Los goralot hebreos y la tradición de echar suertes

En publicaciones anteriores, nos hemos referido a diferentes métodos hebreos para predecir el futuro, para anticipar y prever acontecimientos del porvenir y que por su medio, elegir la mejor opción. En este blog, hemos dado ya una introducción general a los métodos de predicción en la entrada titulada El arte ciencia de los oráculos. Además, hemos realizado un estudio preliminar a  la ciencia hebrea de la Cábala. El arte ciencia de la Cábala se relaciona con el Tarot. Predice y explica acontecimientos y fenómenos asociados a números, letras, nombres y formas geométricas. Del segundo método de predicción, ya nos referimos también. Son las piedras Urim y Tummim las piedras del oráculo en la Biblia que usaron profetas, reyes y rabinos. En los estudios gnósticos, constituyen métodos de predicción de especial interés, junto a los utilizados por otros pueblos, como el Tzité de los mayas de Guatemala y el I Ching chino; entre otros.

Ya hemos explicado que los rabinos tienen tres tipos de libros complementarios entre sí. El primero es la Biblia o más bien dicho, el Antiguo Testamento: el Tanaj, que incluye la Torá o Pentateuco. Es decir, los primeros cinco libros de la Biblia: Bereshit o Génesis, Shemot o Éxodo, Vayikrá o Levítico, Bemidbar o Números y Devarim o Deuteronomio; así como Nevi’im o Los Profetas, que incluye los libros de los diferentes profetas, como Isaías, Jeremías, Ezequiel y los profetas menores; junto con los libros de Jueces y Reyes. También forma parte del Tanaj, los Ketuvim, es decir, Los Escritos, que incluyen Salmos, Proverbios, el libro de Job, el Cantar de los Cantares, los libros de las mujeres de la Biblia, como Rut y Ester; entre otros. Otros dos libros sagrados entre los hebres, pero poco conocidos, son el Talmud y el Zohar que contiene la Cábala y que a la vez, es el espíritu de la doctrina. Como bien dice la escritora, esoterista y cabalista británica Violet Mary Firth Evans (1890-1946), más conocida como Dion Fortune, en su magnífica obra: “La Cábala mística”: “Esta antigua tradición mística de Los hebreos poseía tres escrituras: los Libros de la Ley y Los Profetas, que se conocen como el Antiguo Testamento; el Talmud, o colección de comentarios eruditos sobre aquél y la Cábala, o interpretación mística del mismo. De estos tres libros, Los antiguos rabís decían que el primero era el cuerpo de la tradición, el segundo su alma racional y el tercero su espíritu inmortal. Las personas ignorantes pueden leer con provecho el primero y Los eruditos pueden estudiar el segundo, pero Los sabios son Los que meditan sobre el tercero. Es realmente muy extraño que el Cristianismo no haya buscado las claves del Antiguo Testamento en la Cábala”.

Nosotros diremos que es lamentable que el Cristianismo haya olvidado la Cábala y el Tarot, y en consecuencia, no haya reencontrado los antiguos métodos de predicción de los hebreos, entre ellos, el derivado del uso consciente de las piedras sagradas de Urim y Tummim o el método de “echar suertes” al que nos referiremos a continuación; a pesar que fue el utilizado por los apóstoles para decidir quien sustituiría a Judas Iscariote o Judas de Cariot, entre los dos candidatos: José, llamado Barsabás, quien tenía por sobrenombre Justo y a Matías. “Y orando dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cual de estos dos has escogido”. (Hch 1:24)  “Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles”. (Hch 1:26)

En esta ocasión, dedicaremos este espacio al Goral o Goralot (Goralót), un antiguo sistema que en sus formas degeneradas y burdas; así como mal traducido del Antiguo Testamento, se asocia con lotería y “echar suertes”. La sagrada tradición del goral o goralot, se usaba para para tomar una decisión o elección, por mandato de Jehová en relación con un sino, destino o karma futuro y ante la imposibilidad de poder discernir mediante la razón, cuál sería la decisión correcta en caso de una gran encrucijada, controversia o indecisión. Por eso se lee en Proverbios: “La suerte pone fin a los pleitos, y decide entre los poderosos”. (Pr 18:18)  Goral, en singular, goralot (goralót), en plural.

En varios pasajes del Antiguo Testamento de la Biblia cristiana o del Tanaj, según el Judaísmo, se hace referencia al goral o goralot. Así en Levítico 16, se hace una descripción del famoso ritual hebreo relacionado con el sacrificio del macho cabrío y que en la tradición popular da origen al famoso dicho del “chivo expiatorio” que se enviaba al desierto, durante el sagrado día de la Expiación, el día de Quippúr, más conocido como Iom Quippúr (Iom Kipur o Yom Kipur), en la tradición hebrea y que se relaciona también con El misterio del Bafometo. Corresponde a uno de los días relacionados con el Año Nuevo Judío y a los “diez días terribles”, dedicados al arrepentimiento. Es el día más santo y solemne del calendario judío. Es un día de ayuno y espiritualidad, abstinencia y de reposo total, en el que ni siquiera se permite el aseo corporal; por lo que no es laborable y no se debe ingerir bocado alguno, ni se bebe ninguna clase de líquidos. Todo el día está dedicado a prepararse para recibir el perdón de HaShem (Dios). Durante toda la ceremonia el Sumo Sacerdote debe conservar su pureza desde siete días antes del sagrado día.

Es la conmemoración del perdón, y del arrepentimiento del corazón. Es el día en el que con base en mucha reflexión y oración, se busca la total misericordia divina, así como la reconciliación con el Creador y el perdón por los errores cometidos. Es el tiempo en el que mediante la profunda introspección y meditación se debe adquirir un compromiso serio para realizar cambios de conducta. Para el día de Kippúr, los judíos acostumbran vestir ropa blanca y limpia llamado kitel, similar a la mortaja que se coloca a los fallecidos antes de la sepultura. Resulta oportuno reflexionar en que es una ceremonia de descargo, similar en alguna medida a la confesión cristiana y al pratimokcha budista y está asociada con el trabajo en la muerte mística.

Pero en esta ocasión, nos interesa analizar no tanto el Día de la Expiación, sino un aspecto casi ignorado de dicho ritual. La ceremonia del goral o de echar suertes. Veamos lo que dice la Biblia: “Y hará traer Aarón el becerro de la expiación que es suyo, y hará la reconciliación por sí y por su casa. Después tomará los dos machos cabríos y los presentará delante de Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión. Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos; una suerte por Jehová, y otra suerte por Azazel. Y hará traer Aarón el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por Jehová, y lo ofrecerá en expiación. Mas el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová para hacer la reconciliación sobre él, para enviarlo a Azazel al desierto. (Lv 16: 6-10). Este mismo pasaje, en la Vayikrá (versión judía de Levítico, en la Torá o Toráh), sigue más o menos la misma historia con, al menos, un cambio significativo y es que cambia el nombre de Jehová por Adonai.

En los Haftarot del libro de Levítico (Vayikrá) con traducción, supervisión y selección exegética del rabino Marcos Edery, publicado por Editorial Sinai de Tel Aviv, se explica que: “En cuanto a las suertes “goralót”, eso se hacía para distinguir claramente entre los grupos por quienes se haría la expiación, a saber: los cohaním y el pueblo de Israel”. (Vayikrá, 130)

En Números, cuando Jehová da la orden para repartir la tierra, se lee: “Pero la tierra será repartida por suerte; y por los nombres de las tribus de sus padres heredarán. Conforme a la suerte será repartida su heredad entre el grande y el pequeño”. (Nm 26: 55-56) En los Haftarot del libro de Números (Bemidbar) se explica el procedimiento para el reparto: “Pues antes de repartir toda la tierra en cincuenta y siete partidos –acorde al número de los jefes de familia- había que repartir en doce zonas o provincias, acorde al número de tribus. Se procedía de la siguiente manera: se inscribían los nombres de las doce provincias o zonas en doce tablillas que se depositaban en una segunda urna. El encargado, después de mezclar las tablillas de cada urna, sacaba con una mano una tablilla correspondiente al nombre de la tribu, y con la otra, una correspondiente al partido que le sería asignado”. (Bemidbar, 215). En forma similar en la definición de límites y repartición de Canaán, se lee: “Y heredaréis la tierra por sorteo por vuestras familias; a los muchos daréis mucho por herencia, y a los pocos daréis menos por herencia; donde le cayere la suerte, allí la tendrá cada uno; por las tribus de vuestros padres heredaréis”. En el Haftarot del libro de Números (Bemidbar)el comentarista Abarbanel, explica lo siguiente: “Mi opinión es que el “goral” –suerte- indicaba en qué región del país se asentaría cada tribu…”. Esa ordena se sigue ya en tiempos de Josué para la repartición de la tierra: “solamente repartirás tú por suerte el país a los israelitas por heredad, como te he mandado”. (Jos 13:6). “Por suerte se les dio su heredad, como Jehová había mandado a Moisés”. (Jos 14:2). “Y yo os echaré suertes aquí delante de Jehová nuestro Dios”. (Jos 18:6).

En el estudio que se hizo del Urim Tumim se hace mención a la petición del rey Saúl en la que no fue favorecido con la suerte (1 S 14:41-42). En forma similar, se lee en el libro de Jonás, cuando él no quiere obedecer a Jehová que vaya a predicar a Nínive para que se arrepienta de sus pecados, se sube a una barca que ya en el viaje está a punto de hundirse. “Y dijeron cada uno a su compañero: Venid y echemos suertes, para que sepamos por causa de quién nos ha venido este mal. Y echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás”. (Jon 1:7).

