parece conveniente, establecer un marco contextual histórico-geográfico. Habrá algunos investigadores que niegan que los datos históricos sean verídicos y habrá otros que sí. Para algunos historiadores, como Flavio Josefo, la historia es verídica; para otros, como Heródoto, no. En línea con lo apuntado, lo narrado en el libro de Ester, se halla íntimamente relacionada con Asuero, el rey de Persia y Media o rey de naciones. Asuero, en la mayoría de versiones bíblicas y en opinión de los estudiosos del tema, es el nombre del rey o Jerjes I[6].

También, es ampliamente aceptado el criterio que el libro de Ester, más a la historia del pueblo Judío, pertenece a la literatura haggádica judía, a semejanza de los cuentos persas. Las hagadot, constituyen el conjunto de narraciones de la tradición hebrea, muchas veces relativa a textos rabínicos, como es el caso del Talmud, entre los que se incluyen cuentos, leyendas, fábulas, proverbios, parábolas y otras narraciones que sirven para ilustrar, instruir o dar una enseñanza o transmitir valores, incluidas las de corte metafísico y lecciones espirituales. De esta manera, una hagadá puede incorporar historias o relatos legendarios, que pueden ser personajes o episodios bíblicos con fines didácticos.

En el libro de Ester, se afirma que Jerjes, reinó desde la India hasta Etiopía y sobre 127 provincias, alrededor del siglo V antes de Cristo. Jerjes, el Grande, fue el quinto gran rey o emperador del imperio aqueménida[7] de Persia y Media. Hijo de Darío I y de Atosa.

Jerjes, es el nombre griego, ya que en persa, su nombre Jshayar shah (Khsyayarsha), “Gobernador de héroes” y que fracasó en la segunda de las guerras médicas, en su intento por vencer a Esparta, Atenas y las polis de la liga panhelénica, en las usuales luchas por el control de las rutas comerciales, que en este caso se situaban en el mar Jónico, un brazo del mar Mediterráneo, en Asia Menor. Son famosas las batallas de las Termópilas, Salamina, Platea y Micala. La derrota de Jerjes ante los aliados griegos Esparta y Atenas, significó el inicio del derrumbe del imperio Persa. Sin embargo, mantuvo el control de Egipto y Babilonia. Sofocó rebeliones en Egipto y Babilonia y disolvió esta última. Deportó la estatua dorada del dios Bel o Mardjuk y logró la estabilización del imperio. Consagró los últimos años de su reinado a edificar suntuosas construcciones en Susa y Persépolis, las dos grandes ciudades persas. La obra arquitectónica de Jerjes incluye el palacio de Susa que inició su padre Darío I, fielmente descrito en el libro de Ester, lo que para muchos, es una prueba arqueológica de la autenticidad del libro. Son famosas las terrazas de Persépolis y el canal de Jerjes o foso de Acanthe construido para facilitar la navegación de su flota como parte de los preparativos para la II guerra Médica

En el libro de Ester, Asuero gobernaba en compañía de la reina Vasti[8]. Hay datos históricos que dan cuenta que en la invasión a Grecia, Jerjes, se hizo acompañar por una de sus esposas, la reina Amestris, quien posiblemente fuera la misma reina Vasti. Amestris, era integrante de una de las siete principales familias persas.

Según el libro de Ester, por esa época, la capital del reino persa se encontraba en Susa, antigua ciudad correspondiente al primer imperio persa. Susa se ubicaba al sudoeste del actual Irán. Sus ruinas se encuentran entre los ríos Kerja y Dez.

Antes de ser la capital de Persia, fue capital de la antigua Elam, pero fue conquistada por el rey Asurbanipal, de Asiria. Cayó ante Alejandro Magno en el siglo IV antes de C. Sobre esa antigua ciudad, se encuentra la actual ciudad iraní de Shush. Durante un tiempo fue invadida por el imperio babilonio y el asirio. En la tradición bíblica, Nehemías y Daniel vivieron en dicha ciudad cuando los hebreos fueron cautivos de Babilonia. Según las cronologías bíblicas, los personajes hebreos de la historia que hoy nos ocupa, eran descendientes de esos deportados y, ya sea ellos, o sus padres no quisieron retornar a Israel, cuando, Ciro I, dio libertad a los judíos “secuestrados”, para regresar del cautiverio.

Hadassá, la Ester bíblica

De los orígenes del nombre Ester, su etimología se asocia al mirto, una planta aromática de uso ornamental, de la cual se obtienen perfumes y que en la antigüedad, era símbolo del amor y la belleza. También su nombre significa “secreto” y “oculto” profundamente significativo, ya que no a todos está reservada la verdad de los misterios divinos; sino que solo a los dignos y que se transmitía antiguamente, de labios a oídos entre iniciados, en las grandes escuelas de Misterios. Por eso Jesús explicó a sus discípulos el propósito de las parábolas.

Otro significado del nombre Ester, viene del antiguo idioma de Sumeria, el acadio, en el que significa “estrella”. Curiosamente, las flores del mirto tienen forma de estrella. Se dice que Ester, era la más bella “estrella de la noche”, lo que nos recuerda a Venus, que también es la “estrella de la mañana”, que es otra forma de referirse a Ester, en el Talmud. Su nombre, también se asocia a la diosa latina Stella Maris (Estrella del Mar) y al culto a Ishtar (Istar) y al de Astarté. Hadassá Jadasá o Hadasah, el otro nombre de Ester, en el antiguo idioma acadio, es Hadasshatu que significa “novia” o “esposa” y que como veremos más adelante está simbólicamente asociado al culto al hieros gamous y al mito de la “novia perdida”.

La historia

En la mayoría de versiones del Antiguo Testamento, incluida la del Tanaj, la historia inicia cuando el rey Asuero, ofrece a todos sus servidores, jefes del ejército, a los nobles y gobernadores de las provincias una fiesta que dura 180 días y que culmina con un banquete de siete días en el patio del jardín del palacio real y la reina, ofrece también un banquete a las mujeres. Durante todos los días del banquete, no faltó el vino para los invitados, pero se cuidó que cada quien bebiese lo que quisiese, sin forzársele. Muchos estudiosos concuerdan en que el banquete está relacionado con los preparativos para la campaña militar contra Atenas.

El día séptimo, el rey mandó a siete eunucos para que hiciera llegar ante su presencia a la reina Vasti; para que vieran las gentes y los jefes, su belleza, porque, en efecto era muy bella. Es profundamente significativo que en el libro de Ester, aparezca reiteradamente el número siete. Luego se narra que la reina Vasti desobedeció la orden real y se negó a ir con los eunucos al llamado del rey. En algunas tradiciones se sospecha que la desobediencia de Vasti tuvo como causa que se negara a presentarse ante el rey Asuero y toda la corte,  porque no quería desnudarse en público, que en el análisis de la simbología esotérica, ameritará un párrafo aparte.

Entonces, el rey “llamó a los sabios entendidos en la ciencia de las leyes, pues los asuntos reales se discuten en presencia de los conocedores de la ley y el derecho”. (Est 1:13). Nuevamente aparece el número siete, en la figura “de los siete jefes de los persas y de los medos que eran admitidos a la presencia del rey y ocupaban los primeros puestos del reino”. (Est 1:14)

Del consejo dado por los sabios entendidos en leyes, se decretó que no volviera Vasti a presencia del rey Asuero por su desobediencia y que se buscara entre las jóvenes incorruptas, vírgenes, bellas y de hermoso rostro, a una nueva reina (Est 2:2) que fuera obediente y mejor que Vasti y que no diera mal ejemplo, de menospreciar a sus maridos. Y la joven que agrade más al rey, reinará en lugar de Vasti” (Est 2:4). De esa cuenta, se enviaron emisarios del rey a todos los distritos para encontrar a las más hermosas vírgenes del reino y llevarlas al palacio real para que quedaran a cargo de Hegai, el eunuco del rey, el guardián de las mujeres para que se encargara de cuidarlas, alimentarlas, darles masaje y prepararlas para su eventual encuentro con el rey y que una de ellas, resultara grata a los ojos del monarca.

La historia de Ester, también se relaciona con la de Mardoqueo, hijo de Yaír, Jair o Jairo ( el sagrado IAO de la alquimia sexual). Mardoqueo “Había sido deportado de Jerusalén con Jeconías (Joaquín), rey de Judá, en la deportación que hizo Nabuconodor, el rey de Babilonia”. (Est 2:6) Mardoqueo, servía en la puerta del rey. En las versiones bíblicas: Septuaginta y Nácar Colunga, se narra que en el primer mes del antiguo calendario judío, en el mes de Nisán, Mardoqueo tuvo un sueño con dos enormes dragones prestos a luchar y al escuchar sus rugidos, mucha gente se dispuso a guerrear contra la nación de los justos, ante lo cual, toda la gente justa clamó a Dios. Del clamor de los justos, surgió una pequeña fuente de agua, que se convirtió en mucha agua y en un río grande y luz y sol que devoró a los guerreros.

En la tradición asociada a Jadasá, Hadassá (Hadassa o Hadassah), el nombre hebreo de Ester, se dice que pertenecía a la tribu de Benjamín y al quedar huérfana fue adoptada por su primo Mardoqueo. Era una joven muy guapa, elegante, de increíble belleza, linda figura, hermoso porte, atractiva, notablemente hermosa y de bella faz. Era “en extremo hermosa de cuerpo y de rostro bellísimo”. Su belleza era conocida en la ciudad y llegó a oídos del visir, quien mandó a buscarla. Era imposible que hubiera una mujer más bella en toda Persia.

