Las runas

Arnoldo Krumm Heller, en su “Curso esotérico de magia rúnica”, afirma que: “La primera creación del Verbo divino fue la luz, de ahí que el lenguaje pueda volverse así mismo luz, sobre todo cuando se trata de las letras de los alfabetos sagrados, y entre ellos se encuentra el alfabeto rúnico llamado simplemente runas”. Estas letras primitivas, fueron grabadas en las piedras, tanto en Europa, como en América. Las antiguas lenguas germánicas se escribieron con estos caracteres; especialmente, en Escandinavia y las islas británicas. Los alfabetos rúnicos, se conocen también, como futhark, futhorc o fupark, que se forman de la combinación de los primeros seis caracteres rúnicos: F, U, Th, A, R y K; así como ocurre con el abecedario, el alfabeto y el aleph bet o alefato hebreo. Arnoldo Krumm Heller –Huiracocha–, expone al respecto, en la compilación de artículos publicados por la Fraternidad rosacruciana antigua y que se publica con el título de: “Artigos”, lo siguiente: En todos los continentes, en Asia, África, en Europa, y sobre todo, en América encontramos esculpidas en las rocas, una infinidad de caracteres que conocemos bajo la designación de inscripciones rupestres. Con instrumentos primitivos, hombres, que vivieron a miles de años, grabaron ciertos signos en las rocas que tenían, para ellos, una significación sagrada y, por lo tanto, se perpetúan de este modo.Escultura rúnica

Se observan grabadas en las piedras en el norte de Europa, así como en Europa central y oriental. Generalmente se asocian a los antiguos vikingos y pueblos escandinavos, en consecuencia a los daneses, suecos, noruegos, entre otros. En los dólmenes de la época megalítica (monumentos prehistóricos de piedra sin labrar), en España, se encontraron esas mismas runas, al igual que en los de Alvao, en Portugal. Los druidas nórdicos enseñaron la manipulación o manejo de esas figuras mágicas. Puede causar sorpresa que en América, en Yucatán, Estados Unidos y Brasil, también se han encontrado piedras y monumentos sagrados con inscripciones rúnicas. Baste como ejemplo, la nariz del mascarón del Chac, en lo alto de la escalinata de la pirámide del “Adivino” de Uxmal, tiene grabada en la piedra la runa Gibur, la esvástica nórdica.El Adivino de Uxmal

Entre los significados para la palabra runa, está el de “secreto”, misterio o “susurro”. Es decir, están asociadas al esoterismo, a las enseñanzas que se dan de labios a oídos. Los antiguos escandinavos, le daban origen divino. En uno de los Eddas, las colecciones islandesas de los nórdicos antiguos, se explica que su creador fue el dios Odín y que la transmitió en secreto a los druidas, sacerdotes celtas. Odín, también llamado Wotan o Woden, es el dios principal de la mitología nórdica. Es el dios de la sabiduría, la guerra y la muerte, de la magia, la poesía, la profecía, la victoria y la caza; hijo de Bor y de Bestla, esposo de Frigg o Freyja. Vive en Asgard y monta su caballo Sleipner, de ocho patas, portando su lanza Gungnir (ungner), su casco de oro y una armadura resplandeciente. Es el padre de la mayoría de dioses, el dios Padre de toda la creación, el principio masculino, el gran mago creador del Universo a partir del caos original. Creó los primeros humanos: Ask y Embla, a partir de un fresno, una madera dura y de un olmo, una madera blanda y tierna. El fresno, en tanto que madera dura, era empleado en los viejos tiempos para producir el fuego por fricción contra el olmo, madera tierna y fácilmente inflamable. De esta fricción se habría originado la primera chispa sagrada que por analogía representa la inteligencia y el espíritu insuflado a la materia. Su nombre germánico es Wotan.Odín

Arnoldo Krumm Heller, en su “Curso esotérico de magia rúnica”, explica que: “A través de los tiempos, las palabras todas sufren sus cambios y alteraciones y así de Foutan, se hizo Wotan, el dios del Fuego de los germanos y el dios del gran Espíritu de los mayas, el primero de todos o Dios de los dioses. La misma etimología de Pi tiene la pira, donde ardía el fuego, y la pirámide”. Explica además el maestro Huiracocha, en su “Curso rúnico” que en la mitología nórdica “Wotan, el dios germano y maya (mexicano) a la vez, cuando descendió del árbol de la vida, encontró las runas hallando primero la runa Tir”. Asimismo, en la lección de la runa Os de su “Curso rúnico”, Huiracocha explica que esta es a la vez, la runa Odil y Olín o movimiento, en México.  “Olin en azteca es el signo de Quetzalcoatl, dios del viento, dios de la vida y así Olin es la runa de la respiración.

Huiracocha, explica en su obra “Logos mantram magia”, que: “Los primeros idiomas, fueron más perfectos que los posteriores, y, por consecuencia, se acercaron al lenguaje primitivo. Entre los más antiguos, se encuentran los de los germanos y en sus runas han quedado tácitos y escondidos sus secretos”.

Arnoldo Krumm Heller (Huiracocha), afirma también, en su “Curso rúnico”, que: “En la enciclopedia Espasa, hallamos, bajo la palabra alfabeto, todos los abecedarios del mundo. Singularmente, los conocidos y, figura en primer término el rúnico nórdico y en segundo lugar, el anglo sajón. Las runas tienen que haber sido el génesis de todos los lenguajes escritos y, en esta inteligencia, ya veremos cómo de la runa Hagal, brotan todas las letras latinas inclusivamente”.Runas

Según varios autores, en particular, Guido Von List, en su obra: “El secreto de las runas”, originalmente, fueron 16 runas o ideogramas o glifos rúnicos que con tiempo evolucionarios y se convirtieron en 18, 24 o 33 caracteres rúnicos que adquirieron entonces un uso más definido a nivel lingüístico y fonético. Así, el Hávamál, los Dichos de Hár o del Altísimo (uno de los cantos o poemas del Edda), el libro de la sabiduría rúnica de Wotan, considera la existencia de dieciocho runas del idioma proto-germánico. Huiracocha, en su “Curso rúnico”, afirma que: “La Edda habla del Canto de las runas y ese era el canto que se entonaba en la celebración de los Misterios”. Afirma además que Tácito[1] “vio celebrar a los germanos sus Misterios, dice que ya desde niños tenían que aprender esos cánticos rúnicos que eran 1500 versos. Ya hoy se ha perdido el valor de esos versos. La Edda misma está en verso y suena muy armoniosamente y muy lindos cuando son declamados”.

En el canto Hávamál, se encuentra el relato de cómo Odín obtuvo las runas. Particularmente, en el sistema anglosajón son 33 los caracteres. En el sistema Futhark antiguo, de 24 runas, estas están divididos en tres grupos de ocho, los denominados “aetti”, llamados cada uno, según la runa que inicia, las Ocho de Fa (Freya o Fehu), las ocho de Hagal (Hagall o Hagalaz) y las Ocho de Tyr (Tir o Tiwaz). Las tradiciones nórdicas sostienen que Odín accedió al conocimiento de las runas, para ver más allá y lo transmitió a la humanidad. De manera que los cultores del arte de las runas han de invocarle antes de comenzar a trabajar con ellas, ya sea pa­ra operar mágicamente o bien para utilizarlas como oráculo. Otras tradiciones basadas en la otra Historia, sostienen que el origen de las runas es atlante y que los sabios fundadores de las grandes civilizaciones serpentinas y solares, llevaron el lenguaje rúnico a diferentes pueblos; en especial a los pueblos germánicos y escandinavos.Círculo rúnico

Versos del Hávamál con textos de las runas, son, el verso 80: “Está comprobado: si runas consultas, aquellas de origen divino, las que altos poderes hicieron y el tulr (“sacerdote” Odín) supremo tiñó mucho se gana callando”; el 111: “Palabras ahora en el podio del turl, a la vera del pozo de Urd; yo vi y callé, yo vi y medité, al habla atendí de los dioses; de las runas oí, su poder escuché por la sala de Alto, en la sala de Alto. Esto escuché que decían”; en el 137, se lee: “Te damos, Loddfafnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Cuando mucho bebieres, recurre al poder de la tierra (de cerveza la tierra libra, como el fuego de pestes, de pujo el roble, de embrujo la espiga, de sofoco el saúco – contra hechizos se pide a la Luna -, de picada el brezo, de desgracia las runas), del vómito libra el suelo”.

Y en el capítulo V, versos 138 a 145, se encuentra la “Historia de las runas”: V Historia de las Runas de Odín. 138. Sé que pendí nueve noches enteras del árbol que mece el viento (Yggdrasil); herido de lanza y a Odín ofrecido – yo mismo ofrecido a mí mismo – del árbol colgué del que nadie sabe de cuáles raíces arranca. 139. Ni pan me tendieron ni copa alguna; fijo en lo hondo miré; las runas alcé, las gané entre gritos; caí a la tierra de nuevo. 140. Nueve conjuros del hijo de Boltorn, del padre de Bestla, aprendí, y también he bebido el excelso hidromiel, el que estaba en Odrorir.141. Todo saber yo entonces logré, de poder me llené y de gozo: de palabra a palabra la palabra me fue, de acción en acción la acción me llevó. 142. Averigua las runas y aprende los signos, las runas de mucha fuerza, las runas de mucho poder, que el tulr supremo (Odín) tiñó y los altos poderes hicieron y el señor de los dioses (Odín) grabó. 143. A los ases Odín, a los elfos Dain, a los enanos grabóselas Dvalin, a los gigantes Asvid; yo mismo algunas grabé. 144. ¿Las sabes tú grabar? ¿Las sabes tú entender? ¿Las sabes tú teñir? ¿Las sabes tú probar? ¿Les sabes tú pedir? ¿Les sabes tú ofrendar? ¿Les sabes tú ofrecer? ¿Les sabes tú inmolar? 145. Mejor no pedir que por todo ofrendar; su pago la ofrenda busca; mejor no ofrecer que siempre inmolando. Así grabó Tund (el tronante, Odín) antes que gentes hubiese; allá revivió cuando vino de nuevo”.

El significado de algunos nombres comunes puede obtenerse mediante el significado de cada una de las runas. Por ejemplo:

Abraham, que se escribe en lenguaje nórdico, como: Ar, Bar, Man y que a la vez por transposición, tiene innegables correlación con el Brahama hindú;

Arlais, que se interpreta combinando las runas Ar, Laf e Is.

Armando, que se obtiene de la combinación de las runas Ar, Man, Dorn;

Arturo, cuyo nombre se obtiene de la combinación de las runas Ar, Dorn (thorn). Ur, Os;

Arnoldo, que se obtiene de la combinación de las runas Ar, Not, Laf y Dorn;

Bárbara; que se obtiene de combinar las runas Bar y Ar;

Dora, surge de las runas Dorn y Ar,

Doris, encuentra significado al combinar las runas Dorn e Is;

Fernando, surge de la combinación de las runas Fa (Fé, Fehu), Not (Nauthiz) y Dorn;

Gerardo, viene de las runas Gibur, Ar y Dor;

Iris deviene de las runas Yr es Is;

Irma, se puede formar con las runas Yr y Man.

Laura, tiene la combinación de las runas Laf, ur, Ar.

Sigfrido, viene de las runas Sig, Fa y Dorn;

Sigismundo, que viene de combinar las runas Sig (Sigis), Man y Dorn.

Al combinar, por ejemplo el significado de las runas Ar, Man y Dorn, podríamos obtener el siguiente significado: “Hombre de voluntad de piedra” o bien: “hombre de voluntad de fuego”. En forma similar, Dora, será la mujer de voluntad de fuego.

Asimismo, nombres de los países nórdicos, tienen su origen en las runas. Así: Irlanda, viene de la runa Yr, Islandia, viene de la runa Is, Germania de la runa Gibur y la runa Man. Asimismo, lugares emblemáticos, como Gibraltar, que viene de Gibur-altar.

El maestro Huiracocha, explica que “Los dos sistemas rúnicos, principales, recibidos de los germanos y escandinavos, se llamaban Futhork. En este sistema, cada letra rúnica representaba a un dios y aunque muchos de nuestros conocimientos mitológicos se han perdido, algunos se han conservado, como el Dios Tyr, Tins, etc. Tácito confesaba que esos caracteres rúnicos, tenían un cierto poder mágico asegurando incluso que el conocimiento de las runas fue privilegio de los sacerdotes -iniciados, sobre todo, en lo que se refiere a magia rúnica, como profecía. La degeneración de nuestras civilizaciones llevó a la especie humana a la concepción antropomórfica de sus divinidades, pero esto no invalida la teoría de que los pueblos antiguos reconocían, detrás de esos dioses a la existencia de fuerzas cósmico-mágicas y que así como el lenguaje humano era el exponente del Logos, del mediador de Dios, los caracteres grabados en esas rocas o lajas de piedras, era, por su las manifestaciones mágicas del propio Logos”.AlfabetoRunico

“Si un hombre puede actuar sobre las fuerzas cósmicas, mediante la pronunciación o vocalización de la palabra (mantras), puede también, conjurar o exorcizar por medio de las runas. Así como en el lenguaje de la comunicación la luz precedió al lenguaje común, el origen de la runa es divino. Alfarbios[2] que yacen bajo el polvo de vetusta bibliotecas, en Suecia, Noruega, y en otros países nórdicos, nos permitieron la clave de esa alta magia, hasta que en los archivos de la fraternidad Rosa-cruz fueron encontrados manuscritos que confirmaron y completaron las verdades transmitidas por dichas obras. De este modo fue posible traducir e interpretar obras de magia superiores a cuántas el oriente había proporcionado, confirmando la vieja sentencia latina: exseptentrione lux, ”la luz venga del norte”. Al descubrir teóricamente el poder de las runas, como agentes mágicos, faltaba su conexión con nosotros, como organismo”.

En la tradición nórdica, las runas son símbolos de importancia misteriosa y mágica, además de ser poderosas, pues sus energías son las que sostienen los nueve mundos del Yggdrasil. En Wikipedia, se lee que, en la mitología Nórdica, este árbol, “es un fresno perenne: el árbol de la vida, o fresno del Universo. Sus raíces y ramas mantienen unidos los diferentes mundos: AsgardMidgard,

HelheimNiflheimMuspellheimSvartalfheimAlfheimVanaheim y Jötunheim. Lo que nos recuerda a los nueve cielos que Dante encuentra en su “Divina Comedia”, las regiones de la Jerarquía celestial formada por tres triadas, la primera por: ángeles, arcángeles y principados; la segunda, por: potestades, virtudes y dominaciones. Y la tercera, por: Tronos, querubines y serafines.

Se explica además en dicha enciclopedia digital, que: “De su raíz emana la fuente que llena el pozo del conocimiento, custodiado por Mimir. A los pies del árbol se encontraba el dios Heimdall  que era el encargado de protegerlo de los ataques del dragón Niohoggr y de una multitud de gusanos que trataban de corroer sus raíces y derrocar a los dioses a los que este representaba. Pero también contaba con la ayuda de las nornas  que lo cuidaban regándolo con las aguas del pozo de Urd. Un puente unía el Yggdrasil con la morada de los dioses, el Bifrost , el arco iris, todos los dioses cruzaban por él para entrar en el Midgard. Recordemos que el arco iris, es sagrado en todas las cosmovisiones antiguas. Recordemos a la diosa Iris, única diosa alada del panteón griego, quien al igual que Hermes, era la portadora del sagrado caduceo, el caduceo de Mercurio y de Iris. Yggdrasil rezuma miel y cobija a un águila sin nombre que entre sus ojos tiene un halcón que se llama Veöorfölnir, a una ardilla llamada Ratatösk, a un dragón llamado Niohöggr y a cuatro ciervos, Dáinn, Dvalinn, Dunevrr y Durabrór. Cerca de sus raíces habitan las nornas.

En el Völuspá, el primer Canto poético de los Eddas, de la mitología nórdica y germánica, se narra que se riega el fresno sagrado,el alto Yggdrasi, el Árbol de la vida, con blanco limo. Resulta muy oportuno analizar estos pasajes de la mitología nórdica, a la luz de la auto-gnosis. El Árbol de la vida, aparece en todas las antiguas cosmovisiones. Para los mayas, el Árbol del mundo, es la Ceiba,la Ceiba Pertranda, árbol nacional de la república de Guatemala. Es conveniente entender que todas las mitologías podemos explicarlas a la luz de la Gnosis, pero encontrándoles explicaciones dentro de nosotros mismos. Es innegable que el Árbol de la vida, que se encuentra al centro del paraíso, se halla dentro de nosotros mismos y se corresponde con nuestra columna vertebral. Debemos aprender a regar sus raíces con el agua pura de nuestros pozos sagrados, nuestras gónadas o glándulas genitales y cambiar nuestra tierra filosófica actual, negra, desértica y estéril, por una tierra fértil de limo blanco purísimo y aprender a pedir el auxilio de lo divinal, de nuestra norna particular, nuestra bendita Madre, en uno de sus múltiples aspectos.

Referencias al pozo sagrado hay muchas en otras cosmovisiones En la cosmovisión Judeocristana, específicamente, en la Biblia, hay ejemplos maravillosos. En Génesis, Rebeca aparece por primera vez en la escena bíblica, con un cántaro sobre el hombro junto a un pozo de agua. Pertenecía a una familia de pastores en alusión a que pertenece al linaje de la fraternidad de la luz. En el relato de Rebeca, lo mismo que en muchos relatos bíblicos, es concurrente la escena junto a un pozo, a un manantial en referencia a los pozos íntimos de las gónadas o glándulas genitales donde se halla depositada la preciosa energía creadora. El encuentro de Rebeca, con Isaac, su futuro esposo, es maravilloso. Este ha salido a meditar al campo (Gn 24:63). La práctica de la meditación es antiquísima y no es exclusiva de la India; sino que se encuentra en todas las cosmovisiones. Venía del pozo del Viviente que me ve. Rebeca desciende del camello y se cubrió el rostro con su velo. El velo de Isis, el velo del misterio y que los mortales, no pueden retirar.

Otros pasajes ilustrativos del Antiguo Testamento, son los siguientes: “E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí. Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado. Pero cuando los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas, los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra. (Gn 26:17-20). A la luz de la hermenéutica gnóstica, es claro el simbolismo de la disputa entre filisteos e israelitas. Unos constituyen el pueblo lunar, el Ego, el conjunto de elementos indeseables de conducta, que quieren para sí, las aguas de la vida mediante el vicio de la fornicación. Los otros, el pueblo de Is-Ra.Él, representan al pueblo de Dios, a las partículas superiores del Ser que se nutren con las aguas de la vida mediante la no fornicación y la transmutación del ens seminis. Los siguientes versículos bíblicos ilustran con detalle la importancia que se daba en las antiguas escuelas esotéricas hebreas a la energía creadora.

“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua”. (Jer 2-13)

“¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan serán avergonzados; y los que se apartan de mí serán escritos en el polvo, porque dejaron a Jehová, manantial de aguas vivas”. (Jer 17:12)

“Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno. Y Jehová será rey sobre toda la Tierra. En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre”. (Zac 14:8-9)

“Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan”- (Is 58:11)

“Bebe el agua de tu misma cisterna, Y los raudales de tu propio pozo. ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, Y tus corrientes de aguas por las plazas? Sean para ti solo, Y no para los extraños contigo. Sea bendito tu manantial, Y alégrate con la mujer de tu juventud, Como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, Y en su amor recréate siempre. (Pr 5:15-19)

Las aguas de la vida, son las aguas espermáticas constituyen ese vidrio flexible y maleable de los alquimistas medievales. Por eso en el Cantar de los cantares, se lee: “Fuente de huertos, pozo de aguas vivas, que corren del Líbano”. (Cnt 4:15)

Así como en el Antiguo Testamento, el Evangelio da cuenta de la decisiva importancia de las aguas de la vida. Así da cuenta de ello, el diálogo de Jesús con la mujer samaritana, en el capítulo IV del Evangelio de Juan:

“Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad”. (Jn 4:7-18)

“Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. (Jn 7:37-38)

Las runas son el resumen del Universo nórdico y contienen o significan acciones, objetos, valores espirituales y culturales de diversos pueblos que las utilizaron; así como estimaciones originarias y cósmicas. Ya hemos dicho que la palabra runa significa susurro o secreto: “el susurro de los dioses” que nos hablan y nos conducen a través de ellas. Cada una de las veinticinco runas del futhark antiguo, está relacionada con algún dios, un árbol, un mineral o un vegetal determinado.

Arnoldo Krumm Heller –Huiracocha–, expone en el compendio de artículos de su obra: “Artigos”, que: “La degeneración de nuestras civilizaciones llevó a la especie humana a la concepción antropomórfica de sus divinidades, pero esto no invalida la teoría de que los pueblos antiguos reconocían, detrás de esos dioses a la existencia de fuerzas cósmico-mágicas y que así como el lenguaje humano era el exponente del Logos, del mediador de Dios, los caracteres grabados en esas rocas o lajas de piedras, era, por sí las manifestaciones mágicas del propio Logos. Si un hombre puede actuar sobre las fuerzas cósmicas, mediante la pronunciación o vocalización de la palabra (mantras), puede también, conjurar o exorcisar por medio de las runas. Así como el lenguaje de la comunicación la luz precedió al lenguaje común, el origen de la runa es divina”.

Ha de tomarse en cuenta que las runas son fuerzas misteriosas, aliados secretos de quien las opera mágicamente con múltiples propósitos esotéricos. La tradición enseña que las runas pueden ayudarnos para acercarnos a la divinidad, para comunicarnos con seres divinales, para influir sobre el clima, ayudar a las cosechas o sanar a los enfermos, para la buena ventura o para la protección.

Cada runa tiene significados esotéricos, propiedades espirituales, divinas y una relación con fuerzas de la Naturaleza o algún principio cosmológico y poder espiritual; a la vez que cada una está relacionada con un dios nórdico, como por ejemplo, la runa Tyr o Tiwaz, lleva el nombre del dios germánico Tiwaz o Tyr en la época de los vikingos; quien moraba en el cielo durante el día; por lo que la forma de la runa es de una flecha apuntando hacia el Cielo. La runa Dorn (thorn, thurs o purs), toma su nombre de los gigantes de la mitología nórdica, los jötunn o jotun; los gigantes con fuerza sobrehumana, los titanes de la mitología clásica, los nephilim hebreos. Pero, por otro lado; Huiracocha, en su “Curso rúnico”, explica que “En algunos menhires de España, encontramos figuras que se encuentran armadas con un martillo. Es el Dios Donar (Dorna) germano que representa al Thorn de la mitología nórtica con su maza en la mano que lanza a distancia para producir el rayo o la chispa. Sin la espina que punce, que hiera, no hay chispa, no hay brote de luz que emerja”. Explica además, que la diosa Fraya, tenía como escudo la runa Kaun (K) y Fraya significa redención de Pascua. Es la Ostara de los germanos, una antigua fiesta germánica que se celebraba en torno de primavera, en honor del dios Eostre, el dios de la primavera y de Ostara, diosa de la fertilidad asociada a la primavera, vinculada a la diosa griega del amanecer. Ostara, es a la vez, la diosa del “amanecer” y del “despertar”. Guido Von List, afirmaba que “Ostern” era el festival del matrimonio del dios Sol con la diosa Tierra y que concibieron a Ostara como una representación de las fuerzas femeninas generadoras. La festividad germana Ostara, es una de las ocho grandes festividades en la rueda del año, las ocho posiciones sagradas del Sol, precedida por Imbolc y seguida por Beltane. Se dice también que la runa Ar (Ansur o Ansuz) significa señor de Asgard y del Walhalla, que son dos de los numerosos nombres asignados a Odín.

Samael Aun Weor, en su obra: “El Matrimonio perfecto”, explica que: «Las enseñanzas del Zend Avesta a semejanza de los principios doctrinarios contenidos en El Libro de los muertos de los egipcios, contienen el principio Cristo. La Ilíada de Homero y la Biblia hebrea, así como los Eddas germanos y los libros sibilinos de los romanos contienen el mismo principio Cristo. Esto es suficiente para demostrar que el Cristo es anterior a Jesús de Nazaret. Cristo no es un solo individuo. Cristo es un principio cósmico que debemos asimilarlo dentro de nuestra propia naturaleza físico-psíquico-somática y espiritual, mediante la magia sexual».

Asimismo, explica que: «Entre los persas, Cristo es Ormuz, Ahura-Mazda, el terrible enemigo de Ahrimán (Satán), que llevamos dentro. Entre los indostanes es Krisna el Cristo, y el Evangelio de Krisna es muy semejante al de Jesús de Nazaret. Entre los egipcios, Cristo es Osiris y todo aquel que lo encarnaba era de hecho un osirificado. Entre los chinos es Fu-Hi el Cristo Cósmico quien compuso el I-King, libro de las leyes y nombró ministros dragones. Entre los griegos, el Cristo se llama Zeus, Júpiter, el Padre de los Dioses. Entre los aztecas es Ketzalkoatl, el Cristo mexicano. Entre los Eddas Germanos es Balder, el Cristo que fue asesinado por Hoder, dios de la guerra, con una flecha de muérdago, etc».

Más adelante, el Kalki Avatar explica que: «El nacimiento del ser humano en sexos separados fue un acontecimiento grandioso de la antropogénesis, que se realizó a través de muchísimos millones de años. El Edda germánico, después de describir maravillosamente la creación del mundo, relata la separación en sexos opuestos como sigue: “Inmediatamente decidieron los dioses crear la primera pareja humana. De un fresno formaron al hombre y le llamaron Askur. De un aliso formaron la mujer y la llamaron Embla. Odín les dio el alma; Villi les dio el entendimiento; Ve les dio la belleza y los sentidos. Y los dioses, satisfechos de su obra, se retiraron a descansar y a gozar a su mansión del Asgar, situada en el centro del Universo”».

«El relato del Edda sobre la destrucción del mundo es el Apocalipsis germánico. “La misma Naturaleza empieza a salir de su orden; las estaciones cesan de alternar; el terrible invierno, Fimbul, domina y dura tres años porque el Sol ha perdido su fuerza; entre los hombres ya no hay fe; la paz entre hermanos, parientes e hijos de una misma tribu ya no se observa; el sagrado deber de los germanos de respetar a los muertos, de cortarles las uñas y de enterrarlos se descuida; y el buque colosal en que, a la consumación de los siglos ha de embarcarse Hrimer, el gigante de la escarcha, con sus innumerables compañeros, para destruir a los dioses, destrozar su alegre y resplandeciente morada, el Valhalla y el Universo; este terrible buque acusador compuesto, solo de las uñas de los muertos no cortadas por ninguna alma piadosa, adelanta y crece a pesar de la pequeñez del material, hasta que la corrupción llega al colmo”».

«”Entonces, los monstruos, a quienes los dioses habían logrado encadenar, rompen las cadenas que les sujetaban; las montañas se hunden; las selvas se descuajan; los lobos, que desde el principio del mundo aullaban al Sol y a la Luna para devorar estos dos astros y que a veces ya los tenían medio agarrados, los alcanzan y los engullen para siempre; el lobo Fernis rompe sus ataduras y embiste con las fauces abiertas al mundo, tocando con una mandíbula al Cielo y con la otra la Tierra; y más las abriría si no le faltase espacio; la serpiente Midgar inunda toda la Tierra (porque el hombre se ha vuelto fornicario); los gigantes de la escarcha vienen en su buque de uñas desde el levante; por el mediodía se acercan las potencias del fuego destructor: Loki, Los surtur y los hijos de Muspel, para librar la última batalla decisiva de los Ases; las divinidades del Valhalla se preparan a recibir al enemigo; su vigía Hiendal, apostado a la entrada del puente que conduce a su morada, toca el clarín, y los dioses, en unión con las almas de los héroes muertos en combate, salen a recibir a los gigantes; la lucha empieza y acaba con la destrucción de ambos ejércitos; y muertos los dioses y los gigantes, comunicase la incandescencia de los del fuego al mundo, que todo se consume en inmenso holocausto purificador”».

«Un análisis de fondo sobre el Génesis y el Apocalipsis del Edda, nos demuestra que el punto clave tanto de uno como de otro, es la cuestión sexual. Sexualmente es creado el mundo. Sexualmente se divide el hermafrodita primitivo. Es un dios cuando no derrama el semen. Se convierte en un demonio cuando derrama el semen. Sexualmente es creado el mundo, y es destruido este, cuando los seres humanos se vuelven terriblemente fornicarios, cuando la gran Ramera, ha llegado al colmo de su corrupción; cuando la serpiente Midgar inunda toda la Tierra».

«Realmente, cuando el ser humano se acostumbra a derramar el semen nace la Gran ramera, cuyo número es seiscientos sesenta y seis. La fornicación corrompe al ser humano. Con la fornicación, el ser humano se vuelve terriblemente perverso, y entonces el mundo es destruido; los monstruos desconocidos de la Naturaleza, elementos que el hombre no conoce y que los dioses tenían encadenados, son desatados con las armas atómicas; las selvas se descuajan, los lobos del karma aúllan horriblemente; el lobo Fernis rompe sus ataduras y embiste con las fauces abiertas al mundo, tocando con sus mandíbulas al Cielo y a la Tierra. El karma es terrible, y habrá una colisión de mundos. En tiempos arcaicos ya hubo una colisión semejante y la Tierra, que estaba más cerca al Sol, fue arrojada a la distancia que ahora tiene. Ahora, este cataclismo se repetirá por ley del Karma. Entonces, como dice el Edda germánico, todo se consumirá en inmenso holocausto purificador».

En la obra citada, explica además el Avatar de la Era de Acuario que: «El lobo Fernis rompe sus terribles ataduras, como dice el Edda alemán. Cae el karma sobre la totalidad humana. Las divinidades del Valhalla combatirán al enemigo. La serpiente Midgar inunda toda la Tierra y el mundo está fracasado. La mitología germánica es nórdica. La sabiduría viene del norte. La primera raza fue devorada por los tigres de la sabiduría. Era una raza inmortal. La segunda raza fue arrasada por fuertes huracanes. La tercera raza se convirtió en pájaros. La cuarta en hombres-peces. La quinta en chivos. La cuna de la humanidad está en el norte. El Edda germánico es sabiduría nórdica. Los antepasados de los aztecas viven en la isla sagrada del norte. La sabiduría oculta vino del norte a la Lemuria, y de la Lemuria pasó a la Atlántida. Después de la sumersión atlante, la sabiduría quedó en aquellas tierras que formaron parte del continente atlante. La India nunca formó parte del continente atlante. Resulta absurdo pensar que toda la sabiduría antigua esté en la India. Si queremos buscar la sabiduría de la serpiente, la encontraremos en México, Egipto, Yucatán, etc. Estos países sí formaron parte de la Atlántida. Es urgente estudiar el Edda germánico, saberlo leer entre líneas, y luego investigar en la isla de Pascua, México, Yucatán, etc. El Edda germánico con su Génesis y Apocalipsis es pura magia sexual. En el sexo se halla la raíz de nuestro Ser. Necesitamos que la Serpiente nos devore. Necesitamos ser devorados por el Tigre. Primero nos devora la Serpiente, y después el Tigre».

El Verbo de Dios, en otra de sus obras, en “El Parsifal develado”, relaciona la lanza esotérica con la lanza de Odín (Wotán): “Es incuestionable que la lanza gnóstica-esotérica del Grial y aquella otra, la de los pactos mágicos ostentada por Wotán, son en el fondo una misma, el emblema de la fuerza sexual masculina, el phalo”. Explica además que: “La lanza esotérica-crística del santo Grial y la pagana lanza de los pactos ostentada por Wotán, es una misma y única lanza, asta o pica santa tenida por sagrada en todos los pueblos desde la más remota antigüedad”. Comenta, además que: “Un gran sabio dijo: «Hasta cierto punto, los troncos o tablas de la ley, donde Moisés escribiese por mandato de Jehová los preceptos del Decálogo, no son sino una doble lanza de las runas, sobre cuyo significado fálico no nos podemos detener, pero que al por menor puede verse en el segundo tomo de Isis sin velo”.

Respecto de Odín-Wotan, Huiracocha, explica en su obra “Logos mantram magia”, lo siguiente: “Votan o Wotan, era el gran dios de los antiguos alemanes, el dios del viento, representación del Aliento divino, del que nos habla Tácito. En Rusia hay un pueblo, los Votajas, que hablan un idioma parecido al sánscrito y que conserva voces mayas. Por eso, no es extraño que volvamos a encontrar en Yucatán y Guatemala, al Dios Votan, con el mismo nombre. Votan, dicen los mayas, fue el que sopló el aliento a los hombres por la nariz, estableciendo siete familias después de haber pasado por la ciudad de las trece serpientes, y dejando a su cuidado siempre, una vestal, una mujer… El culto de Votan, en México, se conservó hasta 1691 en cuyo año el obispo Núñez de la Vega hizo quemar todas las imágenes del dios en mitad de la plaza pública. Votan era también la denominación de corazón y yo encontré en Guatemala un dibujo antiguo con determinado símbolo, que es exactamente lo que más tarde han venido a ser y a representar los jesuitas con el corazón de Jesús… Nihil novum sub sole. Entre las tradiciones mayas, se dice que Votán fue el fundador de Palenque, la ciudad sagrada de Chiapas, donde gobernó el sumo sacerdote Pacal.

