Tradiciones de Navidad

El pasado miércoles 9 de diciembre de 2009, miembros del equipo de Gnosis Guatemala, asistieron a la conferencia: Tradiciones de Navidad que se impartió en el Movimiento Gnóstico Cristiano Guatemalteco, ubicado en la 3a. avenida 11-43, zona 1 de la ciudad de Guatemala.

La conferencia forma parte del Ciclo de Conferencias de Navidad programado por este centro de estudios gnósticos de Guatemala. Permiten a la persona interesada en los estudios gnósticos, obtener una explicación amplia del significado de la fiesta de Navidad, desde el punto de vista de la Gnosis

En el tema desarrollado, se hizo una amplia y clara exposición de diferentes símbolos asociados a las tradiciones navideñas, en especial, las que corresponden al período denominado Adviento por los cristianos.

De acuerdo con lo que afirman muchos historiadores, esta tradición se originó en los pueblos nórdicos para anunciar el próximo acontecimiento del Mito Solar y el Drama cósmico, el esperado advenimiento del Sol, días después del Solsticio de Invierno. Es indudable que el nacimiento de Cristo tiene enorme relación con la noche más larga y los primeros rayos del Sol en el extremo norte del mundo a finales de diciembre.

La Corona de Adviento.
Entre el simbolismo esotérico que se encuentra detrás de esta tradición, aparece en primer lugar: el pino, del que sus ramas, generalmente forman esta significativa corona. El Venerable Maestro Samael Aun Weor, en su obra: Rosa Ignea, explica la siguiente relación entre el pino y la mente: El Pino es el árbol de Acuario. El pino es el árbol de la Nueva Era. El pino es signo del pensamiento acuariano. El Pino es el árbol de Navidad. El Pino es el árbol del Niño Dios. Debemos reconquistar la infancia perdida. El Pino es el símbolo de la mente de la Nueva Era.

Además, el pino cónico, nos da la imagen bidimensional del triángulo que representa a las Tres Fuerzas Primarias de la Naturaleza y del Cosmos, La Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, a la Trimurti hindú: Brahma, Vishnú y Shiva, la divina trilogía egipcia: Osiris, Horus e Isis. También representa a la Trinidad Maya: Itzamná, Kukulkán e Ixchel.

Los tres principios creadores en la aurora de del Día Cósmico son reconocidos en todas las civilizaciones antiguas. Corresponden a las fuerzas: positiva, negativa y neutra de la Naturaleza.
Cabalísticamente, la Corona de Adviento, nos recuerda a la Corona Sephirótica, los tres primeros sephirotes de la Cábala hebraica: Keter, Chocmah y Binah. Nuevamente, encontramos a los tres principios creadores. La corona, simboliza también el Círculo Gnóstico que explica las leyes de retorno y recurrencia : El principio es igual al final, más la experiencia del ciclo. Asimismo representa al Binario serpentino, al doble significado de la serpiente, en especial, Kundalini, la serpiente ígnea de los mágicos poderes.

A este respecto, conviene trasladar la siguiente explicación que da el Kalki Avatar, Samael Aun Weor en el capítulo titulado precisamente: El Binario serpentino, de su obra: “La Doctrina Secreta de Anahuac”: Binarios serpentinos, ya danzando exóticamente debidamente enroscados en la mística figura del Santo Ocho, ya en forma encadenada formando círculo al estilo maya, etc., nos están indicando algo misterioso, extraordinario y mágico. No está de más en este Tratado citar enfáticamente al doble carácter esotérico de la serpiente. Distíngase entre la serpiente tentadora del Edén y la Serpiente de bronce que sanaba a los israelitas en el desierto; entre la horripilante Pitón que se arrastraba entre el lodo de la tierra y que Apolo, irritado hirió con sus dardos y esa otra que ascendía por la vara de Esculapio, el Dios de la Medicina.

Los cuatro cirios de la Corona de Adviento, nos recuerdan el Arcano cuatro de la Cábala, al santo Tetragrammatón, el Nombre Sagrado del Eterno, las cuatro letras hebreas: Iod, He, Vau, He. También nos recuerda a las cuatro puntas de la cruz, que simbolizan los cuatro elementos de la Naturaleza: fuego, aire, agua y tierra; así como los cuatro elementos de la Alquimia: sal, mercurio, azufre y azoe. Para más información relacionada con la simbología del santo cuatro, invitamos a consultar el capítulo IV del Curso Esotérico de Kábala de Samael Aun Weor.

La Quema del Diablo
En Guatemala, desde la época de la Colonia, se celebra esta tradición. Algunos historiadores afirman que se inició con luminarias asociadas a las vigilias para esperar el día de la Inmaculada Concepción. Es tradicional en la Quema del Diablo encender fogarones o fogatas frente a las casas. Es costumbre limpiar previamente la casa y quemar las cosas viejas e inservibles que resulten combustibles.

Años atrás los niños juntaban paja y ramas muertas de plantas (chirivisco) recolectadas en sitios baldíos y barrancos. Esta fiesta se celebra cada vez menos, entre otras razones, por las ecológicas. Sin embargo, su simbolismo esotérico es profundo. A la luz de la Gnosis y con apoyo de la Psicología Gnóstica, esta tradición se explica en la necesaria limpieza y “quema”, de los elementos indeseables de la conducta que moran en nuestra casa psicológica, nuestra propia psiquis. Simboliza la muerte del Ego o yo psicológico, que personifica a nuestros errores. Es claro, que en los estudios gnósticos no se apoyaría la destrucción de los bienes de la Naturaleza, pero nos limitamos a explicar el simbolismo escondido en esta tradición. Más importante que la quema de basura física, es la limpieza de nuestro interior y la quema de nuestros defectos, el yo pluralizado.

Las posadas
El nacimiento del niño Dios, es un acontecimiento que tiene suma importancia para la conciencia. De nada hubiera servido que Cristo naciera mil veces en Belén, si no nace en nuestro corazón también. Es importante celebrar la Navidad , como el nacimiento del Mesías, pero de acuerdo con la Antropología Gnóstica, resulta más importante celebrar la Navidad del corazón, el nacimiento de Cristo en cada uno de nosotros.

El Gnosticismo universal enseña que Jesús de Nazareth es el iniciado solar más exaltado de la Logia Blanca, pero que su misión debe completarla cada uno de nosotros imitando su ejemplo y realizar el milagro del nacimiento de Cristo en nuestro interior.

Para que este milagro ocurra, hay que trabajar en la Novena Espera. Las tradicionales posadas que se celebran nueve días antes de Navidad, simbolizan este trabajo supremo. Cristo intenta nacer en la casa de cada uno de nosotros y, de ahí que el Padre y la Madre interna pidan posada, día con día en nuestra casa para que nazca el niño dios de Belén.

El arcano 9 de la Cábala simboliza el sexo, la piedra filosofal de los alquimistas, la novena esfera, los nueve círculos del Infierno, tal como lo explica Dante Alighieri en su Divina Comedia y como lo enseña la religión de los mayas. Samael Aun Weor, Presidente fundador de las instituciones gnósticas, en su obra: “Mensaje Supremo de Navidad 1967-1968”, explica: El estudio del novenario sagrado concluye siempre con la piedra cúbica de punta, que en sus nueve caras maravillosas, reúne en sí misma toda la perfección espléndida del cubo y la elevación equilibrada de la pirámide de base cuadrangular.

Dice además el Avatara que: En esta piedra viva del templo, se encuentra la clave de la Auto Realización Íntima. La piedra filosofal es el sexo. Esta es la piedra cúbica de Jesod. En otras palabras, nadie puede llegar a la maestría, al adeptado, sin haber trabajado en la Novena esfera. La piedra cúbica de punta tiene nueve caras, nueve vértices y dieciséis aristas”.

La piedra cúbica de punta nos está diciendo que toda elevación requiere una previa humillación; es preciso bajar primero a los mundos infiernos, al noveno circulo, bajo la superficie de la tierra, para tener derecho a subir al Cielo.

Al referirse a la novena esfera, Samael Aun Weor, en su libro Curso Esotérico de Kábala, dice lo siguiente: Allí baja Marte para retemplar su espada flamígera y conquistar el corazón de Venus (la iniciación Venusta), Hércules para limpiar los establos de Augías (los bajos fondos animales), Perseo para cortar la cabeza de la Medusa (el yo psicológico o Adam terrenal) con su espada flamígera, Por esa misma razón descienden también a Xibalbá los heroes gemelos del Popol Wuj.

La Virgen María
Antes de nacer, Cristo debe ser concebido entre el vientre de la Madre Divina particular e individual de cada quien y que está representada por la Virgen María y todas las vírgenes y doncellas de la mitología universal. María tiene los mismos atributos divinales que Isis, Devaki, Ixkik y todas las diosas madres de la antigüedad. Al referirse específicamente a la iniciada María madre de Jesús, Samael Aun Weor, en su obra: “El libro de la Virgen del Carmen”, dice lo siguiente: Ante los ojos del Alma desaparecen por completo las púrpuras y sedas con que se ha querido envolver el recuerdo de María, la Divina Madre de Jesús de Nazareth. No fue María aquella verdad mundanal pintada en todas las acuarelas.

Con los ojos del Espíritu sólo contemplamos una virgen morena quemada por el sol del desierto. Ante nuestras atónitas miradas espirituales se desdibujan esbeltos cuerpos y rostros provocativos de figuras femeninas, para aparecer en su lugar una mujercita sencilla de pequeña estatura, cuerpo delgado, rostro pequeño y ovalado, nariz roma, labio superior algo saliente, ojos gitanos y amplia frente.