No solo era sumamente bella, sino también encantadora, de buen parecer, atractiva y deseable, que con su tacto refinado, inteligencia, sabiduría y simpatía se ganaba el favor y hallaba gracia ante los ojos de cuantos la veían.

Su belleza cautivadora, no solo era física, sino que se completaba perfectamente con su belleza interior y valores del Espíritu, su carácter, don de gentes, amabilidad, discreción, obediencia, fidelidad, lealtad.

Resaltar la belleza y hermosura en las mujeres de la Biblia, es notablemente recurrente. Desde Sara, la esposa de Abraham, se lee: “eres mujer de hermoso aspecto” (Gn 12:11), “Y aconteció que cuando entró Abram en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era hermosa en gran manera. 15 También la vieron los príncipes de Faraón, y la alabaron delante de él; y fue llevada la mujer a casa de Faraón. E hizo bien a Abram por causa de ella”. (Gn 12:14-16). De Rebeca, esposa de Isaac, se dice que: “ella era de hermoso aspecto”. (Gn 26:7). Lo mismo ocurre con Raquel, esposa de Jacob, de quien se lee “Raquel era de lindo semblante y de hermoso parecer” (Gn 29:17); asimismo, en Cantar de los cantares, se lee: “He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa”. (Cant 4:1).

Todo ese hermoso capítulo de Cantares, merece transcribirse, ya que es todo un poema dedicado a la belleza de la mujer, a la mujer símbolo: “He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; Tus ojos entre tus guedejas como de paloma; Tus cabellos como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad. Tus dientes como manadas de ovejas trasquiladas, que suben del lavadero, todas con crías gemelas, y ninguna entre ellas estéril. Tus labios como hilo de grana, y tu habla hermosa; tus mejillas, como cachos de granada detrás de tu velo. Tu cuello, como la torre de David, edificada para armería. Mil escudos están colgados en ella, todos escudos de valientes. Tus dos pechos, como gemelos de gacela, Que se apacientan entre lirios. Hasta que apunte el día y huyan las sombras, me iré al monte de la mirra, y al collado del incienso. Toda tú eres hermosa, amiga mía, y en ti no hay mancha. Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía; ven conmigo desde el Líbano. Mira desde la cumbre de Amana, desde la cumbre de Senir y de Hermón, desde las guaridas de los leones, desde los montes de los leopardos.

Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello. ¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas! Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa; miel y leche hay debajo de tu lengua; y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano. Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; fuente cerrada, fuente sellada. Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, de flores de alheña y nardos; nardo y azafrán, caña aromática y canela, con todos los árboles de incienso; mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas. Fuente de huertos, pozo de aguas vivas, que corren del Líbano”. (Cnt 4:1:15)

Ester, “también fue llevada al palacio real, bajo la vigilancia de Hegai[9] (Gaio-IAO)], guardián de las mujeres. La joven, fue grata a los ojos de Hegai, se granjeó bondad amorosa ante él, le agradó y ganó su favor, por lo que él, se apresuró a proporcionarle masajes, alimento apropiado, cremas de belleza y cuanto necesitaba para su adorno y mantenimiento. Hegai se percató de sus cualidades singulares y su belleza sin par. Le dio también siete doncellas elegidas de la casa del rey y la instaló, con sus doncellas, en el mejor departamento del harén. Ester se ganó la admiración de todos los que la veían. Ester no dio a conocer ni su pueblo ni su origen, pues Mardoqueo la había mandado que no lo dijera”. (Est 2:8-10) Y dejó de usar su nombre hebreo: Hadassá y adoptó el nombre persa de Ester. De esta manera, se mantiene leal y acepta la guía y los consejos del sabio Mardoqueo., quien gracias a la revelación recibida en sueños y a su intuición, comprende la importancia crucial de mantener en secreto la nacionalidad de Ester.

Ester, fue presentada al rey, cuatro años después de que se emitiera el decreto real, es decir, en el año séptimo del reinado de Asuero. No pidió nada especial, para entrar con el rey, sino más bien, se dejó llevar por el consejo de Hegai, el eunuco “y el rey amó a Ester más que las otras mujeres; halló ella, en presencia del rey, más gracia, bondad amorosa y favor que ninguna otra virgen y el rey colocó la diadema real sobre la cabeza de Ester y la declaró reina, en lugar de Vasti”. (Est 2:17) Entre tanta belleza, Ester fue considerada superior. Asuero quedó fuertemente impresionado de Ester y se sintió cautivado por ella, la eligió para sustituir a la reina arrinconada Vasti, la proclamó reina y se enamoró de ella.

Y ordenó un banquete para todos sus oficiales y servidores, el banquete de Ester. “Es imaginable la alegría del rey, quien se felicitó por haber elegido tan extraordinaria esposa, cuya hermosura era comparable a su inteligencia. Volcó sobre ella enormes riquezas y más regalos” (Jorge Dultzky: Mujeres de Egipto y de la Biblia)

Ester, se convirtió en reina de Persia y de Media, al casarse con el rey Asuero (Jerjes I), pero mantuvo en secreto sus orígenes. De allí uno de los significados de su nombre: “secreto”; se mantuvo fiel a Dios y a sus mandamientos y no cambió su educación, ni se olvidó de sus principios. Además, mostró modestia y autodominio al no pedir más joyas, ropa u obsequios que aquellos que le entregó Hegai.

Los traidores

Mardoqueo descubre una conjura organizada por dos eunucos que custodiaban la corte y quienes pretendían asesinar al rey. Estos eunucos eran Bigtán y Teres[10]. Le advierte a Ester de la inminente traición y esta le avisa al rey. Son investigados los traidores y luego de comprobarse sus intenciones fueron ahorcados en un madero. De esta manera, tanto Ester, como Mardoqueo dan testimonio de su lealtad a las autoridades superiores, por encima de las intermedias.

Tiempo después, Amán (Hamán), del pueblo elamita, se convierte en favorito del rey, en Primer ministro y quien no tiene aprecio por Mardoqueo, tanto por la denuncia presentada, como porque no se prosternaba ante él a su paso por las puertas del palacio. Entonces, Amán decide planificar una estrategia para eliminar a todos los judíos del reino, en cuenta a Mardoqueo. Pidió echar suertes, es decir, pur entre los elamitas y goral, es decir, uno de los arte ciencias de la predicción entre los hebreos, los goralot, la tradición de echar suertes. Ante lo cual, el oráculo “le favoreció” y pidió al rey Asuero decretara el genocidio de los judíos ante el argumento que el pueblo hebreo no cumplía las leyes persas.

Ofreció a cambio diez mil talentos de plata para repartirlos entre los que ejecutaran la obra y el rey se quitó su anillo, lo colocó en manos de Amán y aprobó la petición.

Los diez mil talentos de plata y los treinta días que Ester tenía de no ver al rey, tienen correlación con las treinta monedas de plata que los miembros del Sanedrín dieron a Judas por entregar al Señor.

En la novela histórica Hadasá, los autores asocian a los traidores Bigtán y Teres, como amalecitas, subordinados de Amán. Resulta muy interesante también que, para estos autores, los amalecitas son descendientes de aquel rey que perdonó el rey Saúl y por cuya causa perdiera el  reinado por parte del profeta Samuel. La noche que Saúl perdonó la vida de Agad, el rey amalecita, subrepticiamente se coló una mujer amalecita y tuvo relaciones sexuales con Agad, de manera que se mantuvo viva la estirpe amalecita. Profundamente simbólico resulta el relato narrado en la novela, ya que explica por qué Saúl fue depuesto del reinado del pueblo de Israel, al no estar dispuesto a eliminar al principal de sus yoes, de sus elementos indeseables de conducta, su querido Ego o yo psicológico, causa por la cual, con el tiempo se reprodujeron nuevamente sus elementos indeseables de conducta, en forma similar a la Hydra de Lerna en los trabajos de Hércules, en la mitología clásica.

La estrategia de defensa

Mardoqueo al enterarse del funesto destino que espera a los judíos, se viste de “saco y ceniza” y busca la manera de informarle a Ester y le pide que interceda por ella misma y por su pueblo ante el rey. Ester, hace saber a Mardoqueo, a través de uno de sus eunucos, que no puede ir a conversar con el rey, si él no se lo ha pedido y que la sentencia es la muerte a quien obedezca tal mandato; a menos que el rey extienda su cetro de oro. Y que ya, han pasado treinta días sin que el rey la llame ante él. Ante lo cual, Mardoqueo advierte a Ester que ella tampoco escapara de los terribles designios.

De esta cuenta, Ester propone a Mardoqueo que todos los judíos que habitaban Susa, ayunen durante tres días y que no coman ni beban durante ese tiempo. Pasado ese tiempo, ella entrará a donde el rey y si tiene que perecer, tendrá que perecer. En la Vulgata latina, se narra que la reina, temerosa del peligro que la amenazaba, se refugió en el Señor y habiendo dejado los vestidos reales, vistió de luto y lloró mucho. En lugar de la variedad de ungüentos, cubrió su cabeza de basura y de cenilla, humilló su cuerpo con ayunos y con los cabellos que se arrancó inundó los lugares en que antes acostumbraba alegrarse. Reconoce sus pecados ante Dios y que, tanto ella, como su pueblo se entregaron a la adoración de otros dioses y que pronto serán víctimas de los que alaban el poder de ídolos.

