Entre la ceiba y el cantil

Entre la ceiba y el cantil

Ensayemos otro canto
y seamos chantres de una catedral mínima
de aquesta que acaricia los caminos
y lleva envuelta una luz en su pobreza…
Carne y sangre habitan brevemente juntas…
En tanto contruyen el alma desde el semen.

Nos toca hoy llevar el hacha adentro deste amable bosque
más cerca de las ceibas, de las ceibas y el río
plantar y callar… no en balde fuimos a Xibalbá
y ya es tiempo de hollar otra montaña.

Qué importa, pues, que al coro mío
lo acompañen nada más trovas antañas
y alguna lumínica antistrofa venida de Perseo
Es que en las fontas do dicen su augur las pitonisas
ahí se me dijeron cosas con baba de sierpes encendidas
¡Nocse Te Ipsum!

Por eso mi camino, ese que tengo a solas
y que sólo mi amada conoce de seguro
tiene una suerte de luz y algo de oscuro
acaso a ello se deba que me guarde entre las flautas
y toque para mi alma el hydraulis…
Me debo a mi mismo un caramillo
y quiero aprender la lengua de Zuyúa… Mirad que en Tula tengo abuelos
por eso me voy, al encuentro del viejo Gadu
Él me enseñará los oficios del muro y la madera
nivelaré la casa y a plomo las dos columnas nos guardarán de día y noche
Oh Alhá tengamos otras semanas para encontrar la escala de las siete gradas
y saludar los cuatro rumbos, y al arriba y al abajo y al adentro…
Sabed que en la vecindad derecha de mi casa se alza en la mañana Hun Ahpú.

Me voy de los oídos y el aplauso
allá las máscaras y las túnicas
sólo me llevaré la niña blanca
que me dio Melpómene
los metros sagrados de Esquilo
y los sonetos del Guillermo del Támesis (que debo aún llorar las lágrimas de Lear)
A Lope y a Hugo los llevaré completos
y en la diestra la maza yaquí de Kiché Achí (y los asuntos ciertos del viejo Rabinal)

Unas sandalias quiero, que me voy
y una hoz adamantina para segar legiones
y acaso un magno sombrero del gran Señor que guarda abajo… bajo su ala me iré sin que me vean
Sí, dadme ¡Oh Cielos!, ¡oh Tierra!, aquel espejo de Atena…

Para seguir el canto que ahora toca
no necesito equipajes de mundo
tan sólo dos serpientes que alcen el camino
un cayado sencillo y una mudada simple…
las aves tienen mucho y cambian poco su ropa
el canto es lo que importa… una danza que gire
como arriba derivan los astros y los números…

Me voy de los tinglados con cardio agradecido
bendigo a los que dejo y anhelo que las musas y los monos sagrados
guarden almas y oficios…
no dirá más mi gargante más que las voces
que me ordena el fuego…
aquellas que el agua tiene por supremas
y que elevan por dentro y hacia arriba.

-Luis Eduardo Escobedo Gowans-

Poesía: Mi yo

Mi yo

he comprendido que eres mi dueño,

que he sometido plenamente mi voluntad a ti

y te he convertido en mi dios, mi rey, mi todo…

Eres lo más importante y grande a cada hora,

y no hay día o noche sin consagrarla a ti.

Mi yo

Contrato en blanco, he firmado contigo,

acepté conforme y lleno de placer tu tiranía.

Reconozco mi esclavitud completa hacia ti,

estoy dispuesto a complacerte plenamente

y a satisfacer con creces todos tus deseos.

Mi yo

por mi propia decisión eres mi carcelero eterno,

encadenado en mazmorra de placer y de congoja estoy.

Sin intención sincera de escapar, de liberarme.

En cofre secreto guardo la llave de la independencia;

Pero es nula mi intención de abandonarte.

Mi yo

eres un tirano al que cedí todo su poder,

tu fuerza hipnótica me embriaga y me cobija.

Con tus hechiceros encantos me engañas día a día.

Y aunque me dieran tesoro y cielo, no rompo tus cadenas

que me atan a ti desde la más lejana antigüedad

Mi yo

Sabes que soy tu esclavo fiel,

que por ti he levantado templos y altares…

En tu honor he organizado fiestas y caras ofrendas,

he compuesto canto, poesía y culto para alabarte.

Mis mejores tiempos, fuerzas y talentos te he ofrendado.

Mi yo

No han podido palabras, ni escritos, ni actos en tu contra.

No ha surgido verbo o gesto con poder de abandonarte.

No he encontrado sabio convincente

que guíe mi entendimiento para no adorarte,

para buscar la luz que disipe tu  plena oscuridad

Mi yo

a quien convertí en mi todopoderoso,

a quien busqué en todo complacerte.

Por quien me identifico con la vida y con la nada.

A quien defiendo, me aferro y esclavizo,

a quien quiero más que mi sagrada vida.

Mi yo

mi acompañante diario indispensable.

Por quien rompo los más caros compromisos.

Quien anima e inspira todos mis deseos…

Por ti, justifico el error, la locura y desvarío

y te guardo, oculto y escondo en mi interior.

Mi yo

te defiendo de todos y de todo.

Y también por ti, me condeno y me flagelo,

para salvar tus faltas, delitos y crueldades

y enaltecer tu cinismo y desvergüenza;

en la perdida existencia que me has dado

Mi yo

cruel, insensato e insaciable.

Has crecido como gigante mitológico

y te has multiplicado a mis expensas,

llevándome a cumplir infinitas exigencias.

Por ti: todo, por ti: nada.

Mi yo

la causa real de mi fracaso existencial.

Dueño de poder ficticio,

soberano de mis ínfimas pasiones,

obstáculo principal a mis íntimos anhelos,

guía oscuro del camino tenebroso.

Mi yo

falsa luz en mi entendimiento,

embaucador ante nobles y propósitos sublimes,

arrullo incansable de mi sueño eterno,

estafador de espirituales inversiones,

desvío principal de iniciáticos senderos.

Mi yo

tu tiempo tiene fin,

tu falsa promesa se descubre,

los encantos de tu magia son ilusos

y tu ficticia sombra al comprenderte se disipa,

pues tu destino es polvo con la lanza de mi diosa.

JG

El poema del carpintero

Introducción

El poema de nuestro amigo Luis Escobedo y publicado recientemente en esta página, nos ha motivado a publicar informaciones adicionales que expliquen o aclaren un poco el simbolismo gnóstico escondido tras esos versos. Hemos de anotar que Luis: además de poeta, es dramaturgo y carpintero.

La madera de los árboles y en especial, la que es transformada por el maestro carpintero en diferentes obras, desde las más insignificantes, hasta las más hermosas y relevantes, ha dado origen a profundos significados. No es por casualidad que en el libro de Éxodo el altar y el arca del Tabernáculo hayan sido construidos con madera de Acacia. Son renombrados también en la Biblia los cedros de Líbano (el sagrado IAO). La leyenda de Hiram Abif (el Cristo íntimo) está asociada a la madera de estos dos árboles sagrados.

Todo nace de la semilla, las pequeñas plantas, los grandes árboles, el ser humano y hasta el hombre-Dios o dos veces nacido. Los árboles son sagrados desde el Génesis. Ahí encontramos el árbol de la Vida y el árbol del Bien y del Mal.

 La horca, el mástil y la cruz

En el capítulo XIV de su obra “Tertium Organum”, Pedro Ouspensky plantea el siguiente análisis:

“Una vez, yo estaba cruzando el Neva en un barco con mi amigo A. con quien, antes de esto y después, tuve muchas conversaciones sobre los temas considerados en este libro. Habíamos estado hablando, pero al acercamos a la fortaleza quedamos en silencio, mirando los muros y pensando probablemente más o menos los mismos pensamientos. “!Hay también chimeneas de fabrica!”, dijo A. Y realmente, desde detrás de la fortaleza se elevaban chimeneas de ladrillo con sus partes superiores ennegrecidas por el humo”.

“Y súbitamente, cuando el dijo eso, tuve una sensación increíblemente vivida de la diferencia entre las chimeneas de una fabrica y los muros de una prisión, una sensación parecida a un choque eléctrico. Sentí la diferencia de los ladrillos mismos. Y me pareció que A. tuvo la misma sensación”.

“Tiempo después, en una conversación con A. recordé este episodio, y me dijo que no solo entonces, sino siempre él había sentido esta diferencia y estaba profundamente convencido de su realidad. “Solo el positivismo está convencido de que una piedra es una piedra y nada más”, dijo. “Pero, cualquier mujer o niño sin educación sabe muy bien que una piedra del muro de una iglesia o una piedra del muro de una prisión son cosas diferentes.”

