La reina Ester

Introducción

El libro de Ester, para los judíos, es uno de los cinco Meguilot[1] contenidos en el Ketuvim. Son cinco libros o rollos del Antiguo testamento, que constituyen los últimos cinco libros del Tanaj[2] y los más importantes para los judíos, después de la Torá[3], ya que se leen en fiestas judías importantes. Ketuvim es la tercera de las tres partes en la que se divide el Tanaj (el –Antiguo Testamento), según los Judíos. Ketuvim, es decir, los Escritos, incluye los tres libros poéticos:  Salmos, Proverbios, Job; así como los libros históricos: Daniel, Esdras, Nehemías, Crónicas y los cinco rollos o Meguilot que se leen, cada uno, en una festividad judía. Los cinco Meguilot, de acuerdo al orden de su lectura durante el año, son los siguientes: Cantar de los Cantares, que se lee por la época de la Pascua judía; Ruth, en la fiesta de las Semanas, por la época de Pentecostés; Lamentaciones, en el aniversario de la destrucción de Jerusalén, Eclesiastés, durante la fiesta de los Tabernáculos y Ester, con ocasión de la fiesta de los Purim. Para algunos estudiosos, los Meguilot, constituyen una especie de Pentateuco femenino, que ilustran que en sus orígenes o en su aspecto más esotérico la religión Judía, da un lugar especial al Eterno femenino, ya que dichos libros enfatizan en el papel de la mujer y, sutilmente, dedican espacio aparte al culto a una forma distinta de concebir la sexualidad, una concepción superior, desprovista de morbo y lujuria: la sexualidad sagrada, conocida por muchos nombres, como: tantra, tantrismo, yoga sexual, Tao sexual o Alquimia sexual. De allí que, a la luz de la divina Gnosis, es posible y necesario vincular la historia de Ester, al culto a la Diosa, al eterno femenino, a la mujer símbolo y por ende a otras mujeres de la historia bíblica, como Sara, Rebeca, Raquel, Débora, Judit y María Magdalena; entre otras.

La palabra Meguilot, significa “descubrir”, “hallar y sacar a la luz”; lo que confirma lo ya expuesto en el sentido de que detrás de los relatos bíblicos, como es el caso del libro de Ester, es necesario descubrir y sacar a luz lo que está oculto.

Tal como se advierte y es regla de uso común por parte de los entendidos en el Tanaj (la versión Judía del Antiguo Testamento) y demás libros sagrados de la humanidad, es oportuna la recomendación realizar la lectura de los libros sagrados en general y el de Ester, en particular, desde diferentes perspectivas, es decir, a diferentes niveles de comprensión lectora. Bien sabido es que la Biblia, puede estudiarse mediante un entendimiento literal del texto; pero también y más importante, es posible llegar a niveles más elevados y profundos de comprensión lectora, mediante diferentes métodos de interpretación y que no contradicen la literalidad del texto; sino que complementan el entendimiento del mismo y permiten hacer luz en las mentes de quien escudriña las sagradas escrituras[4]. Los sabios rabinos decían, por ejemplo, “Setenta facetas tiene la Torá” (el Pentateuco, es decir, los primeros cinco libros de la Biblia) “Y todas ellas son verdaderas y provienen de la misma fuente: El Creador del Universo”. Los antiguos sistemas hebreos de interpretación dan cuatro reglas básicas de interpretación, el “Pardés” (huerto) o caminos interpretativos y de entendimiento de los libros sagrados. El peshat nos da la literalidad, la rémez, la insinuación, la derash, la interpretación no literal y la sod (secreto), el camino del entendimiento esotérico y místico, que encierra los grandes secretos de Dios y de la creación del mundo.

Los cabalistas nos hablan también que la Torá, en particular y el Tanaj, en general, nos proporcionan el cuerpo de la doctrina, pero el Talmud, nos provee del alma de la doctrina y el Zohar, constituye el espíritu de la doctrina. Necesitamos de un estudio holístico, multidisciplinario, integral y multidimensional para entender de mejor manera versículos, pasajes, historias y libros completos de la Biblia u otro libro sagrado. Los sabios rabinos enseñan que hay trece reglas o mejor digamos, trece niveles de interpretación de las sagradas escrituras y que se corresponden con cada nivel de Ser o con los diferentes niveles de crecimiento interior o desarrollo espiritual. Para hacer un paralelismo entre la comprensión según el nivel de Ser y el nivel académico; no será lo mismo la comprensión lectora de un niño o una persona que apenas ha cursado la educación primaria, que la de aquellas personas que tienen estudios universitarios o doctorados.

Necesitamos además, muchas veces, de otras fuentes de interpretación, como la Alquimia y la Dialéctica, para hacer una mejor hermenéutica y por sobre todo, seguir la voz del corazón, la voz del Padre que está en secreto[5], a través de la intuición, el conocimiento o Gnosis del corazón, la Gnosis Kardias.

Herramienta importante de interpretación esotérica de las historias bíblicas, lo constituye la religión comparada y los principios religiosos. Además, es importante el estudio de los otros compendios de la literatura rabínica, el Talmud y el Zohar, que, como ha dicho la gran cabalista Dione Fortune, en su obra la Cábala mística:

«Esta antigua tradición mística de Los hebreos poseía tres escrituras: los Libros de la Ley y Los Profetas, que se conocen como el Antiguo Testamento; el Talmud, o colección de comentarios eruditos sobre aquél y la Cábala, o interpretación mística del mismo. De estos tres libros, Los antiguos rabís decían que el primero era el cuerpo de la tradición, el segundo su alma racional y el tercero su espíritu inmortal. Las personas ignorantes pueden leer con provecho el primero y Los eruditos pueden estudiar el segundo, pero Los sabios son Los que meditan sobre el tercero. Es realmente muy extraño que el Cristianismo no haya buscado Las claves del Antiguo Testamento en la Cábala».

Samael Aun Weor, va más lejos. Y en su conferencia titulada “El simbolismo de la Navidad”, explica que: “¡La Biblia, el cuerpo de la doctrina, está en clave! Si queremos nosotros estudiar Biblia compaginando versículos, ¡procedemos en formal ignorante, empírica y absurda! Prueba de eso es que todas las sectas muertas que se han nutrido hasta la fecha actual, con la Biblia interpretada en forma empírica, no han podido ponerse de acuerdo. Si existen miles de sectas, basadas en la Biblia, quiere decir que ninguno la ha comprendido”. Explica además, el Kalki Avatar en el capítulo 22 de su obra: Manual de Magia Práctica que: “todas las ciencias del Universo se reducen a la Cábala y a la Alquimia”.

En la actualidad, no se puede negar el paralelismo existente en todas las antiguas cosmovisiones. Todas las religiones antiguas, tienen los mismos principios anímicos y espirituales. No podemos obviar tampoco, que el Pueblo de Israel y su cosmovisión, hunde sus raíces en los pueblos de la antigua Mesopotamia y en el antiguo Egipto. Es innegable, la relación que tuvieron Abraham, los patriarcas, Moisés y el mismo Jesucristo con Egipto, al haber transcurrido parte de sus vidas, según el relato bíblico, en el país asoleado de Kem.

Hemos de advertir además, que las historias bíblicas tienen dos tipos de interpretación básica, que se corresponden con un punto de vista exotérico, que está relacionado a contextos histórico-geográficos no necesariamente fieles al conocimiento de cada ciencia, y que está asociado a hechos de una tribu o pueblo; pero existe un nivel más profundo y esotérico, que está relacionado con la conciencia de la persona que sigue su lectura. Este es el punto de vista que usaremos esencialmente para la interpretación que damos al texto. Interpretación que permite estudiar los hechos desde una perspectiva personal, íntima y que tiene actualidad palpitante en la conciencia del lector, ya que nos traza rutas, propone opciones y plantea ejemplos y modelos a seguir para lograr una transformación íntima que se traduzca en la liberación espiritual.

Si bien, para nuestro estudio, no es importante o esencial confirmar la veracidad de la historia de Ester, sí nos parece conveniente, establecer un marco contextual histórico-geográfico. Habrá algunos investigadores que niegan que los datos históricos sean verídicos y habrá otros que sí. Para algunos historiadores, como Flavio Josefo, la historia es verídica; para otros, como Heródoto, no. En línea con lo apuntado, lo narrado en el libro de Ester, se halla íntimamente relacionada con Asuero, el rey de Persia y Media o rey de naciones. Asuero, en la mayoría de versiones bíblicas y en opinión de los estudiosos del tema, es el nombre del rey o Jerjes I[6].

También, es ampliamente aceptado el criterio que el libro de Ester, más a la historia del pueblo Judío, pertenece a la literatura haggádica judía, a semejanza de los cuentos persas. Las hagadot, constituyen el conjunto de narraciones de la tradición hebrea, muchas veces relativa a textos rabínicos, como es el caso del Talmud, entre los que se incluyen cuentos, leyendas, fábulas, proverbios, parábolas y otras narraciones que sirven para ilustrar, instruir o dar una enseñanza o transmitir valores, incluidas las de corte metafísico y lecciones espirituales. De esta manera, una hagadá puede incorporar historias o relatos legendarios, que pueden ser personajes o episodios bíblicos con fines didácticos.

En el libro de Ester, se afirma que Jerjes, reinó desde la India hasta Etiopía y sobre 127 provincias, alrededor del siglo V antes de Cristo. Jerjes, el Grande, fue el quinto gran rey o emperador del imperio aqueménida[7] de Persia y Media. Hijo de Darío I y de Atosa.

Jerjes, es el nombre griego, ya que en persa, su nombre Jshayar shah (Khsyayarsha), “Gobernador de héroes” y que fracasó en la segunda de las guerras médicas, en su intento por vencer a Esparta, Atenas y las polis de la liga panhelénica, en las usuales luchas por el control de las rutas comerciales, que en este caso se situaban en el mar Jónico, un brazo del mar Mediterráneo, en Asia Menor. Son famosas las batallas de las Termópilas, Salamina, Platea y Micala. La derrota de Jerjes ante los aliados griegos Esparta y Atenas, significó el inicio del derrumbe del imperio Persa. Sin embargo, mantuvo el control de Egipto y Babilonia. Sofocó rebeliones en Egipto y Babilonia y disolvió esta última. Deportó la estatua dorada del dios Bel o Mardjuk y logró la estabilización del imperio. Consagró los últimos años de su reinado a edificar suntuosas construcciones en Susa y Persépolis, las dos grandes ciudades persas. La obra arquitectónica de Jerjes incluye el palacio de Susa que inició su padre Darío I, fielmente descrito en el libro de Ester, lo que para muchos, es una prueba arqueológica de la autenticidad del libro. Son famosas las terrazas de Persépolis y el canal de Jerjes o foso de Acanthe construido para facilitar la navegación de su flota como parte de los preparativos para la II guerra Médica

En el libro de Ester, Asuero gobernaba en compañía de la reina Vasti[8]. Hay datos históricos que dan cuenta que en la invasión a Grecia, Jerjes, se hizo acompañar por una de sus esposas, la reina Amestris, quien posiblemente fuera la misma reina Vasti. Amestris, era integrante de una de las siete principales familias persas.

Según el libro de Ester, por esa época, la capital del reino persa se encontraba en Susa, antigua ciudad correspondiente al primer imperio persa. Susa se ubicaba al sudoeste del actual Irán. Sus ruinas se encuentran entre los ríos Kerja y Dez.

Antes de ser la capital de Persia, fue capital de la antigua Elam, pero fue conquistada por el rey Asurbanipal, de Asiria. Cayó ante Alejandro Magno en el siglo IV antes de C. Sobre esa antigua ciudad, se encuentra la actual ciudad iraní de Shush. Durante un tiempo fue invadida por el imperio babilonio y el asirio. En la tradición bíblica, Nehemías y Daniel vivieron en dicha ciudad cuando los hebreos fueron cautivos de Babilonia. Según las cronologías bíblicas, los personajes hebreos de la historia que hoy nos ocupa, eran descendientes de esos deportados y, ya sea ellos, o sus padres no quisieron retornar a Israel, cuando, Ciro I, dio libertad a los judíos “secuestrados”, para regresar del cautiverio.

Hadassá, la Ester bíblica

De los orígenes del nombre Ester, su etimología se asocia al mirto, una planta aromática de uso ornamental, de la cual se obtienen perfumes y que en la antigüedad, era símbolo del amor y la belleza. También su nombre significa “secreto” y “oculto” profundamente significativo, ya que no a todos está reservada la verdad de los misterios divinos; sino que solo a los dignos y que se transmitía antiguamente, de labios a oídos entre iniciados, en las grandes escuelas de Misterios. Por eso Jesús explicó a sus discípulos el propósito de las parábolas.

Otro significado del nombre Ester, viene del antiguo idioma de Sumeria, el acadio, en el que significa “estrella”. Curiosamente, las flores del mirto tienen forma de estrella. Se dice que Ester, era la más bella “estrella de la noche”, lo que nos recuerda a Venus, que también es la “estrella de la mañana”, que es otra forma de referirse a Ester, en el Talmud. Su nombre, también se asocia a la diosa latina Stella Maris (Estrella del Mar) y al culto a Ishtar (Istar) y al de Astarté. Hadassá Jadasá o Hadasah, el otro nombre de Ester, en el antiguo idioma acadio, es Hadasshatu que significa “novia” o “esposa” y que como veremos más adelante está simbólicamente asociado al culto al hieros gamous y al mito de la “novia perdida”.

La historia

En la mayoría de versiones del Antiguo Testamento, incluida la del Tanaj, la historia inicia cuando el rey Asuero, ofrece a todos sus servidores, jefes del ejército, a los nobles y gobernadores de las provincias una fiesta que dura 180 días y que culmina con un banquete de siete días en el patio del jardín del palacio real y la reina, ofrece también un banquete a las mujeres. Durante todos los días del banquete, no faltó el vino para los invitados, pero se cuidó que cada quien bebiese lo que quisiese, sin forzársele. Muchos estudiosos concuerdan en que el banquete está relacionado con los preparativos para la campaña militar contra Atenas.

El día séptimo, el rey mandó a siete eunucos para que hiciera llegar ante su presencia a la reina Vasti; para que vieran las gentes y los jefes, su belleza, porque, en efecto era muy bella. Es profundamente significativo que en el libro de Ester, aparezca reiteradamente el número siete. Luego se narra que la reina Vasti desobedeció la orden real y se negó a ir con los eunucos al llamado del rey. En algunas tradiciones se sospecha que la desobediencia de Vasti tuvo como causa que se negara a presentarse ante el rey Asuero y toda la corte,  porque no quería desnudarse en público, que en el análisis de la simbología esotérica, ameritará un párrafo aparte.

Entonces, el rey “llamó a los sabios entendidos en la ciencia de las leyes, pues los asuntos reales se discuten en presencia de los conocedores de la ley y el derecho”. (Est 1:13). Nuevamente aparece el número siete, en la figura “de los siete jefes de los persas y de los medos que eran admitidos a la presencia del rey y ocupaban los primeros puestos del reino”. (Est 1:14)

Del consejo dado por los sabios entendidos en leyes, se decretó que no volviera Vasti a presencia del rey Asuero por su desobediencia y que se buscara entre las jóvenes incorruptas, vírgenes, bellas y de hermoso rostro, a una nueva reina (Est 2:2) que fuera obediente y mejor que Vasti y que no diera mal ejemplo, de menospreciar a sus maridos. Y la joven que agrade más al rey, reinará en lugar de Vasti” (Est 2:4). De esa cuenta, se enviaron emisarios del rey a todos los distritos para encontrar a las más hermosas vírgenes del reino y llevarlas al palacio real para que quedaran a cargo de Hegai, el eunuco del rey, el guardián de las mujeres para que se encargara de cuidarlas, alimentarlas, darles masaje y prepararlas para su eventual encuentro con el rey y que una de ellas, resultara grata a los ojos del monarca.

La historia de Ester, también se relaciona con la de Mardoqueo, hijo de Yaír, Jair o Jairo ( el sagrado IAO de la alquimia sexual). Mardoqueo “Había sido deportado de Jerusalén con Jeconías (Joaquín), rey de Judá, en la deportación que hizo Nabuconodor, el rey de Babilonia”. (Est 2:6) Mardoqueo, servía en la puerta del rey. En las versiones bíblicas: Septuaginta y Nácar Colunga, se narra que en el primer mes del antiguo calendario judío, en el mes de Nisán, Mardoqueo tuvo un sueño con dos enormes dragones prestos a luchar y al escuchar sus rugidos, mucha gente se dispuso a guerrear contra la nación de los justos, ante lo cual, toda la gente justa clamó a Dios. Del clamor de los justos, surgió una pequeña fuente de agua, que se convirtió en mucha agua y en un río grande y luz y sol que devoró a los guerreros.

En la tradición asociada a Jadasá, Hadassá (Hadassa o Hadassah), el nombre hebreo de Ester, se dice que pertenecía a la tribu de Benjamín y al quedar huérfana fue adoptada por su primo Mardoqueo. Era una joven muy guapa, elegante, de increíble belleza, linda figura, hermoso porte, atractiva, notablemente hermosa y de bella faz. Era “en extremo hermosa de cuerpo y de rostro bellísimo”. Su belleza era conocida en la ciudad y llegó a oídos del visir, quien mandó a buscarla. Era imposible que hubiera una mujer más bella en toda Persia.

No solo era sumamente bella, sino también encantadora, de buen parecer, atractiva y deseable, que con su tacto refinado, inteligencia, sabiduría y simpatía se ganaba el favor y hallaba gracia ante los ojos de cuantos la veían.

Su belleza cautivadora, no solo era física, sino que se completaba perfectamente con su belleza interior y valores del Espíritu, su carácter, don de gentes, amabilidad, discreción, obediencia, fidelidad, lealtad.

Resaltar la belleza y hermosura en las mujeres de la Biblia, es notablemente recurrente. Desde Sara, la esposa de Abraham, se lee: “eres mujer de hermoso aspecto” (Gn 12:11), “Y aconteció que cuando entró Abram en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era hermosa en gran manera. 15 También la vieron los príncipes de Faraón, y la alabaron delante de él; y fue llevada la mujer a casa de Faraón. E hizo bien a Abram por causa de ella”. (Gn 12:14-16). De Rebeca, esposa de Isaac, se dice que: “ella era de hermoso aspecto”. (Gn 26:7). Lo mismo ocurre con Raquel, esposa de Jacob, de quien se lee “Raquel era de lindo semblante y de hermoso parecer” (Gn 29:17); asimismo, en Cantar de los cantares, se lee: “He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa”. (Cant 4:1).

Todo ese hermoso capítulo de Cantares, merece transcribirse, ya que es todo un poema dedicado a la belleza de la mujer, a la mujer símbolo: “He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; Tus ojos entre tus guedejas como de paloma; Tus cabellos como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad. Tus dientes como manadas de ovejas trasquiladas, que suben del lavadero, todas con crías gemelas, y ninguna entre ellas estéril. Tus labios como hilo de grana, y tu habla hermosa; tus mejillas, como cachos de granada detrás de tu velo. Tu cuello, como la torre de David, edificada para armería. Mil escudos están colgados en ella, todos escudos de valientes. Tus dos pechos, como gemelos de gacela, Que se apacientan entre lirios. Hasta que apunte el día y huyan las sombras, me iré al monte de la mirra, y al collado del incienso. Toda tú eres hermosa, amiga mía, y en ti no hay mancha. Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía; ven conmigo desde el Líbano. Mira desde la cumbre de Amana, desde la cumbre de Senir y de Hermón, desde las guaridas de los leones, desde los montes de los leopardos.

Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello. ¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas! Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa; miel y leche hay debajo de tu lengua; y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano. Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; fuente cerrada, fuente sellada. Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, de flores de alheña y nardos; nardo y azafrán, caña aromática y canela, con todos los árboles de incienso; mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas. Fuente de huertos, pozo de aguas vivas, que corren del Líbano”. (Cnt 4:1:15)

Ester, “también fue llevada al palacio real, bajo la vigilancia de Hegai[9] (Gaio-IAO)], guardián de las mujeres. La joven, fue grata a los ojos de Hegai, se granjeó bondad amorosa ante él, le agradó y ganó su favor, por lo que él, se apresuró a proporcionarle masajes, alimento apropiado, cremas de belleza y cuanto necesitaba para su adorno y mantenimiento. Hegai se percató de sus cualidades singulares y su belleza sin par. Le dio también siete doncellas elegidas de la casa del rey y la instaló, con sus doncellas, en el mejor departamento del harén. Ester se ganó la admiración de todos los que la veían. Ester no dio a conocer ni su pueblo ni su origen, pues Mardoqueo la había mandado que no lo dijera”. (Est 2:8-10) Y dejó de usar su nombre hebreo: Hadassá y adoptó el nombre persa de Ester. De esta manera, se mantiene leal y acepta la guía y los consejos del sabio Mardoqueo., quien gracias a la revelación recibida en sueños y a su intuición, comprende la importancia crucial de mantener en secreto la nacionalidad de Ester.

Ester, fue presentada al rey, cuatro años después de que se emitiera el decreto real, es decir, en el año séptimo del reinado de Asuero. No pidió nada especial, para entrar con el rey, sino más bien, se dejó llevar por el consejo de Hegai, el eunuco “y el rey amó a Ester más que las otras mujeres; halló ella, en presencia del rey, más gracia, bondad amorosa y favor que ninguna otra virgen y el rey colocó la diadema real sobre la cabeza de Ester y la declaró reina, en lugar de Vasti”. (Est 2:17) Entre tanta belleza, Ester fue considerada superior. Asuero quedó fuertemente impresionado de Ester y se sintió cautivado por ella, la eligió para sustituir a la reina arrinconada Vasti, la proclamó reina y se enamoró de ella.

Y ordenó un banquete para todos sus oficiales y servidores, el banquete de Ester. “Es imaginable la alegría del rey, quien se felicitó por haber elegido tan extraordinaria esposa, cuya hermosura era comparable a su inteligencia. Volcó sobre ella enormes riquezas y más regalos” (Jorge Dultzky: Mujeres de Egipto y de la Biblia)

Ester, se convirtió en reina de Persia y de Media, al casarse con el rey Asuero (Jerjes I), pero mantuvo en secreto sus orígenes. De allí uno de los significados de su nombre: “secreto”; se mantuvo fiel a Dios y a sus mandamientos y no cambió su educación, ni se olvidó de sus principios. Además, mostró modestia y autodominio al no pedir más joyas, ropa u obsequios que aquellos que le entregó Hegai.

Los traidores

Mardoqueo descubre una conjura organizada por dos eunucos que custodiaban la corte y quienes pretendían asesinar al rey. Estos eunucos eran Bigtán y Teres[10]. Le advierte a Ester de la inminente traición y esta le avisa al rey. Son investigados los traidores y luego de comprobarse sus intenciones fueron ahorcados en un madero. De esta manera, tanto Ester, como Mardoqueo dan testimonio de su lealtad a las autoridades superiores, por encima de las intermedias.

Tiempo después, Amán (Hamán), del pueblo elamita, se convierte en favorito del rey, en Primer ministro y quien no tiene aprecio por Mardoqueo, tanto por la denuncia presentada, como porque no se prosternaba ante él a su paso por las puertas del palacio. Entonces, Amán decide planificar una estrategia para eliminar a todos los judíos del reino, en cuenta a Mardoqueo. Pidió echar suertes, es decir, pur entre los elamitas y goral, es decir, uno de los arte ciencias de la predicción entre los hebreos, los goralot, la tradición de echar suertes. Ante lo cual, el oráculo “le favoreció” y pidió al rey Asuero decretara el genocidio de los judíos ante el argumento que el pueblo hebreo no cumplía las leyes persas.

Ofreció a cambio diez mil talentos de plata para repartirlos entre los que ejecutaran la obra y el rey se quitó su anillo, lo colocó en manos de Amán y aprobó la petición.

Los diez mil talentos de plata y los treinta días que Ester tenía de no ver al rey, tienen correlación con las treinta monedas de plata que los miembros del Sanedrín dieron a Judas por entregar al Señor.

En la novela histórica Hadasá, los autores asocian a los traidores Bigtán y Teres, como amalecitas, subordinados de Amán. Resulta muy interesante también que, para estos autores, los amalecitas son descendientes de aquel rey que perdonó el rey Saúl y por cuya causa perdiera el  reinado por parte del profeta Samuel. La noche que Saúl perdonó la vida de Agad, el rey amalecita, subrepticiamente se coló una mujer amalecita y tuvo relaciones sexuales con Agad, de manera que se mantuvo viva la estirpe amalecita. Profundamente simbólico resulta el relato narrado en la novela, ya que explica por qué Saúl fue depuesto del reinado del pueblo de Israel, al no estar dispuesto a eliminar al principal de sus yoes, de sus elementos indeseables de conducta, su querido Ego o yo psicológico, causa por la cual, con el tiempo se reprodujeron nuevamente sus elementos indeseables de conducta, en forma similar a la Hydra de Lerna en los trabajos de Hércules, en la mitología clásica.

La estrategia de defensa

Mardoqueo al enterarse del funesto destino que espera a los judíos, se viste de “saco y ceniza” y busca la manera de informarle a Ester y le pide que interceda por ella misma y por su pueblo ante el rey. Ester, hace saber a Mardoqueo, a través de uno de sus eunucos, que no puede ir a conversar con el rey, si él no se lo ha pedido y que la sentencia es la muerte a quien obedezca tal mandato; a menos que el rey extienda su cetro de oro. Y que ya, han pasado treinta días sin que el rey la llame ante él. Ante lo cual, Mardoqueo advierte a Ester que ella tampoco escapara de los terribles designios.

De esta cuenta, Ester propone a Mardoqueo que todos los judíos que habitaban Susa, ayunen durante tres días y que no coman ni beban durante ese tiempo. Pasado ese tiempo, ella entrará a donde el rey y si tiene que perecer, tendrá que perecer. En la Vulgata latina, se narra que la reina, temerosa del peligro que la amenazaba, se refugió en el Señor y habiendo dejado los vestidos reales, vistió de luto y lloró mucho. En lugar de la variedad de ungüentos, cubrió su cabeza de basura y de cenilla, humilló su cuerpo con ayunos y con los cabellos que se arrancó inundó los lugares en que antes acostumbraba alegrarse. Reconoce sus pecados ante Dios y que, tanto ella, como su pueblo se entregaron a la adoración de otros dioses y que pronto serán víctimas de los que alaban el poder de ídolos.

En la Vulgata latina, se leen los siguientes versículos: “Pon en mi boca palabras apropiadas en presencia del león, y muda su corazón a que aborrezca a nuestro enemigo para que este perezca, y los demás, que están de acuerdo con él. Y líbranos con tu mano, y ayúdame, que no tengo otro auxilio, sino a ti, Señor, que tienes ciencia de todas las cosas, Y sabes que aborrezco la gloria de los inicuos, y detesto la cama de los incircuncisos, y de todo extranjero. Tú sabes mi necesidad, y que abomino el distintivo de la soberbia y de mi gloria, que llevo sobre mi cabeza en los días de mi lucimiento y que lo detesto como un paño de una menstruosa, y que lo llevo en los días de mi silencio. Y que no he comido en la mesa de Amán, ni me ha contentado el convite del Rey, ni he bebido vino de las libaciones”. (Ester, 14, 13-15).

Es cuando Ester, decide acatar la orden de Mardoqueo y el día tercero dejó ella sus vestidos de luto, y se atavió con los de su gloria. E invocando a Dios, tomó dos de sus criadas, sobre una de las cuales se apoyaba como si por demasiada debilidad no pudiese sostener su cuerpo; y la otra criada iba detrás llevándole la falda. Ester, encogida de excesivo temor, tomó su puesto en el patio interior y se presentó ante el rey, débil y desvalida. Cuando se puso enfrente del rey sentado sobre su trono, al ver su aspecto terrible, se desmayó, reclinando su cabeza sobre su criada. Y Dios trocó en clemencia el espíritu del rey, y apresurado y temeroso, saltó del trono, y sosteniéndola con sus brazos, al verla se granjeó favor a los ojos de él y su rostro se llenó de ternura al verla hasta que volvió en sí, la acariciaba con estas palabras: «¿Qué tienes Ester? Yo soy tu hermano, no temas. No morirás, porque la Ley no ha sido establecida para ti, sino para todos. Acércate, pues, y toca el cetro». Y como ella permaneciera callada, tomó el cetro de oro y lo puso sobre el cuello de ella, la besó y le dijo: «¿Por qué no me hablas?» y ella respondió: «Te he visto, señor, como un ángel de Dios, y mi corazón se ha turbado con el temor de tu majestad. Porque eres en extremo admirable y tu rostro está lleno de gracias». Y estando aun hablando, volvió a desmayarse, y quedó casi sin sentido.

El rey se turbaba; todos sus ministros la consolaban y, finalmente, el rey extendió hacia ella el cetro de oro. Fue así como Ester, en un supremo acto de valentía, se mostró fiel, con fe y devoción en que el sacrificio de ella y de todo un pueblo depositado en el ayuno, sería pesado favorablemente en la balanza de la justicia divina.

Entonces, el rey pregunta a Ester cuál es su petición y se anticipa ofreciéndole hasta la mitad de su reino. Ester solo propone al rey que asista a un banquete que ha ofrecido para él y para Amán, a lo cual aceptó el rey y asistieron al banquete con Amán. Durante el banquete el rey preguntó a Ester, cuál era su petición. A lo cual, planteó su petición que fue invitarlos nuevamente a un banquete, a un segundo banquete para el día siguiente. De esta manera, Ester, se mostró prudente y paciente a la hora de tomar la decisión correcta. Al salir del banquete, el soberbio Amán se envaneció y motivó aún más a terminar con la vida de Mardoqueo. De esta cuenta, ya en su casa, Zeres (Ceres, la Luna), la esposa de Amán y sus amigos le aconsejaron que preparara un madero para ahorcar a Mardoqueo.

Esa misma noche, se le fue el sueño al rey y se dedicó a revisar el libro de las memorias y crónicas; lo que le permitió reflexionar que a pesar que Mardoqueo denunció el complot de Bigtán y Teres, aún no había sido honrado de tal servicio al rey. Al llegar Amán a la presencia de Asuero, llevaba la intención de hacer que se colgara a Mardoqueo. Sin embargo, recibió la pregunta del rey acerca de qué debía hacerse a un hombre a quien el rey quiera honrar. Pensó que esa honra sería para él; así que sugirió que se le vistiera con el traje real, se pusiera la corona del rey, se le subiera al mismísimo caballo del rey y se le paseara por la plaza de la ciudad, pregonando la honra. Para su sorpresa y decepción, recibió la orden de que se vistiera a Mardoqueo con el vestido real, se le pusiera la corona real y se le subiera al caballo en el que el rey cabalgaba y que lo paseara por la plaza de la ciudad pregonando delante de él, para hacerle la honra que deseaba el rey. Amán regresó a su casa, apesadumbrado y cubierta su cabeza. Ante lo cual, Zeres, su esposa y sus amigos, le anunciaron su caída. Luego, llegaron los eunucos del rey por Amán, para llevarlo al segundo banquete que ofrecía la reina Ester al rey y a Amán.

Muerte de Amán

Ya en el banquete y mientras bebían vino, el rey preguntó a la reina, cuál era su petición y volvió a decirle que lo que pidiera le sería concedido, hasta la mitad del reino le sería otorgada. Fue entonces, cuando la reina Ester le pidió su vida y la de su pueblo por su demanda. Explicó que ella y su pueblo habían sido vendidos y serían destruidos para ser muertos y exterminados ante lo cual, ella consideraba que también para el rey, esas muertes provocarían un daño irreparable. El rey preguntó a Ester, quién era el hombre que se atrevería a realizar tal acto; a lo cual Ester expuso que el perseguidor y el enemigo era Amán: ¡Ese miserable! Y Amán quedó aterrado en presencia del rey y de la reina. El rey se levantó lleno de ira y se fue a caminar al jardín del palacio; mientras tanto Amán se dejó caer sobre el lecho de Ester suplicándole por su vida al tiempo que el rey volvió del jardín del palacio lo que el rey interpretó que en el propio palacio, Amán, intentaba violar a la reina y dio la orden de capturarle. Amán murió en la misma horca que había preparado para Mardoqueo.

Ese mismo día el rey entregó a la reina, la casa que antes pertenecía a Amán y Ester le confesó al rey el parentesco que tenía con Mardoqueo. Se quitó el rey el anillo que había dado a Amán y se lo dio a Mardoqueo. Ester le dio a Mardoqueo la casa de Amán. Posteriormente, Ester se echó a los pies del rey, llorando, le rogó que anulase el decreto derivado de la maldad de Amán. Sabido es que los decretos en la antigua Persia, se volvían ley; por lo que debían cumplirse. Sin embargo, el rey extendió el cetro real y tocó a la reina.

La Gran batalla

Asuero, autorizó a Ester y a Mardoqueo redactaran un nuevo decreto que permitiera a los judíos a organizarse y defenderse del ataque inminente de quienes quisiesen darles muerte y apoderarse de sus bienes. Mardoqueo salió de la presencia del rey con vestido real de púrpura violeta y lino blanco y una gran corona de oro y un manto de lino y púrpura y la ciudad de Susa se regocijó y los judíos tuvieron luz, alegría, gozo, triunfo y honra. Y en todos los lugares los judíos hicieron banquetes y días de fiesta. Y muchos habitantes del país, se hicieron judíos pues el temor a los judíos se apoderó de ellos. Las órdenes del rey se ejecutaron y en el doceavo mes, los judíos aplastaron a sus enemigos, quienes esperaban vencer fácilmente y todos los funcionarios del rey apoyaron a los judíos. Y fueron muertos también, los diez hijos de Amán. Fueron muertos en total, setenta y cinco mil adversarios de los judíos; pero no fueron saqueados sus bienes.

De esa cuenta, los judíos celebran los días 14 y 15 del mes de Adar con alegres festines porque en tal día, los judíos encontraron paz contra sus enemigos. El día, de haberse anunciado de tristeza, llanto y aflicción, se trocó en alegría y en festividad, mutuos regalos y donaciones a los pobres. En su honor, desde entonces, los judíos celebran la fiesta de Purim, una fiesta que, tiene ciertos rasgos concurrentes con las saturnales romanas y con el actual carnaval y que, concurrentemente, en los tiempos actuales, se celebra poco antes de Semana Santa, la tradición del equinoccio de primavera.

En algunas versiones bíblicas, de da cuenta del sueño de Mardoqueo, que en su interpretación, se hizo realidad. La pequeña fuente que creció hasta ser río y fue convertida en luz y en Sol y derramó aguas en gran abundancia, es Ester y los dos dragones son Amán y Mardoqueo y las multitudes que atacaban al pueblo de Dios, son los que intentaron acabar con los judíos.

Elementos simbólicos

La reina Vasti. Mucho se ha dicho acerca de la similitud entre la Vasti del relato bíblico y la diosa elamita Mashti, “Madre de los dioses”, en la cosmovisión de ese antiguo pueblo. El pueblo de Elam se asentó antiguamente al este de Sumeria y Acad en la región de Mesopotamia, actualmente en jurisdicción de Irán. Hay registros históricos que dan cuenta que fueron adversarios de los israelitas.

Gracias a la hermenéutica y los estudios gnósticos es posible escudriñar la simbología oculta. Tras la historia de la reina Vasti, encontramos, en primer lugar, la desobediencia al rey; que no tiene nada que ver con un aspecto patriarcal, machista o misógino; sino que se corresponde con la gran prohibición consignada en el Génesis: La desobediencia del género humano, al no cumplir con el mandamiento: “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;           porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. (Gn 2:16-17) Algunos analistas sospechan equivocadamente, que el fruto prohibido es el “sexo”; aunque en algo tienen razón. Es claro que el fruto prohibido no es el sexo, porque por eso, antes de esa advertencia vino el mandato: “Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos” (Gn 1:22) y no habría forma natural de la reproducción de todas las especies. Gracias a la Cosmovisión gnóstica y la sexología trascendental, se dilucida el mito del fruto prohibido y la gran desobediencia, que no es más que la pérdida del ens seminis, es decir, de la energía creadora y que constituye el verdadero significado de la fornicación. Por ese motivo se lee en todo el capítulo 15 del libro de Levítico y en otros versículos más: “Cualquier varón, cuando tuviere flujo de semen, será inmundo. Y esta será su inmundicia en su flujo: sea que su cuerpo destiló a causa de su flujo, o que deje de destilar a causa de su flujo, él será inmundo”.

Por otro lado, en el libro de Ezequiel, se refuerza de manera precisa que el acto de la fornicación equivale directamente a la eyaculación seminal o al orgasmo. “Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras. Y tomaste de tus vestidos, y te hiciste diversos lugares altos, y fornicaste sobre ellos; cosa semejante nunca había sucedido, ni sucederá más. Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre y fornicaste con ellas”. (Ez. 16:15-17).

En forma similar, en el capítulo 23, del libro de Ezequiel, se encuentra la historia de las dos hermanas, fornicarias: Ahola Aholiba, de quienes se lee lo siguiente: “Y no dejó sus fornicaciones de Egipto; porque con ella se echaron en su juventud, y ellos comprimieron sus pechos virginales, y derramaron sobre ella su fornicación”. (Ez. 23:8). “Y lo vio su hermana Aholiba, y enloqueció de lujuria más que ella; y sus fornicaciones fueron más que las fornicaciones de su hermana”. (Ez. 23:11). “Y se enamoró de sus rufianes, cuya lujuria es como el ardor carnal de los asnos, y cuyo flujo como flujo de caballos”. (Ez. 23:20). La referencia a derramar las fornicaciones, es muy explícita cuando se contextualiza al derrame del semen en la eyaculación del hombre y el derrame de los jugos sexuales, en el orgasmo o eyaculación femenina. La asociación con el flujo, como flujo de asnos, nos remite nuevamente a lo analizado previamente con Levítico 15.

En toda la Biblia, se encuentran advertencias para no fornicar, como lo señala el Apóstol Pablo: Huye de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. (1ª carta a los Corintios 6:18).

La Gnosis eterna y universal, nos permite dilucidar el contexto simbólico que rodea a la diosa Mashti y que se encuentra asociado con el simbolismo múltiple y diverso de la divinidad femenina. En todas las cosmovisiones, la divinidad femenina tiene un aspecto doble y triple. Doble, en el sentido que tiene un aspecto o polo positivo, luminoso o divinal y a la vez, un polo negativo, oscuro o infernal. En su aspecto triple, la divinidad femenina representa a la abuela, a la madre y a la esposa simbolizada en “Las Tres Marías del Cristianismo.. Otras maneras de ver al Eterno femenino, es el de madre, esposa, hija; como también la Madre en el cosmos, la madre Naturaleza o madre Tierra, Pachamama o Gaia  y la madre en el microcosmos, en el ser humano o de toda criatura.

Particularmente, en su aspecto dual, Mashti y Hamman son deidades de invierno, usualmente asociadas al período de oscuridad, propio de las noches de invierno, las noches más largas del año. De tal manera que Mashti, ocupa el lugar de deidad del inframundo  y que también es conocida como Ereshkigal; quien será vencida por Ishtar y Marduck, los dioses solares. Conforme al mito solar, Marduck, el dios Sol, Bel o Beleno, nace tres días después de la noche más larga, es decir, entre el 24 y 25 de diciembre, la Navidad cristiana, como como ocurre con el héroe solar característico en las distintas religiones solares. Marduck tiene los mismos atributos de Tammuz quien muere en una cacería víctima de un jabalí (el Ego animal) de la Psicología gnóstica; ante lo cual Ishtar, también conocida como Inanna, desciende a los infiernos en su búsqueda, así como descienden todos los héroes solares: Marte, Orfeo, Hércules, Eneas, Hunahpú e Ixbalamqué; entre otros. Ereshkigal, concede el permiso a Ishtar para descender a los infiernos a condición de que deje una ofrenda en cada una de las siete puertas del tiempo.

En la primera puerta el demonio guardián obligó a la diosa a entregar sus sandalias, consideradas símbolo de la voluntad para luchar contra sí mismo. En la segunda puerta, debió dejar sus joyas, (cosas materiales). En la tercera puerta, entregó sus ropas, (el aspirante a la luz, tiene que despojarse de las cosas ilusorias de este mundo).

Necesitamos morir de instante en instante, de momento en momento, solo con la muerte del Ego adviene lo nuevo. Así se entenderá por qué Vasti se negó a desnudarse ante el rey, ante el Padre.

Así como la vida representa un proceso de gradual y siempre de exteriorización o extraversión, igualmente la muerte del Yo es un proceso de interiorización graduativa, en el que la Conciencia individual, la Esencia maravillosa, se despoja lentamente de sus inútiles vestimentas, al igual que Ishtar en su simbólico descenso, hasta quedar enteramente desnuda y despierta en sí misma ante la Gran Realidad de la vida libre en su movimiento.

En la cuarta, ofrenda los cuencos dorados que cubrían sus pechos, que significa renunciar a la sexualidad inferior para trabajar con una sexualidad superior. En la quinta puerta, dejó su collar, éxtasis de la Iluminación. En la sexta puerta, sus pendientes y con ellos su magia. Y finalmente, en la séptima puerta, Ishtar  se despojó de su corona de mil pétalos, que simbolizaba la divinidad.

Una vez completamente desnuda, símbolo de humildad, Ishtar pudo entrar en la Eternidad y rescatar a su amado, pero Ereshkigal (la que pone las pruebas) se arrepintió de haberle permitido el acceso y le prohibió la salida. Mientras tanto, en la tierra, la ausencia de Ishtar se sentía, las personas no se casaban y no nacían niños, por lo que los demás dioses tuvieron que intimar a Ereshkigal para que permitiese el regreso de la diosa del amor y la fertilidad  Una vez que hubo recuperado todas sus pertenencias (virtudes), Ishtar regresó junto con su marido, ya purificado, y el mundo de los mortales volvió a la normalidad.

En el debate, presente a lo largo del libro de Ester, entre la cosmovisión elamita y la Judía, Vasti y Amán, representan la idolatría, el culto, no tanto a dioses de piedra o madera; sino el culto a los falsos dioses que reinan en nuestro interior, los elementos indeseables de conducta que caracterizan al Ego, al mí mismo, al sí mismo, a los defectos de carácter, viva personificación de nuestros errores.

Otra importante conclusión de porqué resulta crucial el asunto de la obediencia, es el que representa un punto de vista, un paradigma, el del patriarcalismo, ya apuntado simbolizado en la condición indispensable de la obediencia y la sumisión de la mujer al hombre y cómo a lo largo de la historia de Ester, este paradigma cambia por el del amor, en el cual, el rey Asuero está dispuesto a todo por su amada.

La inevitabilidad del mal

Nos resulta, sumamente importante transcribir a continuación los siguientes párrafos contenidos en el libro Jesús y la Diosa perdida; ya que con su lectura, podremos tener una percepción diferente del papel que juega Vasti o Mashti, en la alegoría de Ester.

“Si todo ocurre por voluntad de Dios, no podemos culpar al Demiurgo de las imperfecciones de la creación. Sólo Dios debe ser responsable de todos los males del mundo. Con todo, los gnósticos afirman que la esencia y el origen de todo es el Bien. Dionisos escribe: «El más importante de los nombres de Dios es «el Bien» ». En Mateo, Jesús, como Platón, proclama: «Sólo la Unidad es el Bien». Pero ¿cómo puede ser verdad? Las enseñanzas secretas de los primeros cristianos no explican los males individuales a los que nos enfrentamos en nuestra vida. Desde un tropiezo hasta los horrores del Holocausto, el sufrimiento no puede explicarse sólo mediante la filosofía. Pero el gnosticismo puede creer y cree en la inevitabilidad del mal, con lo cual demuestra su naturaleza relativa y su papel positivo en la bondad suprema de las cosas».

«La respuesta gnóstica a la pregunta «¿por qué existe el mal?» es que sin él no habría nada en absoluto. El mal es un subproducto inevitable del propio proceso de origen. La conciencia sólo es posible con la dualidad sujeto-objeto. En esta dualidad primera están implícitas todas las demás dualidades, incluida la de bien-mal. La Unidad es el Bien. Cuando surge como el dos, inevitablemente se convierte en el bien y el mal. De hecho, sería más preciso decir que la Unidad está claramente más allá de toda descripción, pero se nos aparece a nosotros, que vivimos en la dualidad del bien y del mal, como el Bien. Como dice Plotino, es el «Bien, no para sí misma, sino para los demás»».

«El estado sin dividir tampoco es ni bueno ni malo, pero desde el estado dividido parece el Bien. La Unidad entiende su naturaleza como conciencia subjetiva cuando objetiva parte de sí misma como psique. Del mismo modo, comprende su naturaleza como Bien cuando se manifiesta como bien-mal. La inevitabilidad del mal está implícita en la primera agitación de la conciencia, cuando se separa de sí misma como psique objetivada…”

«La raíz de todo el mal es la dualidad, la separación, la objetividad. La esencia de toda bondad es la urgencia por resolver la dualidad en unidad, que experimentamos como amor. Según el mito de la creación de los pitagóricos, al principio un huevo cósmico que representaba la Unidad de la potencialidad se dividió en dos mitades, que representaban la dualidad original. Del huevo salió Eros, o amor. Cuando la Unidad se divide, el impulso que surge es el de reunión, y ese impulso hacia la unificación es el amor. Sin el mal (separación) no habría amor (reunión). El bien y el mal surgen juntos. El Evangelio de Felipe dice: «La luz y la oscuridad, la vida y la muerte, el bien y el mal, son parejas de gemelos mutuamente dependientes que sólo existen en relación el uno con el otro»».

«Las Epístolas de Clemente describen el bien y el mal como la mano derecha e izquierda de Dios. Un texto mandeano dice: «La luz y la oscuridad son hermanas que emanan del misterio único». La escuela ebionita del cristianismo retrata al Demonio, la encarnación del mal, como el hermano de Cristo, la encarnación del Bien. El Demonio es el divisor que nos atrapa en la ilusión de separación. Cristo nos une y nos libera para que comprendamos la Unidad esencial».

El simbólico número siete

El número siete es profundamente significativo. Nos habla de una ley cósmica que sustenta el Universo, la Naturaleza y, en general, todo lo creado. Por ese motivo, es usual encontrarnos con múltiples ejemplos, en las diferentes cosmovisiones donde se usa o aparece el número siete. Ejemplos: los siete días de la Creación, los siete ángeles ante el trono del Cordero, los siete sellos del Apocalipsis, los siete sabios de Grecia, las siete maravillas del mundo antiguo, los siete planetas de la cosmología antigua, entre otros. En el Popol Vuj de los mayas, algunos personajes mitológicos llevan el número siete (vucub), como Vucub Hunahpú yVucub Kakix. En la Naturaleza y la ciencia, encontramos las siete notas musicales o siete sonidos fundamentales, los siete colores del aroiris, los siete niveles de energía atómica, las siete capas o niveles de la tabla periódica de los elementos de la Química, las siete unidades fundamentales de la Física. La ley cósmica de siete principios o ley de octava, porque se entiende mediante el estudio teórico de la música, nos enseña que el Universo se sostiene mediante el orden.

Los yoguis de la India, los teósofos y estudiosos de la metafísica nos hablan de la constitución séptuple del ser humano: el cuerpo físico, la vitalidad, las emociones y deseos, la mente, la voluntad o alma humana, la conciencia, el alma divina o Buddhi y el Ser o Espíritu. La constitución íntima de todo ser humano, será de especial importancia en el abordaje del simbolismo escondido en esta historia.

Durante cada uno de los siete días de banquetes corre el vino sin cesar, pero a discreción, sin forzar o violentar la propia Naturaleza de cada comensal, es decir, no se admite la violencia contra Natura. Esos siete días se corresponden simbólicamente con los siete días de la Creación. Esa creación, no es solamente la creación del Universo y del mundo.

Se puede y debe relacionar con la creación del “Hijo del Hombre”, en nosotros, mediante el trabajo alquímico, hasta alcanzar el Nacimiento Segundo, tal como lo enseña el diálogo entre Jesús y Nicodemo en el capítulo 3 del Evangelio de Juan. Cada día se corresponde con un grado espiritual, con la creación o realización o desarrollo pleno de uno de los siete principios o cuerpos existenciales superiores del Ser: el cuerpo físico, la vitalidad, el cuerpo de las emociones, el cuerpo de la mente, el cuerpo de la voluntad consciente, el cuerpo del alma espiritual o divina y la encarnación de Dios en nosotros.

El quinto y sexto principio, la voluntad y la conciencia, en las diferentes tradiciones se representan como el alma. Existen dos almas: un alma es humana y la otra es divina. Al alcanzar las iniciaciones mayores, todo iniciado o iniciada debe propiciar las bodas de su alma espiritual o femenina con su propio Espíritu, con su Íntimo. Esa es en última instancia la profunda significación de las bodas del Alma. El Íntimo, el Ser, el Espíritu, el Padre que está en secreto, Dios en nosotros, debe unirse con nosotros mismos, mediante las bodas alquímicas. Eso solo se puede lograr bebiendo el vino santo de la transmutación alquimista; pero a condición que el alma quiera, anhele fundirse en el Íntimo. De allí que el primer milagro de Jesús de Nazaret, al inicio de su Gran Obra, haya sido la transmutación de las aguas de la vida en el vino de luz del alquimista en las bodas de Caná. En el caso de Vasti, no hizo el esfuerzo, no le interesó realizar tal prodigio después de los siete días simbólicos. Así ocurre con las multitudes: no les interesa fundirse con su dios Íntimo.

El secreto indecible

Contrario a los cuestionamientos de los literalistas que no comprenden las razones esotéricas del silencio y secreto de Ester obedeciendo la prohibición dada por su gurú, por su maestro, por su Señor. Ester guarda obediente el secreto indecible.

Ese secreto se encontraba debidamente oculto por el pueblo de Israel a lo largo de años, siglos y milenios. Es el secreto de la sexualidad sagrada oculto tras el mandamiento de “no fornicar”. Es el secreto del pueblo de IsRaEl. El pueblo de Israel, es el que conserva los misterios Isíacos, el culto al Sol espiritual (Ra), que sabe que Dios dentro de sí, es Él. Él es Él, Yo Soy Él, Él es Él. Con todo respeto para el pueblo judío; no todos los judíos pertenecen al pueblo de Israel, en sentido inverso: no es indispensable ser judío de etnia o religión para pertenecer al pueblo de Israel, el pueblo elegido. Para pertenecer al pueblo de Israel, se necesita acatar, respetar y cumplir el pacto de Dios con Abraham, que es el de la circuncisión, un pacto, a todas luces sexual y que va más allá de la mutilación del escroto. Su sentido simbólico nos enseña que es un pacto de sexualidad sagrada, de magia sexual trascendente. Una forma de sexualidad y religiosidad. Una comprensión de la sexualidad desprovista de morbo, del pecado, del tabú, del asco, la culpa y la vergüenza. Es la posibilidad de la redención por la misma puerta por la que la humanidad salió del paraíso. Por la puerta del sexo, a consecuencia de la fornicación, salió la humanidad del paraíso, por la puerta del sexo, no fornicando, como puede volver.

Por eso, hay tantas referencias hermosas y hasta sublimes al valor inmenso del secreto de Ester, a lo largo de las Sagradas Escrituras, como los espías que mandó Josué, hijo de Nun con ocasión del sitio de Jericó. En forma contraria, confesar indebidamente el secreto indecible, le costó a Sansón rodar ante Dalila, cuando durmió su conciencia. Por eso, en la Sabiduría de Salomón, se lee: “En secreto hicieron sus sacrificios los hijos santos de los buenos, y de común acuerdo hicieron este pacto divino, de que los santos participasen igualmente de los mismos bienes y peligros, cantando antes las alabanzas de sus padres”. Y en los salmos: “Puesto que amas la verdad en lo íntimo, ¡instrúyeme en el secreto de la sabiduría!”(Sal 51:8)

“Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? El respondiendo, les dijo: Porque a ustedes les es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.  Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden”. (Mt 13:10-14) Jesús mismo, en ocasiones actuó en secreto, como se lee en los siguientes versículos: “Pero después que sus hermanos habían subido, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en secreto”. (Jn 7:10) “Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: El Maestro está aquí y te llama. Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él. Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había encontrado”. (Jn 11:28-30) “Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”. (Mt 6:4-5) “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”. (Mt 6:6)

Es por el cumplimiento del pacto sagrado, del secreto indecible que podemos formar al Hijo del hombre en nosotros y cumplir la palabra “fui modelado en secreto y bordado en las profundidades de la tierra”.(Sal 139:15)

El hieros gamous, el matrimonio sagrado

El matrimonio entre Ester y el rey, puede estudiarse desde muchos puntos de vista; pero es mejor verlo desde dos perspectivas o vías de interpretación. Ambas, desde lo íntimo, desde la conciencia de cada individuo. Por un lado, ya hablamos de la constitución íntima de cada ser humano, de que el Alma, en realidad, son dos almas. De allí, el misterio de las almas gemelas. Hay un anhelo perenne por encontrar al alma gemela.