En la Vulgata latina, se leen los siguientes versículos: “Pon en mi boca palabras apropiadas en presencia del león, y muda su corazón a que aborrezca a nuestro enemigo para que este perezca, y los demás, que están de acuerdo con él. Y líbranos con tu mano, y ayúdame, que no tengo otro auxilio, sino a ti, Señor, que tienes ciencia de todas las cosas, Y sabes que aborrezco la gloria de los inicuos, y detesto la cama de los incircuncisos, y de todo extranjero. Tú sabes mi necesidad, y que abomino el distintivo de la soberbia y de mi gloria, que llevo sobre mi cabeza en los días de mi lucimiento y que lo detesto como un paño de una menstruosa, y que lo llevo en los días de mi silencio. Y que no he comido en la mesa de Amán, ni me ha contentado el convite del Rey, ni he bebido vino de las libaciones”. (Ester, 14, 13-15).

Es cuando Ester, decide acatar la orden de Mardoqueo y el día tercero dejó ella sus vestidos de luto, y se atavió con los de su gloria. E invocando a Dios, tomó dos de sus criadas, sobre una de las cuales se apoyaba como si por demasiada debilidad no pudiese sostener su cuerpo; y la otra criada iba detrás llevándole la falda. Ester, encogida de excesivo temor, tomó su puesto en el patio interior y se presentó ante el rey, débil y desvalida. Cuando se puso enfrente del rey sentado sobre su trono, al ver su aspecto terrible, se desmayó, reclinando su cabeza sobre su criada. Y Dios trocó en clemencia el espíritu del rey, y apresurado y temeroso, saltó del trono, y sosteniéndola con sus brazos, al verla se granjeó favor a los ojos de él y su rostro se llenó de ternura al verla hasta que volvió en sí, la acariciaba con estas palabras: «¿Qué tienes Ester? Yo soy tu hermano, no temas. No morirás, porque la Ley no ha sido establecida para ti, sino para todos. Acércate, pues, y toca el cetro». Y como ella permaneciera callada, tomó el cetro de oro y lo puso sobre el cuello de ella, la besó y le dijo: «¿Por qué no me hablas?» y ella respondió: «Te he visto, señor, como un ángel de Dios, y mi corazón se ha turbado con el temor de tu majestad. Porque eres en extremo admirable y tu rostro está lleno de gracias». Y estando aun hablando, volvió a desmayarse, y quedó casi sin sentido.

El rey se turbaba; todos sus ministros la consolaban y, finalmente, el rey extendió hacia ella el cetro de oro. Fue así como Ester, en un supremo acto de valentía, se mostró fiel, con fe y devoción en que el sacrificio de ella y de todo un pueblo depositado en el ayuno, sería pesado favorablemente en la balanza de la justicia divina.

Entonces, el rey pregunta a Ester cuál es su petición y se anticipa ofreciéndole hasta la mitad de su reino. Ester solo propone al rey que asista a un banquete que ha ofrecido para él y para Amán, a lo cual aceptó el rey y asistieron al banquete con Amán. Durante el banquete el rey preguntó a Ester, cuál era su petición. A lo cual, planteó su petición que fue invitarlos nuevamente a un banquete, a un segundo banquete para el día siguiente. De esta manera, Ester, se mostró prudente y paciente a la hora de tomar la decisión correcta. Al salir del banquete, el soberbio Amán se envaneció y motivó aún más a terminar con la vida de Mardoqueo. De esta cuenta, ya en su casa, Zeres (Ceres, la Luna), la esposa de Amán y sus amigos le aconsejaron que preparara un madero para ahorcar a Mardoqueo.

Esa misma noche, se le fue el sueño al rey y se dedicó a revisar el libro de las memorias y crónicas; lo que le permitió reflexionar que a pesar que Mardoqueo denunció el complot de Bigtán y Teres, aún no había sido honrado de tal servicio al rey. Al llegar Amán a la presencia de Asuero, llevaba la intención de hacer que se colgara a Mardoqueo. Sin embargo, recibió la pregunta del rey acerca de qué debía hacerse a un hombre a quien el rey quiera honrar. Pensó que esa honra sería para él; así que sugirió que se le vistiera con el traje real, se pusiera la corona del rey, se le subiera al mismísimo caballo del rey y se le paseara por la plaza de la ciudad, pregonando la honra. Para su sorpresa y decepción, recibió la orden de que se vistiera a Mardoqueo con el vestido real, se le pusiera la corona real y se le subiera al caballo en el que el rey cabalgaba y que lo paseara por la plaza de la ciudad pregonando delante de él, para hacerle la honra que deseaba el rey. Amán regresó a su casa, apesadumbrado y cubierta su cabeza. Ante lo cual, Zeres, su esposa y sus amigos, le anunciaron su caída. Luego, llegaron los eunucos del rey por Amán, para llevarlo al segundo banquete que ofrecía la reina Ester al rey y a Amán.

Muerte de Amán

Ya en el banquete y mientras bebían vino, el rey preguntó a la reina, cuál era su petición y volvió a decirle que lo que pidiera le sería concedido, hasta la mitad del reino le sería otorgada. Fue entonces, cuando la reina Ester le pidió su vida y la de su pueblo por su demanda. Explicó que ella y su pueblo habían sido vendidos y serían destruidos para ser muertos y exterminados ante lo cual, ella consideraba que también para el rey, esas muertes provocarían un daño irreparable. El rey preguntó a Ester, quién era el hombre que se atrevería a realizar tal acto; a lo cual Ester expuso que el perseguidor y el enemigo era Amán: ¡Ese miserable! Y Amán quedó aterrado en presencia del rey y de la reina. El rey se levantó lleno de ira y se fue a caminar al jardín del palacio; mientras tanto Amán se dejó caer sobre el lecho de Ester suplicándole por su vida al tiempo que el rey volvió del jardín del palacio lo que el rey interpretó que en el propio palacio, Amán, intentaba violar a la reina y dio la orden de capturarle. Amán murió en la misma horca que había preparado para Mardoqueo.

Ese mismo día el rey entregó a la reina, la casa que antes pertenecía a Amán y Ester le confesó al rey el parentesco que tenía con Mardoqueo. Se quitó el rey el anillo que había dado a Amán y se lo dio a Mardoqueo. Ester le dio a Mardoqueo la casa de Amán. Posteriormente, Ester se echó a los pies del rey, llorando, le rogó que anulase el decreto derivado de la maldad de Amán. Sabido es que los decretos en la antigua Persia, se volvían ley; por lo que debían cumplirse. Sin embargo, el rey extendió el cetro real y tocó a la reina.

La Gran batalla

Asuero, autorizó a Ester y a Mardoqueo redactaran un nuevo decreto que permitiera a los judíos a organizarse y defenderse del ataque inminente de quienes quisiesen darles muerte y apoderarse de sus bienes. Mardoqueo salió de la presencia del rey con vestido real de púrpura violeta y lino blanco y una gran corona de oro y un manto de lino y púrpura y la ciudad de Susa se regocijó y los judíos tuvieron luz, alegría, gozo, triunfo y honra. Y en todos los lugares los judíos hicieron banquetes y días de fiesta. Y muchos habitantes del país, se hicieron judíos pues el temor a los judíos se apoderó de ellos. Las órdenes del rey se ejecutaron y en el doceavo mes, los judíos aplastaron a sus enemigos, quienes esperaban vencer fácilmente y todos los funcionarios del rey apoyaron a los judíos. Y fueron muertos también, los diez hijos de Amán. Fueron muertos en total, setenta y cinco mil adversarios de los judíos; pero no fueron saqueados sus bienes.

De esa cuenta, los judíos celebran los días 14 y 15 del mes de Adar con alegres festines porque en tal día, los judíos encontraron paz contra sus enemigos. El día, de haberse anunciado de tristeza, llanto y aflicción, se trocó en alegría y en festividad, mutuos regalos y donaciones a los pobres. En su honor, desde entonces, los judíos celebran la fiesta de Purim, una fiesta que, tiene ciertos rasgos concurrentes con las saturnales romanas y con el actual carnaval y que, concurrentemente, en los tiempos actuales, se celebra poco antes de Semana Santa, la tradición del equinoccio de primavera.

En algunas versiones bíblicas, de da cuenta del sueño de Mardoqueo, que en su interpretación, se hizo realidad. La pequeña fuente que creció hasta ser río y fue convertida en luz y en Sol y derramó aguas en gran abundancia, es Ester y los dos dragones son Amán y Mardoqueo y las multitudes que atacaban al pueblo de Dios, son los que intentaron acabar con los judíos.

Elementos simbólicos

La reina Vasti. Mucho se ha dicho acerca de la similitud entre la Vasti del relato bíblico y la diosa elamita Mashti, “Madre de los dioses”, en la cosmovisión de ese antiguo pueblo. El pueblo de Elam se asentó antiguamente al este de Sumeria y Acad en la región de Mesopotamia, actualmente en jurisdicción de Irán. Hay registros históricos que dan cuenta que fueron adversarios de los israelitas.

Gracias a la hermenéutica y los estudios gnósticos es posible escudriñar la simbología oculta. Tras la historia de la reina Vasti, encontramos, en primer lugar, la desobediencia al rey; que no tiene nada que ver con un aspecto patriarcal, machista o misógino; sino que se corresponde con la gran prohibición consignada en el Génesis: La desobediencia del género humano, al no cumplir con el mandamiento: “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;           porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. (Gn 2:16-17) Algunos analistas sospechan equivocadamente, que el fruto prohibido es el “sexo”; aunque en algo tienen razón. Es claro que el fruto prohibido no es el sexo, porque por eso, antes de esa advertencia vino el mandato: “Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos” (Gn 1:22) y no habría forma natural de la reproducción de todas las especies. Gracias a la Cosmovisión gnóstica y la sexología trascendental, se dilucida el mito del fruto prohibido y la gran desobediencia, que no es más que la pérdida del ens seminis, es decir, de la energía creadora y que constituye el verdadero significado de la fornicación. Por ese motivo se lee en todo el capítulo 15 del libro de Levítico y en otros versículos más: “Cualquier varón, cuando tuviere flujo de semen, será inmundo. Y esta será su inmundicia en su flujo: sea que su cuerpo destiló a causa de su flujo, o que deje de destilar a causa de su flujo, él será inmundo”.

