Urim y Tummim las piedras del oráculo en la Biblia

En los estudios gnósticos, resulta de especial interés el estudio del Arte ciencia de los oráculos ya que por sus diferentes métodos de predicción, se  puede acceder a la Gnosis o “conocimiento intuitivo de las cosas divinas” o conocimiento de Dios mediante una “visión”, “revelación”, “gracia”, “carisma” o aprehensión de una verdad mediante la experiencia mística. Este es el caso de un método de predicción o consulta poco conocido y que utilizaban profetas, reyes y rabinos hebreos. Así, en el Antiguo Testamento, específicamente en Éxodo, en todo el capítulo 28, se hace referencia a este antiquísimo método de oráculo, predicción o consulta a la divinidad para discernir la voluntad divina: las piedras de Urim y Tummim. En la versión hebrea del Éxodo (Shemot) o segundo libro del Pentateuco o Toráh (Torá), se lee: “Y harás el pectoral de juicio, labor de entretejedor, como la labor del efod lo habrás de hacer: de oro, de púrpura violácea, de púrpura escarlata, de carmesí y de lino fino de hilo torzal lo habrás de hacer. Cuadrado habrá de ser, plegado. Un palmo de longitud y un palmo de anchura (Ex 28: 15-16) Y portará Aharon los nombres de los hijos de Israel en el pectoral de juicio, sobre su corazón, al entrar él al Santuario, por remembranza ante Adonai, siempre. Y pondrás en el pectoral de juicio los Urim y los Tummim y estarán sobre el corazón de Aharon al entrar él ante Adonai y portará Aharon el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón, ante Adonai, siempre”. (Ex 28:29-30)

Urim y Tumim se traducen generalmente como luces y perfecciones y de manera más amplia se refiere a las piedras de la revelación y la verdad. Los vocablos se asemejan a los babilónicos urtu y tamitu que significan oráculo e instrucción.

Según la tradición rabínica, se dice que los Urim y Tumim iluminaban la palabra y por su medio salía la perfección de las palabras. El Exégeta hebreo Rashban dijo acerca de las piedras de Urim y Tumim: “Si a las naciones paganas sus oráculos les hablaban a través de un espíritu impuro y de magia, salvando las enormes diferencias, la santidad puede expresarse”. (Toráh, 269)

El procedimiento de consulta permitía tomar decisiones sobre la base de preguntas específicas, que permitieran una respuesta afirmativa o negativa, un sí o un no. Según se entiende, las piedras brillaban o no y en tal sentido se obtenía la respuesta. Si brillaban la respuesta era afirmativa; si daban sombra o permanecían opacas, la respuesta era negativa. En alguna medida como consultar a los dados o a la moneda y obtener la respuesta según dé cara o cruz (escudo) o como ocurre con el I Ching. Por ese motivo, se lee en el Salmo 80: “Oh Dios, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos”. (Sal 80:3). En tal sentido, la consulta de los Urim y los Tumim se clasifica dentro del tipo de arte ciencia de predicción denominada cleromancia.

El sumo sacerdote usaba estas piedras para averiguar cuál era la voluntad de Dios con respecto a asuntos de dudosa posibilidad, que tenían que ver con el bienestar de la nación. Así se lee en Números: “Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca. Él se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación”. (Nm 27:18-21). Asimismo, en Levítico, se lee que “Entonces Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus hijos, y los lavó con agua. Y puso sobre él la túnica, y le ciñó con el cinto; le vistió después el manto, y puso sobre él el efod, y lo ciñó con el cinto del efod, y lo ajustó con él. Luego le puso encima el pectoral, y puso dentro del mismo los Urim y los Tumim”. (Lev 8:6-8). En Nehemías, hay otro versículo alusivo a los Urim y Tumin: “Y les dijo el gobernador que no comiesen de las cosas más santas, hasta que hubiese sacerdote con Urim y Tumim”. (Neh 7:65).

En el primer libro de Samuel, se hace referencia implícita a la consulta a la divinidad mediante este tipo de oráculo. Así se lee que Saúl hizo consulta a Jehová “Da suerte perfecta. Y la suerte cayó sobre Jonatán y Saúl, y el pueblo salió libre. Y Saúl dijo: Echad suertes entre mí y Jonatán mi hijo. Y la suerte cayó sobre Jonatán (1 S 14:41-42). Como también David “Y dijo David: Jehová Dios de Israel, tu siervo tiene entendido que Saúl trata de venir contra Keila, a destruir la ciudad por causa mía. ¿Me entregarán los vecinos de Keila en sus manos? ¿Descenderá _Saúl, como ha oído tu siervo? Jehová Dios de Israel, te ruego que lo declares a tu siervo. Y Jehová dijo: Sí, descenderá”. (I S 23:10-11). “Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas”. (I S 28:6)

Al igual que con otros oráculos, se requería de preparación espiritual especial para recibir la respuesta, es decir, elevados estados de conciencia, intuición y clarividencia. En este sentido, es importante ampliar la explicación acerca de los oráculos usados antiguamente por los profetas, rabinos y reyes registrados en el Tanaj o Antiguo Testamento. Todos ellos usaban las piedras del Urim y Tumin, además de la Cábala de predicción, interpretando el significado astral de los números y formas geométricas, así como la interpretación onírica (los sueños proféticos, altamente simbólicos) y la Gnosis o conocimiento por intuición y revelación. Además, como se infiere en el versículo ya anotado de Nehemías, el oficiante debía comer cosas santas y habría de ser una persona piadosa: “A Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón piadoso”. (Dt 33:8)

En el capítulo titulado Pkude, en El Zohar, se lee: “R. Abba era un visitante frecuente de R. Simeon. Una vez le dijo: Respecto de los Urim y Tumim que se debían poner en el pectoral, hemos aprendido que se los llamaba Urim (luces) porque sus palabras eran una clara y directa respuesta que se les dirigía; y Tumimtamim, perfecto, completo— porque sus palabras se cumplían a la perfección. Y bien, parece que hubiera algo más por conocer acerca de este recóndito asunto. R. Simeon dijo: Seguramente es así. El pectoral y el efod corresponden a los Urim y Tumim, y estos, a su vez, a las filacterias (te f ilim) y al lazo de las filacterias. li. Simeon citó aqui el versículo: “Y verás mi espalda, mas mi rostro no será visto” 3985. Dijo: Esto significa que el Santo, Bendito Sea, hizo que Moisés viera el lazo de las filacterias, pero no las filacterias mismas. “Mi rostro” señala las filacterias que contienen el sublime misterio del Nombre Divino, mientras que “mi espalda” incluye el misterio contenido en el lazo de las filacterias. Como saben los Compañeros, el primero designa el brillante espejo, y el segundo designa el espejo opaco. Así, en correspondencia, Urim significa las palabras iluminadas, mientras que Tumim señala las palabras en su cumplimiento. La misma correlación mística se encuentra entre “voz” y “lenguaje”: pues la voz ilumina al lenguaje a pronunciarse, mientras que el lenguaje trae el acabamiento de la palabra, y los dos están indisolublemente fusionados entre sí. Concluyo: El pectoral y el efod corresponden, así, respectivamente, al “rostro” y a la “espalda”, siendo los dos uno e inseparable”.(Zohar, pp 889-.890)

Más adelante, se lee: “está escrito: “y pondrás dentro del pectoral del juicio el Urim y el Tumim”. El término Urim (literalmente, luz, iluminación) significa el espejo luminoso, que consistía en cl grabado del Nombre Divino compuesto de cuarenta y dos letras por las que el mundo fue creado; mientras que el Tumirn consistía del no luminoso espejo hecho del Nombre Divino según se manifiesta en las veintidós letras. La combinación de ambos se llama Urim y Tumim. Observad que por el poder de estas letras hundidas, las otras letras, es decir, las letras levantadas formaban los nombres de las tribus, ya iluminados, ya oscurecidos. Las letras del Nombre Divino abarcan el misterio de la Tora, y todos los mundos son una proyección del misterio de estas letras”. (ibid, 898)

Un pasaje muy interesante del Zohar, relativo a los Urim y Tummin, hace referencia a la necesidad del matrimonio para todo sacerdote. “A un sacerdote que no tiene mujer le está prohibido efectuar el servicio, como está escrito, “Y el hará expiación por sí y por su casa”. R. Isaac dijo que la razón es que la Schejina no mora con uno que no es casado, y el, sacerdote en especial debe ser uno con quien mora la Schejina. Junto con la Scheiina se posa sobre los sacerdotes Teced (Gracia) Y se los llama Jasidim, (dotados de gracia), v como tales corresponde que bendigan al pueblo. Asi la Escritura dice: “Y tus santos (jasi= lita) te bendecirán”: también “Tus Tumin v tus Urim estarán con tu santo (jasid)”. (op. Cit 1067)

En este sentido es oportuno hacer una aclaración importante. En el Cristianismo y Judaísmo se advierte de no consultar con adivinos; pero no se dice lo contrario de la consulta con profetas. Así, en Zacarías, se lee: “Porque las imágenes han hablado vanidad, y los adivinos han visto mentira, y han hablado sueños vanos, en vano consuelan. Por lo cual se fueron ellos como ovejas, y fueron humillados porque no tuvieron pastor”. (Vers. 2. Cap. 10. ZACARÍAS).

Es imprescindible hacer diferenciación entre los adivinos y los profetas. Eliphas Levi, dice lo siguiente: “Adivino viene de la palabra divinaris, divinus, que significa ejercer la divinidad”. Pero se le olvidó al Abate Alfonso Luis Constant la partícula A, que precede a la palabra divino. Sin embargo, la Gramática dice lo siguiente: A, preposición que denota separación, alejamiento, Vg. Teo, significa Dios, pero si le anteponemos la partícula A, formamos la palabra ATEO, con el que denominamos al que no cree en Dios. Adivino, representa precisamente lo contrario de lo divino, es decir, lo diabólico. Apolítico, significa un individuo no político. Si leemos la Biblia cuidadosamente, no encontramos una sola palabra a favor de los adivinos.

Cuando el rey Nabucodonosor mandó a llamar magos, astrólogos, adivinos y encantadores para que le adivinaran el sueño de la estatua, no hubo un solo adivino que revelase al rey este arcano, solo un profeta de Dios respondió delante del rey y dijo. “El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos, lo pueden enseñar al rey”. “Mas hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y Él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer al cabo de días”.  Esto es textual del capítulo segundo del Libro de Daniel, e invita a meditar Daniel el profeta del Dios vivo, fue el único que pudo revelarle el sueño a Nabucodonosor.

Los adivinos son videntes tenebrosos, son magos negros o en todo caso médiums, charlatanes o farsantes. Los profetas son videntes de la luz, son magos blancos. Los adivinos ven las imágenes del abismo, y sueñan sueños del abismo, con los cuales pronostican acontecimientos que pueden fallar, porque no todas las veces cristalizan en el mundo físico las imágenes tenebrosas del abismo. Las escenas tenebrosas del abismo, son realmente en el abismo, pero no siempre cristalizan en el mundo físico. Los profetas son videntes de la luz, varones y mujeres de Dios iluminados por el Espíritu Santo, y sus pronósticos son exactos porque sus glándulas pineal y pituitaria están totalmente iluminadas por el fuego sagrado.

Los chelas de la fraternidad blanca son aprendices, son discípulos de los profetas, y por ello pueden servir de mensajeros de los profetas, y hablar palabra de los santos Maestros a los hombres. Para ser profeta se necesita recibir el Espíritu Santo. Empero, los discípulos de la Logia Blanca, que viven conforme al sendero óctuple del Budismo (recto sentir, recto pensar, recto actuar, entre otros); son fieles al Cristo y viven en castidad; son mensajeros de los profetas y discípulos de los profetas.

Centenario de Samael Aun Weor, el hombre: su bodhisattva

-Tomado de entrevista a Impérator Gómez Dueñas por parte de Gnosis Guatemala, el 18 de septiembre de 2015; aprovechando una estadía de dos semanas en Guatemala; así como de otras fuentes.

Primera parte

Como un homenaje al Avatar de Acuario, en conmemoración del Centenario del nacimiento de su bodhisattva, trasladamos una percepción distinta de nuestro maestro, de Samael Aun Weor, el hombre: Víctor Manuel Gómez Rodríguez. Nos parece particularmente importante e interesante, trasladar una forma distinta de ver al maestro. Algunos detalles que puedan servir a un ser humano para transformarse; que quiera seguir el ejemplo  de ese gran hombre. Los dioses no han sido siempre dioses. Todos los dioses Alguna vez fueron mortales, alguna vez fueron como nosotros: pecadores, se equivocaron, se extraviaron. erraron el camino; pero poco a poco fueron logrando las transformaciones íntimas para llegar a ser los grandes seres que son.

 Es el caso del que todos conocemos en el Pueblo Gnóstico, de Víctor Manuel Gómez que se transforma y un día ese bodhisattva permite que se encarne su Real Ser, Samael.

Bueno: así como lo expresamos en una reunión, con algunas personas estudiantes gnósticos, hablando de quien fuera Víctor Manuel Gómez Rodríguez, quien nació en Bogotá, Colombia, hace cien años, el 6 de mayo de 1917 y quien se convirtiera en el maestro Samael, el famoso maestro Samael. Ese Víctor Manuel Gómez, en la primera parte de su vida, fue un hombre común y corriente, como muchos, con ciertas facultades, que ya las traía; pero al mismo tiempo era un hombre que estaba en aprendizaje. Se casó con Sara Dueñas por allá por los años cuarenta. Impérator narra que su mamá le contaba que, ellos dos, se  iban a las faldas del monte de Montserrate a vocalizar. Allí, Víctor Manuel le mostraba a Sara un templo en estado de jinas. Allí transcurrió su noviazgo. Se casaron en Bogotá, en la iglesia de San Diego. En esa época, en las afueras de Bogotá . Una iglesia muy bonita. Allí se casó también Impérator.

Sara y Víctor Manuel, procrearon tres hijos: la hija mayor: Luz Estela, después Salomón y de último Impérator, quien nació en 1946.

Víctor Manuel y Sara viajaban mucho por diferentes lugares de Colombia. En esa época era muy difícil la transportación. Las carreteras eran difíciles, no estaban asfaltadas. Los autobuses de esa época, no tenían aire acondicionado, ni facilidades. Era difícil trasladarse de un lugar a otro. Transcurrían horas para realizar los viajes, que ahora implican minutos.. En uno de sus viajes, su hermana mayor, murió. No tenían dinero y vivían con muchas dificultades económicas. Les faltaba para los alimentos y esa fue una de las causas por las que la niña, murió. Ella nació en Bogotá y murió en Chiquinquirá, en el departamento de Boyacá, en Colombia. Salomón nació en Pamplona, bastante distante de esos lugares e Impérator, nació en Armenia. Totalmente distintos los ambientes y los lugares por donde cada cual nació. Para sobrevivir, “el Viejo”, como le dice Impérator a su padre, leía las manos. Hacía el trabajo de Pitoniso y también las cartas de tarot. Con eso conseguían para comer y poder viajar. A los lugares que llegaban, visitaban grupos, grupos esotéricos de esa época; entre ellos, grupos de rosacruces y teosofistas de esa época. Así él se iba relacionando, él iba dejando contactos. Por la época que nació Impérator, Víctor Manuel, empieza a relacionarse con Donda, con Arnolda Garro o como se le menciona también, la maestra Litelantes.

Sara, también tenía inquietudes espirituales. Ella estaba bien contextualizada de las inquietudes espirituales de Víctor Manuel. Ellos dos hacían equipo, equipo de trabajo para ayudar a la gente que les buscaba solicitándoles que les dijera donde se encontraba el ganado que habían perdido, que les habían robado o las joyas que habían perdido. Ellos dos hacían este tipo de trabajo, este tipo de búsqueda. Y los dos lograban desarrollar estas facultades. Incluso, alguna una vez Víctor Manuel le pidió a Sara que se concentrara y le indicó: “me dices en qué lugar está viviendo mi mamá”. Porque él le había perdido la pista a la mamá. Y Sara se concentró y le dijo: la dirección es tal, el número es tal. Y entonces, Víctor Manuel, le escribió una carta y sí, efectivamente, la abuela de Impérator, la recibió, le respondió y los dos pudieron comunicarse. Si tenían los dos sus valores. Que el Viejo los desarrolló más, definitivamente.

Por la época que Víctor Manuel, conoce a Donda, él hacía las veces de médico naturista y Donda llegó a pedirle ayuda para que fuera a ver a un hermano que tenía enfermo. Y Víctor Manuel llegó a ayudarle a ver al paciente. Y así fue como ellos iniciaron su relación. Esta parte de la vida de Víctor Manuel, se narra con detalle en el capítulo titulado: “De curandero a hierofante”, del libro de Jesús Alfredo Dosamantes Terán: “Litelantes, la gran estrella del dragón”. Así se desarrolló un romance a la par del matrimonio con Sara. Ese romance dio como fruto, cuatro hijos.

De Armenia, salieron a vivir a Girardot. Allí, estableció Victor Manuel: dos hogares. El que tenía con Sara y el que tenía con Donda. Tiempo después se mudaron a Bogotá. Allí Víctor Manuel también estableció dos hogares: tanto el hogar que tenía con Sara, como el que tenía con Donda.

En el libro de Dosamantes, aparece que Donda, lo tenía claro. Hay un pasaje en el que se dice que Donda le dice: ““Que él era muy hombre para tener las mujeres que quisiera, que él tenía toda la libertad, pero que si andaba de novio con alguna, quería que él mismo se lo dijera y no venirlo a saber por los vecinos. Eso sí: que no hiciera comparaciones ni la llevase a casa, por supuesto”. . Esto es muy interesante de comprender, desde diferentes perspectivas. Una es del lado de la franqueza y aspectos que son difíciles de entender, de digerir, pero que son muy interesantes dado la situación en que ambas familias se encontraban en esa época. Donda tenía una forma de pensar diferente. Si bien es cierto que Donda no tenía derecho a reclamar que estuviera casado. Allí no tenía derecho a reclamo. En el futuro Donda lo preparaba, le ayudaba, le daba las mejores ropas, lo vestía, le ayudaba para que él fuera a visitar otras mujeres. ¡No tenía celos! A ella lo que le importaba era que le dijeran la verdad.

Es algo que, en el caso de la infidelidad, es de lo más espinoso, de los asuntos más espinosos. Cuando alguien sufre ante una infidelidad. Se puede formular la pregunta: ¿Quién es el que sufre? ¿Lo mejor de ti, tu Ser o lo peor de ti? ¿Sufres porque amas o sufres porque te amas?, ¿porque te hieren en tu amor propio? Generalmente, la gente sufre una infidelidad, no por el amor que le tenga a la otra persona, sino por el amor que se tiene a sí mismo y de allí vienen los celos. Interesante este aspecto, porque se relaciona con el asunto que generalmente, los gnósticos, se olvidan que el gran pecado no es el adulterio; sino la fornicación. No es que el adulterio no sea recomendable para los gnósticos. Es indiscutible que el gnóstico no debe caer en la esfera de Nahemah y cometer el delito del adulterio.

A lo que los gnósticos, usualmente caen es a la misma categorización de los fieles de las diferentes denominaciones cristianas, quienes consideran como el gran pecado al adulterio y no a la fornicación, creen que el gran pecado es el adulterio y se olvidan de la fornicación. Recuérdese el pasaje de la mujer adúltera en el Evangelio de Juan, capítulo 8 y el capítulo 19 del Evangelio de Mateo, en el que el gran Kabir discute con los fariseos la cuestión del divorcio: Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. (Mt 19:9)

En la visión de Donda, los hombres tenían el derecho de hacer lo que les viniera en gana. Esa era la visión de ella. Inclusive con sus hijos y con Impérator. Impérator cuenta que él fue su amigo, y ella fue confidente de él y él fue confidente de ella. Y Donda, en ningún momento intervenía, cuando hacían sus picardías, como hombres. Ella en ningún momento se oponía a nada. Ella simplemente decía “allá las mujeres que se dejan”. Ella no condicionaba absolutamente nada. Ese es un comportamiento completamente diferente al de muchas mujeres. Muchas mujeres se posesionan de su hombre; una mujer toma posesión de él. Y siente que en cualquier movimiento en donde ella no esté, es traición. Es el pensamiento que refleja la actitud de la esclavitud psicológica. En la que un hombre o una mujer quiere ser dueño o dueña de su pareja, piensa o cree que es dueño de su pareja. Cuando no se es dueño de nadie. No somos dueños ni siquiera de nosotros mismos, de la vida nuestra. Pensar en que alguien es de nuestra propiedad, es totalmente absurdo. Y en el momento en que aprendamos eso, en que dejamos de pensar que alguien es de nuestra propiedad, dejamos de sufrir. Dejamos a la gente que viva y haga lo que le plazca, que la otra persona, haga lo que a ella le parezca. Y no sufrimos. Esa es la parte más interesante que Impérator pudo aprender con Donda. Y él reconoce que era un egoísta de maravilla, terrible.

Y aprendió con ella a dejar en libertad a las personas, que pensaran e hicieran lo que les pareciera conveniente. Esa fue una buena enseñanza. A no intervenir en la vida ajena. Ni siquiera a preguntarle sus asuntos particulares. Porque luego estamos preguntándole de la vida de esta persona, del amigo, de la amiga, de la esposa, del esposo, del hermano y le estamos preguntando sobre la vida de él, cosa que a nosotros no nos importa. Entre más sepamos de la otra persona, sobre su pasado, más conflicto tenemos. Recordemos que una cosa es la vida privada de cada quien. Así sea el mismísimo Jesucristo y otra es la vida pública de alguien. Cada quien con su vida privada y nadie tiene derecho a meterse en la vida privada de nadie. Así sea Jesucristo, Víctor Manuel, Donda o Perico de los palotes. No podemos intervenir, a menos que sea un funcionario público, al que vamos a elegir para administrar la cosa pública y resulta que este es un corrupto.

Además, si ponemos en práctica y conocemos a las personas por su presente, es mejor. Porque si conocemos a las personas por su pasado, mejor ni salgamos a la calle, porque todos tenemos un pasado tenebroso. Y no valoramos, ni revaloramos o transvaloramos que somos sujetos de cambio y que tenemos el derecho de ir cambiando. Y que unos cambian para arriba y otros para abajo. Y estamos en el derecho, no importa si es para abajo; porque cada quien tiene derecho a elegir y es su lección de vida.

Por ejemplo, una dama que está trabajando en liberarse y empezaba a comprender lo que es la libertad y a vivir la libertad; pero conoce otra persona, establecen una relación y esta resulta esclavizan te y sabe que es esclavizan te. Y dice: de todas maneras tenía que estar allí; hay que respetar que es su elección. Está en su derecho. Es su aprendizaje. Es útil para ella, para cada persona. Lo importante es que está en la completa libertad de decidir, qué hacer. Así que si sabemos el pasado de alguien, no es para condenarlo, sino para comprenderlo. Para comprender algunos procesos, que tenemos que vivir cada uno, para desmitificar. Muchas veces creemos que los dioses siempre han sido dioses. No alcanzamos a comprender que un día fueron seres humanos, pecadores como nosotros. Y en consecuencia nos condenamos a creer que nunca podremos convertirnos en dioses.

Lo anterior es producto del poder hipnótico, de la mecanicidad, del Ego; que nos hace contar solo hasta dos: creemos que solo existen dos números: 0 y 1 o bien 1 y 2; es decir, blanco y negro cuando todos sabemos que más allá del uno o del dos, hay una infinita cantidad de números. Que más abajo del uno o del cero, igualmente, hay una infinita cantidad de números; pero que entre cero y uno o entre uno y dos, hay también infinita cantidad de números, que entre el blanco y el negro hay una amplia gama de tonalidades grises. Pero además: más allá del blanco y del negro hay muchas tonalidades del espectro visible y muchas más del ultravioleta y del infra rojo. Sin embargo, en diferentes épocas, la humanidad ha creído que los dioses siempre han sido dioses y la humanidad condenada a nunca alcanzar el grado divino. Así se lee en el Nuevo Testamento: “Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios. Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada), ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis.  Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre. (Jn 10:31-39).

La cita del divino rabí de Galilea, es por demás explícita: “dioses sois”, en alusión al Salmo 82: “Yo dije: vosotros sois dioses y todos vosotros hijos del Altísimo”. (Sal 82:6) confirmando la palabra del Génesis: “sereis como Dios” (Gn 3:5).

Cuando Víctor Manuel decide viajar a México. Él ya ha tomado la decisión de vivir con Donda, desde hace algunos años, aunque mantenía comunicación con Sara y llegaba algunas veces a su casa. Después de varios años de él estar organizando un pensamiento, de estar trabajando en construir una vida más ordenada. A pesar de ello, Víctor Manuel llega a proponerle a Sara que viaje con él a México, que le acompañe; pero Sara le responde que no, porque él “viaja con esa mujer”.

Por la época de 1954, Víctor Manuel decide viajar a México y tanto Salomón, como Impérator llegaron a acompañar a Víctor Manuel, a despedirlo al aeropuerto de Bogotá.  Viajaron desde un pueblito llamado La Sierra, en Colombia. Salomón e Impérator llegaron a acompañarle al aeropuerto de Bogotá. Salomón tenía unos 12 años e Impérator unos 8 años. Eran unos niños. Y llegan con el Viejo a acompañarle al aeropuerto. Él se va en un avión y ellos, se quedan solos en una gran ciudad, en un lugar que sepa Dios y de allí tenían que ir a buscar un autobús que los llevara al pueblo donde vivían. Eran horas de viaje. En los tiempos actuales resulta impensable; que dos niños viajaran solos en autobús, pero en esos tiempos, aún en los años sesenta, un niño de ocho años podía recorren en solitario gran trecho en autobús.

Esto del viaje en avión de Víctor Manuel es importante porque algunos estudiantes gnósticos creen que el maestro Samael nunca tomó un medio de transporte, menos un avión. Creen que el maestro siempre se trasladaba en estado de jinas. De varios medios de transporte que el maestro usaba, se narra en varios libros. Lo narra Julio Medina, hay libros donde se habla que viajaba en automóvil con sus secretarios. Algunos creen que Samael salió de Colombia, caminando, a pie, hasta México, que él no tomó transporte. Cosa imposible, entre otras razones, porque no hay paso fácil por tierra entre Colombia y Panamá. Menos por esa época.

Otra curiosidad es que algunos creen que Víctor Manuel no usara chequera por esa época. Ya por esa época, los bancos daban a sus cuentahabientes una chequera. Cuando era algo propio del contexto de la sociedad en que él vivía. Víctor Manuel, llevaba su chequera entre el bolsillo. Era parte de la sociedad en que vivía. No podía aislarse espiritualmente, alejado del mundanal ruido, ser parte del mundanal ruido. En el libro de Villegas, cuando él lo visita, se da la explicación que muchos estudiantes gnósticos imaginaban a Samael, como un maestro con turbante, con túnica, con los mitos tradicionales relacionados con oriente. Esto es oportuno para remarcar en la importancia del hombre, del hombre común y corriente, del hombre entre los hombres. Por esa época, él era un hombre entre los hombres. El aprendió a ser mentiroso, aprendió a ser peleador, a ser celoso, a tener ira, aprendió todo lo que en este momento representan en este momento los hombres.

Era celoso y cuidaba a sus mujeres. Si pasaba un hombre frente de la casa, ¡se enojaba!, ¡porque pasara enfrente de la casa! Él era un hombre difícil. Era, digamos, un hombre muy contradictorio, porque por un lado estaba enseñando una cosa y por otro lado, él aún no la aplicaba. Pero el ejercicio de estar enseñando, el ejercicio de estar queriendo lograr el cambio, fue abandonando. Fue abandonando cada vicio. El vicio de la pelea, el vicio de los celos, el vicio de la bebida. Era bebedor. Por esa época llegó a dejar el saco empeñado en una cantina. No era algo fácil con él. La misma Donda le dijo a Impérator que “el viejo cambió ya siendo viejo”.

Las etapas de su enseñanza se ven reflejadas en los libros. La primera etapa de su obra se centra en los misterios, los poderes, los sidhis, en el desarrollo de las facultades. Mientras en la segunda etapa de su obra se enfatiza en el cambio interior, en el despertar, en la muerte mística, en el cambio de conducta, en el cambio de actitudes. Él en sus inicios era un mago.  Era poderes, lo que él mostraba, exhibía. Y dejaba a la gente atónita. La gente totalmente impresionada por todas esos prodigios que él podía hacer. Impérator recuerda que él siendo un niño, se colocó de pie sobre su mano y Víctor Manuel, lo alzó en una mano, de pie hasta la altura de los hombros de Víctor Manuel. Recuerda también que una vez, fueron enviados por sus padres con Salomón a comprar un refresco, una gaseosa a la tienda, a la pulpería y en el camino extraviaron el billete, el dinero. Entonces, decidieron retornar a la casa a solucionar el problema. Lo que hicieron fue guardar el dinero de donde estaba guardado, porque ellos sabían donde se guardaba el dinero. Salomón sugirió a Impérator a que entrara al dormitorio a sacar el dinero del lugar donde estaba guardado. En la habitación se encontraba Víctor Manuel descansando, con su cuerpo físico durmiendo. Ya habían salido de la casa y Víctor Manuel, de repente, los alcanzó, los tomo por el hombro y les preguntó: ¿Adónde van jovencitos? Entonces los acompañó a buscar el billete. Aún recuerda con asombro que Víctor Manuel, su padre, se dirigió directamente al lugar donde estaba extraviado el billete, no como si alguien lo buscara sin saber dónde estará; sino como alguien que sabe perfectamente donde se encuentra. Y ninguno de los dos lo miraba. Él solo se agachó y lo tomó y dijo: “aquí está”.

Hay otra anécdota interesante. En ese pueblo, uno de los días que Víctor Manuel llegó a casa, Impérator no quería ir a la escuela, porque quería estar con su papá, aprovechar que Víctor Manuel estaba de visita en la casa y estar con su mamá, con los dos. Impérator no quería y él le dijo “tienes que ir a la escuela” e Impérator no quería. Se lo repitió varias veces. Y al final Víctor Manuel, lo tomó y lo cargó en el hombro y lo llevó a la escuela y le dijo al maestro de la escuela: “Aquí le traigo a este muchachito para que le enseñe”. Esto es muy interesante, porque en el mundo gnóstico, gran parte del estudiantado cree que los estudiantes gnósticos no tienen por qué estudiar, porque eso no es necesario, que no tienen que ir a la escuela, que eso no es importante. Cuando Víctor Manuel si mostró interés, estuvo ocupado en que sus hijos fueran a la escuela y que fueran gente productiva. Así tenemos el ejemplo en Hypatia, quien es dentista y Salomón quien llegó a ser magistrado. Estudió bastante. Es un individuo muy estudioso. Hypatia también asistió a la universidad y logró su título universitario; mientras los demás no quisieron estudiar. Eso es otra cosa. Los demás no fueron estudiosos. El resto le “sacó algo al viejo”, porque él no llegó a la universidad. Víctor Manuel, cursó el bachillerato, la preparatoria y prefirió dedicarse al estudio del esoterismo. Samael, el hombre tuvo historia, una historia interesante como hombre.

Cuando Impérator tiene unos dos años de edad, Víctor Manuel decide irse a vivir con Donda y decide separarse de Sara. Sara, entoces va con un familiar quien trabajaba en la Secretaría de Educación Pública. Ella le cuenta su situación y este familiar le consigue un trabajo como maestra en una escuela en el campo, como maestra rural, Ellos, Sara, Salomón e Impérator, pasan a vivir una vida maravillosa en el campo y pasan una niñez de abundancia,  de comida, abundancia de libertad, abundancia en todo. Hubo ocasiones que en donde vivían hasta se bañaban con suero de leche. De una hacienda le mandaban leche, crema, queso, mantequilla y el suero con el que bañaban a Salomón e Impérator. Vivieron una niñez muy agradable.