Aquella humilde mujer vestía con túnica color carmelita o marrón y sandalias de cuero. Caminando a través de los desiertos africanos rumbo a la tierra de Egipto, parecía una pródiga con su túnica vieja y rota, y su rostro moreno humedecido en copioso sudor. No es María aquella estatua de púrpura y diamantes que hoy adorna la catedral de Notre Dame de París. No es María aquella estatua cuyos dedos de armiño, engarzados en puro oro, alegra las procesiones de la casa parroquial.

No es María aquella beldad inolvidable que desde niños contemplamos sobre los suntuosos altares de nuestras iglesias pueblerinas, cuyas campanas metálicas alegran los mercados de nuestras parroquias.

Ante nuestros sentidos espirituales sólo vemos una virgen morena quemada por el sol del desierto. Ante la vista del espíritu desaparecen por completo todas las fantasías para aparecer en su lugar una pródiga humilde, una humilde mujer de carne y hueso.

Más adelante, el Venerable Maestro, resume tradiciones contenidas en los evangelios apócrifos, en especial el Protoevangelio de Santiago, el libro de la Natividad de María, y el Pseudo Mateo. En dichos libros se habla de los padres de María: Ana y Joaquín, aceptados por la tradición y el santoral, pero ignorados en los Evangelios Canónicos. Se narra además, que María fue una sacerdotiza del templo de Salomón.

Continúa diciendo el Avatara de la Era de Acuario, en “El Libro de la Virgen del Carmen”: María conoció la Doctrina secreta de la tribu de Leví. María se educó a la sombra augusta de los pórticos de Jerusalén, entre el follaje núbil de esas palmeras orientales, a cuyas sombras descansan los viejos camelleros del desierto. María fue iniciada en los misterios de Egipto, conoció la sabiduría de los faraones, y bebió en el cáliz del antiguo Cristianismo, calcinado por el fuego ardiente de las tierras orientales”.

Más adelante, el Avatara, narra en el Capítulo II de la obra citada, como se eligió a José como esposo de María. Había en el templo de Jerusalén 33 varones sacerdotes de la Tribu de Leví. José el padre de Jesús de Nazareth, era uno de los 33 ancianos del templo de Salomón. Después de la Anunciación, el Sumo Sacerdote ordenó que todos los 33 sacerdotes del templo depositaran sus varas detrás del altar. Y se dispuso que aquella vara que amaneciera florecida, sería la del esposo de María.

Cada uno de los sacerdotes, uno a uno en orden sucesivo, fueron colocando sus varas detrás del altar. El último que debía colocar su vara fue el Sacerdote José, pero éste se resistía a la orden del Sumo Sacerdote, alegando su avanzada edad. Empero, tuvo que obedecer la orden, y depositó su vara detrás del altar. Al otro día, muy de mañana, fueron los sacerdotes al altar para recoger sus varas, y cuánta no sería su sorpresa al hallar la vara de José toda florecida. Así fue como se designó a José por esposo a María.

Resulta muy curioso que parte de esta leyenda, la cuentan personas de la tercera edad o adultos mayores. La aprendieron como parte de la doctrina Cristiana durante la infancia, pero desafortunadamente no se incluyeron en el Nuevo Testamento.

Ciclo de Conferencias de Navidad

Durante este mes de diciembre de 2009, en la sede central del Movimiento Gnóstico Cristiano Guatemalteco, se impartirá un Ciclo de Conferencias con motivo de Navidad.
El Movimiento Gnóstico Cristiano Guatemalteco, es la más antigua de las escuelas gnósticas en Guatemala. Su dirección es: 2ª. Avenida 11-43, zona 1, de la ciudad de Guatemala. A pocos metros del Paraninfo Universitario. Con motivo de la celebración de fiestas gnósticas mayores, en este lumisial o centro gnóstico de Guatemala, tradicionalmente se programan temas relativos a la festividad correspondiente. Todas las conferencias previstas, corresponden a temas de introducción a la Gnosis, se conciben para todo público y se imparten gratuitamente. />
El Ciclo de Conferencias incluye cuatro temas interrelacionados que se impartirán los días: miércoles 9 y 16 a las 18:00 horas y los domingos 13 y 20 a las 10:30 horas.
Los temas a desarrollar son los siguientes:
Simbología de las Tradiciones de Navidad (miércoles 9)
El Mito Solar (domingo 13)
Significado esotérico de la Navidad
El nacimiento de Cristo
En todas las conferencias, se brindará una amplia y profunda explicación de los diferentes aspectos asociados al maravilloso acontecimiento de la Navidad: La temática se desarrollará totalmente desde el punto de vista de la Gnosis y enfatizará en la importancia de recuperar el enfoque místico de las fiestas navideñas, suplantado en los tiempos actuales por el consumismo y los excesos.
En el tema: Simbología de las Tradiciones de Navidad, se explicará ampliamente el significado místico y esotérico de tradiciones como la quema del diablo en Guatemala, las posadas, el árbol de Navidad, la celebración a la virgen de Concepción, la Noche Buena, el día de los Inocentes, el día de Reyes y el día de Candelaria, así como el “milagro” de la inmaculada concepción de María, entre otras.
En la conferencia: El Mito Solar, se explicará la íntima relación esotérica existente entre la celebración de Navidad y la conmemoración de la Semana Santa, con la Astronomía, en especial, con los solsticios y equinoccios. Se explicará que la fiesta de Navidad es un Drama Cósmico que fue celebrada antiguamente por todas las civilizaciones. Se hablará del hondo contenido espiritual que tienen estas fiestas y la importancia de su celebración.
Al hablar del Significado esotérico de la Navidad, se profundizará en la simbología esotérica escondida detrás de la tradición de los “nacimientos”. Se analizarán los diferentes elementos simbólicos asociados al nacimiento del niño Dios de Belén, entre ellos: el establo, el pesebre, el buey, la mula, las ovejas, los pastores y la estrella de Belén,
Al tratar lo relativo al nacimiento de Cristo, se expondrá que de nada serviría que Cristo naciera mil veces en Belén, si no nace en nuestro corazón también. Se explicará la importancia de celebrar la Navidad del corazón y de que cada individuo se esfuerce en lograr el verdadero Nacimiento Segundo. Con explicaciones basadas en la Alquimia y el esoterismo gnóstico. Se hará una distinción entre el Cristo histórico, el Cristo íntimo y el Cristo Cósmico
Más información con Armando Castañón, teléfonos: (502) 22572116 y (502) 22382575
MGCG.(502) 22326130 (de 18:00 a 20:00 horas).

El esotérico pez en las aguas de la vida

El Pez es el soma de los misterios de Isis, María o Marah, de Stella Maris (la Estrella del Mar). Ella es el Vientre-Madre, la Noche-Madre, La iniciática Oscuridad sin límites del Espacio Abstracto Absoluto, donde las ondinas guardan el oro del Rhin o fuego del pensamiento divino y genesíaco. Ella representa a las aguas de la vida, al Caos espermático del primer instante, arriba y abajo.

Recordemos que el Pez nace y muere en las aguas de la vida. Recordemos al pez Dari de los Caldeos, que representa al HIJO DEL HOMBRE, saliendo de entre las aguas de la vida. Sin las aguas de la vida no es posible la regeneración y el Hijo del Hombre sale de las aguas de la vida.

Con respecto a los hombres-peces nos dice el Maestro Samael Aun Weor, en su obra «Mirando al Misterio»: «Yo siempre presentía que existían en el fondo de los océanos, hombres peces, criaturas inteligentes y hasta me parece que esto está relacionado en alguna forma con el famoso PEZ OANES de los caldeos.

No quiero quitarle al tal pez otras alegorías más profundas; sólo quiero enfatizar la idea de que tal símbolo se corresponde también con el misterio profundo de los hombres peces». Tiphon en el viejo Egipto de los faraones, despedazando el cuerpo de Osiris, tenía la Forma de un pez La forma del viejo ataúd de Osiris, trae a la memoria (por su semejanza y significado Iniciático) a otro “Pez”, representado magníficamente en el alfabeto semita con la letra samek, que ocupa el 15º lugar kabalístico, lo que indudablemente simboliza, en principio, a la famosa constelación de la Ballena, bajo cuya regencia debemos realizar todos los trabajos en la novena esfera.

Esa constelación esta relacionada con el acontecimiento de Jonás y tiene que ver con las medidas del ataúd de Osiris (que tiene la forma de un Pez) porque para ello tuvo Osiris que bajar al negro y horroroso precipicio, tuvo que pasar tres períodos. En el cuento infantil de Pinocho, también, el niño de madera, es tragado por la ballena y tiene que ser rescatado por su “padre” Gepetto.

Recordemos ahora que en Babilonia se adoraba a EA, una deidad mitad hombre, mitad pez, y a la que a veces se le representaba con un hombrecillo en una mano y una escuadra en la otra. El historiador Berosio lo Llama Ioannes (I.E.O.U.A. N.) y que para algunos es el mismo Jonás de la Biblia.

Si observamos el signo de PISCIS, vemos dos peces que simbolizan, en principio, la dualidad, la lucha entre las ideologías contrarias: el Espiritualismo y el Materialismo, tesis y antítesis, etc.