Por otro lado, en el libro de Ezequiel, se refuerza de manera precisa que el acto de la fornicación equivale directamente a la eyaculación seminal o al orgasmo. “Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras. Y tomaste de tus vestidos, y te hiciste diversos lugares altos, y fornicaste sobre ellos; cosa semejante nunca había sucedido, ni sucederá más. Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre y fornicaste con ellas”. (Ez. 16:15-17).

En forma similar, en el capítulo 23, del libro de Ezequiel, se encuentra la historia de las dos hermanas, fornicarias: Ahola Aholiba, de quienes se lee lo siguiente: “Y no dejó sus fornicaciones de Egipto; porque con ella se echaron en su juventud, y ellos comprimieron sus pechos virginales, y derramaron sobre ella su fornicación”. (Ez. 23:8). “Y lo vio su hermana Aholiba, y enloqueció de lujuria más que ella; y sus fornicaciones fueron más que las fornicaciones de su hermana”. (Ez. 23:11). “Y se enamoró de sus rufianes, cuya lujuria es como el ardor carnal de los asnos, y cuyo flujo como flujo de caballos”. (Ez. 23:20). La referencia a derramar las fornicaciones, es muy explícita cuando se contextualiza al derrame del semen en la eyaculación del hombre y el derrame de los jugos sexuales, en el orgasmo o eyaculación femenina. La asociación con el flujo, como flujo de asnos, nos remite nuevamente a lo analizado previamente con Levítico 15.

En toda la Biblia, se encuentran advertencias para no fornicar, como lo señala el Apóstol Pablo: Huye de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. (1ª carta a los Corintios 6:18).

La Gnosis eterna y universal, nos permite dilucidar el contexto simbólico que rodea a la diosa Mashti y que se encuentra asociado con el simbolismo múltiple y diverso de la divinidad femenina. En todas las cosmovisiones, la divinidad femenina tiene un aspecto doble y triple. Doble, en el sentido que tiene un aspecto o polo positivo, luminoso o divinal y a la vez, un polo negativo, oscuro o infernal. En su aspecto triple, la divinidad femenina representa a la abuela, a la madre y a la esposa simbolizada en “Las Tres Marías del Cristianismo.. Otras maneras de ver al Eterno femenino, es el de madre, esposa, hija; como también la Madre en el cosmos, la madre Naturaleza o madre Tierra, Pachamama o Gaia  y la madre en el microcosmos, en el ser humano o de toda criatura.

Particularmente, en su aspecto dual, Mashti y Hamman son deidades de invierno, usualmente asociadas al período de oscuridad, propio de las noches de invierno, las noches más largas del año. De tal manera que Mashti, ocupa el lugar de deidad del inframundo  y que también es conocida como Ereshkigal; quien será vencida por Ishtar y Marduck, los dioses solares. Conforme al mito solar, Marduck, el dios Sol, Bel o Beleno, nace tres días después de la noche más larga, es decir, entre el 24 y 25 de diciembre, la Navidad cristiana, como como ocurre con el héroe solar característico en las distintas religiones solares. Marduck tiene los mismos atributos de Tammuz quien muere en una cacería víctima de un jabalí (el Ego animal) de la Psicología gnóstica; ante lo cual Ishtar, también conocida como Inanna, desciende a los infiernos en su búsqueda, así como descienden todos los héroes solares: Marte, Orfeo, Hércules, Eneas, Hunahpú e Ixbalamqué; entre otros. Ereshkigal, concede el permiso a Ishtar para descender a los infiernos a condición de que deje una ofrenda en cada una de las siete puertas del tiempo.

En la primera puerta el demonio guardián obligó a la diosa a entregar sus sandalias, consideradas símbolo de la voluntad para luchar contra sí mismo. En la segunda puerta, debió dejar sus joyas, (cosas materiales). En la tercera puerta, entregó sus ropas, (el aspirante a la luz, tiene que despojarse de las cosas ilusorias de este mundo).

Necesitamos morir de instante en instante, de momento en momento, solo con la muerte del Ego adviene lo nuevo. Así se entenderá por qué Vasti se negó a desnudarse ante el rey, ante el Padre.

Así como la vida representa un proceso de gradual y siempre de exteriorización o extraversión, igualmente la muerte del Yo es un proceso de interiorización graduativa, en el que la Conciencia individual, la Esencia maravillosa, se despoja lentamente de sus inútiles vestimentas, al igual que Ishtar en su simbólico descenso, hasta quedar enteramente desnuda y despierta en sí misma ante la Gran Realidad de la vida libre en su movimiento.

En la cuarta, ofrenda los cuencos dorados que cubrían sus pechos, que significa renunciar a la sexualidad inferior para trabajar con una sexualidad superior. En la quinta puerta, dejó su collar, éxtasis de la Iluminación. En la sexta puerta, sus pendientes y con ellos su magia. Y finalmente, en la séptima puerta, Ishtar  se despojó de su corona de mil pétalos, que simbolizaba la divinidad.

Una vez completamente desnuda, símbolo de humildad, Ishtar pudo entrar en la Eternidad y rescatar a su amado, pero Ereshkigal (la que pone las pruebas) se arrepintió de haberle permitido el acceso y le prohibió la salida. Mientras tanto, en la tierra, la ausencia de Ishtar se sentía, las personas no se casaban y no nacían niños, por lo que los demás dioses tuvieron que intimar a Ereshkigal para que permitiese el regreso de la diosa del amor y la fertilidad  Una vez que hubo recuperado todas sus pertenencias (virtudes), Ishtar regresó junto con su marido, ya purificado, y el mundo de los mortales volvió a la normalidad.

En el debate, presente a lo largo del libro de Ester, entre la cosmovisión elamita y la Judía, Vasti y Amán, representan la idolatría, el culto, no tanto a dioses de piedra o madera; sino el culto a los falsos dioses que reinan en nuestro interior, los elementos indeseables de conducta que caracterizan al Ego, al mí mismo, al sí mismo, a los defectos de carácter, viva personificación de nuestros errores.

Otra importante conclusión de porqué resulta crucial el asunto de la obediencia, es el que representa un punto de vista, un paradigma, el del patriarcalismo, ya apuntado simbolizado en la condición indispensable de la obediencia y la sumisión de la mujer al hombre y cómo a lo largo de la historia de Ester, este paradigma cambia por el del amor, en el cual, el rey Asuero está dispuesto a todo por su amada.

La inevitabilidad del mal

Nos resulta, sumamente importante transcribir a continuación los siguientes párrafos contenidos en el libro Jesús y la Diosa perdida; ya que con su lectura, podremos tener una percepción diferente del papel que juega Vasti o Mashti, en la alegoría de Ester.

“Si todo ocurre por voluntad de Dios, no podemos culpar al Demiurgo de las imperfecciones de la creación. Sólo Dios debe ser responsable de todos los males del mundo. Con todo, los gnósticos afirman que la esencia y el origen de todo es el Bien. Dionisos escribe: «El más importante de los nombres de Dios es «el Bien» ». En Mateo, Jesús, como Platón, proclama: «Sólo la Unidad es el Bien». Pero ¿cómo puede ser verdad? Las enseñanzas secretas de los primeros cristianos no explican los males individuales a los que nos enfrentamos en nuestra vida. Desde un tropiezo hasta los horrores del Holocausto, el sufrimiento no puede explicarse sólo mediante la filosofía. Pero el gnosticismo puede creer y cree en la inevitabilidad del mal, con lo cual demuestra su naturaleza relativa y su papel positivo en la bondad suprema de las cosas».

«La respuesta gnóstica a la pregunta «¿por qué existe el mal?» es que sin él no habría nada en absoluto. El mal es un subproducto inevitable del propio proceso de origen. La conciencia sólo es posible con la dualidad sujeto-objeto. En esta dualidad primera están implícitas todas las demás dualidades, incluida la de bien-mal. La Unidad es el Bien. Cuando surge como el dos, inevitablemente se convierte en el bien y el mal. De hecho, sería más preciso decir que la Unidad está claramente más allá de toda descripción, pero se nos aparece a nosotros, que vivimos en la dualidad del bien y del mal, como el Bien. Como dice Plotino, es el «Bien, no para sí misma, sino para los demás»».

«El estado sin dividir tampoco es ni bueno ni malo, pero desde el estado dividido parece el Bien. La Unidad entiende su naturaleza como conciencia subjetiva cuando objetiva parte de sí misma como psique. Del mismo modo, comprende su naturaleza como Bien cuando se manifiesta como bien-mal. La inevitabilidad del mal está implícita en la primera agitación de la conciencia, cuando se separa de sí misma como psique objetivada…”

«La raíz de todo el mal es la dualidad, la separación, la objetividad. La esencia de toda bondad es la urgencia por resolver la dualidad en unidad, que experimentamos como amor. Según el mito de la creación de los pitagóricos, al principio un huevo cósmico que representaba la Unidad de la potencialidad se dividió en dos mitades, que representaban la dualidad original. Del huevo salió Eros, o amor. Cuando la Unidad se divide, el impulso que surge es el de reunión, y ese impulso hacia la unificación es el amor. Sin el mal (separación) no habría amor (reunión). El bien y el mal surgen juntos. El Evangelio de Felipe dice: «La luz y la oscuridad, la vida y la muerte, el bien y el mal, son parejas de gemelos mutuamente dependientes que sólo existen en relación el uno con el otro»».