En el Salmo 22, el Salmo profético de la Pasión del Señor, donde está escrito el papel a representar por los diferentes personajes del Drama Cósmico en los acontecimientos finales de Semana Santa en Viernes Santo. Así se lee: “Repartieron entre sí mis vestiduras, y sobre mi ropa echaron suertes” (Sal 22:18), tal como se narra en los cuatro Evangelios canónicos. “Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes”. (Mt 27:35)

Diversos cabalistas afirman que la ceremonia del goral o goralot, ha sido mal interpretada como lotería o un simple acto de “echar suertes” de una manera mundana o vulgar; como también derivado del acto de echar suertes a las ropas del Señor, se percibe como una práctica perversa e indigna; cuando en realidad, se refiere a la búsqueda del sino, destino o karma. Se busca de esta manera, la intervención divina, cuando no es posible una respuesta racional, donde la mente no puede discernir entre el bien y el mal. En tal sentido lanzar el goral implica una respuesta más allá de la razón, lo que nos lleva a las formas más elevadas del conocimiento: la imaginación, la inspiración y la intuición. La imaginación es la capacidad de ver el ultra de las cosas, lo invisible, los mundos internos. Es la maravillosa facultad de la clarividencia. La inspiración es la capacidad de sentir con la emoción superior las verdades ocultas. La intuición es la capacidad de captar el hondo contenido de la verdad encerrada en un fenómeno. Es la Gnosis Kardias de los místicos del Cristianismo primitivo, la voz del corazón, la voz del Padre interior, del Dios interior, el Ser, Atman o Chesed.

La palabra Goralot, nos recuerda también a Lot, el sobrino de Abraham, de quien se habla en los capítulos 11 al 14 del Génesis, así como en la historia de Sodoma y Gomorra narrada en el capítulo 19. Los filólogos afirman que Lot, etimológicamente, Lot tiene los siguientes significados: el de rostro cubierto, sobre, cubierta y en consecuencia: envuelto, oculto, cubierto, velado, escondido, de color oscuro. Otros dicen que significa piedra o piedrecita. La piedra oculta. De allí, el significado de Goralot que se da a las piedras, piedrecitas, guijarros o trozos de madera que, en la antigüedad, diferentes pueblos semitas, entre ellos, caldeos e israelitas echaban en una vasija. En las piedras habían escrito previamente un asunto a decidir, el nombre de una persona a elegir o cualquier consulta específica. Las piedras las revolvían en la vasija en movimiento y luego sacaban una de ellas, conforme la decisión a tomar. Previo a la “echada de suertes”, “lots” o “goralot”; pedían a Dios su dirección para elegir la piedra correcta. De allí, vendrá la palabra lote, como sinónimo de  la parte procedente de la división de algo que se ha de distribuir entre varias personas, ya sea dinero, objetos , una parcela procedente de la división de un terreno y la palabra lotería, un sorteo tradicional, así como aquellos asuntos cuyo resultado depende de la suerte. Sin embargo, en términos sagrados, Lots o goralot significa heredad, parte, porción que se obtiene por voluntad divina, Dharma o buen karma. Así, en en Proverbios, se lee: “La suerte se echa en el regazo; más de Jehová es la decisión de ella”. (Pr 16:33).

En Crónicas, se narra la distribución de las funciones sacerdotales que tendrían los descendientes de Aaron. “Los repartieron, pues, por suerte los unos con los otros”. (1 Cr 24:5). “La primera suerte tocó a Joiarib, y la segunda a Jedaías, la tercera a Harim, la cuarta a Seorim, la quinta a Malquías, la quinta a Mijamín…(1 Cr 24:7-17). “Estos también echaron suertes, como sus hermanos los hijos de Aarón, delante del rey David, y de Sadoc y de Ahimelec, y de los jefes de las casas paternas de los sacerdotes y levitas; el principal de los padres igualmente que el menor de sus hermanos”. Es notorio que el acto de “echar suertes”, no era, en ningún sentido, un pasatiempo, un acto trivial, un deporte, un entretenimiento, una lotería en el sentido profano actual o un juego de azar; ni implicaba apuestas para obtener ganancias o pérdidas, ni perseguía el enriquecimiento de alguien; sino una ceremonia a la que se le daba el debido respeto. Similar condición se observa en la distribución que hicieran el rey David y los jefes de su ejército en la elección de músicos y cantores “para que profetizasen con arpas, salterios y címbalos”, como se narra en el capítulo 25 del libro primero de Crónicas. “Y echaron suertes para servir por turnos, entrando el pequeño con el grande, lo mismo el maestro que el discípulo”. (1 Cr 25:8). En otro pasaje del citado libro de Crónicas; se narra el uso del mismo procedimiento para la distribución de porteros: “Echaron suertes, el pequeño con el grande, según sus casas paternas, para cada puerta”. (1 Cr 26:13)

En Nehemías, también se narra el uso del método del goralot para el servicio de leña en el templo. “Echamos también suertes los sacerdotes, los levitas y el pueblo, acerca de la ofrenda de la leña, para traerla a la casa de nuestro Dios, según las casas de nuestros padres, en los tiempos determinados cada año, para quemar sobre el altar de Jehová nuestro Dios, como está escrito en la ley”. (Ne 10:34); como también para decidir quién viviría en Jerusalén: “Habitaron los jefes del pueblo en Jerusalén; mas el resto del pueblo echó suertes para traer uno de cada diez para que morase en Jerusalén, ciudad santa, y las otras nueve partes en las otras ciudades”. (Ne 11:1)

En forma similar, hay un hermoso, significativo y profundamente simbólico pasaje narrado en el primer libro de Samuel, relativo al rey Saúl y de su heroico hijo Jonatán; en la guerra contra los filisteos. Saúl ha advertido a su pueblo que no deben comer nada, sino hasta caer la noche y haber vencido a sus enemigos. (1 S 14:24) Sin embargo, Jonatán había tomado la iniciativa y se había lanzado al combate mucho antes de que se diese tal orden (1 S 14:1-15), por lo que la desconocía y cuando todo el pueblo llegó a un bosque  “Pero Jonatán no había oído cuando su padre había juramentado al pueblo, y alargó la punta de una vara que traía en su mano, y la mojó en un panal de miel, y llevó su mano a la boca; y fueron aclarados sus ojos” (1 S 14:27) Luego viene la victoria sobre los filisteos y el pueblo hebreo come carne con sangre (1 S 14:32), por lo que ha transgredido la ley de Moisés. Ante tal situación, “dijo Saúl a Jehová Dios de Israel: Da suerte perfecta. Y la suerte cayó sobre Jonatán y Saúl, y el pueblo salió libre”. (1 S 14:41). Luego, por mediación del pueblo, Jonatán salió libre (1 S 14:45) No podemos dejar de hacer un breve análisis del simbolismo oculto tras estos relatos. Es claro que el pueblo de Israel, es el pueblo que sigue los misterios de Isis y Ra, los misterios de Él, el Ser, el Padre. Los filisteos, a los que hay que vencer y aniquilar, representan a nuestro querido Ego, a los elementos indeseables de conducta que en nuestro interior cargamos, nuestros defectos de carácter, viva personificación de nuestros errores. La vara de Jonatán, es la vara de los profetas, de Mosiés y de Aarón, el báculo de poder, la varita mágica que representa la columna vertebral donde se encuentran ocultos los poderes que divinizan. La miel ese maravilloso producto alquímico elaborado por las abejas, representa el soma, el Prana, el chi, el ens seminis, la energía creadora. La abeja, nos recuerda a Débora, la jueza y profetiza del Antiguo Testamento, mujer de Lapidot (que encierra en su nombre el sagrado IAO) y que recuerda la piedra, la lápida funeraria símbolo ineludible de la muerte del querido Ego, del sí mismo, del mí mismo; Débora, quien acostumbraba sentarse bajo una palmera, símbolo de la columna vertebral por donde sube la energía creadora. Débora, por quien los hijos de Israel subían a consultarle y a someterse a su juicio. El nombre de Débora significa “abeja” o “avispa”. Las abejas, esas pequeñas e incansables obreras, capaces de hacer grandes construcciones geométricas (la gran Obra). Para los antiguos egipcios, la abeja, simbolizaba el alma y estaba asociada a Ra (el Sol). Para san Bernardo, las abejas… son imagen de las almas que saben y pueden elevarse con las alas de la contemplación, que se separan, por decirlo así, de sus cuerpos, igual que el industrioso insecto abandona su colmena para volar hasta el jardín de las celestiales voluptuosidades. Allí encuentran reunidas todas las flores como el más rico de los tesoros, y saborean sus ricas delicias.

La miel de abejas, aparte de sus maravillosas propiedades como alimento sagrado, fue utilizada antiguamente en ceremonias iniciáticas. Así en el culto a Mitra, los sacerdotes daban a probar miel a los iniciados y les hacían lavar las manos con miel. Para los antiguos persas, la miel era parte de la composición del celeste Soma (la bebida sagrada, símbolo de la energía creadora). En el Rig Veda las abejas ofrecen su miel a los Ashwins, y Krishna lleva una abeja azul en la frente. En la mitología de Creta, el dios supremo nacido de la Diosa Madre (Deméter Ceres) fue alimentado en una gruta por una princesa cretense con la leche de Amaltea y la miel de la reina abeja Melisa (cuyo significado también es abeja). El nombre de Débora, también tiene como raíz la palabra hebrea  דבר  (Dabar) que significa palabra, aconsejar, cosa, anunciar, añadir, declarar, someter etc.