Lo que desconocemos es que el alma humana, lucha, trabaja, batalla, combate, se esfuerza por encontrar a su pareja, el alma divina, espiritual. Para conquistarla o rescatarla es capaz de iniciar y culminar con éxito toda una guerra santa, la guerra contra sí mismo.

Ester, en los momentos cruciales, se viste con las vestiduras reales y luce su esplendor, es decir, los trajes del alma. Como en la parábola de los invitados a la fiesta, solo aquellos que van vestidos con los trajes del alma tienen derecho de participar de la fiesta en el matrimonio sagrado. Esos trajes luminosos, constituyen las partes espirituales de nosotros mismos, plenamente realizadas, es decir, nuestra vitalidad, nuestra mente, nuestra voluntad y conciencia. Antes del encuentro crucial con su rey, después de 30 días sin verle, Ester viste de luto, en clara alusión al trabajo de contrición, de comprensión de los elementos indeseables de conducta, previo a la eliminación definitiva de todos los enemigos del pueblo de Israel.

La diosa perdida tiene varios nombres. En muchas cosmovisiones, es la diosa de la sabiduría o simplemente la sabiduría y así puede entenderse en el Judeocristianismo, donde explícitamente no hay un culto a la diosa; sino más bien en forma oculta. Así se puede encontrar en el libro de “La Sabiduría”, como en el “Cantar de los cantares” de Salomón. En el libro de la Sabiduría, si leemos entre líneas, se refiere muchas veces a una mujer, la mujer símbolo. La bella novia o esposa del Cantar de los cantares, es otro ícono representativo de la mujer que comprende la importancia de una sexualidad trascendente, la vive, la práctica y la ama. En este tipo de matrimonio, ambos se unen para vivir una sola vida. Poco a poco van reconociendo que su pareja, les llena de felicidad. La mujer símbolo, como Ester, hace todo lo posible para estar hermosa, para que él esté contento de estar con ella.

Como la Magdalena bíblica sabe que tiene que olvidar a todos sus falsos amantes y consagrarse al verdadero rey y como en el caso del rey Asuero, él también tiene olvidar a todas sus amantes y consagrarse a su reina. Él debe estar dispuesto a darlo todo por un solo beso de su amada.

El alma humana está representada en el héroe de todas las tradiciones, que combate incesantemente hasta ser merecedor de su amada. El alma divina  o Budhi, está representada en la bella Helena, Penélope, Ginebra, la Walkiria, Sac Nicté, la reina de los jinas y tantas hermosas mujeres de la mitología universal, la divina Shakty o potencia femenina del Ser interno.

El desposorio de las almas gemelas, es la fuente y base de la magia blanca que permite que cualquier criatura humana, adquiera de hecho y por derecho la estatura divina. Helena o Ester, representa los desposorios de Nous, la divinidad, el Ser, el Íntimo con la conciencia y voluntad. De esta manera el alma o las almas son dotadas de divinales poderes. Helena, Ester, es el Shakti, la potencia femenina del Ser interno. De esta manera Ella y Él constituyen las almas gemelas dentro de nosotros mismos.

La fuente y base de la alta magia se encuentra en el desposorio perfecto de Buddhi – Manas, ya en las regiones puramente espirituales o en el mundo terrestre. El matrimonio de Ester con el rey Asuero, significa, claramente, los desposorios de Nous – Atman-Buddhi – con manas – el alma humana o causal -, unión mediante la cual se identifican conciencia y voluntad, quedando por tal motivo dotadas, ambas almas, con divinales poderes. La esencia de Atman – del primordial, eterno y universal fuego divino – se encuentra contenida dentro del Buddhi, la que en plena conjunción con el manas causal o alma humana, determinan el masculino-femenino.

El y ella: Buddhi-Manas, son las almas gemelas dentro de nosotros mismos, aunque el animal intelectual – todavía – no las tenga encarnadas; son las dos hijas adorables de Atman, el Intimo; son el esposo y la esposa, eternamente enamorados. Tal amor tiene infinitas correlaciones, ya en los pares conjugados de los soles dobles del cielo y en el de laTierra con La luna; ya en el “anfiaster” protoplasmatico de las células determinantes, en el misterioso fenómeno de la “cariocinesis”, o duplicación morfológica de la célula una; ya en el universal simbolismo de las epopeyas y de toda la restante literatura, donde el amor ideal entre dos seres del sexo opuesto, constituyen el alma mater de la producción literaria.           El desposorio – Buddhi-Manas – solo es posible mediante el coito químico. El goce sexual es un derecho legítimo del hombre.

En el caso de la doncella Ester, es huérfana. Ha perdido a sus padres espirituales, es decir, su Padre interno y su madre Divina, es el alma humana que ha caído en la generación animal, al cometer la herejía de la separatividad y querer distinguirse como Ego. Como ocurre en el caso de las mujeres, Ester espera anhelante el desposorio con su bienamado, con el príncipe azul de los cuentos de hadas, con su rey.

El otro aspecto simbólico de la pareja de hermanos y esposos está directamente relacionado con el ser humano que comprende, que es en pareja, con su pareja (hombre o mujer), que puede alcanzar la redención, a condición de cumplir con los mandamientos sexuales de Jehová, comprendiendo que el goce sexual es un derecho legítimo del ser humano, que el legítimo enamoramiento nunca está separado del sexo. El acto sexual es ciertamente la consustancialización del amor en el realismo psico-fisiológico de nuestra naturaleza. El coito químico, la cópula metafísica, resplandece gloriosamente en el cenit del ideal, sin la más leve sombra de impureza. En el amor: él y ella, pueden convertirse en dioses, retornar al paraíso perdido.

Por ese motivo, Timothy Freke y Peter Gandy, en su obra: “Jesús y la diosa perdida”, intuyen que “los cristianos originales practicaban la «espiritualidad en pareja».

Valoraban a hombres y mujeres por igual como expresiones de Dios y Diosa. Veían la división de los sexos como una correlación de la dualidad primaria que es fuente de creación, dualidad que, cuando se unifica, como en el acto del amor, aporta la bienaventuranza de la unión que llaman «Gnosis»”.

Por eso explican que: “Pablo explica que era práctica aceptada que los hombres gnósticos cristianos viajaran con una mujer como compañera espiritual, a la que él denomina «hermana-esposa». El propio Pablo viajaba con una mujer llamada Tecla y menciona a otras mujeres: Prisca, Junia, Julia y la hermana de Nerueus, que trabajaban y viajaban en pareja con sus «maridos-hermanos». Entre los equipos gnósticos integrados por hombres y mujeres de los que tenemos noticia se encuentran Simón y Helena, Dositeo y Helena, Apeles y Filomena, y Zósimo y Teosebeia. El sabio gnóstico Montano, famoso por su seguimiento de las mujeres extáticas, viajaba con dos mujeres, Priscila y Maximila”.

.el mito de la diosa perdida, explica por qué el rey Asuero manda a buscar a su reina en todo el Imperior, cuando reconoce que ha amado falsamente, que estaba enamorado equivocadamente, que por efectos de la borrachera psicológica, el sueño de la conciencia, adoró al Ego, a su lujuria y como Herodes, en la tragedia de Juan el Bautista, está dispuesto a que su falsa diosa baile desnuda ante los invitados. En el Nuevo Testamento, el papel de la diosa perdida le corresponde a María Magdalena. El rescate de la importancia de lo femenino el culto a la divinidad y en la búsqueda del retorno a las raíces es esencial. Juntos salimos del paraíso, juntos habremos de volver.

Por ese motivo Margaret Starbird, en su obra: “La Diosa en los Evangelios”, explica: Es hora de decidir si puede haber una alternativa previa a la saga cristiana que resuene con verdad e inspiración y que vuelva a abrir nuestra mente y nuestro corazón a la nueva palabra de Dios que busca habitar entre nosotros. Esta versión «reclamada» incluiría lo femenino, descuidado y olvidado hasta ahora, liberándonos por fin de largos siglos de tradición orientadas hacia lo masculino y de la asfixiante hegemonía de los sacerdotes célibes, para los cuales la mayor virtud ha resultado ser siempre la obediencia, antes que el amor. La aparente misoginia del cristianismo no no se manifiesta en la Iglesia desde sus comienzos ni aparece jamás en las enseñanzas de Jesús. Mi intención es restaurar el paradigma de la unión sagrada que en una época estuvo en el centro mismo del mensaje cristiano”.

Starbird, está convencida que “Para los primeros cristianos, la diosa en los evangelios era María Magdalena, cuyo epíteto quería decir «elevada» o «atalaya/fortaleza»” “La honraban como la compañera de Cristo”. Sostiene que por eso los Cátaros creían en una auténtica Iglesia del amor, es decir, una Iglesia donde es lícito el amor puro entre hombre y mujer, entre diosas y diosas. Indudablemente, por eso, originalmente, la Iglesia, se asentó en Roma, debió ser originalmente, la Iglesia del Amor (Roma al revés: amor).

Starbird, se plantea además: “¿En qué tipo de mundo viviríamos ahora si los fundadores del cristianismo hubieran reconocido que la unión sagrada de lo masculino y lo femenino, de la Novia y el Novio, estuvo en una época en el corazón del mensaje cristiano y representaba la relación índima de Jesús con María Magdalena? ¿Qué hubiera hecho por nosotros el mandala de la unión que existía en el cristianismo original, si no lo hubiesen destruido en la cuna de la nueva religión? ¿Qué consecuencias han tenido para nuestra psique, a lo largo de los siglos, los modelos de la “madre virgen” y el “hijo célibe?. Durante dos milenios, estas doctrinas nos han privado de un modelo para relacionarnos entre nosotros como compañeros reales e iguales, de carne y hueso.

No nos han enseñado a honrar nuestro cuerpo como recipiente sagrado de la vida, y este descuido de nuestro propio cuerpo se ha extendido también a nuestro planeta, a nuestra querida madre recipiente. ¡Qué diferente hubiese sido nuestra experiencia si hubiésemos entendido la unión sexual como algo sagrado!”

La sexualidad sagrada

Detrás de la historia de Ester preparándose para el encuentro con su rey, se esconden los secretos de las artes amatorias más sublimes contenidas en la sexualidad sagrada y de la cual, se puede extraer información bíblica, al leer entre líneas, el Cantar de los cantares y en algunos apartados del libro de Tobías. Las candidatas debían recibir masajes frecuentes y pasar por largos tratamientos de belleza. A cada joven le llegaba el turno de presentarse al rey Asuero al cabo de doce meses, según el estatuto de las mujeres. Los días de preparación se empleaban en ungirse, durante seis meses con aceite de mirra y otros seis meses con aceite balsámico, los masajes, cremas de belleza, aromas y perfumes que usan las mujeres. Sin duda, además, durante esos meses, las mujeres recibían educación en relación con las costumbres de la corte y preparación física. A la que le llegara su turno, se le proporcionaba todo lo que pidiera para halagar al rey. Al atardecer, ella misma entraba, y por la mañana ella misma regresaba a la casa de las concubinas, a cargo de Saasgaz, el eunuco del rey, a cargo de las concubinas. No entraba más adonde el rey a no ser que el rey se hubiera prendado de ella y fuera llamada por su nombre. Es indudable, que la Ester bíblica, la mujer símbolo, pasa a ser la favorita del rey, la reina esposa, no solo por su belleza extraordinaria, carácter y cualidades de su ser; sino también por su sexualidad, es decir, por su capacidad amatoria de proveer satisfacción íntima a su rey, a su amante; más que ninguna otra. Esta preparación se adquiere cuando se comprende la importancia de la no fornicación para obtener dicha sin límites.

El cetro de poder

A lo largo de la historia de la reina Ester, aparecen reiteradas alusiones al cetro de oro del rey Asuero, que tiene íntima relación con el bastón de los patriarcas, el báculo de poder o la varita mágica de los magos. Recordemos que “Moisés mismo, durante su peregrinaje,

llevaba siempre la vara del poder real y que, transformaba la vara en una serpiente. Ese cetro de oro, se corresponde maravillosamente con el báculo pontificio, la maza de Hércules, el bordón de los peregrinos, el Iod de los rabinos, la tau egipcia. Todo el poder real se encuentra en el cetro de oro, la columna vertebral por donde asciende victoriosa la serpiente ígnea de los mágicos poderes.

El culto a Ishtar

Ishtar, era la diosa babilónica del amor, la belleza, la vida y la fertilidad; equiparable a otras diosas de la antigüedad con similares, atributos, como es el caso de Venus o Afrodita. Su culto estuvo asociado principalmente a la sexualidad sagrada; adorada como reina del Cielo y asociada a Venus.

Su símbolo era una estrella de ocho puntas, lo que para algunos representa a Eva en los misterios de la Cábala hebraica. También nos recuerda la ley de Octava o ley de Siete principios: el número ocho, recuerda a los ocho cabires, el signo del infinito, el santo ocho, el caduceo de Mercurio, a las notas musicales de un Do al siguiente Do y a los ocho días de la Semana Santa, desde Domingo de Ramos, hasta Domingo de Pascua o de Resurrección. En algunas representaciones aparece colocando un pie sobre un león (el león de la Ley divina), en clara alusión al Arcano XI de la Cábala: el León domado, la persuasión, una de las características del arquetipo de Ester.

Muy oportuno resulta citar a Timothy Freke y Peter Gandy, quienes explican que: “Para los gnósticos, las estrellas eran una fuente de imaginería con la que expresar sus enseñanzas místicas. Mientras todo lo que hay en la tierra se encuentra en un estado de perpetua mutabilidad, las estrellas giran en el cielo según patrones fijos y determinados. Por eso se emparejan con los dioses celestiales, los arquetipos permanentes de los que el mundo es una expresión mutable”.

Los tres traidores

Como es común en las tradiciones esotéricas, los paralelismos no se hacen esperar. Uno de ellos, es el de la tradición de los “tres traidores”, como en las tradiciones masónicas asociadas a los “tres traidores de Hiram Abiff”. De Hiram, de quien se habla más o menos extensamente en el primer libro de Reyes, capítulo V.

Hiram, era el rey de Tiro y proveyó toda la madera de Líbano (IAO) y proveyó albañiles y canteros, para la construcción del templo de Salomón. En el capítulo VI de dicha obra sagrada, se narra que Salomón, hizo traer de Tiro a Hiram, quien estaba lleno de sabiduría, inteligencia y ciencia en toda obra de bronce, para que construyera las columnas del pórtico del templo:  Jaquín a la derecha y boaz a la izquierda. Este otro Hiram, es Hiram Abif, de quien se habla explícitamente en el segundo libro de Crónicas:

“Yo, pues, te he enviado un hombre hábil y entendido, Hiram-ab”. (2:13)

En las tradiciones de los masones, tres obreros del templo inconformes con su nombramiento y salario deciden secuestrar y matar al arquitecto del templo, al mismísimo Hiram Abif. Tiempo antes, en Números 16, se narra la “Rebelión de Coré” con tintes similares. En este caso: Coré Datán y Abirán, se rebelan contra Moisés y que fueron tragados por la tierra”. Esa tradición mística se repite también en el Drama Cósmico. En esta ocasión en el papel de Judas (quien representa al demonio del deseo), Pilatos (al demonio de la mente) y Caifás (el demonio de la mala voluntad).

En el libro de Ester esos traidores son los eunucos del rey: Bigtan, Teres y Amán. Indudablemente, como en el Drama Cósmico, Amán, lo mismo que Caifás, es el más perverso de los tres. Los dos primeros pretenden asesinar al rey. Mardoqueo los descubre y los denuncia ante la reina, quien se lo advierte a su amado. “Se investigó el caso y resultó verdadero; por lo que fueron colgados los dos del madero y se consignó por escritos, en los Anales, en presencia del rey”. (Est 2:23). El otro traídor, es Amán, el favorito del rey, quien mediante los pur (en acadio) los goralot (según el Judaísmo), la tradición de echar suertes, logra un decreto real para realizar un genocidio sobre el pueblo judío en el imperio Persa.

Los diez hijos de Amán, nos recuerda a los diez sephirot invertidos de la Cábala hebraica, los kliphos que detentan el poder de forma ilegal en cada uno de los 127 (1 + 2 + 7 = 10) distritos que constituyen todo el reino, en cada una de las parte espirituales de la constitución interna del ser humano: el cuerpo físico, la vitalidad, la emoción y sentimientos, la mente, la voluntad, la conciencia, el Espíritu y la Trinidad en nosotros.

Ester e Ishtar

Del paralelismo de Ester con Ishtar, es oportuno citar las palabras de Timothy Freke y Peter Gandy, que en su obra Jesús y la Diosa perdida, quienes sostienen que en tiempos antiguos “había existido la tradición de una diosa judía. En otro tiempo, los israelitas habían alabado a la diosa Asherah como consorte del dios judío Jehová. En el siglo V a. C. era conocida como Anat Jahu”.  Entre las notas correspondientes, explican que “Un vestigio del culto de Ishtar y Marduck sobrevive en el Libro de Ester del Antiguo Testamento como la historia de Ester y Mordecai) narrada en Est 8:2: “El rey se sacó el anillo que había mandado quitar a Amán y se lo entregó a Mardoqueo, a quien Ester encargó de la hacienda de Amán”. Algunos investigadores afirman también que los judíos asentados en Elefantina, Egipto, en el siglo V a. C. adoraban a Jehová y a su diosa Anat Jahu”. El dios Marduck, en la tradición de los pueblos de Mesopotamia, fue el soberano de los hombres y los países, el sirviente diario del templo, asociado a Júpiter y símbolo del alma. En otras tradiciones se asocia al planeta Marte.. Fue el dios supremo de Babilonia . Se le representa muchas veces, con figura masculina sobre dragones-serpientes. En la tradición babilónica el dio Marduck fue desterrado en un tiempo y al retornar de su exilio, fortificó la ciudad y mejoró el sistema de aguas subterráneas. En la Epopeya de Erra, se narra que el dios Nergal/Erra intentó ahuyentar a Marduck de Babilonia. Marduck advierte que “El día que deje mi asiento, dejará de subir agua del pozo. Las aguas ya no subirán. El brillante día resonará en oscuridad y soplarán los vientos de la sequía”.

Es innegable que hay muchos elementos comunes entre Ishtar y Marduck y Ester y Mardoqueo. En la historia de Marduck, hay una persecución religiosa contenida en la Epopeya de Erra, en la cual los Annunakis, adversan el culto a Marduck y en la historia de Ester, Amán y sus seguidores, adversan a los judíos. Al igual que Vasti asociada a Mashti, Amán, se asocia a otro dios elamita: Hamman. Pero, más allá del hecho histórico y las correlaciones con otros cultos, se esconde el simbolismo esotérico, que es el que realmente nos ocupa. Ambas historias nos hablan de la “guerra santa” entre dos pueblos, en el interior de cada ser humano. Por un lado: los infieles, los impíos, los incircuncidados, es decir, la legión de elementos indeseables de conducta que constituyen el Ego, el mí mismo, el sí mismo; nuestros defectos de carácter. Por otro lado: está el pueblo de Dios, los valores, las partes superiores del Ser, nuestras cualidades, virtudes y valores positivos del Espíritu. El intento de genocidio por Amán y los Amalecitas contra los judíos y la “Gran batalla”, tiene paralelismos también con la persecución egipcia a los israelitas por el desierto hasta su desenlace en el mar Rojo. Indudablemente, los relatos bíblicos son recurrentes, solo cambian los escenarios, ciertos detalles y personajes.

Particularmente, en el caso de la rivalidad entre los hebreos y los amalecitas surgió en el Éxodo, cuando los israelitas, caminaban por el desierto en busca de la tierra prometida y eran víctimas de atracos, fechorías y constantes ataques por los amalecitas; tal como se narra en la guerra contra Amalec, quedó establecido el decreto de Jehová: “raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová- nisi; y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el trono de Jehová, Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación” (Ex 17:14-16); asimismo en Deuteronomio: “Acuérdate de lo que hizo Amalec contigo en el camino, cuando salías de Egipto; de cómo te salió al encuentro en el camino, y te desbarató la retaguardia de todos los débiles que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado y trabajado; y no tuvo ningún temor de Dios. Por tanto, cuando Jehová tu Dios te dé descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides. (Dt 25:17-19). De allí que, en  el primer libro de Samuel, se lee que Saúl perdonó al rey de los amalecitas y no destruyó sus bienes; por lo que esto no agradó a Dios. (Sam 15).

Es claro que detrás de los hechos de estos pueblos, se esconde un simbolismo  íntimo, el del trabajo interior en el desierto del propio cuerpo, que cuando el iniciado decide emnprender su camino de retorno al Padre, a la tierra prometida, hay fuerzas oscuras muy poderosas que se le oponen, le saquean e intentan destruirle. Es claro que en lo íntimo, esas batallas entre israelitas y amalecitas corren paralelas a las guerras que se narran en todas las antiguas cosmovisiones, como la gran guerra entre dos humanidades en el Mahabarata: la humanidad solar y la humanidad lunar. Pero en lo más íntimo se refiere a la lucha entre las partes superiores de nosotros mismos, a las partículas divinas que llevamos dentro, en nuestro propio Ser y los elementos indeseables de conducta, que constituyen la personificación de nuestros errores, nuestro querido Ego.

En el culto a Ishtar, muchas veces, está es representada con un bebé en sus brazos, Marduck siendo niño, en asociación a Isis amamantando a Horus y las múltiples representaciones de María y el niño Jesús. En otras, Ishtar es presentada como prima de Marduck y tienen por enemigos a Miahti y Hamman. Sin embargo, Ester, no tiene figura de madre, sino de esposa. En este sentido, hay que entender el triple rol de la mujer símbolo: de abuela, madre y esposa o de madre, esposa e hija. En este caso, Ester y el rey, se equiparan a la pareja sagrada Isis-Osiris, Ixbalanqué-Hunahpu, Jesús-María Magdalena para citar algunos ejemplos. De allí el culto primaveral a Astarté y el culto llamado “Easter” a la fertilidad.

Freke y Gandy, ya citados, establecen los siguientes paralelismos “Los personajes más importantes de esos mitos de iniciación alegóricos eran las diosas perdidas y redimidas y el Dios-hombre que muere y renace. En todo el mundo antiguo se encuentran variaciones regionales sobre estas dos poderosas figuras.

En Egipto eran conocidas como Isis y Osiris; en Grecia, como Perséfone y Dionisos; en Siria, como Afrodita y Adonis; en Asia Menor, como Cibeles y Atis; en Mesopotamia, como Ishtar y Marduk; en Persia, como la Magna Mater y Mitra; en la zona de alrededor de Judea, como Asherah y Baal. Los gnósticos paganos eran conscientes de que todos estos dioses hombre y diosas eran básicamente dos arquetipos míticos universales. A veces utilizaban el nombre general «Gran Madre» para referirse a la Diosa y «Osiris-Dionisos» para referirse al Dios-hombre”.

De los restos arqueológicos de la antigua Sumeria, se sabe que hubo siete u ocho templos dedicados a Ishtar y que la puerta principal de las ocho de las columnas interiores de la ciudad de Babilonia y que daba acceso al templo de Marduck, era conocida como la puerta de Ishtar

El arquetipo de Ester

Un arquetipo, es el tipo ideal, abstracto o esencial. El modelo original a seguir, a imitar, a conquistar, a realizar como ideal de perfección. Es la fuente, principio y origen o patrón ejemplar de ideas, seres, objetos. De tal manera que, como Jung lo dedujo, podemos encontrar un modelo perfecto de mujer en las diosas clásicas; pero también en las Sagradas Escrituras Judeocristianas. De esta manera, que generalizando un poco más el asunto. De tal manera que, por ejemplo, podemos encontrar un arquetipo de mujer o de persona en cada ciclo de la vida, en cada mes o signo del zodíaco, en cada año del horóscopo chino o en cada nawal maya o en cada número del Eneagrama. En forma similar, podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que, todos los personajes de la Biblia hebrea, tienen actualidad palpitante en la conciencia individual. En tal sentido, más importante que estudiar al Jesús histórico, es encontrar y realizar al Cristo íntimo. Más importante que la Ester que vivió exiliada en Persia, es la Ester que se encuentra dentro de ti como mujer.

Analicemos a continuación algunos aspectos interesantes del modelo de mujer, llamado Ester.

Su historia tiene algunas similitudes con las de Judit, otra mujer del Antiguo Testamento y cuyo libro es aceptado por algunas iglesias cristianas y calificado como apócrifo por otras. Ambas mujeres son heroínas, que arriesgan su vida por su Pueblo. Ester, es la judía de la diáspora, es pacifista y lo logra por la persuasión, la sabiduría y el poder espiritual del ayuno. Judit, es guerrera, audaz, quien se percata de que el general enemigo se ha enamorado de ella. En apariencia cede a sus encantos, lo embriaga y lo decapita.

Se transluce que Ester salva a su Pueblo gracias a sus notables encantos femeninos, la seducción, su poder sexual trascendente y por amor. Ella arriesga su vida durante el banquete y cuando, mientras bebían, dijo el rey a Ester: “¿Cuál es tu petición, reina Ester, y te será concedida? ¿Cuál es tu demanda? Aunque sea la mitad del reino, te será otorgada. Entonces la reina Ester respondió y dijo: Oh rey, si he hallado gracia en tus ojos, y si al rey place, séame dada mi vida por mi petición, y mi pueblo por mi demanda. Porque hemos sido vendidos, yo y mi pueblo, para ser destruidos, para ser muertos y exterminados. Si para siervos y siervas fuéramos vendidos, me callaría; pero nuestra muerte sería para el rey un daño irreparable”. (Est 7:2-4)

Entre las cualidades de su arquetipo: tiene los dones de la profecía, la persuasión y la sabiduría, el juicio claro, el heroísmo, devoción, autodominio, auto control, determinación, fuertes convicciones, persuasión, discreción, amabilidad, amor filial, humildad, modestia y abnegación; no se olvida de sus raíces, ni de los suyos. Es mujer de fe, valiente, intrépida, está dispuesta a dar la vida por sus seres queridos y por su pueblo. Es prudente, leal, confidente, responsable, gran estratega, firme, sincera, asertiva, pacifista, sociable, amistosa y obediente a lo que se le ha indicado. Está siempre a favor de la justicia y la misericordia. A falta de diosas en el Judaísmo, es la reina mediadora; uno de los rasgos característicos de la Diosa, de la bendita Madre. Recordemos la intervención de la Virgen María, en la transmutación del agua en vino, en las bodas de Caná.

Quien intercede por su Pueblo, ante el rey. Es la abogada y protectora de su Pueblo. El rey se pone en sus manos, gracias al gran poder de atracción sexual, por su belleza y encantos que ella posee y le ofrece la mitad de su reino, al amarla.

“Según la tradición cabalística, cada uno de los nombres corresponde a un diferente nivel espiritual. De ahí que Hadasá represente la justicia, es decir, una esfera que corresponde a la infinitud divina. Por lo tanto, el nombre Ester (álef, sámej, tau, resh) tiene su origen en la voz hebrea “hester” (he, sámej, tau, resh) cuyo sentido es “oculto”, “escondido”, y corresponde al carácter oculto de Dios. Así se nos revela en el texto de Deuteronomio 31:18, donde se muestra la decisión divina de ocultar su rostro ante la práctica idolátrica del pueblo: “Pero ciertamente yo esconderé mi rostro (hebreo: ‘haster hastir’, “completamente me ocultaré’) en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.” (Joaquín Yebra: Hadasá)

Como ya hemos analizado ampliamente Ester, representa a la pareja del buscador de la luz. Ella y Vasti, en última instancia representan dos aspectos de la mujer: la mujer hembra que solo incita a la fornicación y la mujer que intuye, que anhela, que busca la redención, que es encontrada, salvada y salva a su pareja mediante el milagro del amor. Este amor, no es ideal, es real, es el amor cimentado en la piedra bruta del sexo, que debe ser trabajada, cincelada y pulida. Ester, a la vez, se encuentra en lo más hondo del ser humano. Constituye una parte superlativa del Ser, que impulsa a la castidad y al trabajo interior. Es en última instancia, la representación del Eterno femenino a quien, como lo hizo Mardoqueo, en la suprema desesperación ante el inminente genocidio que les esperaba, responde al suplicante, como Isis, en el ritual egipcio, se le implora diciendo: “¡Tú que haces que Osiris triunfe de sus enemigos, defiéndeme contra los míos, coge también con tus lazos a los enemigos míos”.

Ester, como es lo usual, en el arquetipo del Eterno femenino tiene varios aspectos. El primero con el que aparece, es el de huérfana. La diosa, ora es huérfana, ora es esposa, ora es viuda, como Isis al morir Osiris y como María Magdalena con la crucifixión del Señor.. Los seres humanos somos huérfanos porque perdimos a nuestros padres. Pistis Sophía, al distinguirse como Ego, cayó en la generación animal. En forma similar, el alma perdió a su Íntimo y quedó huérfana. En su aspecto de madre o reina del pueblo de Dios, escucha al iniciado, al Mardoqueo que llevamos dentro, al que lucha y trabaja, a fin de obtener el permiso de la ley divina para limpiar la ciudad interior de todos sus enemigos. El número 30, nos recuerda las 30 monedas de plata, que entre los arcanos de la Cábala, se corresponde con el intercambio necesario entre las fuerzas de luz y de las fuerzas de la oscuridad. El juicio al que somete Ester, los actos de Mardoqueo y de Amán, tienen indudablemente, también paralelismo con el Drama Cósmico y el juicio del Señor. Los tres días de dolor, tribulación y ayuno de Ester y su pueblo, que vive un luto ante su destino decretado, es una velada alusión a la muerte espiritual, que culmina con la victoria del Señor en la Pascua, en la Resurrección y con la victoria de los judíos en todo el Imperio persa.

Referencias

Freke, Timothy & Peter Gandy. 2006. Jesús y la Diosa perdida. Barcelona. Random House/Integral.

Samael Aun Weor. Las Tres Montañas. México. Editorial Marte.

Starbird, Margareth. 2000. La Diosa en los Evangelios. Barcelona. Obelisco.

La Santa Biblia Antiguo y Nuevo Testamento. Antigua versión de Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602. Revisión de 1960. Socidedades bíblicas unidas.

La Santa Biblia. Versión Biblia de Jerusalén, 1976.

Santa Biblia, Vulgata latina.

https://books.google.com.gt/books?id=zOl6D8FGaTIC&pg=PA186&lpg=PA186&dq=Biblia,+Vulgata+latina+libro+de+Ester&source=bl&ots=sZHCXKnGnk&sig=QpQhyck59H7P6P9drVIUkcd-xWg&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwi2rOKKuo3aAhVozlkKHRQuBzEQ6AEITzAF#v=onepage&q=Biblia%2C%20Vulgata%20latina%20libro%20de%20Ester&f=false

Dulitzky, Jorge Mujeres de Egipto y de la Biblia.. Principio del formulario. Libros de Google en:

https://books.google.com.gt/books?id=LAJ1str0i5IC&pg=PA181&lpg=PA181&dq=Ester+e+Ishtar&source=bl&ots=SR-pjtFLpn&sig=0_kCho_zgyxB522M9-a64Tj_eUQ&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwix6Kysko3aAhWD0FMKHdfeBoEQ6AEIaDAK#v=onepage&q=Ester%20e%20Ishtar&f=false

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/jerjes_i.htm

http://www.cielosnuevosytierranueva.org/ladofemenino/html/011_Hadassa.htm

https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/ester-una-vida-de-sumision-mujeres-de-la-biblia/

https://despierta-tu-que-duermes.blogspot.com/2016/02/purim-el-carnabaal-judio.html

https://domingocosenza.wordpress.com/2015/07/16/los-cinco-rollos-de-las-fiestas/

https://www.ecovisiones.cl/diccionario/M/MEGILLOTH.htm

https://www.jw.org/es/publicaciones/biblia/bi12/libros/ester/1/

http://www.islabahia.com/autores/anabel/mujeresdelabiblia/035_Ester.asp

https://www.lds.org/manual/old-testament-student-manual-kings-malachi/chapter-31?lang=spa

https://www.ecured.cu/Jerjes_I

https://www.judaismohoy.com/article.php?article_id=1068

https://www.jw.org/es/publicaciones/libros/historias-biblicas/5/reina-ester/

https://www.jw.org/es/publicaciones/libros/ejemplos-de-fe/la-fe-de-la-reina-ester/

http://www.nationalgeographic.com.es/historia/actualidad/la-puerta-de-ishtar-una-maravilla-de-la-antigua-babilonia_9018

https://www.quien.net/jerjes-i-el-grande.php

https://significadodenombres.com.es/significado-de-esther-o-ester/

https://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/significado/ester/

https://es.wikipedia.org/wiki/Ester_(Biblia)

https://es.wikipedia.org/wiki/Ishtar

https://es.wikipedia.org/wiki/Marduk

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200003144

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200276303

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200004102

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200001431#h=13:0-13:727

http://www.abc.es/historia/abci-verdad-sobre-jerjes-persa-degenerado-clavo-lanza-espartano-leonidas-201706010056_noticia.html

http://www.um.es/cepoat/cuneiforme/elamita/historia/religion.htm

http://www.um.es/cepoat/elamita/wp-content/uploads/2014/11/creencias.pdf

https://archive.org/stream/historiadelareli11niny/historiadelareli11niny_djvu.txt

https://es.wikipedia.org/wiki/Hagad%C3%A1

https://www.samaelgnosis.net/revista/ser49/leyenda_ishtar.html

https://www.mitologia.info/descenso-la-diosa-ishtar-los-infiernos/

https://www.ancient-origins.es/noticias-general-mitos-leyendas-asia/mitolog%C3%AD-sumeria-el-descenso-inanna-al-inframundo-003967

Tenney, Tommy & Mark A. Olsen. (2005).  Jadasá –Una noche con el rey. Unilit, Miami.

Swindoll, Charles r. (2014). Ester –Una mujer de fortaleza y dignidad. Mundo hispano. Colombia.

[1] Meguilót o megillot

[2] El Antiguo Testamento, entre los hebreos.

[3] El Pentateuco, entre los hebreos.

[4] Tal como aparece en Jn 5:39 Reina Valera

[5] Mt 6:4-5

[6] En la Septuaginta y en parte de la versión Nácar Colongua, se asocia con Artajerjes, sucesor de Jerjes.

[7] Por esa época el imperio Aqueménida, incluía lo que hoy es Irak, Turquí,a siria, Líbano, Irán, Afganistán, Palestina, Egipto, Israel, entre otras regiones.

[8] Whastí, (en el Ketuvim, en el Tanaj, hebreo), Vastí (en la Biblia de Jerusalén) o Astín (en la versión griega)

[9] [Hegay, Hegué, Hegue o Gai en las diferentes versiones bíblicas.

[10] Bigtán y Téresh en el Tanaj

Viernes Santo

Introducción

Día crucial de la más santa de las semanas, Semana Santa, es sin duda Viernes Santo y del cual, podría escribirse todo un libro o tratado del esoterismo más profundo. Ya ha quedado atrás el Domingo de Ramos y la entrada triunfal en Jerusalén, los mercaderes del templo, la maldición de la higuera estéril, la cena en Bethania y la última Cena, en Jueves Santo con eventos extraordinarios, como las últimas órdenes que da el Señor a sus discípulos, en especial a Pedro y a Judas. Jesús ha sido capturado y se prepara para vivir los momentos más terribles de su vida y su drama, está por entrar a escena en el papel más difícil que le toca vivir en el Drama Cósmico. Ha iniciado la Pasión de Cristo.

El santo ocho

Los días de la Semana Santa, son profundamente simbólicos. Para ello es importante entender porqué la Semana Santa es una fiesta movible. También dilucidar que la Semana Santa es la tradición del equinoccio de primavera  y entenderla en toda su magnitud. Para ello, es preciso apoyarse en los estudios gnósticos mediante los cuales se entiende el simbolismo de la semana mayor, a través del estudio de la ley de Siete principios o ley sagrada del Heptaparaparshinock. La ley del Siete; que también se denomina ley de Octava. Diche ley cósmica, tiene su mejor explicación en la escala musical, en las siete notas fundamentales. Se encuentra presente, en todas las culturas. Así, son famosos los siete sabios de Grecia, las siete maravillas del mundo y las siete bellas artes: arquitectura, danza, escultura, literatura, música, pintura y teatro. En la vida cotidiana, encontramos los siete días de la semana, los siete orificios de la cabeza humana, las siete vértebras cervicales y hasta entre las supersticiones se habla de que un gato tiene siete vidas. En las religiones, como es el caso del Cristianismo, se puede ilustrar con los siete pecados capitales y los siete sacramentos, los siete dones del Espíritu Santo: consejo, fortaleza, inteligencia, ciencia, sabiduría, piedad y temor de Dios; entre otros. En el Apocalipsis: los siete ángeles ante el trono del Cordero.

En el Judaismo encontramos los siete brazos de la Menorah, el candelabro sagrado. En la Biblia, hay muchas referencias al número siete, empezando por los siete días de la Creación, Jehová sentenció que Caín sería vengado siete veces, Jehová anuncia el Diluvio a Noé, siete días antes, Abraham selló la alianza con Abimelec, obsequiándole siete corderos, Jacob sirvió siete años a Labán para casarse con Lía y otros siete para desposarse con Raquel, en el sueño de Faraón, aparece reiteradamente el número siete; entre otros muchos ejemplos. Otros ejemplos, se encuentran en la Naturaleza y la ciencia: los siete colores del arcoíris, los siete niveles de energía atómica, las siete capas o niveles de la tabla períodica de los elementos de la Química y las siete unidades fundamentales de la Física. Además, en la cosmología de la antigüedad, se consideraba el Sistema Solar integrado por siete planetas: la Luna, el Sol y los cinco planetas que se pueden apreciar a simple vista: Mercurio, Venus, Marte, Júpitery Saturno, que para los alquimistas y astrólogos se relacionan con siete metales: hierro, cobre, estaño, mercurio, plomo, oro y plata. Son siete las palabras o frases de Jesús, en el Gólgota, siete los chacras principales, siete cuerpos existenciales superiores del Ser y siete dimensiones fundamentales.

Se denomina ley de Octava, por las octavas musicales, que a la vez, se relaciona con el número ocho: el número del infinito, el santo ocho, las siete notas musicales de una escala, más el Do, de la octava siguiente: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si y Do. También se asocia con las ocho nobles verdades del Sendero óctuple del Budismo: comprensión correcta, conducta, recta, recto pensar, recto hablar, recto actuar, recta manera de ganarse la vida, recto esfuerzo, conciencia del presente y concentración correcta. Otra conexión que se obtiene es con los santos Ocho cabires de los antiguos pueblos semitas, es decir, los genios o logos planetarios de la Luna, Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno y su padre el Sol.

En las tradiciones esotéricas de estos pueblos, incluidos los hebreos y egipcios, los kabirim o cabires; también son conocidos como teraphim o gibborim, los rectores de la Naturaleza,generadores de los fenómenos vitales, reguladores de todas las actividades fundamentales del organismo planetario en que vivimos; se hallan relacionados con los más elevados espíritus planetarios, es decir, con los regentes de cada uno de los planetas. En Hebrón, los Misterios de los Cabires estaban dirigidos a los siete dioses planetarios, incluida la Tierra, que junto con el padre Sol, daban origen al culto a los Ocho Cabires. Los cabires, son, “los poderosos”, “divinidades del fuego”, aquellos seres inefables que vienen del cielo.

En el Taoísmo, el anagrama sagrado Pa kua o ba gua corresponde a ocho estados de cambio, mutaciones o transformaciones. Según la leyenda, el emperador Fu-Hi vio similitudes en las marcas observadas en la caparazón de una tortuga a orillas del río Amarillo y las constelaciones del cielo. De allí creo los ocho trigramas que rigen las leyes universales, el orden del mundo, los fenómenos de la Naturaleza y al ser humano. Cada trigrama está relacionado con los cuatro puntos principales y sus puntos intermedios. Los ocho trigramas, representan sucesivamente al Cielo, la Tierra, el trueno, el agua, la montaña, el viento, el fuego y el lago.

Desde la antigüedad, en las religiones solares, se registran ocho grandes celebraciones relacionadas con las principales posiciones del Sol, en su aparente movimiento en la Eclíptica, a lo largo de un año. Eran cuatro festividades relacionadas con los dos solsticios y los dos equinoccios. Las otras cuatro celebraciones, ocurrían alrededor de 40 días después de cada posición principal. Son los cuatro días interestacionales o intercuartiles.  Un día interestacional o intercuartil se ubica más o menos a medio camino entre un equinoccio y un solsticio. En consecuencia, hay dos solsticios, dos equinoccios y cuatro días de cruce de cuartos para completar ocho subdivisiones en un año. Son ocho puntos matemáticos en el calendario que constituyen las ocho principales posiciones del Sol durante el año.

Las grandes fiestas sagradas de todas las religiones solares están relacionadas directamente con las principales posiciones del astro rey. Conforme a la ley de octava, son ocho las principales posiciones del Sol que se corresponden con una octava completa en la escala musical (de un do menor a un do mayor en la escala). Es decir más o menos en medio del solsticio de invierno, el 21 de diciembre y el equinoccio de primavera, el 21 de marzo; se festeja el 2 de febrero o 2 de Candelaria, el día de las luminarias, de la presentación del niño Dios en el templo. Entre el equinoccio de primavera y el solsticio de verano, el 22 de junio, a principios de mayo se festeja a la Cruz. Entre el solsticio de verano y el equinoccio de otoño, el 22 de septiembre; hay varias celebraciones importantes, como la fiesta de Santiago Apóstol, santa Ana y san Joaquín; el 22 de septiembre; la tercera en agosto y la última a finales de octubre y principios de noviembre, en que se celebran el día de Todos los Santos y el Día de muertos. Estas fiestas corresponden al último día interestacional o día intercuartil o último día de cruce de cuartos.

En síntesis, las ocho principales posiciones del Sol, se relacionan con las siguientes celebraciones cristianas.

  • Nacimiento: Navidad
  • Candelaria y carnaval
  • Muerte y resurrección: Semana Santa
  • Día de la Cruz,
  • Verano: Día de San Juan
  • Otoño: San Mateo apóstol
  • Santiago apóstol, santa Ana y san Joaquín, Marta de Betania
  • Hallowen, Todos los santos y Día de difuntos

Simbolismo de Semana Santa

Volviendo a la más sagrada de todas las semanas, los ocho días de la Semana Santa, inician en Domingo de Ramos, es decir en el Do, de una escala y terminan  el domingo siguiente: Domingo de Pascua, el día de la Resurrección del Señor, es decir, en el Do, de la escala siguiente; pasando por cada uno de los planetas de los días de la semana.

Para ampliar más lo expuesto en relación con el simbolismo de esta fiesta Sagrada y a la luz de la Gnosis eterna y universal, hemos de encontrar la relación entre la  Iniciación Crística y Semana Santa. Vamos a interpretar hermenéuticamente los acontecimientos que ocurren en Viernes Santo, con las poderosas herramientas de la Cosmovisión gnóstica. En tal sentido, iniciamos el estudio de este Día sagrado transcribiendo el siguiente párrafo contenido en la conferencia: “Rigor esotérico de Semana Santa”, en la que Samael Aun Weor, explica lo siguiente: “Inútilmente habrá nacido Cristo en Belén, si no nace en nuestro corazón también. Inútilmente habrá sido crucificado, muerto y resucitado en la Tierra Santa, si no nace también en nosotros, muere y resucita”. Más adelante, explica el Kalki Avatar que: “Sí, mis caros hermanos, que esta noche están reunidos conmigo: entiendan que estamos en Semana Santa, y la Semana Santa tiene siete días. En los tiempos antiguos todo se regía por el calendario solar: Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno. Los días eran: lunes, miércoles, viernes, domingo, martes, jueves y sábado (…) Desgraciadamente, ese calendario fue alterado por gentes fanáticas medievales. La Semana Santa es profundamente significativa (…) Recuerden los siete y los tres pasos de la Masonería. El Cristo debe arder primero que todo en nuestro cuerpo humano, más tarde la llama debe depositarse sobre el fondo del Alma y por último en el fondo del Espíritu. Estos tres pasos a través de las siete esferas, son profundamente significativos. Obviamente estos tres pasos, básicos, fundamentales, se hallan contenidos en las siete esferas del mundo y del Universo. Incuestionablemente, la Semana Santa tiene raíces esotéricas muy hondas, porque el iniciado debe trabajar sobre las fuerzas lunares y sobre las fuerzas de Mercurio, y con las fuerzas de Venus y del Sol y de Marte y de Júpiter y de Saturno. El drama cósmico se desenvuelve en siete regiones y de acuerdo con los siete planetas del Sistema Solar”.

Explica además el Avatar de la Era de Acuario que: “La llama debe aparecer en el cuerpo físico, debe avanzar en el cuerpo vital, debe proseguir su camino por la senda astral, debe continuar su viaje por el mundo de la mente, debe llegar a la esfera de Venus (en el mundo causal) debe continuar o proseguir su viaje por el mundo búdico o intuicional, y por último, en el séptimo día, habrá llegado al mundo de Atman, al mundo del Espíritu. Entonces, el maestro recibirá el bautismo del fuego, que lo transformará radicalmente. Obviamente, todo el Drama Cósmico tal como está escrito en los cuatro Evangelios, deberá ser vivido dentro de nosotros mismos, aquí y ahora. Eso no es algo meramente histórico, es algo para vivir ahora y aquí”. Por ese motivo, el Quinto de los Siete, afirma en su obra “Pistis Sophia Develada” que “Es necesario recibir el Donum-Dei para comprender toda la ciencia de la Gran Obra.

En la conferencia ya citada, el Verbo de Dios, explica que: “Se dice que el Chrestos nació en la aldea de Belén hace mil novecientos setenta y siete años, ¡lo cual es falso! Porque la aldea de Belén no existía en aquella época. Belén tiene una raíz caldea: “Bel”, y Bel es el fuego, la torre de fuego de caldea. En nuestro cuerpo, la torre es la cabeza y el cuello, porque el resto del cuerpo es el templo, y la torre, la cabeza y el cuello. Quien ha logrado elevar el fuego sobre sí mismo, quien lo pueda levantar hasta la cabeza, hasta el cerebro, hasta el tope, de hecho podrá convertirse en el cuerpo del Chrestos, que es fuego, el espíritu del fuego. Más adelante, explica además el maestro que: “El Cristo, el espíritu del fuego, no es un personaje meramente histórico. Es el ejército de la Palabra, es una fuerza que está más allá de la personalidad, del Ego, y de la individualidad. Es una fuerza, como la electricidad, como el magnetismo, un poder, un gran agente cósmico universal; Es la fuerza eléctrica que puede originar nuevas manifestaciones. Ese fuego cósmico, entra en el hombre que esté debidamente preparado, en el hombre que tenga la torre, esa de Belén, ardiendo”.

Continúa explicando el maestro Samael, que: “Tenemos que aprender a ver el Cristo, no desde el punto de vista meramente histórico sino como el fuego, como una realidad presente, como “INRI”. Tenía, se dice, doce apóstoles. Esos doce apóstoles están dentro de nosotros mismos, aquí y ahora. Son las doce partes fundamentales de nuestro propio Ser, las doce potestades. Dentro de cada uno de ustedes, en su propio Ser interior profundo, hay un Pedro que se entiende con los Misterios del sexo; hay un Juan, que representa el Verbo, a la gran Palabra, Heru-Pa-Kroat. Hay también un Tomás, que nos enseña a manejar la mente. Hay un Pablo que nos muestra el camino de la sabiduría, de la filosofía y de la Gnosis. Dentro de nosotros mismos está también un Judas; no aquel Judas que entrega al Cristo por treinta monedas de plata, ¡no! Un Judas diferente, un Judas que entiende a fondo lo que es la cuestión del Ego; un Judas cuyo Evangelio Secreto nos lleva a la disolución del mí mismo, del sí mismo. Hay un Felipe, capaz de enseñarnos a viajar fuera del cuerpo, a través del espacio. Hay un Andrés, que nos indica con precisión meridiana lo que son los tres factores de la revolución de la Conciencia: nacer, es decir, cómo se fabrican los cuerpos existenciales superiores del Ser. Morir, cómo se desintegra el Ego y los factores particulares que se relacionan con nosotros, específicamente, con cada uno de nos. Sacrificarse por la humanidad, la cruz de san Andrés indicando la mezcla del azufre y el mercurio tan indispensables para la creación de los cuerpos existenciales superiores del Ser, mediante el cumplimiento del deber Parlock (del Ser), es profundamente significativo. Mateo, científico cuan ninguno, también existe en nosotros y nos enseña la ciencia pura, desconocida para los científicos que solamente conocen todo ese podridero de teorías universitarias que hoy están de moda y mañana pasan a la historia. ¡Ciencia pura es completamente diferente! Solo Mateo puede instruirnos en ella. Lucas, con su Evangelio solar, es profeta, nos indica lo que ha de hacer la humanidad en la Edad de oro. Cada uno de los doce está dentro de nosotros mismos, porque nuestro Ser tiene doce partes fundamentales, los doce apóstoles, aquí y ahora”.

Asimismo, en la conferencia “La piedra filosofal o el secreto de los alquimistas”, Samael Aun Weor, explica que: “Quienes tengan entendimiento entiendan, porque ahí hay Sabiduría. Hay que saber entender. Incuestionablemente, el error más grave de los distintos grupos, de escuelas seudo-esotéricas y seudo-ocultistas, estriba precisamente en creer que la Auto-Realización intima del Ser, se basa en teorías; se equivocan. Pensemos por un momento en la forma como surgimos nosotros a la existencia, en esos «Encantos del Viernes Santo». ¿Cuál es la raíz de nuestra vida? Un hombre, una mujer, una cópula química o metafísica; de allí salió nuestro cuerpo físico. ¿Qué precedió a esa concepción? ¿Qué instantes? Esto nos lleva a los «Encantos del Viernes Santo». Incuestionablemente en todo eso hubo, pues, amor, estuvo Eros activo, etc. Estuvieron también las fuerzas cósmicas más poderosas del Universo, las que crearon precisamente al Universo. Pero, y las teorías, ¿Dónde estuvieron? Todos esos millones de volúmenes, de escuelas, ¿dónde estaban? Nada de eso existía para nosotros. Entonces, ¿De dónde surgió, pues, este cuerpo que tenemos? ¿Por qué vino a la existencia? Así también digo a ustedes, que solo entendiendo esos Misterios del Viernes Santo, tan fundamentales para los trabajadores de la Gran Obra, se logra la Cristificación, la Auto-realización íntima del Ser. Esto es cuestión de sexo, de fuerza erótica, de ondulaciones cósmicas de amor, de emoción trascendental y de gran voluntad.

El matrimonio místico

Transcribimos a continuación algunos párrafos de la obra Jesús y la Diosa perdida, escrita por Timothy Freke y Peter Gandy, párrafos que nos parecen oportunos para contextualizar de mejor manera los misterios sexuales ocultos tras el Viernes Santo, denominados también: los «Encantos del Viernes Santo»: “Según los gnósticos cristianos, existen muchas alusiones al matrimonio místico en la historia de Jesús. La más importante es el ritual de la Eucaristía, basado en los antiguos ritos del matrimonio místico de los misterios paganos. En los misterios de Eleusis, la diosa Deméter estaba representada por el pan y el Dios-hombre Dionisos por el vino. Del mismo modo, los primeros cristianos asociaban el pan con María y el vino con Jesús, a quien se llama «la verdadera vid» en el evangelio según san Juan. El literalista Epifanio, que se percata con horror de que los iniciados de la escuela coliridia del cristianismo celebraban la eucaristía en nombre de «María, Reina de los Cielos», escribió”: «Adornan una silla o trono cuadrado, la cubren de un mantel de lino y, en cierto momento solemne, colocan pan allí, lo ofrecen en nombre de María, y comparten todos ese pan».

“En el acto de comer ceremonialmente el pan y beber el vino, el Dios hombre y la diosa, que representan la conciencia y la psique, comulgan en un matrimonio místico. Es muy significativo que, mientras Jesús oficia la celebración eucarística de la Última Cena, la «amada discípula», María Magdalena, se recline en su regazo”.

Los autores, explican además el “Matrimonio Místico, afirmando que: En el ciclo del mito cristiano, Sofía es el último arquetipo del pleroma, y Achamoth habita el ogdoad del límite de la cueva del kenoma. Los dos aspectos de la diosa existen a cada lado de la Cruz de luz. Cuando se complete la misión de aeon de Cristo y todas las semillas perdidas de la esencia espiritual estén recogidas, los dos aspectos de la diosa se harán uno. En la historia de Jesús, la Virgen María y la prostituta redimida María Magdalena, que representan a Sofía y Achamoth, son retratadas al pie de la cruz en la que se crucifica a Jesús. En el Evangelio del amado discípulo (también conocido como Evangelio según san Juan), Jesús une a las dos Marías desde la cruz. A la virgen María le dice: «Madre, ésta es tu hija», y a María Magdalena le dice: «Ahí está tu madre». «A partir de ese momento», las dos Marías comparten casa. Como Deméter y Perséfone al final del mito eleusiano, en último lugar se reúnen los dos aspectos de la diosa. Con lo cual Jesús anuncia: «Está acabado», y muere”.