Ampliando lo anterior, el Quinto de los Siete, en su obra: “La doctrina secreta de Anahuac”, explica que: «En el libro magistral de De Bourbourg, Votan, el semidiós mexicano, al narrar su expedición, describe un pasaje subterráneo que seguía su curso bajo tierra y terminaba en la raíz de los cielos, añadiendo que este pasaje era un agujero de sierpe, de culebra, y que él fue admitido en él porque él mismo era un “Hijo de las sierpes”, o sea, una Serpiente. (Alguien que había sido devorado por la Serpiente)». «Los sacerdotes asirios llevaban siempre el nombre de su Dios. También los druidas de las regiones celto-británicas se llamaban serpientes. “Soy una serpiente, soy un druida”, exclamaban. El Karnak egipcio es hermano gemelo del Carnac británico, significando este último el monte de la Serpiente.” De Bourbourg indica que los jefes con el nombre de Votan, el Quetzalcoatl o deidad Serpiente de los mexicanos, son los descendientes de Cam y Canaán. “Yo soy hivim”, dicen ellos. “Siendo un hivim, soy de la gran raza del Dragón (Serpiente). Yo mismo soy una serpiente, pues soy un hivim”».

Juan Ricardo Céspedes, en su obra: “Las runas y el sendero de la iniciación” recomienda abordar “el conocimiento y práctica rúnica con el enfoque de una ciencia esotérica que paulatinamente produce una transformación interior y trascendental de manera similar a lo que acontece con la alquimia y el tantrismo Shivaista”. Explica además que, en los tiempos antiguos, las runas “hacían referencia principalmente a un significado oculto y gnóstico” y que también eran usadas con fines rituales. Para el autor, al incursionar en el misterio de las runas: “lo realmente importante es develar la gnosis eterna allende de las circunstanciales estructuras socioculturales e históricas, la lengua de los pájaros cuya procedencia es la Atlántida, hiperbórea y lo eterno e infinito”.

En relación con otra ciencia esotérica, la Cábala, Arnoldo Krumm Heller –Huiracocha–, expone en la compilación de artículos de su obra: “Artigos”: Tenemos en español una palabra curiosa: calar, que usamos comúnmente, para expresar el acto de marcar los productos (por ejemplo, calar tejidos o metales). Llamamos, también, calar la acción de cortar en las sandías y los melones para comprobar la maduración. Y decimos calar, cuando ponemos la bayoneta en posición de invertir contra el enemigo. En suma, calar quiere decir penetrar el motivo, la razón o el secreto de una cosa desconocida. Entre los pueblos antiguos del norte, calar o cabalar era el acto de trazar o esculpir inscripciones en las piedras. Fue de este vocablo (de este verbo) que se originó la palabra Cábala que quiere decir tradición. Por eso podemos ver que Cábala lejos de ser un término hebreo, como mucha gente supone es una expresión genuinamente latina”.

El Presidente fundador de las instituciones gnósticas contemporáneas, en su obra “Rosa ígnea”, explica que el conocimiento de la magia rúnica, es tan antiguo como el mundo y pertenece a las grandes escuelas de Misterios internos. Explica que hay una íntima relación entre las runas y la magia elemental. Cita como ejemplo, la hierbabuena de menta, que está relacionada con las runas Ar, Tyr y Man. Explica que la runa Ar, representa a Dios dentro del ser humano, “a las fuerzas divinas actuando dentro del ser humano y el ara sagrada de la vida”, la runa Tyr, “representa la Trinidad divina reencarnándose a través de la rueda de nacimientos y de muertes” y la runa Man, representa al ser humano. Explica además que las jerarquías divinas de la hierbabuena de la menta, sintetizan sus actividades en las runas Is, Rita y Gibur. “Is es el Phalo, en el que se encierra todo el poder de las tres fuerzas sexuales. Rita es la rosa que representa la justicia divina. Gibur es la letra G de la Generación”. Explica además que nuestra letra “S”, se corresponde con “la runa Sig y cuando la vocalizamos, se producen rayos en la atmósfera interna, que tienen el poder de despertar el Kundalini” y que la runa Dorn o Thor, favorece el desarrollo de la voluntad consciente. Asimismo que la fuerza de la voluntad es la runa espina (Dorn), y el movimiento (runa os) que está simbolizado por el signo Olin de los mexicas. Indica que “Las runas espina y movimiento, encierran el secreto de nuestra liberación. Hay que tener fuerza de voluntad para poner en movimiento el Kundalini”. Afirma además que: “Algunas beldades inefables danzan delante de ti, con la danza sagrada de las runas”. “Danzan las beldades con la danzas de las runas”. “Resuena la música de las esferas entre los ámbitos divinos, y en el templo de los dioses las beldades danzan las runas sagradas”. Así que, perfectamente, se puede danzar con las 18 runas del Fhutark proto germánico y ejercitarnos con una gimnasia rúnica en movimiento.

La tradición confiere también un uso mágico, como de oráculo, como uno de los métodos de la maravillosa ciencia de predicción o interpretación intuitiva a las runas; similar al de las cartas del tarot, del I Chin chino y del tzité maya. Al extender las cartas, fichas o piedras de las runas, se pueden usar como tarot y cada uno de los discípulos puede aprender a echar las cartas con las runas cuando cae boca abajo. Estas runas son, pues, luz, y podemos hacerlas visibles por medio de la magia rúnica. Los secretos de las runas unidas a los 12 signos del zodíaco, hacen los grados del camino iniciático. En la actualidad, la mayoría de expertos reconocen 25 caracteres rúnicos o runas; aunque otros sugieren 33.

Las runas constituyen uno de los métodos más antiguos, utilizados como oráculo, la magia y la predicción del futuro. Los antiguos nórdicos las utilizaban para encontrar respuestas a las preguntas que estaban por encima de su comprensión. De manera que para acceder a una adecuada interpretación de su lectura, es conveniente ser merecedor del don de la revelación, de la intuición y la Gnosis kardias. Ejercitarse en el conocimiento imaginativo y por inspiración, para acceder un día al conocimiento por intuición. Su interpretación puede dilucidarse a través de los sueños, de la meditación y de aprender a colocar la mente, el intelecto, al servicio del corazón, es decir, aprender a escuchar la corazonada, la voz interior, la voz del Íntimo, del dios interno. Asimismo, Lisa Peschel, en su obra: “Guía práctica de las runas”, advierte que las runas están para guiarnos en relación con la solución de nuestros problemas, mostrándonos lo más probable que puede suceder, dándonos variables y sugiriéndonos cómo deberemos comportarnos si el suceso aconteciera. “Igual que una carta astral, una lectura de runas es un mapa de algo que es probable que suceda”, dada nuestra “orientación en el mundo en el momento de formular la pregunta. No es un absoluto”.

Juan Ricardo Céspedes, en la obra ya citada, recomienda hacer la interpretación de “los símbolos mágicos rúnicos desde un punto de vista gnóstico e iniciático. Específicamente se requiere de la gnosis propia de alguien que posee la actitud de un Kshatriya (perteneciente a la casta real guerrera de la antigua civilización hindú), del guerrero-mago iniciado que se rige por valores como el valor y el honor en medio de un proceso de despertar y mutación constantes”.

Las runas como oráculos, se encuentran en diferentes presentaciones, ya sea tallada en piedra, madera, hueso, metal o alguna superficie dura. Se dice que, antiguamente se grababan con sangre o se imprimían al fuego. En muchas presentaciones, se usa el futhark antiguo, con 24 piedras o tablillas grabadas con las runas y una piedra en blanco. También se presentan como cartas, en forma similar a las cartas del tarot a fin de transmitir con mayor facilidad los mensajes del oráculo. Huiracocha, en su “Curso esotérico de magia rúnica”, explica al respecto que: “Al extender las cartas –pues ya daremos también las runas como tarot y cada uno de los discípulos aprenderá a echar las cartas con las runas cuando cae boca abajo, una vez de significar lo Eterno, es símbolo de lo temporal, lo efímero, lo pasajero, de aquello que termina y acaba pronto”. Algunas cartas rúnicas se leen solo en un sentido, ya sea si aparecen en su posición frontal o invertida. Las restantes, tienen doble significación según si caen en posición normal o “paradas” como si al lanzarlas, caen invertidas. Como es usual en los diferentes métodos de predicción, hay que barajarlas previamente y si son piedras o fichas, agitarlas para que no queden dispuestas a voluntad de quien las opere. Es aconsejable lanzarlas sobre una superficie suave o lienzo. Un método usual de lectura, es el círculo rúnico con las 12 casas o signos zodiacales, de manera que se inicia la lectura con la primera carta colocándola en el signo correspondiente del consultante y luego se van colocando de izquierda a derecha, en el sentido de las agujas del reloj, las restantes runas, que se van eligiendo con los ojos cerrados y dejándose llevar por la intuición al elegir la carta. Otros recomiendan colocar cada runa, en el círculo rúnico, según lo que el corazón indique.

Estas son símbolos o sellos simplificados que representan fuerzas cósmicas que se corresponden con cada individuo que sabe manejarlas. De manera que quien realice un trabajo mágico con las runas, establecerá una conexión energética con las fuerzas divinas que les corresponden; con lo que pueden producir cambios extraordinarios en el mundo interior de quien las sepa operar. Para ello, hay que comprender que en los ejercicios rúnicos, se encuentra una gimnasia especial, que permite fortalecer los músculos tensores; mediante la adopción de cada postura sagrada o runa; pero a la vez, se practica la oración y vocalización de mantras, la concentración, imaginación, voluntad y manejo de fuerzas o hidrógenos superiores para el crecimiento interior.Gimnasia rúnica

Son excelentes herramientas de trabajo mágico. Tal es el caso de la elaboración de talismanes y amuletos. También nos pueden ayudar en el crecimiento interior al cantar sus mantras correspondientes de manera vibratoria, de tal forma que el sonido propio llegue hacia el centro mismo de nuestro Ser, provocando un éxtasis que eleve nuestro espíritu. Como ocurre con los diversos talismanes, el maestro rúnico, al tallar, bordar o preparar el talismán, no solo conoce el significado de cada runa, sino que siente una conexión energética con ellas. Se puede sentir, pero es difícil explicar con palabras. Esa conexión permite el vertido de energía del Ser en la runa, talismán o amuleto. Esa energía del Ser del orfebre o tallador rúnico sintoniza con la energía del Ser de la persona a la que se le entrega el talismán. Algunos talismanes rúnicos, tienen funciones específicas, como es el caso de la runa Os u Odal, que antiguamente se usó como amuleto protector contra los trols, es decir, los ogros de los cuentos de hadas y otras influencias malignas. Huiracocha, explica en su “Curso rúnico”, que la runa Tyr, como talismán, como potencialidad atractiva de suerte significa armonía

Con justa razón, Ralph Blum en su obra: “La magia de las runas”, afirma que: “El lema de las runas podría ser las mismas palabras que fueron talladas sobre la puerta del oráculo de Delphi: Conócete a ti mismo. Las runas son un maestro”. Afirma además que: “Cuando consultas las runas, estás consultando al Ser, la acción propia del guerrero espiritual. Desde esta perspectiva cada uno de nosotros somos un oráculo. Consultar las runas te pondrá en contacto con tu propio guía interno, con la parte de ti que sabe todo lo que hay que saber para tu vida en este momento”.

Afirma además Blum que: “Consultar las runas te permite pasar por alto lo estricto de la razón, los grilletes del condicionamiento y el impulso del hábito. Durante el breve lapso de tiempo de interacción con las runas, estás decretando una zona libre en la que tu vida es maleable, vulnerable y está abierta al cambio. Vivimos en una era de discontinuidad radical. Las lecciones se presentan cada vez más rápido, mientras que nuestras almas y el Universo nos empujan hacia un nuevo crecimiento. Las aguas familiares de repente nos parecen peligrosas, con bajos inexplorados y cambiantes bancos de arena. Los viejos mapas son obsoletos y requerimos de nuevos instrumentos de navegación. Y el hecho ineludible es que ahora tú eres tu propio cartógrafo. Así como los vikingos usaron la información proporcionada por los maestros rúnicos para navegar bajo cielos nublados, ahora tú puedes usar las runas para modificar el curso de tu propia vida. Un cambio de rumbo de unos cuantos grados al principio de un viaje significará una posición totalmente diferente en altamar”.

Afirma además que: “Las interpretaciones de las runas usadas para adivinación son desconocidas. Mientras que el legomonismo –la transferencia de sabiduría a través de la iniciación – era practicado antiguamente por los maestros rúnicos, sus secretos no fueron registrados, o si lo fueron, no sobrevivieron. En tiempos antiguos las runas y sus símbolos eran empleadas por los guerreros resueltos a conquistar. Tengo la esperanza de que las runas en su uso contemporáneo sirvan al guerrero espiritual: aquél cuya búsqueda es la de sostener batallas consigo mismo, cuya meta es el cambio de sí mismo”.

A continuación aparece cada runa del proto germánico, su valor numérico, sus otros nombres, letra latina que le corresponde, su relación astrológica, piedra, color y significado.Relaciones rúnicas

Relaciones rúnicas 15 a 18

[1] Historiador, senador, cónsul y gobernador del imperio Romano

[2] Libros antiguos

Curso de magia rúnica

Durante tres semanas del mes de noviembre de 2018, el Misionero gnóstico internacional William CortezWhatsApp Image 2018-11-22 at 11.40.40 PM, facilitó, a la luz de la Gnosis, el curso de Magia rúnica en dos sedes alternas de Gnosis Guatemala: los días lunes y jueves, propició aprendizajes en el Centro de cultura holística “Argos”; asimismo, los días martes y viernes, medio sus conocimientos en el tema en el espacio de cultura alternativa “El Portal”.

El misionero Cortez, inició los estudios gnósticos en la ciudad de San Miguel, El Salvador. Se formó como misionero gnóstico en Guadalajara, México donde tuvo oportunidad de recibir enseñanzas directas del Kalki Avatar, así como de la maestra Litelantes. Desde entonces, en su labor misional, ha aportado sus saberes y comprensión a múltiples estudiantes en interesados en saber Qué es Gnosis, en Monterrey, México, así como en  diferentes escuelas gnósticas en Guatemala, en especial, en el Movimiento Gnóstico Cristiano Guatemalteco y la entonces, AGEACAC, donde entre otras labores, fungió como Abad, de su Monasterio. Ha realizado misión en Paraguay, Uruguay, Argentina, Brasil, Colombia y en El Salvador.

Durante los días de realización del curso de Magia rúnica, se aprendió acerca de las grafías del proto-Futhark o Futhark iniciático, de 18 caracteres, así como del Futhark, antiguo de 24 letras, runas o símbolos rúnicos usados antiguamente en Europa, en especial por los nórdicos (pueblos germánicos y escandinavos); pero también por otros pueblos de América, en particular, los mayas del sureste de México, Honduras y Guatemala; así como por pueblos de Asía y África.WhatsApp Image 2018-11-24 at 11.33.42 AM (1)

Se aprendió sobre el significado y simbolismo de cada runa, su gimnasia esotérica, asociada a oraciones y mantras, posturas sagradas, aprovechamiento de energías cósmicas e internas; tal como se enseña en las escuelas gnósticas, asimismo enseñó a realizar la danza de las runas y realizó talleres prácticos con los asistentes. Trasladó sus saberes acerca de los talismanes rúnicos y, en el campo de la ciencia de las predicciones y el Arte ciencia de los oráculos, explicó el método de predicción nórdico, el oráculo vikingo u oráculo rúnico, Runascon principios similares a las cartas del tarot, la Cábala, las piedras del oráculo hebreo, conocidas como Urim y Tummin de las cuales hay abundante registo en el Antiguo Testamento, los goralot hebreos ampliamente expuestos en la Biblia, el tzité maya, el I Ching, chino, la interpretación de sueños; entre otros.WhatsApp Image 2018-11-18 at 9.00.59 PM

A lo largo del curso se hizo una excelente correlación holística entre la Gnosis eterna y universal, las enseñanzas de Samael Aun Weor, Huiracocha y otros autores especializados en la magia de las runas, así como con la cosmovisión de los pueblos nórdicos , sus libros sagrados y tradiciones, su relación con la Cosmovisión gnóstica y otras cosmovisiones. Derivado de los aprendizajes, se elaboraron y afinaron textos de estudio de cada una de las runas sagradas, mismos que serán publicados oportunamente en el presente blog. Conclusión: ¡Un potente y extraordinario curso!

Los grupos gnostizantes de apoyo espiritual

El Coloquio internacional sobre los orígenes del gnosticismo o Coloquio de Mesina, “una reunión de eruditos y expertos académicos en Gnosticismo que tuvo lugar del 13 al 18 de abril de 1966, en la Universidad de la ciudad de Mesina, Italia; tuvo el propósito de examinar la cuestión de los orígenes del gnosticismo desde el punto de vista de la historia de las religiones. En el marco del coloquio se definieron palabras, como Gnosis, Gnóstico, Gnosticismo, Pregnóstico, Protognóstico y Gnostizante. Según lo acordado por los académicos, este se encuentra bastante próximo por su significación a “pre-gnóstico”, ya que el vocablo hace referencia a rasgos que poseen analogía con el gnosticismo, pero integrados en un sistema no gnóstico. Preferimos usar el adjetivo “pre-gnóstico” para aquellos casos que se presentan como anteriores a los grandes sistemas del siglo II y siguientes, y “gnostizante” para los contemporáneos y posteriores.

El Kalki Avatar en el capítulo titulado Antropología Gnóstica de su obra: “Doctrina secreta de Anahuac”, reconoce dichas definiciones y afirma que el término gnostizante, incuestionablemente se encuentra muy cerca de pregnóstico[1] por su significación, ya que el vocablo, en realidad, stricto sensu, se relaciona con aspectos intrínsecos que poseen cierta similitud con el Gnosticismo universal, pero integrados en una corriente no definida como Gnosis. En cierta medida, tal como lo afirman algunas escuelas gnósticas, el término puede referirse a una labor de enseñanza tendente a promover la Gnosis. Sin embargo, en nuestra comprensión del término, en este caso, esa labor no se realiza explícitamente como gnóstica, sino más bien en un contexto más abierto y libre asociado a espiritualidad, holismo, transdisciplinariedad, mística, despertar espiritual, meditación, búsqueda de la verdad, liberación espiritual, diálogo interreligioso, ecumenismo, religión comparada, rescate de cosmovisiones antiguas; entre otros.

El concepto ha sido utilizado por diferentes autores, como Xavier Alegre en su disertación sobre “El concepto de salvación en las Odas de Salomón: contribución al estudio de una soteriología gnostizante y sus posibles relaciones con el cuarto evangelio”, por Domingo Muñoz León, en su obra: “Palabra y gloria Excursus en la Biblia y en la literatura intertestamentaria”, Sofía Torallas Tovar en su obra: “Gramática de copto sahídico” y por Henri Charles Puech, en su obra: “En torno a la Gnosis”, para citar algunos estudiosos que han usado el término.

Es gnostizante a la vez todo planteamiento, práctica o enseñanza espiritual que sin reconocerse como Gnosis, propone la vía del auto conocimiento o conocimiento de sí y la necesidad de la experiencia mística directa para el logro de transformaciones íntimas. Asimismo se refiere a las corrientes espirituales que sin definirse o sin ser clasificadas como gnósticas, abordan el asunto de la salvación, santidad, iluminación o iniciación espiritual y en última instancia, la Auto realización íntima del Ser; desde la perspectiva de la necesaria interiorización y desarrollo de valores espirituales o partes del Ser que yacen dentro del mismo ser humano. En este sentido, serán gnostizantes diferentes corrientes docetistas[2] y soteriológicas[3] no asociadas directamente con el Gnosticismo universal y que planteen que la salvación no proviene de aceptar o creer en el Jesucristo histórico, o en un dios revelado, un iluminado o gurú; sino en la auto perfección o en el desarrollo y elevación del nivel del Ser. Son gnostizantes también las corrientes que, sin definirse o clasificarse como gnósticas, reconocen y valoran el conocimiento de los misterios divinos mediante la revelación y la intuición.

Conforme a lo anterior, es posible encontrar elementos gnostizantes en las diferentes religiones antiguas, como el Judaísmo, Hinduismo, Budismo, Taoísmo y el Islam, si expresamente en ellas, se da importancia al conocimiento de sí o de la divinidad y a la búsqueda de la salvación por la vía del conocimiento. Como ejemplo de lo anterior y tal como lo apunta Henri Charles Puech, fuera de ambientes definidos como gnósticos, la Cábala hebraica, será una corriente gnostizante. De esta cuenta, es fácil encontrar elementos gnostizantes en diferentes propuestas del Esoterismo y del Hermetismo, así como en el Platonismo y Neoplatonismo, en obras de Alquimia, Teosofía y Antroposofía, así como en las obras de Jorge Adoum, Sivananda, Castaneda, Eckart Tolle, Gurdjieff y Ouspensky; entre otros. Según algunos autores, como el teólogo Ghislain Lafont y Peter Sloterdijk ideas gnostizantes se encuentran en filósofos como Heidegger y Schelling. Todas ellas, dejan de ser gnósticas, cuando se alejan del propósito esencial y la Teología de la Gnosis

Una organización o grupo será gnostizante cuando sin definirse como gnóstico consolida una gran diversidad de corrientes espirituales presentes, por ejemplo, en el Cristianismo contemporáneo, particularmente en el Catolicismo y el Protestantismo, donde pueden encontrarse personas con cierto nivel de satisfacción de la práctica de su creencia, pero con algunas inquietudes no resueltas y que a la vez tienen mente abierta para escudriñar otras posibilidades, sin alejarse de su creencia o práctica espiritual ya elegida. También en practicantes del Budismo, la Yoga, el Taoísmo, la medicina tradicional china, el Chi Kung o el Tai chi, así como en interesados, a diferentes niveles, en las diferentes corrientes New Hage, en el Ho’ponopono, Curso de Milagros, Reiki, Constelaciones familiares, Canalizaciones, Regresiones a vidas pasadas, interpretación de sueños, métodos de predicción, como el tarot, el I Ching, el Tzité, las runas y otros, la magia, la Astrología, Método Silva de control mental, Mindfulness, escuelas de meditación, tantra sin fornicación, chamanismo, feminismo de la Diosa; entre otros.

Conforme a la propia definición, un grupo de esta naturaleza, no se cataloga como una escuela gnóstica, dado que, en palabras del Avatar de la Era de Acuario, “el Gnosticismo es un proceso religioso muy íntimo, natural y profundo. Esoterismo auténtico de fondo, desenvolviéndose de instante en instante con vivencias místicas muy particulares, con doctrina y ritos propios. Doctrina extraordinaria que fundamentalmente adopta la forma mítica y, a veces, mitológica; liturgia mágica inefable con viva ilustración para la conciencia superlativa del Ser.”. Es característica de los sistemas gnósticos definidos: la caída, la Esencia embotellada entre el Ego, los tres factores de la Revolución de la Conciencia, la no fornicación y valoración del Ens seminis o energía creadora, la Auto gnosis sintetizada en el postulado griego “Gnosce te ipsum” (conócete y conocerás al Universo y a los dioses) y en la salvación entendida como la Auto realización íntima del Ser a base de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios. Es de entender que los sistemas gnósticos definidos, no necesariamente están asociados al Gnosticismo contemporáneo, en particular a la Gnosis Samaeliana. Hay sistemas gnósticos definidos en el Hinduismo, en el Advaita, el Gnana Yoga, el Sufismo, el Catarismo, así como en otros sistemas neo gnósticos; entre otros.

En dicha organización o agrupación pueden participar personas que durante algún tiempo han estado en la búsqueda de respuestas a inquietudes existenciales agudas, como las siguientes:

Sentirse “bichos raros” o incomprendidos por cierto desencanto, extranjería o rechazo a las condiciones anormales de vida, el snobismo, las modas o los diferentes productos de hipnosis colectiva.

  • Tener o haber tenido experiencias místicas, en principio, inexplicables; encuentros con lo milagroso o paranormal, tales como experiencias de desdoblamiento astral o “despertar” en el mundo astral, visualización del aura o contacto con seres elementales de la Naturaleza.
  • Percibir corazonadas, presentimientos, sueños dramáticos o recurrentes y revelaciones.
  • Tener hijas o hijos índigo, así como vivir o estar en contacto con “niños de ahora”.
  • Haber tenido, tener contactos o conocer personas contactadas por hermanos mayores provenientes de otros planetas.
  • Sentir llamados espirituales inspiradores.

Para dar una adecuada respuesta a las inquietudes, necesidades y búsqueda surgidas de personas, en apariencia, con intereses diversos, se emplea el principio holístico que enseña que “la diversidad es la unidad” proponiendo conexiones y puentes para dar atención esos diversos intereses, necesidades y problemas y procurando la más adecuada mediación. En este sentido, se hace uso de diferentes herramientas pedagógicas y espirituales, entre las cuales están:

  • El diálogo interreligioso,
  • la adecuada explicación e interpretación hermenéutica,
  • el apoyo de adecuado material documental, presentaciones, testimonios, videos, películas
  • el ecumenismo,
  • la tolerancia,
  • el uso correcto del método de religión comparada
  • la comprensión de la unidad de la experiencia mística
  • los principios religiosos,
  • el respeto a otras creencias y prácticas espirituales,
  • el Ahimsa y la solución de conflictos mediante el consenso y la no identificación o desapego,
  • la investigación, la reflexión, la experimentación y comprobación;

Clave será el diálogo horizontal, la mayéutica y la Dialéctica de la conciencia, que se permita la libre emisión del pensamiento, que se defina que no hay un “jefe” o “gurú”, sino que existe la posibilidad permanente de que “todos pueden aprender de todos”. Es así como, si hay necesidad de abordar un tema del ars-ciencia de predicción, ya sea el tarot u otro; se buscará en el grupo a la persona o personas idóneas. Lo mismo con interpretación de sueños, regresiones, meditación en movimiento, Ho’ponopono, grupos de lectura de libros sagrados o de nuevo pensamiento, procesos de perdón, grupos de oración consciente, constelaciones familiares, medicina holística, sanaciones milagrosas, trofología o ciencia de la alimentación sana, permacultura, propuestas de vida digna o vida en plenitud u otro tema de interés del grupo. Esencial será que la reunión o propuesta resulte teórico-práctica y que permita la experimentación y comprobación.

Otra característica de los grupos de apoyo gnostizantes es la familiaridad y horizontalidad. Desde un principio, quien participa del mismo tiene derecho de aportar y de recibir ayuda. Puede formular las preguntas que le inquieten, plantear sus interrogantes sin restricción, sin esperar a que se tenga que programar  el contenido correspondiente. Es decir, no hay un programa de estudios definido. Los aprendizajes se van dando conforme a las inquietudes, intereses, necesidades y problemas planteados. De esta manera se propicia un aprendizaje significativo. Se programa o aborda lo que las y los integrantes quieren, claro está dentro del contexto del propósito, enfoque, principios y temáticas generales del grupo; no desde la perspectiva de quien lidera o de un consejo directivo, que no existe formalmente, como es usual en los grupos de apoyo, grupos de 12 pasos y grupos de trabajo egorector, en general.

De esta manera, los integrantes del grupo gnostizante van llegando al descubrimiento o reconocimiento de que existen elementos comunes en las revelaciones, corazonadas, experiencias o inquietudes que han tenido, tanto ellas o ellos, como otras personas. Esto les permite evidenciar la unidad en la experiencia mística, lo que los lleva a auto descubrirse como parte de una gran familia de seres humanos buscadores de la verdad divina.

En tal sentido, la Gnosis de manera tácita o implícita actúa como catalizador para hacer síntesis de esas expresiones espirituales. En dicha amalgama, admite elementos protognósticos y pregnósticos porque no tiene una finalidad exclusiva de llevar a los participantes del grupo hacia una escuela gnóstica definida, aunque no desestime la posibilidad de la conversión o adhesión de alguno de los integrantes a una escuela gnóstica, ya que por principio sí lo pretende, pero respetando la madurez y comprensión espiritual de cada participante. En este sentido, se admiten en los grupos, personas ya familiarizadas o afines con la Gnosis o estudiantes gnósticos; quienes pueden, eventualmente abordar temáticas gnósticas comprensibles para el resto de integrantes, que sean fáciles de digerir y no conduzcan a contradicciones con principios espirituales generalmente aceptados o que generen polémica. Eso sí: respetando la libre participación y la generación de propuestas o contenidos afines a la Gnosis. De esta manera, en determinados contextos, puede citarse frases de Samael Aun Weor u otros maestros gnósticos, pero enmarcado en un contexto de citación de diferentes mensajeros de lo alto, como Jesús, Buda, Krishna, Lao Tse, Mahoma y diversos autores espirituales o esoteristas que permita consolidar una propuesta altamente ecuménica.

Dentro de su participación voluntaria, los miembros del grupo, tienen la libertad de continuar o abandonar el mismo grupo, así como de continuar con sus creencias, prácticas y búsqueda espiritual, como también ubicarse en corrientes espirituales afines a las escuelas gnósticas. El grupo tiene la finalidad de apoyar en su búsqueda y crecimiento interior a los integrantes, conforme a su grado de desarrollo interior, siempre y cuando respeten las normas del grupo y a los restantes integrantes.

Una de las razones del funcionamiento de grupos gnostizantes obedece a que la Gnosis, como escuela de desarrollo interior, autoconocimiento y salvación se encuentra en un nivel terciario o universitario de conocimientos teórico prácticos y de formación espirituales. Idealmente, sus estudiantes, deben haber avanzado previamente en otras escuelas esotéricas y espirituales que les haya proporcionado formación de nivel medio o secundario y hasta primario. Resulta que muchos aspirantes o estudiantes de primer ingreso en la Gnosis o incluso estudiantes de Segunda cámara han saltado del nivel elemental a la Gnosis. Al desconocer enseñanzas del Rosacrucismo, la Masonería, la Yoga, la Teosofía, el Hermetismo, entre otros, llevan muchos vacíos en su formación, lo que les dificulta la comprensión de la verdad gnóstica, su cuerpo de doctrina, fines y objetivos.

El grupo gnostizante, funciona entonces como vía de sanación emocional y espiritual, empoderamiento místico y generador de auto estima en sus integrantes al saberse comprendidos y parte de una gran familia espiritual. Funciona a la vez como puerta de entrada a formas más elevadas de espiritualidad, como vía para conocer otras escuelas o corrientes espirituales, más afines a las necesidades y madurez espiritual de los integrantes y, finalmente, como vía para el ingreso a los estudios gnósticos, con la esperada preparación previa. Su administración es abierta, en forma similar a la de los grupos de los 12 pasos, pero contextualizada al mundo del siglo 21, en el que pueden haber reuniones presenciales o no, pueden organizarse reuniones virtuales, por ejemplo, vía Skype o bien aprovechar las redes sociales que proporcionan las nuevas tecnologías. Un ejemplo de principios que pueden sustentar un grupo gnostizante, son los siguientes:

  • Es un grupo de apoyo para el crecimiento interior de sus miembros.
  • Es un grupo de orientación espiritual, con principios holísticos, transdisciplinares y sin sectarismos.
  • Sus miembros se esfuerzan por hacer que su luz brille y por sentir la presencia divina en su interior.
  • Promueve el desarrollo de valores positivos, el conocimiento interior, el despertar espiritual y el desarrollo de las facultades usualmente adormecidas en el ser humano.
    Fomenta la explicación de fenómenos metafísicos, misterios y principios eternos.
  • Impulsa el retorno a la Naturaleza y el cultivo de la vida sana de manera multidimensional.
    Motiva la libre participación de los miembros y en consecuencia, es respetuoso de la libertad de expresión con seriedad, madurez y responsabilidad.
  • En el grupo son válidas las discusiones para intercambio de criterios y enriquecimiento de los integrantes.
  • Cada integrante del mismo se responsabiliza de respetar a los demás integrantes, evitar expresiones ofensivas, mensajes negativos o irrelevantes, así como promover o participar en polémicas desgastantes.

Contrario a lo que muchos entienden por Gnosis, el concepto Gnosis, estrictamente no se refiere a todo tipo de conocimiento, sino únicamente al conocimiento de sí que lleva a Dios. Para tal efecto, nos apoyamos en la definición que da Henri Charles Puech en el capítulo titulado “Fenomenología de la Gnosis” de su obra: “En torno a la Gnosis”: “«Gnosis» (gr. Gnôsis) significa «Conocimiento», tomada la palabra en un sentido absoluto. De manera más especial, en los sistemas religiosos de los que constituye el fondo, la gnosis aparece como un conocimiento que trae consigo y procura por sí mismo la salvación, una ciencia liberadora o salvadora, un saber que es en sí y por sí mismo salvación. Se llama o puede llamarse «gnosticismo» —y también «gnosis»—a toda doctrina o actitud religiosa fundada sobre la teoría o la experiencia de la obtención de la salvación mediante el Conocimiento”[4] y que como bien aclara el autor, la Gnosis es un estilo de vida comportamiento concreto y existencial, donde hay que prestar atención a la “antropología y a la soteriología de la Gnosis, así como a su lenguaje: a su vocabulario técnico, a sus palabras-clave, a sus términos y a sus símbolos… y, en particular, a sus expresiones líricas [5];  es decir, es toda una cosmovisión propia, la cosmovisión gnóstica.