A los pocos años, Víctor Manuel, llegaba eventualmente de visita; hasta el momento en que decide viajar a México. Ya Víctor Manuel en México, Sara y Víctor Manuel mantienen comunicación vía correo postal de aquella época. Cuando Víctor Manuel llega a México, les envía una postal de la Pirámide del Sol. Y le enviaba cartas a Sara donde le decía: “mi querida y adorada esposa”, “adorable ser”. Él siempre se refirió a ella en una forma muy cariñosa, agradable. Él nunca se peleó con Sara, ellos no se pelearon, siempre mantuvieron esa comunicación, ese trato amable, agradable. En una de las cartas que Víctor Manuel, le escribió a Sara: “tú cumpliste una gran misión. Estás libre de karma”. Y vaya, eso resulta interesante porque, en realidad, Salomón e Impérator, durante el tiempo que vivieron con Sara, no sufrieron, no padecieron nada. Vivieron en abundancia. Claro que, en el contexto del sueldo de una maestra, en cuanto a economía, del dinero, no hubo abundancia porque era el sueldo de maestra. Pero la abundancia de la Naturaleza, la abundancia de salud, la abundancia de alegría, la abundancia de todo eso, lo mantuvieron. Y por donde pasaron, lo tuvieron y vivieron en los mejores lugares y en muy buenas condiciones. No hubo karma. Así se confirma que, efectivamente se cumplieron las palabras del maestro, que Sara había pagado su karma, Eso le dijo: “estás libre de karma”.

Impérator tiene entre sus propósitos, publicar en un libro titulado: “El lado oculto del Patriarca”, la historia desconocida de Víctor Manuel Gómez Rodríguez,  esas cartas, con pasajes de la vida de aquellas épocas, porque son interesantes y narrará, un poco más a fondo con detalle todo eso que se vivió porque es una lección de vida. Tanto que Sara que fue la que quedó abandonada con sus hijos, que supo mantenerse que supo ser una buena madre. Y por otro lado, el Viejo que se aventuró y avanzó con su idea, que tuvo una continuidad de propósitos. Eso es lo que a Impérator, en particular, es lo que más le llena de él. Que se cumplió lo que se dice en partes de su obra: “Cueste lo que cueste”. A Impérator cuando la gente le pregunta, ¿qué es lo que aprendió de su papá? él responde: La continuidad de propósitos, la voluntad que tuvo para lograr lo que quiso. Cueste lo que cueste. Pasó por encima de muchos; pero lo logró. Y eso es lo más valioso. Porque muchos de nosotros, somos cobardes. No lo hacemos porque justificamos, el qué dirán, el qué me va a pasar, el temor a lo desconocido, miedo a muchas cosas. Entonces, no hacemos lo que queremos. Con un propósito superior, por supuesto. Con un propósito superior. Porque la obra de él es la Gran obra, de tipo superior, superior de conciencia. Eso es lo que no debe impactar. No deben impactar los poderes de él, ni impactar la auto realización de él. No es lo que debe impactar. Que él lo logró qué bueno que lo logro. ¡Qué bueno por él! Lo importante es el ejemplo de que se puede llegar a la auto realización, s{i se puede, si queremos mantener ese propósito de conquista de llegar  a la autor realización.

Donda, gracias a la amistad que mantuvo con Impérator, le fue confiando en varias conversaciones detalles inéditos de la vida del maestro. Uno de ellos, va en relación con los grandes cambios actitudinales que se fueron dando en Samael en la etapa final de su vida. Uno de ellos está el que en principio, decía que la auto realización, es para pocos, es muy difícil y que solo los grandes iluminados, los grandes maestros la pueden alcanzar. Pero después él lo corrige y al final afirma que ¡la auto realización es simple, sencilla y natural! Entonces, nosotros, estudiantes gnósticos quienes estábamos tratando de mejorar nuestra vida, de ser útiles en esta vida, de hacerla más grande, mejor, disfrutarla; pues podemos alcanzar la auto realización.

Esto no es exclusivo de nadie. Esto lo podemos hacer nosotros. Lo que necesitamos es voluntad, continuidad de propósitos. Elementos que se sintetizan en los Tres Factores: No fornicar, morir, ¡servicio a la humanidad! Eso se desprende cuando comenzamos a valorar a los demás, a sentir afecto, cariño, aprecio y por último lo que vamos a sentir es amor. Porque no podemos decir que amamos a la humanidad de la noche a la mañana. Pero poco a poco iremos realizando nuestro trabajo y ese servicio lo vamos a volcar en amor. Y entonces ese servicio, nos engrandece, nos eleva, espiritualmente nos ayuda mucho.

Víctor Manuel, el maestro Samael, comienza a cambiar cuando él comienza a enseñar Psicología, en el libro Psicología Revolucionaria. Empieza a darse cuenta más a fondo. Ya traía información, ya había logrado mucho; pero el trabajo fuerte, lo comienza a partir de allí. Con el libro Educación Fundamental, La Gran Rebelión. Comienza incrementar su conocimiento y a ponerlo en práctica. Y toma de libro de cabecera el libro de La práctica del Zen de Chang Chen-Chi.

 

El arte ciencia de los oráculos

“que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad

lo que aún no era hecho; que digo: 

Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero”

(Is 46:10)

Un oráculo es un pronóstico o predicción de algo que ocurrirá en el futuro. Es una respuesta de la divinidad dada por sacerdotes, sacerdotisas, pitias o pitonisas (sacerdotisas de Apolo), canalizadores, profetas o expertos. Estos sirven de mediadores entre el consultante y la divinidad (el Ser, el Íntimo, Chesed, Atman, el Padre interno, Dios en nosotros) mediante la intuición o voz del corazón.

La persona que sirve de intermediaria, ya sea sacerdote o sacerdotisa, pitia o pitonisa, sibila, profeta, gurú, guía espiritual o simplemente una persona con conocimientos prácticos relativos a las claves del oráculo; ha desarrollado las tres formas de conocimiento interior, como lo son la imaginación creadora, la inspiración y la intuición. La Teomancia, el don de la profecía a través de los auténticos oráculos y métodos de predicción permitidos por la divinidad, constituye motivo de aprendizaje, reflexión y práctica en los estudios gnósticos. El don de la profecía mediante la interpretación de oráculos, forma parte de los principios y vida cotidiana en la cosmovisión gnóstica y constituye una amalgama de arte y ciencia esotéricas, una sabia combinación holística y transdisciplinar de saberes.

La interpretación de oráculos, no debe confundirse con el trabajo de adivinadores, prestidigitadores o magos de espectáculo o con médiums y personas que para dar sus respuestas consultan a los ídolos del Antiguo Testamento, al Ego o entidades negativas del submundo o bajo mundo astral. En toda la historia ha habido también adivinaciones de este tipo, como las que realizaban los habitantes de Siria y de Judea mediante sacrificios humanos repugnantes; auténticos trabajos de magia negra

En la antigüedad varios pueblos, entre ellos, los griegos y romanos buscaban la respuesta de la divinidad ante una consulta, generalmente, a través de un intermediario y en un lugar sagrado. Fue famoso el oráculo de Apolo en Delfos, el de la Sibila de Cumas, el de Heliópolis y el de Amón Ra en el oasis de Siwa, en el antiguo Egipto. Hay múltiples y variados oráculos. Incluso animales, plantas o piedras, pueden servir de intermediarios, como una bastante curiosa y singular en la actualidad descrita por Jesús Iglesias Janeiro, en su Cábala de predicción, acerca de los cocodrilos, en las islas del lago Victoria Nyanza. Platón, menciona a los oráculos en varios de sus Diálogos. Así, en el Fedro, pone en labios de Sócrates que “los sacerdotes del santuario de Júpiter en ‘Dodona’ decían que los primeros oráculos salieron de una encina”. En dicho diálogo, el gran sabio, hace mención al oráculo de Ammón. Platón en La República, cita el oráculo dado al último rey de Lidia, Creso: escapa a lo largo del Hermo pedregoso sin miedo a que alguno le llame cobarde.

 Platón, vuelve a citar el oráculo de Ammón, en el Segundo Alcibíades, en relación con una consulta que hicieran los atenienses, quienes no entendían por qué los lacedemonios (espartanos), siempre les vencían en batalla, a pesar que los atenienses frecuentemente ofrecían a los dioses grandes procesiones, ofrendas y sacrificios. Sócrates, narra y explica ampliamente la respuesta breve del oráculo: “He aquí lo que Ammón responde a los atenienses: que estima más las bendiciones de los lacedemonios que todos los sacrificios de los atenienses. El profeta no dijo más. Por estas bendiciones de los lacedemonios entendía, a mi juicio, sus oraciones, que en efecto difieren de las de los demás pueblos; porque todos los otros griegos, ya ofrezcan toros con sus cuernos dorados, o ya consagren ricas ofrendas, piden en sus oraciones todo lo que les sugieren las pasiones, sin averiguar si son bienes o males. Pero los dioses que oyen sus blasfemias, no agradecen sus procesiones ni sus sacrificios suntuosos. Se necesita, a mi parecer, mucha precaución y mucha atención para saber lo que se debe decir y lo que se debe callar. En Homero encontrarás un ejemplo semejante al precedente: Mientras construían un fuerte, dice, los troyanos ofrecían a los inmortales grandes hecatombes, y los vientos llevaban de la Tierra al Cielo un olor agradable; y sin embargo los dioses se negaron a gustarlo, porque tenían aversión a la ciudad sagrada de Troya, a Príamo y al pueblo de este rey hábil en el manejo de la lanza. Y así, en vano era hacer sacrificios y ofrecer dones a los dioses, que les aborrecían; porque no es posible, dada la naturaleza de los dioses, dejarse corromper por presentes como un codicioso usurero; y seriamos unos insensatos, si pretendiéramos por este medio hacernos más agradables a sus ojos que los lacedemonios”.

Son muchas las referencias históricas en los distintos pueblos, en los que se habla de un anuncio, un destino manifiesto, una nabia, profecía u oráculo de algo que acontecerá, de ciertos signos que aparecerán en determinado momento. Tal es el caso de la peregrinación mexica y el oráculo de Aztlán, en el que se encontrarán con el águila sobre el nopal, devorando una serpiente.

La tradición esotérica relativa a los oráculos es antiquísima. Samael Aun Weor, en su obra Curso Zodiacal, explica que: “En la Atlántida existieron siete oráculos importantes en el mundo físico, donde los hombres estudiaban la sabiduría de las estrellas y consultaban a los dioses siderales. Los guardianes de esos misterios eran grandes iniciados. En el oráculo de Marte se enseñaba el ocultismo marciano; en el oráculo de Júpiter, la religión jupiteriana; en el oráculo de Venus, las artes, sabiduría venusina; en el oráculo de Saturno, la sabiduría de Saturno; en el oráculo de la Luna, el ocultismo lunar; en el oráculo de Mercurio, la sabiduría mercuriana; y en el oráculo solar, nuestra sabiduría gnóstica. Los antiguos sacerdotes enseñaban a sus discípulos a interpretar las señales del firmamento; esas señales se interpretan basándonos en la ley de las analogías filosóficas”.

Es frecuente el lenguaje simbólico, alegórico, en clave, de los oráculos para que quien “tenga el entendimiento, que entienda”. Es mediante el lenguaje de la intuición, de la Gnosis Kardias, la Gnosis del corazón, que se expresan e interpretan los oráculos. En este sentido, Pedro Ouspensky, en su obra Un Nuevo modelo del Universo cita a Oswald Wirth, quien en su libro Le Symbolisme Hermetique, habla del lenguaje de los símbolos de una manera muy interesante:

“Un símbolo puede estudiarse siempre desde un número infinito de puntos de vista, y cada pensador tiene el derecho de descubrir en el símbolo un significado nuevo de acuerdo con la lógica de sus propias concepciones. En realidad la finalidad de los símbolos es la de despertar ideas que duermen en nuestra conciencia. Despiertan un pensamiento por medio de la sugestión y hacen que la verdad que se encuentra oculta en lo profundo de nuestro espíritu salga a la luz. Para que los símbolos puedan hablar, es esencial que tengamos en nosotros mismos los gérmenes de las ideas, cuya revelación constituye la misión de los símbolos. Pero no es posible ninguno revelación si la mente se encuentra vacía, estéril e inerte. “Por esta razón los símbolos no llegan a todo el mundo, no pueden hablar a todas las gentes. Rehúyen especialmente a las mentes que se precian de ser positivas y que basan su razonamiento solo en inertes formulas científicas y dogmáticas. La utilidad práctica de estas fórmulas no puede discutirse, pero desde el punto de vista filosófico son la expresión solo del pensamiento estático, artificialmente limitado, inmóvil a tal grado, que parece estar muerto en comparación con el pensamiento vivo, indefinido, complejo y móvil, que se refleja en los símbolos. “Queda perfectamente claro que los símbolos no han sido creados para expresar aquello a lo que se llama verdades científicas. “Por su propia naturaleza los símbolos deben permanecer elásticos, vagos y ambiguos, como los designios de un oráculo. Su papel es descubrir misterios, dejando a la mente toda su libertad”.

Volviendo a la predicción mediante la consulta a la encina y a las piedras, el ocultista francés Alphonse Louis Constant, más conocido como el abate Constant o Eliphas Levi, en su obra: El libro de los esplendores, cita al sueco Emanuel Swedenborg, “ese místico admirable, sostenía que el Universo es, en realidad, un hombre inmenso, con cabellos luminosos, brazos y piernas estrelladas; que este hombre está hecho tan inmenso y tan brillante que ningún ojo humano puede verle. Aun en nuestros días, los mormones se imaginan que el Universo es limitado, y que Dios, bajo la forma de un hombre gigantesco que ocupa el centro, está sentado sobre una colosal Urim-Thumin, es decir, sobre dos piedras talladas en innumerables facetas, en las que ve reflejarse cuánto pasa en los mundos. En tal sentido no son más progresivas que los escandinavos, quienes sientan a Odín sobre una encina, por cuyo tronco una ardilla sube y baja sin cesar para decirle al oído cuánto ocurre en el Universo”.

Respecto de las piedras que funcionan como oráculo, el Kalki Avatar, en su obra Las tres montañas, anota lo siguiente: “Incuestionablemente las «piedras animadas» que en la antigua Arcadia modificaron radicalmente la forma de pensar del sabio Pausanias (historiador y geógrafo griego), pueden ser clasificadas en dos clases: ophites y siderites, la «piedra-serpiente» y la «piedra-estrella». Eusebio, especialmente, nunca se separaba de sus ophites que llevaba en su seno, y recibía oráculos de ellas, proferidos por una vocecita que se parecía a un tenue silbido. Arnobio cuenta que siempre que encontraba una piedra de estas, no dejaba de dirigirle alguna pregunta que ella contestaba con una vocecita clara y aguda”.

El Presidente fundador de las instituciones gnósticas, amplía la explicación de las “piedras parlantes”, en su obra Mensaje de Navidad 1968-69, La Magia de las runas: “En los antiguos tiempos existieron gigantescas piedras que andaban, hablaban, pronunciaban oráculos y hasta cantaban. La “piedra de Cristo”, la “roca espiritual” que, seguía a Israel, escrito está que se convirtió en Jupiterlapis devorado por su padre Saturno bajo la forma de un pedernal. Si no hubieran existido gigantes que moviesen rocas tan colosales, jamás hubieran tenido realidad, un Stonehenge, un Carnac (Bretaña), y otras semejantes construcciones ciclópeas. Si en los tiempos idos, no hubieran existido sobre la faz de la Tierra, la verdadera y legítima ciencia mágica, jamás hubiera habido tantos testimonios de piedras, “oraculares y parlantes”. En un poema atribuido a Orfeo, estas piedras son divididas en ophites y siderites, la «piedra-serpiente» y «piedra-estrella».

La ophites es áspera, dura, pesada, negra, y tiene el don del habla; cuando uno va a tirarla, produce un sonido semejante al grito de un niño. Por medio de esta piedra fue como Heleno predijo la ruina de Troya, su querida patria”.

“Antiquísimos documentos sagrados afirman que Eusebio jamás en la vida se separaba de sus ophites y que recibía oráculos de ellas, proferidos por una vocecita que se a un tenue silbido, el mismo que escuchó Elías o Elijah después del terremoto en la boca de la cueva. La famosa piedra de Westminster era llamada Laifail, la “piedra parlante ” y solo elevaba su voz para nombrar al rey que debía ser elegido. Esa piedra tenía una inscripción borrada ahora por el polvo de los siglos que decía: ni fallat fatum, scoti quocumque locatum invenient lapidem, regnasse tenenturibiden. Suidas, habla de un hombre, que podía distinguir de una ojeada, las piedras inanimadas de las que estaban dotadas de movimiento. Plinio menciona piedras que se apartaban cuando una mano se aproximaba a ellas. Las piedras monstruosas de Stonehenge eran llamadas antiguamente chior-gaur o el “baile de los gigantes”.

“Varios autores muy eruditos hablando sobre las ruinas de Stonehenge, Carnac y West Hoadley, dan informes maravillosos sobre este asunto tan especial. En esas regiones se encuentran inmensos monolitos, pesando algunos sobre 500 000 kilogramos. Fueron los “gigantes” de los antiguos tiempos quienes pudieron un día levantar esas moles, colocarlas en forma simétrica perfecta, y asentarlas con tan maravilloso equilibrio que parece que apenas tocan el suelo, y que aun cuando el contacto más ligero de un dedo las pone, en movimiento, resistirían, sin embargo, la fuerza de veinte hombres que intentasen desplazarlas. Fueron “gigantes” los que transportaron las piedras para la construcción de las pirámides de Egipto. La “piedra oscilante”, fue un medio de adivinación usado por los gigantes, pero ¿por qué oscilan? Las más enormes de ellas son, evidentemente, reliquias de los atlantes; las más pequeñas, como las “rocas de Brimham”, son piedras giratorias en su cúspide, son copias de los lithoi más antiguos”.

Los escritos clásicos abundan en referencias a los oráculos. Así, en la tragedia de Sófocles: Edipo rey, se lee el siguiente canto: “¡Oh dulce oráculo de Zeus! ¿Con qué espíritu has llegado desde Pito, la rica en oro, a la ilustre Tebas? Mi ánimo está tenso por el miedo, temblando de espanto, ¡oh Dios, a quien se le dirigen agudos gritos, Delios, sanador! Por ti estoy lleno de temor. ¿Qué obligación de nuevo me vas a imponer, bien inmediatamente después del transcurrir de los años? Dímelo, ¡oh hija de la áurea esperanza, palabra inmortal! Sabido es que el oráculo de Apolo anunció la tragedia de Edipo, quien mataría a su padre y se casaría con su madre. De esa cuenta, la ciudad fue castigada con un extraño karma y resultó sacudida por una peste. Edipo envía a su cuñado, Creonte a consultar “a la morada Pítica de Febo, a fin de que se enterara de lo que tengo que hacer o decir para proteger esta ciudad.” Es decir, lo envió a consultar al oráculo de Apolo en Delfos.

En labios de Creonte, se escucha la respuesta del oráculo: “Diré las palabras que escuché de parte del dios. El soberano Febo nos ordenó, claramente, arrojar de la región una mancilla que existe en esta tierra y no mantenerla para que llegue a ser irremediable… Con el destierro o liberando un antiguo asesinato con otro, puesto que esta sangre es la que está sacudiendo la ciudad”. El oráculo manda entonces castigar al asesino de Layo, el anterior rey. Piden al clarividente Tiresias que devele el misterio. Tiresias le explica a Edipo que el mismo soberano es el azote impuro de esa tierra, por ser el asesino del rey anterior y porque. ha estado conviviendo muy vergonzosamente, sin advertirlo, con los que le son más queridos.

Yocasta, madre y esposa de Edipo le narra el oráculo que fue revelado a Layo, su primer esposo y la forma en que le dieron muerte: “Una vez le llegó a Layo un oráculo -no diré que del propio Febo, sino de sus servidores- que decía que tendría el destino de morir a manos del hijo que naciera de mí y de él. Sin embargo, a él, al menos según el rumor, unos bandoleros extranjeros le mataron en una encrucijada de tres caminos. Por otra parte, no habían pasado tres días desde el nacimiento del niño cuando Layo, después de atarle juntas las articulaciones de los pies, le arrojó, por la acción de otros, a un monte infranqueable”.

Edipo, narra a la vez, su propia historia y cómo, huyendo del oráculo, vino a cumplir el destino manifiesto. “Mi padre era Pólibo, corintio, y mi madre Mérope, doria. Era considerado yo como el más importante de los ciudadanos de allí hasta que me sobrevino el siguiente suceso, digno de admirar, pero, sin embargo, no proporcionado al ardor que puse en ello. He aquí que en un banquete, un hombre saturado de bebida, refiriéndose a mí, dice, en plena embriaguez, que yo era un falso hijo de mi padre. Yo, disgustado, a duras penas me pude contener a lo largo del día, pero, al siguiente, fui junto a mi padre y mi madre y les pregunté. Ellos llevaron a mal la injuria de aquel que había dejado escapar estas palabras. Yo me alegré con su reacción; no obstante, eso me atormentaba sin cesar, pues me había calado hondo. Sin que mis padres lo supieran, me dirigí a Delfos, y Febo me despidió sin atenderme en aquello por lo que llegué, sino que se manifestó anunciándome, infortunado de mí, terribles y desgraciadas calamidades: que estaba fijado que yo tendría que unirme a mi madre y que traería al mundo una descendencia insoportable de ver para los hombres y que yo sería asesino del padre que me había engendrado. Después de oír esto, calculando a partir de allí la posición de la región corintia por las estrellas, iba, huyendo de ella, adonde nunca viera cumplirse las atrocidades de mis funestos oráculos”.

“En mi caminar llego a ese lugar en donde tú afirmas que murió el rey. Y a ti, mujer, te revelaré la verdad. Cuando en mi viaje estaba cerca de ese triple camino, un heraldo y un hombre, cual tú describes, montado sobre un carro tirado por potros, me salieron al encuentro. El conductor y el mismo anciano me arrojaron violentamente fuera del camino. Yo, al que me había apartado, al conductor del carro, le golpeé movido por la cólera. Cuando el anciano ve desde el carro que me aproximo, apuntándome en medio de la cabeza, me golpea con la pica de doble punta. Y él no pagó por igual, sino que, inmediatamente, fue golpeado con el bastón por esta mano y, al punto, cae redondo de espaldas desde el carro. Maté a todos. Si alguna conexión hay entre Layo y este extranjero, ¿quién hay en este momento más infortunado que yo? ¿Qué hombre podría llegar a ser más odiado por los dioses, cuando no le es posible a ningún extranjero ni ciudadano recibirle en su casa ni dirigirle la palabra y hay que arrojarle de los hogares? Y nadie, sino yo, es quien ha lanzado sobre mí mismo tales maldiciones. Mancillo el lecho del muerto con mis manos, precisamente con las que le maté. ¿No soy yo, en verdad, un canalla? ¿No soy un completo impuro? Si debo salir desterrado, no me es posible en mi destierro ver a los míos ni pisar mi patria, a no ser que me vea forzado a unirme en matrimonio con mi madre y a matar a Pólibo, que me crio y engendró. ¿Acaso no sería cierto el razonamiento de quien lo juzgue como venido sobre mí de una cruel divinidad? ¡No, por cierto, oh sagrada majestad de los dioses, que no vea yo este día, sino que desaparezca de entre los mortales antes que ver que semejante deshonor impregnado de desgracia llega sobre mí!”

Entre los himnos homéricos, en el Himno a Apolo, se lee: “Tenga yo la cítara amiga y el curvado arco, y con mis oráculos revelaré a los hombres la verdadera voluntad de Zeus”.

De los oráculos caldeos, la ocultista y escritora inglesa Violet Mary Firth Evans; más conocida como Dion Fortune, en su obra: La sacerdotisa del mar, cita la siguiente frase: “así dicen los oráculos caldeos: “El hombre sabio mira hacia la Naturaleza y contempla en ella el rostro luminoso del Eterno, y la naturaleza humana —me contaba— es una parte de la Naturaleza, y se aprende bastante sobre ella, la Naturaleza y los dioses si lo estudias”.

Platón, en la Apología de Sócrates narra que Jenofonte acudió a Delfos y se atrevió a preguntar a la pitia si habría en Atenas hombre más sabio que Sócrates, a lo que la pitia respondió que no había nadie más sabio. Muy oportuno resulta citar nuevamente a Platón, quien en el Primer Alcibiades, pone también en labios de Sócrates, las siguientes palabras acerca de Delfos y la Gnosis: “Así, mi querido Alcibiades, sigue mis consejos, y obedece al precepto que está escrito en el frontispicio del templo de Delfos: Conócete a ti mismo”. Frase que repite en el Protágoras: consagraron a Apolo, como primicias de su sabiduría, estas dos sentencias que están en boca de todo el mundo y que hicieron que se fijaran en la portada del templo de Delfos: Conócete a ti mismo y nada en demasía. ¿Por qué os he referido todo esto? Es para haceros ver que el carácter de la filosofía de los antiguos consistía en cierta brevedad lacónica. (Platón, 129)

 Virgilio, en la Narración de los viajes de Eneas, en el libro III de su Eneida, al narrar el éxodo de los sobrevivientes troyanos a la guerra con Grecia, en búsqueda de la tierra prometida, narra cómo Eneas y su tripulación en su viaje divisan la isla del oráculo de Delfos. “En medio del mar, se alza una frondosa isla, tierra sagrada, gratísima a la madre de las Nereidas y a Neptuno egeo; errante en otro tiempo por los mares de playa en playa, el dios flechador, compadecido, la fijó entre Micón y la alta Giaro, concediéndole que permaneciese inmoble y arrostrase el furor de los vientos. Allí vamos a parar, aquella apacible isla nos recibe, fatigados navegantes, en su seguro puerto. Ya desembarcados, saludamos con veneración la ciudad de Apolo, Anio, rey de aquellos pueblos y al mismo tiempo sacerdote de Febo, ceñidas las sienes de la real diadema y del sacro laurel, nos sale al encuentro y reconoce a su antiguo amigo Anquises; nos damos las manos en señal de hospitalidad y le seguimos a su palacio. Voy luego a adorar a Apolo en su templo, labrado de vetustas piedras. «Concédenos», le dije, «¡oh Timbreo! morada propia…»” (Virgilio, 35, 36)

 El Avatar de la Era de Acuario, en su obra Mensaje de Navidad 1968-69 –La magia de las runas, comenta la consulta que hicieran Eneas y los troyanos sobrevivientes a la guerra de Troya: “Reverendísimo lugar al que llegó Eneas: ¡Delos! Lugar de arcaicas leyendas hiperbóreas que se esconden como piedras preciosas en el fondo profundo de todas las edades. Y protestando en tierra, mordiendo el polvo de los siglos, invocó dentro del sagrado recinto a Apolo, el dios del fuego, suplicándole con su adolorido corazón que protegiera a la ciudad que iba a fundar, la segunda Pérgamo troyana. Dice la historia que este ínclito varón, consultó a Apolo sobre el lugar que le designaba para establecerse. Entonces la tierra tembló espantosamente. El héroe y su gente, agazapados y abrazados al suelo, poseídos de un misterioso temor, escuchó y escucharon todos, la terrible voz de Febo Apolo que decía “¡Fuertes descendientes de Dárdano! Para estableceros de modo perdurable habéis de buscar la tierra de donde sois originarios; la primera que os ha llevado en su seno. Ahí la estirpe de Eneas dominará todo el país, y los hijos de sus hijos, y los que nazcan de aquellos”. Cuenta el épico líder, que después de escuchar el Oráculo de Apolo, lleno de preocupación, pensaba en cuál podía ser la tierra más remota de su origen…” Es entonces, cuando Anquises, su anciano padre confunde la profecía y los motiva para asentarse en Creta.

El Buda Maitreya comenta de esta manera, cómo tiempo después el héroe llegó  la correcta interpretación del oráculo: “En la mente de Eneas, furibunda, se desató la tempestad del pensamiento, y desesperado como un náufrago, agarrado a la roca cruel, pensó en regresar al santuario de Apolo, el Dios del Fuego, para consultar el oráculo nuevamente. Pero aquélla misma noche, en esas horas deliciosas en que el cuerpo duerme y el alma viaja por los mundos superiores fuera del organismo físico, se encontró Eneas con sus dioses penates; los genios tutelares de su familia, los jinas o ángeles de Troya. Y hablaron los señores de la llama: “No es necesario, hijo, que regreséis navegando a donde está el oráculo de Apolo, interpretasteis mal la profecía. Vuestra patria de origen no es Creta, sino Hesperia, la antigua tierra que ahora llaman Italia. De ahí salieron los antiguos fundadores de la raza de Troya, el héroe dárdano y su antepasado Jasio. Anda y relátale a tu padre esta noticia”.

“Y sorprendido su padre recordó entonces a Casandra, la profetisa troyana, esa pobre mujer que había dicho lo mismo antes de la destrucción de la soberbia llión, y a quien nadie hizo caso pues Apolo la tenía castigada. Esa noble mujer que se llamaba Casandra, tan adorada y bendecida pagó un tipo de karma muy singular, por mal uso de sus divinales facultades en vidas anteriores. Y cuenta la leyenda de los siglos, que Eneas y su gente, sin perder más tiempo se hizo nuevamente a la mar, rumbo a las tierras del Lacio”. En la Eneida, se encuentran las siguientes palabras del anciano Anquises: “Hijo mío, trabajado por los adversos hados de Ilión, Casandra era la única que me presagiaba estos sucesos y ahora recuerdo que presagió a mi linaje la posesión de un imperio, al que unas veces daba el nombre de Hesperia, otras el de Italia; pero ¿quién habría de creer que los teucros irían a las playas de Hesperia? O ¿a quién entonces hacían fuera los vaticinios de Casandra? Rindámonos a Febo, y persuadidos de su oráculo, sigamos mejores rumbos”. (Virgilio, 38)

 Respecto de la relación entre Platón y los sacerdotes egipcios, Eliphas Levi, en su Historia de la magia, apunta lo siguiente: “La doctrina de Platón hizo época en la historia del género humano, pero él no la inventó, pues, comprendiendo que fuera de la religión la verdad no existe, acudió para consultar a los sacerdotes de Memfis y obtener la iniciación en sus Misterios. Incluso se le acredita un conocimiento de los libros sagrados judíos. En Egipto, su iniciación pudo ser solo imperfecta, porque los sacerdotes de entonces habían olvidado el significado prístino de los jeroglíficos, como lo indica la historia de aquel sacerdote que pasó tres días descifrando una inscripción hierática de la tumba de Alcmene, enviado por Agesilao, rey de Esparta. Cornufis, que sin duda era el más erudito de los hierofantes, consultó las viejas recopilaciones de signos y caracteres; al fin descubrió que la inscripción estaba hecha en la escritura de Protheus, que es el nombre griego del Libro de Thoth, consistente en jeroglificos móviles, capaces de variaciones tan numerosas como combinaciones posibles de caracteres, números y figuras elementales. Pero el Libro de Thot, al ser la clave de los oráculos y la obra elemental sobre ciencia, no hubiera implicado tan prolongada indagación antes de ser identificados sus signos, si Cornufis hubiese sido realmente experto en el arte sacerdotal. Otra prueba de que las verdades prístinas no eran claras en este período radica en el hecho de que los oráculos que registraban sus afirmaciones sobre el particular tenían un estilo que ya nadie entendía”.