“En el ciclo del mito cristiano, la unión de Sofía con Achamoth precipita el matrimonio místico de Jesús y la diosa en «la habitación nupcial» del pleroma. En el Nuevo Testamento esto está simbolizado por el desgarro del velo del templo de Jerusalén en el momento en que Jesús muere en la cruz. El velo cubría el lugar sagrado interior secreto del templo, «lo sagrado de lo sagrado», que representa la habitación nupcial, el pleroma. El Evangelio de Felipe explica”: «La habitación nupcial está oculta. Es lo sagrado de lo sagrado. Al principio, el velo oculta cómo dispuso Dios que fueran las cosas, pero cuando el velo se rasga se revelan las cosas del interior».

Como ya hemos analizado antes, el velo representa a la diosa. Cuando Jesús muere, se rasga el velo del templo. Se desgarra el himen. Los dos se hacen uno. Se consuma el matrimonio místico. Esta imaginería mística que conecta lo sagrado de lo sagrado del templo con la «habitación nupcial» no fue una innovación cristiana. Existe una tradición talmúdica que afirma: «Cuando Israel peregrinaba, los sacerdotes levantaban el velo que separaba el templo y lo sagrado de lo sagrado, les mostraban dos querubines gemelos y les decían: «¡Fijaos! Vuestro amor por Dios es como el amor de hombres y mujeres»».

“La palabra hebrea para decir «conocimiento» es daath, que también significa «unión sexual». ¡Realmente Gnosis significa «conocimiento» en sentido bíblico! Es la unión de los opuestos en una intimidad tal que se convierten en uno. Es Dios y diosa haciendo el amor y restaurando así la unidad original del misterio. Es la Unidad que, siendo dos, se transforma en Uno”.

No podemos dejar de hacer referencia a María Magdalena y la mujer símbolo. Con justa razón, Margaret Starbird, en su obra: “La Diosa en los Evangelios”, afirma que “su papel como encarnación de la «Hagia Sophia», la «Santa Sabiduría» de los griegos. Era el arquetipo de la hermana novia y la amada de Jesús, la imagen de Él «reflejada» en los femenino”. El simbolismo de la pareja de hermanos-esposos, es recurrente y aparece una y otra vez en las diferentes cosmovisiones. Basta citar a Isis y Osiris, en el antiguo Egipto y a Junajpú e Ixbalamqué en el Popol Wuj; pero veladas referencias a hermanos esposos se encuentra también en el Antiguo Testamento.

En el libro de Génesis, se encuentran los relatos de las parejas de esposos-hermanos Abraham y Sara, como también Isaac y Rebeca. En tierras de Egipto, Abraham presentó a Sara como su hermana. Tiempo después, su hijo Isaac, junto con su esposa Rebeca y su familia se fueron a vivir a Gerar a tierras de Abimelec, rey de los filisteos. Rebeca era una mujer atractiva, lo que provocó deseos sexuales entre los filisteos; por lo que Isaac la presentó como su hermana. Nos percatamos entonces que la historia de los hermanos gemelos y de los hermanos esposos es recurrente en los diferentes relatos místicos de la antigüedad. En la misma Biblia, en el sagrado poema del erotismo mágico: Cantar de los cantares, se lee también: “Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello. ¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas! Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa; Miel y leche hay debajo de tu lengua; Y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano. Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; fuente cerrada, fuente sellada”. (Cnt 4:9-12)

En otro apartado de su obra «La Diosa en los Evangelios», Starbird amplía su exploración acerca del papel crucial de la mujer en el Drama cósmico: “recordé otra cosa: en el antiguo Cantar de los Cantares hebreo, que se incluye en las Escrituras, no es la madre la que aparece oscura, «morena», quemada por el sol por trabajar en las viñas de sus hermanos sino que es, de forma muy explícita, la novia. Y en esas mismas Escrituras hebreas no se abraza a la Santa Sabiduría como una madre arquetípica sino, una vez más, como una Novia. La compañera arquetípica del sacrificado novio/rey del mito de Oriente Medio se identifica casi siempre como su hermana-novia”.

Otro relato bíblico concurrente es el del matrimonio entre el rey Asuero o Jerjes y Hadasá (la Ester bíblica”, narrado ampliamente en el libro de Ester. El matrimonio sagrado o hieros gamous, puede estudiarse desde muchos puntos de vista; pero es mejor verlo desde dos perspectivas o vías de interpretación. Ambas, desde lo íntimo, desde la conciencia de cada individuo. Por un lado, lo podemos abordar desde de la constitución íntima de cada ser humano: el Alma,  que en realidad, son dos almas. De allí, el misterio de las almas gemelas. Hay un anhelo perenne por encontrar al alma gemela. Lo que desconocemos es que el alma humana, lucha, trabaja, batalla, combate, se esfuerza por encontrar a su pareja, el alma divina, espiritual. Para conquistarla o rescatarla es capaz de iniciar y culminar con éxito toda una guerra santa, la guerra contra sí mismo.

En la historia de Ester, Hadasá, en los momentos cruciales, se viste con las vestiduras reales y luce su esplendor, es decir, los trajes del alma. Como en la parábola de los invitados a la fiesta, solo aquellos que van vestidos con los trajes del alma tienen derecho de participar de la fiesta en el matrimonio sagrado. Esos trajes luminosos, constituyen las partes espirituales de nosotros mismos, plenamente realizadas, es decir, nuestra vitalidad, nuestra mente, nuestra voluntad y conciencia. Antes del encuentro crucial con su rey, después de 30 días sin verle, Ester viste de luto, en clara alusión al trabajo de contrición, de comprensión de los elementos indeseables de conducta, previo a la eliminación definitiva de todos los enemigos del pueblo de Israel, es decir, el Ego.

La mujer símbolo, la diosa perdida tiene varios nombres. En muchas cosmovisiones, es la diosa de la sabiduría o simplemente la Sabiduría y así puede entenderse en el Judeocristianismo, donde explícitamente no hay un culto a la diosa; sino más bien en forma oculta. De esta manera se puede encontrar en el libro de “La Sabiduría”, como en el “Cantar de los cantares” de Salomón. En el libro de la Sabiduría, si leemos entre líneas, se refiere muchas veces a una mujer, la mujer símbolo. La bella novia o esposa del Cantar de los cantares, es otro ícono representativo de la mujer que comprende la importancia de una sexualidad trascendente, la vive, la práctica y la ama. En este tipo de matrimonio, ambos se unen para vivir una sola vida. Poco a poco van reconociendo que su pareja, les llena de felicidad. La mujer símbolo, como en el caso de la reina Ester, hace todo lo posible para estar hermosa, para que él esté contento de estar con ella.

Como ocurre con la Magdalena bíblica, Ester sabe que tiene que olvidar a todos sus pretendientes y falsos amantes y consagrarse al verdadero rey y como en el caso del rey Asuero, él también ha de olvidar a todas sus amantes y consagrarse a su reina. Él debe “estar dispuesto a darlo todo por un solo beso” de su amada.

El alma humana está representada en el héroe de todas las tradiciones, que combate incesantemente hasta ser merecedor de su amada. El alma divina o Budhi, está representada en la bella Helena, Penélope, Ginebra, la Walkiria, la Sac Nicté de Chichén Itzá y Tayazal, la reina de los jinas y tantas hermosas mujeres de la mitología universal, la divina Shakty o potencia femenina del Ser interno.

El desposorio de las almas gemelas, es la fuente y base de la magia blanca que permite que cualquier criatura humana, adquiera de hecho y por derecho la estatura divina. Helena o Ester, representa los desposorios de Nous, la divinidad, el Ser, el Íntimo con la conciencia y voluntad. De esta manera el alma o las almas son dotadas de divinales poderes. Helena, Ester, Sophía, Ixbalamqué es el Shakti, la potencia femenina del Ser interno. De esta manera Ella y Él constituyen las almas gemelas dentro de nosotros mismos.

La fuente y base de la alta magia se encuentra en el desposorio perfecto de Buddhi – Manas, ya en las regiones puramente espirituales o en el mundo terrestre. El matrimonio de Él y Ella, significa, claramente, los desposorios de Nous – Atman-Buddhi – con manas – el alma humana o causal -, unión mediante la cual se identifican conciencia y voluntad, quedando por tal motivo dotadas, ambas almas, con divinales poderes. La esencia de Atman – del primordial, eterno y universal fuego divino – se encuentra contenida dentro del Buddhi, la que en plena conjunción con el manas causal o alma humana, determinan el masculino-femenino. Para contextualizar de mejor manera, volvemos a repetir: el septenario humano está constituido por el cuerpo físico, la vitalidad, los deseos, emociones y sentimientos; los pensamientos, razonamientos y la mente. Más allá de estos cuatro primeros principios de la constitución humana, se encuentran las almas gemelas: la voluntad y la conciencia, es decir, el alma humana (Manas superior) y el alma divina (Budhi). Por encima de Manas y Budhi se encuentra Atman, el Inefable, el Ser, el Espíritu, Chesed, el maestro interno.

El y ella: Buddhi-Manas, son las almas gemelas dentro de nosotros mismos, aunque el animal intelectual – todavía – no las tenga encarnadas; son las dos hijas adorables de Atman, el Intimo; son el esposo y la esposa, eternamente enamorados. Tal amor tiene infinitas correlaciones, ya en los pares conjugados de los soles dobles del cielo y en el de la Tierra con la Luna; ya en el “anfiaster” protoplasmatico de las células determinantes, en el misterioso fenómeno de la “cariocinesis”, o duplicación morfológica de la célula una; ya en el universal simbolismo de las epopeyas y de toda la restante literatura, donde el amor ideal entre dos seres del sexo opuesto, constituyen el alma mater de la producción literaria. El desposorio – Buddhi-Manas – solo es posible mediante el sabio aprovechamiento del ens seminis, la energía creadora en  coito químico sin fornicación. El goce sexual es un derecho legítimo del ser humano.

En el caso de la doncella Ester: ella es huérfana. Ha perdido a sus padres espirituales, es decir, su Padre interno y su madre Divina, es el alma humana que ha caído en la generación animal, al cometer la herejía de la separatividad y querer distinguirse como Ego. Es el Misterio de Pistis Sophia. Como ocurre en el caso típico de las mujeres, Ester espera anhelante el desposorio con su bienamado, con el príncipe azul de los cuentos de hadas, con su rey.

El otro aspecto simbólico de la pareja de hermanos y esposos está directamente relacionado con el ser humano que comprende, que es en pareja, con su pareja (hombre o mujer), que puede alcanzar la redención, a condición de cumplir con los mandamientos sexuales de Jehová, comprendiendo que el goce sexual es un derecho legítimo del ser humano, que el auténtico enamoramiento nunca está separado del sexo. El acto sexual es ciertamente la consustancialización del amor en el realismo psico-fisiológico de nuestra naturaleza. El coito químico, la cópula metafísica, resplandece gloriosamente en el cenit del ideal, sin la más leve sombra de impureza. En el amor: él y ella, pueden convertirse en dioses, retornar al paraíso perdido.

Por ese motivo, Timothy Freke y Peter Gandy, en su obra: “Jesús y la diosa perdida”, intuyen que “los cristianos originales practicaban la «espiritualidad en pareja». Valoraban a hombres y mujeres por igual como expresiones de Dios y Diosa. Veían la división de los sexos como una correlación de la dualidad primaria que es fuente de creación, dualidad que, cuando se unifica, como en el acto del amor, aporta la bienaventuranza de la unión que llaman «Gnosis»”.

Por eso aseveran que: “Pablo explica que era práctica aceptada que los hombres gnósticos cristianos viajaran con una mujer como compañera espiritual, a la que él denomina «hermana-esposa». El propio Pablo viajaba con una mujer llamada Tecla y menciona a otras mujeres: Prisca, Junia, Julia y la hermana de Nerueus, que trabajaban y viajaban en pareja con sus «maridos-hermanos». Entre los equipos gnósticos integrados por hombres y mujeres de los que tenemos noticia se encuentran Simón y Helena, Dositeo y Helena, Apeles y Filomena, y Zósimo y Teosebeia. El sabio gnóstico Montano, famoso por su seguimiento de las mujeres extáticas, viajaba con dos mujeres, Priscila y Maximila”.

El mito de la diosa perdida en la historia de Ester, explica por qué el rey Asuero manda a buscar a su reina en todo el Imperio, cuando reconoce que ha amado falsamente, que estaba enamorado equivocadamente, que por efectos de la borrachera psicológica, el sueño de la conciencia, adoró al Ego, a su lujuria y como Herodes, en la tragedia de Juan el Bautista, está dispuesto a que su falsa diosa baile desnuda ante los invitados. En el Nuevo Testamento, el papel de la diosa perdida le corresponde a María Magdalena. El rescate de la importancia de lo femenino el culto a la divinidad y en la búsqueda del retorno a las raíces es esencial. Juntos salimos del paraíso, juntos habremos de volver.

Por ese motivo Margaret Starbird, en su obra: “La Diosa en los Evangelios”, explica: Es hora de decidir si puede haber una alternativa previa a la saga cristiana que resuene con verdad e inspiración y que vuelva a abrir nuestra mente y nuestro corazón a la nueva palabra de Dios que busca habitar entre nosotros. Esta versión «reclamada» incluiría lo femenino, descuidado y olvidado hasta ahora, liberándonos por fin de largos siglos de tradición orientadas hacia lo masculino y de la asfixiante hegemonía de los sacerdotes célibes, para los cuales la mayor virtud ha resultado ser siempre la obediencia, antes que el amor. La aparente misoginia del cristianismo no se manifiesta en la Iglesia desde sus comienzos ni aparece jamás en las enseñanzas de Jesús”.

Starbird, está convencida que “Para los primeros cristianos, la diosa en los evangelios era María Magdalena, cuyo epíteto quería decir «elevada» o «atalaya/fortaleza»” “La honraban como la compañera de Cristo”. Sostiene que por eso los Cátaros creían en una auténtica Iglesia del amor, es decir, una Iglesia donde es lícito el amor puro entre hombre y mujer, entre diosas y diosas. Indudablemente, por eso, originalmente, la Iglesia, se asentó en Roma, debió ser originalmente, la Iglesia del Amor (Roma al revés: amor).

Starbird, se plantea además: “¿En qué tipo de mundo viviríamos ahora si los fundadores del cristianismo hubieran reconocido que la unión sagrada de lo masculino y lo femenino, de la Novia y el Novio, estuvo en una época en el corazón del mensaje cristiano y representaba la relación íntima de Jesús con María Magdalena? ¿Qué hubiera hecho por nosotros el mandala de la unión que existía en el cristianismo original, si no lo hubiesen destruido en la cuna de la nueva religión? ¿Qué consecuencias han tenido para nuestra psique, a lo largo de los siglos, los modelos de la “madre virgen” y el “hijo célibe?. Durante dos milenios, estas doctrinas nos han privado de un modelo para relacionarnos entre nosotros como compañeros reales e iguales, de carne y hueso. No nos han enseñado a honrar nuestro cuerpo como recipiente sagrado de la vida, y este descuido de nuestro propio cuerpo se ha extendido también a nuestro planeta, a nuestra querida madre recipiente. ¡Qué diferente hubiese sido nuestra experiencia si hubiésemos entendido la unión sexual como algo sagrado!”.

Más adelante Starbird afirma que: “Basándose en los textos del Nuevo Testamento, los cristianos enseguida sostienen que Jesús fue el Mesías prometido de Israel, en cumplimiento de las antiguas profecías de las Escrituras, pero casi todos olvidan mencionar a la mujer que lo ungió, a la mujer con el frasco de alabastro que se inclinó ante él, vertió su fragante ungüento sobre su cabeza, lavó los pies con sus lágrimas y los secó con mechones de su propio cabello. Y eso que la palabra hebrea messiah literalmente significa el «ungido». Aunque los detalles varíen un poco, en los Evangelios canónicos de la fe cristiana sólo se menciona una unción de Jesús, cuando lo ungió una mujer en un banquete en Betania. En mis investigaciones he podido comprobar que, en los ritos antiguos del Próximo Oriente, era la novia del rey la que lo ungía. Juntos representaban la divinidad en una asociación cuya finalidad era conservar la vida: el hieros gamous… La unción de Jesús en los Evangelios es una representación de los ritos del culto de la fertilidad vigentes en Oriente Medio en la antigüedad. Al verter el precioso ungüento de nardo sobre la cabeza de Jesús, la mujer que, según la tradición, se identifica como «la Magdalena» («la grande»), realizó un acto idéntico al rito matrimonial del hieros gamous, el rito de la unción del Novio/Rey elegido parte de la representante real de la Gran Diosa”.

Los encantos del Viernes Santo

Viernes Santo, para las masas, como para la Iglesia fracasada, es un día de tragedia y no una etapa crucial en el Drama Cósmico. No logran entender que ese drama extraordinario se repite en cada átomo, en cada mundo y en cada Sol y que se encuentra relacionado con las fiestas de primavera, que se halla oculto en el Mito solar en íntima relación con el acontecimiento de Navidad por la época del solsticio de invierno. Las multitudes sufren porque Cristo es juzgado y condenado, lleva su cruz y es crucificado. No entienden el profundo simbolismo sexual de la cruz y del misterio del Viernes Santo que nos invita a encontrar a la Novia perdida, realizar las bodas alquímicas y por medio de la magia de la sexualidad trascendente, unirnos con el Padre, ser uno con el Padre.

Los dramas contenidos en los mitos antiguos, llenos de héroes que buscan a la mujer amada o de huérfanas, como Ester en el Antiguo Testamento o viudas, como Isis en el antiguo Egipto buscando a su amado; dan cuenta de que detrás de la búsqueda del ser amado, se encuentra el misterio de la redención. Con justa razón, Adolfo Bonilla y San Martín, en el prólogo de la obra, Wagner, mitólogo y ocultista, escrita por Mario Roso de Luna, afirma que: “místicos de verdad que sienten palpitar lo divino en la Naturaleza; intuitivos admirables que en el más allá de las cosas adivinan la Unica-Realidad», juzgando que Tannháuser e Isabel, Tristán e Iseo, Eric y Senta, Sigfredo y Brunilda, Lohengrin y Elsa, Parsifal y Kundry, son símbolos de una idea profundamente ocultista: la que entrañan todos los mitos amorosos”. Por eso, Wagner, coloca los momentos cruciales de su drama amoroso entre Kundry y Parsifal, desde el amanecer de un Viernes Santo. En esas maravillosas escenas de la épica wagneriana, Kundry reconoce a Parsifal, como el antiguo matador de cisnes, es decir, quien otrora fuera un fornicario cualquiera y    que en su insensato proceder asesinara al cisne sagrado, al Espíritu Santo en su interior. Le despoja de su armadura negra, porque los combates han cesado y lo deja con su vestidura blanca, le lava los pies en la fuente bendita y siguiendo la tradición de la Novia iniciática, imita a María Magdalena y le seca los pies con su cabello, en clara alusión al hieros gamous, el matrimonio sagrado y el sabio Gurnemanz le unge la cabeza como nuevo rey del Grial. Es cuando resuenan las notas y cantos sublimes del fragmento Los encantos del Viernes Santo, de la opera de Richard Wagner: El Parsifal.

Es de entender que vivir los Misterios del Viernes Santo, no es para cualquiera. No le corresponde al ser humano común y corriente, al animal intelectual, al hombre máquina vivir tales acontecimientos y comprenderlos; sino a hombres y mujeres auténticos, a los dos veces nacidos, que han sabido realizar dentro de sí mismos el Nacimiento Segundo del que habla Jesús a Nicodemo, en el capítulo III del Evangelio de Juan. Solo a este tipo de iniciados, les es conferido el honor de elegir el camino de la iniciación Venusta que los lleva a la Cristificación y por ende a vivir los encantos del Viernes Santo, entonados magistralmente en el clímax de la opera el Parsifal, de Richard Wagner. Por ese motivo, se lee en el Himno del Grial: Día por día, dispuesto para la última cena del amor divino, el festín será renovado, cual si por última vez hubiese hoy de consolarle para quien se haya complacido en las buenas obras. Acerquémonos al ágape para recibir los dones augustos…” que cantan los caballeros del templo de Monsalvat.

Precisamente, en el capítulo XV de su obra “El Parsifal develado”, el Quinto de los Siete, explica lo siguiente: “Dentro del inefable idilio místico comúnmente llamado «los encantos del Viernes Santo», sentimos en el fondo de nuestro corazón que en nuestros órganos sexuales existe una fuerza terriblemente divina que lo mismo puede liberar que esclavizar al hombre. La energía sexual contiene en sí misma el prototipo viviente del legítimo hombre solar, que al cristalizar en nosotros nos transforma radicalmente”. Y en el capítulo XXXVII, de dicha obra se lee: “En la residencia del amor encontré a otros hermanos y hermanas que también habían trabajado intensamente en «la fragua encendida de Vulcano» (el sexo). Todos ellos resplandecían gloriosamente entre los divinales encantos indescriptibles del Viernes Santo. A todas luces resalta con entera claridad meridiana que estoy parlando místicamente sobre el templo de los «dos veces nacidos». ¡Humanidad divina, gentes extraordinarias de varias naciones, pueblos y lenguas! En aquella «Aula lucis» vine a comprender en forma íntegra la idea trascendental de que el hombre debe ser también carnalmente uno con Dios. Es incuestionable que la humana criatura solo puede auto-realizarse íntimamente entregándole su cuerpo a Dios”.

No cabe duda que cuán difícil resulta entender el profundo simbolismo oculto tras la Semana Santa, en particular, los acontecimientos del Viernes Santo. Es aconsejable leer, entre otros materiales de estudio la obra del «insigne escritor teosófico» don Mario Roso de Luna: «Wagner mitólogo y ocultista», a la vez que escuchar «Los encantos del Viernes Santo» de la magistral obra de Richard Wagner: «El Parsifal» (palabra aguda, por ende con acento en la letra a). ¿Por qué los maestros, incluido el Buda Maitreya presentan el Viernes Santo como la apoteosis, el triunfo? Bien merece leer y releer esos apartados escritos de manera prodigiosa por don Mario Roso de Luna: «Entre ambos conducen a Parsifal hasta el borde de la fuente, mientras Kundry le desata las grebas y le baña los pies, al par que el ermitaño le despoja de las viejas vestiduras negras del dolor y de la lucha, dejándole sólo en la blanca túnica del neófito que es la nueva túnica de la pureza, expurgado ya todo viejo fermento de pecado, que diría San Pablo. Kundry, luego, unge los pies del elegido, vertiendo sobre ellos el contenido de un pomito de oro que ocultaba en su seno. Cual nueva Magdalena, le seca con sus propios cabellos, a tiempo que Gurnemanz le unge también la cabeza como a futuro rey, bautizándole como a Redentor del Grial, y como a sapiente por la Compasión… El inefable idilio comúnmente llamado Los encantos del Viernes Santo, resuena entonces triunfal en el espacio, saludando gozoso al Redentor, en medio de la dicha augusta del monte y la floresta, donde todo sonríe al aproximarse el momento supremo de la Liberación… Las campanas del Grial vuelven a sonar como antaño llamando a la santa ceremonia. Gurnemanz reviste con su guardada almilla y manto de caballero al nuevo rey, y con él emprende la subida hacia el castillo, cuyos esplendores, gracias a la sagrada lanza, no tardarán en retornar”.

“El ámbito de la gran sala del Grial se llena de caballeros y de escuderos que, de un lado, conducen la litera de Amfortas y, de otro, el cadáver de Titurel, que viene a recibir la postrera bendición del Grial. El hijo dolorido, buscando sólo el descanso de la muerte, ha causado inconsciente la muerte de su padre al estar privado de la inmortal contemplación del Vaso regenerador. Los caballeros todos exigen a Amfortas que, ¡por última vez!, cumpla su cometido. Amfortas, presintiendo ya cerca de sí las dulces tinieblas de la muerte, resiste a tornar a la vida que, el Grial descubierto,

habrá de darle, y rasga indignado sus vestiduras pidiendo a gritos la muerte en tremendo paroxismo… Todos se apartan de él sobrecogidos al descubrirse, brotando sangre, la funesta herida. Parsifal, que ha llegado, se desprende del grupo, blande la lanza, y tocando con su punta el costado de Amfortas, la cierra milagrosamente al fin. Alza luego triunfalmente la lanza, todos ante ella se prosternan en éxtasis, mientras que Amfortas, extrayendo del arca la sagrada reliquia, hace que el ambiente entero se empape de la gloria del Grial, y Parsifal, elevado desde aquel momento a la dignidad suprema y bendiciendo desde aquel momento y por siempre con Él a la santa Asamblea restaurada… Titurel, vuelto un momento a la vida, se incorpora en el féretro al par que, desde la cúpula la nivea paloma, se cierne sobre la cabeza del nuevo rey, ¡del Rey sapiente por la Compasión!…, mientras que estallan más vigorosos que nunca los cantos sagrados, y Kundry, la Mujer-Símbolo, cae exánime también redimida al suelo, en medio del universal homenaje que cielos y tierra rinden gloriosos al Héroe que ha vencido a las Potestades del Mal, logrando la Liberación mediante el Esfuerzo y el Sacrificio…”

La Última Cena

Viernes Santo no puede entenderse sin haber estudiado previamente el Jueves Santo y los últimos acontecimientos del día, entre ellos, la Última Cena. Algunos estudiosos de Semana Santa, quieren mezclar la Última Cena, con la Cena en Betania; cuando ambas, esotéricamente son distintas. Es con ocasión de la cena en Betania, que María Magdalena unge al Señor. En la versión bíblica denominada Nácar Colunga, se lee lo siguiente: “Hallándose Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, se llegó a Él una mujer con un frasco de alabastro lleno de costoso ungüento y lo derramó sobre su cabeza mientras estaba recostado a la mesa. Al verlo se enojaron los discípulos y dijeron: ¿A qué este derroche? Podría haberse vendido a gran precio y darlo a los pobres. Dándose Jesús cuenta de esto, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? Obra buena es la que conmigo ha hecho. Porque pobres, en todo tiempo los tendréis con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis. Derramando este ungüento sobre mi cuerpo, me ha ungido para mi sepultura”. (Mt 26:6-11) Muy significativo resulta el nombre del huésped de la cena: Simón, cuyo nombre nos recuerda a la semilla, la simiente, el ens seminis, la energía creadora y que este hombre, sea un leproso, es decir, que aún tiene el Ego, bien vivo.

El Presidente fundador de las instituciones gnósticas, explica en su obra “Los Misterios mayores”, que la unción en Betania, prepara el cuerpo para la muerte y para la Resurrección del iniciado. “la cena de Betania corresponde a este acontecimiento del arcano 13. Después de embalsamado el cuerpo para la muerte, está sometido a una evolución especial para la tumba, la cual se desarrolla dentro de los números 30 y 35 que sumados dan el arcano 11: «El león domado»; hay que domar a la Naturaleza y vencerla. Cuando el cuerpo está listo para el sepulcro, vienen los procesos de muerte y resurrección; Los ángeles de la muerte no rompen en este caso el cordón plateado, así muere pero no muere. El cerebro físico del iniciado es sometido a una transformación especial, haciéndose más sutil, delicado y radiante».

Explica además el Verbo de Dios que: “Los misterios de la muerte son grandiosos; Jesús conoció a la adorable diosa de la muerte después de haber subido del Jordán, en la soledad del desierto. La diosa madre muerte es conocida entre los aztecas con el nombre de Mictecacihuatl; Ella es el jefe supremo de los ángeles de la muerte. Ella es la única que nos liberta del dolor y de la amargura.

Ella nos saca de este valle de lágrimas, millones de veces, siempre llena de inmenso amor maternal, llena de caridad, adorable y buena. Las tres claves del dolor son: la Luna, la mujer fornicaria y las aguas turbias, todo eso es del reino horrible de santa María (que no debe confundirse nunca con la Virgen María, ni con María Magdalena), el abismo. La bendita diosa de la muerte es amor y caridad; los aztecas la representan con una diadema de 9 cráneos, 9 es la iniciación. El que realice el arcano 13 se libera totalmente; ella recibe y da, por esa la representaron con cuatro manos”.

En el caso del extraordinario ágape celebrado con motivo de la Pascua Judía, es decir, la Última Cena, el Kalki Avatar, en su obra: “Apuntes secretos de un gurú”, explica que esta ocurrió en casa de José de Arimatea: “La Santa Unción que Cristo practicó en la casa de José de Arimatea, el senador romano, encierra un significado hondo y trascendental, cual es el de la transubstanciación”. En este estudio, realmente, no interesa si la Última Cena ocurrió en día Jueves o en día miércoles o dos días antes de la Pascua. Es lo menos importante. Lo realmente importante es que dichos acontecimientos relacionados con Semana Santa, no son de un remoto pasado, ni ocurrieron en Tierra Santa, sino que tienen actualidad palpitante en el realismo psicofisiológico de cada ser humano que se resuelve a trabajar sobre sí mismo, en su propia conciencia.

En la Última Cena, el Adorable, usa la copa sagrada, el santo Cáliz, que fue entregado por Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Díos Altísimo y genio de la Tierra a Abraham. Dicho relato se halla escondido en el libro de Génesis (Gn 14:17-19). El mismo cáliz sagrado que tiempo después entregó la reina de Sabá a Salomón luego de someterlo a exigentes pruebas (1 R 10:1). Es en ocasión de la Última Cena que Jesús lava los pies a sus discípulos, lo que les permite romper lazos kármicos, recibir el perdón de la bendita Madre y es señal de que se está muriendo en sí mismo. Posteriormente, vendrán las órdenes terribles. Jesús le ordena a Judas: “Lo que has de hacer, hazlo pronto”. (Jn 13:27) y después le dice a Pedro: “no cantará el gallo antes que tres veces me niegues”. (Jn 13:38) Más tarde vendrá el paseo por el huerto de Getsemaní y a continuación, vendrá el llamado a despertar de la conciencia que hace a sus discípulos y el momento terrible en que el Señor se queda a solas con el Padre y exclama esa oración tan sencilla, pero extraordinaria a la vez: “Padre mío si es posible, pasa de mi este cáliz, mas no se haga mi voluntad sino la tuya”. Sigue a continuación el instante en que hace ver a sus discípulos que aún no son capaces de mantenerse despiertos, que aún duermen. Más tarde vendrá el arresto de Jesús y el inicio de la Pasión de Cristo.

La Pasión

Podemos y debemos analizar el acontecimiento de la Pasión del Señor desde la perspectiva semántica, es decir, desde su profundo significado a la luz de la hermenéutica gnóstica: alquimista y cabalista. Semánticamente, no podemos dejar de lado que la palabra pasión significa sufrir o sentir; es decir, corresponde a la esfera sensible. Sin embargo, usualmente, los estudiantes de la divina Gnosis, al hablar, leer o escuchar de las pasiones, las asociamos a las emociones negativas e inferiores: las bajas pasiones. Pero, resulta que también existen las pasiones positivas y aquellas que surgen en el centro de la emoción superior. No hemos de olvidar que conforme a la Psicología Gnóstica y a la Anatomía oculta, existen cinco funciones psicofisiológicas inferiores: intelecto, emoción, motricidad, instinto y sexo; pero también existen las funciones superiores, que se corresponden con el centro emocional superior y el centro intelectual superior. En el caso de la Pasión de Jesús, la Pasión del Cristo íntimo, la del Salvador interior, corresponde a expresiones del centro emocional superior. Una pasión es una emoción intensa. Es un sentimiento vehemente, capaz de dominar la voluntad, conlleva un padecer, un sufrimiento terrible que llega hasta a perturbar la razón, como el amor verdadero, el amor de una madre desgarrada por el hijo gravemente enfermo, por ejemplo. Y no digamos, el amor más grande. El de aquel que da la vida por la humanidad. Es el caso de la Pasión de Cristo. Es claro que, desde la perspectiva histórica, el divino redentor se arriesga a cumplir con las escrituras y representar públicamente un papel, ya escrito y representado muchas veces en los templos de Misterios de todo el mundo. Se atreve a representar en vivo tal papel con todas sus consecuencias. Sin embargo, desde la perspectiva esotérica gnóstica más profunda, no podemos obviar que si bien es cierto, este atrevimiento de los iniciados de esa época fue el que produjo que no se olvidara y quedara grabado hondamente en la memoria colectiva de la humanidad; más importante es que nos resolvamos a vivir el Drama cósmico en nosotros mismos.

Los hechos del día

En el Evangelio se lee que: “Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el galileo. Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También este estaba con Jesús el nazareno. Pero él negó otra vez con juramento: No conozco al hombre. Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente. (Mt 26:69-75)

En su obra “Las Tres Montañas”, Samael Aun Weor, explica la negación de Pedro: “Cuando el Hierofante «Patar» o Pedro se olvidó de sí mismo, negó al Cristo Intimo tres veces. Pedro, Petra o Piedra, era el propio hierofante o el intérprete en fenicio, y de aquí la famosa frase evangélica: «Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia» (nuestro templo interior). Más adelante explica lo siguiente: “Incuestionablemente, «derramar el Vaso de Hermes», prostituir la Piedra de la Verdad, equivale a negar al Cristo”. Entra en escena el gallo, que canta tres veces inmediatamente Pedro niega por tercera vez al Señor. El gallo o gaio nos recuerda el santo IAO y resulta profundamente significativo. Con su canto antes del amanecer, nos llama al despertar. El gallo es el ave consagrada a Mercurio, el dios Mercurio y por ende al mercurio de la filosofía secreta; lo que nos lleva a reconocerle como símbolo de la vitalidad, fortaleza, poder, potencia sexual, que en su aspecto positivo se expresa en los gallos de pelea, siempre castos y poderosos. En su aspecto negativo, se corresponde con el gallo fornicario, que derrocha su energía creadora en todo el gallinero, como ocurre con muchos hombres fornicarios que solo saben acostarse con las mujeres y mancharlas rápidamente porque no saben conservar su energía creadora. Es el símbolo del Abraxas o Nus, la voluptuosidad sexual trascendente.

Aparecen entonces los enemigos del Señor, que en su aspecto externo se corresponden con los espiritualistas de la época en la que vive el iniciado. En su aspecto íntimo se corresponden con los elementos indeseables de conducta, el Ego, que se atreve a llevar a juicio al Redentor.

El juicio del Señor

En su obra “Las Tres Montañas”, Samael Aun Weor, transcribe pasajes del Evangelio relativos al juicio del Señor y los va comentando a continuación: «Y trajeron a Jesús al sumo sacerdote: Caifás (el demonio de la mala voluntad) y se juntaron a él todos los príncipes de los sacerdotes (las autoridades oficiales de este mundo) y los ancianos (las personas muy respetables y llenas de experiencia) y los escribas (los intelectuales)».

«Y los príncipes de los sacerdotes y todo el Concilio buscaban testimonio contra Jesús (el interno salvador), para entregarlo a la muerte, mas no lo hallaban. Porque muchos decían falso testimonio contra él, mas sus testimonios no concertaban. Entonces, levantándose unos, dieron falso testimonio él, diciendo: «Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo que es hecho de mano (refiriéndose al cuerpo animal) y en tres días edificaré otro hecho sin mano» (el cuerpo espiritual, el to soma heliakón).

«Más ni aun así se concertaba el testimonio de ellos. Entonces, el sumo Sacerdote (con su mala voluntad), levantándose en medio preguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes algo? ¿Qué atestiguan estos contra ti? Mas él callaba y nada respondía:» (El silencio es la elocuencia de la sabiduría). El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo de Dios?» (El segundo Logos).

«Y Jesús le dijo: Yo Soy (Él Es), y veréis al Hijo del Hombre (a todo verdadero cristificado u osirificado) sentado a la diestra de la potencia de Dios (el primer Logos), y viniendo en las nubes del Cielo. Entonces, el sumo sacerdote (el demonio de la mala voluntad) rasgó sus vestiduras y dijo: ¿Qué más tenemos necesidad de testigos?

«Oído habéis la blasfemia: ¿Qué os parece? Y ellos todos lo condenaron a ser culpado de muerte. Y algunos comenzaron a escupir en él, y cubrir su rostro, y darle bofetadas, y decirle: profetiza. Y los servidores le herían de bofetadas. Y luego por la mañana, habiendo tenido consejo los príncipes de los sacerdotes con los ancianos y con los escribas, y con todo el concilio, llevaron a Jesús atado, y le entregaron a Pilatos. Y Pilatos (el demonio de la mente) le preguntó: ¿Eres tú el rey de los judíos? Y respondiendo él, le dijo: tú lo has dicho».

«Y los príncipes de los sacerdotes (las autoridades de este mundo) le acusaban mucho. Y le preguntó otra vez Pilatos, diciendo: ¿No respondes algo? Mira de cuantas cosas te acusan». (Al Cristo interno lo acusan todas las gentes, hasta aquellos que se dicen sus seguidores).

«Mas Jesús (el Cristo íntimo), ni aún con eso respondió. (Repito: el silencio es la elocuencia de la sabiduría). Pilatos (el demonio de la mente) se maravillaba». «Empero, en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen. Y había uno que se llamaba Barrabás (el demonio de la perversidad que cada cual lleva dentro), preso con sus compañeros de motín que habían hecho muerte en una revuelta». (Porque el Ego es siempre homicida y malvado).

«Y viniendo la multitud, comenzó a pedir hiciese como siempre les había hecho. Y Pilatos les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos? Porque conocía que por envidia le habían entregado los príncipes de los sacerdotes (las autoridades de todo tipo). Mas los príncipes de los sacerdotes incitaron a la multitud, que les soltase antes a Barrabás». (Las autoridades de todo tipo defienden al Ego. Ellas dicen: primero yo, segundo yo, tercero yo).

«Y respondiendo Pilatos, les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga del que llamáis rey de los judíos? Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale! (¡Crucifixia! ¡Crucifixia! ¡Crucifixia!)».

En el juicio del Señor, hay también una representación simbólica de las pruebas a las que es sometido el aspirante que quiere alcanzar la iniciación. Explica el maestro en “Matrimonio perfecto de kínder”, lo siguiente: “Otra prueba también muy difícil de pasar es la llamada «Prueba de Justicia», pues en ella le toca vivir como Cristo ante Pilatos y ante Caifás: el discípulo se verá acusado por sus mismos amigos más queridos y apreciados ante los jueces del tribunal de Justicia, y si protesta es porque todavía le falta prepararse”.

Jesús ante Herodes

En el Evangelio de Lucas, capítulo 23, se lee «Entonces Pilato, oyendo decir, Galilea, preguntó si el hombre era galileo. Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén. Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal. Y le hacía muchas preguntas, pero él nada le respondió. Y estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándole con gran vehemencia. Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndole de una ropa espléndida; y volvió a enviarle a Pilato. Y se hicieron amigos Pilato y Herodes aquel día; porque antes estaban enemistados entre sí».

Respecto de estos pasajes del Drama Cósmico explica el Verbo de Dios que “cuando el oficiante católico va desde el lado de la epístola al lado del evangelio, para unos es la ida de Cristo de Herodes a Pilatos, y para otros es el paso de los gentiles a los judíos. Pero en realidad es el paso de un mundo a otro, después de la desencarnación”. Acerca de Herodes, el tetrarca que ebrio de lujuria aceptó la petición de la despechada Salomé de que le entregara en bandeja la cabeza del Bautista; Samael Aun Weor, explica en “El Misterio del Aureo Florecer”, lo siguiente: “Y que ningún varón presuma de perfecto porque en cada uno se oculta un Herodes. Matar es evidentemente el acto más destructivo y de mayor corrupción que se conoce en el planeta Tierra. Escrito está en el libro de todos los misterios que no solo se mata con puñales, armas de fuego, horca o veneno, son muchos los que matan con una mirada de desprecio, con una sonrisa irónica o con una carcajada; con una carta o con la ingratitud y la calumnia. En verdad os digo que el mundo está lleno de uxoricidas, matricidas, parricidas, fratricidas, etc., etc., etc. Es necesario amar mucho y copular sabiamente con la adorada si es que en verdad queremos reducir a polvareda cósmica el diablo homicida, mediante la lanza omnipotente de Eros”.

En la conferencia titulada Rigor esotérico de la Semana Santa, Samael Aun Weor, explica que: “Hermanos: recuerden que multitudes de personas, multitudes de gentes, piden la crucifixión del Señor, todas esas multitudes que gritan “¡Crucifixia! ¡Crucifixia!”, no son las de hace 1977, ¡no! Esas gentes que piden la crucifixión del Cristo, están dentro de nosotros mismos, repito, aquí y ahora, son los agregados psíquicos inhumanos que en nuestro interior cargamos; son todos esos elementos psíquicos indeseables que llevamos dentro (los demonios rojos de Seth), viva personificación de todos nuestros defectos de tipo psicológico. Son ellos los que gritan: “¡Crucifixia! ¡Crucifixia! ¡Crucifixia!” Y el Señor es entregado a la muerte. ¿Quiénes le azotan? No son acaso las “multitudes” que llevamos en nuestro interior ¿Quiénes le escupen? ¿No son todos esos agregados psíquicos que personifican nuestros defectos? ¿Quiénes ponen sobre Él la corona de espinas? ¿No son acaso todos esos engendros del Infierno que nosotros hemos creado?”.

Los tres traidores

En las tradiciones de los masones, se habla de los tres traidores que asesinaron a Hiram Abif, el arquitecto del templo de Salomón. Esos tres traidores intervienen también en el Drama Cósmico. Ellos están representados por Judas, Pilatos y Caifás. En su obra El Parsifal develado, Samael Aun Weor, explica al respecto: “Es ostensible que el primer alevoso es ciertamente el asqueante demonio del deseo. Es incuestionable que el segundo infiel es el demonio horripilante de la mente. Resulta patético, claro y definido el tercer traidor, el vil demonio de la mala voluntad. Judas es el primero, aquél que vende al Cristo secreto por treinta monedas de plata. Pilatos es el segundo; siempre se lava las manos y se declara inocente, nunca se reconoce culpable. Caifás es el tercero; jamás hace la voluntad del Padre; aborreció al Señor y todavía le sigue aborreciendo”. Esos tres traidores reciben diferentes nombres. Entre los masones, los tres traidores de Hiram Abif reciben a veces los nombres de Sebal, Hortelut y Stokin y a veces, los nombres de Apopi, Hai y Neft. Son las tres furias, las tres gorgonas de la mitología griega.

En la conferencia: Rigor esotérico de la Semana Santa, afirma también: “Los tres traidores que crucifican al Cristo, que lo llevan a la muerte, están dentro de nosotros mismos. Los masones los conocen, los gnósticos también los conocemos: Judas, Pilatos y Caifás. Judas es el demonio del deseo que nos atormenta. Pilatos, es el demonio de la mente, que para todo tiene disculpas y Caifás, es el demonio de la mala voluntad, quien prostituye el altar. Estos son los tres traidores que entregan al Cristo por treinta monedas de plata. Las treinta monedas representan todos los vicios y pasiones de la humanidad. Cambian al Cristo por las botellas en la cantina, cambian al Cristo por el prostíbulo o por el “lecho de Procusto”, cambian al Cristo por el dinero, por las riquezas, por la vida sensual, lo venden por treinta monedas de plata”.

Juan y Pedro

En el “Mensaje supremo de Navidad 1967-1968”, Samael Aun Weor explica el profundo significado esotérico de Juan y de Pedro. “JUAN, I. E. O. U. AN. El verbo mismo, recuesta su cabeza en el corazón del gran kabir Jesús como diciendo: “el amor se alimenta con amor”. La crucifixión del hierofante Pedro está indicándonos el trabajo con la piedra bruta. Fue necesario que Patar muriera crucificado con la cabeza hacia abajo y los pies hacia arriba, para indicarnos el descenso a la novena esfera, al noveno círculo del infierno dantesco. Juan el Verbo vela acurrucado en el fondo del arca aguardando el instante de ser realizado.

Nadie puede trabajar en el camino de Juan sin haber antes andado por el camino de Pedro. La clave fundamental del camino de Pedro es el maithuna. En el camino de Juan el acto sexual está absolutamente prohibido. Entre el camino de Pedro y el camino de Juan existe un abismo. Es indispensable establecer un puente sobre el precipicio para unir los dos caminos. Es urgente colgar, ahorcar a Judas en el puente. Judas es el yo pluralizado, el mí mismo, que traiciona al Cristo íntimo de momento en momento. Dante en su Divina Comedia coloca a Judas dentro de la boca de Lucifer, agitando fuera tan sólo las piernas. Judas, la legión lunar de yoes-diablos que todo animal intelectual lleva dentro de sí mismo, está compuesto por las granulaciones del fuego luciferico o fohat negativo”.

Cada uno de los apóstoles de Jesús, tiene una responsabilidad, un trabajo específico, un papel en el Drama Cósmico. En la develación a la Pists Sophia, Samael Aun Weor, devela el trabajo que en cada uno de nosotros, realiza los apóstoles. Cada uno de los apóstoles, se encuentra dentro de nosotros mismos. Son partes autónomas de nuestro propio Ser. Pedro es el hierofante de los misterios sexuales, es esa parte auto-consciente de nuestro Ser interior profundo relacionada con los misterios del sexo, Pedro, muriendo crucificado con la cruz invertida y la cabeza hacia abajo, nos está indicando la necesidad de bajar a la Novena esfera, el sexo, para trabajar con el fuego y el agua. Las tres letras radicales de Pedro Patar son las siguientes: «P-T-R». Pedro tiene poder para abrir o cerrar las puertas de los cielos en nosotros y dentro de nosotros. Pedro tiene las llaves del Reino. En el sexo está el poder secreto que abre o cierra las puertas del Edén. La energía sexual, correctamente orientada, abre las puertas del Paraíso. La energía creadora, equivocadamente orientada, cierra las puertas del Paraíso. El azufre y el mercurio son las dos llaves del Reino. Estas dos llaves, la uno de oro, la otra de plata, en manos de Pedro, hacen Cruz

El Viacrucis

 Después del juciio, el Señor es condenado a muerte e inicia el Viacrucis. Aparece en escena Simón de Cirene, el Cireneo, de gran significado esotérico. Ya hemos analizado que el nombre Simón, se asocia a la semilla, la energía creadora, fundamental para realizar el trabajo final de la Auto realización íntima del Ser, en el Viacrucis. Sobrevienen acontecimientos extraordinarios, como el paño sagrado de la Verónica, en el cual queda grabado el rostro del Maestro y que se corresponde simbólicamente con la cristificación del alma humana o cuerpo de la voluntad consciente. El Señor de perfección, es despojado de sus vestiduras y se le coloca el manto púrpura (generalmente de color rojo), en señal evidente que ha llegado a la tierra del color rojo, el final de la Gran obra. Al final del Viacrucis, el desenlace esperado.

La crucifixión

Hay que entender el oculto significado de la crucifixión del Señor. En el Matrimonio Perfecto, el maestro explica lo siguiente: “Necesitamos crucificar todos los afectos humanos. Abandonar todo aquello que signifique pasión carnal. Esto es dificilísimo. El pasado grita, clama, llora, suplica… esto es terriblemente doloroso. El superhombre es el resultado de una tremenda Revolución de la conciencia. Aquellos que creen que la evolución mecánica de la Naturaleza nos convierte en maestros, están absolutamente equivocados. El maestro es el resultado de una tremenda Revolución de la conciencia”. Más adelante explica: “En el sentimiento existen afectos que deben ser crucificados, emociones que deben ser cuidadosamente estudiadas y en general todo un mecanismo de acciones y reacciones que fácilmente se confunden con las actividades de la mente”.

Explica además el maestro que: “Cada uno de sus vehículos internos debe ser crucificado y estigmatizado. Los estigmas se le van dando al hombre según sus merecimientos. Cada estigma tiene sus pruebas esotéricas. Los primeros estigmas que se reciben son los de las manos, y las pruebas para recibirlos son muy dolorosas”. En forma similar, en su obra “Los misterios mayores”, explica que: “La mente es el animal más rebelde que tenemos dentro, y tenemos que crucificar esa mente en el altar del sacrificio. La mente es la guarida del deseo y de la maldad”.

En la conferencia titulada Rigor esotérico de la Semana Santa, Samael Aun Weor, explica que: “El Señor es elevado al Calvario y sobre las cumbres majestuosas del Calvario dirá: “El que en mí cree nunca estará en tinieblas. Mas, tendrá la lumbre de la vida. Yo soy el pan de vida, Yo soy el pan vivo; el que come mi carne y bebe mi sangre, tendrá la vida eterna y Yo le resucitaré en un día postrero. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí mora y yo en él”. El Señor no guarda rencores para nadie… “¡Padre mío, en tus manos encomiendo mi Espíritu!” Pronunciada esta gran palabra, no se escucharán sino rayos y truenos en medio de grandes “cataclismos interiores”. Cumplida esta labor del espíritu del fuego, será depositado el Cristo (o el “Chrestos”, el Christus, Visnú, el que penetra) en su sepulcro místico”.

En lo alto de la cruz se inscribe su causa: INRI, que no solo tiene un significado profano; sino que tiene un oculto simbolismo. Ignis Natura Renovatur Integram (El fuego renueva incesantemente a la Naturaleza). In Necis Renascor Integer (En la muerte renacer intacto y puro). En la conferencia titulada Rigor esotérico de la Semana Santa, Samael Aun Weor, explica que: “Así, quienes quieran llegar a ser magos en el sentido trascendental de la palabra, tienen que aprender a relacionarse consigo mismos, con cada una de las doce partes del Ser y esto solo es posible, quemando con el INRI los agregados psíquicos que en nuestro interior cargamos. En tanto el Ego exista en nosotros, las correctas relaciones con todas y cada una de las partes de nuestro Ser, resultará imposible. Pero si nosotros incineramos el Ego, entonces sí podremos establecer correcta relaciones consigo mismo y con cada uno de los doce que en nuestro interior existen”.

En su obra “Los Misterios mayores”, Samael Aun Weor, explica lo siguiente: “A Cristo lo crucificaron entre dos ladrones. Casi todas las organizaciones explotan al Cristo. Unas lo explotan con buenas intenciones y otras lo explotan con malas intenciones, esos son el buen y mal ladrón”. Explica además el maestro que “Hay multitud de órdenes, logias, escuelas y centros espiritualistas, unos siguen al buen ladrón y otros al mal ladrón. Hay también multitud de religiones que se han enriquecido con la sangre del Cristo”.  Multitud de organizaciones religiosas viven del Cristo. Explotan la sangre del mártir del Calvario. Todas esas gentes explotan al Cristo. Unos siguen al buen ladrón y otros al mal ladrón”.

En el Catecismo gnóstico se explica que: “La cruz para los gnósticos no es en modo alguno un símbolo convencional sino la representación de una Ley invariable, la cual cubre toda la gama, todos los hechos de la Naturaleza, sin excepción alguna. El que conozca los fundamentos de la química sabe que la reacción de loa elementos solamente se sucede al cruzarlos unos con otros, por ejemplo: la formula química del agua H2-0, es sencillamente el cruzamiento de dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno de tal suerte que el agua, precioso fluido indispensable a la vida orgánica, es el resultado de la cruz. El poder para producir agua, está en la cruz del hidrógeno y el oxígeno”.

“La armonía en la marcha de un sistema de mundos, depende del punto magnético crucial, donde las dos fuerzas centrífuga y centrípeta se hallan equilibradas. De tal suerte que el poder que sostiene los mundos, está en la cruz magnética de los espacios. Una célula masculina llamada zoospermo, se cruza con una célula femenina llamado óvulo y de esta cruz resulta el ente humano. De tal suerte que el hombre es el resultado de la cruz del zoospermo masculino y el óvulo femenino”.

“Nada puede venir a la existencia sin el poder de la cruz. Un sincero e ideal apretón de manos, cruza y armoniza el afecto mutuo de dos personas. Así que la cruz en el estrechón de manos, hace vivo el afecto entre dos almas. Por la calle marcha un joven apuesto y se encuentra con una preciosa damita, se cruzan sus miradas y de esta cruz prodigiosa, sutil e impalpable, pero real en su poder mágico, nace un afecto, nace un amor que organizará un hogar y producirá efectos asombrosos, como son la multiplicación de la especie, la grandeza de una patria y quizás la aparición de un genio que haga aumentar el progreso de la ciencia, o de la filosofía para mejorar al mundo. De tal suerte que la cruz magnética de las miradas, muestra y demuestra que el poder está en la cruz. Una semilla es introducida en la tierra y al cruzar su poder con los elementos químicos que constituyen la estructura del planeta, se producen árboles, flores, semillas y frutos que aumentan multiplicando la especie ad infinitum; de tal suerte que el poder está en la cruz”.