“Me parece, pues, que al examinar un fenómeno dado en conexión con todas las cadenas de consecuencias de las que es un eslabón, hallaremos que la sensación subjetiva de las diferencias entre dos objetos físicamente Idénticos, que a menudo consideramos como mera imagen poética, como metáfora, cuya realidad negamos — es enteramente real; veremos que estos objetos son realmente diferentes, tan diferentes como una vela y una moneda que tienen apariencia de círculos Idénticos (líneas móviles) en el mundo bidimensional de los seres planos. Veremos entonces que los objetos idénticos con respecto al material en que consisten, pero distintos en cuanto a sus funciones, son realmente diferentes, y que esta diferencia se profundiza tanto que hasta hace que el material aparentemente idéntico sea físicamente diferente. Hay piedras diferentes, hierro diferente, madera diferente, papel diferente. Ninguna química detectara jamás esta diferencia. No obstante, existe, y hay personas que la sienten y entienden”.

“El mástil de un barco, una horca y una cruz en la encrucijada de la estepa pueden fabricarse con alguna clase de madera, pero en realidad son objetos diferentes, fabricados con material diferente. Lo que vemos, tocamos, investigamos, son solo los “círculos sobre el plano” hechos por la .moneda y la vela. No son sino las sombras de cosas reales, la esencia de lo que yace en su función.

 Las sombras de un marinero, un verdugo y un santo pueden ser completamente idénticas — es imposible distinguirlos por sus sombras, tal como es imposible distinguir la madera del mástil, de la horca y de la cruz mediante análisis químico. No obstante, son hombres diferentes y objetos diferentes — solo (os sombras son iguales y similares”.

“Y si consideramos a los hombres como los conocemos — el marinero, el verdugo y el santo—, los hombres que nos parecen similares e iguales, y los examinamos desde el punto de vista de sus diferentes funciones, veremos que, en realidad, son totalmente diferentes y nada tienen en común. Son seres diferentes, pertenecientes a categorías diferentes, a planos diferentes del mundo, entre los que no hay puentes o vías de comunicación. Estos hombres nos parecen similares e iguales porque, en general, solo vemos las sombras de los hechos reales. En realidad, las “almas” de estos hombres son totalmente diferentes, y no diferentes en calidad, ni en magnitud, ni en su “edad” como la gente prefiere expresarlo ahora, sino diferentes en su naturaleza misma, en su origen, y en la finalidad de su existencia — tal como los objetos difieren cuando pertenecen a categorías completamente diferentes”.

“Cuando empecemos a entender esto, el concepto general hombre deberá experimentar en nosotros un gran cambio.

Y esta relación se repite en la observación de todos los fenómenos. Un mástil, una horca y una cruz son cosas de categorías tan diferentes, átomos de cuerpos tan diferentes (que conocemos por sus funciones), que no puede haber cuestión de similitud alguna entre ellos. Nuestra desgracia es que consideramos la composición química de una cosa como su atributo mas rea!, mientras que los atributos reales deben buscarse en las funciones de una cosa. Si pudiéramos adquirir la posibilidad de ampliar y ahondar nuestra visión de las cadenas de la causalidad, cuyos eslabones son nuestras acciones y nuestra conducta; si aprendiéramos a considerarlas no solo en su propia vida. sino en un vasto significado cósmico; si lográramos hallar y establecer la conexión entre los fenómenos simples de nuestra vida y la vida del cosmos, entonces, indudablemente, deberíamos descubrir que lo nuevo e inesperado es infinito en los fenómenos más simples”.

 I

La antigua Masonería, la fraternidad de los constructores y de los carpinteros oculta profundos simbolismos. Desde Geppetto, el padre de Pinocho, hasta José el Carpintero, padre o primer educador del  niño Jesús ejemplifican esos misterios encerrados tras las transformaciones de la madera en obras de artesanos, artistas y… en la Gran Obra. Es el ebanista, el que trabaja con el ébano, con la madera negra, con la tierra negra de la Alquimia. El instrumento principal del Eva nista, de quien trabaja en la Gran Obra con su Eva particular, con su María Magdalena, con la mujer símbolo, es el hacha, símbolo de la piedra cúbica de punta. En este sentido no se ha de olvidar a las “piedras de rayo”, como la obsidiana negra, la piedra del Chay, adorada por quichés y kakchiqueles en el Popol Wuj y el Memorial de Sololá. De los cuatro colores de la Gran Obra: es el negro el que simboliza el inicio de la gran obra. Siguen a continuación el blanco, amarillo y rojo.

En el oficio blanco, el trabajo de la logia Blanca, los maestros masones, los iniciados y los esoteristas bien saben del simbolismo esotérico encerrado tras la obra escrita por Carlo Lorenzini en la segunda mitad del siglo XIX y que narra las aventuras de una alegre marioneta que se esfuerza en convertirse en niño de verdad.

Geppetto representa al Demiurgo, es decir, el artesano, el fabricante o el constructor. El Gnosticismo Universal enseña que “el Demiurgo, es el “Dios menor” del mundo físico, la entidad que crea seres imperfectos que envía a la vida material”. Gepetto, para infundir vida de verdad a su imperfecta obra (Pinocho), implora a GADU, el Gran Arquitecto del Universo para que le infunda la esencia divina, la Esencia maravillosa. Pinocho ha de pasar por muchas aventuras, pruebas y aprendizajes para convertirse en un niño de verdad, es decir, en un iniciado, en un iluminado, en un hombre despierto.

José el Carpintero por otra parte, es también quien moldea la pieza de madera en una obra maravillosa, equivale al alquimista que a base de cincel y martillo, trabaja, moldea, pule la piedra hasta darle la forma cúbica perfecta. Con su trabajo construye la cruz que enciende el fuego sagrado, concibe y educa al Cristo íntimo.

Las columnas serpenteadas, como las que se observan en el templo de los Guerreros en Chichén Itzá, corresponden a las dos columnas del pórtico del templo de Salomón. Las mismas que construyó el arquitecto Hiram Abif, tal como está escrito en el libro de Reyes. “Estas columnas erigió en el pórtico del templo; y cuando hubo alzado la columna del lado derecho, le puso por nombre Jaquín, y alzando la columna del lado izquierdo, llamó su nombre Boaz” (1 R 7:21). Esas dos columnas del templo tienen también honda significación. Entre sus múltiples símbolos, recuerdan a la pareja creadora, al hombre y a la mujer enamorados que pueden y saben amar. “Sabiduría y Amor son dos columnas torales de la Gran Logia Blanca” (SAW –El Matrimonio Perfecto).

No puede faltar el elemento fálico, la viga madre, el principal madero largo y grueso que sostiene y asegura la construcción, la obra, la Gran Obra alquimista. Trabajo esotérico que se realiza con el fuego, con el arte de amar, con cantos mántricos, con el tantra o tantrismo. En dicha labor, el carpintero, el constructor deberá cortar o eliminar lo que no sirve, las malas ramas, el Ego, el yo de la Psicología Gnóstica.

El propósito de la gran Obra es regresar a la fuente original, aprendiendo a trabajar con las tres fuerzas creadoras bajo supervisión divina. La obra del constructor, la obra alquimista ha de realizarse con buenas acciones, “con la medida que mides, serás medido”. (Mt 7:2). Dicho trabajo se ha de realizar en la intimidad, en lo más oculto, en la gruta, en la cámara secreta.  Pero como bien advierte el Evangelio de Felipe: “La Cámara Nupcial no es para los animales ni para los esclavos ni las hembras impuras, sino que es para los varones libres (con odres nuevos y libres del Ego) y las vírgenes (mujeres castas)”.

 II y III

 El trabajo amoroso es el que nos lleva hacia la luz. Durante este trabajo es necesario alimentarse de la sabiduría del pescado, la divina Gnosis y de la serpiente sagrada, Devi Kundalini. Y si aún no se recibe el pan super sustancial, el pan de lo alto, hay que aprender a cocinarlo en la misma roca, en la piedra del rinconcito, en la “piedra que los edificadores desecharon” y que “ha venido a ser la cabeza del ángulo; y: piedra de tropiezo y roca que hace caer” (1 P. 2:7-8), la de la Caba, la piedra del Chay, la piedra filosofal. Durante este trabajo tántrico o alquimista es válido y conveniente someter a la muerte a todos los elementos indeseables de la conducta, al Ego animal. Para pedir ayuda en dicha labor, no hay quien, como la madre, nuestra bendita madre Kundalini. Ella está representada por la mujer diosa de todas las antiguas religiones. Ella es María, Isis, Rea, Ixquic.

 IV

El Gnosticismo Universal nos enseña que los poderes de este mundo se ejercen a través del Ego y de las condiciones anormales de vida de nuestra sociedad por el enemigo secreto de la humanidad. Surten su efecto en la humanidad mecánica a través del poder hipnótico. Quien logra entrever la mísera condición de nuestra vida intenta y fracasa, teje y desteje. Esto nos lleva a la mitología griega, a Pénelope que tejía y destejía, pero también a aquel personaje que todos los días intentaba ascender una montaña con una gran roca al hombre y fracasaba en su intento.

Al respecto, Samael Aun Weor explica en su obra: “Mensaje supremo de Navidad 1967-68”, lo siguiente: “Una fábula griega nos trae el relato de Sísifo, aquel coloso que llevando sobre sus espaldas una gran piedra, una y otra vez intentara llegar a la cumbre de la montaña; siempre que estuvo a punto de llegar a la anhelada meta, fracasó su intento al caer la piedra al fondo  del precipicio. Quien a veces derrama el vaso de Hermes, quien a veces no lo derrama y luego vuelve a derramarlo, viola las leyes de los ocho kabires”.