Entendido el profundo simbolismo de la miel, se explica el motivo por el cual todo el pueblo judío, todas las masas humanas. no se atreven a probar de esa miel sagrada y en consecuencia mantienen la mente turbada y confundida. Solo los valientes como Jonatán, son capaces de alimentarse con ese manjar exquisito y solo a ellos se les aclara la visión. Por eso, en el diálogo de Jesús y la mujer samaritana, el Señor explica: “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías, y él te daría agua viva” (Jn 4:10) y la manda a llamar a su marido, porque ese santo alimento, se obtiene en pareja: “Ve, llama a tu marido, y ven acá”. (Jn 4:16) Solo mediante, la no fornicación y el sabio aprovechamiento de la energía creadora, se comprende el texto referente a los ríos de agua viva: “El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”. (Jn 7:38) Así como la visión de Ezequiel sobre las aguas salutíferas: “Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá”. (Ez 47:9) y en la profecía de Zacarías: “saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno”. Es claro que la Jerusalén celestial es la nueva ciudad interior, donde una mujer o un hombre auténticos, se habrá liberado de la tiranía del Ego.  Esos dos ríos, esas dos aguas; son los mismos ríos con los que Hércules limpia los establos de Augias en la mitología clásica. Son también “las dos olivas, los dos testigos ante el trono del Señor representados en el caduceo del dios Mercurio, símbolo de la medicina universal.

Después de este paréntesis, con la lectura de todos los párrafos en los que se hace referencia a los goralot, inferimos que este método de “echar suertes”, lots o goralot constituye una ceremonia sagrada, un ritual de teúrgia o “magia blanca superior”, que requería o requiere del uso del poder de la oración, de la oración consciente, de la atención dirigida, de recuerdo de sí o sensación plena de uno mismo, del tercer estado de conciencia, de cierta interiorización, concentración y conexión con el Ser, con el Íntimo, con el Padre interno, con las partes superiores de uno mismo e invocar la voluntad del Padre para obtener la respuesta correcta, cuando el intelecto falla y nos acuerdo posible entre personas.

Así se infiere de la lectura del siguiente pasaje del libro de Ester: “En el mes primero, que es el mes de Nisán, en el año duodécimo del rey Asuero, fue echada Pur, esto es, la suerte, delante de Amán, suerte para cada día y cada mes del año; y salió el mes duodécimo, que es el mes de Adar”. (Est 3:7) Algunos estudiosos afirman que Pur, viene del Asirio y también significa piedra.Es decir, un método de echar suertes, pero no con el consentimiento de Jehová, tal como se lee en “La fiesta de Purim: “Porque Amán hijo de Hamedata agagueo, enemigo de todos los judíos, había ideado contra los judíos un plan para destruirlos y había echado Pur, que quiere decir suerte, para consumirlos y acabar con ellos. Mas cuando Ester vino a la presencia del rey, él ordenó por carta que el perverso designio que aquél trazó contra los judíos recayera sobre su cabeza; y que colgaran a él y a sus hijos en la horca”. (Est 9:24-25)

Los cabalistas explican que “Adar”, viene de la palabra “Aderet”, que significa manto tal como está escrito acerca de Elías (Reyes I 19:19): “y echó sobre él su manto”. “Adéret” es “Adéret Sear” (cabellera), que se discierne como Searot (cabellos) y Dinim (juicios), que son los pensamientos extraños e ideas que surgen a lo largo del trabajo, y que lo distancian a uno del Creador; se cierran los ojos y con ello se nubla el razonamiento para abrir la puerta de la Gnosis o conocimiento por iluminación y revelación divina. En conclusión, el uso del goral, era en tiempos antiguos, uno de los variados procedimientos usados en Israel para conocer el destino en relación con una toma de decisiones donde la razón se nubla y queda ciega.

Fuentes:

http://www.kabbalah.info/es/biblioteca/baal-hasulam-art%C3%ADculos-de-shamati/33-las-suertes-en-yom-kipurim-y-con-ham%C3%A1n

http://www.mercaba.org/DicTF/TF_judaismo.htm

http://www.judaismovirtual.com/nombres/1_valor_nombre.php

https://lascronicasdelmesias.org/2013/04/16/urim-y-tumin-profetas-y-profecia-parte-cuarta/

https://es.wikipedia.org/wiki/Or%C3%A1culo

http://www.angelfire.com/ns2/publicaciones/meditaciones/GORAL.htm

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200002775

La Santa Biblia. Antiguo y Nuevo Testamento. Antigua versión de Casiodoro de reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602). (1960. Sociedades bíblicas unidas.

Levítico (Vayikrá) y Haftarot en versión castellana con traducción, supervisión y selección exegética del rabino Marcos Edery. 1994. Tel Aviv. Editorial Sinai.

Génesis (Bereshit) y Haftarot en versión castellana con traducción, supervisión y selección exegética del rabino Marcos Edery. 1994. Tel Aviv. Editorial Sinai.

 

Entre la ceiba y el cantil

Entre la ceiba y el cantil

Ensayemos otro canto
y seamos chantres de una catedral mínima
de aquesta que acaricia los caminos
y lleva envuelta una luz en su pobreza…
Carne y sangre habitan brevemente juntas…
En tanto contruyen el alma desde el semen.

Nos toca hoy llevar el hacha adentro deste amable bosque
más cerca de las ceibas, de las ceibas y el río
plantar y callar… no en balde fuimos a Xibalbá
y ya es tiempo de hollar otra montaña.

Qué importa, pues, que al coro mío
lo acompañen nada más trovas antañas
y alguna lumínica antistrofa venida de Perseo
Es que en las fontas do dicen su augur las pitonisas
ahí se me dijeron cosas con baba de sierpes encendidas
¡Nocse Te Ipsum!

Por eso mi camino, ese que tengo a solas
y que sólo mi amada conoce de seguro
tiene una suerte de luz y algo de oscuro
acaso a ello se deba que me guarde entre las flautas
y toque para mi alma el hydraulis…
Me debo a mi mismo un caramillo
y quiero aprender la lengua de Zuyúa… Mirad que en Tula tengo abuelos
por eso me voy, al encuentro del viejo Gadu
Él me enseñará los oficios del muro y la madera
nivelaré la casa y a plomo las dos columnas nos guardarán de día y noche
Oh Alhá tengamos otras semanas para encontrar la escala de las siete gradas
y saludar los cuatro rumbos, y al arriba y al abajo y al adentro…
Sabed que en la vecindad derecha de mi casa se alza en la mañana Hun Ahpú.

Me voy de los oídos y el aplauso
allá las máscaras y las túnicas
sólo me llevaré la niña blanca
que me dio Melpómene
los metros sagrados de Esquilo
y los sonetos del Guillermo del Támesis (que debo aún llorar las lágrimas de Lear)
A Lope y a Hugo los llevaré completos
y en la diestra la maza yaquí de Kiché Achí (y los asuntos ciertos del viejo Rabinal)

Unas sandalias quiero, que me voy
y una hoz adamantina para segar legiones
y acaso un magno sombrero del gran Señor que guarda abajo… bajo su ala me iré sin que me vean
Sí, dadme ¡Oh Cielos!, ¡oh Tierra!, aquel espejo de Atena…

Para seguir el canto que ahora toca
no necesito equipajes de mundo
tan sólo dos serpientes que alcen el camino
un cayado sencillo y una mudada simple…
las aves tienen mucho y cambian poco su ropa
el canto es lo que importa… una danza que gire
como arriba derivan los astros y los números…

Me voy de los tinglados con cardio agradecido
bendigo a los que dejo y anhelo que las musas y los monos sagrados
guarden almas y oficios…
no dirá más mi gargante más que las voces
que me ordena el fuego…
aquellas que el agua tiene por supremas
y que elevan por dentro y hacia arriba.

-Luis Eduardo Escobedo Gowans-

Himno: Volverá Samael volverá

Volverá Samael volverá

 Samael es un canto guerrero

que se esparce por la humanidad.

Es un rayo que cruza certero

traspasando la aguda verdad.

 Es un verbo con voz de trompeta

que hacia a Dios, llama al hombre a encontrar

y entre salmos como estafeta

avatara que invita a formar.

Coro

Volverá Samael volverá

Sobre ríos de tiempo de allá más allá

y vendrá como un Sol en la noche vendrá

cabalgando en misterios de amor y de paz

Es la aurora que rompe la noche

y el silencio de tanto esperar

Samael es antorcha que enciende

corazones que van más allá.

Y en espacios con miles de esferas

una voz nos invita a buscar

el origen de todas las penas

que en milenios nos hizo girar.

Coro

Volverá Samael volverá volvera

sobre ríos de tiempo de allá más allá

y vendrá como un Sol en la noche vendrá

cabalgando en misterios de amor y de paz.

Vengan hombres, mujeres y niños

a beber de su gran manantial

que la sed, encontró  lenitivo

y Samael nos la vino a curar.

Canten todos con voz al unísono

Samael desde el tiempo vendrá

y un ejército de hombres guerreros

en la Tierra lo esperará

Coro

Volverá Samael volverá…

-Luis Emilio Sierra

Poesía: Mi yo

Mi yo

he comprendido que eres mi dueño,

que he sometido plenamente mi voluntad a ti

y te he convertido en mi dios, mi rey, mi todo…

Eres lo más importante y grande a cada hora,

y no hay día o noche sin consagrarla a ti.

Mi yo

Contrato en blanco, he firmado contigo,

acepté conforme y lleno de placer tu tiranía.