«Las Epístolas de Clemente describen el bien y el mal como la mano derecha e izquierda de Dios. Un texto mandeano dice: «La luz y la oscuridad son hermanas que emanan del misterio único». La escuela ebionita del cristianismo retrata al Demonio, la encarnación del mal, como el hermano de Cristo, la encarnación del Bien. El Demonio es el divisor que nos atrapa en la ilusión de separación. Cristo nos une y nos libera para que comprendamos la Unidad esencial».

El simbólico número siete

El número siete es profundamente significativo. Nos habla de una ley cósmica que sustenta el Universo, la Naturaleza y, en general, todo lo creado. Por ese motivo, es usual encontrarnos con múltiples ejemplos, en las diferentes cosmovisiones donde se usa o aparece el número siete. Ejemplos: los siete días de la Creación, los siete ángeles ante el trono del Cordero, los siete sellos del Apocalipsis, los siete sabios de Grecia, las siete maravillas del mundo antiguo, los siete planetas de la cosmología antigua, entre otros. En el Popol Vuj de los mayas, algunos personajes mitológicos llevan el número siete (vucub), como Vucub Hunahpú yVucub Kakix. En la Naturaleza y la ciencia, encontramos las siete notas musicales o siete sonidos fundamentales, los siete colores del aroiris, los siete niveles de energía atómica, las siete capas o niveles de la tabla periódica de los elementos de la Química, las siete unidades fundamentales de la Física. La ley cósmica de siete principios o ley de octava, porque se entiende mediante el estudio teórico de la música, nos enseña que el Universo se sostiene mediante el orden.

Los yoguis de la India, los teósofos y estudiosos de la metafísica nos hablan de la constitución séptuple del ser humano: el cuerpo físico, la vitalidad, las emociones y deseos, la mente, la voluntad o alma humana, la conciencia, el alma divina o Buddhi y el Ser o Espíritu. La constitución íntima de todo ser humano, será de especial importancia en el abordaje del simbolismo escondido en esta historia.

Durante cada uno de los siete días de banquetes corre el vino sin cesar, pero a discreción, sin forzar o violentar la propia Naturaleza de cada comensal, es decir, no se admite la violencia contra Natura. Esos siete días se corresponden simbólicamente con los siete días de la Creación. Esa creación, no es solamente la creación del Universo y del mundo.

Se puede y debe relacionar con la creación del “Hijo del Hombre”, en nosotros, mediante el trabajo alquímico, hasta alcanzar el Nacimiento Segundo, tal como lo enseña el diálogo entre Jesús y Nicodemo en el capítulo 3 del Evangelio de Juan. Cada día se corresponde con un grado espiritual, con la creación o realización o desarrollo pleno de uno de los siete principios o cuerpos existenciales superiores del Ser: el cuerpo físico, la vitalidad, el cuerpo de las emociones, el cuerpo de la mente, el cuerpo de la voluntad consciente, el cuerpo del alma espiritual o divina y la encarnación de Dios en nosotros.

El quinto y sexto principio, la voluntad y la conciencia, en las diferentes tradiciones se representan como el alma. Existen dos almas: un alma es humana y la otra es divina. Al alcanzar las iniciaciones mayores, todo iniciado o iniciada debe propiciar las bodas de su alma espiritual o femenina con su propio Espíritu, con su Íntimo. Esa es en última instancia la profunda significación de las bodas del Alma. El Íntimo, el Ser, el Espíritu, el Padre que está en secreto, Dios en nosotros, debe unirse con nosotros mismos, mediante las bodas alquímicas. Eso solo se puede lograr bebiendo el vino santo de la transmutación alquimista; pero a condición que el alma quiera, anhele fundirse en el Íntimo. De allí que el primer milagro de Jesús de Nazaret, al inicio de su Gran Obra, haya sido la transmutación de las aguas de la vida en el vino de luz del alquimista en las bodas de Caná. En el caso de Vasti, no hizo el esfuerzo, no le interesó realizar tal prodigio después de los siete días simbólicos. Así ocurre con las multitudes: no les interesa fundirse con su dios Íntimo.

El secreto indecible

Contrario a los cuestionamientos de los literalistas que no comprenden las razones esotéricas del silencio y secreto de Ester obedeciendo la prohibición dada por su gurú, por su maestro, por su Señor. Ester guarda obediente el secreto indecible.

Ese secreto se encontraba debidamente oculto por el pueblo de Israel a lo largo de años, siglos y milenios. Es el secreto de la sexualidad sagrada oculto tras el mandamiento de “no fornicar”. Es el secreto del pueblo de IsRaEl. El pueblo de Israel, es el que conserva los misterios Isíacos, el culto al Sol espiritual (Ra), que sabe que Dios dentro de sí, es Él. Él es Él, Yo Soy Él, Él es Él. Con todo respeto para el pueblo judío; no todos los judíos pertenecen al pueblo de Israel, en sentido inverso: no es indispensable ser judío de etnia o religión para pertenecer al pueblo de Israel, el pueblo elegido. Para pertenecer al pueblo de Israel, se necesita acatar, respetar y cumplir el pacto de Dios con Abraham, que es el de la circuncisión, un pacto, a todas luces sexual y que va más allá de la mutilación del escroto. Su sentido simbólico nos enseña que es un pacto de sexualidad sagrada, de magia sexual trascendente. Una forma de sexualidad y religiosidad. Una comprensión de la sexualidad desprovista de morbo, del pecado, del tabú, del asco, la culpa y la vergüenza. Es la posibilidad de la redención por la misma puerta por la que la humanidad salió del paraíso. Por la puerta del sexo, a consecuencia de la fornicación, salió la humanidad del paraíso, por la puerta del sexo, no fornicando, como puede volver.

Por eso, hay tantas referencias hermosas y hasta sublimes al valor inmenso del secreto de Ester, a lo largo de las Sagradas Escrituras, como los espías que mandó Josué, hijo de Nun con ocasión del sitio de Jericó. En forma contraria, confesar indebidamente el secreto indecible, le costó a Sansón rodar ante Dalila, cuando durmió su conciencia. Por eso, en la Sabiduría de Salomón, se lee: “En secreto hicieron sus sacrificios los hijos santos de los buenos, y de común acuerdo hicieron este pacto divino, de que los santos participasen igualmente de los mismos bienes y peligros, cantando antes las alabanzas de sus padres”. Y en los salmos: “Puesto que amas la verdad en lo íntimo, ¡instrúyeme en el secreto de la sabiduría!”(Sal 51:8)

“Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? El respondiendo, les dijo: Porque a ustedes les es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.  Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden”. (Mt 13:10-14) Jesús mismo, en ocasiones actuó en secreto, como se lee en los siguientes versículos: “Pero después que sus hermanos habían subido, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en secreto”. (Jn 7:10) “Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: El Maestro está aquí y te llama. Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él. Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había encontrado”. (Jn 11:28-30) “Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”. (Mt 6:4-5) “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”. (Mt 6:6)

Es por el cumplimiento del pacto sagrado, del secreto indecible que podemos formar al Hijo del hombre en nosotros y cumplir la palabra “fui modelado en secreto y bordado en las profundidades de la tierra”.(Sal 139:15)

El hieros gamous, el matrimonio sagrado

El matrimonio entre Ester y el rey, puede estudiarse desde muchos puntos de vista; pero es mejor verlo desde dos perspectivas o vías de interpretación. Ambas, desde lo íntimo, desde la conciencia de cada individuo. Por un lado, ya hablamos de la constitución íntima de cada ser humano, de que el Alma, en realidad, son dos almas. De allí, el misterio de las almas gemelas. Hay un anhelo perenne por encontrar al alma gemela.

Lo que desconocemos es que el alma humana, lucha, trabaja, batalla, combate, se esfuerza por encontrar a su pareja, el alma divina, espiritual. Para conquistarla o rescatarla es capaz de iniciar y culminar con éxito toda una guerra santa, la guerra contra sí mismo.

Ester, en los momentos cruciales, se viste con las vestiduras reales y luce su esplendor, es decir, los trajes del alma. Como en la parábola de los invitados a la fiesta, solo aquellos que van vestidos con los trajes del alma tienen derecho de participar de la fiesta en el matrimonio sagrado. Esos trajes luminosos, constituyen las partes espirituales de nosotros mismos, plenamente realizadas, es decir, nuestra vitalidad, nuestra mente, nuestra voluntad y conciencia. Antes del encuentro crucial con su rey, después de 30 días sin verle, Ester viste de luto, en clara alusión al trabajo de contrición, de comprensión de los elementos indeseables de conducta, previo a la eliminación definitiva de todos los enemigos del pueblo de Israel.

La diosa perdida tiene varios nombres. En muchas cosmovisiones, es la diosa de la sabiduría o simplemente la sabiduría y así puede entenderse en el Judeocristianismo, donde explícitamente no hay un culto a la diosa; sino más bien en forma oculta. Así se puede encontrar en el libro de “La Sabiduría”, como en el “Cantar de los cantares” de Salomón. En el libro de la Sabiduría, si leemos entre líneas, se refiere muchas veces a una mujer, la mujer símbolo. La bella novia o esposa del Cantar de los cantares, es otro ícono representativo de la mujer que comprende la importancia de una sexualidad trascendente, la vive, la práctica y la ama. En este tipo de matrimonio, ambos se unen para vivir una sola vida. Poco a poco van reconociendo que su pareja, les llena de felicidad. La mujer símbolo, como Ester, hace todo lo posible para estar hermosa, para que él esté contento de estar con ella.

Como la Magdalena bíblica sabe que tiene que olvidar a todos sus falsos amantes y consagrarse al verdadero rey y como en el caso del rey Asuero, él también tiene olvidar a todas sus amantes y consagrarse a su reina. Él debe estar dispuesto a darlo todo por un solo beso de su amada.