Por otra parte, los dos peces enlazados o unidos por un cordel, señalan a las dos almas (la Divina y la Humana), sumergidas entre las aguas profundas de la Noche-Madre, en maridaje eterno, hermanadas por ese cordel que es el Íntimo o Atman. Ellas trabajan bajo la dirección de Atman con el mercurio de los filósofos para separar las aguas de las aguas.

Nada podrían hacer Isis y Osiris sin el mercurio sexual; los dos peces eternos, se aman, se adoran y viven siempre creando y volviendo nuevamente a crear. El Gnosticismo Cristiano de los primeros tiempos fue simbolizado por el Pez. Lástima que millares de estudiantes de Ocultismo hayan olvidado la Gnosis del Pescado. La Edad de Piscis no ha debido ser un fracaso como realmente fue. La causa causorum del fracaso pisciano se debió a elementos tenebrosos que traicionaron a la Gnosis y predicaron ciertas doctrinas anti-Gnósticas o Agnósticas, subestimando al Pez, desechando la RELIGION-SABIDURIA y sumiendo a la humanidad en el Materialismo

La reacción contra el Gnosticismo fue el Materialismo repugnante sin Dios y sin Ley. Este fue el crimen más grave de la Edad de Piscis Jesús, el Cristo y sus 12 “pescadores”, Iniciaron una edad que bien habría podido ser de grandes esplendores; indicaron el camino preciso en la Edad de Piscis: El Gnosticismo, la sabiduría del pescado.

El Pez símbolo de la Era de Piscis se dice en griego «ICHTHYS» (Ijzýs). Puestas en vertical, estas letras forman un acróstico: «Iesús Christós Theos Yiós Sotér» («Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador»). El ancla o los panes que lo acompañan son símbolos de la salvación y del mercurio alquimista respectivamente. Es evidente la relación del Pez con el agua del Bautismo y la regeneración espiritual y es el «Alimento Supersubtancial» que se materializa multiplicado junto con el Pan.

Por: César Owen / España

Gnosis en la civilización Maya (segunda parte)

La primera parte de este tema la cerramos con una cita del Popol Vuh o Popol Wuj por parte del Avatara de Acuario, Samael Aun Weor. Iniciaremos esta segunda parte, transcribiendo una cita del Popol Vuh del V.M. Huiracocha , el doctor Arnoldo Krumm Heller. En su libro: “Logos Mantram Magia“, publicado en la colección Miscelanea de la Editorial Kier. “No había –dicen- excepto el Caos, aunque cubierto majestuosamente por un cielo eterno. Sólo Dios existía, Tepiu K’ocumatz, en forma andrógina. Es decir, hombre y mujer a un tiempo, Padre y Madre a la vez, creador y criatura. De Él, salió el Huracán (voz maya que después fue llevada a los mares caribes) y que significa, para los indios antiguos, viento, soplo y palabra…”

La Cruz maya

Así como el maíz tiene enorme importancia en el esoterismo maya, la cruz ocupa también significativa importancia en la extraordinaria Civilización maya. A este respecto, muchos investigadores se han referido a la Cruz maya. Así por ejemplo, J. Enrique Ardón, en su libro: “Cuando se rompió el hilo” (la Atlántida y los Mayas) afirma que: “la realidad es que esa cruz de brazos iguales (+), que aparece en Palenque y se puede ver también en un monolito antiquísimo que se encuentra en el Museo Arqueológico de Guatemala, así como en un monolito de la Acrópolis en el Templo VI de Tikal y en una estela de “Dos Pozas”, Petexbatún (Petén) es la votánica que trajeron aquellos cultos enviados del Oriente, entre los que destacó Valum Votán como lo narra nuestra historia”.

Muy oportuno, nos parece citar el siguiente párrafo del V.M. Huiracocha en su obra ya citada: “Votan o Wotan, era el gran Dios de los antiguos alemanes, el Dios del viento, representación del Aliento divino, de que nos habla Tácito. En Rusia hay un pueblo, los Votajas, que hablan un idioma parecido al Sánscrito y que conserva voces mayas. Por eso, no es extraño que volvamos a encontrar en Yucatán y Guatemala, al Dios Votan con el mismo nombre”.

David Freídel, Linda Schele y Joy Parker en el capítulo II de su obra. “El Cosmos Maya” publicada en castellano por el Fondo de Cultura Económica, muestran un análisis formidable, relacionando la Cruz maya con la Astronomía. En las páginas 72 y 73 citan una frase de extraordinaria importancia para los estudios gnósticos: “…me había advertido que acudiera siempre a la naturaleza en busca de la fuente del simbolismo mitológico”.

Los autores citados demuestran en el contenido de su obra que en sentido astronómico la Cruz maya está formada por la Eclíptica y la Vía Láctea. Además que los animales ahí representados, son nada más y nada menos, que los animales de las constelaciones. Así por ejemplo el ave mitológica que generalmente corona la Cruz maya corresponde a Wuqub Kak’ix (Siete guacamayo) y este a su vez con la constelación de la Osa Mayor. Es significativo que esta hermosa y enorme constelación, que en Guatemala, parece un barrilete (cometa) gigante, en Europa es denominada: carro o trineo. Dicha constelación presenta siete estrellas observables a simple vista. De ahí que el Wuqub Kak’ix podría denominarse: Guacamayo de siete estrellas.

Es innegable que todas las religiones han ubicado a sus dioses y diosas en el cielo. Así por ejemplo en la Cultura clásica: diosas, dioses, héroes y mensajeros de los dioses griegos y latinos se encuentran en el firmamento. Ahí encontramos a Marte, a Venus, a Mercurio, Júpiter, Hércules y Casiopea, entre otros.

En forma similar, los mayas, también representan su mitología en el Cosmos. Los autores en mención citan a Bárbara y Dennis Tedlock autores de una de las versiones más autorizadas del Popol Wuj y coinciden con ellos en que, por ejemplo, la constelación de Géminis, para los mayas corresponde a la pareja creadora: Ixpiyacoc e Ixmucané. Sin embargo, es conveniente aclarar a la luz de la Gnosis, que no es que afirmemos que los planetas,estrellas o constelaciones, sean dioses. Los objetos astronómicos, son en realidad símbolos o representaciones didácticas de la divinidad. Aunque en todos los pueblos antiguos, el planeta Tierra por ejemplo, es considerado como un ser vivo. Por consiguiente, como todo ser vivo tiene su alma o su ánima mundi, la cual es divinal.

Francisco de Paula, García Peláez, arzobispo de Guatemala de 1846 a 1867, expuso en el primer tomo de sus “Memorias para la Historia del Antiguo Reyno de Goathemala” que en el entrecruzamiento central de la cruz de Palenque se encuentra el árbol de la vida hebraica y que dentro de este símbolo, se lee una letra T, que nos recuerda, tanto a la palabra nahua: Teocalli, como al latín Theos. García Peláez afirma que es indudable que para los mayas, igual que para los cristianos, la cruz era un símbolo sagrado. El V.M. Huiracocha en la obra citada anteriormente, afirma que: “es la Cruz, el símbolo más antiguo de la Tierra”. La cruz de Palenque y más precisamente la cruz de la que desciende el sumo sacerdote Pacal en la loza monolítica del templo de la Inscripciones en Palenque, está hecha de cañas de maiz, de milpa.

Samael Aun Weor explicó magistralmente en su obra: “Dios Pacal y el Katún trece, lo siguiente: “aparece sobre la piedra, que pesa varias toneladas y que cubre al sepulcro, una gran cruz hecha con cañas de maíz, y esto nos invita a la reflexión. Entre los mayas, así como entre los náhuas, zapotecas, toltecas, etc., el maíz es sagrado. Alegoriza o simboliza a la simiente humana. Por ejemplo, en China, la India, Japón, etc., la simiente humana está alegorizada o simbolizada por el arroz y en los pueblos cristianos de Europa y del medio Oriente, la simiente fue alegorizada o simbolizada por el trigo. La cruz hecha de caña de maíz, obviamente resulta tremendamente significativa, pues bien sabemos nosotros (los gnósticos) que la cruz es un instrumento de liberación, no únicamente de martirio. Realmente, la inserción del phalus vertical dentro del Cteis formal hacen cruz. Bien y si tal cruz es hecha de cañas de maíz, nos está indicando algo extraordinario.

Es obvio que en el Ens seminis, dentro del cual está contenido el ens virtutis del fuego, existen poderes extraordinarios. El ens seminis, o entidad del semen, o esperma sagrado del ser humano, contiene poderes místicos trascendentales, formidables, que los mayas analizaron cuidadosamente en sus estudios, no solamente en Palenque, sino en Cancún, en Chichén Itzá, etc.”. La Cruz maya, entre otros simbolismos, representa a los cuatro puntos cardinales. En cada punto cardinal, rige una representación del Dios Chac, que no es solamente el dios del agua. Es el Señor y dador de vida, el Tercer logos, el Espíritu Santo, entre los mayas.

La cruz y la piedra filosofal

Entre los mayas, cada punto cardinal, se representa con un color diferente. Los colores son: rojo, amarillo, blanco y negro. En el Popol Wuj, se hace referencia a estos cuatro colores, cuando Jun Junajpu y Wuqub Junajpu descienden al valle de Xibalbá a competir en el juego de pelota con los 9 camé, con los nueve señores del inframundo: “enseguida llegaron donde se encontraban cuatro caminos y allí sí fueron vencidos, donde se entrecruzan los cuatro caminos: un camino era rojo los otros eran un camino negro, un camino blanco; y el otro un camino amarillo. Eran cuatro caminos.” (Versión de Luis Enrique Sam Colop, Editorial Cholsamaj). Se narra en el Popol Wuj que ahí empezó la derrota de Hun Hunahpú (Jun Junajpu) y Vucub Hunahpú (Wuqub Junajpu).