Reconozco mi esclavitud completa hacia ti,

estoy dispuesto a complacerte plenamente

y a satisfacer con creces todos tus deseos.

Mi yo

por mi propia decisión eres mi carcelero eterno,

encadenado en mazmorra de placer y de congoja estoy.

Sin intención sincera de escapar, de liberarme.

En cofre secreto guardo la llave de la independencia;

Pero es nula mi intención de abandonarte.

Mi yo

eres un tirano al que cedí todo su poder,

tu fuerza hipnótica me embriaga y me cobija.

Con tus hechiceros encantos me engañas día a día.

Y aunque me dieran tesoro y cielo, no rompo tus cadenas

que me atan a ti desde la más lejana antigüedad

Mi yo

Sabes que soy tu esclavo fiel,

que por ti he levantado templos y altares…

En tu honor he organizado fiestas y caras ofrendas,

he compuesto canto, poesía y culto para alabarte.

Mis mejores tiempos, fuerzas y talentos te he ofrendado.

Mi yo

No han podido palabras, ni escritos, ni actos en tu contra.

No ha surgido verbo o gesto con poder de abandonarte.

No he encontrado sabio convincente

que guíe mi entendimiento para no adorarte,

para buscar la luz que disipe tu  plena oscuridad

Mi yo

a quien convertí en mi todopoderoso,

a quien busqué en todo complacerte.

Por quien me identifico con la vida y con la nada.

A quien defiendo, me aferro y esclavizo,

a quien quiero más que mi sagrada vida.

Mi yo

mi acompañante diario indispensable.

Por quien rompo los más caros compromisos.

Quien anima e inspira todos mis deseos…

Por ti, justifico el error, la locura y desvarío

y te guardo, oculto y escondo en mi interior.

Mi yo

te defiendo de todos y de todo.

Y también por ti, me condeno y me flagelo,

para salvar tus faltas, delitos y crueldades

y enaltecer tu cinismo y desvergüenza;

en la perdida existencia que me has dado

Mi yo

cruel, insensato e insaciable.

Has crecido como gigante mitológico

y te has multiplicado a mis expensas,

llevándome a cumplir infinitas exigencias.

Por ti: todo, por ti: nada.

Mi yo

la causa real de mi fracaso existencial.

Dueño de poder ficticio,

soberano de mis ínfimas pasiones,

obstáculo principal a mis íntimos anhelos,

guía oscuro del camino tenebroso.

Mi yo

falsa luz en mi entendimiento,

embaucador ante nobles y propósitos sublimes,

arrullo incansable de mi sueño eterno,

estafador de espirituales inversiones,

desvío principal de iniciáticos senderos.

Mi yo

tu tiempo tiene fin,

tu falsa promesa se descubre,

los encantos de tu magia son ilusos

y tu ficticia sombra al comprenderte se disipa,

pues tu destino es polvo con la lanza de mi diosa.

JG

El poema del carpintero

Introducción

El poema de nuestro amigo Luis Escobedo y publicado recientemente en esta página, nos ha motivado a publicar informaciones adicionales que expliquen o aclaren un poco el simbolismo gnóstico escondido tras esos versos. Hemos de anotar que Luis: además de poeta, es dramaturgo y carpintero.

La madera de los árboles y en especial, la que es transformada por el maestro carpintero en diferentes obras, desde las más insignificantes, hasta las más hermosas y relevantes, ha dado origen a profundos significados. No es por casualidad que en el libro de Éxodo el altar y el arca del Tabernáculo hayan sido construidos con madera de Acacia. Son renombrados también en la Biblia los cedros de Líbano (el sagrado IAO). La leyenda de Hiram Abif (el Cristo íntimo) está asociada a la madera de estos dos árboles sagrados.

Todo nace de la semilla, las pequeñas plantas, los grandes árboles, el ser humano y hasta el hombre-Dios o dos veces nacido. Los árboles son sagrados desde el Génesis. Ahí encontramos el árbol de la Vida y el árbol del Bien y del Mal.

 La horca, el mástil y la cruz

En el capítulo XIV de su obra “Tertium Organum”, Pedro Ouspensky plantea el siguiente análisis:

“Una vez, yo estaba cruzando el Neva en un barco con mi amigo A. con quien, antes de esto y después, tuve muchas conversaciones sobre los temas considerados en este libro. Habíamos estado hablando, pero al acercamos a la fortaleza quedamos en silencio, mirando los muros y pensando probablemente más o menos los mismos pensamientos. “!Hay también chimeneas de fabrica!”, dijo A. Y realmente, desde detrás de la fortaleza se elevaban chimeneas de ladrillo con sus partes superiores ennegrecidas por el humo”.

“Y súbitamente, cuando el dijo eso, tuve una sensación increíblemente vivida de la diferencia entre las chimeneas de una fabrica y los muros de una prisión, una sensación parecida a un choque eléctrico. Sentí la diferencia de los ladrillos mismos. Y me pareció que A. tuvo la misma sensación”.

“Tiempo después, en una conversación con A. recordé este episodio, y me dijo que no solo entonces, sino siempre él había sentido esta diferencia y estaba profundamente convencido de su realidad. “Solo el positivismo está convencido de que una piedra es una piedra y nada más”, dijo. “Pero, cualquier mujer o niño sin educación sabe muy bien que una piedra del muro de una iglesia o una piedra del muro de una prisión son cosas diferentes.”

“Me parece, pues, que al examinar un fenómeno dado en conexión con todas las cadenas de consecuencias de las que es un eslabón, hallaremos que la sensación subjetiva de las diferencias entre dos objetos físicamente Idénticos, que a menudo consideramos como mera imagen poética, como metáfora, cuya realidad negamos — es enteramente real; veremos que estos objetos son realmente diferentes, tan diferentes como una vela y una moneda que tienen apariencia de círculos Idénticos (líneas móviles) en el mundo bidimensional de los seres planos. Veremos entonces que los objetos idénticos con respecto al material en que consisten, pero distintos en cuanto a sus funciones, son realmente diferentes, y que esta diferencia se profundiza tanto que hasta hace que el material aparentemente idéntico sea físicamente diferente. Hay piedras diferentes, hierro diferente, madera diferente, papel diferente. Ninguna química detectara jamás esta diferencia. No obstante, existe, y hay personas que la sienten y entienden”.

“El mástil de un barco, una horca y una cruz en la encrucijada de la estepa pueden fabricarse con alguna clase de madera, pero en realidad son objetos diferentes, fabricados con material diferente. Lo que vemos, tocamos, investigamos, son solo los “círculos sobre el plano” hechos por la .moneda y la vela. No son sino las sombras de cosas reales, la esencia de lo que yace en su función.

 Las sombras de un marinero, un verdugo y un santo pueden ser completamente idénticas — es imposible distinguirlos por sus sombras, tal como es imposible distinguir la madera del mástil, de la horca y de la cruz mediante análisis químico. No obstante, son hombres diferentes y objetos diferentes — solo (os sombras son iguales y similares”.

“Y si consideramos a los hombres como los conocemos — el marinero, el verdugo y el santo—, los hombres que nos parecen similares e iguales, y los examinamos desde el punto de vista de sus diferentes funciones, veremos que, en realidad, son totalmente diferentes y nada tienen en común. Son seres diferentes, pertenecientes a categorías diferentes, a planos diferentes del mundo, entre los que no hay puentes o vías de comunicación. Estos hombres nos parecen similares e iguales porque, en general, solo vemos las sombras de los hechos reales. En realidad, las “almas” de estos hombres son totalmente diferentes, y no diferentes en calidad, ni en magnitud, ni en su “edad” como la gente prefiere expresarlo ahora, sino diferentes en su naturaleza misma, en su origen, y en la finalidad de su existencia — tal como los objetos difieren cuando pertenecen a categorías completamente diferentes”.

“Cuando empecemos a entender esto, el concepto general hombre deberá experimentar en nosotros un gran cambio.

Y esta relación se repite en la observación de todos los fenómenos. Un mástil, una horca y una cruz son cosas de categorías tan diferentes, átomos de cuerpos tan diferentes (que conocemos por sus funciones), que no puede haber cuestión de similitud alguna entre ellos. Nuestra desgracia es que consideramos la composición química de una cosa como su atributo mas rea!, mientras que los atributos reales deben buscarse en las funciones de una cosa. Si pudiéramos adquirir la posibilidad de ampliar y ahondar nuestra visión de las cadenas de la causalidad, cuyos eslabones son nuestras acciones y nuestra conducta; si aprendiéramos a considerarlas no solo en su propia vida. sino en un vasto significado cósmico; si lográramos hallar y establecer la conexión entre los fenómenos simples de nuestra vida y la vida del cosmos, entonces, indudablemente, deberíamos descubrir que lo nuevo e inesperado es infinito en los fenómenos más simples”.

 I

La antigua Masonería, la fraternidad de los constructores y de los carpinteros oculta profundos simbolismos. Desde Geppetto, el padre de Pinocho, hasta José el Carpintero, padre o primer educador del  niño Jesús ejemplifican esos misterios encerrados tras las transformaciones de la madera en obras de artesanos, artistas y… en la Gran Obra. Es el ebanista, el que trabaja con el ébano, con la madera negra, con la tierra negra de la Alquimia. El instrumento principal del Eva nista, de quien trabaja en la Gran Obra con su Eva particular, con su María Magdalena, con la mujer símbolo, es el hacha, símbolo de la piedra cúbica de punta. En este sentido no se ha de olvidar a las “piedras de rayo”, como la obsidiana negra, la piedra del Chay, adorada por quichés y kakchiqueles en el Popol Wuj y el Memorial de Sololá. De los cuatro colores de la Gran Obra: es el negro el que simboliza el inicio de la gran obra. Siguen a continuación el blanco, amarillo y rojo.