El alma humana está representada en el héroe de todas las tradiciones, que combate incesantemente hasta ser merecedor de su amada. El alma divina  o Budhi, está representada en la bella Helena, Penélope, Ginebra, la Walkiria, Sac Nicté, la reina de los jinas y tantas hermosas mujeres de la mitología universal, la divina Shakty o potencia femenina del Ser interno.

El desposorio de las almas gemelas, es la fuente y base de la magia blanca que permite que cualquier criatura humana, adquiera de hecho y por derecho la estatura divina. Helena o Ester, representa los desposorios de Nous, la divinidad, el Ser, el Íntimo con la conciencia y voluntad. De esta manera el alma o las almas son dotadas de divinales poderes. Helena, Ester, es el Shakti, la potencia femenina del Ser interno. De esta manera Ella y Él constituyen las almas gemelas dentro de nosotros mismos.

La fuente y base de la alta magia se encuentra en el desposorio perfecto de Buddhi – Manas, ya en las regiones puramente espirituales o en el mundo terrestre. El matrimonio de Ester con el rey Asuero, significa, claramente, los desposorios de Nous – Atman-Buddhi – con manas – el alma humana o causal -, unión mediante la cual se identifican conciencia y voluntad, quedando por tal motivo dotadas, ambas almas, con divinales poderes. La esencia de Atman – del primordial, eterno y universal fuego divino – se encuentra contenida dentro del Buddhi, la que en plena conjunción con el manas causal o alma humana, determinan el masculino-femenino.

El y ella: Buddhi-Manas, son las almas gemelas dentro de nosotros mismos, aunque el animal intelectual – todavía – no las tenga encarnadas; son las dos hijas adorables de Atman, el Intimo; son el esposo y la esposa, eternamente enamorados. Tal amor tiene infinitas correlaciones, ya en los pares conjugados de los soles dobles del cielo y en el de laTierra con La luna; ya en el “anfiaster” protoplasmatico de las células determinantes, en el misterioso fenómeno de la “cariocinesis”, o duplicación morfológica de la célula una; ya en el universal simbolismo de las epopeyas y de toda la restante literatura, donde el amor ideal entre dos seres del sexo opuesto, constituyen el alma mater de la producción literaria.           El desposorio – Buddhi-Manas – solo es posible mediante el coito químico. El goce sexual es un derecho legítimo del hombre.

En el caso de la doncella Ester, es huérfana. Ha perdido a sus padres espirituales, es decir, su Padre interno y su madre Divina, es el alma humana que ha caído en la generación animal, al cometer la herejía de la separatividad y querer distinguirse como Ego. Como ocurre en el caso de las mujeres, Ester espera anhelante el desposorio con su bienamado, con el príncipe azul de los cuentos de hadas, con su rey.

El otro aspecto simbólico de la pareja de hermanos y esposos está directamente relacionado con el ser humano que comprende, que es en pareja, con su pareja (hombre o mujer), que puede alcanzar la redención, a condición de cumplir con los mandamientos sexuales de Jehová, comprendiendo que el goce sexual es un derecho legítimo del ser humano, que el legítimo enamoramiento nunca está separado del sexo. El acto sexual es ciertamente la consustancialización del amor en el realismo psico-fisiológico de nuestra naturaleza. El coito químico, la cópula metafísica, resplandece gloriosamente en el cenit del ideal, sin la más leve sombra de impureza. En el amor: él y ella, pueden convertirse en dioses, retornar al paraíso perdido.

Por ese motivo, Timothy Freke y Peter Gandy, en su obra: “Jesús y la diosa perdida”, intuyen que “los cristianos originales practicaban la «espiritualidad en pareja».

Valoraban a hombres y mujeres por igual como expresiones de Dios y Diosa. Veían la división de los sexos como una correlación de la dualidad primaria que es fuente de creación, dualidad que, cuando se unifica, como en el acto del amor, aporta la bienaventuranza de la unión que llaman «Gnosis»”.

Por eso explican que: “Pablo explica que era práctica aceptada que los hombres gnósticos cristianos viajaran con una mujer como compañera espiritual, a la que él denomina «hermana-esposa». El propio Pablo viajaba con una mujer llamada Tecla y menciona a otras mujeres: Prisca, Junia, Julia y la hermana de Nerueus, que trabajaban y viajaban en pareja con sus «maridos-hermanos». Entre los equipos gnósticos integrados por hombres y mujeres de los que tenemos noticia se encuentran Simón y Helena, Dositeo y Helena, Apeles y Filomena, y Zósimo y Teosebeia. El sabio gnóstico Montano, famoso por su seguimiento de las mujeres extáticas, viajaba con dos mujeres, Priscila y Maximila”.

.el mito de la diosa perdida, explica por qué el rey Asuero manda a buscar a su reina en todo el Imperior, cuando reconoce que ha amado falsamente, que estaba enamorado equivocadamente, que por efectos de la borrachera psicológica, el sueño de la conciencia, adoró al Ego, a su lujuria y como Herodes, en la tragedia de Juan el Bautista, está dispuesto a que su falsa diosa baile desnuda ante los invitados. En el Nuevo Testamento, el papel de la diosa perdida le corresponde a María Magdalena. El rescate de la importancia de lo femenino el culto a la divinidad y en la búsqueda del retorno a las raíces es esencial. Juntos salimos del paraíso, juntos habremos de volver.

Por ese motivo Margaret Starbird, en su obra: “La Diosa en los Evangelios”, explica: Es hora de decidir si puede haber una alternativa previa a la saga cristiana que resuene con verdad e inspiración y que vuelva a abrir nuestra mente y nuestro corazón a la nueva palabra de Dios que busca habitar entre nosotros. Esta versión «reclamada» incluiría lo femenino, descuidado y olvidado hasta ahora, liberándonos por fin de largos siglos de tradición orientadas hacia lo masculino y de la asfixiante hegemonía de los sacerdotes célibes, para los cuales la mayor virtud ha resultado ser siempre la obediencia, antes que el amor. La aparente misoginia del cristianismo no no se manifiesta en la Iglesia desde sus comienzos ni aparece jamás en las enseñanzas de Jesús. Mi intención es restaurar el paradigma de la unión sagrada que en una época estuvo en el centro mismo del mensaje cristiano”.

Starbird, está convencida que “Para los primeros cristianos, la diosa en los evangelios era María Magdalena, cuyo epíteto quería decir «elevada» o «atalaya/fortaleza»” “La honraban como la compañera de Cristo”. Sostiene que por eso los Cátaros creían en una auténtica Iglesia del amor, es decir, una Iglesia donde es lícito el amor puro entre hombre y mujer, entre diosas y diosas. Indudablemente, por eso, originalmente, la Iglesia, se asentó en Roma, debió ser originalmente, la Iglesia del Amor (Roma al revés: amor).

Starbird, se plantea además: “¿En qué tipo de mundo viviríamos ahora si los fundadores del cristianismo hubieran reconocido que la unión sagrada de lo masculino y lo femenino, de la Novia y el Novio, estuvo en una época en el corazón del mensaje cristiano y representaba la relación índima de Jesús con María Magdalena? ¿Qué hubiera hecho por nosotros el mandala de la unión que existía en el cristianismo original, si no lo hubiesen destruido en la cuna de la nueva religión? ¿Qué consecuencias han tenido para nuestra psique, a lo largo de los siglos, los modelos de la “madre virgen” y el “hijo célibe?. Durante dos milenios, estas doctrinas nos han privado de un modelo para relacionarnos entre nosotros como compañeros reales e iguales, de carne y hueso.

No nos han enseñado a honrar nuestro cuerpo como recipiente sagrado de la vida, y este descuido de nuestro propio cuerpo se ha extendido también a nuestro planeta, a nuestra querida madre recipiente. ¡Qué diferente hubiese sido nuestra experiencia si hubiésemos entendido la unión sexual como algo sagrado!”

La sexualidad sagrada

Detrás de la historia de Ester preparándose para el encuentro con su rey, se esconden los secretos de las artes amatorias más sublimes contenidas en la sexualidad sagrada y de la cual, se puede extraer información bíblica, al leer entre líneas, el Cantar de los cantares y en algunos apartados del libro de Tobías. Las candidatas debían recibir masajes frecuentes y pasar por largos tratamientos de belleza. A cada joven le llegaba el turno de presentarse al rey Asuero al cabo de doce meses, según el estatuto de las mujeres. Los días de preparación se empleaban en ungirse, durante seis meses con aceite de mirra y otros seis meses con aceite balsámico, los masajes, cremas de belleza, aromas y perfumes que usan las mujeres. Sin duda, además, durante esos meses, las mujeres recibían educación en relación con las costumbres de la corte y preparación física. A la que le llegara su turno, se le proporcionaba todo lo que pidiera para halagar al rey. Al atardecer, ella misma entraba, y por la mañana ella misma regresaba a la casa de las concubinas, a cargo de Saasgaz, el eunuco del rey, a cargo de las concubinas. No entraba más adonde el rey a no ser que el rey se hubiera prendado de ella y fuera llamada por su nombre. Es indudable, que la Ester bíblica, la mujer símbolo, pasa a ser la favorita del rey, la reina esposa, no solo por su belleza extraordinaria, carácter y cualidades de su ser; sino también por su sexualidad, es decir, por su capacidad amatoria de proveer satisfacción íntima a su rey, a su amante; más que ninguna otra. Esta preparación se adquiere cuando se comprende la importancia de la no fornicación para obtener dicha sin límites.