“Sin la cruz, no existe nada nuevo, ni se podría transformar lo antiguo, de tal suerte que los Gnósticos, sabios por excelencia, saben exactamente el valor de la cruz y le rinden culto, no fundamentados en ninguna creencia, sino en un saber absoluto e inmediato; los gnósticos son místicos de la verdad y deseosos de saber todas las cosas, dejando al margen como cosa inútil, toda creencia, pues ésta hace al hombre estulto, estúpido e inconsciente; y de la estupidez y de la inconsciencia, se valen los audaces para gobernar y dirigir a las inocentes muchedumbres, que cual corderos siguen a Jefes tan estúpidos e inconscientes, como ellos mismos”.

“La cruz es la razón de ser de todos los hechos de la Naturaleza, y en esta ley no existen excepciones. Cuando alguien expone una idea acerca de algún aspecto filosófico, social o científico, esta Idea se cruza con las que poseen los que escuchan y así se producen nuevas reacciones, tanto sea para hallar la verdad que el conferenciante exponga, o bien para rechazar sus pretensiones de sabio; si sus conocimientos no están bien fundamentados. De tal suerte que en el cruzamiento de las ideas, se prueban las inteligencias y se descubren las verdades, eliminando lo erróneo. La mirada se cruza con algún ser u objeto, y en este cruce se obtiene experiencia acerca de los seres y de las cosas”.

“Las sustancias proteicas de los alimentos que ingerimos, al ser cruzadas con nuestra vida fisiológica celular producen cruciales reacciones para renovar la vida de la célula gastada y crear otra nueva; Si la sustancia no conviene a nuestro organismo, la cruz bioquímica de la sustancia, con las secreciones de los órganos Internos específicos, producen reacción para ser eliminados oportunamente del organismo”.

“La cruz encierra el misterio de todos los poderes imaginables, ya sean éstos físicos, intelectuales o morales. No hay ninguna persona que filosófica, científica y racionalmente, pueda hallar algún hecho que no dependa del poder de la cruz. Así, una vez más, podemos afirmar enfáticamente que el poder está en la cruz y que la cruz natural y científica de los Gnósticos, nada tiene que ver con creencias, ni con instrumentos de tortura de ninguna naturaleza”.

“La cruz de los Gnósticos es el poder del Universo construyendo átomos, moléculas, células, órganos, organismos, mundos y sistemas de mundos. Como en el aspecto intelectual, es la cruz de las ideas, la que produce nuevos estados de conciencia; en el aspecto moral o sensitivo, es la cruz el poder que causa todas las sensaciones maravillosas que ennoblecen y dignifican el alma; al cruzarse las melodías musicales, con la capacidad auditiva del ser psicofísico de las que escuchan, se produce una bella eclosión en la sensibilidad del alma y así la armonía interior resulta de esa preciosa cruz de los sonidos; al cruzarse la vista, con una belleza natural, como una flor, o una bella mujer, aparecen en el alma sentimientos de divina inspiración, que hacen descubrir a la conciencia los íntimos resortes de la perfección, que se encuentran en la armonía de las formas; al cruzarse el pensar con el sentir, el ser humano se encuentra no solamente en perfecta armonía, sino con suficiente capacidad para acometer con éxito la labor en la cual está empeñado”.

«Hay que aprender a pensar como el filósofo y a sentir como el artista», pues reuniendo en preciosa amalgama crucial el elevado pensamiento del filósofo, la sensibilidad divina del artista, surge el encantamiento mágico del alma del verdadero Superhombre. Esta cruz del pensar y del sentir, en perfecta concordancia y armonía, es lo que permite desarrollar el lado místico y espiritual de la existencia. ¡Bendita y divina cruz, en tu preciosa estructura se hallan ocultos todos los misterios de la Naturaleza y de la Vida!”

 En el libro: “Las siete palabras”, El avatar de la Era de Acuario, explica que: “las siete palabras terribles del Calvario, que le dan poder al maestro sobre los siete grandes planos cósmicos. Estas siete palabras están escritas con caracteres de fuego en las siete columnas del templo terriblemente divino de la sabiduría. Las siete palabras corresponden a los siete grados del poder del fuego, y a las siete lenguas de fuego ardiente del Dragón de la sabiduría. Las siete palabras hacen entonces al iniciado omnipotente y poderoso”. Una de esas terribles palabras: “Helí Lamá Sabaktani”, es frase del idioma ritual maya que utilizó Jesús en su paso por Tierra Santa. Significa: “Ahora hundirme en la prealba de tu presencia”; palabras que sintetizan el paso trascendental de la vida a la muerte.

 En los estudios gnósticos se aprende que hay varias clases de muerte. La primera es la muerte de cuerpo físico, la defunción, el fallecimiento o la desencarnación del alma, de la Esencia maravillosa. Otra es la muerte segunda, el “lloro y el crujir de dientes”, en los mundos infiernos destinada para los decididamente perdidos y para aquellos que de acuerdo con las leyes de número, medida y peso o ley del Karma, han sido juzgados y sentenciados al abismo. Pero hay, un tipo de muerte especial, es la muerte para la resurrección. Al respecto, el Buda Maitreya, explica en su obra: “Magnus Opus”, lo siguiente: “Hay otra muerte. Esta tercera clase de muerte, es para los nirmanakayas, que ya recibieron el elixir de larga vida. En este caso, los ángeles de la muerte no rompen el cordón plateado”. Explica además el Avatara que eso es lo que hizo Jesús para lograr la Resurrección.

“Al tercer día Jesús vino en cuerpo astral ante el santo sepulcro. Entonces, invocó a su cuerpo, el cual yacía entre el sepulcro. Lo acompañaron las santas mujeres, los ángeles de la muerte, los señores del movimiento, los señores de la vida, etc. Y ese cuerpo fue tratado por las santas mujeres con drogas y esencias aromáticas. Ellas vinieron en cuerpo astral. Obedeciendo órdenes supremas, el cuerpo se sumergió dentro del plano astral. ¡La tumba quedó vacía!… Después de todo esto, el cuerpo penetró dentro del maestro, por la corona (de su cerebro astral) o sea por la glándula pineal. ¡Y así fue como el maestro quedó dentro de su cuerpo! Después se apareció a los discípulos de Emaús. Les comprobó su resurrección cenando con ellos. Se apareció también a los once, y Tomás el incrédulo, ¡pudo introducir su dedo por entre las heridas del Señor! Hoy en día, el maestro vive en el país secreto, en el Shambala oriental. Ese país está en estado de jinas. Allí vive el maestro con su cuerpo físico resucitado”.

En su obra: “Misterios Mayores”, explica el maestro Samael que uno de los que intervino en el prodigio de la Resurrección de Jesús, fue Ehecatl, dios del viento, entre los aztecas: “Ehecatl dios del viento entre los aztecas, intervino en la resurrección del Cristo Jesús; el día tres entró en la tumba de Jesús y clamó con gran voz: Jesús levántate de entre tu tumba, con tu cuerpo. Ehecatl indujo en el cuerpo de Jesús la actividad y el movimiento. Ehecatl es un ángel precioso, y espíritu del movimiento: los señores del movimiento regulan todas las actividades del movimiento cósmico.

 La cuaresma

Después de la Resurrección, el Señor pasa 40 días simbólicos entre sus discípulos, antes de su Ascensión. En su obra “Las siete palabras”, el Kalki Avatar, comenta que: “Se dice que después de la Resurrección, Cristo tuvo que descender a los infiernos para sacar de allí a las almas de nuestros primeros padres: Abraham, Jacob, etc. Esto es un símbolo viviente de lo que tiene que vivir el iniciado después de su resurrección”. El descenso final a los infiernos conlleva un trabajo supremo contra el Yo, contra el sí mismo, contra el Ego. Al respecto, el maestro explica: “Allí nos encontramos con los antiguos colegas del mal, y ellos entonces se burlan de nosotros y nos atacan incesantemente. Allí tenemos que vivir, o mejor dijera, revivir, todas aquellas escenas tenebrosas del pasado, y así cortamos las raíces que unen el árbol de nuestra vida a los abismos del mal”.

Explica además el maestro que la auténtica Cuaresma, no debe celebrarse antes de la crucifixión, es decir, después de Carnaval y desde el Miércoles de Ceniza, sino después de la crucifixión. Sigue explicando el maestro el trabajo del iniciado durante la santa cuaresma: “Durante esta santa cuaresma, el Iniciado no siendo un demonio, está rodeado de demonios. Por ello es que cuando María Magdalena, después de exclamar: «¡rabboni, rabboni!», quiso tocar al maestro, dísele Cristo: «No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; más ve a mis hermanos, y diles: subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios» (Vers. 17, Cáp. XX, San Juan). Así pues, Cristo le dijo a María Magdalena: «No me toques», porque el cuerpo astral del maestro estaba rodeado de demonios”. También durante la Cuaresma, es decir, después del equinoccio de primavera y a partir de Jueves Santo, se recomienda los ayunos y semi ayunos con fines espirituales y la abstinencia sexual. Esto se debe también a que las fuerzas de Enoch están fuertemente activas en la Naturaleza y se depositan en la carne animal.

Consecuencias de la crucifixión de Jesús

En Los misterios mayores, el maestro explica el triste papel que jugó el pueblo judío y su gravísimo error de crucificar a Jesús. “El pueblo de Israel fue escogido para rodear al maestro y redimir al mundo: así se comprende por qué ese pueblo tuvo tantos profetas y tantos santos. Sobre los muros invictos de Sión resplandeció la gloria de Salomón hijo de David rey de Sión. Sobre los muros de Jerusalén resplandeció la faz de Jehová. Sobre las calzadas de Jerusalén brillaron llenos de luz Isaías, Samuel, Jeremías, Ezequiel y muchos otros; ese fue el pueblo escogido para acompañar al Señor. Desgraciadamente en la hora suprema de la prueba final libertó a Barrabás y crucificó al Cristo, su mesías prometido. Cuando el pueblo tuvo que escoger entre el Cristo y Javhe, crucificó al Cristo y adoró a Javhe, que es el jefe de la logia negra. Javhe es un ángel caído, el genio del mal, un demonio terriblemente perverso.

Así fue como el pueblo de Judá crucificó a su Cristo prometido; así fracasó el pueblo de Israel; así fue como se hundió en el abismo el pueblo que había sido escogido para difundir la sabiduría crística por toda la faz de la Tierra, ahora ese pueblo sigue a Javhe y está totalmente fracasado; Ese es el pueblo que traicionó a su maestro y lo crucificó. Si no hubiera sido crucificado el Señor otra hubiera sido la suerte del mundo occidental, ahora tendríamos sublimes rabies iluminados por todas partes predicando el esoterismo crístico.

El esoterismo crístico, la Cábala secreta judía y la santa alquimia unidos, hubieran iluminado y transformado al mundo totalmente. Los misterios de Levi hubieran resplandecido con la luz del Cristo. La Gnosis hubiera brillado esplendorosamente en todas partes. El mundo, no hubiera caído entonces en el cristianismo muerto… Nos hubiéramos salvado de las horribles tinieblas de la edad negra. Desgraciadamente fracasó el pueblo escogido y toda la humanidad se hundió en el abismo. Tembló la tierra terriblemente y se rasgó el velo del Sanctum Santorum en dos pedazos. Entonces el arca de la alianza quedó visible para todos como única esperanza de salvación; ese arca representa los órganos sexuales dentro de los cuales está el gran arcano, la magia sexual; la clave suprema de la redención.

Cerramos esta entrada con la siguiente frase de Samael Aun Weor: “Inútilmente habrá nacido Cristo en Belén si no nace en nuestro corazón también. Inútilmente habrá sido crucificado, muerto y resucitado al tercer día de entre los muertos, si no es crucificado, muerto y resucitado en cada uno de nosotros.

 

Débora, la Jueza y Profetisa

Jueces 5:12 ¡Despierta, Débora, despierta! ¡Despierta, despierta y canta la canción!

Salmo 119:103 Tu palabra es dulce a mi paladar, más que la miel en mi boca.

 

Proverbios 24:13 Hijo mío, come la buena miel; sabe dulce la miel del panal.

En la Biblia hebrea, hay escasas referencias a la mujer símbolo, a la mujer extraordinaria, capaz de levantarse y dirigir a todo un pueblo. Una de esas mujeres portentosas de la Biblia es Débora, única mujer que registra la historia bíblica con liderazgo y facultades extrasensoriales. A la luz de la Exégesis gnóstica, haremos un acercamiento a la semblanza y simbología oculta encerrada tras la historia de Débora

Débora fue profetisa y jueza de Israel, mujer de Lapidot. Acostumbraba sentarse bajo una palmera, entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín. Es continuadora del matriarcado de Israel.

Más que estudiar al personaje histórico, la Gnosis eterna y universal, enseña que cada pasaje y personaje bíblico se encuentra íntimamente relacionado con el ser humano que esté dispuesto a liberarse de las cadenas de dolor, enfermedad y desolación que esclavizan a la humanidad. Constituyen relatos didácticos para encontrar el camino de retorno a casa, al paraíso perdido, al encuentro con lo divinal. Desde esta perspectiva, el nombre de Débora significa abeja o avispa, por sus instintos ordenados. En consecuencia, posee los atributos de este extraordinario insecto. En el arquetipo de la Diosa de cada mujer, de las mujeres de la Biblia, el carácter de Débora y su manera de ser resulta similar al de las abejas o avispas: disciplinada, trabajadora, ordenada aguerrida, dispuesta a dar la vida por su colmena, por su tribu, por su pueblo. De allí que sus atributos sean los de una mujer laboriosa, sagaz y de gran utilidad para su pueblo, dulce para sus amigos y dolorosa para sus enemigos. Hay que estudiar el simbolismo de las abejas, para entender el mensaje oculto de Débora, como mujer trabajadora, como una abeja, una reina abeja.

Las abejas, esas pequeñas e incansables obreras, capaces de hacer grandes construcciones geométricas (la gran Obra), simbolizan a la Esencia maravillosa, que de flor en flor, va acumulando experiencias que le permitirán retornar a la colmena, al panal con suficiente polen para fabricar el sagrado alimento de la miel; lo que nos habla del despertar, la iluminación; mediante la experiencia del ciclo y que nos permite volver al punto de partida original. Para los antiguos egipcios, la abeja, simbolizaba el alma y estaba asociada a Ra (el Sol). Para san Bernardo, las abejas… son imagen de las almas que saben y pueden elevarse con las alas de la contemplación, que se separan, por decirlo así, de sus cuerpos, igual que el industrioso insecto abandona su colmena para volar hasta el jardín de las celestiales voluptuosidades. Allí encuentran reunidas todas las flores como el más rico de los tesoros, y saborean sus ricas delicias.

La miel de abejas, aparte de sus maravillosas propiedades como alimento sagrado, fue utilizada antiguamente en ceremonias iniciáticas. Así en el culto a Mitra, los sacerdotes daban a probar miel a los iniciados y les hacían lavar las manos con miel. Para los antiguos persas, la miel era parte de la composición del celeste Soma (la bebida sagrada, evidente símbolo del ens seminis, de la energía creadora). En el Rig Veda las abejas ofrecen su miel a los Ashwins, y Krishna lleva una abeja azul en la frente. En la mitología de Creta, el dios supremo nacido de la Tierra Madre (Deméter Ceres) fue alimentado en una gruta por una princesa cretense con la leche de Amaltea y la miel de la reina abeja Melisa (cuyo significado, también, es abeja).

Otro aspecto, no menos importante en la simbología asociada a la abeja, está relacionado con su aguijón y su capacidad como arma de guerra, para vencer al enemigo. Muchas personas, por descuido, por accidente han sido víctimas mortales de un ataque de enjambre de abejas. En el Popol Wuj, libro sagrado de los maya-quichés de Guatemala, se narra cómo, los hombres de maíz vencen a sus enemigos con el sabio uso de enjambres de abejas simbólica enseñanza de la muerte mística, de la eliminación del Ego o yo pluralizado.

El nombre de Débora, también tiene como raíz la palabra hebrea  דבר  (Dabar) que significa palabra, aconsejar, cosa, anunciar, añadir, declarar, someter etc. Esto nos habla aún más de su personalidad, por la cual sin duda fue puesta como juez y profetiza de Israel, como iniciada que maneja la magia del verbo, el poder de la palabra. Es indudable que “Al que sabe, la palabra da poder, nadie la pronunció, nadie la pronunciará, sino solamente aquél que la tiene encarnada”. Por eso se lee en los primeros versículos del Evangelio de Juan: «En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios».

Los comentaristas hebreos afirman que cuando en el Tanaj (el Antiguo Testamento), se dice “mujer de Lapidot” no precisamente se refiere a esposa de Lapidot. Es probable que al mencionar “eshet Lapidot” sea más en el sentido de cualidad que de un nombre propio. La palabra Lapidot significa “llamas”. Es el plural de la palabra “Lapidáh” que significa llama, antorcha o encendido. Entonces “mujer de llamas” puede ser una descripción de su carácter, de sus cualidades, logros y realizaciones espirituales. Toda la frase junta “Deborah, profetisa, mujer de Lapidot” nos dice qué tipo de profetiza es: tenaz, fuerte, con voluntad de fuego, inclaudicable, llena del fuego del espíritu, capaz de llevar a cabo la voluntad del Padre que está en secreto.

Aunque mujer de lapidot pudiera referirse a “esposa de Lapidot”, la interpretación rabínica relaciona a Lapidot con Barac, cuyo nombre significa “rayos”, puede ser considerado un sinónimo de Lapidot. De esta manera, el Tanaj, nos estaría mostrando, tanto su carácter como de quién es esposa, o sea de Barac. Sin embargo, Barac pertenece a otra Tribu (y la Toráh –el Pentateuco- establecía el matrimonio dentro de la propia Tribu). Y aparentemente, él vive en otro lugar, en el norte de Israel, pues ella lo mandó a llamar desde su ciudad. Este hecho hace que la definición “mujer de llamas” sea aún más significativa, porque ella es colocada en una posición equivalente a la del comandante en jefe del ejército, que en realidad, él toma órdenes de ella, como se lee en el libro de Jueces; que de acuerdo con la cosmovisión gnóstica, la batalla entre los ejércitos de Sísara y de Débora, nos hablan de las guerras eternas, como aquella del Mahabarata hindú, entre las dos humanidades: una solar y una lunar. Esas dos humanidades se encuentran la psiquis de todo ser humano. Por un lado se encuentran las partes superiores del Ser, los valores, los virtudes, lo mejor de uno mismo: por el otro lado, se encuentran los elementos indeseables de conducta, los defectos de carácter, viva personificación de nuestros errores, el querido Ego. Hay que eliminar al Ego, incluido al jefe, al rey enemigo, el rasgo principal para cantar victoria.

“Después de la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová. Y Jehová los vendió en mano de Jabín rey de Canaán, el cual reinó en Hazor; y el capitán de su ejército se llamaba Sísara, el cual habitaba en Haroset-goim. Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, porque aquél tenía novecientos carros herrados, y había oprimido con crueldad a los hijos de Israel por veinte años”.

“Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot; y acostumbraba sentarse bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín; y los hijos de Israel subían a ella a juicio. Y ella envió a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: ¿No te ha mandado Jehová Dios de Israel, diciendo: Ve, junta a tu gente en el monte de Tabor, y toma contigo diez mil hombres de la tribu de Neftalí y de la tribu de Zabulón; y yo atraeré hacia ti al arroyo de Cisón a Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus carros y su ejército, y lo entregaré en tus manos? Barac le respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré. Ella dijo: Iré contigo; mas no será tuya la gloria de la jornada que emprendes, porque en mano de mujer venderá Jehová a Sísara. Y levantándose Débora, fue con Barac a Cedes. Y juntó Barac a Zabulón y a Neftalí en Cedes, y subió con diez mil hombres a su mando; y Débora subió con él”.

“Y Heber ceneo, de los hijos de Hobab suegro de Moisés, se había apartado de los ceneos, y había plantado sus tiendas en el valle de Zaanaim, que está junto a Cedes. Vinieron, pues, a Sísara las nuevas de que Barac hijo de Abinoam había subido al monte de Tabor. Y reunió Sísara todos sus carros, novecientos carros herrados, con todo el pueblo que con él estaba, desde Haroset- goim hasta el arroyo de Cisón. Entonces Débora dijo a Barac: Levántate, porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti? Y Barac descendió del monte de Tabor, y diez mil hombres en pos de él. Y Jehová quebrantó a Sísara, a todos sus carros y a todo su ejército, a filo de espada delante de Barac; y Sísara descendió del carro, y huyó a pie. Mas Barac siguió los carros y el ejército hasta Haroset- goim, y todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada, hasta no quedar ni uno”.

“Y Sísara huyó a pie a la tienda de Jael mujer de Heber ceneo; porque había paz entre Jabín rey de Hazor y la casa de Heber ceneo. Y saliendo Jael a recibir a Sísara, le dijo: Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor. Y él vino a ella a la tienda, y ella le cubrió con una manta.  Y él le dijo: Te ruego me des de beber un poco de agua, pues tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y le dio de beber, y le volvió a cubrir. Y él le dijo: Estate a la puerta de la tienda; y si alguien viniere, y te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? tú responderás que no. Pero Jael mujer de Heber tomó una estaca de la tienda, y poniendo un mazo en su mano, se le acercó calladamente y le metió la estaca por las sienes, y la enclavó en la tierra, pues él estaba cargado de sueño y cansado; y así murió. Y siguiendo Barac a Sísara, Jael salió a recibirlo, y le dijo: Ven, y te mostraré al varón que tú buscas. Y él entró donde ella estaba, y he aquí Sísara yacía muerto con la estaca por la sien.

 

23 Así abatió Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel. 24 Y la mano de los hijos de Israel fue endureciéndose más y más contra Jabín rey de Canaán, hasta que lo destruyeron.

Lapidot, es un nombre que da para mucho simbolismo. Ya se dijo que es el plural de “lapidáh”, que nos recuerda a las lápidas o piedras planas, cinceladas, buriladas, generalmente de mármol, granito o pedernal; utilizadas para hacer inscripciones, especialmente mortuorias: los epitafios. Los antiguos asociaron siempre a la piedra y a la cruz como instrumentos para producir el fuego. Por ese motivo, en el crismón del Cristianismo primitivo, el adorable dios Khristus (Xpistus, nombre latino de Cristo) deviene de arcaicos cultos al fuego. Las letras P (pira) y la X (cruz) significan el jeroglífico de producir el fuego. Para entender lo anterior, hay que tener presente que en la antigüedad, los instrumentos para producir el fuego, eran la piedra y la madera. Dos piedras de pedernal o dos trozos de madera frotados en cruz, producen fuego.

De allí se entiende mejor porque Débora es la “mujer en llamas”, una “hija del fuego”, del fuego sagrado, una gran iniciada de misterios mayores. Por eso también en Lapidot, encontramos las tres vocales sagradas, que forman el santo IAO, que nos recuerda al gallo (gaio ) de la pasión del Señor, que con su canto matutino nos habla del verbo y del llamado al despertar; pero también con su potencia sexual, nos habla de los misterios sexuales. IAO, nos recuerda también al osado Ícaro de la mitología griega. En las mitologías antiguas, muchos nombres de dioses, semidioses, héroes y mensajeros de los dioses, se encuentran asociados al sagrado IAO. La Biblia hebrea, no es la excepción.

En el libro de Ester, su tutor, Mardoqueo, es hijo de Yaír, Jair o Jairo (IAO), Ester y Mardoqueo´formaban parte de los descendientes de la deportación de Jerusalén a Babilonia, en tiempos del rey de Judá: Joaquín, del que también se esconden las tres letras santas. En dicha historia, Ester fue llevada al palacio real, bajo la vigilancia del eunuco Hegai [Hegay, Hegué, Hegue o Gai en las diferentes versiones bíblicas); es decir, el gallo, gaio o IAO sublime.

En Jueces 4:5, se lee: Y acostumbraba sentarse bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín; y los hijos de Israel subían a ella a juicio.

En dicho versículo, hay varios elementos importantes: la palmera se encuentra al sur de Efraín que ella elige para, desde allí, juzgar al pueblo. Es tan característico que ya lleva su nombre. Por otro lado, el texto nos dice que los hijos de Israel suben a ella a juicio, ellos acuden a ella, no ella a ellos. Eso nos habla que es de muy  alta estima en el pueblo de Israel; de la sabiduría con que el Padre la ha dotado para dirigir a Su pueblo con su palabra en un momento de falta de liderazgo en Israel; pero en lo más íntimo, hace referencia a la Diosa, al Eterno femenino, a la bendita madre Kundalini: Isis, María, Rea, Deméter, Ixquic; nuestro único refugio y sostén. La mujer símbolo, en la tradición bíblica aparece en la forma de las Tres Marías. En su aspecto divinal, es la Madre divina en el Cosmos, en la Naturaleza, la madre Tierra, Pachamama y en el microcosmos, en el ser humano. En su aspecto terrera, es la mujer abuela, la madre y la esposa. Sin embargo, hay otros dos aspectos, no menos importantes: la hermana y la hija

Es mujer de Lapidot (antorcha o luces) Quiere decir que simboliza a la mujer despierta, iluminada por la palabra (el Verbo) y por el Espíritu Santo. Habita en el monte de Efraín entre Rama y Bethel, quiere decir que esa una mujer llena de los frutos del Espíritu Santo. El monte, es recurrente en los relatos bíblicos. El monte que habla la Biblia es el campo astral, la quinta de las tantas dimensiones de nuestro planeta Tierra. El mundo físico en el que vivimos, nos movemos, trabajamos, nos divertimos y comemos; corresponde a la tercera dimensión. Los físicos saben que la cuarta dimensión, es el tiempo. Sin embargo, en la cuarta dimensión, el tiempo es espacio. Los fenómenos electromagnéticos, que son invisibles, pertenecen a esa dimensión. Más allá del tiempo, se encuentra la Eternidad, que corresponde con el astral, con la quinta dimensión. En su obra: “El libro de la virgen del Carmen”, el Avatar de la Era de Acuario, explica que: “Nosotros somos almas que tenemos cuerpo. Pero el cuerpo no es sino el vestido del alma. El cuerpo no piensa, la que piensa es el alma. El cuerpo no ama, la que ama es el alma. El cuerpo no desea, quien desea es el alma. El cuerpo es únicamente un vestido del alma. Durante las horas de sueño, el alma se sale del cuerpo y visita todos aquellos lugares que le son familiares. Durante las horas de sueño, el alma vaga por el sagrado monte de que nos hablan los santos de los Evangelios”.

Continuando con la simbología del versículo:  (Efraín: doble fructífero). Rama quiere decir altura, es decir vive en las alturas del Ser, en las dimensiones superiores del espacio y Bethel quiere decir casa de Dios, es decir que siempre está presente, en la divina presencia, vive en su interior con la conciencia despierta. Se sienta o habita bajo una palmera, algunos dicen que bajo de un cocotero.

La palmera, tiene raíces profundas, la palmera de Débora, en el desierto; está fuertemente aferrada a la roca. Vuelve nuevamente a aparecer la piedra, la roca. Todas las antiguas religiones rinden culto a la piedra. Por eso Jesús dice: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia”. La piedra es sagrada en todas las antiguas religiones. La piedra simboliza las fuerzas sexuales, los misterios sexuales, el sexo. Y es que el sexo es piedra de tropiezo y roca de escándalo, es la piedra que los edificadores desecharon, la principal piedra del ángulo, la piedra del rinconcito.

A Débora, como a la palmera, no la quiebran los problemas, solo la doblan para nuevamente volverse a levantar y a erguirse firmemente. Tiene altura espiritual, grados espirituales, logros íntimos. Tiene fruto, es decir, a logrado cristalizar dones del Espíritu mediante su trabajo sobre sí misma.

En la genealogía Bíblica, Efraín (Ephraim), es hijo de José y de Asenath; por lo que es nieto de Raquel y de Jacob. Hijo de uno de los doce descendientes de Abraham y que dan origen a las 12 tribus del pueblo de Israel. Samael Aun Weor, en su obra, “Las siete palabras”, explica que Efraín, es una palabra de poder, un antiquísimo mantra sagrado: “Ephraim, es aquel mantra poderoso que nos hace fértiles en la tierra de la aflicción, porque despierta todos los poderes de nuestro cuerpo astral, y porque encierra todas las fuerzas divinales que nos permiten volver al Edén”. Por los estudios gnósticos sabemos que detrás del relato bíblico, se encuentra la simbología oculta. El relato del Éxodo bíblico, no es la excepción. Al liberarnos de la esclavitud egipcia, la esclavitud del Ego, deambulamos 40 años por el desierto de nuestra tierra filosófica. Nuestro mundo interior, es estéril porque no hemos encontrado las aguas del río Jordán (IOrdÁn), las aguas espermáticas que nos permitirán fertilizar nuestra tierra interior.

Enseña el Kalki Avatar que: “El mantra «Ephraim» tiene el poder de desarrollar todos los chacras y poderes de nuestro Crestos cósmico. Todos los poderes ocultos del cuerpo astral entran en actividad con este poderoso mantra egipcio. La vocal «H» se pronuncia como un suspiro hondo, y la letra «P» le da fuerza a esa vocal, como cuando uno está soplando el aire. La letra «H» es el aliento de la vida, el hálito ígneo, y combinada con la letra «P», así «PH», da la sensación de estar como golpeando con los labios el hálito de la vida. La vocal «H» se pronuncia como un suspiro hondo, y la letra «P» le da fuerza a esa vocal, como cuando uno está soplando el aire.

El cocotero tiene propiedades para la profecía. Recordemos que su fruto recuerda a las esferas de cristal. Su agua, es considerada un agua bendita. Nos recuerda al ens seminis, a las aguas de la vida. Su pulpa o carnaza blanca, es por demás significativa. Asociada a la pureza. Entre las propiedades del agua de coco están que purifica el aura, ayuda en el parto, limpia los riñones y es altamente hidratante. De la carnaza del coco, se obtiene aceite; que también es simbólico.

En la India, el cocotero, es considerado el fruto de la diosa y de la prosperidad. En muchas culturas, el coco servía para proteger a los recién nacidos. En muchas regiones el coco es considerado el “alimento del alma” y en lugares desérticos, el cocotero es visto como “el árbol de la vida” sagrado en todas las cosmovisiones. Es la ceiba pentandra, el árbol del mundo, según la cosmovisión de los mayas. Es el sagrado fresno, el Yggdrasil de los nórdicos, donde se encuentran las runas benditas. Por eso se encuentra en el centro del Edén. . En su simbolismo encierra los prodigiosos poderes de la transmutación de las energías creadoras, desde el interior de la Tierra, hasta lo más alto, al cáliz, la coronilla y el corazón.

En el capítulo IV del libro de Zacarías se encuentra la visión que tiene el profeta de un candelabro de oro, con un depósito encima y siete lámparas sobre el candelabro. Junto a él, dos olivos, uno a la derecha del depósito y otro a la izquierda. Las dos ramas de olivo, vierten aceite de sí, como oro, por medio de dos tubos, también de oro. Ese candelabro es el Árbol de la vida, equivalente al cocotero de la historia de Débora, símbolo viviente de la columna vertebral y que debe ser alimentado con el aceite de los depósitos de la energía creadora, de las gónadas o glándulas genitales. Las dos ramas de olivo, los dos ungidos con aceite, son los dos cordones ganglionares: Ida y Pingala, que forman el caduceo del dios Mercurio y de la diosa Iris de la mitología clásica y por donde asciende victorioso el aceite sublimado y transmutado en quien huye de la fornicación, como enseña Pablo, en la segunda epístola a los Corintios, versículo 18.

En el capítulo 25 del Evangelio de Mateo, se encuentra la parábola de las diez vírgenes con lámparas a la espera del esposo. Cinco son prudentes y cinco insensatas. Las insensatas no guardaron consigo aceite; “más las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. (el sueño de la conciencia) Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir” (Mt 25: 6 – 13) La Psicología Gnóstica enseña que ese llamado: “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora”, es un llamado al despertar de la conciencia; similar al que se le hace a Débora, la mujer símbolo: “¡Despierta, Débora, despierta! ¡Despierta, despierta y canta la canción! (Jueces 5:12)

Déborah tiene al menos tres características exclusivas que hacen de ella la única entre todos los Jueces: Ella fue la única mujer entre los jueces de Israel. Ella fue la única de los Jueces que a la vez fue profeta, es decir, profetisa. Ella fue la única que juzgó sobre todo Israel, mientras que todos los demás Jueces gobernaron solo sobre la propia Tribu.

Cerramos esta entrada transcribiendo el Cántico de Débora y de Barac, contenido en el capítulo V de Jueces:

1 Aquel día cantó Débora con Barac hijo de Abinoam, diciendo:

2 Por haberse puesto al frente los caudillos en Israel,

Por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo,

Load a Jehová.

3 Oíd, reyes; escuchad, oh príncipes;

Yo cantaré a Jehová,

Cantaré salmos a Jehová, el Dios de Israel.

4 Cuando saliste de Seir, oh Jehová,

Cuando te marchaste de los campos de Edom,

La tierra tembló, y los cielos destilaron,

Y las nubes gotearon aguas.

5 Los montes temblaron delante de Jehová,

Aquel Sinaí, delante de Jehová Dios de Israel.

6 En los días de Samgar hijo de Anat,

En los días de Jael, quedaron abandonados los caminos,

Y los que andaban por las sendas se apartaban por senderos torcidos.

7 Las aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído,

Hasta que yo Débora me levanté,

Me levanté como madre en Israel.

8 Cuando escogían nuevos dioses,

La guerra estaba a las puertas;

¿Se veía escudo o lanza

Entre cuarenta mil en Israel?

9 Mi corazón es para vosotros, jefes de Israel,

Para los que voluntariamente os ofrecisteis entre el pueblo.

Load a Jehová.

10 Vosotros los que cabalgáis en asnas blancas,

Los que presidís en juicio,

Y vosotros los que viajáis, hablad.

11 Lejos del ruido de los arqueros, en los abrevaderos,

Allí repetirán los triunfos de Jehová,

Los triunfos de sus aldeas en Israel;

Entonces marchará hacia las puertas el pueblo de Jehová.

12 Despierta, despierta, Débora;

Despierta, despierta, entona cántico.

Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam.

13 Entonces marchó el resto de los nobles;

El pueblo de Jehová marchó por él en contra de los poderosos.

14 De Efraín vinieron los radicados en Amalec,

En pos de ti, Benjamín, entre tus pueblos;

De Maquir descendieron príncipes,

Y de Zabulón los que tenían vara de mando.

15 Caudillos también de Isacar fueron con Débora;

Y como Barac, también Isacar

Se precipitó a pie en el valle.

Entre las familias de Rubén

Hubo grandes resoluciones del corazón.

16 ¿Por qué te quedaste entre los rediles,

Para oír los balidos de los rebaños?

Entre las familias de Rubén

Hubo grandes propósitos del corazón.

17 Galaad se quedó al otro lado del Jordán;

Y Dan, ¿por qué se estuvo junto a las naves?

Se mantuvo Aser a la ribera del mar,

Y se quedó en sus puertos.

18 El pueblo de Zabulón expuso su vida a la muerte,

Y Neftalí en las alturas del campo.

19 Vinieron reyes y pelearon;

Entonces pelearon los reyes de Canaán,

En Taanac, junto a las aguas de Meguido,

Mas no llevaron ganancia alguna de dinero.

20 Desde los cielos pelearon las estrellas;

Desde sus órbitas pelearon contra Sísara.

21 Los barrió el torrente de Cisón,

El antiguo torrente, el torrente de Cisón.

Marcha, oh alma mía, con poder.

22 Entonces resonaron los cascos de los caballos

Por el galopar, por el galopar de sus valientes.

23 Maldecid a Meroz, dijo el ángel de Jehová;

Maldecid severamente a sus moradores,

Porque no vinieron al socorro de Jehová,

Al socorro de Jehová contra los fuertes.

24 Bendita sea entre las mujeres Jael,

Mujer de Heber ceneo;

Sobre las mujeres bendita sea en la tienda.

25 El pidió agua, y ella le dio leche;

En tazón de nobles le presentó crema.

26 Tendió su mano a la estaca,

Y su diestra al mazo de trabajadores,

Y golpeó a Sísara; hirió su cabeza,

Y le horadó, y atravesó sus sienes.

27 Cayó encorvado entre sus pies, quedó tendido;

Entre sus pies cayó encorvado;

Donde se encorvó, allí cayó muerto.

28 La madre de Sísara se asoma a la ventana,

Y por entre las celosías a voces dice:

¿Por qué tarda su carro en venir?

¿Por qué las ruedas de sus carros se detienen?

29 Las más avisadas de sus damas le respondían,

Y aun ella se respondía a sí misma:

30 ¿No han hallado botín, y lo están repartiendo?

A cada uno una doncella, o dos;

Las vestiduras de colores para Sísara,

Las vestiduras bordadas de colores;

La ropa de color bordada de ambos lados, para los jefes de los que tomaron el botín.

31 Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová;

Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza.

Y la tierra reposó cuarenta años.

 

 

La interpretación de los sueños

“En una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, Cuando el sueño cae sobre los hombres, Cuando se adormecen sobre el lecho, Entonces revela al oído de los hombres, Y les señala su consejo” (Job 33:14-15)

Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. Hechos 2:17-18

Contenido

La experiencia onírica

Los sueños en la Biblia

José y los sueños

Daniel y la interpretación de los sueños

La pérdida de la revelación por sueños

Los sueños en la cultura clásica

Sócrates y los sueños.

Los sueños o revelaciones en la Eneida

Artemidoro de Daldis o de Efeso

El Psicoanálisis y los sueños

La simbología de los sueños

La yoga del sueño

Subconsciente, inconsciente e infra consciente

La experiencia onírica

 

Durante el sueño natural, el que transcurre normalmente durante las horas de descanso y generalmente de noche, es usual que las personas tengan experiencias oníricas o sueños, que usualmente se interpretan como recreaciones de la vida cotidiana o proyecciones mentales mientras el cuerpo físico descansa. En realidad, en la mayoría de los casos, son experiencias que la Esencia con la conciencia dormida por el influjo del Ego y la hipnosis colectiva, envuelta en el doble astral tiene en la cuarta y quinta dimensión. Muchos de esos sueños, se relacionan con vivencias inconscientes de asuntos cotidianos asociados a las  cinco funciones psico fisiológicas de la máquina humana: pensamiento, emoción, movimiento, instinto y sexo.

Samael Aun Weor, en su obra Doctrina secreta de Anahuac, explica que: “Existen muchas clases diferentes de sueños. Los sueños son de diversa calidad específica debido al hecho concreto de que se hallan íntimamente relacionados con cada uno de los centros psíquicos del organismo humano”. Esos centros psíquicos, son descritos muchas veces como cilindros de la máquina humana o fuentes de poder de distintos tipos de energía, según las diferentes funciones de la máquina huma. Esas funciones, son: intelecto, razonamiento o pensamiento; emoción, sentimiento y deseos; movimiento caracterizado por los movimientos externos del cuerpo o por los movimientos aprendidos a lo largo de la vida; instinto que comprende, las funciones específicas de las sensaciones (vista, oído, tacto, olfato y gusto), las otras sensaciones, como la sensación de temperatura, de posición, de pesadez, entre otras; la fisiología y metabolismo del cuerpo: la digestión, la respiración, la excreción y demás; así como los movimientos internos del cuerpo y movimientos reflejos innatos.

“La mayoría de los sueños se encuentran vinculados con el centro instintivo-motor; esto es, son el eco de cosas vistas en el día, de simples sensaciones y movimientos, mera repetición astral de lo que diariamente vivimos. Asimismo, algunas experiencias de tipo emocional, tales como el miedo -que tanto daño hace a la humanidad-, suelen tener cabida en esos sueños caóticos del centro instintivo-motor. Existen, pues, sueños emocionales, sexuales, intelectuales, motores e instintivos, etc., etc., etc.”

“¿Cuáles son los funcionalismos mentales durante el sueño? ¿Qué emociones nos agitan y conmueven? ¿Cuáles son nuestras actividades fuera del cuerpo físico?¿Qué sensaciones instintivas predominan? ¿Hemos tomado nota de los estados sexuales que tenemos durante el sueño? Debemos sincerarnos con nosotros mismos. Con justa razón dijo Platón: «»El hombre se conoce por sus sueños»”.

“Los sueños más importantes, las vivencias íntimas del Ser, se hallan asociadas a los dos centros: emocional superior y mental superior. Ciertamente, resultan interesantes los sueños relacionados con los dos centros superiores, se caracterizan siempre por lo que se podría denominar una formulación dramática. Debemos admitir que se presentan en nosotros vibraciones luminosas que intentan curarnos, que tratan de informarnos sobre el estado en que nos encontramos, etc. Resulta útil recibir mensajes de lo alto. Si un hombre empieza a ocuparse más conscientemente del pequeño ciclo de los sucesos recurrentes de su vida personal, podrá entonces verificar por sí mismo, mediante la experiencia mística directa, que en el sueño diario se repite siempre la misma operación matemática de la muerte”.

“En ausencia del cuerpo físico, durante el sueño normal, los valores, sumergidos en la luz astral, se atraen y repelen de acuerdo con las leyes de la imantación universal. La vuelta al estado de vigilia implica, de hecho y por derecho propio, el retorno de los valores al interior del cuerpo físico. Una de las cosas más extraordinarias es que la gente piensa que solo está en relación con el mundo externo. La Gnosis nos enseña que estamos en relación con un mundo interior, invisible para los sentidos físicos ordinarios pero visibles para la clarividencia. El mundo interior invisible es mucho más extenso y contiene muchas más cosas interesantes que el mundo exterior, hacia el cual siempre se está mirando a través de las cinco ventanas de los sentidos”.

Los sueños en la Biblia

En la Biblia, hay muchos versículos dedicados a los sueños; tanto en el Antiguo, como en el Nuevo Testamento. En Génesis, por ejemplo son muy conocidos los sueños de Faraón y la interpretación que les dio José, hijo de Jacob. En el libro de Daniel, se narra las soluciones que dio Daniel a los sueños de Nabuconodosor. Del Nuevo Testamento, son famosos, los sueños de José para no repudiar a María, la Virgen y aquel, en el que le ordenan huir a Egipto con el niño Jesús y María.

Algunos pasajes de la Biblia que evidencian la importancia que tiene, en las grandes religiones del mundo, el tema del sueño y el tiempo de descanso en el que nuestro cuerpo duerme; son los siguientes: el sueño de Adán y el nacimiento de Eva, el sueño de Abimelec, rey de Gerar cuando “contrajo matrimonio” con Sara, la esposa de Abraham y donde Jehová (Elohim) le advierte que morirá por causa de la mujer que ha tomado debido a que ella tiene esposo: “Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido. Mas Abimelec no se había llegado a ella, y dijo: Señor, ¿matarás también al inocente? ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? con sencillez de mi corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto. Y le dijo Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases”. (Gn 20:3-6)

Es notable también el sueño de Jacob en Betel (casa de Dios), en el que vio la escalera que de la Tierra conduce al Cielo: “Salió, pues, Jacob de Beerseba, y fue a Harán. Y llegó a un cierto lugar, y durmió allí, porque ya el sol se había puesto; y tomó de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera, y se acostó en aquel lugar. Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella. Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia. Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente. He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho. Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo. (Gn 28:10-17)

Asimismo el sueño de Jacob en el que el ángel del Señor le indica que sabe de los engaños de Labán, su suegro y que ha hecho justicia para que tenga su salario digno y le ordena marche a la tierra de sus padres. “Y sucedió que al tiempo que las ovejas estaban en celo, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y he aquí los machos que cubrían a las hembras eran listados, pintados y abigarrados. Y me dijo el ángel de Dios en sueños: Jacob. Y yo dije: Heme aquí. Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás que todos los machos que cubren a las hembras son listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu nacimiento. (Gn 31:10-13). También la advertencia que el Señor hace a Labán: “Y vino Dios a Labán arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables a Jacob descomedidamente”. (Gn 31:24)

 

En Números 12:6, se lee que “Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él”. Sin embargo, muy pocos, como Moisés tendrán el privilegio de hablar “cara a cara” con Dios, sin morir. Es decir, solo aquellos que hayan muerto en sí mismos, que hayan eliminado el Ego de sus humanas personalidades, podrán hablar frente a frente con Dios.

En Jueces, se cuenta la historia del sueño del pan de cebada por uno de los israelitas y la captura del campamento de Madián a manos de Gedeón: “Cuando llegó Gedeón, he aquí que un hombre estaba contando a su compañero un sueño, diciendo: He aquí yo soñé un sueño: Veía un pan de cebada que rodaba hasta el campamento de Madián, y llegó a la tienda, y la golpeó de tal manera que cayó, y la trastornó de arriba abajo, y la tienda cayó. Y su compañero respondió y dijo: Esto no es otra cosa sino la espada de Gedeón hijo de Joás, varón de Israel. Dios ha entregado en sus manos a los madianitas con todo el campamento. Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró; y vuelto al campamento de Israel, dijo: Levantaos, porque Jehová ha entregado el campamento de Madián en vuestras manos”. (Jue 7:13-15)

  1. finalmente, en la primera de Reyes, se narra el diálogo que en sueños tuvo Salomón con Jehová.

“Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos. E iba el rey a Gabaón, porque aquél era el lugar alto principal, y sacrificaba allí; mil holocaustos sacrificaba Salomón sobre aquel altar. Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé. Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día. Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio,  he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días. Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días. Cuando Salomón despertó, vio que era sueño; y vino a Jerusalén, y se presentó delante del arca del pacto de Jehová, y sacrificó holocaustos y ofreció sacrificios de paz, e hizo también banquete a todos sus siervos”. (1ª. R 3:3-15)

En el Nuevo Testamento, también hay pasajes relativos a los sueños premonitorios, de sueños en los que se orienta la toma de decisiones o se advierte de peligros inminentes que urge evitar. En el Evangelio de Mateo, José piensa que María le engañó al quedar en cinta y el ángel en sueños le aclara el asunto: “he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados… Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer”. (Mt 1: 20,21, 24) Asimismo, en Mateo se lee que los reyes magos fueron avisados en sueños de no volver al rey Herodes: “Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino”. (Mt 2:12) También en sueños, un ángel avisa a José de que debe huir a Egipto ante la inminente muerte de los inocentes: “Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo”. (Mt 2:13 Tiempo después un ángel avisa a José que ya puede regresar de Egipto a Galilea: “Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto, diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño. Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel. Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea”. (Mt 2:19-22)

También, del Nuevo Testamento, es célebre el versículo de la Pasión del Señor, cuando Pilatos, estando sentado en el tribunal, “su mujer le mandó decir: No tengas nada que ver con este justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él”. (Mt 27:19) No se dice nada más en el relato bíblico de porqué la mujer sufre en sueños por la tortura y muerte de Jesús. Ni el nombre de la esposa de Poncio Pilatos, ni si fue por algún sueño premonitorio, pesadilla o compasión que pronunció esa advertencia. Sin embargo, por la tradición cristiana y por un texto apócrifo: “Las cartas de Pilatos”, se sabe que se trata de Claudia Prócula; de quien, se dice en las cartas de Pilatos a Tiberio, que era nieta del emperador. En otro texto apócrifo, “El Evangelio de Nicodemo” se entrevé que Claudia, lo que tuvo fue una revleación en sueños: “Viendo esto, Pilatos quedó sobrecogido de espanto y comenzó a agitarse en su asiento. Y, cuando pensaba en levantarse, su mujer, llamada Claudia Prócula, le envió un propio para decirle: No hagas nada contra ese justo, porque he sufrido mucho en sueños esta noche a causa de él.
Pilatos, que tal oyó, dijo a todos los judíos: Bien sabéis que mi esposa es pagana y que, sin embargo, ha hecho construir para vosotros numerosas sinagogas. Pues bien: acaba de mandarme a decir que Jesús es un hombre justo y que ha sufrido mucho en sueños esta noche a causa de él. Mas los judíos respondieron a Pilatos: ¿No te habíamos dicho que era un encantador? He aquí que ha enviado a tu esposa un sueño”.

José y los sueños

Entre los pasajes de la Biblia dedicados al significado oculto de los sueños, el más conocido es el de José y su gran capacidad para interpretarlos. Entre los capítulos 37 y 41 del libro de Génesis, se narran los prodigios de José, uno de los doce hijos de Jacob. José y Benjamín fueron los dos hijos que Jacob tuvo con Raquel. Ya en su adolescencia tenía sueños proféticos en los que se le anunciaba que sus restantes hermanos y su padre se postrarían ante él y reinaría sobre ellos. En uno de esos sueños, ve como el Sol, la Luna y once estrellas se inclinan ante su presencia.

 

Pero, detrás de todos esos relatos se encuentra la enseñanza que para desarrollar la capacidad interpretativa de los sueños, se requiere de una conducta recta: recta manera de pensar, recta manera de sentir, recta manera de actuar; entre otras cualidades; pero especialmente, la castidad. Así se entrevé en el relato en el que José no aceptó dormir con la mujer de su amo, Potifar y prefirió la cárcel antes que desviarse de su camino de realizaciones espirituales. Es una lástima que en muchas versiones de la Biblia, se haya perdido un detalle, aparentemente irrelevante, relativo a Potifar, “el eunuco de faraón”, como si se lee en la “Septuaginta” o la Biblia de los setenta (Gn 39:1 –Septuaginta versión de Jünemann). El significado esotérico de “eunuco” es el de hombre casto. Solo así se entiende que Potifar haya tenido esposa.

Ya en la cárcel, tiene la oportunidad de interpretar los sueños de dos eunucos siervos del Faraón: el panadero y el copero reales, no sin antes preguntar: ¿No son de Dios las interpretaciones? En Bereshit (Génesis, en la Torah, la versión hebrea del Pentateuco) hay una ligera variante en el texto, muy oportuna por cierto: “¿No pertenecen las interpretaciones a Elohim?”. Elohim en hebreo antiguo es una palabra plural, que significa: “dioses y diosas”.

Los vaticinios de José se cumplieron tal como lo profetizó: el copero salió libre al tercer día y el panadero fue ejecutado.  No se puede negar que detrás de la historia del copero y del panadero, hay más simbología oculta: “en la cárcel del dolor no tenemos más consuelo que el pan y el vino de la transubstanciación” (SAW).

Los sueños de Faraón son por demás extraordinarios. En el primero sueña que siete vacas flacas y de feo aspecto devoran a siete vacas gordas y hermosas a la vista. En el segundo, sueña que siete espigas menudas, marchitas y abatidas, devoran a siete espigas gruesas y llenas. Cuando Faraón dice a José “he oído decir de ti, que oyes sueños para interpretarlos”, este responde que: “No está en mí; Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón”. Indudablemente se requiere de una persona sabia y prudente en la que “esté el espíritu de Dios” para interpretar adecuadamente los sueños y acatar sus designios. Al desentrañar esos pasajes de las Sagradas Escrituras se va encontrando el medio para la adecuada interpretación de los símbolos ocultos en un sueño: algún grado de preparación espiritual, de congruencia entre lo que decimos y lo que somos, es decir, conducta recta, cierta preparación o conocimiento del código de interpretación, intuición, aprender a escuchar la voz del corazón y reconocer que es el Ser, el dios interior quien da las respuestas y propiciar la revelación mediante la oración, pidiendo al Padre interno, a dios dentro de sí mismo que dé la respuesta.

Daniel y la interpretación de los sueños

En el libro de Daniel, se explica con más detenimiento las cualidades necesarias para aprender a interpretar los sueños. Se dice en la Biblia que a Daniel, Dios le dio conocimiento e inteligencia en todas las ciencias y letras y que tuvo entendimiento en toda visión y sueños. “Fue hallado en él mayor espíritu y ciencia y entendimiento, para interpretar sueños y descifrar enigmas y resolver dudas”. Se dice además que en Daniel, moraba “el espíritu de los dioses santos” y a quien ningún misterio se le esconde. En dicho libro, se narran los sueños de Nabuconodosor, quien puso en verdaderos apuros a todos los sabios de Babilonia ya que al requerir de ellos la interpretación de un sueño que había tenido, ellos le indicaron que necesitaban que les contara el sueño para lograr interpretarlo. Sin embargo, el rey objetó indicando que lo había olvidado. Y ante la imposibilidad de poder descifrar el sueño y su significado, la sentencia de Nabuconodosor fue terrible: mandó a matar a todos los sabios de Babilonia, incluidos Daniel y demás sabios judíos secuestrados en Babilonia en dicha ciudad.

 

Daniel muestra sabiduría y prudencia y junto con sus amigos ora al cielo pidiendo misericordia de Dios sobre dicho misterio y así el secreto le fue revelado en visión de noche. Profundas son las palabras de Daniel al respecto: “Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. 21 El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. 22 El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. 23 A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos (Daniel 2:20-23). También afirma: “hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios”. (Daniel 2:28). A continuación, Daniel da a conocer el sueño del rey relacionado con una imagen gigantesca, cabeza de oro, pecho y brazos de plata, vientre y muslos de bronce, piernas de hierro y los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido; hasta que una piedra hirió los pies de la imagen y la desmenuzó. Luego viene la interpretación de Daniel relativa a los reinos sucesivos de Babilonia y Persia.