Siguiendo con lo apuntado por Puech, “los análisis han permitido llegar a la conclusión de que la gnosis es una experiencia o se refiere a una eventual experiencia interior, llamada a convertirse en un estado inadmisible, en virtud de la cual, en el curso de una iluminación que es regeneración y divinización, el hombre se reinstala en su verdad, rememora y alcanza nuevamente conciencia de sí, es decir, simultáneamente de su naturaleza y origen auténticos; así es como se conoce o se reconoce en Dios, conoce a Dios y se aparece a sí mismo como emanado de Dios y extraño al mundo, adquiriendo de esta forma, con la posesión de su «yo»[6] y condición verdaderos, la explicación de su destino y la certidumbre definitiva de su salvación, al descubrirse como ser  —de derecho y desde toda la eternidad— salvado”[7]

Henri Charles Puech, es un eminente investigador del Gnosticismo. Profesor durante más de cuarenta años, de estudios gnósticos y maniqueos, historiador de la Iglesia antigua, en el Collège de France.

En línea con lo discutido en torno de lo que es o se asocia a la Gnosis aunque en un análisis profundo resultare gnostizante, protognóstico o pregnóstico; José Motserrat Torrents, una autoridad de reconocido prestigio internacional en el estudio y conocimiento del copto y en textos del antiguo cristianismo. Doctor en Teología y doctor en Filosofía, profesor de lengua copta de la universidad de Barcelona, explica que “Durante los últimos decenios, los historiadores de las corrientes marginales del pensamiento y de la religión han sido proclives a utilizar el término «gnosis» para calificar toda clase de grupos elitistas, marginales o simplemente marginados. Así, han sido denominados gnósticos Filón de Alejandría, el Evangelio de Juan, los hermetistas, los inspirados judíos de la Merkava, los maniqueos, Orígenes, los priscilianistas, los alquimistas, los cabalistas, los sufíes, los cátaros, los alumbrados, los masones… Esta explosión historiográfica del término «gnosis» no es criticable, por lo menos hasta que no se haya procedido a definir con la claridad requerida el concepto mismo de lo gnóstico”[8]. Torrents define en sentido estricto a la Gnosis, como “Conocimiento religioso reservado a una élite”[9] y en sentido amplísimo se refiere a “un conjunto social en general, en el seno del cual se constituye un pliegue formado por individuos que se otorgan a sí mismos la posesión de un bien superior, situándose por encima del común. Este grupo recibe la designación de élite o grupo selecto”[10].

Torrents puntualiza aún más el concepto gnosis, cuando afirma que “El conocimiento religioso capaz de generar un pliegue gnóstico, es históricamente hablando, el conocimiento de una revelación contenida en libros sagrados. No hay gnosis en sentido estricto si no hay libro sagrado”[11]. El autor, distingue entre “los «ignorantes» de los «conocedores». Estos últimos se dividen a su vez en dos grupos: los que poseen un conocimiento ordinario o superficial del libro sagrorrents puntualiza aún más el concepto gnosis, cuando afirma que “El conocimiento religioso capaz de generar un pliegue gnóstico, es históricamente hablando, el conocimiento de una revelación contenida en libros sagrados. No hay gnosis en sentido estricto si no hay libro sagrado”[11]. El autor, distingue entre “los «ignorantes» de los «conocedores». Estos últimos se dividen a su vez en dosado, y que por tanto practican únicamente la exégesis literal, y los que tienen un conocimiento profundo del libro, practicando por ende la exégesis alegórica”[12].

El Gnosticismo se ubica generalmente, en el contexto del Cristianismo primitivo, aunque sus raíces y sus movimientos trasciendan el tiempo y el espacio. “La Gnosis es una filosofía perenne y universal”. Respecto de los gnósticos cristianos y su diferenciación con los no gnósticos, simplemente “creyentes” o agnósticos, Elaine Pagels, otra autoridad en Gnosticismo universal, profesora de religión en la Universidad de Princetos, explica lo siguiente: “Actualmente a estos cristianos se les llama «gnósticos», del griego gnosis, palabra que suele traducirse por «conocimiento». Porque del mismo modo que a aquellos que dicen no conocer nada sobre la realidad última se les denomina «agnósticos» (literalmente: «que no conocen»), a la persona que sí afirma conocer tales cosas se la llama «gnóstica» («conocedora»). Pero gnosis no significa principalmente conocimiento racional. La lengua griega establece una distinción entre el conocimiento científico o reflexivo («él conoce o sabe matemáticas»)  el conocimiento a través de la observación o la experiencia («él me conoce»), que es la gnosis. Tal como la utilizan los gnósticos, podríamos traducirla por «intuición», porque gnosis entraña un proceso intuitivo de conocerse a uno mismo. Y conocerse a uno mismo, decían ellos, es conocer la naturaleza y el destino humanos. Según el maestro gnóstico Teodoro, que escribía en Asia Menor hacia 140-160, el gnóstico es aquel que ha llegado a entender «quiénes éramos y en qué nos hemos convertido; dónde estábamos … hacia dónde nos apresuramos; de qué se nos está librando; qué es el nacimiento y qué es el renacimiento. Sin embargo, conocerse a uno mismo, en el nivel más profundo, es al mismo tiempo conocer a Dios; este es el secreto de la gnosis[13].

En relación con esta distinción entre gnósticos y literalistas, Timothy Freke y Peter Gandy, en su obra: “Jesús y la diosa perdida” explican lo siguiente: “A partir de nuestros estudios de la espiritualidad en el mundo, hemos observado que los movimientos religiosos tienden a abrazar dos polos opuestos, que llamamos gnosticismo y literalismo, y que en el espectro existente entre esos dos extremos habitan individuos particulares. La clasificación es importante porque los gnósticos de diferentes tradiciones religiosas tienen mucho más en común entre ellos que con los literalistas de su propia tradición. Mientras que los literalistas de diferentes religiones sostienen creencias conflictivas, los gnósticos de todas las tradiciones utilizan diferentes vocabularios conceptuales para articular un entendimiento común, en ocasiones denominado «filosofía eterna»[14]. No es que todos los gnósticos estén de acuerdo. Las diferentes escuelas discuten entre ellas con vehemencia, pero se trata de diferencias menores en comparación con la perspectiva esencial que comparten”.

“Para comprender exactamente el desarrollo de las ideas espirituales hemos de ver el gnosticismo como una tradición espiritual identificable que trasciende las divisiones aceptadas en las religiones regionales. Quienes adoptan el gnosticismo y han nacido en una cultura judía tienden a mantener su tradición nacional y se convierten en judíos gnósticos, mientras que quienes han nacido en cualquier otro lugar tienden a convertirse en musulmanes gnósticos, etcétera. Pero todos los gnósticos han de entenderse como partes esenciales de una tradición en desarrollo, independientemente de la raza o cultura a la que pertenezcan[15]. “.

“El objetivo de la espiritualidad gnóstica es la gnosis o conocimiento de la verdad. Hemos decidido usar la palabra «gnósticos» con el significado de «sabedores», ya que en varias de las lenguas utilizadas por diferentes religiones los individuos que comprendían la «gnosis» o alcanzaban la «iluminación» a menudo eran denominados «conocedores»: gnostikoi (pagana/cristiana), arifs (musulmana), gnanis (hindú), budas (budista).)”.

Los gnósticos interpretan las historias y enseñanzas de su tradición espiritual como indicadores que apuntan más allá de las palabras, hacia la experiencia mística del Misterio inefable. En cambio, los literalistas creen que sus escrituras son las palabras de Dios. Consideran que sus enseñanzas, historias y mitos de iniciación son historias reales. Se centran en las palabras como expresión literal de la verdad. Así pues, hemos decidido llamarles «literalistas».”

Finalmente, es de entender que aún, entre los círculos gnósticos, abundan los literalistas. Muchos de ellos, no pasaron por la necesaria formación primaria y secundaria que dan las diferentes escuelas y movimientos espiritualistas y esoteristas; entre ellos, la yoga, el rosacrucismo y la masonería. Al no tener esa preparación previa, simplemente intentan calcar “la religión de sus padres”, en su forma literalista a la Gnosis. No son capaces de beber el vino nuevo de la Gnosis y quieren introducir, como dice la parábola bíblica, “vino nuevo en odres viejos”. El paso previo a la Gnosis por grupos de apoyo gnostizante puede ser una opción al contradictorio literalismo en las filas de la Gnosis, ya que permite madurar al estudiantado hasta que esté preparado para recibir la luz de la Gnosis, tal como se lee en la obra de Henry Durvill, “Los misterios iniciáticos”: «Buscad un piloto que os encamine hacia las puertas de la Gnosis, donde refulge la deslumbradora luz, limpia de tinieblas, donde nadie se embriaga, donde todos son sobrios y vuelven sus miradas hacia EL QUE QUIERE SER CONTEMPLADO, el INAUDITO, EL INEFABLE, invisible para los ojos de la carne, visible para la inteligencia y el corazón. –HERMES TRISMEGISTO.

[1] Pregnóstico es aquel que en forma concreta, evidente y específica, presenta algún carácter en cierta manera detectable en los sistemas gnósticos, pero integrado ese aspecto en una concepción in toto ajena al Gnosticismo revolucionario. Pensamiento que ciertamente no es y sin embargo es gnóstico.

[2] Docetismo. Corriente gnóstica o gnostizante que sostiene que Jeshuá Ven Pandhira, el gran iniciado Jesús, representa el papel del Salvador o Cristo íntimo que debe nacer, morir y resucitar en el iniciado.

[3] Rama de la Teología que aborda el asunto de la Salvación.

[4] Puech, Henrii Charles. 1982. En torno a la Gnosis. Madrid. Taurus, 235

[5] Op. Cit. 239, 240

[6] En este caso particular, preferimos el término de la Gnosis Samaeliana: Ser.

[7] Ibid, 240, 241

[8] Torrents, José Montserrat. 2006. El Evangelio de Judas. Madrid. Edaf, 25

[9] Torrents, 26

[10] Ibid, 26, 27

[11] Op Cit, 28

[12] Torrents, 29

[13] Pagels, Elaine. 2005. Los evangelios gnósticos. Barcelona. Crística, 18

[14] Vease especialmente Huxley, A. (La Filosofía Perenne, Edhasa, 2004) Huxley afirma que la expresión fue acuñada por Leibniz; sin embargo Agostino Stueco la utilizó en 1536 y otros investigadores han seguido su pista hasta los neoplatonistas. Por aparte de lo anotado por el autor, recomendamos leer en Wikipedia, lo relativo a la Filosofía Perenne: https://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa_perenne

[15] El término griego gnostikos era utilizado por Platón como término filosófico extraño que significaba «que conduce al conocimiento» o «capaz de conocimiento». Plutarco lo utilizaba en este sentido: «Las almas humanas poseen la facultad de gnostikos de las cosas visibles»… Sólo uniendo el gnosticismo judío y el cristiano con su predecesor pagano se puede dar sentido a la elaborada mitología gnóstica de la biblioteca Nag Hammadi. Mediante el proceso inverso, también se puede recoger mucha información nueva sobre lo que ocurrió en los misterios paganos.

 

El mantra Ham Saj,

Es un mantra de poder con varios usos. El mantra ham sah (pronunciado como Jam Saj) es un pranava poderoso que ha sido usado por milenios con varios propósitos, por eso se califica como “multiuso”. Pero antes de explicar los múltiples usos prácticos para este maravilloso mantra, vamos a estudiar algo sobre él.

Un Antiquísimo ritual gnóstico reza…:

“¡Salve cisne sagrado! Hamsa milagroso.

¡Salve ave Fénix del Paraíso!

¡Salve Ibis inmortal! Paloma del Grial

¡Energía creadora del Tercer Logos!”.

El mantra Hamsaj, se pronuncia Jam Sajjjj; es profundamente significativo. Jansa, hansa o hamsa es una palabra sánscrita que hace referencia a un ave sagrada, el ganso o cisne, es decir el ansa hindú, de gran capacidad de volar las más elevadas cimas del Himalaya, considerado en las tradiciones de la India, como el rey de las aves. En el Hinduismo, se cree que jansa tiene el poder de comer perlas (el ens seminis, la energía creadora y separar la leche del agua (la transmutación alquímica), como también separar el soma (licor sagrado) del agua (las aguas espermáticas). En el Hinduismo se dice que hamsa es el vehículo de los dioses gemelos (los nadis ida y pingala) los dioses de la dicha que remueven la enfermedad al desbordar su dicha.

En las tradiciones hindúes, se habla del cisne Kalahamsa, la gran ave, el ave que está más allá del espacio y del tiempo, el sagrado AUM y uno de los nombres de Brahma. El cisne es un símbolo perfecto del Espíritu Santo. En la magistral ópera de Wagner: Parsifal, el héroe, al inicio de la obra: hiere con su arco a un hermoso cisne, en claro simbolismo de que los humanos hemos herido de muerte al Espíritu Santo, al violar el sexto Mandamiento: ¡No fornicar! El bendito Hamsa es milagroso y simboliza la fuerza sexual del Tercer Logos; representado también por diferentes aves sagradas, como el ibis inmortal, la blanca paloma, el flamenco, el pelícano y el faisán. Este mantra es el símbolo maravilloso que en el oriente hace fecunda las aguas caóticas de la vida, el tercer Logos. “Ham” es masculino, “Sah” es femenino. Ham es solar. Sah es lunar. El mantram Ham saj se puede mantralizar a cualquier hora.

En la conferencia titulada “La conquista del vacío iluminador”, página 1557 de la obra citada, se lee: “Ham Sah es el gran aliento, Ham Sah es en astral. Ham-Sah, es también un mantram que transmuta las energías creadoras. La meditación combinada con el tantrismo, es formidable. Ham-Sah es la clave”.

Algunos investigadores asocian el significado de Hamsaj o jansá con ajam-sá que significa: Yo soy Él. Hamsa representa la sabiduría divina, que según HPB es la sabiduría fuera del alcance humano. Las letras del AUM se encuentran en el ala derecha del cisne, la letra ]A, a la izquierda la U y en la cola la M.

Hamsa, nos recuerda también a jamsa, la mano de Fátima y a la mano de Dios. Jamsa es un símbolo antiquísimo. Los cartagineses lo asociaban a Tanit, la diosa de la fidelidad y la fertilidad. Es popular en las tradiciones musulmanas y judías. Jamsa, en árabe, significa cinco, lo que lo hace profundamente significativo. Para los árabes les recuerda los cinco pilares del Islam: Creencia en Alá, los ángeles, el profeta, el Corán y el Juicio Final, oración cinco veces al día, diezmo o limosna a los pobres, ayuno en el mes de Ramadán y peregrinación a la Meca. Para a los judíos, la Torah o Pentateuco, los primeros cinco libros de la Biblia. Cinco son los surtidores vivientes: Luz, amor, vida, libertad y triunfo. El número cinco, nos habla de la Ley y del Pentagrama esotérico. En el Islam, hamsa, es la mano de Fátima, la hija de Mahoma. Para los judíos, es la mano de Miriam, la hermana de Moisés y de Aaron.

Es la mano simétrica que nos habla del equilibrio de las tres fuerzas: fuerzas positivas y negativas, equilibradas en el dedo medio o corazón, con los dedos índice y anular iguales entre sí y dos pulgares al extremo. Muchas veces lleva en la palma, el ojo de Fátima, equivalente al ojo de Horus, el ojo de Dangma, las facultades espirituales la intuición y la clarividencia que reside en el tercer ojo. En otras ocasiones, en lugar del ojo, aparece una flor. En ambos casos, en clara referencia a los chacras, discos magnéticos o flores de la columna vertebral en el cuerpo astral. También es común el sello de Salomón, la estrella de seis puntas. En Quirología y quirogmonia, los dedos índice y anular del mismo tamaño simbolizan equilibrio entre lo espiritual y material. El dedo corazón es el dedo de Saturno, la Justicia divina, el equilibrio. Más largo que los demás dedos, denota introspección, la capacidad del auto conocimiento. Para los quirománticos, el dedo pulgar es el que nos hace humanos y diferentes al resto de primates. Es el dedo de la lógica y la voluntad. Es el dedo del autocontrol, que al ser doble, duplica sus valores y atributos.

En el capítulo titulado: “Los cisnes sagrados”, de su libro: “Los Misterios Mayores”, Samael Aun Weor, nos explica que: “El cisne Kala-Hamsa posado sobre una flor de loto, flota sobre las aguas puras de vida. Kala-Hamsa, significa: «Yo soy Él”. “Yo soy Él”. “Yo soy Él»”. En otras palabras podemos decir; «El Espíritu de Dios flota sobre la haz de las aguas». La divinidad alienta sobre el mar de la eternidad. Dios está dentro de nosotros mismos, y dentro de nosotros mismos lo podemos encontrar. Yo soy Él, Yo soy Él. Yo soy Él”.

“Dios es amor. El amor se halla inmanente y trascendente en cada gota del gran océano. A Dios solo lo podemos encontrar en el sexo y en el amor. El cisne representa el amor. El amor solo se alienta con amor. El cisne nació para amar. Cuando uno de la pareja muere, el otro muere de tristeza. En el Edén los cisnes asisten a la mesa de los ángeles. Ellos elaboran dentro de la inmaculada blancura de su buche manjares inefables que los dioses beben en sus copas diamantinas. Las combinaciones de la sustancia infinita son maravillosas. El semen que llevamos en nuestras glándulas sexuales es la sustancia infinita del gran océano. Las múltiples combinaciones de esta sustancia infinita se convierten en continentes llenos de plantas, flores y frutos”.

“Las múltiples combinaciones de esta sustancia infinita dan origen a todo lo creado, aves y monstruos, hombres y bestias. Todo sale de las aguas seminales del Génesis. En esas aguas alienta el amor. Parsifal rompió su arco lleno de remordimiento después de haber matado al cisne cerca al castillo de Montsalvat”,

“El cisne de Leda nos recuerda los encantos del amor. El cisne del amor hace fecundas las aguas de la vida. El fuego del amor hace brotar la vida de entre el gran océano. El agua es el habitáculo del fuego. El fuego sexual dormita entre las aguas puras de vida. El fuego y el agua unidos en un trance de amor dieron origen a todo el Universo. Dentro de nuestras aguas seminales alienta el fuego del amor. El fuego del amor hace fecundas las aguas de la vida. El cisne simboliza el amor. El cisne solo se alimenta de amor. Cuando uno de la pareja muere, el otro sucumbe de tristeza”.

El mantra Ham saj y la transmutación del Ens seminis

En el capítulo titulado “Meditación y gnosticismo práctico”, del Tomo II del libro titulado: La Gran obra (una compilación completa de las conferencias de Samael Aun Weor), páginas 1547 a1552 y publicado por Editorial Marte; el Avatar de la Era de Acuario, explica lo siguiente: “Muchas veces les he explicado a ustedes cómo se trabaja con el mantram Ham Sah que se pronuncia así: jam-saj, este mantra es el símbolo maravilloso que en el oriente hace fecunda las aguas caóticas de la vida, el Tercer Logos. Lo importante pues, queridos discípulos, es saber cómo vamos a vocalizar esos mantras, cuáles son sus poderes. Normalmente las fuerzas sexuales fluyen desde adentro hacia fuera en forma centrífuga y debido a eso existen las poluciones nocturnas cuando se tiene un sueño basado en el centro sexual”.

“Si el hombre organizara sus sistemas vitales y en lugar de propiciar el sistema centrífugo, utilizara el sistema centrípeto, es decir, que el hombre hiciera fluir las fuerzas sexuales de afuera hacia adentro mediante la transmutación; aunque hubiese el sueño erótico, no habría poluciones, pero como no tiene el hombre organizada la cuestión sexual así en forma centrípeta, pues de hecho viene la polución, la pérdida del esperma sagrado o licor espermático.  Si uno quiere evitar poluciones, debe saber organizar sus fuerzas sexuales, estas fuerzas se hallan íntimamente relacionadas con el alimento, con el prana, con la vida, eso es obvio. Existe, pues, una intensa y profunda relación entre las fuerzas sexuales y la respiración, que debidamente combinadas y armonizadas, originan cambios fundamentales en la anatomía física y psicológica del hombre”.

“Lo importante es hacer refluir esas fuerzas sexuales hacia adentro y hacia arriba en forma centrípeta, sólo así es posible hacer un cambio específico en el oficio y funciones que puede cumplir la fuerza creadora sexual. Hay necesidad de imaginar la energía creadora en acción durante la meditación, hacer que suba en forma rítmica y natural hasta el cerebro mediante la vocalización del mantra que ya hemos explicado anteriormente, en esta práctica de meditación, no olvidando las inhalaciones y exhalaciones del aire en forma sincronizada en perfecta concentración, armonía y ritmo”.

“Es necesario aclarar que debe ser más profunda la inhalación que la exhalación, sencillamente porque necesitamos hacer fluir la energía creadora desde afuera hacia adentro, es decir, hacer más corta la exhalación que la inhalación. Con esta práctica llega el momento en que la totalidad de la energía fluye de afuera hacia adentro y hacia arriba, en esta forma centrípeta. La energía creadora organizada, como ya dijimos, en forma centrípeta, cada vez más profunda de afuera hacia adentro, es claro que se convierte en un instrumento extraordinario para la Esencia, para despertar Conciencia. Les estoy enseñando legítimo Tantrismo Blanco, esta es la práctica que usan las escuelas tántricas de los Himalayas y del Indostán, es la práctica mediante la cual se puede llegar al éxtasis, al samadhi o como le quieran denominar”.

En la conferencia titulada “La conquista del vacío iluminador”, página 1556 de la obra citada, se lee: “Al inhalar, imaginad que la energía creadora sube por los canales espermáticos hasta el cerebro. Exhalad, corto y rápido. Al inhalar, pronunciar el mantram Jaaaammmm; al exhalar, pronunciad el mantram Saaaj. Indubitablemente, se inhala por la nariz, se exhala por la boca. Al inhalar, habrá de mantralizar la sílaba sagrada Ham mentalmente (pues se está inhalando por la nariz); más al exhalar, se podrá articular la sílaba Sah en forma sonora. Ham se escribe con las letras h, a, m; Sah se escribe con las letras s, a, h. La h suena siempre como j”. “La inhalación se hace lenta, la exhalación, corta y rápida. Motivo; obviamente la energía creadora fluye, en todo sujeto, desde adentro hacia afuera, es decir, de manera centrífuga, mas nosotros debemos invertir ese orden con fines de superación espiritual. Debe, nuestra energía, fluir en forma centrípeta, quiero decir, de afuera hacia adentro. Indubitablemente si inhalamos despacio y lento, fluirá la energía creadora en forma centrípeta, de afuera hacia adentro. Y si exhalamos corto y rápido, entonces se hará cada vez más centrípeta esa energía. Durante la práctica, no se debe pensar absolutamente en nada; los ojos deben estar cerrados profundamente; solo vibrará, en nuestra mente el Ham-Sah, y nada más”.

En la conferencia titulada: “Recursos para lograr el vacío iluminador, página1564 del Tomo I de “La Gran Obra”, se leen más explicaciones del Buda Maitreya respecto del mantra Ham-Sah y la transmutación: “Sentados nosotros (en cómoda posición), inhalamos, y al inhalar pronunciar el mantram imaginamos que la energía sube desde nuestros órganos creadores hasta el cerebro. Se inhala con el mantram Ham (Jam), y se exhala con el mantram Sah (Sah).

Práctica

Acto de conciencia. Al realizar las prácticas esotéricas, es preciso realizar un acto de conciencia. Es aconsejable que el discípulo coloque su mente en tiempo real, que conecte su mente con el presente, que adopte un estado de presencia, que esté “en el aquí y ahora”, que sujete a la mente al cuerpo físico y a la conciencia. Esto significa olvidarse de los problemas que se han acumulado en el día o en varios días, no dar cabida a las preocupaciones que nos distraen de nuestra actividad espiritual.

Atención. Hacer el esfuerzo supremo por prestar atención a lo que está realizando. La atención, es la acción de atender, consiste en extender la acción de los sentidos hacia la actividad que realizamos en ese momento, es la activa dirección de la mente a lo que se realiza en ese instante. Consiste en dirigir el trabajo de la función psicológica según corresponda a la actividad intelectual, emocional, motriz, instintiva o sexual que se esté realizando en ese instante. Un ejercicio práctico para desarrollar la atención consiste en aprender a darse cuenta de lo que entra y de lo que sale por el aparato psicológico. En el Budismo tibetano se enseña que hay que atar al elefante de la mente al poste del objeto de la práctica, con la cuerda de la atención. En este caso, del pranayama.

 Recuerdo de sí. Una vez sujeta la mente al cuerpo físico, a la conciencia y a la práctica mediante la atención, se hace un acto de recuerdo de sí. La íntima recordación de sí, inicia con la sensación del propio cuerpo, llevando la atención a las sensaciones del cuerpo. Es importante adiestrarse en la práctica de sentir toda la masa corporal. Puede empezar sintiendo sus pies, tobillos y pantorrillas, rodillas, piernas e ir subiendo la sensación de las partes de su cuerpo hasta sentir todo su cuerpo físico, desde la coronilla, hasta los pies. Una vez dominada la sensación de sí por unos instantes, hay que esforzarse por lograr más veces el acto de sí, al mismo tiempo que aprende a mantener el estado de recuerdo de sí, el mayor tiempo posible. Con el tiempo deberá aprender a llevar el acto de recuerdo de sí a las partes superiores de sí mismo, hasta su propio Ser.

Pranayama. Podemos y debemos aprovechar a sublimar nuestras energías creadoras. Es aconsejable que al respirar, centremos nuestra atención en el acto de respirar,en practicar el recuerdo de sí, en sentir como entra y sale el aire por nuestras vías respiratorias. A continuación, la técnica:

Primero. Siéntese cómodamente con el rostro hacia el oriente.

Segundo. Haga mucha oración, solicitando el favor de la curación o el despertar o beneficio espiritual.

Tercero. El pecho, cuello y cabeza deberán estar en línea vertical. No se debe doblar el cuerpo a los lados, ni hacia adelante, o hacia atrás. Las palmas de las manos deben descansar sobre las piernas en forma muy natural.

Cuarto. La mente debe estar dirigida hacia adentro, hacia la divinidad, amándola y adorándola.

 Quinto. Cierre los ojos para que las cosas del mundo físico no lo distraigan.

 Sexto. Inhálese por las dos fosas nasales como bombeado o haciendo subir con la respiración la energía creadora, hasta el cerebro. Al inhalarse se vocaliza el mantras “Ham”; imagínese esta energía subiendo hasta el cerebro y pasando luego al corazón.

El mantra Ham saj,

Séptimo. Exhale ahora el aliento imaginando que la energía creadora se está fijando en el corazón; vocalice al exhalar el mantra “Sah” (saj).

Hay que expulsar el aire rápidamente por la boca produciendo el sonido Sajjj en forma suave y deliciosa. Al inhalar vocalice mentalmente el mantra Ham (jam) a medida que va inhalando, es decir, pronuncie lentamente (con la mente): jaaaammm.

el espasmo sexual y el Arcano A. Z. F.

En el capítulo titulado: “El hijo del Hombre”, de su obra “El Matrimonio Perfecto”, el Kalki Avatar, explica lo siguiente: “Dios es amor, y su amor crea, y vuelve nuevamente a crear. Las palabras deliciosas del amor conducen al beso ardiente de la adoración. El acto sexual es la real consustancialización del amor, en el tremendo realismo psico-fisiológico de nuestra naturaleza. Cuando un hombre y una mujer se unen sexualmente, algo se crea. En esos instantes de suprema adoración él y ella son realmente un solo ser andrógino con poderes para crear como los dioses. Los Elohim son varón y varona. El hombre y la mujer unidos sexualmente durante el éxtasis supremo del amor, son realmente un Elohim terriblemente divino”.

“En esos instantes de unión sexual estamos realmente en el laboratorium-oratorium de la santa Alquimia. Los grandes clarividentes pueden ver en esos momentos a la pareja sexual, envuelta en esplendores terriblemente divinos. Hemos penetrado entonces en el sanctum regnum de la alta magia. Con esas fuerzas espantosamente divinas podemos desintegrar el diablo que llevamos dentro, y transformarnos en grandes hierofantes. Conforme el acto sexual se prolonga, a medida que aumentan las caricias deliciosas del éxtasis adorable, se siente una voluptuosidad espiritual encantadora”.

“Entonces nos estamos cargando de electricidad y magnetismo universal, terribles fuerzas cósmicas se acumulan en el fondo del Alma, centellean los chacras del cuerpo astral, las fuerzas misteriosas de la gran madre Cósmica circulan por todos los canales de nuestro organismo. El beso ardiente, las caricias íntimas, se transforman en notas milagrosas que resuenan conmovedoras entre el aura del Universo. No tenemos como explicar aquellos momentos de gozo supremo. Se agita la serpiente de fuego, se avivan los fuegos del corazón y centellean llenos de majestad en la frente de los seres unidos sexualmente, los rayos terribles del Padre”.

Si el hombre y la mujer saben retirarse antes del espasmo, si tuvieran en esos momentos de gozo delicioso fuerza de voluntad para dominar al ego animal, y si luego se retirasen del acto sin derramar el semen, ni dentro de la matriz, ni fuera de ella, ni por los lados, ni en ninguna parte, habrían cometido un acto de Magia Sexual, eso es lo que se llama en ocultismo el Arcano A. Z. F. Con el Arcano A.Z.F. podemos retener toda esa luz maravillosa, todas esas corrientes cósmicas, todos esos poderes divinos. Entonces se despierta el Kundalini, el fuego sagrado del Espíritu Santo en nosotros, y nos convertimos en dioses terriblemente divinos. Pero cuando derramamos el semen, las corrientes cósmicas se funden entre las corrientes universales y penetran en el Alma de los dos seres, una luz sanguinolienta, las fuerzas luciféricas del mal, el magnetismo fatal. Entonces Cupido se aleja llorando, se cierran las puertas del Edén, el amor se convierte en desilusión, viene el desencanto, queda la negra realidad de este valle de lágrimas. Cuando sabemos retirarnos antes del espasmo sexual, despierta la serpiente Ignea de nuestros mágicos poderes”.

En el capítulo titulado: “La suprasexualidad”, de la obra citada, el Avatar de la Era de Acuario, explica que: “El hombre tiene el poder de recrearse a sí mismo. El hombre puede crear dentro de sí mismo al superhombre. Esto es posible utilizando sabiamente el poder sexual. Podemos recrearnos como auténticos superhombres. Esto solo es posible con la transmutación sexual. La clave fundamental de la transmutación sexual es el Arcano A.Z.F., (la magia sexual).

“En la unión del phalo y el útero se haya la clave de todo poder. Lo importante es que la pareja aprenda a retirarse del acto sexual antes del espasmo, antes del derrame seminal. No se debe derramar el semen ni dentro del útero ni fuera de él, ni por los lados, ni en ninguna parte. Hablamos así claro para que la gente entienda, aun cuando algunos puritanos infrasexuales nos califiquen de pornográficos”.

“La vida humana por sí misma no tiene ninguna significación. Nacer, crecer, trabajar duramente para vivir, reproducirse como un animal y luego morir, esa es realmente una cadena de martirios que lleva el hombre enredada en el Alma. Si esa es la vida no vale la pena vivir. Afortunadamente llevamos en nuestras glándulas sexuales la semilla, el grano. De esa semilla, del grano, puede nacer el superhombre. El Adán Cristo. El niño de Oro de la Alquimia sexual. Por eso sí vale la pena vivir. El camino es la transmutación sexual. Esta es la ciencia de Urano. Este es el planeta que controla las gónadas o glándulas sexuales. Este es el planeta que gobierna la constelación de Acuario. Urano tiene un ciclo sexual de ochenta y cuatro años. Urano es el único planeta que dirige sus polos hacia el Sol. Los dos polos de Urano corresponden a los dos aspectos masculino-femenino. Estas dos fases se alternan en dos períodos de cuarenta y dos años cada uno. El estímulo alternante de los dos polos de Urano gobierna toda la historia sexual de la evolución humana. Épocas en que las mujeres se desnudan para lucir sus cuerpos, alternan con épocas en que los hombres se engalanan. Épocas de preponderancia femenina, alternan con épocas de caballeros intrépidos. Esa es la historia de los siglos”.

En la lección octava del curso zodiacal del doctor Krumm Heller se lee lo siguiente: “En vez del coito que llega al orgasmo deben prodigarse reflexivamente dulces caricias, frases amorosas y delicados tacteos, manteniendo constantemente apartada la mente de la sexualidad animal, sosteniendo la más pura espiritualidad, como si el acto fuera una verdadera ceremonia religiosa”.

“Sin embargo puede y debe el hombre y introducir el pene y mantenerlo en el sexo femenino, para que sobrevenga a ambos una sensación divina, llena de gozo, que puede durar horas enteras, retirándolo en el momento en que se aproxima el espasmo, para evitar la eyaculación del semen. De esta manera tendrán cada vez más ganas de acariciarse”.

“Esto se puede repetir tantas veces cuantas se quieran sin jamás sobrevenir el cansancio, pues todo lo contrario, es la clave mágica para ser diariamente rejuvenecido, manteniendo el cuerpo sano y prolongando la vida, ya que es una fuente de salud con esta constante magnetización”.

“Sabemos que en el magnetismo ordinario, el magnetizador comunica fluidos al sujeto y si el primero tiene esas fuerzas desarrolladas puede sanar al segundo”. “La transmisión del fluido magnético se hace de ordinario por las manos o por los ojos, pero es necesario decir, que no hay conductor más poderoso, mil veces más poderoso, mil veces superior a los demás, que el miembro viril y la vulva, como órganos de recepción”.