En el oficio blanco, el trabajo de la logia Blanca, los maestros masones, los iniciados y los esoteristas bien saben del simbolismo esotérico encerrado tras la obra escrita por Carlo Lorenzini en la segunda mitad del siglo XIX y que narra las aventuras de una alegre marioneta que se esfuerza en convertirse en niño de verdad.

Geppetto representa al Demiurgo, es decir, el artesano, el fabricante o el constructor. El Gnosticismo Universal enseña que “el Demiurgo, es el “Dios menor” del mundo físico, la entidad que crea seres imperfectos que envía a la vida material”. Gepetto, para infundir vida de verdad a su imperfecta obra (Pinocho), implora a GADU, el Gran Arquitecto del Universo para que le infunda la esencia divina, la Esencia maravillosa. Pinocho ha de pasar por muchas aventuras, pruebas y aprendizajes para convertirse en un niño de verdad, es decir, en un iniciado, en un iluminado, en un hombre despierto.

José el Carpintero por otra parte, es también quien moldea la pieza de madera en una obra maravillosa, equivale al alquimista que a base de cincel y martillo, trabaja, moldea, pule la piedra hasta darle la forma cúbica perfecta. Con su trabajo construye la cruz que enciende el fuego sagrado, concibe y educa al Cristo íntimo.

Las columnas serpenteadas, como las que se observan en el templo de los Guerreros en Chichén Itzá, corresponden a las dos columnas del pórtico del templo de Salomón. Las mismas que construyó el arquitecto Hiram Abif, tal como está escrito en el libro de Reyes. “Estas columnas erigió en el pórtico del templo; y cuando hubo alzado la columna del lado derecho, le puso por nombre Jaquín, y alzando la columna del lado izquierdo, llamó su nombre Boaz” (1 R 7:21). Esas dos columnas del templo tienen también honda significación. Entre sus múltiples símbolos, recuerdan a la pareja creadora, al hombre y a la mujer enamorados que pueden y saben amar. “Sabiduría y Amor son dos columnas torales de la Gran Logia Blanca” (SAW –El Matrimonio Perfecto).

No puede faltar el elemento fálico, la viga madre, el principal madero largo y grueso que sostiene y asegura la construcción, la obra, la Gran Obra alquimista. Trabajo esotérico que se realiza con el fuego, con el arte de amar, con cantos mántricos, con el tantra o tantrismo. En dicha labor, el carpintero, el constructor deberá cortar o eliminar lo que no sirve, las malas ramas, el Ego, el yo de la Psicología Gnóstica.

El propósito de la gran Obra es regresar a la fuente original, aprendiendo a trabajar con las tres fuerzas creadoras bajo supervisión divina. La obra del constructor, la obra alquimista ha de realizarse con buenas acciones, “con la medida que mides, serás medido”. (Mt 7:2). Dicho trabajo se ha de realizar en la intimidad, en lo más oculto, en la gruta, en la cámara secreta.  Pero como bien advierte el Evangelio de Felipe: “La Cámara Nupcial no es para los animales ni para los esclavos ni las hembras impuras, sino que es para los varones libres (con odres nuevos y libres del Ego) y las vírgenes (mujeres castas)”.

 II y III

 El trabajo amoroso es el que nos lleva hacia la luz. Durante este trabajo es necesario alimentarse de la sabiduría del pescado, la divina Gnosis y de la serpiente sagrada, Devi Kundalini. Y si aún no se recibe el pan super sustancial, el pan de lo alto, hay que aprender a cocinarlo en la misma roca, en la piedra del rinconcito, en la “piedra que los edificadores desecharon” y que “ha venido a ser la cabeza del ángulo; y: piedra de tropiezo y roca que hace caer” (1 P. 2:7-8), la de la Caba, la piedra del Chay, la piedra filosofal. Durante este trabajo tántrico o alquimista es válido y conveniente someter a la muerte a todos los elementos indeseables de la conducta, al Ego animal. Para pedir ayuda en dicha labor, no hay quien, como la madre, nuestra bendita madre Kundalini. Ella está representada por la mujer diosa de todas las antiguas religiones. Ella es María, Isis, Rea, Ixquic.

 IV

El Gnosticismo Universal nos enseña que los poderes de este mundo se ejercen a través del Ego y de las condiciones anormales de vida de nuestra sociedad por el enemigo secreto de la humanidad. Surten su efecto en la humanidad mecánica a través del poder hipnótico. Quien logra entrever la mísera condición de nuestra vida intenta y fracasa, teje y desteje. Esto nos lleva a la mitología griega, a Pénelope que tejía y destejía, pero también a aquel personaje que todos los días intentaba ascender una montaña con una gran roca al hombre y fracasaba en su intento.

Al respecto, Samael Aun Weor explica en su obra: “Mensaje supremo de Navidad 1967-68”, lo siguiente: “Una fábula griega nos trae el relato de Sísifo, aquel coloso que llevando sobre sus espaldas una gran piedra, una y otra vez intentara llegar a la cumbre de la montaña; siempre que estuvo a punto de llegar a la anhelada meta, fracasó su intento al caer la piedra al fondo  del precipicio. Quien a veces derrama el vaso de Hermes, quien a veces no lo derrama y luego vuelve a derramarlo, viola las leyes de los ocho kabires”.

El Kalki Avatar, nos enseña que “El Universo está hecho con la ley del Número, Medida y Peso; las Matemáticas forman el Universo, los números vienen a ser entidades vivientes. También nos explica el V.M. que: “En Cábala todo es Número y Matemáticas. El número es santo, es infinito, en el Universo todo es medida y peso. Dios es un geómetra para los gnósticos. Las Matemáticas son sagradas. En la escuela de Pitágoras no se admitía a nadie que no supiera Matemáticas, Música, etc. Los números son sagrados”.

El camino entre la fe y la sabiduría se encuentra oculto en el libro sagrado de los gnósticos: Pistis Sophia. Tenemos que ascender de la fe popular a una fe consciente o comprensión. Recordemos la regla alquimista: “comprende, luego actúa”.

Del GADU, ya hablamos. Solo recordemos que el aspirante a recibir los misterios de la luz, el iniciador lo consagra en nombre del Gran Arquitecto del Universo.

En palabras del mismo Luis: “Dije también de la puerta franca  (la Francmasonería) y del rumbo de York, el  rito escocés… los dos modos de acercarse a los constructores, los que saben del trazo de círculos y cuadrados… los que  quieren  ser geómetras deben depurar su trazo, su  pulso, su sangre misma… ese el oficio en que estamos ahora… y vos sabés lo que cuesta.  Uno de los principales exponentes del simbolismo masónico es René  Guénon… un árabe de altos vuelos.  Hay tanto que debemos a moros y sefardis… “

El Pastor de Hermas obra alegórica correspondiente a la primitiva iglesia Cristiana, data del siglo II,  escrita en género apocalíptico (se presentan las ideas como si hubiesen sido reveladas), mandatos y parábolas. En la narración aparecen dos autores: un pastor y una anciana que durante se va desarrollando la obra, va rejuveneciendo hasta mostrarse como novia engalanada. El texto llama al arrepentimiento y al cultivo de las virtudes cristianas. Tiene un mensaje optimista y de esperanza.

 V

 Recordemos que el sábado, es el día consagrado a Saturno y santificado por los judíos. Domingo es el día del Sol y en el Cristianismo, es el día del Señor. El aspirante, el estudiante gnóstico y quien trabaja sinceramente sobre sí mismo deben aprender a respetar lo santo y a no cambiar como Esaú la primogenitura por un plato de lentejas, así como tampoco seguir a Herodes quien prefirió la plata por el oro del Cristo naciente, el niño de oro de la Alquimia.

Es en el crisol de la Alquimia donde la pareja creadora sublima las esencias mayores y realiza la Gran Obra en los siete días de la Creación, las siete grandes iniciaciones de los Misterios Mayores conforme a la ley de Octava. Este es el trabajo superior, trabajo mayúsculo que se distingue plenamente de cualquier otra labor humana.

 VI

 En el mundo de los sueños, como en este mundo tridimensional, podemos tener encuentros y acuerdos. Es importante que nos esforcemos por despertar aquí para un día despertar allá. El astral solar es el vehículo del Alma del maestro y el astral lunar o fantasma el vehículo de la Esencia de la humanidad mecánica.  Es claro que sea donde estemos debemos trabajar en la construcción de columnas y vigas.

Muy oportuno me parece citar a Fulcanelli, quien en su obra: “El Misterio de las Catedrales”explica: “Todos los Iniciados se expresaban en argot, lo mismo que los truhanes de la Corte de los milagros -con el poeta Villon a la cabeza- y que los Frimasons, o francmasones de la Edad Media, «posaderos del buen Dios», que edificaron las obras maestras argóticas que admiramos en la actualidad. También ellos, estos nautas constructores, conocían el camino que conducía al Jardín de las Hespérides…”

Cada uno de los miembros del enorme hormiguero humano estamos muy alejados de nuestro verdadero hogar, pero nuestros padres espirituales siempre nos están esperando. Pero, ya que hemos venido hablando de escuadras, compases y de constructores, es conveniente apoyarnos en las palabras del Buda Maitreya en su obra: “Las tres Montañas”:

“Huelga decir en gran manera y sin mucha prosopopeya, que los treinta y tres grados de la Masonería oculta se corresponden esotéricamente con las treinta y tres vértebras espinales. Cuando el alquimista comete el crimen de derramar el “vaso de Hermes” (me refiero al derrame seminal), obviamente pierde grados masónicos, porque el fuego de los encantos amorosos desciende una o más vértebras de acuerdo con la magnitud de la falta.