Otro sueño de Nabuconodor fue aquel en el que vió en sueños un árbol gigantesco cuya copa llegaba hasta el cielo y que podía verse desde todos los confines del mundo y que con él, el designio de un vigilante del cielo que ordenaba habría de ser cortado y derribado. Entonces, Daniel quedó atónito durante una hora y finalmente explicó al rey que el sueño anunciaba el fin de su reinado, hasta que logra recuperarlo cuando recupera la cordura.

Ya en el reinado de Belsasar, Daniel tuvo un sueño extraordinario, en el que cuatro vientos libran batalla en el mar y cuatro bestias grandes subían desde el mar. Una bestia tenía forma de león con alas de águila que al perder las alas, se alzó como hombre y adquirió corazón humano. Una segunda bestia, con forma de oso que llevaba tres costillas entre los dientes y con orden de devorar mucha carne. La tercera bestia con forma de leopardo con cuatro cabezas y con cuatro alas de ave en sus espaldas. La cuarta bestia “espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos”. (Daniel 7:7). Mientras se divisaba tal imagen, “otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas”.

Daniel sigue narrando el sueño con las siguientes palabras, indicando que en la visión, apareció el Anciano de los días y el Hijo del hombre. En su interpretación, asocia las bestias con cuatro reyes en la Tierra. Del cuarto reino surgirán diez reyes y detrás de estos, se erigirá uno diferente que vencerá a tres reyes más.

Posteriormente, está la visión que tiene Daniel para los tiempos del fin. Ve un macho cabrío con un cuerno notable entre sus ojos y que derriba a un carnero de dos cuernos que se encontraba junto a la ribera de un río, le quiebra los dos cuernos. Posteriormente, el cuerno del macho cabrío fue quebrantado y en su lugar aparecieron cuatro cuernos nuevos orientados hacia los cuatro vientos. Luego surgió un cuerno pequeño que creció y se engrandeció hasta los cielos.

La pérdida de la revelación por sueños

En varios pasajes de la Biblia, se narra que también es posible perder la capacidad de recibir sueños proféticos o de interpretarlos adecuadamente: En la primera de Samuel, se lee que el rey Saúl consultaba a Dios y esperaba que este le respondiera a través de los sueños; pero Dios ya no le respondía: “Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas. Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación”. (1 S 28:6-7). Desesperado Saúl por no recibir el conocimiento por revelación, ni por ningún oráculo sagrado, ni por boca de profeta, comete el error de apoyarse en la adivinación.

 

Al consultar a la adivina, este le invoca a Samuel quien le recuerda los motivos por los cuales ya no es merecedor de recibir los oráculos sagrados: “Y se disfrazó Saúl, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de adivinación, y me hagas subir a quien yo te dijere. Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir? Entonces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto. La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir a Samuel. Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. Él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia. Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por medio de profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer. Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo?  Jehová te ha hecho como dijo por medio de mí; pues Jehová ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu compañero, David. (1 S 25:8-17)

En Isaías 29, se narra acerca de la ceguera e hipocresía de Israel, por lo que Jehová cierra los ojos a los profetas y pone velo en la cabeza de los videntes porque el corazón de los hombres se ha alejado de él. Lo mismo se lee en Jeremías 23 y 29 en donde Jehová advierte contra los que anuncian sueños mentirosos

Los sueños en la cultura clásica

En la Odisea, una de las grandes novelas épicas de Homero, se narran los sueños de Penélope esperando a su amado Odiseo (Ulises). En uno de ellos, se narra que mientras Penélope duerme, la diosa Atenea le envía en sueños a una mujer para que le dé esperanzas contándole que su amado ya va de regreso al hogar. En el canto XIX (Homero, 548 y 549), Ulises, disfrazado de mendigo anciano, escucha a Penélope contarle un interesante sueño profético en el que veinte gansos comían en su casa trigo remojado, hasta que llegó una gran águila que les rompió el cuello y mató a todos. En la conversación, Penélope, explica que “dos son las puertas de los débiles sueños: una construida con cuerno, la otra con marfil. De estos, unos llegan a través del bruñido marfil, los que engañan portando palabras irreali­zables; otros llegan a través de la puerta de pulimentados cuer­nos, los que anuncian cosas verdaderas cuando llega a verlos uno de los mortales”. Esta explicación, fue retomada tiempo después por Platón en su Diálogo:

“Y la prudente Penélope comenzó a hablar entre ellos: «Forastero, solo esto te voy a preguntar, poco más, que va a ser pronto la hora de dormir para aquel de quien el sueño se apodere dulcemente, aun estando afligido. A mí me ha dado un dios una pena inmensa, pues durante el día, aunque me la­mente y gima, me complace atender a mis labores y las de las esclavas en el palacio, pero luego que llega la noche y el sueño las invade a todas, yazco en el lecho mientras agudas angustias inquietan sin cesar mi agitado corazón…»

«Conque, vamos, interprétame este sueño, escucha: veinte gansos comían en mi casa trigo remojado con agua y yo me alegraba contemplándolos, pero vino desde el monte una gran águila de corvo pico y a todos les rompió el cuello y los mató, y ellos quedaron esparcidos por el palacio, todos juntos, mientras el águila ascendía hacia el divino éter».

«Yo lloraba a gritos, aunque era un sueño, y se reunieron en torno a mí las aqueas de lindas trenzas, mientras me lamentaba quejumbrosamente de que el águila me hubiera matado a los gansos. Entonces volvió esta y se posó sobre la parte superior del palacio y, lla­mando con voz humana, dijo: «Cobra ánimos, hija del muy ce­lebrado Icario, que no es un sueño, sino visión real y feliz que habrá de cumplirse. Los gansos son los pretendientes y yo an­tes era el águila, pero ahora he regresado como esposo tuyo, yo que voy a dar a todos los pretendientes un destino ignominioso.» Así dijo y luego me abandonó el dulce sueño. Cuando miré en derredor vi a los gansos en el palacio comiendo trigo junto a la gamella en el mismo sitio de costumbre».

«Y le contestó y dijo el muy astuto Odiseo: «Mujer, no es posible en modo alguno interpretar el sueño dándole otra intención, después que el mismo Odiseo te ha manifestado cómo lo va a llevar a cabo. Clara parece la muerte para los pretendientes, para todos en verdad; ninguno escapará a la muerte y a las Keres.»

«Y le contestó la prudente Penélope: «Forastero, sin duda se producen sueños inescrutables y de oscuro lenguaje y no todos se cumplen para los hombres. Por­que dos son las puertas de los débiles sueños: una construida con cuerno, la otra con marfil. De estos, unos llegan a través del bruñido marfil, los que engañan portando palabras irreali­zables; otros llegan a través de la puerta de pulimentados cuer­nos, los que anuncian cosas verdaderas cuando llega a verlos uno de los mortales. Y creo que a mí no me ha llegado de aquí el terrible sueño, por grato que fuera para mí y para mi hijo».

Sócrates y los sueños

En el Diálogo titulado el Fedón, el filósofo griego Platón, narra que Sócrates se interesaba por la interpretación de sus sueños y que este, tenía un tipo de sueños recurrentes que lo exhortaba a componer música y poesía; hasta que finalmente se decidió a componer algo de poesía.

 

En la monumental obra de Platón: La república, al final de capítulo 2, apartado 382e; en palabras de Sócrates, afirma que: “La divinidad es, por tanto, absolutamente simple y veraz en palabras y en obras y ni cambia por sí ni engaña a los demás en vigilia ni en sueños con apariciones, palabras o envíos de signos”.

Al inicio del capítulo IX, específicamente, en los numerales 571 y 572 de la república, se encuentra la siguiente reflexión acerca de los deseos propios de un hombre tiránico:

-¡Y qué deseos -preguntó- son esos de que hablas?

-Los que surgen en el sueño -respondí-, cuando duerme la parte del alma razonable, tranquila y buena rectora de lo demás y salta lo feroz y salvaje de ella, ahíto de manjares o de vino, y, expulsando al sueño, trata de abrirse camino y saciar sus propios instintos. Bien sabes que en tal estado se atreve a todo, como liberado y desatado de toda vergüenza y sensatez, y no se retrae en su imaginación del intento de cohabitar con su propia madre o con cualquier otro ser, humano, divino o bestial, de mancharse en sangre de quien sea, de comer sin reparó el alimento que sea; en una palabra, no hay disparate ni ignominia que se deje atrás.

-Verdad pura es lo que dices -observó.

-Pero, por otra parte, a mi ver, cuando uno se halla en estado de salud y templanza respecto de sí mismo y se entrega al sueño después de haber despertado su propia razón y haberla dejado nutrida de hermosas palabras y conceptos; cuando ha reflexionado sobre sí mismo y no ha dejado su parte concupiscible ni en necesidad ni en hartura, a fin de que repose y no perturbe a la otra parte mejor con su alegría o con su disgusto, sino que la permita observar en su propio ser y pureza e intentar darse cuenta de algo que no sabe, ya sea esto de las cosas pasadas, ya de las presentes, ya de las futuras; cuando amansa del mismo modo su parte irascible y no duerme con el ánimo excitado por la cólera contra nadie, sino que, apaciguando estos dos elementos, pone en movimiento el tercero, en que nace el buen juicio, y así se duerme, bien sabes que es en este estado cuando mejor alcanza la verdad y menos aparecen las nefandas visiones de los sueños.

-Eso es enteramente lo que yo también creo -dijo.

-Pero nos hemos dejado arrastrar demasiado lejos; lo que queríamos reconocer era esto: que hay en todo hombre, aun en aquellos de nosotros que parecen mesurados, una especie de deseo temible, salvaje y contra ley, y que ello se hace evidente en los sueños. Mira, pues, si te parece que vale algo lo que digo y si estás conforme.

En el numeral 574 y siempre, refiriéndose al hombre tirano describe algunas características indeseables de este tipo de hombre que se expresan en sus sueños, como en el estado de vigilia.

Más adelante, en el numeral 576b; se lee:

“En cuanto al hombre más perverso. Este es, según creo, el que sea tal en vela cual lo describimos antes en sueños”.

En el Carmides, al narrar un sueño, hace referencia a un sueño narrado en la Odisea, de Homero y plantea la duda si fue pasado por cuerno o por marfil. Los sueños pasados por el marfil son engañosos y los que han pasado por el cuerno, anuncian hechos que han de verificarse.

Los sueños o revelaciones en la Eneida

En la cultura romana, también se hacen referencias a los sueños proféticos. Así, en la Eneida, se encuentra la historia del peregrinar de Eneas y los sobrevivientes troyanos de la guerra con Grecia. Cómo fueron a consultar el oráculo de Apolo en Delfos y lo interpretaron erróneamente. Antes de volver a una nueva consulta, Eneas tuvo un sueño con sus dioses penates. “Era la noche, y el sueño embargaba en la tierra a todas las criaturas, cuando se me aparecieron en sueños, iluminadas por la clara luz de la luna llena, que penetraba por mis ventanas, las sagradas efigies de los dioses y los penates frigios que traje conmigo de Troya, sacándolos de entre las llamas de la ciudad. Entonces me pareció que me hablaban así, disipando mis angustias con estas palabras: “Lo que Apolo te diría si fueses a Ortigia a consultarle te lo va a vaticinar aquí y para eso nos envía a tus umbrales. Nosotros te hemos seguido después del incendio de Troya, a ti y a tus armas, y contigo y en tus naves hemos surcado el vuelto piélago… no son éstas las playas a que el delio Apolo te persuadió que fueras, ni te mandó fijar tu asiento en Creta. Hay una gran región –los griegos le dan por nombre Hesperia- tierra antigua, poderosa en armas y rica en frutos, poblada en otro tiempo por los enotrios; ahora es fama que sus descendientes la llaman Italia, del nombre de su caudillo. Allí tenemos nuestras moradas propias, de allí procede Dárdano y nuestro ascendiente Iaso, de quien desciende el linaje troyano”.

 

Artemidoro de Daldis o de Efeso

 

Es el autor del estudio más antiguo que se conozca sobre la onirocrítica: Oneirocriticón o la Interpretación de los sueños. Se dice que nació en Efeso, pero se trasladó a Daldis (Lidia) a mitad del siglo II de nuestra Era. Silvia Cruz Lapeña, en su obra: “Interpretación de los sueños, explica que: “Según Artemidoro, hay dos tipos de sueños, los especulativos y los alegóricos. Los primeros se refieren a la inmediatez y no requieren de interpretación: un hombre se queda dormido durante un vuelo y sueña con que el avión cae al mar; el hombre se despierta sobresaltado por la pesadilla y se da cuenta de que la nave está, en efecto, cayendo en picado. Obviamente, este ejemplo es válido únicamente para los que vivimos en el siglo XXI, pero nos sirve para dar una idea cercana de qué era un sueño especulativo para Artemidoro.

De la historia de Roma, es famosa la trágica muerte de César y los idus me marzo, que según los historiadores, corresponden al 15 de marzo. Indro Montanelli, en su Historia de Roma, narra que “Aquella noche, César cenaba en casa de algunos amigos. Según la costumbre de los anfitriones romanos, propuso un tema de conversación: «¿Qué muerte preferiríais?» Cada cual se pronunció por un fin rápido y violento. El día siguiente, por la mañana, Calpurnia le dijo que había soñado con él cubierto de sangre y le rogó que no fuese al Senado”. Narra también el historiador que “Por la calle un quiromante le gritó que se guardase de los idus de marzo. «Ya estamos en ellos», respondió César. «Pero no han pasado», replicó el otro”.

El Psicoanálisis y los sueños

El Psicoanálisis, Freud y los sueños. En la obra: “Los textos fundamentales del psicoanálisis”[1], una selección de textos de Freud elaborada por Anna Freud, hija del gran psicoanalista, se lee que Freud cita a Schubert para quien “el sueño sería la liberación del espíritu del poder de la naturaleza exterior, un desligamiento del alma de las cadenas de los sentidos” (Freud, 110). En dicha obra, Freud explica que en tiempos antiguos, la interpretación de los sueños era cosa corriente. También anota que los sueños “son una propia función psíquica del durmiente” y que necesitan explicación y aún más, demandan una satisfactoria solución, aún no hallada. Algo sumamente interesante para el tema que surge de los estudios de Freud es que descubrió que la opinión popular relativa a que los sueños tienen algún sentido desconocido, está más cerca de la verdad que, en su tiempo, la opinión médica, que no le daba ningún valor. (Freud, 115)

Para este psicoanalista: del inconsciente, “son aquellas representaciones latentes de las que tenemos algún fundamento para sospechar que se hallan contenidas en la vida anímica, como sucedía en la memoria”.

La interpretación de los sueños y Carl Gustav Jung. Al igual que Freud, Jung también estuvo interesado en elaborar un método de análisis e interpretación de los sueños con finalidad terapéutica. Jung, estudió sus sueños desde la niñez. Fue el primer psicólogo moderno en creer que los sueños eran creativos y relevantes al comprender acontecimientos de la vida. Jung creía firmemente en que lo que ocurre en la psique, es absolutamente real en la persona que ha tenido el sueño. Jung, curó casos de enfermedades psicológicas, escuchando los sueños de sus pacientes.

Según Jung, en los sueños aparecen a menudo diversos arquetipos. Para Jung, los arquetipos, son las imágenes oníricas (relativas al sueño) ancestrales y autónomas correlacionadas con motivos universales presentes en mitos, leyendas y las religiones universales. Son constituyentes de lo que él denominó: el inconsciente colectivo. Jung decía que el inconsciente corresponde todo lo que sé, pero que ahora no estoy pensando. Todo lo que alguna vez estuve consciente una vez, pero me he olvidado. Todo lo que mis sentidos perciben, pero ahora no me doy cuenta. Todo lo que involuntariamente, pero sin prestar atención, pienso, siento, recuerdo, deseo y hago. Todas las cosas del futuro que se están formando dentro de mí y algún día llegarán al consciente. Hay niveles y niveles en el inconsciente. Hay capas sucesivas del inconsciente que se pierden en la historia. Es un contenido universal, de ocurrencia regular, inherente a todos los humanos, mezcla de instintos y arquetipos. No somos realmente distintos a como éramos en el pasado.

Para Jung hay dos tipos de inconsciente: el personal y el colectivo. Ambos influyen en los sueños. En primer lugar, está el inconsciente personal, que constituye la memoria individual y profunda de la persona. Contiene las vivencias y experiencias individuales, los pensamientos (incluso los olvidados), las sensaciones, los deseos y las proyecciones a acciones futuras. En segundo lugar, está el inconsciente colectivo, que se construye a partir de los símbolos y conceptos universales, comunes a todos los seres humanos. Son los instintos, los mitos, la cultura, las religiones, la historia, etc. Jung llamó “arquetipos” a este conjunto de imágenes y representaciones universales.

Para Jung, lo “que llamamos símbolo es un término, un nombre o aun una pintura que puede ser conocido en la vida diaria aunque posea connotaciones específicas además de su significado corriente y obvio” (Jung, El hombre y sus símbolos, 14). Explica además, que: “hay objetos, tales como la rueda y la cruz, que son conocidos en todo el mundo y que tienen cierto significado simbólico bajo ciertas condiciones… Así es que una palabra o una imagen simbólica cuando representa algo más que su significado inmediato y obvio. Tiene un aspecto «inconsciente» más amplio que nunca está definido con precisión o completamente explicado. Ni se puede esperar definirlo o explicarlo”. (Jung, 14) Para Jung, todas las religiones emplean símbolos y que de manera individual, “el hombre también produce símbolos inconsciente y espontáneamente en forma de sueños” (Jung, 15). Hay innumerables fenómenos y sucesos de los que no tenemos una percepción consciente, se quedan en las diferentes capas o niveles del inconsciente. Para Jung, “Por regla general, el aspecto inconsciente de cualquier suceso se nos revela en sueños, donde aparece no como un pensamiento racional sino como una imagen simbólica”. (Jung, 17)

A criterio de Jung, afirmar que el ser humano tiene un conocimiento total de la psique, sería tan falso como afirmar que el ser humano tiene el conocimiento de todo lo que se debe saber en el Universo.

El inconsciente colectivo, se comprende en la concepción multidimensional del espacio. Es así como se encuentra en el mundo astral (la quinta dimensión o mundo de los vivos y de los muertos) y en las supra e infradimensiones del espacio.

Para Jung, Cinco arquetipos, tienen una importancia mayor; son: la máscara, es decir, la persona, (la personalidad [el contenido, lo aprendido, la educación, los hábitos, las costumbres y tradiciones, el carácter]); la sombra, que agrupa a todo lo que un hombre (o una mujer) no quiere que se conozca de él (de ella), lo que se resiste a tomar conciencia. (los defectos de carácter, los malos recuerdos, las angustias, las experiencias dolorosas, los elementos indeseables de conducta, etc.) También, entre los arquetipos, se encuentran los principios masculinos y femeninos (el animus y el ánima), el sí mismo (la Esencia, envuelta en el Ego) y el Ser, el Espíritu, asociado a figuras ancestrales de autoridad: magos, sacerdotes, monjes, patriarcas, etc.

Para Jung, los sueños son la fuente más frecuente y universalmente accesible para la investigación de la facultad simbolizadora del hombre (El hombre y sus sueños, 25)

Según Jung, a diferencia de Freud, las imágenes del sueño no esconden un deseo insatisfecho, sino que revelan significados profundos. No están generadas necesariamente por un conflicto interno. Jung tiene un planteamiento más constructivo que Freud, en cuanto cree que el sueño tiene una función compensadora y educativa.

La simbología de los sueños

El Buda Maitreya explica en Doctrina Secreta de Anahuac,  que “Muchos sueños se refieren al lugar donde estamos es el mundo interior invisible desde el cual surgen las diversas circunstancias de la vida. El lenguaje de los sueños es  exactamente comparable al lenguaje de las parábolas”.

Aquellos que interpretan todo literalmente piensan que el Sembrador del Evangelio Crístico salió a sembrar y que la semilla cayó en pedregales, etc., etc., etc., más no entienden el sentido de tal parábola porque este, en sí mismo, pertenece el lenguaje simbólico del centro emocional superior.

No está de más recordar que todo sueño, por absurdo o incoherente que este sea, tiene algún significado pues nos indica no solo el centro psíquico al cual se halla asociado sino, también, al estado psicológico de tal centro.

Muchos penitentes que presumían de castos, cuando fueron sometidos a pruebas en los mundos internos, fallaron en el centro sexual y cayeron en poluciones nocturnas. En el adepto perfecto los cinco centros psíquicos: intelectual, emocional, motor, instintivo y sexual, funcionan en plena armonía con el infinito.

¿Cuáles son los funcionalismos mentales durante el sueño? ¿Qué emociones nos agitan y conmueven? ¿Cuáles son nuestras actividades fuera del cuerpo físico?¿Qué sensaciones instintivas predominan? ¿Hemos tomado nota de los estados sexuales que tenemos durante el sueño?

Debemos sincerarnos con nosotros mismos. Con justa razón dijo Platón: «El hombre se conoce por sus sueños». La cuestión del funcionalismo equivocado de los centros es un tema que exige un estudio de toda la vida, a través de la observación de sí mismo en acción y del examen riguroso de los sueños.

La yoga del sueño

Sigue explicando el maestro que “Aquellos aspirantes que sinceramente anhelen la experiencia mística directa, incuestionablemente deben comenzar con la disciplina del yoga del sueño. Se debe ser exigente consigo mismo y aprender a crear condiciones favorables para el recuerdo y comprensión de todas esas experiencias íntimas que siempre ocurren durante el sueño. Antes de acostarnos para el descanso de los afanes y fatigas del diario vivir, conviene poner la debida atención al estado en que nos encontramos. Los devotos, que debido a las circunstancias llevan vida sedentaria, nada pierden y mucho ganan su antes de acostarse realizan un paseo corto a paso vivo y al aire fresco; tal paseo aflojará sus músculos. Sin embargo, conviene aclarar que jamás debemos abusar de los ejercicios físicos; necesitamos vivir armoniosamente. La cena, merienda o comida final del día, debe ser ligera, libre de manjares pesados o estimulantes, evitando cuidadosamente el ingerir elementos que puedan desvelarnos, quitarnos el sueño”.

 

“La forma más elevada de pensar es no pensar. Cuando la mente está quieta y en silencio, libre de los afanes del día y de las ansiedades mundanas, se encuentra entonces en un estado ciento por ciento favorable para la práctica del yoga del sueño. Cuando realmente trabaja el centro emocional superior concluye, aunque sea por breve tiempo, el proceso del pensar. Es evidente que el mencionado centro entra en actividad con la embriaguez dionisíaca. Tal arrobamiento se hace posible al escuchar con infinita devoción las sinfonías deliciosas de un Wagner, de un Mozart, de un Chopin, etc”.

“La música de Beethoven, muy especialmente resulta extraordinaria para hacer vibrar intensivamente al centro emocional superior. En ella encuentra el gnóstico sincero un inmenso campo de exploración mística, porque no es música de forma sino de ideas arquetípicas inefables; cada nota tiene su significado; cada silencio una emoción superior. El yoga del sueño resulta extraordinario, maravilloso, formidable; sin embargo, suele ser muy exigente”.

“La recámara debe estar siempre muy bien perfumada y ventilada, mas no inundada con el sereno frío de la noche. Después de una detallada revisión de sí mismo y de la recámara en la que hemos de dormir, el gnóstico debe examinar su cama. Si observamos cualquier brújula, podemos verificar por nosotros mismos que la aguja se orienta hacia el norte. Incuestionablemente, es posible aprovechar conscientemente esa corriente magnética del mundo que fluye siempre de Sur a Norte. Orientemos el lecho en forma tal que la cabecera quede siempre hacia el Norte; así podremos usar inteligentemente la corriente magnética indicada por la aguja. El colchón no tiene que ser exageradamente duro ni tampoco demasiado blando, es decir, tiene que tener una elasticidad tal que en modo alguno afecte a los procesos psíquicos del durmiente. Los resortes chillones o una cabecera que cruja y gima al menor movimiento del durmiente, constituyen un serio obstáculo para estas prácticas”.

“Se colocan debajo de la almohada un cuaderno o libreta y un lápiz, de modo tal que se les pueda encontrar fácilmente en la oscuridad. Las ropas de cama deben ser frescas y muy limpias; debe perfumarse la funda de la almohada con nuestra fragancia preferida. Después de cumplir con todos estos requisitos, el asceta procederá a dar el segundo paso de esta disciplina esotérica. Se meterá en su lecho y, habiendo apagado las luces, se acostará en decúbito dorsal, es decir, sobre sus espaldas, con los ojos cerrados y las manos sobre el plexo solar”.

“Se quedará completamente quieto durante algunos instantes y, después de haberse aflojado o relajado totalmente, tanto en lo físico como en lo mental, se concentrará en Morfeo, el dios del sueño. Incuestionablemente, cada una de las partes aisladas de nuestro Real Ser ejerce determinadas funciones, y es precisamente Morfeo (no se confunda con Orfeo) el encargado de educarnos en los misterios del sueño”.

“Sería algo más que imposible trazar un esquema del Ser; empero, todas las partes espiritualizadas, aisladas, de nuestra presencia común, quieren la perfección absoluta de sus funciones. Cuando nos concentramos en Morfeo, este se alegra por la brillante oportunidad que le brindamos. Es urgente tener fe y saber suplicar. Nosotros debemos pedirle a Morfeo que nos ilustre y despierte en los mundos suprasensibles. A esta altura comienza a apoderarse del gnóstico esoterista una somnolencia muy especial, y entonces adopta la postura del león”.

«Echado sobre su costado derecho, con la cabeza apuntando hacia el Norte, recoge las piernas hacia arriba lentamente hasta que las rodillas queden dobladas. En esta posición la pierna izquierda se apoya sobre la derecha; luego coloca la mejilla derecha  sobre la palma de la mano derecha y deja que el brazo izquierdo descanse sobre la pierna del mismo lado».

“Al despertar del sueño normal no debemos movernos, porque es claro que con tal movimiento se agitan nuestros valores y se pierden los recuerdos. Indubitablemente, el ejercicio retrospectivo se hace indispensable en tales instantes, cuando deseamos recordar con entera precisión todos y cada uno de nuestros sueños”.

“El gnóstico debe anotar muy cuidadosamente los detalles del sueño o sueños en la libreta o cuaderno que colocó debajo de la almohada para este propósito. Así podrá llevar un record minucioso sobre su progreso íntimo en la yoga del sueño”.

“Aunque solo quedaren en la memoria vagos fragmentos del sueño o sueños, estos deben ser cuidadosamente registrados. Cuando no ha quedado nada en la memoria, debe iniciarse el ejercicio retrospectivo con base en el primer pensamiento que hayamos tenido en el instante preciso del despertar; obviamente, aquél se encuentra asociado íntimamente al último sueño. Necesitamos aclarar solemnemente que el ejercicio retrospectivo se inicia antes de haber retornado totalmente al estado de vigilia, cuando aún nos encontramos en estado de somnolencia tratando de seguir conscientemente la secuencia del sueño. La práctica del mencionado ejercicio se comienza siempre con la última imagen que hubiéramos tenido instantes antes de regresar al estado de vigilia”.

“Terminaremos este capítulo afirmando solemnemente que no es posible pasar más allá de esta parte relacionada con la disciplina del yoga del sueño a menos que hayamos logrado la memoria perfecta de nuestras experiencias oníricas. Indubitablemente, resulta urgente repasar mensualmente nuestro cuaderno o libreta de notas con el propósito de verificar por nosotros mismos el progresivo adelanto de la memoria onírica”.

“Cualquier posibilidad de olvido debe ser eliminada. No debemos continuar con las prácticas subsiguientes en tanto no hayamos logrado la memoria perfecta”. En este sentido, es de resaltar que, en la actualidad, es lamentable la pérdida de la memoria onírica por parte de muchas personas, en especial, quienes viven en las ciudades, víctimas del trajín diario y tienen la mala costumbre de despertarse mediante la ayuda de un aparato despertador, la alarma de un reloj o del teléfono celular. Al sonar la alarma, al instante que se despiertan, se mueven o ponen de pie para apagar la alarma y los recuerdos desaparecen. Quien durante años ha realizado esta rutina, ha perdido irremediablemente su memoria onírica. Ha de trabajar muchísimo con el ejercicio retrospectivo y a condición de abandonar el uso de las alarmas y relojes despertadores para recuperar la memoria onírica. También es aconsejable la oración, en especial a su madre divina a Morfeo y al apóstol Felipe para que trabajen reparando las conexiones dañadas entre el cuerpo físico y los cuerpos internos..

Resultan particularmente interesantes aquellos dramas que parecen salir de otros siglos o que se desarrollan en medios o ambientes que nada tienen que ver con la existencia de vigilia del soñador.

Hay que estar en estado de alerta percepción, alerta novedad, y poner muy especial atención al estudio de los detalles que incluyen cuestiones específicas, pláticas, reuniones, templos, actividades inusitadas con otras personas, etc., etc., etc.

Logrado el desarrollo íntegro de la memoria onírica, eliminada ya cualquier posibilidad de olvido, el proceso de simbolización abrirá el camino de la revelación. A la ciencia básica de la interpretación de los sueños debemos buscarla en la ley de las analogías filosóficas, en la ley de las analogías de los contrarios y en la ley de las correspondencias y de la numerología.

La numerología, se refiere específicamente al significado astral de los números. Cada número tiene su correspondiente significado. Recuérdese que el número es santo y es infinito. Por eso en Salmos 119 (el más largo de la Biblia), cada capítulo se relaciona directamente con una letra del alefbet (alfabeto hebreo). Cada letra y su correspondiente número tiene un significado.  En Cábala, todos los números se reducen a 22. De esta manera, si aparece un número mayor, por ejemplo 2017, este se suma en sus valores absolutos. Se suma 2 + 0 + 1 + 7 = 10 y se busca el significado del número 10.

 

A continuación las 22 letras y sus correspondientes significados cabalísticos:

 

  1. Alef. Kéter. El poder equilibrador. El Mago del primer arcano del Tarot, cuyo jeroglífico primitivo está representado por un hombre.
  2. Bet.. Chokmah. La sabiduría. La Papisa del Tarot. La sabiduría oculta, la Sacerdotisa. La segunda carta del Tarot. La Luna, primitivo jeroglífico, es la boca del hombre.
  3. Guímel. Binah. La inteligencia. Planeta Venus, tercera carta del Tarot, la Emperatriz. El Símbolo primitivo es una mano en actitud de agarrar.

Estos tres Sephirotes son la corona sephirótica. Luego los siete Sephirotes inferiores van en el orden siguiente:

  1. Dálet. Chesed. Júpiter. El ser divino, Atman. Jeroglífico primitivo: Un seno. La cuarta carta del Tarot: La misericordia. La lámina del Emperador.
  2. He. Geburah. El rigor. La quinta carta del Tarot. El Papa , el jerarca o el Hierofante del Tarot. Marte, el guerrero de Aries.
  3. Vau. Thipereth. Venus de Tauro. La belleza, el amor del espíritu santo, el cuerpo búddhico del hombre. La sexta carta del Tarot. El Enamorado, la indecisión.
  4. Zain. Hod. Mercurio de Géminis. El carro del Tarot. La carta séptima y la Eternidad del todo. El triunfo.
  5. Chet. Netsah. La Justicia del arcano. La carta octava del Tarot; Saturno: La Victoria.
  6. Tet. Jesod. El Sol de Leo. La novena carta del Tarot. El Ermitaño, el eremita. El Absoluto.
  7. Yod. Malchut. El universo entero. María o Virgo. La Naturaleza. La retribución.

Estos diez Sephirotes viven dentro de nuestro ser y son nuestro sistema solar.   El Tarot está íntimamente relacionado con la Astrología esotérica y con la Iniciación, que mide el crecimiento espiritual.

  1. Caf. La persuasión
  2. Lámed. El apostolado
  3. Mem. La inmortalidad
  4. Nun La temperancia
  5. Sámec. La pasión
  6. Ayin. La fragilidad
  7. Pe. La esperanza
  8. Tsade. El crepúsculo
  9. Cof. La inspiración
  10. Resh. La resurrección
  11. Sin. La transmutación
  12. Tau. El regreso

La ley de correspondencias, nos indica que “Tal como es arriba es abajo”, de manera que si se sueña con la mamá o la abuela y ella da un mensaje, una enseñanza, esta es una enseñanza que viene de la madre espiritual, de la madre divina particular de cada quien. La ley de los contrarios se refiere a que muchas veces soñar determinada situación, anuncia su contrario. Por ejemplo se sueñan cosas dulces: caramelos o pasteles, se avecinan amarguras. La ley de las analogías filosóficas indica que los acontecimientos humanos, espirituales van conforme a la Naturaleza, están relacionados o guardan cierta proporción, que dos situaciones (una en el sueño y otra en la vida, son análogas o tienen una relación directa, que las cosas que se sueñan tienen una relación directa con nuestra vida. Si se sueña lluvia, esta anuncia llanto, dolor. Se sueña un río sucio, este se refiere a los ríos interiores, que están sucios y en consecuencia, vienen enfermedades.

Las imágenes astrales, reflejadas en el espejo mágico de la imaginación, jamás se deben traducir literalmente pues son solo representaciones simbólicas de las ideas arquetípicas y deben ser utilizadas de la misma manera que un matemático utiliza los símbolos algebraicos.

No está de más afirmar que tal género de ideas desciende del mundo del Espíritu puro.

Obviamente, las ideas arquetípicas que descienden del Ser devienen maravillosas informándonos, yo sobre el estado psicológico de tal o cual centro de la máquina, ya sobre asuntos esotéricos muy íntimos, ya sobre posibles éxitos o peligros, etc., envueltas siempre entre el ropaje del simbolismo.

Abrir tal o cual símbolo astral, tal o cual escena o figura, con el propósito de extraer la idea esencial, solo es posible a través de la «meditación del Ser lógica y confrontativa».

 

Subconsciente, inconsciente e infra consciente

 

La Psicología Gnóstica enseña que la infraconsciencia se procesa en el estado de sueño y más precisamente en determinados tipos de sueño profundo, como la embriaguez del sueño. Este es un tipo de sueño que muchas veces se asocia a fanatismo, superstición, sugestión, ignorancia, calumnias, alevosía, bajos instintos. Puede desencadenar actos violentos delictivos y hasta criminales mientras se encuentre sumergido en el sueño y no haya vuelto a la vigilia plenamente en distintas variantes de sonambulismo. Como resultado de la infraconsciencia se puede confundir la realidad con el sueño, dando origen a falsas apreciaciones que pueden inducir a errores o hasta actos delictivos.

SAW explica en Nociones fundamentales de endocrinología y crimonología que: “En la Naturaleza existe la infraconsciencia. En la infraconsciencia de la Naturaleza están depositados los recuerdos tenebrosos de toda la historia de la Tierra y de sus razas. En la infraconsciencia de la Naturaleza viven los monstruos antediluvianos. Esos son los espectros del pasado, los fantasmas de las pesadillas (…) En la infraconsciencia de la Naturaleza solo existe la fatalidad”.

Más adelante afirma el Maestro que: “El infra-consciente es un remanente tenebroso de un remoto pasado. El sabio masoquista es el pervertido sexual que puede asesinar a la mujer por puro placer sexual. La perversión sexual es infraconsciente. Los valores infraconscientes del yo psicológico constituyen los más bajos fondos animales del ser humano.

El inconsciente

 

El inconsciente es diferente y amerita un estudio más profundo. Este es un término muy ambiguo, dudoso, confuso y discutible. En los estudios gnósticos lo abordamos desde diferentes puntos de vista. En primer lugar, lo inconsciente corre muy de la mano con lo subconsciente y se procesa en los estados de vigilia y de sueño. En el inconsciente de las personas se elabora la imaginación mecánica, la fantasía y cierto tipo de imágenes que durante el estado de sueño la personalidad y el ego les dieron vida a partir de determinadas impresiones mal transformadas. Estas son imágenes parecidas a similares que la humanidad mecánica percibe diariamente, pero al ser “mal transformadas” no se digieren y tomar forma  casi real en el plano mental de la Naturaleza.

En la Psicología Gnóstica, este tipo de imágenes son denominadas: “efigies mentales”. Son imágenes mentales fabricadas por el mismo soñador. Ejemplos de este tipo de imágenes recreadas por los soñadores, son las imágenes eróticas reproducidas por la mente durante el sueño a partir de una película pornográfica. En este caso explica el Maestro Samael que: “Cuando llega a la mente una representación pornográfica, el inconsciente atrapa esa representación y con ella elabora sus conceptos de contenido”. Otro ejemplo son las supuestas escenas de adulterio de la esposa fabricadas por un marido celoso.

Otro tipo de “imágenes” producidas en el inconsciente, son las que se originan con la combinación de una imaginación desnaturalizada o ardiente fantasía, enorme lujuria o lascivia, exuberante impudicia, la fornicación en soledad u onanismo y la facultad ideoplástica. Estos son los subcubos, incubos, basiliscos y demás larvas fluídicas o “elementales” creadas por la fantasía sexual ampliamente estudiadas por Samael Aun Weor en su obra: El Misterio del Aureo Florecer, así como por Franz de Harttmann en “Los Elementales”, Charles Waldemar en “La magia del sexo” y Paracelso en “De origine morborum invisibilium Lit. III”, entre otros.

En el inconsciente actúa el poder hipnótico que ejercen las condiciones anormales de vida sobre la humanidad mecánica incluida la propaganda, los medios de comunicación y la moda, entre otros agentes que esclavizan la conciencia humana.

Por otro lado, el término inconsciente se aplica a la realidad inefable de Sat, el Dios inmanifestado, el Absoluto increado. En el capítulo XXVIII del Mensaje de Navidad 1969-1970, el Cristo de Acuario explica que: “Podemos usar tal término en forma convencional para indicar o señalar un misterio creador, algo que está mucho más allá de la conciencia. Resulta incuestionable que Parabrahman, el espíritu universal de vida trasciende a todo eso que se llama conciencia y es obvio que podemos denominarle «Inconsciente». Pero este término tan escurridizo, en el microcosmos es  lo que está más allá del despertar y de la conciencia objetiva. En este sentido, explica el Maestro que: “El vacío iluminador es el «inconsciente» (usado este último término en el sentido de algo que está mucho más allá de la conciencia.)

En este sentido Elaine Pagels, en la página 185 de su obra: “Los evangelios gnósticos” anota: “Por tal razón, este tipo de gnosticismo comparte con la psicoterapia la fascinación por el significado no literal del lenguaje, ya que ambos tratan de comprender la cualidad interna de la experiencia. El psicoanalista C.G. Jung ha interpretado el mito de la creación según Valentín como una descripción de los procesos psicológicos. Valentín cuenta cómo todas las cosas tienen su origen en la «profundidad», el «abismo», o, dicho en términos psicoanalíticos, en el inconsciente. De esta «profundidad» surgen la Mente y la Verdad y de ellas, a su vez, la Palabra (Logos) y la Vida. Y fue la palabra la que dio el ser a la humanidad. Jung lo interpretó como una crónica mítica del origen de la conciencia humana”.

Las diferentes acepciones que damos a lo inconsciente se explican en la siguiente frase del Maestro: “La inconsciencia es tinieblas y estas últimas existen en nuestro interior”. Tenemos que ir de las tinieblas a la luz, esta luz es la conciencia. Pero en el vacío iluminador y en el Inmanifestado entramos a otro tipo de oscuridad.

 

 

[1] Publicada por Altaya, Barcelona 1993

Las runas

Arnoldo Krumm Heller, en su “Curso esotérico de magia rúnica”, afirma que: “La primera creación del Verbo divino fue la luz, de ahí que el lenguaje pueda volverse así mismo luz, sobre todo cuando se trata de las letras de los alfabetos sagrados, y entre ellos se encuentra el alfabeto rúnico llamado simplemente runas”. Estas letras primitivas, fueron grabadas en las piedras, tanto en Europa, como en América. Las antiguas lenguas germánicas se escribieron con estos caracteres; especialmente, en Escandinavia y las islas británicas. Los alfabetos rúnicos, se conocen también, como futhark, futhorc o fupark, que se forman de la combinación de los primeros seis caracteres rúnicos: F, U, Th, A, R y K; así como ocurre con el abecedario, el alfabeto y el aleph bet o alefato hebreo. Arnoldo Krumm Heller –Huiracocha–, expone al respecto, en la compilación de artículos publicados por la Fraternidad rosacruciana antigua y que se publica con el título de: “Artigos”, lo siguiente: En todos los continentes, en Asia, África, en Europa, y sobre todo, en América encontramos esculpidas en las rocas, una infinidad de caracteres que conocemos bajo la designación de inscripciones rupestres. Con instrumentos primitivos, hombres, que vivieron a miles de años, grabaron ciertos signos en las rocas que tenían, para ellos, una significación sagrada y, por lo tanto, se perpetúan de este modo.Escultura rúnica

Se observan grabadas en las piedras en el norte de Europa, así como en Europa central y oriental. Generalmente se asocian a los antiguos vikingos y pueblos escandinavos, en consecuencia a los daneses, suecos, noruegos, entre otros. En los dólmenes de la época megalítica (monumentos prehistóricos de piedra sin labrar), en España, se encontraron esas mismas runas, al igual que en los de Alvao, en Portugal. Los druidas nórdicos enseñaron la manipulación o manejo de esas figuras mágicas. Puede causar sorpresa que en América, en Yucatán, Estados Unidos y Brasil, también se han encontrado piedras y monumentos sagrados con inscripciones rúnicas. Baste como ejemplo, la nariz del mascarón del Chac, en lo alto de la escalinata de la pirámide del “Adivino” de Uxmal, tiene grabada en la piedra la runa Gibur, la esvástica nórdica.El Adivino de Uxmal

Entre los significados para la palabra runa, está el de “secreto”, misterio o “susurro”. Es decir, están asociadas al esoterismo, a las enseñanzas que se dan de labios a oídos. Los antiguos escandinavos, le daban origen divino. En uno de los Eddas, las colecciones islandesas de los nórdicos antiguos, se explica que su creador fue el dios Odín y que la transmitió en secreto a los druidas, sacerdotes celtas. Odín, también llamado Wotan o Woden, es el dios principal de la mitología nórdica. Es el dios de la sabiduría, la guerra y la muerte, de la magia, la poesía, la profecía, la victoria y la caza; hijo de Bor y de Bestla, esposo de Frigg o Freyja. Vive en Asgard y monta su caballo Sleipner, de ocho patas, portando su lanza Gungnir (ungner), su casco de oro y una armadura resplandeciente. Es el padre de la mayoría de dioses, el dios Padre de toda la creación, el principio masculino, el gran mago creador del Universo a partir del caos original. Creó los primeros humanos: Ask y Embla, a partir de un fresno, una madera dura y de un olmo, una madera blanda y tierna. El fresno, en tanto que madera dura, era empleado en los viejos tiempos para producir el fuego por fricción contra el olmo, madera tierna y fácilmente inflamable. De esta fricción se habría originado la primera chispa sagrada que por analogía representa la inteligencia y el espíritu insuflado a la materia. Su nombre germánico es Wotan.Odín

Arnoldo Krumm Heller, en su “Curso esotérico de magia rúnica”, explica que: “A través de los tiempos, las palabras todas sufren sus cambios y alteraciones y así de Foutan, se hizo Wotan, el dios del Fuego de los germanos y el dios del gran Espíritu de los mayas, el primero de todos o Dios de los dioses. La misma etimología de Pi tiene la pira, donde ardía el fuego, y la pirámide”. Explica además el maestro Huiracocha, en su “Curso rúnico” que en la mitología nórdica “Wotan, el dios germano y maya (mexicano) a la vez, cuando descendió del árbol de la vida, encontró las runas hallando primero la runa Tir”. Asimismo, en la lección de la runa Os de su “Curso rúnico”, Huiracocha explica que esta es a la vez, la runa Odil y Olín o movimiento, en México.  “Olin en azteca es el signo de Quetzalcoatl, dios del viento, dios de la vida y así Olin es la runa de la respiración.

Huiracocha, explica en su obra “Logos mantram magia”, que: “Los primeros idiomas, fueron más perfectos que los posteriores, y, por consecuencia, se acercaron al lenguaje primitivo. Entre los más antiguos, se encuentran los de los germanos y en sus runas han quedado tácitos y escondidos sus secretos”.

Arnoldo Krumm Heller (Huiracocha), afirma también, en su “Curso rúnico”, que: “En la enciclopedia Espasa, hallamos, bajo la palabra alfabeto, todos los abecedarios del mundo. Singularmente, los conocidos y, figura en primer término el rúnico nórdico y en segundo lugar, el anglo sajón. Las runas tienen que haber sido el génesis de todos los lenguajes escritos y, en esta inteligencia, ya veremos cómo de la runa Hagal, brotan todas las letras latinas inclusivamente”.Runas

Según varios autores, en particular, Guido Von List, en su obra: “El secreto de las runas”, originalmente, fueron 16 runas o ideogramas o glifos rúnicos que con tiempo evolucionarios y se convirtieron en 18, 24 o 33 caracteres rúnicos que adquirieron entonces un uso más definido a nivel lingüístico y fonético. Así, el Hávamál, los Dichos de Hár o del Altísimo (uno de los cantos o poemas del Edda), el libro de la sabiduría rúnica de Wotan, considera la existencia de dieciocho runas del idioma proto-germánico. Huiracocha, en su “Curso rúnico”, afirma que: “La Edda habla del Canto de las runas y ese era el canto que se entonaba en la celebración de los Misterios”. Afirma además que Tácito[1] “vio celebrar a los germanos sus Misterios, dice que ya desde niños tenían que aprender esos cánticos rúnicos que eran 1500 versos. Ya hoy se ha perdido el valor de esos versos. La Edda misma está en verso y suena muy armoniosamente y muy lindos cuando son declamados”.

En el canto Hávamál, se encuentra el relato de cómo Odín obtuvo las runas. Particularmente, en el sistema anglosajón son 33 los caracteres. En el sistema Futhark antiguo, de 24 runas, estas están divididos en tres grupos de ocho, los denominados “aetti”, llamados cada uno, según la runa que inicia, las Ocho de Fa (Freya o Fehu), las ocho de Hagal (Hagall o Hagalaz) y las Ocho de Tyr (Tir o Tiwaz). Las tradiciones nórdicas sostienen que Odín accedió al conocimiento de las runas, para ver más allá y lo transmitió a la humanidad. De manera que los cultores del arte de las runas han de invocarle antes de comenzar a trabajar con ellas, ya sea pa­ra operar mágicamente o bien para utilizarlas como oráculo. Otras tradiciones basadas en la otra Historia, sostienen que el origen de las runas es atlante y que los sabios fundadores de las grandes civilizaciones serpentinas y solares, llevaron el lenguaje rúnico a diferentes pueblos; en especial a los pueblos germánicos y escandinavos.Círculo rúnico

Versos del Hávamál con textos de las runas, son, el verso 80: “Está comprobado: si runas consultas, aquellas de origen divino, las que altos poderes hicieron y el tulr (“sacerdote” Odín) supremo tiñó mucho se gana callando”; el 111: “Palabras ahora en el podio del turl, a la vera del pozo de Urd; yo vi y callé, yo vi y medité, al habla atendí de los dioses; de las runas oí, su poder escuché por la sala de Alto, en la sala de Alto. Esto escuché que decían”; en el 137, se lee: “Te damos, Loddfafnir, buen consejo que te ha de servir y que debes saberlo: Cuando mucho bebieres, recurre al poder de la tierra (de cerveza la tierra libra, como el fuego de pestes, de pujo el roble, de embrujo la espiga, de sofoco el saúco – contra hechizos se pide a la Luna -, de picada el brezo, de desgracia las runas), del vómito libra el suelo”.

Y en el capítulo V, versos 138 a 145, se encuentra la “Historia de las runas”: V Historia de las Runas de Odín. 138. Sé que pendí nueve noches enteras del árbol que mece el viento (Yggdrasil); herido de lanza y a Odín ofrecido – yo mismo ofrecido a mí mismo – del árbol colgué del que nadie sabe de cuáles raíces arranca. 139. Ni pan me tendieron ni copa alguna; fijo en lo hondo miré; las runas alcé, las gané entre gritos; caí a la tierra de nuevo. 140. Nueve conjuros del hijo de Boltorn, del padre de Bestla, aprendí, y también he bebido el excelso hidromiel, el que estaba en Odrorir.141. Todo saber yo entonces logré, de poder me llené y de gozo: de palabra a palabra la palabra me fue, de acción en acción la acción me llevó. 142. Averigua las runas y aprende los signos, las runas de mucha fuerza, las runas de mucho poder, que el tulr supremo (Odín) tiñó y los altos poderes hicieron y el señor de los dioses (Odín) grabó. 143. A los ases Odín, a los elfos Dain, a los enanos grabóselas Dvalin, a los gigantes Asvid; yo mismo algunas grabé. 144. ¿Las sabes tú grabar? ¿Las sabes tú entender? ¿Las sabes tú teñir? ¿Las sabes tú probar? ¿Les sabes tú pedir? ¿Les sabes tú ofrendar? ¿Les sabes tú ofrecer? ¿Les sabes tú inmolar? 145. Mejor no pedir que por todo ofrendar; su pago la ofrenda busca; mejor no ofrecer que siempre inmolando. Así grabó Tund (el tronante, Odín) antes que gentes hubiese; allá revivió cuando vino de nuevo”.

El significado de algunos nombres comunes puede obtenerse mediante el significado de cada una de las runas. Por ejemplo:

Abraham, que se escribe en lenguaje nórdico, como: Ar, Bar, Man y que a la vez por transposición, tiene innegables correlación con el Brahama hindú;

Arlais, que se interpreta combinando las runas Ar, Laf e Is.

Armando, que se obtiene de la combinación de las runas Ar, Man, Dorn;

Arturo, cuyo nombre se obtiene de la combinación de las runas Ar, Dorn (thorn). Ur, Os;

Arnoldo, que se obtiene de la combinación de las runas Ar, Not, Laf y Dorn;

Bárbara; que se obtiene de combinar las runas Bar y Ar;

Dora, surge de las runas Dorn y Ar,

Doris, encuentra significado al combinar las runas Dorn e Is;

Fernando, surge de la combinación de las runas Fa (Fé, Fehu), Not (Nauthiz) y Dorn;

Gerardo, viene de las runas Gibur, Ar y Dor;

Iris deviene de las runas Yr es Is;

Irma, se puede formar con las runas Yr y Man.

Laura, tiene la combinación de las runas Laf, ur, Ar.

Sigfrido, viene de las runas Sig, Fa y Dorn;

Sigismundo, que viene de combinar las runas Sig (Sigis), Man y Dorn.

Al combinar, por ejemplo el significado de las runas Ar, Man y Dorn, podríamos obtener el siguiente significado: “Hombre de voluntad de piedra” o bien: “hombre de voluntad de fuego”. En forma similar, Dora, será la mujer de voluntad de fuego.

Asimismo, nombres de los países nórdicos, tienen su origen en las runas. Así: Irlanda, viene de la runa Yr, Islandia, viene de la runa Is, Germania de la runa Gibur y la runa Man. Asimismo, lugares emblemáticos, como Gibraltar, que viene de Gibur-altar.

El maestro Huiracocha, explica que “Los dos sistemas rúnicos, principales, recibidos de los germanos y escandinavos, se llamaban Futhork. En este sistema, cada letra rúnica representaba a un dios y aunque muchos de nuestros conocimientos mitológicos se han perdido, algunos se han conservado, como el Dios Tyr, Tins, etc. Tácito confesaba que esos caracteres rúnicos, tenían un cierto poder mágico asegurando incluso que el conocimiento de las runas fue privilegio de los sacerdotes -iniciados, sobre todo, en lo que se refiere a magia rúnica, como profecía. La degeneración de nuestras civilizaciones llevó a la especie humana a la concepción antropomórfica de sus divinidades, pero esto no invalida la teoría de que los pueblos antiguos reconocían, detrás de esos dioses a la existencia de fuerzas cósmico-mágicas y que así como el lenguaje humano era el exponente del Logos, del mediador de Dios, los caracteres grabados en esas rocas o lajas de piedras, era, por su las manifestaciones mágicas del propio Logos».AlfabetoRunico

“Si un hombre puede actuar sobre las fuerzas cósmicas, mediante la pronunciación o vocalización de la palabra (mantras), puede también, conjurar o exorcizar por medio de las runas. Así como en el lenguaje de la comunicación la luz precedió al lenguaje común, el origen de la runa es divino. Alfarbios[2] que yacen bajo el polvo de vetusta bibliotecas, en Suecia, Noruega, y en otros países nórdicos, nos permitieron la clave de esa alta magia, hasta que en los archivos de la fraternidad Rosa-cruz fueron encontrados manuscritos que confirmaron y completaron las verdades transmitidas por dichas obras. De este modo fue posible traducir e interpretar obras de magia superiores a cuántas el oriente había proporcionado, confirmando la vieja sentencia latina: exseptentrione lux, ”la luz venga del norte”. Al descubrir teóricamente el poder de las runas, como agentes mágicos, faltaba su conexión con nosotros, como organismo”.