“Si muchas personas practican eso, a su alrededor se esparce fuerza y éxito para con todos los que se pongan en contacto comercial o social con ellos. Pero en el acto de magnetización divina, sublime, a que nos referimos; ambos, hombre y mujer se magnetizan recíprocamente, siendo el uno para el otro como un instrumento de música que, al ser pulsado, lanza o arranca sonidos prodigiosos de misteriosas y dulces armonías. Las cuerdas de ese instrumento están esparcidas por todo el cuerpo y son los labios y los dedos los principales pulsadores de él, a condición de que presida ese acto la pureza más absoluta, que es la que nos hace Magos en ese instante supremo”. Hasta aquí el doctor Krumm Heller.

En el capítulo titulado “La novena esfera”, El Buda Maitreya, explica acerca del espasmo, lo siguiente: “El espasmo sexual. La Logia Blanca ha prohibido totalmente y de manera absoluta el espasmo sexual. Es absurdo llegar hasta el espasmo. Aquellos que practican magia sexual jamás deberán llegar hasta el espasmo. Quienes se proponen evitar la eyaculación seminal sin abandonar el placer del espasmo, pueden sufrir consecuencias desastrosas para su organismo. El espasmo es muy violento y si se violenta el organismo, el resultado no se hace esperar: impotencia, daños al sistema nervioso, etc., etc. Todo el que practica magia sexual debe retirarse del acto mucho antes del espasmo. Los médicos conocen muy bien los motivos por los cuales quien practica magia sexual debe retirarse antes del espasmo. Solo se debe practicar una vez diaria, jamás se debe practicar dos veces al día. Nunca en la vida se debe derramar el semen. Jamás. Jamás. Jamás. Esta orden de la Logia Blanca hay que saberla entender, porque si por desgracia viene el espasmo contra nuestra voluntad, el discípulo se retirará del acto e instantáneamente, se acostará en decúbito dorsal (boca arriba), refrenará entonces violentamente con los siguientes movimientos:

 Práctica

  1. Hacer el esfuerzo supremo que una mujer hace por parir, enviando la corriente nerviosa hacia los órganos sexuales pero esforzándose en cerrar con ella los esfínteres o puertas de escape por donde el licor seminal suele escaparse. Este es un esfuerzo supremo.
  1. Inhálese como bombeado o haciendo subir con la respiración el licor seminal, hasta el cerebro. Al inhalarse se vocaliza el mantram “Ham”; imagínese esta energía subiendo hasta el cerebro y pasando luego al corazón.
  1. Exhale ahora el aliento imaginando que la energía sexual se está fijando en el corazón; vocalice al exhalar el mantram “Sah”.
  1. Si el espasmo es muy fuerte, refrene, refrene, y continúe inhalando y exhalando con ayuda del mantram Ham-Sah. “Ham” es masculino, “Sah” es femenino. Ham es solar. Sah es lunar.

Hay que expulsar el aire rápidamente por la boca produciendo el sonido Sah en forma suave y deliciosa. Hay que inhalar con la boca entreabierta cantando mentalmente el mantram Ham.

La idea fundamental de este ejercicio esotérico es la de invertir el proceso respiratorio haciéndolo verdaderamente positivo, ya que en el estado actual predomina el aspecto negativo lunar Sah, que viene a producir la descarga seminal; invirtiendo el proceso respiratorio mediante esta práctica respiratoria, la fuerza centrífuga se convierte en centrípeta y el semen fluye entonces hacia adentro y hacia arriba.

Ampliación. La indicación que hemos dado en el precedente párrafo para los casos de espasmo, puede también aplicarse en general a toda práctica de magia sexual. Toda práctica de magia sexual puede concluirse con este ejercicio maravilloso. El trabajo en la novena esfera significa lucha, sacrificio, esfuerzo, voluntad. Los débiles huyen de la novena esfera, horrorizados, aterrados, espantados. Aquellos que son devorados por la Serpiente, se convierten en serpientes, en dioses. En casos muy graves, cuando sobreviene el espasmo sexual con peligro inminente de eyaculación seminal, debe el iniciado retirarse instantáneamente del acto y acostarse de espaldas sobre el duro piso, reteniendo el aliento; para ello, deberá cerrar las fosas nasales apretándolas con los dedos índice y pulgar; este esfuerzo deberá ir acompañado con la concentración del pensamiento. El neófito se concentrará intensivamente en las pulsaciones del phalo, que son una repetición del pulso cardíaco. Tratará de refrenar esas pulsaciones sexuales para evitar el derrame del semen, y si se ve muy obligado a inhalar oxígeno, esto debe hacerse con una inhalación corta y rápida, continuada luego con el aliento retenido hasta el máximo.

El mantra Ham saj y la meditación

El maestro Samael, explica que los grandes atletas de la meditación meditan hasta cinco veces al día. Además, el maestro enfatiza que hay que combinar la meditación con el sueño y que no importa la hora: “En la Meditación se debe combinar, inteligentemente, la concentración con el sueño. Sueño y concentración, mezclados producen iluminación. Muchos esoteristas piensan que la meditación en modo alguno se debe combinar con el sueño del cuerpo, mas quienes así piensan, se equivocan, porque la Meditación sin sueño, arruina el cerebro. Se debe siempre utilizar el sueño, en combinación con la técnica de la meditación, pero un sueño controlado, un sueño voluntario; no un sueño sin control, no un sueño absurdo; meditación y sueño combinado inteligentemente. Debemos “montar” sobre el sueño, y no que el sueño “monte” sobre nosotros. Si aprendemos a “montar” sobre el sueño, habremos triunfado; si el sueño “monta” sobre nosotros, habremos fracasado. ¡Pero, usar el sueño!”.

“La meditación, repito, combinada con el sueño y la técnica, llevará a nuestros estudiantes al Samadhi, a la experiencia del Vacío Iluminador. Diariamente hay que practicar. ¿A qué hora? En el instante en que nos sintamos con el ánimo de hacerlo. Muy especialmente cuando nos sintamos con sueño; aprovecharlo para la meditación. Si los discípulos siguen estas indicaciones, podrán un día recibir el Tao, podrán experimentar la verdad”.

En El Libro amarillo, el maestro afirma: “Aquellos que después de diez y veinte años no han logrado la iluminación con la práctica de la meditación interna, deben buscar la causa en falta de sueño. Es urgente combinar la meditación con el sueño”.

En el capítulo titulado “Meditación y gnosticismo práctico”, del Tomo II del libro titulado: La Gran obra (una compilación completa de las conferencias de Samael Aun Weor), páginas 1547 a1552 y publicado por Editorial Marte; el Avatar de la Era de Acuario, explica lo siguiente:

“Los ojos deben estar cerrados durante la práctica, no se debe pensar absolutamente en nada durante esta meditación; pero si desafortunadamente llega un deseo a la mente, lo mejor que podemos hacer es estudiarlo sin identificarnos con dicho deseo, después de haberlo comprendido íntimamente, profundamente en todas sus partes, entonces dejarlo listo para someterlo a muerte, a la desintegración por medio de la lanza de Eros. Pero si nos asalta el recuerdo de algún acontecimiento de ira ¿qué debemos hacer? Suspéndase por un momento la meditación y trátese de comprender el acontecimiento que nos ha llegado al entendimiento, hagámosle la disección, estudiémoslo y desintegrémoslo con el bisturí de la autocrítica y luego olvidémoslo y continuaremos con la meditación y la respiración”.

“Si de pronto viene a nuestra mente algún recuerdo de cualquier acontecimiento de nuestra vida desde hace diez o veinte años atrás, hagamos el mismo uso de la autocrítica y utilicemos el mismo bisturí para desintegrar tal recuerdo, para ver qué es lo que tiene de Verdad. Una vez que estemos seguros de que no viene nada más a la mente, entonces continuemos con la respiración y la meditación sin pensar en nada, haciendo resonar dulcemente el mantram Jam-Saj tal como suena, prolongando la inhalación y corta la exhalación. Repetimos el mantram: JAAAAAMMMMM-SAJ, JAAAAAMMMMMSAJ, etc., con profunda quietud y silencio auténtico de la mente, sólo así, la Esencia podrá escaparse aunque sea por un momento, para sumergirse en lo Real”.

En la conferencia titulada: “Recursos para lograr el vacío iluminador, página1564 del Tomo I de “La Gran Obra”, se leen más explicaciones del Buda Maitreya respecto del mantra Ham-Sah y la meditación: “Ham Sah es el mantram de la meditación, ham para inhalar, sah, repito, para exhalar. Al inhalar, el mantram puede vocalizarse con la mente, ham; pero al exhalar, se articula con la laringe creadora, sah. La mente en ese instante debe estar completamente quieta, repito, por dentro y por fuera. La inhalación cada vez se hace más profunda, y la exhalación cada vez más corta. Hoy vamos a practicar aquí con el fin de que conozcan la técnica, pero ustedes deben continuar con esa misma practica en sus casas, diariamente, incesantemente hasta que se logre un día tener la experiencia del Vacío Iluminador, hasta que se logre un día vivenciar la Verdad”.

“Jesús el Cristo dijo: “Conoced la verdad y ella os hará libres”. El que ha logrado vivenciar la verdad, obviamente se carga de un potencial energético formidable que le permite luchar mas ventajosamente contra el Ego, contra el Yo, para disolverlo, desintegrarlo. Nosotros necesitamos acumular fuerzas en si mismos, porque somos demasiado débiles, y esas fuerzas solamente nos las puede dar el sagrado Sol Absoluto”.

“Así pues mis caros hermanos, vamos a ver esta práctica; repito, en sus casas deben practicar diariamente. Bien, todos bien sentados inhalaran muy despacio por las fosas nasales, pronunciando mentalmente el mantram ham, exhalen: sah. Inhalen… exhalen: sah. Continúen indefinidamente, sin pensar en nada, con los ojos cerrados, tratando de adormecerse, la inhalación cada vez más lenta y profunda, la exhalación cada vez más corta y rápida. El cuerpo bien relajado y adormeciéndose sin pensar en nada. Desde afuera hacia adentro, en forma sencilla, con la inhalación cada vez más profunda, las fuerzas van fluyendo, las fuerzas sexuales desde afuera hacia adentro; mientras más honda y profunda sea la inhalación, más profundo es también, más a fondo es el avance de las energías sexuales hacia adentro y hacia arriba. La exhalación, por tal motivo, se va haciendo cada vez más corta. En altos vuelos del Espíritu, para los grandes atletas de la meditación, solo queda la inhalación. Durante el samadhi debe suspenderse la respiración, algo imposible, pero cierto, verdadero”.

 

La Gnosis eterna y universal

Contenido

Introducción

Delimitación del término: Qué es y qué no es Gnosis

El Coloquio de Mesina

Universalidad de la Gnosis

La Gnosis Cristiana

Introducción

En el presente estudio, en primer lugar, se hace una recopilación de referencias y explicaciones dadas por diferentes guías espirituales y académicos, especialistas en religión y filosofía antigua con el propósito de delimitar de manera apropiada el concepto de Gnosis y diferenciarlo de lo que no es Gnosis. Se dedica un espacio suficiente al Coloquio de Mesina de 1966 sobre los orígenes del Gnosticismo, donde se formuló la definición de la raíz griega Gnosis, tal como la reconocen, los gnósticos contemporáneos, incluido Samael Aun Weor, el Presidente fundador de las instituciones gnósticas contemporáneas: Gnosis: Conocimiento iluminado de los misterios divinos reservados a una élite. En la sección: La Universalidad de la Gnosis, se hace una aclaración a lo concluido en el Coloquio en torno de la delimitación geográfica y cronológica del Gnosticismo. Finalmente, se incursiona en la Gnosis cristiana, con referencias a la importancia que se da en la Biblia judeocristiana al conocimiento y se hace un breve abordaje al libro cumbre de los gnósticos: Pistis Sophia para desembocar en la concepción de una Gnosis eterna y universal.

Delimitación del término: Qué es y qué no es Gnosis

Gnosis es la síntesis de todos los conocimientos necesarios para llegar a la divinidad. Por ello, usualmente, en diccionarios y enciclopedias se afirma que el gnosticismo es un conjunto de doctrinas filosófico-religiosas, mezcla de creencias cristianas con principios del platonismo, de las tradiciones judías, caldeas y orientales, así como de elementos esotéricos.

Sin embargo, investigaciones más profundas van más lejos. Por ejemplo, Henry Durvill en su libro Los misterios iniciáticos, cita una frase de Hermes Trismegisto, el tres veces grande dios Ibis de Thot:

“Buscad un piloto que os encamine hacia las puertas de la Gnosis, donde refulge la deslumbradora luz, limpia de tinieblas, donde nadie se embriaga, donde todos son sobrios y vuelven sus miradas hacia el que quiere ser contemplado, el inaudito, el inefable, invisible para los ojos de la carne, visible para la inteligencia y el corazón”.

Hermes Trismegisto, el hombre dios, un sabio egipcio y guía espiritual de los faraones egipcios, cuyos nombres se asocian a los dioses Dyehuty, Tot y Hermes o Mercurio. Para Durvill, Hermes Trismegisto ejerce su influencia, en torno del siglo XXV A.C. A Hermes Trismegisto se le atribuye haber legado a la humanidad la ciencia de la Alquimia y el sistema de ciencias metafísicas, conocido como Hermetismo. Se le atribuye el libro La Tabla de Esmeralda y el Corpus Hermeticum. La atribución de “Tres veces grande”, solo se le puede conferir a un ser humano que después de alcanzar el Nacimiento segundo, logra la Auto realización íntima del Ser y alcanza la legítima inmortalidad y la auténtica Resurrección de los muertos, por lo que se convierte en tres veces grande. Hermes o Mercurio nos da la clave para transmutar los metales viles en el oro puro del Espíritu, la transmutación alquímica del plomo en oro, que se equipara al milagro de Jesús, en las bodas de Caná, al transmutar el ens seminis, las aguas de la vida, en el vino de luz del alquimista previo compromiso de huir de la fornicación.

Durvill refiriéndose a las antiguas iniciaciones y a los estudios gnósticos, afirma: “Los tiempos de la iniciación se extinguieron siglos antes de la Era Cristiana. Los adeptos se retiraron, como ocurrió en la Asiria, reintegrándose a los lugares de su origen, en la región norte del Indostán. Otros iniciados de inferior categoría salieron de Memphis para llevar a Grecia la luz del esoterismo. En Alejandría existieron también algunas agrupaciones y durante la Edad Media, desde Alejandría y el Asia Menor vienen a Europa los adeptos de Gnosis, y del Hermetismo”.

Helena Petronila Blavatsky en La clave de la Teosofía explica que: “Pitágoras denominaba a su Gnosis “el conocimiento de las cosas que son” o h gnwçiç onpwu, y reserva esos conocimientos sólo para sus discípulos, que habían jurado guardar el secreto; para aquellos que podían asimilarse ese alimento mental y hallar en él satisfacción; a los que juramentaba para guardar el secreto y el silencio”.

Gnosis es el conocimiento de uno mismo. Es el conocimiento de nuestros propios límites y posibilidades. El conocimiento de quiénes somos, de dónde vinimos y hacia dónde vamos.

Para Annie Besant, en su obra: Los Misterios, “el fondo y esencia de la enseñanza, que pone al individuo en posesión de la Gnosis o conocimiento real, el saber místico que substituye la creencia por el conocimiento y permite decir al hombre con toda certeza: «Yo conozco las cosas de los mundos superfísicos», esta enseñanza era en todas partes única e idéntica, y aunque difiriesen los cultos externos, lo que constituía la entraña, el culto interno y fondo de los Misterios era semejante en todos”.

Gnosis, es un conocimiento dinámico, liberador y transformador. El gnóstico, al conocerse, diferencia plenamente entre su Ego y su Esencia maravillosa o chispa divina. En el proceso de conocerse, libera y desarrolla su Esencia o fracción de alma, despertando la conciencia. Al mismo tiempo, descubre su Ego (los defectos de carácter) o elementos indeseables de conducta, lo comprende y mediante un trabajo psicológico; pero de una escuela de Psicología en particular, una escuela que enseñe a liberarse del Ego y a despertar conciencia, una Psicología Gnóstica que dé los métodos y procedimientos para encaminar un esfuerzo serio, que, si cuenta además con el auxilio de lo divinal, gradualmente logra eliminar esos elementos indeseables de conducta.

El conocimiento de uno mismo se denomina: autognosis. Es un tipo de conocimiento que se obtiene a través de la observación íntima. Los filósofos griegos de la antigüedad se referían a él con la frase: gnosce te ipsum. “Conócete y conocerás el Universo y a los dioses” y que se encontraba grabado en el pórtico del templo de Apolo, en Delfos. Entre los Diálogos de Platón, en el primer Alcibiades, se lee: “Así, mi querido Alcibiades, sigue mis consejos, y obedece al precepto que está escrito en el frontispicio del templo de Delfos: Conócete á ti mismo”.

Todo el proceso de autoconocerse, se realiza en la vida diaria, pero también a través de la experiencia mística directa. Este tipo de experiencias permiten acceder a otros tipos de conocimiento, ajenos al que se obtiene mediante la razón. La imaginación, la inspiración, la intuición, la auto reflexión evidente del Ser, la meditación y la experiencia en los mundos superiores de conciencia llevan al estudiante gnóstico a la autognosis.

Uno de los grandes investigadores contemporáneos de la  Gnosis histórica, Henri Charles Puech, afirma que: “De manera más especial, en los sistemas religiosos de los que constituye el fondo, la Gnosis aparece como un conocimiento que trae consigo y procura por sí mismo la salvación, una ciencia liberadora o salvadora, un saber que es en sí y por sí mismo salvación. Se llama o puede llamarse gnosticismo -y también gnosis- a toda doctrina o actitud religiosa fundada sobre la teoría o la experiencia de la obtención de la salvación mediante el conocimiento.” (Tomado de En torno a la Gnosis)

Elaine Pagels, otra autoridad mundial en el estudio de la Cosmovisión gnóstica,  en su obra: “Los evangelios gnósticos” establece claramente la diferencia entre  qué es Gnosis y qué no lo es:

“Aquellos que dicen no conocer nada sobre la realidad última se les denomina «agnósticos» (literalmente: «que no conocen»), a la persona que sí afirma conocer tales cosas se le llama «gnóstica» («conocedora»). Pero gnosis no significa principalmente conocimiento racional. La lengua griega establece una distinción entre el conocimiento científico o reflexivo («él conoce o sabe matemáticas») y el conocimiento a través de la observación o la experiencia («él me conoce»), que es la gnosis. Tal como la utilizan los gnósticos, podríamos traducirla por «intuición», porque gnosis entraña un proceso intuitivo de conocerse a uno mismo. Y conocerse a uno mismo, decían ellos, es conocer la naturaleza y el destino humanos. Según el maestro gnóstico Teodoro, que escribía en Asia Menor hacia 140-160, el gnóstico es aquel que ha llegado a entender «quiénes éramos y en qué nos hemos convertido; dónde estábamos… hacia dónde nos apresuramos; de qué se nos está librando; qué es el nacimiento y qué es el renacimiento. Sin embargo, conocerse a uno mismo, en el nivel más profundo, es al mismo tiempo conocer a Dios; este es el secreto de la gnosis”.

Puech, da una explicación similar, cuando expone que “El idioma griego conocía muy bien los términos de gignóskein (conocer) y de gnosis (conocimiento), y en ciertos contextos filosóficos (platónicos o pitagóricos), estas expresiones podían designar el conocimiento verdadero (por oposición a la doxa, conocimiento aproximativo, dudoso, ilusorio) de los seres (onta) o incluso de Dios. Pero no se las empleaba «técnicamente» e implicaban siempre un proceso dialéctico y discursivo del espíritu, proceso que puede desembocar en una intuición, pero que sigue estando fundado sobre una especulación de orden humano…” Explica, además Puech que “El término de gnosis empleado por separado no basta en griego: exige o sobreentiendo un genitivo que designe el objeto de la «gnosis». Este objeto, en los textos más explícitos, es «Dios»”. Explica además que la Gnosis, es “un conocimiento que, una vez dado, es inmediato y absoluto, trascendente con relación a la simple fe (pistis), conocimiento de la Vida y de la Luz que es él mismo Vida y Luz, conocimiento en una palabra, que es visión, revelación y gracia, «carisma» (kharisma), verdad absoluta aprehendida por un acto místico o confiada mediante un hieróslogos, apocalipsis de visionario o iniciación mistérica”. Para Puech, las revelaciones llevadas a las doctrinas gnósticas “se ofrecen como descubiertas en éxtasis”; es decir, en el vacío iluminador, en la iluminación o conciencia objetiva.

Pagels, cita a “Otro maestro gnóstico, Monoimo, -quien dice- “abandonad la búsqueda de Dios y la creación y otros asuntos de parecida índole. Buscadle tomándoos a vosotros mismos como punto de partida. Averiguad quién hay dentro de vosotros que se adueña de todo y dice: “mi Dios, mi mente, mi pensamiento, mi alma, mi cuerpo”. Averiguad las fuentes del pesar, del gozo, del amor, del odio… Si investigáis cuidadosamente estas cuestiones, las encontraréis en vosotros mismos”.

Stephan A. Hoeller, en su libro: Jung Gnóstico y los Siete Sermones a los muertos da la siguiente definición de la Gnosis: “conocimiento espiritual al que se accede a través de la intuición”, que está en correspondencia con la definición que da el DRAE: “Conocimiento absoluto e intuitivo, especialmente de la divinidad”.

En relación con los gnósticos, Hoeller, expone además que: “no eran miembros de una secta ni de una nueva religión, como afirmaban sus detractores, sino personas que compartían una cierta actitud frente a la vida. Puede decirse que esta actitud consistía en la convicción de que el conocimiento personal, directo y absoluto de las auténticas verdades de la existencia es accesible a los seres humanos y, más aún, que la adquisición de dicho conocimiento siempre debe constituir la realización suprema de la vida humana”.

“Este conocimiento, o Gnosis, no era racional ni científico, ni siquiera era considerado como un conocimiento filosófico de la verdad, sino como un saber que surgía en el corazón de una forma intuitiva y misteriosa y, por ello, en al menos uno de los textos gnósticos (el Evangelio de la verdad) es denominado Gnosis Kardias, el conocimiento del corazón”.

“Evidentemente se trata de un concepto religioso que es a la vez sumamente psicológico, ya que el significado y el propósito de la vida no es ni la fe –con su énfasis en la certeza ciega de la existencia de Dios y su igualmente ciega represión- ni las buenas obras, sino el discernimiento y la transformación interior, para decirlo en pocas palabras, un proceso psicológico profundo”.

Philip Gardiner en su libro: Gnosis el Secreto del templo de Salomón revelado, dice lo siguiente:

“Son muchas las personas que no comprenden lo que significa la palabra gnosis; otras creen que significa simplemente conocimiento, y lo dejan ahí. Sin embargo, existe un significado más profundo. Es una palabra que da origen al título de gnóstico, o alguien que tiene un conocimiento especial. La verdadera definición del término gnosis es la experiencia mística directa de lo Divino en el yo. Es la realización de nuestra verdadera naturaleza, y no se puede discernir mediante un dogma o una doctrina intelectual, sino sólo a través de la experiencia”.

David Grez en su versión de Los Evangelios Gnósticos afirma lo siguiente: “el nombre lo tomaron de la palabra gnosis, vocablo griego que significa conocimiento. Este término había sido ya empleado por diversas corrientes de la filosofía griega, sobre todo por los platónicos y los pitagóricos. Con esta expresión designaban ellos al conocimiento verdadero de la esencia de algo, por oposición al conocimiento de las apariencias de las cosas, sometido a los vaivenes del cambio. Es decir que el término gnosis exige un objeto al que referirse. Ese objeto en la mayoría de los textos gnósticos es Dios”.

“La gnosis, sería pues, el conocimiento de Dios o de alguna propiedad de Dios, pero se trata de un conocimiento inmediato y absoluto, es decir, que es recibido a la manera de una revelación o una visión, sin necesidad de sucesivas y progresivas deducciones del entendimiento. Por tanto, es un conocimiento muy alejado de la manera racional y cartesiana a la que los europeos modernos estamos acostumbrados”.

Más adelante dice: “los gnósticos creían en la posibilidad de alcanzar un conocimiento completo de la verdad mediante un despertar o una revelación inmediata, que ampliaría sus capacidades de comprensión hasta límites insospechados…”

En la biblioteca virtual de Google, se encuentra una obra de Francine Cuidaut: El nacimiento del cristianismo y del gnosticismo, publicada por ediciones Akal. De Torrejón de Ardoz, Madrid. El autor cita a Orígenes, Clemente e Ireneo; para quienes la palabra Gnosis, designa al cristianismo auténtico. Explica también que la Gnosis, “implica, como indica su nombre, un conocimiento que se quiere salvador y que revela a los iniciados el secreto de su origen y los medios para alcanzarlo”. Además aclara que: “Para empezar, el gnóstico conoce mediante una revelación. Él no cree, pues la fe es inferior al conocimiento, y su gnosis, «el conocimiento de la grandeza inefable es por sí sola la redención perfecta». Cita a Clemente de Alejandría, en su obra Extractos de Teódoto, explicando que el gnóstico sabe: “Quiénes éramos y en quiénes nos hemos convertido, dónde estábamos y adónde hemos sido arrojados, hacia dónde nos apresuramos y de dónde somos redimidos, qué es la generación y la regeneración”.

Cuidaut, cita inmediatamente a Monoimo, del que ya se mencionó a través de Pagels, quien a través de Hipólito, en Revelación de todas las herejías, volumen VIII, expresa con palabras un tanto distintas, lo ya apuntado: “Renuncia a buscar a dios y a buscar la creación y las otras cosas análogas: búscalo partiendo de ti mismo y advierte quién en ti, sin que te des cuenta, se apropia de toda cosa y dice: “Mi Dios, mi espíritu, mi pensamiento, mi alma, mi cuerpo”. Aprende de dónde viene la pena y la alegría, el amor y el odio, de dónde, que uno venga sin quererlo, que uno ame sin quererlo. Si buscas exactamente estas cosas, las encontrarás en ti mismo”.

Para Francisco García Bazán, en su obra: Sobre el gnosticismo y los gnósticos, “la palabra “conocimiento” (gr. gnôsis, copto, soouen) utilizada entre los gnósticos de los primeros tiempos cristianos, se refiere al conocimiento confinado en sí mismo, o sea, entendido absolutamente. En esta acepción propia, el conocimiento es saber directo, inmediato y revelado por tradición. Es decir, libre de los velos que le pongan obstáculos (la expectativa, el olvido o el error) y de los intermediarios basados en los medios sentimentales o racionales que lo hacen un fin mediato y lo debilitan cognoscitivamente (el deseo, el querer, el juicio y el razonamiento deductivo e inductivo), además, adquirido tradicionalmente”.

En forma similar, García Bazán, en su obra Gnosis, la Esencia del Dualismo Mágico, explica que “gnóstico es el que posee la gnosis. Y la gnosis es un conocimiento. Pero este conocimiento escapa a los normales análisis racionalistas. El correlato de este conocimiento es el Sí-Mismo: la intimidad infinita o espiritual de la persona, que es lo verdadero y simple. Se conoce al Sí-Mismo como objeto de conocimiento, pero el Sí-Mismo sólo es cognoscible por él mismo; el Sí-Mismo, por lo tanto, se auto-conoce en la gnosis, es sujeto y objeto de conocimiento, porque es una misma cosa lo que conoce y lo conocido, conocer y conocerse. Pero, aclaremos, no es que el hombre sea el Sí-Mismo, o que lo más aparente de lo que se suele llamar el hombre, la unidad psico-física, sea el Sí-Mismo, sino que éste, según tales sentidos, es algo totalmente diferente del hombre. Tampoco es correcta la declaración inversa, a saber, que el Sí-Mismo sea el hombre y que, por lo tanto, al conocerse el Sí-Mismo sea el hombre el que se conoce a sí mismo. No: el Sí-Mismo se conoce a sí y esta auto-gnosis es la gnosis”.

“El hombre, lo repetimos, como lo enfocan las ciencias y como lo tiende a idealizar la antropología ingenua del creyente común, puede ser que se experimente y que se conozca, hasta ignoramos qué entresijos humanos, pero este conocimiento, bien lo llamemos de su yo, de su intimidad o de su individualidad, es un conocimiento que tendrá que ver todo lo que se quiera con los más finos análisis de los instrumentos sensoriales, psicológicos, racionales o de la imaginación reproductora, pero que nada tiene que ver con el conocimiento gnóstico. Y porque la gnosis tiene este carácter peculiar que hemos señalado, se dice que es revelación y no conocimiento, o que es conocimiento revelado”.

“Efectivamente, no existe posibilidad humana de aceptación, afectividad o cognoscibilidad que pueda alcanzar la gnosis. El auto-conocimiento del Sí-Mismo es extra y supra-humano. Es un conocimiento supra-consciente que depende de sí, que nada tiene que ver con lo humano, que pertenece a otra esfera de ser. El hiato que existe entre el Sí-Mismo y el hombre es infranqueable y por eso el pneuma se re-conoce, y este reconocerse es un acto autónomo para el que la razón, el sentimiento o la voluntad, como facultades psíquicas, resultan ineficaces”.

“Ahora bien, tampoco este conocimiento revelado es idéntico a la fe, aunque ésta se mueva en el ámbito espiritual; y lo será menos cuando la experiencia de fe, fenómeno común en nuestros días y antes, tiende a confundirse con la creencia y con el mismo lenguaje religioso que ha generado. Pero ambas experiencias, aunque diversas y jerárquicamente diferentes, pueden aproximarse, si se tiene en cuenta que la fe es obra de la gracia y que ésta posee una autonomía propia que depende sólo de lo sobrenatural. Y si la revelación gnóstica se basa en la auto-gnosis, hemos de afirmar también que su forma de conocimiento ha de ser inmediata, directa o intuitiva, ajena, por lo tanto, a la menguada forma racional deductiva y mucho más a la experiencia y ensamble de datos sensoriales”.

Al llegar a este punto la discusión, es importante hacer algunas aclaraciones semánticas. En este sentido, Samael Aun Weor, explica en el capítulo titulado: Antropología Gnóstica, de su obra: La doctrina secreta de Anáhuac, lo siguiente: “Incuestionablemente, el conocimiento gnóstico escapa siempre a los normales análisis del racionalismo subjetivo. El correlato de este conocimiento es la intimidad infinita de la persona, el Ser. La razón de ser del Ser es el mismo Ser. Solo el Ser puede conocerse a sí mismo. El Ser, por lo tanto, se auto conoce en la Gnosis. El Ser, revaluándose y conociéndose a sí mismo, es la auto-gnosis. Indubitablemente, esta última, en sí misma, es la Gnosis. El auto-conocimiento de Ser es un movimiento supra-racional que depende de Él, que nada tiene que ver con el intelectualismo. El abismo que existe entre el Ser y el Yo es infranqueable y, por esto, el Pneuma, el Espíritu, se reconoce y este reconocerse es un acto autónomo para el que la razón subjetiva del mamífero intelectual resulta ineficaz, insuficiente, terriblemente pobre. Auto-conocimiento, auto-gnosis, implica la aniquilación del Yo como trabajo previo, urgente, impostergable. El Yo, el Ego, está compuesto por sumas y restas de elementos subjetivos, inhumanos, bestiales, que incuestionablemente tienen un principio y un fin”.

“La Esencia, la Conciencia, embutida, embotellada, enfrascada entre los diversos elementos que constituyen el mí mismo, el Ego, desafortunadamente se procesa dolorosamente en virtud de su propio condicionamiento. Disolviendo al Yo, la Esencia, la Conciencia, despierta, se ilumina, se libera, entonces deviene como consecuencia o corolario el auto-conocimiento, la auto-gnosis. Indubitablemente, la revelación legítima tiene sus basamentos irrefutables, irrebatibles, en la auto-gnosis. La revelación gnóstica es siempre inmediata, directa, intuitiva; excluye radicalmente a las operaciones intelectuales de tipo subjetivo y nada tiene que ver con la experiencia y ensamble de datos fundamentalmente sensoriales. La inteligencia o nous en su sentido gnoseológico, si bien es cierto que puede servir de basamento a la intelección iluminada, se niega rotundamente a caer en el vano intelectualismo. Resultan palmarías y evidentes las características ontológicas, pneumáticas y espirituales de nous (inteligencia)”.

“En nombre de la verdad declaro solemnemente que el Ser es la única real existencia, ante cuya transparencia inefable y terriblemente divina eso que llamamos Yo, Ego, mí mismo, sí mismo, es meramente tinieblas exteriores, llanto y crujir de dientes. La auto-gnosis o reconocimiento auto gnóstico del Ser, dada la vertiente antropológica del Pneuma o Espíritu, resulta algo decididamente salvador. Conocerse a sí mismo es haber logrado la identificación con su propio Ser divinal. Saberse idéntico con su propio Pneuma o Espíritu, experimentar directamente la identificación entre lo conocido y lo cognoscente, es eso que podemos y debemos definir como auto-gnosis”.