Recuperar los grados perdidos suele ser espantosamente difícil; empero, está escrito que en la Catedral del Alma hay más alegría por un pecador que se arrepiente, que por mil justos que no necesitan arrepentimiento. En el Magisterio del Amor siempre somos asistidos por los Elohim; ellos nos aconsejan y ayudan”.

VII

Las preguntas inquietantes nos recuerdan aquellas otras: “¿Quiénes somos, de dónde vinimos y hacia dónde vamos? Nos llevan a la clave de SOL. Íntima recordación de sí mismos, es decir, aprender a sentirnos, a sentir nuestra propia masa, nuestra respiración, nuestro corazón, nuestra columna vertebral, nuestro cuerpo. No identificarnos con nada, ni con nadie, es decir, aprender a separarnos como sujetos en la acción, de los objetos que nos rodean, incluso de las personas, nuestros familiares y hasta nuestros seres más queridos; aprender la senda del desapego. Y por último, como enseña nuestro amado gurú: desarrollar el sentido de extranjería, aprender a asombrarnos de lo nuevo, de lo que desconocíamos, aprender a buscar algo extraño o novedoso entre lo que nos rodea, entre las impresiones que constantemente entran a nuestro aparato psicológico, aprender a estar atentos, en estado de alerta a lo que entra y a lo que sale de nuestra psiquis.

Muy oportuno resulta contar una anécdota relacionada con el autor del poema. Hace muchos años, eramos jóvenes o adolescentes los dos. Era una época en la que me encontraba francamente desencantado con los estudios gnósticos y estaba a punto de retirarme. No experimentaba, ni comprobaba nada. Luis y otros hermanos gnósticos decidieron trabajar fuertemente en la clave de SOL. Pero optaron por un proceso que hasta la fecha me parece maravilloso. Sin tener mucha información, se valieron de uno de los tres grados de la conciencia: la frecuencia, la que nos marca: cuántas veces hemos sido conscientes.

De esta manera decidieron iniciar el primer día de trabajo con una meta: realizarían un mínimo de 10 veces la clave de SOL, al día siguiente 20 veces y al tercero 30. Para no cansarlos, una noche, fue  llegando Luis Escobedo al barrio, muy cerca de la casa familiar. Yo estaba por ahí entretenido con otros amigos. Al verme, lanzó la siguiente pregunta: “G. ¿sabés cuántas veces he realizado la clave de SOL…?”

Dejo un instante para que cada quién responda y estime lo que crea pertinente. Esta anécdota la he contado muchísimas veces en los grupos.

–“Doscientas veces, doscientas veces he hecho la clave de SOL….”

“…Y he estado consciente todo el día”. A los pocos días, los resultados no se hicieron esperar y Luis, como mis demás amigos de juventud empezaron a tener sus primeras experiencias en el mundo Astral. Obviamente para mí, estos acontecimientos fueron una dura lección, me hicieron reflexionar hondamente y me motivaron a trabajar con seriedad, hasta obtener también resultados.

Dije, líneas arriba que esta anécdota la he contado muchas veces y he propuesto el ejercicio también. Hasta la fecha no he encontrado otro estudiante gnóstico que diga que ha realizado la práctica de la clave de SOL tantas veces. Eso sí: de manera consciente, no mecánica.

No podemos dejar de mencionar a uno de los maestros que trabajó fuertemente enseñándole a la humanidad el camino del Despertar: George Ivanovich Gurdjieff, el maestro de danza.

Fraternalmente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema: siete versos de un domingo

Siete versos de un domingo

I

Fue hecho el madero para el árbol
el hacha vino después y luego el ebanistero…

Más  viejo el palo y más sagrado que todo el oficio blanco
yo pecador me confieso que nada  sé de la vida
de aquella que va por dentro y la que se cose por fuera en burda carpintería…
Madera soy de algún árbol que vino en vieja semilla.
Dejemos que sean los sabios los que dispongan los  libros
y se contente nuestra ánima con el cultivo del alma…
Que no hay bosque más precioso que el que va plantando el amar…
Amar, si, ese es el verbo magno
y sea la segur mía para tumbar malas ramas
y el tronco que se me  entregue sea para alzar altares.
La casa mía ha menester maderas limpias para sus fuertes… para perchas
dos columnas serpenteadas a la entrada, el sostén de madre vigas.
Habrá un triángulo en lo alto…  y tras el pendolón un ojo que mira cierto de todo…
El que por en medio mide, mide mejor y con justicia divide…
De madera, pues, la casa, y la cámara secreta y aquesta mesa, la nuestra…
De madera mis labores, y de su corteza el trazo que he guardar para tu alma…

II

Los amores y las cosas vienen y quedan tras nos.
Somos un viento que pasa… tan solo un aliento breve
y nuestra palabra un soplo que tiene varios perfumes a cual se puebla la mente…
Magín y apetitos tienen los que pisan este mundo
a la carne y la osamenta (mecánica triste del suelo).
Sólo un oficio le es dado,  un oficio verdadero:
es andar hacia las luces do se guarda el  don primero…
No te afanes tanto en los sabores  y los saberes
Y menos en los haberes… es mejor no tener que ser guardián de trebejos
y más importante un mendrugo en tierna sabiduría que una vianda dada en lujos
con el magín en bulto enfermo…
Y si has de  tragarte algo, pues sea un pez o una serpiente
y si no tienes pan una roca…

III

Dialogo cotidiano con la muerte…
Una madre que va cosechando lumbres y tinieblas.
La vida también me habla.
Una madre que va sembrando lumbres en la tiniebla.
A ambas amo… a la que junta y a la que separa…
En medio de ellas un sabio me dicta cosas que oigo y luego atesoro.
Sí, vengo de la vida a muerte, y voy buscando la muerte que me conduzca a la vida…

IV

Los poderes de este mundo y los arrepentimientos
entrambos tejo y destejo y voy tramando tejados
y articulando gerundios que van hablando  del  llanto
y de la burla cantando igual que suman los números
de esa aritmética vieja que me enseña a medir palos
y a trazar las geometrías que llevo entre escuadra y compás…
Entre fe  y sabiduría…  quisiera tender la vía…
y si un día de estos llego a entrar a la casa de GADU
ya por la puerta franca o por la ruta de York
les diré a mis hermanos que guardan madera y muro
que soy sólo un simio viejo que se ha trepado al mundo
por la liana dura y sangrienta del avatar Samael
para sorber poesías y abrevar en las consejas del viejo Pastor de Hermas…

V

Es domingo… igual que el sábado este domingo es sagrado…
Puedo cambiar las reglas del idioma y la lengua…  pero lo sagrado quedará tal cual.
Deja santo lo que es santo y no adores la bazofia
que a si a las mezclas te atienes, has de saber tres cosas:
de las esencias mayores, del calor de los calderos, y de las palabras y días…
Mejor que todas las rimas es saber de las tres cosas y de los siete santos días…
He ahí la diferencia entre minúsculo y Mayúsculo
entre el silencio y la voz…

VI

Y vino esta madrugada a verme el muchacho sacerdote,
el maya y godo… el nieto de Guadalete.
Vino  a preguntarme qué pasó conmigo
y le dije a su astral alma de la casa en que me ocupo
de sus columnas y vigas, de sus puntales y aguadas…
Sonriose del alma adentro y me volvió a recordar
que en la casa de los magnos aún se me está esperando…
¿De qué me estoy ocupando?

VII

Tres preguntas tengo hoy… ahora… ahorita mismo
¿Quién soy?  ¿En dónde estoy?  ¿Qué estoy haciendo?
Son grandes las tres indagaciones.
Y al responder  vienen cuitas que adelantan de un mal sueño
que nos  contiene en la vera y no nos deja pasar… pasar al cuarto camino
aquel que nos vino un día del maestro Bailarín…
No te  duermas,  no te caigas, mira que la Tierra toda
te está mandando a llamar…
Hay una danza sagrada que te es menester bailar…

Luis Escobedo
Guatemala de la Asunción, 19 de mayo de 2013

A los eones

Hoy, con mucho júbilo por el reinicio de la actividad de este blog, hemos decidido desempolvar un viejo poema del hermano gnóstico: Jorge G. y que se presentó en la década de los años ochenta a un concurso de poesía  en la entonces, sede de la Juventud Gnóstica Guatemalteca con motivo de un aniversario del advenimiento del Logos Samael a la Tierra.

A los eones

 

Oscuro misterio gnóstico,

canto perdido en el firmamento,

constelación de estrellas

fundidas en el pléroma.

 

¡Oh potencias de la eternidad!

Emanaciones del postrer aliento

del Demiurgo creador…

¡Constitución divina de los cosmos…!

 

Benditos heraldos de la aurora,

príncipes de los interiores

de los interiores y de los exteriores

de los exteriores del infinito,

del incomprensible y profundamente

ignoto, único misterio…

 

¡Hijos de la Luz de las luces!

Regiones celestiales en caída pleromática

manifestando en su paso, la creación del Uno

desde lo invisible hasta el caos.

 

Desde el primer gran escalón

hasta el decimotercer piso

de la morada de Barbelo.