En la tradición nórdica, las runas son símbolos de importancia misteriosa y mágica, además de ser poderosas, pues sus energías son las que sostienen los nueve mundos del Yggdrasil. En Wikipedia, se lee que, en la mitología Nórdica, este árbol, “es un fresno perenne: el árbol de la vida, o fresno del Universo. Sus raíces y ramas mantienen unidos los diferentes mundos: AsgardMidgard,

HelheimNiflheimMuspellheimSvartalfheimAlfheimVanaheim y Jötunheim. Lo que nos recuerda a los nueve cielos que Dante encuentra en su “Divina Comedia”, las regiones de la Jerarquía celestial formada por tres triadas, la primera por: ángeles, arcángeles y principados; la segunda, por: potestades, virtudes y dominaciones. Y la tercera, por: Tronos, querubines y serafines.

Se explica además en dicha enciclopedia digital, que: “De su raíz emana la fuente que llena el pozo del conocimiento, custodiado por Mimir. A los pies del árbol se encontraba el dios Heimdall  que era el encargado de protegerlo de los ataques del dragón Niohoggr y de una multitud de gusanos que trataban de corroer sus raíces y derrocar a los dioses a los que este representaba. Pero también contaba con la ayuda de las nornas  que lo cuidaban regándolo con las aguas del pozo de Urd. Un puente unía el Yggdrasil con la morada de los dioses, el Bifrost , el arco iris, todos los dioses cruzaban por él para entrar en el Midgard. Recordemos que el arco iris, es sagrado en todas las cosmovisiones antiguas. Recordemos a la diosa Iris, única diosa alada del panteón griego, quien al igual que Hermes, era la portadora del sagrado caduceo, el caduceo de Mercurio y de Iris. Yggdrasil rezuma miel y cobija a un águila sin nombre que entre sus ojos tiene un halcón que se llama Veöorfölnir, a una ardilla llamada Ratatösk, a un dragón llamado Niohöggr y a cuatro ciervos, Dáinn, Dvalinn, Dunevrr y Durabrór. Cerca de sus raíces habitan las nornas.

En el Völuspá, el primer Canto poético de los Eddas, de la mitología nórdica y germánica, se narra que se riega el fresno sagrado,el alto Yggdrasi, el Árbol de la vida, con blanco limo. Resulta muy oportuno analizar estos pasajes de la mitología nórdica, a la luz de la auto-gnosis. El Árbol de la vida, aparece en todas las antiguas cosmovisiones. Para los mayas, el Árbol del mundo, es la Ceiba,la Ceiba Pertranda, árbol nacional de la república de Guatemala. Es conveniente entender que todas las mitologías podemos explicarlas a la luz de la Gnosis, pero encontrándoles explicaciones dentro de nosotros mismos. Es innegable que el Árbol de la vida, que se encuentra al centro del paraíso, se halla dentro de nosotros mismos y se corresponde con nuestra columna vertebral. Debemos aprender a regar sus raíces con el agua pura de nuestros pozos sagrados, nuestras gónadas o glándulas genitales y cambiar nuestra tierra filosófica actual, negra, desértica y estéril, por una tierra fértil de limo blanco purísimo y aprender a pedir el auxilio de lo divinal, de nuestra norna particular, nuestra bendita Madre, en uno de sus múltiples aspectos.

Referencias al pozo sagrado hay muchas en otras cosmovisiones En la cosmovisión Judeocristana, específicamente, en la Biblia, hay ejemplos maravillosos. En Génesis, Rebeca aparece por primera vez en la escena bíblica, con un cántaro sobre el hombro junto a un pozo de agua. Pertenecía a una familia de pastores en alusión a que pertenece al linaje de la fraternidad de la luz. En el relato de Rebeca, lo mismo que en muchos relatos bíblicos, es concurrente la escena junto a un pozo, a un manantial en referencia a los pozos íntimos de las gónadas o glándulas genitales donde se halla depositada la preciosa energía creadora. El encuentro de Rebeca, con Isaac, su futuro esposo, es maravilloso. Este ha salido a meditar al campo (Gn 24:63). La práctica de la meditación es antiquísima y no es exclusiva de la India; sino que se encuentra en todas las cosmovisiones. Venía del pozo del Viviente que me ve. Rebeca desciende del camello y se cubrió el rostro con su velo. El velo de Isis, el velo del misterio y que los mortales, no pueden retirar.

Otros pasajes ilustrativos del Antiguo Testamento, son los siguientes: “E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí. Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado. Pero cuando los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas, los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra. (Gn 26:17-20). A la luz de la hermenéutica gnóstica, es claro el simbolismo de la disputa entre filisteos e israelitas. Unos constituyen el pueblo lunar, el Ego, el conjunto de elementos indeseables de conducta, que quieren para sí, las aguas de la vida mediante el vicio de la fornicación. Los otros, el pueblo de Is-Ra.Él, representan al pueblo de Dios, a las partículas superiores del Ser que se nutren con las aguas de la vida mediante la no fornicación y la transmutación del ens seminis. Los siguientes versículos bíblicos ilustran con detalle la importancia que se daba en las antiguas escuelas esotéricas hebreas a la energía creadora.

“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua”. (Jer 2-13)

“¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan serán avergonzados; y los que se apartan de mí serán escritos en el polvo, porque dejaron a Jehová, manantial de aguas vivas”. (Jer 17:12)

“Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno. Y Jehová será rey sobre toda la Tierra. En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre”. (Zac 14:8-9)

“Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan”- (Is 58:11)

“Bebe el agua de tu misma cisterna, Y los raudales de tu propio pozo. ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, Y tus corrientes de aguas por las plazas? Sean para ti solo, Y no para los extraños contigo. Sea bendito tu manantial, Y alégrate con la mujer de tu juventud, Como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, Y en su amor recréate siempre. (Pr 5:15-19)

Las aguas de la vida, son las aguas espermáticas constituyen ese vidrio flexible y maleable de los alquimistas medievales. Por eso en el Cantar de los cantares, se lee: “Fuente de huertos, pozo de aguas vivas, que corren del Líbano”. (Cnt 4:15)

Así como en el Antiguo Testamento, el Evangelio da cuenta de la decisiva importancia de las aguas de la vida. Así da cuenta de ello, el diálogo de Jesús con la mujer samaritana, en el capítulo IV del Evangelio de Juan:

“Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad”. (Jn 4:7-18)

“Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. (Jn 7:37-38)

Las runas son el resumen del Universo nórdico y contienen o significan acciones, objetos, valores espirituales y culturales de diversos pueblos que las utilizaron; así como estimaciones originarias y cósmicas. Ya hemos dicho que la palabra runa significa susurro o secreto: “el susurro de los dioses” que nos hablan y nos conducen a través de ellas. Cada una de las veinticinco runas del futhark antiguo, está relacionada con algún dios, un árbol, un mineral o un vegetal determinado.

Arnoldo Krumm Heller –Huiracocha–, expone en el compendio de artículos de su obra: “Artigos”, que: “La degeneración de nuestras civilizaciones llevó a la especie humana a la concepción antropomórfica de sus divinidades, pero esto no invalida la teoría de que los pueblos antiguos reconocían, detrás de esos dioses a la existencia de fuerzas cósmico-mágicas y que así como el lenguaje humano era el exponente del Logos, del mediador de Dios, los caracteres grabados en esas rocas o lajas de piedras, era, por sí las manifestaciones mágicas del propio Logos. Si un hombre puede actuar sobre las fuerzas cósmicas, mediante la pronunciación o vocalización de la palabra (mantras), puede también, conjurar o exorcisar por medio de las runas. Así como el lenguaje de la comunicación la luz precedió al lenguaje común, el origen de la runa es divina”.

Ha de tomarse en cuenta que las runas son fuerzas misteriosas, aliados secretos de quien las opera mágicamente con múltiples propósitos esotéricos. La tradición enseña que las runas pueden ayudarnos para acercarnos a la divinidad, para comunicarnos con seres divinales, para influir sobre el clima, ayudar a las cosechas o sanar a los enfermos, para la buena ventura o para la protección.

Cada runa tiene significados esotéricos, propiedades espirituales, divinas y una relación con fuerzas de la Naturaleza o algún principio cosmológico y poder espiritual; a la vez que cada una está relacionada con un dios nórdico, como por ejemplo, la runa Tyr o Tiwaz, lleva el nombre del dios germánico Tiwaz o Tyr en la época de los vikingos; quien moraba en el cielo durante el día; por lo que la forma de la runa es de una flecha apuntando hacia el Cielo. La runa Dorn (thorn, thurs o purs), toma su nombre de los gigantes de la mitología nórdica, los jötunn o jotun; los gigantes con fuerza sobrehumana, los titanes de la mitología clásica, los nephilim hebreos. Pero, por otro lado; Huiracocha, en su “Curso rúnico”, explica que “En algunos menhires de España, encontramos figuras que se encuentran armadas con un martillo. Es el Dios Donar (Dorna) germano que representa al Thorn de la mitología nórtica con su maza en la mano que lanza a distancia para producir el rayo o la chispa. Sin la espina que punce, que hiera, no hay chispa, no hay brote de luz que emerja”. Explica además, que la diosa Fraya, tenía como escudo la runa Kaun (K) y Fraya significa redención de Pascua. Es la Ostara de los germanos, una antigua fiesta germánica que se celebraba en torno de primavera, en honor del dios Eostre, el dios de la primavera y de Ostara, diosa de la fertilidad asociada a la primavera, vinculada a la diosa griega del amanecer. Ostara, es a la vez, la diosa del “amanecer” y del “despertar”. Guido Von List, afirmaba que “Ostern” era el festival del matrimonio del dios Sol con la diosa Tierra y que concibieron a Ostara como una representación de las fuerzas femeninas generadoras. La festividad germana Ostara, es una de las ocho grandes festividades en la rueda del año, las ocho posiciones sagradas del Sol, precedida por Imbolc y seguida por Beltane. Se dice también que la runa Ar (Ansur o Ansuz) significa señor de Asgard y del Walhalla, que son dos de los numerosos nombres asignados a Odín.

Samael Aun Weor, en su obra: “El Matrimonio perfecto”, explica que: «Las enseñanzas del Zend Avesta a semejanza de los principios doctrinarios contenidos en El Libro de los muertos de los egipcios, contienen el principio Cristo. La Ilíada de Homero y la Biblia hebrea, así como los Eddas germanos y los libros sibilinos de los romanos contienen el mismo principio Cristo. Esto es suficiente para demostrar que el Cristo es anterior a Jesús de Nazaret. Cristo no es un solo individuo. Cristo es un principio cósmico que debemos asimilarlo dentro de nuestra propia naturaleza físico-psíquico-somática y espiritual, mediante la magia sexual».

Asimismo, explica que: «Entre los persas, Cristo es Ormuz, Ahura-Mazda, el terrible enemigo de Ahrimán (Satán), que llevamos dentro. Entre los indostanes es Krisna el Cristo, y el Evangelio de Krisna es muy semejante al de Jesús de Nazaret. Entre los egipcios, Cristo es Osiris y todo aquel que lo encarnaba era de hecho un osirificado. Entre los chinos es Fu-Hi el Cristo Cósmico quien compuso el I-King, libro de las leyes y nombró ministros dragones. Entre los griegos, el Cristo se llama Zeus, Júpiter, el Padre de los Dioses. Entre los aztecas es Ketzalkoatl, el Cristo mexicano. Entre los Eddas Germanos es Balder, el Cristo que fue asesinado por Hoder, dios de la guerra, con una flecha de muérdago, etc».

Más adelante, el Kalki Avatar explica que: «El nacimiento del ser humano en sexos separados fue un acontecimiento grandioso de la antropogénesis, que se realizó a través de muchísimos millones de años. El Edda germánico, después de describir maravillosamente la creación del mundo, relata la separación en sexos opuestos como sigue: “Inmediatamente decidieron los dioses crear la primera pareja humana. De un fresno formaron al hombre y le llamaron Askur. De un aliso formaron la mujer y la llamaron Embla. Odín les dio el alma; Villi les dio el entendimiento; Ve les dio la belleza y los sentidos. Y los dioses, satisfechos de su obra, se retiraron a descansar y a gozar a su mansión del Asgar, situada en el centro del Universo”».

«El relato del Edda sobre la destrucción del mundo es el Apocalipsis germánico. “La misma Naturaleza empieza a salir de su orden; las estaciones cesan de alternar; el terrible invierno, Fimbul, domina y dura tres años porque el Sol ha perdido su fuerza; entre los hombres ya no hay fe; la paz entre hermanos, parientes e hijos de una misma tribu ya no se observa; el sagrado deber de los germanos de respetar a los muertos, de cortarles las uñas y de enterrarlos se descuida; y el buque colosal en que, a la consumación de los siglos ha de embarcarse Hrimer, el gigante de la escarcha, con sus innumerables compañeros, para destruir a los dioses, destrozar su alegre y resplandeciente morada, el Valhalla y el Universo; este terrible buque acusador compuesto, solo de las uñas de los muertos no cortadas por ninguna alma piadosa, adelanta y crece a pesar de la pequeñez del material, hasta que la corrupción llega al colmo”».

«”Entonces, los monstruos, a quienes los dioses habían logrado encadenar, rompen las cadenas que les sujetaban; las montañas se hunden; las selvas se descuajan; los lobos, que desde el principio del mundo aullaban al Sol y a la Luna para devorar estos dos astros y que a veces ya los tenían medio agarrados, los alcanzan y los engullen para siempre; el lobo Fernis rompe sus ataduras y embiste con las fauces abiertas al mundo, tocando con una mandíbula al Cielo y con la otra la Tierra; y más las abriría si no le faltase espacio; la serpiente Midgar inunda toda la Tierra (porque el hombre se ha vuelto fornicario); los gigantes de la escarcha vienen en su buque de uñas desde el levante; por el mediodía se acercan las potencias del fuego destructor: Loki, Los surtur y los hijos de Muspel, para librar la última batalla decisiva de los Ases; las divinidades del Valhalla se preparan a recibir al enemigo; su vigía Hiendal, apostado a la entrada del puente que conduce a su morada, toca el clarín, y los dioses, en unión con las almas de los héroes muertos en combate, salen a recibir a los gigantes; la lucha empieza y acaba con la destrucción de ambos ejércitos; y muertos los dioses y los gigantes, comunicase la incandescencia de los del fuego al mundo, que todo se consume en inmenso holocausto purificador”».

«Un análisis de fondo sobre el Génesis y el Apocalipsis del Edda, nos demuestra que el punto clave tanto de uno como de otro, es la cuestión sexual. Sexualmente es creado el mundo. Sexualmente se divide el hermafrodita primitivo. Es un dios cuando no derrama el semen. Se convierte en un demonio cuando derrama el semen. Sexualmente es creado el mundo, y es destruido este, cuando los seres humanos se vuelven terriblemente fornicarios, cuando la gran Ramera, ha llegado al colmo de su corrupción; cuando la serpiente Midgar inunda toda la Tierra».

«Realmente, cuando el ser humano se acostumbra a derramar el semen nace la Gran ramera, cuyo número es seiscientos sesenta y seis. La fornicación corrompe al ser humano. Con la fornicación, el ser humano se vuelve terriblemente perverso, y entonces el mundo es destruido; los monstruos desconocidos de la Naturaleza, elementos que el hombre no conoce y que los dioses tenían encadenados, son desatados con las armas atómicas; las selvas se descuajan, los lobos del karma aúllan horriblemente; el lobo Fernis rompe sus ataduras y embiste con las fauces abiertas al mundo, tocando con sus mandíbulas al Cielo y a la Tierra. El karma es terrible, y habrá una colisión de mundos. En tiempos arcaicos ya hubo una colisión semejante y la Tierra, que estaba más cerca al Sol, fue arrojada a la distancia que ahora tiene. Ahora, este cataclismo se repetirá por ley del Karma. Entonces, como dice el Edda germánico, todo se consumirá en inmenso holocausto purificador».

En la obra citada, explica además el Avatar de la Era de Acuario que: «El lobo Fernis rompe sus terribles ataduras, como dice el Edda alemán. Cae el karma sobre la totalidad humana. Las divinidades del Valhalla combatirán al enemigo. La serpiente Midgar inunda toda la Tierra y el mundo está fracasado. La mitología germánica es nórdica. La sabiduría viene del norte. La primera raza fue devorada por los tigres de la sabiduría. Era una raza inmortal. La segunda raza fue arrasada por fuertes huracanes. La tercera raza se convirtió en pájaros. La cuarta en hombres-peces. La quinta en chivos. La cuna de la humanidad está en el norte. El Edda germánico es sabiduría nórdica. Los antepasados de los aztecas viven en la isla sagrada del norte. La sabiduría oculta vino del norte a la Lemuria, y de la Lemuria pasó a la Atlántida. Después de la sumersión atlante, la sabiduría quedó en aquellas tierras que formaron parte del continente atlante. La India nunca formó parte del continente atlante. Resulta absurdo pensar que toda la sabiduría antigua esté en la India. Si queremos buscar la sabiduría de la serpiente, la encontraremos en México, Egipto, Yucatán, etc. Estos países sí formaron parte de la Atlántida. Es urgente estudiar el Edda germánico, saberlo leer entre líneas, y luego investigar en la isla de Pascua, México, Yucatán, etc. El Edda germánico con su Génesis y Apocalipsis es pura magia sexual. En el sexo se halla la raíz de nuestro Ser. Necesitamos que la Serpiente nos devore. Necesitamos ser devorados por el Tigre. Primero nos devora la Serpiente, y después el Tigre».

El Verbo de Dios, en otra de sus obras, en “El Parsifal develado”, relaciona la lanza esotérica con la lanza de Odín (Wotán): “Es incuestionable que la lanza gnóstica-esotérica del Grial y aquella otra, la de los pactos mágicos ostentada por Wotán, son en el fondo una misma, el emblema de la fuerza sexual masculina, el phalo”. Explica además que: “La lanza esotérica-crística del santo Grial y la pagana lanza de los pactos ostentada por Wotán, es una misma y única lanza, asta o pica santa tenida por sagrada en todos los pueblos desde la más remota antigüedad”. Comenta, además que: “Un gran sabio dijo: «Hasta cierto punto, los troncos o tablas de la ley, donde Moisés escribiese por mandato de Jehová los preceptos del Decálogo, no son sino una doble lanza de las runas, sobre cuyo significado fálico no nos podemos detener, pero que al por menor puede verse en el segundo tomo de Isis sin velo».

Respecto de Odín-Wotan, Huiracocha, explica en su obra “Logos mantram magia”, lo siguiente: “Votan o Wotan, era el gran dios de los antiguos alemanes, el dios del viento, representación del Aliento divino, del que nos habla Tácito. En Rusia hay un pueblo, los Votajas, que hablan un idioma parecido al sánscrito y que conserva voces mayas. Por eso, no es extraño que volvamos a encontrar en Yucatán y Guatemala, al Dios Votan, con el mismo nombre. Votan, dicen los mayas, fue el que sopló el aliento a los hombres por la nariz, estableciendo siete familias después de haber pasado por la ciudad de las trece serpientes, y dejando a su cuidado siempre, una vestal, una mujer… El culto de Votan, en México, se conservó hasta 1691 en cuyo año el obispo Núñez de la Vega hizo quemar todas las imágenes del dios en mitad de la plaza pública. Votan era también la denominación de corazón y yo encontré en Guatemala un dibujo antiguo con determinado símbolo, que es exactamente lo que más tarde han venido a ser y a representar los jesuitas con el corazón de Jesús… Nihil novum sub sole. Entre las tradiciones mayas, se dice que Votán fue el fundador de Palenque, la ciudad sagrada de Chiapas, donde gobernó el sumo sacerdote Pacal.

Ampliando lo anterior, el Quinto de los Siete, en su obra: “La doctrina secreta de Anahuac”, explica que: «En el libro magistral de De Bourbourg, Votan, el semidiós mexicano, al narrar su expedición, describe un pasaje subterráneo que seguía su curso bajo tierra y terminaba en la raíz de los cielos, añadiendo que este pasaje era un agujero de sierpe, de culebra, y que él fue admitido en él porque él mismo era un «Hijo de las sierpes», o sea, una Serpiente. (Alguien que había sido devorado por la Serpiente)». «Los sacerdotes asirios llevaban siempre el nombre de su Dios. También los druidas de las regiones celto-británicas se llamaban serpientes. “Soy una serpiente, soy un druida”, exclamaban. El Karnak egipcio es hermano gemelo del Carnac británico, significando este último el monte de la Serpiente.» De Bourbourg indica que los jefes con el nombre de Votan, el Quetzalcoatl o deidad Serpiente de los mexicanos, son los descendientes de Cam y Canaán. «Yo soy hivim», dicen ellos. «Siendo un hivim, soy de la gran raza del Dragón (Serpiente). Yo mismo soy una serpiente, pues soy un hivim»».

Juan Ricardo Céspedes, en su obra: “Las runas y el sendero de la iniciación” recomienda abordar “el conocimiento y práctica rúnica con el enfoque de una ciencia esotérica que paulatinamente produce una transformación interior y trascendental de manera similar a lo que acontece con la alquimia y el tantrismo Shivaista”. Explica además que, en los tiempos antiguos, las runas “hacían referencia principalmente a un significado oculto y gnóstico” y que también eran usadas con fines rituales. Para el autor, al incursionar en el misterio de las runas: “lo realmente importante es develar la gnosis eterna allende de las circunstanciales estructuras socioculturales e históricas, la lengua de los pájaros cuya procedencia es la Atlántida, hiperbórea y lo eterno e infinito”.

En relación con otra ciencia esotérica, la Cábala, Arnoldo Krumm Heller –Huiracocha–, expone en la compilación de artículos de su obra: “Artigos”: Tenemos en español una palabra curiosa: calar, que usamos comúnmente, para expresar el acto de marcar los productos (por ejemplo, calar tejidos o metales). Llamamos, también, calar la acción de cortar en las sandías y los melones para comprobar la maduración. Y decimos calar, cuando ponemos la bayoneta en posición de invertir contra el enemigo. En suma, calar quiere decir penetrar el motivo, la razón o el secreto de una cosa desconocida. Entre los pueblos antiguos del norte, calar o cabalar era el acto de trazar o esculpir inscripciones en las piedras. Fue de este vocablo (de este verbo) que se originó la palabra Cábala que quiere decir tradición. Por eso podemos ver que Cábala lejos de ser un término hebreo, como mucha gente supone es una expresión genuinamente latina”.

El Presidente fundador de las instituciones gnósticas contemporáneas, en su obra “Rosa ígnea”, explica que el conocimiento de la magia rúnica, es tan antiguo como el mundo y pertenece a las grandes escuelas de Misterios internos. Explica que hay una íntima relación entre las runas y la magia elemental. Cita como ejemplo, la hierbabuena de menta, que está relacionada con las runas Ar, Tyr y Man. Explica que la runa Ar, representa a Dios dentro del ser humano, “a las fuerzas divinas actuando dentro del ser humano y el ara sagrada de la vida”, la runa Tyr, “representa la Trinidad divina reencarnándose a través de la rueda de nacimientos y de muertes” y la runa Man, representa al ser humano. Explica además que las jerarquías divinas de la hierbabuena de la menta, sintetizan sus actividades en las runas Is, Rita y Gibur. “Is es el Phalo, en el que se encierra todo el poder de las tres fuerzas sexuales. Rita es la rosa que representa la justicia divina. Gibur es la letra G de la Generación”. Explica además que nuestra letra “S”, se corresponde con “la runa Sig y cuando la vocalizamos, se producen rayos en la atmósfera interna, que tienen el poder de despertar el Kundalini” y que la runa Dorn o Thor, favorece el desarrollo de la voluntad consciente. Asimismo que la fuerza de la voluntad es la runa espina (Dorn), y el movimiento (runa os) que está simbolizado por el signo Olin de los mexicas. Indica que “Las runas espina y movimiento, encierran el secreto de nuestra liberación. Hay que tener fuerza de voluntad para poner en movimiento el Kundalini”. Afirma además que: “Algunas beldades inefables danzan delante de ti, con la danza sagrada de las runas”. “Danzan las beldades con la danzas de las runas”. “Resuena la música de las esferas entre los ámbitos divinos, y en el templo de los dioses las beldades danzan las runas sagradas”. Así que, perfectamente, se puede danzar con las 18 runas del Fhutark proto germánico y ejercitarnos con una gimnasia rúnica en movimiento.

La tradición confiere también un uso mágico, como de oráculo, como uno de los métodos de la maravillosa ciencia de predicción o interpretación intuitiva a las runas; similar al de las cartas del tarot, del I Chin chino y del tzité maya. Al extender las cartas, fichas o piedras de las runas, se pueden usar como tarot y cada uno de los discípulos puede aprender a echar las cartas con las runas cuando cae boca abajo. Estas runas son, pues, luz, y podemos hacerlas visibles por medio de la magia rúnica. Los secretos de las runas unidas a los 12 signos del zodíaco, hacen los grados del camino iniciático. En la actualidad, la mayoría de expertos reconocen 25 caracteres rúnicos o runas; aunque otros sugieren 33.

Las runas constituyen uno de los métodos más antiguos, utilizados como oráculo, la magia y la predicción del futuro. Los antiguos nórdicos las utilizaban para encontrar respuestas a las preguntas que estaban por encima de su comprensión. De manera que para acceder a una adecuada interpretación de su lectura, es conveniente ser merecedor del don de la revelación, de la intuición y la Gnosis kardias. Ejercitarse en el conocimiento imaginativo y por inspiración, para acceder un día al conocimiento por intuición. Su interpretación puede dilucidarse a través de los sueños, de la meditación y de aprender a colocar la mente, el intelecto, al servicio del corazón, es decir, aprender a escuchar la corazonada, la voz interior, la voz del Íntimo, del dios interno. Asimismo, Lisa Peschel, en su obra: “Guía práctica de las runas”, advierte que las runas están para guiarnos en relación con la solución de nuestros problemas, mostrándonos lo más probable que puede suceder, dándonos variables y sugiriéndonos cómo deberemos comportarnos si el suceso aconteciera. “Igual que una carta astral, una lectura de runas es un mapa de algo que es probable que suceda”, dada nuestra “orientación en el mundo en el momento de formular la pregunta. No es un absoluto”.

Juan Ricardo Céspedes, en la obra ya citada, recomienda hacer la interpretación de “los símbolos mágicos rúnicos desde un punto de vista gnóstico e iniciático. Específicamente se requiere de la gnosis propia de alguien que posee la actitud de un Kshatriya (perteneciente a la casta real guerrera de la antigua civilización hindú), del guerrero-mago iniciado que se rige por valores como el valor y el honor en medio de un proceso de despertar y mutación constantes”.

Las runas como oráculos, se encuentran en diferentes presentaciones, ya sea tallada en piedra, madera, hueso, metal o alguna superficie dura. Se dice que, antiguamente se grababan con sangre o se imprimían al fuego. En muchas presentaciones, se usa el futhark antiguo, con 24 piedras o tablillas grabadas con las runas y una piedra en blanco. También se presentan como cartas, en forma similar a las cartas del tarot a fin de transmitir con mayor facilidad los mensajes del oráculo. Huiracocha, en su “Curso esotérico de magia rúnica”, explica al respecto que: “Al extender las cartas –pues ya daremos también las runas como tarot y cada uno de los discípulos aprenderá a echar las cartas con las runas cuando cae boca abajo, una vez de significar lo Eterno, es símbolo de lo temporal, lo efímero, lo pasajero, de aquello que termina y acaba pronto”. Algunas cartas rúnicas se leen solo en un sentido, ya sea si aparecen en su posición frontal o invertida. Las restantes, tienen doble significación según si caen en posición normal o “paradas” como si al lanzarlas, caen invertidas. Como es usual en los diferentes métodos de predicción, hay que barajarlas previamente y si son piedras o fichas, agitarlas para que no queden dispuestas a voluntad de quien las opere. Es aconsejable lanzarlas sobre una superficie suave o lienzo. Un método usual de lectura, es el círculo rúnico con las 12 casas o signos zodiacales, de manera que se inicia la lectura con la primera carta colocándola en el signo correspondiente del consultante y luego se van colocando de izquierda a derecha, en el sentido de las agujas del reloj, las restantes runas, que se van eligiendo con los ojos cerrados y dejándose llevar por la intuición al elegir la carta. Otros recomiendan colocar cada runa, en el círculo rúnico, según lo que el corazón indique.

Las runas son símbolos o sellos simplificados que representan fuerzas cósmicas que se corresponden con cada individuo que sabe manejarlas. De manera que quien realice un trabajo mágico con las runas, establecerá una conexión energética con las fuerzas divinas que les corresponden; con lo que pueden producir cambios extraordinarios en el mundo interior de quien las sepa operar. Para ello, hay que comprender que en los ejercicios rúnicos, se encuentra una gimnasia especial, que permite fortalecer las articulaciones, ligamentos, músculos y tendones del cuerpo humano (de nuestro cuerpo);; mediante la adopción isométrica de cada postura sagrada o runa; pero a la vez, se practica la oración y vocalización de mantras, la concentración, imaginación, voluntad y manejo de fuerzas o hidrógenos superiores para el crecimiento interior.Gimnasia rúnica

Son excelentes herramientas de trabajo mágico. Tal es el caso de la elaboración de talismanes y amuletos. También nos pueden ayudar en el crecimiento interior al cantar sus mantras correspondientes de manera vibratoria, de tal forma que el sonido propio llegue hacia el centro mismo de nuestro Ser, provocando un éxtasis que eleve nuestro espíritu. Como ocurre con los diversos talismanes, el maestro rúnico, al tallar, bordar o preparar el talismán, no solo conoce el significado de cada runa, sino que siente una conexión energética con ellas. Se puede sentir, pero es difícil explicar con palabras. Esa conexión permite el vertido de energía del Ser en la runa, talismán o amuleto. Esa energía del Ser del orfebre o tallador rúnico sintoniza con la energía del Ser de la persona a la que se le entrega el talismán. Algunos talismanes rúnicos, tienen funciones específicas, como es el caso de la runa Os u Odal, que antiguamente se usó como amuleto protector contra los trols, es decir, los ogros de los cuentos de hadas y otras influencias malignas. Huiracocha, explica en su “Curso rúnico”, que la runa Tyr, como talismán, como potencialidad atractiva de suerte significa armonía

Con justa razón, Ralph Blum en su obra: “La magia de las runas”, afirma que: “El lema de las runas podría ser las mismas palabras que fueron talladas sobre la puerta del oráculo de Delphi: Conócete a ti mismo. Las runas son un maestro”. Afirma además que: “Cuando consultas las runas, estás consultando al Ser, la acción propia del guerrero espiritual. Desde esta perspectiva cada uno de nosotros somos un oráculo. Consultar las runas te pondrá en contacto con tu propio guía interno, con la parte de ti que sabe todo lo que hay que saber para tu vida en este momento”.

Afirma además Blum que: “Consultar las runas te permite pasar por alto lo estricto de la razón, los grilletes del condicionamiento y el impulso del hábito. Durante el breve lapso de tiempo de interacción con las runas, estás decretando una zona libre en la que tu vida es maleable, vulnerable y está abierta al cambio. Vivimos en una era de discontinuidad radical. Las lecciones se presentan cada vez más rápido, mientras que nuestras almas y el Universo nos empujan hacia un nuevo crecimiento. Las aguas familiares de repente nos parecen peligrosas, con bajos inexplorados y cambiantes bancos de arena. Los viejos mapas son obsoletos y requerimos de nuevos instrumentos de navegación. Y el hecho ineludible es que ahora tú eres tu propio cartógrafo. Así como los vikingos usaron la información proporcionada por los maestros rúnicos para navegar bajo cielos nublados, ahora tú puedes usar las runas para modificar el curso de tu propia vida. Un cambio de rumbo de unos cuantos grados al principio de un viaje significará una posición totalmente diferente en altamar”.

Afirma además que: “Las interpretaciones de las runas usadas para adivinación son desconocidas. Mientras que el legomonismo –la transferencia de sabiduría a través de la iniciación – era practicado antiguamente por los maestros rúnicos, sus secretos no fueron registrados, o si lo fueron, no sobrevivieron. En tiempos antiguos las runas y sus símbolos eran empleadas por los guerreros resueltos a conquistar. Tengo la esperanza de que las runas en su uso contemporáneo sirvan al guerrero espiritual: aquél cuya búsqueda es la de sostener batallas consigo mismo, cuya meta es el cambio de sí mismo”.

A continuación aparece cada runa del proto germánico, su valor numérico, sus otros nombres, letra latina que le corresponde, su relación astrológica, piedra, color y significado.Relaciones rúnicas

Relaciones rúnicas 15 a 18

[1] Historiador, senador, cónsul y gobernador del imperio Romano

[2] Libros antiguos

Curso de magia rúnica

Durante tres semanas del mes de noviembre de 2018, el Misionero gnóstico internacional William CortezWhatsApp Image 2018-11-22 at 11.40.40 PM, facilitó, a la luz de la Gnosis, el curso de Magia rúnica en dos sedes alternas de Gnosis Guatemala: los días lunes y jueves, propició aprendizajes en el Centro de cultura holística «Argos”; asimismo, los días martes y viernes, medio sus conocimientos en el tema en el espacio de cultura alternativa «El Portal».

El misionero Cortez, inició los estudios gnósticos en la ciudad de San Miguel, El Salvador. Se formó como misionero gnóstico en Guadalajara, México donde tuvo oportunidad de recibir enseñanzas directas del Kalki Avatar, así como de la maestra Litelantes. Desde entonces, en su labor misional, ha aportado sus saberes y comprensión a múltiples estudiantes en interesados en saber Qué es Gnosis, en Monterrey, México, así como en  diferentes escuelas gnósticas en Guatemala, en especial, en el Movimiento Gnóstico Cristiano Guatemalteco y la entonces, AGEACAC, donde entre otras labores, fungió como Abad, de su Monasterio. Ha realizado misión en Paraguay, Uruguay, Argentina, Brasil, Colombia y en El Salvador.

Durante los días de realización del curso de Magia rúnica, se aprendió acerca de las grafías del proto-Futhark o Futhark iniciático, de 18 caracteres, así como del Futhark, antiguo de 24 letras, runas o símbolos rúnicos usados antiguamente en Europa, en especial por los nórdicos (pueblos germánicos y escandinavos); pero también por otros pueblos de América, en particular, los mayas del sureste de México, Honduras y Guatemala; así como por pueblos de Asía y África.WhatsApp Image 2018-11-24 at 11.33.42 AM (1)

Se aprendió sobre el significado y simbolismo de cada runa, su gimnasia esotérica, asociada a oraciones y mantras, posturas sagradas, aprovechamiento de energías cósmicas e internas; tal como se enseña en las escuelas gnósticas, asimismo enseñó a realizar la danza de las runas y realizó talleres prácticos con los asistentes. Trasladó sus saberes acerca de los talismanes rúnicos y, en el campo de la ciencia de las predicciones y el Arte ciencia de los oráculos, explicó el método de predicción nórdico, el oráculo vikingo u oráculo rúnico, Runascon principios similares a las cartas del tarot, la Cábala, las piedras del oráculo hebreo, conocidas como Urim y Tummin de las cuales hay abundante registo en el Antiguo Testamento, los goralot hebreos ampliamente expuestos en la Biblia, el tzité maya, el I Ching, chino, la interpretación de sueños; entre otros.WhatsApp Image 2018-11-18 at 9.00.59 PM

A lo largo del curso se hizo una excelente correlación holística entre la Gnosis eterna y universal, las enseñanzas de Samael Aun Weor, Huiracocha y otros autores especializados en la magia de las runas, así como con la cosmovisión de los pueblos nórdicos , sus libros sagrados y tradiciones, su relación con la Cosmovisión gnóstica y otras cosmovisiones. Derivado de los aprendizajes, se elaboraron y afinaron textos de estudio de cada una de las runas sagradas, mismos que serán publicados oportunamente en el presente blog. Conclusión: ¡Un potente y extraordinario curso!

Los grupos gnostizantes de apoyo espiritual

El Coloquio internacional sobre los orígenes del gnosticismo o Coloquio de Mesina, “una reunión de eruditos y expertos académicos en Gnosticismo que tuvo lugar del 13 al 18 de abril de 1966, en la Universidad de la ciudad de Mesina, Italia; tuvo el propósito de examinar la cuestión de los orígenes del gnosticismo desde el punto de vista de la historia de las religiones. En el marco del coloquio se definieron palabras, como Gnosis, Gnóstico, Gnosticismo, Pregnóstico, Protognóstico y Gnostizante. Según lo acordado por los académicos, este último término, se encuentra bastante próximo por su significación a “pre-gnóstico”, ya que el vocablo hace referencia a rasgos que poseen analogía con el gnosticismo, pero integrados en un sistema no gnóstico. Preferimos usar el adjetivo “pre-gnóstico” para aquellos casos que se presentan como anteriores a los grandes sistemas del siglo II y siguientes, y “gnostizante” para los contemporáneos y posteriores.

El Kalki Avatar en el capítulo titulado Antropología Gnóstica de su obra: La Doctrina secreta de Anahuac, reconoce dichas definiciones y afirma que el término gnostizante, incuestionablemente se encuentra muy cerca de pregnóstico[1] por su significación, ya que el vocablo, en realidad, stricto sensu, se relaciona con aspectos intrínsecos que poseen cierta similitud con el Gnosticismo universal, pero integrados en una corriente no definida como Gnosis. En cierta medida, tal como lo afirman algunas escuelas gnósticas, el término puede referirse a una labor de enseñanza tendente a promover la Gnosis. Sin embargo, en nuestra comprensión del término, en este caso, esa labor no se realiza explícitamente como gnóstica, sino más bien en un contexto más abierto y libre asociado a espiritualidad, holismo, transdisciplinariedad, mística, despertar espiritual, meditación, búsqueda de la verdad, liberación espiritual, diálogo interreligioso, ecumenismo, religión comparada, rescate de cosmovisiones antiguas; entre otros.

El concepto ha sido utilizado por diferentes autores, como Xavier Alegre en su disertación sobre “El concepto de salvación en las Odas de Salomón: contribución al estudio de una soteriología gnostizante y sus posibles relaciones con el cuarto evangelio”, por Domingo Muñoz León, en su obra: “Palabra y gloria Excursus en la Biblia y en la literatura intertestamentaria”, Sofía Torallas Tovar en su obra: “Gramática de copto sahídico”, por Henri Charles Puech, en su obra: En torno a la Gnosis y por Francisco García Bazán, en su obra: La gnosis eterna. En el tomo III de esta extraordinaria obra, se encuentra el capítulo III: “Testimonios de neoplatónicos contemplativos, gnostizantes y hieráticos” en el que se incluye el apartado: “Comentario gnostizante anónimo al Parménides (Codex Taurimensis F. VI”; para citar algunos estudiosos que han usado el término.

Es gnostizante a la vez todo planteamiento, práctica o enseñanza espiritual que sin reconocerse como Gnosis, propone la vía del auto conocimiento o conocimiento de sí y la necesidad de la experiencia mística directa para el logro de transformaciones íntimas. Asimismo se refiere a las corrientes espirituales que sin definirse o sin ser clasificadas como gnósticas, abordan el asunto de la salvación, santidad, iluminación o iniciación espiritual y en última instancia, la Auto realización íntima del Ser; desde la perspectiva de la necesaria interiorización y desarrollo de valores espirituales o partes del Ser que yacen dentro del mismo ser humano. En este sentido, serán gnostizantes diferentes corrientes docetistas[2] y soteriológicas[3] no asociadas directamente con el Gnosticismo universal y que planteen que la salvación no proviene de aceptar o creer en el Jesucristo histórico, o en un dios revelado, un iluminado o gurú; sino en la auto perfección o en el desarrollo y elevación del nivel del Ser. Son gnostizantes también las corrientes que, sin definirse o clasificarse como gnósticas, reconocen y valoran el conocimiento de los misterios divinos mediante la revelación y la intuición.

Conforme a lo anterior, es posible encontrar elementos gnostizantes en las diferentes religiones antiguas, como el Judaísmo, Hinduismo, Budismo, Taoísmo y el Islam, si expresamente en ellas, se da importancia al conocimiento de sí o de la divinidad y a la búsqueda de la salvación por la vía del conocimiento. Como ejemplo de lo anterior y tal como lo apunta Henri Charles Puech, fuera de ambientes definidos como gnósticos, la Cábala hebraica, será una corriente gnostizante. De esta cuenta, es fácil encontrar elementos gnostizantes en diferentes propuestas del Esoterismo y del Hermetismo, así como en el Platonismo y Neoplatonismo, en obras de Alquimia, Teosofía y Antroposofía, así como en las obras de Jorge Adoum, Sivananda, Castaneda, Eckart Tolle, Gurdjieff y Ouspensky; entre otros. Según algunos autores, como el teólogo Ghislain Lafont y Peter Sloterdijk ideas gnostizantes se encuentran en filósofos como Heidegger y Schelling. Todas ellas, dejan de ser gnósticas, cuando se alejan del propósito esencial y la Teología de la Gnosis

Una organización o grupo será gnostizante cuando sin definirse como gnóstico consolida una gran diversidad de corrientes espirituales presentes, por ejemplo, en el Cristianismo contemporáneo, particularmente en el Catolicismo y el Protestantismo, donde pueden encontrarse personas con cierto nivel de satisfacción de la práctica de su creencia, pero con algunas inquietudes no resueltas y que a la vez tienen mente abierta para escudriñar otras posibilidades, sin alejarse de su creencia o práctica espiritual ya elegida. También en practicantes del Budismo, la Yoga, el Taoísmo, la medicina tradicional china, el Chi Kung o el Tai chi, así como en interesados, a diferentes niveles, en las diferentes corrientes New Hage, en el Ho’ponopono, Curso de Milagros, Reiki, Constelaciones familiares, Canalizaciones, Regresiones a vidas pasadas, interpretación de sueños, métodos de predicción, como el tarot, el I Ching, el Tzité, las runas y otros, la magia, la Astrología, Método Silva de control mental, Mindfulness, escuelas de meditación, biogenergía, péndulos, radiestesia, terapias con cuarzos y demás piedras  preciosas y semi preciosas, tantra sin fornicación, chamanismo, feminismo de la Diosa; entre otros.

Conforme a la propia definición, un grupo de esta naturaleza, no se cataloga como una escuela gnóstica, dado que, en palabras del Avatar de la Era de Acuario, «el Gnosticismo es un proceso religioso muy íntimo, natural y profundo. Esoterismo auténtico de fondo, desenvolviéndose de instante en instante con vivencias místicas muy particulares, con doctrina y ritos propios. Doctrina extraordinaria que fundamentalmente adopta la forma mítica y, a veces, mitológica; liturgia mágica inefable con viva ilustración para la conciencia superlativa del Ser.». Es característica de los sistemas gnósticos definidos: la caída, la Esencia embotellada entre el Ego, los tres factores de la Revolución de la Conciencia, la no fornicación y valoración del Ens seminis o energía creadora, la Auto gnosis sintetizada en el postulado griego Gnosce te ipsum (conócete y conocerás al Universo y a los dioses) y en la salvación entendida como la Auto realización íntima del Ser a base de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios. Es de entender que los sistemas gnósticos definidos, no necesariamente están asociados al Gnosticismo contemporáneo, en particular a la Gnosis Samaeliana, vinculada a las enseñanzas de Samael Aun Weor. Hay sistemas gnósticos definidos en el Hinduismo, en el Advaita, el Gnana Yoga, el Sufismo y el Catarismo; así como en otros sistemas neo gnósticos; entre otros.

En dicha organización o agrupación pueden participar personas que durante algún tiempo han estado en la búsqueda de respuestas a inquietudes existenciales agudas, como las siguientes:

Sentirse “bichos raros” o incomprendidos por cierto desencanto, extranjería o rechazo a las condiciones anormales de vida, el snobismo, las modas o los diferentes productos de hipnosis colectiva.

  • Tener o haber tenido experiencias místicas, en principio, inexplicables: encuentros con lo milagroso o paranormal, tales como experiencias de desdoblamiento astral o “despertar” en el mundo astral, visualización del aura o contacto con seres elementales de la Naturaleza.
  • Percibir corazonadas, presentimientos, sueños dramáticos o recurrentes y revelaciones.
  • Tener hijas o hijos índigo, así como vivir o estar en contacto con “niños de ahora”.
  • Haber tenido, tener contactos o conocer personas contactadas por hermanos mayores provenientes de otros planetas.
  • Sentir llamados espirituales inspiradores.

Para dar una adecuada respuesta a las inquietudes, necesidades y búsqueda surgidas de personas, en apariencia, con intereses diversos, se emplea el principio holístico que enseña que “la diversidad es la unidad” proponiendo conexiones y puentes para dar atención esos diversos intereses, necesidades y problemas y procurando la más adecuada mediación. En este sentido, se hace uso de diferentes herramientas pedagógicas y espirituales, entre las cuales están:

  • El diálogo interreligioso,
  • la adecuada explicación e interpretación hermenéutica,
  • el apoyo de adecuado material documental, presentaciones, testimonios, videos, películas
  • el ecumenismo,
  • la tolerancia,
  • el uso correcto del método de religión comparada
  • la comprensión de la unidad de la experiencia mística
  • los principios religiosos,
  • el respeto a otras creencias y prácticas espirituales,
  • el Ahimsa y la solución de conflictos mediante el consenso y la no identificación o desapego,
  • la investigación, la reflexión, la puesta en práctica, la experimentación y comprobación;

Clave será el diálogo horizontal, la mayéutica y la Dialéctica de la conciencia, que se permita la libre emisión del pensamiento, que se defina que no hay un «jefe» o «gurú», sino que existe la posibilidad permanente de que «todos pueden aprender de todos». Es así como, si hay necesidad de abordar un tema del ars-ciencia de predicción, ya sea el tarot u otro; se buscará en el grupo a la persona o personas idóneas. Lo mismo con interpretación de sueños, regresiones, meditación en movimiento, Ho’ponopono, grupos de lectura de libros sagrados o de nuevo pensamiento, procesos de perdón, grupos de oración consciente, constelaciones familiares, medicina holística, sanaciones milagrosas, trofología o ciencia de la alimentación sana, permacultura, propuestas de vida digna o vida en plenitud u otro tema de interés del grupo. Esencial será que la reunión o propuesta resulte teórico-práctica y que permita la experimentación y comprobación.

Otra característica de los grupos de apoyo gnostizantes es la familiaridad y horizontalidad. Desde un principio, quien participa del mismo tiene derecho de aportar y de recibir ayuda. Puede formular las preguntas que le inquieten, plantear sus interrogantes sin restricción, sin esperar a que se tenga que programar  el contenido correspondiente. Es decir, no hay un programa de estudios definido. Los aprendizajes se van dando conforme a las inquietudes, intereses, necesidades y problemas planteados. De esta manera se propicia un aprendizaje significativo. Se programa o aborda lo que las y los integrantes quieren, claro está dentro del contexto del propósito, enfoque, principios y temáticas generales del grupo; no desde la perspectiva de quien lidera o de un consejo directivo, que no existe formalmente, como es usual en los grupos de apoyo, por ejemplo: grupos de 12 pasos y grupos de trabajo «ego reductor», en general.

De esta manera, los integrantes del grupo gnostizante van llegando al descubrimiento o reconocimiento de que existen elementos comunes en las revelaciones, corazonadas, experiencias o inquietudes que han tenido, tanto ellas o ellos, como otras personas. Esto les permite evidenciar la unidad en la experiencia mística, lo que los lleva a auto descubrirse como parte de una gran familia o clan espiritual, de seres humanos buscadores de la verdad divina.

En tal sentido, la Gnosis de manera tácita o implícita actúa como catalizador para hacer síntesis de esas expresiones espirituales. En dicha amalgama, admite elementos protognósticos y pregnósticos porque no tiene una finalidad exclusiva de llevar a los participantes del grupo hacia una escuela gnóstica definida, aunque no desestime la posibilidad de la conversión o adhesión de alguno de los integrantes a una escuela gnóstica, ya que por principio sí lo pretende, pero respetando la madurez y comprensión espiritual de cada participante. En este sentido, se admiten en los grupos, a personas ya familiarizadas o afines con la Gnosis o estudiantes gnósticos; quienes pueden, eventualmente abordar temáticas gnósticas comprensibles para el resto de integrantes, que sean fáciles de digerir y no conduzcan a contradicciones con principios espirituales generalmente aceptados o que generen polémica. Eso sí: respetando la libre participación y la generación de propuestas o contenidos afines a la Gnosis. De esta manera, en determinados contextos, puede citarse frases de Samael Aun Weor u otros maestros gnósticos, pero enmarcado en un contexto de citación de diferentes mensajeros de lo alto, como Jesús, Buda, Krishna, Lao Tse, Mahoma y diversos autores espirituales o esoteristas que permita consolidar una propuesta altamente ecuménica.

Dentro de su participación voluntaria, los miembros del grupo, tienen la libertad de continuar o abandonar el mismo grupo, así como de continuar con sus creencias, prácticas y búsqueda espiritual, como también ubicarse en corrientes espirituales afines a las escuelas gnósticas. El grupo tiene la finalidad de apoyar en su búsqueda y crecimiento interior a los integrantes, conforme a su grado de desarrollo interior, siempre y cuando respeten las normas del grupo y a los restantes integrantes.

Una de las razones del funcionamiento de grupos gnostizantes obedece a que la Gnosis, como escuela de desarrollo interior, autoconocimiento y salvación se encuentra en un nivel terciario o universitario de conocimientos teórico prácticos y de formación espirituales. Idealmente, sus estudiantes, deben haber avanzado previamente en otras escuelas esotéricas y espirituales que les haya proporcionado formación de nivel medio o secundario y hasta primario. Resulta que muchos aspirantes o estudiantes de primer ingreso en la Gnosis o incluso estudiantes de Segunda cámara han saltado del nivel elemental a la Gnosis. Al desconocer enseñanzas del Rosacrucismo, la Masonería, la Yoga, la Teosofía, el Hermetismo, entre otros, llevan muchos vacíos en su formación, lo que les dificulta la comprensión de la verdad gnóstica, su cuerpo de doctrina, fines y objetivos.

El grupo gnostizante, funciona entonces como vía de sanación emocional y espiritual, empoderamiento místico y generador de auto estima en sus integrantes al saberse comprendidos y parte de un gran clan espiritual. Funciona a la vez como puerta de entrada a formas más elevadas de espiritualidad, como vía para conocer otras escuelas o corrientes espirituales, más afines a las necesidades y madurez espiritual de los integrantes y, finalmente, como vía para el ingreso a los estudios gnósticos, con la esperada preparación previa. Su administración es abierta, en forma similar a la de los grupos de los 12 pasos, pero contextualizada al mundo del siglo 21, en el que pueden haber reuniones presenciales o no, pueden organizarse reuniones virtuales, por ejemplo, vía Skype o bien aprovechar las redes sociales que proporcionan las nuevas tecnologías. Un ejemplo de principios que pueden sustentar un grupo gnostizante, son los siguientes:

  • Es un grupo de apoyo para el crecimiento interior de sus miembros.
  • Es un grupo de orientación espiritual, con principios holísticos, transdisciplinares y sin sectarismos.
  • Sus miembros se esfuerzan por hacer que su luz brille y por sentir la presencia divina en su interior.
  • Promueve el desarrollo de valores positivos, el conocimiento interior, el despertar espiritual y el desarrollo de las facultades usualmente adormecidas en el ser humano.
    Fomenta la explicación de fenómenos metafísicos, misterios y principios eternos.
  • Impulsa el retorno a la Naturaleza y el cultivo de la vida sana de manera multidimensional.
    Motiva la libre participación de los miembros y en consecuencia, es respetuoso de la libertad de expresión con seriedad, madurez y responsabilidad.
  • En el grupo son válidas las discusiones para intercambio de criterios y enriquecimiento de los integrantes.
  • Cada integrante del mismo se responsabiliza de respetar a los demás integrantes, evitar expresiones ofensivas, mensajes negativos o irrelevantes, así como promover o participar en polémicas desgastantes.