El cetro de poder

A lo largo de la historia de la reina Ester, aparecen reiteradas alusiones al cetro de oro del rey Asuero, que tiene íntima relación con el bastón de los patriarcas, el báculo de poder o la varita mágica de los magos. Recordemos que “Moisés mismo, durante su peregrinaje,

llevaba siempre la vara del poder real y que, transformaba la vara en una serpiente. Ese cetro de oro, se corresponde maravillosamente con el báculo pontificio, la maza de Hércules, el bordón de los peregrinos, el Iod de los rabinos, la tau egipcia. Todo el poder real se encuentra en el cetro de oro, la columna vertebral por donde asciende victoriosa la serpiente ígnea de los mágicos poderes.

El culto a Ishtar

Ishtar, era la diosa babilónica del amor, la belleza, la vida y la fertilidad; equiparable a otras diosas de la antigüedad con similares, atributos, como es el caso de Venus o Afrodita. Su culto estuvo asociado principalmente a la sexualidad sagrada; adorada como reina del Cielo y asociada a Venus.

Su símbolo era una estrella de ocho puntas, lo que para algunos representa a Eva en los misterios de la Cábala hebraica. También nos recuerda la ley de Octava o ley de Siete principios: el número ocho, recuerda a los ocho cabires, el signo del infinito, el santo ocho, el caduceo de Mercurio, a las notas musicales de un Do al siguiente Do y a los ocho días de la Semana Santa, desde Domingo de Ramos, hasta Domingo de Pascua o de Resurrección. En algunas representaciones aparece colocando un pie sobre un león (el león de la Ley divina), en clara alusión al Arcano XI de la Cábala: el León domado, la persuasión, una de las características del arquetipo de Ester.

Muy oportuno resulta citar a Timothy Freke y Peter Gandy, quienes explican que: “Para los gnósticos, las estrellas eran una fuente de imaginería con la que expresar sus enseñanzas místicas. Mientras todo lo que hay en la tierra se encuentra en un estado de perpetua mutabilidad, las estrellas giran en el cielo según patrones fijos y determinados. Por eso se emparejan con los dioses celestiales, los arquetipos permanentes de los que el mundo es una expresión mutable”.

Los tres traidores

Como es común en las tradiciones esotéricas, los paralelismos no se hacen esperar. Uno de ellos, es el de la tradición de los “tres traidores”, como en las tradiciones masónicas asociadas a los “tres traidores de Hiram Abiff”. De Hiram, de quien se habla más o menos extensamente en el primer libro de Reyes, capítulo V.

Hiram, era el rey de Tiro y proveyó toda la madera de Líbano (IAO) y proveyó albañiles y canteros, para la construcción del templo de Salomón. En el capítulo VI de dicha obra sagrada, se narra que Salomón, hizo traer de Tiro a Hiram, quien estaba lleno de sabiduría, inteligencia y ciencia en toda obra de bronce, para que construyera las columnas del pórtico del templo:  Jaquín a la derecha y boaz a la izquierda. Este otro Hiram, es Hiram Abif, de quien se habla explícitamente en el segundo libro de Crónicas:

“Yo, pues, te he enviado un hombre hábil y entendido, Hiram-ab”. (2:13)

En las tradiciones de los masones, tres obreros del templo inconformes con su nombramiento y salario deciden secuestrar y matar al arquitecto del templo, al mismísimo Hiram Abif. Tiempo antes, en Números 16, se narra la “Rebelión de Coré” con tintes similares. En este caso: Coré Datán y Abirán, se rebelan contra Moisés y que fueron tragados por la tierra”. Esa tradición mística se repite también en el Drama Cósmico. En esta ocasión en el papel de Judas (quien representa al demonio del deseo), Pilatos (al demonio de la mente) y Caifás (el demonio de la mala voluntad).

En el libro de Ester esos traidores son los eunucos del rey: Bigtan, Teres y Amán. Indudablemente, como en el Drama Cósmico, Amán, lo mismo que Caifás, es el más perverso de los tres. Los dos primeros pretenden asesinar al rey. Mardoqueo los descubre y los denuncia ante la reina, quien se lo advierte a su amado. “Se investigó el caso y resultó verdadero; por lo que fueron colgados los dos del madero y se consignó por escritos, en los Anales, en presencia del rey”. (Est 2:23). El otro traídor, es Amán, el favorito del rey, quien mediante los pur (en acadio) los goralot (según el Judaísmo), la tradición de echar suertes, logra un decreto real para realizar un genocidio sobre el pueblo judío en el imperio Persa.

Los diez hijos de Amán, nos recuerda a los diez sephirot invertidos de la Cábala hebraica, los kliphos que detentan el poder de forma ilegal en cada uno de los 127 (1 + 2 + 7 = 10) distritos que constituyen todo el reino, en cada una de las parte espirituales de la constitución interna del ser humano: el cuerpo físico, la vitalidad, la emoción y sentimientos, la mente, la voluntad, la conciencia, el Espíritu y la Trinidad en nosotros.

Ester e Ishtar

Del paralelismo de Ester con Ishtar, es oportuno citar las palabras de Timothy Freke y Peter Gandy, que en su obra Jesús y la Diosa perdida, quienes sostienen que en tiempos antiguos “había existido la tradición de una diosa judía. En otro tiempo, los israelitas habían alabado a la diosa Asherah como consorte del dios judío Jehová. En el siglo V a. C. era conocida como Anat Jahu”.  Entre las notas correspondientes, explican que “Un vestigio del culto de Ishtar y Marduck sobrevive en el Libro de Ester del Antiguo Testamento como la historia de Ester y Mordecai) narrada en Est 8:2: “El rey se sacó el anillo que había mandado quitar a Amán y se lo entregó a Mardoqueo, a quien Ester encargó de la hacienda de Amán”. Algunos investigadores afirman también que los judíos asentados en Elefantina, Egipto, en el siglo V a. C. adoraban a Jehová y a su diosa Anat Jahu”. El dios Marduck, en la tradición de los pueblos de Mesopotamia, fue el soberano de los hombres y los países, el sirviente diario del templo, asociado a Júpiter y símbolo del alma. En otras tradiciones se asocia al planeta Marte.. Fue el dios supremo de Babilonia . Se le representa muchas veces, con figura masculina sobre dragones-serpientes. En la tradición babilónica el dio Marduck fue desterrado en un tiempo y al retornar de su exilio, fortificó la ciudad y mejoró el sistema de aguas subterráneas. En la Epopeya de Erra, se narra que el dios Nergal/Erra intentó ahuyentar a Marduck de Babilonia. Marduck advierte que “El día que deje mi asiento, dejará de subir agua del pozo. Las aguas ya no subirán. El brillante día resonará en oscuridad y soplarán los vientos de la sequía”.

Es innegable que hay muchos elementos comunes entre Ishtar y Marduck y Ester y Mardoqueo. En la historia de Marduck, hay una persecución religiosa contenida en la Epopeya de Erra, en la cual los Annunakis, adversan el culto a Marduck y en la historia de Ester, Amán y sus seguidores, adversan a los judíos. Al igual que Vasti asociada a Mashti, Amán, se asocia a otro dios elamita: Hamman. Pero, más allá del hecho histórico y las correlaciones con otros cultos, se esconde el simbolismo esotérico, que es el que realmente nos ocupa. Ambas historias nos hablan de la “guerra santa” entre dos pueblos, en el interior de cada ser humano. Por un lado: los infieles, los impíos, los incircuncidados, es decir, la legión de elementos indeseables de conducta que constituyen el Ego, el mí mismo, el sí mismo; nuestros defectos de carácter. Por otro lado: está el pueblo de Dios, los valores, las partes superiores del Ser, nuestras cualidades, virtudes y valores positivos del Espíritu. El intento de genocidio por Amán y los Amalecitas contra los judíos y la “Gran batalla”, tiene paralelismos también con la persecución egipcia a los israelitas por el desierto hasta su desenlace en el mar Rojo. Indudablemente, los relatos bíblicos son recurrentes, solo cambian los escenarios, ciertos detalles y personajes.

Particularmente, en el caso de la rivalidad entre los hebreos y los amalecitas surgió en el Éxodo, cuando los israelitas, caminaban por el desierto en busca de la tierra prometida y eran víctimas de atracos, fechorías y constantes ataques por los amalecitas; tal como se narra en la guerra contra Amalec, quedó establecido el decreto de Jehová: “raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová- nisi; y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el trono de Jehová, Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación” (Ex 17:14-16); asimismo en Deuteronomio: “Acuérdate de lo que hizo Amalec contigo en el camino, cuando salías de Egipto; de cómo te salió al encuentro en el camino, y te desbarató la retaguardia de todos los débiles que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado y trabajado; y no tuvo ningún temor de Dios. Por tanto, cuando Jehová tu Dios te dé descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides. (Dt 25:17-19). De allí que, en  el primer libro de Samuel, se lee que Saúl perdonó al rey de los amalecitas y no destruyó sus bienes; por lo que esto no agradó a Dios. (Sam 15).

Es claro que detrás de los hechos de estos pueblos, se esconde un simbolismo  íntimo, el del trabajo interior en el desierto del propio cuerpo, que cuando el iniciado decide emnprender su camino de retorno al Padre, a la tierra prometida, hay fuerzas oscuras muy poderosas que se le oponen, le saquean e intentan destruirle. Es claro que en lo íntimo, esas batallas entre israelitas y amalecitas corren paralelas a las guerras que se narran en todas las antiguas cosmovisiones, como la gran guerra entre dos humanidades en el Mahabarata: la humanidad solar y la humanidad lunar. Pero en lo más íntimo se refiere a la lucha entre las partes superiores de nosotros mismos, a las partículas divinas que llevamos dentro, en nuestro propio Ser y los elementos indeseables de conducta, que constituyen la personificación de nuestros errores, nuestro querido Ego.