“Luego de regresar de Egipto, Platón viajó con Simmias hasta los confines de Caria donde unos hombres de Delos que le encontraron le rogaron que interpretase un oráculo de Apolo. Este oráculo declaraba que para terminar con las aflicciones de Grecia la piedra cúbica debía ser doblada. Se hizo un intento con una piedra del templo de Apolo; pero la tarea de doblarla por todos lados dio por resultado un poliedro de veinticinco caras; para restaurar la forma cúbica tenían que aumentar veintiséis veces el volumen original de la piedra, mediante un proceso de dobleces sucesivos. Platón envió emisarios al matemático Eudoxo, diciendo que el oráculo aconsejaba el estudio de la Geometría. Si este no entendió el hondo sentido del símbolo o desdeñó revelarlo a los ignorantes son cuestiones que deben quedar libradas a la conjetura; pero lo cierto es que la piedra cúbica y su multiplicación explica todos los secretos de los números sagrados, incluido el misterio del movimiento perpetuo, ocultado por los adeptos y perseguido por los necios bajo el nombre de cuadratura del círculo. Mediante esta aglomeración cúbica de veintiséis cubos en torno de un solo cubo central, el oráculo indicaba a los delios no solo los elementos de la Geometría sino también la clave de las armonías creadoras, explicada mediante la interrelación de las formas y los números”.

Acerca del oráculo de Apolo, Iglesias Janeiro, dice lo siguiente de la historia del último rey de Lidia y la conquista Persa: “Si Creso cruza el Halys será destruido un gran imperio” —contestó el oráculo cuando el rey de Lidia lo consultó acerca de si debía avanzar, contra Ciro. El oráculo se cumplió, aunque no en el sentido que supuso Creso, pues el imperio destruido fue el suyo”.

Acerca de la predicción como ciencia sagrada, Iglesias Janeiro explica lo siguiente: “Los datos más antiguos acerca de la predicción presentan esta ciencia como un atributo de la divinidad, que se manifiesta en los templos erigidos para ese objetivo cuando el fervor religioso de las multitudes que acudían a ellos para ese propósito hacía propicio el oráculo. Los medios empleados para emitir el augurio eran muy variados, existiendo el directo y el indirecto en el primer caso, manifestándolo la misma deidad, como dice Homero que ocurría en el Templo de Dolona, en el que el propio Zeus la pronunciaba, oyéndose su voz en el murmullo que producían las hojas de la encina sagrada que existía en su recinto; el indirecto tenía lugar a través de sacerdotes o sacerdotisas, a los que se consideraba inspirados por la gracia divina, unas veces por la preparación religiosa que habían recibido, y otras por virtud de nacimiento, emitiéndose, asimismo, por intermedio de animales, fenómenos de la Naturaleza o cosas inanimadas, por ejemplo, el silbido de una serpiente, el mugido de un toro, las columnas de humo que se formaban al arrojar incienso en el fuego sagrado o, cual ocurría en el templo de Venus, en Aphaca, arrojando diversos objetos al lago que rodeaba el oráculo y notando la forma en que sobrenadaban o se hundían”.

“Así como podía manifestarse el atributo divino a través de distintos medios, la solicitud del conocimiento que se deseaba obtener también se hacía de múltiples maneras. Es tradición que en los buenos tiempos del oráculo de Ammón, en que acudían grandes multitudes desde tierras lejanas en busca del consejo del dios, los sacerdotes iniciaban la marcha precedidos de una barca dorada, armada con múltiples páteras de plata que pendían a sus costados y seguidos de una numerosa comitiva de matronas y vírgenes, que cantaban himnos especiales para la ocasión y ejecutaban danzas sagradas. En otros templos, en cambio, la ceremonia era sumamente sencilla, reduciéndose en algunos a depositar la consulta por escrito y recibir la respuesta en igual forma. Aunque todos los oráculos tuvieron su época de esplendor, los que adquirieron mayor fama fueron los directos, esto es, aquellos en que la propia deidad daba al consultante la respuesta que este pedía. ¿En qué forma se producía el fenómeno? De múltiples maneras: unas veces moviéndose el brazo de la estatua que representaba al dios, otras declarando este de viva voz lo que se le solicitaba, algunas haciendo movimientos afirmativos o negativos con la cabeza, muchas moviendo uno o ambos ojos, las más combinando los gestos y los movimientos, y todas proporcionando una respuesta explícita a lo que se le pedía”.

“Es fama que Ammón, de viva voz declaró a los habitantes de Morea y de Apis que eran egipcios y no libios; de viva voz también advirtió a Mykerinos que solo viviría seis años, y de viva voz dijo Latona a Psamético que sería vengado por hombres de color bronce, todo ello cumplido a su tiempo. De viva voz, el mismo Ammón ordenó a Hatshopsuitus que enviase una expedición a reconocer la tierra de Puanit, y palabras pronunciadas de viva voz por dicha deidad son las que componen el augurio conservado en la estela encontrada en Karnack indicando a Tutmosis III las tierras que este faraón debía conquistar y las victorias que obtendría en sus luchas. Célebre es el veredicto dado por el mismo Ammón en el proceso que se siguió a Tutmosis por malversación de fondos mientras desempeñaba el cargo de tesorero real, esta vez, sin embargo, no de viva voz, sino por un movimiento de su brazo, escogiendo tres veces seguidas, en presencia del faraón y de los jueces, el escrito en que se declaraba la inocencia del acusado, inocencia que se comprobó más tarde al ser hallado el verdadero culpable. Por un movimiento del brazo de Ammón, se designaba también al nuevo soberano, para lo cual se reunían los hermanos reales en el templo de Yebel Barkal y desfilaban, uno a uno, ante el dios, siendo proclamado el que Ammón tocaba con su mano al pasar. Oráculos de respuesta directa se consideraban, asimismo, las inspiraciones por sueños, en las que el consultante hacia la petición a la deidad y esperaba que esta le diese la respuesta mientras dormía. De sueños, inspirados se servía Path para indicar a sus sacerdotes lo que debían hacer y revelarle el porvenir, y se dice que fue por virtud de una de esas inspiraciones que el sumo sacerdote de Ammón predijo la decadencia de Persia y la entrega, sin lucha, de Babilonia, detallando con riqueza de pormenores las conquistas de Alejandro y la época en que se efectuarían siglos más tarde”.

Iglesias Janeiro, explica más adelante que “Aunque en la actualidad los pueblos incultos que habitan en diversas regiones recurren al empleo de animales en la predicción, haciendo suponer que lo mismo debió ocurrir en tiempos lejanos a los que hoy son civilizados, los oráculos más famosos de Egipto, Persia, Grecia, México, Perú, Roma, etc., se servían únicamente de seres humanos, hombres unas veces, mujeres otras, en algunos casos una mujer como médium inspirado y un hombre como intérprete, casi en todos actuando en presencia del consultante, pero en cada uno después de una preparación especial”.

 Explica además Iglesias que “los oráculos estaban situados en lugares cuyo clima, topografía, orografía, geología, etc., eran propicios. El de Delfos, por ejemplo que fue uno de los más famosos en tiempos relativamente recientes, se hallaba en Krisa, al pie del monte Parnaso, sobre una fuente cuyas aguas despedían vapores que incitaban el delirio y muy cercano a una laguna de aguas corrompidas, que la leyenda consideraba antigua morada de Pitón, el dragón hembra, monstruo que diera a luz Hera un día de cólera y que asoló la comarca hasta que Apolo le dio muerte a fin de que, en agradecimiento, los hombres le levantasen un templo y le rindiesen culto. Teniendo esa fuente por estrado, y por trono el brocal de un profundo pozo sobre el que se apoyaba el trípode de la Pitonisa, rodeado todo ello por las aguas sagradas y recibiendo las emanaciones que subían de lo profundo del pozo, la joven que actuaba de augur preparaba su ánimo por medio de abluciones y purificaciones, machacando hojas de laurel, tomando agua de la fuente y sentándose en el trípode profético en estado extático, sin conocimiento de lo que hacía o decía, totalmente ajena a lo que ocurría a su rededor…”

Respecto de las características del oráculo de Delfos, Helena Petronila Blavatsky (HPB), explica en el tomo I de su obra Isis sin Velo que: “Según Plutarco, Jámblico, Lamprías y otros filósofos, las pitonisas eran jóvenes delicadamente sensibles, de costumbres puras y familia humilde, que estaban adscritas a su respectivo templo, donde se les destinaba habitación rigurosamente aislada del mundo, en la que solo podían entrar los sacerdotes y los videntes; de modo que la vida de las pitonisas superaba en ascetismo a la de las actuales monjas de clausura. Para ejercer su ministerio se sentaba la pitonisa en un trípode de bronce, colocado sobre una grieta del suelo que comunicaba con un subterráneo, en donde se quemaban ciertas drogas cuyos vapores subían por la grieta hasta envolver a la pitonisa en una atmósfera excitante que determinaba el frenesí mántico; y en tal estado daba el oráculo. También llamaban a la pitonisa ventrilocua vates o sea profetisa ventrílocua. (En el Glosario teosófico, se da la cita de Aristófanes, en Vœstas, I, reg. 28 y se explica que por esa razón es su voz de estómago).Los brahmanes colocaban la conciencia astral (yuch’) en el ombligo, y lo mismo creyeron Platón y otros filósofos. El versículo cuarto del segundo himno del Nâbhânedishtha dice así: “Oíd, ¡oh hijos de los dioses!, al que habla por su ombligo (nâbhâ) y os saluda en vuestras viviendas”. Muchos orientalistas convienen en que esta es una de las más antiguas creencias induistas. Los modernos fakires, lo mismo que los antiguos gimnósofos, concentran su pensamiento en el ombligo y permanecen inmóviles en la contemplación para identificarse con Átmân y unirse a la Divinidad”.

En el Glosario teosófico, se amplía la explicación con el siguiente texto: “Los autores antiguos situaban el alma del hombre (el manas inferior) o su conciencia personal, en la boca del estómago. Así encontramos en el verso cuarto del segundo himno nâbhânedichta de los Brahmanas: “Escuchad, ¡oh hijos de los dioses!, a uno que habla por el ombligo (nâba), porque os llama en vuestras moradas”. Este es un fenómeno de sonambulismo moderno. El ombligo era considerado en la antigüedad como “el círculo del sol”, el asiento de la divina luz interior. Por esto, el oráculo de Apolo estaba en Delphi, la ciudad de Delphus, matriz o vientre, así como el asiento del templo era denominado omphalos, ombligo. Como es bien sabido, un gran número de sujetos mesmerizados pueden leer cartas, oír, oler y ver por dicha parte de su cuerpo. Aun hoy día existe en la India (y también entre los parsis) la creencia de que los adeptos tienen en el ombligo llamas que aclaran para ellos todas las tinieblas y quitan el velo del mundo espiritual. Entre los zoroastrianos se les da el nombre de lámpara de Deshtur o “sumo sacerdote”, y entre los indos, “luz o esplendor del Dikchita (iniciado)”. Se explica además que Delfos, significaba útero u ombligo. Todos sus símbolos eran femeninos y de significación lunar.

De la literatura renacentista, es famoso el Oráculo manual y arte de la prudencia escrito por el jesuita Baltasar Gracián (1601 – 1658), que contiene 300 aforismos, de los cuales, el consultante puede formular una pregunta y mediante dados u otro procedimiento al azar, buscar la respuesta en el número correspondiente.

En la actualidad, muchas personas consultan sus decisiones leyendo al azar un versículo de la Biblia. Sin embargo, los antiguos rabinos, reyes y profetas hebreos disponían de varios sistemas de predicción, entre ellos, la interpretación de sueños, como es el caso de la interpretación de los sueños de Faraón, por parte de Josué y los de Nabuconodosor por parte de Daniel. Además usaban la Cábala, el Pectoral del juicio, junto con las dos piedras Urim y Tummim; así como los goralot. Asociado a la Cábala está el Tarot y sus arcanos mayores y menores. Otros pueblos, como los nórdicos desarrollaron la predicción mediante las runas, los chinos el I Ching y los mayas el tzité, entre otros.

 

Referencias

Blavatsky, Helena. Isis sin velo.T I.

Levi, Eliphas. El libro de los esplendores. México. Gómez Gómez hnos.

Levi, Eliphas. Historia de la magia. Buenos Aires. Kier. 1988.

Gracián, Baltasar, Oráculo manual y arte de la prudencia. México. Alamah clásicos. 2002.

Iglesias Janeiro, Julio, Cábala de predicción. Buenos Aires. Kier. 1984.

Platón. Diálogos. México. Porrúa. 1976.

Samael Aun Weor. Cuso Zodiacal. México. Rena Ser. 2010.

Samael Aun Weor. Magia rúnica. México. Rena Ser. 2010.

Samael Aun Weor. Las tres montañas. México. Rena Ser. 2009.

Virgilio. Eneida Geórgicas + Bucólicas. México. Porrúa. 1978.

La onda dionisíaca

Dioniso

Dioniso, dios griego, habitante del Olimpo, hijo de Zeus (Júpiter), dios del vino y de la vendimia, de la inspiración, del delirio místico, del éxtasis y de la meditación. Divinidad de la sexualidad (sagrada), patrono de las artes (el teatro), dios libertador de la ilusión. Preside toda exaltación espiritual. Se dice que fue hijo de Deméter (diosa de la agricultura, en especial, los cereales e hija de los titanes Crono y Rea), También se dice que fue hijo de Perséfone (a la vez, hija de Deméter), Deméter (Ceres) y Perséfone (Proserpina), son las diosas gemelas y a la vez: madre e hija relacionadas con el verano y el invierno y también, las diosas del Cielo y del Infierno.

En otras tradiciones, Dioniso, es considerado hijo de Sémele (hija de Cadmo, rey de Tebas y de la diosa Harmonía), también se dice que fue hijo de Io (quien a la vez, fue hija de Ïnaco (el sagrado IAO) y Melia, doncella de Argos y sacerdotisa de  Hera. Io, fue convertida en Ternera por esta diosa debido a su amor con Zeus o Júpiter). Io es el nombre oculto de la madre divina y es profundamente simbólico IO, nos recuerda el número diez y las dos formas básicas del líquido vital, el agua: en forma de río circulante o fuerza positiva y de lago, laguna o charca, representando la fuerza pasiva de la Naturaleza. En otras versiones de la tradición clásica, Dioniso, es hijo de Dione (madre de Afrodita y equivalente a Rea e hija de Urano y Gea). El nombre de esa diosa, significa simplemente: La diosa, equiparándola como esposa de Zeus (Júpiter). El nombre de Dioniso, significa: “hijo de Dios”; lo cual, es profundamente significativo.

Los atributos de Dioniso, son los mismos que los de Osiris, a la vez que los de su madre Deméter se equiparan a los de Isis. En algunas tradiciones, es esposo de Deméter y en otros de Perséfone; de manera que forma una relación singular con la diosa que es a la vez madre, esposa, hermana; tal como ocurre en el mito de Horus, Isis y Osiris. En todas las tradiciones, Dioniso cae víctima de sus enemigos, muerto y desmembrado. Luego es cocido, asado y comido. Su hermana-esposa-madre, logra rescatar sus miembros, reconstruirlo y resucitarlo. En algunas tradiciones solo un miembro no logra rescatar: el phalo. En otras es a partir del phalo que logra reconstruirlo y resucitarlo. Su culto se asocia al de los misterios de Deméter, en Eleusis y al hierosgamos,  la unión sexual sagrada de la pareja divina. Existió una ceremonia anual en que las mujeres griegas desfilaban portando cestas en la cabeza. Dentro de la cesta un pene de madera de higuera que representaba el del dios Dioniso. Su celebración, las dionisias ocurría en marzo. La higuera representa las fuerzas sexuales y su fruto, el higo nos recuerda a la vagina femenina.

Dioniso porta el tirso o bastón ceñido de hojas de parra y de hiedra, con un remate cónico (piña de pino, símbolo fálico). El bastón, báculo o vara se asocia a la columna vertebral. Es considerado dios de los dos veces nacidos. A los seis meses de gestación de Dioniso, su madre murió fulminada por un rayo de Zeus. En otras tradiciones, su madre, es fulminada por Hera. Durante los últimos tres meses de gestación Zeus tuvo a Dioniso cosido en su muslo (después de extraerlo del seno de su madre. Por eso se le conoce como el “nacido dos veces”. De niño Hermes (Mercurio) le dio forma de cabrito y fue criado por las ninfas (Híades). En la mitología romana, fue criado por las nueve musas Adoptaba la forma de toro o macho cabrío o cabro. Se dice que prefería la forma de toro o de macho cabrío a todas las demás. Recordemos que el misterio del Bafometo generalmente se encuentra unido al macho cabrío de la ciudad de Mendes, en el bajo Egipto.

En la simbología esotérica y desde tiempos remotos, el macho cabrío, así como los cabros, cabrones y cabras están asociados al fuego sexual, la fecundación y la fertilidad.

Por ese motivo en diversos pueblos al referirse a los jefes y reyes, se les asociaba el adjetivo de cabrones o machos cabríos. Incluso en la Biblia, libro sagrado de las diferentes formas religiosas del Cristianismo, hay referencias interesantes al respecto. Es de entender que en tiempos antiguos, la condición de líderes o caudillos estaba asociada a la valentía, al arrojo y a la potencia sexual simbolizada en cabros o machos cabríos.

Mammón

Mammón, es el demonio fenicio de la riqueza. A él se le suplicaba  riqueza. Entre los griegos fue Pluto, demonio lobuno de la riqueza en especial, la del subsuelo. Le enseñó a la humanidad a extraer las riquezas del interior de la Tierra a través de la minería. Es el demonio de la avaricia, de la riqueza, la codicia, la corrupción, la injusticia, el materialismo. Es el príncipe de los tentadores. Ante este demonio se arrodillan los esclavos del dinero, los adoradores del consumismo, los atados al beneficio material y las utilidades económicas. Sonríe ante los abusos del capitalismo salvaje. Es el jefe de los amos del capital.

Es el arquetipo de la avaricia, codicia y materialismo. Promueve la brecha entre ricos y pobres, la servidumbre del alma humana a la sed desmedida por adquirir dinero. Gobierna el mundo a través del dinero. Es el Embajador del infierno que observa el mundo desde una cueva llena de riquezas inimaginables. Fue mencionado por Jesucristo en el sermón de la montaña: “No podemos servir a Dios y a Mammón”. (Lc 16:13 y Mt 6:24 – Biblia de los setenta o Septuaginta). En otras versiones dice: a la riqueza (al dinero). En las notas de la Biblia Reina-Valera o “del oso”, la referencia a las riquezas se asocia a Mammón.

Dante  Alighiere en el cuarto círculo (canto VII de la Divina Comedia), lo describe como un demonio lobo, ya que en la Edad Media, a los lobos se les asociaba con la avaricia. Santo Tomás de Aquino decía que Mammón sale del infierno ayudado por un lobo, para venir al mundo y corromper el corazón del hombre con la codicia. Gran parte de la humanidad le rinde culto a Mammón mediante el Culto a la riqueza y al dinero, a la avaricia, codicia, abundancia deshonesta, el amor al dinero y el materialismo.

Las eras zodiacales

Cada era está relacionada directamente con uno de los 12 signos del Zodiaco: Acuario, Piscis, Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio. Los primeros dos mil años de la era cristiana corresponden a la era de Piscis. Jesús y Juan Bautista iniciaron la Era de Piscis. Jesús es el salvador del mundo. Juan Bautista fue el Avatar de la Era de Piscis. El pez estuvo asociado a la prédica de Cristo: “Los haré pescadores de hombres”. Antes de la Era de Piscis existió la Era de Aries y mucho antes, la Era de Tauro. Ejemplos: Aries y el culto al macho cabrío. Aries y el becerro de oro. Tauro y el culto al buey Apis. Géminis y los gemelos Castor y Polux.

De acuerdo con el Principio de correspondencia, que dice: “Tal como es arriba es abajo”; así como existe el año terrestre, también existe el gran año sideral. Un año terrestre es la vuelta de la Tierra alrededor del Sol. Un año sideral, es una revolución completa del Sistema Solar en torno del cinturón zodiacal. El recorrido solar, en el cinturón zodiacal, ocurre en 25 780 años. Cada era tiene una duración aproximada de 2140 años. Las eras astrológicas, tienen correspondencia con las edades, yugas, soles de otras cosmovisiones. En la cultura clásica las edades de oro, plata, bronce, de los héroes y la de hierro. En la cosmovisión hindú, los yugas: satya, dwapara, treta, kali. En la cosmovisión azteca, los cinco soles. En la cosmovisión maya, los baktunes. Piscis se corresponde con La edad de hierro, el Kali Yuga, el Baktún 13, el quinto sol, la edad negra.

Relación contrapuesta entre Mammón y Dioniso

Incuestionablemente Mammón y Dioniso, por ser incompatibles tanto en su continente como en su contenido, jamás podrían conciliarse. En forma axiomática, irrefutable, podemos y hasta debemos definir a Mammón con dos términos:

a.)Intelectualismo
b.)Dinero. (Oro, riquezas)

Correctamente, y de modo contundente y definitivo, urge definir a Dioniso así:

a.) Transmutación voluntaria de la libido

b.) Éxtasis místico trascendental

Resulta oportuno citar ahora entre los fastos de esta pobre humanidad pigmea, aquella fecha y hora 4 de febrero de 1962 entre 2 y 3 de la tarde -, en que todos los planetas de nuestro sistema solar se reunieran en supremo concilio cósmico, precisamente en la brillante constelación de Acuario, para iniciar la nueva era entre el augusto tronar del pensamiento.

Desde esa fecha memorable y bajo la regencia de Urano, el muy venerable y meritísimo señor de Acuario, vibra intensamente en toda la naturaleza la Onda dionisíaca. No está demás enfatizar en el presente capítulo, la noticia trascendental de que tal planeta citado, ha sido, es y será siempre, el brillante astro que rige y gobierna inteligentemente a las glándulas endocrinas (sexuales). Ahora os explicaréis por vosotros mismos, el intrínseco motivo que en estos instantes origina la intensiva vibración dionisíaca.

Empero, resulta evidente, palmario y manifiesto, el hecho concreto de que los terrícolas en su abrumadora mayoría, no estuvieron a la altura de las circunstancias; no fueron capaces de polarizarse positivamente con tal Onda. Definir los dos aspectos -positivo-negativo- de esa vibración cósmica, es inaplazable, urgente, indispensable.

Polo positivo dionisíaco. Deleite sexual subliminal, transmutación voluntaria de la entidad del semen, conciencia despierta, conocimiento objetivo, intuición superlativa, música trascendental de los grandes maestros clásicos, etc..

Polo negativo dionisíaco. Degeneración sexual, infrasexualismo de toda clase: abuso del sexo y pederastía o abuso sexual de menores, ultraje y violación sexual; homosexualismo, lesbianismo; placeres demoníacos en los mundos infiernos mediante la droga, hongos, alcohol; música infernal como la de la nueva ola, etc., etc., etc. Comprender a fondo los procesos íntimos de estos dos polos de la Onda dionisíaca, es algo muy urgente. Como ejemplo viviente de este par de polos diametralmente opuestos, correspondientes a la mencionada ondulación, resulta oportuno citar aquí a título de ilustración a dos movimientos revolucionarios contemporáneos. En forma delicada quiero referirme claramente y sin ambages, al “Movimiento Gnóstico Cristiano Internacional Universal” y, también al anverso de la medalla dionisíaca, conocido con el tristemente célebre nombre de: “Movimiento hippie”.

Incuestionablemente las dos mencionadas antípodas psicológicas constituyen “Per se”, una viviente demostración manifiesta de par de polos opuestos de la tremenda vibración Dionisíaca. En llegando juiciosamente a esta parte del presente capítulo, deviene ineludible la necesidad de una confrontación didáctica.

Embriaguez dionisíaca, éxtasis, shamadí; obviamente resultan indispensables cuando se trata de experimentar eso que es la verdad, lo real. Tal exaltación es ciento por ciento posible a través de la técnica de la meditación.

Psicodelia es diferente: tradúzcase este término así: psiquis, alma. Delia, droga.
Especificando diremos: Lo psicodélico es el antipolo de la meditación; el infierno de las drogas está en el interior del organismo planetario en que vivimos; bajo la misma epidermis de la corteza terrestre. Los hongos alucinantes, pastillas L.S.D., marihuana, etc., etc., etc., intensifican evidentemente la capacidad vibratoria de los poderes subjetivos, más es ostensible que jamás podrían originar el despertar de la conciencia.

Las drogas alteran fundamentalmente los genes sexuales y esto ya está demostrado científicamente. Como secuencia de tales mutaciones negativas, genéticas, resulta evidente el nacimiento de niños monstruos. Meditación y psicodelia son incompatibles, opuestos, antagónicos; jamás podrían mezclarse. Incuestionablemente estos dos factores de la embriaguez dionisíaca, señalan, indican, rebelión psicológica.

Gnósticos y hippies se fastidiaron con el vano intelectualismo de Mammón; se aburrieron con tantas teorías; llegaron a la conclusión de que la mente como instrumento de investigación es demasiado miserable. ¿Zen? ¿gnana yoga? Eso es superlativo. Existen dentro de nosotros en estado latente facultades de cognición infinitamente superiores a la mente; mediante estas últimas podemos experimentar en forma directa eso que es lo real, eso que no es del tiempo.

El Movimiento Hippie prefirió el infierno de las drogas. Indubitablemente se definió perversamente. Los gnósticos, plenamente desilusionados del necio intelectualismo de Mammón, bebemos del vino de la meditación en la copa de la perfecta concentración. Cambios psicológicos, radicales y de fondo se hacen urgentes cuando nos desilusionamos de los bribones de la mente. Regresar al punto de partida original es lo indicado; sólo así es posible una transformación radical. ¿Sexología? ¡Válgame Dios y Santa María! Este tema horroriza a los puritanos. Escrito está con palabras de fuego en las sagradas escrituras, que el sexo es piedra de tropiezo y roca de escándalo…

Resalta la evidencia de que nosotros no somos hijos de ninguna teoría, escuela o secta. En la cruda raíz de nuestra existencia sólo encontramos un hombre, una mujer y un coito. Nacimos desnudos, alguien nos cortó el cordón umbilical; lloramos y buscamos luego el pecho materno. ¿Vestido?, ¿escuelas?, ¿teorías?, ¿erudición?, ¿dinero?, etc., etc., etc., todo eso vino después por añadidura.

Creencias de todo tipo existen por doquiera, empero, la única fuerza que puede transformarnos en forma íntegra, unitotal, es aquella que nos puso en el tapete de la existencia; quiero referirme a la energía creadora del primer instante, a la potencia sexual. El deleite amoroso, el disfrute erótico es por secuencia lógica, la dicha más grande. Saber copular sabiamente es indispensable cuando se anhela sinceramente un cambio psicológico definitivo. Los “hippies” presintieron todo esto cuando se sublevaron contra Mammón, pero erraron el camino; no supieron sintonizarse con el polo positivo de Dioniso. Los gnósticos somos diferentes; sabemos gozar, nos agrada transmutar y sublimar la libido. Esto no es un delito.

Mientras el “Movimiento Hippie” marchó resueltamente por el camino involutivo descendente del infrasexualismo. El “Movimiento Gnóstico Cristiano Internacional Universal” avanza victorioso por la vía ascendente revolucionaria de lo suprasexual.

La morada de Barbelo

En verdad os digo: Nada traje al mundo cuando vine a excepción de este fuego, esta agua, este vino y esta sangre. He traído el agua y el fuego de la región de la Luz de las Luces del Tesoro de la Luz; y he traído el vino y la sangre de la región de Barbelo. Y después mi padre me envió el espíritu santo en la forma de una paloma. (Pistis Sophia, cap 141,

En la Cosmovisión Gnóstica, uno de los conceptos que es preciso comprender con toda propiedad, es el de Barbelo. Barbelo aparece recurrentemente en la literatura gnóstica cristiana primitiva. Por tal motivo es motivo de análisis por parte de diferentes estudiosos de la Gnosis eterna y universal. Algunos investigadores, muchas veces, debido a que carecen de la vivencia propia de la Gnosis o que no se apoyan en fuentes complementarias provenientes del pensamiento holístico, no logran desentrañar plenamente su significado y otros conceptos gnósticos. Así ocurre con José Montserrat Torrents, quien es profesor de copto en la Universidad Autónoma de Barcelona. Torrents basado en los textos séticos o setianos “invita a adoptar un procedimiento puramente descriptivo de las gradaciones que los documentos setianos introducen para explicar el intervalo entre Dios y el mundo”[1].

Torrents, propone la categoría de estratos para referirse a los “grados de la «degradación de la divinidad de los setianos»” y distingue muchos estratos para explicar los textos. El primer estrato es el de “la absoluta trascendencia”, el “Espíritu Virginal”, es decir, conforme a la terminología gnóstica actual, el Agnostos Theos, el Espacio Abstracto Absoluto, Dios inmanifestado absoluto o simplemente El Inmanifestado, el Absoluto.

Los estudios gnósticos de todos los tiempos sostienen que Dios inmanifestado, se desdobla en Dios manifestado y a través de diversas emanaciones sucesivas crea o mejor dicho, recrea eternamente una serie de seres intermedios, los elohim, ángeles o dioses de todas las religiones y que en el Gnosticismo Universal reciben el nombre de eones. Estos seres intermedios divinales o eones, crean el Universo, la materia, la Tierra, los seres vivos incluido el ser humano.

La primera emanación del Agnostos Theos, es el primer eón, la morada de Barbelo. Surge por desdoblamiento de la unidad en dualidad. El santo afirmar emana al santo negar, el aspecto femenino de la divinidad: Dios Madre. Así se lee en el Evangelio de los egipcios[2], en el que Barbelo es reconocido como el eterno femenino, la madre inefable: “El segundo poder la Madre, la virginal barbelón…” (Los Evangelios Apócrifos, 119)

Según Montserrat Torrents, “El segundo estrato viene configurado por los eones superiores femeninos. El sujeto de este estrato recibe en casi todos los textos setianos un nombre femenino: Barbeló. «En el Evangelio de Judas, Judas dice a Jesús: Tú has venido del inmortal eón de Barbeló»” (Montserrat, 40). El autor citado, expone además que “los textos designan a Barbeló «madre» y hablan de la «matriz» de Barbeló, que es fecundada por la luz del Espíritu…” (Monteserrat, 41)

Sin embargo, Montserrat Torrents, en la explicación que da al comentario de Judas, en su versión del Evangelio de este apóstol: “Tú has venido del inmortal eón de Barbeló”, cree equivocadamente que Barbelo o Barbeló equivale al “Hijo”, es decir, al Cristo Cósmico. (Montserrat, 104)

En el capítulo 3 de El libro secreto de Juan, se lee: “1 «Porque el Perfecto se contempla a sí mismo en la luz que lo rodea. Éste es el manantial del agua de vida que produce todos los mundos de todas las clases. 2 El Perfecto contempla su imagen, la ve en el manantial del espíritu y se enamora del agua luminosa. Este es el manantial de agua pura, luminosa, que rodea al Perfecto. 3 Es el Pensamiento hecho activo, y la que apareció en presencia del Padre en luz brillante salió. 4 Ella es el primer poder: ella precedió a todo y salió de la mente del Padre como el Pensamiento Anterior de todo. 5 Su luz se parece a la luz del Padre; como el poder perfecto, ella es la imagen del perfecto e invisible Espíritu virgen. 6 Ella es el primer poder, la gloria, Barbelo, la gloria perfecta entre los mundos, la gloria emergente. 7 Ella glorificó y alabó al Espíritu virgen, porque había salido a través del Espíritu. 8 Ella es el primer Pensamiento, la imagen del Espíritu. Ella se convirtió en el vientre universal, porque ella lo precede todo, el Padre común, la primera Humanidad, el Espíritu Santo, el varón triple, el poder triple, el andrógino con tres nombres, el reino eterno entre los seres invisibles, el primero en salir”[3].