“Ostensiblemente, esta develación extraordinaria nos invita a morir en sí mismos a fin de que el Ser se manifieste en nosotros. Por el contrario, alejarse del Ser, continuar como Ego dentro de la herejía de la separatividad, significa condenarse a la involución sumergida de los mundos infiernos. Esta reflexión evidente nos conduce al tema de la “libre elección” gnóstica. Incuestionablemente, el gnóstico serio es un elegido a posteriori. La gnóstica experiencia permite al sincero devoto saberse y auto realizarse íntegramente. Entiéndase por Auto-realización el armonioso desarrollo de todas las infinitas posibilidades humanas”.

Con justa razón, Marvin Meyer y Willis Barnstone, en la Introducción a su obra La Biblia Gnóstica, publicada por Shambala, afirman que: “Los humanos en este mundo están encarcelados, dormidos, borrachos, caídos, ignorantes. Necesitan encontrarse a sí mismos, ser liberados, despertados, tornarse sobrios, levantarse y alcanzar la iluminación. En otras palabras, necesitan regresar a la gnosis”. En la misma Introducción, afirman que: “En otras palabras, el llamado al conocimiento es el despertar de la conciencia, desde adentro y afuera, de “lo que es, lo que era, y lo que está por venir. “Es una visión. Es gnosis”.

Meyer y Barnstone, explican que: “El término gnóstico se deriva de la antigua palabra griega gnosis, «conocimiento». Gnosis es una palabra común en griego, y puede designar diferentes tipos del conocimiento. A veces, como en los textos sagrados incluidos en este volumen, la gnosis significa conocimiento personal o místico. Entendido de esta manera, la gnosis puede significar conocimiento, es decir, el conocimiento como conocimiento personal de uno mismo u otra persona o incluso Dios, o puede significar la penetración, es decir, el conocimiento como conocimiento inmediato de verdades profundas. Estas formas de entender la gnosis son no mutuamente excluyentes, ya que el conocimiento puede implicar la conciencia inmediata de uno mismo o de otro, en una unión personal o comunión que proporciona una visión profunda de la verdadera naturaleza de todo. Como ya lo hemos hecho notar… La gnosis buscada por los autores de estos textos es apenas conocimiento ordinario. Un texto de la biblioteca Nag Hammadi, La Exégesis sobre el alma, declara que la restauración del alma a un estado de plenitud “«no se debe a las frases de rutina ni a las habilidades profesionales o al aprendizaje de libros». En efecto, los místicos comúnmente han enfatizado, en muchos libros, que el conocimiento místico no se puede lograr simplemente leyendo libros”.

Otros textos describen este tipo de gnosis haciendo una lista de preguntas que deben abordarse si se quiere aclarar por el conocimiento. En el Libro secreto de Juan, el Salvador o Revelador anuncia que ella o él enseñará «lo que es, lo que fue y lo que está por venir», y en el Libro de Thomas el revelador ordena, «Examínese y entienda quién tú eres, cómo existes y cómo llegarás a ser». Para alcanzar este conocimiento, convertirse en un gnóstico, es conocerse a sí mismo, a Dios y a todo. O, en las palabras de la máxima del antiguo centro oracular dedicado a Apolo en Delphos, Grecia, una máxima citada con frecuencia en los textos de este volumen: gnothi Sauton, «conócete a ti mismo». De acuerdo con muchos de estos textos sagrados, conocerse verdaderamente es alcanzar este conocimiento místico y alcanzar este conocimiento místico es conocerse a uno mismo de verdad. El conocimiento gnóstico, entonces, se basa en la experiencia mística vivida, en el conocimiento de toda la línea de tiempo del mundo, pasado, presente y futuro, y en el conocimiento de sí; de dónde venimos, quiénes somos, a dónde vamos y del viaje del alma”.

El Coloquio de Mesina

En 1966, del 13 al 18 de abril, en la ciudad de Mesina, Italia, se realizó el Coloquio internacional sobre los orígenes del gnosticismo o Coloquio de Mesina. Según las fuentes oficiales del Coloquio y que se encuentran fácilmente en la web, “fue una reunión de eruditos y expertos académicos en Gnosticismo que tuvo lugar en la Universidad de la ciudad de Mesina, Italia, con el propósito de examinar la cuestión de los orígenes del gnosticismo desde el punto de vista de la historia de las religiones. También se procuró definir y consensuar el núcleo esencial de las doctrinas gnósticas del cristianismo primitivo”. Cuidaut dice al respecto que “La variedad de enfoques en este terreno y la imprecisión del vocabulario utilizado pusieron de relieve la necesidad de clarificar la terminología mediante un doble método: histórico y tipológicos. Tal fue la meta que se impuso el primer gran Congreso Internacional de Mesina en 1966”, que, desde nuestro punto de vista, bien podría equipararse al Concilio de Nicea en el año 300, ya que en el Coloquio de Mesina, se reconoce oficialmente en el mundo académico la importancia de los sistemas gnósticos.

Francisco García Bazán, en su obra Gnosis, la Esencia del Dualismo Mágico, refiriéndose al Coloquio, explica que “un grupo de ilustres y experimentados especialistas en Gnosis fue encargado de proponer con exactitud el significado correspondiente a las palabras “gnosis”“gnosticismo”“pre-gnosticismo”“proto-gnosticismo” y “gnóstico”, el que se pudiera generalizar como científicamente válido y aceptable como consenso del Congreso. Aunque las caracterizaciones logradas no fueron totalmente aceptadas por todos los asistentes”.

“En la realización del Coloquio cooperaron la Asociación Internacional para la Historia de las religiones y la Sociedad italiana de la historia de las religiones y ayudaron financieramente, el Ministerio italiano de Instrucción Pública y la Universidad de Mesina. La organización del Coloquio y la edición de las ponencias que en él se presentaron, se realizó bajo la dirección del Profesor Ugo Bianchi de la Universidad de Mesina. Asistieron 69 expertos de diversas nacionalidades, entre otros H.J. Drijvers, Hans Jonas, Ugo Bianchi, Jean Daniélou y A.F.J. Klijn. Se trataron 43 ponencias y otras 15 fueron enviadas por participantes (como Gilles Quispel) que no asistieron personalmente. Fue aprobado y enviado a la Unesco un voto concerniente a la urgencia de la publicación definitiva de todos los textos de los manuscritos de Nag Hammadi confeccionado por un comité formado por los profesores T. Säve-Söderbergh, M. Krause y J.M. Robinson”.

“Los participantes en el Coloquio internacional sobre los orígenes del gnosticismo propusieron, con el fin de evitar su uso indiferenciado, delimitar exactamente el significado de los términos «gnosis» y «gnosticismo», de tal modo que el término gnosis quedaría reservado para significar «Conocimiento de los misterios divinos reservados a una élite» y gnosticismo designaría «un cierto grupo de sistemas del siglo II d.C. que todos están de acuerdo en designar de este modo».

Willis Barnstone y Marvin Meyer, en la Introducción a su obra La Biblia Gnóstica, refiriéndose al Coloquio afirman que: “Los estudiosos de las religiones antiguas y tardías han intentado ordenar a través de los problemas de definición y taxonomía para alcanzar cierta claridad con respecto a la gnosis y el gnosticismo. En 1966 muchos de los principales estudiosos de la gnosis se reunieron en una conferencia internacional en Messina, Italia, y produjeron un conjunto de declaraciones que están destinadas a definir la gnosis y el gnosticismo. Gnosis, ellos la definen como “conocimiento de los misterios divinos reservados para una élite”, y esto es un término de amplia aplicación. Por otro lado, el gnosticismo es “coherente serie de características que se pueden resumir en la idea de una chispa divina en el hombre, derivada del reino divino, caída en este mundo del destino, nacimiento y muerte, y que necesita ser despertada por la contraparte divina de sí para finalmente ser reintegrado”. El gnosticismo es, por lo tanto, un movimiento religioso representado por grupos religiosos que surgieron en el siglo II  de la EC y después, especialmente dentro del contexto del Cristianismo, grupos como los seguidores de Basilides y Valentinos, dos cristianos particularmente significativos maestros de la religión gnóstica.

En relación con la definición acordada en el Coloquio, los gnósticos contemporáneos, la reconocemos como correcta, válida y aplicable en todo momento. Es la utilizada por el Presidente fundador de las instituciones gnósticas contemporáneas, en el capítulo titulado: Antropología Gnóstica, de su obra La Doctrina secreta de Anahuac. Es similar también, a la que da José Motserrat Torrents en su versión de El Evangelio de Judas, publicado por Edaf. Según Torrents, en sentido estricto: Gnosis, significa: “Conocimiento religioso reservado a una élite”. En sentido estrictísimo: “Un determinado grupo de sistemas judíos y cristianos antiguos”. Torrents, contextualiza además los acuerdos del Coloquio de Mesina y explica que: “Los dos últimos sentidos se ajustan a las definiciones desciptivas acoradadas en un Coloquio de especialistas reunidos en mesina en 1966. A pesar de las reticencias de ciertos historiadores, siempre reacios a someterse a la disciplina de las terminologías pactadas, no veo motivo alguno para apartarme de las delimitaciones tan laboriosamente acordadas hace cuatro decenios”.

“En el documento conclusivo del Coloquio de Mesina se señalaron, junto con las anteriores, otras definiciones descriptivas como hipótesis de trabajo”:

1.- El gnosticismo de las sectas del siglo II, implica una serie coherente de características que pueden resumirse en la concepción de la presencia en el hombre de una chispa divina, que proviene del mundo divino, que ha caído en este mundo sometido al destino, al nacimiento y a la muerte, y que tiene que ser despertada por la contraparte divina del ser humano-su intimidad infinita o espiritual para ser finalmente reintegrada -en el reino de lo divino, lugar de donde procede-.

2.- El tipo de gnosis que implica el gnosticismo está condicionado por un cierto número de fundamentos ontológicos, teológicos y antropológicos. Desde esta perspectiva no toda gnosis es gnosticismo, tan sólo aquella que implica, la idea de una connaturalidad divina de la chispa que debe ser reanimada y reintegrada; esta gnosis del gnosticismo implica la identidad divina del cognoscente (el gnóstico), de lo conocido (la substancia divina de su Ser Intimo trascendente) y del medio por el cual conoce (la gnosis como facultad divina implícita que debe ser despertada y actualizada).

García Bazán, amplía estas conclusiones, indicando que “Sólo las doctrinas gnósticas que incluyan los fundamentos mitológicos, teológicos y antropológicos dichos, forman parte del gnosticismo. Y esta connaturalidad de la partícula pneumática con lo divino hace que la gnosis del gnosticismo sobreentienda la identidad del cognoscente, de lo conocido y del medio del conocimiento, es decir, la gnosis, que como facultad superior implícita debe ser actualizada. Esta gnosis es una revelación-tradición. Debe tenerse en cuenta la existencia en esta designación de formas de pensamiento contemporáneas a los grandes sistemas gnósticos cristianos y que presentan ciertas similitudes con la doctrina y escuelas del gnosticismo: el hermetismo, ciertos neoplatónicos, etc., que también deben ser examinadas y clasificadas”

3.- El pensamiento «pregnóstico» es aquel que presenta caracteres que pueden ser identificados exteriormente con los sistemas gnósticos, pero estando esos rasgos integrados en una concepción, en su conjunto, ajena al gnosticismo. Pensamiento que no es y es gnóstico y esta dualidad quedaría expresada con el vocablo “pregnóstico”.

4.- Lo «protognóstico» tendría como término de denotación a todo sistema gnóstico incipiente o germinal, es decir, movimientos espirituales que están impregnados por una actitud similar a la que caracteriza a los sistemas gnósticos consagrados.

En la obra de García Bazán, se encuentra información relativa a los conceptos: gnóstico y gnostizante, que a continuación se transcriben:

e) El adjetivo “gnóstico” puede aplicarse tanto a concepciones que se vinculan a la gnosis como al gnosticismo. En realidad, stricto sensu, su significación tiene mayor parentesco con gnosis que con gnosticismo, pues, como veremos, éste contiene a aquella como su aspecto fundamental, y aquel lo que hace es determinarla en movimientos históricos que encierran ciertos caracteres fijos. La ambigüedad del término, por consiguiente, es intransferible y sólo el contexto literario puede facilitar su significado exacto.

f) Queda finalmente por tratar el término “gnostizante”. Éste se encuentra bastante próximo por su significación a “pre-gnóstico”, ya que el vocablo hace referencia a rasgos que poseen analogía con el gnosticismo, pero integrados en un sistema no gnóstico. Preferimos usar el adjetivo “pre-gnóstico” para aquellos casos que se presentan como anteriores a los grandes sistemas del siglo II y siguientes, y “gnostizante” para los contemporáneos y posteriores.

Como lo aclara el Kalki Avatar, el término gnostizante, “se relaciona con aspectos intrínsecos que poseen cierta similitud con el Gnosticismo Universal, pero integrados en una corriente no definida como Gnosis”. En cierta medida, tal como lo afirman algunas escuelas gnósticas, el término puede referirse a una labor de enseñanza tendente a promover la Gnosis. Sin embargo, en nuestra comprensión del término, en este caso, esa labor no se realiza explícitamente como gnóstica, sino más bien en un contexto más abierto y libre asociado al ecumenismo y principios de inter espiritualidad, holismo, transdisciplinariedad, mística, despertar espiritual, meditación, búsqueda de la verdad, liberación espiritual, diálogo interreligioso, religión comparada, rescate de cosmovisiones antiguas; entre otros.

El concepto ha sido utilizado por diferentes autores, como Xavier Alegre en su disertación sobre “El concepto de salvación en las Odas de Salomón: contribución al estudio de una soteriología gnostizante y sus posibles relaciones con el cuarto evangelio”, por Domingo Muñoz León, en su obra: “Palabra y gloria Excursus en la Biblia y en la literatura intertestamentaria”, Sofía Torallas Tovar en su obra: Gramática de copto sahídico y por Henri Charles Puech, en su obra: En torno a la Gnosis, para citar algunos estudiosos que han usado el término.

4 Influencia y legado del Coloquio

“A pesar del tiempo transcurrido desde su realización y de que algunas de sus conclusiones y modo de abordar el fenómeno gnóstico han sido contempladas desde nuevas perspectivas – es necesario reseñar que en el momento de la realización del Coloquio, no habían sido traducidos todavía la mayor parte de los Códices de Nag Hammadi-. El Coloquio de Mesina es un referente en la historia del estudio y análisis académico del gnosticismo de lo primeros siglos del cristianismo”.

Universalidad de la Gnosis

El más exaltado gnóstico del mundo contemporáneo: Samael Aun Weor, afirma que: Como quiera que los estudios gnósticos han progresado extraordinariamente en estos últimos tiempos, ninguna persona culta caería hoy, como antaño, en el error simplista de hacer surgir a las corrientes gnósticas de alguna exclusiva latitud espiritual. La palabra “Gnosticismo” encierra dentro de su estructura gramatical la idea de sistemas o corrientes dedicadas al logro de la Gnosis en el ser humano”. Y esta conquista va más allá en el tiempo del siglo II de la era Cristiana y más allá también del entorno de las culturas que florecieron por esa época en torno del mar Mediterráneo..

“Si bien es cierto que debemos tener en cuenta en cualquier sistema gnóstico sus elementos helenísticos orientales, incluyendo Persia, Mesopotamia, Siria, India, Palestina, Egipto, etc., nunca deberíamos ignorar a los principios gnósticos perceptibles en los sublimes cultos religiosos de los nahoas, toltecas, aztecas, zapotecas, mayas, chibchas, incas, quechuas, etc., etc., etc., de Indo América”.

Montserrat Torrents, en relación con ese hermoso legado del Coloquio y los componentes ontológicos de la Gnosis, es decir, los que conciernen directamente al Ser, resalta que: “El documento conclusivo del Coloquio de Messina, describe de este modo el mencionado componente: La concepción de la presencia en el hombre de una centella divina, que proviene del mundo divino, que ha caído a este mundo sometido al destino, al nacimiento y a la muerte, y que tiene que ser despertada por la contraparte divina del Yo para ser finalmente reintegrada”. Que constituye elemento primordial en la Cosmovisión Gnóstica, al plantear la realidad que el ser humano actual, la humanidad mecánica, no posee Alma, sino solamente una fracción de la misma. Una chispa divina o Esencia maravillosa, que mediante el camino, la didáctica propuesta en la historia de Pistis Sophia, quien busca la verdad y la encuentra, se hace libre al realizar dentro de sí el misterio del “salvador salvado”, realizando enormes transformaciones íntimas, en pareja, en castidad, eliminando al querido Ego, despertando conciencia y auto realizándose a fondo. De esta manera, la Gnosis se hace vida en quien encuentra la verdad, al iniciar el proceso de auto descubrimiento y despertar de la conciencia. Por tal razón, el Quinto de los Siete afirma: “Hablando muy francamente y sin ambages diremos: La Gnosis es un funcionalismo muy natural de la conciencia, una Philosophia perennis et universalis“. La Gnosis es eterna y universal.

En este sentido, Cuidaut del que ya se han realizado referencias en párrafos anteriores, cita a F.C. Baur, de quien afirma “es sin duda el verdadero fundador de la investigación sobre la gnosis”, quien presenta el estudio de la Gnosis “no como una herejía, sino como una nueva religión, como una síntesis de fuerzas religiosas paganas anteriores al Cristianismo… como una interpretación alegórica del N.T.” “Para Baur, la gnosis es el punto de partida de una filosofía religiosa cristiana cuyo punto culminante serían los trabajos de Hegel”. Cita también a W. Bousset, un exégeta del N.T. para quien “los mitos de la salvación en el gnosticismo no provienen del cristianismo, sino que son anteriores”.

Más adelante, se apoya en R. Reitzenstein, quien “escruta el pensamiento oriental para poder llegar a comprender mejor el cristianismo. Nos revela nuevas fuentes, en particular el Canto de la perla (que se encuentra en los Hechos de Tomás). Lo ve como un texto capital para la comprensión de la gnosis, y descubre en él el mito del «salvador-salvado». La gnosis hunde sus raíces en Oriente y lleva en su seno el misterio redentor iranio, que se origina en Persia y encuentra su forma más pura en el maniqueísmo y en el mandeísmo, y cuyo centro es la identidad entre Dios y el alma.

García Bazán, en su obra: Sobre el gnosticismo y los gnósticos, plantea que: “La gnosis es una revelación-tradición, y hay en los grandes sistemas gnósticos cristianos similitudes con la doctrina y escuelas representadas por el Hermetismo, algunos neoplatónicos y escritores cristianos alejandrinos”. En su obra: La Gnosis eterna, explica que: “La palabra «gnosis» significa conocimiento. Deriva de una antigua etimología indoeuropea, jñd, también presente en el sustantivo sánscrito jñâna, con un significado idéntico: el conocimiento en sí mismo. Es decir, el saber directo e inmediato, despojado tanto de los velos que lo obstaculizan (el error, o el olvido), como de los intermediarios que lo fracturan y lo debilitan (el juicio y la razón). De acuerdo con este sentido, primero la gnosis posee una especificidad que la distingue de los fenómenos cognoscitivos que derivan de la percepción sensible y el raciocinio, pero asimismo una universalidad que la emparenta con el tipo de conocimiento que se origina en la intelección (nóesis) platónica, la intuición (anubhâva) del hinduismo y, en general, las corrientes metafísicas y religiosas que basan la fuente del conocimiento en la revelación profunda, la experiencia directa de lo que es real, es decir, lo verdadero e inmutable; o bien, gnosis es la tradición comunitaria que se inspira en estas raíces”.

La Gnosis Cristiana

La Gnosis cristiana, más específicamente, la gnosis ligada al Cristianismo primitivo, se encuentra en los Evangelios gnósticos. Algunos Evangelios gnósticos son: el Evangelio de María Magdalena, el Evangelio de Tomás, el Evangelio de Felipe y el Evangelio de Judas. La mayoría de los Evangelios gnósticos, forman parte de la gran Biblioteca gnóstica Copta del museo de El Cairo o Biblioteca de Nag Hammadi, declara Patrimonio mundial de la humanidad por la UNESCO.

Sin embargo, al escudriñar el Antiguo Testamento y los evangelios canónicos, es posible encontrar referencias a la Gnosis, como es el caso del Evangelio de Juan. “Si me conocieses, también a mi padre conocerías; y desde ahora le conoces y le has visto” (Jn 14:7). “El espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero ustedes le conocen, porque mora con ustedes y estará en ustedes” (Jn 14:17). “Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste” (Jn 17:25).

En el libro de Oseas se lee: “Mi pueblo perece por falta de conocimiento. Porque tú has rechazado el conocimiento, yo te rechazaré de mi sacerdocio; porque has olvidado la instrucción de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”.

En Mateo 11, “Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó.  Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar”.

En el Evangelio de Lucas se explica por qué las palabras de Jesús  a sus discípulos fueron gnósticas y el resto de la humanidad recibió solo alegorías o parábolas: “Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola? Y él dijo: A ustedes les es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan”. (Lc 8:9,10)

Pablo, quien traslada el Evangelio de la Gnosis Cristiana entre los gentiles, dice en la Epístola a los Colosenses: “para que se consuelen sus corazones, instruidos en caridad y para toda la riqueza de la plenitud de la inteligencia, en conocimiento del misterio de Dios Padre y Cristo; en quien están todos los tesoros de la sabiduría y ciencia ocultos” (Col 2:2-3, Septuaginta)

El Buda Maitreya, en su obra El Matrimonio perfecto, explica que: “Ya está definitivamente comprobado que Jesús, el Cristo fue gnóstico. El Salvador del mundo fue miembro activo de la casta de los esenios, místicos que jamás se cortaban el cabello ni la barba. La Iglesia Gnóstica es la auténtica Iglesia primitiva cristiana cuyo primer Pontífice fue el iniciado gnóstico llamado Pedro. A ella perteneció Pablo de Tarso. Este fue nazareno. Los nazarenos fueron otra secta gnóstica…”

“Nosotros francamente hemos tomado la resolución de hacer conocer públicamente la raíz del Cristianismo: el Gnosticismo. Esta es la Iglesia Cristiana Primitiva. A esta Iglesia Gnóstica perteneció el Patriarca Basílides, célebre alquimista que dejó un libro de plomo con siete páginas, el cual según dice el Maestro Krumm Heller, se conserva en el museo de Kircher en el Vaticano. Este libro no puede ser entendido por los arqueólogos porque es un libro de ciencia oculta. Basílides fue discípulo de San Matías…”

“A la Iglesia Gnóstica Católica Cristiana Primitiva pertenecieron santos como Saturnino de Antioquía, célebre cabalista. Simón el Mago, quien se desvió lamentablemente. Carpócrates, que fundó varios conventos gnósticos en España, Marción de Ponto, Santo Tomás, Valentín. El gran maestro de Misterios mayores llamado San Agustín. Tertuliano, San Ambrosio, Irenio, Hipólito, Epifanio, Clemente de Alexandría, Marcos, el gran gnóstico, que cuidó de la Santa Unción Gnóstica, y nos dejó enseñanzas extraordinarias sobre el camino de las fuerzas sexuales a través de las doce puertas zodiacales del organismo humano. Gnósticos fueron también: Cerdón, Empédocles, San Jerónimo y muchos otros santos de la Antigua Iglesia Gnóstica”.

La obra monumental de la Gnosis es el: Pistis Sophia, el libro de la sabiduría poder, que permite elevarse al ser humano de una simple creencia, hacia la real sabiduría.

En la Enciclopedia Práctica Jackson, volumen V, se lee lo siguiente “El término se deriva de gnosis (conocimiento), ello es, el propósito de elevarse desde la fe (pistis), en la autoridad de Dios y de la Iglesia, hasta un saber racional de las cosas divinas. La filosofía de la gnosis se vincula al neoplatonismo. Dios produce por emanación, una serie de seres intermedios llamados eones. Entre Dios y la materia sitúan los gnósticos el mundo. La emanación de los eones en serie descendente se recorre nuevamente en línea ascendente hasta llevar a la salvación. La creación del mundo y la redención del hombre son hechos naturales”. En dicha Enciclopedia se cita a gnósticos de la época del Cristianismo primitivo: Marción, Apeles, Basílides, Manes, Clemente de Alejandría, Orígenes. De este último se lee lo siguiente: “Orígenes fue el filósofo más grande de la época inicial de la Patrística. Su obra: De los Principios constituye la primera suma teológica”.

Arnoldo Krumm Heller, Huiracocha, en su obra: La Iglesia Gnóstica explica que: “Así como en todas la religiones existe un libro sagrado o Biblia o conjunto de todas las enseñanzas y doctrinas que integra cada una, del mismo modo, los gnósticos, dentro de nuestra Iglesia, disponemos también de un libro santo, y con algunas referencias sobre él quisiere comenzar con mi estudio, advirtiendo, desde luego que para comprender los diferentes autores, hay que considerar la época y el sentido esotérico de en que fueron escritos”.

“Lo que es el Talmud para los semitas, el Bhagavad−Gita para los budistas, el Corán para los musulmanes y la Biblia para los Cristianos, es para nosotros la Pistis sophia. Veamos, pues, en síntesis, lo que acerca de ella dice un historiador y veremos que Pistis es n libro y entidad espiritual a la vez”.

“Se trata, del libro cumbre de todas las doctrinas gnósticas, el cual fue publicado en latín el año 1851 por Schwartze y Petermann, con arreglo a un código del museo de Londres, llamado Askeniano, cuya vejez se remonta al siglo III, aunque algunos opinen que al Siglo V. (Opus Gnosticum Valentino adjudicatum est Códice manuscripto Cóptico Londinensi descripsit et latine vertit M.G.Schwartze”).

“El original griego de esta obra, que sirvió de base en los primeros siglos, no ha podido ser hallado. Sólo se tiene el texto Sahídico, que es una traducción al Copto del Manuscrito Primitivo. El Papiro Copto, en cambio, fue encontrado en Egipto sin que nada pueda atestiguar si el Original Griego fue compuesto, asimismo, en este Pueblo. En lo que sí concuerdan todos los Críticos, es en que está Obra proviene de algunas de las múltiples Escuelas o Sociedades Gnósticas Primitivas, creyéndose más bien que pertenecería a los Ophitas”.

“Se divide en 148 Capítulos y en cuatro grandes partes o libros. El primero y el cuarto, no llevan inscripción alguna, mientras que el segundo es encabezado por este título: Segundo Libro de la Pistis Sophia. Lleva también un rótulo al final que dice: Parte de los Volúmenes del Salvador”.

 Gracias a la Gran obra realizada por el Verbo de Dios y otros precursores, la Gnosis contemporánea se ha difundido en gran parte del mundo. Por otro lado: el descubrimiento de la biblioteca de Nag Hammadi y otros códices gnósticos, entre ellos, los códices de Oxirrinco ampliaron la difusión de la Gnosis y el horizonte gnóstico se ensanchó hasta permitirnos comprender que la Gnosis es eterna y universal.

La gran difusión que provocó el Código Da Vinci de Dan Brown y la revaloración de María Magdalena como la gran Apóstol del Señor y a la vez, en su representación de esposa-sacerdotisa confirma la importancia de la sexualidad sagrada en todas las antiguas religiones. Otro movimiento gnóstico de gran importancia en la Edad Media ha resurgido: El Catarismo, la religión de “los puros”, de manera que a medida que pasa el tiempo, en la actualidad, resurgen corrientes gnósticas en el seno de todas las grandes religiones.

 

 

Urim y Tummim las piedras del oráculo en la Biblia

En los estudios gnósticos, resulta de especial interés el estudio del Arte ciencia de los oráculos ya que por sus diferentes métodos de predicción, se  puede acceder a la Gnosis o “conocimiento intuitivo de las cosas divinas” o conocimiento de Dios mediante una “visión”, “revelación”, “gracia”, “carisma” o aprehensión de una verdad mediante la experiencia mística. Este es el caso de uno de los métodos de predicción o consulta poco conocidos y que utilizaban profetas, reyes y rabinos hebreos. Otro es el método del goral o goralot; del que se hace un estudio aparte.

En el Antiguo Testamento, específicamente en Éxodo, en todo el capítulo 28, se hace referencia a un antiquísimo método de oráculo, predicción o consulta a la divinidad para discernir la voluntad divina: la consulta a la divinidad medinte las piedras de Urim y Tummim. En la versión hebrea del Éxodo (Shemot) o segundo libro del Pentateuco o Toráh (Torá), se lee: “Y harás el pectoral de juicio, labor de entretejedor, como la labor del efod lo habrás de hacer: de oro, de púrpura violácea, de púrpura escarlata, de carmesí y de lino fino de hilo torzal lo habrás de hacer. Cuadrado habrá de ser, plegado. Un palmo de longitud y un palmo de anchura (Ex 28: 15-16) Y portará Aharon los nombres de los hijos de Israel en el pectoral de juicio, sobre su corazón, al entrar él al Santuario, por remembranza ante Adonai, siempre. Y pondrás en el pectoral de juicio los Urim y los Tummim y estarán sobre el corazón de Aharon al entrar él ante Adonai y portará Aharon el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón, ante Adonai, siempre”. (Ex 28:29-30)

Urim y Tumim se traducen generalmente como luces y perfecciones y de manera más amplia se refiere a las piedras de la revelación y la verdad. Los vocablos se asemejan a los babilónicos urtu y tamitu que significan oráculo e instrucción.

Según la tradición rabínica, se dice que los Urim y Tumim iluminaban la palabra y por su medio salía la perfección de las palabras. El Exégeta hebreo Rashban dijo acerca de las piedras de Urim y Tumim: “Si a las naciones paganas sus oráculos les hablaban a través de un espíritu impuro y de magia, salvando las enormes diferencias, la santidad puede expresarse”. (Toráh, 269)

El procedimiento de consulta permitía tomar decisiones sobre la base de preguntas específicas, que permitieran una respuesta afirmativa o negativa, un sí o un no. Según se entiende, las piedras brillaban o no y en tal sentido se obtenía la respuesta. Si brillaban la respuesta era afirmativa; si daban sombra o permanecían opacas, la respuesta era negativa. En alguna medida como consultar a los dados o a la moneda y obtener la respuesta según dé cara o cruz (escudo) o como ocurre con el I Ching. Por ese motivo, se lee en el Salmo 80: “Oh Dios, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos”. (Sal 80:3). En tal sentido, la consulta de los Urim y los Tumim se clasifica dentro del tipo de arte ciencia de predicción denominada cleromancia.

El sumo sacerdote usaba estas piedras para averiguar cuál era la voluntad de Dios con respecto a asuntos de dudosa posibilidad, que tenían que ver con el bienestar de la nación. Así se lee en Números: “Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca. Él se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación”. (Nm 27:18-21). Asimismo, en Levítico, se lee que “Entonces Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus hijos, y los lavó con agua. Y puso sobre él la túnica, y le ciñó con el cinto; le vistió después el manto, y puso sobre él el efod, y lo ciñó con el cinto del efod, y lo ajustó con él. Luego le puso encima el pectoral, y puso dentro del mismo los Urim y los Tumim”. (Lev 8:6-8). En Nehemías, hay otro versículo alusivo a los Urim y Tumin: “Y les dijo el gobernador que no comiesen de las cosas más santas, hasta que hubiese sacerdote con Urim y Tumim”. (Neh 7:65).