 

Seres míticos que en legendario recuerdo

evocan el descenso del poder luminoso

del Omni misericordioso Rey de la Creación,

hasta plasmarse en el mundo,

la materia y el submundo

para crear con su ígneo poder

y volver nuevamente a crear…

 

Regiones celestiales, supra celestiales,

trascendentales que marcan la guía luminosa

del ascenso redentor de los arrepentidos

desde la materia al espíritu,

del pecado a la virtud,

de lo incomprensible a lo comprensible,

de la fe a la sabiduría…

(J.G.)

La historia de Momo de Michael Ende

La magia de Momo (Primera parte)

Momo” es una novela infantil del alemán Michael Ende (1929-1995), autor de literatura para niños y jóvenes. Este gran escritor empezó a escribir desde muy joven, atraído inicialmente por la dramaturgia. La obra de Michael Ende se encuentra fuertemente influida por la Teosofía y en especial, por la Antroposofía de Rudolf Steiner de quien el Kalki Avatar, Samael Aun Weor, afirma que fue un “poderoso clarividente iluminado, eminente intelectual, fundador de la Sociedad Antroposófica”. El Avatara de la Era de Acuario, explica además que: “la obra de Steiner es grandiosa. Sus obras son pozos de profunda sabiduría.”

Momo, trata de los conceptos del tiempo y cómo se torna tan importante en la actualidad, en la vida de las personas. Esta ejemplar obra es rica en contenido y significado ocultista, que puede interpretarse convenientemente a la luz de la Gnosis. Además de ello es accesible al entendimiento humano por lo que se le puede sacar provecho a la reflexión sobre la trama. No contaré la historia detalladamente pero iré contando algunos fragmentos para aproximarnos al problema filosófico y humano que genera la comprensión de muchos términos cotidianos como: el tiempo, y su significado esotérico.

La historia de “Momo” comienza en los viejos tiempos en el extremo sur de una vieja y gran ciudad, exactamente en un anfiteatro. Los antiguos anfiteatros romanos, eran de aspecto circular, redondos como el tiempo porque del final siempre se volverá al inicio o al punto de partida. Estaban hechos totalmente de sillares de piedra al aire libre. Los asientos estaban escalonados. Entre los antiguos anfiteatros romanos, el más famoso es el anfiteatro Flavio, más conocido como el Coliseo romano.

Es muy importante el anfiteatro en esta historia. Es uno de los escenarios más importante y además guarda mucho simbolismo. El anfiteatro nos lleva a la vida, a la muerte y de nuevo a la vida y los escalones son los que debemos ir subiendo para alcanzar un nivel elevado de espiritualidad.

Los anfiteatros, eran circulares u ovalados, el público se reunía en ellos, según su clase social, en cada una de sus cuatro secciones o cuatro círculos concéntricos. Estos círculos se corresponden con las cuatro divisiones de la humanidad, según el esoterismo: el círculo mecanicista o de la vida profana y los tres restantes que se relacionan con los tres niveles del adeptado: el de los principiantes, el de los compañeros y el de los iniciados. Era en los anfiteatros donde combatían los gladiadores. Es en el anfiteatro de la vida, donde los iniciados de todos los tiempos realizan terribles combates contra sí mismos.

En la actualidad la palabra anfiteatro, también nos lleva a los anfiteatros anatómicos, los lugares destinados a la disección de cadáveres y en consecuencia, su simbolismo se relaciona con la muerte mística, es decir, con la eliminación del Ego o yo pluralizado.

El anfiteatro, se asocia al teatro. Los estudios gnósticos nos enseñan que antiguamente se utilizaba el teatro para transmitir conocimientos a los iniciados. El drama más antiguo es el del Cristo Cósmico con el que aprenden los iniciados que cada uno de nosotros debe convertirse en el Cristo de dicho Drama.

En la obra: Momo de Michael Ende, un día se riega el rumor de que una niña está viviendo en las ruinas del anfiteatro y todos los que viven en los alrededores se juntan para ir a verla con sus propios ojos. Entonces conocen a Momo. Momo se hace amiga de todos y todos ayudan para que Momo pueda vivir cómodamente en el teatro.

Al principio de la historia nadie conoce a Momo, no saben de dónde vino, qué edad tiene, y no tienen ningún dato exacto de ella. Ni siquiera ella misma puede explicarles a las personas quién es. A Momo le ocurre lo que a casi todos los seres humanos. La mayoría de nosotros no sabemos quiénes somos, de dónde vinimos o para donde nos dirigimos; la niña sabe que su nombre es Momo, que siempre ha existido y que su hogar está bajo las ruinas del escenario del viejo anfiteatro como la conciencia que la tenemos dormida entre las ruinas de nuestro mundo interior.

Momo es pequeña, flaca, viste ropa remendada, un chaquetón de hombre usado y su cabello oscuro se mantiene enmarañado, pero sus ojos negros lucen hermosos porque ella siempre está despierta como los niños pequeños y eso gusta a los demás. La esencia humana, en la mayoría de seres humanos, se encuentra vestida de harapos, porque es humilde y porque en ausencia de las grandes conquistas del Ser, aún no es merecedora de vestir de manera resplandeciente, los cuerpos solares o cuerpos existenciales superiores del Ser, “el traje de bodas del alma”.

Alrededor de esas ruinas viven personas muy humildes con las que Momo hace amistad. Todos colaboran para que pueda vivir plácidamente en las ruinas, le instalan un dormitorio y le llevan comida. A cambio de eso Momo es ella misma y utiliza su extraordinaria cualidad de saber escuchar para ayudar y convivir con los vecinos, se convierte en su amiga porque sabe ser humilde, amable, amigable y sincera, y como dije, ella es verdaderamente capaz de escucharlos a todos y esperar pacientemente sin decir nada.

Es en el anfiteatro donde todos los niños se juntan para jugar. Momo representa nuestra propia Esencia maravillosa. En la vida, las personas inconscientemente quieren que se duerma la conciencia. Cuando Momo no está, ningún juego es divertido, los niños no se ponen de acuerdo en sus planes y no le encuentran sentido a nada que inventan. Cuando aparece ella, los niños imaginan, inventan diferentes y mejores juegos cada día, comparten entre ellos y dejan de pensar con la mente y empiezan a hacerlo con el corazón. Cuando la esencia no está presente, nada es real, no hay felicidad, ni amor, ni creatividad. Cuando Momo está, los niños son despiertos e imaginan de verdad, cuando no, no lo son. Momo es muy feliz y los niños los son porque aprenden de la amistad, y Momo sabe que para ella eso es lo mejor, sabe valorar lo que realmente es el cariño y el amor. Lo que enseña Momo durante los juegos es a recuperar la infancia perdida.

Momo sabe apreciar, también, lo que otros no ven, como las cualidades de sus dos mejores amigos, Beppo Barrendero y Gigi. Conozcamos un poco a estos dos encantadores y diferentes personajes:

El primero que aparece es Beppo. Él puede considerarse como el hombre más paciente en toda la historia. Es barrendero, realiza su trabajo de limpiar las calles de la ciudad con esfuerzo y amor. Tenemos que aprender a limpiar la basura de nuestra propia ciudad interior. Uno de los pensamientos que le comparte a Momo es que cuando se barre “nunca se ha de pensar en toda la calle a la vez”. Podría considerarse una frase loca, dicha por otro loco. Lo que Beppo intenta decirnos es que debemos estar conscientes a cada paso, a cada respiración, a cada barrida y no preocuparnos por el camino completo sino ir cumpliendo cada etapa y entonces viene la siguiente, pero no debemos pensar en todas al mismo tiempo. O sea que nos recuerda la necesidad de aprender a vivir de instante en instante, de momento en momento. Estar atentos y a la vez concentrados primero para conocer la calle completa de mejor manera, fijarnos en los detalles y prestarles atención. Claramente lo que le está enseñando Beppo es a practicar el estado de alerta, a vivir de acuerdo con la filosofía de la momentaneidad.

Al segundo amigo de Momo le llaman Gigi Cicerone, su nombre es Girolamo. Gigi se dedica a inventar historias y contarlas a los viajeros que pasan por el barrio. Gracias a Momo, Gigi siempre tiene una nueva historia para contar. Momo le inspira las mejores historias, no solo las imagina sino las interpretaba para los demás. Y las favoritas de Momo son en las que ambos protagonizan. Girolamo, bromea, cuenta chistes y sabe reír alegremente. Gigi siempre dice que algún día será rico y famoso aunque no sabe cómo lo logrará. Él añora su autorrealización. Gigi es la representación de las maravillosas virtudes del Ser las cuales se manifiestan en los niños y que en los adultos se han perdido: imaginación creadora, creatividad, gozo puro, felicidad, simpatía, saber abrirnos a lo nuevo y la capacidad de asombro.

El lenguaje de los sueños es muy similar al de los cuentos infantiles. Gigi es un personaje que le gusta inventar historias. No olvidemos que el proceso de simbolización abrirá camino a la revelación.

Gigi es imaginativo y Beppo es paciente. “Para lograr la imaginación se necesita aprender a concentrar el pensamiento en una sola cosa. Aquél que aprende a concentrar el pensamiento en una sola cosa, hace maravillas y prodigios” (Revolución de la dialéctica, del V.M. Samael Aun Weor). Los gnósticos debemos aprender a ser pacientes para desarrollar la imaginación. Al principio confundimos la imaginación, la clarividencia, con los sueños y la fantasía, el sueño de la conciencia. Gigi mejora sus historias cuando está cerca de Momo. Entonces también despierta.