También se lee en dicho libro que Barbelo pidió al Espíritu virgen que le diera conocimiento anterior, inmortalidad, vita eterna, verdad y se las concedió (Gerz, 124). En los tres primeros versos del capítulo 4 se lee que “El Padre penetró a Barbelo con una mirada, con la luz pura, brillante, que rodea al Espíritu invisible. Barbelo concibió, y el Padre produjo un rayo de luz que se parecía a la luz bendita más no era tan brillante. Este rayo de luz era el Vástago único del Padre común que había salido, y el único retoño y el Vástago único del Padre, la luz pura” (Gerz, 125)

Para explicar el papel de Barbelo y los atributos de la divinidad femenina, aún inmanifestada, Elaine Pagels, profesora de religión en la Universidad de Princeton, hace el siguiente análisis: “Valentín, el maestro y poeta, parte de la premisa de que Dios es esencialmente indescriptible. Pero sugiere que la divinidad puede imaginarse como un cuerpo bivalente; consistente, por una parte, en el Inefable, el Profundo, el Padre Primero; y, por la otra, en la Gracia, el Silencio, el Vientre y la «Madre del Todo». Valentín hace el razonamiento de que el Silencio es el complemento apropiado del Padre, designando a aquél como femenino y a éste como masculino debido al género gramatical de las palabras griegas. Luego describe cómo el Silencio recibe, como en un vientre, la semilla de la Fuente Inefable; de ésta saca todas las emanaciones del ser divino, alineadas en parejas armoniosas de energías masculinas y femeninas”[4].

Los textos séticos, tienen origen setiano, uno de los grupos gnósticos de la época del Cristianismo primitivo, que según Elaine Pagels, “se decían hijos de Set, el tercer hijo de Adán y Eva”[5].  Entre los textos séticos, tal como lo explica Stephan Hoeller[6],  se encuentra el Evangelio de los egipcios, ya citado anteriormente.

Entre las notas de El Evangelio de Judas, editado por Rodolphe Kasser, Marvin Meyer y Gregor Wurst; con traducción de Domingo Almendros y publicado por National Geografic, se hace un comentario al siguiente pasaje del Evangelio: “Tú perteneces al reino inmortal de Barbelo”. “Admitir que Jesús viene del reino (o eón) inmortal de Barbelo es admitir, en términos séticos, que Jesús pertenece al divino reino celestial y es hijo de Dios. En los textos séticos Barbelo es la divina Madre de todos, de quien muchas veces se dice que es la Providencia (pronoia) del Padre, el Ser infinito El nombre Barbelo parece basado en una forma del Tetragrámaton, el sagrado nombre de cuatro letras de Dios en el judaísmo, y aparentemente viene del hebreo, tal vez “Dios (superlativo El) en (b-) cuatro (arb(a)”.

En la misma versión del Evangelio de Judas, en el capítulo titulado: La conexión gnóstica, Marvin Meyer, transcribe una frase de Judas dirigida a Jesús: “Sé quién eres y de dónde vienes. Tú perteneces al reino inmortal de Barbelo. Y yo no soy digno de pronunciar el nombre de quien te ha enviado. (Evangelio de Judas 35)”. Meyer, explica: «La frase “el reino [o eón] inmortal de Barbelo” es frecuente en los textos séticos. Se refiere al reino superior de la divinidad más allá de este mundo, y está asociada con la figura divina de Barbelo, un personaje destacado de los textos séticos, donde asume el papel de nuestra madre en los cielos»[7].

«El origen de Barbelo y de su nombre continúa sin estar aclarado, pero podría venir del inefable nombre de cuatro leras de Dios YHVH o Yahve usado en las Escrituras judías y en el judaísmo»[8]. De acuerdo con la cosmovisión gnóstica, Yahvé (Yahveh), no tiene nada que ver con YHVH, ni con Jehová o Iod-Heve el Demiurgo creador. Es oportuno aclarar lo dicho por Meyer en esta última cita, que Yahvé (Yahveh) tampoco tiene relación alguna con Barbelo. Para los gnósticos judíos, cristianos y contemporáneos, Yahvé (Yahveh) es demonio perverso, un mago negro.

Meyer continúa explicando que: «La palabra hebrea para “cuatro”, arba, puede designar el nombre sagrado, y el nombre de Arbelo puede estar derivado del hebreo mediante una expresión como “Dios (v. El) en (b-) cuatro (arb(a))”, es decir, Dios tal como se lo conoce por el nombre inefable». Líneas más adelante, Meyer explica que “Barbelo se convierte en el origen divino de la luz y la vida y la fuente —a menudo la Madre— del Niño divino en los textos séticos”[9].

Francisco García Bazán, en su versión de “El Evangelio de Judas” afirma que “el Señor viene de la Madre de la Vida, del Útero de Dios Padre”. En las notas correspondientes, explica que “Barbeló, es decir, be-arbá-elohá, en cuatro (letras) Dios, el Tetragrámaton o seno en silencio del Padre, de donde viene el Hijo, como lo expresa el arcaico himno-prólogo del Evangelio de Juan”[10]. En forma similar, Timothy Freke y Peter Gandy afirman que Barbelo es la primera emanación del Padre desconocido y que “se han avanzado varias etimologías para el nombre «Barbelo», incluida la sugerencia de que significa «en cuatro es Dios», obtenida de la tetraktys de los pitagóricos”[11]. Para Henri Charles Puech, la Madre es el pensamiento del Padre y la asocia con un doble aspecto, unas veces como Barbelo y otras como Sophia, ya sea como Entidad, virginal y trascendente o como Sophia caída[12]. Sin embargo, en la cosmovisión gnóstica, Sophia es hija de Barbelo, como se lee en el capítulo 137 de Pistis Sophia: “Y de nuevo hizo brotar otra fuerza de Pistis, la Sofía, hija de Barbelo”.

Barbelo es la primera emanación del Espacio Abstracto Absoluto, el “reino inmortal” y el principio femenino supremo. Es la Prakriti, la Madre Divina, la sustancia primordial de la Naturaleza. Samael Aun Weor, en el capítulo de Virgo de su obra: Tratado esotérico de Astrología Hermética”, explica que: “Cuando llega la gran noche, el Universo deja de existir, se disuelve entre el seno de la Prakriti. Explica también el maestro que: “Todo Cosmos nace de la Prakriti y se disuelve en la Prakriti. Todo mundo es una bola de fuego que se enciende y se apaga entre el seno de la Prakriti. Todo nace de la Prakriti, todo vuelve a la Prakriti. Ella es la Gran Madre”. El Avatar de la Era de Acuario, explica además que: “Durante el gran Pralaya (noche Cósmica), la Prakriti es unitotal, íntegra. En la manifestación, en el Mahamvantara (día Cósmico), la Prakriti se diferencia en tres aspectos cósmicos. Los tres aspectos de la Prakriti durante la manifestación, son: primero, el del Espacio infinito; segundo, el de la Naturaleza; tercero, el del hombre”. La Prakriti en su estado inmanifestado, es Barbelo o mejor dijéramos, “la morada de Barbelo”, “la morada de luz”, “el océano de la luz increada”, “el océano de la gran luz”, como lo explica el Kalki Avatar en Pistis Sophia develada.

Como se ha visto, en Pistis Sophía, el libro monumental de la Cosmovisión gnóstica, hay varias referencias a la morada de Barbelo. Así, se lee: “Y cuando volvió de lo alto hacia mí, le vertí de allí la primera fuerza que había recibido de Barbelo” (Pistis Sophía, cap 8, 39)

Cuando salió de Barbelo, se convirtió en cuerpo material para ti y proclamó la región de la verdad”. (Pistis Sophia, cap 61) “En verdad os digo: Nada traje al mundo cuando vine a excepción de este fuego, esta agua, este vino y esta sangre. He traído el agua y el fuego de la región de la Luz de las Luces del Tesoro de la Luz; y he traído el vino y la sangre de la región de Barbelo. Y después mi padre me envió el espíritu santo en la forma de una paloma.” (Pistis Sophia, cap 141). Este último texto coincide con el que aparece en la Misa gnóstica citando las palabras del Adorable al momento de bendecir la santa unción Gnóstica: “En verdad os digo que no he traído nada al mundo sino el fuego, el agua, el vino y la sangre de redención.He traído el fuego y el agua del lugar de la luz, de allí donde la luz se encuentra. Y he traído el vino y la sangre de la morada de Barbelo”. Más adelante se lee en la Misa: “La sangre me fue dada como símbolo del cuerpo humano, el que recibí en la morada de Barbelo, la gran fuerza del Dios universal”.

Finalmente, Samael Aun Weor, en Pistis Sophia develada, explica que “Las grandes emanaciones de Barbelos, la Morada de la Luz, no pueden ser jamás comprendidas por la luz intelectual”.

[1] José Montserrat Torrents, El Evangelio de Judas (Madrid: Edaf/Arca de sabiduría, 2006), 40

[2] David Gerz, Los Evangelios Gnósticos: Enseñanzas secretas de Jesús (Barcelona: Sirio, 2004), 119

[3] Fernando Klein, Los Evangelios Gnósticos (España: Alzmuzara/Espiritualidad, 2008), 124

[4] Elaine Pagels, Los evangelios gnósticos (Barcelona: Crítica/Biblioteca de bolsillo, 2005), 93

[5] Elaine Pagels, 62

[6] Stephan A. Hoeller, Jung y los evangelios perdidos  (Barcelona: Obelisco, 2005), 267

[7] Rodolphe Kasser, Marvin Meyer y Gregor Wurst (editores), El Evangelio de Judas (Barcelona: National Geographic Society/RBA Libros), 129, 130

[8] Rodolphe Kasser, Marvin Meyer y Gregor Wurst (editores), El Evangelio de Judas, 130

[9] Rodolphe Kasser, Marvin Meyer y Gregor Wurst, 130

[10] Francisco García Bazán (ed), El Evangelio de Judas (Madrid: Trotta/Pliegos de oriente, 2006), 20

[11] Timothy Freke y Peter Gandy, Jesús y la diosa perdida (Barcelona: Integral, 2006), 426

[12] Henri Charles Puech, En torno a la Gnosis (Madrid, Taurus, 1982), 200, 201

 

El principio de vibración –Cómo aumentar la vibración personal

Contenido

Introducción

Qué es la vibración

El principio de vibración

La sabiduría antigua y las leyes de la dialéctica

Gurdjieff y la noción de vibración

Cómo subir las vibraciones

Consejos prácticos

Referencias

Introducción

El presente documento, es una compilación de información fragmentada obtenida de varias fuentes que se encuentran en la web. Incluye además, información bibliográfica que se ha considerado esencial para la mejor comprensión del tema. Se ha realizado el trabajo de incluir las referencias al final del artículo.

Independientemente que, mucha de la información compilada en este post, no proviene de fuentes directamente gnósticas, nos ha parecido que es totalmente válida y pertinente. Los consejos aquí propuestos, están en total armonía con la práctica de la Cosmovisión Gnóstica y son de valiosa ayuda para quien busca la liberación y despertar espiritual.

En la Era de Acuario, la vibración energética personal, se vuelve más importante que nunca. En un futuro próximo, poco a poco se irá marcando la división de personas en dos grupos: los que se dedican a su interior, a trabajar sobre sí mismos y a realizar un servicio a los demás y aquellos que solo miran y escuchan lo que viene del exterior y no les interesa las transformaciones íntimas. También habrá una división entre las personas, según su tipo de vibración. Los que son de vibración de energía positiva y los que no lo son; los que viven entre las vibraciones inferiores y los que se mantienen entre las vibraciones superiores.

¿Te has estado sintiendo agotado? ¿Irritada? ¿Deprimida? ¿Pesimista? Quizá tu nivel de energía está bajo! Para sentirte mejor física, mental, emocional y espiritualmente; es conveniente que aprendas a elevar tu vibración energética. Elevar tus vibraciones también será una herramienta útil en tu avance, crecimiento y despertar espiritual. Así, si te sientes en paz, atraerás a tu vida situaciones, personas y experiencias que refuercen esa paz. Porque las personas, solo pueden atraer lo que ya son. Los estudios gnósticos y las escuelas de cuarto camino enseñan que “el nivel de ser atrae las influencias”. Esto es como la famosa frase que dice que “todo lo malo viene de golpe”. Lo que en sí sucede porque la persona está en un estado emocional tan bajo, que atrae a su vida aquello que vibra a la misma frecuencia. “Todo lo que vives, es un reflejo de tu realidad interior”.

 

De tal forma que si la mayor parte del tiempo vibras con emociones de amor, paz, alegría o voluntad sobre ti mismo, por decir algunas, tu vibración será alta, pero si la mayor parte del tiempo te mantienes con ira o enojada, con miedo, victimización, quejas o desesperanza; entonces tu vibración será baja. La vibración no es algo estático, la buena noticia es que a través de tu intención deliberada podrás cambiarla a voluntad.

 

Qué es la vibración

Estamos muy habituados a escuchar esta palabra y ya casi forma parte de nuestro vocabulario cotidiano: “fulanito me da buena vibra”, “ese sitio tiene mala vibración”; pero, ¿a qué nos referimos con la palabra vibración? De alguna forma intuimos su significado, pero tenemos dificultades para hacer una definición precisa de la misma. Vibración es la frecuencia que emitimos desde nuestro ser hacia el exterior, en forma de emociones y sentimientos. Todo en este planeta tiene una frecuencia vibratoria. Cada ser humano tiene una vibración y lo que manifiesta en su exterior es un reflejo de la realidad que hay en su interior, sea o no consciente de ella. Esta realidad interior es la que condicionará todo lo que manifestamos en nuestro exterior. Así, todo lo que vives es un reflejo de tu realidad interior.

En una de sus conferencias, El Kalki Avatar, explica que el Ego, el yo pluralizado, provoca vibraciones inferiores en nosotros, vibraciones muy bajas: “Las radiaciones que carga toda persona que tiene el yo son muy semejantes a las del conde Drácula: ¡Siniestras! Cuando yo estoy solo, en meditación, por ejemplo y viene alguien por ahí que tenga el Yo, desde lejos siento sus vibraciones, que son siniestras, son las mismas del conde Drácula: desagradables, siniestras, izquierdas. El Yo nos hace a nosotros verdaderamente inmundos, en el sentido más completo de la palabra”. (Samael Aun Weor, La Gran Obra T I. 297 (2011). México. Editorial Marte

La vibración, es el movimiento interno que tiene cada ser o cuerpo. Ocurre por el movimiento del electrón alrededor del átomo. Todos los cuerpos vibran, desde el corpúsculo y la célula, hasta los astros, galaxias y el mismo Universo. Todo está en vibración constante. La vibración de todo cuerpo puede ser captada y en especial, la vibración humana, la de las plantas y animales a través del aura. El aura, es un campo electromagnético que rodea a cada ser. Está compuesto por numerosas líneas de fuerza. Crece y decrece, emite y recibe ondas como todo lo que existe. Su sustancia es de la naturaleza de la luz, es decir, a la vez es corpuscular y ondulatoria.

¿Por qué la vibración energética es más importante ahora que nunca antes? Este ha sido el gran secreto a lo largo de los siglos: El miedo no sólo drena la energía positiva de las personas, sino que permite que sean controlados por aquellos que lo imponen. Ten en mente que hay solo un puñado de vampiros de energía en la parte superior de la pirámide que mantienen esta ilusión.

Para entender mejor que es la vibración, hay que partir de ejemplos sencillos, tomados de la vida real y luego relacionarla con la noción de onda y del movimiento ondulatorio. Quizá has sentido la potencia de una sierra o el vibrar de un cepillo de dientes eléctrico o has observado la oscilación de un péndulo de reloj. El fenómeno de vibración se relaciona estrechamente con el movimiento ondulatorio. Las ondas sonoras, las ondas de terremotos, las ondas en cuerdas alargadas y las ondas en el agua; son producidas por alguna fuente de vibración. La frecuencia vibratoria también se explica en las diferentes estaciones de radio, cada una con su respectiva y particular frecuencia. La vibración de moléculas y objetos propaga energía y produce un tipo de perturbaciones llamadas ondas. El movimiento ondulatorio, es el movimiento de la Naturaleza. Formas usuales de evidenciar el movimiento ondulatorio, son las olas del mar y las ondas que se producen al lanzar un objeto al agua en reposo a una poza, laguna o lago. Es el movimiento que se produce al tocar las cuerdas de una guitarra. El sonido, la luz y diferentes ondas electromagnéticas; se propagan en forma de ondas.

“A medida que una onda sonora viaja por algún medio, como el aire, las moléculas del medio vibran hacia adelante y hacia atrás; cuando una onda en el agua se desplaza por un estanque, las moléculas de agua vibran hacia arriba y hacia abajo y hacia adelante y hacia atrás. Cuando las ondas viajan a través de un medio, las partículas del medio se mueven en ciclos repetitivos. Por consiguiente, el movimiento de las partículas guarda una gran semejanza con el movimiento periódico de un péndulo o de una masa unida a un resorte en vibración. Hay muchos fenómenos en la naturaleza cuya explicación requiere que comprendamos los conceptos de vibración y ondas. Por ejemplo, aunque muchas grandes estructuras, como rascacielos y puentes, parecen ser rígidas, en realidad vibran, hecho que los arquitectos e ingenieros deben tomar en cuenta en su diseño y construcción”.

La mayor parte de las ondas son periódicas, es decir, se repiten constantemente a la misma velocidad. Esa repetición de vibraciones u oscilaciones, se denomina frecuencia vibratoria. Es posible medir la frecuencia de las ondas, es decir, determinar el número de ciclos, oscilaciones o formas de onda completas que ocurren por segundo. Hay vibraciones bajas y vibraciones altas.

Se nos ha dicho que en la actualidad el ser humano está en un estado de vibración de 35 000 ciclos por segundo que depende de su frecuencia de vibración que sería la velocidad de rotación y amplitud del electrón alrededor del átomo. O sea, a mayor velocidad y amplitud del electrón alrededor del átomo, mayor frecuencia vibratoria y a menor velocidad y amplitud del electrón alrededor del átomo, menor frecuencia vibratoria. Su volumen es variable, así como también lo es su color. La menor frecuencia vibratoria puede representarse con el color negro y la mayor frecuencia vibratoria por el color blanco, que representa la máxima pureza, el estado del espíritu puro. En el espectro visible o luz blanca, las tonalidades que van hacia el rojo son más bajas y las que van hacia el violeta son más altas. Más abajo del espectro visible, se hallan las frecuencias del infra rojo, más arriba de la luz blanca, se encuentra la franja del ultravioleta.

El principio de vibración

El término tan famoso hoy en día “vibración”, ya era conocido por las culturas antiguas y famosas como lo es la egipcia y la griega, de dónde se dio a conocer por medio del gran sabio y maestro “Hermes Trismegisto, el “Tres veces grande Dios Ibis de Thot”. Sus enseñanzas han llegado hasta nuestros días a través del libro: El Kybalión. En dicha obra anónima, se explican ampliamente  los siete principios de verdad del Universo o siete Principios herméticos. El tercer principio, es motivo de especial atención en este artículo. Es el principio de vibración. Este principio hermético, explica que “nada está en reposo, que todo se mueve, vibra y gira. Este principio fue reconocido por algunos de los primitivos filósofos griegos que lo incorporaban en sus sistemas. Pero fue perdido de vista durante siglos por los pensadores fuera de las filas herméticas. Mas en el siglo XIX la ciencia física redescubrió la verdad y los descubrimientos científicos del siglo XX han añadido pruebas adicionales en la corrección y verdad de esta doctrina hermética vieja por siglos” (El Kybalión, Editorial Marte, 83). “Este principio explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, de la fuerza, de la mente y aun del mismo espíritu, las que no son sino el resultado de los varios estados vibratorios. Desde el Todo, que es puro espíritu, hasta la más grosera forma de materia, todo está en vibración” (El Kybalión, Editorial Orión, 18). También nos dice que toda manifestación, emoción, razón, voluntad o deseo, cualquier estado o condición mental, está compuesto por vibraciones. Una porción de las cuales son arrojadas y tienden a afectar a las mentes de otras personas por “inducción”. Todo pensamiento, emoción o estado mental tiene su grado y modo de vibración correspondiente.

La sabiduría antigua y las leyes de la dialéctica

La Gnosis eterna y universal enseña que hay un hilo conductor, un común denominador en todas las antiguas cosmovisiones. Los principios herméticos estudiados en el Kybalión, se encuentran descritos con diferentes nombres o formas en la filosofía clásica, en la cultura hindú, china o en la cosmovisión de los pueblos originarios de América El estudio paralelo de las diversas cosmovisiones, permite dilucidar que existen principios holísticos universales, conocidos plenamente por los sabios de la antigüedad. Todo está interconectado, todo se encuentra en íntima relación, nada está aislado, “la diversidad es la unidad”. La ciencia actual, ha venido a redescubrir múltiples ejemplos de la interacción existente entre los fenómenos. Algunos de esos ejemplos, se observan en la Ecología y la importancia de respetar las relaciones simbióticas entre los seres vivos de determinado ecosistema. También, en la teoría del caos, el efecto mariposa y la Geometría sagrada o Geometría de la Naturaleza.

Entre los principios herméticos destaca el Principio de Correspondencia. El aforismo “Tal como es arriba es abajo” sintetiza dicho principio hermético. Otro principio hermético, es el de Polaridad. Este Principio, establece que todo es dual, todo tiene dos polos, todo tiene su par de opuestos. “Los extremos se tocan”. “Todo palo tiene dos puntas o extremos”. El principio de ritmo establece que todo fenómeno ocurre de acuerdo con la ley del Péndulo o movimiento pendular. Todo se desenvuelve en un movimiento de ida y vuelta de flujo y reflujo, como las olas del mar. El principio de causa y efecto afirma que nada ocurre casualmente y que todos los fenómenos ocurren conforme  a leyes (El Kybalión, Orión).

Principios similares fueron formulados por los filósofos presocráticos en la antigua Grecia. Es así como a Anaximandro se le atribuye admitir “el eterno movimiento de las cosas”. De Anaximandro es el siguiente fragmento: “de allí de donde les viene el nacimiento a los seres, allí encuentran también su destrucción, según la necesidad. Es como si se pagaran mutuas retribuciones y penas por su injusticia, según el orden del tiempo”.

De la filosofía de Heráclito se tienen noticias que esta incluía el principio de la armonía de los contrarios. A este filósofo se le atribuyen frases como: “Uno y lo mismo es lo viviente y lo que muere, lo despierto que lo dormido, lo joven que lo viejo”(Lledo, 11). También herencia del pensamiento de Heráclito es la idea de que todo está en constante cambio y de que no podemos bañarnos dos veces en las mismas aguas de un río. Platón en el Crátilo pone en labios de Sócrates la explicación del “principio que pone las cosas en movimiento, el principio de impulsión”. En dicho diálogo se encuentra la siguiente afirmación: “Heráclito dice que todo pasa, que nada permanece, y comparando las cosas con el curso de un río, dice que no puede entrarse dos veces en un mismo río” (Platón, 263).

Los filósofos alemanes formularon principios similares. Así, Hegel redescubrió los principios de la dialéctica. Algunas leyes de la dialéctica son: la ley de la interacción universal que establece que “nada existe aisladamente. Aislar un hecho, un fenómeno, y mantenerlo luego en ese aislamiento mediante el entendimiento, es privarlo de sentido, de explicación, de contenido” (Lefebvre, 275). Otras leyes de la dialéctica son la ley del movimiento universal y la ley de la unidad de los contradictorios. “Al dejar de aislar los hecho y los fenómenos, el método dialéctico los reintegra en su movimiento: movimiento interno, que proviene de ellos mismos; movimiento externo, que los arrastra en el devenir universal, pues los dos movimientos son inseparables (Lefebvre, 276).

De lo anterior, se puede establecer una conexión entre el Principio de Vibración y la ley dialéctica del Movimiento universal, entre el Principio de Polaridad y la ley dialéctica de Unidad de los contrarios, entre la ley del Péndulo o Principio de Ritmo y la ley dialéctica de los Saltos, de la transformación de cantidad en calidad; entre otras relaciones.

Gurdjieff y la noción de vibración

En “Fragmentos de una enseñanza desconocida”, Gurdjieff, explica a Ouspensky y un grupo de discípulos que todos los cambios en la Naturaleza, se pueden considerar como resultado de vibraciones o de movimientos ondulatorios que parten del centro, es decir, del Absoluto, y van en todas direcciones, entrecruzándose, chocando, fusionándose unos con otros, hasta llegar a todos los confines del Universo. “El mundo está hecho de movimientos ondulatorios o vibraciones y de materia, o de materia en un estado de vibración, de materia vibratoria. La velocidad de las vibraciones está en razón inversa a la densidad de la materia. “En el Absoluto las vibraciones son más rápidas y la materia menos densa. En el mundo inmediatamente consecutivo, las vibraciones son más lentas y la materia más densa; de allí en adelante, la materia es aún más densa, y las vibraciones más lentas”.

Continúa explicando Gurdjieff que “el Universo consiste de vibraciones. Estas vibraciones se efectúan en todas las clases de materia, sea cual fuere su aspecto y su densidad, desde la más sutil hasta la más grosera; provienen de varias fuentes y prosiguen en varias direcciones, cruzándose entre sí, chocando, fortaleciéndose, debilitándose, deteniéndose unas a otras, y así sucesivamente. Según las ideas corrientes en el occidente, las vibraciones son continuas”.

“Esto significa que las vibraciones se toman usualmente como prosiguiendo ininterrumpidamente, ascendiendo o descendiendo, mientras continúa actuando la fuerza del impulso original y mientras vence la resistencia del medio en el cual ellas se desarrollan. Cuando la fuerza del impulso se agota y la resistencia del medio se impone, las vibraciones, naturalmente, decaen y se detienen. Pero hasta que llegue este momento, esto es, hasta el comienzo de su declinación natural, las vibraciones se desarrollan uniforme y gradualmente, y en la ausencia de toda resistencia, pueden aun prolongarse sin término”.

“De modo que una de las proposiciones fundamentales de la física contemporánea es la continuidad de vibraciones — aunque esto nunca ha sido formulado de una manera precisa, porque nunca ha sido objetado. Es verdad, sin embargo, que las teorías más recientes comienzan a discutirla. No obstante, la física contemporánea está aún muy lejos de una noción correcta sobre la naturaleza de las vibraciones o de lo que corresponde a nuestra concepción de vibraciones en el mundo real”.

“A este respecto, el punto de vista del conocimiento antiguo es opuesto al de la ciencia contemporánea, porque en la base de su comprensión de las vibraciones este conocimiento ubica el principio de la discontinuidad”.

 “El principio de la discontinuidad de vibraciones significa que la característica necesaria y bien definida de todas las vibraciones en la Naturaleza, ya sean ascendentes o descendentes, es la de desarrollarse no uniformemente sino con aceleraciones y retardaciones periódicas. Este principio puede ser formulado aún más precisamente si decimos que la fuerza del impulso original en las vibraciones no actúa uniformemente sino, por así decirlo, se torna alternativamente más fuerte y más débil”.

“Las leyes que determinan la retardación de vibraciones o su desviación de la primera dirección eran bien conocidas por la ciencia antigua”.

“Estas leyes estaban debidamente incorporadas en una fórmula o un diagrama que se ha conservado hasta nuestros días. En esta fórmula, el período a cuyo comienzo se doblan las vibraciones, estaba dividido en ocho escalones desiguales, correspondientes al grado de progresión de vibraciones. El octavo escalón es la repetición del primero, con el doble de vibraciones. Este período, es decir la línea de desarrollo de vibraciones, medido a partir de un número dado de vibraciones hasta el momento en que ese número se duplica, se llama octava, es decir, compuesto de ocho partes”.

“El principio de dividir en ocho intervalos desiguales el proceso, durante el cual las vibraciones se doblan, está basado en el estudio de la progresión no uniforme de las vibraciones en toda la octava. Los diversos escalones de la octava muestran la aceleración y la retardación de su desarrollo en diferentes momentos. “Bajo el velo de esta fórmula, la idea de octava se ha transmitido de maestro a discípulo, de una escuela a otra. En tiempos muy remotos una de estas escuelas descubrió la posibilidad de aplicar esta fórmula a la música. Fue así cómo se obtuvo la escala musical de siete tonos que fue conocida desde la más remota antigüedad, después olvidada y reencontrada o «descubierta» de nuevo”.

“La escala de siete tonos es una fórmula de ley cósmica que fue elaborada por antiguas escuelas y aplicada a la música. Sin embargo, si estudiamos las manifestaciones de la ley de octava en otras clases de vibraciones, veremos que las leyes son en todas partes las mismas”.

“La luz, el calor, Lis vibraciones químicas, magnéticas y otras, están sometidas a las mismas leyes que las vibraciones sonoras; por ejemplo: La gama luminosa conocida en la física; en química el sistema periódico de los elementos, que sin duda alguna está estrechamente ligado al principio de octava, aunque esta correspondencia todavía no haya sido plenamente elucidada por la ciencia. “El estudio de la estructura de la escala musical ofrece una base excelente para la comprensión de la ley cósmica de octava”.

La ley de siete o ley de siete principios, explica por qué los antiguos dividieron la semana en siete días, hablaban de siete planetas, siete maravillas o siete sabios. En diferentes pueblos de la antigüedad, el número siete es reconocido como un número sagrado. Ejemplos de la ley de octava, se encuentran en la tabla periódica de los elementos, en la ley periódica, en las siete capas de energía atómica, en las siete unidades fundamentales de la Física, en el espectro de la luz y en muchos fenómenos más.

Cómo subir las vibraciones

Para subir tu actual frecuencia vibratoria a una mayor, puedes seguir diferentes pasos que te sugeriremos más adelante. Es aconsejable que desarrolles o practiques constantemente los aspectos que vamos a proponerte. De esta manera irás subiendo progresivamente tu vibración y, a la par, la vibración de toda la humanidad. Pero solo subirás la propia vibración practicando estos pasos con juicio y con constancia. No se pueden esperar cambios de hoy para mañana. También, como en todo lo que emprendas, habrás de realizarlo con cuidado de no caer en excesos ni fanatismos, practicarlos muy suavemente al principio, de manera progresiva y cuando sientas cambios, investigarlos, y si son positivos ampliarlos.

En todos los pasos que te daremos, será conveniente que vayas adquiriendo el conocimiento adecuado de las leyes de la Naturaleza; en especial, dos leyes fundamentales reconocidas universalmente en las grandes escuelas espirituales. De una de ellas, ya se hizo mención en párrafos precedentes: la ley de Siete principios o ley de octava. La otra es la ley de Tres, asociada al misterio de la santísima Trinidad, entre los cristianos y a las diversas trimurtis adoradas en distintas cosmovisiones. En el antiguo Egipto eran Osiris, Isis y Horus; en la India milenaria la constituyen Brahma, Shiva y Visnú; entre los mayas adquiere diversas formas, como la Itzamná, Ixchel y Kukulcán. En el Popol Wuj, aparecen diferentes manifestaciones de la ley de Tres, como la de las tres deidades que llevan consigo los hombres de maíz en su éxodo mítico en el amanecer del Día Cósmico, desde oriente, desde Tulán, Aztlán o Avalon. Estos dioses son: Tojil, Awilix y Jaqawitz. (Sam Colop, Popol Wuj, 135)

Otra forma de expresión de la ley de Tres, se encuentra en las tres gunas de la Prakriti, que se puede estudiar en el Bhagavad Gita hindú.  Este es el conocimiento de las leyes que rigen la vida y, desde luego, es el conocimiento de uno mismo –pues uno mismo es vida y forma parte de la vida. Respetar las leyes de la Naturaleza significa siempre trabajar por producir y mantener una higiene escrupulosa en todos los niveles del ser, a nivel físico, mental y espiritual. Nunca está de más que, además de investigar, recopilar y estudiar la información, consultes a personas que puedan saber más que tú sobre los temas que te ocupan.