En el primer libro de Samuel, se hace referencia implícita a la consulta a la divinidad mediante este tipo de oráculo. Así se lee que Saúl hizo consulta a Jehová “Da suerte perfecta. Y la suerte cayó sobre Jonatán y Saúl, y el pueblo salió libre. Y Saúl dijo: Echad suertes entre mí y Jonatán mi hijo. Y la suerte cayó sobre Jonatán (1 S 14:41-42). Como también David “Y dijo David: Jehová Dios de Israel, tu siervo tiene entendido que Saúl trata de venir contra Keila, a destruir la ciudad por causa mía. ¿Me entregarán los vecinos de Keila en sus manos? ¿Descenderá _Saúl, como ha oído tu siervo? Jehová Dios de Israel, te ruego que lo declares a tu siervo. Y Jehová dijo: Sí, descenderá”. (I S 23:10-11). “Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas”. (I S 28:6)

Al igual que con otros oráculos, se requería de preparación espiritual especial para recibir la respuesta, es decir, elevados estados de conciencia, intuición y clarividencia. En este sentido, es importante ampliar la explicación acerca de los oráculos usados antiguamente por los profetas, rabinos y reyes registrados en el Tanaj o Antiguo Testamento. Todos ellos usaban las piedras del Urim y Tumin, además de la Cábala de predicción, interpretando el significado astral de los números y formas geométricas, así como la interpretación onírica (los sueños proféticos, altamente simbólicos) y la Gnosis o conocimiento por intuición y revelación. Además, como se infiere en el versículo ya anotado de Nehemías, el oficiante debía comer cosas santas y habría de ser una persona piadosa: “A Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón piadoso”. (Dt 33:8)

En el capítulo titulado Pkude, en El Zohar, se lee: “R. Abba era un visitante frecuente de R. Simeon. Una vez le dijo: Respecto de los Urim y Tumim que se debían poner en el pectoral, hemos aprendido que se los llamaba Urim (luces) porque sus palabras eran una clara y directa respuesta que se les dirigía; y Tumimtamim, perfecto, completo— porque sus palabras se cumplían a la perfección. Y bien, parece que hubiera algo más por conocer acerca de este recóndito asunto. R. Simeon dijo: Seguramente es así. El pectoral y el efod corresponden a los Urim y Tumim, y estos, a su vez, a las filacterias (te f ilim) y al lazo de las filacterias. li. Simeon citó aqui el versículo: “Y verás mi espalda, mas mi rostro no será visto” 3985. Dijo: Esto significa que el Santo, Bendito Sea, hizo que Moisés viera el lazo de las filacterias, pero no las filacterias mismas. “Mi rostro” señala las filacterias que contienen el sublime misterio del Nombre Divino, mientras que “mi espalda” incluye el misterio contenido en el lazo de las filacterias. Como saben los Compañeros, el primero designa el brillante espejo, y el segundo designa el espejo opaco. Así, en correspondencia, Urim significa las palabras iluminadas, mientras que Tumim señala las palabras en su cumplimiento. La misma correlación mística se encuentra entre “voz” y “lenguaje”: pues la voz ilumina al lenguaje a pronunciarse, mientras que el lenguaje trae el acabamiento de la palabra, y los dos están indisolublemente fusionados entre sí. Concluyo: El pectoral y el efod corresponden, así, respectivamente, al “rostro” y a la “espalda”, siendo los dos uno e inseparable”.(Zohar, pp 889-.890)

Más adelante, se lee: “está escrito: “y pondrás dentro del pectoral del juicio el Urim y el Tumim”. El término Urim (literalmente, luz, iluminación) significa el espejo luminoso, que consistía en cl grabado del Nombre Divino compuesto de cuarenta y dos letras por las que el mundo fue creado; mientras que el Tumirn consistía del no luminoso espejo hecho del Nombre Divino según se manifiesta en las veintidós letras. La combinación de ambos se llama Urim y Tumim. Observad que por el poder de estas letras hundidas, las otras letras, es decir, las letras levantadas formaban los nombres de las tribus, ya iluminados, ya oscurecidos. Las letras del Nombre Divino abarcan el misterio de la Tora, y todos los mundos son una proyección del misterio de estas letras”. (ibid, 898)

Un pasaje muy interesante del Zohar, relativo a los Urim y Tummin, hace referencia a la necesidad del matrimonio para todo sacerdote. “A un sacerdote que no tiene mujer le está prohibido efectuar el servicio, como está escrito, “Y el hará expiación por sí y por su casa”. R. Isaac dijo que la razón es que la Schejina no mora con uno que no es casado, y el, sacerdote en especial debe ser uno con quien mora la Schejina. Junto con la Scheiina se posa sobre los sacerdotes Teced (Gracia) Y se los llama Jasidim, (dotados de gracia), v como tales corresponde que bendigan al pueblo. Asi la Escritura dice: “Y tus santos (jasi= lita) te bendecirán”: también “Tus Tumin v tus Urim estarán con tu santo (jasid)”. (op. Cit 1067)

En este sentido es oportuno hacer una aclaración importante. En el Cristianismo y Judaísmo se advierte de no consultar con adivinos; pero no se dice lo contrario de la consulta con profetas. Así, en Zacarías, se lee: “Porque las imágenes han hablado vanidad, y los adivinos han visto mentira, y han hablado sueños vanos, en vano consuelan. Por lo cual se fueron ellos como ovejas, y fueron humillados porque no tuvieron pastor”. (Vers. 2. Cap. 10. ZACARÍAS).

Es imprescindible hacer diferenciación entre los adivinos y los profetas. Eliphas Levi, dice lo siguiente: “Adivino viene de la palabra divinaris, divinus, que significa ejercer la divinidad”. Pero se le olvidó al Abate Alfonso Luis Constant la partícula A, que precede a la palabra divino. Sin embargo, la Gramática dice lo siguiente: A, preposición que denota separación, alejamiento, Vg. Teo, significa Dios, pero si le anteponemos la partícula A, formamos la palabra ATEO, con el que denominamos al que no cree en Dios. Adivino, representa precisamente lo contrario de lo divino, es decir, lo diabólico. Apolítico, significa un individuo no político. Si leemos la Biblia cuidadosamente, no encontramos una sola palabra a favor de los adivinos.

Cuando el rey Nabucodonosor mandó a llamar magos, astrólogos, adivinos y encantadores para que le adivinaran el sueño de la estatua, no hubo un solo adivino que revelase al rey este arcano, solo un profeta de Dios respondió delante del rey y dijo. “El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos, lo pueden enseñar al rey”. “Mas hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y Él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer al cabo de días”.  Esto es textual del capítulo segundo del Libro de Daniel, e invita a meditar Daniel el profeta del Dios vivo, fue el único que pudo revelarle el sueño a Nabucodonosor.

Los adivinos son videntes tenebrosos, son magos negros o en todo caso médiums, charlatanes o farsantes. Los profetas son videntes de la luz, son magos blancos. Los adivinos ven las imágenes del abismo, y sueñan sueños del abismo, con los cuales pronostican acontecimientos que pueden fallar, porque no todas las veces cristalizan en el mundo físico las imágenes tenebrosas del abismo. Las escenas tenebrosas del abismo, son realmente en el abismo, pero no siempre cristalizan en el mundo físico. Los profetas son videntes de la luz, varones y mujeres de Dios iluminados por el Espíritu Santo, y sus pronósticos son exactos porque sus glándulas pineal y pituitaria están totalmente iluminadas por el fuego sagrado.

Los chelas de la fraternidad blanca son aprendices, son discípulos de los profetas, y por ello pueden servir de mensajeros de los profetas, y hablar palabra de los santos Maestros a los hombres. Para ser profeta se necesita recibir el Espíritu Santo. Empero, los discípulos de la Logia Blanca, que viven conforme al sendero óctuple del Budismo (recto sentir, recto pensar, recto actuar, entre otros); son fieles al Cristo y viven en castidad; son mensajeros de los profetas y discípulos de los profetas.

Centenario de Samael Aun Weor, el hombre: su bodhisattva

-Tomado de entrevista a Impérator Gómez Dueñas por parte de Gnosis Guatemala, el 18 de septiembre de 2015; aprovechando una estadía de dos semanas en Guatemala; así como de otras fuentes.

Primera parte

Como un homenaje al Avatar de la Era de Acuario, en conmemoración del Centenario del nacimiento de su bodhisattva, trasladamos una percepción distinta de nuestro maestro, de Samael Aun Weor, el hombre: Víctor Manuel Gómez Rodríguez. Nos parece particularmente importante e interesante, trasladar una forma distinta de ver al maestro, al Kalki Avatar. Algunos detalles que puedan servir a un ser humano para transformarse; que quiera seguir el ejemplo  de ese gran hombre. Los dioses no han sido siempre dioses. Todos los dioses Alguna vez fueron mortales, alguna vez fueron como nosotros: pecadores. Se equivocaron, se extraviaron y erraron el camino; pero poco a poco fueron logrando transformaciones íntimas para llegar a ser los grandes seres que son.

 Es el caso del que todos conocemos en el Pueblo Gnóstico, de Víctor Manuel Gómez quien se transforma interiormente y un día, ese bodhisattva permite que se encarne su Real Ser, Samael.

Bueno: así como lo expresamos en una reunión, con algunas personas estudiantes de la Gnosis, hablando de quien fuera Víctor Manuel Gómez Rodríguez, quien nació en Bogotá, Colombia, hace cien años, el 6 de mayo de 1917 y quien se convirtiera en el maestro Samael, ¡el famoso maestro Samael! Ese Víctor Manuel Gómez, que en la primera parte de su vida, fue un hombre común y corriente, como muchos. Con ciertas facultades, que ya las traía; pero al mismo tiempo era un hombre que estaba en proceso de aprendizaje. Víctor Manuel, contrajo matrimonio con Sara Dueñas por allá por los años cuarenta. Impérator narra que su mamá le contaba que, ellos dos, allá en Bogotá, se  iban a las faldas del monte de Montserrate a vocalizar. Allí, Víctor Manuel le mostraba a Sara un templo en estado de jinas. En esos lugares transcurrió su noviazgo. Se casaron en Bogotá, en la iglesia de San Diego. En esa época, en las afueras de Bogotá . Una iglesia muy bonita. Allí se casó también Impérator.

Sara y Víctor Manuel, procrearon tres hijos: la hija mayor: Luz Estela, después Salomón y de último Impérator, quien nació en 1946.

Víctor Manuel y Sara viajaban mucho por diferentes lugares de Colombia. En esa época era muy complicada la transportación. Las carreteras eran difíciles, no estaban asfaltadas. Los autobuses de esa época, no tenían aire acondicionado, ni facilidades. Era incómodo trasladarse de un lugar a otro. Transcurrían horas para realizar los viajes, que ahora implican minutos.. En uno de sus viajes, su hermana mayor, murió. No tenían dinero y vivían con muchas limitaciones económicas. Les faltaba para los alimentos y esa fue una de las causas por las que la niña, murió. Ella nació en Bogotá y murió en Chiquinquirá, en el departamento de Boyacá, en Colombia. Salomón nació en Pamplona, bastante distante de esos lugares e Impérator, nació en Armenia. Totalmente distintos los ambientes y los lugares por donde cada cual nació. Para sobrevivir, “el Viejo”, como le dice Impérator a su padre, leía las manos. Hacía el trabajo de Pitoniso y también las cartas de tarot. Con eso conseguían para comer y poder viajar. A los lugares que llegaban, visitaban grupos, grupos esotéricos de esa época; entre ellos, grupos de rosacruces y teosofistas de esa época. Así él se iba relacionando, él iba dejando contactos. Por la época que nació Impérator, Víctor Manuel, empieza a relacionarse con Donda, con Arnolda Garro o como se le menciona también, la maestra Litelantes.

Sara, también tenía inquietudes espirituales. Ella estaba bien contextualizada de las aspiraciones espirituales de Víctor Manuel. Ellos dos hacían equipo; equipo de trabajo para ayudar a la gente que les buscaba solicitándoles que les dijera donde se encontraba el ganado que habían perdido o que les habían robado o donde estaban las joyas que habían perdido. Ellos dos hacían este tipo de trabajo, este tipo de búsqueda. Y los dos lograron desarrollar estas facultades. Incluso, alguna una vez Víctor Manuel le pidió a Sara que se concentrara y le ayudara. Le indicó: “me dices en qué lugar está viviendo mi mamá”. Porque él le había perdido la pista a la mamá. Y Sara se concentró y le dijo: la dirección es tal, el número es tal. Y entonces, Víctor Manuel, le escribió una carta y sí, efectivamente, la abuela de Impérator, la recibió, le respondió y los dos pudieron comunicarse. Sí, tenían los dos, sus valores. Que “el Viejo” los desarrolló más, definitivamente.

Por la época que Víctor Manuel, conoce a Donda, él hacía las veces de médico naturista y Donda llegó a pedirle ayuda para que fuera a ver a un hermano que tenía enfermo. Y Víctor Manuel llegó a ayudarle a ver al paciente. Y así fue como ellos iniciaron su relación. Esta parte de la vida de Víctor Manuel, se narra con detalle en el capítulo titulado: “De curandero a hierofante”, del libro de Jesús Alfredo Dosamantes Terán: “Litelantes, la gran estrella del dragón”. Así se desarrolló un romance a la par del matrimonio con Sara. Ese romance dio como fruto, cuatro hijos.

De Armenia, salieron a vivir a Girardot. Allí, estableció Victor Manuel: dos hogares. El que tenía con Sara y el que tenía con Donda. Tiempo después se mudaron a Bogotá. Allí Víctor Manuel, también estableció dos hogares: tanto el hogar que tenía con Sara, como el que tenía con Donda.

En el libro de Dosamantes, se entiende que Donda, lo tenía claro. Hay un pasaje en el que se lee que Donda le dice a Víctor Manuel: “Que él era muy hombre para tener las mujeres que quisiera, que él tenía toda la libertad, pero que si andaba de novio con alguna, quería que él mismo se lo dijera y no venirlo a saber por los vecinos. Eso sí: que no hiciera comparaciones ni la llevase a casa, por supuesto”. . Esto es muy interesante y difícil de comprender, desde diferentes perspectivas. Una es del lado de la franqueza y otros aspectos que no son fáciles de entender, de digerir, pero que son muy interesantes dada la situación en que ambas familias se encontraban en esa época. Donda tenía una forma de pensar diferente. Si bien es cierto que Donda no tenía derecho a reclamar que él estuviera casado. Allí no tenía derecho a reclamo. En el futuro, en el libro de Dosamentes, se lee que Donda lo preparaba, le ayudaba, le daba las mejores ropas, lo vestía, le ayudaba para que él fuera a visitar otras mujeres. ¡No tenía celos! A ella lo que le importaba era que le dijeran la verdad.

Es algo que, en el caso de la infidelidad, resulta de lo más espinoso, uno de los asuntos más espinosos. Cuando alguien sufre ante una infidelidad. Se pueden formular pregunta como las siguientes: ¿Quién es el que sufre? ¿Lo mejor de ti, tu Ser o lo peor de ti? ¿Sufres porque amas o sufres porque te amas?, ¿sufres porque te hieren en tu amor propio? Generalmente, la gente sufre una infidelidad, no por el amor que le tenga a la otra persona, sino por el amor que se tiene a sí mismo y de allí vienen los celos. Interesante este aspecto, porque se relaciona con el asunto que generalmente, los gnósticos, se olvidan que el gran pecado no es el adulterio; sino la fornicación. No es que el adulterio sea recomendable en los estudios gnósticos. De ninguna manera. Es indiscutible que el gnóstico no debe caer en la esfera de Nahemah y cometer el delito espiritual del adulterio; pero es importante, impostergable analizar a fondo la cuestión del adulterio y que tanta preeminencia se le da por encima de la fornicación.

A lo que los gnósticos, usualmente caen es a la misma categorización de los fieles de las diferentes denominaciones cristianas, quienes consideran como el gran pecado al adulterio y no a la fornicación, creen que el gran pecado es el adulterio y se olvidan de la fornicación. Para entender de mejor manera el asunto, recuérdese el pasaje de la mujer adúltera en el Evangelio de Juan, capítulo 8 y el capítulo 19 del Evangelio de Mateo, en el que el gran Kabir discute con los fariseos la cuestión del divorcio: Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. (Mt 19:9)

En la visión de Donda, los hombres tenían el derecho de hacer lo que les viniera en gana. Esa era la visión de ella. Inclusive con sus hijos y con Impérator. El mismo Impérator cuenta que él fue su amigo, y ella fue confidente de él y él fue confidente de ella. Y Donda, en ningún momento intervenía, cuando hacían sus picardías, como hombres. Ella en ningún momento se oponía a nada. Ella simplemente decía “allá las mujeres que se dejan”. Ella no condicionaba absolutamente nada. Ese es un comportamiento completamente diferente al de muchas mujeres. Gran mayoría de mujeres se posesionan de su hombre; una mujer toma posesión de él. Y siente que en cualquier movimiento en donde ella no esté, es traición. Es el pensamiento que refleja la actitud de la esclavitud psicológica. En la que un hombre o una mujer quiere ser dueño o dueña de su pareja; piensa o cree que es dueño de su pareja. Cuando, en realidad, no se es dueño de nadie. No somos dueños ni siquiera de nosotros mismos, de la vida nuestra. Pensar en que alguien es de nuestra propiedad, ¡es totalmente absurdo! Y en el momento en que aprendamos eso, en que dejamos de pensar que alguien es de nuestra propiedad, dejamos de sufrir. Dejamos a la gente que viva y haga lo que le plazca, que la otra persona, haga lo que a ella le parezca. Y no sufrimos. Esa es la parte más interesante que Impérator pudo aprender con Donda. Y él reconoce que, antes de conocer a Donda, era un egoísta de maravilla, ¡terrible!

Y aprendió con ella a dejar en libertad a las personas, que pensaran e hicieran lo que les pareciera conveniente. Esa fue una buena enseñanza. A no intervenir en la vida ajena. Ni siquiera a preguntarle sus asuntos particulares. Porque luego estamos preguntándole de la vida de esta persona, del amigo, de la amiga, de la esposa, del esposo, del hermano y le estamos preguntando sobre la vida de él, cosa que a nosotros no nos importa. Entre más sepamos de la otra persona, sobre su pasado, más conflicto tenemos. Recordemos que una cosa es la vida privada de cada quien. Así sea el mismísimo Jesucristo y otra es la vida pública de alguien. ¡Cada quien con su vida privada y nadie tiene derecho a meterse en la vida privada de nadie! Así sea Jesucristo, Víctor Manuel, Donda o Perico de los palotes. No podemos intervenir, a menos que sea un funcionario público, al que vamos a elegir para administrar la cosa pública y al salir electo: ¡Oh dececión! Resulta que este político electo, es un corrupto.

Además, si ponemos en práctica y conocemos a las personas por su presente, es mejor. Porque si conocemos a las personas por su pasado, mejor ni salgamos a la calle, porque todos tenemos un pasado tenebroso. Y no valoramos, ni revaloramos o transvaloramos que somos sujetos de cambio y que tenemos el derecho de ir cambiando. Y que unos cambian para arriba y otros para abajo. Y estamos en el derecho, no importa si es para abajo; porque cada quien tiene derecho a elegir y es su lección de vida.

Por ejemplo, una dama que está trabajando en liberarse y empezaba a comprender lo que es la libertad y a vivir la libertad; pero conoce otra persona, establecen una relación y esta resulta esclavizante y sabe que es esclavizante. Y dice: “de todas maneras tenía que estar allí”; hay que respetar que es su elección. Está en su derecho. Es su aprendizaje. Es útil para ella, para cada persona. Lo importante es que está en la completa libertad de decidir, qué hacer. Así que si sabemos el pasado de alguien, no es para condenarlo, sino para comprenderlo. Para comprender algunos procesos, que tenemos que vivir cada uno, para desmitificar. Muchas veces creemos que los dioses siempre han sido dioses. No alcanzamos a comprender que un día fueron seres humanos, pecadores como nosotros. Y en consecuencia nos condenamos a creer que nunca podremos convertirnos en dioses.

Lo anterior es producto del poder hipnótico, de la mecanicidad, del Ego; que nos hace contar solo hasta dos: creemos que solo existen dos números: 0 y 1 o bien 1 y 2; es decir, blanco y negro cuando todos sabemos que más allá del número uno o del dos, hay una infinita cantidad de números. Que más abajo del uno o del cero, igualmente, hay una infinita cantidad de números; asimismo que entre cero y uno o entre uno y dos, hay también infinita cantidad de números. Que, entre el blanco y el negro hay una amplia gama de tonalidades grises. Pero también: más allá del blanco y del negro, hay muchas tonalidades del espectro visible y muchas más del ultravioleta y del infra rojo. Sin embargo, en diferentes épocas, la humanidad en general, ha creído que los dioses siempre han sido dioses y que nosotros, los seres humanos, la humanidad, estamos condenados a nunca alcanzar el grado divino. Así se lee en el Nuevo Testamento que ocurrió con el pueblo Judío y Jesús: “Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios. Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada), ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis.  Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre. (Jn 10:31-39).

La cita del divino rabí de Galilea, es por demás explícita: “dioses sois”, en alusión al Salmo 82: “Yo dije: vosotros sois dioses y todos vosotros hijos del Altísimo”. (Sal 82:6) confirmando la palabra del Génesis: “sereis como Dios” (Gn 3:5).

Volviendo a la vida del bodhisattva de Samael, cuando Víctor Manuel decide viajar a México. Él ya ha tomado la decisión de vivir con Donda, desde hace algunos años, aunque mantenía comunicación con Sara y llegaba algunas veces a su casa. Después de varios años de él estar organizando un pensamiento, de estar trabajando en construir una vida más ordenada. A pesar de ello, Víctor Manuel llega a proponerle a Sara que viaje con él a México, que le acompañe; pero Sara le responde que no, porque él “viaja con esa mujer”.

Por la época de 1954, Víctor Manuel decide viajar a México y tanto Salomón, como Impérator llegaron a acompañar a Víctor Manuel, a despedirlo al aeropuerto de Bogotá.  Viajaron desde un pueblito llamado La Sierra, en Colombia. Salomón e Impérator llegaron a acompañarle al aeropuerto de Bogotá. Salomón tenía unos 12 años e Impérator unos 8 años. Eran unos niños. Y llegan con el Viejo a acompañarle al aeropuerto. Él se va en un avión y ellos, se quedan solos en una gran ciudad, en un lugar que sepa Dios y de allí tenían que ir a buscar un autobús que los llevara al pueblo donde vivían. Eran horas de viaje. En los tiempos actuales resulta impensable; que dos niños viajaran solos en autobús, pero en esos tiempos, aún en los años sesenta, un niño de ocho años podía recorren en solitario gran trecho en autobús.

Esto del viaje en avión de Víctor Manuel es importante porque algunos estudiantes gnósticos creen que el maestro Samael nunca tomó un medio de transporte, menos un avión. Creen que el maestro siempre se trasladaba en estado de jinas. De varios medios de transporte que el maestro usaba, se narra en varios libros. Lo narra Julio Medina, hay libros donde se habla que viajaba en automóvil con sus secretarios. Algunos creen que Samael salió de Colombia, caminando, a pie, hasta México, que él no tomó transporte. Cosa imposible, entre otras razones, porque no hay paso fácil por tierra entre Colombia y Panamá. Menos por esa época.

Otra curiosidad es que algunos creen que Víctor Manuel no usara chequera por esa época. Ya por esa época, los bancos daban a sus cuentahabientes una chequera. Cuando era algo propio del contexto de la sociedad en que él vivía. Víctor Manuel, llevaba su chequera entre el bolsillo. Era parte de la sociedad en que vivía. No podía aislarse espiritualmente, alejado del mundanal ruido, ser parte del mundo. En el libro de Efraín Villegas, “Transformación radical”, se lee que cuando él visita a Samael, se da la explicación que muchos estudiantes gnósticos imaginaban a Samael, como un maestro con turbante, con túnica, con los mitos tradicionales relacionados con oriente. Esto es oportuno para remarcar en la importancia del hombre, del hombre común y corriente, del hombre entre los hombres. Por la época de juventud de Víctor Manuel, él era un hombre entre los hombres. El aprendió a ser mentiroso, aprendió a ser peleador, a ser celoso, a tener ira, aprendió todo lo que en este momento representan en este momento los hombres.

Era celoso y cuidaba a sus mujeres. Si, por ejemplo, pasaba un hombre frente de la casa, ¡se enojaba!, ¡porque pasara enfrente de la casa! Él era un hombre difícil. Era, digamos, un hombre muy contradictorio, porque por un lado estaba enseñando una cosa y por otro lado, él aún no la aplicaba. Pero con el ejercicio de estar enseñando, el ejercicio de estar queriendo lograr el cambio, fue abandonando sus hábitos indeseables. Fue abandonando cada vicio: el vicio de la pelea, el vicio de los celos, el vicio de la bebida; era bebedor. Por esa época, incluso llegó a dejar el saco empeñado en una cantina. No era algo fácil con él. La misma Donda le dijo a Impérator que “el viejo cambió ya siendo viejo”.

Las etapas de su enseñanza se ven reflejadas en los libros. La primera etapa de su obra se centra en los misterios, los poderes, los sidhis, en el desarrollo de las facultades internas del ser humano. Mientras en la segunda etapa de su obra se enfatiza en el cambio interior, en el desarrollo de la Esencia, en el despertar de la conciencia, en la muerte mística, en la eliminación del Ego, en el cambio de conducta, en el cambio de actitudes, en la Psicología Gnóstica. Víctor Manuel, en sus inicios, era un mago.  Eran poderes, lo que él mostraba o exhibía. Y dejaba a la gente atónita. La gente totalmente impresionada por todos esos prodigios que él podía realizar. Impérator recuerda que él siendo un niño, se colocó de pie sobre su mano y Víctor Manuel, lo alzó en una mano, de pie hasta la altura de los hombros de Víctor Manuel. Recuerda también que una vez, fueron enviados por sus padres con Salomón a comprar un refresco, una gaseosa a la tienda, a la pulpería y en el camino extraviaron el billete, el dinero. Entonces, decidieron retornar a la casa a solucionar el problema. Lo que hicieron fue guardar el dinero de donde estaba guardado, porque ellos sabían donde se guardaba el dinero. Salomón sugirió a Impérator a que entrara al dormitorio a sacar el dinero del lugar donde estaba guardado. En la habitación se encontraba Víctor Manuel descansando, con su cuerpo físico durmiendo. Ya habían salido de la casa y Víctor Manuel, de repente, los alcanzó, los tomo por el hombro y les preguntó: ¿Adónde van jovencitos? Entonces los acompañó a buscar el billete. Aún recuerda con asombro que Víctor Manuel, su padre, se dirigió directamente al lugar donde estaba extraviado el billete, no como si alguien lo buscara sin saber dónde estará; sino como alguien que sabe perfectamente donde se encuentra. Y ninguno de los dos lo miraba. Él solo se agachó y lo tomó y dijo: “aquí está”.

Hay otra anécdota interesante. En ese pueblo, uno de los días que Víctor Manuel llegó a casa, Impérator no quería ir a la escuela, porque quería estar con su papá, aprovechar que Víctor Manuel estaba de visita en la casa y estar con su mamá, con los dos. Impérator no quería y él le dijo “tienes que ir a la escuela” e Impérator no quería. Se lo repitió varias veces. Y al final Víctor Manuel, lo tomó y lo cargó en el hombro y lo llevó a la escuela y le dijo al maestro de la escuela: “Aquí le traigo a este muchachito para que le enseñe”. Esto es muy interesante, porque en el mundo gnóstico, gran parte del estudiantado cree que los estudiantes gnósticos no tienen por qué estudiar, porque eso no es necesario, que no tienen que ir a la escuela, que eso no es importante. Cuando Víctor Manuel sí mostró interés, estuvo ocupado en que sus hijos fueran a la escuela y que fueran gente productiva. Así tenemos el ejemplo en Hypatia, quien es dentista y Salomón quien llegó a ser magistrado. Estudió bastante. Es un individuo muy estudioso. Hypatia también asistió a la universidad y logró su título universitario; mientras los demás no quisieron estudiar. Eso es otra cosa. Los demás no fueron estudiosos. El resto le “sacó algo al viejo”, porque él no llegó a la universidad. Víctor Manuel, cursó el bachillerato, la preparatoria y prefirió dedicarse al estudio del esoterismo. Samael, el hombre tuvo historia, una historia interesante como hombre.

Cuando Impérator tiene unos dos años de edad, Víctor Manuel decide irse a vivir con Donda y decide separarse de Sara. Sara, entoces va con un familiar quien trabajaba en la Secretaría de Educación Pública. Ella le cuenta su situación y este familiar le consigue un trabajo como maestra en una escuela en el campo, como maestra rural, Ellos, Sara, Salomón e Impérator, pasan a vivir una vida maravillosa en el campo y pasan una niñez de abundancia,  de comida, abundancia de libertad, abundancia en todo. Hubo ocasiones que en donde vivían hasta se bañaban con suero de leche. De una hacienda le mandaban leche, crema, queso, mantequilla y el suero con el que bañaban a Salomón e Impérator. Vivieron una niñez muy agradable.

A los pocos años, Víctor Manuel, llegaba eventualmente de visita; hasta el momento en que decide viajar a México. Ya Víctor Manuel en México, Sara y Víctor Manuel mantienen comunicación vía correo postal de aquella época. Cuando Víctor Manuel llega a México, les envía una postal de la Pirámide del Sol. Y le enviaba cartas a Sara donde le decía: “mi querida y adorada esposa”, “adorable ser”. Él siempre se refirió a ella en una forma muy cariñosa, agradable. Él nunca se peleó con Sara, ellos no se pelearon, siempre mantuvieron esa comunicación, ese trato amable, agradable. En una de las cartas que Víctor Manuel, le escribió a Sara: “tú cumpliste una gran misión. Estás libre de karma”. Y vaya, eso resulta interesante porque, en realidad, Salomón e Impérator, durante el tiempo que vivieron con Sara, no sufrieron, no padecieron nada. Vivieron en abundancia. Claro que, en el contexto del sueldo de una maestra, en cuanto a economía, del dinero, no hubo abundancia porque era el sueldo de maestra. Pero la abundancia de la Naturaleza, la abundancia de salud, la abundancia de alegría, la abundancia de todo eso, lo mantuvieron. Y por donde pasaron, lo tuvieron y vivieron en los mejores lugares y en muy buenas condiciones. No hubo karma. Así se confirma que, efectivamente se cumplieron las palabras del maestro, que Sara había pagado su karma, Eso le dijo: “estás libre de karma”.

Impérator tiene entre sus propósitos, publicar en un libro titulado: “El lado oculto del Patriarca”, la historia desconocida de Víctor Manuel Gómez Rodríguez,  esas cartas, con pasajes de la vida de aquellas épocas, porque son interesantes y narrará, un poco más a fondo con detalle todo eso que se vivió porque es una lección de vida. Tanto que Sara que fue la que quedó abandonada con sus hijos, que supo mantenerse que supo ser una buena madre. Y por otro lado, el Viejo que se aventuró y avanzó con su idea, que tuvo una continuidad de propósitos. Eso es lo que a Impérator, en particular, es lo que más le llena de él. Que se cumplió lo que se dice en partes de su obra: “Cueste lo que cueste”. A Impérator cuando la gente le pregunta, ¿qué es lo que aprendió de su papá? él responde: La continuidad de propósitos, la voluntad que tuvo para lograr lo que quiso. Cueste lo que cueste. Pasó por encima de muchos; pero lo logró. Y eso es lo más valioso. Porque muchos de nosotros, somos cobardes. No lo hacemos porque justificamos, el qué dirán, el qué me va a pasar, el temor a lo desconocido, miedo a muchas cosas. Entonces, no hacemos lo que queremos. Con un propósito superior, por supuesto. Con un propósito superior. Porque la obra de él es la Gran obra, de tipo superior, superior de conciencia. Eso es lo que no debe impactar. No deben impactar los poderes de él, ni impactar la auto realización de él. No es lo que debe impactar. Que él lo logró qué bueno que lo logro. ¡Qué bueno por él! Lo importante es el ejemplo de que se puede llegar a la auto realización, s{i se puede, si queremos mantener ese propósito de conquista de llegar  a la autor realización.

Donda, gracias a la amistad que mantuvo con Impérator, le fue confiando en varias conversaciones detalles inéditos de la vida del maestro. Uno de ellos, va en relación con los grandes cambios actitudinales que se fueron dando en Samael en la etapa final de su vida. Uno de ellos está el que en principio, decía que la auto realización, es para pocos, es muy difícil y que solo los grandes iluminados, los grandes maestros la pueden alcanzar. Pero después él lo corrige y al final afirma que ¡la auto realización es simple, sencilla y natural! Entonces, nosotros, estudiantes gnósticos quienes estábamos tratando de mejorar nuestra vida, de ser útiles en esta vida, de hacerla más grande, mejor, disfrutarla; pues podemos alcanzar la auto realización.

Esto no es exclusivo de nadie. Esto lo podemos hacer nosotros. Lo que necesitamos es voluntad, continuidad de propósitos. Elementos que se sintetizan en los Tres Factores: No fornicar, morir, ¡servicio a la humanidad! Eso se desprende cuando comenzamos a valorar a los demás, a sentir afecto, cariño, aprecio y por último lo que vamos a sentir es amor. Porque no podemos decir que amamos a la humanidad de la noche a la mañana. Pero poco a poco iremos realizando nuestro trabajo y ese servicio lo vamos a volcar en amor. Y entonces ese servicio, nos engrandece, nos eleva, espiritualmente nos ayuda mucho.

Víctor Manuel, el maestro Samael, comienza a cambiar cuando él comienza a enseñar Psicología, en el libro Psicología Revolucionaria. Empieza a darse cuenta más a fondo. Ya traía información, ya había logrado mucho; pero el trabajo fuerte, lo comienza a partir de allí. Con el libro Educación Fundamental, La Gran Rebelión. Comienza incrementar su conocimiento y a ponerlo en práctica. Y toma de libro de cabecera el libro de La práctica del Zen de Chang Chen-Chi.

 

El arte ciencia de los oráculos

“que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad

lo que aún no era hecho; que digo: 

Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero”

(Is 46:10)

Un oráculo es un pronóstico o predicción de algo que ocurrirá en el futuro. Es una respuesta de la divinidad dada por sacerdotes, sacerdotisas, pitias o pitonisas (sacerdotisas de Apolo), canalizadores, profetas o expertos. Estos sirven de mediadores entre el consultante y la divinidad (el Ser, el Íntimo, Chesed, Atman, el Padre interno, Dios en nosotros) mediante la intuición o voz del corazón.

La persona que sirve de intermediaria, ya sea sacerdote o sacerdotisa, pitia o pitonisa, sibila, profeta, gurú, guía espiritual o simplemente una persona con conocimientos prácticos relativos a las claves del oráculo; ha desarrollado las tres formas de conocimiento interior, como lo son la imaginación creadora, la inspiración y la intuición. La Teomancia, el don de la profecía a través de los auténticos oráculos y métodos de predicción permitidos por la divinidad, constituye motivo de aprendizaje, reflexión y práctica en los estudios gnósticos. El don de la profecía mediante la interpretación de oráculos, forma parte de los principios y vida cotidiana en la cosmovisión gnóstica y constituye una amalgama de arte y ciencia esotéricas, una sabia combinación holística y transdisciplinar de saberes.

