Jueves Santo

Introducción

La Semana Santa, la más santa de las semanas, nos transmite de manera simbólica muchas enseñanzas esotéricas desconocidas para la mayoría de personas. Es claro que de los siete tipos de cristianos, los tres primeros, es decir, los que pertenecen a los tipos instintivo-motor, emocional e intelectual de cristianos, conforme a la tipología esotérica, solo tienen acceso a la parte formal, literal, dogmática, externa y superficial del Cristianismo. Solamente los buscadores de la verdad, miembros de una escuela esotérica y los iniciados, tienen acceso a las profundas verdades encerradas en el Drama Cósmico que se conmemora por la época de la Semana Santa.

La última cena -Juan de Juanes
La última cena -Juan de Juanes

Ya hemos explicado que la Semana Santa, la tradición del equinoccio de primavera, solo se entiende plenamente cuando se estudian sus fundamentos astronómicos. Es gracias a la ciencia de la Astronomía que podemos entender por qué la Semana Santa es una fiesta movible.

También hemos dado explicación en anteriores entradas, acerca de la relación que tienen los ocho días de la Semana Santa con la ley de Octava, con el santo ocho y el signo del infinito; así como con los ocho años de tribulaciones de Job. Los primeros siete días de la Semana Santa se corresponden con cada una de las notas musicales formando una octava completa y se corresponden con los siete planetas vistos a simple vista por los antiguos (Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno. Domingo de Ramos se corresponde con el primer Do de la octava musical y Domingo de Resurrección con el Do de una octava superior.

Santo Job -Léon Bonatt
Santo Job -Léon Bonnatt

En cada día de la Semana Santa ocurren acontecimientos extraordinarios que deben ser vistos más allá de lo ocurrido en Tierra Santa, hace dos mil años y que tuvieron como personaje central a Jesús de Nazaret o mejor dicho: Jeshua Ben Pandhirá.

Todos los acontecimientos de Semana Santa, narrados en los Evangelios Canónicos y conservados por la tradición, constituyen enseñanzas muy valiosas para los aspirantes a la luz y a la liberación espiritual.

Es claro que es legítimo argumentar que relatan el drama, pasión, muerte y resurrección del ser más extraordinario que ha poblado la Tierra. Pero conmemorar la Semana Santa solamente desde la perspectiva del Cristo histórico resulta muy incipiente y elemental. Lo mejor es profundizar en la búsqueda de orientaciones para el trabajo íntimo que debemos realizar si también queremos alcanzar nosotros la salvación, la inmortalidad e incluso la legítima Resurrección.

Un día crucial para obtener muchas enseñanzas, lo constituye Jueves Santo, rodeado de mucha tradición, simbolismo y enseñanzas esotéricas.

Las fiestas de primavera y los Misterios

La Semana Santa es una fiesta antiquísima

relacionada con la Primavera, que coincide con muchas otras fiestas que se celebraron en el mundo antiguo. Desde la tradición del huevo de pascua, las danzas primaverales de griegos, latinos y celtas, pasando por los Misterios de Eleusis, con las ceremonias del pan y del vino y la adoración al dios del teatro y del vino: Dioniso o Baco.

Los misterios de Eleusis
Los misterios de Eleusis

Es oportuno en este momento, citar a P. D. Ouspensky, quien en su obra: “Un Nuevo Modelo del Universo”, explica lo siguiente: En la Grecia histórica los Misterios eran atributo de sociedades secretas de una clase especial. Estas sociedades secretas de sacerdotes e iniciados, establecían cada año, o cada determinado intervalo de tiempo, fiestas especiales, en las que también se daban funciones teatrales alegóricas. Estas funciones teatrales, a las que en particular se les dio el nombre de Misterios, se llevaban a cabo en diferentes lugares, -los más famosos eran los de Delfos y Eleusis en Grecia, y en la isla de Phile en Egipto. El carácter de las funciones teatrales y los dramas alegóricos que se representaban eran más o menos constante. Tanto en Grecia como en Egipto, la idea era siempre la misma, a saber, la muerte del dios y su resurrección.

Sigue explicando Ouspensky: Pero las representaciones teatrales que para la gente eran todo el contenido de los Misterios, eran realmente de importancia secundaria. Tras de esas representaciones se encontraban escuelas que eran la esencia de todo esto. El fin de estas escuelas era la preparación de los hombres para la iniciación. Solo los que estaban iniciados en ciertos secretos podían tomar parte en los Misterios.