Antes de ver algunos consejos sobre cómo elevar tu vibración energética, es importante que tengas en cuenta que tu vibración va cambiando al igual que lo hace la temperatura o la presión del cuerpo. Lo importante es que seas consciente, cada vez más frecuentemente de cuál es tu vibración, porque el primer paso para elevar tu frecuencia vibratoria es que seas consciente de ella.

Para elevar el nivel de vibración tendrás que ser, en la vida cotidiana, consciente. Tendrás que aprender a actuar adecuadamente. Podrás empezar por entender la importancia de aprender a vivir en el eterno presente, aquí y ahora, a desarrollar la fuerza de atención, sin juzgar; vivir en un estado de conciencia de ti, profunda y plena, practicar la oración consciente o vocalización de mantras, realizar ejercicios de meditación y actuar apropiadamente. Esto significa que pienses y sientas apropiadamente sobre los hechos y situaciones que vives diariamente. Actuar con ecuanimidad, sin dejarte llevar por la fantasía o por las emociones negativas. Hay muchas maneras libres y sencillas para que eleves tus propias vibraciones energéticas. Aquí te damos

Consejos prácticos

  • Aprende a volver a la Naturaleza. En principio sal a la Naturaleza, haz paseos a la montaña, a los ríos, arroyos, al mar o bien camina por entornos naturales cercanos a tu hogar o cuida un jardín o macetas con flores. Poco a poco aprende a conectarte con la Naturaleza y a sentirte uno con tu entorno natural y a pasar más tiempos en ambientes naturales.
  • Purifica tu entorno. Si quieres subir la energía y elevar las vibraciones, elige muy bien con quién interactúas y qué lugares frecuentas. Si no puedes evitar estar alrededor de personas o lugares con energías nocivas, entonces asegúrate de protegerte física y psíquicamente con técnicas de visualización, oración y conjuración. Puedes optar también por baños o limpiezas con plantas aromáticas, ambientar tu hogar con perfumes o aprender a realizar limpieza de las larvas del mundo astral que puedas atraer al visitar lugares de vibraciones muy bajas. Paracelso, Charles Waldemar y Franz Harttmann, entre otros, han realizado estudios profundos acerca de las diferentes larvas del cuerpo astral asociadas al sexo inferior con fornicación. Íncubos y súcubos son algunos ejemplos de ese tipo de entes perjudiciales.
  • En tu hogar, oficina y automóvil. Puedes hacer oraciones, ceremonias o rituales de protección regularmente. Puedes usar cristales de sanación y purificación para mantener el flujo de energía limpio y vivo, como cuarzos u otros cristales. Haz algo que te dé un retorno positivo de energía.
  • Aléjate de la negatividad. Descontamina tu vida de fuentes de energía negativa. Para elevar tus vibraciones, Despídete del chisme, la crítica, la violencia, las quejas y el pesimismo.
  • Haz lo que de verdad te gusta. Puedes llevar la mejor alimentación del mundo y practicar todas los ejercicios espirituales, pero cuando no te guste lo que haces, difícilmente te podrás sentir bien contigo mismo y elevar tu vibración. Si por el motivo que sea, no es el momento de cambiar las cosas, libérate de toda resistencia y acéptalo. Y, por pequeños que sean los pasos, empieza a construirte la vida que de verdad quieres.
  • Observa los juegos de los niños. Trata de recordar la fascinación de experimentar las cosas por primera vez o la inocencia de la infancia.
  • Coherencia. Coherencia emocional es dirigir tus pensamientos, palabras, emociones y acciones en una misma dirección. Si sientes una cosa y haces otra bien distinta estás creando desconexión con tu ser interior o principal fuerte de energía. Si quieres tener más energía y vibrar más alto no puedes olvidar la ley de la coherencia interna. A veces esto puede ser complicado porque muchas veces nos hacemos pequeñas traiciones por el que dirán, por agradar a los demás, por pena, por culpa, por lastima y otro tipo de emociones castrantes.
  • Busca la compañía de personas que te hagan sentir de buen humor y reír. La risa es una energía vibratoria muy elevada, incluso si nos estamos riendo de nosotros mismos.
  • Habitúate a expresar felicidad. Haz algo que te haga realmente feliz. La felicidad y la alegría te harán vibrar a una frecuencia mucho más alta que cualquier otra emoción. Cuando estás en un estado de felicidad, no puedes estar en un estado de depresión, ira o frustración. Si caes en depresión, practica el recuerdo de sí y a no identificarte con las emociones negativas, así como aprende a no expresarlas. Encuentra algo que te haga feliz, aunque solo sea por unos minutos al día, y haz eso. Juega con un niño, toma un baño, baila tu canción favorita, besa a tu pareja como lo hiciste la primera vez que empezaste a salir, etc. “Cultivad siempre la dulzura, la paciencia y el amor. Educad a vuestros hijos con sabiduría y amor. Cultivad en vuestras casas la alegría, la dulzura y el amor. Sabed que la neurastenia daña las flores de loto del alma. Enseñad a vuestros hijos con el ejemplo. Sed siempre alegres y felices”.(Samael Aun Weor, El libro Amarillo, 31)
  • Juega con tus mascotas. Las mascotas dan la lección de amor incondicional que siempre levanta nuestras vibraciones.
  • Siéntete agradecida y escríbelo. Expresa gratitud. De lo que aquí se trata es de que sientas el agradecimiento en tu interior. Sentirse agradecido es una de las mejores maneras de elevar nuestra vibración de manera inmediata. Refresca tu espíritu y eleva tus vibraciones practicando el hábito de la gratitud. Expresa gratitud – se agradecido por la belleza que te rodea, incluso si se trata de un pequeño árbol en el medio de una gran ciudad. Se agradecida por la comida que vas a comer y todo lo demás que ha tenido la suerte de entrar en tu vida, incluyendo algunas de las cosas negativas que terminaron siendo maravillosas lecciones de vida que expandieron tu crecimiento espiritual.
  • Recupera o fortalece la capacidad de asombro. Observa a los niños, su espontaneidad, su disfrute por aprender, por encontrarse con lo nuevo. La Esencia maravillosa, ha quedado relegada en los adultos a causa del Ego y la personalidad. El desarrollo de la Esencia se logra asombrándote, abriéndote a lo nuevo, siendo espontanea  y en contacto con lo natural, con la Naturaleza.
  • MuéveteEl movimiento físico es esencial para aumentar tus niveles de energía. La energía es vibración al igual que el movimiento. El ejercicio y la danza, por ejemplo, ayudan a mantener el flujo de energía que nutre tus chacras y centros energéticos. Aunque suene ilógico moverse más cuando estamos agotados, los resultados son asombrosos. Haz el esfuerzo de moverte lo más que puedes, sobre todo si tu trabajo involucra un estilo de vida sedentario (como sentarte en un escritorio todo el día). Entre más te muevas durante el día, más energía tendrás y de mejor ánimo te sentirás.
  • Disfruta del arte. Ya sea danza, teatro, pintura o cualquier otra expresión artística propia o ajena, el arte tiene un efecto sanador en tu Esencia y en tu mente.
  • Toma un momento para bailar o cantar, por ejemplo, y obsérvate. Nota cómo con la práctica del arte se elevan tus vibraciones. Escucha música que te inspire. Observa el tipo de música que prefieres y busca un tipo de música superior. No es lo mismo la música metálica, que la música de Mozart o de Bach. Toma en cuenta que hasta los enfermos de Alzheimer reaccionan a la música y recuerdan cosas olvidadas gracias a ella. La música es vibración pura y la podemos usar a nuestro favor para elevar nuestra vibración. Si estás mal y te pones música triste, te sentirás peor y bajarás todavía más tu vibración. En cambio, si escuchas música que te eleve, verás que tu malestar pasa más rápido. Escuchar música que nos inspire es una de las mejores maneras de elevar la vibración.
  • Selecciona la música que escuchas. Los estudios sobre la cimática, evidencian cómo el sonido (que es vibración) afecta la vibración. La cimática, es el estudio de la forma visible del sonido y la vibración. Ya en el siglo dieciocho, Ernst Chladni, el padre de la ciencia de la Acústica, demostró que el sonido afecta la materia. El científico japonés, Masaru Emoto, mostró los potentes efectos del sonido, fotografiando cristales de agua. En sus notables experimentos, él tocó música clásica y canciones folclóricas de Japón y de otros países a través de portavoces puestos al lado de las muestras de agua. Él luego congeló el agua para hacer cristales y comparó la cristalina estructura de diferentes muestras. Con cada pieza musical, la muestra de agua formó diferentes cristales, hermosamente geométricos. Cuando tocó música metálica pesada, la estructura hexagonal básica del cristal de agua se quebró en pedazos. En otro experimento, Emoto y trescientos otros se congregaron en las orillas de un lago fuertemente contaminado en Japón, y habló en voz alta una afirmación de paz y gratitud. Los cristales del agua cambiaron de una nublada y torcida imagen antes de la oración, a lindos cristales geométricos, después de la oración.
  • Si estás habituada a la música que provoca vibraciones inferiores, será difícil que de la noche a la mañana aceptes música de los grandes compositores, como Beethoven o Vivaldi. La Naturaleza no da saltos. Si una persona que gusta del perreo o el reggaeton, “soporte” música de Brahms o Mozart. En este caso, habrá de subir gradualmente a merengue, salsa, baladas, jazz u otro género de música instrumental.
  • Reduce el estrés y vive más despacio. Vivir deprisa solo lleva a sentirnos mal y, por ende, baja nuestra vibración. En muchas ocasiones, no es tanto lo que sucede, sino los pensamientos que tenemos sobre lo que sucede.
  • La filosofía slow life defiende vivir más despacio para vivir mejor. Desde un baño con sales marinas, a detenernos a tomar un té y saborearlo, tomando conciencia de nuestros pensamientos, es suficiente para empezar. Anthony de Mello decía: “si bebes una taza de café en un minuto, aprende a beberla en dos”. Disfruta más del tiempo para hacer tus actividades favoritas y prolóngalas un poco más. Ejercítate con las comidas o al tomar la ducha. Vivir despacio da mejor calidad de vida y eleva nuestras vibraciones. Vive más despacio para vivir mejor. Michael Ende, en su obra: “Momo”, da una maravillosa muestra de los peligros adormecedores de la conciencia ocultos tras la cultura rápída.
  •  Cambia tus hábitos al ver televisión y reduce el tiempo que dedicas al televisor y selecciona los programas de tv. No es lo mismo ver una película de terror, que un documental dedicado a la belleza del mundo natural. Poco a poco abandona el hábito de ver televisión. Empieza por observar el tipo de programas de televisión que prefieres y poco a poco aprende a moverte a programas de mejor calidad y contenido. Por ejemplo, ¿te gustan las películas de terror, de violencia o pornográficas? ¿Te gustan las comedias donde prevalece el insulto, la burla y la humillación? Intenta con el drama,  las películas de aventuras, de exploración, descubrimiento y de vidas de personas ejemplares o de aquellas que encontraron el propósito de su vida.
  • Ahora, más que nunca, hay que tender a evitar ver la televisión, ya que es uno de los mayores controladores de la mente. Los televisores, son máquinas de propagación de energía negativa en este planeta. La publicidad televisiva está completamente basada en la insostenibilidad de la necesidad de tener el último dispositivo mientras promueve la obsolescencia controlada (de cómo las cosas se descompondrán más rápido que nunca antes, creando la necesidad de comprar la “nueva” versión de la misma cosa). Recuerda que la “programación” de la televisión persigue la programación de nuestras mentes. Los programas de ‘Reality TV’ están tan lejos de la realidad que la gente cree que es más real que la ficción, cuando en realidad, la mayor parte se realizó para obtener el factor de choque tuyo, que es una vibración negativa de energía. Cada noticiero está diseñado para drenar tu energía. ¿Alguna vez te sentiste bien después de ver las noticias en la televisión? ¿Has notado cómo los locutores hablan en un tono de urgencia, como si cada palabra fuese crucial para su existencia? Esto no es una coincidencia, ya que son entrenados para hablar de esta manera.
  • Desenchúfate de las malas noticias. Donde está tu atención, está su energía. Donde están tus ojos, están tus ojos que miran. Si prestas atención a noticias de crisis, terremotos, suicidios o malestar en general, estarás vibrando con esas emociones sin apenas ser consciente de ello. Tú decides lo que quieres observar. Eso no significa que estés negando la realidad de muchos sino que en tus manos está la decisión de elegir el foco de la realidad en el que deliberadamente te quieres centrar, tu vibración depende de ello.
  • Cuida tu palabra y expresa palabras optimistas. Hoy, se sabe que las células de un ser vivo, incluido el ser humano, responden al sonido. Un grupo de personas animando y expresando palabras de amor hacia alguien, fortalecen su cuerpo y su Esencia. En forma similar, mediante palabras agresivas y de odio, expresadas por una multitud, se puede doblar la voluntad de cualquier persona. Esta es una de las razones por las cuales los monjes cantan mantras o están en constante oración.
  • Pronuncia y practica con persuasión y emoción positiva la vocalización de mantras, oraciones de repetición y palabras de afirmación. Antiguos sistemas que se han redescubierto en la actualidad enseñan la práctica constante de las palabras de afirmación, (palabras clave, palabras de poder, palabras mágicas, koanes o mantras) como el Ho’ponopono. La práctica de palabras simples que se les enseñan a los niños desde pequeños, palabras como: lo siento, perdóname, te amo, gracias; son poderosas. En la Psicología Gnóstica se enseñan despertadores de la conciencia como el siguiente: “Él es Él, yo soy Él, Él está en mí”; repetidos muchas veces en un mismo día, suben a quien los practica del estado de conciencia relativa al tercer estado de conciencia o conciencia de sí. Samael Aun Weor, recomienda adquirir el hábito de no hablar de sí mismo, de no estarse nombrando a sí mismo. A cambio, recomienda aprender a decir “nosotros”. Explica también que dicho término tiene más fuerza cósmica. Propone además, la siguiente frase de afirmación: “Todas las mañanas, antes de levantarse, diga con fuerza y energía: «”Nosotros somos fuertes. Nosotros somos ricos. Nosotros estamos llenos de suerte y armonía. OM, OM, OM”. Rece esta sencilla plegaria y verá que tendrá éxito en todo. Ponga gran devoción en esta plegaria. Ponga fe» (Introducción a la Gnosis, 19).
  • Respiración. Respirar es un paso previo para hacer una meditación profunda. Sin embargo, en situaciones más extremas en la que no tenemos tiempo para sentarnos a meditar, una simple respiración con conciencia puede hacer que actuemos con más calma y lucidez ante una situación conflictiva. En medio de una pelea, en una crisis o cuando lo vemos todo negro, respirar puede ser la única herramienta que esté a nuestro alcance. Su potencia reside en que hace de puente entre cuerpo y espíritu. De ella depende la conexión y equilibrio entre nuestro mundo tangible e intangible. Respirando nuestras emociones y pensamientos se aquietan, se calman y se centran. Con el tiempo puedes aprender ejercicios respiratorios o pranayamas que te ayuden en la práctica de la meditación. También para el sabio uso de tu energía creadora.
  • Practica una alimentación sana y equilibrada. Estudia la Trofología o ciencia de la alimentación sana. Esfuérzate en masticar adecuadamente los alimentos; en especial, las féculas refinadas. Da preferencia a los alimentos orgánicos y expresa gratitud antes de comer. La comida orgánica tiene más nutrientes que los transgénicos, por lo que no solo va a aumentar tu energía física, sino que también aumentará tus vibraciones espirituales, sobre todo si la bendices o expresas gratitud antes de comer tus alimentos. Una de las maneras más efectivas y rápidas de subir tu energía es cambiando tu dieta. Elimina toda comida procesada o lo más que puedas. En especial, abandona cuanto antes el consumo de azúcares y carbohidratos refinados, en especial, el trigo de hoy y las harinas. Disminuye el consumo de carnes y aumenta el consumo de comidas frescas, como vegetales y frutas. Siempre que puedas prefiere comer vegetales crudos, ya sea en jugos, licuados o ensaladas. Acostúmbrate a consumir frutos de estación y de la región o país donde vives. Si no puedes o por el momento no quieres cambiar tu dieta radicalmente, simplemente consume menos alimentos procesados y más alimentos frescos. Puedes también hacer un proceso de desintoxicación, comiendo solo comidas naturales crudas por unos cuantos días. No es necesario que comas menos, solo que cambies el tipo de alimentos: por ejemplo de comida procesada o empacada a comida natural. Notarás rápidamente el cambio en tu cuerpo y en tu estado mental y emocional. Bastarán unos cuantos días de comer mejor para que tu cuerpo te lo agradezca con una agradable sensación de bienestar.
  • Practica la ciencia del ayuno. El ayuno es un acto de la pérdida de la necesidad de comida que se realiza voluntariamente y la abstención de probar alimentos por un determinado lapso de tiempo, especialmente de alimentos sólidos. Permite que el organismo descanse de la función de digestión y actúe en las funciones de eliminación y desintoxicación activando las capacidades de regeneración y renovación de todo el organismo. Es el método de purificación más natural y efectivo que se conoce. Los animales lo realizan cuando se sienten enfermos. Se abstienen de comer hasta que se mejoren y la fuerza vital de la Naturaleza les devuelve la salud. Al ayunar le permitirás a la Naturaleza actuar en tu cuerpo físico y en los cuerpos espirituales. La Naturaleza se encargará de restablecer la armonía y el equilibrio orgánico de tu cuerpo. Si de manera sincera buscas el despertar de la conciencia, te sugerimos que asocies ayuno y espiritualidad.
  • El poder de la oración. Orar es hacer una petición a una fuerza superior desde el corazón. Esta fuerza superior varía según las creencias de cada uno. A quien pidamos no importa, lo que sí importa es pedir milagros de bien para ti, como para los demás. Pedir con fe y amor a los demás y al mundo, sin apegarte a los resultados. Cuando te comunicas con una fuerza superior también te estas comunicando contigo mismo. Orar es una forma de escucharte, ordenarte y comprometerte con una vibración de esperanza, sabiendo que lo mejor para ti o los demás llegará. Pide a Dios, a tu dios Padre-Madre, a tus guías espirituales y ángeles de la guarda, pide ayuda y dirección – tus guías espirituales y ángeles de la guarda están esperando ansiosamente la llamada de ayuda, así que pide orientación, asistencia, protección y dirección cada día.
  • Busca y encuentra a la diosa que hay dentro de ti. Redescubre el culto a Dios madre, el eterno femenino y aprende a invocar y a orarle a tu madre bendita. Ella es María, Maya, Isis. La diosa madre es Kundalini, quien mora en los electrones y se encuentra dormida en la base de la columna vertebral, esperando al flautista que con amor y castidad la despierte y la levante. Ella es nuestro refugio y sostén. Ella es la luz de los cielos, es fuente de vida y alegría, es la serpiente energética que al subir por el canal medular, da la sabiduría al iniciado. En el macrocosmos, Devi Kundalini es la madre Naturaleza. En el microcosmos, la divina madre es esposa, es madre y es abuela. En el Cristianismo, ella es María Magdalena, María la Virgen y santa Ana. En el Popol Wuj, ella es Ixbalanqué, Ixquic e Ixmucané.
  • Detecta tus creencias limitantes. Si por más que intentas manifestar algo no hay manera, entonces necesitas mirar en tu interior. ¿Qué creencias limitantes hay en ti? Un buen sitio donde empezar a mirar es en las dinámicas de tu familia respecto aquello que quiere manifestar. Si es el dinero, ¿qué se decía de la gente rica en casa? ¿qué frases repetían a menudo tus padres? ¿qué sientes respecto al dinero?
  • Enfréntate a tus miedos y míralos como una oportunidad para crecer espiritualmente – el temor a cualquier cosa siempre provoca una emoción negativa. Hay razones por las que estos temores siguen llegando a nuestras vidas. Explora en tu interior hasta encontrar los diferentes miedos de tu vida. Encuentra si tienes miedo a la soledad, a lo nuevo y desconocido, a la escasez y la pobreza, a la enfermedad, a la vejez, a la muerte. Una vez que te enfrentes a tus miedos, estos se irán debilitando y a medida que los comprendas, con el auxilio de lo divinal, desaparecerán. El miedo es la gran barrera espiritual que hay que superar en el trabajo interior.
  • Libera del fondo de tu ser tus valores positivos e innatos. Practícalos y desarróllalos. Que se conviertan en tu estandarte, tu distinción, tu característica. Valores como la solidaridad, la generosidad, la compasión, la paz, la voluntad. Nútrete con los cinco surtidores vivientes: luz, amor, vida, libertad y triunfo.
  • Perdónate a ti mismo y a otros – ninguno de nosotros es perfecto y hay aquellos que, o bien nos han herido, o los hemos herido nosotros. Perdónalos, pero también recuerda perdonarte a ti misma. Aprende a ser generoso y a tener compasión. El perdón te liberará y ayudará a concentrarte en crear, en vez de destruir, lo cual te permitirá subir la energía y las vibraciones inmediatamente. Compartir con otros también es sanador y te permite pagar karma, lo que a su vez también aumentará tu energía. Desarrolla la compasión hacia ti y hacia los demás. Esta actitud te mantendrá emocionalmente conectada con el todo y te ayudará a avanzar espiritualmente.
  • Conócete. Es importante aprender a reconocer las reacciones que nuestra mente y cuerpo tienen a nuestro entorno. Hay que estudiar las cinco funciones psicofisiológicas: el intelecto o pensamiento, la emoción, los sentimientos y deseos; la motricidad y las propias acciones, el instinto y la sexualidad. Estudia las manifestaciones de tu propio Ego, de tu Esencia y de tu personalidad.
  • Aprende a cumplir el deber cósmico. Hazte consciente de tus pensamientos, sentimientos y actos. Muchas veces lo que pensamos y hacemos o los lugares que frecuentamos, bajan nuestros niveles de energía. Nota cómo cuando tienes ciertos patrones de pensamientos (como cuando te encuentras pesimista), o cuando comes ciertos alimentos, tu estado de ánimo empeora, la fatiga aumenta y los problemas aparecen.
  • Practica el mindfulness o atención plena. El mindfulness es una de las técnicas que más ayuda te puede brindar en tu camino. Es tomar conciencia del momento presente, de valorar y sentir la divina presencia. Puede parecer muy simple, pero a la hora de la verdad no lo es, estamos acostumbrados a tener pensamientos que van y vienen todo el día del pasado al futuro y rara vez estamos en el presente. El mindfulness es el camino a la paz interior.La atención plena se sitúa en el corazón de la meditación budista, pero su esencia es universal y tiene un profundo beneficio práctico para todo el mundo. Con frecuencia, nuestra mente no es consciente de las múltiples posibilidades que encierra el momento presente y de su belleza única, ya que nuestra naturaleza alberga una tendencia al automatismo que nos aleja del contacto con el único tiempo que tenemos para vivir, crecer, sentir, amar, aprender y darle forma a las cosas.
  •  Purifica tu mente. No le des cabida a la preocupación ni al pesimismo. Mantente alerta sobre tus pensamientos y compensa y corrige patrones negativos con técnicas como la programación neurolingüística o la meditación transcendental. Igualmente, practica meditación y visualización regularmente para mantenerte enfocada y positiva. Utiliza afirmaciones para modificar patrones de pensamiento negativos. La meditación sube rápido tu vibra porque al reducir tu actividad mental se crea un espacio donde poder escucharte, vaciarte y sintonizarte. La meditación hace que conectes rápidamente con una vibración de expansión, tranquilidad, paz y te devuelve al equilibrio.
  • Medita. Las técnicas de meditación, yoga, reiki, runas; elevan tu vibración porque facilitan el proceso para que puedas conectarte con tu interior. Muchas de las personas que dicen que no tienen tiempo para meditar si hacen tiempo para ver la televisión o para estar hurgando en smartphone. Desde meditaciones guiadas, ya sea de meditación en movimiento, como el tai chi o las recomendadas por Osho, a meditaciones con el cuerpo inmóvil en posturas como las de la yoga o el Budismo, pasando por el reiki. Todas ellas te hacen conectar con quien eres y liberarte de viejas creencias que ya no te ayudan a crecer. Prueba con diferentes técnicas, ya sea en soledad o en grupo y descubre lo que mejor funciona para ti. Si te conectas con tu interior, encontrarás la luz. Cuando meditas, dejas de pensar, incluyendo la limitación y pensamientos negativos. Esto permite que tu vibración vaya en aumento. Mientras que tu vibración no se restablece de forma permanente dando lugar a la nueva vibración más alta alcanzada en los estados de meditación. Tampoco puede volver completamente a donde estaba cuando comenzaste. Inicia con cinco a diez minutos y poco a poco incrementa tus tiempos de meditación. Pronto verás que tan solo con veinte minutos al día poco a poco va a cambiar tu punto de vibración a una frecuencia más y más alta. No digamos con ejercicios de una hora o más. 
  • Lleva a la práctica una escrupulosa higiene del propio cuerpo físico. Este punto incluye a todas las prácticas que tienen como objetivo la limpieza del cuerpo físico, tanto en su interior como en su exterior.
  • Maneja apropiadamente la energía sexual, valora, revalora y transvalora el poder espiritual de tu ens seminis o energía creadora. Aprende a no fornicar. Realiza ejercicios respiratorios o pranayamas, combinado con la imaginación y mantras sagrados para absorber tu energía creadora y practica la sexualidad sagrada (tantra alquimia sexual magia sexual o arcano AZF) sin fornicación. Desarrolla la ternura y el amor.

 

Referencias

Henri Lefebvre. Lógica formal Lógica dialéctica. (1977). México. Siglo XXI editores.

Lledó, Emilio y otros. Historia de la Filosofía 2. España. Santillana.

Luis Enrique Sam Colo. Popol Wuj. (2012). Guatemala. F&G editores

Ouspensky, Pedro Demianovich. Tr. Dorothea Dooling y colaboradores. Fragmentos de una enseñanza desconocida. (1975). Buenos Aires. Hachette.

Platón. Diálogos. (1976). México. Ed. Porrua.

Samael Aun Weor, El libro amarillo. (2009). México. Editorial RenaSer

Samael Aun Weor. Introducción a la Gnosis. (2015). México. Editorial RenaSer.

Samael Aun Weor. La Gran Obra T I. (211). México. Editorial Marte

Serway, Raymondo A. Tr Gabriel Nagore Cázares. Física (T I). (1997). México. McGraw-Hill.

Wilson, Jerry D. Tr. María del Consuelo Hidalgo y Oscar Alfredo Palmas. (1994). Física. México. Prentice Hall Hispanoamerica, S.A.

Tres iniciados. El Kybalión. (1973). México. Editorial Orión.

Tres iniciados. El Kybalión. (2002). México. Editorial Marte.

http://www.actosdeamor.com/nuevepasos.htm

http://www.proyectopv.org/1-verdad/pasosparaelev.htm

http://www.sandrasanmarti.com/como-elevar-tu-vibracion/

http://www.bibliotecapleyades.net/ascension/esp_ascension_83.htm

http://nuevaera.about.com/od/rituales/a/Como-Subir-La-Energia.htm

http://nuevaera.about.com/od/rituales/fl/Como-elevar-su-vibracion-energetica.htm

http://www.psicologiayconsciencia.com/siete-pasos-para-subir-tu-vibracion/

http://www.deliberatereceiving.com/como-elevar-su-vibracion.html#axzz43qLXQ2qt

http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_cymatics08.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Hegel

 

Las tres gunas de la Prakriti

Contenido

Introducción

La Prakriti y las tres gunas

Qué son las gunas

Las gunas en el ser humano y la búsqueda del equilibrio

Tres clases de fe

Tres clases de sabiduría

La sabiduría del Atman Vidya y el sacrificio

Las tres clases de placer

Los alimentos y las tres gunas

La acción y el desapego

Introducción

El Bhagavad Gita (Guita o Gitá en algunas versiones, el canto de Bhagavan  o simplemente canto del Señor),es uno de los libros sagrados más reconocidos en el campo espiritual. Es considerado como un clásico de la religión universal. Forma parte de la gran epopeya hindú: El Mahabarata. El Gita, como también se le denomina, relata un largo diálogo entre Krisna y su discípulo Arjuna (Áryuna o Arjona en algunas versiones). Krisna es la encarnación de Visnú, el dios Hijo, el segundo Logos en la cosmovisión hindú.

Arjuna es un príncipe pandava que al iniciar el diálogo con Krisna tiene dudas si se lanza a la batalla contra otro clan tribal, los kurus, al que pertenecen muchos familiares y amigos suyos. Es claro que la lectura completa de este bello diálogo, implica la comprensión del simbolismo oculto tras el llamado al combate contra “los seres queridos” que no están fuera de cada quién, sino dentro de uno mismo. La Antropología Gnóstica, enseña que esos seres queridos, son equivalentes a “los infieles” del Islam, a los “diablos rojos de Seth” en la tradición egipcia, como también al Goliat bíblico y su ejército de filisteos, al que vence David el, aún, pastor de ovejas con una piedra tal como se narra en el primer libro de Samuel. Son equivalentes también a los nobles príncipes de Ítaca que sitiaron el palacio de Ulises pretendiendo a Penelope en, el clásico de la literatura épica, La Odisea. El clan de los kurus, lo mismo que todos los “infieles”, se encuentran en el interior de la psiquis humana. Constituyen la viva personificación del Ego, del yo de la Psicología Gnóstica, del mí mismo, de los defectos de carácter de cada criatura humana, los elementos indeseables de conducta.

El Kalki Avatar, en la lección de virgo de su obra: Tratado esotérico de Astrología Hermética hace un estudio de las tres gunas de la Prakriti y explica lo siguiente: “Todo Cosmos nace de la Prakriti y se disuelve en la Prakriti. Todo mundo es una bola de fuego que se enciende y se apaga entre el seno de la Prakriti. Todo nace de la Prakriti, todo vuelve a la Prakriti. Ella es la gran Madre”.

En la cosmovisión gnóstica, la Prakriti es la Madre Naturaleza, es dios madre manifestada en la Naturaleza. Así lo explica Julio Pardilla, en su versión del Bhagavad Gita. La Prakriti es la Naturaleza. Pardilla explica también que: “Si bien Prakriti es simple, su manifestación se lleva a cabo mediante tres poderes, cualidades o elementos, llamados gunas. En prakriti esos aspectos o cualidades se hallan en perfecto equilibrio, formando una misma cosa. Si uno de los gunas predomina más que los otros dos (que es lo normal), da lugar al mundo diverso de las inclinaciones naturales de las diferentes criaturas, tal y como es percibida por nuestros sentidos”.

Pardilla, además, explica que: “Los gunas o elementos constitutivos de la materia, son tres: Sattva, (estado ideal, perfección, claridad, quietud), Rajas (actividad creativa), y Tamas (oscuridad, inercia abúlica, ceguera espiritual). Sattva es la armonía, Rajas es la actividad, la pasión, la fuerza que nos ayuda en la lucha por la vida, y Tamas es el caos, lo inerte, lo obtuso”.

El estudio de las tres gunas facilita también la comprensión de un antiguo sistema de clasificación derivado de las cualidades de cada guna. De esta manera, se reconocen tres tipos de personas, tres tipos de sacrificio, tres tipos de comida, entre otros.

La Prakriti y las tres gunas

Samael Aun Weor, en la lección de virgo de la obra ya mencionada, cita los siguientes versos del Bhagavad Gita[1]: “La gran Prakriti es Mi matriz, allí coloco el germen y de ella, ¡oh Bharata!, nacen todos los seres”. ¡Oh Kountreya!, la Prakriti es la verdadera matriz de cualquier cosa que nace de distintas matrices, y Yo soy el germinador paterno”.

