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Los desastres naturales (parte II)

Otras causas naturales y sociales para los desastres

En la parte I de este tema, hicimos un breve análisis de las causas naturales y humanas para los desastres sociales derivados de la fuerza de fenómenos naturales. Se resaltó también el papel determinante que juega el individuo en la sociedad, tanto para aminorar o incrementar las posibilidades de que ocurran.

desorurb3Entre las causas humanas para que ocurran desastres, también está el crecimiento desordenado de las ciudades, la construcción de viviendas y asentamientos humanos en zonas de alto riesgo, por ausencia o no implementación de políticas, leyes y reglamentos de  ordenamiento territorial y por falta de voluntad política para trabajar por los más excluidos También porque los más pobres no tienen otras opciones de tener vivienda propia.

Es indudable que en países altamente vulnerables como Guatemala, su ubicación geográfica propicia que el país esté más expuesto a sequías o deslaves, entre otros fenómenos. desorurb2Sin embargo, los expertos coinciden que en otros países, en los que llueve tanto o más anualmente, los efectos de tanta precipitación pluvial, no son tan desastrosos para el ser humano o la infraestructura de esas naciones. Es innegable que si a estas condiciones, se le agrega deforestación, la falta de cultura de reforestación e inadecuada conservación de suelos, las lluvias ocasionarán terribles tragedias.

Si lo anterior ocurre en un Estado débil, con la herencia de gobiernos sin interés por resolver plenamente estos problemas, con gran corrupción y grupos poderosos interesados en que la situación no cambie. Con una maquinaria de propaganda en medios de comunicación tradicionales y a través de redes sociales para mantener la “hipnosis colectiva” bien afinada y en perfecto funcionamiento.pobreza Para, de esta manera, “inocular” en las mentes de la población ideas de egoísmo, conformismo, rechazo a la seguridad social, a programas de bienestar social y a la justicia tributaria; las consecuencias nefastas son predecibles. Es de esperar que los más pobres, sean los más afectados. Son quienes muchas veces padecen los mayores problemas de salud, derivados de la desnutrición y la falta de agua potable, quienes tienen poco acceso a la información, analfabetas o con escasa escolaridad, Muchas veces, son quienes viven en laderas de cerros o volcanes, en los barrancos que circundan ciudades, como la de Guatemala. Son quienes corren mayores riesgos de catástrofes ocasionadas por deslaves, inundaciones o terremotos.

El principio hermético de «causa y efecto», nos enseña que ya sean causas naturales, humanas, medio ambientales, etc. Siempre serán eso: causa y efecto. El problema incluye también, la capacidad conscientiva que se tenga para enfrentarlo sin perjuicio.

La pobreza y la alarmante pérdida de vidas humanas

Desastres naturales, como las tormentas tropicales y los huracanes, son causa de muerte y destrucción en países como Guatemala. En los últimos años, tres de esos meteoros, han sido ejemplo en Centroamérica de su poder destructor. El huracán MitchDestrozos del Huracán Mitch, en Nicaragua hurastan entre octubre y noviembre de 1998 provocó la muerte de cientos de personas en su trayectoria. Solo en Guatemala, murieron más de 250. El huracán Stan, en octubre de 2005, dejó más de 600 personas fallecidas en su recorrido por Guatemala, donde ocurrieron la mayoría de muertes, sin contar a otros cientos de desaparecidos, en especial en el caserío Panabaj, Santiago Atitlán, Sololá; a pesar que cuando asoló el país, ya se había degradado a Tormenta tropical.

La primera Tormenta tropical de la temporada de ciclones de 2010, la  tormenta Agatha,tormagata dejó al menos 174 personas fallecidas en Guatemala, más de 100 desaparecidos y mayores daños materiales que los que dejaron el Mitch y el Stan. La gran mayoría de personas fallecidas y desaparecidas vivían en la pobreza o en la extrema pobreza. De ahí que en Guatemala, se asocien las condiciones de privación y miseria a los efectos mortíferos de los desastres naturales. Pero, ¿será esto normal?.