Tiempo después la doncella Ixkik (Ixquic) se encuentra en Xibalbá con un árbol de morro o JÍCARO. El sagrado IAO, el Gaio, Gallo o Abraxas de los gnósticos. Una de las calabazas o morros le habla a la doncella y con un escupitajo resulta en cinta. De ahí deviene la inmaculada concepción de Hunahpú (Junajpu) e Ixbalanqué (Xbalamke).

“De pronto habló la calavera que estaba entre las ramas del árbol: -¿Qué es lo que deseas de lo que son sólo huesos, los objetos redondeados en las ramas de los árboles? Dijo la cabeza de Jun Junajpu cuando le habló a la doncella”. “-¿Los deseas? Agregó. -¡Sí, los deseo! contestó la doncella. -¡Está bien! Extiende tu mano derecha, que yo la vea, dijo la calavera. -¡Sí! Respondió la doncella, extendiendo su mano derecha hacia la calavera”.

“En ese instante la calavera lanzó un chisguete de saliva que vino a dar directamente en la palma de la mano de la doncella. Cuando ella vio la palma de su mano que examinó de inmediato ya no había saliva de la calavera en su mano”. (tomado de la versión del Popol Wuj de Sam Colop).

Resulta muy significativo que el divino redentor del mundo haya sido crucificado en el monte de la Calavera y en la Cábala hebraica se estudie el árbol de la Vida.

Los dioses principales de todas las antiguas civilizaciones nacen de inmaculadas concepciones. Hitzilopochtli entre los aztecas, Mitra entre los persas, Horus en Egipto y el niño dios de Belén, Jesucristo. La doncella Ixquic (Ixkik), tiene los mismos atributos que Cuatlicue, Isis, Devaki, Mayevi, Rea, María.

Esos cuatro colores, se relacionan con la piedra filosofal. Los mayas adoraron a la piedra de obsidiana (de color negro) y los musulmanes adoran la piedra de la Caba (de color negro). En las sagradas escrituras, se hacen muchas referencias a la piedra. En el Nuevo testamento, Jesús narra la parábola de los dos cimientos (Mt 7.24-29). En Lc 20.17, se lee: “La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo”. “He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa” (1 P 2.6).

Los alquimistas medievales se esforzaban por encontrar la piedra filosofal. Una vez encontrada, la esculpían con mucha dedicación a base de cincel y martillo y la sometían a fuego incesante. Al cocer la piedra, esta presentaba diferentes colores en forma sucesiva. Los colores de la piedra filosofal, eran: negro, blanco, amarillo y rojo. Estos colores, nos recuerdan la leyenda de los reyes magos. Se dice en la leyenda que hubo un rey mago de etnia negra, otro de etnia blanca y otro de etnia amarilla. También se afirma en la leyenda, que los reyes magos vestían mantos de púrpura, de color rojo.

En relación con los cuatro colores simbólicos, el Presidente fundador de las instituciones gnósticas, Samael Aun Weor, en el capítulo titulado: La Cruz de San Andrés, de su obra ya citada: “La Doctrina Secreta de Anáhuac, expone lo siguiente: “en Caldea, los ziggurats, generalmente torres de tres pisos, a cuya categoría perteneció la famosa Torre de Babel, estaban pintados de tres colores: negro, blanco y rojo púrpura. Para dar una idea del alcance extraordinario que en la Filosofía Hermética toma el simbolismo de los colores de la Gran Obra, observemos que siempre se representa a la Virgen vestida de azul (equivalente al negro), a Dios de blanco y al Cristo de rojo”.

“En los sagrados templos del viejo Egipto de los faraones, cuando el recipiendario estaba a punto de sufrir las pruebas de la iniciación, un maestro se acercaba a él y le murmuraba al esta frase misteriosa: !Acuérdate que Osiris es un dios negro!”. “Evidentemente, este es el color específico de las tinieblas, de las sombras cumerías, el del diablo, a quien se ofrecieron siempre rosas negras, y también el del Caos primitivo donde todos los elementos se mezclan y confunde totalmente. El símbolo del elemento tierra, de la noche y de la muerte radical de todos esos agregados psíquicos que en su conjunto constituyen el mí mismo”.

“Indubitablemente, lo mismo que en el Génesis hebraico, el día sucede a la noche, así también la luz sucede a la oscuridad. Bienaventurados los que han sido regenerados y lavados por la sangre del cordero (el fuego sexual, serán siempre vestidos con vestiduras blancas”. En la tierra sagrada de los faraones, Path, el regenerador, usaba siempre túnica de lino blanco para indicar el renacimiento de los puros, de los que han muerto en sí mismos”.

Más adelante, el Kalki Avatar, afirma que: “el color blanco sucede al negro, el amarillo al blanco y el púrpura de los reyes sagrados de las dinastías solares se sucede siempre al amarillo”. Explica además el Maestro que por ese motivo, en el Viacrucis, colocan el manto púrpura (rojo) a nuestro señor el Cristo.

Volviendo al Popol Vuh, una vez han crecido Hunahpú e Ixbalanqué deciden ir a preparar el terreno para la siembra. Después de un día entero de trabajo limpiando la maleza, van a descansar a su hogar y regresan al día siguiente a continuar sus labores agrícolas. Pero al llegar al terreno de cultivo, se encuentran con la sorpresa de que la maleza ha crecido nuevamente. Como no entienden qué ocurrió, deciden regresar en la noche para acechar a los animales. Cuando aparecen los animales, intentan atraparlos, pero todos se les escapan, no logran capturarlos. Por fin logran cazar al ratón. El ratón les habla entonces del juego de pelota y vuelven al hogar a recuperar sus implementos del juego.

Este mito tiene enorme significación esotérica. Desde el punto de vista astronómico, resulta sumamente interesante la explicación que da César Augusto Coto De León en su obra: “Bajo el cielo de los mayas”. Según Coto la crecida de la maleza ocurre entre un año y otro. Después de transcurrido un año y, con el cambio de las estaciones, es natural que vuelva a crecer la maleza. Los animales, como ya se explicó anteriormente, en su significado astronómico, simbolizan a las constelaciones. La mayoría de animales se escapan porque casi todas las constelaciones, durante el año, tienen determinado número de días en el que no son visibles en el cielo nocturno. La característica de ser visibles todo el año en determinada latitud, solo la poseen las denominadas constelaciones circumpolares.

Lo más extraordinario, es que según Coto De león, en muchos pueblos mayas de Guatemala, se relaciona al ratón con la constelación de la Osa menor, Explica además Coto, que la Osa menor, es la única constelación circumpolar en Guatemala. Así explica Coto De León que la pelota, representa al planeta Tierra y que el descubrimiento del juego de pelota corresponde al descubrimiento de la redondez de la Tierra por los mayas.

Desde el punto de vista más profundo del esoterismo, la maleza, representa a las manifestaciones del Ego, es decir, de los elementos indeseables de la conducta humana, que no permiten que crezca la semilla, el maíz. Los animales representan al deseo, a los defectos de carácter. El juego de pelota tiene una significación alquimista extraordinaria. En el Popol Vuh, este juego ritual se practica en parejas: por el binario. “De dos en dos jugaban eran cuatro por todos”.

“Cuando se reunían para entretenerse en el campo de juego llegaba un halcón a observarlos. Era el mensajero de Jun Raqan, Ch ‘ipi Kaqulja Raxa Kaqulja. Ahora bien, para este halcón no quedaba lejos la Tierra no quedaba lejos Xibalba, y en un instante subía al Cielo a donde Jun Raqan” (Popol Wuj, versión de Sam Colop).

Corazón del Cielo es triuno, es una trimurti, la Trinidad. Resulta muy significativo, que en el antiguo Egipto, el halcón representa al dios Horus.

En el colosal patio de juego de pelota de Chichén Itzá aparecen esculpidos en la piedra siete jugadores. En este caso, se representa al septenario teosófico. Para los yoguis de la India y para los teósofos, el ser humano es septuble en su constitución. El ser humano, además de su cuerpo físico, posee: vitalidad, emociones, pensamientos, voluntad, conciencia y espíritu.
El juego de pelota mesoamecano, representa la lucha de los contrarios, la lucha entre las fuerzas del día y de la noche, de la luz y la oscuridad, de la vida y de la muerte.

El Escarabajo Sagrado

KEPHERA

El Escarabajo, ha sido el animal sagrado por excelencia en el panteón del país asoleado de Kem: El Egipto antiguo.

Símbolo solar y al mismo tiempo de resurrección. La teogonía egipcia lo coloca en el tope de la creación y lo asocia con Osiris. Se le consideraba como “Engendrador de sí mismo”.

Además de que fueron utilizados como amuletos y talismanes, una de sus más sublimes representaciones era la que lo asociaba con el dios Khépera o Khépri. La figura del Escarabajo semeja a la del verbo Khépri (sol naciente).

El Escarabajo como imagen de la ruta del sol, es decir el movimiento cíclico del Astro rey y del camino iniciático (que sigue la misma ruta: baja primero al submundo para reaparecer victorioso), era considerado como el Espíritu, el Sol, Osiris, Amon-Ra, que baja a humanizarse y eleva al alma (de la cual también es representación) a la categoría divinal, realizando el axioma hermético del sello de Salomón, como nos lo muestra de modo estilizado la figura que acompaña al título.