La interpretación de oráculos, no debe confundirse con el trabajo de adivinadores, prestidigitadores o magos de espectáculo o con médiums y personas que para dar sus respuestas consultan a los ídolos del Antiguo Testamento, al Ego o entidades negativas del submundo o bajo mundo astral. En toda la historia ha habido también adivinaciones de este tipo, como las que realizaban los habitantes de Siria y de Judea mediante sacrificios humanos repugnantes; auténticos trabajos de magia negra

En la antigüedad varios pueblos, entre ellos, los griegos y romanos buscaban la respuesta de la divinidad ante una consulta, generalmente, a través de un intermediario y en un lugar sagrado. Fue famoso el oráculo de Apolo en Delfos, el de la Sibila de Cumas, el de Heliópolis y el de Amón Ra en el oasis de Siwa, en el antiguo Egipto. Hay múltiples y variados oráculos. Incluso animales, plantas o piedras, pueden servir de intermediarios, como una bastante curiosa y singular en la actualidad descrita por Jesús Iglesias Janeiro, en su Cábala de predicción, acerca de los cocodrilos, en las islas del lago Victoria Nyanza. Platón, menciona a los oráculos en varios de sus Diálogos. Así, en el Fedro, pone en labios de Sócrates que “los sacerdotes del santuario de Júpiter en ‘Dodona’ decían que los primeros oráculos salieron de una encina”. En dicho diálogo, el gran sabio, hace mención al oráculo de Ammón. Platón en La República, cita el oráculo dado al último rey de Lidia, Creso: escapa a lo largo del Hermo pedregoso sin miedo a que alguno le llame cobarde.

 Platón, vuelve a citar el oráculo de Ammón, en el Segundo Alcibíades, en relación con una consulta que hicieran los atenienses, quienes no entendían por qué los lacedemonios (espartanos), siempre les vencían en batalla, a pesar que los atenienses frecuentemente ofrecían a los dioses grandes procesiones, ofrendas y sacrificios. Sócrates, narra y explica ampliamente la respuesta breve del oráculo: “He aquí lo que Ammón responde a los atenienses: que estima más las bendiciones de los lacedemonios que todos los sacrificios de los atenienses. El profeta no dijo más. Por estas bendiciones de los lacedemonios entendía, a mi juicio, sus oraciones, que en efecto difieren de las de los demás pueblos; porque todos los otros griegos, ya ofrezcan toros con sus cuernos dorados, o ya consagren ricas ofrendas, piden en sus oraciones todo lo que les sugieren las pasiones, sin averiguar si son bienes o males. Pero los dioses que oyen sus blasfemias, no agradecen sus procesiones ni sus sacrificios suntuosos. Se necesita, a mi parecer, mucha precaución y mucha atención para saber lo que se debe decir y lo que se debe callar. En Homero encontrarás un ejemplo semejante al precedente: Mientras construían un fuerte, dice, los troyanos ofrecían a los inmortales grandes hecatombes, y los vientos llevaban de la Tierra al Cielo un olor agradable; y sin embargo los dioses se negaron a gustarlo, porque tenían aversión a la ciudad sagrada de Troya, a Príamo y al pueblo de este rey hábil en el manejo de la lanza. Y así, en vano era hacer sacrificios y ofrecer dones a los dioses, que les aborrecían; porque no es posible, dada la naturaleza de los dioses, dejarse corromper por presentes como un codicioso usurero; y seriamos unos insensatos, si pretendiéramos por este medio hacernos más agradables a sus ojos que los lacedemonios”.

Son muchas las referencias históricas en los distintos pueblos, en los que se habla de un anuncio, un destino manifiesto, una nabia, profecía u oráculo de algo que acontecerá, de ciertos signos que aparecerán en determinado momento. Tal es el caso de la peregrinación mexica y el oráculo de Aztlán, en el que se encontrarán con el águila sobre el nopal, devorando una serpiente.

La tradición esotérica relativa a los oráculos es antiquísima. Samael Aun Weor, en su obra Curso Zodiacal, explica que: “En la Atlántida existieron siete oráculos importantes en el mundo físico, donde los hombres estudiaban la sabiduría de las estrellas y consultaban a los dioses siderales. Los guardianes de esos misterios eran grandes iniciados. En el oráculo de Marte se enseñaba el ocultismo marciano; en el oráculo de Júpiter, la religión jupiteriana; en el oráculo de Venus, las artes, sabiduría venusina; en el oráculo de Saturno, la sabiduría de Saturno; en el oráculo de la Luna, el ocultismo lunar; en el oráculo de Mercurio, la sabiduría mercuriana; y en el oráculo solar, nuestra sabiduría gnóstica. Los antiguos sacerdotes enseñaban a sus discípulos a interpretar las señales del firmamento; esas señales se interpretan basándonos en la ley de las analogías filosóficas”.

Es frecuente el lenguaje simbólico, alegórico, en clave, de los oráculos para que quien “tenga el entendimiento, que entienda”. Es mediante el lenguaje de la intuición, de la Gnosis Kardias, la Gnosis del corazón, que se expresan e interpretan los oráculos. En este sentido, Pedro Ouspensky, en su obra Un Nuevo modelo del Universo cita a Oswald Wirth, quien en su libro Le Symbolisme Hermetique, habla del lenguaje de los símbolos de una manera muy interesante:

“Un símbolo puede estudiarse siempre desde un número infinito de puntos de vista, y cada pensador tiene el derecho de descubrir en el símbolo un significado nuevo de acuerdo con la lógica de sus propias concepciones. En realidad la finalidad de los símbolos es la de despertar ideas que duermen en nuestra conciencia. Despiertan un pensamiento por medio de la sugestión y hacen que la verdad que se encuentra oculta en lo profundo de nuestro espíritu salga a la luz. Para que los símbolos puedan hablar, es esencial que tengamos en nosotros mismos los gérmenes de las ideas, cuya revelación constituye la misión de los símbolos. Pero no es posible ninguno revelación si la mente se encuentra vacía, estéril e inerte. “Por esta razón los símbolos no llegan a todo el mundo, no pueden hablar a todas las gentes. Rehúyen especialmente a las mentes que se precian de ser positivas y que basan su razonamiento solo en inertes formulas científicas y dogmáticas. La utilidad práctica de estas fórmulas no puede discutirse, pero desde el punto de vista filosófico son la expresión solo del pensamiento estático, artificialmente limitado, inmóvil a tal grado, que parece estar muerto en comparación con el pensamiento vivo, indefinido, complejo y móvil, que se refleja en los símbolos. “Queda perfectamente claro que los símbolos no han sido creados para expresar aquello a lo que se llama verdades científicas. “Por su propia naturaleza los símbolos deben permanecer elásticos, vagos y ambiguos, como los designios de un oráculo. Su papel es descubrir misterios, dejando a la mente toda su libertad”.

Volviendo a la predicción mediante la consulta a la encina y a las piedras, el ocultista francés Alphonse Louis Constant, más conocido como el abate Constant o Eliphas Levi, en su obra: El libro de los esplendores, cita al sueco Emanuel Swedenborg, “ese místico admirable, sostenía que el Universo es, en realidad, un hombre inmenso, con cabellos luminosos, brazos y piernas estrelladas; que este hombre está hecho tan inmenso y tan brillante que ningún ojo humano puede verle. Aun en nuestros días, los mormones se imaginan que el Universo es limitado, y que Dios, bajo la forma de un hombre gigantesco que ocupa el centro, está sentado sobre una colosal Urim-Thumin, es decir, sobre dos piedras talladas en innumerables facetas, en las que ve reflejarse cuánto pasa en los mundos. En tal sentido no son más progresivas que los escandinavos, quienes sientan a Odín sobre una encina, por cuyo tronco una ardilla sube y baja sin cesar para decirle al oído cuánto ocurre en el Universo”.

Respecto de las piedras que funcionan como oráculo, el Kalki Avatar, en su obra Las tres montañas, anota lo siguiente: “Incuestionablemente las «piedras animadas» que en la antigua Arcadia modificaron radicalmente la forma de pensar del sabio Pausanias (historiador y geógrafo griego), pueden ser clasificadas en dos clases: ophites y siderites, la «piedra-serpiente» y la «piedra-estrella». Eusebio, especialmente, nunca se separaba de sus ophites que llevaba en su seno, y recibía oráculos de ellas, proferidos por una vocecita que se parecía a un tenue silbido. Arnobio cuenta que siempre que encontraba una piedra de estas, no dejaba de dirigirle alguna pregunta que ella contestaba con una vocecita clara y aguda”.

El Presidente fundador de las instituciones gnósticas, amplía la explicación de las “piedras parlantes”, en su obra Mensaje de Navidad 1968-69, La Magia de las runas: “En los antiguos tiempos existieron gigantescas piedras que andaban, hablaban, pronunciaban oráculos y hasta cantaban. La “piedra de Cristo”, la “roca espiritual” que, seguía a Israel, escrito está que se convirtió en Jupiterlapis devorado por su padre Saturno bajo la forma de un pedernal. Si no hubieran existido gigantes que moviesen rocas tan colosales, jamás hubieran tenido realidad, un Stonehenge, un Carnac (Bretaña), y otras semejantes construcciones ciclópeas. Si en los tiempos idos, no hubieran existido sobre la faz de la Tierra, la verdadera y legítima ciencia mágica, jamás hubiera habido tantos testimonios de piedras, “oraculares y parlantes”. En un poema atribuido a Orfeo, estas piedras son divididas en ophites y siderites, la «piedra-serpiente» y «piedra-estrella».

La ophites es áspera, dura, pesada, negra, y tiene el don del habla; cuando uno va a tirarla, produce un sonido semejante al grito de un niño. Por medio de esta piedra fue como Heleno predijo la ruina de Troya, su querida patria”.

“Antiquísimos documentos sagrados afirman que Eusebio jamás en la vida se separaba de sus ophites y que recibía oráculos de ellas, proferidos por una vocecita que se a un tenue silbido, el mismo que escuchó Elías o Elijah después del terremoto en la boca de la cueva. La famosa piedra de Westminster era llamada Laifail, la “piedra parlante ” y solo elevaba su voz para nombrar al rey que debía ser elegido. Esa piedra tenía una inscripción borrada ahora por el polvo de los siglos que decía: ni fallat fatum, scoti quocumque locatum invenient lapidem, regnasse tenenturibiden. Suidas, habla de un hombre, que podía distinguir de una ojeada, las piedras inanimadas de las que estaban dotadas de movimiento. Plinio menciona piedras que se apartaban cuando una mano se aproximaba a ellas. Las piedras monstruosas de Stonehenge eran llamadas antiguamente chior-gaur o el “baile de los gigantes”.

“Varios autores muy eruditos hablando sobre las ruinas de Stonehenge, Carnac y West Hoadley, dan informes maravillosos sobre este asunto tan especial. En esas regiones se encuentran inmensos monolitos, pesando algunos sobre 500 000 kilogramos. Fueron los “gigantes” de los antiguos tiempos quienes pudieron un día levantar esas moles, colocarlas en forma simétrica perfecta, y asentarlas con tan maravilloso equilibrio que parece que apenas tocan el suelo, y que aun cuando el contacto más ligero de un dedo las pone, en movimiento, resistirían, sin embargo, la fuerza de veinte hombres que intentasen desplazarlas. Fueron “gigantes” los que transportaron las piedras para la construcción de las pirámides de Egipto. La “piedra oscilante”, fue un medio de adivinación usado por los gigantes, pero ¿por qué oscilan? Las más enormes de ellas son, evidentemente, reliquias de los atlantes; las más pequeñas, como las “rocas de Brimham”, son piedras giratorias en su cúspide, son copias de los lithoi más antiguos”.

Los escritos clásicos abundan en referencias a los oráculos. Así, en la tragedia de Sófocles: Edipo rey, se lee el siguiente canto: “¡Oh dulce oráculo de Zeus! ¿Con qué espíritu has llegado desde Pito, la rica en oro, a la ilustre Tebas? Mi ánimo está tenso por el miedo, temblando de espanto, ¡oh Dios, a quien se le dirigen agudos gritos, Delios, sanador! Por ti estoy lleno de temor. ¿Qué obligación de nuevo me vas a imponer, bien inmediatamente después del transcurrir de los años? Dímelo, ¡oh hija de la áurea esperanza, palabra inmortal! Sabido es que el oráculo de Apolo anunció la tragedia de Edipo, quien mataría a su padre y se casaría con su madre. De esa cuenta, la ciudad fue castigada con un extraño karma y resultó sacudida por una peste. Edipo envía a su cuñado, Creonte a consultar “a la morada Pítica de Febo, a fin de que se enterara de lo que tengo que hacer o decir para proteger esta ciudad.” Es decir, lo envió a consultar al oráculo de Apolo en Delfos.

En labios de Creonte, se escucha la respuesta del oráculo: “Diré las palabras que escuché de parte del dios. El soberano Febo nos ordenó, claramente, arrojar de la región una mancilla que existe en esta tierra y no mantenerla para que llegue a ser irremediable… Con el destierro o liberando un antiguo asesinato con otro, puesto que esta sangre es la que está sacudiendo la ciudad”. El oráculo manda entonces castigar al asesino de Layo, el anterior rey. Piden al clarividente Tiresias que devele el misterio. Tiresias le explica a Edipo que el mismo soberano es el azote impuro de esa tierra, por ser el asesino del rey anterior y porque. ha estado conviviendo muy vergonzosamente, sin advertirlo, con los que le son más queridos.

Yocasta, madre y esposa de Edipo le narra el oráculo que fue revelado a Layo, su primer esposo y la forma en que le dieron muerte: “Una vez le llegó a Layo un oráculo -no diré que del propio Febo, sino de sus servidores- que decía que tendría el destino de morir a manos del hijo que naciera de mí y de él. Sin embargo, a él, al menos según el rumor, unos bandoleros extranjeros le mataron en una encrucijada de tres caminos. Por otra parte, no habían pasado tres días desde el nacimiento del niño cuando Layo, después de atarle juntas las articulaciones de los pies, le arrojó, por la acción de otros, a un monte infranqueable”.

Edipo, narra a la vez, su propia historia y cómo, huyendo del oráculo, vino a cumplir el destino manifiesto. “Mi padre era Pólibo, corintio, y mi madre Mérope, doria. Era considerado yo como el más importante de los ciudadanos de allí hasta que me sobrevino el siguiente suceso, digno de admirar, pero, sin embargo, no proporcionado al ardor que puse en ello. He aquí que en un banquete, un hombre saturado de bebida, refiriéndose a mí, dice, en plena embriaguez, que yo era un falso hijo de mi padre. Yo, disgustado, a duras penas me pude contener a lo largo del día, pero, al siguiente, fui junto a mi padre y mi madre y les pregunté. Ellos llevaron a mal la injuria de aquel que había dejado escapar estas palabras. Yo me alegré con su reacción; no obstante, eso me atormentaba sin cesar, pues me había calado hondo. Sin que mis padres lo supieran, me dirigí a Delfos, y Febo me despidió sin atenderme en aquello por lo que llegué, sino que se manifestó anunciándome, infortunado de mí, terribles y desgraciadas calamidades: que estaba fijado que yo tendría que unirme a mi madre y que traería al mundo una descendencia insoportable de ver para los hombres y que yo sería asesino del padre que me había engendrado. Después de oír esto, calculando a partir de allí la posición de la región corintia por las estrellas, iba, huyendo de ella, adonde nunca viera cumplirse las atrocidades de mis funestos oráculos”.

“En mi caminar llego a ese lugar en donde tú afirmas que murió el rey. Y a ti, mujer, te revelaré la verdad. Cuando en mi viaje estaba cerca de ese triple camino, un heraldo y un hombre, cual tú describes, montado sobre un carro tirado por potros, me salieron al encuentro. El conductor y el mismo anciano me arrojaron violentamente fuera del camino. Yo, al que me había apartado, al conductor del carro, le golpeé movido por la cólera. Cuando el anciano ve desde el carro que me aproximo, apuntándome en medio de la cabeza, me golpea con la pica de doble punta. Y él no pagó por igual, sino que, inmediatamente, fue golpeado con el bastón por esta mano y, al punto, cae redondo de espaldas desde el carro. Maté a todos. Si alguna conexión hay entre Layo y este extranjero, ¿quién hay en este momento más infortunado que yo? ¿Qué hombre podría llegar a ser más odiado por los dioses, cuando no le es posible a ningún extranjero ni ciudadano recibirle en su casa ni dirigirle la palabra y hay que arrojarle de los hogares? Y nadie, sino yo, es quien ha lanzado sobre mí mismo tales maldiciones. Mancillo el lecho del muerto con mis manos, precisamente con las que le maté. ¿No soy yo, en verdad, un canalla? ¿No soy un completo impuro? Si debo salir desterrado, no me es posible en mi destierro ver a los míos ni pisar mi patria, a no ser que me vea forzado a unirme en matrimonio con mi madre y a matar a Pólibo, que me crio y engendró. ¿Acaso no sería cierto el razonamiento de quien lo juzgue como venido sobre mí de una cruel divinidad? ¡No, por cierto, oh sagrada majestad de los dioses, que no vea yo este día, sino que desaparezca de entre los mortales antes que ver que semejante deshonor impregnado de desgracia llega sobre mí!”

Entre los himnos homéricos, en el Himno a Apolo, se lee: “Tenga yo la cítara amiga y el curvado arco, y con mis oráculos revelaré a los hombres la verdadera voluntad de Zeus”.

De los oráculos caldeos, la ocultista y escritora inglesa Violet Mary Firth Evans; más conocida como Dion Fortune, en su obra: La sacerdotisa del mar, cita la siguiente frase: “así dicen los oráculos caldeos: “El hombre sabio mira hacia la Naturaleza y contempla en ella el rostro luminoso del Eterno, y la naturaleza humana —me contaba— es una parte de la Naturaleza, y se aprende bastante sobre ella, la Naturaleza y los dioses si lo estudias”.

Platón, en la Apología de Sócrates narra que Jenofonte acudió a Delfos y se atrevió a preguntar a la pitia si habría en Atenas hombre más sabio que Sócrates, a lo que la pitia respondió que no había nadie más sabio. Muy oportuno resulta citar nuevamente a Platón, quien en el Primer Alcibiades, pone también en labios de Sócrates, las siguientes palabras acerca de Delfos y la Gnosis: “Así, mi querido Alcibiades, sigue mis consejos, y obedece al precepto que está escrito en el frontispicio del templo de Delfos: Conócete a ti mismo”. Frase que repite en el Protágoras: consagraron a Apolo, como primicias de su sabiduría, estas dos sentencias que están en boca de todo el mundo y que hicieron que se fijaran en la portada del templo de Delfos: Conócete a ti mismo y nada en demasía. ¿Por qué os he referido todo esto? Es para haceros ver que el carácter de la filosofía de los antiguos consistía en cierta brevedad lacónica. (Platón, 129)

 Virgilio, en la Narración de los viajes de Eneas, en el libro III de su Eneida, al narrar el éxodo de los sobrevivientes troyanos a la guerra con Grecia, en búsqueda de la tierra prometida, narra cómo Eneas y su tripulación en su viaje divisan la isla del oráculo de Delfos. “En medio del mar, se alza una frondosa isla, tierra sagrada, gratísima a la madre de las Nereidas y a Neptuno egeo; errante en otro tiempo por los mares de playa en playa, el dios flechador, compadecido, la fijó entre Micón y la alta Giaro, concediéndole que permaneciese inmoble y arrostrase el furor de los vientos. Allí vamos a parar, aquella apacible isla nos recibe, fatigados navegantes, en su seguro puerto. Ya desembarcados, saludamos con veneración la ciudad de Apolo, Anio, rey de aquellos pueblos y al mismo tiempo sacerdote de Febo, ceñidas las sienes de la real diadema y del sacro laurel, nos sale al encuentro y reconoce a su antiguo amigo Anquises; nos damos las manos en señal de hospitalidad y le seguimos a su palacio. Voy luego a adorar a Apolo en su templo, labrado de vetustas piedras. «Concédenos», le dije, «¡oh Timbreo! morada propia…»” (Virgilio, 35, 36)

 El Avatar de la Era de Acuario, en su obra Mensaje de Navidad 1968-69 –La magia de las runas, comenta la consulta que hicieran Eneas y los troyanos sobrevivientes a la guerra de Troya: “Reverendísimo lugar al que llegó Eneas: ¡Delos! Lugar de arcaicas leyendas hiperbóreas que se esconden como piedras preciosas en el fondo profundo de todas las edades. Y protestando en tierra, mordiendo el polvo de los siglos, invocó dentro del sagrado recinto a Apolo, el dios del fuego, suplicándole con su adolorido corazón que protegiera a la ciudad que iba a fundar, la segunda Pérgamo troyana. Dice la historia que este ínclito varón, consultó a Apolo sobre el lugar que le designaba para establecerse. Entonces la tierra tembló espantosamente. El héroe y su gente, agazapados y abrazados al suelo, poseídos de un misterioso temor, escuchó y escucharon todos, la terrible voz de Febo Apolo que decía “¡Fuertes descendientes de Dárdano! Para estableceros de modo perdurable habéis de buscar la tierra de donde sois originarios; la primera que os ha llevado en su seno. Ahí la estirpe de Eneas dominará todo el país, y los hijos de sus hijos, y los que nazcan de aquellos”. Cuenta el épico líder, que después de escuchar el Oráculo de Apolo, lleno de preocupación, pensaba en cuál podía ser la tierra más remota de su origen…” Es entonces, cuando Anquises, su anciano padre confunde la profecía y los motiva para asentarse en Creta.

El Buda Maitreya comenta de esta manera, cómo tiempo después el héroe llegó  la correcta interpretación del oráculo: “En la mente de Eneas, furibunda, se desató la tempestad del pensamiento, y desesperado como un náufrago, agarrado a la roca cruel, pensó en regresar al santuario de Apolo, el Dios del Fuego, para consultar el oráculo nuevamente. Pero aquélla misma noche, en esas horas deliciosas en que el cuerpo duerme y el alma viaja por los mundos superiores fuera del organismo físico, se encontró Eneas con sus dioses penates; los genios tutelares de su familia, los jinas o ángeles de Troya. Y hablaron los señores de la llama: “No es necesario, hijo, que regreséis navegando a donde está el oráculo de Apolo, interpretasteis mal la profecía. Vuestra patria de origen no es Creta, sino Hesperia, la antigua tierra que ahora llaman Italia. De ahí salieron los antiguos fundadores de la raza de Troya, el héroe dárdano y su antepasado Jasio. Anda y relátale a tu padre esta noticia”.

“Y sorprendido su padre recordó entonces a Casandra, la profetisa troyana, esa pobre mujer que había dicho lo mismo antes de la destrucción de la soberbia llión, y a quien nadie hizo caso pues Apolo la tenía castigada. Esa noble mujer que se llamaba Casandra, tan adorada y bendecida pagó un tipo de karma muy singular, por mal uso de sus divinales facultades en vidas anteriores. Y cuenta la leyenda de los siglos, que Eneas y su gente, sin perder más tiempo se hizo nuevamente a la mar, rumbo a las tierras del Lacio”. En la Eneida, se encuentran las siguientes palabras del anciano Anquises: “Hijo mío, trabajado por los adversos hados de Ilión, Casandra era la única que me presagiaba estos sucesos y ahora recuerdo que presagió a mi linaje la posesión de un imperio, al que unas veces daba el nombre de Hesperia, otras el de Italia; pero ¿quién habría de creer que los teucros irían a las playas de Hesperia? O ¿a quién entonces hacían fuera los vaticinios de Casandra? Rindámonos a Febo, y persuadidos de su oráculo, sigamos mejores rumbos”. (Virgilio, 38)

 Respecto de la relación entre Platón y los sacerdotes egipcios, Eliphas Levi, en su Historia de la magia, apunta lo siguiente: “La doctrina de Platón hizo época en la historia del género humano, pero él no la inventó, pues, comprendiendo que fuera de la religión la verdad no existe, acudió para consultar a los sacerdotes de Memfis y obtener la iniciación en sus Misterios. Incluso se le acredita un conocimiento de los libros sagrados judíos. En Egipto, su iniciación pudo ser solo imperfecta, porque los sacerdotes de entonces habían olvidado el significado prístino de los jeroglíficos, como lo indica la historia de aquel sacerdote que pasó tres días descifrando una inscripción hierática de la tumba de Alcmene, enviado por Agesilao, rey de Esparta. Cornufis, que sin duda era el más erudito de los hierofantes, consultó las viejas recopilaciones de signos y caracteres; al fin descubrió que la inscripción estaba hecha en la escritura de Protheus, que es el nombre griego del Libro de Thoth, consistente en jeroglificos móviles, capaces de variaciones tan numerosas como combinaciones posibles de caracteres, números y figuras elementales. Pero el Libro de Thot, al ser la clave de los oráculos y la obra elemental sobre ciencia, no hubiera implicado tan prolongada indagación antes de ser identificados sus signos, si Cornufis hubiese sido realmente experto en el arte sacerdotal. Otra prueba de que las verdades prístinas no eran claras en este período radica en el hecho de que los oráculos que registraban sus afirmaciones sobre el particular tenían un estilo que ya nadie entendía”.

“Luego de regresar de Egipto, Platón viajó con Simmias hasta los confines de Caria donde unos hombres de Delos que le encontraron le rogaron que interpretase un oráculo de Apolo. Este oráculo declaraba que para terminar con las aflicciones de Grecia la piedra cúbica debía ser doblada. Se hizo un intento con una piedra del templo de Apolo; pero la tarea de doblarla por todos lados dio por resultado un poliedro de veinticinco caras; para restaurar la forma cúbica tenían que aumentar veintiséis veces el volumen original de la piedra, mediante un proceso de dobleces sucesivos. Platón envió emisarios al matemático Eudoxo, diciendo que el oráculo aconsejaba el estudio de la Geometría. Si este no entendió el hondo sentido del símbolo o desdeñó revelarlo a los ignorantes son cuestiones que deben quedar libradas a la conjetura; pero lo cierto es que la piedra cúbica y su multiplicación explica todos los secretos de los números sagrados, incluido el misterio del movimiento perpetuo, ocultado por los adeptos y perseguido por los necios bajo el nombre de cuadratura del círculo. Mediante esta aglomeración cúbica de veintiséis cubos en torno de un solo cubo central, el oráculo indicaba a los delios no solo los elementos de la Geometría sino también la clave de las armonías creadoras, explicada mediante la interrelación de las formas y los números”.

Acerca del oráculo de Apolo, Iglesias Janeiro, dice lo siguiente de la historia del último rey de Lidia y la conquista Persa: “Si Creso cruza el Halys será destruido un gran imperio” —contestó el oráculo cuando el rey de Lidia lo consultó acerca de si debía avanzar, contra Ciro. El oráculo se cumplió, aunque no en el sentido que supuso Creso, pues el imperio destruido fue el suyo”.

Acerca de la predicción como ciencia sagrada, Iglesias Janeiro explica lo siguiente: “Los datos más antiguos acerca de la predicción presentan esta ciencia como un atributo de la divinidad, que se manifiesta en los templos erigidos para ese objetivo cuando el fervor religioso de las multitudes que acudían a ellos para ese propósito hacía propicio el oráculo. Los medios empleados para emitir el augurio eran muy variados, existiendo el directo y el indirecto en el primer caso, manifestándolo la misma deidad, como dice Homero que ocurría en el Templo de Dolona, en el que el propio Zeus la pronunciaba, oyéndose su voz en el murmullo que producían las hojas de la encina sagrada que existía en su recinto; el indirecto tenía lugar a través de sacerdotes o sacerdotisas, a los que se consideraba inspirados por la gracia divina, unas veces por la preparación religiosa que habían recibido, y otras por virtud de nacimiento, emitiéndose, asimismo, por intermedio de animales, fenómenos de la Naturaleza o cosas inanimadas, por ejemplo, el silbido de una serpiente, el mugido de un toro, las columnas de humo que se formaban al arrojar incienso en el fuego sagrado o, cual ocurría en el templo de Venus, en Aphaca, arrojando diversos objetos al lago que rodeaba el oráculo y notando la forma en que sobrenadaban o se hundían”.

“Así como podía manifestarse el atributo divino a través de distintos medios, la solicitud del conocimiento que se deseaba obtener también se hacía de múltiples maneras. Es tradición que en los buenos tiempos del oráculo de Ammón, en que acudían grandes multitudes desde tierras lejanas en busca del consejo del dios, los sacerdotes iniciaban la marcha precedidos de una barca dorada, armada con múltiples páteras de plata que pendían a sus costados y seguidos de una numerosa comitiva de matronas y vírgenes, que cantaban himnos especiales para la ocasión y ejecutaban danzas sagradas. En otros templos, en cambio, la ceremonia era sumamente sencilla, reduciéndose en algunos a depositar la consulta por escrito y recibir la respuesta en igual forma. Aunque todos los oráculos tuvieron su época de esplendor, los que adquirieron mayor fama fueron los directos, esto es, aquellos en que la propia deidad daba al consultante la respuesta que este pedía. ¿En qué forma se producía el fenómeno? De múltiples maneras: unas veces moviéndose el brazo de la estatua que representaba al dios, otras declarando este de viva voz lo que se le solicitaba, algunas haciendo movimientos afirmativos o negativos con la cabeza, muchas moviendo uno o ambos ojos, las más combinando los gestos y los movimientos, y todas proporcionando una respuesta explícita a lo que se le pedía”.

“Es fama que Ammón, de viva voz declaró a los habitantes de Morea y de Apis que eran egipcios y no libios; de viva voz también advirtió a Mykerinos que solo viviría seis años, y de viva voz dijo Latona a Psamético que sería vengado por hombres de color bronce, todo ello cumplido a su tiempo. De viva voz, el mismo Ammón ordenó a Hatshopsuitus que enviase una expedición a reconocer la tierra de Puanit, y palabras pronunciadas de viva voz por dicha deidad son las que componen el augurio conservado en la estela encontrada en Karnack indicando a Tutmosis III las tierras que este faraón debía conquistar y las victorias que obtendría en sus luchas. Célebre es el veredicto dado por el mismo Ammón en el proceso que se siguió a Tutmosis por malversación de fondos mientras desempeñaba el cargo de tesorero real, esta vez, sin embargo, no de viva voz, sino por un movimiento de su brazo, escogiendo tres veces seguidas, en presencia del faraón y de los jueces, el escrito en que se declaraba la inocencia del acusado, inocencia que se comprobó más tarde al ser hallado el verdadero culpable. Por un movimiento del brazo de Ammón, se designaba también al nuevo soberano, para lo cual se reunían los hermanos reales en el templo de Yebel Barkal y desfilaban, uno a uno, ante el dios, siendo proclamado el que Ammón tocaba con su mano al pasar. Oráculos de respuesta directa se consideraban, asimismo, las inspiraciones por sueños, en las que el consultante hacia la petición a la deidad y esperaba que esta le diese la respuesta mientras dormía. De sueños, inspirados se servía Path para indicar a sus sacerdotes lo que debían hacer y revelarle el porvenir, y se dice que fue por virtud de una de esas inspiraciones que el sumo sacerdote de Ammón predijo la decadencia de Persia y la entrega, sin lucha, de Babilonia, detallando con riqueza de pormenores las conquistas de Alejandro y la época en que se efectuarían siglos más tarde”.

Iglesias Janeiro, explica más adelante que “Aunque en la actualidad los pueblos incultos que habitan en diversas regiones recurren al empleo de animales en la predicción, haciendo suponer que lo mismo debió ocurrir en tiempos lejanos a los que hoy son civilizados, los oráculos más famosos de Egipto, Persia, Grecia, México, Perú, Roma, etc., se servían únicamente de seres humanos, hombres unas veces, mujeres otras, en algunos casos una mujer como médium inspirado y un hombre como intérprete, casi en todos actuando en presencia del consultante, pero en cada uno después de una preparación especial”.

 Explica además Iglesias que “los oráculos estaban situados en lugares cuyo clima, topografía, orografía, geología, etc., eran propicios. El de Delfos, por ejemplo que fue uno de los más famosos en tiempos relativamente recientes, se hallaba en Krisa, al pie del monte Parnaso, sobre una fuente cuyas aguas despedían vapores que incitaban el delirio y muy cercano a una laguna de aguas corrompidas, que la leyenda consideraba antigua morada de Pitón, el dragón hembra, monstruo que diera a luz Hera un día de cólera y que asoló la comarca hasta que Apolo le dio muerte a fin de que, en agradecimiento, los hombres le levantasen un templo y le rindiesen culto. Teniendo esa fuente por estrado, y por trono el brocal de un profundo pozo sobre el que se apoyaba el trípode de la Pitonisa, rodeado todo ello por las aguas sagradas y recibiendo las emanaciones que subían de lo profundo del pozo, la joven que actuaba de augur preparaba su ánimo por medio de abluciones y purificaciones, machacando hojas de laurel, tomando agua de la fuente y sentándose en el trípode profético en estado extático, sin conocimiento de lo que hacía o decía, totalmente ajena a lo que ocurría a su rededor…”

Respecto de las características del oráculo de Delfos, Helena Petronila Blavatsky (HPB), explica en el tomo I de su obra Isis sin Velo que: “Según Plutarco, Jámblico, Lamprías y otros filósofos, las pitonisas eran jóvenes delicadamente sensibles, de costumbres puras y familia humilde, que estaban adscritas a su respectivo templo, donde se les destinaba habitación rigurosamente aislada del mundo, en la que solo podían entrar los sacerdotes y los videntes; de modo que la vida de las pitonisas superaba en ascetismo a la de las actuales monjas de clausura. Para ejercer su ministerio se sentaba la pitonisa en un trípode de bronce, colocado sobre una grieta del suelo que comunicaba con un subterráneo, en donde se quemaban ciertas drogas cuyos vapores subían por la grieta hasta envolver a la pitonisa en una atmósfera excitante que determinaba el frenesí mántico; y en tal estado daba el oráculo. También llamaban a la pitonisa ventrilocua vates o sea profetisa ventrílocua. (En el Glosario teosófico, se da la cita de Aristófanes, en Vœstas, I, reg. 28 y se explica que por esa razón es su voz de estómago).Los brahmanes colocaban la conciencia astral (yuch’) en el ombligo, y lo mismo creyeron Platón y otros filósofos. El versículo cuarto del segundo himno del Nâbhânedishtha dice así: “Oíd, ¡oh hijos de los dioses!, al que habla por su ombligo (nâbhâ) y os saluda en vuestras viviendas”. Muchos orientalistas convienen en que esta es una de las más antiguas creencias induistas. Los modernos fakires, lo mismo que los antiguos gimnósofos, concentran su pensamiento en el ombligo y permanecen inmóviles en la contemplación para identificarse con Átmân y unirse a la Divinidad”.