En una de las historias que le cuenta a Momo ella es la protagonista también. Se trataba de una princesa hermosa llamada Momo. Poseía todo lo que quería y sin embargo todo no era más que reflejo de un espejo. Ese espejo era mágico, grande y redondo hecho de plata. Era enviado por todo el mundo y cuando volvía se colocaba frente a la princesa y le mostraba los reflejos recogidos de su viaje, los reflejos de nuestros mundos internos. Entonces seleccionaba los que más le gustaban y los demás volvían con sus dueños.

“Las imágenes astrales, reflejadas en el espejo mágico de la imaginación, jamás se deben traducir literalmente pues son sólo representaciones simbólicas de las ideas arquetípicas y deben ser utilizadas de la misma manera que un matemático utiliza los símbolos algebraicos. No está de más afirmar que tal género de ideas desciende del mundo del Espíritu puro.” (Doctrina Secreta de Anahuac del V.M Samael Capítulo, capítulo de El sueño tántrico)
Pero con el tiempo algo extraño sucede y sus amigos dejan de buscar a Momo y ya no tienen tiempo para ella. Es porque unos hombres de color ceniza (los hombres grises) se han organizado para robar el tiempo a las personas. Hasta esos momentos lo han hecho tan bien que se han hecho más y más cada vez y la gente ni siquiera se da cuenta de su existencia. Pero una tarde Momo conoce a uno de ellos y es capaz de ganarle en su juego pues conoce lo que es el amor. En consecuencia, el hombre gris que ha conocido se delata y Momo descubre lo que está pasando a sus amigos pero entonces ¿Qué puede hacer Momo?

En la novela, ninguno de los mejores amigos de Momo intuye que algo le ocurrirá a su amistad muy pronto. Michael Ende lo describió así: “Se trataba de una conquista callada e insensible, que avanzaba día a día, y contra la que nadie se resistía, porque nadie conseguía darse cuenta de ella. Y los conquistadores, ¿quiénes eran?”, los hombres grises.

Para saber más de la historia de MOMO puedes ingresar a: http://librosjuveniles.blogspot.com/2008/06/momo-michaell-ende.html

Una colaboración de Mayevi Hadith

Conversatorio sobre la obra de Carl G. Jung y la espiritualidad

Hemos recibido del Círculo literario Aqoya una interesante invitación que compartimos hoy. Se trata de la realización de su próximo evento cultural.

El Círculo literario Aqoya se organizó con la finalidad central de promover el arte objetivo y, en particular, el arte literario en sus diferentes géneros y expresiones, como un medio concreto para ayudar a alcanzar el desarrollo humano integral.

En esta ocasión, compartimos la próxima actividad denominada: “Desarrollo del Primer conversatorio sobre la obra de Carl G. Jung y la espiritualidad. Invitado especial: Arturo Archila (psicoanalista).

La actividad tendrá lugar el día sábado 14 de mayo a las 14 horas, en el Paraninfo Universitario, 2do. nivel, ala sur, salón de exposiciones (2a. av. 12-40 zona 1), ciudad de Guatemala. Entrada y parqueo gratuito.

En actividades anteriores se dio a conocer un ensayo del sociólogo guatemalteco. Sergio Barrios Escalante: “Sexualidad y Misticismo. Las técnicas eróticas de la iluminación“. La obra, es un profundo estudio de la sexualidad sagrada, el tantrismo y las raíces ancestrales del erotismo místico.

Otra obra dada a conocer por el Círculo literario, se titula: “Las aves del Paraíso“, creación de Luis Eduardo Escobedo. Esta, es una pieza de teatro diferente. Como bien lo anota Luis Eduardo, difiere del teatro clásico o latino y se nutre de la tradición maya, mesoamericana y amerindia.

Para formarse una idea de porqué del estilo de la obra, los personajes, el entorno en el que se realiza y la redacción de sus párrafos, hay que acudir a monumentales obras, como El Popol Vuj, el Chilam Balam y el Rabinal Achí, entre otras grandes creaciones del pensamiento de antiguos habitantes de nuestro Continente. Aunque en este contexto, no podemos dejar de mencionar los bailes drama y danzas de América, la tradición oral, particularmente la queqchi‘, el estilo particular de la narrativa aborigen y la influencia de consagrados escritores guatemaltecos, como Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel de Literatura 1967.

Según cuenta el autor: “la pieza poética Las Aves del Paraíso está basada en una historia de la tradición oral del pueblo maya queqchi’”, relatada por el maestro Rigoberto Bac Caal y que la obra, también podría haberse denominado: “Aves del señor cerro valle”.

La obra gira en torno de un varón “dotado de las artes mágicas y guerreras de su pueblo” que se viste de coraza sencilla para realizar grandes trabajos internos y externos, combatiendo a enemigos perversos de su pueblo. Estos enemigos, asumían la forma de oscuros y gigantescos pájaros.

El drama gira en torno de la lucha sin cuartel que libra el varón queqchi’ con los pájaros oscuros. Al final de la cruenta batalla, el varón sale victorioso, pero a gran precio. Al morir, de su cuerpo glorioso surgen las hermosas aves del Paraíso.

Poesía de Luis Escobedo: ¡Ojalá!

En esta ocasión, daremos un giro estético a nuestro blog: Gnosis Guatemala. Nos permitiremos compartir un bello poema de un gran amigo de nuestra Esencia e inquieto buscador de la verdad: Luis Eduardo Escobedo Gowans. Luis Eduardo es un dramaturgo guatemalteco, actor de teatro, escritor de ensayos de opinión que cuestionan seriamente lo establecido, poeta muy prolífico y bohemio. En alguna época de su vida incursionó en la política con pensamiento social demócrata cristiano. Su esencia se ha nutrido de la Gnosis, pero como muchos que ansían la liberación espiritual, ha enfrentado enormes batallas contra el Ego y en esos cruentos combates, aún no ha logrado la anhelada victoria contra sí mismo.

Luis Eduardo, desde la adolescencia, se ha nutrido del misticismo, de la religión comparada, del orientalismo, del politeísmo contemporáneo, del esoterismo y, más puntalmente: del gnosticismo universal.

Es claro que su pensamiento holístico, lo envuelve en su formación de artista, de poeta, destacado actor de teatro, ganador en alguna ocasión de un “Opus” por sus grandes actuaciones en el teatro guatemalteco. Fue además revolucionario en la época del conflicto armado interno en el país, retornado, ecologista e idealista.

Es así como la obra de Luis Eduardo se desenvuelve como un gran río alimentado por muchos tributarios y ondula entre la épica , el drama y la lírica. Ha escrito bellas obras de teatro que tienen hondo contenido esotérico y que en el futuro publicaremos en el blog. Hoy, compartimos un poema surgido de su pluma, muy vinculado al triste contexto de violencia e impunidad que existe en muchos países actualmente. Pero también nutrido de un trasfondo místico basado en los estudios gnósticos.

¡Ojalá!

Pasajeros anónimos en esta antigua carroza celeste
Criminales en el sueño y la vigilia
Acaso la poesía sólo sea un oído atento a la vida
Más que una pluma o una canción… sólo un oído amable… amable y fiel
Y en las esquinas de este barrio inquieto y cruel se organiza un tango
O se escribe con los pies sobre la cumbia… “Tabaquera, tabaquera, tabaquera ¿ónde está mi tabaco?”
Los pasajeros no tienen realmente pasaporte y si están presos entre las fronteras
Es porque necesitan pagar derecho de piso a los sicarios… los bancos son emisarios del infierno
Y el fisco un señor con traje serio que hace el oficio de vampiro
Por eso en la carroza algunas van colgando y otros en un rincón de lujo ebrios y en fiesta
Los que lloran saben que en alguna parada encontrarán un pañuelo y un abrazo
Y los que tienen hilarante el corazón son esperados por un puñal
La poesía real es asimétrica y mordaz
Y si tiene alguna música es por dentro… el amor está más arriba de la poesía
Podríamos hablar de octavas superiores… de nueve esferas quizás…
Pero pocos pasajeros lo saben
Los ruidos del carruaje y las piedras del camino han hecho que se pierdan los sentidos
Que se perviertan uno a uno los modos de medir y atesorar… ¡Hay pájaros aún!
Arriba adentro sube un río principal y me contento de saber que algunos cultivan Serpientes de Fuego
Poco a poco me acostumbro a la cojera
A esta joroba dolorida que llevo sobre el cardio
Y en cada llaga escribo diptongos y monosílabos que si no llegan a mantram
Al menos gritan y cantan… ese es mi oficio al final en la palabra
Decir y filosofar es otra cosa… acaso los sabios y los poetas reales sean mudos y grandes obreros de silencio
Por eso en la carreta mía me gusta ir cerca de las bestias: cara al aire aunque estercolen el viento que me bebo
Son sinceras las bestias y las bridas se hacen de animal también… el cielo y el infierno comienzan a ras del suelo…
En el camino hay perfumes y una almohada cariñosa se tiende a veces para acariciar las espinas de la sien…
Este viaje de ahora pronto acaba, me lo dicen ya las vísceras y el tiempo… hablo del clima… deste frío que me tiembla en la mandíbula y esta diestra que falla al disparar… De mi corazón no te hablaré, aquí lo tienes.
Se están terminando los días y lloro más que antes las cosas que antes me hacían reír
Por eso sé que se acerca el momento de despedir a los amigos y arreglar tan sólo un mínimo atado
Acaso un cuenco y un cayado… sólo una túnica y un verso de Nag Hammadi
Ojalá alguien nos reciba con afecto

Luis Escobedo