El Kalki Avatar, nos enseña que “El Universo está hecho con la ley del Número, Medida y Peso; las Matemáticas forman el Universo, los números vienen a ser entidades vivientes. También nos explica el V.M. que: “En Cábala todo es Número y Matemáticas. El número es santo, es infinito, en el Universo todo es medida y peso. Dios es un geómetra para los gnósticos. Las Matemáticas son sagradas. En la escuela de Pitágoras no se admitía a nadie que no supiera Matemáticas, Música, etc. Los números son sagrados”.

El camino entre la fe y la sabiduría se encuentra oculto en el libro sagrado de los gnósticos: Pistis Sophia. Tenemos que ascender de la fe popular a una fe consciente o comprensión. Recordemos la regla alquimista: “comprende, luego actúa”.

Del GADU, ya hablamos. Solo recordemos que el aspirante a recibir los misterios de la luz, el iniciador lo consagra en nombre del Gran Arquitecto del Universo.

En palabras del mismo Luis: “Dije también de la puerta franca  (la Francmasonería) y del rumbo de York, el  rito escocés… los dos modos de acercarse a los constructores, los que saben del trazo de círculos y cuadrados… los que  quieren  ser geómetras deben depurar su trazo, su  pulso, su sangre misma… ese el oficio en que estamos ahora… y vos sabés lo que cuesta.  Uno de los principales exponentes del simbolismo masónico es René  Guénon… un árabe de altos vuelos.  Hay tanto que debemos a moros y sefardis… “

El Pastor de Hermas obra alegórica correspondiente a la primitiva iglesia Cristiana, data del siglo II,  escrita en género apocalíptico (se presentan las ideas como si hubiesen sido reveladas), mandatos y parábolas. En la narración aparecen dos autores: un pastor y una anciana que durante se va desarrollando la obra, va rejuveneciendo hasta mostrarse como novia engalanada. El texto llama al arrepentimiento y al cultivo de las virtudes cristianas. Tiene un mensaje optimista y de esperanza.

 V

 Recordemos que el sábado, es el día consagrado a Saturno y santificado por los judíos. Domingo es el día del Sol y en el Cristianismo, es el día del Señor. El aspirante, el estudiante gnóstico y quien trabaja sinceramente sobre sí mismo deben aprender a respetar lo santo y a no cambiar como Esaú la primogenitura por un plato de lentejas, así como tampoco seguir a Herodes quien prefirió la plata por el oro del Cristo naciente, el niño de oro de la Alquimia.

Es en el crisol de la Alquimia donde la pareja creadora sublima las esencias mayores y realiza la Gran Obra en los siete días de la Creación, las siete grandes iniciaciones de los Misterios Mayores conforme a la ley de Octava. Este es el trabajo superior, trabajo mayúsculo que se distingue plenamente de cualquier otra labor humana.

 VI

 En el mundo de los sueños, como en este mundo tridimensional, podemos tener encuentros y acuerdos. Es importante que nos esforcemos por despertar aquí para un día despertar allá. El astral solar es el vehículo del Alma del maestro y el astral lunar o fantasma el vehículo de la Esencia de la humanidad mecánica.  Es claro que sea donde estemos debemos trabajar en la construcción de columnas y vigas.

Muy oportuno me parece citar a Fulcanelli, quien en su obra: “El Misterio de las Catedrales”explica: “Todos los Iniciados se expresaban en argot, lo mismo que los truhanes de la Corte de los milagros -con el poeta Villon a la cabeza- y que los Frimasons, o francmasones de la Edad Media, «posaderos del buen Dios», que edificaron las obras maestras argóticas que admiramos en la actualidad. También ellos, estos nautas constructores, conocían el camino que conducía al Jardín de las Hespérides…”

Cada uno de los miembros del enorme hormiguero humano estamos muy alejados de nuestro verdadero hogar, pero nuestros padres espirituales siempre nos están esperando. Pero, ya que hemos venido hablando de escuadras, compases y de constructores, es conveniente apoyarnos en las palabras del Buda Maitreya en su obra: “Las tres Montañas”:

“Huelga decir en gran manera y sin mucha prosopopeya, que los treinta y tres grados de la Masonería oculta se corresponden esotéricamente con las treinta y tres vértebras espinales. Cuando el alquimista comete el crimen de derramar el “vaso de Hermes” (me refiero al derrame seminal), obviamente pierde grados masónicos, porque el fuego de los encantos amorosos desciende una o más vértebras de acuerdo con la magnitud de la falta.

Recuperar los grados perdidos suele ser espantosamente difícil; empero, está escrito que en la Catedral del Alma hay más alegría por un pecador que se arrepiente, que por mil justos que no necesitan arrepentimiento. En el Magisterio del Amor siempre somos asistidos por los Elohim; ellos nos aconsejan y ayudan”.

VII

Las preguntas inquietantes nos recuerdan aquellas otras: “¿Quiénes somos, de dónde vinimos y hacia dónde vamos? Nos llevan a la clave de SOL. Íntima recordación de sí mismos, es decir, aprender a sentirnos, a sentir nuestra propia masa, nuestra respiración, nuestro corazón, nuestra columna vertebral, nuestro cuerpo. No identificarnos con nada, ni con nadie, es decir, aprender a separarnos como sujetos en la acción, de los objetos que nos rodean, incluso de las personas, nuestros familiares y hasta nuestros seres más queridos; aprender la senda del desapego. Y por último, como enseña nuestro amado gurú: desarrollar el sentido de extranjería, aprender a asombrarnos de lo nuevo, de lo que desconocíamos, aprender a buscar algo extraño o novedoso entre lo que nos rodea, entre las impresiones que constantemente entran a nuestro aparato psicológico, aprender a estar atentos, en estado de alerta a lo que entra y a lo que sale de nuestra psiquis.

Muy oportuno resulta contar una anécdota relacionada con el autor del poema. Hace muchos años, eramos jóvenes o adolescentes los dos. Era una época en la que me encontraba francamente desencantado con los estudios gnósticos y estaba a punto de retirarme. No experimentaba, ni comprobaba nada. Luis y otros hermanos gnósticos decidieron trabajar fuertemente en la clave de SOL. Pero optaron por un proceso que hasta la fecha me parece maravilloso. Sin tener mucha información, se valieron de uno de los tres grados de la conciencia: la frecuencia, la que nos marca: cuántas veces hemos sido conscientes.

De esta manera decidieron iniciar el primer día de trabajo con una meta: realizarían un mínimo de 10 veces la clave de SOL, al día siguiente 20 veces y al tercero 30. Para no cansarlos, una noche, fue  llegando Luis Escobedo al barrio, muy cerca de la casa familiar. Yo estaba por ahí entretenido con otros amigos. Al verme, lanzó la siguiente pregunta: “G. ¿sabés cuántas veces he realizado la clave de SOL…?”

Dejo un instante para que cada quién responda y estime lo que crea pertinente. Esta anécdota la he contado muchísimas veces en los grupos.

–“Doscientas veces, doscientas veces he hecho la clave de SOL….”

“…Y he estado consciente todo el día”. A los pocos días, los resultados no se hicieron esperar y Luis, como mis demás amigos de juventud empezaron a tener sus primeras experiencias en el mundo Astral. Obviamente para mí, estos acontecimientos fueron una dura lección, me hicieron reflexionar hondamente y me motivaron a trabajar con seriedad, hasta obtener también resultados.

Dije, líneas arriba que esta anécdota la he contado muchas veces y he propuesto el ejercicio también. Hasta la fecha no he encontrado otro estudiante gnóstico que diga que ha realizado la práctica de la clave de SOL tantas veces. Eso sí: de manera consciente, no mecánica.

No podemos dejar de mencionar a uno de los maestros que trabajó fuertemente enseñándole a la humanidad el camino del Despertar: George Ivanovich Gurdjieff, el maestro de danza.