A la vez, este símbolo nos muestra, veladamente, (en la unión de los dos triángulos que conforman tal sello) al fuego y mercurio de los alquimistas, creadores de bestias, hombres, mundos y dioses.

A este respecto nos dice Uzcátegui en su libro El Egipto Gnóstico, lo siguiente: hay un texto que nos entrega la arqueología oficial en el que podemos leer: “Soy el que vino a existir bajo la forma de Khépera.
Yo he sido el creador de lo que vino a existir más tarde. Después de mi llegada muchas fueron las cosas que existieron viniendo de mi boca. Antes de mí no existía el Cielo, ni la Tierra, ni las cosas que dentro de ella hoy se encuentran. Todo lo hice salir de NU (la masa original de agua) partiendo de un estado de inactividad”.

“Soy el Creador de lo que vino a la vida y yo mismo llegué a la vida bajo la forma del Dios Khépera. Yo me formé de la materia prima. Mi nombre es Ausares (Osiris). He cumplido con toda mi voluntad y mi mano se ha hecho fuerte». (Osiris está descrito en este papiro como el Pautet, la esencia misma de la materia prima y fuente de las cosas creadas”.

“El que de entre esa «masa de agua» haya brotado Khépera para iniciar la creación, nos recuerda a la leyenda de los engendradores o cosmocratores que teniendo la voluntad cósmica unida a la imaginación creadora dieron origen a las distintas manifestaciones de la vida que se conocen en los distintos rincones del Universo”. Estas “aguas” espermáticas son las mismas de las que nos habla el Génesis hebraico y sobre las que flota el espíritu de Dios (fuego, fohat) de donde brotan los mismos elohim (diosas y dioses creadores).

“No en vano vemos a Khépera -continua diciendo el autor- haciendo surgir de su boca las cosas que existen: Recordemos que los cosmocratores tienen el poder de crear con su laringe (pues la misma actúa como un útero donde reside la fuerza crística), uniendo su voluntad cósmica y su imaginación creadora; «En el principio era el Verbo»”…

El ESCARABAJO SAGRADO carga la perla de Cáncer; el Escarabajo es el único animal que puede cargar miles de veces su propio peso. Y es que la fortaleza del alma desarrollada o BODHISITA, es de tal magnitud que “no pueden con ella ni las bestias más terribles del Universo. Incluso, los Señores de la Ley la respetan”… Nos dice el sabio Maestro: Samael Aun Weor.

OSIRIS (dios de los “muertos” asociado a la creación de la vida, resurrección) y Khépera (la simiente cósmica): los dadores de la vida y de la muerte, tenían que aparecer en los orígenes de la Creación, pues es la muerte quien ordena la vida.

“Si la semilla no muere la planta no nace”, y por eso el Escarabajo Pelotero empuja una bola que contiene sus huevecillos, los cuales, al ser calentados por el sol, dan origen a nuevos escarabajos; así el sol fecunda la vida latente, muere el huevo y nace Képhera. “Sórbida es la muerte en victoria»…

Por: César Owen / España

Gnosis en la Civilización Maya

Introducción
En el Grupo Gnóstico: Los Samaelianos, ubicado en Calzada Justo Rufino Barrios, zona 21 de la ciudad de Guatemala, se imparten conferencias públicas, los días sábado de 17:30 a 19:00 horas. Antes de iniciar la conferencia, se acostumbra una introducción a partir de las inquietudes de los asistentes. Luego se construye el tema con base en esas inquietudes formuladas por el auditorio. El pasado sábado 12 de septiembre, al conferencista se le pidió que el tema de ese día tratara acerca de los dioses y diosas mayas. El conferencista comentó que por el nivel del auditorio, resultaría más adecuado desarrollar primero un tema introductorio de esoterismo maya, pero a la luz de la Antropología Gnóstica. A continuación, .trasladaremos, con sumo cuidado, la primera parte de la información relativa al tema desarrollado.
Ante todo es importante tener claro que Gnosis es conocimiento. Un tipo de conocimiento espiritual que conduce al ser humano a Dios. Es un conocimiento de Dios, pero no un conocimiento teórico, sino intuitivo de la divinidad. Es a través del conocimiento propio, de la autognosis que se llega a obtener ese conocimiento de Dios.
Luego es importante distinguir lo que no es Gnosis. Por ejemplo, sabemos que hay una Gnosis cristiana. Pero, no todo el cristianismo es gnóstico. Si vamos un poco más al interior de esta afirmación, veremos que, si en un sistema espiritual, lo más importante es la creencia, la imitación mecánica de lo que hace el gurú, seguramente este sistema no es gnóstico. En él no encontraremos la Gnosis. Incluso si en el sistema se encuentra un discurso teórico de Dios, pero olvida la vía del conocimiento propio, lo más probable es que tampoco dentro del mismo, se encuentre la Gnosis
En forma similar y a la luz de la Antropología Gnóstica debemos tener claro que aunque tradicionalmente se piensa que el gnosticismo antiguo se encuentra en las regiones cercanas al mar Mediterráneo, tal como se puede leer en muchos diccionarios y enciclopedias y en los cuales, se afirma incluso que: la capital del gnosticismo antiguo se encontraba en la antigua Alejandría. No podríamos pensar que toda la cultura de esta ciudad, sea gnóstica. En forma similar, podemos afirmar que en el helenismo hubo Gnosis, pero no que toda la cultura civilización griega sea gnóstica. Tampoco podríamos afirmar que todas las obras realizadas por lo antiguos egipcios, sean gnósticas, pero sí podemos afirmar que hubo Gnosis en el antiguo Egipto. En forma similar, podemos afirmar que hubo Gnosis en la antigua civilización maya, aunque no todo lo que hicieron los mayas sea gnóstico.
Para ser más precisos, podemos encontrar Gnosis en los cultos a Júpiter, Venus y Mercurio en la Roma antigua, pero no podríamos atribuir a la Gnosis las invasiones romanas. En forma similar, no podríamos encontrar Gnosis en los sacrificios humanos.
Samael Aun Weor, en el capítulo titulado: Antropología Gnóstica de su obra: La Doctrina Secreta de Anahuac, da la siguiente explicación en relación con el ámbito de la Gnosis: “como quiera que los estudios gnósticos han progresado extraordinariamente en estos últimos tiempos, ninguna persona culta caería hoy, como antaño, en el error simplista de hacer surgir a las corrientes gnósticas de alguna exclusiva latitud espiritual”.
“Si bien es cierto que debemos tener en cuenta en cualquier sistema gnóstico sus elementos helenísticos orientales, incluyendo Persia, Mesopotamia, Siria, India, Palestina, Egipto, etc. Nunca deberíamos ignorar a los principios gnósticos perceptibles en los sublimes cultos religiosos de los nahuas, toltecas, aztecas, zapotecas, mayas, chibchas, incas, quechuas, etc., etc., de Indoamérica”.
Reforzando la afirmación del Avatara, Elaine Pagels, en la página 34 de la traducción de su libro titulado: Los evangelios gnósticos y publicado por Crítica anotó lo siguiente: “recientemente varios eruditos han buscado el impulso para el desarrollo del gnosticismo no en sus orígenes culturales, sino en acontecimientos o experiencias concretas”. En esa misma página, cita a Hans Jonas, quien “ha ofrecido un esquema tipológico que describe el gnosticismo como una clase específica de visión filosófica del mundo”.También cita al “erudito británico E. R. Dodds (quien) caracterizó el gnosticismo como un movimiento cuyos escritos procedían de la experiencia mística”.
Elaine Pagels, reconocida internacionalmente por sus estudios del gnosticismo antiguo, es profesora de la Universidad de Princeton, con un doctorado obtenido en Harvard y cuya tesis doctoral trató precisamente acerca de la Gnosis.
Es importante también, el recordatorio que hace José Montserrat Torrents en la Introducción General a su versión de El Evangelio de Judas, publicada por Edaf: “la antropología gnóstica, al igual que su cosmología, está subordinada a una doctrina de la salvación”.
Montserrat Torrents, de origen catalán, es una autoridad internacional en copto y textos del antiguo cristianismo. Doctor en teología y Filosofía, es catedrático emérto de la Universidad de Barcelona.
Muchos estudiosos del esoterismo, se han referido al legendario continente Atlante, el mismo que cita Platón en sus diálogos: Timeo y Critias. Referencias a la Atlántida se encuentran en el mito del Diluvio Universal narrado por medio de la tradición oral en muchos pueblos desde la antigüedad. En el Popol Wuj o Pop Wuj de los quichés aparece este relato también, cuando se narra que uno de los intentos de diosas y dioses por crear a los primeros seres humanos, fracasa y que esa humanidad pereció por grandes acontecimientos naturales, en especial, por una gran inundación.
Para mayor información respecto de la Atlántida, puede consultarse, el capítulo VII de la obra citada de Samael Aun Weor, capítulo que lleva precisamente el nombre de la Atlántida. En dicho capítulo, el Avatara de Acuario explica que el origen de los pueblos americanos se encuentra en el tronco atlante, en forma similar al de los pueblos mediterráneo-semitas.
Samael Aun Weor en el capítulo titulado La Raza Aria, de su Mensaje Supremo de Navidad 1967-1968, afirma lo siguiente: “La Atlántida pasó por terribles y espantosas catástrofes antes de desaparecer totalmente”.
La primera catástrofe se sucedió hace 800 000 años poco más o menos; la segunda catástrofe se sucedió hace unos 200 000 años; la tercera catástrofe acaeció hace unos 11 000 años y de la cual como de su diluvio, guardan más o menos confuso recuerdo todos los pueblos.
Es indudable que si la invención de la escritura, se estima que ocurrió entre el quinto y tercer milenio antes de nuestra era, es imposible que haya registro histórico escrito de la última catástrofe del continente Atlante y que lo sumergió definitivamente en el océano del mismo nombre. Sin embargo, la tradición oral de muchos pueblos conserva el recuerdo de este terrible acontecimiento.
Distintos estudiosos del esoterismo, afirman que poco antes de ocurrir la última catástrofe Atlante, los iniciados, los elegidos, los más sabios, se diseminaron por diferentes partes del mundo, hicieron grandes fundaciones y contribuyeron al desarrollo de la civilización tal como la conocemos. Esta civilización corresponde a nuestra raza Aria o quinta raza.
G. I. Gurdjieff, en el primer libro de su obra. Del todo y de todo, hace referencia a la sociedad Ajaldán, como una sociedad científica o sociedad sabia “como jamás se había visto en la Tierra y como probablemente jamás se verá en la Tierra”.
Es indudable que los sabios ajaldaneses provenientes de la Atlántida enseñaron sus conocimientos de ciencia, arte, filosofía y religión a mayas, egipcios y a tantos pueblos más. De ahí que haya tantas concordancias y paralelismos por diferentes regiones del mundo. Así se explica la construcción de monumentales templos piramidales en Egipto, Guatemala y México, así como similares costumbres funerarias y muchas correlaciones más.