“Sattva, rayas y tamas, estos tres gunas (aspectos o cualidades), nacidos de la Prakriti, ¡Oh tú de poderosos brazos!, atan fuertemente el cuerpo al ser encarnado. De ellos, el sattva que es puro, luminoso (ayuda al conocimiento) y bueno, ata al ser encarnado, ¡oh impecable!, mediante el apego a la felicidad y al conocimiento. “¡Oh Kountreya!, sabe que rayas es de naturaleza pasional y es la fuente del deseo y del apego; esta guna ata fuertemente al ser encarnado a la acción. ¡Oh Bharata!, sabe que tamas nace de la ignorancia y alucina a todos los seres; él ata al ser encarnado mediante la inadvertencia, la pereza y el sueño”. (conciencia dormida, sueño de la conciencia).

Krisna, en el Gita, continúa con su explicación de las cualidades de las gunas: “¡Oh Bharata, sattva lo ata a uno a la felicidad; rayas a la acción; mientras que tamas, cubriendo el conocimiento, lo ata a la falta de comprensión. ¡Oh, Bharata!, sattva predomina, a veces, sobre rayas y tamas; otras veces rayas predomina sobre tamas y sattva; y también, tamas se destaca cuando domina a sattva y rayas. Cuando el conocimiento brilla a través de los sentidos, se debe considerar que predomina sattva. Cuando prevalecen la codicia, la actividad, el concepto de nuevas empresas, la intranquilidad y el deseo, entonces, ¡Oh Bharata!, predomina rayas. Y cuando predomina el tamas, ¡oh Kountreya!, prevalece la oscuridad mental, la inercia, la inadvertencia y la alucinación”.

Qué son las gunas

Además de Julio Pardilla, otros autores explican qué son y qué características tienen las o los gunas. Annie Besant, en su versión del Bhagavad Gita, explica que las gunas son tres cualidades que componen el Universo. También las denomina: “cualidades dimanantes de la Naturaleza”. Explica que se hallan presentes en todas las criaturas en diversas proporciones, incluso hacen referencia a tres naturalezas distintas de las personas. Ellas son: sattwa (armonía), rajas (actividad) y tamas (inercia). Según Besant, las gunas afines establecen relaciones entre sí. De esta manera las gunas de los sentidos, se ponen en contacto con las gunas de los objetos.

Para Sathia Sai Baba, en su correspondiente versión del Gita, las gunas son atributos, ya sea de la materia o de los seres humanos. También, las identifica, como las tres cualidades, condiciones o comportamiento de la Naturaleza o cualidades o atributos de la materia. También, como características humanas, tipos de conducta, cualidades y atributos.

Para Baba, las tres gunas se caracterizan así: rajas: actividad, dinamismo, inquietud; satva: pureza, equilibrio, bondad, nobleza, sabiduría, apacibilidad; tamas: ignorancia, inercia, torpeza, oscuridad. De las cualidades (gunas), la de la virtud (satvaguna) es pura y refulgente; la de la ignorancia (tamoguna) es oscura; por eso se distinguen con los colores opuestos de blanco y negro. El cuerpo físico, constituye el vehículo de las gunas en el ser humano. Así, por ejemplo, el cuerpo está asociado con los gunas o atributos tamas, rajas y satva; así, el individuo, en contacto con aquel, se identifica con el cuerpo e imagina que está experimentando pesar y alegría, que son las consecuencias de los gunas.

En la versión del Gita, transcrita por Baba se lee además: “Si los tres gunas, satva, rajas y tamas, están parejamente equilibrados, entonces no habrá cambio en él. Mas esto nunca sucede; siempre están fuera de equilibrio. Cuando uno es el dominante y los otros quedan latentes, entonces la Naturaleza obliga al individuo a asumir muchos aspectos. Los gunas representan los tres aspectos de la naturaleza humana. El rajas es el apego que genera deseos y crea el anhelo de disfrutar el mundo de los objetos materiales que es `visto’; fomenta el deseo por el placer físico y el celestial. El tamas no puede captar la realidad, de ahí que fácilmente malinterprete y tome lo falso por verdadero. Conduce a las personas a la negligencia y al error; ata en vez de liberar. El satva controla la causa del pesar y la tristeza; estimula a la gente a seguir el sendero de la alegría y la felicidad verdaderas. Por tanto, concentrarse y no sentirse afectado por ninguno de estos tres atributos constituye la base de la pureza y de la constancia”.

Las gunas en el ser humano y la búsqueda del equilibrio

A la luz de la Gnosis, las tres gunas, están relacionadas con las tres fuerzas primarias de la Naturaleza: Santo afirmar, Santo negar y Santo conciliar; las fuerzas positiva, negativa y neutra de toda creación. Según los estudios gnósticos, en el ser humano, se relacionan con tres estados del alma o tres niveles de Ser, el Ser de la humanidad mecánica, el Ser del hombre consciente, el Ser del maestro de misterios mayores. Se pueden relacionar con las tres categorías de constructores, según la clasificación de los gremios y logias, como la Masonería: aprendices, compañeros y maestros. El Avatar de la Era de Acuario, explica que las tres gunas corresponden a los siguientes tipos de seres humanos: los decididamente perversos, las gentes comunes y corrientes y por último los más puros y nobles habituados a realizar buenas acciones.

En el terreno psicológico, se relacionan con la naturaleza tricéntrica de la máquina humana, cada guna se asocia a un centro de la máquina: Sattva, con el centro pensante, rayas con el centro sensible y tamas con los centros físicos (motor, instintivo y sexual); pero más profundamente, dentro de cada centro se relacionan con tres partes en las que se subdivide cada uno. La Psicología del Despertar de la conciencia enseña que conforme a la ley de Octava o ley de Siete y de acuerdo con el principio de Correspondencia, a la manera de los fractales, cada centro replica en sí mismo a los restantes. De tal manera que en cada centro se encuentra una parte intelectual o superior, una parte intermedia o emocional y una parte inferior, mecánica o instintiva-motor-sexual.

De acuerdo con la Psicología Gnóstica, las tres partes de los centros están determinadas por el tipo de atención que se presta a determinado asunto. La parte mecánica trabaja con atención cero y en consecuencia trabaja solo con asociaciones mecánicas, la parte emocional de cada centro trabaja con atención plena. Los conocimientos derivados de este tipo de atención, son de carácter semi consciente. Finalmente, existe la atención dirigida por el esfuerzo, el amor y la voluntad. Es la que resulta del acto de recuerdo de sí. Este tipo de atención es la que trabajan las partes superiores de cada centro. La práctica constante para desarrollar la capacidad de la sensación de sí o sensación de la propia masa, del propio cuerpo físico, es clave para lograr el recuerdo de sí. La íntima recordación de uno mismo y el desarrollo de la atención, son indispensables para el auto conocimiento y el despertar de la conciencia.

En el glosario de términos sánscritos de la versión del Gita escrita por Antonov y Teplyy se explica que guna, es el término que designa, primero que nada, cierta combinación de cualidades humanas. Y cada persona debe ascender los tres niveles de las gunas. “Para esto es necesario adquirir primero las cualidades propias de la guna rajas y luego de la guna sattva”. Es así como el gnóstico sincero debe aprender a cambiar su frecuencia vibratoria, aprendiendo a trabajar con las partes superiores de sus centros, para elevar su nivel de Ser.

En todo ese trabajo, el sabio, el iniciado, tarde o temprano debe aprender a liberarse de las tres gunas de la Prakriti. Debe aprender a liberarse de los pares de opuestos, de la dualidad y descansar en la tercera fuerza, en la no dualidad, como lo enseña la filosofía Advaita. Debe aprender a trabajar resueltamente en los tres factores de la Revolución de la conciencia.

Continuando con la explicación que da Samael Aun Weor, en la lección de Virgo de su obra: Tratado esotérico de Astrología Hermética, se lee lo siguiente: “Quien quiera nacer de nuevo, quien quiera lograr la liberación final, debe eliminar de su naturaleza las tres gunas de la Prakriti. Quien no elimina la guna sattva, se pierde entre el laberinto de las teorías y abandona el trabajo esotérico. Quien no elimina a rayas, fortifica el ego lunar mediante la ira, la codicia, la lujuria. No debemos olvidar que rayas es la raíz misma del deseo animal y de las pasiones más violentas. Rayas es la raíz de toda concupiscencia. Esta última, en sí misma, es el origen de todo deseo. Quien quiera eliminar el deseo, debe primero eliminar la guna rayas. Quien no elimine a tamas, tendrá siempre la conciencia dormida, será perezoso, abandonará el trabajo esotérico, por causa de la flojera, inercia, pereza, falta de voluntad, tibieza, falta de entusiasmo espiritual, será víctima de las tontas ilusiones de este mundo y sucumbirá en la ignorancia”.

Tres clases de fe

En la versión de Julio Pardilla, se lee lo siguiente: “Entre los hombres mortales hay tres clases de fe, de acuerdo con su propia naturaleza, que son: de luz, de fuego y de oscuridad. La fe que tiene cada persona va siempre de acuerdo a su propia naturaleza; esta fe es lo que configura a cada hombre: según su fe, así es el hombre”.

Vijoyananda, en el capítulo XVII de su versión del Gita, explica que shraddha es la actitud mental compuesta de sinceridad, reverencia, humildad y fe. Uno de los párrafos que a continuación transcribimos, es citado por el Avatar de la Era de Acuario, cuando al referirse a los cuatro caminos de la espiritualidad, advierte que al recorrer la vía del faquir, no se debe caer en la tortura del cuerpo físico.

“La sharadda que, según su naturaleza, traen los seres encarnados, es tripe: sáttvica, rayásica y tamásica. Oye lo que te diré sobre esto. ¡Oh Bharata!, la shraddha de cada persona es según su constitución; el hombre es un producto de su sharaddha; él refleja su sharaddha. Los hombres sátvicos adoran a los devas (seres celestiales), los rayásicos a los yakshas y rakshasas (seres con poderes sobrenaturales), y los tamásicos a los espíritus y los elementos”.

“Los hombres que practican severas austeridades no recomendadas por las escrituras, solo por ostentación y egoísmo; esos apegados y concupiscentes, desprovistos de sensatez, torturan a todos los órganos del cuerpo, y a Mí también, que moro dentro del cuerpo Conócelos; son de propósitos demoníacos”.

Tres clases de sabiduría

En la versión de William Walker Atkinson, más conocido como yogui Ramacharaka, se encuentra una maravillosa explicación de las clases de sabiduría: “Escucha ahora, oh Arjuna, pues voy a hablarte de las tres clases de sabiduría y las tres clases de concentración, según el estado de preponderancia de cada uno de los tres gunas.

Hay un tipo de sabiduría que sabe lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer, sabe a qué hora partir y a qué hora regresar, que discierne con claridad distinguiendo qué es el miedo y qué es la audacia, qué es la esclavitud y qué es la liberación: a esto se le llama sabiduría pura y corresponde a la naturaleza sáttvica. La segunda clase de sabiduría es la impura; esta no distingue entre lo que es correcto y lo que no lo es, lo que es justo y lo que es injusto, lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer. Esta segunda clase corresponde a la naturaleza rajásica. La tercera es la sabiduría que ha sido oscurecida por las tinieblas del olvido y la pérdida de conocimiento; de tal modo que se llega a considerar lo incorrecto como correcto, y con el pensamiento crear cosas que no existen, considerándolas como reales.

Cuando se medita en el Yoga del Eterno Conocimiento, el movimiento de la mente y del aliento vital están en armonía, trayendo como consecuencia paz interior y concentración: esa concentración es pura. Mas esa concentración que se produce cuando seguimos un deseo egoísta en busca de recompensas, nos apega a las riquezas, los placeres, e incluso a las ceremonias religiosas, si en ellas buscamos la realización de deseos egoístas: esta es la concentración impura que produce la pasión. Y esta misma concentración es la que mantiene al insensato en la inercia de su pereza recalcitrante, en su miedo, su autocompasión, su depresión y sus vicios inveterados. A decir verdad, esta concentración es de naturaleza tenebrosa y demoníaca.

La sabiduría del Atman Vidya y el sacrificio

En la lección de Acuario de su obra: Tratado de Astrología Hermética, el Buda Maitreya explica que para alcanzar el Atman Vidya o real sabiduría del Ser, de Atman, del Pneuma, se requiere de los tres factores de la Revolución de la conciencia. También explica que “es imposible llegar al Atman Vidya sin antes habernos conocido a sí mismos”.

Respecto del tercer factor de la Revolución de la conciencia, el Presidente fundador de las instituciones gnósticas, explica que conforme a las tres gunas de la Prakriti, hay tres clases de sacrificio, es decir, sacrificio sátvico, rayásico y tamásico. “El sacrificio sáttvico se hace según los mandamientos divinos, concentrándose en el culto, solo por el culto, por hombres que no desean el resultado. El sacrificio rayásico se hace por tentación y deseando los frutos. El sacrifico tamásico se hace siempre contra los mandamientos, sin fe, sin los mantras, sin caridad para con nadie, sin amor a la humanidad, sin ofrecer el óbolo sagrado a los sacerdotes o gurús, etc., etc., etc. El tercer factor de la Revolución de la conciencia es el sacrificio, pero el sacrificio sáttvico, sin desear el fruto de la acción, sin desear recompensa; sacrificio desinteresado, puro, sincero, dando su vida para que otros vivan y sin pedir nada en recompensa”.

En relación con las formas de sacrificio, de los diferentes tipos de actos de caridad y la acción, en la versión del Gita escrita por Pardilla, se lee lo siguiente: “Se puede decir que un sacrificio es puro cuando se hace como una ofrenda de adoración y de acuerdo siempre con la Ley Eterna. Sin apego a sus frutos, cobijando en el corazón el sentimiento de “es mi deber”. Esto es propio de los hombres de naturaleza sáttvica. Mas aquellos sacrificios que se ofrecen solamente para ganar bendiciones materiales, o con expectativas de cualquier tipo de recompensa, como puede ser la egolatría o la ostentación, son sacrificios impuros. Esto es propio de los hombres de naturaleza rayásica. Aquellos sacrificios que van en contra de la Ley Eterna, ofrecidos sin fe ni respeto por las enseñanzas sagradas, en los que no se ofrecen alimentos ni se recitan los cantos debidamente: este es un sacrificio propio de los hombres de naturaleza tamásica”.

“Una limosna es pura cuando se da por amor y de todo corazón a la persona adecuada en el momento correcto y en el lugar apropiado, al tiempo que, desapegado de toda posible recompensa por esa acción: esta es la caridad sáttvica. Mas cuando se da una limosna esperando algo a cambio, en forma de recompensa inmediata o bien futura, o simplemente, cuando se da sin sentirlo en el corazón, sino por mera prodigalidad: esta caridad es impura y es propia de la naturaleza rayásica. Cuando se da una limosna para que otros lo vean o como arrogante auto halago, o en un lugar inadecuado, en un momento inapropiado y a una persona que no lo va a usar debidamente: esta caridad es deleznable y propia de la naturaleza tamásica”.

“El servicio desinteresado, los donativos, y la autodisciplina, jamás se deben abandonar. Por el contrario, han de practicarse, pues son medios de purificación. Pero incluso estas acciones, oh Arjuna, han de realizarse con la misma disposición que si fueran una ofrenda directa al Señor, y sin esperar recompensa alguna. Esta es mi firme determinación al respecto. No está bien dejar inacabada o abandonar la tarea que, como tu deber, tienes encomendada, pues es tu servicio por Mí. Tal renuncia a la acción sería un engaño de tu ignorancia. Y aquel que abandona su servicio por miedo al padecimiento físico, pensando para sí: “esto es desagradable”, tal renuncia a la acción es un acto impuro propio de la naturaleza rayásica y, en verdad, tal actitud no se ve recompensada”.

“Mas, oh Arjuna, aquel que pensando para sí: “este es mi servicio”, me adora realizando aquellas acciones que son su deber, renunciando a todas las expectativas de goces y recompensas, sus acciones son puras y la paz mora en su corazón. Este hombre está claro y no duda en entregarse, pues de este modo se purifica y la paz está con él. Ya no ve diferencias entre tareas agradables y desagradables, pues para él el servicio es siempre una fuente de dicha. Para los hombres que viven en este mundo físico, es completamente imposible la total renuncia a la acción, mas aquel que es capaz de renunciar al fruto de su acción, en verdad, ese hombre hace vida de renuncia. El hombre que realiza sus acciones con egoísmo buscando su recompensa, a su debido tiempo obtendrá los frutos en forma de placer, o dolor, o ambos al tiempo quizá. Mas aquel que actúa con desapego renunciando a la recompensa, acumula riquezas para la Eternidad”.

Las tres clases de placer

En la versión de Ramacharaka para el Gita, se explica que hay tres clases de placer: “Abre tus oídos, oh Arjuna, pues te voy a hablar de las tres clases de placer. El placer que se obtiene siguiendo el camino de la Verdad es el que definitivamente acaba con todos nuestros sufrimientos y amarguras. Lo que en un principio nos parece como un cáliz de sufrimiento termina convirtiéndose en el vino de la inmortalidad. Y a esto se le llama placer puro: es la dicha que resurge cuando se obtiene la visión clara del Espíritu”.

“Mientras que el placer que produce el apetito de las pasiones es impuro, porque, aunque al principio su sabor sea como el de un licor dulce, el sabor final es el de un brebaje venenoso. Así de ilusorio es el placer que se obtiene de la relación entre los sentidos y los objetos que despiertan nuestro apetito sensual”.

“Y la tercera clase de placer es aquel que, siendo falso desde el principio hasta el final, no solo nos priva de satisfacción sino que aumenta nuestros deseos, siendo un engaño para el alma. El deseo por este tipo de placer solo surge de la abulia y la idiotez, la pereza y la depresión: este placer es propio de la naturaleza tenebrosa de tamas. Entre el Cielo y la Tierra no existe nada que esté libre de las influencias de estos tres poderes de la Naturaleza: los gunas”.

La psicología del placer, forma parte importante del estudio sobre sí mismo. Quien quiere trabajar sobre sí, en la búsqueda de la transformación interior, ha de trabajar sobre la identificación o apego al placer. Además debe estudiar su propia sexualidad, valorar su energía creadora, el ens seminis y huir de la fornicación.

Los alimentos y las tres gunas

En la versión del Bahagavad Gita, según Pardilla, se lee: “Los santos que comen de los alimentos que son ofrecidos al Señor, quedan libre de pecado. Mas la gente mundana que hacen fiestas para gozar de la comida, de este modo pecan. El alimento da vida a los seres, y este proviene de la lluvia caída del cielo. El sacrificio atrae la lluvia del cielo; es una acción sagrada. Ahora te voy a hablar de los tres tipos de alimentos…”

“Los alimentos puros dan salud, equilibrio mental, vitalidad y vigor para vivir una larga vida; son sabrosos, nutritivos, y dan armonía al cuerpo. El hombre puro solo come alimentos puros, encontrando su paladar deleite en ellos, y alegría su corazón. Los hombres de naturaleza rayásica prefieren los alimentos rayásicos: agrios, picantes, salados y ardientes. Mas esto les produce pesadez, molestias y enfermedades. Los hombres de naturaleza tamásica, que viven aturdidos por la ignorancia, sienten predilección por los alimentos rancios, desabridos, guardados y viejos, sobras de comida de días anteriores y, en general, alimentos impuros no dignos de ser ofrecidos al Señor”.

En la versión de Vijoyananda para el Gita, se lee: A los sáttvicos les gustan los alimentos que aumentan la vitalidad, energía, fuerza, salud, felicidad y apetito, y que son sabrosos; que son oleaginosos, sustanciosos y agradables. Los alimentos preferidos por los rayásicos, son los amargos, ácidos, salados, muy calientes, picantes, secos y ardientes; y son los que producen pesar, sufrimiento y enfermedad. Los alimentos preferidos por los tamásicos son los desabridos, casi descompuestos, malolientes, restos del día anterior, comida fría, y alimentos impuros”.

El maestro Samael, en la lección de Virgo de su obra: Tratado de Astrología Hermética, explica que: Existen tres clases de alimentos: sáttvicos, rayásicos y tamásicos. Los alimentos sáttvicos están constituidos por flores, granos, frutas y eso que se llama amor. Los alimentos rayásicos son fuertes, pasionales, picantes en exceso, demasiado salados, exageradamente dulces, etc. Los alimentos tamásicos en realidad están constituidos por sangre y carne roja, no tienen amor, se compran y se venden o se ofrecen con vanidad, soberbia y orgullo. Comed lo necesario para vivir, ni demasiado poco, ni en exceso, bebed agua pura, bendecid los alimentos”.

En la versión de Satya Sai Baba para el Gita, encontramos una amplia explicación acerca de las tres clases de alimentos, veamos: “El alimento hace al hombre fuerte de cuerpo; el cuerpo está íntimamente conectado con la mente. La fuerza de la mente depende también de la fuerza del cuerpo. La conducta moral, los buenos hábitos y el esfuerzo espiritual dependen de la calidad del alimento; la enfermedad, la debilidad mental y la pereza espiritual son el resultado de una alimentación defectuosa. ¡Krishna!, expresó Arjuna, “te ruego me digas los constituyentes del alimento sáttvico, del rajásico y del tamásico“.

“¡Arjuna! El alimento, para ser sátvico, debe ser capaz de fortalecer a la mente tanto como al cuerpo. No debe ser demasiado salado, demasiado picante, demasiado amargo, demasiado dulce ni demasiado agrio. No deberá tomarse mientras esté hirviendo. El alimento que aviva las llamas de la sed también debe ser evitado. El principio general es que debe haber un límite, una restricción. El alimento cocinado en agua no deberá usarse al día siguiente; se vuelve dañino. Aun las cosas fritas deberán consumirse antes que adquieran olores desagradables. El alimento rajásico es lo opuesto del sátvico. Es demasiado salado, demasiado dulce, demasiado picante… demasiado agrio, demasiado oloroso. Un alimento tal excita e intoxica.”

Líneas adelante explica también acerca de las tres purezas relacionadas con los alimentos: “Hay tres `purezas’ que deben observarse: pureza de los alimentos; pureza de los utensilios con los que se prepara el alimento; y pureza de las personas que sirven los alimentos preparados. No es suficiente que las provisiones sean puras y de buena calidad. Deben haber sido obtenidas por medios honestos; ninguna ganancia deshonesta, injusta, falsa, debería usarse para la manutención propia. Estas provisiones están contaminadas desde su origen”.

“Tanto el origen como el curso y la meta final deben ser igualmente puros. El utensilio debe estar limpio, libre de impurezas. La persona que sirve debe ser no solamente limpia en el vestir sino limpia de hábitos, de carácter y de conducta. Debe estar libre de odio, de ira, de preocupación e indiferencia mientras sirve los platillos; debe estar contenta y tranquila. Y debe ser humilde y llena de amor. Mientras atienda a los comensales, no debe permitir que en su mente moren ideas malas o viciosas. La limpieza o el encanto meramente físicos no son ninguna compensación para los pensamientos y los hábitos malos”.

“El aspirante que quiere tener concentración ha de ser cuidadoso respecto de estas restricciones. De otra manera, durante la meditación, las sutiles influencias de los malos pensamientos del cocinero y de los sirvientes rondarán a su alrededor. Debe tenerse cuidado de que haya solamente individuos virtuosos cerca suyo. El encanto exterior, la excelencia profesional, los salarios reducidos no deberían constituir factores para que se prejuzgara en favor de cocineros y ayudantes peligrosos. Examina cuidadosamente sus hábitos y su carácter. El alimento que comes es un constituyente muy importante del material físico y mental con que tienes que luchar en el campo espiritual. La pureza de la mente puede y tiene que ser completada por la pureza del cuerpo así como por la pureza en esa importante función suya, el habla”.

El cambio de hábitos alimenticios es crucial en los tiempos actuales. Gran parte de los problemas de salud pública en el mundo de hoy, tienen su origen en los mal llamados “alimentos” que consume el ser humano, así como en sus hábitos alimenticios. En sentido inverso, gran parte de las afecciones y enfermedades de la humanidad actual, se resuelven con cambios precisos en la alimentación. El cuerpo se cura. Basta cambiar hábitos alimenticios, tal como lo afirmaba Hipócrates. “Que tu alimento sea tu medicina, que tu medicina sea tu alimento” y sin necesidad de medicamentos de la “falsa ciencia”. Esenciales, serán además la adopción de por vida de regímenes que propicien el bienestar completo del cuerpo físico, como el que se adquiere al estudiar la ciencia de la Trofología,  y la correcta combinación de alimentos. El buscador de la verdad, el esoterista, el gnóstico sincero debe aprender a seleccionar lo que piensa, lo que siente, lo que respira y lo que come. Además es recomendable que se habitúe a practicar la ciencia del ayuno.

Comida tamásica que por estos tiempos difunde el Anticristo (la ciencia materialista); es por ejemplo, el trigo de hoy y demás cereales transgénicos, embutidos, comida procesada y enlatados, bebidas obtenidas de esencias artificiales, comidas congeladas y frutas y verduras saturadas de tóxicos; ya sea fertilizantes artificiales o herbicidas. Otro aspecto, no menos importante de recomendar el abandono de la comida tamásica, se relaciona con el trabajo psicológico asociado a la eliminación de la gula. La gula es uno de los elementos indeseables de conducta, más difíciles de trabajar debido a que se escuda en tradiciones familiares, en la equivocada noción de bienestar mediante la cual se “programa” a las personas para que crean que comer bien, significa comer mucho y toda clase de porquerías. En un antiguo ritual, se lee: “Él no come nada inmundo”. Los medios de comunicación, la etiqueta, las recepciones, las fiestas, los banquetes, los bufett; estimulan la gula, la glorifican, le rinden culto. El abandono de alimentos tamásicos y producidos por la falsa ciencia, puede y debe ir paralelo al estudio de la función instintiva y al trabajo con la eliminación de la gula.

La acción y el desapego

Finalmente citamos a continuación, algunos párrafos, no menos interesantes que aparecen en la versión de Ramacharaka: “El mundo de los Vedas está sometido a las influencias de los tres gunas. ¡Oh, Arjuna! Elévate y líbrate de ellos; permanece en la Verdad que está más allá de todos los pares de opuestos. Ve más allá de las posesiones y las ganancias. ¡Recupera tu propia alma! El desapego en la acción no es alcanzable mediante la pasiva inactividad. Ni la suprema perfección es alcanzable por la mera renuncia. Pues el hombre no puede estar inactivo ni por un momento. Todo es impulsado a la acción irremediablemente por las tres fuerzas de la naturaleza: los tres gunas”.

“Aquel que se abstiene de la acción, mas no aparta su mente de los placeres de los sentidos, vive en la ilusión y es un falso seguidor del Camino. En este mundo temporal todas las acciones suceden por intervención de los tres gunas, fuerzas de la Naturaleza. Mas el hombre, engañado por la ilusión del “Yo”, piensa: “Yo soy el hacedor.” Pero el conocedor de la relación entre las fuerzas de la naturaleza y las acciones manifiestas, sabe que algunas fuerzas de la Naturaleza trabajan sobre otras. Libre entonces de su esclavitud, ya no pretende ser el hacedor”.

“Aquellos que viven sometidos a la ilusión de los tres gunas, se ven afectados por sus influencias. Mas no perturbe el sabio, que conoce el Todo, al ignorante que aún no puede verlo. Ofréceme todas tus acciones, y no hagas caso a tu mente, depositándola en lo Supremo. Libre de pensamientos egoístas y esperanzas banales, lucha, sintiendo la paz en tu interior. Todos aquellos que sigan mi doctrina y tengan fe en Mí, realizando su trabajo con pureza y buena voluntad, definitivamente encuentran libertad”.

“Has de saber que de Mí proceden los tres gunas, los tres estados del alma: Sattva, Rajas y Tamas. Pero no es que Yo esté en ellos, sino que ellos están en Mí. El mundo entero, confundido por los diferentes estados que producen estas tres cualidades, ignora que Yo estoy por encima de ellos, y que soy y seré siempre imperecedero e inmutable. En verdad difícil es no verse afectado por este divino poder mío de ilusión, creado por estas tres cualidades. Únicamente aquellos que buscan refugio en Mí consiguen librarse de ese poder y superar el engañoso atractivo de la ilusión.

[1] Anónimo. Tr Swami Vijoyananda. (1960). Srimad Bhagavad – Guita. Buenos Aires. Kier, 99, 100

 

Ayuno y espiritualidad

Contenido

  • Introducción
  • El ayuno y la purificación
  • La Biblia y el poder espiritual de los ayunos
  • El ayuno y el trabajo interior
  • El ayuno, la relajación, el pulso y latidos del corazón
  • Ayuno y ejercicio
  • El ayuno en la Gnosis
  • Oportunos testimonios
  • El ayuno y las invocaciones de maestros espirituales
  • El ayuno no lo es todo
  • El ayuno que agrada a Dios
 Introducción

 

En una anterior publicación de este blog, se hizo un profundo estudio acerca de La ciencia del ayuno. En dicha exposición, se explicó ampliamente qué es el ayuno y cuáles son sus beneficios para la salud; en especial, los relacionados con la limpieza del colon de forma natural y como método de purificación del organismo. También se explicó el riesgo de intentar limpiar el sistema digestivo mediante laxantes artificiales. Se hizo una clasificación del ayuno en semi ayunos, mini ayunos y verdaderos ayunos. Los primeros como preparatorios para irse preparando para ayunos de cuatro, cinco, siete o nueve días.

En el desarrollo de ese tema, se hizo énfasis en los enormes beneficios para la salud, no solo la del sistema digestivo sino de todo el cuerpo en general que se obtiene con los ayunos. Desde la opción de adoptar el hábito de mini ayunos de 24 horas cada cierto tiempo, hasta lograr la costumbre de practicarlos mensualmente e incluso semanalmente. Un ayuno o mini ayuno consiste en detener durante un tiempo el consumo de alimentos sólidos. En la entrada ya citada, se explica ampliamente acerca de las sustancias naturales, que combinadas con abundante agua, se recomienda ingerir. No se descarta la opción de realizar periódicamente semi ayunos, en los que se permite y aconseja el consumo de  frutos u hortalizas. Esto en especial, para aquellos que aún no han aprendido a ayunar por lo  menos durante 24 horas continuas. También son recomendables en determinadas circunstancias en las que no es posible o no hay predisposición orgánica para realizar un mini ayuno o ayuno de varios días.

Es muy importante, tomar el consejo de los sabios y guiarse preferentemente por la orientación o la guía de quienes ya tienen práctica en la ciencia del ayuno y tener claros los propósitos por los que se quiere ayunar. Osho, en “El equilibrio entre la mente y el cuerpo” da el siguiente consejo acerca del ayuno: “el ayuno es un medio, nunca un fin”. También es oportuno advertir que no se trata de huir del comer o del gusto por la comida y entregarse a incesantes ayunos. En tal sentido, Osho, también recomienda: “Come bien, disfruta lo más que puedas. Recuerda, la regla es que si no disfrutas la comida, comerás más para compensar. Si disfrutas la comida, comerás menos, no habrá necesidad de compensación. Si comes despacio, saboreando cada bocado, masticando bien, te involucras de lleno en el acto. Comer debería ser como una meditación”. Al respecto, Osho amplía la explicación cuando afirma que: “Una persona sana es la que está equilibrada; en todos sus actos siempre se halla en el medio. No cae en los extremos, porque éstos no crean más que ansiedad y tensiones. Cuando comes demasiado surge la ansiedad, porque el cuerpo está atiborrado. Cuando no comes suficiente, también hay ansiedad, porque el cuerpo tiene hambre”.