Fraternalmente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema: siete versos de un domingo

Siete versos de un domingo

I

Fue hecho el madero para el árbol
el hacha vino después y luego el ebanistero…

Más  viejo el palo y más sagrado que todo el oficio blanco
yo pecador me confieso que nada  sé de la vida
de aquella que va por dentro y la que se cose por fuera en burda carpintería…
Madera soy de algún árbol que vino en vieja semilla.
Dejemos que sean los sabios los que dispongan los  libros
y se contente nuestra ánima con el cultivo del alma…
Que no hay bosque más precioso que el que va plantando el amar…
Amar, si, ese es el verbo magno
y sea la segur mía para tumbar malas ramas
y el tronco que se me  entregue sea para alzar altares.
La casa mía ha menester maderas limpias para sus fuertes… para perchas
dos columnas serpenteadas a la entrada, el sostén de madre vigas.
Habrá un triángulo en lo alto…  y tras el pendolón un ojo que mira cierto de todo…
El que por en medio mide, mide mejor y con justicia divide…
De madera, pues, la casa, y la cámara secreta y aquesta mesa, la nuestra…
De madera mis labores, y de su corteza el trazo que he guardar para tu alma…

II

Los amores y las cosas vienen y quedan tras nos.
Somos un viento que pasa… tan solo un aliento breve
y nuestra palabra un soplo que tiene varios perfumes a cual se puebla la mente…
Magín y apetitos tienen los que pisan este mundo
a la carne y la osamenta (mecánica triste del suelo).
Sólo un oficio le es dado,  un oficio verdadero:
es andar hacia las luces do se guarda el  don primero…
No te afanes tanto en los sabores  y los saberes
Y menos en los haberes… es mejor no tener que ser guardián de trebejos
y más importante un mendrugo en tierna sabiduría que una vianda dada en lujos
con el magín en bulto enfermo…
Y si has de  tragarte algo, pues sea un pez o una serpiente
y si no tienes pan una roca…

III

Dialogo cotidiano con la muerte…
Una madre que va cosechando lumbres y tinieblas.
La vida también me habla.
Una madre que va sembrando lumbres en la tiniebla.
A ambas amo… a la que junta y a la que separa…
En medio de ellas un sabio me dicta cosas que oigo y luego atesoro.
Sí, vengo de la vida a muerte, y voy buscando la muerte que me conduzca a la vida…

IV

Los poderes de este mundo y los arrepentimientos
entrambos tejo y destejo y voy tramando tejados
y articulando gerundios que van hablando  del  llanto
y de la burla cantando igual que suman los números
de esa aritmética vieja que me enseña a medir palos
y a trazar las geometrías que llevo entre escuadra y compás…
Entre fe  y sabiduría…  quisiera tender la vía…
y si un día de estos llego a entrar a la casa de GADU
ya por la puerta franca o por la ruta de York
les diré a mis hermanos que guardan madera y muro
que soy sólo un simio viejo que se ha trepado al mundo
por la liana dura y sangrienta del avatar Samael
para sorber poesías y abrevar en las consejas del viejo Pastor de Hermas…

V

Es domingo… igual que el sábado este domingo es sagrado…
Puedo cambiar las reglas del idioma y la lengua…  pero lo sagrado quedará tal cual.
Deja santo lo que es santo y no adores la bazofia
que a si a las mezclas te atienes, has de saber tres cosas:
de las esencias mayores, del calor de los calderos, y de las palabras y días…
Mejor que todas las rimas es saber de las tres cosas y de los siete santos días…
He ahí la diferencia entre minúsculo y Mayúsculo
entre el silencio y la voz…

VI

Y vino esta madrugada a verme el muchacho sacerdote,
el maya y godo… el nieto de Guadalete.
Vino  a preguntarme qué pasó conmigo
y le dije a su astral alma de la casa en que me ocupo
de sus columnas y vigas, de sus puntales y aguadas…
Sonriose del alma adentro y me volvió a recordar
que en la casa de los magnos aún se me está esperando…
¿De qué me estoy ocupando?

VII

Tres preguntas tengo hoy… ahora… ahorita mismo
¿Quién soy?  ¿En dónde estoy?  ¿Qué estoy haciendo?
Son grandes las tres indagaciones.
Y al responder  vienen cuitas que adelantan de un mal sueño
que nos  contiene en la vera y no nos deja pasar… pasar al cuarto camino
aquel que nos vino un día del maestro Bailarín…
No te  duermas,  no te caigas, mira que la Tierra toda
te está mandando a llamar…
Hay una danza sagrada que te es menester bailar…

Luis Escobedo
Guatemala de la Asunción, 19 de mayo de 2013

A los eones

Hoy, con mucho júbilo por el reinicio de la actividad de este blog, hemos decidido desempolvar un viejo poema del hermano gnóstico: Jorge G. y que se presentó en la década de los años ochenta a un concurso de poesía  en la entonces, sede de la Juventud Gnóstica Guatemalteca con motivo de un aniversario del advenimiento del Logos Samael a la Tierra.

A los eones

 

Oscuro misterio gnóstico,

canto perdido en el firmamento,

constelación de estrellas

fundidas en el pléroma.

 

¡Oh potencias de la eternidad!

Emanaciones del postrer aliento

del Demiurgo creador…

¡Constitución divina de los cosmos…!

 

Benditos heraldos de la aurora,

príncipes de los interiores

de los interiores y de los exteriores

de los exteriores del infinito,

del incomprensible y profundamente

ignoto, único misterio…

 

¡Hijos de la Luz de las luces!

Regiones celestiales en caída pleromática

manifestando en su paso, la creación del Uno

desde lo invisible hasta el caos.

 

Desde el primer gran escalón

hasta el decimotercer piso

de la morada de Barbelo.

 

Seres míticos que en legendario recuerdo

evocan el descenso del poder luminoso

del Omni misericordioso Rey de la Creación,

hasta plasmarse en el mundo,

la materia y el submundo

para crear con su ígneo poder

y volver nuevamente a crear…

 

Regiones celestiales, supra celestiales,

trascendentales que marcan la guía luminosa

del ascenso redentor de los arrepentidos

desde la materia al espíritu,

del pecado a la virtud,

de lo incomprensible a lo comprensible,

de la fe a la sabiduría…

(J.G.)

La historia de Momo de Michael Ende

La magia de Momo (Primera parte)

Momo” es una novela infantil del alemán Michael Ende (1929-1995), autor de literatura para niños y jóvenes. Este gran escritor empezó a escribir desde muy joven, atraído inicialmente por la dramaturgia. La obra de Michael Ende se encuentra fuertemente influida por la Teosofía y en especial, por la Antroposofía de Rudolf Steiner de quien el Kalki Avatar, Samael Aun Weor, afirma que fue un “poderoso clarividente iluminado, eminente intelectual, fundador de la Sociedad Antroposófica”. El Avatara de la Era de Acuario, explica además que: “la obra de Steiner es grandiosa. Sus obras son pozos de profunda sabiduría.”

Momo, trata de los conceptos del tiempo y cómo se torna tan importante en la actualidad, en la vida de las personas. Esta ejemplar obra es rica en contenido y significado ocultista, que puede interpretarse convenientemente a la luz de la Gnosis. Además de ello es accesible al entendimiento humano por lo que se le puede sacar provecho a la reflexión sobre la trama. No contaré la historia detalladamente pero iré contando algunos fragmentos para aproximarnos al problema filosófico y humano que genera la comprensión de muchos términos cotidianos como: el tiempo, y su significado esotérico.

La historia de “Momo” comienza en los viejos tiempos en el extremo sur de una vieja y gran ciudad, exactamente en un anfiteatro. Los antiguos anfiteatros romanos, eran de aspecto circular, redondos como el tiempo porque del final siempre se volverá al inicio o al punto de partida. Estaban hechos totalmente de sillares de piedra al aire libre. Los asientos estaban escalonados. Entre los antiguos anfiteatros romanos, el más famoso es el anfiteatro Flavio, más conocido como el Coliseo romano.

Es muy importante el anfiteatro en esta historia. Es uno de los escenarios más importante y además guarda mucho simbolismo. El anfiteatro nos lleva a la vida, a la muerte y de nuevo a la vida y los escalones son los que debemos ir subiendo para alcanzar un nivel elevado de espiritualidad.

Los anfiteatros, eran circulares u ovalados, el público se reunía en ellos, según su clase social, en cada una de sus cuatro secciones o cuatro círculos concéntricos. Estos círculos se corresponden con las cuatro divisiones de la humanidad, según el esoterismo: el círculo mecanicista o de la vida profana y los tres restantes que se relacionan con los tres niveles del adeptado: el de los principiantes, el de los compañeros y el de los iniciados. Era en los anfiteatros donde combatían los gladiadores. Es en el anfiteatro de la vida, donde los iniciados de todos los tiempos realizan terribles combates contra sí mismos.

En la actualidad la palabra anfiteatro, también nos lleva a los anfiteatros anatómicos, los lugares destinados a la disección de cadáveres y en consecuencia, su simbolismo se relaciona con la muerte mística, es decir, con la eliminación del Ego o yo pluralizado.

El anfiteatro, se asocia al teatro. Los estudios gnósticos nos enseñan que antiguamente se utilizaba el teatro para transmitir conocimientos a los iniciados. El drama más antiguo es el del Cristo Cósmico con el que aprenden los iniciados que cada uno de nosotros debe convertirse en el Cristo de dicho Drama.

En la obra: Momo de Michael Ende, un día se riega el rumor de que una niña está viviendo en las ruinas del anfiteatro y todos los que viven en los alrededores se juntan para ir a verla con sus propios ojos. Entonces conocen a Momo. Momo se hace amiga de todos y todos ayudan para que Momo pueda vivir cómodamente en el teatro.

Al principio de la historia nadie conoce a Momo, no saben de dónde vino, qué edad tiene, y no tienen ningún dato exacto de ella. Ni siquiera ella misma puede explicarles a las personas quién es. A Momo le ocurre lo que a casi todos los seres humanos. La mayoría de nosotros no sabemos quiénes somos, de dónde vinimos o para donde nos dirigimos; la niña sabe que su nombre es Momo, que siempre ha existido y que su hogar está bajo las ruinas del escenario del viejo anfiteatro como la conciencia que la tenemos dormida entre las ruinas de nuestro mundo interior.