Primera parte
Una interesante etimología de la palabra Maya es la que da Gabriel Ángel Castañeda en su libro: Monumento a Tecún Umán. Castañeda afirma que maia o maya, significa. sabio.
En el Popol Vuh de los quichés al referirse a los hombres de maiz se afirma: que poseían una gran sabiduría.
A lo largo de mucho tiempo, diversos estudiosos, como Erick Thompson, (en el capítulo 6 de su libro: Historia y Religión de los mayas), han afirmado que hubo una casta de sacerdotes mayas los ahau can mai. Sus principales funciones eran enseñar la escritura jeroglífica, los cómputos calendáricos, los rituales, la medicina, la adivinación, el arte de la profecía y oficiaban solo en ceremonias muy importantes. Otros autores afirman que eran los sumos sacerdotes del culto a Kukulkán
Resulta sumamente interesante que Castañeda en su obra, relaciona palabra maia o maya, con el maíz. Castañeda afirma que la palabra maíz devino de una mala pronunciación de Colón cuando conoció el grano y que la palabra correcta es maixh que significa semilla de sabiduría o semilla maia.
Es muy significativa esta interpretación, ya que de la antigüedad, se reconocen tres grandes civilizaciones agrícolas: las civilizaciones del arroz en China e India, la del trigo en el Mediterráneo y la del maíz en América.
Esotéricamente hablando, el maíz tiene los mismos atributos que el arroz y el trigo. El simbolismo esotérico del maíz, equivale al del trigo. El trigo adorado por los cristianos como el pan de vida o el cuerpo de Cristo tiene idéntico significado entre los mayas.
En el Popol Wuj de los quichés se explica que la abuela Ixmucané, preparó nueve bebidas a base de maíz blanco y amarillo, para la creación de los cuatro hombres de maíz. Ixmucané tiene los mismos atributos que Santa Ana, la madre de la virgen María en la tradición cristiana. El nueve se explica simbólicamente con auxilio de la ciencia hermética de la Kábala.
En los estudios gnósticos, el arroz, el trigo y el maíz tienen el significado esotérico de la simiente, el ens seminis, fuente de la energía creadora. La semilla de sabiduría es la única capaz de crear al hombre de maíz, al hombre auténtico dentro de nosotros mismos.
La sabia combinación de átomos solares (maíz amarillo) y de átomos lunares (maíz blanco), dan como resultado transmutaciones alquímicas maravillosas. Al cristalizar en el ser humano esos átomos combinados, dan como resultado en última instancia la creación de los cuatro hombres de maíz, de los cuatro cuerpos existenciales superiores del Ser indispensables para lograr el auténtico Nacimiento Segundo.
A este respecto Samael Aun Weor, combina este relato con el contenido en el Memorial de Sololá, en el capítulo XXIII, titulado: La Serpiente voladora, de su libro: El Matrimonio Perfecto explica lo siguiente: “el ave y la serpiente figuran como creadores sexuales del Universo. Tepeu y Cocumatz envían un gavilán al inmenso mar de la gran vida para traer la serpiente, con cuya sangre maravillosa amasan el maíz amarillo y blanco. (…) Con esa masa de maíz blanco y amarillo, mezclado con la sangre de la serpiente, el dios Tzacol formó la carne de la gente.”.
“El ave representa al Espíritu Universal de Vida. La serpiente representa al fuego sexual del Tercer Logos. La sangre de la serpiente indica las aguas del Génesis, el gran esperma universal, el ens seminis o semen cristónico, en cuyas aguas está el germen de toda vida. Estas aguas son la sangre de la tierra, según el filósofo maya. La diosa Coatlicue es la Madre de la vida y de la muerte”
“Realmente, el fuego sexual del Tercer Logos hace fecundas las aguas de la vida para que surja el Universo”
“En la teogonía maya, dos dioses intervienen en la creación: uno que da la vida y la forma al hombre, y otro que le da la conciencia. El Tercer Logos hace fecundas las aguas de la vida y cuando éstas han sido fecundadas, interviene el Segundo Logos infundiendo conciencia en todos los organismos. Los vehículos de acción de todas las fuerzas logoicas son los dioses inefables”
“El Gavilán H´ Ch´ Uuy, el guacamayo Mo, el cernícalo X´ Cen Cen Bac, el tapir, Tzimink, Aax y la serpiente Can son los factores básicos de los mitos geogénicos mayas. Estos símbolos se utilizan exotéricamente y esotéricamente. En el campo exotérico o público simbolizan hechos de tribu, acontecimientos históricos, etc. En el aspecto esotérico o secreto, la cuestión es altamente científica, profundamente filosófica, sublimemente artística y tremendamente religiosa”.
“Entre los mayas, el Paraíso Terrenal es Tamoanchán, el sagrado lugar del Pájaro Serpiente. Tamoanchas son de hecho los iniciados de la serpiente. El mito de los tamoanchas es el del Pájaro-Serpiente. Los tamoanchas descienden de los toltecas, olmecas y mayas”.

Continúa en: Gnosis en la Civilización Maya (segunda parte).

El Águila

El águila imperial
Majestuosidad y poder del Ser

El Águila desde siempre se ha utilizado para simbolizar lo real y majestuoso por excelencia, tanto en la Tierra como en el Cielo. O también como símbolo de poder, en la enseña principal de algunos ejércitos modernos o del pasado, como la legión romana, por ejemplo. Asimismo queda trazada con las líneas imaginarias que forman las estrellas de la constelación del Águila: constelación septentrional de la Vía Láctea.

Se asocia al Evangelio de Juan y al elemento aire. Volando, en plena libertad, por los acantilados en amplios círculos, es para la mayoría de
los indígenas de América del Norte, el símbolo del
Gran Espíritu (Wakan-Tanka), manifestándose en los tres mundos: el Supramundo, el Mundo Terrenal y el Inframundo, que ellos consideran circulares. Disposición ésta que utilizan en todas sus reuniones y construcciones, dado que para ellos, el poder del Mundo, siempre actúa en círculos. Cielo, Tierra, Luna y Sol, estaciones, vida y muerte, viento, nación, etc., todos son círculos de poder. Y sólo conciben el cuadrado como la unión de las cuatro direcciones del Universo dentro de ese Círculo. Lo cual nos recuerda la “cuadratura del círculo” o la búsqueda de la perfección.

En el libro “La Doctrina Secreta de Anahuac”, del antropólogo contemporáneo Samael Aun Weor leemos lo siguiente: el águila triunfante posada sobre el nopal, devorándose a una serpiente, en el escudo de armas de

los Estados Unidos Mexicanos, no es más que la traducción fiel del glifo arcaico que otrora designara a la gran Tenochtitlan. El emblema mexicano no es otra cosa que la alegoría del Espíritu fusionándose con la materia, para que se cumpla el axioma hermético: “asciende de la Tierra al Cielo, (de la materia al espíritu) y desciende del Cielo a la Tierra. Recibe la fuerza de las cosas superiores y de las inferiores. Tendrás por este medio la gloria del mundo y toda oscuridad huirá de ti.

Pero, para lograr ser tragado por el águila, primero, el adepto debe ser tragado por la serpiente y esto último, no sería posible, sin la eliminación de las impurezas, por lo cual tiene que ser asistido por “ella” (la Serpiente Ígnea de nuestros mágicos poderes),


para aniquilar esas inmundicias y purificarse.
Al candidato al adeptado le esperaban siempre espantosas luchas, terribles batallas contra sus propias pasiones animales, personificadas en los múltiples “agregados psíquicos” o “elementos Inhumanos” que se deben reducir a polvareda cósmica, con el auxilio especial de la “mujer serpiente”, que entre el mismo simbolismo de los aztecas es Coatlicue, la del faldellín de serpientes y rostro de la muerte, es decir, la divina diosa Madre Muerte.