Ouspensky continúa líneas adelante, con su explicación vinculando de manera directa los Misterios con el Drama Cósmico: hay una notable analogía entre el contenido de los Misterios y la vida terrena de Cristo. La vida terrena de Cristo, tomada como sabemos de los Evangelios, representa el mismo Misterio que aquéllos que eran representados en Egipto, en la Isla de Phile, en Grecia en Eleusis y en otros lugares. La idea era la misma, a saber, la muerte de Dios y su resurrección. La única diferencia entre los Misterios que eran representados en Egipto y en Grecia y el Misterio representado en Palestina estriba en el hecho de que este último era representado en la vida real, no en el teatro, sino rodeado por la naturaleza real, en las calles y en los lugares públicos de pueblos reales, en un campo real, con cielo, montañas, lagos y árboles por escenario, con una multitud real, con emociones reales de amor, maldad y odio, con clavos reales, con sufrimientos reales.

Todos los actores de este drama sabían sus partes y actuaban de acuerdo con un plan general, según el fin y el propósito de la obra. En este drama no había nada espontáneo, inconsciente o accidental. Cada actor sabía qué palabras tenía que decir y en qué momento; y decía de hecho exactamente lo que tenía que decir y del modo como tenía que decirlo. Este era un drama con el mundo entero como público por cientos y miles de años.

La Pascua Judía

“Jesús… dijo a sus discípulos: saben que dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado” (Mt 26:1-2). “El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulo a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?”. (Mt 26:17).

Cena en la pascua judía
Cena en la pascua judía

La celebración de la Pascua Judía, es la conmemoración de la salida de Egipto por parte de los israelitas. Se origina en la última de las plagas de Egipto, en la noche en la que murieron todos los primogénitos egipcios, debido a que Faraón se negaba a liberar al pueblo Judío del cautiverio. En el capítulo XII de Éxodo, se narra como Jehová ordenó a Moisés que los hebreos apartaran un cordero por familia. Todos los corderos debieron ser machos de un año. El cordero debió ser inmolado. Su sangre colocada en los postes y el dintel de cada casa hebrea. Esa noche, comieron la carne del cordero, asada al fuego. Comieron además, panes sin levadura y hierbas amargas.

“y lo comerán apresuradamente; es la Pascua de Jehová”. (Ex 12:11). “Y este día les será en memoria, y lo celebrarán como fiesta solemne para Jehová durante sus generaciones, por estatuto perpetuo lo celebrarán. Siete días comerán panes sin levadura; y así el primer día harán que no haya levadura en sus casas… El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendrán una santa convocación… Y guardarán la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué sus huestes de la tierra de Egipto, por tanto, guardarán este mandamiento en sus generaciones por costumbre perpetua. En el mes primero comerán los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde”. (Ex. 12:14-18).

Agnus Dei, el cordero inmolado
Agnus Dei, el cordero inmolado

El calendario hebreo, es un calendario lunar y antiguamente iniciaba en Primavera. El primer mes del calendario, era Nisán y marcaba el inicio del Éxodo. Nisán significa el retoño, el primer brote. En el calendario hebreo vigente, corresponde al séptimo mes y siempre por la época de marzo y abril, es decir, en Primavera. La noche del 14 de Nisán, los judíos comen el cordero pascual. La palabra pascua, viene del hebreo: pesah, que según el DRAE, significa lugar de pastos, en alusión a la culminación del ayuno. En otras acepciones se afirma que la palabra pascua significa “paso”: el paso del invierno a la primavera, el Éxodo judío y el proceso de la muerte a la Resurrección.

La preparación de la cena del Señor

“Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua. Y Jesús envió a Pedro y a Juan” (Lc. 22:7-8). “Y envió dos de sus discípulos, y les dijo: vayan a la ciudad, y les saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; síganle y donde entre, digan al señor de la casa: el Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos? Y él les mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; prepárenlo para nosotros allí. Fueron sus discípulos y entraron en la ciudad, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua. Y cuando llegó la noche, vino él con los doce”.

La última cena -El Greco
La última cena -El Greco

Con la lectura de los anteriores pasajes de los Evangelios, se hace evidente que el gran iniciado Jesús, sabía perfectamente que se acercaba su muerte y que moriría en la cruz. Por otro lado y contrario a lo que muchos suponen. La preparación de la cena de pascua por el Señor, evidencia que existió enorme coordinación entre él y otros iniciados para que conforme al papel debidamente escrito en el Drama Cósmico, todo estuviera matemáticamente dispuesto. Es evidente que en estos pasajes, hubo contraseñas, claves secretas para reconocerse, determinado “santo y seña” para evitar confusiones.

Pedro y Juan

Indudablemente, no fue casual que enviara a Pedro y a Juan a preparar la cena del cordero. El Kalki Avatar, Samael Aun Weor, explica en su “Mensaje Supremo de Navidad 1967-1968“, lo siguiente: el Sahaja Maithuna (Magia sexual), es la ciencia de Pedro y este Santo Apóstol de los Misterios de Jesús, tiene las llaves del Reino. El nombre original de Pedro es PATAR y las tres consonantes, P, T, R, están grabadas a base de cincel y martillo sobre la Piedra viva que sirve de puerta al Reino.