Momo es pequeña, flaca, viste ropa remendada, un chaquetón de hombre usado y su cabello oscuro se mantiene enmarañado, pero sus ojos negros lucen hermosos porque ella siempre está despierta como los niños pequeños y eso gusta a los demás. La esencia humana, en la mayoría de seres humanos, se encuentra vestida de harapos, porque es humilde y porque en ausencia de las grandes conquistas del Ser, aún no es merecedora de vestir de manera resplandeciente, los cuerpos solares o cuerpos existenciales superiores del Ser, “el traje de bodas del alma”.

Alrededor de esas ruinas viven personas muy humildes con las que Momo hace amistad. Todos colaboran para que pueda vivir plácidamente en las ruinas, le instalan un dormitorio y le llevan comida. A cambio de eso Momo es ella misma y utiliza su extraordinaria cualidad de saber escuchar para ayudar y convivir con los vecinos, se convierte en su amiga porque sabe ser humilde, amable, amigable y sincera, y como dije, ella es verdaderamente capaz de escucharlos a todos y esperar pacientemente sin decir nada.

Es en el anfiteatro donde todos los niños se juntan para jugar. Momo representa nuestra propia Esencia maravillosa. En la vida, las personas inconscientemente quieren que se duerma la conciencia. Cuando Momo no está, ningún juego es divertido, los niños no se ponen de acuerdo en sus planes y no le encuentran sentido a nada que inventan. Cuando aparece ella, los niños imaginan, inventan diferentes y mejores juegos cada día, comparten entre ellos y dejan de pensar con la mente y empiezan a hacerlo con el corazón. Cuando la esencia no está presente, nada es real, no hay felicidad, ni amor, ni creatividad. Cuando Momo está, los niños son despiertos e imaginan de verdad, cuando no, no lo son. Momo es muy feliz y los niños los son porque aprenden de la amistad, y Momo sabe que para ella eso es lo mejor, sabe valorar lo que realmente es el cariño y el amor. Lo que enseña Momo durante los juegos es a recuperar la infancia perdida.

Momo sabe apreciar, también, lo que otros no ven, como las cualidades de sus dos mejores amigos, Beppo Barrendero y Gigi. Conozcamos un poco a estos dos encantadores y diferentes personajes:

El primero que aparece es Beppo. Él puede considerarse como el hombre más paciente en toda la historia. Es barrendero, realiza su trabajo de limpiar las calles de la ciudad con esfuerzo y amor. Tenemos que aprender a limpiar la basura de nuestra propia ciudad interior. Uno de los pensamientos que le comparte a Momo es que cuando se barre “nunca se ha de pensar en toda la calle a la vez”. Podría considerarse una frase loca, dicha por otro loco. Lo que Beppo intenta decirnos es que debemos estar conscientes a cada paso, a cada respiración, a cada barrida y no preocuparnos por el camino completo sino ir cumpliendo cada etapa y entonces viene la siguiente, pero no debemos pensar en todas al mismo tiempo. O sea que nos recuerda la necesidad de aprender a vivir de instante en instante, de momento en momento. Estar atentos y a la vez concentrados primero para conocer la calle completa de mejor manera, fijarnos en los detalles y prestarles atención. Claramente lo que le está enseñando Beppo es a practicar el estado de alerta, a vivir de acuerdo con la filosofía de la momentaneidad.

Al segundo amigo de Momo le llaman Gigi Cicerone, su nombre es Girolamo. Gigi se dedica a inventar historias y contarlas a los viajeros que pasan por el barrio. Gracias a Momo, Gigi siempre tiene una nueva historia para contar. Momo le inspira las mejores historias, no solo las imagina sino las interpretaba para los demás. Y las favoritas de Momo son en las que ambos protagonizan. Girolamo, bromea, cuenta chistes y sabe reír alegremente. Gigi siempre dice que algún día será rico y famoso aunque no sabe cómo lo logrará. Él añora su autorrealización. Gigi es la representación de las maravillosas virtudes del Ser las cuales se manifiestan en los niños y que en los adultos se han perdido: imaginación creadora, creatividad, gozo puro, felicidad, simpatía, saber abrirnos a lo nuevo y la capacidad de asombro.

El lenguaje de los sueños es muy similar al de los cuentos infantiles. Gigi es un personaje que le gusta inventar historias. No olvidemos que el proceso de simbolización abrirá camino a la revelación.

Gigi es imaginativo y Beppo es paciente. “Para lograr la imaginación se necesita aprender a concentrar el pensamiento en una sola cosa. Aquél que aprende a concentrar el pensamiento en una sola cosa, hace maravillas y prodigios” (Revolución de la dialéctica, del V.M. Samael Aun Weor). Los gnósticos debemos aprender a ser pacientes para desarrollar la imaginación. Al principio confundimos la imaginación, la clarividencia, con los sueños y la fantasía, el sueño de la conciencia. Gigi mejora sus historias cuando está cerca de Momo. Entonces también despierta.

En una de las historias que le cuenta a Momo ella es la protagonista también. Se trataba de una princesa hermosa llamada Momo. Poseía todo lo que quería y sin embargo todo no era más que reflejo de un espejo. Ese espejo era mágico, grande y redondo hecho de plata. Era enviado por todo el mundo y cuando volvía se colocaba frente a la princesa y le mostraba los reflejos recogidos de su viaje, los reflejos de nuestros mundos internos. Entonces seleccionaba los que más le gustaban y los demás volvían con sus dueños.

“Las imágenes astrales, reflejadas en el espejo mágico de la imaginación, jamás se deben traducir literalmente pues son sólo representaciones simbólicas de las ideas arquetípicas y deben ser utilizadas de la misma manera que un matemático utiliza los símbolos algebraicos. No está de más afirmar que tal género de ideas desciende del mundo del Espíritu puro.” (Doctrina Secreta de Anahuac del V.M Samael Capítulo, capítulo de El sueño tántrico)
Pero con el tiempo algo extraño sucede y sus amigos dejan de buscar a Momo y ya no tienen tiempo para ella. Es porque unos hombres de color ceniza (los hombres grises) se han organizado para robar el tiempo a las personas. Hasta esos momentos lo han hecho tan bien que se han hecho más y más cada vez y la gente ni siquiera se da cuenta de su existencia. Pero una tarde Momo conoce a uno de ellos y es capaz de ganarle en su juego pues conoce lo que es el amor. En consecuencia, el hombre gris que ha conocido se delata y Momo descubre lo que está pasando a sus amigos pero entonces ¿Qué puede hacer Momo?

En la novela, ninguno de los mejores amigos de Momo intuye que algo le ocurrirá a su amistad muy pronto. Michael Ende lo describió así: “Se trataba de una conquista callada e insensible, que avanzaba día a día, y contra la que nadie se resistía, porque nadie conseguía darse cuenta de ella. Y los conquistadores, ¿quiénes eran?”, los hombres grises.

Para saber más de la historia de MOMO puedes ingresar a: http://librosjuveniles.blogspot.com/2008/06/momo-michaell-ende.html

Una colaboración de Mayevi Hadith

Conversatorio sobre la obra de Carl G. Jung y la espiritualidad

Hemos recibido del Círculo literario Aqoya una interesante invitación que compartimos hoy. Se trata de la realización de su próximo evento cultural.

El Círculo literario Aqoya se organizó con la finalidad central de promover el arte objetivo y, en particular, el arte literario en sus diferentes géneros y expresiones, como un medio concreto para ayudar a alcanzar el desarrollo humano integral.

En esta ocasión, compartimos la próxima actividad denominada: “Desarrollo del Primer conversatorio sobre la obra de Carl G. Jung y la espiritualidad. Invitado especial: Arturo Archila (psicoanalista).

La actividad tendrá lugar el día sábado 14 de mayo a las 14 horas, en el Paraninfo Universitario, 2do. nivel, ala sur, salón de exposiciones (2a. av. 12-40 zona 1), ciudad de Guatemala. Entrada y parqueo gratuito.

En actividades anteriores se dio a conocer un ensayo del sociólogo guatemalteco. Sergio Barrios Escalante: “Sexualidad y Misticismo. Las técnicas eróticas de la iluminación“. La obra, es un profundo estudio de la sexualidad sagrada, el tantrismo y las raíces ancestrales del erotismo místico.

Otra obra dada a conocer por el Círculo literario, se titula: “Las aves del Paraíso“, creación de Luis Eduardo Escobedo. Esta, es una pieza de teatro diferente. Como bien lo anota Luis Eduardo, difiere del teatro clásico o latino y se nutre de la tradición maya, mesoamericana y amerindia.

Para formarse una idea de porqué del estilo de la obra, los personajes, el entorno en el que se realiza y la redacción de sus párrafos, hay que acudir a monumentales obras, como El Popol Vuj, el Chilam Balam y el Rabinal Achí, entre otras grandes creaciones del pensamiento de antiguos habitantes de nuestro Continente. Aunque en este contexto, no podemos dejar de mencionar los bailes drama y danzas de América, la tradición oral, particularmente la queqchi‘, el estilo particular de la narrativa aborigen y la influencia de consagrados escritores guatemaltecos, como Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel de Literatura 1967.