Tormentas tropicales y huracanes, son propios de las regiones marítimas comprendidas entre el trópico de Capricornio, en el hemisferio Sur y el trópico de Cáncer, en el hemisferio Norte. Islas, países, regiones y estados comprendidos entre esas regiones o cerca de ellas, pueden ser afectados año con año por estos fenómenos. Sin embargo, no todos los países se ven afectados de la misma manera. El nivel de desarrollo y los sistemas de alerta temprana marcan enormes diferencias. Por ejemplo, los efectos negativos de un meteoro de esta naturaleza, no son los mismos en República Dominicana, que en Haití, a pesar que ambas naciones comparten la misma isla.terreguate

Otra comparación incómoda podría hacerse con los sismos más violentos. En países como Guatemala, en 1976 y Haití en 2010, terremotos de alrededor de los 7 grados en la escala de Richter, ocasionaron decenas de miles de muertes. Sin embargo, el terremoto de Chile de 2010, con 8.8 grados de magnitud, registró menos de 600 muertos.

Al buscar explicaciones, podríamos volver a la respuesta inmediata: es el Karma, era la hora de su muerte. Es claro que la pobreza tiene causas en el Karma, pero también tiene orígenes en el individuo en el presente, en su propia psiquis, en el desarrollo de los pueblos y en condiciones socioeconómicas inadmisibles.

Hay múltiples factores psicológicos que inciden en la muerte de algunas personas durante las catástrofes y también son causas de pobreza.

El apego o identificación

Es claro que los sistemas de alerta temprana, la educación y la organización pueden incidir en que haya más o menos pérdida de vidas humanas. Pero, incluso el apego, la identificación, como condición psicológica para la ausencia de conciencia despierta  influyen. Muchas personas, con la conciencia dormida, apego1que viven en lugares de riesgo y en medio de altas precipitaciones de agua e inundaciones, se resisten a abandonar sus hogares y pertenencias por temor a ser víctimas de la delincuencia. Están dispuestas a perder la vida por proteger su modesto patrimonio. Es un fenómeno difícil de comprender para quien no se encuentra en esas condiciones. “Quien está saciado, no comprende a quien está hambriento”. Es una actitud similar a la de quienes al ser víctimas de criminales, pierden la vida por no entregar al delincuente su vehículo o su teléfono celular.

La identificación ocupa un lugar muy importante entre las causas del sueño de la conciencia y es conveniente dedicarle unas líneas para entender la enorme influencia que ejerce.

En este sentido, P.D. Ouspensky, en el primer capítulo de su obra: «El Cuarto Camino«, dice lo siguiente: nuestras funciones están acompañadas de cierta actitud; nos absorbemos demasiado en las cosas, nos perdemos demasiado en las cosas, particularmente cuando aparece el más leve elemento emocional. Esto se llama identificación. Nos identificamos con las cosas.avaricia No es una palabra muy buena, pero en nuestro idioma no hay otra mejor. La idea de la identificación existe en los escritos indios, y los budistas hablan de apego y desapego. Estas palabras me parecen incluso menos satisfactorias porque, antes de encontrar este sistema, leí estas palabras y no las entendí, o más bien las entendí pero tomé la idea intelectualmente.

El Kalki Avatara de la Era de Acuario, Samael Aun Weor explica que la identificación y la fascinación conducen al sueño de la conciencia y que son millones las circunstancias que producen identificación,  fascinación y sueño. Anthony de Mello, también explica el papel que desempeña la identificación o apego en las personas. En el capítulo 7 de sus “Escritos Esenciales”, establece que la causa de la  depresión y la ansiedad, se encuentra en la identificación. En el capítulo 8 de la citada obra, de Mello afirma que al ser atrapados por un apego, dejan de actuar las funciones que nos hacen humanos. Explica que para liberarnos interiormente, tenemos que elegir entre el apego y la felicidad, que el apego surge de una mentira, que ofrece una falsa felicidad. Afirma además que: “el apego es uno de los principales asesinos de la vida”.

No cabe duda que el apego o más bien dicho: la identificación, ata, amarra, aferra, esclaviza a las personas, les impide ser libres de verdad y puede conducir a alguien hasta la muerte.

Causas psicológicas de la pobreza

Para entender por qué la pobreza se asocia a la vulnerabilidad, hay que entender por qué esta existe. No hay duda que la pobreza tiene causas psicológicas, socioeconómicas que se relacionan con injusticias provocadas por los amos del capital y también causas en el Karma de las personas.