La P, nos recuerda a los Pitris o padres de la humanidad; La T, viene a recordarnos al hombre y la mujer unidos sexualmente; La R, mística, nos recuerda, al Ra egipcio, al fuego sagrado. La piedra sexual, la piedra filosofal de los alquimistas medioevales, es el betilo mágico de todos los países, la ostrita esculapiana, la piedra con que Machaón curase a Philoctetes; recordemos las piedras aulladoras, oscilantes, rúnicas y parlantes de los Terafines, las piedras del rayo, las galactitas órficas, etc.

Crucifixión de Pedro
Crucifixión de Pedro

Explica además el Buda Maitreya en la obra citada que: el Maestro del Maithuna, PATAR, murió crucificado con la cabeza hacia abajo y los pies hacia arriba. JUAN, I. E. O. U. AN. El Verbo mismo, recuesta su cabeza en el corazón del Gran Kabir Jesús como diciendo: el amor se alimenta con amor.

Sigue explicando el Venerable Maestro: dicen las sagradas escrituras que Pedro dijo a Jesús: ¿señor y qué de este? Refiriéndose a Juan. El Gran Kabir le respondió: “Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú”. Juan el Verbo vela acurrucado en el fondo del Arca aguardando el instante de ser realizado. Nadie puede trabajar en el camino de Juan sin haber antes andado por el camino de Pedro.

La última cena

“Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con ustedes esta pascua antes que padezca! Porque les digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios”. (Lc. 22:14-16).

“Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: esto es mi cuerpo, que por ustedes es dado; hagan esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: esta copa es el nuevo pacto en mi sangre que por ustedes se derrama”. (Lc. 22:19-20).

 

El Presidente fundador de las instituciones gnósticas, explica en su libro: “El Matrimonio Perfecto”, que: La Última Cena es una ceremonia mágica de inmenso poder. Algo muy similar a la arcaica ceremonia de la Hermandad de la Sangre. La tradición de esta hermandad dice que si dos o más personas mezclan su sangre entre una copa y luego beben de ella, quedan hermanados eternamente por la sangre. Los vehículos astrales de estas personas se asocian entonces íntimamente para toda la eternidad. El pueblo hebreo atribuye a la sangre características de un tipo muy especial. La Última Cena fue una ceremonia de sangre. Los apóstoles trajeron cada uno entre su copa, gotas de su propia sangre, y vaciaron estas gotas entre el cáliz del Cristo Jesús. En ese cáliz el Adorable había echado también su sangre real. Así, entre el Santo Graal, se mezcló la sangre del Cristo Jesús con la sangre de sus discípulos.

Cuenta la tradición, que Jesús también les dio a comer a sus discípulos, partículas infinitesimales de su propia carne. “Y tomando el pan, habiendo dado gracias, lo partió, y les dio diciendo: “este es Mi Cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de Mí”. “Así mismo también el vaso, después que hubo cenado diciendo: este paso es el nuevo pacto en mi Sangre, que por vosotros se derrama”. Así se firmó el pacto. Todo pacto se firma con sangre. El Astral del Cristo Jesús quedó asociado, unido a sus discípulos y a toda la humanidad, por el pacto de sangre. El Adorable es el Salvador del mundo. Esta ceremonia de sangre es tan antigua como el infinito. Todos los grandes Avataras la han verificado desde los antiguos tiempos. El Gran Señor de la Atlántida también realizó la Última Cena con sus discípulos.

Esta ceremonia de sangre no fue improvisada por el Divino Maestro. Esta es una ceremonia arcaica antiquísima, la ceremonia de sangre de los grandes Avataras. Toda Unción Gnóstica, sea cual quiera el culto o creencia, secta o religión, está asociada, unida íntimamente a la Última Cena del Adorable, por el pacto de sangre. La Santa Iglesia Gnóstica Cristiana Primitiva, a la cual nosotros tenemos la dicha de pertenecer, conserva en secreto los rituales primitivos que usaron los apóstoles. Estos fueron los rituales de los cristianos que se reunieron en las catacumbas de Roma durante la época del Cesar Nerón. Estos son los rituales de los esenios, casta humilde de grandes Iniciados entre los que se contaba el Cristo Jesús. Estos son los rituales primitivos de los antiguos cristianos.