Según cuenta el autor: “la pieza poética Las Aves del Paraíso está basada en una historia de la tradición oral del pueblo maya queqchi’”, relatada por el maestro Rigoberto Bac Caal y que la obra, también podría haberse denominado: “Aves del señor cerro valle”.

La obra gira en torno de un varón “dotado de las artes mágicas y guerreras de su pueblo” que se viste de coraza sencilla para realizar grandes trabajos internos y externos, combatiendo a enemigos perversos de su pueblo. Estos enemigos, asumían la forma de oscuros y gigantescos pájaros.

El drama gira en torno de la lucha sin cuartel que libra el varón queqchi’ con los pájaros oscuros. Al final de la cruenta batalla, el varón sale victorioso, pero a gran precio. Al morir, de su cuerpo glorioso surgen las hermosas aves del Paraíso.

Poesía de Luis Escobedo: ¡Ojalá!

En esta ocasión, daremos un giro estético a nuestro blog: Gnosis Guatemala. Nos permitiremos compartir un bello poema de un gran amigo de nuestra Esencia e inquieto buscador de la verdad: Luis Eduardo Escobedo Gowans. Luis Eduardo es un dramaturgo guatemalteco, actor de teatro, escritor de ensayos de opinión que cuestionan seriamente lo establecido, poeta muy prolífico y bohemio. En alguna época de su vida incursionó en la política con pensamiento social demócrata cristiano. Su esencia se ha nutrido de la Gnosis, pero como muchos que ansían la liberación espiritual, ha enfrentado enormes batallas contra el Ego y en esos cruentos combates, aún no ha logrado la anhelada victoria contra sí mismo.

Luis Eduardo, desde la adolescencia, se ha nutrido del misticismo, de la religión comparada, del orientalismo, del politeísmo contemporáneo, del esoterismo y, más puntalmente: del gnosticismo universal.

Es claro que su pensamiento holístico, lo envuelve en su formación de artista, de poeta, destacado actor de teatro, ganador en alguna ocasión de un “Opus” por sus grandes actuaciones en el teatro guatemalteco. Fue además revolucionario en la época del conflicto armado interno en el país, retornado, ecologista e idealista.

Es así como la obra de Luis Eduardo se desenvuelve como un gran río alimentado por muchos tributarios y ondula entre la épica , el drama y la lírica. Ha escrito bellas obras de teatro que tienen hondo contenido esotérico y que en el futuro publicaremos en el blog. Hoy, compartimos un poema surgido de su pluma, muy vinculado al triste contexto de violencia e impunidad que existe en muchos países actualmente. Pero también nutrido de un trasfondo místico basado en los estudios gnósticos.

¡Ojalá!

Pasajeros anónimos en esta antigua carroza celeste
Criminales en el sueño y la vigilia
Acaso la poesía sólo sea un oído atento a la vida
Más que una pluma o una canción… sólo un oído amable… amable y fiel
Y en las esquinas de este barrio inquieto y cruel se organiza un tango
O se escribe con los pies sobre la cumbia… “Tabaquera, tabaquera, tabaquera ¿ónde está mi tabaco?”
Los pasajeros no tienen realmente pasaporte y si están presos entre las fronteras
Es porque necesitan pagar derecho de piso a los sicarios… los bancos son emisarios del infierno
Y el fisco un señor con traje serio que hace el oficio de vampiro
Por eso en la carroza algunas van colgando y otros en un rincón de lujo ebrios y en fiesta
Los que lloran saben que en alguna parada encontrarán un pañuelo y un abrazo
Y los que tienen hilarante el corazón son esperados por un puñal
La poesía real es asimétrica y mordaz
Y si tiene alguna música es por dentro… el amor está más arriba de la poesía
Podríamos hablar de octavas superiores… de nueve esferas quizás…
Pero pocos pasajeros lo saben
Los ruidos del carruaje y las piedras del camino han hecho que se pierdan los sentidos
Que se perviertan uno a uno los modos de medir y atesorar… ¡Hay pájaros aún!
Arriba adentro sube un río principal y me contento de saber que algunos cultivan Serpientes de Fuego
Poco a poco me acostumbro a la cojera
A esta joroba dolorida que llevo sobre el cardio
Y en cada llaga escribo diptongos y monosílabos que si no llegan a mantram
Al menos gritan y cantan… ese es mi oficio al final en la palabra
Decir y filosofar es otra cosa… acaso los sabios y los poetas reales sean mudos y grandes obreros de silencio
Por eso en la carreta mía me gusta ir cerca de las bestias: cara al aire aunque estercolen el viento que me bebo
Son sinceras las bestias y las bridas se hacen de animal también… el cielo y el infierno comienzan a ras del suelo…
En el camino hay perfumes y una almohada cariñosa se tiende a veces para acariciar las espinas de la sien…
Este viaje de ahora pronto acaba, me lo dicen ya las vísceras y el tiempo… hablo del clima… deste frío que me tiembla en la mandíbula y esta diestra que falla al disparar… De mi corazón no te hablaré, aquí lo tienes.
Se están terminando los días y lloro más que antes las cosas que antes me hacían reír
Por eso sé que se acerca el momento de despedir a los amigos y arreglar tan sólo un mínimo atado
Acaso un cuenco y un cayado… sólo una túnica y un verso de Nag Hammadi
Ojalá alguien nos reciba con afecto

Luis Escobedo

El Drama Cósmico

Introducción

Entre las formas de expresión de la literatura universal que existen desde la antigüedad, se encuentra el teatro, la creación de las obras destinadas a ser llevadas a escena. En la Grecia clásica existieron las fiestas anuales dedicadas al dios del teatro y son famosas las tragedias de Esquilo y Sófocles, entre otros, así como las comedias de Aristófanes.

La tragedia es el tipo de obra en la que los principales personajes están sujetos a un destino que los lleva a un final funesto. En cambio, la comedia, tiene un argumento en el que prevalece lo alegre o humorístico con un final feliz.

Entre los géneros del teatro y con el tiempo, también del cine, no puede faltar el drama que mantiene un equilibrio entre la tragedia y la comedia. Así, desde tiempos antiguos, en el teatro, se incluyó en el drama, la declamación, varios actores, diferentes voces, mímicas rituales y danzas.

Entre los diferentes géneros del teatro, en los colegios inicíaticos de todo el mundo se ha dado privilegio al drama para la transmisión de verdades cósmicas y para ilustrar la necesidad de transformación radical en el individuo.

Al trasladar estos géneros a la vida diaria, el Kalki Avatar de la Era de Acuario, el venerable maestro Samael Aun Weor explica en el capítulo 17 de su obra: “Las Tres Montañas”: el drama es para las gentes más o menos buenas; la comedia para los payasos y la tragedia para los perversos.

El Drama y Cristo

En cuanto a la importancia esotérica de esta bella expresión de la creación literaria, el Buda Maitreya, en el capítulo titulado: “El Arte”, de su obra: Revolución de la Dialéctica, explica lo siguiente: “El drama sirvió para transmitir a los iniciados valiosos conocimientos. Por medio del drama se transmitieron a los iniciados diversas formas de experiencia del Ser y manifestaciones del Ser.

Entre los dramas, el más antiguo es el del Cristo Cósmico. Los iniciados sabían muy bien que cada uno de nosotros debe convertirse en el Cristo de dicho drama, si es que realmente aspiramos al Reino del Superhombre. Los dramas cósmicos se basan en la Ley del Siete. Ciertas inteligentes desviaciones de dicha ley se utilizaron siempre para transmitir al neófito conocimientos trascendentales.”

Asimismo, en el capítulo número 18, titulado: “Criptas Subterráneas” de su Mensaje de Navidad 1973-1974 y titulado: Sí, hay Infierno… Sí, hay Diablo… Sí, hay Karma, el Venerable Maestro Samael Aun Weor, amplía su explicación acerca del Drama Cósmico:

El Drama Cósmico, la vida, pasión y muerte de nuestro Señor el Cristo, fue representada desde los antiguos tiempos por todos los Grandes Avataras. El Gran Señor de la Atlántida, antes de la segunda catástrofe transapalniana, representó en carne y hueso el mismo Drama de Jesús de Nazaret. En cierta ocasión un misionero católico que llegó a China encontró el mismo Drama Cósmico entre la gente de raza amarilla: “¡Yo creía que nosotros los cristianos éramos los únicos conocedores de este drama!”, exclamó el misionero. Confundido, colgó los hábitos.

Tal drama fue traído a la Tierra por los Elohim. Cualquier hombre que busca la Auto-Realización Intima del Ser, tendrá que vivirlo y convertirse en el personaje central de la escena cósmica.

El Drama Cósmico en el Nuevo Testamento

En los estudios gnósticos se explica muy claramente la diferencia entre la vida pública del gran iniciado Jesús y su vida privada. La Gnosisexplica que la mayoría de versículos de los cuatro evangelios canónicos tratan de la vida pública de Jesús de Nazaret o Jeshua Ben Pandhirá y que su vida privada tiene muchos aspectos radicalmente distintos a lo que se encuentran en la Biblia y que poco a poco han develado historiadores, antropólogos y arqueólogos.