En el Glosario teosófico, se amplía la explicación con el siguiente texto: “Los autores antiguos situaban el alma del hombre (el manas inferior) o su conciencia personal, en la boca del estómago. Así encontramos en el verso cuarto del segundo himno nâbhânedichta de los Brahmanas: “Escuchad, ¡oh hijos de los dioses!, a uno que habla por el ombligo (nâba), porque os llama en vuestras moradas”. Este es un fenómeno de sonambulismo moderno. El ombligo era considerado en la antigüedad como “el círculo del sol”, el asiento de la divina luz interior. Por esto, el oráculo de Apolo estaba en Delphi, la ciudad de Delphus, matriz o vientre, así como el asiento del templo era denominado omphalos, ombligo. Como es bien sabido, un gran número de sujetos mesmerizados pueden leer cartas, oír, oler y ver por dicha parte de su cuerpo. Aun hoy día existe en la India (y también entre los parsis) la creencia de que los adeptos tienen en el ombligo llamas que aclaran para ellos todas las tinieblas y quitan el velo del mundo espiritual. Entre los zoroastrianos se les da el nombre de lámpara de Deshtur o “sumo sacerdote”, y entre los indos, “luz o esplendor del Dikchita (iniciado)”. Se explica además que Delfos, significaba útero u ombligo. Todos sus símbolos eran femeninos y de significación lunar.

De la literatura renacentista, es famoso el Oráculo manual y arte de la prudencia escrito por el jesuita Baltasar Gracián (1601 – 1658), que contiene 300 aforismos, de los cuales, el consultante puede formular una pregunta y mediante dados u otro procedimiento al azar, buscar la respuesta en el número correspondiente.

En la actualidad, muchas personas consultan sus decisiones leyendo al azar un versículo de la Biblia. Sin embargo, los antiguos rabinos, reyes y profetas hebreos disponían de varios sistemas de predicción, entre ellos, la interpretación de sueños, como es el caso de la interpretación de los sueños de Faraón, por parte de Josué y los de Nabuconodosor por parte de Daniel. Además usaban la Cábala, el Pectoral del juicio, junto con las dos piedras Urim y Tummim; así como los goralot. Asociado a la Cábala está el Tarot y sus arcanos mayores y menores. Otros pueblos, como los nórdicos desarrollaron la predicción mediante las runas, los chinos el I Ching y los mayas el tzité, entre otros.

 

Referencias

Blavatsky, Helena. Isis sin velo.T I.

Levi, Eliphas. El libro de los esplendores. México. Gómez Gómez hnos.

Levi, Eliphas. Historia de la magia. Buenos Aires. Kier. 1988.

Gracián, Baltasar, Oráculo manual y arte de la prudencia. México. Alamah clásicos. 2002.

Iglesias Janeiro, Julio, Cábala de predicción. Buenos Aires. Kier. 1984.

Platón. Diálogos. México. Porrúa. 1976.

Samael Aun Weor. Cuso Zodiacal. México. Rena Ser. 2010.

Samael Aun Weor. Magia rúnica. México. Rena Ser. 2010.

Samael Aun Weor. Las tres montañas. México. Rena Ser. 2009.

Virgilio. Eneida Geórgicas + Bucólicas. México. Porrúa. 1978.

La onda dionisíaca

Dioniso

Dioniso, dios griego, habitante del Olimpo, hijo de Zeus (Júpiter), dios del vino y de la vendimia, de la inspiración, del delirio místico, del éxtasis y de la meditación. Divinidad de la sexualidad (sagrada), patrono de las artes (el teatro), dios libertador de la ilusión. Preside toda exaltación espiritual. Se dice que fue hijo de Deméter (diosa de la agricultura, en especial, los cereales e hija de los titanes Crono y Rea), También se dice que fue hijo de Perséfone (a la vez, hija de Deméter), Deméter (Ceres) y Perséfone (Proserpina), son las diosas gemelas y a la vez: madre e hija relacionadas con el verano y el invierno y también, las diosas del Cielo y del Infierno.

En otras tradiciones, Dioniso, es considerado hijo de Sémele (hija de Cadmo, rey de Tebas y de la diosa Harmonía), también se dice que fue hijo de Io (quien a la vez, fue hija de Ïnaco (el sagrado IAO) y Melia, doncella de Argos y sacerdotisa de  Hera. Io, fue convertida en Ternera por esta diosa debido a su amor con Zeus o Júpiter). Io es el nombre oculto de la madre divina y es profundamente simbólico IO, nos recuerda el número diez y las dos formas básicas del líquido vital, el agua: en forma de río circulante o fuerza positiva y de lago, laguna o charca, representando la fuerza pasiva de la Naturaleza. En otras versiones de la tradición clásica, Dioniso, es hijo de Dione (madre de Afrodita y equivalente a Rea e hija de Urano y Gea). El nombre de esa diosa, significa simplemente: La diosa, equiparándola como esposa de Zeus (Júpiter). El nombre de Dioniso, significa: “hijo de Dios”; lo cual, es profundamente significativo.

Los atributos de Dioniso, son los mismos que los de Osiris, a la vez que los de su madre Deméter se equiparan a los de Isis. En algunas tradiciones, es esposo de Deméter y en otros de Perséfone; de manera que forma una relación singular con la diosa que es a la vez madre, esposa, hermana; tal como ocurre en el mito de Horus, Isis y Osiris. En todas las tradiciones, Dioniso cae víctima de sus enemigos, muerto y desmembrado. Luego es cocido, asado y comido. Su hermana-esposa-madre, logra rescatar sus miembros, reconstruirlo y resucitarlo. En algunas tradiciones solo un miembro no logra rescatar: el phalo. En otras es a partir del phalo que logra reconstruirlo y resucitarlo. Su culto se asocia al de los misterios de Deméter, en Eleusis y al hierosgamos,  la unión sexual sagrada de la pareja divina. Existió una ceremonia anual en que las mujeres griegas desfilaban portando cestas en la cabeza. Dentro de la cesta un pene de madera de higuera que representaba el del dios Dioniso. Su celebración, las dionisias ocurría en marzo. La higuera representa las fuerzas sexuales y su fruto, el higo nos recuerda a la vagina femenina.

Dioniso porta el tirso o bastón ceñido de hojas de parra y de hiedra, con un remate cónico (piña de pino, símbolo fálico). El bastón, báculo o vara se asocia a la columna vertebral. Es considerado dios de los dos veces nacidos. A los seis meses de gestación de Dioniso, su madre murió fulminada por un rayo de Zeus. En otras tradiciones, su madre, es fulminada por Hera. Durante los últimos tres meses de gestación Zeus tuvo a Dioniso cosido en su muslo (después de extraerlo del seno de su madre. Por eso se le conoce como el “nacido dos veces”. De niño Hermes (Mercurio) le dio forma de cabrito y fue criado por las ninfas (Híades). En la mitología romana, fue criado por las nueve musas Adoptaba la forma de toro o macho cabrío o cabro. Se dice que prefería la forma de toro o de macho cabrío a todas las demás. Recordemos que el misterio del Bafometo generalmente se encuentra unido al macho cabrío de la ciudad de Mendes, en el bajo Egipto.

En la simbología esotérica y desde tiempos remotos, el macho cabrío, así como los cabros, cabrones y cabras están asociados al fuego sexual, la fecundación y la fertilidad.

Por ese motivo en diversos pueblos al referirse a los jefes y reyes, se les asociaba el adjetivo de cabrones o machos cabríos. Incluso en la Biblia, libro sagrado de las diferentes formas religiosas del Cristianismo, hay referencias interesantes al respecto. Es de entender que en tiempos antiguos, la condición de líderes o caudillos estaba asociada a la valentía, al arrojo y a la potencia sexual simbolizada en cabros o machos cabríos.

Mammón

Mammón, es el demonio fenicio de la riqueza. A él se le suplicaba  riqueza. Entre los griegos fue Pluto, demonio lobuno de la riqueza en especial, la del subsuelo. Le enseñó a la humanidad a extraer las riquezas del interior de la Tierra a través de la minería. Es el demonio de la avaricia, de la riqueza, la codicia, la corrupción, la injusticia, el materialismo. Es el príncipe de los tentadores. Ante este demonio se arrodillan los esclavos del dinero, los adoradores del consumismo, los atados al beneficio material y las utilidades económicas. Sonríe ante los abusos del capitalismo salvaje. Es el jefe de los amos del capital.

Es el arquetipo de la avaricia, codicia y materialismo. Promueve la brecha entre ricos y pobres, la servidumbre del alma humana a la sed desmedida por adquirir dinero. Gobierna el mundo a través del dinero. Es el Embajador del infierno que observa el mundo desde una cueva llena de riquezas inimaginables. Fue mencionado por Jesucristo en el sermón de la montaña: “No podemos servir a Dios y a Mammón”. (Lc 16:13 y Mt 6:24 – Biblia de los setenta o Septuaginta). En otras versiones dice: a la riqueza (al dinero). En las notas de la Biblia Reina-Valera o “del oso”, la referencia a las riquezas se asocia a Mammón.

Dante  Alighiere en el cuarto círculo (canto VII de la Divina Comedia), lo describe como un demonio lobo, ya que en la Edad Media, a los lobos se les asociaba con la avaricia. Santo Tomás de Aquino decía que Mammón sale del infierno ayudado por un lobo, para venir al mundo y corromper el corazón del hombre con la codicia. Gran parte de la humanidad le rinde culto a Mammón mediante el Culto a la riqueza y al dinero, a la avaricia, codicia, abundancia deshonesta, el amor al dinero y el materialismo.

Las eras zodiacales

Cada era está relacionada directamente con uno de los 12 signos del Zodiaco: Acuario, Piscis, Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio. Los primeros dos mil años de la era cristiana corresponden a la era de Piscis. Jesús y Juan Bautista iniciaron la Era de Piscis. Jesús es el salvador del mundo. Juan Bautista fue el Avatar de la Era de Piscis. El pez estuvo asociado a la prédica de Cristo: “Los haré pescadores de hombres”. Antes de la Era de Piscis existió la Era de Aries y mucho antes, la Era de Tauro. Ejemplos: Aries y el culto al macho cabrío. Aries y el becerro de oro. Tauro y el culto al buey Apis. Géminis y los gemelos Castor y Polux.

De acuerdo con el Principio de correspondencia, que dice: “Tal como es arriba es abajo”; así como existe el año terrestre, también existe el gran año sideral. Un año terrestre es la vuelta de la Tierra alrededor del Sol. Un año sideral, es una revolución completa del Sistema Solar en torno del cinturón zodiacal. El recorrido solar, en el cinturón zodiacal, ocurre en 25 780 años. Cada era tiene una duración aproximada de 2140 años. Las eras astrológicas, tienen correspondencia con las edades, yugas, soles de otras cosmovisiones. En la cultura clásica las edades de oro, plata, bronce, de los héroes y la de hierro. En la cosmovisión hindú, los yugas: satya, dwapara, treta, kali. En la cosmovisión azteca, los cinco soles. En la cosmovisión maya, los baktunes. Piscis se corresponde con La edad de hierro, el Kali Yuga, el Baktún 13, el quinto sol, la edad negra.

Relación contrapuesta entre Mammón y Dioniso

Incuestionablemente Mammón y Dioniso, por ser incompatibles tanto en su continente como en su contenido, jamás podrían conciliarse. En forma axiomática, irrefutable, podemos y hasta debemos definir a Mammón con dos términos:

a.)Intelectualismo
b.)Dinero. (Oro, riquezas)

Correctamente, y de modo contundente y definitivo, urge definir a Dioniso así:

a.) Transmutación voluntaria de la libido

b.) Éxtasis místico trascendental

Resulta oportuno citar ahora entre los fastos de esta pobre humanidad pigmea, aquella fecha y hora 4 de febrero de 1962 entre 2 y 3 de la tarde -, en que todos los planetas de nuestro sistema solar se reunieran en supremo concilio cósmico, precisamente en la brillante constelación de Acuario, para iniciar la nueva era entre el augusto tronar del pensamiento.

Desde esa fecha memorable y bajo la regencia de Urano, el muy venerable y meritísimo señor de Acuario, vibra intensamente en toda la naturaleza la Onda dionisíaca. No está demás enfatizar en el presente capítulo, la noticia trascendental de que tal planeta citado, ha sido, es y será siempre, el brillante astro que rige y gobierna inteligentemente a las glándulas endocrinas (sexuales). Ahora os explicaréis por vosotros mismos, el intrínseco motivo que en estos instantes origina la intensiva vibración dionisíaca.

Empero, resulta evidente, palmario y manifiesto, el hecho concreto de que los terrícolas en su abrumadora mayoría, no estuvieron a la altura de las circunstancias; no fueron capaces de polarizarse positivamente con tal Onda. Definir los dos aspectos -positivo-negativo- de esa vibración cósmica, es inaplazable, urgente, indispensable.

Polo positivo dionisíaco. Deleite sexual subliminal, transmutación voluntaria de la entidad del semen, conciencia despierta, conocimiento objetivo, intuición superlativa, música trascendental de los grandes maestros clásicos, etc..

Polo negativo dionisíaco. Degeneración sexual, infrasexualismo de toda clase: abuso del sexo y pederastía o abuso sexual de menores, ultraje y violación sexual; homosexualismo, lesbianismo; placeres demoníacos en los mundos infiernos mediante la droga, hongos, alcohol; música infernal como la de la nueva ola, etc., etc., etc. Comprender a fondo los procesos íntimos de estos dos polos de la Onda dionisíaca, es algo muy urgente. Como ejemplo viviente de este par de polos diametralmente opuestos, correspondientes a la mencionada ondulación, resulta oportuno citar aquí a título de ilustración a dos movimientos revolucionarios contemporáneos. En forma delicada quiero referirme claramente y sin ambages, al “Movimiento Gnóstico Cristiano Internacional Universal” y, también al anverso de la medalla dionisíaca, conocido con el tristemente célebre nombre de: “Movimiento hippie”.

Incuestionablemente las dos mencionadas antípodas psicológicas constituyen “Per se”, una viviente demostración manifiesta de par de polos opuestos de la tremenda vibración Dionisíaca. En llegando juiciosamente a esta parte del presente capítulo, deviene ineludible la necesidad de una confrontación didáctica.

Embriaguez dionisíaca, éxtasis, shamadí; obviamente resultan indispensables cuando se trata de experimentar eso que es la verdad, lo real. Tal exaltación es ciento por ciento posible a través de la técnica de la meditación.

Psicodelia es diferente: tradúzcase este término así: psiquis, alma. Delia, droga.
Especificando diremos: Lo psicodélico es el antipolo de la meditación; el infierno de las drogas está en el interior del organismo planetario en que vivimos; bajo la misma epidermis de la corteza terrestre. Los hongos alucinantes, pastillas L.S.D., marihuana, etc., etc., etc., intensifican evidentemente la capacidad vibratoria de los poderes subjetivos, más es ostensible que jamás podrían originar el despertar de la conciencia.

Las drogas alteran fundamentalmente los genes sexuales y esto ya está demostrado científicamente. Como secuencia de tales mutaciones negativas, genéticas, resulta evidente el nacimiento de niños monstruos. Meditación y psicodelia son incompatibles, opuestos, antagónicos; jamás podrían mezclarse. Incuestionablemente estos dos factores de la embriaguez dionisíaca, señalan, indican, rebelión psicológica.

Gnósticos y hippies se fastidiaron con el vano intelectualismo de Mammón; se aburrieron con tantas teorías; llegaron a la conclusión de que la mente como instrumento de investigación es demasiado miserable. ¿Zen? ¿gnana yoga? Eso es superlativo. Existen dentro de nosotros en estado latente facultades de cognición infinitamente superiores a la mente; mediante estas últimas podemos experimentar en forma directa eso que es lo real, eso que no es del tiempo.

El Movimiento Hippie prefirió el infierno de las drogas. Indubitablemente se definió perversamente. Los gnósticos, plenamente desilusionados del necio intelectualismo de Mammón, bebemos del vino de la meditación en la copa de la perfecta concentración. Cambios psicológicos, radicales y de fondo se hacen urgentes cuando nos desilusionamos de los bribones de la mente. Regresar al punto de partida original es lo indicado; sólo así es posible una transformación radical. ¿Sexología? ¡Válgame Dios y Santa María! Este tema horroriza a los puritanos. Escrito está con palabras de fuego en las sagradas escrituras, que el sexo es piedra de tropiezo y roca de escándalo…

Resalta la evidencia de que nosotros no somos hijos de ninguna teoría, escuela o secta. En la cruda raíz de nuestra existencia sólo encontramos un hombre, una mujer y un coito. Nacimos desnudos, alguien nos cortó el cordón umbilical; lloramos y buscamos luego el pecho materno. ¿Vestido?, ¿escuelas?, ¿teorías?, ¿erudición?, ¿dinero?, etc., etc., etc., todo eso vino después por añadidura.

Creencias de todo tipo existen por doquiera, empero, la única fuerza que puede transformarnos en forma íntegra, unitotal, es aquella que nos puso en el tapete de la existencia; quiero referirme a la energía creadora del primer instante, a la potencia sexual. El deleite amoroso, el disfrute erótico es por secuencia lógica, la dicha más grande. Saber copular sabiamente es indispensable cuando se anhela sinceramente un cambio psicológico definitivo. Los “hippies” presintieron todo esto cuando se sublevaron contra Mammón, pero erraron el camino; no supieron sintonizarse con el polo positivo de Dioniso. Los gnósticos somos diferentes; sabemos gozar, nos agrada transmutar y sublimar la libido. Esto no es un delito.

Mientras el “Movimiento Hippie” marchó resueltamente por el camino involutivo descendente del infrasexualismo. El “Movimiento Gnóstico Cristiano Internacional Universal” avanza victorioso por la vía ascendente revolucionaria de lo suprasexual.

La morada de Barbelo

En verdad os digo: Nada traje al mundo cuando vine a excepción de este fuego, esta agua, este vino y esta sangre. He traído el agua y el fuego de la región de la Luz de las Luces del Tesoro de la Luz; y he traído el vino y la sangre de la región de Barbelo. Y después mi padre me envió el espíritu santo en la forma de una paloma. (Pistis Sophia, cap 141,

En la Cosmovisión Gnóstica, uno de los conceptos que es preciso comprender con toda propiedad, es el de Barbelo. Barbelo aparece recurrentemente en la literatura gnóstica cristiana primitiva. Por tal motivo es motivo de análisis por parte de diferentes estudiosos de la Gnosis eterna y universal. Algunos investigadores, muchas veces, debido a que carecen de la vivencia propia de la Gnosis o que no se apoyan en fuentes complementarias provenientes del pensamiento holístico, no logran desentrañar plenamente su significado y otros conceptos gnósticos. Así ocurre con José Montserrat Torrents, quien es profesor de copto en la Universidad Autónoma de Barcelona. Torrents basado en los textos séticos o setianos “invita a adoptar un procedimiento puramente descriptivo de las gradaciones que los documentos setianos introducen para explicar el intervalo entre Dios y el mundo”[1].

Torrents, propone la categoría de estratos para referirse a los “grados de la «degradación de la divinidad de los setianos»” y distingue muchos estratos para explicar los textos. El primer estrato es el de “la absoluta trascendencia”, el “Espíritu Virginal”, es decir, conforme a la terminología gnóstica actual, el Agnostos Theos, el Espacio Abstracto Absoluto, Dios inmanifestado absoluto o simplemente El Inmanifestado, el Absoluto.

Los estudios gnósticos de todos los tiempos sostienen que Dios inmanifestado, se desdobla en Dios manifestado y a través de diversas emanaciones sucesivas crea o mejor dicho, recrea eternamente una serie de seres intermedios, los elohim, ángeles o dioses de todas las religiones y que en el Gnosticismo Universal reciben el nombre de eones. Estos seres intermedios divinales o eones, crean el Universo, la materia, la Tierra, los seres vivos incluido el ser humano.

La primera emanación del Agnostos Theos, es el primer eón, la morada de Barbelo. Surge por desdoblamiento de la unidad en dualidad. El santo afirmar emana al santo negar, el aspecto femenino de la divinidad: Dios Madre. Así se lee en el Evangelio de los egipcios[2], en el que Barbelo es reconocido como el eterno femenino, la madre inefable: “El segundo poder la Madre, la virginal barbelón…” (Los Evangelios Apócrifos, 119)

Según Montserrat Torrents, “El segundo estrato viene configurado por los eones superiores femeninos. El sujeto de este estrato recibe en casi todos los textos setianos un nombre femenino: Barbeló. «En el Evangelio de Judas, Judas dice a Jesús: Tú has venido del inmortal eón de Barbeló»” (Montserrat, 40). El autor citado, expone además que “los textos designan a Barbeló «madre» y hablan de la «matriz» de Barbeló, que es fecundada por la luz del Espíritu…” (Monteserrat, 41)

Sin embargo, Montserrat Torrents, en la explicación que da al comentario de Judas, en su versión del Evangelio de este apóstol: “Tú has venido del inmortal eón de Barbeló”, cree equivocadamente que Barbelo o Barbeló equivale al “Hijo”, es decir, al Cristo Cósmico. (Montserrat, 104)

En el capítulo 3 de El libro secreto de Juan, se lee: “1 «Porque el Perfecto se contempla a sí mismo en la luz que lo rodea. Éste es el manantial del agua de vida que produce todos los mundos de todas las clases. 2 El Perfecto contempla su imagen, la ve en el manantial del espíritu y se enamora del agua luminosa. Este es el manantial de agua pura, luminosa, que rodea al Perfecto. 3 Es el Pensamiento hecho activo, y la que apareció en presencia del Padre en luz brillante salió. 4 Ella es el primer poder: ella precedió a todo y salió de la mente del Padre como el Pensamiento Anterior de todo. 5 Su luz se parece a la luz del Padre; como el poder perfecto, ella es la imagen del perfecto e invisible Espíritu virgen. 6 Ella es el primer poder, la gloria, Barbelo, la gloria perfecta entre los mundos, la gloria emergente. 7 Ella glorificó y alabó al Espíritu virgen, porque había salido a través del Espíritu. 8 Ella es el primer Pensamiento, la imagen del Espíritu. Ella se convirtió en el vientre universal, porque ella lo precede todo, el Padre común, la primera Humanidad, el Espíritu Santo, el varón triple, el poder triple, el andrógino con tres nombres, el reino eterno entre los seres invisibles, el primero en salir”[3].

También se lee en dicho libro que Barbelo pidió al Espíritu virgen que le diera conocimiento anterior, inmortalidad, vita eterna, verdad y se las concedió (Gerz, 124). En los tres primeros versos del capítulo 4 se lee que “El Padre penetró a Barbelo con una mirada, con la luz pura, brillante, que rodea al Espíritu invisible. Barbelo concibió, y el Padre produjo un rayo de luz que se parecía a la luz bendita más no era tan brillante. Este rayo de luz era el Vástago único del Padre común que había salido, y el único retoño y el Vástago único del Padre, la luz pura” (Gerz, 125)

Para explicar el papel de Barbelo y los atributos de la divinidad femenina, aún inmanifestada, Elaine Pagels, profesora de religión en la Universidad de Princeton, hace el siguiente análisis: “Valentín, el maestro y poeta, parte de la premisa de que Dios es esencialmente indescriptible. Pero sugiere que la divinidad puede imaginarse como un cuerpo bivalente; consistente, por una parte, en el Inefable, el Profundo, el Padre Primero; y, por la otra, en la Gracia, el Silencio, el Vientre y la «Madre del Todo». Valentín hace el razonamiento de que el Silencio es el complemento apropiado del Padre, designando a aquél como femenino y a éste como masculino debido al género gramatical de las palabras griegas. Luego describe cómo el Silencio recibe, como en un vientre, la semilla de la Fuente Inefable; de ésta saca todas las emanaciones del ser divino, alineadas en parejas armoniosas de energías masculinas y femeninas”[4].

Los textos séticos, tienen origen setiano, uno de los grupos gnósticos de la época del Cristianismo primitivo, que según Elaine Pagels, “se decían hijos de Set, el tercer hijo de Adán y Eva”[5].  Entre los textos séticos, tal como lo explica Stephan Hoeller[6],  se encuentra el Evangelio de los egipcios, ya citado anteriormente.

Entre las notas de El Evangelio de Judas, editado por Rodolphe Kasser, Marvin Meyer y Gregor Wurst; con traducción de Domingo Almendros y publicado por National Geografic, se hace un comentario al siguiente pasaje del Evangelio: “Tú perteneces al reino inmortal de Barbelo”. “Admitir que Jesús viene del reino (o eón) inmortal de Barbelo es admitir, en términos séticos, que Jesús pertenece al divino reino celestial y es hijo de Dios. En los textos séticos Barbelo es la divina Madre de todos, de quien muchas veces se dice que es la Providencia (pronoia) del Padre, el Ser infinito El nombre Barbelo parece basado en una forma del Tetragrámaton, el sagrado nombre de cuatro letras de Dios en el judaísmo, y aparentemente viene del hebreo, tal vez “Dios (superlativo El) en (b-) cuatro (arb(a)”.

En la misma versión del Evangelio de Judas, en el capítulo titulado: La conexión gnóstica, Marvin Meyer, transcribe una frase de Judas dirigida a Jesús: “Sé quién eres y de dónde vienes. Tú perteneces al reino inmortal de Barbelo. Y yo no soy digno de pronunciar el nombre de quien te ha enviado. (Evangelio de Judas 35)”. Meyer, explica: «La frase “el reino [o eón] inmortal de Barbelo” es frecuente en los textos séticos. Se refiere al reino superior de la divinidad más allá de este mundo, y está asociada con la figura divina de Barbelo, un personaje destacado de los textos séticos, donde asume el papel de nuestra madre en los cielos»[7].

«El origen de Barbelo y de su nombre continúa sin estar aclarado, pero podría venir del inefable nombre de cuatro leras de Dios YHVH o Yahve usado en las Escrituras judías y en el judaísmo»[8]. De acuerdo con la cosmovisión gnóstica, Yahvé (Yahveh), no tiene nada que ver con YHVH, ni con Jehová o Iod-Heve el Demiurgo creador. Es oportuno aclarar lo dicho por Meyer en esta última cita, que Yahvé (Yahveh) tampoco tiene relación alguna con Barbelo. Para los gnósticos judíos, cristianos y contemporáneos, Yahvé (Yahveh) es demonio perverso, un mago negro.

Meyer continúa explicando que: «La palabra hebrea para “cuatro”, arba, puede designar el nombre sagrado, y el nombre de Arbelo puede estar derivado del hebreo mediante una expresión como “Dios (v. El) en (b-) cuatro (arb(a))”, es decir, Dios tal como se lo conoce por el nombre inefable». Líneas más adelante, Meyer explica que “Barbelo se convierte en el origen divino de la luz y la vida y la fuente —a menudo la Madre— del Niño divino en los textos séticos”[9].

Francisco García Bazán, en su versión de “El Evangelio de Judas” afirma que “el Señor viene de la Madre de la Vida, del Útero de Dios Padre”. En las notas correspondientes, explica que “Barbeló, es decir, be-arbá-elohá, en cuatro (letras) Dios, el Tetragrámaton o seno en silencio del Padre, de donde viene el Hijo, como lo expresa el arcaico himno-prólogo del Evangelio de Juan”[10]. En forma similar, Timothy Freke y Peter Gandy afirman que Barbelo es la primera emanación del Padre desconocido y que “se han avanzado varias etimologías para el nombre «Barbelo», incluida la sugerencia de que significa «en cuatro es Dios», obtenida de la tetraktys de los pitagóricos”[11]. Para Henri Charles Puech, la Madre es el pensamiento del Padre y la asocia con un doble aspecto, unas veces como Barbelo y otras como Sophia, ya sea como Entidad, virginal y trascendente o como Sophia caída[12]. Sin embargo, en la cosmovisión gnóstica, Sophia es hija de Barbelo, como se lee en el capítulo 137 de Pistis Sophia: “Y de nuevo hizo brotar otra fuerza de Pistis, la Sofía, hija de Barbelo”.

Barbelo es la primera emanación del Espacio Abstracto Absoluto, el “reino inmortal” y el principio femenino supremo. Es la Prakriti, la Madre Divina, la sustancia primordial de la Naturaleza. Samael Aun Weor, en el capítulo de Virgo de su obra: Tratado esotérico de Astrología Hermética”, explica que: “Cuando llega la gran noche, el Universo deja de existir, se disuelve entre el seno de la Prakriti. Explica también el maestro que: “Todo Cosmos nace de la Prakriti y se disuelve en la Prakriti. Todo mundo es una bola de fuego que se enciende y se apaga entre el seno de la Prakriti. Todo nace de la Prakriti, todo vuelve a la Prakriti. Ella es la Gran Madre”. El Avatar de la Era de Acuario, explica además que: “Durante el gran Pralaya (noche Cósmica), la Prakriti es unitotal, íntegra. En la manifestación, en el Mahamvantara (día Cósmico), la Prakriti se diferencia en tres aspectos cósmicos. Los tres aspectos de la Prakriti durante la manifestación, son: primero, el del Espacio infinito; segundo, el de la Naturaleza; tercero, el del hombre”. La Prakriti en su estado inmanifestado, es Barbelo o mejor dijéramos, “la morada de Barbelo”, “la morada de luz”, “el océano de la luz increada”, “el océano de la gran luz”, como lo explica el Kalki Avatar en Pistis Sophia develada.

Como se ha visto, en Pistis Sophía, el libro monumental de la Cosmovisión gnóstica, hay varias referencias a la morada de Barbelo. Así, se lee: “Y cuando volvió de lo alto hacia mí, le vertí de allí la primera fuerza que había recibido de Barbelo” (Pistis Sophía, cap 8, 39)

Cuando salió de Barbelo, se convirtió en cuerpo material para ti y proclamó la región de la verdad”. (Pistis Sophia, cap 61) “En verdad os digo: Nada traje al mundo cuando vine a excepción de este fuego, esta agua, este vino y esta sangre. He traído el agua y el fuego de la región de la Luz de las Luces del Tesoro de la Luz; y he traído el vino y la sangre de la región de Barbelo. Y después mi padre me envió el espíritu santo en la forma de una paloma.” (Pistis Sophia, cap 141). Este último texto coincide con el que aparece en la Misa gnóstica citando las palabras del Adorable al momento de bendecir la santa unción Gnóstica: “En verdad os digo que no he traído nada al mundo sino el fuego, el agua, el vino y la sangre de redención.He traído el fuego y el agua del lugar de la luz, de allí donde la luz se encuentra. Y he traído el vino y la sangre de la morada de Barbelo”. Más adelante se lee en la Misa: “La sangre me fue dada como símbolo del cuerpo humano, el que recibí en la morada de Barbelo, la gran fuerza del Dios universal”.

Finalmente, Samael Aun Weor, en Pistis Sophia develada, explica que “Las grandes emanaciones de Barbelos, la Morada de la Luz, no pueden ser jamás comprendidas por la luz intelectual”.

[1] José Montserrat Torrents, El Evangelio de Judas (Madrid: Edaf/Arca de sabiduría, 2006), 40

[2] David Gerz, Los Evangelios Gnósticos: Enseñanzas secretas de Jesús (Barcelona: Sirio, 2004), 119

[3] Fernando Klein, Los Evangelios Gnósticos (España: Alzmuzara/Espiritualidad, 2008), 124

[4] Elaine Pagels, Los evangelios gnósticos (Barcelona: Crítica/Biblioteca de bolsillo, 2005), 93

[5] Elaine Pagels, 62

[6] Stephan A. Hoeller, Jung y los evangelios perdidos  (Barcelona: Obelisco, 2005), 267

[7] Rodolphe Kasser, Marvin Meyer y Gregor Wurst (editores), El Evangelio de Judas (Barcelona: National Geographic Society/RBA Libros), 129, 130

[8] Rodolphe Kasser, Marvin Meyer y Gregor Wurst (editores), El Evangelio de Judas, 130

[9] Rodolphe Kasser, Marvin Meyer y Gregor Wurst, 130

[10] Francisco García Bazán (ed), El Evangelio de Judas (Madrid: Trotta/Pliegos de oriente, 2006), 20

[11] Timothy Freke y Peter Gandy, Jesús y la diosa perdida (Barcelona: Integral, 2006), 426

[12] Henri Charles Puech, En torno a la Gnosis (Madrid, Taurus, 1982), 200, 201