En el Antiguo México existían órdenes místico-guerreras, como las de los caballeros águilas y caballeros tigres,

que buscaba transformar a cada uno de sus adeptos en el sublime Quetzalcóatl (serpiente de plumas preciosas), o sea en el Águila que se ha tragado la Serpiente, como símbolo de la Unidad Múltiple Perfecta, es decir, fusionarlo a la Divinidad. Y continúa diciendo el V.M. Samael: el adepto, victorioso, se convierte en un «Hijo de la Serpiente», en una serpiente que debe ser tragada por el Águila del Espíritu (el Tercer Logos). El Águila de Anahuac, es el mismo Cronos Saturno, es Shiva, el «Primogénito de la Creación», el Ser de nuestro Ser, el archi-Hierofante y archi-Mago, nuestro divino Augoides, el Logoi Individual. La mitología griega considera a Cronos como uno de los dioses más antiguos, como un verdadero creador de dioses. Saturno-Cronos (el Águila Rebelde) se traga a la culebra (que se ha tragado a la conciencia) para transformarnos en dioses.

Si el germen no muere, la planta no nace; si la Serpiente no fuera tragada por el Águila Saturnina, nunca nos fusionaríamos al Real Ser. El Águila del Espíritu con sus vivientes plumas de oro puro, volando altanera por el firmamento estrellado, tiene la costumbre de cazar exclusivamente en los terrenos purgatoriales. Esa Águila Misteriosa se precipita terrible como el rayo para arrebatar el alma hacia las esferas del fuego universal. Ganímides transformado en águila fue transportado al Olimpo para servir de copero a los dioses.

A los pies de Júpiter-Zeus, padre de todos los dioses aparece el águila, como su emblemático símbolo, de majestad y poder. En Roma, durante la apoteosis del Emperador, era soltada un águila sobre la cabeza de este, para que con una rama de olivo o palma, se elevara al cielo como símbolo del alma y de la inmortalidad.

El águila participa también en muchos mitos sobre la creación del mundo, como símbolo del Logos, del fuego, que fecunda las aguas genesíacas (la serpiente) del primer instante, para que surja el Universo. Bicéfala, la vemos majestuosa como insignia de los emperadores bizantinos, en los diseños heráldicos y entre los grabados de los alquimistas medievales, como símbolo de la dualidad. Por último, diremos con gran énfasis, acompañando a Hermes Trismegisto: si separamos lo sutil de lo espeso, con gran industria, podremos elevarnos cual águilas altaneras hasta el Olimpo, morada de los dioses.

Colaboración de:
César Owen / España

Avallon

Monte magnético, misterioso, insólita morada de los hijos del crepúsculo (Budhas de compasión, Dhyan Chohans, serpientes de la sabiduría, pitris o padres preceptores de la humanidad, ángeles de las estrellas, constructores, vigilantes, estrellas-yazatas de los Zoroastrianos etc)
Tierra del amanecer, mansión imperecedera, celeste paraíso allende los mares ignotos del Polo Norte. Inefable ciudadela del Sol envuelta en múltiples esplendores, isla blanca, rincón del amor, tierra de Apolo. Magnifico luce en el septentrión aquel edén de la cuarta coordenada, continente firme en medio del gran océano. Ni por tierra, ni por mar se logra llegar a la tierra sagrada, se repite vehementemente en la tradición Helénica. “Solo el vuelo del espíritu puede conducir a ella,” dicen con gran solemnidad los viejos sabios del mundo oriental.
Incuestionablemente “los resplandecientes de ojos eficaces” los adeptos de la Religión-Sabiduría, jamás han perdido el contacto con la tierra de nuestros mayores. Reiteramos el enunciado irrebatible de que es posible atravesar instantáneamente la barrera de la velocidad de la luz, para viajar con el cuerpo físico, por la dimensión desconocida hasta la lejana Thule.
El camino que conduce a Avallón, la tierra solar, donde moran dichosos los “mexi-tin” o “medjins”, “djins”, “jinas” o “genios” extraordinarios de los pueblos árabes aztecas y mayas, está cortado desde luengos años ha, y su parte de este lado ciega ya con grandes jarales y breñales poblados con monstruos invencibles, médanos y lagunas sin fondo y espesísimos carrizales y cañaverales donde perderá la vida cualquiera que semejante empresa intente temerario.
Muy poco puede decirse de esa tierra exótica y sagrada, excepto, quizás según una antigua expresión poética, que la estrella Polar fija en ella su mirada vigilante, desde la aurora hasta la terminación del crepúsculo de un día del Gran Aliento. Incuestionablemente la Isla santa es la cuna del primer hombre y la morada del último mortal divino, escogido como un Shista para la semilla futura de la humanidad.
El pueblo Azteca otrora conducido por los genios tutelares o jinas de la Insula Avallones, llegó hasta las lagunas mexicanas. Paralela exacta la del bíblico Moisés hebraico, guiando al pueblo de Israel a través del desierto hasta la tierra prometida. Prototipo del judío errante, los pueblos jinas de los Tuatha, en eterno éxodo análogo al de los judíos de un lado y mexicanos de otro.
Incuestionablemente los Tuatha reingresaron a la verde Erim en estado de Jinas. Se dice que llegaron de AVALLON o del cielo y trajeron a Irlanda algunos símbolos sagrados. No está demás recordar a la piedra filosofal, a la lanza de Aquiles, a la espada flamígera, y a la copa de Hermes y de Salomón.
El Aztlán azteca, Avallon, es el rincón del amor, la tierra de fuego donde mora dichoso el hermano Juan. Improfanable verbo, logos, voz, I.E.O.U.AN, Juan especificando no a un hombre, sino a toda una dinastía solar. La Isla de cristal el AVALLON O AZTLAN Azteca es pues, el paraiso terrenal la tierra de nuestros mayores allí moran los antepasados de todas las razas humanas.
Tomado del capítulo Vi del libro Doctrina Secreta de Anahuac de Samael Aun Weor.

La blanca paloma

SIMBOLOGIA OCULTA DE LOS ANIMALES

La Blanca Paloma

Símbolo del Espíritu Santo

Para los Grecoromanos, la Paloma era vinculada a la fuerza Divina del Amor, por eso la asociaban a Venus entre los latinos y con Afrodita entre los griegos. Se dice que esto devienede cómo se prodigan el amor estas aves: con arrumacos y caricias y el famoso cántico que emiten, el «currucucú».

Revisando la Biblia, encontramos que Noé envía, desde el arca, una paloma después del Diluvio para saber si hay «Tierra Seca», y ésta regresa con una rama de olivo en el pico, por lo que se la ha tomado como símbolo de reconciliación y paz.

Jesús mismo, al recibir el bautismo en el Jordán de Juan el Bautista, también recibe al Espíritu Santo en forma de blanca paloma como símbolo de don Divino, pureza, castidad, y unión con el Padre que está en secreto. Y en algunas otras culturas y religiones, incluyendo la cristiana, también ha representado el alma.

El Maestro Samael, nos dice: «Hay que saber preparar el Mercurio. Repito: en principio es negro e inmundo, se encuentra en estado caótico, y está representado por el cuervo negro de la muerte. También se le alegoriza con la flor negra, metálica y mineral, con la rosa negra; pero si la pareja REFINA el “Sacramento de la Iglesia de Roma”, es decir, el SACRAMENTO DEL AMOR, tal sustancia negra se vuelve blanca. Al llegar a esa etapa, se dice que el alquimista ha extraído, de entre esas “aguas negras”, la “gelatina blanca”. Ese proceso blanco o inmaculado, resplandece gloriosamente…

Al llegar a esa etapa del trabajo, se dice que el alquimista está trabajando con la BLANCA PALOMA del ESPÍRITU SANTO…»

…«Amigos, hasta ahora habéis conocido la doctrina del Nazareno histórico, pero lo importante es que vosotros también os transformaréis en nazarenos, el camino del Gólgota debe ser vivido por cada uno de vosotros, y caeréis bajo el paso de la cruz muchas veces, pero no os aflijáis, tened valor y echad la cruz sobre vuestros hombros con voluntad fuerte y potente, aunque el látigo del dolor y el arrepentimiento os hieran las carnes después de cada caída.

Al fin llegaréis al Gólgota solemne de vuestra vida, y la resurrección hará de vosotros hijos de Dios, porque seréis Hijos del Espíritu Santo. Esa fuerza sexual que ahora gastáis en
vuestras fornicaciones, hecha todo fuego asumirá sobre vuestras cabezas la simbólica figura de la paloma blanca del Espíritu Santo, y así os enseñará e instruirá con sus átomos de omnisciencia en la auténtica Sabiduría de Dios…»

…«Cuando el Fuego del Espíritu Santo logra abrirse paso a través del cráneo, y sale fuera asumiendo la pictórica figura de la blanca paloma del Espíritu Santo, entonces
se convierte esta mística paloma, en el instructor del maestro, y le confiere los dones espirituales.

Cada Maestro, al unirse con su Intimo, recibe en los mundos suprasensibles dos cosas: un trono y un templo. Y así todos estamos llamados a ser reyes y sacerdotes del Universo.

Los dones que el Espíritu Santo confiere al ,maestro, dependen del rayo del maestro, pues existen 7 rayos de evolución cósmica.No olvide usted caballero que los dones del Espíritu Santo, son los poderes del Intimo expresándose a través de la personalidad del maestro…»

P.- (Un Discípulo). ¿Podría el maestro explicarme algo sobre la venida del Espíritu Santo y la Pentecostés?