Al continuar con la explicación del Drama Cósmico, por parte del Venerable Maestro Samael, en el capítulo 33 de su obra: “El Matrimonio Perfecto”, expone lo siguiente: todo el drama de la vida, pasión y muerte de Jesús es tan antiguo como el mundo. Este drama viene de las antiguas religiones arcaicas del pasado y se le conoce en todos los rincones del mundo.

Este drama es aplicable a Jesús y, en general, a todos aquellos que recorren la senda del filo de la Navaja. Ese drama no es la vida personal de un hombre. Ese drama es la vida esotérica de todos los que recorren el camino secreto. Lo mismo se le puede aplicar este drama a Jesús como a cualquier otro Iniciado cristificado. Realmente, el drama de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús, es un Drama Cósmico que existe desde mucho antes de la existencia del mundo. Ese drama es conocido en todos los mundos del espacio infinito.

Más adelante, en dicho capítulo, el Maestro amplía su explicación acerca de cómo se escribió el Drama Cósmico en el Nuevo Testamento: El trabajo de adaptar el Drama Cósmico a la nueva Edad, fue maravilloso. En este trabajo intervinieron grupos secretos de iniciados. Estos hicieron una obra espléndida.

En este blog: Gnosis Guatemala, hemos explicado ampliamente los fundamentos del Drama Cósmico. En la entrada titulada: ¿Por qué la Semana Santa es una fiesta movible?, hemos explicado el fundamento astronómico de la conmemoración de la Semana Santa y su relación a través del Mito Solar con el nacimiento de el niño Sol y la fiesta de Navidad. Hemos explicado además que en la Semana Santa, la tradición del Equinoccio de Primavera fue conmemorada por todos los pueblos antiguos y que tras los mitos de Prometeo en la Grecia clásica y del dios Bacab en Mesoamérica, se esconde el Drama Cósmico.

Por las abundantes pruebas que obtiene la Antropología Gnóstica de la religión comparada, así como por el conocimiento por imaginación, inspiración e intuición que enseña el Gnosticismo y por la experiencia mística directa, el Presidente fundador de las instituciones gnósticas sigue explicando en el capítulo citado del Matrimonio Perfecto: Jesús vivió el Drama de la Pasión, pero no es el único que lo ha vivido. Antes de él, algunos Iniciados como Hermes, Quetzalcoatl, Krishna, Orfeo, Buda, etc., etc., lo vivieron. Después de él, algunos otros lo han vivido. El Drama de la Pasión es Cósmico.

La diferencia entre Jesús y otros grandes iniciados que han vivido el Drama Cósmico está en que Jesucristo lo representó en carne propia y en la jerarquía: Jesús es el iniciado más exaltado de la Logia Blanca.

El papel de los apóstoles en el Drama Cósmico

Al estudiar el Nuevo Testamento desde el punto de vista del Drama Cósmico, es decir, como una obra de teatro extraordinaria, del más alto nivel esotérico; se entienden muchos pasajes, aparentemente ilógicos y confusos de los evangelios canónicos.

Por ese motivo Jesús conocía perfectamente lo que habría de ocurrirle: “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches” (Mt 12:40). “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame”. (Lc 9:23).

El iniciado Jesús, sabía perfectamente el papel que tenía que vivir en el Drama Cósmico. Dicho papel ya estaba escrito mucho tiempo antes y los profetas habían develado parte del gran Drama. “he aquí que tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna” (Zc 9:9). “Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata” (Zc 10:12).

En los evangelios, durante los acontecimientos relacionados con el Jueves Santo, si se lee con cuidado se encuentras ejemplos interesantes del papel que Jesucristo enseñó a cada uno de sus discípulos y que debieron seguir al pie de la letra.

“Y envió dos de sus discípulos, y les dijo: vayan a la ciudad, y les saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; síganlo, y donde entre, digan al señor de la casa: el Maestro dice: ¿dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?. Y él les mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; prepárenlo para nosotros allí”. (Mr 14:13-15).

Uno de los pasajes más claros de la obligación del papel que le tocó vivir a cada discípulo se encuentra en la Negación de Pedro: “entonces Jesús, les dijo: todos ustedes se escandalizarán de mí, esta noche; porque escrito está: heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas”. (Mt 26:31). En los evangelios, se lee que Pedro se atrevió a decir que él no se escandalizaría y no lo negaría y entonces el Maestro le respondió: “De cierto, de cierto te digo: no cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces” (Jn13:38).

Indudablemente, el papel más controversial de todos fue el de Judas Iscariote. El V.M. Samael Aun Weor, explica en el capítulo citado de su Mensaje de Navidad 1973-1974, libro titulado: “Sí, hay Infierno… Sí, hay Diablo… Sí, hay Karma”:

Cada uno de los doce Apóstoles de Jesús de Nazaret, tuvo que representar su papel en la escena. (…) También causa cierto dolor el hecho concreto de que Judas Iscariote, hasta la fecha actual, es considerado realmente como un discípulo traidor. (…) Judas Iscariote es otro caso muy interesante. Realmente este Apóstol jamás traicionó a Jesús el Cristo; sólo representó un papel, y éste se lo enseñó su Maestro Jesús (…) Judas no quería ejecutar el que le tocó; solicitó el de Pedro, mas Jesús ya tenía establecido firmemente la parte que cada discípulo tenía que simbolizar.

El papel que Judas representó tuvo que aprendérselo de memoria, y le fue enseñado por su Maestro. Judas Iscariote nunca pues traicionó al Maestro. El Evangelio de Judas es la disolución del Ego; sin Judas no es posible el Drama Cósmico. Es pues, este Apóstol el más exaltado Adepto, el más elevado de todos los Apóstoles del Cristo Jesús.

Resulta sumamente importante señalar que el Avatar de Acuario develó varias décadas antes que se anunciara la existencia del Evangelio de Judas, que el apóstol solo siguió órdenes directas de su Maestro y del gran sacrificio que implicaba su acción, así como el enorme descrédito que sufriría por siglos: Por eso se lee en el evangelio, lo que Jesús le advierte: “y serás maldecido por las otras estirpes”. (El Evangelio de Judas, P. 36. National Geografic. RBA libros, S.A. Barcelona. 2006).

Más adelante se lee en el Evangelio de Judas, cuando el Salvador del mundo le explica su papel y le reconoce su jerarquía por encima del resto de apóstoles: “Pero tú los superarás a todos ellos, porque tú sacrificarás el cuerpo en el que vivo” (Op. Cit. P. 45).

Es indudable que para que los discípulos representaran su papel, tuvieron que ser sometidos a duros exámenes, a difíciles pruebas. En el Evangelio de Judas, se lee que en las pruebas más rigurosas, los discípulos fracasaron y solo Judas Iscariote las aprobó: “Que alguno de vosotros que sea lo bastante fuerte entre los seres humanos deje manifestarse al humano perfecto y se presente ante mí”. Todos ellos dijeron: “Tenemos la fuerza”. Pero sus espíritus no tuvieron valor para estar frente a él, excepto el de Judas Iscariote” (Ibid. P. 26).

En este pasaje se explica que solo Judas Iscariote pudo lograr que su Real Ser se expresara y por ende, era el único capaz de realizar gran proeza, como lo intuyó Jorge Luis Borges en sus “Tres versiones de Judas” en donde cuenta como su personaje: Nils Runeberg comprende el sacrificio de Judas y el martirio que le ocasiona divulgarlo.

Simbolos de Navidad

Belén
En uno de los evangelios apócrifos, el Protoevangelio de Santiago, se lee lo siguiente: Y habiendo llegado a tres leguas de Belén, José se volvió y vio que María estaba triste, y se dijo a sí mismo: “Tal vez lo que lleva en su vientre la hace sufrir” Y de nuevo José se volvió y vio que reía. Y le dijo: “María, ¿qué significa esto? Veo tu rostro tan pronto sonriente, tan pronto triste.” Y María dijo a José>: “Es que mis ojos contemplan dos pueblos, uno que llora y se aflige ruidosamente y, otro que se regocija y salta de alegría”. (Tomado de los evangelios de la Infancia de Cristo, textos presentados por Alexandre Micha, Editorial EDAF).
La Navidad, el nacimiento del niño Dios de Belén está rodeado de prodigios y símbolos extraordinarios. Conforme al Mito Solar, el nombre de la ciudad de Belén es profundamente simbólico. Bel, nos recuerda al dios Beleno o Belenus de la mitología celta adorado antiguamente en regiones de España, Francia, Irlanda y otras regiones de Europa. Belenus, significa brillante, resplandeciente y designa al dios de la luz, el fuego y el Sol. Algunas tradiciones afirman que los iberos denominaban al Sol con el nombre de Beleno.
Con las herramientas de la Antropología Gnóstica, Belén, también se asocia a la famosa Torre de Babel. El Presidente Fundador de las instituciones gnósticas, Samael Aun Weor, explica al respecto: “Bel es una raíz caldea que significa “Torre del Fuego”. De manera que, propiamente dicho, “Belén” es “Torre de Fuego”. ¿Quién podría ignorar que Bel es un término caldeo que corresponde, precisamente, a la Torre de Bel, la Torre del Fuego?. Así, pues, Belén es simbólico completamente”.
Explica además el Avatara en su conferencia:“El verdadero significado de la Navidad, que: El Sol físico no es más que un símbolo del Sol espiritual, del Cristo-Sol. Cuando los antiguos adoraban al Sol, cuando le rendían culto, no se referían propiamente al Sol físico. No, se le rendía culto al Sol espiritual, al Sol de la medianoche, al Cristo-Sol. Es necesario aprender a conocer los movimientos simbólicos del Sol de la medianoche. Él es quien guía siempre al iniciado, él es quien nos orienta, él es quien nos indica lo que debemos y no debemos hacer. No se trata de la adoración a un Sol físico, no, sino a lo que oculta tras ese símbolo físico. Obviamente, se adoraba al Logos Solar, al Segundo Logos. Ese Logos Solar es unidad múltiple perfecta (la variedad es unidad).