El ayuno y la purificación

En el presente tema, la exposición se centra en los beneficios espirituales del ayuno, en la importancia del ayuno, ya sea para la purificación espiritual, para el trabajo interior, el conocimiento del propio cuerpo, para el estudio del centro instintivo, para el dominio de la gula, para someter a prueba la continuidad de propósitos, para la meditación y desarrollo de los chacras; como apoyo para el despertar o la iluminación; como también para los trabajos en la auténtica magia (la alta magia o teúrgia). En estos casos, es aconsejable buscar épocas especiales del año, como Semana Santa, vísperas de Navidad o la época de vacaciones; como también cuando se disfruta de retiros, cursos de espiritualidad o estancias más o menos prolongadas en monasterios o áshram.

Entre las razones por las cuales se utiliza el ayuno como método de purificación espiritual está que para el trabajo interior, para el despertar y la teúrgia, el cuerpo debe tener una vibración más alta, debe estar desprovisto de toxinas, de sustancias venenosas muy pesadas que lo aprisionen a la tierra, a la materia.  Es claro que en estos casos, son aconsejables los auténticos ayunos, es decir, aquellos que implican siete, nueve o hasta cuarenta días. Un símil muy apropiado para entender la importancia del ayuno para la purificación espiritual es que cuando el cuerpo no se alimenta de ningún tipo de comida, se está alimentando, pero del alimento espiritual.

Al realizar ayunos con propósitos espirituales, es aconsejable combinar sabiamente los ayunos, con la soledad y el silencio, con la penitencia, la oración consciente, la reflexión, la contemplación y la meditación. En la búsqueda de estados superiores de conciencia y de vivencias místicas trascendentales. Es conveniente también, procurarse una actitud positiva, acompañada del recto actuar, recto pensar, recto sentir. Otro aspecto a no descuidar, será el de prepararse esos días para estar en armonía con la Naturaleza y, preferentemente, estar en contacto con ella, sentir la gratitud y la compasión. Así como desconectarse del teléfono, la televisión y las redes sociales; entre otras condiciones previas para favorecer mejores resultados con el ayuno que conlleve propósitos para la purificación interior.

Los libros sagrados y las tradiciones de diferentes cosmovisiones dan especial importancia a la práctica del ayuno para la purificación; tanto después de haberse contaminado espiritualmente, como también para la debida preparación de ceremonias y danzas especiales. Diego de Landa, en su obra: “Relación de las cosas de Yucatán”, narra que, previo a la ceremonia del bautismo, los padres de los bautizados y los oficiales, practicaban tres días de ayuno y abstinencia. Ceremonias sagradas, como el baile del Palo volador, en Chichicastenango en el departamento de Quiché y el Rabinal Achí, en Rabinal, Baja Verapaz; en la república de Guatemala, exigen también de muchos días de preparación espiritual, la penitencia, la plegaria, el ayuno y la abstinencia entre los danzantes. En el libro sagrado de los quichés en particular y de los mayas, en general, el Popol Wuj, se lee que, antiguamente, los mayas hacían grandes ayunos: “eran grandes en esencia y eran grandes sus ayunos. Era su manera de agradecer su propia creación de agradecer su señorío. Por largo tiempo ayunaban y hacían penitencia delante de sus deidades” (versión de Luis Enrique Sam Colop, para el Popol Wuj, Ed Cholsamaj, 207). También se lee que en su Éxodo mítico, en el amanecer del Día Cósmico, desde oriente, desde Aztlán, Tulán o Avalon;  los primeros hombres de maíz realizaban ayunos rituales. “Ayuno completo observaba Balam Ki’tze’ junto con su esposa Kaqa Palo Ja’, se llamaba la esposa. Lo mismo hacía Balam Aq’ab con su esposa, chimi Ja’, llamada. También Majuk’utaj mantenía ayuno completo junto con su esposa tz’ununi Ja’ llamada; e Ik’i Balam con Kak’ixa Ja’ que era el nombre de su esposa. Ellos eran, pues, los que ayunaban en la oscuridad en el amanecer”. (Sam Colop, Popol Wuj, 151)

En el compendio del “Yoga Vásishtha” realizado por Ernesto Ballesteros Arranz, con apoyo de la sociedad de estudios Índicos orientales y publicado por Etnos, se narra la historia de un brahmán que después de presenciar un crimen, se sintió igualmente contaminado; optó por viajar a un lugar santo y someterse a rigurosas penitencias y prolongados ayunos para purificarse. En la Biblia, en el libro de Crónicas, se narra el ayuno pregonado por Josafat para lograr la victoria del pueblo de Israel ante los moabitas y amonitas quienes se vieron confundidos en batalla. Así también en Nehemías se habla de la reunión de los hijos de Israel ocasión en la que confesaron pecados e iniquidades de sus padres. En el Judaísmo, el ayuno es una práctica tradicional asociada a la tristeza y al duelo.

En ese sentido se lee en varias referencias del Nuevo Testamento acerca del ayuno, como se encuentra en el libro de Joel: “convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento” (Jl 2:12). En dicho capítulo se proclama ayuno a todo el pueblo para que pida perdón a Jehová. En el libro de Jonás se lee del ayuno que hizo el pueblo de Nínive clamando el perdón divino.

Entre los judíos, están instituidos varios ayunos nacionales; en especial, el ayuno asociado a Iom Kippur (Yom Kipur), el día sagrado de la expiación, explicada ampliamente en la entrada El misterio del Bafometo (I), de este blog. Otro ayuno nacional judío lo celebran los primogénitos, anterior al Pesaj, la Pascua judía, la fiesta de los ázimos que recuerda la salida de Egipto. La Pascua judía ocurre por la época en la que antiguamente se celebraban las fiestas de primavera. En el Cristianismo se conmemora el Drama Cósmico y que tiene profunda relación con la última cena del Señor y la fiesta de los panes sin levadura, en Jueves Santo.

En el mundo cristiano, se recomiendan ayunos en determinadas fiestas. Una de ellas en celebración del Miércoles de Ceniza, después de las fiestas de Carnaval, así como durante toda la Cuaresma, en especial, practican mini ayunos los viernes de Cuaresma. Muchos cristianos de las diferentes denominaciones, durante esos días optan por los semi ayunos, es decir, evitan las carnes y se alimentan solo de vegetales. Otros, en la dieta de esos días, no excluyen el pescado; que en este caso no tendrá todos los beneficios de un auténtico semi ayuno y estrictamente hablando deja de ser un semi ayuno.

En este sentido, como bien lo explica Gurdjieff, en “El Todo y de todo”, un “ayuno” de este tipo ya no permite a los practicantes experimentar ningún tipo especial de choque consciente por el cambio vibracional derivado de la práctica de un auténtico ayuno o semi ayuno. El venerable maestro G. explica en dicha obra que los primitivos cristianos practicaban el ayuno por la época de Pascua, con el propósito de disminuir el efecto de las fuerzas de primavera o fuerzas de Enoch. Dichas fuerzas, por esos días, se expresan en toda su potencia. Se acumulan especialmente en la carne delos animales, en forma  de toxinas. El ser humano, al consumir carne animal, ingiere esos tóxicos o sustancias nocivas, que entre otros efectos, rebajas su frecuencia vibratoria. La psiquis es nutrida con hidrógenos o energías muy pesadas y en consecuencia, fácilmente es víctima de la expresión del Ego, de las bajas pasiones y de la fornicación.

La Biblia y el poder espiritual de los ayunos

 

Las sagradas escrituras hebreas y cristianas narran diversos acontecimientos extraordinarios relacionados con el ayuno. Ya se narró el que se relaciona con el semi ayuno de Daniel en la corte de Nabuconodosor. En el libro de Ester, se narra un ayuno de tres días que realizan todos los judíos a pedido de la reina Ester. El propósito del ayuno es lograr que el rey Asuero cambie la orden de exterminar a todos los judíos de la región entre la India y Etiopía, reino de Asuero: “ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunen por mí, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente…”

En el capítulo 17 del Evangelio de Mateo, hay un pasaje particularmente interesante acerca del poder espiritual del ayuno, incluso para poderosos trabajos de magia blanca, como el que ahí se narra: 14 Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo: 15 Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. 16 Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar. 17 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá. 18 Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. 19 Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? 20 Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. 21 Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

El ayuno y el trabajo interior

A mediados del siglo XX, Pedro Ouspensky, escribió un libro que narra los ocho años que estuvo trabajando fuertemente sobre sí, en una escuela de Cuarto camino, como discípulo de George Ivanovich Gurdijeff (el maestro G o simplemente G). Esa obra se titula: Fragmentos de una enseñanza desconocida o En búsqueda de lo milagroso, según sea la traducción y editorial responsable. En dicha obra hace una breve descripción de cómo relacionar miniayunos con ejercicios respiratorios y la oración para disciplinar la atención, de manera que lograr con más eficacia la capacidad de “estar en el aquí y ahora” y alcanzar estados superiores de conciencia:

“Apoyándome en cierta experiencia en esta dirección, que había tenido antes, comencé a ejercitarme muy seriamente. Llevé a cabo una serie de ayunos de corta duración pero muy intensos. Los llamo “intensos” porque de ninguna manera ayunaba por razones de salud; por el contrario, trataba de dar a mi organismo los choques más fuertes posibles. Además, me puse a “respirar” según un sistema preciso que, aplicado al mismo tiempo que el ayuno, me había dado antes interesantes resultados psicológicos; también me ejercitaba en la “repetición” según los métodos de la “oración mental”, que antes me había ayudado mucho a concentrarme y a observarme. En fin, me entregué a una serie de ejercicios mentales, bastante difíciles, para disciplinar mi atención. No voy a describir estos ejercicios; no los emprendí, después de todo, sino para tantear el terreno, sin saber exactamente adonde me podrían conducir”.

“Mas en conjunto, todos estos esfuerzos, así como nuestras conversaciones y nuestras reuniones, me mantenían en un estado de tensión desacostumbrada, y de esta manera me prepararon, en gran parte, para la serie de experiencias extraordinarias por las cuales iba a pasar. En efecto, G. cumplió su palabra: vi “hechos”, y comprendí simultáneamente lo que él tenía en mente cuando dijo que antes de los hechos eran necesarios muchos otros elementos. Los otros elementos eran una mejor preparación, una comprensión más profunda de ciertas ideas, y la necesidad de encontrarse en cierto estado. La necesidad de este estado, que es emocional, es seguramente la menos reconocida, quiero decir que no comprendemos que tal estado es indispensable, y que sin él los “hechos” son imposibles”.

El ayuno, la relajación, el pulso y latidos del corazón

A continuación otro relato de Ouspensky acerca de las enseñanzas de G y que tienen relación con el ayuno. No está demás mencionar que es sabido que muchos yogúis y budistas tienen la capacidad de controlar a voluntad los latidos de su corazón.

“Uno de los ejercicios más interesantes era el de la «sensación circular», como lo llamaba G. Un hombre se echa de espaldas. Después de haber soltado todos los músculos, concentrando su atención, trata de tener la sensación de su nariz. Cuando lo logra, lleva la atención a la oreja derecha; una vez que la ha “sentido” lleva la atención al pie derecho, luego del pie derecho al pie izquierdo, luego a la mano izquierda, luego a la oreja izquierda, nuevamente a la nariz y así sucesivamente”.

“Todo esto me interesaba particularmente, porque ciertos experimentos me habían llevado antes a la conclusión de que los estados físicos que están ligados a nuevas impresiones psíquicas comienzan con la sensación del pulso en todo el cuerpo, lo que nunca sentimos en las condiciones ordinarias. En este caso, el pulso se siente de inmediato como un solo latido en todas las partes del cuerpo. En mis experimentos personales, obtenía esta “sensación” de una pulsación en todo el cuerpo, por ejemplo después de ciertos ejercicios de respiración combinados con varios días de ayuno. Estos experimentos no me llevaban a ningún otro resultado definido, pero guardaba la profunda convicción de que el control sobre el cuerpo comienza por el control sobre el pulso. Al adquirir por poco tiempo la posibilidad de regular, acelerar o disminuir el pulso, era capaz de acelerar o disminuir los latidos del corazón, lo que a su vez, me dio interesantes resultados psicológicos. En general, constaté que el control sobre el corazón no podía provenir de los mismos músculos del corazón, sino que dependía del control del pulso correspondiente a la «gran circulación», y G. me lo había hecho comprender bien al precisar que el control sobre el “corazón izquierdo” depende del control de la tensión de los músculos; pues si no poseemos ese control, es ante todo por la mala e irregular tensión de los diversos grupos de músculos”.

“Habíamos comenzado a practicar los ejercicios de relajamiento muscular y nos llevaron a resultados muy interesantes. Así, uno de nosotros se encontró capacitado de repente para hacer desaparecer un dolor neurálgico en su brazo. Por otra parte, el relajamiento muscular tenía una inmensa repercusión en el sueño verdadero, y cualquiera que hiciera seriamente estos ejercicios no tardaba en darse cuenta de que dormía mucho mejor, necesitando menos horas de sueño”.

Ayuno y ejercicio

Pedro Ouspensky, en su obra: “Fragmentos de una enseñanza desconocida”, amplía la importancia del ayuno y explica que con la adecuada ayuda de un maestro competente, es posible combinar el ayuno con el ejercicio físico. A continuación, lo que narra Ouspensky al respecto: “Durante el mismo período en Essentuki, entre otras cosas G. nos hizo hacer un pequeño experimento de ayuno. Anteriormente yo había hecho experimentos de este género, y me eran en gran parte familiares. Pero para muchos otros, era nueva esta impresión de días interminables, de vacío total, de la futilidad de la existencia. —Bien, dijo uno de nosotros, ahora veo muy claramente por qué vivimos y el lugar que tiene el alimento en nuestras vidas.” Pero en cuanto a mí, lo que me interesaba particularmente, era constatar el lugar que tenía en la vida el parlotear. A mis ojos, este primer ayuno se reducía para cada uno a charlar sin parar sobre el ayuno, durante varios días: ” dicho de otra manera, cada uno hablaba de sí mismo. A este respecto, recordé viejas conversaciones que había tenido con uno de mis amigos en Moscú sobre el hecho de que el silencio voluntario debía ser la disciplina más severa a la cual un hombre pudiera someterse”.

“El breve ayuno de que he hablado se acompañaba también con ejercicios especiales. Desde el comienzo, G. explicó que la dificultad en el ayuno consistía en no dejar sin usar las substancias que se elaboran en el organismo para la digestión de los alimentos. —Estas substancias, dijo, son soluciones muy concentradas. Y si no se les presta atención, envenenan el organismo. Deben ser utilizadas hasta agotarlas. Pero ¿cómo agotarlas si el organismo no toma ningún alimento? Sólo con un aumento de trabajo, con un exceso de transpiración. La gente comete un temible error cuando se pone a «ahorrar sus fuerzas», a hacer la menor cantidad posible de movimientos, etc… mientras ayuna. Por el contrario, hay que gastar la mayor cantidad posible de energía. Sólo entonces el ayuno puede ser de provecho.” Cuando comenzamos nuestro ayuno, G. no nos dejó en paz ni un solo segundo. Nos hacía correr en pleno calor unos tres o cuatro kilómetros, o quedarnos con los brazos extendidos, o marcar el paso a un ritmo acelerado, o ejecutar toda una serie de curiosos ejercicios de gimnasia que él nos enseñaba”.

“Durante todo este ayuno, G. insistía sin cesar en que estos ejercicios no eran los verdaderos, sino simplemente preliminares y preparatorios. Con relación a lo que G. decía referente a la respiración y a la fatiga, hice un experimento que me explicó muchas cosas, particularmente porque es tan difícil llegar a algo en las condiciones ordinarias de la vida. Con relación a lo que G. decía referente a la respiración y a la fatiga, hice un experimento que me explicó muchas cosas, particularmente porque es tan difícil llegar a algo en las condiciones ordinarias de la vida”.

“Había ido a un cuarto donde nadie me podía ver y me puse a marcar el paso a un ritmo acelerado, tratando al mismo tiempo de regular mi respiración mientras contaba: aspiraba durante un cierto número de pasos, y espiraba durante otro número de pasos. Al cabo de cierto tiempo, cuando estaba un poco cansado, me di cuenta, o para ser más exacto sentí muy claramente, que mi respiración se había vuelto artificial e inestable. Sentí que en pocos segundos más sería incapaz de respirar de esa manera continuando marcando el paso, y que mi respiración normal — acelerada por supuesto — volvería a tomar el mando a pesar de la cuenta. Se me hacía cada vez más difícil continuar respirando y marcando el paso sin dejar de observar la cuenta de las respiraciones y de los pasos. Estaba bañado en sudor, mi cabeza comenzaba a dar vueltas y pensé que me iba a caer. Desesperaba por obtener el más mínimo resultado y estaba a punto de detenerme, cuando de repente me pareció que algo se rompía o se desplazaba dentro de mí; entonces mi respiración regresó tranquila y normalmente al ritmo que yo quería, pero sin ningún esfuerzo de mi parte, y sin dejar de procurarme la cantidad de aire que necesitaba. Era una sensación extraordinaria, y de lo más agradable. Cerré los ojos y continué marcando el paso, respirando cómoda y libremente; me parecía que una fuerza crecía en mí y que yo me volvía más ligero y más vigoroso. Pensé que si pudiera correr de esta durante cierto tiempo, obtendría resultados todavía más interesantes, porque habían comenzado a invadir mi cuerpo olas de temblorosa alegría. Y esto — lo sabía por mis experimentos anteriores — precedía siempre lo que yo llamaba la apertura de la conciencia interior”.

“Pero justo en ese momento alguien entró en el cuarto y me detuve. Mi corazón latió muy fuertemente durante mucho tiempo, pero esto no me era desagradable. Había marcado el paso y respirado durante más o menos media hora. No aconsejaría este ejercicio a las personas de corazón débil. En todo caso, este experimento me enseñó con precisión que un ejercicio dado podía ser transferido al centro motor, o dicho de otra manera que era posible hacer trabajar al centro motor de una manera nueva. Al mismo tiempo, me había convencido de que la condición de esta transferencia era una fatiga extrema. Se comienza un ejercicio con la cabeza; y es sólo cuando se llega al último estado de fatiga, que el control puede pasar al centro motor. Eso explicaba las palabras de G. sobre los “super-esfuerzos”, y hacía inteligibles sus últimas recomendaciones. Pero después, a pesar de los esfuerzos que hice, no llegué a repetir más este experimento, es decir a provocar las mismas sensaciones. Es verdad que el ayuno había terminado y que el éxito de mi experimento se debía en gran parte a éste. Cuando le conté a G. lo que había experimentado, me dijo que sin un trabajo general, sin un trabajo del organismo entero, tales hechos sólo podían suceder por accidente. Más tarde, les oí, a los que estudiaban con G. las danzas y los movimientos de derviche, describir varias veces experiencias muy parecidas a la mía”. (Ouspensky)

El ayuno en la Gnosis

 

En los estudios gnósticos es de particular importancia que el estudiante comprenda la importancia que tiene el ayuno. El valor del ayuno es multidimensional y se relaciona en primer lugar con el cuerpo físico y el centro instintivo. La Gnosis, enseña la importancia del conocimiento propio del ser humano, el auto conocimiento. El ayuno es un excelente recurso didáctico para que el estudiante aprenda a conocerse a sí mismo y que aprenda a seleccionar lo que come. En este sentido, Samael Aun Weor enseña que es importante aprender a seleccionar lo que comemos, lo que respiramos y lo que pensamos.

Continuando con las explicaciones que da el venerable maestro Samael Aun Weor acerca de la ciencia del ayuno, en su obra: El Cristo Social, nos enseña acerca de los enormes beneficios para la salud que derivan de la práctica del ayuno de nueve días: “hay muchas personas que han estudiado la ciencia del ayuno. Muchas enfermedades pueden ser curadas mediante el ayuno, el organismo humano dispone de magníficas reservas de vitalidad que sólo necesitan de libertad de acción. El ayuno libera esas fuerzas vitales para que sanen los órganos enfermos. Es aconsejable practicar un ayuno de nueve días sin comer absolutamente nada. Durante ese ayuno sólo se debe beber agua pura. El resultado suele ser maravilloso, el organismo se desintoxica durante el ayuno y las fuerzas vitales de reserva lo curan totalmente.

Afirma además el maestro lo siguiente: “Nosotros aconsejamos la ciencia del ayuno para sanar de las peores enfermedades… Es necesario abandonar la mecanicidad durante el acto de comer, realmente conviene concentrarnos en los alimentos que estamos comiendo, a fin de que la mente trabaje armoniosamente produciendo por medio del cerebro todos los elementos bioquímicos necesarios para la digestión”.

Fernando Salazar Bañol, en su obra: En el corazón del maestro, comenta una forma de semiayunos que realizaba el maestro Samael Aun Weor: “La alimentación del Maestro Samael era hecha de acuerdo con las indicaciones dadas por su Madre Divina, desde los planos Internos. Si, por ejemplo, como aconteció en cierta época, tenía que comer solamente frutas durante un mes, para purificar su cuerpo, así lo hacía. Samael siempre obedeció rigurosamente todas las orientaciones dadas por su Madre Kundalini”.

En su conferencia: La salud del cuerpo físico, El Avatar de la Era de Acuario, explica lo siguiente: “Es necesario, siquiera una vez al año, hacer un ayuno científico, con el propósito de limpiar el estómago. Si ustedes quieren una forma de ayuno esotérico y científico, exacto (para depurar el organismo, limpiarlo de toda clase de podredumbre, putrefacción y suciedades), háganlo en la siguiente forma: siete días (óiganlo bien) cada año, una vez al año. Durante el ayuno se comen ajos, pero ajos puros, limpios, sin cocinarlos; así, al natural, crudos, y jugo de limón. Los hombres podrán tomar, jugo de limón puro, sin mezclar con agua, pues una vez al día, y el resto pueden mezclar agua con limón. Las mujeres, pues, pura agua con limón (mezcladita, no el limón puro, mezcladita con agua). Ellas usarán menos limón y más agua, porque la mujer para el (limón es un poco delicada; el cuerpo de la mujer, no está lo mismo hecho para el limón que el del hombre. Cuando mucho, unas gotitas de limón entre el agua y ya, nada más”.

“Tampoco quiero que comiencen ustedes con un ayuno fuerte, no. Por ejemplo, pueden practicar (si quieren ustedes) un ayuno de esta clase, un solo día nada más. Durante el día, harán ustedes sus tres buenas comidas con puros “diente de ajo, una bebida fuerte de limón al levantarse y el resto del día agua con, limón las mujeres, únicamente un poquito, unas gotitas de limón entre el agua, y durante el día, sus vasos de agua con limón y “dientes de ajo”. Tal ayuno, una sola vez un día nada más”.

“Es claro que el limón y el ajo van a acabar con todas las putrefacciones que se forman en el intestino, producto de los diversos alimentos; van a acabar con los parásitos intestinales, que los hay por montones en el estómago y en los intestinos, etc., etc., etc.; van a hacer una limpieza, porque el estómago es como la raíz de donde se nutre todo el árbol del organismo y hay que limpiarlo. Empiecen ustedes, pues, con un día de ayuno durante el año, en el año siguiente dos días (con este tipo de ayuno), tres al siguiente y así, cada año, le van aumentando un día hasta llegar a nueve. Después de nueve años, ya pueden ustedes seguir con ayunos de nueve días cada año (cada año nueve días), a base de limón y ajos, y yo les garantizo a ustedes que pueden llegar a rejuvenecer el organismo, y los que están jóvenes pueden mantenerse jóvenes, así, durante muchísimos años. La vejez no es sino desgaste y nada más que desgaste de células orgánicas; o mejor dicho: uno gasta las células, las deteriora miserablemente y no reconstruíamos el organismo por ignorancia. Pero teniendo uno sabiduría, puede (perfectamente) estar creando nuevas células y mantenerse joven, y si esta viejo, recobrar la juventud. No olviden que ustedes pueden escoger: siete días de ayuno, o nueve. ¡Ustedes elijan, elijan, elijan, hasta que lleguen al máximum!”

Entre las leyendas asociadas a los peregrinos del Sumum Supremum Sanctuarium de la Sierra Nevada se cuenta que en el caso de aquellos estudiantes gnósticos fuertemente habituados al intelectualismo y con dificultades para desarrollar la intuición, el maestro los motivaba a realizar retiros en el Sumun y practicar ayunos prolongados, incluso hasta de cuarenta días. Es innegable que después de años de comer tanta basura, las toxinas acumuladas en el colon inciden negativamente en los chacras del bajo vientre estimulando su actividad. Además que la pesadez de esa región recargará la presencia de hidrógenos pesados en la psiquis que impulsarán a las personas a la materialidad y al inframundo. En sentido inverso, el ayuno frecuente liberará esos hidrógenos pesados y propiciará la liberación de la psiquis atascada en las esferas inferiores.

El Avatar de Acuario en su obra “El Mensaje de Acuario” indica que: “F + A = C. Fuego más agua, igual conciencia. El fuego y el agua producen el despertar de la conciencia cósmica. Entonces profetizamos por mil doscientos y sesenta días vestidos de sacos y de cilicios, haciendo ayuno y penitencia”. Cuenta también el Kalki Avatar, en el Mensaje de Navidad 1964-65 que en la antigua Babilonia, el “muy santo”, “enviado de lo Alto”, Ashyata Shiemash, “hizo tres tremendos ayunos de cuarenta días cada uno acompañado de sufrimiento intencional y voluntario. El primer ayuno él lo dedicó a la oración y a la meditación. El segunda ayuno fue dedicado a revisar toda su vida y las vidas pasadas. El tercer ayuno fue el definitivo, fue dedicado a acabar con la asociación mecánica de la mente, no comió y solo bebió agua y cada media hora se arrancaba dos pelos del pecho”.

En Magia Crística Azteca, el Verbo de Dios, afirma que: “Ketzalcoatl es el Cristo Cósmico nawa que en el año Ce Akatl (895) encarnó en el hogar de Iztakmixkoatl y Chimalma. De naturaleza mística y austera, muy joven comenzó a practicar el ayuno y la penitencia”. En dicha obra, Samael Aun Weor, explica además que: los tlamatinime acudían al ayuno en los templos para iniciar neófitos: “Preparado por el ayuno, el recogimiento y la oración, el candidato a la ordalía era sentado cómodamente en el templo donde permanecía con los ojos cerrados”.

Oportunos testimonios

A continuación, un testimonio interesante para un ayuno de seis días. Quien da el testimonio explica que ha ido subiendo gradualmente, un día más la duración de ayunos cada seis meses: “Ayer terminé mi primer ayuno del año que fue de 6 días. Cada vez me impresiona más el efecto sanador del ayuno y no hablo del cuerpo sino del alma. Yo sueño muy esporádicamente. Sin embargo desde el tercer día de ayuno empecé a tener muchísimos sueños cada noche, uno tras otro… y me despertaba asombrada de estar soñando tanto, volvía a dormir y volvía a soñar. Después de tres días de sueños, caí en cuenta que había un sueño recurrente, con distintos matices pero era el mismo tema. Medité al respecto y descubrí que “allí” había algo que resolver. Ese día, que fue el quinto de ayuno, tomé una decisión al respecto. Esa noche, tuve un sueño en el que me mostraba la situación resuelta… y anoche… ya no soñé nada al respecto y solo tuve una noche muchísimo más tranquila…”

“Cada día de ayuno siento un silencio interior para el que no necesito sentarme a meditar… llega solo, como si al no comer se apagara un motor interno.  Si a eso añadimos la limpieza que se hace del organismo, pues no me cabe la menor duda de que es una de las mejores prácticas que podemos realizar. Indra Devi recomendaba hacerlo por lo menos una vez cada semestre o “cuando tuvieras una decisión importante qué tomar”.

“Yo lo hice completo. Solo tomaba agua, agua con limón. Si te sientes débil tomas agua con limón y miel dos veces al día. Después del 3er. Día, caldo de hierbas con sal, pero sin comerte la hierba”. (I.L)

Un estudiante gnóstico, narra su experiencia durante nueve días de ayuno en condiciones naturales especiales, entre la selva amazónica en el monasterio gnóstico de Leticia. Entre los asombrosos cambios que pudo experimentar, fueron los del desarrollo impresionante de la agudeza de sus sentidos, durante los días del ayuno, podía escuchar sonidos imperceptibles en condiciones usuales y su capacidad olfativa se desarrolló asombrosamente.

El ayuno y las invocaciones de maestros espirituales

En su obra El Cristo Social, Samael Aun Weor afirma: “Nosotros aconsejamos el ayuno, la meditación y la oración para obtener materializaciones de grandes maestros”. En forma similar, el Buda Maitreya, explica en el Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica que para trabajos de alta magia, en particular la invocación a genios planetarios, para ser merecedor que se materialicen en el mundo físico   coros de ángeles, previamente, es imprescindible realizar intensos ayunos.

Y, nuevamente, en El Cristo Social, amplía dicha explicación: “En el mundo de las inquietudes espirituales se habla mucho de materializaciones de mahatmas, esas materializaciones son posibles con el ayuno, más la meditación y la oración. El cuerpo planetario, (cuerpo físico), vibra normalmente con las siete notas de la escala musical Do- Re- Mi- Fa- Sol- La- Si. Dicha escala puede repetirse en octavas superiores desde el Do hasta el Si. Normalmente los ángeles y mahatmas viven en una octava superior y por ello son invisibles para los ojos físicos, empero nosotros podemos elevar la tasa de vibraciones de nuestro cuerpo planetario, (cuerpo físico), Para pasarlo a la octava superior musical donde viven los ángeles y mahatmas”.

“Quien quiera elevar la tasa de vibraciones del cuerpo físico para pasarlo a la octava superior, debe utilizar para ello el ayuno, el silencio, la oración, la meditación, y el buen incienso, se hace necesario quemar buen incienso dentro de su recámara, y no hablar con nadie durante el ayuno. Se hace necesario concentrase únicamente en el ángel o maestro con el cual deseamos relacionarnos, así se eleva nuestra tasa de vibraciones y pasamos a una octava musical superior, entonces nosotros subimos y el maestro baja para platicar con nosotros, así se obtienen las famosas materializaciones de que tanto se habla en la literatura ocultista, teosofista, etc., etc., etc”.

De nuevo, en el Tratado de Medicina Oculto y Magia Práctica, Samael Aun Weor, explica que: “Se debe hacer un ayuno de nueve días. Durante el ayuno se debe beber agua pura con miel de abeja y limón. La invocación se hará en el noveno día del ayuno.  El agua pura endulzada con miel de abeja y algunas gotas de limón, hace posible el ayuno. Los ángeles auxilian de acuerdo con la Ley y hasta donde ésta lo permita. El auxilio que los ángeles nos brindan, se procesa de acuerdo con la Ley y nunca de acuerdo con nuestros caprichos meramente personales. Cuando no se nos concede algo, es porque debemos pagar lo que debemos y entonces en vez de protestar, debemos inclinarnos humildemente ante el veredicto de la Ley”. Respecto del enorme poder en la alta magia, ya se hizo mención con antelación al pasaje del Nuevo Testamento en que Jesús advierte que ciertos trabajos para liberar “posesos”, se requiere de mucho ayuno y oración.