El maestro respondió:
R.- «Con mucho gusto amigo: Observando cuidadosamente la Biblia veremos que el acontecimiento de la Pentecostés en el que los apóstoles recibieron el Espíritu Santo, vino después del sacrificio del Gólgota, y esto es muy significativo… Cuando ya el Gnóstico ha pasado por el Gólgota de la alta iniciación, deberá SEGUIR PRACTICANDO MAGIA SEXUAL con su esposa-sacerdotisa, por dos motivos: Uno, por mantener la armonía de su hogar, pues la relación sexual entre marido y mujer, es indispensable, y esto lo comprende cualquier persona que viva vida conyugal; y lo otro, PARA RECIBIR EL ESPIRITU SANTO DE PENTECOSTES.

El FUEGO DEL KUNDALINI ES EL FUEGO DEL ESPIRITU SANTO, y este sale fuera después de abrirse paso por la parte superior del cráneo a través de cierto orificio etérico el cual siempre permanece cerrado en personas comunes y corrientes.

Cuando ya el Fuego del Kundalini sale fuera del cuerpo humano mediante supremos esfuerzos de Magia Sexual, entonces asume la figura de UNA PALOMA BLANCA entre una LLAMA DE COLOR AZUL. Esa paloma blanca es el Espíritu Santo, que nos ilumina con la omnisciencia del fuego del Kundalini. Ya he explicado que el Kundalini es el mismo fuego del Espíritu Santo.

Al recibir el Espíritu Santo el Kundalini SE CONVIERTE EN INSTRUCTOR OMNISCIENTE del maestro, lo guía sabiamente y el maestro ES HIJO DEL ESPIRITU SANTO, porque es Hijo de la Magia Sexual. Por ello, el Espíritu Santo se apareció en forma de una paloma sobre el Cristo en el instante en que este era bautizado en el Jordán, y por ello, dijo:“Este es mi Hijo muy amado en el cual he puesto toda mi
complacencia”.

Esa Paloma Blanca flota sobre la cabeza de todo maestro y lo enseña y guía con su omnisciencia, y así el Kundalini se convierte en Instructor, cuando hemos dominado la bestia totalmente. Al salir el fuego del Kundalini fuera del cuerpo físico, Jehovah entrega al maestro una joya sagrada profundamente simbólica.

Veamos los versículos 1, 2, 3, 4, del capítulo 20, de los Hechos: “Y como se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos”. “Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual henchido toda la casa
donde estaban sentados”.

“Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos”.“Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen”.

Esas LENGUAS DE FUEGO sobre cada apóstol, es el Kundalini de cada apóstol; es la FUERZA SEXUAL, es el FUEGO SAGRADO DE LA CASTIDAD; son los ATOMOS DE LA OMNISCIENCIA.

Así pues, el maestro es Hijo del Espíritu Santo; es Hijo de la fuerza sexual; es hijo de la serpiente ignea del Kundalini.

Cuando el Fuego del Espíritu Santo enciende los átomos del lenguaje DE LENGUAS y así parla entonces todos los idiomas del mundo.

Los grandes clarividentes podemos ver que sobre la cabeza de todo Maestro existe una llama de color azul, y entre esa llama, la figura de una paloma Blanca.

Los átomos omniscientes del Espíritu Santo, o energía sexual llamada “Kundalini” en Oriente, asumen la bella figura de la paloma blanca, para iluminar y guiar al Maestro.

Así pues, el maestro es Hijo del Kundalini. El maestro es Hijo de la Energía Sexual. El maestro es hijo del Espíritu Santo. Y este exclamó: “Este es mi Hijo muy amado, en el cual he puesto toda mi complacencia

En la alquimia se habla siempre de las DOS PALOMAS DE DIANA. Se dice que “ella siempre recibe los abrazos de Venus” y esto es algo de gran valor…

Muy notorio es que después de los 7 días de purificación, María y José presentan al niño en el templo, llevando –como Presente dos palomas o dos pichones de paloma (símbolo
alquímico extraordinario, maravilloso).

Ese DOBLE MERCURIO tiene precisamente por símbolo a las dos aves, y en alquimia se habla, por ejemplo, en varios textos, de la “LECHE DE GALLINA” (algo que parecería
absurdo, pero lo encontramos en muchos textos de los alquimistas Medievales).

Dicen que “echando una yema en un vaso de leche, que tenemos la Leche de Gallina”…
En todos los textos alquimistas se sorprende uno muchísimo, cuando encuentra uno datos como aquél de la “LECHE DE LOS PÁJAROS”, el MISTERIO ORNITOLÓGICO que nos deja qué pensar. Indubitablemente, estas dos palomas de Diana (tan amadas por Venus) lo explican todo. Se trata, simplemente, de los dos mercurios, tan necesarios para elaborar la piedra filosofal.

Vean ustedes, y vuelvo a hacer hincapié en esta cuestión, de que José y María presentan al niño en el templo y a los 7 días de purificación, llevando, repito, como presente, dos palomas. Pues ese niño, en sí mismo, es la piedra filosofal; eso es obvio.

En cuanto a José y María, pues representan al Padre que está en secreto y a la Divina Madre Kundalini…

Entonces los dos mercurios están constituidos por los dos polos de la vida: formas masculinas y formas femeninas, el eterno masculino y el eterno femenino, el Padre que está en secreto y la Divina Madre.

En el terreno meramente concreto, es el hombre y la mujer; eso es obvio. Pues todo tiene que tener una representación o exponente concreto en el polo físico. Tan necesarios son los dos polos para poder elaborar la piedra filosofal, que un solo polo no podría elaborarla.

Quiero decir que con un solo Mercurio no podría ser elaborada la piedra; se necesita de los dos mercurios: el masculino y el femenino.

Ahora comprenderán ustedes por qué en el templo de las serpiente, es decir, en el templo de Quetzalcóatl, en Teotihuacan, encontramos nosotros un pozo al entrar y otro pozo al salir, como para hablarnos de los dos mercurios, y esto resulta bastante interesante…»

Por: César Owen / España
Bibl: Conferencias y Obras de Samael Aun Weor

Gallo

SIMBOLOGIA OCULTA DE LOS ANIMALES
El Anunciador de la Aurora Inmortal
EL GALLO

Es preclara la relación del Gallo con el AMANECER. Su canto nos avisa que el Sol ya se atisba por el Oriente; que la noche ha pasado, que las tinieblas serán dispersas por su luz.

Por esa razón, se le toma simbólicamente como presentación del ANUNCIADOR de esa otra aurora: «La Aurora Inmortal». Es decir, el NACIMIENTO DE LA FUERZA CRISTO en el corazón del hombre que, debidamente preparado le ha encarnado y también como símbolo de anunciamiento de la RESURRECCIÓN.

Si el Gallo se quedase dormido, no podría cumplir su cometido, por lo tanto, la VIGILANCIA y la ATENCIÓN son también dos cualidades simbólicas que se le atribuyen. Debido a esta relación con la atención y la vigilancia, debido a su relación con lo solar y con el Cristo, se le utilizó como IMAGEN PARA LAS VELETAS, para simbolizar que la Luz-Cristica-Solar es capaz de disipar y vencer a las tinieblas del mal, ya sea a favor del viento o contra todos los vientos.

Los llamados «gallos de pelea» y también los de corral son territoriales por naturaleza, por lo que el ARROJO, el CORAJE, la VALENTÍA, etc., también las representa. Por su cresta color fuego y que imita a la llama, se le relacionó con este elemento, tanto en lo físico como en lo esotérico. Y profundizando en este último campo, nos dice el V.M. Samael: “Pedro debe negar al Cristo 3 veces. Escrito está: «antes que cante el gallo me negarás tres veces»… Estas son las 3 purificaciones, a base de hierro y fuego, antes de la resurrección del Cristo Intimo en nosotros. 3 veces debe descender Pedro al abismo, para trabajar entre las tinieblas.”

“El Gallo es Gaio, el MERCURIO DE LA FILOSOFÍA SECRETA. El triunfo de Gaio es el éxito del mercurio azufrado, la resurrección del Señor. ”El Gallo no podría faltar en la pasión del Señor. Él es el símbolo de la FUERZA SEXUAL; el Gallo de la Pasión es sagrado. En el viejo Egipto, en el templo de la esfinge, existía también el Gallo o Gaio, con su IAO. I.A.O. es el nombre sagrado, I.A.O. es el mantram de la “novena esfera”, es el “Dharani” de la magia sexual.

“I” nos recuerda a IGNIS, el fuego; “A” nos recuerda el agua, aqua; “O” nos recuerda al “origo”, el Principio, el Espíritu. “I” = Ignis, INRI, el azufre. “A” = Aqua, el Mercurio de la Filosofía Secreta. “O” = nos recuerda al “Origo”, el principio mediador entre el azufre y el mercurio de la filosofía secreta.

El hombre perfecto se pone en movimiento por “I” –Ignis, INRI, el Fuego–. “A” –Aqua–: el mercurio que se extrae del mineral en bruto, el alma metálica del esperma, el “agua que no moja”, y que es la fuente de la inmortalidad.“O” –Origo–: el principio mediador entre el azufre y el mercurio, que une a esas dos sustancias antes de morir.

Por: César Owen / España
Bibl: Conferencias y
Obras de Samael Aun Weor