La mula y el buey
En Guatemala, tradicionalmente se adornan las representaciones del nacimiento de Cristo, los “nacimientos”, pesebres o belenes con la figura de dos animales: una mula y un buey. Ambos animales encierran un simbolismo esotérico maravilloso.
La mula es un animal estéril y el buey es eunuco, La mula viene al mundo estéril, mientras el buey fue castrado por el ser humano. Esto nos recuerda el pasaje del Evangelio “Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba” (Mt 19:12). Indiscutiblemente, entre la tradición de ubicar junto al niño a la mula y el buey, como en este pasaje del Evangelio, se encierra un simbolismo alquimista relacionado con la verdadera castidad, indispensable para que nazca Cristo en el ser humano.
Pero además, desde el punto de vista de la Gnosis, se explica que Cristo nace en medio de los animales del deseo. La tradición de otros pueblos del mundo, coloca a un burro en lugar de la mula. Así, en otro de los evangelios de la infancia de Cristo, el libro de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo y sus infancias según el pseudo Mateo, se lee lo siguiente: El tercer día después del nacimiento del dulce y sabio niño, su madre, la Virgen María, salió de la gruta. Las Escrituras que no son una fábula, dicen que entró en un establo, depósito a su hijo en un pesebre, un viejo pesebre completamente seco. El buey y el asno le adoraron y le manifestaron su respeto. Más adelante se lee en la obra citada: Entonces se cumplió la profecía anunciada por Isaías. “El buey y el asno conocieron a su Señor al que veían en el pesebre”. Se lee también en este Evangelio que se cumplió lo que profetizó Habacuc, que se reconocería a Dios porque estaría entre dos animales.

El establo
La tradición y los evangelios apócrifos hablan del niño Dios en un establo de Belén. El símbolo del establo, lo encontramos también en uno de los famosos 12 trabajos de Hércules o Heracles. La mitología griega cuenta que Augías, el rey de Elis tenía una enorme grey de vacas y bueyes, pero sus establos no habían sido limpiados en mucho tiempo. “Era esta la causa de un hedor y de una insalubridad sin igual que invadía todo el Peloponeso” (Mitología griega, Editorial Porrúa). Se lee en la obra citada que Hércules: “rompió la pared del establo en dos partes y por cada una de ella hizo entrar un río, que fueron el Alfeo y el Peneo. Inmediatamente acarrearon con toda la inmundicia. Pasó a limpiar los campos y cumplió lo que había prometido”.
Indudablemente, el establo de Belén y los establos de Augías, son la morada del deseo y se encuentran en nuestra propia psiquis. Los animales del deseo, constituyen la personificación de los elementos indeseables de nuestra conducta, la personificación de nuestros errores, el yo pluralizado, el yo de la Psicología Gnóstica. El yo psicológico, personifica al orgullo, al odio, la pereza, la ira, la lujuria, la mentira y miles y miles de defectos de carácter que posee la máquina humana.
Cristo debe nacer el corazón del ser humano auténtico para limpiar el establo de la psiquis, como lo hizo Hércules en el Peloponeso, con la fuerza de la castidad auténtica, combinando sabiamente las aguas de los dos ríos de la vida, las corrientes energéticas que en Oriente son conocidas con el nombre de Idá y Pingalá.

El pesebre:
“Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento”. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón”. (Lc 2:6,7).
El Cristo que debe nacer en el corazón del ser humano auténtico, nace entre la paja del pesebre. La paja representa la palabra vacía, insustancial, sin fundamento, sin experiencia, sin comprobación, sin conocimiento de causa, alejada de la verdad. Cristo es la luz del mundo que nos muestra la verdad. Por eso recomienda: “Encuentra la verdad y ella te hará libre”.
La verdad no se encuentra fácilmente, tampoco se encuentra fuera de nosotros mismos, Samael Aun Weor explica que “la verdad es lo desconocido de instante en instante”. La verdad se encuentra en el conocimiento de sí, en la autognosis. Con la eliminación del yo psicológico, que es la mentira, surge la verdad. Los alquimistas medievales decían: “blanquea tu latón y quema tus libros”.

Los reyes magos y la estrella
En los evangelios canónicos se habla poco de los reyes magos que visitan al señor en Epifanía. No hablan de sus nombres, sus características o su procedencia. Sin embargo, estos datos han sobrevivido por la tradición y gracias a los evangelios de la infancia de Cristo. Así, en el libro armenio de la Infancia, se encuentra lo siguiente: “En primer lugar llegó Gaspar, rey de la India. Esparció precioso nardo, mirra, canela, cinamomo, incienso y otros aromas y esencias olorosas. Y de inmediato se expandió un perfume de inmortalidad por la cueva en la que se hallaban. Después, Baltasar, el rey de los árabes, abriendo sus opulentos tesoros, extrajo de ellos para ofrecerle al niño oro y plata, piedras preciosas, magníficas perlas y zafiros de gran valor. A su vez, Melchor, el rey de los persas, aportó mirra, áloe, muselina, púrpura y también cintas de lino”.
Mucho se ha dicho también en la tradición acerca de los colores de los reyes magos. Samael Aun Weor, en su conferencia: El verdadero significado de la Navidad, explica: Todo el simbolismo relacionado con el nacimiento de Jesús, es alquimista y Cabalista. Se dice que tres reyes magos vinieron a adorarle, guiados por una estrella. ¿Cuál es esa estrella y quiénes eran esos reyes magos? Yo les digo a ustedes que esa estrella no es otra que la del Sello de Salomón, la estrella de seis puntas, símbolo del Logos Solar. En cuanto a los tres reyes magos, éstos no existieron como personas; son únicamente, el símbolo de los colores de la Gran Obra, es decir de la Piedra Filosofal
También explica el Venerable Maestro, en el capítulo titulado La Cruz de San Andrés, de su obra: “la Doctrina Secreta de Anáhuac” lo siguiente: Para dar una idea del alcance extraordinario que en la Filosofía hermética toma el simbolismo de los colores de la Gran Obra, observemos que siempre se representa a la Virgen vestida de azul (equivalente al negro), a Dios de blanco y al Cristo de rojo.
En los sagrados templos del viejo Egipto de los faraones, cuando el recipiendario estaba a punto de sufrir las pruebas de la Iniciación, un Maestro se acercaba a él y le murmuraba al oído esta frase misteriosa: “¡Acuérdate que Osiris es un Dios negro!”. Evidentemente, éste es el color específico de las tinieblas, de las sombras cumerías, el del Diablo, a quien se ofrecieron siempre rosas negras, y también el del Caos primitivo donde todos los elementos se mezclan y confunden totalmente. El símbolo del elemento tierra, de la noche y de la muerte radical de todos esos agregados psíquicos que en su conjunto constituyen el mí mismo.
Indubitablemente, lo mismo que en el Génesis hebraico, el día sucede a la noche, así también la luz sucede a la oscuridad. Bienaventurados los que han sido regenerados y lavados por la Sangre del Cordero (el Fuego sexual), serán siempre vestidos con vestiduras blancas… En la Tierra sagrada de los faraones, Path, el Regenerador, usaba siempre túnica de lino blanco para indicar el renacimiento de los puros, de los que han muerto en sí mismos.
El color blanco sucede al negro, el amarillo al blanco y el púrpura de los Reyes sagrados de las Dinastías Solares se sucede siempre al amarillo… Cuando el Bendito llegó a la Tierra del color rojo, ciñó sobre sus hombros la púrpura de los Reyes divinos y resucitó de entre los muertos.”
Por esta explicación alquimista se entiende la tradición los reyes magos y sus colores distintivos: negro, blanco, amarillo y porqué todos visten la púrpura (de color rojo) propia de los reyes. Aunque, también la tradición habla de un cuarto rey mago. Es claro que el cuarto rey mago corresponde al color rojo. Por ese motivo, este último, logra conocer a Cristo hasta en su viacrucis, después de que Cristo ha sido vestido con la púrpura y ha llegado a la tierra del color rojo
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Feliz Navidad