En el Nuevo Testamento, se encuentra la Parábola de los talentos, muy oportuna para el tema: Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. (Mt 25:14-18).talentos

Entre las interpretaciones de esta parábola, viene muy al caso relacionar los talentos, con cualidades y virtudes, con los valores de la Esencia. Son innegables las diferencias individuales desde el nacimiento. Unos nacen más inteligentes, emprendedores, talentosos que otros. Hay quienes cultivan y multiplican sus valores. Otros, simplemente los entierran o hasta los pierden. La educación en general y particularmente la formación espiritual del hombre máquina, debe orientarse a no perder, ni sepultar valores, sino a  despertarlos, hacerlos crecer y multiplicarlos, según el mandato bíblico: “creced y multiplicaos”, que puede y debe entenderse también en el sentido del crecimiento interior.

En relación con las causas psicológicas de la pobreza, relacionadas con el individuo, el Venerable Maestro Samael Aun Weor, explica en el capítulo 52 de su obra: “El Cristo Social”, lo siguiente: Las condiciones económicas y políticas de la sociedad son el reflejo de su vida espiritual, cuando esta última es pobre entonces las condiciones económicas y políticas del mundo, son desastrosas, lo exterior es tan sólo la proyección de lo interior, si lo interior es miserable, lo exterior será miserable. Ampliando más esta afirmación, en el capítulo titulado: El Nivel del Ser, de su obra: Psicología Revolucionaria, el Buda Maitreya, Samael Aun Weor, explica lo siguiente:egoespejo Todas las cosas, todas las circunstancias, que se suceden fuera de nosotros, en el escenario de este mundo, son exclusivamente el reflejo de lo que interiormente llevamos. Con justa razón podemos aseverar solemnemente que lo «exterior es el reflejo de lo interior». Cuando uno cambia interiormente y tal cambio es radical, lo exterior, las circunstancias, la vida, cambian también.

He estado observando por este tiempo, (Año 1974), un grupo de gentes que invadieron un terreno ajeno, están muy cerca a mi casa, motivo este por el cual he podido estudiarlos de cerca.

Ser pobres jamás puede ser delito, más lo grave no está en eso, sino en su nivel de Ser. Diariamente se pelean entre sí, se emborrachan, se insultan mutuamente, se convierten en asesinos de sus propios compañeros de infortunio, viven ciertamente en inmundas chozas dentro de las cuales en vez de amor reina el odio

Muchas veces he pensado en que si cualquier sujeto de ésos, eliminara de su interior el odio, la ira, la lujuria, la embriaguez, la maledicencia, la crueldad, el egoísmo, la calumnia, la envidia, el amor propio, el orgullo, etc., etc., etc., gustaría a otras personas, se asociaría por simple ley de Afinidades Psicológicas con gentes más refinadas, más espirituales; esas nuevas relaciones serían definitivas para un cambio económico y social. Seria ese el sistema que le permitiría a tal sujeto, abandonar la «cochera», la «cloaca inmunda»

Los amos del capital y la hermandad del delito

Pero no todas las causas de tanto desastre se encuentran en el individuo. En forma similar, las causas de la pobreza, no se encuentran solo en el individuo. No todas las razones de la pobreza y extrema pobreza, son de origen psicológico. Gran parte de esas causas, se encuentra en los sistemas de explotación´, avaracia3exclusión y degradación humana, en la expansión de unas naciones en perjuicio de otras, en los imperios, las grandes e inmorales conquistas de pueblos y países, en la infame deuda externa, en la codicia y la barbarie de quienes son superiores por el poder de las armas o porque son dueños de los grandes bienes de la Economía. A este respecto, respetados estudiosos de la Historia han concluido que pueblos, como el de Guatemala y Haití, que alguna vez se atrevieron a levantarse contra el imperialismo, siguen pagando las consecuencias de esos actos, con más explotación, miseria y altos indicadores de exclusión humana.

En el capítulo 9 de su obra: “El Cristo Social”, el Maestro Samael explica: Desde la noche profunda de los siglos existe la hermandad del delito, la fraternidad tenebrosa. Quien haya estudiado los protocolos de los Sabios de Sion comprenderá los planes y proyectos de la fraternidad tenebrosa. Esta tiene su programa de acción y sus vínculos humanos de expresión.

Los Protocolos de los sabios de Sion o los peligros judío-masónicos, fueron publicados por primera vez a principios del siglo XX. La primera edición rusa llevaba el epígrafe: Los Protocolos Sionistas, los planes para la conquista del Universo por los judíos masones”sociesecretasEl libro contiene 24 actas o protocolos que explican cómo los amos del capital, constituidos en una fraternidad siniestra gobiernan el mundo desde las grandes potencias. No significa que todo el pueblo judío pertenezca a esta cofradía del mal, ni que impulsemos el antisemitismo. Pero es indudable, que muchos miembros de esta sociedad tenebrosa pertenecen a este pueblo o a esta sociedad de ruta equivocada.