En el culto a Ishtar, muchas veces, está es representada con un bebé en sus brazos, Marduck siendo niño, en asociación a Isis amamantando a Horus y las múltiples representaciones de María y el niño Jesús. En otras, Ishtar es presentada como prima de Marduck y tienen por enemigos a Miahti y Hamman. Sin embargo, Ester, no tiene figura de madre, sino de esposa. En este sentido, hay que entender el triple rol de la mujer símbolo: de abuela, madre y esposa o de madre, esposa e hija. En este caso, Ester y el rey, se equiparan a la pareja sagrada Isis-Osiris, Ixbalanqué-Hunahpu, Jesús-María Magdalena para citar algunos ejemplos. De allí el culto primaveral a Astarté y el culto llamado “Easter” a la fertilidad.

Freke y Gandy, ya citados, establecen los siguientes paralelismos “Los personajes más importantes de esos mitos de iniciación alegóricos eran las diosas perdidas y redimidas y el Dios-hombre que muere y renace. En todo el mundo antiguo se encuentran variaciones regionales sobre estas dos poderosas figuras.

En Egipto eran conocidas como Isis y Osiris; en Grecia, como Perséfone y Dionisos; en Siria, como Afrodita y Adonis; en Asia Menor, como Cibeles y Atis; en Mesopotamia, como Ishtar y Marduk; en Persia, como la Magna Mater y Mitra; en la zona de alrededor de Judea, como Asherah y Baal. Los gnósticos paganos eran conscientes de que todos estos dioses hombre y diosas eran básicamente dos arquetipos míticos universales. A veces utilizaban el nombre general «Gran Madre» para referirse a la Diosa y «Osiris-Dionisos» para referirse al Dios-hombre”.

De los restos arqueológicos de la antigua Sumeria, se sabe que hubo siete u ocho templos dedicados a Ishtar y que la puerta principal de las ocho de las columnas interiores de la ciudad de Babilonia y que daba acceso al templo de Marduck, era conocida como la puerta de Ishtar

El arquetipo de Ester

Un arquetipo, es el tipo ideal, abstracto o esencial. El modelo original a seguir, a imitar, a conquistar, a realizar como ideal de perfección. Es la fuente, principio y origen o patrón ejemplar de ideas, seres, objetos. De tal manera que, como Jung lo dedujo, podemos encontrar un modelo perfecto de mujer en las diosas clásicas; pero también en las Sagradas Escrituras Judeocristianas. De esta manera, que generalizando un poco más el asunto. De tal manera que, por ejemplo, podemos encontrar un arquetipo de mujer o de persona en cada ciclo de la vida, en cada mes o signo del zodíaco, en cada año del horóscopo chino o en cada nawal maya o en cada número del Eneagrama. En forma similar, podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que, todos los personajes de la Biblia hebrea, tienen actualidad palpitante en la conciencia individual. En tal sentido, más importante que estudiar al Jesús histórico, es encontrar y realizar al Cristo íntimo. Más importante que la Ester que vivió exiliada en Persia, es la Ester que se encuentra dentro de ti como mujer.

Analicemos a continuación algunos aspectos interesantes del modelo de mujer, llamado Ester.

Su historia tiene algunas similitudes con las de Judit, otra mujer del Antiguo Testamento y cuyo libro es aceptado por algunas iglesias cristianas y calificado como apócrifo por otras. Ambas mujeres son heroínas, que arriesgan su vida por su Pueblo. Ester, es la judía de la diáspora, es pacifista y lo logra por la persuasión, la sabiduría y el poder espiritual del ayuno. Judit, es guerrera, audaz, quien se percata de que el general enemigo se ha enamorado de ella. En apariencia cede a sus encantos, lo embriaga y lo decapita.

Se transluce que Ester salva a su Pueblo gracias a sus notables encantos femeninos, la seducción, su poder sexual trascendente y por amor. Ella arriesga su vida durante el banquete y cuando, mientras bebían, dijo el rey a Ester: “¿Cuál es tu petición, reina Ester, y te será concedida? ¿Cuál es tu demanda? Aunque sea la mitad del reino, te será otorgada. Entonces la reina Ester respondió y dijo: Oh rey, si he hallado gracia en tus ojos, y si al rey place, séame dada mi vida por mi petición, y mi pueblo por mi demanda. Porque hemos sido vendidos, yo y mi pueblo, para ser destruidos, para ser muertos y exterminados. Si para siervos y siervas fuéramos vendidos, me callaría; pero nuestra muerte sería para el rey un daño irreparable”. (Est 7:2-4)

Entre las cualidades de su arquetipo: tiene los dones de la profecía, la persuasión y la sabiduría, el juicio claro, el heroísmo, devoción, autodominio, auto control, determinación, fuertes convicciones, persuasión, discreción, amabilidad, amor filial, humildad, modestia y abnegación; no se olvida de sus raíces, ni de los suyos. Es mujer de fe, valiente, intrépida, está dispuesta a dar la vida por sus seres queridos y por su pueblo. Es prudente, leal, confidente, responsable, gran estratega, firme, sincera, asertiva, pacifista, sociable, amistosa y obediente a lo que se le ha indicado. Está siempre a favor de la justicia y la misericordia. A falta de diosas en el Judaísmo, es la reina mediadora; uno de los rasgos característicos de la Diosa, de la bendita Madre. Recordemos la intervención de la Virgen María, en la transmutación del agua en vino, en las bodas de Caná.

Quien intercede por su Pueblo, ante el rey. Es la abogada y protectora de su Pueblo. El rey se pone en sus manos, gracias al gran poder de atracción sexual, por su belleza y encantos que ella posee y le ofrece la mitad de su reino, al amarla.

“Según la tradición cabalística, cada uno de los nombres corresponde a un diferente nivel espiritual. De ahí que Hadasá represente la justicia, es decir, una esfera que corresponde a la infinitud divina. Por lo tanto, el nombre Ester (álef, sámej, tau, resh) tiene su origen en la voz hebrea “hester” (he, sámej, tau, resh) cuyo sentido es “oculto”, “escondido”, y corresponde al carácter oculto de Dios. Así se nos revela en el texto de Deuteronomio 31:18, donde se muestra la decisión divina de ocultar su rostro ante la práctica idolátrica del pueblo: “Pero ciertamente yo esconderé mi rostro (hebreo: ‘haster hastir’, “completamente me ocultaré’) en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.” (Joaquín Yebra: Hadasá)

Como ya hemos analizado ampliamente Ester, representa a la pareja del buscador de la luz. Ella y Vasti, en última instancia representan dos aspectos de la mujer: la mujer hembra que solo incita a la fornicación y la mujer que intuye, que anhela, que busca la redención, que es encontrada, salvada y salva a su pareja mediante el milagro del amor. Este amor, no es ideal, es real, es el amor cimentado en la piedra bruta del sexo, que debe ser trabajada, cincelada y pulida. Ester, a la vez, se encuentra en lo más hondo del ser humano. Constituye una parte superlativa del Ser, que impulsa a la castidad y al trabajo interior. Es en última instancia, la representación del Eterno femenino a quien, como lo hizo Mardoqueo, en la suprema desesperación ante el inminente genocidio que les esperaba, responde al suplicante, como Isis, en el ritual egipcio, se le implora diciendo: “¡Tú que haces que Osiris triunfe de sus enemigos, defiéndeme contra los míos, coge también con tus lazos a los enemigos míos”.

Ester, como es lo usual, en el arquetipo del Eterno femenino tiene varios aspectos. El primero con el que aparece, es el de huérfana. La diosa, ora es huérfana, ora es esposa, ora es viuda, como Isis al morir Osiris y como María Magdalena con la crucifixión del Señor.. Los seres humanos somos huérfanos porque perdimos a nuestros padres. Pistis Sophía, al distinguirse como Ego, cayó en la generación animal. En forma similar, el alma perdió a su Íntimo y quedó huérfana. En su aspecto de madre o reina del pueblo de Dios, escucha al iniciado, al Mardoqueo que llevamos dentro, al que lucha y trabaja, a fin de obtener el permiso de la ley divina para limpiar la ciudad interior de todos sus enemigos. El número 30, nos recuerda las 30 monedas de plata, que entre los arcanos de la Cábala, se corresponde con el intercambio necesario entre las fuerzas de luz y de las fuerzas de la oscuridad. El juicio al que somete Ester, los actos de Mardoqueo y de Amán, tienen indudablemente, también paralelismo con el Drama Cósmico y el juicio del Señor. Los tres días de dolor, tribulación y ayuno de Ester y su pueblo, que vive un luto ante su destino decretado, es una velada alusión a la muerte espiritual, que culmina con la victoria del Señor en la Pascua, en la Resurrección y con la victoria de los judíos en todo el Imperio persa.

Referencias

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[1] Meguilót o megillot

[2] El Antiguo Testamento, entre los hebreos.

[3] El Pentateuco, entre los hebreos.

[4] Tal como aparece en Jn 5:39 Reina Valera

[5] Mt 6:4-5

[6] En la Septuaginta y en parte de la versión Nácar Colongua, se asocia con Artajerjes, sucesor de Jerjes.

[7] Por esa época el imperio Aqueménida, incluía lo que hoy es Irak, Turquí,a siria, Líbano, Irán, Afganistán, Palestina, Egipto, Israel, entre otras regiones.

[8] Whastí, (en el Ketuvim, en el Tanaj, hebreo), Vastí (en la Biblia de Jerusalén) o Astín (en la versión griega)

[9] [Hegay, Hegué, Hegue o Gai en las diferentes versiones bíblicas.

[10] Bigtán y Téresh en el Tanaj