Contrario a lo que muchos entienden por Gnosis, el concepto Gnosis, estrictamente no se refiere a todo tipo de conocimiento, sino únicamente al conocimiento de sí que lleva a Dios. Para tal efecto, nos apoyamos en la definición que da Henri Charles Puech en el capítulo titulado “Fenomenología de la Gnosis” de su obra: En torno a la Gnosis: “«Gnosis» (gr. Gnôsis) significa «Conocimiento», tomada la palabra en un sentido absoluto. De manera más especial, en los sistemas religiosos de los que constituye el fondo, la gnosis aparece como un conocimiento que trae consigo y procura por sí mismo la salvación, una ciencia liberadora o salvadora, un saber que es en sí y por sí mismo salvación. Se llama o puede llamarse «gnosticismo» —y también «gnosis»—a toda doctrina o actitud religiosa fundada sobre la teoría o la experiencia de la obtención de la salvación mediante el Conocimiento”[4] y que como bien aclara el autor, la Gnosis es un estilo de vida comportamiento concreto y existencial, donde hay que prestar atención a la “antropología y a la soteriología de la Gnosis, así como a su lenguaje: a su vocabulario técnico, a sus palabras-clave, a sus términos y a sus símbolos… y, en particular, a sus expresiones líricas [5];  es decir, es toda una cosmovisión propia, la cosmovisión gnóstica.

Siguiendo con lo apuntado por Puech, “los análisis han permitido llegar a la conclusión de que la gnosis es una experiencia o se refiere a una eventual experiencia interior, llamada a convertirse en un estado inadmisible, en virtud de la cual, en el curso de una iluminación que es regeneración y divinización, el hombre se reinstala en su verdad, rememora y alcanza nuevamente conciencia de sí, es decir, simultáneamente de su naturaleza y origen auténticos; así es como se conoce o se reconoce en Dios, conoce a Dios y se aparece a sí mismo como emanado de Dios y extraño al mundo, adquiriendo de esta forma, con la posesión de su «yo»[6] y condición verdaderos, la explicación de su destino y la certidumbre definitiva de su salvación, al descubrirse como ser  —de derecho y desde toda la eternidad— salvado”[7]

Henri Charles Puech, es un eminente investigador del Gnosticismo. Profesor durante más de cuarenta años, de estudios gnósticos y maniqueos, historiador de la Iglesia antigua, en el Collège de France.

En línea con lo discutido en torno de lo que es o se asocia a la Gnosis aunque en un análisis profundo resultare gnostizante, protognóstico o pregnóstico; José Motserrat Torrents, una autoridad de reconocido prestigio internacional en el estudio y conocimiento del copto y en textos del antiguo cristianismo. Doctor en Teología y doctor en Filosofía, profesor de lengua copta de la universidad de Barcelona, explica que “Durante los últimos decenios, los historiadores de las corrientes marginales del pensamiento y de la religión han sido proclives a utilizar el término «gnosis» para calificar toda clase de grupos elitistas, marginales o simplemente marginados. Así, han sido denominados gnósticos Filón de Alejandría, el Evangelio de Juan, los hermetistas, los inspirados judíos de la Merkava, los maniqueos, Orígenes, los priscilianistas, los alquimistas, los cabalistas, los sufíes, los cátaros, los alumbrados, los masones… Esta explosión historiográfica del término «gnosis» no es criticable, por lo menos hasta que no se haya procedido a definir con la claridad requerida el concepto mismo de lo gnóstico”[8]. Torrents define en sentido estricto a la Gnosis, como “Conocimiento religioso reservado a una élite”[9] y en sentido amplísimo se refiere a “un conjunto social en general, en el seno del cual se constituye un pliegue formado por individuos que se otorgan a sí mismos la posesión de un bien superior, situándose por encima del común. Este grupo recibe la designación de élite o grupo selecto”[10].

Torrents puntualiza aún más el concepto gnosis, cuando afirma que “El conocimiento religioso capaz de generar un pliegue gnóstico, es históricamente hablando, el conocimiento de una revelación contenida en libros sagrados. No hay gnosis en sentido estricto si no hay libro sagrado”[11]. El autor, distingue entre “los «ignorantes» de los «conocedores». Estos últimos se dividen a su vez en dos grupos: los que poseen un conocimiento ordinario o superficial del libro sagrado, y que por tanto practican únicamente la exégesis literal, y los que tienen un conocimiento profundo del libro, practicando por ende la exégesis alegórica”[12].

El Gnosticismo se ubica generalmente, en el contexto del Cristianismo primitivo, aunque sus raíces y sus movimientos trasciendan el tiempo y el espacio. “La Gnosis es una filosofía perenne y universal”. Respecto de los gnósticos cristianos y su diferenciación con los no gnósticos, simplemente “creyentes” o agnósticos, Elaine Pagels, otra autoridad en Gnosticismo universal, profesora de religión en la Universidad de Princetos, explica lo siguiente: “Actualmente a estos cristianos se les llama «gnósticos», del griego gnosis, palabra que suele traducirse por «conocimiento». Porque del mismo modo que a aquellos que dicen no conocer nada sobre la realidad última se les denomina «agnósticos» (literalmente: «que no conocen»), a la persona que sí afirma conocer tales cosas se la llama «gnóstica» («conocedora»). Pero gnosis no significa principalmente conocimiento racional. La lengua griega establece una distinción entre el conocimiento científico o reflexivo («él conoce o sabe matemáticas»)  el conocimiento a través de la observación o la experiencia («él me conoce»), que es la gnosis. Tal como la utilizan los gnósticos, podríamos traducirla por «intuición», porque gnosis entraña un proceso intuitivo de conocerse a uno mismo. Y conocerse a uno mismo, decían ellos, es conocer la naturaleza y el destino humanos. Según el maestro gnóstico Teodoro, que escribía en Asia Menor hacia 140-160, el gnóstico es aquel que ha llegado a entender «quiénes éramos y en qué nos hemos convertido; dónde estábamos … hacia dónde nos apresuramos; de qué se nos está librando; qué es el nacimiento y qué es el renacimiento. Sin embargo, conocerse a uno mismo, en el nivel más profundo, es al mismo tiempo conocer a Dios; este es el secreto de la gnosis[13].

En relación con esta distinción entre gnósticos y literalistas, Timothy Freke y Peter Gandy, en su obra: “Jesús y la diosa perdida” explican lo siguiente: “A partir de nuestros estudios de la espiritualidad en el mundo, hemos observado que los movimientos religiosos tienden a abrazar dos polos opuestos, que llamamos gnosticismo y literalismo, y que en el espectro existente entre esos dos extremos habitan individuos particulares. La clasificación es importante porque los gnósticos de diferentes tradiciones religiosas tienen mucho más en común entre ellos que con los literalistas de su propia tradición. Mientras que los literalistas de diferentes religiones sostienen creencias conflictivas, los gnósticos de todas las tradiciones utilizan diferentes vocabularios conceptuales para articular un entendimiento común, en ocasiones denominado «filosofía eterna»[14]. No es que todos los gnósticos estén de acuerdo. Las diferentes escuelas discuten entre ellas con vehemencia, pero se trata de diferencias menores en comparación con la perspectiva esencial que comparten».

«Para comprender exactamente el desarrollo de las ideas espirituales hemos de ver el gnosticismo como una tradición espiritual identificable que trasciende las divisiones aceptadas en las religiones regionales. Quienes adoptan el gnosticismo y han nacido en una cultura judía tienden a mantener su tradición nacional y se convierten en judíos gnósticos, mientras que quienes han nacido en cualquier otro lugar tienden a convertirse en musulmanes gnósticos, etcétera. Pero todos los gnósticos han de entenderse como partes esenciales de una tradición en desarrollo, independientemente de la raza o cultura a la que pertenezcan[15]. «.

«El objetivo de la espiritualidad gnóstica es la gnosis o conocimiento de la verdad. Hemos decidido usar la palabra «gnósticos» con el significado de «sabedores», ya que en varias de las lenguas utilizadas por diferentes religiones los individuos que comprendían la «gnosis» o alcanzaban la «iluminación» a menudo eran denominados «conocedores»: gnostikoi (pagana/cristiana), arifs (musulmana), gnanis (hindú), budas (budista).)».

«Los gnósticos interpretan las historias y enseñanzas de su tradición espiritual como indicadores que apuntan más allá de las palabras, hacia la experiencia mística del Misterio inefable. En cambio, los literalistas creen que sus escrituras son las palabras de Dios. Consideran que sus enseñanzas, historias y mitos de iniciación son historias reales. Se centran en las palabras como expresión literal de la verdad. Así pues, hemos decidido llamarles «literalistas».»

Finalmente, es de entender que aún, entre los círculos gnósticos, abundan los literalistas. Muchos de ellos, no pasaron por la necesaria formación primaria y secundaria que dan las diferentes escuelas y movimientos espiritualistas y esoteristas; entre ellos, la yoga, el rosacrucismo y la masonería. Al no tener esa preparación previa, simplemente intentan calcar “la religión de sus padres”, en su forma literalista a la Gnosis. No son capaces de beber el vino nuevo de la Gnosis y quieren introducir, como dice la parábola bíblica, “vino nuevo en odres viejos”. El paso previo a la Gnosis por grupos de apoyo gnostizante puede ser una opción al contradictorio literalismo en las filas de la Gnosis, ya que permite madurar al estudiantado hasta que esté preparado para recibir la luz de la Gnosis, tal como se lee en la obra de Henry Durvill, “Los misterios iniciáticos”: «Buscad un piloto que os encamine hacia las puertas de la Gnosis, donde refulge la deslumbradora luz, limpia de tinieblas, donde nadie se embriaga, donde todos son sobrios y vuelven sus miradas hacia el que quiere ser contemplado, el inaudito, el inefable, invisible para los ojos de la carne, visible para la inteligencia y el corazón. –Hermes Trismegisto.

[1] Pregnóstico es aquel que en forma concreta, evidente y específica, presenta algún carácter en cierta manera detectable en los sistemas gnósticos, pero integrado ese aspecto en una concepción in toto ajena al Gnosticismo revolucionario. Pensamiento que ciertamente no es y sin embargo es gnóstico.

[2] Docetismo. Corriente gnóstica o gnostizante que sostiene que Jeshuá Ven Pandhira, el gran iniciado Jesús, representa el papel del Salvador o Cristo íntimo que debe nacer, morir y resucitar en el iniciado.

[3] Rama de la Teología que aborda el asunto de la Salvación.

[4] Puech, Henrii Charles. 1982. En torno a la Gnosis. Madrid. Taurus, 235

[5] Op. Cit. 239, 240

[6] En este caso particular, preferimos el término de la Gnosis Samaeliana: Ser.

[7] Ibid, 240, 241

[8] Torrents, José Montserrat. 2006. El Evangelio de Judas. Madrid. Edaf, 25

[9] Torrents, 26

[10] Ibid, 26, 27

[11] Op Cit, 28

[12] Torrents, 29

[13] Pagels, Elaine. 2005. Los evangelios gnósticos. Barcelona. Crística, 18

[14] Vease especialmente Huxley, A. (La Filosofía Perenne, Edhasa, 2004) Huxley afirma que la expresión fue acuñada por Leibniz; sin embargo Agostino Stueco la utilizó en 1536 y otros investigadores han seguido su pista hasta los neoplatonistas. Por aparte de lo anotado por el autor, recomendamos leer en Wikipedia, lo relativo a la Filosofía Perenne: https://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa_perenne

[15] El término griego gnostikos era utilizado por Platón como término filosófico extraño que significaba «que conduce al conocimiento» o «capaz de conocimiento». Plutarco lo utilizaba en este sentido: «Las almas humanas poseen la facultad de gnostikos de las cosas visibles»… Sólo uniendo el gnosticismo judío y el cristiano con su predecesor pagano se puede dar sentido a la elaborada mitología gnóstica de la biblioteca Nag Hammadi. Mediante el proceso inverso, también se puede recoger mucha información nueva sobre lo que ocurrió en los misterios paganos.

 

El mantra Ham Saj,

Es un mantra de poder con varios usos. El mantra ham sah (pronunciado como Jam Saj) es un pranava poderoso que ha sido usado por milenios con varios propósitos, por eso se califica como «multiuso». Pero antes de explicar los múltiples usos prácticos para este maravilloso mantra, vamos a estudiar algo sobre él.

Un Antiquísimo ritual gnóstico reza…:

«¡Salve cisne sagrado! Hamsa milagroso.

¡Salve ave Fénix del Paraíso!

¡Salve Ibis inmortal! Paloma del Grial

¡Energía creadora del Tercer Logos!».

El mantra Hamsaj, se pronuncia Jam Sajjjj; es profundamente significativo. Jansa, hansa o hamsa es una palabra sánscrita que hace referencia a un ave sagrada, el ganso o cisne, es decir el ansa hindú, de gran capacidad de volar las más elevadas cimas del Himalaya, considerado en las tradiciones de la India, como el rey de las aves. En el Hinduismo, se cree que jansa tiene el poder de comer perlas (el ens seminis, la energía creadora y separar la leche del agua (la transmutación alquímica), como también separar el soma (licor sagrado) del agua (las aguas espermáticas). En el Hinduismo se dice que hamsa es el vehículo de los dioses gemelos (los nadis ida y pingala) los dioses de la dicha que remueven la enfermedad al desbordar su dicha.

En las tradiciones hindúes, se habla del cisne Kalahamsa, la gran ave, el ave que está más allá del espacio y del tiempo, el sagrado AUM y uno de los nombres de Brahma. El cisne es un símbolo perfecto del Espíritu Santo. En la magistral ópera de Wagner: Parsifal, el héroe, al inicio de la obra: hiere con su arco a un hermoso cisne, en claro simbolismo de que los humanos hemos herido de muerte al Espíritu Santo, al violar el sexto Mandamiento: ¡No fornicar! El bendito Hamsa es milagroso y simboliza la fuerza sexual del Tercer Logos; representado también por diferentes aves sagradas, como el ibis inmortal, la blanca paloma, el flamenco, el pelícano y el faisán. Este mantra es el símbolo maravilloso que en el oriente hace fecunda las aguas caóticas de la vida, el tercer Logos. “Ham” es masculino, “Sah” es femenino. Ham es solar. Sah es lunar. El mantram Ham saj se puede mantralizar a cualquier hora.

En la conferencia titulada “La conquista del vacío iluminador”, página 1557 de la obra citada, se lee: “Ham Sah es el gran aliento, Ham Sah es en astral. Ham-Sah, es también un mantram que transmuta las energías creadoras. La meditación combinada con el tantrismo, es formidable. Ham-Sah es la clave”.

Algunos investigadores asocian el significado de Hamsaj o jansá con ajam-sá que significa: Yo soy Él. Hamsa representa la sabiduría divina, que según HPB es la sabiduría fuera del alcance humano. Las letras del AUM se encuentran en el ala derecha del cisne, la letra ]A, a la izquierda la U y en la cola la M.

Hamsa, nos recuerda también a jamsa, la mano de Fátima y a la mano de Dios. Jamsa es un símbolo antiquísimo. Los cartagineses lo asociaban a Tanit, la diosa de la fidelidad y la fertilidad. Es popular en las tradiciones musulmanas y judías. Jamsa, en árabe, significa cinco, lo que lo hace profundamente significativo. Para los árabes les recuerda los cinco pilares del Islam: Creencia en Alá, los ángeles, el profeta, el Corán y el Juicio Final, oración cinco veces al día, diezmo o limosna a los pobres, ayuno en el mes de Ramadán y peregrinación a la Meca. Para a los judíos, la Torah o Pentateuco, los primeros cinco libros de la Biblia. Cinco son los surtidores vivientes: Luz, amor, vida, libertad y triunfo. El número cinco, nos habla de la Ley y del Pentagrama esotérico. En el Islam, hamsa, es la mano de Fátima, la hija de Mahoma. Para los judíos, es la mano de Miriam, la hermana de Moisés y de Aaron.

Es la mano simétrica que nos habla del equilibrio de las tres fuerzas: fuerzas positivas y negativas, equilibradas en el dedo medio o corazón, con los dedos índice y anular iguales entre sí y dos pulgares al extremo. Muchas veces lleva en la palma, el ojo de Fátima, equivalente al ojo de Horus, el ojo de Dangma, las facultades espirituales la intuición y la clarividencia que reside en el tercer ojo. En otras ocasiones, en lugar del ojo, aparece una flor. En ambos casos, en clara referencia a los chacras, discos magnéticos o flores de la columna vertebral en el cuerpo astral. También es común el sello de Salomón, la estrella de seis puntas. En Quirología y quirogmonia, los dedos índice y anular del mismo tamaño simbolizan equilibrio entre lo espiritual y material. El dedo corazón es el dedo de Saturno, la Justicia divina, el equilibrio. Más largo que los demás dedos, denota introspección, la capacidad del auto conocimiento. Para los quirománticos, el dedo pulgar es el que nos hace humanos y diferentes al resto de primates. Es el dedo de la lógica y la voluntad. Es el dedo del autocontrol, que al ser doble, duplica sus valores y atributos.

En el capítulo titulado: “Los cisnes sagrados”, de su libro: “Los Misterios Mayores”, Samael Aun Weor, nos explica que: “El cisne Kala-Hamsa posado sobre una flor de loto, flota sobre las aguas puras de vida. Kala-Hamsa, significa: «Yo soy Él». «Yo soy Él». «Yo soy Él»». En otras palabras podemos decir; «El Espíritu de Dios flota sobre la haz de las aguas». La divinidad alienta sobre el mar de la eternidad. Dios está dentro de nosotros mismos, y dentro de nosotros mismos lo podemos encontrar. Yo soy Él, Yo soy Él. Yo soy Él”.

“Dios es amor. El amor se halla inmanente y trascendente en cada gota del gran océano. A Dios solo lo podemos encontrar en el sexo y en el amor. El cisne representa el amor. El amor solo se alienta con amor. El cisne nació para amar. Cuando uno de la pareja muere, el otro muere de tristeza. En el Edén los cisnes asisten a la mesa de los ángeles. Ellos elaboran dentro de la inmaculada blancura de su buche manjares inefables que los dioses beben en sus copas diamantinas. Las combinaciones de la sustancia infinita son maravillosas. El semen que llevamos en nuestras glándulas sexuales es la sustancia infinita del gran océano. Las múltiples combinaciones de esta sustancia infinita se convierten en continentes llenos de plantas, flores y frutos”.

“Las múltiples combinaciones de esta sustancia infinita dan origen a todo lo creado, aves y monstruos, hombres y bestias. Todo sale de las aguas seminales del Génesis. En esas aguas alienta el amor. Parsifal rompió su arco lleno de remordimiento después de haber matado al cisne cerca al castillo de Montsalvat”,

“El cisne de Leda nos recuerda los encantos del amor. El cisne del amor hace fecundas las aguas de la vida. El fuego del amor hace brotar la vida de entre el gran océano. El agua es el habitáculo del fuego. El fuego sexual dormita entre las aguas puras de vida. El fuego y el agua unidos en un trance de amor dieron origen a todo el Universo. Dentro de nuestras aguas seminales alienta el fuego del amor. El fuego del amor hace fecundas las aguas de la vida. El cisne simboliza el amor. El cisne solo se alimenta de amor. Cuando uno de la pareja muere, el otro sucumbe de tristeza”.

El mantra Ham saj y la transmutación del Ens seminis

En el capítulo titulado “Meditación y gnosticismo práctico”, del Tomo II del libro titulado: La Gran obra (una compilación completa de las conferencias de Samael Aun Weor), páginas 1547 a1552 y publicado por Editorial Marte; el Avatar de la Era de Acuario, explica lo siguiente: “Muchas veces les he explicado a ustedes cómo se trabaja con el mantram Ham Sah que se pronuncia así: jam-saj, este mantra es el símbolo maravilloso que en el oriente hace fecunda las aguas caóticas de la vida, el Tercer Logos. Lo importante pues, queridos discípulos, es saber cómo vamos a vocalizar esos mantras, cuáles son sus poderes. Normalmente las fuerzas sexuales fluyen desde adentro hacia fuera en forma centrífuga y debido a eso existen las poluciones nocturnas cuando se tiene un sueño basado en el centro sexual”.

“Si el hombre organizara sus sistemas vitales y en lugar de propiciar el sistema centrífugo, utilizara el sistema centrípeto, es decir, que el hombre hiciera fluir las fuerzas sexuales de afuera hacia adentro mediante la transmutación; aunque hubiese el sueño erótico, no habría poluciones, pero como no tiene el hombre organizada la cuestión sexual así en forma centrípeta, pues de hecho viene la polución, la pérdida del esperma sagrado o licor espermático.  Si uno quiere evitar poluciones, debe saber organizar sus fuerzas sexuales, estas fuerzas se hallan íntimamente relacionadas con el alimento, con el prana, con la vida, eso es obvio. Existe, pues, una intensa y profunda relación entre las fuerzas sexuales y la respiración, que debidamente combinadas y armonizadas, originan cambios fundamentales en la anatomía física y psicológica del hombre”.

“Lo importante es hacer refluir esas fuerzas sexuales hacia adentro y hacia arriba en forma centrípeta, sólo así es posible hacer un cambio específico en el oficio y funciones que puede cumplir la fuerza creadora sexual. Hay necesidad de imaginar la energía creadora en acción durante la meditación, hacer que suba en forma rítmica y natural hasta el cerebro mediante la vocalización del mantra que ya hemos explicado anteriormente, en esta práctica de meditación, no olvidando las inhalaciones y exhalaciones del aire en forma sincronizada en perfecta concentración, armonía y ritmo”.

“Es necesario aclarar que debe ser más profunda la inhalación que la exhalación, sencillamente porque necesitamos hacer fluir la energía creadora desde afuera hacia adentro, es decir, hacer más corta la exhalación que la inhalación. Con esta práctica llega el momento en que la totalidad de la energía fluye de afuera hacia adentro y hacia arriba, en esta forma centrípeta. La energía creadora organizada, como ya dijimos, en forma centrípeta, cada vez más profunda de afuera hacia adentro, es claro que se convierte en un instrumento extraordinario para la Esencia, para despertar Conciencia. Les estoy enseñando legítimo Tantrismo Blanco, esta es la práctica que usan las escuelas tántricas de los Himalayas y del Indostán, es la práctica mediante la cual se puede llegar al éxtasis, al samadhi o como le quieran denominar”.

En la conferencia titulada “La conquista del vacío iluminador”, página 1556 de la obra citada, se lee: “Al inhalar, imaginad que la energía creadora sube por los canales espermáticos hasta el cerebro. Exhalad, corto y rápido. Al inhalar, pronunciar el mantram Jaaaammmm; al exhalar, pronunciad el mantram Saaaj. Indubitablemente, se inhala por la nariz, se exhala por la boca. Al inhalar, habrá de mantralizar la sílaba sagrada Ham mentalmente (pues se está inhalando por la nariz); más al exhalar, se podrá articular la sílaba Sah en forma sonora. Ham se escribe con las letras h, a, m; Sah se escribe con las letras s, a, h. La h suena siempre como j”. “La inhalación se hace lenta, la exhalación, corta y rápida. Motivo; obviamente la energía creadora fluye, en todo sujeto, desde adentro hacia afuera, es decir, de manera centrífuga, mas nosotros debemos invertir ese orden con fines de superación espiritual. Debe, nuestra energía, fluir en forma centrípeta, quiero decir, de afuera hacia adentro. Indubitablemente si inhalamos despacio y lento, fluirá la energía creadora en forma centrípeta, de afuera hacia adentro. Y si exhalamos corto y rápido, entonces se hará cada vez más centrípeta esa energía. Durante la práctica, no se debe pensar absolutamente en nada; los ojos deben estar cerrados profundamente; solo vibrará, en nuestra mente el Ham-Sah, y nada más”.

En la conferencia titulada: “Recursos para lograr el vacío iluminador, página1564 del Tomo I de “La Gran Obra”, se leen más explicaciones del Buda Maitreya respecto del mantra Ham-Sah y la transmutación: “Sentados nosotros (en cómoda posición), inhalamos, y al inhalar pronunciar el mantram imaginamos que la energía sube desde nuestros órganos creadores hasta el cerebro. Se inhala con el mantram Ham (Jam), y se exhala con el mantram Sah (Sah).

Práctica

Acto de conciencia. Al realizar las prácticas esotéricas, es preciso realizar un acto de conciencia. Es aconsejable que el discípulo coloque su mente en tiempo real, que conecte su mente con el presente, que adopte un estado de presencia, que esté “en el aquí y ahora”, que sujete a la mente al cuerpo físico y a la conciencia. Esto significa olvidarse de los problemas que se han acumulado en el día o en varios días, no dar cabida a las preocupaciones que nos distraen de nuestra actividad espiritual.

Atención. Hacer el esfuerzo supremo por prestar atención a lo que está realizando. La atención, es la acción de atender, consiste en extender la acción de los sentidos hacia la actividad que realizamos en ese momento, es la activa dirección de la mente a lo que se realiza en ese instante. Consiste en dirigir el trabajo de la función psicológica según corresponda a la actividad intelectual, emocional, motriz, instintiva o sexual que se esté realizando en ese instante. Un ejercicio práctico para desarrollar la atención consiste en aprender a darse cuenta de lo que entra y de lo que sale por el aparato psicológico. En el Budismo tibetano se enseña que hay que atar al elefante de la mente al poste del objeto de la práctica, con la cuerda de la atención. En este caso, del pranayama.

 Recuerdo de sí. Una vez sujeta la mente al cuerpo físico, a la conciencia y a la práctica mediante la atención, se hace un acto de recuerdo de sí. La íntima recordación de sí, inicia con la sensación del propio cuerpo, llevando la atención a las sensaciones del cuerpo. Es importante adiestrarse en la práctica de sentir toda la masa corporal. Puede empezar sintiendo sus pies, tobillos y pantorrillas, rodillas, piernas e ir subiendo la sensación de las partes de su cuerpo hasta sentir todo su cuerpo físico, desde la coronilla, hasta los pies. Una vez dominada la sensación de sí por unos instantes, hay que esforzarse por lograr más veces el acto de sí, al mismo tiempo que aprende a mantener el estado de recuerdo de sí, el mayor tiempo posible. Con el tiempo deberá aprender a llevar el acto de recuerdo de sí a las partes superiores de sí mismo, hasta su propio Ser.

Pranayama. Podemos y debemos aprovechar a sublimar nuestras energías creadoras. Es aconsejable que al respirar, centremos nuestra atención en el acto de respirar,en practicar el recuerdo de sí, en sentir como entra y sale el aire por nuestras vías respiratorias. A continuación, la técnica:

Primero. Siéntese cómodamente con el rostro hacia el oriente.

Segundo. Haga mucha oración, solicitando el favor de la curación o el despertar o beneficio espiritual.

Tercero. El pecho, cuello y cabeza deberán estar en línea vertical. No se debe doblar el cuerpo a los lados, ni hacia adelante, o hacia atrás. Las palmas de las manos deben descansar sobre las piernas en forma muy natural.

Cuarto. La mente debe estar dirigida hacia adentro, hacia la divinidad, amándola y adorándola.

 Quinto. Cierre los ojos para que las cosas del mundo físico no lo distraigan.

 Sexto. Inhálese por las dos fosas nasales como bombeado o haciendo subir con la respiración la energía creadora, hasta el cerebro. Al inhalarse se vocaliza el mantras “Ham”; imagínese esta energía subiendo hasta el cerebro y pasando luego al corazón.

El mantra Ham saj,

Séptimo. Exhale ahora el aliento imaginando que la energía creadora se está fijando en el corazón; vocalice al exhalar el mantra “Sah” (saj).

Hay que expulsar el aire rápidamente por la boca produciendo el sonido Sajjj en forma suave y deliciosa. Al inhalar vocalice mentalmente el mantra Ham (jam) a medida que va inhalando, es decir, pronuncie lentamente (con la mente): jaaaammm.

el espasmo sexual y el Arcano A. Z. F.

En el capítulo titulado: “El hijo del Hombre”, de su obra “El Matrimonio Perfecto”, el Kalki Avatar, explica lo siguiente: “Dios es amor, y su amor crea, y vuelve nuevamente a crear. Las palabras deliciosas del amor conducen al beso ardiente de la adoración. El acto sexual es la real consustancialización del amor, en el tremendo realismo psico-fisiológico de nuestra naturaleza. Cuando un hombre y una mujer se unen sexualmente, algo se crea. En esos instantes de suprema adoración él y ella son realmente un solo ser andrógino con poderes para crear como los dioses. Los Elohim son varón y varona. El hombre y la mujer unidos sexualmente durante el éxtasis supremo del amor, son realmente un Elohim terriblemente divino”.

“En esos instantes de unión sexual estamos realmente en el laboratorium-oratorium de la santa Alquimia. Los grandes clarividentes pueden ver en esos momentos a la pareja sexual, envuelta en esplendores terriblemente divinos. Hemos penetrado entonces en el sanctum regnum de la alta magia. Con esas fuerzas espantosamente divinas podemos desintegrar el diablo que llevamos dentro, y transformarnos en grandes hierofantes. Conforme el acto sexual se prolonga, a medida que aumentan las caricias deliciosas del éxtasis adorable, se siente una voluptuosidad espiritual encantadora”.

“Entonces nos estamos cargando de electricidad y magnetismo universal, terribles fuerzas cósmicas se acumulan en el fondo del Alma, centellean los chacras del cuerpo astral, las fuerzas misteriosas de la gran madre Cósmica circulan por todos los canales de nuestro organismo. El beso ardiente, las caricias íntimas, se transforman en notas milagrosas que resuenan conmovedoras entre el aura del Universo. No tenemos como explicar aquellos momentos de gozo supremo. Se agita la serpiente de fuego, se avivan los fuegos del corazón y centellean llenos de majestad en la frente de los seres unidos sexualmente, los rayos terribles del Padre”.

Si el hombre y la mujer saben retirarse antes del espasmo, si tuvieran en esos momentos de gozo delicioso fuerza de voluntad para dominar al ego animal, y si luego se retirasen del acto sin derramar el semen, ni dentro de la matriz, ni fuera de ella, ni por los lados, ni en ninguna parte, habrían cometido un acto de Magia Sexual, eso es lo que se llama en ocultismo el Arcano A. Z. F. Con el Arcano A.Z.F. podemos retener toda esa luz maravillosa, todas esas corrientes cósmicas, todos esos poderes divinos. Entonces se despierta el Kundalini, el fuego sagrado del Espíritu Santo en nosotros, y nos convertimos en dioses terriblemente divinos. Pero cuando derramamos el semen, las corrientes cósmicas se funden entre las corrientes universales y penetran en el Alma de los dos seres, una luz sanguinolienta, las fuerzas luciféricas del mal, el magnetismo fatal. Entonces Cupido se aleja llorando, se cierran las puertas del Edén, el amor se convierte en desilusión, viene el desencanto, queda la negra realidad de este valle de lágrimas. Cuando sabemos retirarnos antes del espasmo sexual, despierta la serpiente Ignea de nuestros mágicos poderes”.

En el capítulo titulado: “La suprasexualidad”, de la obra citada, el Avatar de la Era de Acuario, explica que: “El hombre tiene el poder de recrearse a sí mismo. El hombre puede crear dentro de sí mismo al superhombre. Esto es posible utilizando sabiamente el poder sexual. Podemos recrearnos como auténticos superhombres. Esto solo es posible con la transmutación sexual. La clave fundamental de la transmutación sexual es el Arcano A.Z.F., (la magia sexual).

“En la unión del phalo y el útero se haya la clave de todo poder. Lo importante es que la pareja aprenda a retirarse del acto sexual antes del espasmo, antes del derrame seminal. No se debe derramar el semen ni dentro del útero ni fuera de él, ni por los lados, ni en ninguna parte. Hablamos así claro para que la gente entienda, aun cuando algunos puritanos infrasexuales nos califiquen de pornográficos”.

“La vida humana por sí misma no tiene ninguna significación. Nacer, crecer, trabajar duramente para vivir, reproducirse como un animal y luego morir, esa es realmente una cadena de martirios que lleva el hombre enredada en el Alma. Si esa es la vida no vale la pena vivir. Afortunadamente llevamos en nuestras glándulas sexuales la semilla, el grano. De esa semilla, del grano, puede nacer el superhombre. El Adán Cristo. El niño de Oro de la Alquimia sexual. Por eso sí vale la pena vivir. El camino es la transmutación sexual. Esta es la ciencia de Urano. Este es el planeta que controla las gónadas o glándulas sexuales. Este es el planeta que gobierna la constelación de Acuario. Urano tiene un ciclo sexual de ochenta y cuatro años. Urano es el único planeta que dirige sus polos hacia el Sol. Los dos polos de Urano corresponden a los dos aspectos masculino-femenino. Estas dos fases se alternan en dos períodos de cuarenta y dos años cada uno. El estímulo alternante de los dos polos de Urano gobierna toda la historia sexual de la evolución humana. Épocas en que las mujeres se desnudan para lucir sus cuerpos, alternan con épocas en que los hombres se engalanan. Épocas de preponderancia femenina, alternan con épocas de caballeros intrépidos. Esa es la historia de los siglos”.

En la lección octava del curso zodiacal del doctor Krumm Heller se lee lo siguiente: “En vez del coito que llega al orgasmo deben prodigarse reflexivamente dulces caricias, frases amorosas y delicados tacteos, manteniendo constantemente apartada la mente de la sexualidad animal, sosteniendo la más pura espiritualidad, como si el acto fuera una verdadera ceremonia religiosa”.

“Sin embargo puede y debe el hombre y introducir el pene y mantenerlo en el sexo femenino, para que sobrevenga a ambos una sensación divina, llena de gozo, que puede durar horas enteras, retirándolo en el momento en que se aproxima el espasmo, para evitar la eyaculación del semen. De esta manera tendrán cada vez más ganas de acariciarse”.

“Esto se puede repetir tantas veces cuantas se quieran sin jamás sobrevenir el cansancio, pues todo lo contrario, es la clave mágica para ser diariamente rejuvenecido, manteniendo el cuerpo sano y prolongando la vida, ya que es una fuente de salud con esta constante magnetización”.

“Sabemos que en el magnetismo ordinario, el magnetizador comunica fluidos al sujeto y si el primero tiene esas fuerzas desarrolladas puede sanar al segundo”. “La transmisión del fluido magnético se hace de ordinario por las manos o por los ojos, pero es necesario decir, que no hay conductor más poderoso, mil veces más poderoso, mil veces superior a los demás, que el miembro viril y la vulva, como órganos de recepción”.

“Si muchas personas practican eso, a su alrededor se esparce fuerza y éxito para con todos los que se pongan en contacto comercial o social con ellos. Pero en el acto de magnetización divina, sublime, a que nos referimos; ambos, hombre y mujer se magnetizan recíprocamente, siendo el uno para el otro como un instrumento de música que, al ser pulsado, lanza o arranca sonidos prodigiosos de misteriosas y dulces armonías. Las cuerdas de ese instrumento están esparcidas por todo el cuerpo y son los labios y los dedos los principales pulsadores de él, a condición de que presida ese acto la pureza más absoluta, que es la que nos hace Magos en ese instante supremo”. Hasta aquí el doctor Krumm Heller.

En el capítulo titulado “La novena esfera”, El Buda Maitreya, explica acerca del espasmo, lo siguiente: “El espasmo sexual. La Logia Blanca ha prohibido totalmente y de manera absoluta el espasmo sexual. Es absurdo llegar hasta el espasmo. Aquellos que practican magia sexual jamás deberán llegar hasta el espasmo. Quienes se proponen evitar la eyaculación seminal sin abandonar el placer del espasmo, pueden sufrir consecuencias desastrosas para su organismo. El espasmo es muy violento y si se violenta el organismo, el resultado no se hace esperar: impotencia, daños al sistema nervioso, etc., etc. Todo el que practica magia sexual debe retirarse del acto mucho antes del espasmo. Los médicos conocen muy bien los motivos por los cuales quien practica magia sexual debe retirarse antes del espasmo. Solo se debe practicar una vez diaria, jamás se debe practicar dos veces al día. Nunca en la vida se debe derramar el semen. Jamás. Jamás. Jamás. Esta orden de la Logia Blanca hay que saberla entender, porque si por desgracia viene el espasmo contra nuestra voluntad, el discípulo se retirará del acto e instantáneamente, se acostará en decúbito dorsal (boca arriba), refrenará entonces violentamente con los siguientes movimientos:

 Práctica

  1. Hacer el esfuerzo supremo que una mujer hace por parir, enviando la corriente nerviosa hacia los órganos sexuales pero esforzándose en cerrar con ella los esfínteres o puertas de escape por donde el licor seminal suele escaparse. Este es un esfuerzo supremo.
  1. Inhálese como bombeado o haciendo subir con la respiración el licor seminal, hasta el cerebro. Al inhalarse se vocaliza el mantram “Ham”; imagínese esta energía subiendo hasta el cerebro y pasando luego al corazón.
  1. Exhale ahora el aliento imaginando que la energía sexual se está fijando en el corazón; vocalice al exhalar el mantram “Sah”.
  1. Si el espasmo es muy fuerte, refrene, refrene, y continúe inhalando y exhalando con ayuda del mantram Ham-Sah. “Ham” es masculino, “Sah” es femenino. Ham es solar. Sah es lunar.

Hay que expulsar el aire rápidamente por la boca produciendo el sonido Sah en forma suave y deliciosa. Hay que inhalar con la boca entreabierta cantando mentalmente el mantram Ham.

La idea fundamental de este ejercicio esotérico es la de invertir el proceso respiratorio haciéndolo verdaderamente positivo, ya que en el estado actual predomina el aspecto negativo lunar Sah, que viene a producir la descarga seminal; invirtiendo el proceso respiratorio mediante esta práctica respiratoria, la fuerza centrífuga se convierte en centrípeta y el semen fluye entonces hacia adentro y hacia arriba.

Ampliación. La indicación que hemos dado en el precedente párrafo para los casos de espasmo, puede también aplicarse en general a toda práctica de magia sexual. Toda práctica de magia sexual puede concluirse con este ejercicio maravilloso. El trabajo en la novena esfera significa lucha, sacrificio, esfuerzo, voluntad. Los débiles huyen de la novena esfera, horrorizados, aterrados, espantados. Aquellos que son devorados por la Serpiente, se convierten en serpientes, en dioses. En casos muy graves, cuando sobreviene el espasmo sexual con peligro inminente de eyaculación seminal, debe el iniciado retirarse instantáneamente del acto y acostarse de espaldas sobre el duro piso, reteniendo el aliento; para ello, deberá cerrar las fosas nasales apretándolas con los dedos índice y pulgar; este esfuerzo deberá ir acompañado con la concentración del pensamiento. El neófito se concentrará intensivamente en las pulsaciones del phalo, que son una repetición del pulso cardíaco. Tratará de refrenar esas pulsaciones sexuales para evitar el derrame del semen, y si se ve muy obligado a inhalar oxígeno, esto debe hacerse con una inhalación corta y rápida, continuada luego con el aliento retenido hasta el máximo.

El mantra Ham saj y la meditación

El maestro Samael, explica que los grandes atletas de la meditación meditan hasta cinco veces al día. Además, el maestro enfatiza que hay que combinar la meditación con el sueño y que no importa la hora: “En la Meditación se debe combinar, inteligentemente, la concentración con el sueño. Sueño y concentración, mezclados producen iluminación. Muchos esoteristas piensan que la meditación en modo alguno se debe combinar con el sueño del cuerpo, mas quienes así piensan, se equivocan, porque la Meditación sin sueño, arruina el cerebro. Se debe siempre utilizar el sueño, en combinación con la técnica de la meditación, pero un sueño controlado, un sueño voluntario; no un sueño sin control, no un sueño absurdo; meditación y sueño combinado inteligentemente. Debemos “montar” sobre el sueño, y no que el sueño “monte” sobre nosotros. Si aprendemos a “montar” sobre el sueño, habremos triunfado; si el sueño “monta” sobre nosotros, habremos fracasado. ¡Pero, usar el sueño!”.

“La meditación, repito, combinada con el sueño y la técnica, llevará a nuestros estudiantes al Samadhi, a la experiencia del Vacío Iluminador. Diariamente hay que practicar. ¿A qué hora? En el instante en que nos sintamos con el ánimo de hacerlo. Muy especialmente cuando nos sintamos con sueño; aprovecharlo para la meditación. Si los discípulos siguen estas indicaciones, podrán un día recibir el Tao, podrán experimentar la verdad”.

En El Libro amarillo, el maestro afirma: “Aquellos que después de diez y veinte años no han logrado la iluminación con la práctica de la meditación interna, deben buscar la causa en falta de sueño. Es urgente combinar la meditación con el sueño”.

En el capítulo titulado “Meditación y gnosticismo práctico”, del Tomo II del libro titulado: La Gran obra (una compilación completa de las conferencias de Samael Aun Weor), páginas 1547 a1552 y publicado por Editorial Marte; el Avatar de la Era de Acuario, explica lo siguiente:

“Los ojos deben estar cerrados durante la práctica, no se debe pensar absolutamente en nada durante esta meditación; pero si desafortunadamente llega un deseo a la mente, lo mejor que podemos hacer es estudiarlo sin identificarnos con dicho deseo, después de haberlo comprendido íntimamente, profundamente en todas sus partes, entonces dejarlo listo para someterlo a muerte, a la desintegración por medio de la lanza de Eros. Pero si nos asalta el recuerdo de algún acontecimiento de ira ¿qué debemos hacer? Suspéndase por un momento la meditación y trátese de comprender el acontecimiento que nos ha llegado al entendimiento, hagámosle la disección, estudiémoslo y desintegrémoslo con el bisturí de la autocrítica y luego olvidémoslo y continuaremos con la meditación y la respiración”.

“Si de pronto viene a nuestra mente algún recuerdo de cualquier acontecimiento de nuestra vida desde hace diez o veinte años atrás, hagamos el mismo uso de la autocrítica y utilicemos el mismo bisturí para desintegrar tal recuerdo, para ver qué es lo que tiene de Verdad. Una vez que estemos seguros de que no viene nada más a la mente, entonces continuemos con la respiración y la meditación sin pensar en nada, haciendo resonar dulcemente el mantram Jam-Saj tal como suena, prolongando la inhalación y corta la exhalación. Repetimos el mantram: JAAAAAMMMMM-SAJ, JAAAAAMMMMMSAJ, etc., con profunda quietud y silencio auténtico de la mente, sólo así, la Esencia podrá escaparse aunque sea por un momento, para sumergirse en lo Real”.

En la conferencia titulada: “Recursos para lograr el vacío iluminador, página1564 del Tomo I de “La Gran Obra”, se leen más explicaciones del Buda Maitreya respecto del mantra Ham-Sah y la meditación: “Ham Sah es el mantram de la meditación, ham para inhalar, sah, repito, para exhalar. Al inhalar, el mantram puede vocalizarse con la mente, ham; pero al exhalar, se articula con la laringe creadora, sah. La mente en ese instante debe estar completamente quieta, repito, por dentro y por fuera. La inhalación cada vez se hace más profunda, y la exhalación cada vez más corta. Hoy vamos a practicar aquí con el fin de que conozcan la técnica, pero ustedes deben continuar con esa misma practica en sus casas, diariamente, incesantemente hasta que se logre un día tener la experiencia del Vacío Iluminador, hasta que se logre un día vivenciar la Verdad”.

“Jesús el Cristo dijo: «Conoced la verdad y ella os hará libres». El que ha logrado vivenciar la verdad, obviamente se carga de un potencial energético formidable que le permite luchar mas ventajosamente contra el Ego, contra el Yo, para disolverlo, desintegrarlo. Nosotros necesitamos acumular fuerzas en si mismos, porque somos demasiado débiles, y esas fuerzas solamente nos las puede dar el sagrado Sol Absoluto”.

“Así pues mis caros hermanos, vamos a ver esta práctica; repito, en sus casas deben practicar diariamente. Bien, todos bien sentados inhalaran muy despacio por las fosas nasales, pronunciando mentalmente el mantram ham, exhalen: sah. Inhalen… exhalen: sah. Continúen indefinidamente, sin pensar en nada, con los ojos cerrados, tratando de adormecerse, la inhalación cada vez más lenta y profunda, la exhalación cada vez más corta y rápida. El cuerpo bien relajado y adormeciéndose sin pensar en nada. Desde afuera hacia adentro, en forma sencilla, con la inhalación cada vez más profunda, las fuerzas van fluyendo, las fuerzas sexuales desde afuera hacia adentro; mientras más honda y profunda sea la inhalación, más profundo es también, más a fondo es el avance de las energías sexuales hacia adentro y hacia arriba. La exhalación, por tal motivo, se va haciendo cada vez más corta. En altos vuelos del Espíritu, para los grandes atletas de la meditación, solo queda la inhalación. Durante el samadhi debe suspenderse la respiración, algo imposible, pero cierto, verdadero”.

 

La Gnosis eterna y universal

Contenido

Introducción

Delimitación del término: Qué es y qué no es Gnosis

El Coloquio de Mesina

Universalidad de la Gnosis

La Gnosis Cristiana

Introducción

En el presente estudio, en primer lugar, se hace una recopilación de referencias y explicaciones dadas por diferentes guías espirituales y académicos, especialistas en religión y filosofía antigua con el propósito de delimitar de manera apropiada el concepto de Gnosis y diferenciarlo de lo que no es Gnosis. Se dedica un espacio suficiente al Coloquio de Mesina de 1966 sobre los orígenes del Gnosticismo, donde se formuló la definición de la raíz griega Gnosis, tal como la reconocen, los gnósticos contemporáneos, incluido Samael Aun Weor, el Presidente fundador de las instituciones gnósticas contemporáneas: Gnosis: Conocimiento iluminado de los misterios divinos reservados a una élite. En la sección: La Universalidad de la Gnosis, se hace una aclaración a lo concluido en el Coloquio en torno de la delimitación geográfica y cronológica del Gnosticismo. Finalmente, se incursiona en la Gnosis cristiana, con referencias a la importancia que se da en la Biblia judeocristiana al conocimiento y se hace un breve abordaje al libro cumbre de los gnósticos: Pistis Sophia para desembocar en la concepción de una Gnosis eterna y universal.

Delimitación del término: Qué es y qué no es Gnosis

Gnosis es la síntesis de todos los conocimientos necesarios para llegar a la divinidad. Por ello, usualmente, en diccionarios y enciclopedias se afirma que el gnosticismo es un conjunto de doctrinas filosófico-religiosas, mezcla de creencias cristianas con principios del platonismo, de las tradiciones judías, caldeas y orientales, así como de elementos esotéricos.

Sin embargo, investigaciones más profundas van más lejos. Por ejemplo, Henry Durvill en su libro Los misterios iniciáticos, cita una frase de Hermes Trismegisto, el tres veces grande dios Ibis de Thot:

“Buscad un piloto que os encamine hacia las puertas de la Gnosis, donde refulge la deslumbradora luz, limpia de tinieblas, donde nadie se embriaga, donde todos son sobrios y vuelven sus miradas hacia el que quiere ser contemplado, el inaudito, el inefable, invisible para los ojos de la carne, visible para la inteligencia y el corazón”.

Hermes Trismegisto, el hombre dios, un sabio egipcio y guía espiritual de los faraones egipcios, cuyos nombres se asocian a los dioses Dyehuty, Tot y Hermes o Mercurio. Para Durvill, Hermes Trismegisto ejerce su influencia, en torno del siglo XXV A.C. A Hermes Trismegisto se le atribuye haber legado a la humanidad la ciencia de la Alquimia y el sistema de ciencias metafísicas, conocido como Hermetismo. Se le atribuye el libro La Tabla de Esmeralda y el Corpus Hermeticum. La atribución de “Tres veces grande”, solo se le puede conferir a un ser humano que después de alcanzar el Nacimiento segundo, logra la Auto realización íntima del Ser y alcanza la legítima inmortalidad y la auténtica Resurrección de los muertos, por lo que se convierte en tres veces grande. Hermes o Mercurio nos da la clave para transmutar los metales viles en el oro puro del Espíritu, la transmutación alquímica del plomo en oro, que se equipara al milagro de Jesús, en las bodas de Caná, al transmutar el ens seminis, las aguas de la vida, en el vino de luz del alquimista previo compromiso de huir de la fornicación.

Durvill refiriéndose a las antiguas iniciaciones y a los estudios gnósticos, afirma: “Los tiempos de la iniciación se extinguieron siglos antes de la Era Cristiana. Los adeptos se retiraron, como ocurrió en la Asiria, reintegrándose a los lugares de su origen, en la región norte del Indostán. Otros iniciados de inferior categoría salieron de Memphis para llevar a Grecia la luz del esoterismo. En Alejandría existieron también algunas agrupaciones y durante la Edad Media, desde Alejandría y el Asia Menor vienen a Europa los adeptos de Gnosis, y del Hermetismo”.

Helena Petronila Blavatsky en La clave de la Teosofía explica que: “Pitágoras denominaba a su Gnosis “el conocimiento de las cosas que son” o h gnwçiç onpwu, y reserva esos conocimientos sólo para sus discípulos, que habían jurado guardar el secreto; para aquellos que podían asimilarse ese alimento mental y hallar en él satisfacción; a los que juramentaba para guardar el secreto y el silencio”.

Gnosis es el conocimiento de uno mismo. Es el conocimiento de nuestros propios límites y posibilidades. El conocimiento de quiénes somos, de dónde vinimos y hacia dónde vamos.

Para Annie Besant, en su obra: Los Misterios, “el fondo y esencia de la enseñanza, que pone al individuo en posesión de la Gnosis o conocimiento real, el saber místico que substituye la creencia por el conocimiento y permite decir al hombre con toda certeza: «Yo conozco las cosas de los mundos superfísicos», esta enseñanza era en todas partes única e idéntica, y aunque difiriesen los cultos externos, lo que constituía la entraña, el culto interno y fondo de los Misterios era semejante en todos”.

Gnosis, es un conocimiento dinámico, liberador y transformador. El gnóstico, al conocerse, diferencia plenamente entre su Ego y su Esencia maravillosa o chispa divina. En el proceso de conocerse, libera y desarrolla su Esencia o fracción de alma, despertando la conciencia. Al mismo tiempo, descubre su Ego (los defectos de carácter) o elementos indeseables de conducta, lo comprende y mediante un trabajo psicológico; pero de una escuela de Psicología en particular, una escuela que enseñe a liberarse del Ego y a despertar conciencia, una Psicología Gnóstica que dé los métodos y procedimientos para encaminar un esfuerzo serio, que, si cuenta además con el auxilio de lo divinal, gradualmente logra eliminar esos elementos indeseables de conducta.

El conocimiento de uno mismo se denomina: autognosis. Es un tipo de conocimiento que se obtiene a través de la observación íntima. Los filósofos griegos de la antigüedad se referían a él con la frase: gnosce te ipsum. «Conócete y conocerás el Universo y a los dioses» y que se encontraba grabado en el pórtico del templo de Apolo, en Delfos. Entre los Diálogos de Platón, en el primer Alcibiades, se lee: “Así, mi querido Alcibiades, sigue mis consejos, y obedece al precepto que está escrito en el frontispicio del templo de Delfos: Conócete á ti mismo”.

Todo el proceso de autoconocerse, se realiza en la vida diaria, pero también a través de la experiencia mística directa. Este tipo de experiencias permiten acceder a otros tipos de conocimiento, ajenos al que se obtiene mediante la razón. La imaginación, la inspiración, la intuición, la auto reflexión evidente del Ser, la meditación y la experiencia en los mundos superiores de conciencia llevan al estudiante gnóstico a la autognosis.

Uno de los grandes investigadores contemporáneos de la  Gnosis histórica, Henri Charles Puech, afirma que: «De manera más especial, en los sistemas religiosos de los que constituye el fondo, la Gnosis aparece como un conocimiento que trae consigo y procura por sí mismo la salvación, una ciencia liberadora o salvadora, un saber que es en sí y por sí mismo salvación. Se llama o puede llamarse gnosticismo -y también gnosis- a toda doctrina o actitud religiosa fundada sobre la teoría o la experiencia de la obtención de la salvación mediante el conocimiento.» (Tomado de En torno a la Gnosis)

Elaine Pagels, otra autoridad mundial en el estudio de la Cosmovisión gnóstica,  en su obra: “Los evangelios gnósticos” establece claramente la diferencia entre  qué es Gnosis y qué no lo es:

“Aquellos que dicen no conocer nada sobre la realidad última se les denomina «agnósticos» (literalmente: «que no conocen»), a la persona que sí afirma conocer tales cosas se le llama «gnóstica» («conocedora»). Pero gnosis no significa principalmente conocimiento racional. La lengua griega establece una distinción entre el conocimiento científico o reflexivo («él conoce o sabe matemáticas») y el conocimiento a través de la observación o la experiencia («él me conoce»), que es la gnosis. Tal como la utilizan los gnósticos, podríamos traducirla por «intuición», porque gnosis entraña un proceso intuitivo de conocerse a uno mismo. Y conocerse a uno mismo, decían ellos, es conocer la naturaleza y el destino humanos. Según el maestro gnóstico Teodoro, que escribía en Asia Menor hacia 140-160, el gnóstico es aquel que ha llegado a entender «quiénes éramos y en qué nos hemos convertido; dónde estábamos… hacia dónde nos apresuramos; de qué se nos está librando; qué es el nacimiento y qué es el renacimiento. Sin embargo, conocerse a uno mismo, en el nivel más profundo, es al mismo tiempo conocer a Dios; este es el secreto de la gnosis”.