El ayuno no lo es todo

Sin embargo, no se trata de fanatizarse, ni de ver el ayuno como la vía para la auto realización íntima del Ser. Por eso, en su obra: “la Revolución de la Dialéctica”, el maestro nos advierte que: “Conocemos fariseos que hacen tremendos ayunos y espanto­sas penitencias, están muy seguros de ser justos y sabios, pero sus víctimas lloran lo indecible. Casi siempre son sus mujeres, sus hi­jos, las víctimas inocentes de sus maldades, pero ellos continúan con sus sagrados ejercicios, convencidos de ser justos y santos”. Muy oportuna resulta la lectura de la parábola del publicano y del fariseo:

“Dos hombres subieron al Templo a orar; uno era Fariseo y el otro Publicano. El Fariseo, puesto en pie oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aún como este Publicano; Ayuno dos veces a la semana, doy diezmo de todo lo que gano. Más el Publicano estando lejos, no quería ni alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: “Dios sé propicio a mí, pecador”. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido”. (Lucas XVIII, 10-14)

También, en Rosa Ignea, el avatara advierte que: “ya conociste hijo mío, al griego y al romano, tomaste parte en todos los éxodos bíblicos y los austeros Sacerdotes de todas las religiones de la tierra apenas te brindaron el consuelo de un día. Llevaste silicios, ayunos y penitencias, y pórticos de todos los Templos de todas las religiones de la tierra apenas pudieron consolar tu adolorido corazón, pero el aguijón del tiempo te despertó a duras asperezas de la existencia, y no pudiste encontrar en tu camino ningún viandante que te pudiera consolar”.

Explica también el Kalki Avatar que el ayuno, a pesar de todos los beneficios que proporciona al practicante, tampoco nos lleva a la auto realización íntima del Ser. “El Señor Lahiri Lahasaya había vivido durante muchas reencarnaciones en los Himalayas dedicado a la vida contemplativa. Empero no se había realizado a pesar de tantas penitencias y ayunos. El Señor Lahiri Lahasaya sólo vino a realizarse a fondo, cuando se casó. Y es que, tal como lo explica en su obra “La Gran Rebelión”: “El Cristo Intimo, la palabra, el Logos Creador viviendo siempre en constante actividad tiene que eliminar en nuestro interior, en sí mismo y por sí mismo los elementos indeseables de la inercia, de la pereza, del estancamiento. El Señor de perfección acostumbrado a todos los ayunos, templado, jamás amigo de borracheras y de grandes banqueteos tiene que eliminar de sí mismo los abominables elementos de la gula”.

El ayuno que agrada a Dios

Para finalizar esta entrada, es pertinente, volver a citar el Antiguo Testamento, donde se encuentran unos versículos del libro de Isaías, muy alusivos a lo que se ha venido abordando respecto del ayuno, de que este, tal como se concibe, como evitar el consumo de alimentos durante algún tiempo. En realidad, el concepto holístico del ayuno va más allá. Va por ejemplo en el orden de aprender a no quejarse, aprender a no “comer prójimo”, es decir, no hablar mal de los ausentes; no seguir agrediendo verbalmente a determinada persona, no seguir deseando al automóvil, la casa o la pareja del otro. En síntesis: no darle alimento al Ego. Copio a continuación los versículos correspondientes del capítulo 58 del libro de Isaías: El verdadero ayuno.

“Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado. Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios. ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de tu ayuno buscas tu propio gusto, y oprimes a todos tus trabajadores. He aquí que para contiendas y debates ayunas y para herir con el puño inicuamente; no ayunas como hoy, para que tu voz sea oída en lo alto. ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamarás esto ayuno, y día agradable a Jehová? “

“¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompas todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia”.

“Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad; y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía. Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar”. (Is 58: 1 – 12)

La cosmovisión gnóstica (I)

Contenido:

Qué es una cosmovisión

La cosmovisión del lector

Principios universales de las cosmovisiones

Leyes universales

Leyes de evolución e involución

La Gnosis y su cosmovisión

La multidimensionalidad del espacio y los universos paralelos

La divinidad suprema

Los siete cosmos

Dios es dioses

Qué es una cosmovisión

La palabra cosmos, se asocia a un mundo, un universo, al espacio exterior a la Tierra y al conjunto de todo lo que existe en un sistema ordenado y armonioso. Es la antítesis del caos. En consecuencia, una cosmovisión es la manera de ver e interpretar el mundo.

Cada persona, cada grupo cultural, sociedad, pueblo o nación tiene su propia cosmovisión; su propia visión o concepción del mundo. Las cosmovisiones cambian de lugar en lugar y con el transcurrir del tiempo. De acuerdo con la propia cosmovisión, las personas y sociedades imaginan, perciben, conciben o modelan la realidad, los acontecimientos de la vida y la Naturaleza, la existencia humana y la de los demás seres. Cada cosmovisión se construye a partir de particulares creencias, opiniones, informaciones y vivencias

Cada cosmovisión, explica, guía, delinea norma, define y orienta determinadas nociones en los diferentes aspectos de la vida: en lo político, económico, cultural, espiritual, moral. Los diferentes productos culturales: la ciencia, el arte, la filosofía y la religión son expresiones de determinada cosmovisión. Los principios integradores de cada cosmovisión dan origen a las propias creencias o teorías o modelos de explicación de la realidad o del cosmos.

Muchas cosmovisiones se fundamentan en principios integrales y holísticos. Otras cosmovisiones, son de carácter monocultural y dan origen al sectarismo, literalismo y al fundamentalismo; al sustentar que sus principios son los únicos auténticos y valederos. Hay muchas cosmovisiones. Algunas de ellas, son la cosmovisión Judeocristiana, la cosmovisión grecolatina, las cosmovisiones china, egipcia o las de los pueblos originarios de América, entre ellas, la cosmovisión maya, azteca, inca, entre otras. Es claro que habrá otro tipo de cosmovisiones derivadas del ateísmo, como la cosmovisión materialista dialéctica y la cosmovisión materialista positivista y capitalista.

Desde tiempos antiguos, en la cosmovisión de los diferentes pueblos se combina el conocimiento histórico y el empírico con los mitos de cada pueblo. La Naturaleza es la fuente del simbolismo mitológico. En cada pueblo, los fenómenos naturales, entre ellos los relacionados con la atmósfera y el clima, como la lluvia o la sequía están o pueden ser influenciados o supeditados a la regencia de seres superiores, dioses o deidades. Así, en la cosmovisión judeocristiana se habla de las plagas de Egipto que propiciaron la liberación del pueblo de Israel. Entre los mayas del período clásico Chac, el dios del agua, regulaba el ciclo de las lluvias y a él se le pedía su mediación en caso de sequías prolongadas. En forma similar, en la cosmovisión judeocristiana, en el libro de Reyes, se lee que el profeta Elías anunció una sequía y meses después oró porque terminara.

En la cosmovisión de los diferentes pueblos, las leyes que rigen al Universo, son las mismas que rigen al ser humano. Todos los pueblos ubican a sus dioses o seres divinos en el cosmos, en el cielo. Los dioses, semidioses, héroes y mensajeros de los dioses de la cultura grecolatina, dan nombre a los planetas de nuestro Sistema Solar (Júpiter, Marte, Venus…) y a gran parte de las constelaciones boreales (hércules, casiopea, orión, entre otras). En forma similar, muchos personajes del Popol Wuj están representados en planetas o constelaciones. Este es el caso de la pareja creadora: Xmucane y Xpiyacoc, es decir, los pecaríes o tapires que se corresponden con Géminis. También, es el caso de Wukub Kakix, que se corresponde con la Osa mayor.

La cosmovisión del lector

 

Al llegar a este punto de la exposición, es importante plantear una reflexión. ¿Cuál es la cosmovisión del lector? ¿En qué cree?, ¿cuál es su estilo de vida?, ¿qué tipo de paradigmas sustentan su vida?, ¿cuál es su escala de valores?, ¿sus costumbres?, ¿su manera de ser?, ¿su cultura? ¿hasta dónde lo satisface su estilo de vida? ¿Es congruente su cosmovisión, es decir, sus creencias, sus ideales, sus principios, con su comportamiento, su conducta, su manera de vivir?, ¿qué idea tiene de Dios o de la divinidad, de la Naturaleza y de los bienes de la Naturaleza y demás seres que pueblan la Tierra?, ¿está a gusto con su estilo de vida o tiene el presentimiento, la sensación o la corazonada que algo no está bien en su existencia?

¿Tiene claro quién es? ¿Sabe de dónde viene y a dónde va? ¿qué piensa del sexo, del adulterio, de las relaciones sexuales?, ¿cómo es su forma de comer, su forma de obtener alimentos, su dieta?, ¿tiene una recta conducta y recta manera de ganarse la vida?

En el caso de las personas que viven en el hemisferio occidental, en los centros urbanos o grandes ciudades, es probable que las personas se hayan alejado de la Naturaleza y que su materialismo sea alto, ya sea en la forma de un ateísmo basado en la cosmovisión materialista dialéctica o marxista leninista y corrientes concurrentes; como por la cosmovisión materialista capitalista, la que sustenta el “capitalismo salvaje”. O bien que su cosmovisión esté inspirada en las cosmovisiones grecolatina y judeocristiana. En consecuencia, su percepción de Dios sea más bien “ligera”, “cómoda”, con paradigmas basados en el “dejar hacer, dejar pasar”, en mirar ante todo el derecho de la propia nariz, con mucho aislamiento social, con escasa  interacción con otras personas, viviendo en una comunidad en la que probablemente el tejido social esté estropeado severamente. Muchas personas en la sociedad actual, tienen un estilo de vida en el que sus acciones, distan mucho de lo que dicen o creen. Tienen una manera de pensar, de sentir y de actuar que no necesariamente será congruente con los ideales, creencias o normas convencionales de la propia cosmovisión o sociedad en la que se vive.

Es probable que su vida le parezca cansada y aburrida, que carezca de sentido o por lo menos que le provoque el presentimiento de que algo hay que cambiar, que hay algo más o algo diferente o que hay algo que cambiar o por encontrar y que ese algo puede encontrarse en algún momento y en determinado lugar.

Dos aspectos característicos de cosmovisiones distintas se relacionan con la manera en que se entiende el concepto de desarrollo, tanto del desarrollo económico y social, como el desarrollo humano. Para muchas personas, “desarrollo” es sinónimo de bienestar; pero un bienestar personal, individual, egoísta. Para otros, se asocia a la noción de buen vivir, vivir bien o vida digna, que se sintetiza en el principio: “Estoy bien, en la medida en que los demás están bien”, incluido el respeto que doy al medio ambiente y a la madre Tierra.

Principios universales de las cosmovisiones

 

Las diferentes cosmovisiones originarias se fundamentan en principios o leyes universales que han sido observadas desde tiempos antiguos. Entre esos principios, está el principio de Correspondencia que se expresa en el aforismo: “Tal como es arriba es abajo”. Otro principio, es el de Vibración o de movimiento universal a través del cual se comprende que nada está inmóvil, todo está en movimiento, todo vibra. Entre esos principios universales está el de la Unidad de los contrarios. Todo fenómeno de la Naturaleza es dual, tiene dos polos, su par de opuestos y en el que los extremos se tocan. También es importante destacar el principio que explica que todo fluye y refluye, todo sigue un curso de ida y de vuelta, todo tiene períodos de avance y de retroceso, de plus y minus como el movimiento ondulatorio, como las olas del mar. Todos los fenómenos siguen un comportamiento pendular, la ley del Péndulo. No se puede dejar de mencionar el principio de Causa y efecto. Ningún fenómeno ocurre casualmente, todo se manifiesta conforme a leyes. El acaso, la suerte no existen. Finalmente hay que reconocer que existe el creador, el principio Sexual.

 

Leyes universales

 

Existen muchas leyes en la Naturaleza, como las leyes de la Física y la Química. Ejemplos de estas leyes son: la ley de la gravedad, las tres leyes de Newton del movimiento o de la Mecánica clásica, las leyes de la Termodinámica, como la famosa ley de Entropia. Pero en la Naturaleza hay otras leyes aún desconocidas por la ciencia y otras leyes han sido mal interpretadas o no se han estudiado a profundidad. Algunas de estas leyes, son la ley de Tres principios o ley creadora y la ley de Siete principios o ley ordenadora.

La ley de Tres establece que todo fenómeno es producto del concurso de tres fuerzas. En todas las religiones, de una o de otra manera, se hace referencia a esta ley: la santísima trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), la trimurti hindú (Brahma, Shiva y Visnú) o la trilogía sagrada egipcia (Osiris, Isis, Horus). Son ejemplos de la manifestación de esta ley. En la cosmovisión maya hay muchas formas de representar la ley de tres. Por ejemplo, la trimurti: Itzamná, Chac, Kukulcán o también: Itzamná Ixchel y Ah Kin o Kinich Ahau. En el Popol Wuj o Popol Vuh hay diversos ejemplos de esta ley. Uno de ellos es Corazón del cielo y sus tres manifestaciones: Kaqulja Jun Raqan (Caculhá Huracán), Ch’ipi Kaqulja (Chipi-Caculhá) y Raxa Kaqulja (Raxa-Caculhá); otro es el de Tojil (Tohil), Awilix (Avilix) y Jaqawitz (Hacavitz).

La ley de Siete o ley de Heptaparaparshinoc, es la ley ordenadora o ley de Octava. Se explica a través de la música y de diversos fenómenos en la Naturaleza. La teoría de la música enseña que hay siete sonidos fundamentales o notas musicales. A partir del estudio de los siete sonidos, se entiende que todos los fenómenos naturales se procesan en una escala de siete niveles. De allí que se corresponda con los siete niveles de energía atómica, las siete divisiones de la tabla periódica de los elementos de la Química, las siete unidades fundamentales de la Física. No es casualidad que los antiguos hablaran de siete planetas, de siete maravillas, de los siete días de la Creación y dividieran la semana en siete días conforme al ciclo lunar.

Leyes de evolución e involución

 

En los estudios gnósticos jamás se ha negado la ley de Evolución, pero los gnósticos, no aceptamos de tal ley mecánica, un dogma. Las leyes de la evolución y de la involución constituyen el eje mecánico de la Naturaleza. A toda subida le sucede una bajada; a toda evolución le corresponde determinada involución. Existe evolución en la semilla que germina, en el tallo que crece y se desarrolla, en la planta que da fruto. Existe involución en el árbol que decrece, se marchita, envejece y muere. Muchísimos organismos, innumerables especies son producto de la involución, y muchos otros organismos y especies son producto de la evolución. Lo grave es atribuirle a la evolución características, virtudes y cualidades que esta no tiene.

En la cosmovisión gnóstica se plantea que para liberarnos de la rueda del samsara, necesitamos una tremenda revolución de la Conciencia para lograr el retorno a la estrella interior que guía nuestro Ser. La evolución no tiene nada que ver con el desarrollo espiritual de nadie, no cristifica a nadie. Quien quiera la cristificación necesita la revolución de la Conciencia. Esta sólo es posible trabajando con el grano. Necesitamos una tremenda revolución de la Conciencia para lograr el retorno a la estrella interior que guía nuestro Ser. Cuando disolvemos el Ego, el yo pluralizado, existe revolución total.

La Gnosis y su cosmovisión

 

La cosmovisión gnóstica sigue los mismos principios universales de las cosmovisiones de los pueblos antiguos porque es holística, transdisciplinar y multidimensional. Es holística porque es integradora. Parte del principio de la unidad del todo, de que todo lo que nos rodea tiene vinculaciones entre sí, que todos los objetos y seres se reducen a la unidad, que la diversidad es la unidad. Es transdisciplinar, porque trasciende la concepción de disciplinas separadas y aisladas. De esta manera los saberes de diversas disciplinas científicas, filosóficas, artísticas y místicas se nutren y aportan en conjunto una concepción global.

 La cosmovisión gnóstica es clave para entender diferentes áreas en el estudio de la Gnosis, así como para lograr la auto-gnosis. Su estudio permite entender de mejor manera la Antropología Gnóstica, la Ontología Gnóstica, la Gnoseología o Epistemología Gnóstica y la Axiología Gnóstica. Es así como la cosmovisión gnóstica conlleva un conocimiento de lo más completo. Es multidimensional porque concibe al mundo, al Universo y a todos los seres en forma multidimensional.

 

La multidimensionalidad del espacio y los universos paralelos

 

De acuerdo con la cosmovisión gnóstica, se explica que el espacio infinito interplanetario, es curvo. El Infinito vive en incesante movimiento. Existe una serie infinita de espacios giratorios de distintas dimensiones que se penetran y compenetran mutuamente sin confundirse. De acuerdo con la cosmovisión gnóstica, coexisten armoniosamente una infinidad de universos paralelos.

El espacio circundante, tiene más de tres dimensiones. Las dimensiones conocidas del espacio, son: largo, ancho y alto fácilmente observables en cualquier esquina de una construcción, edificio, casa o mueble. Más allá de las tres dimensiones del espacio físico, existe una cuarta dimensión reconocida por los físicos: el tiempo. Sin embargo, la cuarta dimensión tiene también un componente espacial: las ondas y campos electromagnéticos, el mundo de lo invisible: el aire, los sonidos, la luz, la electricidad, las ondas de la televisión, la radio, los rayos x, las microondas. A la cuarta dimensión pertenecen los fenómenos parapsicológicos, como el de los fantasmas y los fenómenos jinas. Más allá de la cuarta dimensión existe una quinta dimensión: la eternidad, el mundo de los vivos y de los muertos, el mismísimo “más allá”, el mundo de los sueños, el mundo astral o mundo molecular. La sexta dimensión, el mundo electrónico solar, corresponde a los cielos o paraísos de todas las antiguas cosmovisiones.

Los universos paralelos existen no solo en las dimensiones superiores del espacio, sino también en las infradimensiones sumergidas. Las dimensiones sumergidas corresponden a los mundos infiernos de todas las religiones.

Tres dimensiones son espaciales y tres temporales. Las espaciales son longitud, latitud, altura. Las temporales son tiempo, eternidad, y aquello que está más allá del tiempo y de la eternidad. Más allá de la sexta dimensión, está la dimensión original, la dimensión cero, el punto matemático originario: el Espacio abstracto absoluto.

La divinidad suprema

 

En la cosmovisión gnóstica, el Espacio abstracto absoluto, el Dios incognoscible, no es ni un vacío sin límites, ni una plenitud condicionada, sino ambas cosas a la vez. La Deidad incognoscible es el Espacio abstracto absoluto, la raíz sin raíz de todo cuanto fue, es o ha de ser. Esta Causa infinita y eterna hallase, por descontado, desprovista de toda clase de atributos. Es luz negativa, existencia negativa, está fuera del alcance de todo pensamiento o especulación. La divinidad incógnita y desconocida, es eso que no tiene nombre. Aquello, lo Innominado, lo Inefable. El Absoluto está más allá de todo lo que tenga forma y figura, lado por lado, cantidad, cualidad, número, medida y peso, es lo que no es, lo que no tiene forma, lo Real.

 En su obra: “Curso de Tarot y Cábala”, Samael Aun Weor, explica lo siguiente: “EL Absoluta es el Ser de todos los seres. Él es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será. Él se expresa como movimiento y reposo abstractos absolutos. Él es la causa del Espíritu y de la materia, pero no es ni uno ni la otra y solo nos toca intuir su naturaleza. El Absoluto está más allá de la vida condicionada. Más allá de lo que es relativo, es el real Ser (Él), es el no Ser porque no guarda concordancia alguna con nuestros conceptos, pero es el “real Ser”. Todo esto porque no lo comprendemos intelectualmente, para nosotros es como un no Ser aunque es el real Ser del Ser. Ser es mejor que existir y la razón de ser del Ser, es el mismo Ser. En el Absoluto está nuestra legítima existencia, que es un no Ser, un no existir para la razón humana.

 El Absoluto no es un Dios ni tampoco un individuo divino o humano; sería absurdo dar forma a lo que no tiene forma; sería un despropósito intentar antropomorfizar al Espacio. Ciertamente el Absoluto es Espacio abstracto incondicionado y eterno, mucho más allá de los dioses y de los hombres. El Absoluto es luz increada que no hace sombra por ninguna parte durante la noche profunda del gran Pralaya (la noche cósmica). El Absoluto está más allá del tiempo, del número, de la medida, del peso, de la casualidad, de la forma, del fuego, de la luz y de las tinieblas. Sin embargo, Él es el fuego y la luz increada.

 En el Absoluto no existe forma, ni figura, ni número, ni peso, cuando se disuelve el Universo solo queda el recuerdo en la conciencia de los dioses y con esos recuerdos se forma el Universo del Pleroma (Plenitud suprema) y si se quisiera sacar de ahí alguna cosa ya no existiría, pues solo son recuerdos.

 El Absoluto tiene tres aspectos: el Ain, el Ain Soph y el Ain Soph Aur. Ain que es el mismo Sat en sánscrito, o sea, el Inmanifestado absoluto. Hablar del Ain es difícil porque es el Absoluto inmanifestado. Ain Soph que es el segundo aspecto, es donde ya existe cierta manifestación. Allí se quedan todas las criaturas cuando llega el gran Pralaya (Noche cósmica), porque no tienen derecho a penetrar al Ain, o sea, al Inmanifestado absoluto, que se encuentra más allá del pensamiento, del Verbo, del átomo, del sonido, más allá de todo lo que tenga forma, número, peso, etcétera. El tercer aspecto es el Ain Soph Aur según la Cábala hebraica, allí se encuentra el primer Cosmos, el Protocosmos puramente espiritual, el Absoluto solar formado por múltiples soles espirituales. El Espacio abstracto absoluto, es el Agnostos Theos, el inmanifestado Sat, Aelohim o el Ain. Del inmanifestado Sat, de esa divinidad incógnita y desconocida, que se halla latente en todo lo que es, ha sido y será, surge toda emanación: los inefables, el Ejército de la Voz, la gran Palabra, los dioses santos, los elohim, los gobernadores de todo el Universo.

 En la Cosmovisión Maya, el Absoluto recibe el nombre de Corazón del Cielo (Huracán) o “Uk’u’x Kaj, llamado Jun Raqan”, con sus tres aspectos: “Kaqulja Jun Raqan, el primero, el segundo es Ch’ipi Kaqulja y el tercero Raxa Kaqulja” según se cuenta en  Popol Wuj (versión de Sam Colop).

 

Los siete cosmos

 

En la Cosmovisión gnóstica, son siete cosmos que forman el Rayo de Creación. En el Mensaje de Navidad 1964-1965, el Kalki Avatara o Avatar de la síntesis da la siguiente explicación:

La Cábala dice que existen dos cosmos; el Macrocosmos y el Microcosmos. El primero representa lo infinitamente grande, lo segundo representa lo infinitamente pequeño. La enseñanza cabalista sobre los dos cosmos está incompleta, es tan solo una enseñanza fragmentaria. Existen siete cosmos.. .

 El Absoluto en sí mismo es explicado por la Cábala como teniendo tres aspectos, a saber:

1) Ain Soph Aur

2) Ain Soph

3) Ain

Ain Soph Aur viene a ser el circulo externo. Ain Soph viene a ser el círculo medio. Ain es de hecho Sat, el inmanifestado Absoluto.

El primer cosmos no podría existir dentro del Inmanifestado Ain, ni siquiera dentro del Ain Soph. El primer cosmos solo puede existir en el Ain Soph Aur. El primer cosmos es de naturaleza puramente espiritual y su nombre es Protocosmos. El segundo es el Ayocosmos o Megalocosmos, esto es, el gran Cosmos: todos los soles, todos los mundos del espacio infinito. El tercer cosmos es el Macrocosmos del cual hablan los cabalistas en sus libros y está compuesto por la Vía Láctea con sus dieciocho millones de soles que giran alrededor del Sol central Sirio.

 El cuarto es el Deuterocosmos que está constituido por el Sol de nuestro Sistema Solar con todas sus leyes. El quinto es el Mesocosmos, nuestro planeta Tierra. El sexto es el Microcosmos (hombre). El séptimo es el Tritocosmos, lo infinitamente pequeño, átomos, moléculas, insectos, microbios, electrones, etc. y además el Avitchi, Abismo. Entre el Microcosmos hombre y el Macrocosmos existen el Mesocosmos y el Deuterocosmos, por lo tanto resulta un poco caprichosa aquella frase que dice: “El hombre es el Microcosmos del Macrocosmos”. Cada uno de los siete Cosmos tiene sus leyes propias. El gnóstico tiene que estudiar las leyes que gobiernan a estos siete Cosmos, a fin de saber cuál es el puesto que ocupamos en la vida y cómo debemos hacer para lograr la liberación final.

Dios es dioses

 

No existe en las corrientes gnósticas el dogma de la predeterminación ortodoxa que nos embotellaría lamentablemente en una estrecha concepción de la Deidad antropomórfica.

 Dios en griego es Theos, en latín Deus y en sánscrito Div o Deva, palabra esta que se traduce como ángel o ángeles. Aún entre los más conservadores pueblos semíticos, el más antiguo dios de Luz, El o Ilu, aparece en los primeros capítulos del Génesis en su forma plural sintética de los elohim. Dios no es ningún individuo humano o divino en particular, Dios es dioses. Él es el Ejército de la Voz, la gran Palabra, el Verbo del Evangelio de san Juan, el Logos Creador, Unidad múltiple perfecta. Auto conocerse y realizarse en el horizonte de las infinitas posibilidades, implica el ingreso o reingreso a la hueste creadora de los elohim.

Helena Petronila Blavatsky (HPB), en el tomo 1 de su “Doctrina Secreta” explica que: “—las huestes angélicas del cristianismo, los elohim y “mensajeros” de los judíos—, los cuales son, el vehículo para la manifestación del pensamiento y de la voluntad divina o universal. Son las fuerzas inteligentes que dan y establecen en la Naturaleza las “leyes”, al paso que ellos mismos obran conforme a leyes que les han sido impuestas de modo análogo por poderes todavía más elevados; mas no son “personificaciones” de los poderes de la Naturaleza, como erróneamente se ha creído”.

 Eliphas Levi, en su obra: “El Gran arcano del ocultimos revelado”, explica lo siguiente:

 “Según los hierofantes antiguos, la materia no es más que el substratum de los espíritus creados: Dios no la creó inmediatamente. De Dios emanan las potencias, los elohim, (1) que constituyen el Cielo y la Tierra y, según su doctrina, era así como debía de pronunciarse la primera frase del Génesis: Bereschit, (2) la cabeza o el primer principio; Bara, creó Elohim, las potencias, aet-haschamain v’aet-ha-aretz, que son los que hacen (subentendido) el Cielo y la Tierra. Confesamos que esta traducción nos parece más lógica que la que daría un verbo Bara empleado en el singular al nominativo plural elohim. Estos elohim o potencias serían las grandes almas de los mundos, siendo sus formas la sustancia específica en sus virtudes elementales”

 Entre las notas del traductor, se lee:

 Elohim. Literalmente elohim significa El, los dioses, el Ser de los seres, aquel que creó el Cielo y la Tierra, o mejor dicho la colectividad de las divinas potencias, la esencia del Cielo y de la Tierra. Elohim es también dioses secundarios, irradiando del Dios central, o pensamientos creadores, ordenadores y conservadores de los mundos. Los elohim irradian de la Trinidad o Tríada, del mismo modo que los colores irradian del prisma triangular que descompone el espectro solar. Los elohim son las primeras emanaciones de la conciencia suprema. Palabra hebrea.

 (2) Bereschit. “En el principio”, la primera palabra que Moisés escribió en el Génesis. En Cábala, se escribe BRAShITh y dividiéndola en dos, se obtiene: BRA, creó, y ShITh, seis, esto es, las seis fuerzas fundamentales que presiden la obra misteriosa de los seis días del Génesis. Las seis letras de que se compone corresponden al signo del Macrocosmo, que es el hexagrama o doble triángulo (estrella de Salomón). La formación del Macrocosmo (Universo) se divide en seis fases a las que se da el nombre simbólico de “días”. El número 6 es relativo a la creación porque se forma por la adición de los números que componen la Trinidad: 1 + 2 + 3 = 6. La primera Trinidad, simbolizada por el triángulo con la punta hacia arriba, es eterna y existe por sí misma; la segunda, es el reflejo de la primera, por lo que se simboliza por el triángulo invertido.

Las relaciones 1, 3, 6 Se explican en los siete cosmos, ya estudiados. El primer cosmos se rige por una única ley, el segundo cosmos por tres, el tercero por seis, el cuarto por doce y así sucesivamente. Gurdjieff a través de Ouspensky, en la obra de este último: Fragmentos de una enseñanza desconocida (también denominada: En busca de los milagroso), lo explica así: “Al Absoluto se le designa con el número 1, ya que en el Absoluto las tres tuerzas constituyen un todo. En cuanto a los pequeños círculos, los designaremos con el número 3, ya que, en un mundo del segundo orden, las tres fuerzas están ya divididas. En cada uno de estos mundos del segundo orden, las tres fuerzas divididas crean, al encontrarse, mundos nuevos de un tercer orden. Consideremos algunos de estos mundos. Los mundos del tercer orden, creados por las tres fuerzas que actúan semi-mecánicamente, ya no dependen de la voluntad única del Absoluto, sino de tres leyes mecánicas. Estos mundos son creados por las tres fuerzas. Y una vez creados, manifiestan tres fuerzas nuevas de su propio orden. Por consecuencia, las fuerzas que actúan en los mundos del tercer orden serán seis. En el diagrama, al círculo del tercer orden, se le designa con el número 6 (3 más 3). En estos mundos se crean mundos de un nuevo orden, el cuarto. En los mundos del cuarto orden, actúan las tres fuerzas del mundo del segundo orden, las seis fuerzas del mundo del tercer orden, y tres fuerzas de su propio orden, o sea doce fuerzas en conjunto”.

Es evidente que en tiempos muy lejanos, el mismo Judaismo tenía en su cosmovisión la concepción de que en la emanación primaria, el amanecer del Día Cósmico o la Creación, Dios se desdobla en dioses. Así se entrevé en la misma Toráh, la versión hebrea del Pentateuco o primeros cinco libros del Antiguo Testamento o Tanaj. En Bereshit (Génesis) de la Toráh (hebrea), es recurrente la referencia a elohim. Sabido es que en el hebreo arcaico, elohim es una palabra plural.

Así, en el primer versículo de Bereshit (Génesis) se lee: “En el comienzo creó Elohim los Cielos y la Tierra”. Entre los comentarios de versículos del libro de Génesis (Bereshit) y Haftarot, en versión castellana con traducción, supervisión, selección exegética, notas y comentarios del rabino Marcos Edery, publicado por Editorial Sinai de Tel Aviv, se lee que: “Por otra parte nos recuerda Abardanel que en la Toráh en particular y en el Tanaj en general el nombre Elohim es usado también para aquellos seres celestiales, emisarios de D’s que son llamados también Elohim por estar al servicio de Elohim; así como a las cortes que imparten justicia de acuerdo a la Toráh de Elohim”.

Solo de esta manera se explican versículos de la Toráh (hebrea) y de la Biblia (cristiana), que se refieren a Dios en plural. El siguiente versículo es por demás ilustrativo: “Dijo Elohim: Hagamos al Ser Humano a Nuestra Imagen, como a Nuestra Apariencia y que dominen —ellos— los peces del mar y las aves de los cielos y los animales y toda la tierra y todos los reptiles que reptan sobre la tierra”. (Bereshit 1:26). En la Biblia de Jerusalén, no hay mucha diferencia en relación con la denominación en plural de la divinidad: “Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra»”. La parte conducente de este versículo en la versión de Reina – Valera dice: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…”

Salmos 82 es elocuente al respecto. Allí, en el primer versículo, se lee: “Dios está en la reunión de los dioses”. Y en el versículo seis: “Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo”. Estas extraordinarias palabras son corroboradas por el mismísimo Jesús de Nazareth cuando respondió: “No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois?”.

Si te interesa saber más de la Cosmovisión Gnóstica, te invitamos a que sigas el enlace de líneas abajo y leas la segunda parte del tema: La Cosmovisión Gnóstica (II). Allí encontrará los siguientes temas: El mito gnóstico, Jehová y no Yahveh, Los eones y el Pleroma, Barbelo, El Eterno femenino, la Creación, El amanecer del Día Cósmico, Los diez principios del ser humano, El Ser y el Yo, Elementos esenciales de la cosmovisión gnóstica, El conocimiento gnóstico y la revelación, Los principios religiosos.