El lavatorio de pies y las palabras gnósticas del adorable

Las Sagradas Escrituras narran que

después de la Santa Cena, el Señor procedió al lavatorio de pies. El Avatar de la Era de Acuario, Samael Aun Weor, en su obra: “Los Misterios Mayores“, explica que: el lavatorio pertenece al chacra prostático (la Iglesia de Esmirna), nadie podrá llegar al monte de la Transfiguración, sin haber pasado por el lavatorio. En las líneas de los pies están escritas nuestras pasadas reencarnaciones. El Cristo nos lava los pies con las aguas seminales. El chacra prostático ejerce control sobre las vesículas seminales; El lavatorio simboliza lavar, desintegrar las maldades y lacras del pasado, con él quedamos limpios y puros.

El lavatorio de pies -Tintoretto
El lavatorio de pies -Tintoretto

En la Última cena, el Señor deja también testimonio de la necesidad de la Gnosis, del conocimiento de sí, para alcanzar la salvación: “si me conocieran, también a mi Padre conocerían; y desde ahora le conocen y le han visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre y nos basta. Jesús le dijo: ¿tanto tiempo hace que estoy con ustedes, y no me han conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” (Jn. 14:7-9).

“El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni lo conoce; pero ustedes le conocen, porque mora con ustedes está en ustedes”. (Jn. 14:17). “En aquel día ustedes conocerán que yo estoy en mi Padre, y ustedes en mí, y yo en ustedes”. (Jn. 14:20). “Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levántense, vamos de aquí”. (Jn.14:31). “Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste”. (Jn. 17:25).

El papel de los apóstoles

En la cena, el Divino Redentor del mundo, da las últimas instrucciones a sus discípulos. Conforme a los papeles que cada quien debe representar en el Drama Cósmico ordena a Pedro que lo niegue tres veces, antes de que el gallo cante dos veces. “De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces”. (Mr. 14: 30). También en la cena ordena a Judas que vaya a ultimar detalles para entregarlo. Acción que ocurrirá posteriormente en el huerto de Getsemaní. “Entonces Jesús le dijo: lo que vas a hacer, hazlo más pronto”. La Divina Gnosis de todos los tiempos, enseña que Judas Iscariote no fue un traidor, sino que simplemente cumplió órdenes precisas de su Maestro.

Ya en el Monte de los Olivos, el divino redentor del mundo nos lega su maravillosa oración para aprender a aceptar lo inevitable: “Padre mío, si es posible pasa de mi este cáliz, mas no se haga mi voluntad, sino la tuya”.

Jesús ora en el monte
Jesús ora en el monte

Después de este pasaje, viene una nueva enseñanza relacionada con el despertar, al encontrar a sus discípulos con la conciencia dormida. “Vino luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una hora? Velen y oren, para que no entren en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Otra vez fue y oró, diciendo las mismas cosas. Al volver, otra vez los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño; y no sabían que responder”.

Es claro que aquellos que pertenecen a los tipos 1, 2 y 3 de cristianos, creen que los discípulos se acostaron a dormir, buscaron quizá un leño, una roca para reposar sus cabezas. Pero no: estaban con el cuerpo físico despierto, quizá charlando, pero con la conciencia dormida, como todos los habitantes del reino en el cuento de la Bella Durmiente del Bosque. Y Jesús, un hombre despierto, ve, como el príncipe del cuento que todos están durmiendo.

Los ojos cargados de sueño, se observan en los dormidos, cuya mirada parece la de autómatas, de zombis; cuya mente está en cualquier lugar, menos dentro del cuerpo de los dormidos, quienes se encuentran mentalmente en el pasado o en el futuro, menos en el presente. Comparen la mirada de cualquier adulto, con la mirada de un niño de menos de dos años, con la mirada de un animal al acecho: un perro o un gato por ejemplo. Y comprenderá el profundo significado de los ojos cargados de sueño.

Cristo en el monte de los olivos -Mantegna
Cristo en el monte de los olivos -Mantegna

El arresto de Jesús

“Luego, hablando él aún, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos”. (Mrc. 14:43). Al momento de la captura del Señor, intervienen sacerdotes, escribas y ancianos.

El esoterismo gnóstico explica que los sacerdotes de las religiones de los hombres número 1, 2 y 3 no creen en el Cristo íntimo, no le comprenden, ni lo aceptan. Por lo tanto lo rechazan y condenan. Los escribas, son los bribones del intelecto, que no llevan a la práctica sus teorías y por lo tanto no comprenden y no son capaces de encontrar la verdad que los haría libres. Los ancianos, la gente con experiencia, tampoco es capaz de comprender el mensaje revolucionario del Cristo íntimo y no están dispuestos a sacudirse de sus viejas creencias y de sus prejuicios.

El beso de Judas -Luca Giordano
El beso de Judas -Luca Giordano

Cerramos esta entrada comentando un pasaje singular que se narra en el Evangelio de Juan. Ahí se narra que al momento de preguntar por él para prenderle, en Jesús se manifestó su Real Ser Interior Profundo, muy grande, poderoso e incomprensible para sus captores. “Cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron en tierra”.

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