Puech, da una explicación similar, cuando expone que “El idioma griego conocía muy bien los términos de gignóskein (conocer) y de gnosis (conocimiento), y en ciertos contextos filosóficos (platónicos o pitagóricos), estas expresiones podían designar el conocimiento verdadero (por oposición a la doxa, conocimiento aproximativo, dudoso, ilusorio) de los seres (onta) o incluso de Dios. Pero no se las empleaba «técnicamente» e implicaban siempre un proceso dialéctico y discursivo del espíritu, proceso que puede desembocar en una intuición, pero que sigue estando fundado sobre una especulación de orden humano…” Explica, además Puech que “El término de gnosis empleado por separado no basta en griego: exige o sobreentiendo un genitivo que designe el objeto de la «gnosis». Este objeto, en los textos más explícitos, es «Dios»”. Explica además que la Gnosis, es “un conocimiento que, una vez dado, es inmediato y absoluto, trascendente con relación a la simple fe (pistis), conocimiento de la Vida y de la Luz que es él mismo Vida y Luz, conocimiento en una palabra, que es visión, revelación y gracia, «carisma» (kharisma), verdad absoluta aprehendida por un acto místico o confiada mediante un hieróslogos, apocalipsis de visionario o iniciación mistérica”. Para Puech, las revelaciones llevadas a las doctrinas gnósticas “se ofrecen como descubiertas en éxtasis”; es decir, en el vacío iluminador, en la iluminación o conciencia objetiva.

Pagels, cita a “Otro maestro gnóstico, Monoimo, -quien dice- “abandonad la búsqueda de Dios y la creación y otros asuntos de parecida índole. Buscadle tomándoos a vosotros mismos como punto de partida. Averiguad quién hay dentro de vosotros que se adueña de todo y dice: “mi Dios, mi mente, mi pensamiento, mi alma, mi cuerpo”. Averiguad las fuentes del pesar, del gozo, del amor, del odio… Si investigáis cuidadosamente estas cuestiones, las encontraréis en vosotros mismos”.

Stephan A. Hoeller, en su libro: Jung Gnóstico y los Siete Sermones a los muertos da la siguiente definición de la Gnosis: “conocimiento espiritual al que se accede a través de la intuición”, que está en correspondencia con la definición que da el DRAE: «Conocimiento absoluto e intuitivo, especialmente de la divinidad».

En relación con los gnósticos, Hoeller, expone además que: “no eran miembros de una secta ni de una nueva religión, como afirmaban sus detractores, sino personas que compartían una cierta actitud frente a la vida. Puede decirse que esta actitud consistía en la convicción de que el conocimiento personal, directo y absoluto de las auténticas verdades de la existencia es accesible a los seres humanos y, más aún, que la adquisición de dicho conocimiento siempre debe constituir la realización suprema de la vida humana”.

“Este conocimiento, o Gnosis, no era racional ni científico, ni siquiera era considerado como un conocimiento filosófico de la verdad, sino como un saber que surgía en el corazón de una forma intuitiva y misteriosa y, por ello, en al menos uno de los textos gnósticos (el Evangelio de la verdad) es denominado Gnosis Kardias, el conocimiento del corazón”.

“Evidentemente se trata de un concepto religioso que es a la vez sumamente psicológico, ya que el significado y el propósito de la vida no es ni la fe –con su énfasis en la certeza ciega de la existencia de Dios y su igualmente ciega represión- ni las buenas obras, sino el discernimiento y la transformación interior, para decirlo en pocas palabras, un proceso psicológico profundo”.

Philip Gardiner en su libro: Gnosis el Secreto del templo de Salomón revelado, dice lo siguiente:

“Son muchas las personas que no comprenden lo que significa la palabra gnosis; otras creen que significa simplemente conocimiento, y lo dejan ahí. Sin embargo, existe un significado más profundo. Es una palabra que da origen al título de gnóstico, o alguien que tiene un conocimiento especial. La verdadera definición del término gnosis es la experiencia mística directa de lo Divino en el yo. Es la realización de nuestra verdadera naturaleza, y no se puede discernir mediante un dogma o una doctrina intelectual, sino sólo a través de la experiencia”.

David Grez en su versión de Los Evangelios Gnósticos afirma lo siguiente: “el nombre lo tomaron de la palabra gnosis, vocablo griego que significa conocimiento. Este término había sido ya empleado por diversas corrientes de la filosofía griega, sobre todo por los platónicos y los pitagóricos. Con esta expresión designaban ellos al conocimiento verdadero de la esencia de algo, por oposición al conocimiento de las apariencias de las cosas, sometido a los vaivenes del cambio. Es decir que el término gnosis exige un objeto al que referirse. Ese objeto en la mayoría de los textos gnósticos es Dios”.

“La gnosis, sería pues, el conocimiento de Dios o de alguna propiedad de Dios, pero se trata de un conocimiento inmediato y absoluto, es decir, que es recibido a la manera de una revelación o una visión, sin necesidad de sucesivas y progresivas deducciones del entendimiento. Por tanto, es un conocimiento muy alejado de la manera racional y cartesiana a la que los europeos modernos estamos acostumbrados”.

Más adelante dice: “los gnósticos creían en la posibilidad de alcanzar un conocimiento completo de la verdad mediante un despertar o una revelación inmediata, que ampliaría sus capacidades de comprensión hasta límites insospechados…”

En la biblioteca virtual de Google, se encuentra una obra de Francine Cuidaut: El nacimiento del cristianismo y del gnosticismo, publicada por ediciones Akal. De Torrejón de Ardoz, Madrid. El autor cita a Orígenes, Clemente e Ireneo; para quienes la palabra Gnosis, designa al cristianismo auténtico. Explica también que la Gnosis, “implica, como indica su nombre, un conocimiento que se quiere salvador y que revela a los iniciados el secreto de su origen y los medios para alcanzarlo”. Además aclara que: “Para empezar, el gnóstico conoce mediante una revelación. Él no cree, pues la fe es inferior al conocimiento, y su gnosis, «el conocimiento de la grandeza inefable es por sí sola la redención perfecta». Cita a Clemente de Alejandría, en su obra Extractos de Teódoto, explicando que el gnóstico sabe: “Quiénes éramos y en quiénes nos hemos convertido, dónde estábamos y adónde hemos sido arrojados, hacia dónde nos apresuramos y de dónde somos redimidos, qué es la generación y la regeneración”.

Cuidaut, cita inmediatamente a Monoimo, del que ya se mencionó a través de Pagels, quien a través de Hipólito, en Revelación de todas las herejías, volumen VIII, expresa con palabras un tanto distintas, lo ya apuntado: “Renuncia a buscar a dios y a buscar la creación y las otras cosas análogas: búscalo partiendo de ti mismo y advierte quién en ti, sin que te des cuenta, se apropia de toda cosa y dice: “Mi Dios, mi espíritu, mi pensamiento, mi alma, mi cuerpo”. Aprende de dónde viene la pena y la alegría, el amor y el odio, de dónde, que uno venga sin quererlo, que uno ame sin quererlo. Si buscas exactamente estas cosas, las encontrarás en ti mismo”.

Para Francisco García Bazán, en su obra: Sobre el gnosticismo y los gnósticos, “la palabra “conocimiento” (gr. gnôsis, copto, soouen) utilizada entre los gnósticos de los primeros tiempos cristianos, se refiere al conocimiento confinado en sí mismo, o sea, entendido absolutamente. En esta acepción propia, el conocimiento es saber directo, inmediato y revelado por tradición. Es decir, libre de los velos que le pongan obstáculos (la expectativa, el olvido o el error) y de los intermediarios basados en los medios sentimentales o racionales que lo hacen un fin mediato y lo debilitan cognoscitivamente (el deseo, el querer, el juicio y el razonamiento deductivo e inductivo), además, adquirido tradicionalmente”.

En forma similar, García Bazán, en su obra Gnosis, la Esencia del Dualismo Mágico, explica que “gnóstico es el que posee la gnosis. Y la gnosis es un conocimiento. Pero este conocimiento escapa a los normales análisis racionalistas. El correlato de este conocimiento es el Sí-Mismo: la intimidad infinita o espiritual de la persona, que es lo verdadero y simple. Se conoce al Sí-Mismo como objeto de conocimiento, pero el Sí-Mismo sólo es cognoscible por él mismo; el Sí-Mismo, por lo tanto, se auto-conoce en la gnosis, es sujeto y objeto de conocimiento, porque es una misma cosa lo que conoce y lo conocido, conocer y conocerse. Pero, aclaremos, no es que el hombre sea el Sí-Mismo, o que lo más aparente de lo que se suele llamar el hombre, la unidad psico-física, sea el Sí-Mismo, sino que éste, según tales sentidos, es algo totalmente diferente del hombre. Tampoco es correcta la declaración inversa, a saber, que el Sí-Mismo sea el hombre y que, por lo tanto, al conocerse el Sí-Mismo sea el hombre el que se conoce a sí mismo. No: el Sí-Mismo se conoce a sí y esta auto-gnosis es la gnosis”.

“El hombre, lo repetimos, como lo enfocan las ciencias y como lo tiende a idealizar la antropología ingenua del creyente común, puede ser que se experimente y que se conozca, hasta ignoramos qué entresijos humanos, pero este conocimiento, bien lo llamemos de su yo, de su intimidad o de su individualidad, es un conocimiento que tendrá que ver todo lo que se quiera con los más finos análisis de los instrumentos sensoriales, psicológicos, racionales o de la imaginación reproductora, pero que nada tiene que ver con el conocimiento gnóstico. Y porque la gnosis tiene este carácter peculiar que hemos señalado, se dice que es revelación y no conocimiento, o que es conocimiento revelado”.

«Efectivamente, no existe posibilidad humana de aceptación, afectividad o cognoscibilidad que pueda alcanzar la gnosis. El auto-conocimiento del Sí-Mismo es extra y supra-humano. Es un conocimiento supra-consciente que depende de sí, que nada tiene que ver con lo humano, que pertenece a otra esfera de ser. El hiato que existe entre el Sí-Mismo y el hombre es infranqueable y por eso el pneuma se re-conoce, y este reconocerse es un acto autónomo para el que la razón, el sentimiento o la voluntad, como facultades psíquicas, resultan ineficaces”.

“Ahora bien, tampoco este conocimiento revelado es idéntico a la fe, aunque ésta se mueva en el ámbito espiritual; y lo será menos cuando la experiencia de fe, fenómeno común en nuestros días y antes, tiende a confundirse con la creencia y con el mismo lenguaje religioso que ha generado. Pero ambas experiencias, aunque diversas y jerárquicamente diferentes, pueden aproximarse, si se tiene en cuenta que la fe es obra de la gracia y que ésta posee una autonomía propia que depende sólo de lo sobrenatural. Y si la revelación gnóstica se basa en la auto-gnosis, hemos de afirmar también que su forma de conocimiento ha de ser inmediata, directa o intuitiva, ajena, por lo tanto, a la menguada forma racional deductiva y mucho más a la experiencia y ensamble de datos sensoriales”.

Al llegar a este punto la discusión, es importante hacer algunas aclaraciones semánticas. En este sentido, Samael Aun Weor, explica en el capítulo titulado: Antropología Gnóstica, de su obra: La doctrina secreta de Anáhuac, lo siguiente: “Incuestionablemente, el conocimiento gnóstico escapa siempre a los normales análisis del racionalismo subjetivo. El correlato de este conocimiento es la intimidad infinita de la persona, el Ser. La razón de ser del Ser es el mismo Ser. Solo el Ser puede conocerse a sí mismo. El Ser, por lo tanto, se auto conoce en la Gnosis. El Ser, revaluándose y conociéndose a sí mismo, es la auto-gnosis. Indubitablemente, esta última, en sí misma, es la Gnosis. El auto-conocimiento de Ser es un movimiento supra-racional que depende de Él, que nada tiene que ver con el intelectualismo. El abismo que existe entre el Ser y el Yo es infranqueable y, por esto, el Pneuma, el Espíritu, se reconoce y este reconocerse es un acto autónomo para el que la razón subjetiva del mamífero intelectual resulta ineficaz, insuficiente, terriblemente pobre. Auto-conocimiento, auto-gnosis, implica la aniquilación del Yo como trabajo previo, urgente, impostergable. El Yo, el Ego, está compuesto por sumas y restas de elementos subjetivos, inhumanos, bestiales, que incuestionablemente tienen un principio y un fin”.

“La Esencia, la Conciencia, embutida, embotellada, enfrascada entre los diversos elementos que constituyen el mí mismo, el Ego, desafortunadamente se procesa dolorosamente en virtud de su propio condicionamiento. Disolviendo al Yo, la Esencia, la Conciencia, despierta, se ilumina, se libera, entonces deviene como consecuencia o corolario el auto-conocimiento, la auto-gnosis. Indubitablemente, la revelación legítima tiene sus basamentos irrefutables, irrebatibles, en la auto-gnosis. La revelación gnóstica es siempre inmediata, directa, intuitiva; excluye radicalmente a las operaciones intelectuales de tipo subjetivo y nada tiene que ver con la experiencia y ensamble de datos fundamentalmente sensoriales. La inteligencia o nous en su sentido gnoseológico, si bien es cierto que puede servir de basamento a la intelección iluminada, se niega rotundamente a caer en el vano intelectualismo. Resultan palmarías y evidentes las características ontológicas, pneumáticas y espirituales de nous (inteligencia)».

«En nombre de la verdad declaro solemnemente que el Ser es la única real existencia, ante cuya transparencia inefable y terriblemente divina eso que llamamos Yo, Ego, mí mismo, sí mismo, es meramente tinieblas exteriores, llanto y crujir de dientes. La auto-gnosis o reconocimiento auto gnóstico del Ser, dada la vertiente antropológica del Pneuma o Espíritu, resulta algo decididamente salvador. Conocerse a sí mismo es haber logrado la identificación con su propio Ser divinal. Saberse idéntico con su propio Pneuma o Espíritu, experimentar directamente la identificación entre lo conocido y lo cognoscente, es eso que podemos y debemos definir como auto-gnosis».

«Ostensiblemente, esta develación extraordinaria nos invita a morir en sí mismos a fin de que el Ser se manifieste en nosotros. Por el contrario, alejarse del Ser, continuar como Ego dentro de la herejía de la separatividad, significa condenarse a la involución sumergida de los mundos infiernos. Esta reflexión evidente nos conduce al tema de la «libre elección» gnóstica. Incuestionablemente, el gnóstico serio es un elegido a posteriori. La gnóstica experiencia permite al sincero devoto saberse y auto realizarse íntegramente. Entiéndase por Auto-realización el armonioso desarrollo de todas las infinitas posibilidades humanas”.

Con justa razón, Marvin Meyer y Willis Barnstone, en la Introducción a su obra La Biblia Gnóstica, publicada por Shambala, afirman que: “Los humanos en este mundo están encarcelados, dormidos, borrachos, caídos, ignorantes. Necesitan encontrarse a sí mismos, ser liberados, despertados, tornarse sobrios, levantarse y alcanzar la iluminación. En otras palabras, necesitan regresar a la gnosis”. En la misma Introducción, afirman que: “En otras palabras, el llamado al conocimiento es el despertar de la conciencia, desde adentro y afuera, de «lo que es, lo que era, y lo que está por venir. “Es una visión. Es gnosis”.

Meyer y Barnstone, explican que: “El término gnóstico se deriva de la antigua palabra griega gnosis, «conocimiento». Gnosis es una palabra común en griego, y puede designar diferentes tipos del conocimiento. A veces, como en los textos sagrados incluidos en este volumen, la gnosis significa conocimiento personal o místico. Entendido de esta manera, la gnosis puede significar conocimiento, es decir, el conocimiento como conocimiento personal de uno mismo u otra persona o incluso Dios, o puede significar la penetración, es decir, el conocimiento como conocimiento inmediato de verdades profundas. Estas formas de entender la gnosis son no mutuamente excluyentes, ya que el conocimiento puede implicar la conciencia inmediata de uno mismo o de otro, en una unión personal o comunión que proporciona una visión profunda de la verdadera naturaleza de todo. Como ya lo hemos hecho notar… La gnosis buscada por los autores de estos textos es apenas conocimiento ordinario. Un texto de la biblioteca Nag Hammadi, La Exégesis sobre el alma, declara que la restauración del alma a un estado de plenitud ««no se debe a las frases de rutina ni a las habilidades profesionales o al aprendizaje de libros». En efecto, los místicos comúnmente han enfatizado, en muchos libros, que el conocimiento místico no se puede lograr simplemente leyendo libros”.

Otros textos describen este tipo de gnosis haciendo una lista de preguntas que deben abordarse si se quiere aclarar por el conocimiento. En el Libro secreto de Juan, el Salvador o Revelador anuncia que ella o él enseñará «lo que es, lo que fue y lo que está por venir», y en el Libro de Thomas el revelador ordena, «Examínese y entienda quién tú eres, cómo existes y cómo llegarás a ser». Para alcanzar este conocimiento, convertirse en un gnóstico, es conocerse a sí mismo, a Dios y a todo. O, en las palabras de la máxima del antiguo centro oracular dedicado a Apolo en Delphos, Grecia, una máxima citada con frecuencia en los textos de este volumen: gnothi Sauton, «conócete a ti mismo». De acuerdo con muchos de estos textos sagrados, conocerse verdaderamente es alcanzar este conocimiento místico y alcanzar este conocimiento místico es conocerse a uno mismo de verdad. El conocimiento gnóstico, entonces, se basa en la experiencia mística vivida, en el conocimiento de toda la línea de tiempo del mundo, pasado, presente y futuro, y en el conocimiento de sí; de dónde venimos, quiénes somos, a dónde vamos y del viaje del alma”.

El Coloquio de Mesina

En 1966, del 13 al 18 de abril, en la ciudad de Mesina, Italia, se realizó el Coloquio internacional sobre los orígenes del gnosticismo o Coloquio de Mesina. Según las fuentes oficiales del Coloquio y que se encuentran fácilmente en la web, “fue una reunión de eruditos y expertos académicos en Gnosticismo que tuvo lugar en la Universidad de la ciudad de Mesina, Italia, con el propósito de examinar la cuestión de los orígenes del gnosticismo desde el punto de vista de la historia de las religiones. También se procuró definir y consensuar el núcleo esencial de las doctrinas gnósticas del cristianismo primitivo”. Cuidaut dice al respecto que “La variedad de enfoques en este terreno y la imprecisión del vocabulario utilizado pusieron de relieve la necesidad de clarificar la terminología mediante un doble método: histórico y tipológicos. Tal fue la meta que se impuso el primer gran Congreso Internacional de Mesina en 1966”, que, desde nuestro punto de vista, bien podría equipararse al Concilio de Nicea en el año 300, ya que en el Coloquio de Mesina, se reconoce oficialmente en el mundo académico la importancia de los sistemas gnósticos.

Francisco García Bazán, en su obra Gnosis, la Esencia del Dualismo Mágico, refiriéndose al Coloquio, explica que “un grupo de ilustres y experimentados especialistas en Gnosis fue encargado de proponer con exactitud el significado correspondiente a las palabras «gnosis»«gnosticismo»«pre-gnosticismo»«proto-gnosticismo» y «gnóstico», el que se pudiera generalizar como científicamente válido y aceptable como consenso del Congreso. Aunque las caracterizaciones logradas no fueron totalmente aceptadas por todos los asistentes”.

“En la realización del Coloquio cooperaron la Asociación Internacional para la Historia de las religiones y la Sociedad italiana de la historia de las religiones y ayudaron financieramente, el Ministerio italiano de Instrucción Pública y la Universidad de Mesina. La organización del Coloquio y la edición de las ponencias que en él se presentaron, se realizó bajo la dirección del Profesor Ugo Bianchi de la Universidad de Mesina. Asistieron 69 expertos de diversas nacionalidades, entre otros H.J. Drijvers, Hans Jonas, Ugo Bianchi, Jean Daniélou y A.F.J. Klijn. Se trataron 43 ponencias y otras 15 fueron enviadas por participantes (como Gilles Quispel) que no asistieron personalmente. Fue aprobado y enviado a la Unesco un voto concerniente a la urgencia de la publicación definitiva de todos los textos de los manuscritos de Nag Hammadi confeccionado por un comité formado por los profesores T. Säve-Söderbergh, M. Krause y J.M. Robinson”.

“Los participantes en el Coloquio internacional sobre los orígenes del gnosticismo propusieron, con el fin de evitar su uso indiferenciado, delimitar exactamente el significado de los términos «gnosis» y «gnosticismo», de tal modo que el término gnosis quedaría reservado para significar «Conocimiento de los misterios divinos reservados a una élite» y gnosticismo designaría «un cierto grupo de sistemas del siglo II d.C. que todos están de acuerdo en designar de este modo».

Willis Barnstone y Marvin Meyer, en la Introducción a su obra La Biblia Gnóstica, refiriéndose al Coloquio afirman que: “Los estudiosos de las religiones antiguas y tardías han intentado ordenar a través de los problemas de definición y taxonomía para alcanzar cierta claridad con respecto a la gnosis y el gnosticismo. En 1966 muchos de los principales estudiosos de la gnosis se reunieron en una conferencia internacional en Messina, Italia, y produjeron un conjunto de declaraciones que están destinadas a definir la gnosis y el gnosticismo. Gnosis, ellos la definen como «conocimiento de los misterios divinos reservados para una élite», y esto es un término de amplia aplicación. Por otro lado, el gnosticismo es «coherente serie de características que se pueden resumir en la idea de una chispa divina en el hombre, derivada del reino divino, caída en este mundo del destino, nacimiento y muerte, y que necesita ser despertada por la contraparte divina de sí para finalmente ser reintegrado». El gnosticismo es, por lo tanto, un movimiento religioso representado por grupos religiosos que surgieron en el siglo II  de la EC y después, especialmente dentro del contexto del Cristianismo, grupos como los seguidores de Basilides y Valentinos, dos cristianos particularmente significativos maestros de la religión gnóstica.

En relación con la definición acordada en el Coloquio, los gnósticos contemporáneos, la reconocemos como correcta, válida y aplicable en todo momento. Es la utilizada por el Presidente fundador de las instituciones gnósticas contemporáneas, en el capítulo titulado: Antropología Gnóstica, de su obra La Doctrina secreta de Anahuac. Es similar también, a la que da José Motserrat Torrents en su versión de El Evangelio de Judas, publicado por Edaf. Según Torrents, en sentido estricto: Gnosis, significa: «Conocimiento religioso reservado a una élite». En sentido estrictísimo: «Un determinado grupo de sistemas judíos y cristianos antiguos». Torrents, contextualiza además los acuerdos del Coloquio de Mesina y explica que: «Los dos últimos sentidos se ajustan a las definiciones desciptivas acoradadas en un Coloquio de especialistas reunidos en mesina en 1966. A pesar de las reticencias de ciertos historiadores, siempre reacios a someterse a la disciplina de las terminologías pactadas, no veo motivo alguno para apartarme de las delimitaciones tan laboriosamente acordadas hace cuatro decenios».

“En el documento conclusivo del Coloquio de Mesina se señalaron, junto con las anteriores, otras definiciones descriptivas como hipótesis de trabajo”:

1.- El gnosticismo de las sectas del siglo II, implica una serie coherente de características que pueden resumirse en la concepción de la presencia en el hombre de una chispa divina, que proviene del mundo divino, que ha caído en este mundo sometido al destino, al nacimiento y a la muerte, y que tiene que ser despertada por la contraparte divina del ser humano-su intimidad infinita o espiritual para ser finalmente reintegrada -en el reino de lo divino, lugar de donde procede-.

2.- El tipo de gnosis que implica el gnosticismo está condicionado por un cierto número de fundamentos ontológicos, teológicos y antropológicos. Desde esta perspectiva no toda gnosis es gnosticismo, tan sólo aquella que implica, la idea de una connaturalidad divina de la chispa que debe ser reanimada y reintegrada; esta gnosis del gnosticismo implica la identidad divina del cognoscente (el gnóstico), de lo conocido (la substancia divina de su Ser Intimo trascendente) y del medio por el cual conoce (la gnosis como facultad divina implícita que debe ser despertada y actualizada).

García Bazán, amplía estas conclusiones, indicando que “Sólo las doctrinas gnósticas que incluyan los fundamentos mitológicos, teológicos y antropológicos dichos, forman parte del gnosticismo. Y esta connaturalidad de la partícula pneumática con lo divino hace que la gnosis del gnosticismo sobreentienda la identidad del cognoscente, de lo conocido y del medio del conocimiento, es decir, la gnosis, que como facultad superior implícita debe ser actualizada. Esta gnosis es una revelación-tradición. Debe tenerse en cuenta la existencia en esta designación de formas de pensamiento contemporáneas a los grandes sistemas gnósticos cristianos y que presentan ciertas similitudes con la doctrina y escuelas del gnosticismo: el hermetismo, ciertos neoplatónicos, etc., que también deben ser examinadas y clasificadas”

3.- El pensamiento «pregnóstico» es aquel que presenta caracteres que pueden ser identificados exteriormente con los sistemas gnósticos, pero estando esos rasgos integrados en una concepción, en su conjunto, ajena al gnosticismo. Pensamiento que no es y es gnóstico y esta dualidad quedaría expresada con el vocablo “pregnóstico”.

4.- Lo «protognóstico» tendría como término de denotación a todo sistema gnóstico incipiente o germinal, es decir, movimientos espirituales que están impregnados por una actitud similar a la que caracteriza a los sistemas gnósticos consagrados.

En la obra de García Bazán, se encuentra información relativa a los conceptos: gnóstico y gnostizante, que a continuación se transcriben:

e) El adjetivo «gnóstico» puede aplicarse tanto a concepciones que se vinculan a la gnosis como al gnosticismo. En realidad, stricto sensu, su significación tiene mayor parentesco con gnosis que con gnosticismo, pues, como veremos, éste contiene a aquella como su aspecto fundamental, y aquel lo que hace es determinarla en movimientos históricos que encierran ciertos caracteres fijos. La ambigüedad del término, por consiguiente, es intransferible y sólo el contexto literario puede facilitar su significado exacto.

f) Queda finalmente por tratar el término «gnostizante». Éste se encuentra bastante próximo por su significación a «pre-gnóstico», ya que el vocablo hace referencia a rasgos que poseen analogía con el gnosticismo, pero integrados en un sistema no gnóstico. Preferimos usar el adjetivo «pre-gnóstico» para aquellos casos que se presentan como anteriores a los grandes sistemas del siglo II y siguientes, y «gnostizante» para los contemporáneos y posteriores.

Como lo aclara el Kalki Avatar, el término gnostizante, «se relaciona con aspectos intrínsecos que poseen cierta similitud con el Gnosticismo Universal, pero integrados en una corriente no definida como Gnosis». En cierta medida, tal como lo afirman algunas escuelas gnósticas, el término puede referirse a una labor de enseñanza tendente a promover la Gnosis. Sin embargo, en nuestra comprensión del término, en este caso, esa labor no se realiza explícitamente como gnóstica, sino más bien en un contexto más abierto y libre asociado al ecumenismo y principios de inter espiritualidad, holismo, transdisciplinariedad, mística, despertar espiritual, meditación, búsqueda de la verdad, liberación espiritual, diálogo interreligioso, religión comparada, rescate de cosmovisiones antiguas; entre otros.

El concepto ha sido utilizado por diferentes autores, como Xavier Alegre en su disertación sobre “El concepto de salvación en las Odas de Salomón: contribución al estudio de una soteriología gnostizante y sus posibles relaciones con el cuarto evangelio”, por Domingo Muñoz León, en su obra: “Palabra y gloria Excursus en la Biblia y en la literatura intertestamentaria”, Sofía Torallas Tovar en su obra: Gramática de copto sahídico y por Henri Charles Puech, en su obra: En torno a la Gnosis, para citar algunos estudiosos que han usado el término.

4 Influencia y legado del Coloquio

“A pesar del tiempo transcurrido desde su realización y de que algunas de sus conclusiones y modo de abordar el fenómeno gnóstico han sido contempladas desde nuevas perspectivas – es necesario reseñar que en el momento de la realización del Coloquio, no habían sido traducidos todavía la mayor parte de los Códices de Nag Hammadi-. El Coloquio de Mesina es un referente en la historia del estudio y análisis académico del gnosticismo de lo primeros siglos del cristianismo”.

Universalidad de la Gnosis

El más exaltado gnóstico del mundo contemporáneo: Samael Aun Weor, afirma que: Como quiera que los estudios gnósticos han progresado extraordinariamente en estos últimos tiempos, ninguna persona culta caería hoy, como antaño, en el error simplista de hacer surgir a las corrientes gnósticas de alguna exclusiva latitud espiritual. La palabra «Gnosticismo» encierra dentro de su estructura gramatical la idea de sistemas o corrientes dedicadas al logro de la Gnosis en el ser humano». Y esta conquista va más allá en el tiempo del siglo II de la era Cristiana y más allá también del entorno de las culturas que florecieron por esa época en torno del mar Mediterráneo..

«Si bien es cierto que debemos tener en cuenta en cualquier sistema gnóstico sus elementos helenísticos orientales, incluyendo Persia, Mesopotamia, Siria, India, Palestina, Egipto, etc., nunca deberíamos ignorar a los principios gnósticos perceptibles en los sublimes cultos religiosos de los nahoas, toltecas, aztecas, zapotecas, mayas, chibchas, incas, quechuas, etc., etc., etc., de Indo América».

Montserrat Torrents, en relación con ese hermoso legado del Coloquio y los componentes ontológicos de la Gnosis, es decir, los que conciernen directamente al Ser, resalta que: «El documento conclusivo del Coloquio de Messina, describe de este modo el mencionado componente: La concepción de la presencia en el hombre de una centella divina, que proviene del mundo divino, que ha caído a este mundo sometido al destino, al nacimiento y a la muerte, y que tiene que ser despertada por la contraparte divina del Yo para ser finalmente reintegrada». Que constituye elemento primordial en la Cosmovisión Gnóstica, al plantear la realidad que el ser humano actual, la humanidad mecánica, no posee Alma, sino solamente una fracción de la misma. Una chispa divina o Esencia maravillosa, que mediante el camino, la didáctica propuesta en la historia de Pistis Sophia, quien busca la verdad y la encuentra, se hace libre al realizar dentro de sí el misterio del «salvador salvado», realizando enormes transformaciones íntimas, en pareja, en castidad, eliminando al querido Ego, despertando conciencia y auto realizándose a fondo. De esta manera, la Gnosis se hace vida en quien encuentra la verdad, al iniciar el proceso de auto descubrimiento y despertar de la conciencia. Por tal razón, el Quinto de los Siete afirma: «Hablando muy francamente y sin ambages diremos: La Gnosis es un funcionalismo muy natural de la conciencia, una Philosophia perennis et universalis«. La Gnosis es eterna y universal.

En este sentido, Cuidaut del que ya se han realizado referencias en párrafos anteriores, cita a F.C. Baur, de quien afirma “es sin duda el verdadero fundador de la investigación sobre la gnosis”, quien presenta el estudio de la Gnosis “no como una herejía, sino como una nueva religión, como una síntesis de fuerzas religiosas paganas anteriores al Cristianismo… como una interpretación alegórica del N.T.” “Para Baur, la gnosis es el punto de partida de una filosofía religiosa cristiana cuyo punto culminante serían los trabajos de Hegel”. Cita también a W. Bousset, un exégeta del N.T. para quien “los mitos de la salvación en el gnosticismo no provienen del cristianismo, sino que son anteriores”.

Más adelante, se apoya en R. Reitzenstein, quien “escruta el pensamiento oriental para poder llegar a comprender mejor el cristianismo. Nos revela nuevas fuentes, en particular el Canto de la perla (que se encuentra en los Hechos de Tomás). Lo ve como un texto capital para la comprensión de la gnosis, y descubre en él el mito del «salvador-salvado». La gnosis hunde sus raíces en Oriente y lleva en su seno el misterio redentor iranio, que se origina en Persia y encuentra su forma más pura en el maniqueísmo y en el mandeísmo, y cuyo centro es la identidad entre Dios y el alma.

García Bazán, en su obra: Sobre el gnosticismo y los gnósticos, plantea que: “La gnosis es una revelación-tradición, y hay en los grandes sistemas gnósticos cristianos similitudes con la doctrina y escuelas representadas por el Hermetismo, algunos neoplatónicos y escritores cristianos alejandrinos”. En su obra: La Gnosis eterna, explica que: “La palabra «gnosis» significa conocimiento. Deriva de una antigua etimología indoeuropea, jñd, también presente en el sustantivo sánscrito jñâna, con un significado idéntico: el conocimiento en sí mismo. Es decir, el saber directo e inmediato, despojado tanto de los velos que lo obstaculizan (el error, o el olvido), como de los intermediarios que lo fracturan y lo debilitan (el juicio y la razón). De acuerdo con este sentido, primero la gnosis posee una especificidad que la distingue de los fenómenos cognoscitivos que derivan de la percepción sensible y el raciocinio, pero asimismo una universalidad que la emparenta con el tipo de conocimiento que se origina en la intelección (nóesis) platónica, la intuición (anubhâva) del hinduismo y, en general, las corrientes metafísicas y religiosas que basan la fuente del conocimiento en la revelación profunda, la experiencia directa de lo que es real, es decir, lo verdadero e inmutable; o bien, gnosis es la tradición comunitaria que se inspira en estas raíces”.

La Gnosis Cristiana

La Gnosis cristiana, más específicamente, la gnosis ligada al Cristianismo primitivo, se encuentra en los Evangelios gnósticos. Algunos Evangelios gnósticos son: el Evangelio de María Magdalena, el Evangelio de Tomás, el Evangelio de Felipe y el Evangelio de Judas. La mayoría de los Evangelios gnósticos, forman parte de la gran Biblioteca gnóstica Copta del museo de El Cairo o Biblioteca de Nag Hammadi, declara Patrimonio mundial de la humanidad por la UNESCO.

Sin embargo, al escudriñar el Antiguo Testamento y los evangelios canónicos, es posible encontrar referencias a la Gnosis, como es el caso del Evangelio de Juan. “Si me conocieses, también a mi padre conocerías; y desde ahora le conoces y le has visto” (Jn 14:7). “El espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero ustedes le conocen, porque mora con ustedes y estará en ustedes” (Jn 14:17). “Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste” (Jn 17:25).

En el libro de Oseas se lee: “Mi pueblo perece por falta de conocimiento. Porque tú has rechazado el conocimiento, yo te rechazaré de mi sacerdocio; porque has olvidado la instrucción de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”.

En Mateo 11, “Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó.  Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar”.

En el Evangelio de Lucas se explica por qué las palabras de Jesús  a sus discípulos fueron gnósticas y el resto de la humanidad recibió solo alegorías o parábolas: “Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola? Y él dijo: A ustedes les es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan”. (Lc 8:9,10)

Pablo, quien traslada el Evangelio de la Gnosis Cristiana entre los gentiles, dice en la Epístola a los Colosenses: “para que se consuelen sus corazones, instruidos en caridad y para toda la riqueza de la plenitud de la inteligencia, en conocimiento del misterio de Dios Padre y Cristo; en quien están todos los tesoros de la sabiduría y ciencia ocultos” (Col 2:2-3, Septuaginta)

El Buda Maitreya, en su obra El Matrimonio perfecto, explica que: “Ya está definitivamente comprobado que Jesús, el Cristo fue gnóstico. El Salvador del mundo fue miembro activo de la casta de los esenios, místicos que jamás se cortaban el cabello ni la barba. La Iglesia Gnóstica es la auténtica Iglesia primitiva cristiana cuyo primer Pontífice fue el iniciado gnóstico llamado Pedro. A ella perteneció Pablo de Tarso. Este fue nazareno. Los nazarenos fueron otra secta gnóstica…”

“Nosotros francamente hemos tomado la resolución de hacer conocer públicamente la raíz del Cristianismo: el Gnosticismo. Esta es la Iglesia Cristiana Primitiva. A esta Iglesia Gnóstica perteneció el Patriarca Basílides, célebre alquimista que dejó un libro de plomo con siete páginas, el cual según dice el Maestro Krumm Heller, se conserva en el museo de Kircher en el Vaticano. Este libro no puede ser entendido por los arqueólogos porque es un libro de ciencia oculta. Basílides fue discípulo de San Matías…”

“A la Iglesia Gnóstica Católica Cristiana Primitiva pertenecieron santos como Saturnino de Antioquía, célebre cabalista. Simón el Mago, quien se desvió lamentablemente. Carpócrates, que fundó varios conventos gnósticos en España, Marción de Ponto, Santo Tomás, Valentín. El gran maestro de Misterios mayores llamado San Agustín. Tertuliano, San Ambrosio, Irenio, Hipólito, Epifanio, Clemente de Alexandría, Marcos, el gran gnóstico, que cuidó de la Santa Unción Gnóstica, y nos dejó enseñanzas extraordinarias sobre el camino de las fuerzas sexuales a través de las doce puertas zodiacales del organismo humano. Gnósticos fueron también: Cerdón, Empédocles, San Jerónimo y muchos otros santos de la Antigua Iglesia Gnóstica”.

La obra monumental de la Gnosis es el: Pistis Sophia, el libro de la sabiduría poder, que permite elevarse al ser humano de una simple creencia, hacia la real sabiduría.

En la Enciclopedia Práctica Jackson, volumen V, se lee lo siguiente “El término se deriva de gnosis (conocimiento), ello es, el propósito de elevarse desde la fe (pistis), en la autoridad de Dios y de la Iglesia, hasta un saber racional de las cosas divinas. La filosofía de la gnosis se vincula al neoplatonismo. Dios produce por emanación, una serie de seres intermedios llamados eones. Entre Dios y la materia sitúan los gnósticos el mundo. La emanación de los eones en serie descendente se recorre nuevamente en línea ascendente hasta llevar a la salvación. La creación del mundo y la redención del hombre son hechos naturales”. En dicha Enciclopedia se cita a gnósticos de la época del Cristianismo primitivo: Marción, Apeles, Basílides, Manes, Clemente de Alejandría, Orígenes. De este último se lee lo siguiente: “Orígenes fue el filósofo más grande de la época inicial de la Patrística. Su obra: De los Principios constituye la primera suma teológica”.

Arnoldo Krumm Heller, Huiracocha, en su obra: La Iglesia Gnóstica explica que: “Así como en todas la religiones existe un libro sagrado o Biblia o conjunto de todas las enseñanzas y doctrinas que integra cada una, del mismo modo, los gnósticos, dentro de nuestra Iglesia, disponemos también de un libro santo, y con algunas referencias sobre él quisiere comenzar con mi estudio, advirtiendo, desde luego que para comprender los diferentes autores, hay que considerar la época y el sentido esotérico de en que fueron escritos”.

“Lo que es el Talmud para los semitas, el Bhagavad−Gita para los budistas, el Corán para los musulmanes y la Biblia para los Cristianos, es para nosotros la Pistis sophia. Veamos, pues, en síntesis, lo que acerca de ella dice un historiador y veremos que Pistis es n libro y entidad espiritual a la vez”.

“Se trata, del libro cumbre de todas las doctrinas gnósticas, el cual fue publicado en latín el año 1851 por Schwartze y Petermann, con arreglo a un código del museo de Londres, llamado Askeniano, cuya vejez se remonta al siglo III, aunque algunos opinen que al Siglo V. (Opus Gnosticum Valentino adjudicatum est Códice manuscripto Cóptico Londinensi descripsit et latine vertit M.G.Schwartze”).

“El original griego de esta obra, que sirvió de base en los primeros siglos, no ha podido ser hallado. Sólo se tiene el texto Sahídico, que es una traducción al Copto del Manuscrito Primitivo. El Papiro Copto, en cambio, fue encontrado en Egipto sin que nada pueda atestiguar si el Original Griego fue compuesto, asimismo, en este Pueblo. En lo que sí concuerdan todos los Críticos, es en que está Obra proviene de algunas de las múltiples Escuelas o Sociedades Gnósticas Primitivas, creyéndose más bien que pertenecería a los Ophitas”.

“Se divide en 148 Capítulos y en cuatro grandes partes o libros. El primero y el cuarto, no llevan inscripción alguna, mientras que el segundo es encabezado por este título: Segundo Libro de la Pistis Sophia. Lleva también un rótulo al final que dice: Parte de los Volúmenes del Salvador”.

 Gracias a la Gran obra realizada por el Verbo de Dios y otros precursores, la Gnosis contemporánea se ha difundido en gran parte del mundo. Por otro lado: el descubrimiento de la biblioteca de Nag Hammadi y otros códices gnósticos, entre ellos, los códices de Oxirrinco ampliaron la difusión de la Gnosis y el horizonte gnóstico se ensanchó hasta permitirnos comprender que la Gnosis es eterna y universal.

La gran difusión que provocó el Código Da Vinci de Dan Brown y la revaloración de María Magdalena como la gran Apóstol del Señor y a la vez, en su representación de esposa-sacerdotisa confirma la importancia de la sexualidad sagrada en todas las antiguas religiones. Otro movimiento gnóstico de gran importancia en la Edad Media ha resurgido: El Catarismo, la religión de “los puros”, de manera que a medida que pasa el tiempo, en la actualidad, resurgen corrientes gnósticas en el seno de todas las grandes religiones.

 

 

Urim y Tummim las piedras del oráculo en la Biblia

En los estudios gnósticos, resulta de especial interés el estudio del Arte ciencia de los oráculos ya que por sus diferentes métodos de predicción, se  puede acceder a la Gnosis o «conocimiento intuitivo de las cosas divinas» o conocimiento de Dios mediante una «visión», «revelación», «gracia», «carisma» o aprehensión de una verdad mediante la experiencia mística. Este es el caso de uno de los métodos de predicción o consulta poco conocidos y que utilizaban profetas, reyes y rabinos hebreos. Otro es el método del goral o goralot; del que se hace un estudio aparte.

En el Antiguo Testamento, específicamente en Éxodo, en todo el capítulo 28, se hace referencia a un antiquísimo método de oráculo, predicción o consulta a la divinidad para discernir la voluntad divina: la consulta a la divinidad medinte las piedras de Urim y Tummim. En la versión hebrea del Éxodo (Shemot) o segundo libro del Pentateuco o Toráh (Torá), se lee: “Y harás el pectoral de juicio, labor de entretejedor, como la labor del efod lo habrás de hacer: de oro, de púrpura violácea, de púrpura escarlata, de carmesí y de lino fino de hilo torzal lo habrás de hacer. Cuadrado habrá de ser, plegado. Un palmo de longitud y un palmo de anchura (Ex 28: 15-16) Y portará Aharon los nombres de los hijos de Israel en el pectoral de juicio, sobre su corazón, al entrar él al Santuario, por remembranza ante Adonai, siempre. Y pondrás en el pectoral de juicio los Urim y los Tummim y estarán sobre el corazón de Aharon al entrar él ante Adonai y portará Aharon el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón, ante Adonai, siempre”. (Ex 28:29-30)

Urim y Tumim se traducen generalmente como luces y perfecciones y de manera más amplia se refiere a las piedras de la revelación y la verdad. Los vocablos se asemejan a los babilónicos urtu y tamitu que significan oráculo e instrucción.

Según la tradición rabínica, se dice que los Urim y Tumim iluminaban la palabra y por su medio salía la perfección de las palabras. El Exégeta hebreo Rashban dijo acerca de las piedras de Urim y Tumim: “Si a las naciones paganas sus oráculos les hablaban a través de un espíritu impuro y de magia, salvando las enormes diferencias, la santidad puede expresarse”. (Toráh, 269)

El procedimiento de consulta permitía tomar decisiones sobre la base de preguntas específicas, que permitieran una respuesta afirmativa o negativa, un sí o un no. Según se entiende, las piedras brillaban o no y en tal sentido se obtenía la respuesta. Si brillaban la respuesta era afirmativa; si daban sombra o permanecían opacas, la respuesta era negativa. En alguna medida como consultar a los dados o a la moneda y obtener la respuesta según dé cara o cruz (escudo) o como ocurre con el I Ching. Por ese motivo, se lee en el Salmo 80: “Oh Dios, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos”. (Sal 80:3). En tal sentido, la consulta de los Urim y los Tumim se clasifica dentro del tipo de arte ciencia de predicción denominada cleromancia.

El sumo sacerdote usaba estas piedras para averiguar cuál era la voluntad de Dios con respecto a asuntos de dudosa posibilidad, que tenían que ver con el bienestar de la nación. Así se lee en Números: “Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca. Él se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación”. (Nm 27:18-21). Asimismo, en Levítico, se lee que “Entonces Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus hijos, y los lavó con agua. Y puso sobre él la túnica, y le ciñó con el cinto; le vistió después el manto, y puso sobre él el efod, y lo ciñó con el cinto del efod, y lo ajustó con él. Luego le puso encima el pectoral, y puso dentro del mismo los Urim y los Tumim”. (Lev 8:6-8). En Nehemías, hay otro versículo alusivo a los Urim y Tumin: “Y les dijo el gobernador que no comiesen de las cosas más santas, hasta que hubiese sacerdote con Urim y Tumim”. (Neh 7:65).

En el primer libro de Samuel, se hace referencia implícita a la consulta a la divinidad mediante este tipo de oráculo. Así se lee que Saúl hizo consulta a Jehová “Da suerte perfecta. Y la suerte cayó sobre Jonatán y Saúl, y el pueblo salió libre. Y Saúl dijo: Echad suertes entre mí y Jonatán mi hijo. Y la suerte cayó sobre Jonatán (1 S 14:41-42). Como también David “Y dijo David: Jehová Dios de Israel, tu siervo tiene entendido que Saúl trata de venir contra Keila, a destruir la ciudad por causa mía. ¿Me entregarán los vecinos de Keila en sus manos? ¿Descenderá _Saúl, como ha oído tu siervo? Jehová Dios de Israel, te ruego que lo declares a tu siervo. Y Jehová dijo: Sí, descenderá”. (I S 23:10-11). “Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas”. (I S 28:6)

Al igual que con otros oráculos, se requería de preparación espiritual especial para recibir la respuesta, es decir, elevados estados de conciencia, intuición y clarividencia. En este sentido, es importante ampliar la explicación acerca de los oráculos usados antiguamente por los profetas, rabinos y reyes registrados en el Tanaj o Antiguo Testamento. Todos ellos usaban las piedras del Urim y Tumin, además de la Cábala de predicción, interpretando el significado astral de los números y formas geométricas, así como la interpretación onírica (los sueños proféticos, altamente simbólicos) y la Gnosis o conocimiento por intuición y revelación. Además, como se infiere en el versículo ya anotado de Nehemías, el oficiante debía comer cosas santas y habría de ser una persona piadosa: “A Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón piadoso”. (Dt 33:8)

En el capítulo titulado Pkude, en El Zohar, se lee: “R. Abba era un visitante frecuente de R. Simeon. Una vez le dijo: Respecto de los Urim y Tumim que se debían poner en el pectoral, hemos aprendido que se los llamaba Urim (luces) porque sus palabras eran una clara y directa respuesta que se les dirigía; y Tumimtamim, perfecto, completo— porque sus palabras se cumplían a la perfección. Y bien, parece que hubiera algo más por conocer acerca de este recóndito asunto. R. Simeon dijo: Seguramente es así. El pectoral y el efod corresponden a los Urim y Tumim, y estos, a su vez, a las filacterias (te f ilim) y al lazo de las filacterias. li. Simeon citó aqui el versículo: «Y verás mi espalda, mas mi rostro no será visto» 3985. Dijo: Esto significa que el Santo, Bendito Sea, hizo que Moisés viera el lazo de las filacterias, pero no las filacterias mismas. «Mi rostro» señala las filacterias que contienen el sublime misterio del Nombre Divino, mientras que «mi espalda» incluye el misterio contenido en el lazo de las filacterias. Como saben los Compañeros, el primero designa el brillante espejo, y el segundo designa el espejo opaco. Así, en correspondencia, Urim significa las palabras iluminadas, mientras que Tumim señala las palabras en su cumplimiento. La misma correlación mística se encuentra entre «voz» y «lenguaje»: pues la voz ilumina al lenguaje a pronunciarse, mientras que el lenguaje trae el acabamiento de la palabra, y los dos están indisolublemente fusionados entre sí. Concluyo: El pectoral y el efod corresponden, así, respectivamente, al «rostro» y a la «espalda», siendo los dos uno e inseparable”.(Zohar, pp 889-.890)

Más adelante, se lee: “está escrito: «y pondrás dentro del pectoral del juicio el Urim y el Tumim». El término Urim (literalmente, luz, iluminación) significa el espejo luminoso, que consistía en cl grabado del Nombre Divino compuesto de cuarenta y dos letras por las que el mundo fue creado; mientras que el Tumirn consistía del no luminoso espejo hecho del Nombre Divino según se manifiesta en las veintidós letras. La combinación de ambos se llama Urim y Tumim. Observad que por el poder de estas letras hundidas, las otras letras, es decir, las letras levantadas formaban los nombres de las tribus, ya iluminados, ya oscurecidos. Las letras del Nombre Divino abarcan el misterio de la Tora, y todos los mundos son una proyección del misterio de estas letras”. (ibid, 898)

Un pasaje muy interesante del Zohar, relativo a los Urim y Tummin, hace referencia a la necesidad del matrimonio para todo sacerdote. “A un sacerdote que no tiene mujer le está prohibido efectuar el servicio, como está escrito, «Y el hará expiación por sí y por su casa». R. Isaac dijo que la razón es que la Schejina no mora con uno que no es casado, y el, sacerdote en especial debe ser uno con quien mora la Schejina. Junto con la Scheiina se posa sobre los sacerdotes Teced (Gracia) Y se los llama Jasidim, (dotados de gracia), v como tales corresponde que bendigan al pueblo. Asi la Escritura dice: «Y tus santos (jasi= lita) te bendecirán»: también «Tus Tumin v tus Urim estarán con tu santo (jasid)». (op. Cit 1067)

En este sentido es oportuno hacer una aclaración importante. En el Cristianismo y Judaísmo se advierte de no consultar con adivinos; pero no se dice lo contrario de la consulta con profetas. Así, en Zacarías, se lee: «Porque las imágenes han hablado vanidad, y los adivinos han visto mentira, y han hablado sueños vanos, en vano consuelan. Por lo cual se fueron ellos como ovejas, y fueron humillados porque no tuvieron pastor». (Vers. 2. Cap. 10. ZACARÍAS).

Es imprescindible hacer diferenciación entre los adivinos y los profetas. Eliphas Levi, dice lo siguiente: «Adivino viene de la palabra divinaris, divinus, que significa ejercer la divinidad». Pero se le olvidó al Abate Alfonso Luis Constant la partícula A, que precede a la palabra divino. Sin embargo, la Gramática dice lo siguiente: A, preposición que denota separación, alejamiento, Vg. Teo, significa Dios, pero si le anteponemos la partícula A, formamos la palabra ATEO, con el que denominamos al que no cree en Dios. Adivino, representa precisamente lo contrario de lo divino, es decir, lo diabólico. Apolítico, significa un individuo no político. Si leemos la Biblia cuidadosamente, no encontramos una sola palabra a favor de los adivinos.

Cuando el rey Nabucodonosor mandó a llamar magos, astrólogos, adivinos y encantadores para que le adivinaran el sueño de la estatua, no hubo un solo adivino que revelase al rey este arcano, solo un profeta de Dios respondió delante del rey y dijo. «El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos, lo pueden enseñar al rey». «Mas hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y Él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer al cabo de días».  Esto es textual del capítulo segundo del Libro de Daniel, e invita a meditar Daniel el profeta del Dios vivo, fue el único que pudo revelarle el sueño a Nabucodonosor.

Los adivinos son videntes tenebrosos, son magos negros o en todo caso médiums, charlatanes o farsantes. Los profetas son videntes de la luz, son magos blancos. Los adivinos ven las imágenes del abismo, y sueñan sueños del abismo, con los cuales pronostican acontecimientos que pueden fallar, porque no todas las veces cristalizan en el mundo físico las imágenes tenebrosas del abismo. Las escenas tenebrosas del abismo, son realmente en el abismo, pero no siempre cristalizan en el mundo físico. Los profetas son videntes de la luz, varones y mujeres de Dios iluminados por el Espíritu Santo, y sus pronósticos son exactos porque sus glándulas pineal y pituitaria están totalmente iluminadas por el fuego sagrado.

Los chelas de la fraternidad blanca son aprendices, son discípulos de los profetas, y por ello pueden servir de mensajeros de los profetas, y hablar palabra de los santos Maestros a los hombres. Para ser profeta se necesita recibir el Espíritu Santo. Empero, los discípulos de la Logia Blanca, que viven conforme al sendero óctuple del Budismo (recto sentir, recto pensar, recto actuar, entre otros); son fieles al Cristo y viven en castidad; son mensajeros de los profetas y discípulos de los profetas.