Explica el Maestro que uno de los vehículos con los que opera esta fraternidad tenebrosa, es por medio de grandes sociedades anónimas internacionales, que, en muchas ocasiones son los verdaderos gobiernos que controlan los gobiernos nominales. Afirma el Maestro que muchas de estas sociedades, explotan pozos del petróleo y arruinan el subsuelo de la Tierra, expone también que:  dicha clase de sociedades anónimas son puñales clavados en el corazón de los países soberanos. Así es como las naciones pierden su independencia y se hacen esclavas.

¿Quiénes constituyen esas grandes sociedades anónimas? “Los personajes de la sombra, los adeptos de la magistratura negra, el  enemigo secreto. Estos tenebrosos hambrean a los pueblos, y acaban con la independencia de las naciones soberanas”. Muchas veces, esta fraternidad del delito, organiza, apoya o establece alianzas con grupos afines en cada país donde operan.

Guatemala no es la excepción. Así por ejemplo, de los informes de la  Comisión de Esclarecimiento Histórico –CEH- y del informe de la Memoria «Nunca más» o Remhi para el esclarecimiento histórico de la guerra interna del país y más recientemente informes de la CICIG, hacen referencia a la tristemente célebre: Cofradía.

La transformación social de la humanidad

Se requiere de apoyar el fortalecimiento del Estado y que este, proteja a todos y no a pocos, que se establezcan tributos justos y suficientes para que todos los habitantes del país tengan una vida digna. A este respecto, el V.M. Samael Aun Weor explica en el capítulo V de su obra «El Cristo Social»: Los gobiernos no deben ciertamente acabar con la libre iniciativa de los pueblos y de los individuos, pero sí debe establecer muy fuertes gravámenes para esos capitales. Esa clase de poderosos debe pagar los más grandes impuestos, para beneficio de las obras públicas, educación, higiene, etc., etc., etc.

Los estudios gnósticos, enseñan al individuo ante todo a liberarse de sí mismo y proporcionan los elementos básicos para comprender la cruda realidad de la miseria humana y el camino para una  transformación social radical y definitiva de la humanidad.

El gnóstico sincero, debe aprender a no dejarse engañar por la propaganda de quienes se oponen a la justicia y a que los desamparados y marginados tengan una vida digna. Hay que contribuir a cerrar el chorro, a reducir la brecha de las injusticias y de la vulnerabilidad, tanto como individuos, como también por ser integrantes de una sociedad que necesita cambios profundos.

Estas explicaciones ayudan a comprender la profundidad de grandes enseñanzas del divino rabí de Galilea, relacionadas con la pobreza, que hay poderosas razones por las cuales afirmó: “porque a los pobres siempre los tendrán entre ustedes” (Jn 12:11), pero porqué sentenció. “¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!” (Mr 16:23). Y, como define la conducta ante la pobreza en la parábola de los dos deudores (Mt 18) y en la del buen samaritano (Lc 10: 25-37), que nos enseña a dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento y darle abrigo al que no lo tiene. Sin embargo, la caridad universal, el cristocentrismo, enseña que hay que aprender a dar de lo que se tiene y no de lo que sobra, como lo enseña “la ofrenda de la viuda” (Mr 12:41-44).

Y es que en medio de tanta desgracia humana ocasionada por los desastres, no basta con apoyar en las campañas de recolección de víveres. Hay que aportar, pero hay que aportar de lo que se tiene. Pero también hay que apoyar para que desde el Estado, desde las instituciones de Gobierno se asignen fondos adecuados y suficientes, se prevenga y se establezca sistemas funcionales de prevención y de alerta.

Cerramos esta segunda parte del tema con las siguientes palabras del V.M. Samael expuestas en el capítulo 2 de «El Cristo Social«: Cuán doloroso es ver a los niños pobres y sucios, miserables y descalzos andando por las lujosas calles de las metrópolis. Los miembros de todas las religiones, los devotos de todas las sectas, los obreros de todas las fábricas, la gente de todas las industrias, deben asociarse y trabajar por estos infelices. La caridad consciente es el bálsamo milagroso que puede consolar nuestro adolorido corazón.

Continúa en: Desastres naturales (parte III)

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